Notas de crítica textual y hermenéutica a la obra poética latina de Antonio Serón. I: El epicedio a Valencia por la muerte de Juan Ángel González
Abstract
Maestre Maestre, José María
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NOTAS DE CRITICA TEXTUAL Y HERMENEUTICA A LA OBRA POETICA LATINA DE ANTONIO SERON. I: EL EPICEDIO A VALENCIA POR LA MUERTE DE JUAN ÁNGEL GONZALEZ* José Maria Maestre Maestre Universidad de Cádiz ABSTRACT This article initiates a serie of works where the author revises the edition of Antonio Seron's latin poem published by J. Guillin (Saragossa 1982, vol. 1-11), The revision is based on a new reading of ms. 3663 in the National Library of Madrid. The author uses as a method of fixing the text the classical iuncturae used by the humanist for the more difficult passages, as well as the usus scribendi of the same and of other contemporary authors. Texto Accipe me reducem, generosa Valentia, uatem Absentem ex muris plurima lustra tuis, Et lege Seronis tam flebile carmen alumni Quam redit amisso moesta colore rosa. Me tuus a primis enutriit Angelus annis Praebens e puri fonte liquoris aquam. Defunctum dolui nec feci iusta sepulto Posse ratus lachrymis uiuificare meis, Cuius et ante urnam et ferales ante cupressos Lugebam tanti tristia fata uiri: Vocibus impleui tumulum coelumque querelis Nec modus in nostris questibus ullus erat. Te schola, te proceres, te cuncti lumine cassum * El presente trabajo fue dado a conocer en una sesión científica de la Delegación de Córdoba de la SEEC, el dia 13 de febrero de 1988, en un homenaje p6stumo a nuestro querido maestro el Dr. D. Rogelio Fortea Romero. Agradecemos a 10s Drs. J. F. Alcina, J. Gil y A. Holgado, éste ultimo fallecido lamentablemente hace muy poco, sus valiosas sugerencias a 10 largo de la elaboración del mismo.
Fleuerunt equites patriciique uiri; Te quoque luxerunt Musae et te Falco sepultum, Aonii merito fama secunda chori: Si licet et tantis nostros adiungere luctus Fletibus ante urnam, magne poeta, tuam, Noctes atque dies merito lugebere nobis Velabitque albas nigra corona comas. Angele docte, iaces: forsan tibi falsus Apollo? Haec pietas numeris est et amica fides? Si ualet Hippolytum tenebris Epidaurius anguis, Et ualet ad superas te reuocare uias. Et Claron et Cyrrhen et Chrysan, Apollinisurbem, Et tripodes adii Carpathiumque senem Et Lycias sortes longaeuaeque antra Sibyllae, Phaemonoen stultam fatidicamque Themin: Nitimur in cassum, canitur mea fabula surdo, Alloquimur manes, aera percutimus. Non ego post cineres alius manesque sepultos, Plurima durabit saecula noster amor. Aeternum tibi sume uale, doctissime uates: O sit humus membris non onerosa tuis! Quis nunc me accipiet tanto genitore carentem? Quis dicet alachrymis parce, poeta, tuis,? Nullus et e priscis moestum solatur amicis Iure qui amicitiae iam mihi iunctus erat? Siqua fides numeris, peregrino dextera uati Atque aliquis tanta deturin urbe locus. SIGLA M = BN, Ms. 3663. G = I. Guillkn editio (1982). I. Gil* = I. Gil humanisticae castigationes (1986). LEMMA: [Epicedium] G: deest M 2 ex_M (iam ante I. Gil* legit): et G 3 alumni supra amici scriptum M 7 deffunctum M 12 nris M: meis G 15 muse M: morte G 11 te M: tua G 11 falco M: [fatal G 17 et M: in G (1 nGs M: meos G 20 sic distinxi: non interpunxerunt MG 21 iaces M: [meas] G 22 pietas M: poesis G 23 ualet M: uolet G 11 Hyppolitum MG 24 ualet M: uolet G 25 Clar6 MG 11 Cyrrhe MG 11 Crysa(n) G 26 tripodes correxi: tripodas MG 28 Ph~monoe M: Phemonoem G 29post fabulaperperam leuiter interpunxit G 30 post alloquimurperperam leviter interpunxit G 11 manes M: omnes G 35 carentem deletum M 36
Estudio Como es sabido, Antonio Serón es uno de nuestros más eximios humanistas del siglo XVI: recuérdese que, junto con Arias Montano, de quien es más o menos contemporáneo, este aragonés, nacido como Marcial en Calatayud, tiene el honor de representar la poesia neolatina hispana en la acreditada antologia internacional de P. Laurens y C. ~alavoine'. Y subrayamos esto ultimo por cuanto que, al margen de que Serón merezca o no esta primacia que le otorgan las Musae reduces, es, pues, de obligación que 10s estudiosos del latin renacentista hispano encaucemos esfuerzos acordes con el honor concedida a nuestro bilbilitano. La obra poética de Serón ha sido objeto, como era