La emigración española a Alemania
Abstract
Harms, Hans
Full text
LA EMIGRACION ESPAÑOLA A ALEMANIA Hans Harms ( Instituto de Politica Social Preventiva. Wuppertal) El estudio que ahora publicamos se realizó el aiio 1980, es decir, hace seis años, por 10 que podría parecer que se trata de un tema sin actualidad, que pertenece ya al pasado. Sin embargo, nuevas investigaciones * basadas en 10s mismos resultados demuestran que el tema no ha perdido su actualidad y que la situación real del retornado no ha cambiado, por desgracia, favorablemente en muchos aspectos. Nuestra investigaci6n pretendía analizar y valorar dos facetas del mismo hecho: primero, un análisis de la situación concreta del retornado; y segundo, hasta qué punto tal situación suponía un problema para la sociedad española. Se& la teoria sociológica, un hecho toma caracteres de problema social cuando los que detentan el poder y ocupan puestos de relevancia social consideran tal hecho como indeseable tanto iritrínsecamente como por sus dimensiones. Definir un hecho como problema lleva consigo la legitimación de medidas encaminadas a darle soluciones adecuadas. En nuestra investigación encuestamos a grupos de relevante poder social -partides políticos, sindicatos, Iglesia, prensa, investigadores y Ad- * Hijtger, C., Rernigrationsbedingungen und -Probleme spanischer Arbeitsernigrantes, en <<VIA Materialien zum Projektbereich~, ctAusliindische Arbeitsnehmera, 42/43, juli0 1985, pp. 165-191. G11-Hidalgo, C., Rückwanderung uyd Re-Migrationsprobleme spanischer Ernigrantes und deren Familien, en: ctInformationsdienst zur Ausl3inderarbeit)>, núm. 111985, pp. 16-20.
<<Papers)>: Revista de Sociologia ministraciónsobre la cuestión de si se habian planteado tal hecho como problema. Quisiéramos que nuestro estudio contribu~a a dar a conocer el problema del retornado y a que se tome conciencia de la situación de unos hombres que se desprendieron con dolor de su patria; ni el país receptor de emigrantes concedió consideración o valor a tal hecho, ni el país emisor, al retornar, considera problemática su situación ni intenta, por 10 tanto, al menos en la medida necesaria, crear medidas prácticas que resuelvan eficazmente este problema social. Los hijos de 10s retornados, ¿un problema social? En la crítica situación económica actual, a 10s responsables en la RFA no se les ocurre nada mejor que buscar cabezas de turco: 10s extranjeros. Se trata de una solución cómoda que desvia la opinión pública de 10s propios errores y que es aceptada por la mayoría de la población. Se olvida que el bienestar alcanzado no hubiese sido posible sin 10s extranjeros; se pasa por alto que 10s hijos de 10s extranjeros, en su mayor parte, han nacido y crecido aquí, con 10 que prácticamente son alemanes. Nosotros 10s hicimos acudir para trabajar, y ahora, aquellos para 10s que no hay trabajo, sencillamente tienen que marcharse. Los intereses económicos son mis importantes; 10s intereses y perspectivas vitales de 10s perjudicados no nos conciernen en absoluto. Es muy signiíicativo que hasta la fecha apenas se hayan llevado a cabo investigaciones sobre la situación de 10s niños y jóvenes tras el regreso a la <{patria)>. Lo que espera a dichos niños y jóvenes tras el retorno se pone de relieve, como punto de partida, en un estudio exploratorio realizado en España el año 1980 y cuyos resultados se resumen a continuación. Motiva del retorno <(El retorno es el sueño de todo emigrante.9 Sin duda, esta frase es válida de modo absoluto para la primera generación de emigrantes, pero también para la mayoría de sus hijos. En general, 10s extranjeros no saben con exactitud cuánto puede durar su estancia en la RFA ni en qué momento podrán retornar a la patria. Uno 1. Domínguez, J., 1979, p. 52.
