Congreso Internacional "Miguel de Unamuno"
Abstract
Samaniego Boneu, Mercedes
Full text
Congreso Internacional «Miguel de Unamuno)) Del 10 al 20 de diciembre de 1986, se celebró en Salamanca el Congreso Internacional sobre Miguel de Unamuno, culminando así las celebraciones del año cincuentenario de su muerte. Se estructuró el Congreso -que coordinó la Doctora María Dolores Gómez Moileda, directora de la Casa-Museo Unamuno y especialista en el temaen tres secciones: ((Unamuno y su tiempo)), «La obra literaria de Unamuno)), y «El pensamiento unamuniano)), evitando establecer el trabajo de forma paralela, en un intento de conseguir complementariedad de enfoques metodológicos propios de las tres secciones, así como la posibilidad de discusión de temas enriquecidos por la triple visión que ofrecían las sesiones de exposición y de coloquio posteriores. La presencia de especialistas de reconocido prestigio -treinta ponentes y más de cincuenta comunicantespermitió confrontar tesis, plantear problemas y emprender diálogos entre los asistentes al Congreso. No es fácil recoger en una obligada síntesis el contenido de las sesiones del Congreso. Y es que la envergadura de los temas y su tratamiento especifico sólo podrá reconocerse de forma definitiva a partir de la lectura reposada de las Actas que los organizadores del encuentro internacional editan en la actualidad. A partir de ahora, los estudios unamunianos tendrán que contar con lo afirmado en Salamanca con ocasión de estas sesiones de trabajo. No obstante, deben apuntarse una serie de conclusiones que se erigen ya como aspectos esenciales en la investigación de la obra y de la figura de Don Miguel. La interdisciplinariedad a la que hemos aludido permitió dibujar un Unamuno enriquecido por la critica histórica, que supo ver en su figura y en su talante algo más que la imagen acuñada por ideologías diversas, no siempre documentadas conveniente y acertadamente, que eran beligerantes en el momento de la desaparición de Miguel de Unamuno, ahora resituado en el marco de un republicanismo -al decir de la profesora Gómez Molledaanti-azañista, pero no por ello desdeñoso de las formas republicanas del momento. Igualmente, la ponencia inaugural del Congreso subrayaba la imposible desvinculación del caso Unamuno, por singular que fuese, del grupo de inteligencia hispana «en cuya ideología convergían proyectos de organización política enlazados con sistemas de ideas y valores de la élite liberal histórica del país)). En las metas del grupo, en su plataforma mental, en su manera de pensar el presente y de
razonar el futuro, «ha de considerarse inscrito el proceso ideológico de Miguel de Unamuno)). Así mismo, y desde el punto de vista del desaparecido profesor José Antonio Maravall, ha de superarse la conocida contraposición historial intrahistoria unamuniana. Se trata más bien de relacionarlas, dando especial énfasis a ese intrapopular colectivo que señalaba Don Miguel y que ilumina su propia postura intelectual y política, patente en los años 30. Por otra parte, no puede ignorarse la identificación de artículos unamunianos que hasta ahora no habían sido considerados como tal, en los que se conecta con una formidable polemista de la política y de la cultura nacionales, tal y como apuntó Luis Urrutia. Igualmente, la consideración de escritos no incluidos en las obras completas de Unamuno sirven de contrapunto para redibujar, a partir de ahora, el sentido de la crítica de Unamuno contra Primo de Rivera, tema estudiado especialmente a través de los recientes trabajos de jóvenes investigadores como Valentín del Arco. Las aportaciones de conocidos especialistas como E. 1. Fox, Víctor Ouimette, David Robertson, Elías Díaz, J. P. Fusi o F. García de Cortázar, cada uno desde sus propias disciplinas, consiguieron esclarecer la postura de Miguel de Unamuno, de modo especial en ese tiempo marcadamente conflictivo que medió entre el 18 de julio de 1936 y su ~ro~ia muerte. - - Como el profesor Cerezo Galán apuntó, con profundo conocimiento de causa, en las conclusiones presentadas en la clausura del Congreso, las nuevas indagaciones filosóficas en tomo a la obra unamuniana son singularmente enriquecedoras. Situó a Miguel de Unamuno en el rango de los pensadores creadores de Occidente, apartándole de una exégesis exclusivamente biográfica y psicológica reduccionista, y acercándole a desconocidas relaciones de su obra con la de Jame, Stapher, Bergson y el positivismo. Así lo presentaron profesores como Nelson Omnger y Laureano Robles, que, junto a otros filósofos nacionales o extranjeros, reconocieron la urgente necesidad de revisar el pensamiento unamuniano desde un espectro más amplio que conecte con las circunstancias reales de la época en que Unamuno vivió y que le acercan a Ortega, se dijo, desde nuevas claves comprensivas de su pensamiento. Igualmente liegó a subrayarse la inseparabilidad entre ética y ontología dentro del pensamiento unamuniano, a la vez que se reconoció la trascendencia del aspecto cristológico en la obra de Don Miguel. En el momento en que las ponencias de estudiosos como Alain Guy, Alvarez Turienzo, J. M. Navarro, Mariano Álvarez, Olegario