Llibres
Abstract
Obra ressenyada: Pere CATALÀ I ROCA, De cara a la Mediterrània. Les torres del litoral català. Barcelona: R. Dalmau editor, 1987.
Full text
DE CARA A LA MEDITER.RANIA. LES TORRES DEL LITORAL CATALA. Pere CataIB i Roca. Barcelona, R. Dalmau editor, Col. Nissaga núm. 7,1987. De la mano de la editorial Dalmau, aparece la obra de Pere Catald sobre Historia Maritima, siguiendo en la linea de aportaciones sobre temas defensivos, tan brillantemente iniciada en la magna obra Els castells catalans. El que 'subscribe estas lfneas consider6 la elecci6n de esta obra como de inter6s para 10s estudiosos del medio litoral y en concreto para 10s aspectos relacionados con la cultura material generada por las reiteradas agresiones corsario-piriticas, sufridas por el Levante peninsular, a 10 largo de la Edad Media y Moderna. Nada mds lejos de la realidad. La segunda parte del tftulo es eminentemente gratuita e inductora a error al considerar que en la presente se analizaban aspectos constructives de 10s sistemas defensivos existentes en el litoral, limitándose estos a la aparici6n de buen niunero de fotografias -de gran calidad y debidas al propio autor del libroy a algunos grificos que no reciben la mis minima referencia explicativa. La obra de Pere Catald, al que reitero mi reconocimiento como fot6graf0, cuenta con un enfoque casuistico, basado en una relaci6n muy completa de ataques, incursiones, secuestros, redenciones, construcciones y similares, ordenadas de forma cronolbgica, sin ninguna relaci6n entre si y considerando todo el litoral Mediterráneo Occidental como una unidad en el tiempo y en el espacio. Se trata de una nueva versi6n de la Historia "des événemeiits", que bebe en las fuentes del eruditismo localista maxirnizador de detalles concretos, sin una metodologia de trabajo ni un objetivo sobre el que encauzar el discurso. Este tip0 de producción "Histórica" (y empleo este tdrrnino por cuanto el propio autor intenta realizar un estudio con bases cientfficas de una serie de hechos acontecidos en el pasado) guarda muy poca relaci6n con la oferta que el historiador debe ofrecer a la sociedad actual. Catald se centra excesivamente en magnificar el pasado, a trav6s del dato, sin una metodologia previa ni un objetivo a cubrir, para reafirmar la pertenencia a una colectividad en cuyos orfgenes se encuentran episodios que deben proyectarse en el presente, todo ell0 alifiado con unas buenas dosis de romanticisrno. y de gesta Bpica. La obra carece de un trazo conductiva que marque 10s diversos estadios que conducen del pasado al presente. La obra se articula en una nota preliminar en la que se analiza el origen etimo16gico del vocablo "torres de moros", su ubicaci6n y la constataci6n de que el estudio es incompleto puesto que no trata otros elementos defensivos mis importan-
tes, en conjunta, como castillos, fortines, baterias de costa, recintos religiosos fortificados, etc. Esta limitación es demasiado grande como para que se puedan desprender conclusiones asurnibles para todo el espectro litoral restando excesivamente segmentada la visión que nos ofrece. Le siguen dos capitulos (I y 11) en 10s que se describen 10s orígenes mis remotos de estas construcciones en cuanto a señalización 6ptica con referencias puntuales a diversos litorales occidentales asf como a 10s sistemas y organizaciones de vigia adoptados en estos elementos. Aííade tambikn referencias a varias torres bajo el epigrafe "Torres caracten'stiques: Vocables expressius" en las que aporta una visión del origen y de su construcción suponiendo que pretende que se extrapolen pautas generales. Esta posibilidad es irrealizable tanto por el tip0 de torre descrita como por la consideración de una inmutabilidad tipol6gica y geografica a 10 largo de tiempo y espacio. La cuantificación numérica se liquida referenciando una propia obra y una cita del cronista medieval Muntaner. El rigor es extremo; sobre este aspecto no aparece otro tip0 de mención. No considera a las torres litorales como un bastión o punto de rechace del agresor, considerando a la torre como una unidad. No contempla una tipologia interna del elemento en la que existen diversos cometidos (vigilancia, defensa, protecci6n) que generan diversos tipos y modos constructivos segun necesidades, jamis una única modalidad. Como ejemplo baste citar Cal Tiballa o la Torre del Carrer Arcadi Balaguer en el casco urbano de Castelldefels. Si pretende estudiar las torres litorales es