Karl Popper
Abstract
Sole Puig, Luisa Carlota
Full text
Papers 44, 1994 145-147 Karl Popper Carlota Solé Universitat Autbnoma de Barcelona. Departament de Sociologia 08 193 Bellatera (Barcelona). Spain La reciente muerte del filósofo Karl R. Popper (1902-1994) nos induce inexorablemente a recordar su larga y fructífera vida. La influencia de Popper en el pensamiento occidental de la segunda postguerra mundial ha sido decisivo tanto en el campo de la reflexión política y social como de la epistemologia. Sus obras (La lógica de la investigación, 1934; La sociedad abierta y sus enemigos, 1945; La miseria del historicisme, 1957; La lógica de la investigación cientiJca, 1959; Sobre el origen del conocimiento y de la ignorancia, 196 1 ; Conjeturas y refutaciones, 1 9 69; Conocimien to o bjetivo: un enfoque evolucionista, 1972; Elyo y su cerebro, 11977; Bzisqueda sin término: una autobiograja intelectual, 1974; Postcriptum a /a Idgica de h investigación cient$ca, 19821983; En busca de un mundo mejor, 1.992) popularizaron el análisis de la sociedad liberal frente a las utopias inspiradas en Platón, Hegel o Marx; pero, sobre todo, significaron un eslabón imprescindible, aunque superado, en el avance de la filosofia de la ciencia. La aportación de Popper arranca de su critica y confrontación con sus amigos y colegas del llamado Circulo de Viena. Hacia 1907 10s escritos y las ensefianzas del médico y fisiólogo Ernst Mach (1 838-19 16) contribuyeron a crear un clima de opinión en torno al núcleo de intelectuales y profesionales (Frank, Neurath, Hahn, Carnap, Godel, Feigl entre otros) que pronto acabó Ilamándose el del positivismo lógico o empirismo lógico. Los positivistas lógicos desarrollaron una visión de la ciencia que tom6 de la lógica y las matemáticas sus sistemas de representaciones simbólicas. De ahí, la importancia vital del lenguaje, es decir, de cómo se transmite el conocimiento cientifico y cómo se corresponde con la realidad. Este tema ha sido posteriormente tratado por las concepciones semánticas de la ciencia (Suppe, Sneed). Otra preocupación de 10s miembros del Circulo de Viena en 10s afios 1930 fue la distinción entre 10 cientifico y 10 no cientifico, 10 significativo y 10 no significativo. Popper tercia en ese debate. El principio de verificación, a saber, que el significado de un enunciado o afirmación consiste en el método de su verificación, es substituido en 10s primeros escritos de Popper por el principio de validación y 10s criterios de de demarcación. Según este principio, un enunciado es ~i~nificativo
146 Papers 44, 1994 Carlota Sol6 si potencialmente existe algún medio para probarlo, confirmarlo, o con mayor probabilidad, para falsar10 e invalidar10 si se observa o produce un Único ejemplo disconforme con el enunciado universal. De ahi se sigue que la verificación de las hipótesis no se demuestra lógicamente, pero puede refutarse empiricarnente. La critica al induccionismo parte de la idea de que no es posible demostrar la validez o inferir la verdad de un enunciado universal a partir de enunciados particulares, pero puede probar su falsedad, aun a partir de la verdad de 10s enunciados particulares o singulares. El conocimiento no proviene de 10s hechos observables exclusivamente (rechazo de la inducción). Los hechos no prueban necesariamente proposiciones teóricas (rechazo del justificacionismo). Una teoria, según Popper, se mantendrá en pie hasta que sea refutada, pero no podrá demostrarse nunca que sea verdadera, ni, incluso, probable. Lss teorias se fundamentarán en conjeturas y se formularán de forma provisional. Para refutar una teoria se deriva a la evidencia empírica, aunque esta por si sola no pueda dar pruebas inequivocas, puesto que la misma percepción de 10s hechos no es contrastable entre sujetos observantes. El cientifico investigador decidirá qui conjunto de observaciones y experimentos realizará racionalmente para poder llegar a la refutación de su teoria. Estas decisiones racionales se tomarán de acuerdo con criterios externos del propio investigador y existentes en el seno de una comunidad cientifica, de acuerdo con el sistema de valores