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LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES Y LOS NUEVOS DESAFÍOS GLOBALES Rafael Grasa Profesor de Relaciones Internacionales Facultat de Cikncies Polítiques i de Sociologia Universitat Autdnoma de Barcelona Resum L 'article sbcupa d'una de les manifstaciones del creixent fenomen dbrganització internacional, la creació dbrganitzacions internacionals. Esparteix de la distinció entre ((organitzaciónl,~ajerceptible a la Grkcia clllssica, i ((organitzacions)), que neixen a consequencza del sistema internacionalsor it del Congrés de ha. En segon lloc, es presenta una drfmició operativa cforganitzacions internacionals i s 'estableix una 9logia en finció de quatre criteris de classijicació: la naturalesa jurídico-polztzca dels membres; la composició i abast de lbrpanització; els objectius i camD d'actuació, i l'estructura i model organitzatic En tercer lloc, ;'analitzen lkfuncions de les organitzacions interfovernamentals (OIGs) com actors internacionnls, bé com a instruments delj estab o, pel contrari, com modijicadors de la seva conducta, bé com a subjectes autdnoms de les relacions internacionals. Finalment, s 'estudia la possibilitat que les OIGs esdevinguin gestors dels grans problemes globals amb dimensid internacional, particularment el canvi climlltic z la de radació mediambiental, totprenent com exemplr la preparació i resultats de & cimera de Río de Janeiro. El artíalo se ocupa de una de las consecuencias del creciente fendmeno de organización internacional, la creación de organizaciones internacionales. Se parte de la distinción entre ((organizaciónw, yaperceptible en la Grecia clásica, ((or anizacionesw, cuyo nacimzento esta' ligado alsistema internacionalsurgido %el Eongreso de VImn En segundo lugar, sepresenta una dejnición operativa de ((organizaciones internaczonales)) y se establece una ti ología en finción de cuatro criterios de clasificación: la naturalem iurídico-poitica de sur miembros; la composición y alcarice de la organización; Cos objeti6os campo de actuación, v la estructura v modelo or~anizativo. En tercer lu~ar, se analizan las hnciones 2e las organiLciones inte&bernamentales (OI&) como actores intehacionales, bien como instrumentos de 10s estados o, por el contrario, como modificadores de su conducta, bien como sujetos autón>mos de las relaciones internácionales. Por Último, se estudia la posibilidad de que las OIGs se conviertan en gestores de 10s grandes problemas globales con dzmensión internacional, partiPapers 41 (1993) (55-84)
((Papers)): Revista de Sociologia cuhente el cambio climático la degradación ambiental, tomando como ejemplo la preparacidn resultaAs de la ewnbre de Río de Janeiro. Abstract The article deals with one of tbe outcomes of the owing intemational orgaR Q nization rocess, which is the creation afintemationa organzzations. Tbe stamng ?oint is t e distinction between .co anzzation)), already resent in clarica1 Greece, m tbe statesstem ofHelb, anx(or anizations~, w ose origin is bound to the 6 R intemati~na~~stem arkingf;om tbe onpess ofbna. Secondly, a working dzjnition of ((intemational organizatioms is ut forward and a tipology based on four criteria ofcbszJ;.ation is established $bese are: the Irgo-political naure of its membersbp; the charmer andscope ofthe o~anization; its aim andpuposes, and its structure and organization. Tbzrdl comes the analysis of the P ofintergouernmental organizations (IGOS?~ internarional actors, eit er as imtruments of the state (or, contrarii as mod$ers o the state? conduct); or as auIf tommous subjec* in intemationa?reLatiom hty, attention bgiuen to theprospects of IGOs becoming mana ers of internati~nal~lobal issues of intematzonal dimension; notably, cllnan cfan e and entironmental de adation taking the preparation and outcomes @he Ao summit as an examp&rofbis. El sistema internacional se caracteriza, como puede verse en el articulo de Garcia en este mismo número de Papers, por la existencia de diversos actores (con predomini0 de 10s estados), por la desigual distribución de poder y capacidades que rige 10s flujos de interacción entre esos actores, y por la inexistencia de una autoridad legítimamente designada y reconocida por todos ellos, capaz de imponer una organización colectiva y de gobernar. Sin embargo, esta última característica, a la que a menudo se alude mediante la expresión (canarquía del sistema internacional)), no es en modo alguno incompatible con la existencia de regularidades y de orden. En efecto, aunque 10s actores no se interrelacionan en condiciones de paridad absoluta ni de acuerdo con procedimientos estipulados en un ((contrato)) previo, sus conductas e interacciones -las relaciones internacionalesni son caóticas ni responden al simple azar. Se observan, por el contrario, ciertas regla~ (convenciones, principios y reglas de juego) y operan ciertas instituciones (conjuntos de procedimientos, reglamentos y, a veces, organizaciones) mediante las cuales 10s actores -y muy en particular 10s estadosintentan gestionar problemas comunes. De ahí que pueda caracterizarse la historia de las relaciones internacionales como un fenómeno de creciente organizacióh internacional, una de cuyas manifestaciones específicas es el surgimiento de organizaciones internacionales concretas. Por decirlo con unas palabras ya clásicas, ala organización internacional es un proceso; las organizaciones internacionales constituyen aspectos
Las organizaciones internacionales y 10s nuevos desafíos globales representatives del estadio que Ge proceso ha alcanzado en un momento dadon (Claude, 1964: 4). ORGANIZAC~N INTERNACIONAL VERSUS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES La distinción de Claude entre organización y organizaciones nos va a servir para establecer algunas precisiones conceptuales y algunas referencias históricas que eviten la confusión derivada del uso aparentemente sinónimo que algunos autores y manuales hacen de las expresiones ccinstitucianesa y ccorganizacionesa internacionales. La confusión proviene del doble uso que se ha dado a la palabra ((institución)) o ccinstituciones)) sociales: a) un concepto que describe ciertas pautas de conducta sancionadas o aprobadas, es decir, un conjunt0 de normas, costumbres o leyes que constituyen formas regularizadas de resolver ciertos problemas sociales (10 que incluye, obviamente, problemas internacionaies); b) una estructura con una forma organizativa concreta, con existencia material y tangible, que a menudo puede incluir personal especifico. Obviamente, en el primer caso el significado de la palabra es mucho más amplio que en el segundo. Dicho de otra forma, al hablar de instituciones (sociales, internacionales) en el sentido de formas organizativas concretas se presupone necesariamente la existencia de formas de conducta pautada. No sucede 