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Modelos autoritarios Latinoamericanos del siglo XX

Rama, Carlos M.

Abstract

Rama, Carlos M.

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MODELOS AUTORITARIOS LATINOAMERICANOS DEL SIGLO XX Carlos M. Rama (Universidad Autónoma de Barcelona) El dia 22 de febrero de 1982 moria, en Milán, Carlos M. Rama, profesor del departamento de Sociologia de la Universidad Autónoma de Barcelona. Carlos M. Rama deja tras de sí varias decenas de obras de sociologia e historia, en las que abordó fundamentalrnente temas latinoamericanos. La revista <(Papers)> ha querido recordar su paso por la Universidad Autónoma de Barcelona .publicando uno de sus últimos textos que permanecia inédito. Una vasta literatura ha insistido sobre lla obligada relación entre sociedad latinoamericana y dictadura,' pero la experiencia de 10s últimos años en Africa y Asia muestra en cambio que, a 10 sumo, la reiteración en la puesta en práctica de modelos autoritarios de gobierno podría ser un rasgo del Tercer Mundo o, mejor todavia, de las difíciles etapas de su descoloni~ación.~ Por otra parte, el examen de la historia del mismo siglo xx en 10s paises de la Europa Mediterránea (Turquia, Grecia, Albania, Yugoslavia, Italia, Espaiia y Portugal), donde no faltan episodios dictatoriales, destaca el factor común de subdesarrollo como decisivo en la fijación de zonas autoritarias, 10 cua1 asimismo es un elemento importante en la vida social latín~americana.~ Lo cierto es que América Latina en el siglo xx ofrece una variedad de modelos, un abanico de posibilidades históricas reales, verdaderamente extraordinarias en este tipo de manifestaciones políticas, y que dado su carácter de sociedad intermedia en la escala del desarrollo, entre 10s paises típicos del Tercer (y Cuarto) Mundo y la Europa pobre, podria ser ejemplar su estudio y anáiisis para partir de datos firmes a 10s efectos de una conveniente analogia que permita precisar mejor internacionalmente las expe1. V. g. Lionel Cecil Jane, Liberty and despotism in Spanish America, Preface of Salvador de Madariaga, Nueva York, Cooper, 1966. 2. El concepto de descolonizaci6n ha sido puesto en circulaci6n a partir de 10s acontecimientos que van desde 1945 a 1974 por la sucesiva iiquidación de 10s imperios coloniales de Inglaterra, Francia, Italia, Holanda, España y Portugal, y entendemos que es aplicable, como hemos intentado explicar10 en Historia de América Latina. Barcelona, Bruguera, 1978, pp. 39-60, ai período 1at:inoamericano de 1824-1853. Es sugestivo que ahora haya una literatura igualmente fértil con el signo común de intentar una relaci6n entre el ctcarácter social africanes y la dictadura. V. g. Ren6 Dumont. 3. El autoritarisme europeo-mediterrdneo viene mereciendo una sostenida atenci6n de 10s científicos sociales, en especial desde que se inicia en Portugal, con la Revoluci6n de abril de 1974, su formal iiquidación. V. g. Nico Poulantzas y Juan J. Linz. uPrperss: Revista de Sociologia riencias autoritarias? Los recientes y grandes progresos de la subregión, la coexistencia en el mismo territori0 de las citadas experiencias autoritarias con importantes episodios democráticos (Uruguay desde 1903, Chile desde 1920, Argentina desde 1916, v. g.) y por otra parte la inferencia o presión ejercida en forma tan desnuda por 10s factores de política exterior, contribuyen a darnos o explicarnos esa misma riqueza de modelos a que aludiamos anteriormente. UN ENSAYO TIPOL6GICO Esto se entiende mejor en la medida en que intentamos un ensayo tipológico, que debe tener en cuenta 10s trabajos sistemáticos para fijar la tipologia general política de la región.' En primer lugar, parece importante considerar la historicidad de cualquiera de esos intentos, porque generalizarlos -inclusa al nivel del siglo xx, por ejemplonos llevaria a peligrosas simplificaciones. A modo de hipótesis planteamos la posibilidad de establecer un primer nivel tipológico alusivo exclusivamente al período 1900-1933, es decir, en 10s comienzos del siglo, que corresponde por otra parte a la implantación norteamericana en el Brea del Caribe a partir de la derrota de España en la guerra de 1898, hasta cerrarlo en el establecimiento de la llamada Política de Buena Vecindad del presidente norteamericano Franldin Delano Roosevelt. En esa generación se