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Desviación y control en las sociedades avanzadas

Sabaté, Juli

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Sabaté, Juli

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DESVIACION Y CONTROL EN LAS SOCIEDADES AVANZADAS Juli Sabaté (Uniuersitat de Barcelona) Siempre hay algún fantasma recorriendo Europa y es muy posible que el que corresponde a nuestros dias sea el del aumento de la delincuencia (y el miedo que el10 conlleva). La delincuencia es una parte -políticamente significativade un fenómeno social más amplio y complejo, la desviación social. Zsta es definida normalmente como conducta que viola normas y expectativas de cualquier sistema social o modo de dominación y ante la cua1 éste reacciona con un dispositivo de control especifico. Se trata, pues, de un fenómeno de ida y vuelta: la desviación comporta el control y éste -por supuestonecesita de aquélla. Conviene no perder de vista que normas y expectativas han sido definidas (previamente a que aparezca la desviación, por supuesto) en función de una adecuada protección de las zonas más sensibles para el ejercicio de la dominación, con 10 cua1 la existencia de la desviación puede serle de gran utilidad. La inicial afirmación de que la delincuencia es uno de 10s fantasma4 realidades más caracteristicos de las llamadas sociedades avanzadas, y el párrafo que le ha seguido, obligan a una primera precisión -que forma parte de 10 que podria ser la tesis de este articulo-: no toda la desviación social es el fantasma de nuestra época, 10 son tan s610 la delincuencia y su miedo. En efecto, si se considera que las normas y las expectativas contra las que se dirige la desviación social son respectivamente las leyes -básicamente el código penaly 10s valores -básicamente 10s normalizadores-, se puede reconocer sensatamente que estamos ante un proceso de disociación: ctPapers,: Revista de Sociologia las normas siguen formalmente vigentes (a pesar de, o gracias a, sucesivas reformas del código penal) mientras las expectativas aparecen hoy como más diluidas (la llamada ecrisis de valoress); por 10 tanto, mientras resultan francamente aparatosos el aumento de la delincuencia y la reacción frente a 61, parecen menos evidentes 10s aumentos de las otras formas no penales de desviación -se discute hasta su propia existenciay sobre todo ya no producen ni reacción ni miedo comparables. Vivir diferentemente la propia sexualidad, ganarse la vida alquilando una hermosa parte del cuerpo, pasar de todo, tener unos reflejos mentales y conductuales diferentes, en fin.. . ser mis sensible a la dureza del combate cotidiano y resentirse de 61, son formas de vida que la Sociologia tradicional había agrupado bajo la etiqueta de desviación social, al mismo nivel que la delincuencia -en sus múltiples formas-, porque no respondian a un modelo de comportamientos homogéneos propio del hombre productivo y a su correspondiente fijación valorativa. Pero las ctsociedades avanzadas)> han llevado el racionalismo secular al punto que hoy conocemos (y que ya había intuido con un cierto pesimismo Weber), caracterizable, por 10 que al tema de este articulo se refiere, a partir de un modelo de comportamientos heterogéneos propio del hombre que produce y consume (libertad-anonimato, igualdad-masa, fraternidad-tolerancia), y a una menor fijación valorativa, con 10 cua1 la desviación en sus formas no penales va quedando más diluida -a diferentes ritmos según sus diferentes formas. El proceso de racionalización parece, pues, haber llegado también al terreno de la desviación y su control. Las zonas más sensibles (la vida, la propiedad, la intimidad) están claramente señaladas -penalmente señaladas-, mientras que para el resto de conductas que se apartan de la normalidad existe un doble dispositivo: por un lado, sutil presión hacia la conformidad y el consenso, y por otro lado tolerancia y aceptación social a niveles variables se& la intensidad de la desviación, su cercanía a las zonas sensibles y el medio en el que se produzca. Parafraseando el viejo slogan politico de nuestro país, se trata de reservar la unidad y el rigor para 10 esencial, siendo mis flexible en 10 accidental (es mucho más rentable). Y vayamos ya a la delincuencia, es decir, al conjunt0 de comportamientos desviados que afectan a las zonas mis sensibles del sistema y que consecuentemente están definidos por el código de justicia penal. La tesis del presente articulo se centrará, pues, en la delincuencia, al señalar que las transformaciones de las sociedades avanzadas no son ajenas a dos datos no por manidos menos ciertos: 1. El aumento y la diversificación de la delincuencia. 