Recensions
Abstract
R. DÍAZ-SALAZAR, S. GINER, F. VELASCO (eds.), "Formas modernas de religión".
Full text
180 Papers 47,1995 Recensions diciones y modos de vida de la juventud que habita en Aragón, en el que se incluyen nuevas vetas de interpretación, a travis de la utilización de una serie de indicadores que permiten desvelar la vivencia de la realidad social de 10s jóvenes, por medio del estudio del reemplazo biológico, de la estructura y cambio social y político, del lugar de procedencia y las trayectorias de emiración, de la identificación con el territorio y espacio en el que viven, de la pertenencia a una generación, y de la percepción subjetiva de la clase social con la que se identifican. La rigurosidad, tanto metodológica como en la exposición de 10s resultados obtenidos, no es Óbice para que su lectura y consulta sea del interts no s610 del educador, profesional, político, etc., sino que tarnbibn, sea comprensiva para 10s rnismos jóvenes que son asirnismo sus destinatarios. Con esta nueva publicación, Ángela López, en esta ocasión con un equipo de profesores de su departamento universitari~, continúa la línea de investigación iniciada hace aiios sobre la juventud aragonesa, y de la que es pionera, aportando datos de actualidad y una exhaustiva reflexión sobre la compleja realidad de este grupo social. Carlos Gómez Bahillo R. D~Az-S-, S. GINER; F. VELASCO (eds.) Forrnm moderna de reli on Madrid: Alianra, 1994 $iA;ianra Universidad, 783) Este libro es una obra colectiva que se adentra en el estudio de las formas religiosas de nuestro tiempo. Son doce perspectiva~ que exploran ((la producción moderna de la religiosidad)) y ((10s rnodos específicamente modernos de la experiencia religiosa)). Como se puede leer en el prefacio: ((en una palabra, bajo condiciones de modernidad, se hace necesario estudiar no s610 la sacralización de la vida y el mundo profano, junto a las profanaciones a las que de 10 sagrado sobrenatural pueden entregarse 10s hombres, sino tambitn y muy especialmente el proceso de sacralización y consagración de 10 profano que ocurre, inevitablemente, bajo condiciones de modernidad avanzada), (p. 13). Son doce trabajos que vuelven la mirada, desde las ciencias sociales, al ámbito por el que se mueve el homo religiosw. Como 10s mismos editores proponen, la idea que inspira el libro se encuentra en Durkheim cuando afirmaba que la religión esti llamada a transformarse, pero no a desaparecer. Por ello, las ciencias sociales deben atender tanto a las fornas religiosas sobrenaturales como a las religiones seculares o laicas intramundanas del mundo contemporáneo. Consideran que el campo que se abre ante este horizonte es muy ftrtil. La fertilidad la consiguen porque 10s autores nos acercan a este terreno sin la acritud de otras 6~oca.s. Las fdias y las fobias han sido filtrada por el tamiz de la lucidez y, sobre todo, por la curio- ' sidad. Hoy se puede hablar de religión sin pudor gracias a la propia secularización. Desde esa clave, este libro recorre su camino con aplomo y con un talante cargado de frescura intelectual. Aún siendo artículos de amplia diversidad, consiguen una obra homogtnea e interesante. Es como la paleta de un buen pintor, donde no importa mezclar colores si el cuadro final es bello. El resultado de esta obra ilumina con aportaciones origindes y sugerentes el campo de la religión de nuestro tiempo. La estructura de este recorrido discurre por tres apartados abiertos a 10s exploradores: Primero, el mundo modern0 y reli-
