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Ansiedad pre-competitiva y conductas de autocontrol en jugadores de futbol

Navarro Guzmán, José I.; Amar, Jorge R.; González Ferreras, Carmen

Abstract

Partiendo de la conceptualización de la ansiedad dentro de la teoría de rasgo-estado, se estudia la ansiedad precompetitiva de un equipo de fútbol de tercera división. Durante cinco partidos, se aplicó el cuestionario CSAI-2 momentos antes de las competiciones, registrándose la ansiedad cognitiva, somática y autoconfianza precompetitiva de los jugadores. Los partidos se filmaron y posteriormente se estudiaron las conductas no reglamentarias tales como agresiones físicas, protestas al árbitro, protestas a los compañeros de juego, respuestas dadas ante una agresión, tarjetas amarillas, faltas señaladas al jugador y errores garrafales cometidos en el área. De esta forma, se intenta predecir si los jugadores con altas puntuaciones en el cuestionario CSAI-2 mostrarían conductas agresivas durante las competiciones. Los resultados del estudio no muestran correlaciones estadísticamente significativas entre las puntuaciones en CSAI-2 y la aparición de las conductas antideportivas. Finalmente, se discuten diferentes aspectos de la capacidad predictiva del cuestionario de Martens

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ANSIEDAD PRE-COMPETITIVA Y CONDUCTAS DE AUTOCONTROL EN JUGADORES DE FUTBOL José I. Navarro Guzmán *, Jorge R. Amar** y Carmen González Ferreras* PALABRAS CLAVE: Ansiedad precompetitiva, CSAI-2. RESUMEN: Partiendo de la conceptualización de la ansiedad dentro de la teoría de rasgo-estado, se estudia la ansiedad precompetitiva de un equipo de fútbol de tercera división. Durante cinco partidos, se aplicó el cuestionario CSAI-2 momentos antes de las competiciones, registrándose la ansiedad cognitiva, somática y autoconfianza precompetitiva de los jugadores. Los partidos se filmaron y posteriormente se estudiaron las conductas no reglamentarias tales como agresiones físicas, protestas al árbitro, protestas a los compañeros de juego, respuestas dadas ante una agresión, tarjetas amarillas, faltas señaladas al jugador y errores garrafales cometidos en el área. De esta forma, se intenta predecir si los jugadores con altas puntuaciones en el cuestionario CSAI-2 mostrarían conductas agresivas durante las competiciones. Los resultados del estudio no muestran correlaciones estadísticamente significativas entre las puntuaciones REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE Navarro, J. I., et alter (1995) Ansiedad pre-competitiva y conductas de autocontrol... *Departamento de Psicología ** Departamento de Didáctica de la Ed. Física. Correspondencia: Carmen Gonzalez Ferreras. Facultad de Educación. Universidad de Cádiz. Campus Río San Pedro. 11510 Puerto Real (Cádiz). Fax: 956-835163. E-mail: [email protected] Agradecimientos: a los alumnos del tercer curso de la especialidad de Educación Física, de la Escuela Universitaria del Profesorado de EGB de la Universidad de Cádiz, José Marcos García Figueroa, Miguel Angel Iglesias Bea, Ernesto Tinoco Gómez y José Manuel Verdulla Otero, por su ayuda en la filmación de los partidos y la visualización de los videos. No obstante, los errores que pudieran aparecer en el presente 1 -Navarro 02/04/03 16:08 Página 7 ANSIEDAD PRE-COMPETITIVA YCONDUCTAS DE AUTOCONTROL... / NAVARRO, J. I., ETALTER 8 en CSAI-2 y la aparición de las conductas antideportivas. Finalmente, se discuten diferentes aspectos de la capacidad predictiva del cuestionario de Martens. KEY WORDS: Pre competitive anxiety, CSAI-2. ABSTRACT: Using the State-Trait Anxiety Theory, a study about pre competitive anxiety in a 3rd division soccer team players is presented. During five soccer games, the CSAI-2 was