de desear, de una edición, con traducción, en 1982 a cargo de J. Guillén2, alcanzando con ella el investigador una meta que se trazaba en un articulo anterior sobre el humanista3. El editor llevaba asi a termino una empresa harto laboriosa tanto por 10s naturales problemas de toda primera interpretación, como, mas específicamente ahora, por las dificultades paleográficas del manuscrit0 a publicar, hecho éste ultimo que ya ha evidenciado alguna pluma sagaz, como la de nuestro maestro J. Gil, quien ha solucionado casi dos docenas de lecturas problemáticas de las distintas composiciones del bilbilitano, sin olvidarnos, además, de su aclaración de algunos curiosos helenismos que encontramos en las mismas4. La mayoria de 10s errores de critica textual en 10s que incurre post dicet scripsit el G 11 lachrymis correxi (cf. u. 8): lacrymis M 37 moestum M: me num G 11 solatur M: salutat G 38 iam M: cum G 1) iunctus M: custos G 11 sic distinxit I. Gil (cf. et u. 39): quamquam imum punctum apponit, leuiter tamen interpungere, ut hispanica ex uersione deduci potest, uelle uidetur G: non distinxit M 39 sic interpunxit I. Gil (cf. et u. 38): non distinxerunt MG 11 peregrino dextera uati M: peregrinis [extitit umquam] G 40 detur M: mansit C. ' P. LAURENS y C. BALAVOINE, Musae reduces. Anthologie de la poésie latine dans I'Europe de la Renaissance, E. J. Brill, Leiden 1975, t. 11, pp. 231-235. J. GUILL~N, Obras completas de Antonio Serón, bilbilitano, Institución Fernando el Católico, Zaragoza 1982, vols. 1-11. J. GUILLGN, aUn gran poeta aragonés del siglo xvr (Antonio Serón, bilbilitano, 1512-1569)~, Helmantica 68 (1971), pp. 209-272. J. GIL, ((Critica textual y humanisme)), La crítica textual y 10s textos cMsicos, Sección de Filologia Clasica, Universidad de Murcia 1986, pp. 65-85 (cf., mas concretamente, pp. 81-84).
Guillén han de disculparse, ciertamente, como ya señala J. ~il~, dada la muchas veces enrevesada caligrafia del manuscrito matritense BN 3663, que nos ha legado prácticamente toda la obra poética hoy conocida de serón6: y, por eso mismo, 10s fallos de traducción o de hermenéutica del texto latino que también nos encontremos han de valorarse necesariamente sopesando al mismo tiempo el arduo reto con que se enfrentaba el editor. Por otro lado, hemos de decir que la labor de Guillén ante el citado manuscrito hubiera sido mucho mas fácil, como demostraremos en futuros articulos sobre las restantes composiciones poéticas de Serón, si le hubiera sido posible consultar la edición antológica que de las mismas hiciera en 1781 el ilustre erudit0 aragonés D. Ignacio de Asso del ~io': pero, en descargo nuevamente del modern0 editor, que conoce el trabajo de su predecesor8, la localización del mismo no nos ha resultado, ciertamente, nada fácil. Con respecto a 10s objetivos y al método de investigación que seguiremos en éste y en futuros trabajos sobre la poesia latina de Serón, hemos de aclarar, por ultimo, que nuestra intención es, fundamentalmente, la de intentar subsanar una serie de problemas de critica textual y hermenéutica del texto, algunos de ellos ya puestos sobre el tapete por el propio Guillén, apoyándonos para ello, además de en una nueva y directa lectura del manuscrito matritense, en el propio latín de laboratorio de 10s humanistas. Las fuentes, desde las clásicas hasta las contemporáneas, y la repetición misma de las iuncturae a lo largo de una misma obra o de otras obras del autor renacentista, son, como veremos, de una gran utilidad a la hora de establecer y comprender en toda su dimensión el texto latino: en este sentido, hay que dejar claro igualmente que son muchos 10s lugares paralelos, en su mayor parte del mundo clásico, cua1 era de esperar, 10s que Guillén nos ofrece a menudo en las notas a su traducción, siguiendo asi la linea marcada por las aclaraciones marginales del citado manuscrito matritense, que también 61 recoge J. GIL, art. cit., p. 82. De Ser611 se conoce, además, un poema-portada impreso en D. RAM~REZ PAGAN, Floresta de varia poesia ..., En Casa de Joan Navarro, Valencia 1562. ' I. DE ASSO DEL RfO (ed.), Antonii Seronis bilbilitani carmina, Amstelaedami, Apud Haeredes C. Sommer et Socios, 1781 (como aclaramos mis adelante, esta edici6n no recoge, sin embargo, el presente epicedion). Cf. J. GUILL~N, OP. cit., vol. I, p. 67.