La emigración espaiiola a Alemania de 10s motivos es, entre otros, su inestable estado jurídica, que les obliga una y otra vez a tomar decisiones a corto plazo sobre proyectos económicos, formación de 10s hijos, etc., y que se mueve constantemente en dos direcciones: por un lado el regreso a la patria y, por el otro, una estancia más larga en el país adoptivo. Las investigaciones concernientes a las motivaciones de 10s que retornan * forman un cuadro muy diversificado, pero en todas ellas se encuentran causas del tip0 de nostalgia, soledad, aislarniento, estar harto de <(la vida en Alemania)>, separación de la familia y, en investigaciones más recientes, la educación de 10s hijos. Estos motivos juegan un papel mucho ma's importante que 10s más específicos, como paro, enfermedad o suficiente dinero ahorrado. Estas causas se reflejan asimismo en las respuestas de 10s entrevistados que retornan a su país (para más detalles, véase Harms/Hogefeld, 1981, pp. 247-252). En todas las entrevistas quedó muy claro que la primera generación de emigrantes está fijada en un retorno; más pronto o mis tarde, pero en cualquier caso quieren volver. Esta perspectiva de regreso de 10s padres ejerce su influencia sobre 10s hijos, 10s cuales pierden así, muy a menudo, la motivación para terminar aquí 10s estudios o para mejorar sus conocimientos lingiiísticos. Este hecho conduce a que no estén suficientemente preparados para una estancia duradera en el país adoptivo y que se vean obligados al reg res^.^ Encontramos a continuación 10s motivos emocionales, a 10s que frecuentemente se reducen también datos como <(enfermedada, puesto que las molestias son de variada naturaleza psicosomática y desaparecen de inrnediato al llegar a la patria; ciertamente 10s motivos emocionales se racionalizan la mayoría de las veces. Dicha situación emocional lleva, a menudo, a un regreso repentino, espontáneo y poc0 planeado, principalmente de 10s emigrantes que viven solos. La razón concreta es muchas veces un detalle sin importancia que constituye ala gota que colma el vaso)>: Cerase pone igualmente de relieve que el retorno de muchos emigran2. Cazorla Pérez, J., entre otros. Manuscrit0 no publicado, 1979, p. 2. 3. De modo semejante se expresa Mertens en: ctEinwanderung und Einbiirgerung Ausl. Arbeitnehrner}, (Emigración y naturalizaci6n de trabajadores extranjeros), protocolo de un coloquio de la Fundación Werner Reimer (Bad Homburg) del 22 al 24 de octubre de 1979. 4. Andrés Delgado, asistente social espaiiol en Remsched, nos habló de tales casos en 10s que cttrabajadores)> españoles, en un abrir y cerrar de ojos decidian marcharse, cosa que lamentaban, la mayoría de las veces, pasado muy poc0 tiempo.
