¿Privatización o desprivatización? : Contribuciones recientes a la sociología de la familia
Abstract
Obres ressenyades: Jean KELLERHALS et al., Microsociologie de la famille. París: Presses Universitaires de France, 1984; Michael MITTERAUER & Reinhard SIEDER, The European Farnily. Chicago: The University of Chicago Press, 1982. Christopher LASCH, Refugio en un mundo despiadado. La familia: ¿Santuario o institución asediada? Barcelona: Gedisa, 1984. C. C. HARRIS, The Family and Industrial Society. Londres: George Allen & Unwin, 1983.
Full text
<PRIVATIZACION O DESPRIVATIZACION? CONTRIBUCIONES RECIENTES A LA SOCIOLOGfA DE LA FAMILIA Lluís Flaquer (Universitat Autdnorna de Barcelona) JEAN KELLERHALS et al., Mimosociologie de la farnille, París, Presses Universitaires de France, 1984. MICHAEL MITTERAUER & REINHARD SIEDER, The Ezlropean Farnily, .&cago, The University of Chicago Press, 1982. CHRISTOPHER LASCH, Refugio en un mundo despiadado. La familia: ¿Santuari0 o institución asediada?, Barcelona, Gedisa, 1984. C. C. HARRIS~ The Farnily and Industrial Society, Londres, George Allen & Unwin, 1983. Uno de 10s temas que más ha centrado la atención de 10s estudiosos de la sociología de la familia en 10s últimos años ha sido el de la privatizaci6n. El auge de 10s movimientos femínistas en la década de 10s setenta, la aparición en escena del pacifisme y del ecologismo, la crisis econdmica y la crisis consiguiente del modelo de civilización occidental, el crecimiento del paro y su instalación en cotas estructurales y, en el caso particular de
<(Papers>>: Revista de Sociologia nuestro país, el desencanto producto de la transición democrática fueron factores contribuyentes a una mayor valoración de 10 privado y 10 cotidiano. No es de extrañar que fuera precisamente en el campo de la sociologia de la familia --el ámbito institucional donde se produce en gran parte 10 privado en nuestra sociedaddonde ese interés se manifestara más vivamente. En este trabajo me propongo recensionar cuatro obras recientes que abordan el estudio de la familia, utilizando como hi10 conductor el tema de la privatización que se halla presente en mayor o en menor medida en todas ellas. Seguramente Microsociologie de la famille no hubiera podido ser escrit0 sin las experiencias teóricas que Jean Kellerhals y sus colaboradores de la Universidad de Ginebra cosecharon en el curso de la realización de la investigación que dio lugar a la publicación de Mariages au quotidien (1982). En esta obra, Kellerhals daba cuenta de 10s resultados de la encuesta longitudinal efectuada sobre casi 600 parejas de nacionalidad suiza que celebraron su primer matrimonio en 1974-1975 en el cantón de Ginebra. Las entrevistas tuvieron lugar poc0 después de matrimonio, a 10s dieciocho meses y a 10s cuatro años tras su celebración. La investigación se interesaba por el carácter de 10s <tnuevos matrimonios% de mediados de 10s años setenta, tras las transformaciones de la demografia y la ideologia familiares de 10s sesenta (aumento de las tasas de divorcio, estancamiento de 10s matrimonios posdivorcio, descens0 de las tasas de nupcialidad, incremento de la cohabitación, debate sobre la contracepción y el aborto, puesta en cuestión de 10s roles sexuales tradicionales, etc.). En particular, la investigación se proponía sondear las relaciones existentes entre el estatus social y 10s modelos de intercambio conyugal. En la presentación 10s autores se interrogaban sobre el alcance real de la privatización, noción ambigua, segdn ellos, que puede referirse tanto a un comportamiento que no est4 detexminado erfplícita y obligatoriamente por reglas sociales exteriores al sujeto como a una conducta que no obedece, en sus determinismos, a las divisiones sociales más importantes (o sea, que está s610 modelada por variables psicológicas o biológicas). A la luz de esta distinción, y dando por sentado que, al menos en el primero de 10s dos sentidos apuntados, la privatización sí se da, 10s autores trataban de averiguar, en sus propias palabras, <thasta qué punto y cómo, bajo la égida de la privatización, la formación del lazo conyugal y la adopción de un estilo particular de funcionamiento traducen una determinada estrategia por la cua1 10s individuos negocian su lugar en la sociedad, la identidad que se dan, las tareas que quieren desempeñar, todo ell0 en función principalmente de las bazas que les adjudica su posición de clasc>> (p. 15). Microsociologie de la famille recoge 10s frutos de este planteamiento al tiempo que pretende ser un breve compendio y un balance critico de las