Recensions @n. Segundo, las formas modemas de religidn. Tercero, el fituro de ka religidn. La primera parte, Mundo moderno y religi6n, está formada por cuatro capitulos. Comienza José Luis López Aranguren con La religidn hoy. El texto destila un cierto ~erfiune reiterativo a cristiano viejo con algo de heterodoxia. Aunque, sutilmente, parece estar construido como un consejo para 10s líderes de las religiones historicas, mk que como un inocuo articulo cientifico. Su aportación cornienza casi como termina: ((Parece indudable, en suma, aue asistimos al - A retroceso de las "iglesias" y al avance de las "religiones")) (p. 21). ((Si las iglesias no 10 remedian, tal vez nos encaminemos hacia una nueva época en que la religión, sobre todo la religión juvenil, podrá encontrarse por doquier, excepto en la iglesia [. . .] )) (p. 37). Entre ambas frases discurre con soltura por la historia reciente rastreando la acción simbólica reliaio- " sa y la acción real. Apunta que la fe com~artida ha de ser siem~re desde la tolerancia, lejos de la imposición y suficientemente ilustrada. abierta al DIUralismo intraeclesial y al pluralismo interreligioso. Quizá por esto mismo, lleva el argumento al terreno de 10s heterodoxos. En 10s tiem~os de la ~ostmodernidad se preocupa por tratar el postcristianismo y postcatolicismo. El segundo trabajo es de Ignacio Sotelo, La persistencia de ka religidn en el mundo moderno. Construye su discurso alrededor de dos categorias, la persistencia y la coexistencia. Con la primera ccalude al hecho de que la religión, pese a 10s pronósticos de la modernidad ilustrada, no se haya eclipsado en la sociedad industrial desarrollacia,). Pero es una temática que afecta especialmente a 10s ilustrados modernos, a aquellas personas que no dan por hecho ((que la religión es consustancial con 10 humanon. Tras un paso rápido por la secularización y la modernidad muestra una de las paradojas de 10 que se ~lanteó como ocaso de la religión: ((La secularización podria revelarse paradójicamente como la condición fundamental para el renacer de la experiencia religiosa> (p. 43). Con la categoria de mexistencia, expresa la incompatibilidad de la religión y la modernidad, entendiendo como muestra mk clara de esta última la cosmovisión emanada de la ciencia. Las dos esferas, según el autor, deben mantenerse como incompatibles por el bien de ambas. La conclusión del articulo es una síntesis amable de 10 que ha sido una pela de varios siglos. El tercer capitulo es de Fernando Velasco, La religidn de la humnidad. Este es un trabajo cargado de mística. Es capaz de hablar de la humanidad con palabras de densidad universal, desdogmatizadas y respetuosas. Hace sentir al lector la preciosidad de ((una conciencia religiosa en que se anhela y se trabaja por afirmar el imperi0 espiritual del mundo frente a 10s que estiman poc0 valioso el mundo en que vivimos)). Es un cántico erudit0 rebosante de sabiduria, una incitación a apostar por la vida. La vida como núcleo generador de religiosidad y de espiritu. Bajo la apariencia de un articulo descriptivo se construye un mensaje movilizador, activo y dionisiaco, como dice el autor: ((No hay que crear un mundo nuevo, sino que hay que reconciliarse con el existentep). Es una apuesta por la vida que tenemos. En cuarto lugar, continúa Rafael Diaz-Salazar con La religidn vacía. Un análisis de la transicidn religiosa en Occidente. Este trabajo consigue un retrato interesante de la evolución de la religión en Occidente tomando como eje una serie de procesos sociorreligiosos que el autor denomina religión vacia. Con esta metáfora, seiíala una nueva forma de vida religiosa que se está re-llenando, re-configurando. Recurre a 10s datos estadisti-
Recensions cos y a la numereria para afirmar con un soporte cifrado conclusiones que reabren la puerta a la reflexión desde la sociologia de la religión. En una frase escondida, se muestra una necesidad de este campo de investigación: (([. . .] muchas de estas teorizaciones no pasarán del estatuto de hipótesis teóricas -con algunos apoyos basados en la observación participante y en datos empiricos secundariosmientras no presenten investigaciones empíricas tan sólidas como sus teorizacionesn. Es un articulo recomendable para 10s amigos de 10s datos. la conclusión final es que la religión está inmersa en un proceso de cambio y reconstrucción. La segunda parte, Formas modernas de religibn está compuesta por otros cinco capitulos. El primer0 es de José Prades, con La religidn y el centro sagrado de la sacieu. Plantea cuauo proposiciones ((de carácter incoactivo e hipotético)) que pretenden llegar a ((poder medir -y reorientar, resueltamenteel peso especifico de las creencias