10 mismo en el caso inverso: puede haber instituciones sin que el10 suponga necesariamente el establecimiento de fórmulas organizativas específicas (organizaciones). Asi, cuando Claude afirma que el proceso de ccorganización internacional)) es un rasgo característic0 de las relaciones internacionales está aludiendo a la existencia de ccinstituciones)) internacionales en la primera acepción del término, como reflejo o indicador de las regularidades aprehensibles en la conducta e interacciones de 10s diversos actores. En ese sentido, la organización internacional (la existencia de instituciones no necesariamente estructuradas organizativamente, que ordenan las pautas de relación entre 10s actores internacionales) es un fenómeno constatable desde hace bastantes siglos en las relaciones internacionales, al menos episódicamente. Podrá afirmarse que existe ccorganización internacional)) siempre que haya un grupo de estados (y de actores no estataies, a partir del momento en que éstos sem ~i~nificativos) que disponga de mecanismos de diálogo regulares y de ciertos arreglos comunes para reglar sus relaciones, así como voluntad de mantener ambas cosas por considerarlas convenientes para sus respectivos intereses. Un buen ejemplo de el10 seria la Grecia clásica y su sistema de estados, dándole a ((estados)) un significado amplio, puesto que en su sentido moderno,
ccpapers)): Revista de Sociologia como recuerda Barbé en este mismo número, no aparecen hasta el Renacimiento. El orden, la organización del sistema de estados greco-clásico, provenia de la existencia de varios elementos: instituciones panhelénicas (10s juegos olimpicos, el oráculo de Delfos), las ligas de ciudades-estado y procedimientos de resolución pacifica de las controversias y, por último, mecanismos de representación consular y negociación diplomática relativamente estables (Whight 1977: 46-72; Watson 1992). Otro ejemplo podria ser, obviamente, el modern0 sistema de estados europeo, surgido a partir del Congreso de Westfalia (1648) y el tratado de Utrecht (1713), cristalización del paso del unitarismo de la cristiandad a la diversidad de una Europa secular de potencias soberanas independientes. En dicho sistema, la organización internacional constituia un prerrequisito de funcionamiento (TaylorIGroom, 1988: 11). Por el contrario, la creación de ccinstituciones internacionales)) en la segunda acepción del término (la restringida, sinónima de organizaciones internacionales), es un fenómeno mucho mis reciente, habida cuenta de que presupone el establecimiento de estructuras organizativas con existencia formal y material separada -aunque no independientede 10s estados y agrupaciones de estados (Archer, 1992: 3). En teoria, 10s gobiernos hubieran podido crear una red de organizaciones internacionales a partir del siglo XVIII, es decir, a partir de la consolidación del sistema westfaliano de estados soberanos. No obstante, 10 cierto es que la historia de las relaciones internacionales muestra que se requiere un alto grado de organización internacional para que surjan organizaciones internacionales estables. En particular, tal fenómeno resulta impensable sin que se cumplan cuatro condiciones (Claude, 1964: 17): a) la existencia de un número suficiente de estados que funcionen como unidades politicas independientes; b) un alto grado de contacto regular (comercial, económico, politico-diplomático, etcétera) entre tales unidades; c) conciencia de 10s problemas que se derivan de la coexistencia de esos diversos estados en zonas geogrficas contiguas; y d) aceptación de la necesidad de crear procedimientos institucionales y métodos sistemáticos para regular las relaciones recíprocas y, sobre todo, 10s problemas compartidos. Tales condiciones, y en especial las dos últimas, no se darán hasta el siglo XIX, merced a 10s carnbios político-diplomáticos surgidos del Congreso de Viena (181 5), el posterior sistema de conciertos, su progresiva internacionalización (es decir, su ampliación allende las fronteras continentales) y las modificaciones derivada de las conferencias de limitación de armamentos y desarme de La Haya (1899, 1907). Vamos a ocuparnos brevemente de las consecuencias de todos estos cambios. Hay que destacar, en primer lugar, el incremento de la interacción regular y pautada entre 10s estados por razones politicas. Concretamente, el Congre-
Las organizaciones internacionales y 10s nuevos desafíos globales so de Viena codificó las reglas de la diplomacia, convirtiéndola en una actividad que se ejercitaba no s610 en provecho de 10s estados particulares sino también'del sistema. El concierto europeo supuso, por su parte, la institucionalización de compromisos entre 10s estados con vistas a resolver las amenazas a la estabilidad; asi, de acuerdo con el articulo VI del tratado de Chaumont, las potencias firmantes se comprometian a encontrarse de forma regular, bien a nivel de soberanos bien a nivel de ministros. Pronto menudearon las conferencia internacionales entre las grandes potencias europea (Austria, Francia, Inglaterra, Prusia y Rusia; posteriormente, Alemania e Italia) y, eventualmente, pequefias potencias implicada en 10s asuntos a discutir. Por último, las conferencias de La Haya significaron el primer intento de establecer regulaciones en parcelas especialmente sensibles para la soberania nacional como el armamento. A resultas de todo ello, reunirse para tratar de cuestiones de ccalta política)) se convirtió en un hábito en el continente europeo. A veces se trataba de resolver guerras, como en las conferencia posteriores a un conflicto, entre ellas: la conferencia de paz de Paris tras la guerra de Crimea (1 856); la de Viena acerca del conflicto Schleswig-Holstein (1864), la de Praga a propósito de la guerra de las siete semanas (1 866) o la de Frankfurt, destinada a ocuparse de la guerra franco-prusiana (1 871). En otras ocasiones, el objetivo era cooperar en la búsqueda de la paz, gestionando conflictos susceptibles de provocar enfrentamientos armados: la cuestión de 10s Balcaries tras la guerra ruso-turca (Congreso de Berlin, 1878); el reparto de la colonización de África (Congreso de Berlin, 1884-1885); o la disminución de las tensiones a propósito de las rivalidades en el norte de África (Conferencia de Algeciras, 1906). En cuanto a la internacionaiización del sistema europeo, es decir a la expansión de sus reglas al resto del planeta, bastará con recordar algunos hechos acaecidos entre finales del siglo XVIII y mediados del XIX. A saber: el Tratado de Paris (1783), que supuso el reconocimiento internacional de 10s Estados Unidos de América; el reconocimiento británico de 10s nuevos estados latinoamericanos (1 823); la adrnisión del Imperio otomano (y de Rumania) en el sistema europeo (Tratado de Paris, 1856); la adhesión de Japón al sistema tras la presión estadounidense (1853); la imposición a China de relaciones diplomáticas y tratados desiguales por parte de Gran Bretaiia (mediados del siglo XIX). En paralelo al proceso de creciente interacción y alcance de las actividades politicas interestatales, se constata un proceso de interacción técnico-económica (es decir, en la esfera de la ((política menors o lowpolitics). En efecto, la extensión de las actividades económicas de 10s estados, el incremento e internacionalización de las prácticas comerciales y econópicas, asi como 10s cambios cientificos y tecnológicos en el terreno de 10s transportes (navegación a vapor, ferrocarriles) y comunicaciones (telégrafo), impelieron a 10s estados a