individually administrated, a few minutes before starting, and the scores of cognitive, somatic and self-reliance anxiety were taken. All of the soccer games were video taped and then several impartial observers transcribed illicit or/and erroneous “constreñir” y cuyos significados asociados se refieren al temor y la pérdida, también presentes en la palabra alemana “angst’” que era habitualmente utilizada por S. Freud , o la danesa “angst” usada por Kierkegaard. En el idioma inglés, “anxiety” sirve para designar el malestar interior, las preocupaciones, el temor, la angustia sin màs matizaciones. Asberg y Schalling (1978) señalan que en otros idiomas se diferencia entre los componentes somáticos de la ansiedad (vinculados con la actividad simpática) y los psicológicos (incertidumbre, temor, conciencia de amenaza...), así se observa en el latín que se distingue entre “angor” y “anxietas”, el francés diferencia entre “angoisse” y “anxieté”, el castellano entre “angustia” y “ansiedad”, o el sueco, que usa las palabras ‘angest’ y angslan” (citado por Tyrer, 1985, pág. 108). En términos muy generales, la ansiedad está caracterizada por el nerviosismo, miedos o temores, presentimientos negativos, además de diversos signos físicos tales como sudoración o aumento de la tasa cardiaca, entre otros indicadores de la activación simpática. Se trata de una respuesta emocional habitualmente originada por el temor de que ocurra algo no deseado, peligroso o sport behaviors during the games: aggression, complains to the referee, serious sport mistakes, penalties, etc. In this analysis we try to assess if the score in a pre competitive anxiety inventory predicts some of these behaviors during the competition. No statistically significant correlation between CSAI-2 scores and sport illicit behaviors were found. Introducción La ansiedad, como constructo teórico, ha sido ampliamente usada por los psicólogos cualquiera que sea su campo de aplicación, el tipo de intervención que se desarrolle e, incluso, la orientación y metodología que se emplee. Se trata de un concepto clave entre los contenidos psicológicos, que está presente en multitud de comportamientos humanos y que ha condicionado buena parte de la actividad profesional. Tradicionalmente se han conceptualizado sus efectos desde una doble dimensión: aquella que considera que la ansiedad (o, al menos, ciertos niveles) pudiera correlacionar positivamente con algunos tipos de actividades humanas. Y, por otro lado, la que formaliza la ansiedad como un componente psicopatológico. No es de extrañar esta diversidad conceptual pues el término ansiedad está repleto de considerables ambiguedades. Aubrey Lewis (1967) señaló el origen griego del término, cuya raíz significa 1 -Navarro 02/04/03 16:08 Página 8 REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE - 7-8 9 perjudicial para el sujeto. En cierto marco teórico, se suele diferenciar entre ansiedad rasgo y ansiedad estado. La ansiedad estado está caracterizada por sentimientos negativos, conscientemente percibidos de aprensión y tensión acompañados y/o asociados de la activación del Sistema Nervioso Autónomo anteriormente señalada. En cualquier caso, en la ansiedad estado, las reacciones son episódicas y a corto plazo; es un “estado” emocional inmediato. La ansiedad rasgo se encuentra caracterizada por tratarse de una predisposición más general a percibir situaciones como potencialmente peligrosas. Se refiere más bien a una disposición conductual para percibir circustancias objetivamente no peligrosas como respuestas extremas. Se considera, en consecuencia, como un sentimiento relativamente más estable (Caracuel, Jaenes y Pérez, 1991). Cualquier circustancia humana puede verse impregnada de un determinado nivel de ansiedad. Las situaciones de