teorías mis recientes en el campo de la sociología de las interacciones familiares (por oposición a la de las instituciones familiares: de ahí el titulo de microsociología). Sin embargo, Kellerhals y sus colaboradores inician la obra con un breve repaso de las principales teorías de la familia como institución y su inserción en la sociedad global, entre las que destacan la de Burgess et al., Goode, Parsons, Ari&, Sennett, Roussel y otros. A continuación, señalan las contradicciones normativas inherentes al modelo del <tcompañerismox, (tensión entre fusión e individualismo, dialéctica entre cambio y permanencia, igualitarismo y desigualdad y oposición entre normas de intercambio separativas y comunitarias). El compañerismo estará caracterizado, según 10s autores, por la precaria búsqueda de figuras de compatibilidad parcial y conflictiva entre esas normas. El concepto de privatización es tan ambigu0 como el de compañerismo. La tesis de la privatización, defendida por vez primera por TocqueviIle en La democracia en América hace ya más de ciento cincuenta años, choca, llevada hasta sus últimas consecuencias, con la cuestión de la homogamia. La privatización, concebida como la autorización cultural concedida a 10s cónyuges para dar rienda suelta a sus preferencias en la constitución y en la organización de su unión, no es Óbice para que siga existiendo un elevada grado de homogamia con una ligera tendencia hacia la hipergamia (fen6meno consistente en que las mujeres se casen con maridos cuyo estatus es alga superior al suyo). Asi pues, fuera erróneo asimilar privatización e independencia estadística entre divisiones sociales y organización familiar. Por el contrario, se puede considerar el movimiento occidental hacia la privatización de manera dialéctica: <(por mediación de la libertad de las elecciones (impregnadas por 10s valores de la sociedad civil) se garantiza una (Esmosis entre grupo familiar y ambiente social. Los familiares, en el ejercicio de su libertad, se convierten en 10s garantes de su propio control)> (p. 26). Pero no hay que olvidar que, a pesar de la insistencia ideológica en el tema del compañerismo, en las sociedades industriales se da una gran diversidad de familias desde el punto de vista de la interacción interna. Los autores pasan revista a las tipologias más conocidas en este sentido (Roussel, Menahem, Reiss, Farber, Michel) y proponen una nueva clasificación basada en la noción de jerarquia de adscripciones según la prioridad que pueden adoptar en la construcción simbólica de la realidad familiar las tres instancias de organización que se dan en toda familia contemporánea: el <(nosotros-pareja)>, el ctnosotros-familia)> y el <cyo)> individual. Fuera interesante, señalan 10s autores, cruzar esas tipologías basadas en el estilo de las interacciones con las diferentes formas estructurales de las familias (con im sola genitor, posdivorcio, ampliadas, etc.). El resto del libro est6 consagrado al análisis de 10s roles conyugales,
&'apers,: Revista de Sociologia a la noción de poder familiar y a 10s procesos de negociación y conílicto, de una parte, y al lugar que ocupa el niño dentro de la familia y a las medidas de adaptación familiar según criterios de estabilidad, satisfacción y ajuste. Las aportaciones rnás importantes se centran en la propuesta de un modelo culturalista genético de 10s procesos de intercambio que permita dar cuenta de la negociación de 10s valores tanto en el sentido de que 10s actores pueden compararlos por medio de criterios diferentes como en el sentido de que pueden considerarlos rnás o menos centrales al intercambio. En efecto, en punto al poder relativo de 10s dos cónyuges y a la distribución de competencias entre ellos se ha argiiido con Blood y Wolfe (1960) que el poder de un actor en la orientación de una interacción es tanto mayor en la medida en que sus recursos son comparativamente importantes. Esta visión es excesivamente restrictiva, pues identifica recurso con bien socio-económico, tiende a centrarse en el análisis puntual de las decisiones, que por su propia naturaleza tienen un carácter secuencial, y privilegia 10s resultados de las *decisiones en detriment0 de 10s procesos que las