c<Paperss: Revista de Sociologia coordinar su acción en las áreas técnicas y socio-económicas mediante convenios o tratados y a crear, para ello, organizaciones especificas. ((El sistema de administraciones nacionales se había quedado completamente obsoleto, incapaz de habérselas con la realidad moderna de fletes y comercio internacionala (Woolf, 1916: 373). Como consecuencia de todo ello, surgirian a 10 largo del siglo XIX las comisiones y uniones internacionales, 10s dos grandes tipos de organizaciones internacionales del siglo pasado, junto a las ccorganizaciones cuasi-coloniales temporales)) (Reuter, 1958: 207) l. Comisiones y uniones instauraron formas especifica y reglada de cooperación técnica entre estados, incluyendo secretariados permanentes dotados de un minimo funcionariado internacional, una característica que luego se desarrollará notoriamente a 10 largo del siglo xx. El fenómeno, empero, no debe interpretarse como fruto de una voluntad altruista, como renuncia a la soberania. Responde a la ccutilización de 10s recursos de la soberania para crear instituciones y métodos capaces de apoyar la actividad funcional de 10s gobiernos nacionales. La creación de las uniones pública~ internacionales constituía una muestra del reconocimiento de la inadecuación funcional de la soberania y de las ventajas de agruparse para compensar dicha inadecuación,) (Claude, 1964: 40). La principal tarea de las primeras comisiones internacionales (Comisiones Internacionales parA la Navegación por el Rhin, el Elba, el Escalda y el Mosa, el Danubio, establecidas respectivamente en 18 15, 1821, 1839 y 1856) consistió en posibilitar el ejercicio del principio de libre navegación comercial por 10s rios internacionales adoptado en el Congreso de Viena. Por su parte, las uniones administrativa (por ejemplo, la Unión Telegáfica Internacional, la Unión Postal Universal, la Oficina Internacional de Pesos y Medidas o la Unión para el sistema métrico, creadas respectivamente en 1868, 1874 y 1875) respondían a la necesidad de establecer grupos de expertos y administradores que coordinaran 10s cambios provocados por la propagación allende de las fronteras de numerosas innovaciones técnicas. Un ejemplo claro es el del sello postal, inventado en Gran Bretaiía (1837) y rápidamente adoptado en muchos otros países, pronto se ensayaron procedimientos de coordinación bilaterales, multilaterales y regionales, hasta que en 1874 se creó la unión (1874). Inicialmente se la denominó Unión General Postal, pero pronto se sustituyó ((general)) por ccuniversal)) para mostrar la interdependencia de 10s diversos paises del mundo (Colliard, 1985: capitulo 2). 1. Es decir, arreglos institucionales de corta vida derivados de 10s acuerdos de varios estados europeos para facilitar o supervisar servicios en áreas como finanzas o salud pública que las autoridades no europeas de zonas del imperi0 otomano o China no podian proveer por si solas. Su importancia, empero, es sobre todo histbrica, como precedente del sistema de mandatos de la Sociedad de Naciones o de 10s fideicomisos de las Naciones Unidas.
Las organizaciones internacionales y 10s nuevos desafíos globales Paralelamente al desarrollo de las uniones técnico-administrativas durante la segunda mitad del siglo XIX, surgidn también numerosas iniciativas, congresos periódicos y asociaciones internacionales de indoIe privada (es decir, no estatal), que a menudo establecerán también secretariados y diversas formas de institucionalización permanente. Destacan especialmente las iniciativas en el terreno humanitario, religioso, económico, educativo, científic0 y politico. Entre ellas, y casi al azar, podemos destacar las siguientes: el Congreso Mundial en Contra de la Esclavitud, el Congreso en pro de la Paz Universal, el Institut~ Internacional de Agricultura, la Asociación de Derecho Internacional, el Comité Internacional de La Cruz Roja o la Asociación Internacional de Protección Legal del Trabajo. Muy pronto, ademk, se producirá una relación simbiótica -no exenta de conflictosentre las asociaciones internacionales pÚb1icas.y privadas. Una de sus consecuencias será la aparición de organizaciones mixtas, es decir, organizaciones que combinan la presencia de miembros individuales (privados) y representantes gubernamentales (miembros públicos). En síntesis, durante el siglo XIX el proceso de organización internacional experimenta avances notorios en el terreno de la (calta política)) (paz, guerra, seguridad) y de la ccpolítica menors (cuestiones técnico-económicas) El proceso afecta sobre todo al continente europeo, aunque cabe destacar 10s significativos avances en el continente arnericano (incluyendo América Latina). En efecto, pese al fracaso de 10s primeros intentos serios de-fomentar la organización internacional regional (Congreso de Panarná, 1826), a finales de siglo ya se reúne regularmente el Congreso de Estados Americanos, y en 1910 la Unión Panamericana se encarga de asuntos técnicos, políticos, culturales y administrativos (TaylorIGroom, 1988: 14). Tanto en Europa como América se irá acumulando experiencia de cooperación intergubernamental que, en la medida en que resulta beneficiosa para las diversas partes implicadas, refuerza la convicción ideológica de su necesidad. Como consecuencia de la mayor organización internacional y del reconocimiento de la necesidad de cooperar en las esferas en que existe una ccinadecuación funcional de las soberania)), surgen numerosas organizaciones internacionales, gubernamentales (públicas) y no gubernamentales (privadas): en 1909 se habian censado ya treinta y siete organizaciones internacionales de tip0 ubernamental y ciento setenta y seis no igubernamentales (Archer, 1992: 14) . La tendencia al incremento de la organización internacional y al auge numérico de las organizaciones internacionales proseguirá de forma constante a 10 largo del siglo xx, al igual que la expansión de ambos fenómenos (como aspi2. El Único registro fiable de las organizaciones internacionaies gubernarnentales y no gubernarnentaies está incluida en el Earbook ofIntemationa1 Organizations, publicaci6n anual de la Union of Internationai Associations (creada en 19 10).