competición deportiva, donde el deportista debe enfrentarse a hechos en los que el tiempo, los resultados y, en muchas ocasiones, las consecuencias de su rendimiento pueden determinar su futuro como deportista o profesional del deporte (salir o no del equipo titular, formar parte de la selección olímpica, alcanzar medalla, etc.). Ciertamente, un alto nivel de ansiedad se ha considerado como un elemento interfiriente sobre el rendimiento deportivo. Siguiendo los trabajos de Williams (1991), se considera que un estado de ansiedad agudo puede causar determinadas reacciones en el deportista tales como miedo, enfado, preocupación o culpabilidad. Este estado facilitará un complejo abanico de reacciones físicas y psicológicas que podríamos resumir de la siguiente manera: •Síntomas físicos: aceleración de la tasa de pulsaciones por minuto, incremento de la presión sanguínea, aumento de la tensión muscular, dificultades respiratorias, sudoración, mareos, nauseas, sequedad de boca; estos síntomas proceden directamente de una activación autonómica. •Síntomas psicológicos en los momentos previos a la competición: Desconfianza, pensamientos negativos, inflexibilidad, preocupación, irritabilidad, dificultades de atención, acentuación de conflictos personales, disminución en la capacidad de procesamiento de la información. •Síntomas psicológicos día/s antes de la competición: Alteraciones del pensamiento (por ejemplo, poner en duda la efectividad del entrenamiento), disminución del autocontrol, fatiga, insomnio, dificultades para la relajación, preocupación, irritabilidad, distracción. Esta sintomatología genera unos efectos negativos sobre el rendimiento del deportista, inhibe de alguna manera sus habilidades motrices finas que resultan imprescindibles en algunos tipos de deportes, y disminuye la capacidad para la toma de decisiones; esto es más importante en cuanto que existen algunos deportes donde resulta imprescindible tomar decisiones rápidas y acertadas en décimas de segundo, por ejemplo, lanzar el balón a portería o colocarlo a 1 -Navarro 02/04/03 16:08 Página 9 ANSIEDAD PRE-COMPETITIVA YCONDUCTAS DE AUTOCONTROL... / NAVARRO, J. I., ETALTER 10 un compañero mejor situado, correr hacia el área contraria en situación límite de fuera de juego. La situación de ansiedad competitiva como rasgo pudiera incidir en que el deportista perciba el momento de la competición con un componente amenazante, lo cual iniciará una cadena de eventos en el que la reacción de ansiedad será uno de ellos (Martens, Vealey y Burton, 1990). Partiendo de esta conceptualización de la ansiedad, hemos pretendido realizar un estudio empírico en el que, evaluando los diferentes parámetros de la ansiedad previa a la competición en jugadores de futbol, pudiéramos conocer cómo podría aquélla incidir sobre ciertas conductas de las llamadas al margen o en el límite del reglamento, caracterizadas por una falta de autocontrol del deportista. La evaluación de la ansiedad tradicionalmente se ha realizado a través de cuestionarios o autoinformes, si bien en estudios más sofisticados se han llevado a cabo análisis de respuestas vegetativas y/o observaciones sistemáticas de distintas conductas claves. Uno de los cuestionarios utilizados para el análisis de la ansiedad en situaciones de competición en el deporte es el Competitive State Anxiety Inventory (CSAI-2), desarrollado en una primera versión por Martens (1977) y posteriormente revisado y perfeccionado en un segundo formato más condensado por Martens, Vealey y Burton (1990). Los propios autores (pág. 11) señalan que este cuestionario evalúa la tendencia que pueden tener algunos deportistas a considerar la situación de competición como amenazante y la concomitante tendencia a responder con ansiedad. “La operacionalización