Avieno y las costas de Cataluña y Levante (II) Hemeroskopeion-Dianium
Abstract
Pena Gimeno, María José
Full text
AVIEN0 Y LAS COSTAS DE CATALUÑA Y LEVANTE (11). HEMEROSKOPEZON-DZANZUM Maria José Pena Universitat Autbnoma de Barcelona El trabajo que aquí presento* forma parte de la serie de comentarios sobre topónimos de la Ora marítima que inici6 con el dedicado a Tyrichae en esta misma revista1. Por tanto, la introducción al tema que allí aparece continda siendo válida y tarnbién la idea de que, por 10 que a las costas de Cataluña y Levante se refiere, estos topónimos <<griegos)) no significan para mi, al menos en principio, ccrealidadesn griegas, es decir factorías2 o similares. Como he matizado ya en otro trabajo3, se trataria de nombres de fondeaderos o de puntos de referencia para la navegación en una época en-que 10s griegos conocían mal esta región costera. Enfrentarse con el problema de Hemeroskopeion es mucho peor que hacer10 con el de Tyrichae porque la bibliografia que ha desencadenado desde hace siglos la presunta colonia focense y su famoso templo a Artemis es casi inmensa y además <<fantástica)). Yo no voy a dedicar mi trabajo a comentarla y refutarla, porque ya 10 hizo en su dia, y además 10 hizo muy bien, G. Martin4; en consecuencia, voy a partir de sus conclusiones: constat6 la ausencia absoluta de cerámica griega tanto en Denia como en el Montgó, consideró el templo dedicado a Artemis como un producto de la imaginación, e incluso llegó a dudar de la autenticidad del topónimo, que pudo ser inventado posteriormente. Estas conclusiones negativas fueron corroboradas pocos años después por E. Llobregat5. * Agradezco cordialmente a Josep A. Gisbert, cap del Servei Municipal &Arqueologia de Denia, la ayuda que me ha prestado en la realización de este trabajo. ' PENA, M.J., ((Avien0 y las costas de Cataluña y Levante, I. Tyrichae: *Tyrikai, ¿"la Tiria"?)>, Faventia 1112, 1989, pp. 9-21. Expresa esta rnisma opinión DOM~GUEZ MONEDERO, A., ((Reinterpretación de 10s testimonio~ acerca de la presencia griega en el Sudeste peninsular y Levante en época arcaican, Homenaje a Luis Siret, 1986, pp. 601-610. PENA, M.J., ((Phéniciens et Puniques dans l'Ora maritima &Avienus,, IIle Congr6s International des Etudes Phéniciens et Puniques, Túnez, noviembre 1991, en prensa. MART~N, G., La supuesta colonia griega de Hemeroskopeion: estudio arqueológico de la zona Denia-Jávea, Valencia, 1968. LLOBREGAT, E., ((Hacia una desmitificación de la historia antigua de Alicante. Nuevas
Esta visión tan crítica de la investigación sobre la zona fue recogida y aceptada por J.-P. or el^, quien, parece, todavía quiso mantener cierta esperanza, con la frase <<Des recherches en cours, comme l'enquCte de P. Rouillard sur les cérarniques grecques d'Espagne, pourront le cas échéant apporter quelques atténuations h ces prises de position, mais non en altérer gravement la portéel>. A P. Jacob7 le parece difícil prescindir de la existencia, en tomo al año 100 aC, de un santuari0 de Artemis o de una divinidad asirnilable, pero piensa que fue Sertorio quien fundó un arsenal y un puerto con el nombre de Dianium; en cuanto al Hemeroskopeion, opina que no puede tratarse mis que del Montgó y sus establecimientos indigenas, en fase de abandono en época de Artemidoro. Las investigaciones de Rouillard sobre las cerámicas griegas de la Península están actualmente publicadas8 y lo cierto es que no han aportado nada nuevo en el tema que aquí nos ocupa. Tras un párrafo bastante confuso que comentaremos en el lugar apropiado, escribe