Recensions
Abstract
ORPHÉE, Poèmes magiques et cosmologiques.
Full text
Enrahonar 22, 1994 135 ració de 1'Estat. És bo de recordar les Iluites medievals entre el Papat i I'Imperi, i els fracassos que sempre s'han donat, en intentar unir el tron amb I'altar. «Al Char el que és del Ctsar, a Déu el que és de Déu». Quelcom de semblant ha ocurregut respecte a la separació de cos i esperit, el cos no és quelcom dolent ni pervers, la carn ha estat glorificada a través de l'encarnació: el Verb fet carn dignifica el cos. «Allo que en I'home és assumit per la divinitat arriba a la dimensió carnal de la persona: I'encarnació va fins al final, fins al fons, fins al tos». Malgrat aquests trets, el més característic d'Europa, sempre segons l'autor, rau en el paper de transmissora i en el tret de secundarietat i en el fet de no tancar-se sobre si mateixa a la recerca d'una particularitat més específica. Es per aixb que encara ami ii cal acollir altres ~obles aue I 1 vers ella acudeixen i transmetre'ls la seva cultura. Saber rebre i saber transmetre allo rebut, heus ací pel nostre autor l'actitud europea. ~rague intenta demostrar la tesi " proposada a través d'un recorregut histbrico-cultural al qual no manca un aprofundiment del paper del catolicisme roma. L'obra resulta molt suggeridora adhuc per a qui no comparteixi la fe del seu escriptor. Recomanem la lectura de l'obra, sobretot a tots aqueils que volen, segons la frase d'un altre pensador francks E. Morin, ((Penser I'Europe)). Manuel Satué i Sillué ORPHÉE (1993). Poimes magiques et cosmologiques. Postface de Luc Brisson. París: Editorial Les Belles Lettres. Hay que advertir cuanto antes al lector que tras el sugerente título de este nuevo libro sobre el orfismo se esconde un engaño que sólo puede desprestigiar la bien ganada fama de la editorial que se ha prestado a publicarlo y el buen nombre de Luc Brisson que tan sólo aparece como responsable del comentario que lo conluye. El resto, tres cuartas partes del libro, consiste en una traducción, cuyo autor se ' , silencia, de una selección de diversos testimonios sobre Orfeo y el orfismo entre los que destacan, por su distribución temática, los fragmentos más antiguos, las tablillas órficas y las Rapsodias sagradas en BCIV cantos. Por último, y como reclamo más atractivo, se anunciá la traducción del papiro del Derveni descubierto en el año 1962 en las proximidades de Tesalónica. La impresión aue causa todo este material traducido anónimamente es la de que nos encontramos frente a un corp;s órfico compacto. un conjunto unitario de textos, reunido con la intención de demostrar la discutible tesis de Brisson en el epílogo: que Orfeo habría sido considerado el promotor de una religión sectaria apoyada en textos escritos. Sin embargo, es tal la falta de " - rigor en la presentación de los documentos que anula la formulación de cualquier hi~ótesis ~osterior. Así, por ejemplo, si bien las denominadas «Rapsodias», extraídas de los (( Ovphicorum fragmenta)) de O. Kern, se presentan, según los editores, ((completas». La realidad indica lo contrario. En efecto, aunque se sigue la ordenación de O. Kern se ignora todo lo demás, y los fragmentos se suceden sin que, en ningún caso, se especifique su autor o la obra de la cual proceden. Además, se unen acríticamente en la traducción de los fragmentos tanto los comentarios de los autores, en su mayoría escolios a pasajes platónicos, como los versos literales adjudicados a Orfeo. Finalmente, y sin entrar en más detalles, la mayoría de fragmentos reproducen tan sólo una parte de los mismos y se presentan sesgados sin ningún criterio ni aviso previo que lo justifique. Pero es en la presentación del papiro de Derveni donde se alcanza el mayor grado de falsedad intelectual. Sin ninguna explicación se presentan traducidos
136 Enrahonar 22, 1994 Seccions bibliografiques 47 versos que no son otra cosa que la traducción de la aventurada reconstrucción que hiciera M.L. West en su (< The orphic poemn) a partir de la veintena de versos más o menos reconocibles que contiene el papiro. Sin ninguna precaución, sin advertir mediante los signos convencionales, paréntesis o corchetes, de cuáles son los versos reconstruidos, se ofrece esta recreación como si fuera el verdadero papiro de Derveni. Es en este punto en donde se reconoce la mano de Luc Brisson, pues la traducción coincide con la que ofreciera en su artículo ((Les Théogonies orphiques et le papyrus de Dewenb1 y en donde el autor, a diferencia del libro comentado, ofrece el texto griego propuesto por M.L. West acompañado de un aparato crítico con la traducción al francés comentada con diversas notas. Esta circunstancia induce a pensar que Luc Brisson ha cedido su nombre para dar un cierto lustre a un libro que, desgraciadamente, viene a añadirse a la «confusión de libros)) órficos que ya denunciara Platón. F. Casadesús Bordoy ERNST BLOCH (1993). «La razón utópica, una eciclopedia de los deseos y los sueños diurnos transfiguradores de la historia)). Anthropos. Revista de documentacidn cientzFca de la cultura, núms. 146-147. Barcelona. La filosofía contemporánea no ha hecho demasiada justicia al pensamiento de Ernst Bloch. En las listas de los más destacados autores contemponáneos no suele citarse al autor de Elprincipio esperanza, quizá porque su obra no se ajusta demasiado a los cánones sistemáticos que los <(filósofos oficiales)) gustan de encontrar. A mi juicio, pues, los historiadores contemporáneos están en deuda con Bloch. Un hombre caDaz de escribir un texto como el ya mencionado, Elprincipio esperanza, merece no solamente tenerse en cuenta, sino todavía más, debe ser situado den'tro de las cimas d; la filosofía del siglo XX, junto a Husserl, Heidegger, Russell, Witt~enstein o Cassirer. No V podemos permitirnos el lujo de pensar hoy al margen de Bloch. En efecto. la obra del ~ensador de Ludwigshafen gira alrededor de un único núcleo: la utopía. Bloch es el pensador de la uto~ía, de la uto~ía concreta. Bloch es I - el autor que más y mejor ha reflexionado acerca de uno de los elementos constitutivos del modo de ser del hombre: la esperanza. El hombre, desde muy pronto, espera, desea. En su obra Elpvincipio esperanza escribió: Me agito. Desde muy pronto se busca algo. Se pide siempre algo, se grita. No se tiene lo que se quiere. La editorial Anthropos nos ofrece un número doble de su revista dedicado al ~ensamiento de Ernst Bloch. Nos encontramos ante un documento de gran valor. Me refiero no sólo a los artículos sobre la filosofía de Bloch que allí aparecen, artículos todos ellos de reconocidos especialistas sobre el tema (aunque aquí podríamos decir aquello de que «son todos los que están pero no están todos los que son))), sino sobre todo a un documento de excepción para el que quiera entrar en la obra del pensador alemán. Los conocedores de la Revista ya estarán familiarizados con su estructura tripartita: ((Autopercepción intelectual de un proceso histórico)), ((Argumento), y ((Análisis temático)). Pues bien, en la primera de estas tres partes (((Autopercepción intelectual))), el lector descubrirá una exten-