de este constructo de ansiedad en la competición es importante para comprender el comportamiento en el deporte, particularmente para entender qué situaciones son percibidas por el deportista como amenazantes y cómo responden aquellos a situaciones de miedo”. El CSAI-2 fue construido para evaluar la ansiedad-rasgo en la competición, construyéndose sobre el desarrollo de una múltiple argumentación en el terreno de la personalidad fundamentada en: a) La distinción entre ansiedad rasgo y ansiedad estado, tangencialmente expuesta más arriba. b) El desarrollo de un modelo conceptual de la competición deportiva, considerada como un proceso social. c) La valoración de la teoría interactiva de la personalidad como mejor predictora de la conducta que otros desarrollos teóricos (situacional, de rasgos). Todo ello ha facilitado la construcción de un instrumento de evaluación de la ansiedad-rasgo en situaciones de competición deportiva (CSAI-2), con una mayor potencia que las escalas de ansiedad tradicionales, y que nosotros hemos ensayado en jugadores pertenecientes a la plantilla de un equipo filial de la primera división. Método Sujetos Se ha realizado el estudio con los 1 -Navarro 02/04/03 16:08 Página 10 REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE - 7-8 11 jugadores de fútbol de un equipo de tercera división. Se trata en total de 18 jugadores, todos ellos menores de 21 años, con una media de edad de 20 años (rango entre 17 y 21), no profesionales pero que pertenecen a lo que periodísticamente se denomina la cantera de un equipo profesionalizado. Estos jugadores dedican al entrenamiento una media de 12 horas PARTIDOS JUGADOS RESULTADOS FECHA 1. Visitante vs. Observado 0-2 16-X-91 2. Observado vs. Visitante 1-1 03-XI-91 3. Observado vs. Visitante 0-1 10-XI-91 4. Visitante vs. Observado 2-0 17-XI-91 5. Observado vs. Visitante 0-2 24-XI-94 Tabla 1. Fecha y resultados de los partidos de fútbol utilizados en el estudio. semanales, reciben una compensación económica y, en algunos casos, el club les financia la estancia en la ciudad durante su época de amateur. En su mayoría se dedican paralelamente a los estudios, con muy diversos niveles de rendimiento académico. Los jugadores se prestaron voluntariamente a la realización del trabajo una vez que fueron informados por el entrenador y el preparador físico del equipo (uno de los autores del presente trabajo) . A lo largo de las cinco semanas en que se desarrolló el estudio, tan sólo uno de los jugadores se negó a realizar el cuestionario. La competición en la que los jugadores estaban ubicados en esos momentos de la liga 1991-1992 era la 3a. División, grupo 10, compuesta por equipos de Andalucía Occidental, cuyos desplazamientos oscilan entre 250 y 8 km., lo que hacia que algunos encuentros tuvieran un mayor nivel de rivalidad local provincial. Material y Procedimiento Se ha empleado el cuestionario CSAI-2, en la versión castellana realizada por Jaenes (comunicación personal). El cuestionario era administrado minutos antes de comenzar el partido, cuando los jugadores se encontraban en los vestuarios poco antes de saltar al terreno de juego. En esa situación, el preparador físico del equipo, solo o en compañía de otro de los autores, repartía las hojas del cuestionario y un lápiz, solicitaba a los jugadores que leyesen las instrucciones que se encuentran en la parte superior y comenzasen a contestar. Esta situación se repitió en cinco ocasiones con motivo de otros tantos partidos de la competición, que se recogen en la Tabla 1: El aficionado al futbol habrá comprendido que se trata de tres partidos jugados en casa y dos en campo del contrario. Además, tres de los partidos (1, 3 y 4) pueden considerarse de gran rivalidad por la cercanía geográfica de los equipos visitantes con el