2. El aumento del miedo y de las demandas de control. Desviación y control en las sociedades avanzadas; 1. EL AUMENTO Y LA DIVERSIFICACION DE LA DELINCUENCIA Es un lugar común el reconocer que la delincuencia en las sociedades avanzadas es un fenómeno que crece sin cesar, tanto cuantitativamente, por el aumento de su volumen, como cualitativamente, por la multiplicidaci de formas con las que se presenta. La pretensión de cuantificar ambos procesos es dificultosa por evidentes razones de investigación, pero sobre todo es sesgada porque normalmente s610 cuenta un tip0 de delincuencia, la llamada <cccmvencional)>, que es la más funcional al ejercicio del control; por 10 tanto, limitaré 10s datos a 10 imprescindible para poder apreciar el aumento de volumen -referida, por supuesto, a la delincuencia convencionaly hacer una breve reflexión sobre la divers&cación formal, para, a continuación, señalar aquellas características de las sociedades avanzadas que puedan considerarse como factores delictógenos. 1.1. El aumento La delincuencia ha ido aumentado en toda Europa de forma sostenida durante 10s últimos veinte años (por ejemplo, en Francia aumentó en un 322,2 % en el período que va de 1963 a 1982 -Bonnemaison 1982; 12). En España, el despegue del crecimiento de la delincuencia se produce coincidiendo con la década de 10s años setenta, aunque por obvias razones nadie se entere hasta 1975; para el primer quinquenio de nuestra década, 10s datos policiales hablan de un salto desde 10s 327.414 delitos conocidos en 1980 hasta 10s 687.440 de 1984: en cinco años casi se ha doblado la cifra (D. G. de la Policia, 1986; 39). Por 10 que hace referencia a la ciudad de Barcelona, en una serie temporal más breve, 10s delitos conocidos por la palicía pasaron de 21.757 en el primer semestre de 1983 a 32.829 en el primer semestre de 1984 (CTSU, 1985; 63); asimismo, las encuestas de la Comisión Técnica de Seguridad Urbana del Ayuntamiento de Barcelona (CTSU) señalan un aumento de 11,6 puntos entre 1983 y 1984 y un nuevo aumento de 14 puntos entre 1984 y 1985. Y en cuanto a las nuevas formas de la delincuencia, posiblemente e1 hecho más espectacular que se puede reseñar sea la definitiva extensión, también a este terreno, del proceso de corporatización: sigue existiendo, por .ctPapers~: Revista de Sociologia supuesto, el delincuente solitario (;faltaria mis!), pero la organización se impone, y frente a ésta, aquél está perdido. El proceso de corporatización se da en la delincuencia tradicional o convencional (ahi está, por ejemplo, el progresivo aumento de la delincuencia en banda), pero sobre todo se da en la delincuencia no convencional (aumento o aparición de delincuencia de cuello blanco, del delito organizado -obsCrvese el adjetivo-, de la delincuencia informática, etc., etc.). Viene a cuento recordar aquí con Salvador Giner que <{vamos a un tip0 esencialmente diferente de sociedad en el que la realidad social general es negociada corporativamente entre las diversas coaliciones, y en la que 10s perdedores máximos son aquellos marginados sociales de débil o nula representacibn corporativa.. .)> (Rizzi, 1982; 29): el delincuente solitario es hoy el perdedor máximo, tanto si opera en el marco de la delincuencia convencional como si se atreve a irrumpir en el peligroso mundo de la delincuencia no convencional. 