en su aparato critico, aunque quizá hubiera sido mejor colocarlas en un lugar aparte para mayor claridad. Y asi, sin mis preámbulos, llegado ha el momento de adentrarnos en el bel10 epicedion que, por la muerte de su maestro, catedrático de poesia en el Studi General de Valencia y también célebre poeta neolatino, Juan Ángel González, fallecido el 13 de noviembre de 1548, escribiera serdial retornar a la capital del Turia tras muchos lustros de ausencia, según nos dice él mismo en el v.Z9. El poema, omitido por Asso, aparece impreso por primera vez en la edición de GuillénlO, si bien nosotros hemos corregido profundamente su texto, como puede comprobarse, después de cotejarlo con el citado manuscrito de la Biblioteca ~acional", cuya letra humanística es, en éste, Sobre Juan Ángel González, cf. L. ESTEBAN MATEO, Catedráticos eclesiásticos de la Universidad valenciana del siglo xv~, Instituto de Historia de la Teologia Española, Salamanca 1977, pp. 44-45; J. F. ALCINA ROVIRA, Juan Angel González y la asiiua de laudibuspoeseos,, (1525) Universidad Autónoma de Barcelona, Bellaterra-Barcelona 1978. Por otro lado, hemos de puntualizar que, al dar la fecha de defunción de Juan Ángel González, tan solo queremos indicar el terminus ante quem non para la datación del epicedion; mis problemático, en cambio, resulta inclinarse, dados 10s pocos datos fiables, cronológicamente hablando, que actualmente tenemos de la biografia de Serón (cf. nota 22), sobre si el retorno a Valencia de éste y la redacción misma del poema fúnebre tiene lugar o no mucho tiempo después de tal fecha, que parece no conocer Guillén (cf. J. GUILL~N, OP. cit., t. I, p. 33 y p. 367, nota 67 y t. 11, p. 44, nota 5), pues en este sentido ni el citado v. 2 ni el resto del epicedio aclaran nada. 'O J. GUILLEN, OP. cit., vol. 11, pp. 46-51. Ms. 3663, fi. 88 r. - 88 v. Advertimos aquí que hemos optado por conservar, tanto en el epicedion como en el resto de 10s textos citados de Serón, las grafias humanistas del códice, que Guillén, por su parte, ha intentado adaptar al latin clásico, sin un criterio fijo, sin embargo, y con evidentes errores (cf., por ejemplo, el Sibillae del v. 27 del epicedio (cf. et, nota 26): el citado manuscrito, al margen por ahora de que sea autógrafo o no (cf. nota 38) refleja, en nuestra opinión, el usus scribendi del autor, que, como es lógico, debe ser respetado lo mas posible por toda buena edición critica, siempre que, como en este caso, el texto a fijar no tenga grandes vacilaciones gráficas que hagan pensar en interferencias de copistas posteriores. Por otra parte, aclaramos que 10s distintos desarrollos de la ese han hecho por nuestra parte en razón de la grafia que la palabra en cuestión ofrecia en otros pasajes en que no se recurría a la cedilla. Hemos prescindida también de todos aquellos acentos y marcas diacríticas que, normales en el renacimiento, no suelen utilizarse en una edición moderna. Ha de setialarse, además, que hemos regularizado, de acuerdo igualmente con las exigencias filológicas actuales, tanto el uso de las mayúsculas y de las minúsculas, como la puntuación del texto. Y, por ultimo, aclararemos que, para no sobrecargarlo innecesariamente, no incluimos en nuestro aparato critico del epicedion las diferencias en el terreno meramente gráfico entre la edición de Guillén y el manuscrit~, salvo aquéllas, naturalmente, de relevante interés (cf. notas 18, 25, 45 y 51).
