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Josep RAMONEDA: El sentit íntim. Critica del sentit comú, Edicions 62, Col. "Llibres a l'abast", núm. 175, Barcelona, 1982, 126 págs

Crespán Echegoyen, José Luis

Abstract

Obra ressenyada: Josep RAMONEDA, El sentit íntim. Critica del sentit comú. Barcelona: Edicions 62, 1982.

Full text

NOTJES DE LECTURA Josep RAMONEDA: El sentit íntim. Critica del sentit comú, Edicions 62, Col. <{Llibres a l'abast),, núm. 175, Barcelona, 1982, 126 págs. Me parece difícil encontrar una forma más sintética, y a la vez plenamente significativa, de caracterizar El sentit íntim que la empleada por Josep M. Calsamiglia para abrir el prólogo: <<No és an llibre més, és un escrit important. )> El magisteri0 de Calsamiglia se manifiesta, como era normal en 61, a través de una frase que puede parecer formalmente laudatoria y trivial pero que en cambio tiene la virtud de poner acentos y dar pistas para que cada uno en función de su atención y capacidades pueda hacer su propia lectura. Nada era banal en el discursa de Calsarniglia y sin embargo sabia trasladar un tono de facilidad a 10s temas, A partir de esta constatación deduzco que la oposición llibre/escrit con la que opera para calificar El sentit intim no es un mero formulismo. Cabria especular con la intencionalidad de esta oposición y empezar una exégesis de 10 que Calsamiglia entenderia por libro y lo que entendería por escrit0 pero me parece que no haríamos justicia al producto que desencadena la oposición. Personalmente me resulta suficiente constatar mi coincidencia en la percepción de que El sentit intim es, en primer lugar, una obra ctdiferente), y, en segundo, una obra importante. En mi opinión, la singularidad de la obra pasa por cuatro planos de reflexión que aunque presentan naturalmente alguna concomitancia no se superponen. En primer lugar cabe destacar el hecho de que el autor no s610 no respeta la disciplinarizacicin tradicional en el tratamiento del conocimiento sino que además hace un esfuerzo notable por demostrar la ineficiencia de esta disciplinarizacitjn. Todo ei texto est6 preñado de sugerencias que apuntan en esa dirección al propicu tiempo que recoge elementos pro- *Papersa: Revista de Sociologia vinientes de otros ámbitos <tdisciplinares)> integrándolos operativamente en su cuadro teórico. Ramoneda plaritea asi una complementariedad epistemológica de elementos teóricos extraidos de orígenes diversos prefigurando algo que va más all6 de la interdisciplinariedad convencional y que se orienta hacia una transdisciplinariedad. En segundo lugar hay que destacar como elemento fundante de su discurso el hecho de que dedica buena parte del mismo a la constmcción teórica del propio objeto sobre el que habla. El conocimiento, el proceso de conocer, sufre en manos del autor un tratamiento analític0 y de dimensionamiento que lo aleja notoriamente de su constitución tradicional. Para Ramoneda conocer no es s610 razonar. Incluso hay momentos en que defiende la tesis de que razonar exclusivamente es, o puede ser, contrario al conocer. . Un tercer clemento que ayuda a singularizar la obra es el lenguaje utilizado. De la facilidad de su lectura se desprende una intención de no excluir como público potencial a 10s no habituales de 10s discursos filosóficos. Ciertamente no hay constancia explicita de que el autor esté pensando en no iniciados, pero resulta evidente que el discurso no kstá pensado y escrito exclusivamente para aquellos que participan de un lenguaje y una preparación filodficos. E2 sentit intim da <ccancha)> a todo el mundo bajo la única condición de estar dispuesto a reconsiderar algunas cosas sobre su propia práctica intelectual. Un cuarto elemento, si se quiere más formal pero no por ello menos singular, es el tratamiento de las citas y las notas. Dicho Ilanamente, la erudición de la que hace gala Ranioneda no es la erudición <tacadémica)> y farragosa que normalmente tiene como objetivo demostrar la alta valia del autor y que frecuentemente se traduce en un desdibujamiento del texto y en una sensación molesta para el que la sufre, sino que es una erudición que tiene como vocación fundamental la de sugerir. No se trata pues de una simple apoyatura formal sino que se convierte en un elemento sustantivo del discurso. La