que ccanivé h ce point de la réflexion, nous ne pouvons gukre progressen,: semejante frase es para desanimar a cualquiera, pero yo pienso que se puede intentar una lectura de 10s textos distinta a la suya, que es la tradicional. En realidad, sus afirmaciones son contradictorias; primer0 dice <<De temple, point de trace; de la ville, certes petite.. ., non plus. L'environement immédiat.. . nous éclaire peu,; en la pagina siguiente concluye ccToutefois, port, temple, habitat protégé sont autant d'éléments qui, réunis cornrne c'est le cas ici, nous autorisent h voir dans I'Hemeroskopeion-Denia, un emporion grec, aussi modeste fut-ih. La realidad es que el problema sigue sin solución y Hemeroskopeion sigue siendo un <<fantasma>>. Poseemos cuatro textos en 10s que se hace referencia a Hemeroskopeion, uno de Avieno, otro de Artemidoro y dos pasajes de Estrabón. Vamos a empezar por analizarlos minuciosamente, pero antes debemos hacer alguna referencia al origen de este topónimo. To ~p~eoanox~tov es un sustantivo neutro que significa ccguardián>>, ccvigiaw o cccentinela diumo>> y no conocemos ningún caso en que sea usado como topónimo. Aparece en Esquilo, Siete contra Tebas, 66, con sentido metafórico, en Sófocles, Antígona, 253; Herodoto, VII, 183, 192; Jenofonte, Helénicas, 1,1,2, con el sentido real de perspectiva?, sobre algunos problemasu, Revista del Instituto de Estudios Alicantinos 1, I1 época, 1969, pp. 35-55; Contestania Zbérica, Alicante, 1972, pp. 59-60. MOREL, J.-P., <<L'expansion phocéenne en Occident: dix années de recherches (19661975)n, BCH, XCIX, pp. 853-896 y p. 887. ' JACOB, P., <<Notes sur la toponymie grecque de la c6te méditerranéenne de 1'Espagne antiques, Ktema 10, 1989, p. 261. ROUILLARD, P., Les Grecs et la Péninsule Zbérique, du VZZZe au Ne si2cle avant JksusChrist, París, 1991, pp. 299-303. -
<<vigilante>>, u <<observador>>. Pero el autor que mayor atención dedica a este término es Eneas el Táctico9 en su tratado Poliorcética, cuyo capitulo sexto trata todo 61 sobre cHpeeooxonía y que comienza con estas palabras: Xgtj 6b xai ~p~gooxoxou~ xgo zfís xohew$ xaO~otcíva~ E~L toxp wvqhQ xai Ex xheiotou c$a~vopÉvp. 1. AVIENO, Ora maritima, versos 472-479 Et contra Hiberi in usque Pyrenae iugum ius protulere propter interius mare late locati. prima eorum ciuitas Ilerda surgit. litus extendit dehinc steriles harenas. Hemeroskopion quoque habitata pridem hic ciuitas. nunc iam solum uacuum incolarum languido stagno madet. attolit inde se Sicana ciuitas. Como vemos, el texto de ~vieno'es muy simple y muy poc0 explicito; 10 Único que nos da es una situación aproximada en la costa de Levante y la referencia a que en su época habia marismas en el solar que antes ocupaba la ciudad. No dice que fuera una colonia griega ni que deba ser identificada con otra ciudad posterior. 2. ARTEMDORO DE ÉFESO (transmitido por Esteban de Bizancio) MetaE,ir pbv O~V toO ZO~XQ~VOS xai tfig Kag~q6ovoq zgia ~ohi~v~a Maooah~wtc3v E~OLV 06 xohG &xot;~v TOO xotapoO. to8twv 6' 6oti yvwgiphtatov zl, 'Hp~eoaxomebv, E~ov kxj tfj bxgp t45 'E@eoia~ 'AgtÉp~60q 'LE~OV oc$o6ga t~php~vov, II) E~gfioazo CEQT~QLOS bgpqtqgip xata 6cíhattav Cgupvov ycíg Eot~ xai hyotg~xov, x~to~tov 6b 6% xohhoO toIg x~ooxhÉouo~, xaheita~ 68 A~bvov, oiov 'Agteyio~ov. <<Entre el Sucro y Cartagena hay tres pequeñas ciudades de 10s massaliota~, no muy lejos del río; de éstas la mis conocida es el Hemeroskopeion, ENEELE TACTICIEN, Poliorcétique, texto establecido por A. DAIN, traducido y anotado por A. M. BON, Pan's, Les Belles Lettres, 1967.
