Lvpercal: Nota a Livio 1, 5, 1
Abstract
Ferreres, Lambert
Full text
LVPERCAL: NOTA A LIVIO 1,5,1 Lambert Ferreres Universitat de Barcelona ABSTRACT In Livius 1,5,1 the reading Lupercal hoc ludicrum has been interpreted with the meaning of Lupercal game or festivity; however, this interpretation goes against the use in Latin of the singular form Lupercal, wich is used to refer to the cavern and not to the games, wich are always referred to with theplural form Lupercalia. Lexical reasons suggest that Lupercal should also be interpreted here in its usual local sense. En el comienzo del capitulo quinto de su primer libro Ab urbe condita Livio nos ofrece sucinta noticia sobre el mitico origen de una de las más antiguas celebraciones de Roma, 10s juegos Lupercales, cuya implantación en suelo itálico atribuye el paduano a un no menos mitico personaje de la prehistoria romana: Evandro. El texto que de este pasaje transmite el consensus casi unanime de 10s mejores manuscritos livianos dice asi: Iam tum in Palatio monte Lupercal hoc fuisse ludicrum ferunt, et a Pallanteo, urbe Arcadica, Pallantium, dein Palatium montem appellatum; ibi Euandrum, qui, ex eo genere Arcadum, multis ante tempestatibus tenuerit loca, sollemne adlatum ex Arcadia instituisse, ut nudi iuuenes Lycaeum Pana uenerantes per lusum atque lasciuiam currerent, quem Romani deinde uocarunt Inuum (I, 5, 1-2). No obstante, frente a la unanimidad del testimonio codicológico se han alzado las opiniones de algunos estudiosos que han creido ver en este pasaje una ingerencia perturbadora del genuino texto liviano.
Para Madvig, febril enmendador de la obra del paduano, en la secuencia in Pallatio monte el apelativo apuesto al nombre propio resultaria ocioso, razón por la cua1 el erudit0 danés propuso la seclusión en el texto de la lección monte1, criteri0 en el que se ve secundado por Conway en su edición oxoniense2. Con posterioridad, en el texto establecido para la <<Collection des Universités de France,>3, Bayet desestimaba la supresión apuntada por Madvig, pero proponía, por su parte, una modificación no pequeña del resto del pasaje. Considera el editor francés espurias las lecturas ludicrum y también la secuencia a Pallanteo, urbe Arcadica, Pallantium, dein Palatium montern appellatum, al igual que el inciso explicativo ex eo genere Arcadum. Razona su proceder argumentando que Lupercal es el nombre de un lugar y no el de una celebración festiva; en consecuencia el término ludicrum resulta inadecuado, producto de una glosa. De glosa también califica tanto la etimologia que se postula para el nombre de la colina en cuya falda se hallaria la gruta Lupercal, como la explicación del origen árcade del fundador de 10s juegos, para 10 cua1 remite a otro pasaje del capitulo 7, 8 en el que se hace también referencia al origen peloponesio de Evandro: crEuander tum ea, profugus ex Peloponneso, auctoritate magis quam imperio regebat laca>>. La incorporación de la glosa etimológica y la que identifica la procedencia de Evandro con el origen de la celebración se habria visto propiciada por el circunstancial ex Arcadia que aparece poc0 después en el mismo pasaje. Con todo, la crítica mas reciente ha considerado oportuno restituir el texto de acuerdo con el testimonio codicológico, y asi Ogilvie, en su nueva edición oxoniense de la primera péntada4, no acepta ninguna de las seclusiones propuestas con anterioridad5. ' qNeque "Palatium monsnn sic coniuncte pro monte Palatino dicitur et mire, posito nomine proprio quasi cauetur, ne quod aliud palatium intellegatur. Retractum huc "monte" ex proximis uerbis: "dein Palatium mons appellatus", quae ipsa notatio, cur mons appellatus sit Palatium, ostendit, hoc nomen supra nude positum fuisse),. J.N. MADVIG, Emendationes Livianae, Copenhague 1877-(reimp. ~hsterdam 1967), p. 47. TITI LIVI, Ab Vrbe condita, Tom. I, Libri I-V, rec. R.S. Conway et C.F. Walters, Oxonii 1914 (reimp. 1969). TITE-LIVE, Histoire Romaine, Livre I. Texte Ctabli par J. Bayet et traduit par G. Baillet, <Les Belles Lettresn, Paris 1947 (reimp. 1971). TITI LIVI, Ab Vrbe condita. Tom. I, Libri I-V, rec. R.M. Ogilvie, Oxonii 1974. La autenticidad del pasaje en su conjunt0 viene abonada, en nuestra opini6n, por