destaca la confluencia de experiencias tradicionales, que en buena medida prolongan las clásicas del siglo XIX, y sobre las cuales existe una amplia literatura, incluso sociológica,6 pero también de 4. Aprovechamos para una precisión semántica. Aquí consideramos el autoritarismo como sinónimo de dictadura política y, por 10 tanto, incluyendo toda la diversidad imaginable de sus experiencias históricas. Por extensión, se ha usado el termino para caracterizar, por ejemplo, el sociaiismo marxista tal como se observa en 10s paises europeos del Este, e incluso en paises democráticos de partido ccúnico~, como es el caso de México, pero ésa no es la opción de este ensayo. 5. Así en el capitulo VI11 de nuestra obra Sociologia de América Latina, Barcelona, Península, 1977, siguiendo las notas de un curso monográfico que dictamos en la Sorbona en 1974-1975, hacemos un intento general y aportamos una bibliografia, a la que nos remitimos. 6. Esta citación debe empezar por 10s clásicos D. F. Sarmiento Facundo, o Ciuilizacidn y barbarie (1842) y Juan Bautista Alberdi, Del gobierno en Sudamérica, trabajo póstumo que corresponde a 1895-1901, pero se debe observar que abundan más las obras biográficas o a nivel nacional, que las que consideran el tema en forma analógica y científica. Lo comprueba la bibliografía especialiada, como en Francois Chevalier, Modelos autoritarios latinoamericanos del siglo xx variantes particulares como la existencia de dictaduras con <(ideologia)>, que asimismo se remontan al Paraguay del doctor José Gaspar de Francia de 10s años 1814-1840. La misma aludida implantación nortearnericana provee (aparte de las zonas de directa anexión como Puerto Rico, Islas Vírgenes, zona del Canal, base de Guantánamo) o de episódicas intervenciones armadas, de la experiencia de 10s protectorados dictatoriales (República Dominicana, Haiti y toda América Central, con excepción de Costa Ri~a).~ En definitiva, el cuadro que proponemos es el siguiente: a) Dictaduras <(arcaicas)> en liquidación: México 1910 y Venezuela 1936. b) Supervivencia de dictaduras <(arcaicas)>: Paraguay, Bolivia, Perú. c) Los <(protectorados)> norteamericanos: Cuba, Panamá, Haití, República Dominicana, Nicaragua, Honduras, Guatemala. Un segundo momento importante para el establecimiento de la tipologia del siglo xx es el iniciado en 1973, que se extiende hasta 1976, coincidiendo con el establecimiento en el con0 sur del bloque de las dictaduras neofascistas que suponen un avance importante en materia cuantitativa y cualitativa. Para entonces --como hemos en su momento expresado en una tipologia política general10s casos de modelo autoritari0 son 10s siguientes: a) Protectorados norteamericanos bajo forma de dictaduras clásicas en paises socio-económicamente atrasados: 1) dictadura clásica: Paraguay; 2) paises <treorganizados)> políticamente por la ocupación norteamerica.na: Haiti, Nicaragua, Honduras; 3) protectorado en una situación contrarrevolucionaria. América Latina de la independencia a nuestros dias, Barcelona, Labor, 1979, y Jacques Lambert, América Latina; estructuras sociales e instituciones políticas, Barcelona, Ariel, 1973, 3a. edición actualizada. 7. De origen norteamericano hay una valiosa bibliografia en que se destacan Carleton Beals, La próxima lucha por Latinoamérica, Santiago de Chile, Zig Zag, .1942, C. D. KepnerJ. Sacthill, Tbe banana empire, Nueva York, 1935, y William Karhem, , Democracia y tirania en el Caribe, México, VDC, 1951, y estudios monogr&cos consagrados a 10s casos de Nicaragua, Guatemala, Haití, etc. 125 <(Papers>>: Revista de Sociologia b) Dictaduras neofascistas: 1) subimperio ultranacionalista: Brasil; 2) regímenes del área subimperial: Bolivia, Uruguay; 3) neofascismo colonial americano-brasileño: Chile; 4) dictadura neofascista en un protectorado en situación contrarrevolucionaria: República Dominicana. c) Regímenes militares nasseristas: 1) sistema original: Perú; 2) sistemas afiliados: Ecuador, Panamá? Ahora, entrando en la octava década del siglo y a la vista, por una parte, de la consolidación de las citadas dictaduras neofascistas, la liquidación de la precoz manifestación brasileña, y, por otra parte, el fin de la experiencia peruanista y la crisis de las dictaduras dinásticas en 10s protectorados norteamericanos, podríamos establecer una tercera y actual tipologia, a saber: a) Protectorados norteamericanos en dictaduras clásicas: 1) Dictaduras clásicas o arcaicas: Paraguay, Bolivia. 