cuyo punto culminante 10 ocupa un santuario muy venerado de Artemis efesia; Sertorio se sirvió de ella como fortaleza marítima; está fortificada, es propia de piratas y es visible desde muy lejos para 10s que llegan por mar, es llamada Dianium, es decir Arternision.>> Análisis del texto de Estrabón, III,4,6 El texto parece tener dos partes claramente diferenciadas, la primera se refiere a las pequeñas fundaciones massaliotas, la segunda a Sertorio; el paso de una a otra se produce mediante el relativo (j; tan s610 la última frase, ccoiov 'Aetepio~ov>>, establece una identificación entre 10s lugares descritos en la primera y en la segunda parte. Ambas partes tienen fuentes seguras y conocidas: la primera procede de Artemidoro, la segunda de Posidoniol0; 10 Único discutible sobre estas cuestiones es si la cita de Artemidoro es directa o indirecta ---es decir, a través de Posidonio. Comentari0 de la primera parte Todos 10s verbos están en presente, que, evidentemente, no es el presente de Estrabón (época augustea) ni probablemente tampoco el de Artemidoro. -En el período hay tres frases: la situación geográfica de las cczeia nohixv~a Maooahiot6jv>>, el nombre de la más conocida cczo 'Hpeeoononeov>> y la referencia al santuario de Artemis. -La expresión c<xohixvia Maooah~otQv>> recuerda mucho a ccfi 'Po~os, nohixviov 'E~OQLTQVD en III,4,8; el hecho de que Estrabón califique a c¿Hpe~oonon~íov>> de pequeña factoría de 10s massaliotas, y Artemidoro --en Esteban de Bizanciola considere cc@wnaiov &noinos>> ha causado inquietud en algunos estudiosos; a mi este detalle me parece simplemente un problema de transmisión de la tradición, sobre todo si tenemos en cuenta que ambos datos proceden de Artemidoro. Por otra parte, cc'Ahovis>>, considerada generalmente como una de las azeia ~~ohixv~a>>, es considerada por Artemidoro, en Esteban de Bizancio, como crnoh~s Maooahias>>. Tengo la impresión de que en esta época, ya tan lejana de 10s 'O Es una lástima que NEIRA, M.L., uAportaciones al estudio de las fuentes literarias antiguas de Sertorion, Gerión 4,1986, pp. 189-21 1, no le dé ninguna importancia a Estrabón como fuente sertoriana y además ni siquiera cite a Posidonio entre las fuentes tempranas y contemporáneas a 10s hechos.