1.3. Sociedades avanzadas y delilzcuelzcig El impacto de 10s cambios sociales en 10s cambios del panorama delictivo puede analizarse fundamentalmente desde dos puntos de vista: el psicosocial y el meramente factorial. El primer0 es el que sigue, por ejemplo, Jean Pinatel cuando señala que la organización de las sociedades modernas facilita el desarrollo de 10s cuatro rasgos de la personalidad delictiva: la labilidad, el egocentrismo, la agresividad y la indiferencia afectiva (Pinatel 1979; 70-90). El segundo, en el que me detendré con una cierta extensión porque es el que conecta con el nervio de este articulo, repasa la estructura social viendo 10s aspectos de la misma que pueden actuar como factores delictógenos; resulta claro que la Sociologia criminal está en este punto lejos de la pretensión de hacer un análisis causal. El análisis que sigue pretende ser un catálogo -revisable, por supuestoque presente y estimule la reflexión y la discusión sobre aquellos aspectos estructurales que pueden ser considerados total o parcialmente factores delictógenos; hay que precisar también que la incidencia de dichos aspectos puede ser desigual en intensidad y extensión, puede también variar temporal y geográficamente, y que indistintamente trataré de la delincuencia convencional y de la no convencional. 1. Aspectos de la estructura demográfica que pueden ser factores delictógenos. DesviaciQ y control en las sociedades avanzadas La baja sostenida de las tasas de mortalidad y el incremento de la esperanza de vida suelen ser considerados como indicadores de desarrollo socio-económico; pero, simultáneamente, están en la base de la aparición y la reivindicación de 10s icgrupos de edads. Desde esta segunda perspectiva, la reivindicación de 10s grupos adolescente y juvenil puede devenir un factor de incremento de delincuencia no utilitaria (propia de bandas adolescentes) e incluso de delincuencia utilitaria en momentos de crisis económica. Por otra parte, no hay que olvidar que 10s movimientos de población, cuando son estructurales, numéricamente importantes, y se producen en el contexto de una integración problemática (económica, racial, idiomáticocultural, etc.), pueden convertirse también en factor delictógeno. En el caso de España, la trascendencia de este posible factor puede calibrarse recordando con Garcia Barbancho que <cnunca, en la historia de España, ha habido en tan corto espacio de tiempo -10s últimos treinta añosun trasiego humano tan considerable (. . .). De ahí que a las migraciones de nuestro tiempo, en particular a las interiores, las califiquemos como el fenómeno demográfico más relevante habido en EspaÍían (G. Barbancho, 1982; 92-93). 2. Hablar en nuestro país de la estructura económica como factor delictógeno es hoy moneda corriente a causa del paro; en efecto, todo el mundo -políticos, periodistas y encuestas de opinióncoincide en que el paro tiene mucho que ver con el aumento de la delincuencia. Si se considera esta problemática con detenimiento, es posible reconocer que el hecho de tener mis del 20 % de la F. A. en paro puede tener 10s siguientes efectos sobre la delincuencia: un posible aumento directo de la misma -el parado que roba para comer o que agrede por exasperación-, aunque la cuantificación de este hecho es de considerable dificultad y también de dudosa utilidad, en 10s estudios de la CTSU se estim6 que la delincuencia producto directo del paro podria ser establecida en alrededor de un 30 % del total; en segundo lugar, hay un posible aumento de la delincuencia por via indirecta (el impacto del paro en la actividad delictiva de allegados y familiares), de cuantificación y medida ah más problemáticas. A continuación habría que hablar de la economia subterránea -directarnente relacionada con el paroy señalar su posible incidencia en un aumento de la delincuencia por 10s innegables aspectos delictivos que presenta (tráfico de drogas, contratos ilegales, etc.); y en cuarto lugar (last but not least), cabe contar con un previsible aumento de la franja marginal de la población, un descens0 de la credibilidad de las instituciones afectadas fundamentalmente las políticasno menos previsible, y correlativamente un aumento de la inseguridad y el miedo. No se puede concluir el repaso al problema del paro sin ofrecer un apapers,: Revista de Sociologia par de reflexiones derivadas de 61 y que afectan no tanto quizás a la delincuencia como a la marginalidad: en primer lugar, es