Pero reparemos ahora en la interpretación de este controvertido pasaje. Ya hemos señalado, a propósito de la lectura ludicrum, cómo el editor francés observa que, en su opinión, Lupercal no se refiere aquí a la celebración festiva sino al lugar donde dicha celebración tenia lugar, esto es, la gruta Lupercal y, en consecuencia, G. Baillet, al traducir el texto, interpreta: <<Des cette époque, existait, dit-on, sur le mont Palatin notre Lupercal.. .s, omitiendo, como es lógico, la traducción del termino ludicrum atetizado por el editor6. Esta versión resulta novedosa respecto a la interpretación tradicional según la cua1 el pasaje se deberia entender: <<Cuentan que ya por aquel entonces celebrábase en el monte Palatino el juego Lupercal.. .D~, sentido que recogen las modernas traducciones, como la de B.O. Foster (Loeb 1919) o E. Lasserre (Garnier 1944), y también la recientisima y muy cuidada de A. ~ontán~. el testimonio de Pompeyo Trogo, contemporiineo de Livio, cuyo relato maneja sustancialmente 10s mismos datos. El contenido de dicho pasaje, según el epitome de Justino 43, 1,6-7, es como sigue: ((Post hunc tertio loco regnasse Faunum ferunt, sub quo Euander ab Arcadiae urbe Pallanteo in Italiam cum mediocri turba popularium uenit, cui Faunus et agros et montem, quem ille postea Palatium appellauit, benigne adsignauit. Ia huius radicibus templum Lycaeo quem Graeci Pana, Romani Lupercum appellant constituit. Ipsum dei simulacrum nudum caprina pelle amictum est, quo habitu nunc Romae Lupercalibus decurritur.. El mismo criteri0 se observa en el comentario de G. MADDOLI (Livio e le origini di Roma, Turin 1972), en cuyo texto la lectura ludicrum aparece también atetizada. ' Esta interpretación se lee ya en la traducción italiana de M. IACOPO NARDI (Venecia 1586), en la francesa de A. DE LA FAYE, publicada en 1607, o en la castellana de F. NAVARRO (Madrid 1888). En el mismo sentido abunda el comentario ad IOC. de W. WEISSENBO'RN (Berlin 1908'). Curiosamente la que parece ser primera traducción conservada de Livio, vertido al francés por Fray Pierre Bersuire alrededor de 1353, ofrece de este pasaje una particular interpretaciin, toda vez'que el comienzo del capitulo quinto aparece unido sin solución de continuidad a las palabras finales del capitulo precedente ((([. . .] cum his crescente in dies grege iuuenum seria ac iocos celebraren). Con todo, a pesar de la manifiesta libertad con que el traductor maneja el original latino, resulta interesante constatar cómo la lectura Lupercal aparece interpretada con inequivoco sentido local: (<[ ...I si que de jour en jour la grant compaingnie des jouvenciaus se adjoustoit avecques eulz: lesquieus emsembleement celebrerent leurs festes et leurs gieux en la montaingne que I'en dit Palatine, c'est en celi lieu que I'en apele orendroit "Lupercal", c'est la ou l'en aouroit le dieu Pann. (véase C.J. WIITLIN, Titus Livius, Ab urbe condita 1, 1-9, (<Romanische Paralleltexten 2, Tubinga 1970, p 50). TITO LIVIO, Historia de Roma desde la fundación de la ciudad, Libros I y Il. Texto revisado, traducción, introducción y notas por A. FONTAN CSIC, Madrid 1987.