hechos, focenses y massaliotas son prácticamente sinónimos y el empleo de uno u otro adjetivo no puede considerarse significativa. -El santuari0 de Artemis efesia: <<Zxov Exi tq bx~p ti7s 'E@&oias 'AQTÉ~LGOS k~ov>>. Esta frase ha hecho correr ríos de tinta, y desde hace siglos", no años, 10s eruditos y 10s arqueólogos están buscando el famoso Artemision. Aun a riesgo de escandalizar a una parte de 10s lectores de este trabajo, empiezo a pensar que nunca ha existido; a continuación voy a intentar exponer las bases de semejante afirmación. Como ya he dicho anteriormente, todo el mundo atribuye a Artemidoro de Éfeso las diversas informaciones sobre 10s santuarios de Artemis. Artemidoro estuvo en la península Ibérica y, aunque no hay ninguna certeza sobre la cronologia de su viaje, todos 10s estudiosos están de acuerdo en situar10 en tomo al año 100 aC. Es preciso tener bien en cuenta esta fecha, pues en el año 100 aC toda la costa mediterránea y buena parte de la Península estaban bajo dominio romano desde hacía ya bastante años; pensar que Artemidoro pueda habemos transmitido información de uisu o de primera mano sobre 10s santuarios hispanos de Artemis me parece una vana ilusión. Más bien 10 que hay que plantearse es el problema de sus fuentes. Artemidoro era fundamentaltnente un geógrafo y un cartógrafo, cuya obra, r&wyea@oÚ,ueva, en once libros, se situm'a en la tradición de 10s autores de periplos; pero, era también sacerdote de Artemis efesia, <<fort attentif signaler ses sanctuaires>>12 y fue a Roma precisamente para defender, con éxito, un litigi0 entre 10s sacerdotes de Artemis y 10s publicanos13. A 61 le debemos a través de Estrabón las siguientes noticias: iii,4, 6: r?jq 'E@&aia~ X~rÉ,uido~ ~EQOY 0@68~a riph,u&vov (en Hemeroskopeion). III,4, 8: xavta66a [Ev tQ 'Po~cI)] 86 xai Ev tQ 'Epxo~ip rljv 'X~r&,u~v r$v 'E@&uiav rip6uiv (en Rhode y Emporion) IV, 1,4: Zv TE tais &noixo~s JCO~EOL [tkv (Po~~LÉoY] xavtaxoi3 t~pdv kv tois E@C~)~OLS TCLUTI'~ tfiv 6&ov ["AQTE~LV lfi~ 'E@E(J~cIv] xai to6 go&vov tfiv GL&~E~LV tfiv ahfiv xai zdlhha voplpa @vhátt~~v ta acta, &EEQ Ev tq pyt~oxóh~~ v~vóp~ota~. 'l PALAU, M.A., Diana desenterrada. Antiguas memorias y breve recopilacidn de 10s mds notables sucesos de la ciudad de Denia y su famoso templo de Diana, desde su antiquísimafundación hasta el estado presente, libro escrito en torno a 1640, editado por la Diputación Provincial de Alicante en 1975: se trata de una edición facsímil de una de las copias -realizada en el siglo XVIiidel manuscrito, perteneciente a la biblioteca de J.M. Soler Garcia. l2 STRABON, Géographie, t. Ii (libros III y IV), texto establecido y traducido por F. LASSERRE, Paris, Les Belles Lettres, 1966, p. 197. l3 EDECH, P., La géographie des grecs, Paris, 1976, pp. 135-140. ALONSO-NUREZ, J.M., <<Les renseignements sur la Péninsule Ibérique d'Artérnidore d'EpMsen, L'Antiquité Classique, XLIX, 1980, pp. 255-259, con bibliografia. - 65 -
IV, 1, 5 : J9 [zo¡s "IP-qpotv] xal tià LF-Qlà z~ç Eoeuíaç AOzÉ,utboç naQlè8ooav ià nàtpta, watie `E~,~,rwtozl DveLv Ninguno de estos santuarios, ni siquiera el de Emporion, ha sido localizado hasta ahora . Estos dos últimos párrafos, especialmente IV, 1, 5, parecen proceder de un «predicador» del culto a Artemis efesia . Con seme jantes premisas, creo que el razonamiento de Arternidoro es sencillo : él sabía que todas las posibles factorías griegas del Levante hispánico eran de origen focense, en todas las colonias focenses se veneraba a Artemis efesia, ergo en Hemeroskopeion también . Otro supuesto Artemision famoso es el de Sagunto 14 ; en este caso la diosa y su culto no fueron traídos por los griegos de Focea sino por los griegos de Zákynthos, legendarios fundadores de la ciudad . Plinio, HN, XVI, 216, «In Hispania Sagunti templum Dianae a Zacyntho