<{Papers)>: Revista de Sociologia tes se basa, únicamente, al igual que su emigración, en motivos individuales (Cerase, 1974, p. 248). Cerase divide 10s motivos del retorno en cuatro tipos: 1. Return of conservatism (retorno de tip0 conservador): reemigrantes que viven largo tiempo en el país adoptivo pero no buscan allí integración alguna, sino que intentan ahorrar al máximo para disfrutar de una mejor posición económica y social tras el retorno. 2. Return of innovation (retorno de tip0 innovador): número reducido de reemigrantes que pasa un tiempo relativamente largo en el extranjero, consigue una cualificación profesional y dispone de buenos ahorros pero no sabe decidirse a permanecer definitivamente en el país adoptivo; en este grupo se trata de aquellos que influyen de modo innovador y cambian las estmcturas en las comunidades y regiones de su país de origen. 3. Retur8 of retirement (retorno con vistas al retiro): reemigrantes que <(se retiran)> tras el regreso a la patria y que quieren vivir del dinero ganado y ahorrado en el extranjero. 4. Return of fdure (retorno del fracasado): en su mayor parte reemigantes que no pueden acostumbrarse a las condiciones de vida y trabajo del país adoptivo y que tras un tiempo relativamente corto regresan a su país como <cfracasados)>. Los tipos 1-3 todavía se encuentran en la actualidad, pero el tip0 4, el fracasado, no juega ya ciertamente nin& papel importante, ya que el flujo de ictrabajadores extranjerow se frenó, en general, el año 1973. Es decir, que 10s extranjeros que se encuentran actualmente en la RFA residen aquí por 10 menos desde hace 7 años, con excepción de 10s familiares que han acudido posteriormente. Ciertamente, ni en las encuestas citadas (Cazorla-Pérez, Sánchez López y Pascual, 1979) ni en la investigación de Cerase se trata de las familias de 10s reemigrantes, objeto del presente estudio, sino de trabajadores solos; y las investigaciones anteriores a ellas no son aplicables, sin más, a la situación actual. Hasta 1975-1976, es decir, en el momento en que la mayoria de ernigrantes ya había regresado, seguia siendo muy alto el porcentaje de <ctrabajadores extranjeros, solos, que dejaron a su familia en el país de origen. Desde 1973 dicho porcentaje ha disminuido en favor del grupo de emigrantes que viven con sus familias en el extranjero, teniendo en cuenta que el tiempo promedio de estancia se ha desplazado constantemente hacia arriba. Dentro de este grupo no hay duda de que la situación de 10s hijos ocupa un lugar preferente al planear el tiempo de estancia y juega un papel
La emigración espaiiola a Alemania primordial en el momento de retornar o de permanecer en el país adoptivo. En una nueva investigación sobre la motivación del retorno, un 53 % cita la situación escolar de 10s hijos (Domínguez, 1979, p. 52). Politica del pais de origen ante el retorno También el <{país de origenn respectivo ejerce una considerable influencia en las causas del regreso, aunque, en realidad, no esté interesado en un retorno efectivo de 10s emigrantes. Este hecho se refleja, por ejemplo, en la política de enseñanza. Los representantes del Gobierno español insisten desde siempre en la construcción de escuelas nacionales españolas en la RFA; debe evitarse una integración de 10s niños españoles en la sociedad alemana (Diamant, 1975, p. 74). Esta postura de 10s países de origen se explica en el caso de España por el hecho de que, bajo el régimen de Franco, se pretendía influir sobre qué maestros debían enseñar a 10s niños, y en las escuelas nacionales podían colocarse maestros escogidos por el Gobierno; por otro lado, aún hoy se tiene interés en que no se rompa la relación de 10s españoles residentes en el extranjero con su patria, puesto que se depende de sus divisas. Si las familias extranjeras que viven aquí se decidieran por una estancia duradera, o