preciso recordar las dificultades de acceso de la población juvenil al mercado de trabajo por el menor índice de renovación del mismo y por la destrucción de empleo (del paro juvenil como factor delictÓgeno se ha hablado tanto que no vale la pena insistir aquí); y en segundo lugar, conviene no perder de vista que la salida tecnológicamente avanzada de la crisis -por la que parecen optar decididamente nuestras autoridades políticaspuede hacer crecer la amasa marginab de la población (la fuerza de trabajo difícilmente reubicable o reciclable por edad, recursos, formación, etc., etc.). De todas formas, el paro no agota (ni mucho menos) las posiilidades de impacto de la economía moderna en el aumento de la delincuencia. Así, en líneas generales se puede pensar que un modelo econ6mico basado en la libre competencia y la supervivencia del más fuerte es un constante factor de delincuencia utilitaria (asimilable a la desviación innovadora de que habla la teoria de la anomia mertoniana -Merton, 1964; 150), tanto por abajo, la delincuencia convencional, como por arriba, la delincuencia de cuello blanco (para este segundo supuesto, es útil el dicho de la criminologia crítica de que mis allá de 10s mil millones todas las fortunas se han hecho robando). Por otra parte, en criminologia se suele admitir que cccuando el nivel de vida aumenta por el desarrollo de la actividad económica, aumenta paralelamente la delincuencia adquisitiva porque dicho desarrollo, al incrementar las relaciones económicas, estimula la aparición de ocasiones suplementarias de delincuencia por la multiplicación de relaciones de interés que conlleva necesariamente)> (Pinatel, 1975; 156); de donde se puede suponer, con toda lógica, que la economía de las sociedades avanzadas puede generar una delincuencia específica (delincuencia financiera, inmobiliaria, espionaje industrial e informático, etc., etc.). 3. Por 10 que a la política se refiere, habría que hacer dos observaciones. Una primera, universalista, en la que hay que señalar que, si la delincuencia es un fenómeno político (el poder legislativo define el delito, el judicial define al delincuente, y el ejecutivo es mediador entre ambos y íiltro entre ellos y la realidad), la crisis de legitimidad del Estado y la cuestión de la ingobernabilidad -fenómenos ambos propios de las sociedades avanzadaspueden considerarse como factores delictógenos en la medida en que dejan en suspens0 y/o exigen una remodelación de las definiciones acabadas de señalar y de la mediación y el íiítraje que lleva a cabo la acción de gobierno del poder ejecutivo. Una segunda, concretada al caso español y a la llamada atransición políticas de nuestro país, en la que se impone anali- Desviación y control en las sociedades avanzadas zar 10s cambios de esta década desde el punto de vista de su posible contribución al aumento de la delincuencia: la transición se ha ido haciendo con desiguales ritmos en las distintas instituciones de nuestro sistema polític~ (parlamento, judicatura, policia, etc.) con el previsible desajuste entre sus actuaciones y la no menos previsible dificultad de cmrdinación de sus intervenciones; súmese a esto el tambih desigual efecto de 10s cambios en el interior de cada institución y en 10s profesionales que trabajan en ellas (modificación de 10s objetivos políticos y profesionales, resistencias y/o arrogancias, crisis de identidad y posteriores reformulaciones profesionales y también políticas, etc., etc.). Todo ell0 -fundamentalmente las dificultades de coordinación y el cambio institucionalha generado fisuras notables en el dispositivo politico del control de la delincuencia que, como es bien sabido, han sido bien aprovechadas no sólo por 10s delincuentes, sino también por las diferentes oposiciones políticas que se han ido turnando en el Parlamento: el resultado ha sido una cierta espiral (a más fisuras más delincuencia y mis críticas, y así sucesivamente) y sobre todo la entronización en nuestro panorama politico del discurso sobre la inseguridad y la necesidad del control. Justo es reconocer, no obstante, que nuestra transición política ha ocasionado la disminución -la casi total