aduectae cum conditoribus annis CC ante excidium Troiae, ut auctor est Bocchus -infra ipsum oppidum id habent, cui pepercit religione inductus Hannibal-, iuniperi trabibus etiam nunc durantibus» . Creo que la noticia de Plinio ratifica mi idea : en toda presunta colonia griega «debía» haber un santuario dedicado a Artemis . No deja de ser curioso que el capítulo del naturalista empiece hablando del tectum del templo de Artemis efesia y del simulacrum de la diosa : ¿simple casualidad? Si la creación de la leyenda sobre los orígenes griegos de Sagunto l5 fue obra de la primera analística y guarda relación con la casuística en torno a los inicios de la segunda guerra púnica, el «invento» del Artemision podría ser también obra de Artemidoro . No sabemos en qué época escribió Cornefus Bocchus, la fuente de Plinio, a quien el naturalista cita en otras ocasiones, XXXVII, 24, 97, 127 . Comentario a la segunda parte La segunda parte del texto de Estrabón procede sin duda alguna de Posidonio l6 , y muy probablemente de su monografía sobre Pompeyo . Posido- ' 4 GARCÍA Y BELLIDO, A ., «El lienzo megalítico del Artemision de Sagunto», BRAH, tomo CLIII, 2, 1963, pp . 301-305 . «Das Artemision von Sagunt», MM, IV, 1963, pp . 87-98 . «Nochmals ¡iber das Arternision von Sagunt», MM, VII, 1966, pp . 156-161 . PENA, M .J ., «Contribución al estudio del culto de Diana en Hispania, I : templos y fuentes epigráficas», La religión romana en Hispania, Madrid, 1981, pp . 49-57 . BONNEVILLE, J .N ., «Cultores Dianae et Apollinis (Saguntini)», Saguntum, 19, 1985, pp . 255-275 . Sagunto es la única ciudad, sede de un Artemision mítico, en la que está atestiguado el culto a Diana en época imperial romana . 15 SANTIAGO, R .A ., «En torno a los nombres antiguos de Sagunto», Saguntum, 23, 1990), pp . 123-140 16 RE, XXII, I, cols . 558-826 (K . Reinhardt) . PÉDECH, P ., La géographie des grecs, pp . 141149 . ALONSO-NúÑEz, J .M ., «Les informations de Posidonius sur la Péninsule Ibérique», L Antiquité Classique, XLVIII, 1979, pp . 639-646, con bibliografía . -66-
nio, nacido en Apamea (Siria) en tomo al 135 aC, fue contemporáneo de 10s hechos que narra, es decir de Sertorio, Pompeyo y Mitrídates; Pompeyo inclusa fue a visitar10 a Rodas17, después de la pacificación de Oriente. Estas circunstancias son importantes para comprender la poc0 positiva opinión que debía tener sobre Sertorio, sus relaciones con Mitrídates y con 10s piratas cilicios; de ahí probablemente el calificativo de <<hl;)(~tgt.xov>>, dado a la plaza fuerte. En el período hay tres fases: la primera, con el verbo en aoristo, introduce la relación con Sertorio; la segunda es una descripción geográfica -a excepción de ~~hl;)(~~gixov>>-, y la última nos da el nombre del lugar. Si analizamos 10s términos utilizados por Estrabón, tomamos conciencia del lugar descrito: ~Q~~IZ+QLOV, afortaleza, lugar desde donde se hacen salidas y donde uno se refugia,; k~vpvdv, alugar protegido, fortificado, bien sea por la naturaleza o por el hombren; xátonzov 6k dx nollov" tor5 n~oanlÉovo~, avisible desde muy lejos para quienes se acercan por mar,. En general, Ó~,uqt+~~ov xara 8á;laztav se traduce como ccbase marítima,, o <<base de sus operaciones marítimas>>; dado el contexto, me pregunto si no sería mejor traducir xata 6álattav por crsobre el mar,, o adominando el marw. Los comentarios habituales consideran esta descripción como equivalente al aÉni TQ &xgp>> de la primera parte del texto. En mi opinión, no tiene nada que ver una cosa con otra: 7j 6x~p significa simplemente <<la punta>>, bien sea en horizontal o en vertical, cccabou, ccpunto culminante,,; no olvidemos que Estrabón, IV, 1, 4, usa el mismo término para indicar la situación en Massalia de 10s templos de Artemis efesia y Apolo délfico: e'Ev dk tf 6x~p TO 'Erp6ot.o~ BQUTUL xai to6 Aeh+iviou 'A~ohhwvo~ iegov>>. La frase final del párrafo, aoiov 'Agtepiumv>>, la que establece la relación, al menos aparente, entre las dos partes del pasaje, se debe probablemente a Estrabón; que para el geógrafo griego cc'Hpegooxoxe~ovu y <<A~dlviov~ son prácticamente sinónimos queda probado por el pasaje III, 4, 10, cuando cita las ciudades en que Sertorio libró sus últimos combates18. " CICERON, Tusculanas, 11, 25, 61: <<At non noster Posidonius; quem et ipse saepe uidi et id dicam, quod solebat narrare Pompeius, se, cum Rhodum uenisset decedens ex Syria, audire uoluisse Posidonium; sed cum audisset eum grauiter esse aegrum, quod uehementer eius artus laborarent, uoluisse tamen nobilissimum philosophum uisere; quem ut uidisset et salutauisset honorificisaue uerbis Drosecutus esset,,. '' ROUILLARD, P., Les Grecs et la Péninsule Ibérique, pp. 301-302, a propósito de este pasaje de Estrabón escribe un párrafo más bien confuso sobre la situación de Hemeroskopeion y de Zlerda. Creo que el geógrafo griego no tiene ninguna duda sobre la situación de estas dos ciudades, y además su ubicación es correcta. En cuanto al problema de la localización por parte de Avieno de una Zlerda en estas regiones del sudeste, me parece que se debe mis bien a una confusión presente en las fuentes literarias de su época sobre 10s ríos Sicoris y Sucro/Sucronis. Es interesante en este sentido el pasaje de SERVIO, AdAeneidam, VIII, 328, ((Sicani autem
'Ev 6Q raig nóheo~ za6ta~g [IhÉeGp xai 'Oaxp] EnohÉpe~ TO ~~heu~ciiov ZEQZ~QLOS xai Ev Kahayov~~ 06aaxC;)vwv no he^ xai tjg naqahias kv Tae~dlnwv~ xai Ev cHp~~~~~n~ip PET& ~ilv En KE~TL~~~QWV &nntwo~v.. . *** Puesto que el texto de Estrabón nos ha llevado a Sertorio, creo conveniente y razonable, para profundizar en el problema e intentar aclararlo, si el10 es posible, analizar otros textos referentes a las carnpañas sertorianas en el Levante hispánico. 1. Plutarco, en la Vida de Sertorio nunca cita <<A~drv~ov)) ni da el nombre de ninguna plaza marítima; sin embargo, en Sertorio, XXI, 4, describe una plaza fuerte, no lejos del mar, en la cua1 se refugi6 Sertorio después de la batalla del Sucro (sobre este tema volveremos más adelante porque hay muchisimos problemas sobre las actividades del general rebelde en la región levantina); esta descripción recuerda bastante la de Estrabón; he aquí el texto: [. . .] 6 ZeQth~~os.. . &is nódiv d@&iv jv xai xaezeeav &va$vC;)v, k$~ayvuto t& zeixr xai tag n6has w~v~oüto.. . Como vemos, se trata de una ciudad, d~eivlj, <<en una montaña)), y xagzeea, <<fuerte)), cuyas murallas y puertas, <<th teixr xai ai nlihau, Sertorio fortificó. Que esta ciudad estaba cerca del mar queda aclarado unas lineas mis abajo, cuando Plutarco nos dice que Sertorio cort6 a sus enemigos el abastecimiento tanto por el lado de tierra como por el lado del mar: [7] ... JGEQLÉ~O~ZEV a6tii)v tilv pQv &no 24s y45 ~6nogiav.. . ta 6' ix badázzqg dgaz~ixoij. axá@eai xazkxwv TT)~ ncxeahhv 2. En la bibliografia sertoriana esta plaza fuerte ha sido generalmente identificada con Sagunto y la base aparentemente más sólida para tal identificación es el texto de Apiano, Bellum Ciuile, I, 110: [...I ob nohG 66 GO~EQOV &yii)va pÉyav ~ywviaato neci Z~yovziav En peaqpPqias Eni ~oTQ~.. . secundum non nullos populi sunt Hispaniae, a fluvio Sicori dicti: Lucanus (IV,14) Hesperios inter Sicoris non ultimus arnnisn. Como vemos, Servio ha confundido el Sicoris con el Sucro. No deja de ser tambi6n interesante el pasaje de Lucano, IV, 12-14, x[ ....I super hunc fundata uetustal surgit Ilerda manu; placidis praelabitur undisl Hesperios inter Sicoris non ultimus amnis,. No deja de ser chocante y sospechoso el parecido entre aIlerda surgit,, de Avieno y el asurgit Ilerdas de Lucano, en ambos casos en principio de verso.