vigente. Kuhn hace especial hincapié en esa cuestión. El falsacionismo se presenta como alternativa ante la dificultad de que, a partir de 10s enunciados observacionales verdaderos, se pueden formular leyes y teoria~ universales fundamentándose en deducciones lógicas, únicamente. La alternativa estriba en considerar que la ciencia es un conjunto de hipótesis que se proponen a modo de ensayo para describir o explicar de un modo preciso el comportamiento de algún aspecto del mundo o universo. La condición de partida es que para que una teoria pueda formar parte de la ciencia, las conjeturas formuladas como hipótesis han de ser falsables. Es decir, se puede encontrar un enunciado observacional o un conjunto de enunciados observacionales lógicamente posibles que sean incompatibles con una hipótesis. Una vez establecidos como verdaderos, estos enunciados falsarian la o las hipótesis. Las leyes y teorias universales no pueden probarse como verdaderas a partir de 10s enunciados observacionales, pero si puede dedurcirse su falsedad. Es asi como las falsaciones se convierten en puntos de partida fundamentales para el progreso de la ciencia. Son, pues, las inexactitudes y 10s errores, las pruebas y las nuevas comprobaciones de errores, 10 que hace avanzar el conocimiento cientifico. El criteri0 popperiano de falsabilidad y el método cientifico de conjeturas y refutaciones que propone nos lleva a reflexionar sobre el quehacer cientifico de 10s sociólogos afanados en inducir de la observación empírica de un estudio de caso, generalizaciones teóricas. Según Popper, la observación y el experimento no pueden nunca probar la verdad de una teoria cientifica, pero pueden refutarla. La investigación sociológica constata a posteriori 10s fenó-
Karl Popper Papers 44, 1994 147 menos que estudia pero no puede adelantar hipótesis audaces ni predecir esos fenómenos, para luego probar empiricamente su falsedad. Sin embargo, a pesar de haber sido superado por desarrollos posteriores de la filosofia de la ciencia (Lakatos, Feyerabend, Kuhn; Stegmuller, Moulines y otros) y por el propio avance de las cieniias que Popper aceptaba como tales (ciencias que admiten teorias con anomalias o excepciones, teorias corroboradas que no se plantean como aproximación a la verdad, etc.) la aportación epistemológica y de filosofia política de Popper es vigente todavia para la sociologia y la ciencia política. Avanzar paso a paso en el conocimiento de la realidad social bajo la égida de una casi ingenieria social, rechazar las formas de certeza absoluta inspiradas en planteamientos globalizadores que hacen abstracción de las limitaciones humanas que ya Wobbes tuvo en consideración, limitarse a ejercer la prueba y el error antes de llegar a conclusiones contundentes, son quizá algunas de las pautas que 10s cientificos sociales han interiorizado en su cotidiana tarea investigadora sin percatarse de la remota influencia de Popper. Más explicita es la vigencia de este gran filósofo en la reflexión política. El análisis de las tendencias totalitarias implicitas, según Popper, en el pensamiento de I'latón, Hegel y Marx, ayuda a relativizar sobre la idealización del poder del pueblo y a reconsiderar la democracia como el menor de 10s malos sistemas politicos. El escepticismo de Popper se desvanece, sin embargo, en la creencia del papel decisivo del conocimiento en la evolución de las sociedades democráticas, fundamentalmente libres y respetuosas de la individualidad. Con todo, su defensa del racionalismo critico le lleva a negar cualquier predicción sobre el progreso del conocimiento, como tampoc~ existen leyes que determinen la historia humana. Y, a pesar de tantas aparentes incertidumbres, Popper acertó en adelantarse en la posible explicación de algunos cambios en el orden internacional, inimaginables para muchos de nosotros, en 10s aiios en que escribió sus obras más conocidas (La sociedad abierta y rus enemigos, La miseria del historicismo). Como otros grandes filósofos y pensadores sociales, aunque superado en algunas de sus apuestas, Popper tiene a partir de su muerte un lugar destacado en el panteón del conocimiento cientifico.