elirninación, podríamos decirde un tips de delincuencia especifico del régimen político anterior: la llamada delincuencia política (10s delitos de orden públic0 y de opinión). La actualidad política internacional puede ser considerada también como factor delictógeno en otros temas de capital importancia social, pero que escapan de 10s límites del presente articulo: violaciones de 10s derechos humanos, agresiones imperialistas, terrorismo, etc. Finalmente, hay que colocar en esta lista de factores delictógenos la política penal y penitenciaria (no hay que olvidar que se ha definido la cárcel como la guniversidad del delito)>). 4. De la estructura cultural y sus instituciones habria que destacar 10s siguientes aspectos <<modernos)> como posibles factores delictógenos: a) La cultura moderna es asociativa y no comunitaria. La Sociologia lleva ya años señalando como causantes de la desazón de nuestro tiempo la disolución de 10s lazos comunitarios y su ausencia de recambios, y el carácter utilitari0 y cinico de 10s lazos asociativos que hoy predominan en las relaciones sociales. Todo elío puede ser cohsiderado un factor delictógeno genirico, especificable en distintos aspectos: uPapers~: Revista de Soaologia - La crisis de 10s agentes tradicionales de control social de tip0 comunitari~. - El correspondiente anonimat0 masivo, que, oportunamente articulado con el utilitarismo y el cinisrno, contribuye a la formación de la personalidad delincuente antes señalada por Pinatel. - También podemos inscribir aquí la problemática subcultura1 (de larguisima tradición sociológica y de sangrante actualidad en 10s últimos años) derivada de la progresiva heterogeneidad que acompaña a la cultura moderna. b) Es preciso hacer una referencia específica a un cambio ideológico que se está produciendo en nuesua cultura: estamos dirigiéndonos a 10 que se podn'a definir como <(la ideologia de la seguridads, caracterizable por la exageración que hoy presenta en amplios segmentos de la población la, en principio, natural y lógica búsqueda de seguridad (en el trabajo, en la circulacicin, en la calle, en la salud, etc.): se está yendo a buscar una seguridad total y omnímoda cueste 10 que cueste (en contra de las más elementales lecciones de la vida, porque, como decía Raimon, <cia el nhixer és un gran plor)>); esto, en el terreno que nos ocupa, implica un alto grado de intolerancia y actitudes punitivas respecto a la delincuencia. (Seria interesante rastrear 10s orígenes mesocráticos de tal ideologia, con 10 cua1 su carácter politico quedaria en evidencia como factor de conformidad -la respetabilidad, etc.). C) La transformación del modelo familiar que hemos conocido en las últimas dos décadas (la llamada <(crisis de la familian, el vacio doméstico, la falta de alguna figura --o de las dosadulta, la pérdida de funciones de la familia, etc.) genera utilitarisrno, cinisrno, aumento de la problemática juvenil, despreocupación socializadora, etc. Por otra parte, periódicamente aparecen en la prensa familias en crisis como indicadores patéticos de la <(crisis de la familias (niños maltratados o abandonados, etc.). d) En el caso de la institución escolar, se impone hablar del afracaso escolar)> como posible factor delictógeno -seguramente con efectos menores de 10 que se suele afirmar-; pero también hay que mencionar el ctfracaso de la escuela)> (su incapacidad para acercarse a la realidad subcultural de gran parte de la población infantil en medio marginal, y por tanto la ausencia de sentido que tiene para estos niños). Ambos fenómenos son propios de las sociedades modernas. Desviaci6n y control en las sociedades avanzadas e) El proceso de secularización puede también ser considerado desde una perspectiva criminológica como factor delictógeno porque debilita, o hasta elimina, un poderoso agente de control social sin ofrecer un recambio laico. f) Los mass-media y la organización del tiemp libre: ambos fen& menos son distintives de las sociedades avanzadas, y su orientación crematístico-especulativa (sensacionalismo en 10s primeros y práctica ausencia de actividades creativas en la segunda) puede entrar en este catálogo; ofrecen con