González, Ciriaco Morón, Francisco F. Turienzo, además de los ya citados y de un buen número de comunicantes, sean conocidas tras la impresión de las Actas, podrá confrontarse el Unamuno pensador y filósofo de antes del Congreso, con la figura de un Don Miguel paradójicamente actual e in-actual, tal como Pedro Cerezo Galán subrayaba, revisado a partir de una ((compresión más unitaria y continua de los núcleos temáticos esenciales de su pensamiento)). La sección en la que se estudió la obra literaria de Miguel de Unamuno fijó, igualmente, una serie de nuevas perspectivas de estudio de la obra unamuniana. Presentaron trabajos Víctor García de la Concha, R. Senabre, Bustos Tovar, Antonio Vilanova, Hugo Laitenberger, Josse de Kock, Isabel Criado, Juan Mpez de Morillas y G. Ribbans. Consiguieron ofrecer aspectos inéditos de aproximación a la novelística de Unamuno desde el agonismo y la ambigüedad
esencial de los personajes creados por Don Miguel, expresión de una forma trágica de pensamiento. Así lo señaló el Doctor Cerezo, apuntando asimismo las conexiones entre las conocidas formulaciones del ensayo unamuniano con la metafísica, se ilegó a examinar la tragedia bufa, la paradoja, el esperpento, sin olvidar las aportaciones de quienes, como García de la Concha entre otros, se acercaron a Don Miguel desde el campo de la poesía, matizando, redescubriendo, cotejando, repensando formas, géneros e interpretaciones inéditas. No es posible, una vez más lo apuntamos, acercar al lector a la verdadera crónica intelectual de la reunión internacional. Poraue si fueron muchos los ponentes comprometidos en presentar trabajos de alto nivel científico, no fueron menos los comunicantes que ofrecieron su saber y sus recientes investigaciones a los numerosos asistentes. Apuntar algunos nombres sería discriminatono para aquellos que no pudieron mencionarse. Insistimos en que las Actas del Congreso constituirán una especie de acontecimiento, como se dijo en las reuniones de trabajo de finales de 1986. Pero el Congreso no fue sólo las sesiones de exposición y discusión. Fue además la ocasión para programar el próximo futuro en tomo a Don Miguel y su obra. La «Asociación Internacional de Amigos de Unamuno» nació formalmente en el curso de este Congreso, de la mano de la profesora Gómez Molleda, comprometiCndose a difundir el pensamiento unamuniano y a potenciar, esencialmente, una edición crítica de las obras completas de Don Miguel. En el curso de una sesión extraordinaria se eligió una comisión encargada de redactar un anteproyecto de estatutos de la asociación que en su día se presentará a los ya numerosos «Amigos de Unamuno». Con anterioridad al Congreso se había ido elaborando un amplio volumenhomenaje a Miguel de Unamuno, obra de cuarenta especialistas que consiguieron acercar al lector interesado la memoria unamuniana, bien desde los recuerdos personales (tal es el caso de los trabajos presentados por Dámaso Alonso, Chueca Goitia y Ramón Carande), bien el Unamuno histórico relacionado, lógicamente, con las estructuras socio-políticas y culturales del momento en que le tocó vivir. A esta tarea han contribuido los profesoress Becanid, B. Delgado, González Martín, Fox, Ouimette, Luis Sánchez Granjel, Carlos Serrano, la propia Doctora Molleda, J. A. Maravall, Ángel Marcos de Dios y Benigno Hemández. La obra literaria se analiza en los trabajos de Francisco Abad, primer firmante de esta sección del volumen, D. de Asís, M. Bertrand, R. Díaz-Peterson, T. R. Franz, M. Hirvonen, P. R. Olson, Nelson R. Omnger, P. Palomo Geoffrey Ribbans, Pedro Sainz Rodríguez, D. L. Shaw y el conocido escritor Torrente Bailester. Nueve son los trabajos narrados por sobresalientes filósofos en la obra homenaje: las firmas de Pedro Lain, M. Álvarez, P. Cerezo, Fernández Turienzo, Cirilo Flórez, Mpez Quintás, E. Rivera de Ventosa, N. G. Round y Valdés, avalan sobradamente, como en los casos precedentes, el rigor de los artículos. El último capítulo del volumen hace referencia al epistolario unamuniano; de aspectos concretos del mismo, escriben, Laureano Robles y J. Amor y Vázquez. No hace falta reseñar la presencia, tanto en el volumen-homenaje como en el propio Congreso, de hispanistas procedentes de universidades europeas y norteamericanas. Sus trabajos, ya lo hemos apuntado, son muestra, no sólo de su bien reconocida preparación científica, sino también del interCs suscitado
por el tema, el cual se renueva constantemente a través de las investigaciones llevadas a cabo por estudiosos españoles residentes en el extranjero y por especialistas extranjeros. Su relación con la figura y la obra de Don Miguel de Unamuno era ya bien conocida, pero se ha revalorizado, si eilo fuera posible, a lo largo de los días de trabajo, discusión, confrontación y diálogo constructivo, en fin, que fueron los del Congreso Internacional ((Miguel de Unamuno)), organizado por la Universidad salmantina y realzados por la presencia e intervención de un buen número de expertos, quienes moderaron y enriquecieron las sesiones de trabajo aportando, igualmente, su reconocido prestigio al magno acontecimiento internacional aquí reseñado. Mercedes Samaniego Boneu