como en otros poemas, mucho menos cuidada que en el resto de la obra1'. v. 2: Verso enderezado ya por J. ~i1'~: no es el Único caso en el que Guillén ha leido erróneamente et por ex, como demostraremos en otro trabajo. v. 3. M presenta alumni corrigiendo un amici que se entiende mucho mejor si tenemos en cuenta SER. eleg. 7, 3-414: Et lege Bilbilici tam flebile carmen amici Quam redit amisso moesta colore rosa. v. 5. La posibilidad que apunta Guillén en su aparato critico de que annis sea amnis, en consonancia quizá con el contenido del verso siguiente, es paleográficamente inaceptable: cabe puntualizar, ademas, que el sintagma a primis.. . annis forma un cliché que ya encontramos, entre otros, en VERG. Aen. 2,87 y OV. Pont. 2,2,1. Y, ademas, el annis en discusion ocupa la misma sedes metrica que en 10s lugares clasicos imitados o que la que también encontramos en SER. Arag. 3,1815: [. . .] primisque sub annis v. 12. GuillCn nos ofrece, contra la métrica, un meis en lugar del preceptivo nostris, escapándosele, pues, 10 que en realidad aparece en el texto: la abreviatura nzs. v. 15. El reciente editor nos ofrece la lectura Te quoque luxerunt morte et tua [fatal sepultum, 10 que, logicamente, dificulta incluso la comprension del v. 1616, que, con claras influencias de OV. trist. l2 Comparese, por ejemplo, la descuidada letra del epicedion con la bella y excelente caligrafía humanística que encontramos en 10s ff. 1 r. (Arag. 1,1,-33), 60 r. (eleg. 1,l-32), o 106 r. (sylu. 6-34). l3 J. GIL, art. cit., p. 83. l4 Cf. Ms. 3663, f. 67 v.; J. GUILL~N, OP. cit., vol. I, p. 134. l5 Cf. Ms. 3663, f. 20 r.; J. GUILL~N, OP. cit., vol. 11, p. 204. l6 aTambién 10s hados y 10s coros de las Musas, y la fama favorable te lloraron rendido por la muerten, traduce Guillén 10s vv. 15-16 de nuestro poema fúnebre (cf. J. GUILL~N, OP. cit., vol. I, p. 47).
1,6,22, o mejor, de MART. 7,27,2, no es sino una mera aposición que también encontramos tal cua1 en SER. eleg. 1,2417. Ahora bien, ¿de qué elemento del verso anterior es aposición el citado v. 16? Una lectura atenta del manuscrito nos hace ver que 10 que allí pone realmente es Te quoque luxerunt Musae et te Falco sepultum. La vacilación de mayúscula y minúscula es harto frecuente en el códice matritense: la monoptongación de ae final no es tampoc0 rara aquí1'. Las musas, pues, lloraron también la muerte del maestro de Serón, 10 que no es sino un tópico literari0 que, por ejemplo, encontramos igualmente en el epitafi0 que escribe Juana Sobrarias para la tumba de su padrelg. So10 la identificación de Falco, a quien, obviamente, califica el v. 16, podria ser un problema. Pero, para resolver toda duda, nada mejor que esta otra bella alusión del bilbilitano a sus años de estudio en Valencia, en sylu. 4,26-30~': Turia, Bilbilicum redeuntem affare poetam: Hic ego prima hausi teneris alimenta sub annis, Monstranti Falcone uiam sub principe uatum Hesperiae, priscos si rite remetior annos, Angelo et emerita didici cum laude poesim, Y, además, una nota marginal del manuscrito matritense nos identifica este Falcone: Ioannes Falco, poeta valentinus2'. Es, pues, evidente que Juan Ángel González es llorado por el Marcial de Valencia, Jaime Juan Falcó, que pas6 su vida entre las musas y su loco afán l7 Cf. Ms. 3663, f. 60 r.; J GUILLEN, OP. cit., vol. I, p. 74. Para el mal uso de mayúsculas y minúsculas en el códice, cf., por ejemplo, el apo110 del v. 21 o el Cineres del v. 31 del epicedion (cf. et nota 11). Con respecto a la monoptongación gráfica final, normal por cuanto que, como es sabido, 10s humanistas pronunciaban ae y oe como [e], cf., sin mas, el genitivo poete en el lemma de la Ad Carolum Mumnium Serranum ... querela (Ms., 3663, f. 80 r.). Finalmente, hemos de advertir aquí que la u de Musae parece escrita, cua1 sucede también, por ejemplo, con la de lugebere del v. 19, casi como una n, lo que ha contribuido, sin duda, a la mala lectura de Guillén en este caso. l9 Cf. J.M. MAESTRE MAESTRE (ed.), aPoesías Variasw del alcariizano Domingo Andrks, Instituto de Estudios Turolenses, Teruel1987, p. 220, nota CLXIX, 1. También Domingo Andrés utiliza el tópico en Poec. 111, 7,19. 'O Cf. Ms. 3663, f. 134 v.; J. GUILL~N, OP. cit., vol. I, p. 366 (corregimos el monstrante que en el v. 28 imprime Guillén frente al esperado monstranti que ofrecen tanto el códice matritense, como ei primer editor de Serón (cf. I. DE Asso DEL Rfo, op. cit., P 5). 21 <<jo: falco. poeta. valen-Itinus*, se dice textualmente en una anotación a la derecha del texto en Ms. 3663, f. 134 v.