incluso defbitiva, en el país adoptivo, esto tendría como consecuencia que las inversiones de dinero se harían también en este país. En este caso, ya no se contentadan con las primitivas condiciones de vida en que viven actualmente la mayoría de extranjeros, sino que estarían dispuestos a pagar más dinero por el alquiler de una vivienda o incluso a comprar una en propiedad o a construirla. Hasta hoy, este dinero se manda generalrnente al país de origen para comprar allí una casa, construirla o invertir de alguna otra manera. Los paises de origen dependen, en gran manera, de dichas divisas. En Espaiia-constituye una suma de dinero que algunos años llega a sobrepasar incluso 10s ingresos por el turismp (40 millones de turistas por año con 35 millones de habitantes) (GERM, 1979, p. 117). Por esta razón, 10s paises de origen están interesados en que 10s compatriota~ residentes en el extranjero mantengan la relación con su país. Sin embargo, a nadie le interesa seriamente un retorno efectivo de 10s emigrantes a España. Asi 10 comunicó el director delegado del Departamento de Educación en el Exterior del Ministeri0 de Educación, por ejemplo, con estas palabras: <{Espafia no puede facilitar un retorno masivo de sus emigrantes debido a las condiciones socio-econ6micas.n
<tPap'ers~: Revista de Sociologia Datos sobre el retorno No existen datos estadisticos exactos sobre el retorno de españoles que han vivido un tiempo en un país de la Europa occidental. Otros autores que han realizado estudios sobre la reemigración citan, asimismo, la falta de datos dignos de confianza: <(Resulta paradójico que en una época de cuantificación extrema se disponga de tan pocos datos numéricos utilizables sobre 10s retornos de antiguos emigrantes a su país (Cardelús y Pascual, 1979, p. 248). La misma idea expresa Rhoades (1979, p. 136): dentro de la cantidad extraordinaria de literatura sobre la emigración internacional, no hay nin& Brea concreta de estudio en que falten mis datos empíricos y teoréticos que en el retorno de emigrantes a su país. Los datos de distintas fuentes son, a menudo, contradictorios. Sin embargo, no puede culparse de esta falta de datos exactos únicamente a la Administración española, sino también al comportamiento de 10s propios reemigrantes y, en especial, cuando se trata de niños, a la reglamentación de 10s paises que 10s acogen. Los pocos datos estadisticos de que se dispone son demasiado poc0 diferenciados; por ejemplo, inmigración a Barcelona desde el extranjero. No se distingue entre ciudadanos españoles que retornan y emigrantes extranjeros. Además, s610 un número reducido de españoles se inscriben al cambiar de domicilio. <(Aquí hace todo el mundo 10 que quiere)>, nos dijo un empleado de la oficina del censo en Barcelona? Muchos de 10s que retornan no se dan de baja en 10s paises adoptivos para no ponerse ellos mismos impedimentos a su <(regreso)? a dichos países. Puesto que España no era miembro del Mercado Común, valia para este país la prohibición de entrada a personas de terceros paises (no pertenecientes al MC) reinante en la RFA (como en otros paises del MC). Incluso una persona que hubiera vivido y trabajado veinte años, por ejemplo, en la RFA, no podia <(regresar>>, excepto como turista, a dicho país si ya se había dado de baja y había regresado a la patria por mis de tres meses. Por elío muchos reemigrantes esperaban a darse de baja en el registro hasta que no veían su posición en España asegurada, para poder volver así en cualquier momento a la RFA.6 5. Un indicio de 10 descuidado que se encuentra el censo en Espaiia 10 constituye el caos que se originó en las primeras elecciones tras halizar la dictadura franquista. Personas fdecidas largo tiempo atris recibieron papeletas de voto (en parte votaron), mientras otras, con nuevo domicilio, esperaron en vano o tuvieron que recogerlas en la dirección anterior. 6. <(Cada año regresan, desde 1975, unos 100.000 espaiioles. No se dispone de