preceden y acompaiian. Los autores rechazan este punto de vista demasiado simplista y conceden una mayor importancia a 10s aspectos normativos y mlturales del proceso de toma de decisiones.' En una perspectiva fenomenológica, Kellerhals y sus colaboradores analizan, en este sentido, el alcance que tiene en las relaciones entre 10s esposos la construcción simbólica de la realidad y 10s procesos de legitimación y deslegitimación. Partiendo de una noción rnás dinámica de rol conyugal que tenga rnás en cuenta la construcción y la negociación *de las reglas de intercambio que las expectativas prefijadas, 10s autores proponen el estudio del powering rnás que del poder propiamente dicho, aspecto que cada vez cobra mayor importancia con la privatización de 10s comportamientos familiares. Así, es interesante su distinción entre polcuoir d'alloication y pozluoir de détermination. Este último se definiria como la posibilidad de fijar el importe rnás o menos elevado de 10s recursos de que dispone .el grupo familiar, mientras que el primer0 se referiria a la simple adjudicación de cada recurso a cada uno de 10s cónyuges. Si bien en materia de adju- ,dicaciÓn las normas y prácticas se han vuelto recientemente bastante igualitarias, no sucede 10 mismo con el poder de determinación en que el predominio masculino sigue inalterado. Para comprender, pues, la distribución del poder dentro de la farnilia habría que hilar delgado y hacer distinciones mis finas. Por ejemplo, hay que notar las victorias pirricas que se dan cuando el ejercicio efectivo del poder por parte de uno de 10s cónyuges trae consigo represalias afectivas 1. Para una crítica de las concepciones tradicionales del ejercicio del poder a itravCs de la toma de decisiones, véase Lukes (1985).
~Privatización o desprivatización? o la pérdida del interés en la relación por parte del otro. Igualmente habria que tener en cuenta, en 10s procesos de intercambio, la importante distinción entre las reglas de evaZuacFci6n, que son 10s criterios utilizados por 10s esposos para evaluar sus contribuciones y prestaciones domésticas respectivas, y las reglas de intercambio (o de reparto), por las cuales se decide cuál de 10s dos cónyuges da qué cantidad de cuál recurso en compensación de qué otra. La regla de evaluación y la de intercambio se hallan en una perspectiva de reciprocidad, pues el intento por parte del grupo de modificación de su o sus reglas de intercambio puede acarrear una modificación de 10s criterios de evaluación en lugar de un nuevo reparto de tareas en si. Por Último, cabe señalar que en punto al análisis de 10s procesos de intercambio hay que considerar asimismo su amplitud, tanto en el sentido de la duración de 10s ciclos como de la pertinencia de 10s recursos (número y tipo de 10s recursos contemplados). En contraste con el breve texto informativo acabado de comentar, el libro de Mitterauer y Sieder sobre la familia europea tiene otras pretensiones puesto que se trata de una obra con un vasto aparato erudito y bibliográfico (además de un buen indice onomástico y temático y de una bibliografia general que ocupa unas cincuenta páginas, incluye una bibliografia selecta al final de cada capitulo). Como nos informa Peter Laslett en el prefacio, constituye la traducción inglesa de un texto alemán publicado originalmente en 1977 que en breve tiempo se ha convertido en la introducción standard a la historia de la familia en 10s paises de habla alemana. Michael Mitterauer es catedrático de Historia 'Económica y Social en la Universidad de Viena y, en colaboración con Reinhard Sieder, también del Instituto de Historia Económica y Social de la Universidad de Viena, ha investigado preferentemente la estructura de la familia como unidad de producción en tiempos preindustriales utilizando las ricas fuentes que se encuentran en las antiguas posesiones del Imperio Austrohúngaro, fuentes, en opinión de Laslett, mucho más completas que las inglesas. Cuando se habla de la familia europea habria que añadir, sin embargo, que 10s autores se refieren sobre todo a la de Europa central y occidental, aunque Laslett no deje de señalar en el prefacio diferencias importantes entre el caso inglés y el centroeuropeo. Entre esas muchas diferencias habria que advertir en especial la existencia en Europa central de numerosas regiones con predominio de la familia troncal, y cabe recordar que precisamente a propósito de dicho extremo se entabló la conocida polémica entre Laslett (Laslett & Wall, eds., 1972; Wachter et al., 1978) y Berkner (1972a, 1972b, 1976 y 1977). Pero volviendo al texto que nos ocupa, Mitterauer y Sieder conceptualizan la transición de la familia preindustrial a la moderna como un proceso
