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Revisando mi edición del De Paenitentibus de Paciano de Barcelona

Anglada, Àngel

Abstract

Anglada, Àngel

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Faventia, 10 (1988), 65-76 REVISANDO MI EDICION DEL DE PAENITENTZBUS DE PACIANO DE BARCELONA Ángel Anglada El hispanista Jacques Fontaine ha tenido a bien reseñar mi discurso --que llama (<coursD (!)- inaugural sobre la edición de las obras de Paciano de Barcelona por V. Noguera, acompañada de la edición critica del De Paenitentibus de Paciano. Agradezco su reseña y paso con gusto a considerar sus sugerenciasl. Ha parecido desacertado al señor Fontaine el doble titulo como reuniendo dos temas dispares. En la pagina 51 de mi opusculo reseñado se lee la razón que da unidad al titulo: ((Nuestra edición se basa en 10s mss. Reginensis 331, Lugdunensis 5804 y Vitry-le-Franqois 2. Para la fijación del texto carecen de interés el Gratianopolitanus 262 y el Parisinus 2182, dado que conservamos su modelo. El10 no obstante, sus variantes constan en el aparato critico para que se pueda comprobar mejor que son ajenos a la edición de V. Noguera. El detalle y precisión con que hemos intentado aducir las conjeturas de 10s diversos editores responde a la voluntad de ilustrar 10 mas posible la edición que comentamos y para que el lector pueda darse cuenta mas fácilmente de la relación que guarda con las demás)); y pagina 52: c<También se encontraran lecturas de autores que no se han ocupado directamente de Paciano, pero 10 citan en sus obras con cierta modificación mencionada por V. Noguera, tales como Joh. Morinus, ' Revue des &tudes Latines LX11 (1985), p. 467 SS. Nat. Alexandre, J.F. Gronov,,. Se trata, pues, de ilustrar con un opúsculo de Paciano 10 que en la parte primera de mi estudio digo acerca de la relación que el texto de V. Noguera guarda con 10s manuscritos y las ediciones anteriores, porque el erudit0 valenciano habla de ellas y las valora (páginas 26-31), incluyendo las pocas lecturas, a menudo erróneas, de J.F. Gronov y K. von Barth, que lamenta no haber podido consultar. El aparato critico ofrece, pues, la oportunidad de constatar las influencias que ha recibido y ejercido la edición de V. Noguera, la mejor y la más importante hasta la de L. Rubio. De aquí que, como dice el señor Fontaine, el aparato critico contenga una parte de historia del texto. Esta historia va encabezada siempre por el testimonio de 10s manuscritos R L V, sobre 10s que se basa mi edición. A la luz del párrafo anterior no se alcanza a entender la pregunta del señor Fontaine: apourquoi s'btre encombré de G et P s'il est vrai, comme l'assure l'éditeur, que ce sont le fils et le petit-fils de R?)). También respecto de la expresión crcomme l'assure l'éditeur)) podria interpretarse que quien ha hecho la reseña prefiere no comprometer su opinión acerca de la genealogia de G y P, que es muy faci1 deducir del aparato critico con advertir siquiera que las enmiendas erróneas de Floro de Lyon se repiten sin más en G y en P, incluso las que no pasaron a la Collectio ex Dictis XII Patrum. <<... i1 est dommage que les leqons de ce dernier (L. Rubio) ne soient pas systématiquement données dans un apparat.. .)