La emigración española a Alemania Si es difícil citar datos sobre trabajadores retornados a su país, todavia 10 es más cuando se trata de sus familias, de sus esposas y, principalmente, de sus hijos. Respecto a este grupo encontramos las causas citadas, además de otras: <{La ley de extranjeros no concede permiso de residencia a 10s hijos hasta que han cumplido 10s 16 años. Por esta razón faltan totalmente 10s datos de la oficina para extranjeros referentes a la emigración -y en parte a la salida al extranjerode 10s hijos de 10s 2 millones de trabajadores residentes en este país>> (Diamant, 1972, p. 64). Aparte de esto, no pueden formularse declaraciones mis exactas porque muchos de 10s hijos no viven permanentemente con sus padres en 10s paises adoptivos, ni con sus abuelos o parientes, o internados en su patria, sino que, como dice Luis Zabalegui, <{se les lleva como maletas de un lado a otro, entre España y Alemania>> (Zabalegui, 1974, p. 73). Los datos empleados por el IEE sobre reemigración son sólo aproximados y resultan de las diferencias de las estadísticas oficiales anuales en cuanto a <ctrabajadores extranjeros)> en 10s paises que 10s acogen; sin duda un método muy poc0 exacto, 10 que se reconoce abiertamente. Además, no se toma en consideración, entre otras cosas, el hecho de que las personas emigrada~ no tienen por qué volver forzosamente a su patria, sino que pueden emigrar a otros paises (Pascual, 1970, p. 249). Se& dichos datos oficiales, aunque muy deficientes, retornaron, por ejemplo, solamente de la RFA entre 1973 i 1976, unas 76.000 personas; y entre 1976 y mediados del 1978 aproximadamente otras 70.000; procedentes de Suiza hasta 1976, unas 30.000, y de Francia 57.000 (<{ABC>> del 4-V1980). El IEE no dispone ni siquiera de 10s únicos datos concretos, es decir, del número de españoles que se dan de baja de modo oficial en 10s consulados respectivos cuando regresan, puesto que entre dichos consulados y el IEE no hay cooperación alguna.' Los datos publicados por 10s grandes bancos parecen más fiables. Resultan del retorno de divisas al país de origen, pero también dichos datos se refieren concretamente a 10s propios trabajadores; las indicaciones sobre sus familias son en este caso, igualrnente aproximadas. Según un estudio del Banco de Bilbao, han vuelto a España desde 1973 unos 500.000 emigrantes.' Los únicos datos sobre 10s niños y jóvenes que regresaron se encuentran en cifras exactas porque 10s emigrantes vuelven silenciosamente a nuestro país, igual que un dia 10 abandonaron* (Domínguez, 1979, p. 52). 7. Véase al respecto la entrevista con el colaborador del IEE en GERM, 1979, p. 106. 8. Informe económico del Banco de Bilbao, citado en <{ABC)> el 1-IX-1979.
<{Papers)>: Revista de Sociologia el Gabinete de Estudios sobre Emigración (GESE). El GESE llegó a determinar una cantidad total aproximada de 100.000 niños y jóvenes, teniendo en cuenta el número de trabajadores españoles que viven en el extranjero con esposa e hijos, y tomando como base el número de trabajadores retornados desde 1973. Aunque dicha cantidad puede parecer algo exagerada, creemos que no debe estar muy lejos de la realidad. Elección del lugar de residencia Aunque sea de esperar que muchos de 10s reemigrantes no vuelvan a sus pueblos de origen, sino a zonas industriales urbanas (por ejemplo, Barcelona), sorprende de todos modos que la reemigración en 10s pueblos de Pifiar y Torrecaldera, objetos del estudio presente, sea tan poc0 relevante (especialmente de niños y jóvenes). Miles de personas emigraron de dichos pueblos, pero el número de 10s que retornan no tiene mis de dos cifras. La razón por la que la mayoría de 10s reemigrantes no <(regresana a sus pueblos de origen sino a 10s centros