2) Paises <(reorganizados)> políticamente por ocupación norteamericana: Haití. 3) Protectorado en situación contrarrevolucionaria: Guatemala. b) Dictaduras neofascistas: 1) Dictadura neofascista en un protectorado: El Salvador. 2) Neofascismo colonial: Chiie, Uruguay, Argentina. c) Regimenes militares <tnasseristasn o <cperuanistas)>: Honduras. Las conclusiones son obvias. Por una parte, coníirman la riqueza y variedad en América Latina de 10 que hemos dado en llamar <tmodelos autoritarioss. Pero también su marcado carácter dinámico, por cuanto hay, generación a generación, invenciones o creaciones políticas nuevas que procuran adaptar la institución a 10s rápidos cambios socio-económicos de la subregión, y a la presión de factores externos, 10 que por tanto implica la sustitución de cierto tip0 de modelos por otros. §in a'nimo de 8. Página 193, Sociologta de América Latina, op. cit. Modelos autoritarios latinoamericanos del siglo xx extraer conclusiones precipitadas, parece clara la definitiva desaparición de las dictaduras clásicas o tradicionales, como todavia habia a principios de siglo, sin perjuicio de que ciertos rasgos que les vinculan estructurahente a sus respectivas sociedades subsistan o se prolonguen a través de nuevas fórmulas. Esto se aprecia en la literatura de ficción alusiva al tema de 10s <(dictadores,, a pesar de estar escrita en el último cuarto del siglo xx, de casos históricos provenientes del siglo XIX (el doctor Francia del Paraguay, por ejemplo), de dictadores finiseculares (Podrio Díaz en El recurso del método de Alejo Carpentier), o toma incluso elementos indistintamente del siglo XIX y del siglo xx español, como es ell caso de las obras de Gabriel Garcia Márquez? Ahora las dictaduras están a cargo de ir~stituciones como el Ejército o cuerpos tecnificados y adiestrados en USA, donde la personalización dictatorial no tiene importancia o es meramente sustituida por direcciones colegiadas y representativas a nivel del Cuerpo. EL GOLPISMO CASTRENSE Es interesante observar las fundamentaciones del golpismo entre la oficialidad de 10s Ejércitos aspirantes a la dictadura, por cuanto está en el origen de las dictaduras. Ante la Acadernia Militar de West Point, en 1964, el general Juan Carlos Ongania explicaba que a juicio de la1 oficialidad del ejército argentino el acatamiento al orden constitucional deja de tener vigencia por aa) el desorden de autoridad; b) violentos trastocamientos en el equilibri0 e independencia de 10s poderes; c) cancelación de las libertades y derechos ciudadanos; d) excepcionales situaciones de hecho. No reaccionar ante este estado de cosas es una ciega sumisión al poder establecido y es el instrumento de una autoridad no legitima. Ante dicha situación, dado que el pueblo no puede hacerlo, las fuerzas armadas deben intervenir%J0 A nivel continental Ignacio Sotelo las ha sistematizado en un esquema que sin duda debe mucho a la experiencia espafiola, de la siguiente manera: 9. V6ase Angel Rama, Los dictadores latinoamericanos, México, FCE, 1976. Naturaimente que ese capitulo de la ficción ya estaba iniciado en 1927 por Ram6n del Vde Indán en Tirano Banderas, que es retomado por Miguel Angel Asturias, El señor Presidente, 1946, y El gran Burundún-Burundá hdr muerto, de Jorge Zalamea, 1957. 10. Citado en p. 108 de Eduardo Schaponik, El partido militar argentino, pp. 91108, de eNueva Sociedadn, núm. 54, mayo-junio de 1981, Caracas. ctPaperss: Revista de Sociologia <ca) El ejército se considera Arbitro y garante del orden establecido, en cuanto encarnación de 10s valores más altos de la nación; 6) el ejército interviene en cuanto institución.. . ; c) la intervención militar se justifica por un programa de regeneraci6n nacional, en el que se identifican 10s intereses nacionales con 10s oligárquicos; d) la detención del poder por el ejército es excepcional.sll El golpismo como actitud política de 10s oficiales, que les lleva a 10 que en España se llama el <cpronunciamienton y en América ha recibido nombres más explícitos como <(cuartelazo>>, cuando no el equívoco de <trevoluciÓn>> o meramente la <{bola)>, es factible y prospera históricamente en la medida en que el Ejército en cuestión se atenga en su estructura, reclutamiento y adiestramiento, a ciertos principios. No tenemos muchos estudios sistemáticos sobre la estructura social de 10s ejércitos de 10s paises latinoamericanos, aunque cabe destacar 10s ensayos de Edwin Leiwen, Generales versus presidentes (1964), que apunta a su experiencia venezolana, o 10s que David Viñas (Argentina: ejército y oligarquia, La Habana, C. de las A., 1976) ha consagrado al ejército argentino, pero podrían asimilarse globalmente al caso 10s estudios que Julio Busquets ha hecho del ejército español franquista y po~tfranquista!