Pero resulta que esta <<Ceyovtia>>, que ha dado tantísima fatiga a 10s estudiosos, es una corrección de Schweighaiiser en el códice Monacensis, mientras que 10s dos Únicos códices íntegros melioris classis de la obra de Apianolg, el Venetus y el Vaticanus, dan la lectura ccpoyovtiav>>. Este detalle es de excepcional importancia tanto para nuestro estudio como para 10s estudios sertorianos. En el año 75 aC, 10s ejércitos de Sertorio libraron varios combates con 10s ejércitos de Pompeyo y MeteloZ0. Parece que primer0 Pompeyo tom6 Valentia -Salustio, Historiae, II,98,6 (carta de Pompeyo al senado), Plutarco, Pompeyo, XVIII, 5-; posteriormente se produjo la famosa batalla del Sucro, que debió tener lugar en la llanura próxima a la desembocadura del Júcar y sobre la que existen bastantes referencias en las fuentes literanasz1. El último encuentro de esta campaña fue el que tuvo lugar crneei C~yovtiavl naei poyovtiav>>. La opinión de 10s estudiosos modernos est6 dividida entre 10s que sitúan la batalla cerca de Sagunto y siguen en esto a SchultenZ2 y 10s que propugnan situarla en sigiienzaZ3 y en ubicaciones todavía más peregrinas, como SpannZ4, quien, como cree que la Sigiienza de Guadalajara no reúne las condiciones topográficas para el desarrollo de la batalla, propone identificar la localidad descrita con la Secontia del Itinerano de Antonino, 437,5, que 61 sitúa en la moderna La Muela, a 24 krn al sureste de Zaragoza. Lo cierto es que, a excepción de la frase de Plutarco, Sertorio, XXI, 1, <2Ev 66 ~0x5 tii)v Ceyovtivwv xeGiots ... >> nada permite hablar con seguridad de una batalla de Sagunto, puesto que en el texto de Plutarco, Sertorio, XXI, 2, tarnbién hay una variante en 10s manuscritos: [...I En 'Gbv Enyvw~800to tdl~_ijtta~, pahhov kflaupdLL~to v~nhvtwv TQV &vtt(~t~atfiywv, oiov Ev tfi xeei Coljn~wv~ pdLx1;1 xeoq IIopxfi~ov, xai ndlhtv EV rfj n~ei ~EYOVZ~GLV ~QOS te to0tov 6po0 xai Mttehhov. donde dice crxeei Z~yovtiav~, 10s manuscritos dan ccne~i to ut tia^>>^^ O aaouvtiav>>, 10 cual desvincula a Sagunto del conflicto. El otro apoyo util9 APPIANI HISTORIA ROMANA, Leipzig, 1905 (reimpr, 1986) Bibliotheca scriptorum graecorum et romanorum Teubneriana. 'O SCHULTEN, A., Sertorio, Barcelona, 1949, pp. 115-152. GARC~A MORA, F., Un episodio de la Hispania republicana: la guerra de Sertorio, Granada, 1991, pp. 239-301. '' PLUTARCO, Pompeyo, XIX, Sertorio, XIX; APIANO, Bellum ciuile 110; SALUSTIO, Historiae; RORO, 2, 10,7. 22 SCHULTEN, Sertorio, 150-152. 23 GABBA, E., (a cargo de), Appiani Bellorum ciuilium, liberprimus, introduccibn, texto critico y comentaria, con traducción e índices, Florencia, 1958, pp. 305-306. 24 SPANN, Ph.O., daguntum vs. Segontia,,, Historia 33, 1984, pp. 116-1 17. 25 CICERON, Pro Balbo, 2, 5, <<ut Pompeius in Hispaniam uenerit Memmiumque habere quaestorem coeperit, nunquam a Memmio (Balbum) discessisse, Carthaginem esse opressum, acenimis illis proeliis et maximis Sucronensi et Turiensi interfuisse.. .D