urbanos es que la situación econórnica en dichos pueblos y en toda Andalucía, causa de la emigración, no s610 no ha mejorado sino que mis bien ha ido empeorando. En cuanto a las estructuras, no ha cambiado nada. Actualmente sigue poseyendo el 10 % de la población el 80 % de la superficie aprovechable para la agricultura, mientras que el 90 % tiene que compartir el restante 20 % (Cazorla Pérez, 1978, p. 30). Los miles de millones enviados por 10s emigrantes a su patria en el transcurs0 de 10s nños no han contribuido a la esperada industrialización. Con este dinero se hanciaron proyectos puramente de prestigio, como autopistas y palacios bancarios, se consiguió ampliar la infraestructura, principalmente en Madrid, y se permitió la entrada de aparatos eléctricos y automóviles procedentes del extranjero, cosa que revisti6 al régimen de una aparente política económica muy eficiente y contribuyó con ell0 a su estabilización (Cazorla Pérez, 1979, p. 230). La aAsociaciÓn de Cajas de Ahorrom, creada precisamente al objeto de fundar sociedades y crear puestos de trabajo con las divisas de 10s emigrantes, ha empleado el dinero en otros proyectos que nada tienen que ver con dicha creación de puestos de trabajo para 10s emigrantes (GERM, 1979, p. 117). Lo que se ha llevado a cabo es una <(transformación cosmética)>? Mu9. Cazorla Pérez, J., 1978-1979, p. 24; la misma idea encontramos en Rhoades, R., 1978, p. 144: <tln summary, the intra-European returnee's imptzct on the Andalusian village studied appears to be a case of "cosmetic" economics deuelopment, i.e., a superficial face-lifting with no fundamental change of socioeconomic structures.)> (En
La emigración española a Alemania chos de 10s trabajadores en el extranjero han renovado o han construido nuevas casas en su país de origen, 10 que da a 10s pueblos andaluces una apariencia de bienestar. Pero tras esta fachada no ha cambiado absolutamente nada; las estructuras sociales y económicas siguen siendo las mismas." Es decir, la razón por la que 10s reemigrantes marchan de nuevo en dirección a 10s centros urbanos, directamente o tras una breve estancia en sus pueblos, es la falta de trabajo. A todo el10 se añade un nuevo aspecto, quizá de menor importancia, pero que juega igualmente un papel primordial: en la actualidad la imagen del emigrante que retorna sigue impregnada de la aureola de 10s emigrantes <(de primera hora)>, que regresaban a casa como <{hombres de fortuna)> debido a la enorme diferencia de capacidad adquisitiva de las monedas extranjeras. Bstos habian ganado ya suficiente dinero para construirse una existencia independiente o para retirarse. En 10s tiempos actuales esto prácticamente no es posible: por una parte, está saturado el mercado de las formas posibles de existencia independiente en 10s pueblos andaluces (restaurantes, tiendas pequefias, taxis, etc.); por otra, ya no es posible construir unos medios de vida propios con el diner0 ahorrado en el extranjero debido a la pérdida de poder adquisitivo de la peseta en 10s ÚItimos años, que ha llevado a unos costes de vida semejantes a 10s de la RFA. Puesto que la razón principal de la emigración, como confirma Cazorla Pérez (1978, p. 24), era más de tip0 social que económica, es decir, el deseo de mejorar la posición social tras el retorno y de poder demostrar10 mediante 10s símbolos correspondientes (televisión en color, automóvil, etc., medios de vida independientes o propiedades), el regreso al pueblo natal queda eliminado para muchos de 10s emigrantes que retornan, por las razones ya descritas." Por ello, 10s únicos que vuelven son, generalmente, 10s suma, el impacto de 10s emigrantes europeos que retornan a 10s pueblos andaluces estudiados parece un caso de desarrollo económico ctcosmético~~, es decir, un rejuvenecimiento facial superficial sin cambios notorios en las estructuras socioeconómicas.) 