((Papers)): Revista de Sociologia ración y como realidad) hera del continente europeo. En 10 que respecta a las organizaciones internacionales, un fenómeno relativamente nuevo pero de crecimiento rápido, la experiencia acumulada y la convicción ideológica harán que el fenómeno sobreviva al sistema europeo de estados en que nació y a 10s diversos cambios de sistema internacional acaecidos desde entonces. De hecho, no s610 sobrevivirá a dichos cambios sino que experimentará un importante acelerón tras 10s cambios de sistema provocados por la I y la I1 guerra mundiales. No obstante, el ya mencionado auge numérico de las organizaciones internacionales y, por tanto, su progresiva heterogeneidad, plantea un problema intelectual: definirlas con más precisión, establecer principios clasificatorios y tipologias, asi como pautas genéricas que faciliten su análisis como actores de las relaciones internacionales. No en vano el estudio de la organización internacional y el de las organizaciones internacionales específicas constituye en la actualidad una de las subáreas de trabajo de la disciplina de las Relaciones Internacionales, con una publicación periódica especializada desde hace más de cuarenta aiíos, International Organization3. DEFINICI~N TIPOLOGIÁ Y ESTRUCTURA DE LAS OIS Pese a ello, o quizás a causa de ello, no existe nada parecido a una definición estándar de qué se entiende por ccorganizaciones internacionales)) (OI). De ahí que al consultar diccionarios especializados, manuales de relaciones internacionales o de derecho internacional público, o bien anuarios u obras especificamente dedicadas a las OIS, menudeen las definiciones muy diferentes o, por el contrario, resulte imposible encontrar una definición explicita. Otras veces, las definiciones o son demasiado genéricas (por ejemplo, cuando se dice simplemente que una OI es un actor no estatal) o incluyen referencias problemáticas a términos confusos o también difíciles de precisar, como sucede con la definición de Osmanczyk: cccualquier asociación o institución pública que reúna a personas físicas o legales de al menos tres países, sujeta al derecho de las organizaciones internacionales)) (Osmanczyk, 1990: 657). Por todo el10 algunos autores (Archer, 1992), a quien seguiremos, han propuesto un método diferente. Primero, singularizar 10s rasgos comunes presentes en buena parte de las definiciones al uso (es decir, 10s rasgos definitorios que se consideran prerrequisitos para poder calificar a una institución internacional como OI); posteriormente, establecer a partir de ellos una mera 3. La revista se fundó en 1947, por 10 que un estudio de contenido de 10s artículos publicados en ella permite tener una visión bastante clara de la evolución de la subárea. Véase como ejemplo el análisis de F. Kratochwill y J. Ruggie, ~International Organization: A State of the Art on an Art of the Staten, International Organization, vol. XL, 1986, núm. 4.
Las organizaciones internacionales y 10s nuevos desafíos globales definición operativa. Podemos destacar cuatro tipos de rasgos o exigencias presentes en la mayoria de definiciones propuestas, a saber: a) en cuanto a la naturaieza y status formai de las OIS, que tengan carácter permanente o estable y cierto grado de personalidad legal internacional; b) respecto del número y tip0 de miembros, que pertenezcan al menos a dos o tres estados (en calidad de representantes privados o públicos) y que se adquiera tal condición de forma voluntaria; c) a propósito de 10s objetivos, que no persigan explícitamente el interés particular de uno de sus miembros, sino el interés común de todos ellos, excluyendo 10s intereses orientados a finalidades lucrativas (10 que impide considerar como OI instituciones como las empresas multinacionales o transnacionales, 10s carteles económicos, etcétera); d) acerca de su estructura y organización, que exista un tratado, acuerdo o carta fundacional que establezca una estructura formal con voluntad de continuidad e imposible de controlar por uno s610 de sus miembros, asi como una mínima estructura autónoma permanente (a diferencia de 10 que sucede con 10s congresos internacionales o las conferencias diplomáticas). De acuerdo con 10 anterior, y ampliando significativamente una propuesta reciente (Archer 1992: 37), definiremos una OI como una estructura organizativa formai y permanente, independiente de sus miembros y con naturaieza jurídica precisa, establecida por acuerdo explicito y públic0 entre sus miembros (gubernamentales ylo no gubernamentales), pertenecientes a dos o mh estados soberanos, cuya finaiidad consista en perseguir objetivos que beneficien 10s intereses comunes de sus respectivos miembros. La mayoría de las caracteristicas o rasgos distintivos que acabamos de utilizar para establecer la definición operativa de OI nos van a servir también para establecer criterios de clasificación que, al combinarse, permiten establecer diversas tipologías de las OIS. Puesto que tampoco existe consenso generalizado respecto de 10s criterios taxonómicos, de 10s muchos posibles (tamafio, afiliación, ámbito y localización geográfica, funciones, propósitos, etc.), optaremos por 10s cuatro siguientes (combinando criterios de Archer 1992, Merle 1988 y Taylor Ph. 1984), que admiten, a su vez, nuevas subdivisiones: 1) la naturaleza jurídica-política de 10s miembros; 2) la composición y alcance de sus miembros (reales y potenciales) en relación al sistema internacional en su conjunto; 3) 10s objetivos y campo de actuación de la organización; 4) la estructura y modelo organizativo.