frecuencia modelos de ideales para identificación y comportamiento como mlnimo dudosos. g) La red de grupos primarios va coniigurándose, desde hace también bastante tiempo, como el sistema no institucional mis importante de vehiculación de cultura. Dicha red es importante en la adolescencia (las bandas), frecuentemente no es vehiculo de cultura sino de subcultura, y a veces el consumo y hasta el tráfico de drogas penetra por ahí. 5. No se puede cerrar este catllogo de posibles factores delictógenos derivados de las caracteristicas de las sociedades avanzadas sin hacer una referencia a la vida urbana: no s610 se trata de relacionar la definaencia con las áreas urbanas (en la tradición de la ecologia de Chicago), sino de constatar que, si bien la vida moderna es urbana y el tip0 de delincuencia propia de la ciudad es astuto y sofisticado, las disfunciones del urbanismo que se ha practicado en nuestro país han comportado, en sus ciudades, tanto la delincuencia específicamente urbana como la propia de las zonas rurales. Se ha resuelto hasta aquí el primero de 10s dos datos antes introducidos: <(las transformaciones de las sociedades avanzadas no son ajenas al aumento y la sofisticación de la delincuencia)>. A continuación, y para comprobar que tampoc0 son ajenas al aumento del miedo y de las demandas de control, reseñaré brevemente resultados del programa de investigación de la CTSU referidos a la ciudad de Barcelona, que puede ser considerada como un exponente de 10s problemas de las sociedades avanzadas. 2. EL AUMENTO DELMIEDO Y DE LAS DEMANDAS DE CONTROL El informe final de la CTSU empezaba con las siguientes palabras: <(El fenómeno colectivo del miedo a la delincuencia ha adquirido en nuestras <<Papers%: Revista de Sociologia Opinión de la población encuestada VictimizaDelitos rnás Delitos rnás Delitos más ción real frecuentes aumento miedo Tipo de delito Base 100 Base 100 Base 100 Base 100 Robo de objetos en el interior del coche 29,5 6,24 8,3 0,8 Robos de coches y motos (intentos y consumados) 17,8 8,97 9,8 22 Robos en la cde (tirón e intento) 22,4 25,62 18,2 7,9 Robos en la vivienda 93 21,40 16,7 28,9 Atracos (e intentos) 11,6 13,5 18,7 20,7 Robos y atracos a comercios 5,4 17,6 22,6 2,5 Amenazas 1,6 0,4 0,5 1,1 Violencia física 1,6 2,5 2,5 23,2 Violación 0,8 3 ,5 2,6 12,6 Total 100 100 100 100 una cierta angustia colectiva. Las manifestaciones mis visibles de esta sensación son: - La inhibición (el retraimiento): no salir de casa, disimular cuando. se ve algún problema, etc. - La constante demanda de actuación de 10s poderes públicos. - Las reacciones individuales (en 10s últimos años ha aumentado la. venta de todo tip0 de artilugios de protección -puertas blindadas, alarmas, etcéteray también han aumentado las academias y 10s gimnasios en 10s. que se aprende defensa personal, judo, karate, etc.). - La creación de sistemas de protección colectiva (empresas de seguridad, piquetes de vecinos, etc.) (Peyrefitte 1977; 52-63). 2.4. Cotzclztsión: la seguridad ciudadana, un fenómeno politico Ph. Robert, en un reciente articulo, señalaba las dificultades que presenta el estudio de la inseguridad y concluía en el fracaso de todas las clasificaciones conceptuales para transformar en objeto científic0 una noción elaborada en y por la polémica política (Robert, 1985; 199). A la vista de 10s resultados de 10s trabajos de la CTSU es imposible no estar de acuerdo Desviación y control en las sociedades avanzadas con esa conclusión: si detrás del aumento de la delincuencia puede haber iodo un conglomerado de factores, detrás del miedo y las demandas de control 10 que hay fundamentalmente es una gran operación política. En efecto, la demanda de seguridad ha aparecido en las sociedades avanzadas movilizando mecanismos relativos al <cyo)> (mi seguridad, mi pasividad, mi intimidad ...), a las diversas posesiones del <cyo>> (mis bienes, mi integridad física.. . ), y exagerando la necesidad de disfrutar de ell0 con 10 que en el lenguaje politico se llama alibertad>> -y que no es otra cosa que la pretensión de una total seguridad. Para ello, se apela a 10s poderes públicos; se introducen una quiebra en la solidaridad (yo soy el bueno y el mal me vendrá de 10s otros) y una ruptura con la más elemental Iógica vital (yo quiero estar totalmente seguro); y consecuentemente con todo el10 se ponen en juego componentes irracionales de fácil explotación política (el miedo, la respetabilidad, etc.). El resultado es asegurar el control interior de la población, aislarla (no salir, no confiar, etc.), reforzar las tendencias hacia la conformidad, y sobre todo poner en el mercado de los valores a la Seguridad como valor en alza. (Esto sin contar con 10s otros efectos <(menores)> que también pueden ser mencionados; por ejemplo, el refuerzo de 10s estereotipos, la criminalización de actitudes -la famosa <(mala pintaa en el vestir como síntoma de ser sospechoso-, la pérdida de alegria, etc., etc.) Si no me equivoco, todo esto es un fenómeno politico: es conservadurismo -más bien de via estrechaque interesa a 10s poderes de las sociedades avanzadas; es dato ideológico propio de clase media que puede contaminar y contamina a las clases subalternas; es, en definitiva, manifestación de la manipulabilidad que caracteriza a nuestra organización social. Creo que con estas Iineas puede haber quedado claro que un hecho a considerar, cuando se habla de sociedades avanzadas, es que sus transformaciones pueden afectar el aumento y la diversificación de la delincuencia y que la Iógica de la dominación que en ellas se da puede acarrear este fantasma modern0 que es el miedo a la delincuencia y las demandas de control. <<Papers>>: Revista de Sociologia Tipos de delito que provocan más temor en % (según sexo y edad) Sexo Edad Tipo de delito Total Hombre Mzljer 18-35 36-55 + 55 Violencia Atracos calle Robo vivienda Violaciones Secuestros Vandalismo Robo bols0 Ningún delito Amenazas Robos coche N/S Robos cornercios Atracos bancos Robos int. coche Estafas/timo Otros delitos N/C Desviación y control en las sociedades avanzadas 1 Medidas para proteger la seguridad personal/familiar en % total y agrupadas en Activas y Pasivas * I % % Tipos de medidas Total Tipos de medidas Total I % i Tipos de medidas Total Evitar lugares oscuros 57,9 No llevar dinero 56,8 Reforzar puertas 56,7 No salir solo 43,8 Salir menos de noche 39,O Seguro contra robo 28,9 Vigilantes 24,2 Ocultar dinero 23,l Hijos pronto a casa 22,l Alarma en coche 12,5 SaIir menos a la caUe 8,6 Ninguna 68 Sistema de alarma 5,3 Comprar un perro 5,2 Caja fuerte 41 Arma en casa 2,7 Arma en la calle 22 Arma en el coche 1,7 Otras medidas 03 Rejas en ventanas 0,4 No dejar dinero 0,4 Alarma en comercio 0,l No llevar joyas 0,1 Activas Pasivas Reforzar puertas 56,7 Evitar lugares oscuros 57,8 Seguro contra robo 28,9 No llevar dinero 56,8 Vigilantes 24,2 No salir solo 43,8 Alarma en coche 12 J Salir menos de noche 39,O Sistema de alarma 5,3 Ocultar dinero 23,f Comprar un perro 5,2 Hijos pronto a casa 22,l Caja fuerte 4,l Salir menos a la calle 8,6 Arma en casa 2,7 No dejar dinero 0,4 Arma en la calle 2,2 No llevar joyas %I Arma en el coche 1,7 Rejas en ventanas 0,4 Total 251,8 Alarma en comercio 0,l Total 144 % de pasivas respecto al totai + 63,62 % de activas respecto ai total + 36,38 * Cada porcentaje representa el % de medidas que se han tomado en Barcelona. No tiene lectura vertical, ya que una persona adopta varias medidas. ctPapersn: Revista de Sociologia TABLA 3 Razones principales del aumento de la delincuencia y la inseguridad % Razones I ."' lugar Total % Razones 2." lugar Total Paro en general 35,5 Incremento consumo drogas 24,2 Incremento consumo drogas 27,3 Paro en general 20,4 Situación económica 8,9 Situación económica 17,9 Poca dureza penas 83 Poca dureza penas 10,O Falta de educación 52 Falta de educación 8,6 Estructura social injusta 42 Pérdida valores morales 4,8 Pérdida valores morales 3,3 Estructura social injusta 4,4 Tnfluencia TV/cine 2,5 Influencia TV/cine 2,5 Excesiva tolerancia social 2,o Excesiva tolerancia social 213 Falta preocupación 0,9 Falta preocupación 2s Ineficacia política 0,7 Ineficacia politica 16 NIS, N/C 0,4 NIS, N/C 0,7 Otras 09 Otras 0,4 % 1." + 2." + 3."' % Razones 3." Jugar Total Razones total Total Incremento consumo drogas 16,O Paro en general 