> El texto de I,. Rubio es citado sistematicamente excepto en: Ne haec quidem pauca seruamus2, en que seruamus es una errata material. Nuestro hispanista censura, ante todo, mi respeto conservador por el manuscrito de la reina Cristina de Suecia y escribe: crDu moins l'ensemble met-i1 en appétit d'améliorer, si faire se peut, le texte édité, mais non point dans le sens conservateur qu'affiche -parfois avec quelque raisonl'éditeur),. Baste recordar que el manuscrito R fue copiado en el Scriptorium de Lyon a mediados del siglo IX o mejor algo antes, pues Floro de Lyon termino su Collectio ex Dictis XII Patrum entre 10s años 840 y 8503, para la cua1 preparo y se sirvió del manuscrito R. Éste adX 6, 277-278. C. CHARLIER, Une oeuvre inconnue de Florus de Lyon: La collection <De Fide,, de Montpellier, en Traditio. Studies in Ancient and Medieval History, Thought and Religio VI11 (1952), p. 108 n. 68. quiere con el10 un valor mucho mayor. Atestigua la gran fidelidad de su escriba el número tan reducido de faltas que cometi6 y el no haber corregido siquiera errores evidentes, a veces, del modelo, como, por ejemplo, muocatio por el genuino inuocatio4, entre otros. El señor Fontaine prefiere, contra el principio de la lectio difficilior, eliminar el hapax adblandam y sustituir ad por et aduciendo como razón una elegancia ciceroniana. Dice asi: cje conjecturerais et blandam, en parallde avec un second membre et ... susceptam; l'entrelacs obtenu: et blandam huius operis ac sollicitam diligentiam va bien dans le sens de l'élégance cicéronienne de Pacien)). Semejante confusión, de ad por et, no se presenta ni una sola vez en el texto de Paciano transmitido por R. De otra parte, la aliteración adblandam.. .ac sollicitam aboga por adblandam. A renglón seguido el hispanista francés, como olvidándose de la tal elegancia ciceroniana, sugiere sustituir sed por el sinónimo et. Observa: c<Ligne 121: lire et ecclesiam au lieu de sed e., la genkse de la faute étant claire aprks la finale du mot précédent profanis>>. La mirada al manuscrito R evidencia que la falta supuesta por el señor Fontaine no tiene una génesis tan clara, precisamente tratándose de sed, delante de cuya conjunción 10s gramáticos latinos contemporáneos de Paciano enseñaban a puntuar: distinguere oportet.. . et ante sed5. El punto conservado por el manuscrito de la reina Cristina de Suecia atestigua que Paciano observó esta regla. A mayor abundamiento, Sed está escrito con la mayúscula propia de la pausa hacia la mitad del periodo. ¿Para qué destruir, y precisamente con un sinónimo, la elegante figura ciceroniana de la anáfora de sed? No es éste el Único pasaje en que Paciano usa semejante ornato. Leemos esta figura otras dos veces: Non morietur quidem amplius qui resurgit, ut scriptum est, sed ipse est aduocatus apud patrem, sed ipse interpellat pro peccatis nostris6. Y también: Utique et Ep I, I 4. Esta carta se cita por mi edición en El texto de Paciano en la aBibliotheca Sanctorum Patrum~ de Marguerin de La Bigne en Miscelánea en honor de D. Pedro Sáinz Rodríguez, Madrid 1986, pp. 309-337. En la p. 323 se deslizó una errata. En vez de a, Til debe derivar de R. DIOMEDIS, Ars Grammatica KGL I p. 438-439; DOSITHEI, Ars Grammatica KGL VI1 p. 428-429. Tract (=Ep III) IX 6. Sobre sed en sentido copulativo véase J.B. HOFMANN & A. SZANTYR, Lateinische Syntax und Stilistik, Munich 1965, p. 487-488; S. LILLIEDAHL, Florusstudien. Beitrage zur Kenntnis des rhetorischen Stils der silberen Latini- hoc principaliter ad priores dictum esse consentio, sed in forma fidelium, sed in imagine futurorum7. Es plenamente lógico suponer que el copista de R, tan atento, habria leido hasta la pausa de profanis transcribiendo también el signo de puntuación. Es, pues, una