combinación de estos cuatro planos, que pueden no ser 10s únicos destacables pero que a mi juicio son 10s más importantes, nos configura un producto <tdiferente>> de 10 que estamos habituados a encontrar. Quizás iba por aquí la reflexión de Calsamiglia cuando 10 llamaba escrit0 y no libro. Pero además Calsamiglia dice <timportante>> y, personalmente, tengo que reiterar mi coincidencia. Un primer nivel de lectura de la importancia de El sentit intim radica precisamente en su <(diferencia)>. Efectivamente, podria tratarse de un escrito diferente pero que tuviera su lugar de ubicación en el museo de las singularidades escritas o en el museo de 10s horrores. Sin embargo no es Notes de lectura asi. El sentit intim tiene una vocación clarísima de incidencia en el desarrollo cotidiano de 10s diversos conocimientos y su lugar de ubicación no es las estanterias de un musecp sino la mesa de trabajo. El propio Ramoneda explica que responde a unal diria personal y largamente incubada: la de cthacer pensable el individuo)>. Este individuo que se ha ido viendo descolgado de 10s objetos teóricos centrales de las diversas ciencias y saberes. Pero hacer pensable el individuo quiere decir recuperar la existencia como categoria y asumir el virtigo de salirse de las contraposiciones simplista~ con que han operado 10s sistemas totalizantes, 10s sistemas que pretenden el conocimiento del Todo. Quiere decir, además, renunciar a la creencia de que hay una verdad del Todo, preexistente al individuo, que es alcanzable por el conocimiento. Ramoneda asume este riesgo y por eso es importante su intento. Por eso es importante la <<diferencia)> de su planteamiento de la cuestión. Pero hay un segundo nivel de importancia en EC sentit intim que pasa por la calidad de las sugerencias de interpretación del conflicto entre razón, cristalizada en el sentido común, y conocer. Y en esto del conocer -ctsólo hay conocimiento de 10 singular)>- resulta importante el sentido intimo. La reivindicación del sentido intimo es la enunciación de que es posible conocer aunque para el10 haya que pagar un peaje de renuncia y tranquilidad. Conocer, acceder a la verdad, a esta verdad que Ramoneda reduce a un signo --<(la verdad es un signo que se capta o no se capta, que se siente o no se siente>>-, presupone la alteración sustancial de la relación sujetoobjeto. Alteración que no es otra que la suspensión de la relación de poder existente entre ambos. En mi opinión éste es un elemento crucial del texto. Ramoneda plantea la necesaria inversión de la relación poder-conocer. Tradicionalmente se ha entendido la existencia de una correlación positiva entre ambos procesos. Su hipótesis es que s610 es posible el conocimiento en la medida en que se produzca una suspensión de la relación de poder. Y utiliza como personajes paradigmáticos de este proceso de conocer, con suspensión de poder, al sabio, al enamorado y al artista. Pero no como soporte de una reivindicación irracionalista en base a las concomitancias que el sistema hegemónico ha inoculado en estos tres personajes sino como la señal, difícil pero inequívoca, de por dónde pueden ir 10s tiros en 10 sucesivo. Pero hay un tercer nivel de importancia que no me resisto a dejar sin comentario. Es el del ejercicio no sólo intelectual sino actitudinal que representa para el lector el enfrentarse al texto. El sentit intfm no tolera una lectura neutra y académica sino que participa, en alguna forma, del carácter de las sympleggdes en el contexto iniciático. En mi opinión leer El sentit intim de una forma abierta y honesta es someterse a una especie <<Papers)>: Revista de Sociologia de rito iniciático, de travesia peligrosa o de traslado paradójico que predispone al cambio necesario para acceder a un mundo por ahora inexplorado o insuficientemente explorado. Y por eso mismo es un escrit0 <tiristantáneo)> sobre el que no tiene mucho sentido hacer exegesis pero que resulta imprescindible conocer. Entre otras cosas porque abre cantidad de líneas de reflexión teórica y vital. En esta perspectiva, y para acabar, me remito nuevamente a las palabras de Josep M. Calsamiglia con las que finaliza su prólogo: <&s un discurs obert. El disczlrs tancat porta a la irracionalitat, perquk no hi ha raó sense esperanca. )> JosÉ LUIS CRESPÁN ECHEGOYEN 234