~ Llevando sus conclusiones a una fecha tan reciente como el 23 de febrero de 1981, dice el profesor Busquets que el ejército español se caracteriza al nivel de su oficialidad por 10s siguientes caracteres: a) alto nivel de autorreclutamiento; 6) alto grado de endogamia; c) aislamiento social; d) <(vida intelectual escasa)>; e) antecedentes de sistemática depuración de sus integrantes de origen democrático o diferente confesión religiosa, filosófica, que la oficial, 10 que le lleva a una fácil asimilación de sus ideales de servicio (orden, dureza, honor, jerarquia, honestidad, patriotismo, nacionalismo, disciplina) con 10s míticos valores de la derecha y la ultraderecha política. El golpismo latinoamericano en casi todos 10s casos est6 vinculado a la subsistencia de un comportamiento neocolonial. Es decir, 10s aspirantes a dictadores están al servicio mis que de una oligarquia local o una idea abstracta nacional, de su devoción a intereses extranjeros, o, mejor dicho, de oligarquías económicas extranjeras. Esto se aprecia en las dictaduras de 11. Página 86, Modelos de explicación del rnilitaristno latinoatnericano: una interpretación histdrica, <(Papers)>, n6m. 7, Barcelona, 1977. 12. V.g. El militar de carrera en España, Ariel, Barcelona, 1967. Las citas que siguen corresponden a Las catrsas del golpe, incluidas en pp. 9-22 del vol. col. Busquets-Aguilar-Puche, El golpe. Anatomia y claves del asalto al Congreso, Ariel, Barcelona, 3a. ed. Modelos autoritarios latinoarnericanos del siglo xx las ctrepúblicas bananeras)> de América Central, o en las actuales experiencias neofascistas del con0 sur en la época de las grandes transnacionales norteamericanas. Esos intereses extranjeros plueden ser asumidos en forma frontal por el gobierno que corresponde a la nacionalidad de 10s principales accionistas de las compañías en cuestión, y entonces --como 10 demuestra la historia de la política exterior norteamericana en el siglo XX~ el episodio golpista es preparado por una c(desestabilizaci6n) económica a cargo de Washington (caso de Chile en septiembre de 1973, v. g.), o directamente por <tintervenciones)> de pequeñas fuerzas de marineria de desembarco (caso de la política del c(big stick>>) e incluso <tocupaciones)> sistemáticas, combinadas con la complicidad de 10s <cgolpistas)> interiores. Otro hecho a tener en cuenta son las crisis económicas. Se ha observado que casi siempre 10s <(golpes)> triunfan en momentos de graves perturbaciones económicas, especialmente si las mismas afectan por igual a las oligarquías locales y a las oligarquías extranjeras. Asi, en ocasión de la crisis mundial de 1929-1933 se anotan para América Latina 10s triunfos de 10s ccgolpes de Estado)> en Argentina (1931), Uruguay (1933), Chile (1931), Perú (1931) y Cuba (1933). La reciente recesión norteamericana y las; transformaciones estructurales del mercado económico internacional en la etapa del ascenso de las transnacionales industriales y comerciales al control de América Latina se vinculan a las dictaduras de Brasil (1964), Bolivia (1973), Uruguay (1973), Chile (1973) y Argentina (1976). El mecanismo siempre es el mismo. Ante una situación grave de crisis que pone en peligro sus situaciones de clasc, e incluso la misma existencia de sus intereses materiales, las oligarquías económicas a través de sus partidos o portavoces autorizados recurren a 10s oficiales de 10s ejércitos y les impelen a <(pronunciarse)> y adoptar medida:; de seguridad política, o de reordenación económica, que salven o resuelvan sus problemas. Por ello, en un trabajo anterior, hemos hablado de <(la fragilidad de las experiencias democráticas)> latinoamericanas.13 LAS DICTADURAS TRADICIONALES Las dictaduras tradicionales o clásicas son en el siglo xx experiencias primarias, que se dan inicialmente