indudable e imprescindible que contemple la torre, y en especial la Torre de Mar, como un reducto o punto fortificado susceptible de precisar las enseñanzas de la poliorcética para ser batido y conquistado. La asociaci6n excesiva a la torre litoral con la vigilancia visual impide explicar desde la constitución de "Hinterlands" defensivos en las hreas de agresión a las redes espaciales defensivas y por tanto 6pti~as. La ubicaclon geografica de las torres es inexistente si se exceptua una relación cartográfica referida al Maresme en el Capitulo VII. Se limita a citar a un par de autores con la siguiente precisí6n espacial: "Les Torres de guaita s 'estenen, segons Reparaz, des dels pirineus fins ~ndalusia". Sigue confundikndose torre con guaita o considerando que las torres de defensa (en una masia o de Mar) no se situan en1 'el litoral. No considera interesante el proporcionar datos como distancia de las torres al mar, su altura sobre este, distancias a puntos defensivos de mayor entidad, distancias entre si, etc. Los capitulos comprendidos entre el núm. I11 y VI suponen una visión de 10s acontecimientos litorales relacionados con la dialkctica agresión-respuesta que 10s sujetos pacientes de las incursiones adoptaron. Esta visión se ofrece mediante la segmentaci6n de periodos históricos de forma no razonada y gratuita. En especial quisiera mostrar mi disentimiento con respecto al capitulo VI en el que bajo el epigrafe de "Període del 1461 al 1830, Embats al litoral catala" agrupa a períodos de máxima intensidad agresiva con periodos de casi total inactividad como el primer tercio del s. XR. No contempla cambios tan importantes como la titularidad de las operaciones represivas, la creación de nucleos amurallados, la introducci6n de nuevas tácticas en la defensa, el carnbio de estrategia logística construyendo fortines y grandes fortalezas o el progresivo asentamiento en el litoral de la población que supondrá una aproximación al &rea de agresión y por consiguiente el incremento de sistemas de defensa.
El dltimo capitulo (VII) denominado 'Zes Torres de Moros: Un patrimoni historic" contempla una referencia al asentarniento condicionado por las agresiones y una efímera tipologia, destacando la segregación de termines sufrida por el Maresme en especial a 10 largo del s. XVI y XW, no de forma tan tardia como supone el autor (1730) puesto que en esta zona tras la S.A. de Guadalupe (1486) ya existen multitud de asentarnientos en la costa realizados por un campesinado ivido de mejoras en su condici6n. Finalmente aparece una relaci6n de tones en el Maresme y un mapa del mismo sin ninguna valoraci6n asi como la descripci6n de una torre (Cal Rei) del termino de playa de Aro con vocaci6n paradigmática. Si bien 10s datos que aporta Esteva-Escortell sobre la misrna son correctos, Cata18 nos muestra como prototip0 a una torre que corresponde a un sistema defensivo diferente: el de la masia fortificada, debiendo contemplarse en conjunt0 a la vivienda y la zona de producci6n, no como un ente diferenciado y utilizado exclusivamente para la defensa. En resumen, se trata de una obra que no aporta nada nuevo, que se limita a hurgar en multitud de fuentes bibliográficas, yuxtaponiendo de forma cronol6gica una sede de datos inconexos entre si, con absoluta carencia de un esquema previo. El titulo de la obra no corresponde, en su segunda parte, con 10 contenido; las refere'ncias a torres son puntudes. No delimita el objeto de su estudio, unifica todo el litoral, no s610 del Principado, totalmente erróneo, sino que considera una unidad geografica y temporal las costas de 10s temtorios integrantes de la Corona de Arag6n, incluso en periodos en 10s que esta no existia, mezcla torres del interior con torres litorales atribuybndoles similitudes s610 válidas para periodos medievales, muestra un absolut0 desconocimiento de la tipologia defensiva en cuanto considera a la torre una unidad y no contempla la creación de redes o sistemas defensivos mediante la combinaci6n de ellas. Tampoco existe la más mfnima interpretacidn de datos limitándose a describir una serie de acontecimientos, sin una voluntad analitica. La obra es de interes para el curioso sobre temas litorales y en especial sobre 10s corsario-piráticos. E3 historiador o estudioso puede recurrir a esta obra en busca de bibliografia especifica o de un vaciado realizado bastante a fondo. MBs allB de esto pretender encontrar algo mls es tarea inbtil. ERNEST GALLART MVE