hipótesis sin fundamento razonable que la -s de profanis pudiera influir en la s de Sed. La sugerencia del seiior Fontaine carece, por tanto, de base paleográfica, contraviene al sentido de sed y al ornat~ de la figura de la anáfora tan ciceroniana, en Paciano. cLigne 152: d'accord pour maintenir l'arche d'alliance declinantem ad lapsum uituli; mais comme i1 eOt été plus clair d'évoquer avec précision (en Vulgate et en L. V.) le texte de 2 Sam., 6, 6-7, qui n'est ici m$me pas cité en référence -ni dans l'apparat ni dans la note correspondante.>> Parece haber pasado inadvertido al seiior Fontaine que las fuentes biblicas se han indicado so10 cuando se trataba de citas directas. Pero 10 que no se explica es a qué viene la Vulgata en un escritor que aduce la Sagrada Escritura o de memoria o libremente o por 10s autores que son sus fuentes, como Tertuliano y Cipriano o por la Vetus Latina y nunca, seguro, por la Vulgata. En contradicción con su criteri0 anticonservador, el señor Fontaine no acepta que se ponga un punto siquiera delante de stomachum. Dice: c<Ligns 222: stomachum hoc erat m'apparait actuellement comme un locus desperatus que je laisserais aussi sous cette forme, mais inter cruces; la note afférente ne convainc pasn. Una vez mas, el seiior Fontaine demuestra su desconocimiento totaI y absolut0 de 10s manuscritos de Paciano. En la forma de citar aquí mi texto se le ha deslizado un error, en apariencia insignificante, pero de suma importancia para el análisis del pasaje. Leámos10 entero y transcrit0 per cola et commuta segun la puntuación de R: Ecco ego aeger. ecce ego uulneratus sum. sed no10 curari stomachum. Hoc erat. Sed uidete quid stultius. tat, Lund / Leipzig 1928, especialmente el capitulo Adversative Partikeln kopulativ gebraucht, p. 40-41. Tract XIII 2. La mayuscula con que esta escrito Hoc en R y el punto que la precede son signos inequívocos de pausa. Por tanto, no10 curari stomachum. es la lectura transmitida. Que el enfermo se presente al médico y le diga: <<Estoy enfermo>>, sin mas, y luego añada: <<pero no quiero curarme del estómagon carece totalmente de sentido. Lo que si cabe es poner de manifiesto la actitud incongruente del enfermo mediante una comparación con una actitud idéntica absurda, como: <<Estoy enfermo, pero no quiero curarmen. Con frecuencia en latin se expresa la conducta necia entre otras, con la palabra stomachus. Asi, por ejemplo, Plinio escribe: enon rationem, sed stomachum tibi narro))8. El obispo, médico del alma, al oir al enfermo, es decir, al pecador, que habla de un modo tan contradictori0 e irracional, exclama mac to mac hum!>>^. Se hace difícil corresponder a la frase del señor Fontaine: <<la note afférente ne convainc pas>>, pues no da ninguna razón. Yo habia escrit~: <<El ritmo ly7 propio de distinctio media o plena, en no10 curari atestigua que se ha perdido el signo de pausa delante de stomachum, cuya restitución devuelve a éste su índole exclamativa>>10. ¿Cóm0 pensar en ritmo de pausa sin la señal de pausa? Pero semejante argumentación so10 podria convencer a quien tuviese un cierto conocimiento del ritmo de la prosa latina. De todos modos, una frase como la del señor Fontaine no deja de causar extrañeza, pues precisamente en Francia L. avet" y H. ~ornec~ue'~, con sus estudios clásicos sobre las cláusulas, corrigieron la puntuación de las ediciones en algunos escritores como Simaco y Floro, entre otros, a base del ritmo. L. Rubio estimó brillantísima esta restituci~n'~. El texto por mi restablecido reza: <<Ecce ego aeger, ecce ego uulNat. Hkt. IX, XVII 3. D. GOUREVI~CH, astomachus et I'humeurn, Revue de Philologie LI (1977), pp. 56-74. 