equipo observado. Y, en fin, los resultados 1 -Navarro 02/04/03 16:08 Página 11 ANSIEDAD PRE-COMPETITIVA YCONDUCTAS DE AUTOCONTROL... / NAVARRO, J. I., ETALTER 12 globales fueron poco satisfactorios para el equipo objeto de nuestro estudio : un empate, una victoria y tres derrotas. Esto le hace merecedor de un lugar poco privilegiado en la clasificación general de la liga. Todos los encuentros fueron grabados en vídeo mediante dos cámaras situadas en el terreno de juego. Las grabaciones eran realizadas por los propios autores y por alumnos del tercer curso de la especialidad de Educación Física de Magisterio que participaron voluntariamente en el estudio. Durante las semanas posteriores a la celebración de cada partido, al menos dos observadores visualizaban los vídeos del encuentro y registraban en hojas de observación diferentes conductas. El Acuerdo entre Observadores tenía que superar el 90 por 100 una vez aplicada la formula de AO = [Acuerdos/Acuerdos+Desacuerdos] x 100. Las conductas a registrar eran: (1) Agresión física (AF): entendida como todo contacto físico antirreglamentario del jugador con el cuerpo del contrario, aunque no haya sido sancionado por el árbitro como falta. Por ejemplo: el jugador empuja al contrario. (2) Protestas al árbitro (PA): gestos o expresiones verbales dirigidos hacia el árbitro en protesta por una decisión tomada o por no haber adoptado una determinada decisión. Por ejemplo: el jugador le dice al árbitro, “esta falta es de tarjeta amarilla”. (3) Protestas a los compañeros (PC): el jugador se dirige al compañero con gestos o verbalmente, ante una acción que considera inadecuada. (4) Respuesta a una agresión (RA): ante una conducta agresiva del contrario, el jugador reacciona con una acción verbal o física del mismo tono agresivo. Por ejemplo: ante una zancadilla del contrario, el jugador en el suelo levanta la pierna para que aquél caiga también. (5) Tarjetas amarillas (Tj.A): sanción reglamentaria señalada por el árbitro. (6) Faltas señaladas (FS): acciones del jugador sancionadas por el árbitro como falta. (7) Errores garrafales en el área (EA): supone un fallo en defensa o en ataque por parte del jugador dentro del área pequeña propia o del contrario, que conlleva una acción peligrosa o un gol del otro equipo. Por ejemplo: el portero salta y despeja el balón hacia los piés del contrario que marca un gol. La elección de estas conductas fue PARTIDO ANSIEDAD COGNITIVA ANSIEDAD SOMATICA AUTOCONFIANZA TOTAL ANSIEDAD 125.385 ±2.01 19.385 ±2.91 25.846 ±2.01 70.615 ±3.4 224.923 ±3.09 17.7 ±1.46 28.385 ±2.98 71.001 ±3.9 324.091 ±2.92 14.636 ±1.92 28.273 ±2.1 70.182 ±2.9 425.273 ±2.78 17.455 ±1.17 26.818 ±1.78 69.545 ±4.0 525.838 ±1.98 17.083 ±0.92 28.167 ±2.81 69.167 ±2.6 Tabla 2. Media y Desviación Standard de los componentes del cuestionaio CSAI-2 administrado antes de cada partido para el grupo de jugadores. 1 -Navarro 02/04/03 16:08 Página 12 REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE - 7-8 13 por considerar que implican algunas de ellas una falta de autocontrol por parte del jugador, o bien una consecuencia directa de esa falta de autocontrol. Así, la respuesta a una agresión, pudiera indicar una cierta impulsividad por parte del sujeto que podría tener repercusiones muy negativas para el propio jugador y para el equipo. Por ejemplo, responder ante una agresión física del contrario con otra agresión del mismo tipo, supondrá recibir una tarjeta roja y la consiguiente expulsión, lo cual hará modificar sustancialmente el esquema de juego y, probablemente, podría tener repercusiones en el resultado final del partido. La acumulación de protestas al árbitro predispondrá a éste para utilizar las tarjetas amarillas con el jugador. En el caso de que éste fuera un defensa de cierre, por