I itPaperss: Revista de Socioiogia I de privatización. No obstante, para ellos el concepto de privatización tiene un sentido diferente que para Kellerhals y sus colaboradores. Para Mitterauer y Sieder la privatización consiste ante todo en la separación entre el campo de la producción y de la reproducción, entre el mundo del trabajo y de la residencia, entre la esfera profesional y laboral y la privada. Esta escisión, a su vez, permite que en la vida familiar, como sede de 10 privado, predominen cada vez con mayor fuerza una intimidad, un emocionalismo y un sentimentalismo crecientes. La familia se hace mis privada y sus funciones quedan limitadas a 10s campos de la reproducción y la socialización, sobre todo a cargo de las mujeres, que en la familia burguesa de nuevo cuño pierden del todo sus antiguas funciones productivas. Esta evolución incluso se refleja en 10s hábitos lingiiísticos. En alemán se empezó a utilizar el término Familie, adaptación del francés famille, durante el siglo XVIII para denotar la nueva realidad de la familia nuclear emergente en Europa central, pero con una existencia ya consolidada en Europa occidental. Este proceso de transición, sin embargo, presenta diferencias importantes según las regiones y las clases sociales, y en 10s ambientes campesinos no llegó a culminar hasta tiempos muy recientes. Como reza el subtitulo del libro (Patriarchy to Partnership from Middle Ages to the Present), este dilatado proceso, que se plasma en la pérdida progresiva de funciones por parte de la familia y en la gradual implantación de la familia nuclear, puede entenderse como el paso de una institución familiar basada en una estructura rígidamente jerarquizada (patriarcado) a una asociación de individuos (partnership). Todos 10s miembros de la familia han conseguido una mayor independencia y conquistado el derecho a vivir sus propias vidas, y ello tanto 10s miembros de la pareja conyugal como padres e hijos en sus relaciones mutuas. Uno de 10s aspectos mis notables a través del cua1 se manifiestan todos esos cambios es la aparición del ciclo familiar moderno. Para Mitterauer y Sieder la familia contemporánea se basa sobre todo en un ciclo familiar característic~ que la diferencia de otras realidades familiares. En la familia moderna el nacimiento de 10s hijos se concentra en un período muy reducido del período fértil de la mujer, al inicio de la vida matrimonial (10 cual naturalmente supone una cierta planificación y por tanto control de nacimientos), en lugar de espaciarse a 10 largo de la misma. Este hecho, unido a cambios demográficos importantes como el descens0 de la edad del matrimonio, la disminución de las tasas de natalidad, de fecundidad, de mortalidad y, especialmente, de mortalidad infantil, confiere a la familia moderna uno de sus rasgos mis característicos y est6 en consonancia con esa típica concentración suya en las tareas reproductivas. Si a todos esos fenómenos unimos el aumento de la esperanza de vida en las sociedades industriales, aparece otro
de 10s rasgos del ciclo familiar moderno: el dilatado período durante el cua1 10s esposos, tras la crianza de 10s hijos, viven solos. Se trata de la lllamada familia posparental o también eempty nest (nido vacio), cuyo aumento tanto en números absolutos como relativos plantea problemas cada vez mayores a las autoridades asistenciales de las sociedades contemporáneas. Sin embargo, se& las regiones, la incidencia de la familia posparental y de 10s hogares unipersonales formados por ancianos solitarios es muy distinta. En el caso de Austria, por ejemplo, en la actualidad tenemos que en la ciudad de Viena más del 50 % de las mujeres viudas, clivorciadas o solteras de más de 65 años viven en hogares unipersonales, mientras que en las regiones rurales de la Baja Austria esta proporción desciende al 7 %. Para concluir, hay que decir que, a pesar del acopio de interesarttes datos históricos, 10s autores no logran elaborar una teoria convincente y compleja de la transición familiar. A 10 sumo, echan mano de teorías sociológicas ya clásicas --como la de la