Recensions
Abstract
Eugenio TRÍAS, La edad del espíritu.
Full text
Recensions Enrahonar 23, 1995 145 nestra o Medea són exemples de perversitat en el sentit de corrupció moral o social, adversiries de I'estat patriarcal. Claudine Leduc fa una exposició amb ingeni i originalitat d'Atena i l'olivera, iligant el mite amb els coneixements botanics que els antics atorguen a la dea, ésser profund, que és l'olivera. EUGENIO TRFAS La edad del espiritu Barcelona: Destino, 1994, 722 páginas Eugenio Trías sigue girando, incansablemente, en torno al límite. Operación dífícil de concebir para mentes positivistas como la de este lector, según el cual para girar en torno al límite habría que sobrepasarlo por arriba por lo menos en un momento. Trías ha abordado esta áspera temática en sus últimas obras: Los limites del mundo, La avpnturaf;losoj%a y Lógica del limite. De acuerdo con la topología propuesta en esta última obra, el espacio del Iímite se expande en tres cercos: el cerco del aparecer, el cerco fronterizo y el cerco hermético. Pues bien, el sujeto pensante se situa ahora en el espacio intermediario, en el que asume el «ser del límite)). Y puesto que este «ser del límite)) se define como el correlato ontológico del «lagos simbólico)), era de esperar que el discurso filosófico prosiguiera con un anáiisis del símbolo como el modo de conocimiento propio de este estadio. De ahí La edad del espíritu. La próxima entrega, presumiblemente, versará sobre el cerco hermético. Esta obra es una elaboradísima construcción apriorística (en el mejor sentido de la expresión) levantada con el mero opus spicatum de un concepto de símbolo primorosamente elaborado. La función simbólica es analizada con gran rigor filológico, histórico, semántico y conceptual. El autor convierte el símbolo en un poderoso instrumento de análisis de los procesos culturales humanos, que vieEn sintesí, el llibre recupera un món d'heroines femenines que amb saviesa, magia i profecia van saber rebelar-se contra la realitat i el seu destí, malgrat que aquesta transgressió suposés la marginació, la infelicitat o la mort. Eva jiménez nen amamente caracterizados oor su Dresencia (ciclo simbólico) o por su ausencia (ciclo es~iritual). El símbolo es definido como revelación sensible y manifiesta de lo sagrado; definición programática, pues toda la obra gira en torno a los avatares o al ((despliegue)) de lo sagrado. Se trata, ciertamente, de una monumental filosofía de la historia de la filosofía en la que ésta recupera el papel que había perdido de antilla theologiae. Las edades del mundo, correlacionadas con las categorías simbólicas, son divididas en siete eones para el ciclo simbólico y siete eones para el ciclo espiritual. El ciclo simbólico es descrito por el autor por medio de «acontecimientos simbólicos» tomados de cuatro grandes tradiciones antiguas: la hindú, la iraní, la hebrea y la griega (sin olvidar la islámica). Y aquí es donde la obra de Eugenio Trías pasa a ser un ejercicio magistral de análisis, observaciones v reflexiones histórico-culturales. La lectura de estas páginas proporciona un gozo esoiritual infrecuente en la " moderna literatura filosófica. Trías aborda la compleja tarea que se ha propuesto con extraordinaria competencia. El autor, además, consigna sus fuentes de información, que son siempre las más acreditadas. Esta parte del libro (la mitad del total) es una lectura sumamente recomendable para toda persona interesada en la evolución espiritual de la humanidad.
146 Enrahonar 23, 1995 Seccions bibliografiques La parte dedicada al ciclo espiritual -en cuyo desarrollo está presente como en negativo el instrumento conceptual analítico del símbolse despliega desde el renacimiento hasta la éooca moderna. Los análisis siguen teniendo gran interés, pero no son ya indiscutibles. No hay que ser un laico recalcitrante para sospechar que es un tour deforce historiar la razón occidental como un momento o un eoisodio del proceso de lo sagrado hacia su recuperación purificada. Es por lo menos igualmente legítima la concepción de una racionalidad rescatando lentamente del pozo simbólico-sagrado la objetividad y la universalidad del conocimiento. El romanticismo puede ser visto como un paso hacia la recuperación de lo simbólico-sagrado, pero también como una recaída en la oscuridad. La disgregación del Densamiento moderno puede ser considerada escatológicamente como la etapa ~revia a la communio definitiva. oero I - I podría ser también el estado natural de una razón que ha constatado sus límites y se abre a iodos los juegos del espíritu, oriental y occidental. Casi al final del libro, el autor define su intento en una breve nota a pie de página: «Este libro constituye un ejercicio de memoria histórica necesario para poderse abordar la reflexión sobre el horizonte de nuestra experiencia actual. En ella se abre, creo, el horizonte de una edad del espíritu en el que pudiera sintetizarse el universo simbólico, con su peculiar forma de religatio y el universo racional)). Esta nota es ya un programa. El logos fronterizo está ya maduro para ser un lugar de síntesis. Si esto significa que desde el ciclo actual, dominado por la razón, iremos recuperando cautamente elementos variados y decorativos del ciclo simbólico-sagrado (como inocente esparcimiento en ratos de recreo), entonces puede reconocerse que es un buen programa, y en realidad ya se está realizando. Pero si el programa nos impele a ponernos como «ser del límite)) en un espacio intermediario cuya determinación última vendrá dada por el estrato superior, el proceloso «cerco hermético)), entonces ~uede que muchísimas mujeres y muchísimos hombres de esta generación desconfiemos de este kérigma, prefiriendo que el límite sea, para universal seguridad, comodidad y felicidad, un límite de veras. José Montserrat