ccPapers*: Revista de Sociologia Tres son 10s principales elementos que, al estudiar las diversas estructuras organizativas de las OIGs, permiten establecer fracturas o lineas de separación de marcado interés politológico: a) Las diferencias que puedan existir entre 10s miembros, es decir el tratamiento más o menos igualitari0 -defacto y no de iure que se otorga a cada estado. Los factores a considerar pueden ir desde la posibilidad que tienen 10s miembros de pertenecer a determinados órganos/cargos (por ejemplo, quien puede ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de las NN.UU. en virtud del principio manejado por las grandes potencias vencedoras de la I1 Guerra Mundial de ccestados iguales, responsabilidades desiguales))) al mecanisrno previsto para la toma de decisiones (votaciones por mayoria, procedimientos previstos para mayorías cualificadas, etc.). b) El grado de independencia y capacidad de decisión de 10s diversos órganos de carácter ccinstitucionala, orientados a la gestión y defensa de 10s intereses colectivos de la organización, respecto de 10s estados miembros. El10 supone prestar atención especial a órganos como el Secretari0 General en el caso de las NN.UU., a 10s diversos secretariados, o la CoAbreviaturas: CIUC, Consejo Internacional de Uniones Científicas; OIT, Organización Internacional del Trabajo; WWF, World Wildlife Fund. Fuente: Archer 1992: 68. División de las OIS en función de características estructurales Dependencia de 10s estados miembros I Importante Ejército Salvación WWF 8 .- e, 8 u .r 9 u u " .- i s 4 '3 U 3 2 .F 5 a 4 2 Y Menor Asociación N6rdica - Menor LigaÁrabe Sociedad Naciones Importante OTAN FMI No gubernamentai Mixta Importante OIT CEE 2 Menor EFTA CIUC Gubernamental
Las organizaciones internacionales y 10s nuevos desafíos globales misión en el caso de las Comunidades Europeas. Para analizarlo, hay que recurrir a indicadores a menudo complejos o, al menos, no evidentes, que van desde mecanismos de control y presión indirectos como la reelección o no de ciertas personas para desempeñar determinados cargos, hasta 10s procedimientos de reparto geográfico, nacional u otro procedimiento preestablecido de reserva de cccuotas~ para adjudicar 10s diversos cargos a cubrir en cada uno de dichos Órganos. C) El equilibri0 existente entre 10s elementos gubernamentales y no gubernamentaies, caso de existir, en las diversas 01s. La combinación de esos tres elementos y su aplicación taxonómica a diversas OIS a partir de ejes tan sencillos como grado importante o menor de presencia de elementos gubernamentales o no gubernamentales, naturaleza más o menos igualitaria de las instituciones y nivel de dependencia de 10s órganos e instituciones de 10s estados miembros, permite establecer clasificaciones muy ilustrativas, como la que se reproduce en la tabla 1. Tras el rápido examen de 10s cuatro grandes criterios de clasificación de las OIGs (naturaleza de sus miembros, composición, objetivos y estructura) y de sus posibilidades, s610 falta recordar que esos criterios (u otros) pueden combinarse entre si, dando lugar a tipologias que, pese a la inevitable simplificación, ayudan a elaborar un ((mapa mental)) de las diversas OIS existentes. A continuación se reproduce un cuadro-resumen (Taylor Ph., 1984) de una de estas tipologias (véase tabla 2 en pág. 72). El cuadro combina tres criterios o rasgos distintivos en una matriz 4 x 4: a) la diferencia entre OIG y ONG; b) el ámbito geográfico al que pertenecen 10s miembros de la organización, regional y suprarregional; c) la actividad o función predominante de cada organización, con cuatro subdivisiones en la escala ccgeneral-especifico,,: económica, de seguridad, política e ideológico-cultural. Hay que sefialar, empero, que el último criterio, la actividad o función predominante, utiliza categorias flexibles. Así, bajo la denominación de OI cceconómica)) se incluyen funciones muy diversas: relativas al comercio intragrupo, al desarrollo económico o a la reducción de la competencia económica disfuncional. La denominación ccseguridada contempla OIS que persiguen la seguridad mutua (alianzas) o bien sistemas de seguridad colectiva. La categoria de organización ccpolitica)) es ambigua, en la medida en que, por 10 general, se aplica a organizaciones plurifuncionales, es decir, no exclusivamente politicas. Por último, la etiqueta ccideológico-culturah incluye grupos cuyos esfuerzos mancomunados se encaminan a preservar o ampliar vinculos filosóficos, religiosos, nacionales, étnicos, etcétera, de ahi que puedan ejercer funcionen semejantes a las de organizaciones politicas con las que mantienen vinculos.
ccl'apers)): Revista de Sociologia I I I I I Abreviaturas: OCDE, Organización de Cooperaci6n y Desarroollo Económico; OPEP, Organización de Paises Exportadores de Petróleo; FMI, Fondo Monetari0 Internacional; GATT, Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles; CEE, Comunidad Económica Europea; ASEAN, Asociación de Naciones del Sudeste Asiático; BERD, Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo; EFTA, Asociaci6n Europea de Libre Comercio; OTAN, Organización del Tratado del Atlántico Norte; UEO, Unión Europea Occidental; CENTO, Organización del Tratado Central; ANZUS, Pacto de Australia, Nueva Zelanda y EE.UU.; IRA, Ejército Revolucionario Irlandb; OUA, Organización para la Unidad Africana; OEA, Organización de Estados Americanos; OLP, Organización para la Liberación de Palestina. TABLA 2 Ejemplo de tipologia mixta de OIS FUNCIONIACTIVIDADES Fuente: Philip Taylor, Non-State Actors in International Politics, con modificaciones. LAS OIGS COMO ACTORES DEL SISTEMA INTERNACIONAL: PAPELES Y FUNCIONES Hasta el momento nos hemos limitado a definir y analizar el proceso de organización internacional y a definir y clasificar las OIS, pero no nos hemos ocupado todavia de establecer sus papeles y funciones en el sistema en relación a 10s restantes actores internacionales. Pudiera parecer que, habida Política Asamblea General (ONU) Commonwealth OUA OEA Consejo de Europa Liga habe Internacional Socialista Internacional Consenradora OLP Uni6n de Parlamentos Africanes Seguridad OTAN Consejo de Seguridad (ONU) UEO CENT0 ANZUS Uni6n Inter Parlamentaria IIES Liga de Defensa Judía Econ6mica Ideol6gico-Cultural Consejo Islámico Consejo N6rdico Uni6n Postal Árabe Cruz Roja Amnistia Internacional OXFAM Frkres des Hommes Ayuda en Acci6n 2 1 .- 2 '8 $ $ Bm 9 a OCDE OPEP FMI GATT CEE , ASEAN " BERD 2. 2 U a Uni6n Árabe de M .- on $ 3 a 3 2 a Cámara de comercio Internacional