por descubrir la cuadratura del circulo22. Con 61, finalmente, se inici6 Serón en el cultivo de la poesia. v. 17. Dos errores de lectura comete Guillén en este hexámetro. Por una parte lee in donde no hallamos realmente sino et: tantis es, pues, como era 10 lógico, el preceptivo dativo que rige el preverbio preposicional de adiungere. Por otra parte el editor, como también sucedia en el v. 12, no desamolla el nEs del manuscrito, ofreciéndonos un meos que no nos admite la métrica: nostros es, pues, la lectura correcta del códice matritense. v. 21. Doble error también en este hexámetro que Guillén nos presenta de la siguiente manera: Angele docte [meas]. Forsan sibi falsus Apollo? El primer problema está, evidentemente, en ese meas que el editor nos ofrece entre corchetes como corrección, pero que dificilmente se compagina paleográficamente con el uiues o uices que se nos apuntan en el aparato critico como lecturas posibles de 10 que pone el manuscnto. Tales lecturas son comentadas, además, en una nota a la traducción de dicho verso, donde Guillén, sin embargo, acaba por proponer su citada corrección: y aquí se nos dice, finalmente, que ccsin duda a este poema le faltó la última mano, puesto que no se halla mhs que en b~rrador,,~~, afirmación ésta, la primera de ellas, que no compartimos, como el lector podrá deducir. Sin leer el manuscrito nuestra lectura hubiera sido niues, de obvio parecido paleográfico con el uiues de Guillén y encuadrable dentro de la frecuente confusión de u y n: tal lectura nos hubiera llevado, además, a corregir, si es que no era tal 10 que ponia realmente el códice, el albas.. . comas del verso anterior por albae.. . comae, un genitivo que dependería lógicamente del núcleo sustantival que proponiamos para el verso siguiente. La métrica y el sentido del verso 22 Cf. R. ROBRES LLUCH, El comendador Jaime Juan Falcd: ciencia, humanisme y esclavos (1522-1594), Castell611 de la Plana 1971 (sobre la poesia latina de este célebre vate valenciano prepara una tesis doctoral, bajo la direcci6n de J. Gil y la nuestra propia, D. L6pez-Cañete Quiles). Para un estudio en rigor de las relaciones de Ser6n con Falc6, convendria averiguar, entre otras cosas, si 10s Libros de Grados y demas documentos del Studi General de Valencia nos pueden dar la fecha exacta en la que nuestro bilbilitano estudi6 en la capital del Turia, aclaraci6n ésta que, además, seria de una gran utilidad para la hoy todavia poc0 conocida biografia del poeta (cf. nota 9). " Cf. J. GUILL~N OP. cit., vol. 11, p. 49, nota 21.
quedarian a salvo con esta bonita posibilidad: una negra corona cubriria las nieves de la blanca cabellera de Serón, afligido por la muerte de su maestro. Y no nos hubieran faltado incluso lugares clásicos con 10s que defender el texto que pro poni arno^^^, pero la realidad del manuscrit~ era nuevamente muy distinta, como nos invitaba a pensar el obligado y rar0 encabalgamiento sintáctico que, tanto en la corrección de Guillén como en la nuestra, se daria entre este hexámetro y el pentametro del distico anterior. Un examen atento del manuscrito nos hace ver que, si bien al final del v. 20 no hay puntuación alguna, el v. 21 no ofrece otra cosa que iaces para el [meus] que propone Guillén: el citado verbo obliga, pues, a romper ese encabalgamiento que veiamos tan extraño, entre el v. 21 y el distico anterior, colocando al final del v. 20 una puntuación fuerte, cuya ausencia en el códice matritense, incluido el propio epicedion, nada tiene de extraño2'. Nuestra lectura esta refrendada, además, por un pasaje similar del propio Serón: el vate comienza por constatar la triste evidencia de la muerte de un ser querido, para intentar, acto seguido, devolverlo a la vida invocando 10s tópicos clásicos. Tal es 10 que nos dice el poeta ante la muerte de su amada Cintia en sylu. 6,247-26426: Cynthia, surge, audi, alloquere atque affare,,, nec ulla Ora mouet: iacet illa oculos mentemque sopore Aeterno perfusa, miser! Si fata deumque Rector et immanes secuerunt fila sorores, Praestat Tartarei manes intrare profundi, Et cantu mulcebo feras et carmine flectam Eumenidas saeuumque manu feriente tyrannum Pectinem Apollineum raptamque in uota maritam Nostra traham. Antoni, dubitas? Oeagrius heros 24 Recuérdese, simplemente, que la metáfora de las niues aparece ya en HOR. carm. 4,13,12 (cf. et QVINT. inst. 6.16-17) y PRVD. cathem. 27. Asi, por ejemplo, falta también el punto que tanto Guillén como nosotros ponemos al final del v. 12, hecho éste que, sin embargo, no hacemos constar, como otros similares, en nuestro aparato critico, para no sobrecargarlo innecesariamente (cf. et. nota 11). '' Cf. Ms. 3663, f. 146 r.; J. GUILL~N, OP. cit., vol. I. pp. 436-438 (corregimos, de acuerdo con el manuscrito, el Euridicen, el uiuas y el in (= ad) del v. 256, asi como la puntuación del v. 264 que encontramos en la moderna edición. Hacemos constar, ademis, que Guillén no advierte en su.aparato critico que, en el v. 257, el códice ofrece remeabit frente al correcto remeauir que él imprime).