70,O Situación económica 14,8 Incremento consumo drogas 67,5 Paro en general 14,l Situación econbmica 41,6 Falta de educación 12,3 Poca dureza penas 30,8 Poca dureza penas 11,9 Falta de educación 26,l Pérdida valores morales 63 Estmctura social injusta 14,6 Estructura social injusta 60 Pérdida valores morales 14,4 Falta preocupación 4,3 Influencia TV/cine 89 Excesiva tolerancia social ' 4,l Excesiva tolerancia social 875 Influencia TV/cine 3,9 Falta preocupación 7,3 Ineficacia política 3,4 Ineficacia política 53 ,Otras 173 Otras 1,9 NIS, N/C L3 NIS, N/C 0,4 Desviación y control en las sociedades avanzadas Medidas que habría de tomar la Administración (espontáneas/sugeridas) % % Medidas (espontáneas) Total Medidas (sugeridas) Total NIS, N/C Solucionar problema paro Sancionar con mayor rigor Más control de las drogas Más educación Incrementar policías Control de juventud Potenciar guardias de barrio Otras respuestas Reformas sociales Elevar nivel profesional Más ordenlautoridad Incrementar vigilancia nocturna Escolarización Penas más severas Nuevas leyes Concienciación de convivencia Valores morales Mis eficacia policial Potenciar policia autónoma Centros de rehabilitación Reinserción social Centros de infancia públicos Agilización de la Adm. justicia Colaboración vecinos/policía Centros asistenciales Pena de muerte Reforma del sistema penal Control drogzs Eliminar imágenes violencia Mejor calidad de vida Entendimiento policía/jueces Reestructuración policial Medicina preventiva Ninguna Solucionar probIema paro 40,2 Más control de drogas 25,9 Potenciar guardias de barrio 20,l Más educación 16,s Sancionar con mayor rigor 15,5 Centros de juventud 14,l Penas mis severas 13,3 Incrementar vigilancia nocturna 9,9 Reformas sociales 9,4 Potenciar policia autónoma 7,6 Más ordenlautoridad 72 Incrementar policías 63 Elevar nivel profesional 5,5 Centros de infancia públicos 2,6 Centros asistenciales 23 NIS 0,7 upapersa: Revista de Sociologia Actitudes ante las leyes y jueces (% total) DesaActitudes Acuerdo cuerdo NIS N/C La Ley es igual para todos ........................ 31,4 65,O 3,6 Si las leyes fuesen más duras habría menos delincuentes ........................................ 68,3 27,l 4,7 Los delitos de sangre tendrían que castigarse con más severidad .............................. 84,7 10,8 4 ,4 Hoy en dia casi compensa cometer un robo ... 39,l 52,7 82 Los juzgados y 10s jueces están desbordados ... 78,8 8,7 12,6 Lentitud y pesadez de la justicia española ...... 90,7 2,3 7,o Seria conveniente un mejor entendimiento policía/jueces .......................................... 82,2 3,5 14,3 El fiscal del distrito debería garantizar seguridad/proteccián ................................... 64,6 6,8 28,6 El fiscal del distrito tendría que dirigir la investigación policia1 .............................. 60,4 7,5 32,l Los jueces deberian actuar con más rigor/dureza ................................................ 73,7 14,7 11,6 La gente no colabora con la justicia ............ 89,8 62 41 Si existiera el jurado se aplicaria mejor la justicia ............................................... 61,6 14,6 23,8 ...... La práctica del soborno no es infrecuente 53,4 18,3 28,3 La gente ha perdido conñanza en la justicia es- ............................................. pañola 812 12,3 63 Desviaci6n y control en las sociedades avanzadas BIBLIOGRAFIA Bonnemaison, Face d la d2linquence: prévention, répression, solidarité, rapport au Premier Ministre, La Documentation Francaise, Paris 1982. Coing, H. y Meunier, Ch., Insecurité Urbaine?, Ed. Anthropos, Paris 1980. Comissió Tecnica de Seguretat Urbana, <(Informe del Grup de Treball d'Anllisis, Ajuntament de Barcelona 1985. Comissió Tecnica de Seguretat Urbana, <(Propostes &actuació sobre Seguretat a Barcelona,, Ajuntament de Barcelona 1985, a. Dirección General de Policia, <(La delincuencia común en 1984)>, D. G. de la Policia, Madrid 1985. Dulong, R., Com la inseguretat desafia el socibleg, en apapers>>, revista de Sociologia 24 (1985), pp. 145-157. - y otros, Imaginaires de I'insécurité, Librairie des Meridiens, Paris 1983. 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