'O Ange~ ANGLADA, aLa puntuacidn del ms Reginensis 331 en el texto de Paciano de Barcelona,,, Vetera Christianorum 12 (1975), p. 283-284. " La Prose Métrique de Symmaque et les Origines Métriques du Cursus: Biblioth2que de ~'Bcole des Hautes &tudes Fasc. XCN. Paris 1882 pp. 21-30. l2 H. BORNECQUE, Les Clausules Métriques Latines. Travaux et Mémoires de I'Université de Lille N.S. Fasc. 8, Lille 1907, pp. 195 y 557-558 especialmente. l3 aAnte la correspondiente nota complementaria al aparato critico (p. 76), admitimos la brillantisima interpretaci6n del pasaje. (...) Para reflejar el contenido de la nota aludida, proponemos puntuar asi: sed no10 curari. -"Stomachum!"-- Hoc erab. Véase Emerita LIV (1986), p. 158. neratus sum, sed no10 curari. -Stomachum!>>. Hoc erat. Asi Stomachum es el acusativo exclarnativo puesto en boca del medico como quien dice: <<De 10 que esta enfermo este paciente es de la cabeza~, pero Paciano, en lugar de exclamar: <(¿La cabeza!,,, dice criStomachum!)), por cuanto en su época el estómago era considerado sede del humor y también de 10s sentimientos absurdos. Ya K. von ~arth'~ habia advertido la ironia que encierra Hoc erat, cuando comenta: ctlronicum genus loquendi est hoc erat, cum videlicet male agere aliquem agnoscimus, ipsum peccatum irridemus, non exprimimuss14. El señor Fontaine no parece conocer el caracter arbitrari0 de las enmiendas de Floro de Lyon cuando hace esta sugerencia: <<Ligne 302: comment choisir entre mittit et mittet, entre le copiste de R et Florus de Lyon? L'apparat de la Vulgate meme (voir l'ed. minor de Weber) n'est pas moins divisé entre les deux leqons; i1 eilt fallu le n0ter.n No se trata de elegir entre el copista de R y Floro. Las enmiendas de éste merecen tan poc0 crédito, que a veces ni é1 mismo las aceptó en su Collectio ex Dictis XZZ ~atruml~. Es fácil advertir que Paciano no conoce el texto de la Vulgata, antes bien en este opúsculo a menudo cita la Biblia por Tertuliano y Cipriano, fuentes del De Paenitentibus. Por esto, he aducido solo el testimonio de Cipriano, tal como indiqué en la nota complementaria correspondiente. ctLigne 315: penitis ignibus prétend maintenir un monstre inacceptable; i1 faut peut-etre lire poenalibus ignibus (la forme barbare peut etre issue d'une mélecture d'un b avec signe d'apostrophe final = us). Restitution appuyée dans un contexte d'évocation de l'enfer commun aux trois textes, par l'usage de l'adjectif chez Gyprien (sic) et Grégoire d'Elvire: voir tout bonnement Blaise, s. v. poenalis). >> l4 Adversariorum Commentariorum Libri LX, Francofurti 1648 lib. XLV cap. VI11 col. 2071. l5 Tal es, por ejemplo, la corrección que 10s editores suelen indicar en el aparato critico (Ep I 5,9): accusat ex actus at. Floro de Lyon raspó el punto de final de miembro que figuraba después de actus, escribió encima de la t una c, unió la s con at y pospuso el punto después de ut leyendo accusat, en vez de la lectura correcta actus. ut. No satisfecho con su enmienda, torno Floro sobre el texto para su Collectio ex Dictis XII Patrum y asi L y V conservan actus. at, con una diferencia: en L, después de stuprü hay una coma y un punto, mientras que en R un trazo une struprü con la palabra siguiente. No es faci1 adivinar el motivo por el cua1 el señor Fontaine haya podido considerar monstruosa la palabra penitis, a