Tabla 3. Estadística descriptiva de las variables deportivas evaluadas en los cinco VARIABLES DEPORTIVAS Media d.s. e.s. Rango Coef.V Agresión Física (AF) 10.8 7.5 1.9 22 69.8 Protestas al Arbitro (PA) 3.4 2.6 0.6 8 75.4 Protestas al Compañero (PC) 1.2 2.3 0.5 9 182.6 Respuesta a una Agresión (RA) 1.1 1.2 0.3 3 114.6 Tarjetas Amarillas (Tj.A) 0.5 0.8 0.2 2 156.6 Faltas Señaladas (FS) 4.5 3.1 0.8 9 69.6 Errores Garrafales (EG) 0.8 1 0.2 3 122.3 Total de Indice de Fútbol (TF)* 23.6 14.9 3.8 47 15.2 Tiempo de Juego en minutos** 272.4 103.7 26.7 371 38.6 A.F. P.A. P.C. R.A. Tj.A. F.S. E.A. Cog. Som Aut. TA TF A.F. 1 P.A. .228 1 P.C. -.012 .679* 1 R.A. -.123 .51 .944* 1 T.A. .356 -.48 -.382 -.135 1 F.S. .008 -.927* -.707* -.491 .768* 1 E.A. .576* .572 -.167 -.305 .015 -.352 1 Cog. -.34 -.688* -.161 .153 .685* .748* -.661* 1 Som -.231 -.014 .18 .271 .60 .23 -.133 .69 1 Aut. -.474 -.251 -.397 -.555* -.658* -.065 -.158 .353 .52 1 T.A. -.138 .712* .151 .109 -.268 -.603* .669* .448* .07 .46* 1 T.F. .784* .859* .435 .228 .221 .49 -.103 -.601* -.154 -.816* -464* 1 * Sumatorio de frecuencias del resto de las Variables Deportivas ** Tiempo medio de juego de cada sujeto expresados en minutos. Tabla 4. Matriz de correlación de pearson producto-momento entre los componentes del cuestionario SCASI-2 y las variables deportivas analizadas. - Las siglas corresponden a las aparecidas en las Tablas anteriores: TA: Total Ansiedad. 1 -Navarro 02/04/03 16:08 Página 13 ANSIEDAD PRE-COMPETITIVA YCONDUCTAS DE AUTOCONTROL... / NAVARRO, J. I., ETALTER 14 ejemplo, en ciertos momentos puede verse obligado a realizar una falta grave ante la escapada del delantero contrario, que será sancionada con una tarjeta amarilla la cual, acumulada a la que posiblemente consiguió con anterioridad al haber reiterado sus protestas, puede suponer la expulsión del jugador. La secuencia de la experiencia era entonces triple para cada partido: I.Administración del cuestionario. II.Realización de las grabaciones del partido. III.Visualizaciones de los vídeos registrando las conductas arriba especificadas. Se trata por tanto de un estudio correlacional, donde se pretende establecer relaciones de concomitancia (no de causalidad) entre dos grupos de variables cuantitativas: las diferentes puntuaciones obtenidas en el cuestionario y las conductas observadas durante los partidos de fútbol. Resultados Los valores de la media y desviación standard obtenidos por los sujetos en el cuestionario CSAI-2 aparecen en la Tabla 2, mientras que en la Tabla 3 se muestran los valores obtenidos para las variables deportivas. El Total del Indice de Fútbol (IF) corresponde al sumatorio de las frecuencias obtenidas por los jugadores en el conjunto de las variables deportivas estudiadas. La Tabla 4 recoge los coeficientes de correlación de Pearson productomomento entre los diferentes valores del CSAI-2 y las variables deportivas. Los resultados muestran moderados índices de correlación entre las variables de ansiedad y las conductas analizadas. Especial interes muestran la correlación entre Total Ansiedad (TA) y Total Fútbol (TF) (-0.464; p<0.05). Asi como la concomitancia negativa entre la variable Total Futbol y Autoconfianza (Aut.) (-0.816; p<0.05), Total Fútbol y Ansiedad Cognitiva (Cog.) (-0.601; p< 0.05). También se encontraron correlaciones negativas significativas entre los valores de Protestas al Arbitro (PA) y Ansiedad Cognitiva (-0.688; p<0.05), y Errores Garrafales en el Area (A) con Ansiedad Cognitiva (- 0.661), asi como entre Respuesta a una Agresión (RA) con Autoconfianza (-0.555; p<0.05), Tarjetas Amarillas (Tj.A) con Autoconfianza (-0.658; p<0.5) y Faltas Señaladas (FS) con el Total de Ansiedad (TA) (-0.603; p<0.05). Las correlaciones positivas significativas a destacar encontradas