vv. 29-30. El texto de Guillén presenta varios problemas tal y como él lo fija: no se entiende la oración de canitur, la de alloquimur queda sin su preceptivo complemento directo, en tanto que el omnes de la de percutimus no tiene tampoc0 sentido. El editor, en nota a su traducción, nos dice que el v. 29 esta repetido en eleg. 7,453, pero luego no fija ni traduce el texto latino como allí, olvidando, además, el pasaje de TER. Heaut. 222: Ne ille haud scit quam mihi nunc surdo narret fabulam! con el que 61 ilustraba aquel lugar, aunque mas acertado hubiera sido recurrir a uno de 10s Adagia de ~rasmo~': Surdo canis, fabulam narras. Por otra parte, el surdo del epicedion, unido erróneamente a alloquimur y no a canitur, se intenta razonar ahora, en nota al v. 30, con unos pasajes de PROP. 3,24,20 e íd. 4,8,47, que estan muy lejos, ciertamente, de 10 que se ha escrito en este distico de Serón. Pero la solución de todo el pasaje resulta facil por cuanto que no es so10 el v. 29 del poema fúnebre el que se repite en eleg. 7,453, sino también su correspondiente pentámetro. Veamos asi SER. eleg. 7,453-45441. Nitimur in cassum, canitur mea fabula surdo, Alloquimur manes, aera percutimus. que, obviamente, nos son de una gran utilidad tanto para puntuar correctamente el mencionado distico del epicedio, como para ver que tras ese omnes no hay otra cosa, pues, que manes. v. 35. Carentemluerbum deletum nec suffetum, anota acertadamente Guillén en su aparato critico. Pero la lectura del participio, no muy facil como consecuencia de la tachadura, esta asegurada por cuanto que genitore carentem no es sino un calco f~nético~~ de algunas centista: a propósito de la Apollinis fabula del Brocense,, Actas del Simposio IV Centenari~ de la publicación de la Minerva del Brocense (1587-1987) (Caceres, 20-22 de mayo de 1987), en prensa (cf. et nota 42). 40 Cf. D. ERASMO, Opera omnia, Basileae 1540, t. rr, p. 154. 41 Cf. Ms. 3663, f. 75 r.; J. GUILLBN, OP. cit., vol. I, p. 166 (corregimos la obvia errata casum del v. 453). 42 Para la clasificación tipológica y la pertinente terminologia de 10s calcos humanistas, seguimos nuestros propios estudios (cf. J. M. MAESTRE MAESTRE, <La influencia
cláusulas clasicas de final de hexametro parecidas, como las de MORETVM 11 ([. . .] umore carentis), OV. met. 11,426 ([. . .] timore carebunt), íd. rem. 775 ([. . .] uxore carere), e íd. Pont., 1,3,55 ([. . .] cultore carentes). Y el10 sin olvidar a SER. Arag. 1,394~~: [. . .] rectore carentes v. 36. En la edición de Guillén se ha introducido un el que no aparece en el códice y que no hay necesidad de corregir por cuanto que su presencia es innecesaria a todas luces: probablemente se trate de un simple error de imprenta. v. 37. Nullus et epriscis me num salutat amicis, nos ofrece el moderno editor. Pero la primera silaba de salutat es breve, con lo que su escansión es inaceptable. Por contra, el me num que imprime Guillén, pese a que luego 61 no puntúa el texto en consecuencia y traduce la frase como enunciativa, no resulta extraño por cuanto que, como nos sugiere nuestro maestro J. Gil, según hemos puesto de relieve en nuestro aparato critico, la oración se entiende mejor como interrogativa. Mas una lectura detenida del verso en el códice nos hace ver que allí, aunque sin obstaculo alguno para puntuar luego la frase como interrogativa, no pone otra cosa que: Nullus et e priscis moestum solatur amicis Nada de sorprendente tiene, por otro lado, que el diptongo de moestum parezca ahora monoptongado gráficamente: comparese en el manuscrit0 la e del mismo con la de celumque del v. 11 o con la de secula del v. 32 de esta misma composición, y se ver5 que también se alarga hacia abajo marcando asi la correspondiente cedilla, que, generalmente, se hace notar más a las claras, como en el moesta del v. 4. Y para refrendar nuestra lectura, nada mejor que recordar que SER. Arag. 1,100~~ comienza con un Solatur moestas, cliché que, por otra parte, encontramos en VERG. Aen. 10,191 y 12,110 y que, para colmo, solatur amicis es una cláusula métrica clásica, como nos testimonian VERG. Aen. 5,41,770 y OV. fast. 5,237. del mundo clasico en el poeta alcañizano Juan Sobrarias: estudio de sus fuentes literariasn, Anales de la Universidad de Cádiz I1 (1985), pp. 325-340; op. cit., pp. XLVILXXVI (cf. et, nota 39). 43 Cf. Ms. 3663, f. 7 r.; J. GUILLBN, OP. cit., vol. 11, p. 116. 44 Cf. Ms. 3663, f. 2 r.; J. GUILL~N, OP. cit., vol. 11, p. 90.