Las organizaciones internacionales y 10s nuevos desafíos globales cuenta de la proliferación de OIS, en un sentido c:hori?.ontalr (número) y ((verIticala (incremento de funciones), resulta indiscutible que se trata de actores de gran importancia y autonomia, casi comparable a la de 10s estados, ai menos en 10 que concierne a las OIGs. Las cosas, empero, no son tan sencillas, como pone de manifiesto la variada y enfrentada gama de posturas existente entre anaiistas, politicos y funcionarios internacionaies acerca de 10s papeles que pueden desempefiar las OIGs y su importancia como actores internacionales. En un extremo podriamos situar a quienes sostienen, desde un realismo fuerte, que las OIGs son incapaces de resolver la mayor parte de 10s problemas internacionales (excepto aigunos estrictamente técnicos), incluyendo muchos de 10s explicitados en sus propios tratados fundacionales o programas de actuación. Su papel en el sistema internacional seria, pues, poc0 significativo; 1 una prolongación de 10s estados o, a 10 sumo, un escenari0 en que 10s estados persiguen satisfacer 10s objetivos de sus politicas exteriores o convenir declaraciones de intenciones de naturaleza retórica. En suma, no serian auténticos sujetos de las relaciones internacionaies, actores autónomos independientes de 10s estados, sino objetos de elias. El hecho de que, en ocasiones excepcionaies, algunas OIGs desempefien realmente funciones de cierta relevancia se explicaria también por su subordinación a 10s estados: la hegemonia que en dicha organización ejerce uno o varios de sus estados miembros, actores con una posición central en el sistema y capaces de hacer que la OIG trabaje pro domo sua. En el otro extremo hailamos las tesis de quienes sostienen, desde posiciones tefiidas de idealismo, que las OIGs son 10s únicos instrumentos capaces de superar 10s inconvenientes derivados del carácter ccanárquicoa del sistema y, en particular, 10s gandes problemas globales (politicos, económicos o medioambientales) a que se enfrenta en la actuaiidad. Mezclando a veces el plano fáctic0 (su actuación reai, el ser) y el normativo-prescriptivo (su conducta deseable, el deber ser), sus partidarios suelen subrayar la autonomia de las OIGs, prestando escasa atención a las constricciones a su margen de maniobra derivado del papel de 10s estados y gobiernos (fundadores y miembros de dichas organizaciones). En síntesis, las OIGs serian sujetos y no s610 objetos de las relaciones internacionales, un rasgo que seria deseable que se reforzara aún más en el futuro. Aunque la polémica sobre el papel de las OIGs es pertinente en el marco de la llamada discusión interparadigmática entre las diversas concepciones de las relaciones internacionaies, donde cada enfoque suele enfatizar un ((rola y omitir 10s otros posibles, para analizar 10 que reaimente hacen las OIGs resulta más fructífer0 optar por una postura rnás ecléctica. De acuerdo con ella, tanto las dos posturas extremas a que hemos aiudido como las diversas posiciones
((Papers,>: Revista de Sociologia intermedias contienen elementos de verdad en sus descripciones. Es decir, buena parte de sus tesis pueden considerarse complementarias, a condición de no magnificarlas, de no tratar por igual todas las OIGs y de tomar en consideración el contexto temporal, la evolución del sistema. Formulado en positivo, el ccenfoque ecléctico)) consideraria que las OIGs pueden desempeiiar tres grandes papeles o funciones, que no han de concebirse como necesariamente excluyentes (Pentland, 1976: 8): 1) ser instrumentos para la realización de objetivos de la política exterior de 10s respectivos estados miembros; 2) servir de modificadores sistémicos de la conducta de 10s estados; 3) comportarse como actores internacionales autónomos. En tanto que posibles instrumentos de la política exterior de sus miembros, las OIGs están sujetas a 10s cálculos de utilidad de 10s estados. Esos cálculos se encaminan a saber hasta qué punto y a qué coste pueden servir a sus objetivos, es decir, cómo pueden influir en la actuación de las OIGs -bien en solitari0 (unilateralmente), bien formando coaliciones con otros estados (multi1ateralmente)- para que éstas se comporten de forma favorable, o al menos no lesiva, a sus intereses. El cálculo ha de tomar en consideración dos factores: a) la capacidad y la voluntad de 10s estados de influir en las OIGs, que depende en buena medida de la posición que ocupa cada estado en el sistema; y b) el grado de utilizabilidad de cada OIG, que puede variar a 10 largo del tiempo o en función del tema. Lo cierto es que el análisis de la actuación de las OIGs muestra que ((10s casos de dominación evidente de una OIG por un s610 estado son excepcionales. Para la mayoria de estados, usar las OIGs para perseguir objetivos de política exterior significa colaboración y no manipulación (aunque la distinción a menudo puede resultar muy sutil))) (Pentland, 1976: 6-7; la cursiva es mia). De ahi que 10 fundarnental sea crear o mantener coaliciones. Aunque el grado de institucionalización y cohesión de una coalición puede variar mucho, como resulta fácil comprobar si se observa su conducta en la Asamblea General de las NN.UU., se refleja siempre en las pautas de votación y en la toma de decisiones. El anáiisis de dichas pautas suele mostrar que las coaliciones son dinámicas y cambiantes, de manera que la divergencia dentro de agrupaciones de estados que suelen comportarse como aliados se incrementa si el asunto que se considera tiene una importancia menor. En resumen, en tanto que instrumentos, las OIGs carecen de dirección u objetivos independientes de 10s emanados de sus miembros y sus estrategias de dominio. Es decir, las OIGs, habida cuenta de su nu10 o escaso grado de autonomia, serian un simple escenari0 de interacción de 10s estados.