fueron aquellas establecidas entre Tarjetas Amarillas (Tj.A) con Ansiedad Cognitiva (0.685; p<0.05) y Faltas Señaladas con Ansiedad Cognitiva (0.748); p<0.05). Finalmente también fue significativa las correlación entre la variable Protestas al Arbitro y el Total de Ansiedad (0.712; p<0.05). Los coeficientes alpha para la version del CSAI-2 utilizada fueron de 0.69 para la escala de Autoconfianza, 0.75 para la de Ansiedad Somática y 0.81 para la escala de Ansiedad Cognitiva. Se encontró una correlación postiva entre el Total de Ansiedad con la escala de Ansiedad Cognitiva (0.448) y con la de Autoconfianza (0.46), no así con la de Ansiedad Somatica (0.07). 1 -Navarro 02/04/03 16:08 Página 14 REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE - 7-8 15 Discusión Los resultados generales del presente estudio indican una escasa relación entre las puntuaciones de los deportistas en el cuestionario CSAI-2 y las conductas deportivas analizadas durante el desarrollo del juego. Sin embargo, el cuestionario continúa manteniendo su consistencia interna dado que los indicadores de Autoconfianza, de Ansiedad Cognitiva y de Ansiedad Somática correlacionan significativamente entre si (0.52; p<0.5), al igual que se observa en el estudio de Rodrigo, Lusiardo y Pereira (1990). No obstante, las contradiciones encontradas entre diferentes valores analizados hacen del cuestioanrio de Martens un instrumento de escasa capacidad predictiva, al menos en deportes de grupo. Por ejemplo, si nos fijamos en los valores de correlación entre Tarjetas Amarillas y las puntuaciones en Autoconfianza, ésta es negativa (- 0.658), mientras que es positiva en relacion a la Ansiedad Cognitiva (0.685), como lo es también en relación a la Ansiedad Somática (0.6). El en caso de las Faltas Señaladas, la concomitancia es positiva al compararla con la Ansiedad Cognitiva (0.748), pero es negativa en su relación con el Total de Ansiedad (- 0.603). Y en relación a las Protestas al Arbitro, correlaciona negativamente con la Ansiedad Cognitiva (-0.927), mientras que lo hace positivamente con el Total de Ansiedad (0.712). Ello nos recuerda la complejidad del concepto ansiedad y la dificultad de su evaluación. Considerando el constructo ansiedad, su medición en el ámbito deportivo ha generado distintos intrumentos. Cronológicamente, el desarrollo por Spielberg, Gorsuch y Lushene (1970) del State Trait Anxiety Inventory permitía hacer una valoración de la ansiedad desde el modelo estructural. Martens (1977) y Martens, Vealey y Burton (1990) definieron, dentro de su modelo de ansiedad competitiva, el Sport Competition Anxiety Test, ampliamente utilizado en muy diversas actividades deportivas. En una línea diferente surgiría el Precompetitional Psychological Checklist de Rushall (1979) en el que se valoran los niveles de activación, así como la pérdida de confianza. La evaluación practicada por el CSAI-2 se limita al nivel de factores relacionados con el deportista, por lo que no podríamos establecer relaciones de causalidad. No obstante, la tendencia de los datos podrán sugerir el peso que este factor psicológico tiene, y posibilita el diseño de estrategias de afrontamiento. Otras de las posibilidades del CSAI-2 sería el valor predictivo que este tipo de cuestionario tiene sobre ciertas conductas deportivas. En efecto, en nuestro estudio hemos considerado que aquellas conductas que indican cierta falta de autocontrol durante el partido, pudieran tener como causa posible el nivel de ansiedad precompetitiva que el CSAI-2 puede detectar. Pero los datos globales del conjunto de jugadores no permiten hacer una afirmación en esta dirección. Por ello, resulta de interés analizar qué ocurre con algunos casos individuales que rompen la tendencia 1 -Navarro 02/04/03 16:08 Página 15