pérdida de funciones, la del paso del escatus al contrato, y en general de 10s manidos esquemas dicotómicosque son ampliamente desbordadas por la rtqueza del material histórico y cuyas limitaciones han ido apareciendo en 10s análisis sociológicos mis recientes. Volveremos sobre este problema al comentar el libro de Harris. Sin duda alguna, las contribuciones mayores de Mitterauer y Sieder son 10s datos aportados sobre la familia como modo de producción (y no sobre las relaciones que se dan en su seno) en las distintas regiones de Europa central y, de otra parte, sobre 10s cambios intervenidos en su ciclo de desarrollo. En su libro sobre la familia, Christopher Lasch viene, en cierto nlodo, a paliar esta deficiencia, puesto que su análisis se centra casi exclusivamente en 10s cambios experimentados por la personalidad y el carácter de las relaciones humanas a raíz de las transformaciones más recientes de las prácticas e ideologías familiares. Refugio en un mundo despiadado, como confiesa su autor, es un estudio sobre la intersección de la teoría, la ideologia y la práctica social. Lasch arremete en contra de la tradición funcionalista de las ciencias sociales, que al insistir en la interdependencia de 10s fenómenos sociales, ve la sociedad, al igual que la economia política a principios del siglo XIX, como un conjunt0 de procesos sociales abstractos y no como el producto de luchas concretas por el poder llevadas a cabo por agentes humanos. De la misma forma que la economia política tuvo un efecto mistificador impidiendo la comprensión de 10s verdaderos cambios que trajo consigo el capitalisme (socialización de la producción), la ciencia social contemporánea ha entorpecido el pleno entendimiento de las transformaciones de la familia actual (socialización de la reproducción). En efecto, la sociologia de la familia no nos explica 10 que más nos interesa saber, es decir, <(por qué la
<{Papers>>: Revista de Sociologia vida familiar se ha tornado tan penosa, el matrimoni0 tan frágil y las relaciones entre padres e hijos tan llenas de hostilidad y recriminaciones>> (p. 23). La historia de la sociedad moderna representa, en cierto modo, la afirmación del control societari0 sobre las actividades que antes estaban en manos de 10s individuos o familias. De la misma forma que, en la primera etapa de la Revolución Industrial, 10s capitalistas sacaron la producción del hogar, donde se hallaba bajo el control de la familia, y la colectivizaron trasladándola a la fábrica y que, mis tarde, con la organización científica del trabajo, despojaron al trabajador de sus saberes tradicionales y 10 desprofesionalizaron, en un proceso parecido, se ha producido una socialización de la reproducción que ha conducido a la proletarización de la paternidad y la maternidad. La crisis de la familia se ha venido gestando desde hace más de cien años. Esta crisis est6 relacionada con la progresiva socialización de la reproducción que ha afectado a la vida familiar, por la cua1 médicos, psiquiatras, asistentes sociales, funcionarios del tribunal tutelar de menores, educadores y expertos en pedagogia infantil pasaron a extender su control sobre la vida privada de las personas volviéndolas mis dependientes de las clases directivas y profesionales y erosionando su capacidad de esfuerzo propio e invención social. Como dice Lasch, <(en un momento en que el capitalisme no s610 ha sobrevivido a su utilidad sino creado las condiciones para su propia supresión, se han atrofiado el deseo y la capacidad para reemplazarlo)> (P. 21). Así, la tesis que sostiene Lasch podria conceptuarse como una tendencia hacia la desprivatización, aunque él no utilice explícitamente este termino. Las mismas fuerzas que han empobrecido el trabajo y la vida cívica y que han contribuido, por 10 mismo, a establecer la familia como un cobijo emocional, como refugio en un mundo despiadado, están invadiendo cada vez más el reino de 10 privado y su dtimo bastien, la familia. Entre esas fuerzas cabe destacar sobre todo la intervención creciente del Estado y de las grandes corporaciones que, a partir de la expansión del aparato asistencial y de la programación del ocio, han expropiado 10s saberes propios de 10s padres sobre la crianza de 10s hijos, han privado a 10s ciudadanos de su capacidad de inventiva social y han situado la esfera privada bajo el imperativo de la razón instrumental. Dicho de otra forma, 10s especialistas han penetrado también en el dominio de la reproducción, con 10 cua1 10s ciudadanos han perdido su último reducto de privacidad y se han vuelto del todo inermes e indefensos. Así, la ética del trabajo, propia de la familia liberal burguesa, ha cedido el paso a la ética de la supervivencia y de la gratificación inme- &ata. Es el tema del narcisisrno que Richard Sennet explorara magistralmente en El declive del hombve pu'blico (1978) y que el mismo Lasch sigue