hay que pensar en una relación entre la utilización del puerto y 10s núcleos de población del Montgó. ~Qué conclusiones pueden sacarse de todo 10 expuesto hasta ahora? 1. Hemeroskopeion nunca fue una factoria o un empori0 griego, como tampoco Tyrichae fue nunca una factoria fenicia; sin embargo, yo no llego al extremo de dudar de la autenticidad del topónimo, sino que considero que pertenece al antiguo fondo de topónimos costeros constituido por sustantivos o adjetivos calificativos, tip0 X~eedv~aog (también presente en Estrabón y Avieno y que designa también un acidente costero), KaAAinoA~g, Zz~oyyÚAoq, etc. El apelativo de cccentinela diurno)) o quizás mejor de cccentinela del dia>) conviene, como dijo ya E. Ll~bregat~~, tanto al Montgó como al Peñón de Ifach, quizás más a este último, puesto que se adentra en el mar con una orientación, grosso modo, hacia al este, es decir hacia el sol naciente, hacia el inicio del dia; como referencia para la navegación costera parece más relevante el Peñón que el Montgó, pero tampoco me parece una cuestión fundamental la identificación del lugar exacto. 2. Fue probablemente Artemidoro quien convirtió al Hemeroskopeion en una colonia foceo-massaliota y en consecuencia le atribuyó un santuario dedicado a Arternis efesia situado 2.d z~ dix~p, igual que el de Massalia. No deja de ser chocante el hecho de que, según el testimonio de Pausanias, VIII, 18, 8, Artemis recibia en Arcadia el epiteto de 'Hp~eaaia. 3. Fue sin duda alguna Sertorio quien creó el topónimo Dianium para designar el puerto y el arsenal situados al pie de su plaza fuerte en la montafia, que recibia el nombre de Mogontia; la descripción del lugar se la debemos probablemente a Posidonio, bien sea en su monografia sobre Pompeyo bien sea en sus Historiae, que continuaban la obra de Polibio y donde debia narrar las guerras sertorianas. 4. La Dianium sertoriana debió quedar semiabandonada tras el final de las guerras sertorianas; al igual que otro escenari0 del conflicto, no fue ccrefundadan hasta la época julio-claudia; es citada por Plinio, HN, 111, 1, 3, como ciuitas stipendiaria. 5. Probablemente, tarnbién Avieno identificaba Hemeroskopeion y Dianium, aunque no 10 diga, pues su frase ccnunc iam solum/ uacuum incolarum languido stagno madetu puede ser algo más que retórica y hacer referencia a la regresión urbana de la ciudad y a la zona de marismas que se extiende al norte de Denia45. 6. La evidencia arqueológica continúa negando la existencia de una factoria griega -y ha atestiguado la presencia fenicia en la zonapero 43 LLOBREGAT, E., Contestania ibérica, p. 59. 44 PENA, M. J., <<Consideraciones sobre el estatuto jurídic0 de Valentias. 45 SCHULTEN, A., Avieno. Ora mritima, fasc. I de Fontes Hispaniae Antiquae, Barcelona, 1955, p. 132, se equivoca al decu que <<junt0 a la ciudad de Denia no hay ninguna marismaa.
confirma plenarnente la existencia de la fortaleza sertoriana descrita por las fuentes literarias. Creo que es evidente que es con Óptica sertoriana como hay que leer el texto de Estrabón; asi, todo se reduce a un problema de transmisión de fuentes. Confiemos en que el avance de las investigaciones arqueológicas confirme plenamente las lecturas y las interpretaciones propuestas.