Las organizaciones internacionales y 10s nuevos desafíos globales No obstante, las OIGs pueden actuar y, por tanto, considerarse como eventuales modikadores sistémicos de la conducta de 10s estados. Las OIGs, aunque creadas por la voluntad colectiva de 10s estados, acaban condicionando las relaciones interestatales, tradicionalmente consideradas un terreno en que la única ley es el laissezfaire. En ese sentido, serian una manifestación institucionalizada de las restricciones que el sistema internacional impone a 10s estados, restricciones que confieren a las OIGs un grado limitado pero importante de capacidad de actuación. No son ni simples instrumentos de 10s estados ni actores plenamente autónomos. Esa capacidad de las OIGs depende en gran medida de factores externos a ellas, de las pautas de funcionamiento del sistema, a saber: de su grado de polarización, del status y jerarquia de 10s actores estatales, de su grado de interdependencia, etcétera. No obstante, hay que considerar también la influencia de ciertos rasgos de la propia OIG en su capacidad de influir en la conducta de 10s estados, como su programa de actuación, las caracteristicas organizativas o el proceso de toma de decisiones. De otra forma resultaria imposible entender, por ejemplo, muchos aspectos de la relación de 10s EE.UU. con el sistema de las Naciones Unidas, desde sus amenazas de dejar de pagar su parte del presupuesto hasta su retirada de la Organización Internacional del Trabajo y de la UNESCO. Basta recordar que las primeras críticas de la Administración estadounidense se remontan a la época de John F. Kennedy, es decir, ai momento en que el proceso de descolonización altera la correlación de fuerzas en la Asarnblea General de las NN.UU. en favor de 10s paises del Tercer Mundo. Existe, por último, una tercera función posible de las OIGs, la de actores internacionales autónomos, con cierto grado de independencia y, por tanto, capaces de influir en 10s restantes actores y de resistirse a sus influencias. Autonomia y capacidad de influencia exigen un importante desarrollo organizativo y recursos considerables (información, presupuesto, capacidad de decisión, instrumentos operativos, etcétera). De ahí que al buscar ejemplos de OIGs en condiciones de desempeñar el papel de actor autónomo se suela recurrir al sistema de las NN.UU. Al hacerlo suelen aducirse una o varias fuentes de influencia política: a) capacidad de regulación (organismos técnicos, especialmente en las comunicaciones, el transporte y la salud); b) capacidad ejecutiva (por ejemplo, en organismos especializados en asistencia técnica y operaciones financieras); c) conocimiento especializado (informes e investigaciones); y d) legitimación (aceptación de su actividad por parte de la opinión pública y de 10s gobiernos). Si dejamos de lado 10s papeles posibles y examinamos globalmente la actuación concreta de las OIGs en las últimas décadas, 10 habitual es que coexistan 10s tres papeles o funciones a que acabamos de referirnos. La razón de el10 es que ((en sus roles de instrumentos, fórums y actores desempeñan tareas
<cPaperss: Revista de Sociologia que contribuyen al funcionamiento del sistema político internacional)) (Archer, 1992: 178). Esa coexistencia, empero, no está exenta de tensiones, puesto que si bien las OIGs ccalivian de algunos problemas a 10s estados, también les crean otros nuevos. Y si, para el teórico, las OIGs aún no desafían el modelo de sistema internacional estatocéntrico, no puede negarse que en cierto modo 10 complican y comprometen)) (Pentland, 1976: 14). Respecto del futuro, todo parece indicar, si atendemos a 10s hechos, que a medio plazo continuará manifestándose la coexistencia tensa entre las tres hnciones. Dicho de otra manera, no parece previsible que haya un incremento notori0 del papel de las OIGs como actores autónomos en detriment0 del papel de 10s estados. No obstante, la urgencia de algunos desafíos globales, imposibles de resolver desde la Óptica del simple interés particular, ha hecho que renazca el debate sobre la deseabilidad de tal cosa en el contexto de 10s grandes cambios que el sistema internacional ha experimentado a partir de la década de 10s ochenta. LAS OIGS YLOS PROBLEMAS GLOBALES: LA DEGRADACION AMBIENTAL Y EL CAMBIO CLIMA'TICO Aunque la degradación ambiental, un problema aparentemente técnico (de lowpolitics) no es el Único problema global5 de 10s que se han ocupado recientemente las OIGs, como muestra un examen de las conferencias especiales organizadas por las NN.UU. a partir de la década de 10s setenta (TaylorIGroom, 19 89), resulta especialmente pertinente para conduir nuestro andisis de las organizaciones internacionales por dos razones. Por un lado, la creciente relevancia de la agenda ambiental en las relaciones internacionales permite aprehender el carácter dúplice, conflictivo, del problema: se trata de un asunto claramente global pero, a la vez, políticamente divisivo en la medida en que el calentamiento global, el deterioro de la capa de ozono estratosférica, la lluvia ácida o la contaminación marina generan costes reales diferentes a 10s diversos estados y, por tanto, políticas nacionales a menudo enfrentadas. El10 platea 10s limites y virtualidades del posible papel conciliador o ejecutivo de las OIGs. Por otro lado, el fin de la guerra fría y el enfrentamiento Esteloeste, la difuminación de Moscú como polo del sistema y el resurgir de la diplomacia multilateral han generado un debate sobre el nuevo papel de las NN.UU. (véase el articulo de Sánchez en este mismo número). Aunque 10s asuntos centrales de ese debate son la reforma de la organización y la viabilidad de 10s 5. El control del crecimiento de la poblaci6n, la producción y distribución de alimentos, el desarme, la discriminación racial, el desarrollo o la promoción de la mujer son algunos otros.