La interpretación que ofrece el texto de la crcollection des Universités de France>> viene abonada, en nuestra opinión, por un hecho de indole léxica. El uso por parte de 10s autores latinos del substantivo Lupercal en singular responde a una acepción de tip0 local, significándose con él la gruta, consagrada como santuario de pan9, situada en la falda del Palatino, cerca de la higuera Ruminal, donde la tradición quiere que la loba amamantara a Rómulo y a Remo, en tanto que la celebración de 10s juegos llamados Lupercales se designa con el plural de dicho substantivo: Lupercalia. Acerca del substantivo ludicrum en su acepción de celebración pública, en el ThlL se señala que este término se halla utilizado por mor de la variación alternando con ludi; el plural, ludicra, se observa, no aparece en ~ivio" y so10 se halla atestiguado de forma escasa en autores posteriores. La documentación que a propósito de esta acepción de ludicrum como celebración pública allega el ThlL evidencia que dicho substantivo no se construia con el nombre de la fiesta en aposición, a diferencia de ludi, substantivo que, a menudo, aparece en secuencias del tipo Cerialia ludos, por ejemplo, en Livio 30,39,8 o Megalesia ludi en Ovidio, fast. 4,357, substituyéndose la aposición, en el caso de ludicrum, bien por el complemento en caso oblicuo, asi en Livio 34, 41, 1: nobile ludicrum Nemeorum; Tácito, ann. 15, 74, 1 : circensium Cerealium ludicrum; Curcio 4,5,11: ludicrum Isthmiorum; San Jerónimo, epist. 52,2: Atellanarum ludicra, o bien por el correspondiente adjetivo derivado como en Tácito, ann. 4, 14, 3: Oscum ludicrum; Trebellius, Claud. 13,6: ludicro Martiali; Donato, de com. 5, 2: Compitaliciis ludicris, ejemplos estos que, al igual que el resto de testimonios aducidos en el ThlL, están tomados del mismo Sobre la antigiiedad de este santuario, cuya instituci6n se atribuye al árcade Evandro, véase el testimonio de Pompeyo Trogo citado en nota 5. También Servio, en su comentari0 a Aen. 8,343-344: aet gelida monstrat sub rupe Lupercal / Parrhasio dictum Panos de more Lycaei,,, seiíala: ~sub monte Palatino est quaedam spelunca, in qua de capro luebatur, id est, sacrificabatur: unde et lupercal non nulli dictum putant. alii quod illic lupa Remum et Romulum nutrierit: alii quod et Vergilius, locum esse hunc sacratum Pani deo Arcadiae, cui etiam mons Lycaeus in Arcadia consecratus est. et dictus Lycaeus, quod lupos non sinat in oves saevire, ergo ideo et Euander deo gentis suae sacravit locum et nominavit Lupercal, quod praesidio ipsius numinis lupi a pecudibus arcerenturn (p. 249 Thilo); y luego puntualiza: <(ordo est: monstrat lupercal Panos Lycaei, dictum de more Parrhasio, id est, ostendit lupercal Panos Lycaei, dicatum ex more Arcadico: nam Parrhasia Arcadia est* (p. 250). 'O Véase al respecto D.W. PACKARD, A concordance to Livy, Cambridge (Mass.) 1968.