ahondando en The Minimal Self, su obra más reciente. No es de extrañar que el lamento de Lasch haya sido interpretado por algunos de sus críticos como un programa de restauración de la familia burguesa y como una acusación contra el mismo movimiento feminista. Para Lasch el proceso de desprivatización a que nos estamos refiriendo pasa básicamente por una medicalización de la sociedad, la cua1 se ha convertido de un inmenso hospital donde 10s ciudadanos son tratados como enfermos. Bajo esa nueva orientación la culpa y el pecado se convirtieron en conceptos médicos y el delito fue despojado de su carga moral pasando a ser considerado como resultado de una socialización deficiente. Esa nueva perspectiva autorizó el tratamiento de 10s <tinadaptados>> y <<desviados)>, conceptuados más como casos patológicos que como personas con plena responsabilidad. De esta forma, la noción de medicina preventiva penetraba en el campo del derecho penal, donde las teorías retributivas erm abandonadas y sustituidas por las medidas preventivas contra la peligrosidad social. La expansión de 10s servicios de la salud, educación y bienestar -y no hay que olvidar que en Estados Unidos las profesiones asistenciales se formaron entre 1900 y 1930destruyó la capacidad de la familia para satisfacer sus propias necesidades y asi, en un circulo vicioso, justificó su crecimiento continuado. La sustitución de la política por la terapia en el mundo del trabajo (expertos en relaciones humanas), la glorificación del consumo como panacea universal y como paliativo de las privaciones sufridas en la vida laboral, la cultura de masas y la publicidad, Pa creación de una cultura juvenil, sin olvidar la intervención de 10s asistentes sociales en las familias inmigrantes cuyas pautas no se ajustaban a 10s patrones de la clase media americana, completan el cuadro de la intrusión progresiva de la sociedad en el últim0 bastión de la privacidad. Si bien algunos de estos fenómenos constituyeron cierto progreso -fin del oscurantismo en materia sexual, liberación de las coacciones tradicionales y religiosas, avance real de 10s conocimientos-, representaron al fin y al cabo un sometirniento más completo de 10s ciudadanos a formas más sutiles de control social. El libro viene a ser una crónica de este proceso, sobre todo a través de las formulaciones de la ciencia social que contribuyeron y, al mismo tiempo, justificaron esta intrusión. El autor se ceba especialmente en la sociología de la familia oficial -desde Burgess y Locke hasta Parsons-, en la distorsión provocada por la recepción de la teoria psicoanalítica en Estados Unidos -a la que Parsons no es en absolut0 ajeno-, en la escuela de la cultura y la personalidad y en 10s análisis antropológicos de Malinowski y de Margaret Mead. Así pues, la obra se puede leer como una versión crítica de la sociologia de la familia americana, en la cua1 el autor trata de rescatar las contribuciones de algunos heterodoxos como Car1 Zimmerman y Wil-
ctPaperss: Revista de Sociologia (1977) Harris, C. C.: Changing Conceptions of the Relation between Family and Societal Form in Western Society, en (Richard Scase (ed.), Industrial Society: Class, Cleavage and Control, Londres, George Allen & Unwin, pp. 74-89.. (1982) Kellerhals, J.: Mariages au quotidien: Inégalités sociales, tensions culturelles et organisation familiale, Lausana, Pierre-Marcel Favre. (1972) Laslett, Peter y Wd, Richard (eds.): Household and Family in Past Time, Cambridge, Cambridge University Press. (1985) ~ukes; Steven: E2 poder: Un enfoque radica2, Madrid, Siglo XXI. 119781 Sennett, Richard: El declive del hombre pdblico, Barcelona, Península. (1977) Stone, Lawrence: Family, Sex and Marriage in England 1500-1800, Londres, Weidenfeld & Nicolson. (1978) Wachter, Kenneth W., Hammel, Eugene E. y Laslett, Peter: Statistical Studies of Historieu& Social Structure, Nueva York, Academic Press.