Las organizaciones internacionales y 10s nuevos desafíos globales mecanismos de seguridad colectiva en el sistema internacional de la postguerra fria, se plantea la posibilidad de que asuma nuevas funciones, en particular en el campo medioambiental. Por consiguiente, 10s grandes problemas ambientales de la década de 10s noventa están claramente vinculados al debate sobre el papel futuro de las OIGs en nuestro mundo globalizado e interdependiente. La preocupación ambiental de organizaciones como las NN.UU. es anterior a la reciente popularización del tema por 10s medios de comunicación. Así, en la conferencia de las NN.UU. sobre el Medio Humano (Estocolmo, 516 de junio de 1972) se aceptó el carácter global de 10s asuntos medioambientales y se decidió incrementar la investigación y la tarea de sensibilización de la opinión pública, razones de la creación, poc0 después de Estocolmo, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). En 10s veinte años transcurridos desde Estocolmo hasta la Conferencia de las NN.UU. sobre el Medio Ambiente y el Desarroilo (Río de Janeiro, 3-14 de junio de 1992), se ha producido un cambio de percepción importante, al que no es ajeno el trabajo del PNUMA. Ese cambio podria sintetizarse, de forma esquemática, asi: a) agudización de la conciencia de degradación ambiental y aceptación del derecho de las generaciones futuras a 10s recursos, limitados, de la biosfera; b) elaboración de una agenda de grandes problemas ambientales (véase tabla 3 en pág. 78) en la que destacan, por su impacto en las relaciones internacionales, 10s asuntos relacionados con el cambio climático global, la degradación de recursos y la pérdida de diversidad biológica; c) consideración de que, a causa de la difuminación de la distinción entre (calta política)) y ((política menor)), la solución a 10s problemas ambientales no podrá ser meramente técnica, científica, sino también política; d) interconexión de 10s asuntos ambientales con el desarrollo y también, al aumentar el riesgo de conflictividad ligada a la escasez y degradación de recursos, la seguridad. Una de las consecuencias de ese cambio de percepción fue la decisión de la Asamblea General de las NN.UU. de crear una Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (1983), que present6 las conclusiones de su trabajo, el ya célebre Nuestro$turo comun o Informe Brundtland, a la 42" sesión de dicha Asamblea (1987). El informe acuiió un termino, ((desarrol10 sostenible)), que pretendía señalar 10s riesgos de las actuales formas de crecimiento y desarrollo económicos y evocar la necesidad de una transición hacia un futuro seguro, sustentable,
ccPapersv: Revista de Sociologia TABLA 3 La agenda ambiental para el 2000 I. El carnbio climático y sus diversos impactos 1. Emisión de gases que provocan el efecto invernadero y calentamiento global de la atmósfera. 2. Deterioro de la capa de ozono estratosférica e incremento de la radiación ultravioleta y de sus efectos biocidas 3. Lluvias dcidas 11. Degradación de la tierra y el agua 4. Deforestación 5. Desertificación y degradación del suelo 6. Contaminación y reducción progresiva de 10s recursos acuiticos 111. Recursos genéticos y biológicos 7. Mantenimiento de la diversidad biológica (biodiversidad) 8. Captura abusiva de algunos recursos bióticos de origen animal TV. Residuos peligrosos 9. Problemas de reciclado y de almacenaje con garantías 10. Movirnientos transfronterizos y ccexportación)) de residuos V. Impacto de nuevos materiales y tecnologías 11. Biotecnologia: irnpacto en la biodiversidad (sobre todo en la agricultura) 12. Uso de rne~atecnd~~ias para alterar el medio arnbiente Fuente: Elaborado a partir de The State of the World Environment 1989 (UNEPICG 1517/AAd.2), 1989 y de Global Outlook 2000. An Economic, Social and Environmental Perspective, Nueva York, The United Nations Publications, 1990. para la comunidad humana. Concretamente, se argüia que para garantizar el carácter sostenible del desarrollo de la humanidad han de introducirse limites (aunque no absolutos) al uso de 10s recursos; de 10 contrario resulta imposible asegurar un desarrollo ((que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propiasa. En línea con la vinculación entre medio ambiente y desarrollo, el Informe planteaba la urgencia de hacer frente a la pobreza, habida cuenta que el desarrollo sostenible ha de colmar las aspiraciones de todos a una vida mejor: ((un mundo donde la pobreza es endémica ser5 siempre propenso a sufrir una catástrofe ecológica)) (Brundtland, 1987: 29). El vinculo entre subdesarrollo y deterioro del medio ambiente alertaba a su vez del enorme potencial de tensiones y conflictos presente en la dimensión ambiental, de la relación entre medio ambiente y seguridad, en una doble dirección. En primer lugar, a propósito de la relación entre paises desar-
Las organizaciones internacionales y 10s nuevos desafíos !globales 1 rollados y paises en vias de desarrollo, entre 10 que se ha dado en llamar Norte y Sur. En segundo, respecto del previsible incremento de 10s conflictos ligados l a recursos naturales escasos o en vias de rápida degradación, que afecta muy en particular a la conflictividad entre 10s paises en vías de desarrollo, la conflictividad intra-sur. Respecto de la conflictividad intra-sur, resulta paradigmático el caso del apa. Veamos, por ejemplo, algunos datos sobre recursos fluviales compartidos entre diversos paises. S610 en África nos encontramos con cursos de agua que fluyen a 10 largo de diez paises (Níger), nueve (Nilo ) u ocho (Zambezi). Basta con tomar el caso del Ni10 para percatarse de 10s riesgos de conflicto: desde tiempo inmemorial Egipto es el principal usuari0 del agua del Nilo, Sudán algo asi como un intermediario, y Etiopia y Uganda quienes controlan la cabecera de la cuenca. El potencial de escalada bélica se refleja claramente en unas palabras pronunciadas en 1978 por el entonces presidente egipcio Anuar El Sadat a propósito de la pretensión etiope de construir presas en la cabecera del Nilo: ccsi alguien piensa en algún momento privarnos de nuestra vida, no dudaremos en ir a la guerran. No obstante, el riesgo de conflictividad afecta también a rios que fluyen por menos paises, como pone de manifiesto el caso del rio Senegal y las tensiones existentes entre Mauritania y Senegal. Por otro lado, el problema global de falta de agua va a ser acuciante. Una estimación reciente señala que hacia el año 2000 unos treinta millones de personas podria vivir en estados con importantes problemas de recursos hidricos y unos ciento cincuenta millones en paises afectados de una escasez absoluta de agua6. En cuanto a las diferencia y tensiones entre 10s paises del Norte y el Sur a propósito de la forma de abordar 10s problemas ambientaies, hay que sefialar de entrada que vienen de lejos. Se manifestaron ya en Estocolmo, donde Indira Gandhi afirmó que ((10s problemas ambientales de 10s paises en desarrollo no son efectos colaterales de la industrialización excesiva, sino el reflejo de la inadecuación del desarrolloa. Recientemente, la creciente actividad de las OIGs acerca de problemas como el carnbio climático global o la pérdida de biodiversidad han puesto de manifiesto un incremento de las tensiones. Un repaso de 10 sucedido en las negociaciones de acuerdos para proteger la capa de ozono auspiciadas por el PNUMA (Convención de Viena, 1985; Protocolo de Montreal, 1987; Declaración de Helsinki, 1989) o el debate generado por el Informe Brundland y las medidas ulteriores de las NN.UU., como la convocatoria y preparación de la conferencia de Río, proporcionan abundantes ejemplos. 6. Véase al respecto M. Falkenmark, aNew Ecological A proach to the Water Cyclen, Arnbio, vol. X111, nlirn. 3, 1984, pp. 152-160; tarnbikn R ~larie, Waier tbelntemationaI Crisis, Londres, Earthscan, 199 1.