religiosas, en la hipótesis de que éstas continúan siendo la fuente fundamental que da sentido a nuestra cultura y a nuestra civilización)) (p. 117). Así, desde una visión de conjunto, se orienta la teoria hacia la prictica. Metodológicamente, pretende 10 universal por encima de 10 particular. Toma como categoria fundamental alo sagradon, pero centrado en la naturaleza humana misma, no en mundos exteriores. Como conclusión, mira al futur0 y plantea que (cel porvenir no puede fundarse rnás que sobre una religiosidad que sacralice a la vez la autonomia de las personas y la solidaridad universal de las personas y las sociedades humanas* (p. 126). Sigue, Salvador Giner, con La Religidn civil. Este es el trabajo rnás extens0 de la obra. Se encuentra en el centro físico de la misma y aborda uno de 10s retos de la modernidad: la religión civil. Csta consiste ((en el proceso de sacralización de ciertos rasgos de la vida cornunitaria a uavés de rituales públicos, liturgias civicas o políticas y piedades populares encaminadas a conferiu poder y a reforzar la identidad y el orden en una colectividad socialmente heterogénea, atribuyéndole transcendencia mediante la dotación de carga numinosa a sus símbolos mundanos o sobrenaturales asi como de carga épica a su historiar (p. 133). Para ello, repasa 10s hitos históricos de la religión civil deteniéndose especialmente en Rousseau, llegando a tiempos rnás cercanos con Durkheim y, después, a la obra de R. Bellah, rnás centrada en la sociologia de la religión civil contemporánea. Pero Giner no se queda en este nivel, avanza sobre 10s trabajos anteriores. Pone de manifiesto 10s rasgos comunes de las religiones civiles de las sociedades modernas. Elabora un ((inventario imperfecta)) de las formas elementales de la religión civil: (coda religión civil sacraliza la politeya)); pertenece a la sociedad civil; es endémicamente ambigua; suele ser nacional o nacionalista; difiere de la religión política, de modo relativo; garantiza un modo de dominación social; integra elementos heterogéneos conservando parte de su diversidad; hoy, forma parte de la produccidn medilttica del carisma. Tras este arduo recorrido llega a un apartado inesperado y quizá el mis poético e interesante del trabajo: Laproduccidn numinosa de lo secular. Aquí articula una intuición sugerente y fecunda: sin devociones cívicas y creencias transcendentes, por mudanas que sean, compartidas por la ciudadania, no es posible la felicidad pública)) (p. 168). Continúa Enrique Gil Calvo, con Religiones hicas de salvacidn. Inicialrnente, parte de un trabajo de Gellner ((Las jaulas de goma: desencanto con el desencanto)) el cua1 debate y retoma para elaborar una tipologia sobre las formas contetnporáneas de religiosidad secular o modernizada. El criteri0 de elaboración
Recensions Papers 47, 1995 183 que utiliza, como él mismo sefiala, proviene de Weber. Aquel proponia un cuadro que es el resultado de cruzar un eje de religiosidad ascktica/mistica con otro de compromiso intramundanolextramundano. Sobre ese soporte realiza un análisis de cuatro tipos: las religionespolíticas activista; religiones políticas contemplativa~; religiones narcisistas activistas; religiones narcisistas conternplativas. Con el10 s610 reten de ((identificar 10s camDos posibles en que ~otencialmente pueden producirse rituales secuiares de sdvación)) (p. 185). La constatación empírica es otro asunto. Despuc5 sigue Ángela Upa, con &tos sociales y liturgias juveniles de espera. Es un ensayo que se aueve a abrir una de las cajas de Pandora de nuestro tiempo: el mundo juvenil. Mediante un juego lúdico con la mitologia dhica y sus encarnaciones contemporáneas, se van mostrando las creencias, 10s mitos, 10s ritos y las ceremonias de la religiosidad en rnovirniento en la que, a su vez, tarnbikn nos movemos. Antes de llegar al apartado de 10s rituales y liturgias juveniles de la espera, se recorren unos hitos previos que preparan el terreno. Tomando pequefias muestras se desvelan no s610 10s mitos generacionales sino el conocimiento sobre esas mismas generaciones. El contraste evidente de 10s sesenta