10. Lora Sánchez, F., 1977, pp. 169 y 171: ctcualquier trabajador de estos que vuelven ahora a sumarse a la larga lista de parados del país nos sirve como termómetro indicador del alcance del desarrollo social de estos años y, por otra parte, nos: recuerda hacia dónde han ido a parar las remesas que dichos trabajadores con tantas dificultades enviaban desde el extranjero.~ ctEste sombrío panorama estad haciendo. de freno para aquellos andaluces que quieren volver a su tierra después de varios aiios en el extranjero y tendrán que optar por quedarse en Madrid o Barcelona. Aunque la situación de trabajo alií no esté tampoc0 de una forma óptima, al menos resulta esperanzadora.. .)> 11. Cazorla Pérez, J., 1978, p. 24. Del mismo modo se expresa Rhoades: <(Thus, the village return as opposed to un urban or coastal return, is as much for sociar
*(Papers)>: Revista de Sociologia no sóo influye en el desarrollo de su inteligencia y conocimiento, sino que representa para ellos, principalmente, una carga de tip0 psíquico. Se puede pensar que 10s desequilibrios y enfermedades psíq~~icas que han sufrido estos niiios juegan también un papel importante tras el retorno, o bien que han sido reforzados, o incluso quizá producidos por la confrontación con la cultura de origen que les es <<extrafia)>. Decisivo para ello es el grado de integración que han conseguido 10s niños en el extranjero.18 El enfrentamiento a una cultura extraña y superior conduce, como ha confirmado la etnologia, a formas de etnicidad y nativismo, es decir, a revivir formas de vida, nociones morales, usos y costumbres tradicionales. Por esta razón intentan muchos emigrantes educar a sus hijos únicamente conforme a la cultura de su país natal, evitando en 10 posible el contacto con la cultura extraña, en parte para que 10s niños no se sientan <(desorientados),, y por miedo a que lleguen a alienarse, pero también porque siguen impregnados de las ideas y conceptos tradicionales. Las niiias son precisamente las principales víctimas de una educación semejante. La educación de 10s hijos de acuerdo con 10s conceptos de 10s padres puede parecer comprensible desde su perspectiva e incluso justificada con respecto a la formación de una identidad estable, pero tiene consecuencias negativas tras el retorno a la patria. Esto es así porque 10s padres aplican, para la educación de sus hijos en el extranjero, unas normas que muy a menudo ya no son válidas en su país natal; normas que reinaban en sus pueblos de origen en el momento en que ellos emigraron. Dichos conceptos han sido superados incluso en 10s pueblos andaluces, ya que se est6 produciendo en España una transformación social considerable, en especial tras la dictadura franquista. Muchos de 10s emigrantes desconocen estos cambios por haber estado ausentes durante este tiempo. A ello se añade (como hemos mencionado anteriormente) el hecho de que la mayoría de 10s reemigrantes no se instala en su pueblo natal sino que se traslada a las grandes ciudades, en las que siempre han parecido algo ridículas las costumbres de provincias. Puesto que 10s emigrantes intentan transmitir a sus hijos de forma extre18. En cuanto a las diferentes estructuras de identidad de 10s niños exuanjeros, diferentemente socializados, véase Griese, H.: <tSprachund Kultunvechsel irn Sozialisationsproze)> en gDeutsch lernen,, 411978, pp. 46-65. Sobre este hecho no podemos dar mis que indicaciones y reservar para investigaciones más amplias otras manifesta- (ciones más especializadas. Como nos indicó el profesor Canosa de la Universidad de Valencia, el profesor Tojo (Universidad de Santiago de Compostela) estudia en la actuaiidad las causas de desequilibrios psíquicos importantes, consumo de drogas, peligro de suicidio y criminalidad en 10s hijos de las familias de emigrantes tras su regreso a España (Galicia).