no ser que haya medido larga la penúltima sílaba. Citado el texto tal como 10 aduce el señor Fontaine, adolece una vez más de inexactitud, la cua1 debió pasarle inadvertida, pero tiene una importancia extraordinaria para poder entender tanto penitis como ignibus. El señor Fontaine debia haber aducido in penitis ignibus. Citemos el miembro entero junto con el siguiente y per cola et commuta: Aqua cum in penitis ignibus feruerit. supplicio nutriente reparabitur. La conjetura poenalibus, tan simple para el señor Fontaine, resulta al menos chocante frente al transmitido penitis, por cuanto el inmediato ignibus, lógicamente habria influido en dar una desinencia -ibus. En facinus meum el copista de R habia escrit0 primer0 meus, pero al darse cuenta de su equivocación corrigió en seguida meus en meum. Es una de las pocas enmiendas acertadas de Floro de Lyon carnalibus uitiis por el corrupto carnaliis uitiis, lectura primitiva de R'~. Asi pues, la conjetura del señor Fontaine sustituye una vez mis una lectio difficilior por una lectio facilior. La a de poenalibus en lugar de penitis implicaria la confusión de a por it. Esta falta de copista, exactamente, no se lee en R en el texto de Paciano. S610 tenemos un caso de a por ti: amemus por timemus17. No cabe la menor duda de que la palabra penitis estaba en el manuscrito modelo de R, pues de 10 contrario Floro de Lyon no habria puesto en el margen la r de require. Se podrá objetar que si Floro de Lyon consideró penitis inteligible era porque se trata de una palabra muy rara, no de una <<forme barbare,,, fruto de una confusión, pues 10s copistas no sustituian normalmente una palabra conocida como poenalibus por una desconocida como penitis. Por la manera de citar fragmentariamente penitis ignibus parece que el señor Fontaine supone, sin más, que penitis es un adjetivo referido a ignibus. El10 implicaria que su poenalibus ignibus instrumental estaria construido con la preposición in. El verbo ferueo se construye con ablativo + in cuando el complemento circunstancial encierra un sentido locativo, como, por l6 Ep 15, 6; Paen 111 3, 67 l7 Paen XII 1. 329. ejemplo: cera feruet in aqua marina18; calx feruet in aqualg. Cuando algo bulle por la acción del fuego, el complemento ignibus es un ablativo instrumental y se construye sin preposición, como, por ejemplo: aetneis ignibus feruet mare2'. Confirma este uso la recomendación del gramático Prisciano, que conserva la doctrina tradicional y advierte: et reciproca uero siue sui passiua, quae ,tb~onaM uocant graeci, licet et absoluto proferre, ut ccrubeo, horreo, tepeo, ferueou, et coniungere his ablatiuos, ut ctrubeo pudore, horreo frigore, tepeo austro, ferueo aestatew2'. En Paciano aparece s610 una vez mas el verbo ferueo y est6 construido con ablativo instrumental sin preposición: qua (prole) totus orbis impletur, qua circumfluis semper aluearibus populosum feruet examen22. Respecto del ablativo ignibus, se encuentra s610 otra vez en nuestro autor y va sin preposición: Vim eius et de praesentibus aestimate, cuius fumariola quaedam maximos montes subterraneis ignibus decoquunP3. Ademas, el ablativo complemento de <carder>> en Paciano no lleva preposición. Asi, por ejemplo: Aestuant indefessis flammarum globis Aetna Siculus et Vesubius ~am~anus"; omnem morem lacedaemoniorum inflammatum esse cupidate incendi^^. La sugerencia del señor Fontaine no esta, pues, muy acorde con la sintaxis de Paciano. En cambio, es lógico entender penitis como el neutro plural sustantivado de penitus, -a, -um, sustantivación que aparece por vez primera en el siglo IV dC en Julio Valerio, de la primera mitad del siglo, en su obra sobre Alejandro Magno: ingressus aulae penita regiae secreta; telluris huius penita contremiscere; in penita perducit; ingressus sacri loci penita26. El diccionari0 de A. lais se^^ so10 contiene penitus, -a, sin el neutro. ~reund-~heil~~ adul8 Petron. 