con 10s noventa se convierte en un marco de comparación muy productiva desde el cual queda planteada implicitamente una pregunta para seguir pensando: jcómo se resolved la emancipación de estos puer aeternus ante la generación Saturnos que 10s han engendrado? Quinto, Salvador Cardús, La sexual& como forn de religidn. Este es el mh breve de 10s articulos y, quizá, el menos interesante. Ofrece una síntesis rápida de algunas visiones sobre la sexualidad, especialmente desde 10s afios sesenta, para despuks preguntarse si la sexualidad es o no una nueva forma de religión. Termina res~ondiéndose en sentido afirmativa e indicando que la sociologia de la religión puede ser la disciplina que aporte ccmejores modelos para su estudios (p. 223). La tercera Darte, más breve aue las 1. anteriores, plantea el Futuro de la Religi6n con tres capituios. El primero es de José Casanova, El ccrevivab politico de 10 religioso. Este trabajo ~lantea un anáiisis sugerente de 10 politico y 10 religioso. Estudia el proceso de secularización y el fenómeno del resurgirniento de la religión. Para eilo, se apoya en las aportaciones de Bellah, Greeley, Luckrnann, Bell y Weber, entre otros, >n este sentido, cabe contrastarlo con la aportación anterior de Giner-. Antes detratar el tema del resurgiiiento, ofrece un diagnóstico de la religión en el rnundo modern0 que recorre V ((cuatro fenómenos diferentes: a) 10s nuevos movimientos reli~iosos: b) las nuevas formas de religibsidadvo las bLquedas privadas seculares de la salvación: c) la revi- . , talización fundamentalista; d) la renovación de las iglesias oficiales, especialmente del Catolicismow (p. 241). El anáiisis propuesto es interesante. Pero hay que sefialar que en el apartado de la critica de la Teologia de la Liberación su opinión es parciai y sesgada --en tanto que considera s610 una parte de 10s teólogos de la liberaciónademás de trasnochada --se aqueda en discursos que han sido reformuiados-. Discutir este apartado supondria más espacio del que ya falta. Segundo, Joan Estruch, con El mito de la secularizacidn. El titulo anticipa buena parte de 10 que sucede en el ensayo. Con un lenguaje y una estructura ágil, muestra que ((10 que ha dado en llamar la "secularización" es en cierto modo una falacia, (p. 266). Dicho esto desde un talante modesto que da densidad a su exposición. Destaca una de las hipotecas de la sociologia de la religión, su deformación en sociologia religiosa, hay que indicar que utiliza el mismo proverbi0
184 Pa~ers 47, 1995 Recensions asiático que antes cit6 Díaz-Salazar. Repasa las teorías de la secularizacibn y reproduce su propia tipologia formulada ya en el año 1972 ((no porque la juzgue mejor, sino porque le es más familiar y manejable)). Su conclusi6n final empal-, ma con el espíritu general del libro considerando a la secularizaci6n como ((una metamorfosis de la religi6n de nuestro tiempo, (p. 279). Por último, Franco Ferrarotti, con El destino de la razdn y las paradojas de 10 sagrado, abre el horizonte de las paradojas de nuestro tiempo con una constataii6n ((la separaci6nkntre 10 racional y 10 irracional no s610 no se ha agrandado, sino que hoy resulta ciertamente borrosa) (p. 282). Con este talante -y algo de ironiava recorriendo unos cuantos hitos relevantes del fen6meno religioso. La presencia perenne de 10 sagrado es una de las claves de anáiisis de la secularizaci6n, del hambre de 10 sagrado, del cientificismo. Precisamente el dogmatismo cientificista es el blanco de las críticas. Con las paradojas de 10 sagrado, deja entrever el convencimiento implícit0 de una antropologia en la que 10 contradictori~, 10 sutil tejen el carkter humanista de 10 humano, por encima de las diluciones en grupos o teorías. Este trabajo se va tejiendo pausada y cadenciosamente, dejando perlas por el camino. Rescatamos s610 una, una perla que parece venida del discurso de un sabio --que quiere escuchar, mh que decir.. .- porque sabe que ((las cosas importantes, 10s valores profundos no pueden explicarse, que las cosas importantes se dicen con un guiño, en la espera y el silencio)) (p. 300). Chaime Marcuello