La emigración española a Alemania I rna 10s valores que han perdido ya su validez, se da una contradicción evidente con las prácticas usuales actualmente en España. De este modo, 10s jóvenes se encuentran, al regresar a la patria de 10s padres, con una realidad totalmente diferente de la que éstos les habían descrito y para la que habían sido preparados. Una razón mis por la que surgen graves confüctos dentro de la familia es que no se convierte en realidad la esperanza depositada por 10s padres en la formación y profesión de sus hijos. En lugar de acudir a la Universidad como 10s padres habían planeado, y para 10 que habían intentado persuadirles, 10s jóvenes se pasean por las calles y, con suerte, encuentran un puesto como peón, camarero o asistenta. Consideraciones finales I Puesto que la política de integración ha fracasado totalmente, el problema de la asegunda generacióm descrito en estas páginas se ve relegado a una política de reintegración; es decir, se relaciona con la idea de <(exportar)> la evolución y circunstancias problemáticas de 10s emigrantes a sus países de origen, aunque la integración de dichos niños y jóvenes en su país natal no se pueda decir que lleve consigo menos problemas que su incorporación a la sociedad de la República Federal. Mientras que la República Federal intenta deshacerse de nuevo de 10s extranjeros, sus países de origen, al menos en 10 que a España se refiere, están interesados en evitar su retorno. Al menos ésta es la impresión que uno recibe cuando se pregunta a grupos relevantes sobre la valoración del problema del retornado. Partidos, Iglesia, sindicatos, prensa, investigación y el Gobierno mismo no se han ocupado, de forma significativa, de tal problema social. Se ignora, o se intenta ignorar, que el retornado vive en una situación difícil, que constituye un problema social, se le resta importancia o intencionadamente se reducen sus dimensiones. Representativa de esta actitud es la respuesta del subdirector general de Educación en el Exterior, del Ministeri0 de Educación a nuestra pregunta sobre la situación del retornado en edad escolar y su problemática inclusión en el sistema de escuelas nacionales. Con fecha 4 de junio de 1980, registro de salida n." 1.189, de fecha 9-VI-1980, responde: <(Consultando las cifras de retorno correspondientes a 1978 de emigrantes procedentes de paises de Europa, se observa la cifra global de 112 en todo el año; y consultando las cifras correspondientes a 10s dos primeros trimestres de 1979, se observan las cifras de 25 y 27 respectivamente. En
ctPapers)>: Revista de Sociologia total, pues, en año y medio se han producido 164 casos de emigrantes retornados. Aun suponiendo que la cifra sea 2 o 3 veces superior a la estadísticamente detectada, y aun suponiendo que por cada emigrante retornado haya que computar una media de 3 niños en edad escolar preuniversitaria, la cifra total de niños retornados respecto de 10s cuales pudiera plantearse el problema de su integración escolar en España rodeará la cifra del millar. Si a ello se añade que ese millar de alumnos presuntos estarán por necesidad desperdigados por toda la geografia nacional, queda patente 10 que mis abajo se expone. (No hay problema mayor en materia de escolarización, pues 10s hijos de emigrantes retornados al país son admitidos en las escuelas españolas sin ningún problema.) )>Por otra parte, es posible darse cuenta de que las cifras que anteceden reflejan una realidad por cuanto, desgraciadamente, no está España en condiciones socio-económicas de ofrecer a sus emigrantes la posibilidad de un retorno masivo.. . )>Resumiendo, pues, 10 que antecede se llega fácilmente a la conclusión de que no es necesario realizar un censo exhaustivo y previo a la adopción de decisiones en relación con 10s retornados y que resultan suficientes las estadísticas de que hoy se disponen.>> A esta larga cita no hay que añadirle comentario. El emigrante ha sido para 10s poderes s610 objeto de negocio. Un negocio entre ricos, que consiste en vender mano de obra joven, sana y barata por cierto período de tiempo al país rico que necesita tal mano de obra p que dispone además del instrumental adecuado para renunciar, expulsar, suprimir este ejército de reserva laboral, cuando el mercado de trabajo en su dinámica 10 exija. El emigrante ha sido en el país receptor una inversión económica muy favorable, y no ha sido otra cosa que un factor económico mis en las coordenadas del mercado laboral. Para el país emisor a su vez no ha sido sino una fuente importante de divisas. Pero ni aquí ni allí se han ocupado de su situación humana, personal. Es decir, que 10s perjudicados nadan entre dos aguas o, como dice Francisco Salinas Ramos (1980, p. 15): <<Entre la espada de la política de expulsión y la pared del paro creciente en nuestro país.), También Javier Dominguez ve de modo semejante la situación de 10s emigrantes (1979, p. 52): crPidieron mano de obra y llegaron seres humanas)>, se ha dicho sobre su llegada a Europa. Para su retorno se tendrá que decir: <<Esperaban sus divisas y llegaron en persona.>>
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