antes de la crisis económica mundial 13. En Los condicionantes socio-económicos de la democracia en América Latina: el caso del Uruguay, pp. 55-66 del vol. col. La lucha por la democracia en América Latina, Univ. Lat. Menéndez Pelayo, Madrid 1981. ctpapers,: Revista de Sociologia de 1929-1933, y que corresponden en el concierto latinoamericano a una zona entonces relativamente importante. Guardan, sin embargo --como se anotara-, estrecho parentesc0 con las primigenias dictaduras del siglo XIX y se asemejan en forma marcada en sus orígenes a las técnicas utilizadas en España en la misma época. Los países dictatoriales son ante todo Paraguay y Bolivia hasta la guerra del Chaco de 10s dos 1932-1938; Perú en forma intermitente, pues son intercaladas con experiencias o episodios democráticos, hasta 1968; y ante todo Venezuela hasta 1936. Se trata en todos 10s casos de paises pequeños, o por 10 menos mal poblados, que corresponden al Brea tropical sudamericana y que están muy aislados (por razones geográficas como es el caso de Bolivia y Paraguay, o por falta de una infraestructura portuaria adecuada en 10s otros casos). Es fundamental que se trata de paises socialmente heterogéneos en razón de 10s orígenes de su población, por la subsistencia de las lenguas indígenas y con malas comunicaciones internas, que favorecen el aislamiento regional. El número de extranjeros es íníimo. No hay inmigración europea importante. La población urbana no solamente es escasa, sino que est6 muy distribuida, por 10 que no cuentan en este período con grandes ~iudades?~ El nivel cultural gellera1 es bajo, como 10 demuestra la elevada tasa de analfabetisme, sin perjuicio de la existencia de élites refinadas que actúan en las capitales. No han tenido experiencias democráticas e incluso les faltan (salvo el caso de Venezuela) firmes episodios liberales en su pasado decimonónico. Es explicable que no tengan un sistema de partidos políticos modernos y están en el nivel de 10 que Maurice Duverger llama la primera etapa. El Ejército, la institución organizada por excelencia del país, es escasamente profesionalizado (especialmente a 10s niveles de suboficiales y Estado Mayor). El reclutamiento de 10s soldados se hace entre 10s campesinos por medio de levas o <cenganchesu a término. Los dictadores salen normalmente de las filas de la oficialidad superior o media de 10s ejércitos nacionales y su control del país en términos políticos se hace en términos clásicos. Así, la irnportancia del <(factor perso14. Hablando de la Venezuela de 10s. dictadores Castro y Gómez un ensayista venezolano dice: <(Venezuela de fin de siglo era un país de acentuada estructura rural, b6sicamente 'exportador de café y cacao, con poca actividad industrial y con mayor población campesina que urbana.. . Venezuela tenia entonces territori0 excesivo para 2,5 millones de habitantes. Vestigios coloniales ah perduraban en la morfología del atraso y nuevas relaciones tecnificaban la situación de dependencia,, pp. 190-205, de Héctor Malavé Mata, Formación histórica del antidesarrollo de Venezuela, Casa de las Américas, La Habana, 1974. Modelos autoritarios latinoamericanos del siglo xx asumieron la técnica nazi de la despiadada dureza (Rücksichtslosen), a su parecer para evitar una prolongada guerra civil; las técnicas europeas de 10s campos de concentración, pero también la tortura norteamericana en la guerra de Vietnam y colosales operaciones de destierro y exilio al estilo del fascismo italiano." Actualmente estos sistemas intentan <tlegalizarse)> constitucionalmente y están reestructurando la economia, la sociedad y la cultura de 10s citados paises para ajustarla a 10s nuevos cauces de poder dictatorial. 22. Según el comodoro Leigh, miembro de la Junta Militar chilena en septiembre de 1973, <tes preferible que haya cien mil lnuertos en tres dias que un d6n en tres aiios, como ocurrió en Españas. Por su parte, el general Saint Jean, gobernador de la provincia de Buenos Aires en el régimen dictatorial, decia: <<Primer0 vamos a matar a todos 10s subversives, después a sus colaboradores, después a 10s simpatizantes, después a 10s indiferentes y por Último a 10s tibios),, según cita del articulo Que' es argentinizar un pais, de Eduardcl L. Duhalde y Gustavo Roca, en itcuadernos para el diáiogo~, núm. 199, 19 de febrero de 1977, Madrid, p. 43.