v. 38. Iure qui amicitiae, curn mihi custos erat, lee Guillén. Antes de nada ha de señalarse que la oración de relativo queda en el aire sin núcleo verbal, aunque sospechamos que el editor hace sobreentender el verbo sum y toma el amicis del verso anterior como antecedente del qui. El problema se soluciona leyendo correctamente el segundo hemistiquio: Iure qui amicitiae iam mihi iunctus erat? en el que hemos colocado el signo de interrogación que para una mejor comprensión de este distico echaba de menos J. Gil45. El antecedente no es otro, por tanto, que el nullus del hexámetro anterior. Dos son, de nuevo, 10s apoyos que nos brinda la restante obra poética de Serón para corroborar nuestra lectura: en primer lugar, que el curn conjunción se escribe en el códice, como era normal también en el renacimiento, con la grafia q~urn~~, y, además, el punto de una i en la palabra es totalmente claro. Cosa distinta ocurre en el caso del punto de la i de iunctus, que se ha omitido como en el caso de lumine del v. 13 del epicedion precisamente cuando su presencia, por ir también en contacto con nasales, era paleográficamente mis necesaria. Pero de la misma manera que VERG. Aen. 2,85 y el propio SER. eleg. 5,5747 nos hacen ver que en el v. 13 del epicedio no pone otra cosa que lumine cassum, asi OV. Pont. 4,3,12: Paene puer puero iunctus amicitia. y de nuevo SER. sylu. 5,127-128~~, o mejor íd. 6,5749: Iure sodalitii iunctus mihi. [.. .] 45 Nada de extraño tiene que el códice matritense no ofrezca el signo de interrogación ni ninguna otra puntuación, pues igual, por ejemplo, ocurre con la interrogación del v. 36 del epicedion, frente a la correcta puntuación que aquí mismo, por el contrario, hallamos en 10s vv. 21-22 (cf. et. notas 11,25 y 51). 46 Cf., por ejemplo, el quum del v. 21 del Ad eundem lyricum eodem autore en Ms. 3663, f. 81 v., que Guillén, sin embargo, escribe como cum (cf. J. GUILLBN, op. cit., vol. 11, p. 20). 47 Cf. Ms. 3663, f. 64 v.; J. GUILLBN, OP. cit., vol. I, p. 106. 48 Cf. Ms. 3663, f. 139 v.; J. GUILLBN, OP. cit., vol. I, p. 398. 49 Cf. Ms. 3663, f. 143 r.; J. GUILLBN, OP. cit., vol. I, p. 422 (el editor ofrece erróneamente, frente a la lectura del códice y a 10 que 61 mismo hace en SER. sylu. 5,128 (cf. nota 48), la forma asibilada sodalicii).