28, 84. Aug. Ciu. Dei XXI 7. 20 Ib. I11 31. 2' Ars Grammatica lib. XVIII KGL I11 p. 270 s. *' Tract IV 4. 23 Paen XI 6, 318-320. 24 Ib. 320-321. Ep 11 6, 2. 26 Ort. Alex. I 1; 131; 111 38; I11 43. 27 Dictionnaire Latin-Francais des Auteurs Chrétiens, Turnhout 1954, p. 605 b. G. FREUND, Grand Dictionnaire de la Langue Latine. Traduit en franqais revu sur les textes, et considérablement augment6 ... par N. Theil, París 1883 I1 p. 740 b, donde se cita únicamente el primer0 de 10s pasajes de Marciano Capella que he aducido. Tampoco omiten penita -orum A. ERNOUT y A. MEILLET en su Diction- cen únicamente tres pasajes de Marciano Capela: mundi penita permeare; ipse qui in eius (terrae) penita praecipitatur Oceanos; fluuius mersus in penita telluri~~~. Remigio de Auxerre en su Commentum in Martianum Capellam interpreta penita como secreta y penetralia: id est in interioribus remota3'. Paciano es, pues, el segundo escritor que usa el sustantivo penita, el primero que 10 usa en ablativo y el primero entre 10s cristianos. El error metodológico del señor Fontaine radica en haberse limitado a consultar simplemente el diccionario de A. Blaise, sin que esta deficiencia obste en modo alguno al gran mérito del famoso diccionario. R. cavenail3l explica como el adverbi0 penitus va siendo sustituido por penita a partir del siglo IV d.C. Quizás por esta razón no llegó a ser una palabra muy usada pese a ser enseñada en la escuela. A la luz de la metafora que encierra feruerit, indica in penitis las entrañas del pecador3*. Asi, Paciano sigue la linea léxica que se une con la tradición antigua que concebia el higado como sede del mal obrar y de la pasión erótica, como atestigua el paralelismo con Horacio: meum / feruens difficile tumet iecur / . . . arguens / quam lentis penitus macerer ipib~s~~. No es de extrañar que entre Horacio y Paciano medie una tradición literaria del tormento del fuego del amor a la mujer, asumiendo Paciano la materialidad de las palabras y aplicandola al tormento también en las entrañas, pero causado por el fuego del infierno. Al penitus de Horacio corresponde por evolución iniciada en el siglo rv in penitis en Paciano. En ambos ignibus va sin preposición como ablativo instrumental, causa del tormento de macerer y de feruerit respectivarnente. c<Dernibre suggestion, pour la ligne 240: ne faut-i1 pas lire exomologesin in desertis plut6t que ex. desertus, en référence B la folie de Nebukadnezar (Dan. 4, 25 Vulgate dit seulement ex hominibus naire .!?tymologique de la langue Latine. Hbtoire des mots, Paris 1959, p. 4966 b penus, donde el adj. penitus, -a, -um es considerado arch. et postclass., no una forma bsrbara. 29 Nupt Philol. Merc. 19; VI 600; VI 640. 30 C.E. LUTZ, Remigii Autissiodoriensis Commentum in Martianum Capellam, Leiden 1962 I, p. 82; 11, pp. 141 y 149. 31 R. CAVENAIL, al'adverbe "penitus" ii travers la IatinitCn, Les .!?tudes Classiques XI (1942), especialmente p. 41. 32 Angei ANGLADA, <La puntuaci6n del ms Reginensis 331 en el texto de Paciano de Barcelona,, Vetera Chrbtianorum 12 (1975), pp. 269-316. 33 Carm. 1 13.