Livio o de autores de época posterior. La única excepción a este procedimiento de complementación del substantivo ludicrum 10 constituiria entonces el pasaje de Livio que nos ocupa. Con todo, existe otro extremo sobre el que creemos oportuno llamar la atención. La designación latina del nombre de las fiestas pública~ responde en su mayoria a sustantivos plurales, en buena parte de género neutro, asi 10s Quirinalia, Liberalia, Megalesia, Palilia, cerialia, Vestalia, por citar algunos de la larga relación cuyo origen nos refiere Varrón en el libro sexto de su De lingua Latina. En el caso de las fiestas Lupercales, sobre las que el mismo Varrón, 6,13, señala: aLupercalia dicta, quod in Lupercali Luperci sacra faciunt,,, el Único testimonio de la forma de singular se hallaría en nuestro pasaje de Livio, como excepción a un uso del plural ampliamente atestiguadoll. Por ultimo, señalemos que tampoc0 parece posible interpretar Luperca1 como determinación adjetiva de ludicrum, habida cuenta de una forma adjetiva lupercalis, -e atestiguada de manera inequívoca, por ejemplo, en ~uetonio, Aug. 31,4: Lupercale sacrum. Lo hasta aqui expuesto corrobora suficientemente la interpretación como nombre de lugar que de la lectura Lupercal se propone en la edición de la crcollection des Universités de France,,, si bien para el10 no creemos que sea necesario atetizar la lectura ludicrum. En nuestra opinión, este termino ha de entenderse aqui no como sustantivo sino como forma adjetiva que el autor aplica al lugar de celebración de tales festejos12, esto es, la gruta o santuario ~u~ercall~. l1 Véase, además del pasaje de Varrón citado, CICERON, ad Q. fr. 12,4; Phil. 2,33, 84; 3, 5, 12; 13, 19, 41; VALERIO MAXIMO 2, 2, 9; QUINTILIANO 1, 5, 66; VELEYO PAT~RCULO 2, 56, 4; SUETONIO, IU!. 79, 2; Aug. 31, 4; PAULO FESTO p. 57; 85 M. Quede aqui constancia de mi gratitud a la Dra. Ursula Keudel, que amablemente me ha facilitado la consulta de 10s lemas Lupercal y Lupercalia en el registro onomástico inédito de ThlL. l2 Acerca del significado de este adjetivo, en el ThlL se señala: ai. q. ad ludum (ludos) pertinens~. l3 A propósito de esta alusión al santuario Lupercal es de señalar un dato de no escaso interés. Por informaciones muy concretas que suministra el propio Livio, la redacción definitiva de 10s primeros libros puede situarse, como señala BA~T (cf. Intr. pp. XVII SS.), entre el 27 y el 25 a C, período que parece coincidir con la restauración o instauración por voluntad de Augusto de un elevado número de templos y santuarios. De esta actividad del príncipe ofrece cumplida noticia la sección cuarta del Monumentum Ancyranum, donde, entre otros muchos, se menciona el santuario Lupercal, el IIavb~ knón de la versión griega (cf. A. MAGARINOS, ((Res Gestae Diui Augusti. Introducción, texto y notas<,,.EstCl&s. I, 1950-52, supl. p. 30 y H. VOLKMANN,
Por 10 demás, la misma lógica en el orden expositivo que parece seguirse en el pasaje apunta en este sentido. Primero se da noticia de la existencia del lugar y luego de la institución en el mismo, de 10s juegos por parte de Evandro. Probablemente la interposición del breve inciso etimológico sobre el nombre de la colina palatina ha debilitado la relación existente entre el relativo ibi y su antecedente Lupercal, relación que la interpretación vulgata ha establecido únicamente con el precedente in Palatio monte. Res Gestae Divi Augusti, Berlin 1964, pp. 32-33). Y a poner de relieve la oportunidad de la cita contribuye, en el pasaje de Livio, la utilizaci6n enfática del demostrativo, Lupercal hoc, probablemente para denotar la actualidad de que gozaba a la saz6n dicho santuario: ael Lupercal esten, del que se habla, el de 10s juegos, restaurado por Augusto, que ya existia entonces. Con todo, cabe preguntarse cuál era en este punto la intenci6n de Tito Livio: de critica republicana, por quitar mérito a la restauraci611, que no instauraci6n, de un santuario cuya antigüedad queda de manifiesto, o, por el contrario, de pura propaganda augustea tendente a consolidar la figura del principe como revitalizador de antiguos cultos. Esta ambigüedad, acaso deliberada, permitiria a 10s contemporhneos de Livio una lectura entre lineas o, como ahora suele decirse, sus palabras serian susceptibles de una <<doble lectura,.