sacado indudablemente, como el pasaje anterior, de OV. trist. 4,10,46, nos obligan a dar por totalmente fiable la lectura que arriba proponiamos. v. 39. Llegamos a un hexámetro que Guillén califica en su aparato critico de uersus obscurissimus. Mas, para alumbrar la comprensión de este verso, nada mejor que recordar a VERG. Aen. 3,433434. Praeterea, si qua est Heleno prudentia uati, Si qua fides, [. . .] pues este pasaje clásico, que también influye en SER. sylu. 5,2lS0, es de una gran utilidad igualmente para confirmar 10 que realmente encontramos en el códice: Siqua fides numeris peregrino dextera uati Las lecturas de peregrino y uati no ofrecen dificultad paleográfica ninguna: so10 dextera ofrece una d cuyo trazo circular izquierdo no se ha cerrado por la parte superior, dando la falsa apariencia de que la palabra comienza por e, como creyó nuestro reciente editor. Claro está que Guillén, al leer peregrinis y no peregrino, no se encontraba con el inevitable hiato al que nos obligaria el que dextera fuese tanto el desacertado extitit que 61 nos propone ccpor hipótesis,,, como, también y más verosimilmente, la única palabra trisilábica y dactílica que, a la luz de un indudable -xtera, nos quedaria, esto es, extera. Pero, amén de obligarnos a un rar0 y feo hiato, extera tampoc0 es admisible paleográficamente por cuanto que, observando el texto atentamente, está claro que delante de lax hay dos letras y que la segunda de éstas es una e. La lectura de dextera, sin embargo, fuera de solucionar todas estas dificultades, viene apoyada por las iuncturae clásicas. Recordemos asi: VERG. Aen. 4,597 [. . .] en dextra fidesque OV. met. 14,297 Inde fides dextraeque datae [. . .] Respecto a la puntuación del hexámetro, hemos de señalar, por otro lado, que, al igual que en el distico anterior, cuyo sentido se entrelaza con el verso que ahora nos ocupa y el siguiente, aceptamos Cf. Ms. 3663, f. 138 r.; J. GUILLBN, OP. cit., vol. I, p. 390.
también una sugerencia de J. Gil, según hemos anotado igualmente en nuestro aparato critico. Hay que colocar una coma entre numeris yperegrino51, con 10 que nos encontramos una condicional con elipsis del verso sum, exactamente igual a la que aparece en el pasaje citado de SER. sylu. 5,21~~, de claros antecedentes clásicos, como nos prueban: VERG. Aen. 3,434 Si qua fides, [...] OV. met. 9,371 " Si qua fides rniseris, [. . .] OV. fast. 6,715 Si qua fides uentis, I...] OV. am. 2,6,51 Si qua fides dubiis, [...I y con 10 que dextera pasa a ser un sustantivo coordinado y con el mismo papel sintáctico de sujeto que el aliquis.. . locus del pentámetro siguiente. v. 40. Tan inaceptable paleográficamente resulta el mansit que Guillén ha introducido en el pentámetro, como el habuit que el mismo editor rechaza en su aparato critico por obvias razones métricas. Lástima que 61, como hace constar en una nota a la traducción del verso, no encontrase otro paralelo clásico que OV. met. 7,452: Nec tanta tristis locus ullus in urbe est. pues OV. trist. 1,7,36: His saltem uestra detur in urbe locus. le hubiera ayudado a resolver su problema paleográfico. Detur es 10 que, sin duda alguna, pone el manuscrito. Terminamos aquí nuestra primera entrega de notas de critica textual y hermenéutica a la obra poética de Serón, o, más concretamente, a la edición que J. Guillén ha hecho de la misma, pero no sin antes insistir nuevamente en que nuestro trabajo no tiene otra finalidad que la de continuar, cua1 ya ha hecho también algun que otro investigador53, la difícil tarea que el mencionado editor, como era de desear, insistimos, comenzara. Nada de extraño tiene una vez mhs que en el códice matritense no escriba la mencionada coma, dada la ya apuntada mala y vacilante puntuación del mismo (cf. et, notas 11,25 y 45). 52 Cf. nota 50. 53 Ademhs del trabajo de J. Gil que citamos en la nota 4, cf. M. RUIZ SANCHEZ,
Y, por otro lado, hemos tratado de llamar la atención sobre la gran ayuda que a la hora de establecer un texto neolatino, máxime cuando, como en este caso, nos topamos con arduos problemas paleográficos, encuentra el editor en el propio latín de laboratorio de 10s humanista~. Y el10 sin olvidar, además, que un estudio de fuentes puede hacernos comprender con más profundidad el texto: mucho mejor entendemos asi el epicedion al percatarnos de que el Accipe me reducem del v. 1, que también encontramos en SER. eleg. 9,6454, esta sacado de VERG. Aen. 3,96, o de que, en el v. 19, el lugebere nobis, que Guillén califica acertadamente de buena construcci~n~~, no es sino un calco textual de OV. met. 10,141, al igual que el albas. .. comas y el corona comas del v. 21, y, por tanto, la belleza del referido pentámetro, debe mucho, respectivamente, a OV. am. 1,8,111 e íd. 1,6,38. Latín de laboratorio, pues, como medio imprescindible para franquear muchos de 10s escollos de critica textual y hermenéutica del texto con 10s que tropieza el editor de una obra latina renacentista. Tal es, en suma, 10 que, sobre todo, confiamos haber demostrado. *Apuntes sobre un tema elegíac0 en la poesia de A. Ser6nw, Myrtia 1 (1986), pp. 133-139. 54 Cf. Ms. 3663, f. 79 v. J. GUILLBN, OP. cit., vol. I, p. 194. Cf. J. GUILL~N, OP. cit., vol. 11, p. 47, nota 19.