Imprenta y negocio del libro en la Barcelona del siglo XVIII : la casa Piferrer
Abstract
Burgos Rincón, Javier; Peña Díaz, Manuel
Full text
Imprenta y negocio del libro en la Barcelona del siglo XVIII. La casa Piferrer F. Xavier Burgos /Manuel Pega Un estudio en torno a la historia de la cultura del libro adquiere pleno significado si se integra en una perspectiva mfis compleja que intenta conocer la cultura escrita, procurando captar 10 que Armando Petrucci ha denominado "difisidn social" y 'Yunción social" de la lectura y la escritura1. La "difusidn social" plantea al historiador la necesidad de descubrir y analizar 10s mecanismos de ensefianza, la extensión social de 10s que poseen el conocimiento de la lectura y la escritura y la identificación del "muestrario ideoldgico de 10s productos gráficos ". De bstos, el m8s destacado probablemente sea el impreso y en particular el libro, que irfi ganando con el paso del tiempo presencia y relevancia social y cultural. En cuanto a la ~unción social" nos referimos al significado social que en un momento hist6rico dado adquiere la posesión del saber leer y escribir, y de qu6 manera o en qu6 medida es un factor que facilita la movilidad y el prestigio social. Pero acotemos mbs nuestro ten-eno de investigaci6n. Todos estos conceptos teóricos esconden tras de si un macroproyecto que s610 es posible realizar a traves de un trabajo en equipo. Múltiples limitaciones se han encargado de reducir el problema, para centrar10 en la difusi6n de la lectura, y en concreto, en uno de sus mfiximos soportes: el impreso, representado sobre todo por el libro. En 61 se refleja una parte
irnportante de la producción de ideas, originadas ya sea de forma individual, o a través de la acción de instituciones culturales de carácter y dmbito divers0 y que nos puede servir de magnifica atalaya que ayude a comprender mejor la compleja realidad ideológico-cultural de una época. Por esto, un primer gran bloque de interés debe dirigirse a procurar "censar-analizar la producción de cultura" que utiliza como cauce de expresión el medio escrito y, como vehiculo de difusión el impreso, verdadero multiplicador, en potencia, de las posibilidades de acceder a un publico mucho mas amplio y complejo. Esto nos situa ante una segunda cuestión que pretendemos sea el objeto central de nuestro proyecto de investigación: "censar-analizar la difusión de la cultura del libroM2. Es obvio, que uno de 10s cauces básicos de su difusi6n son las imprentas y librerias. El libro es producto manufacturado, mercancia para el comercio y transmisor de unos contenidos concretos. Por ello, consideramos mas completo y satisfactori0 abordar su problemática desde dos ámbitos diferentes a 10s practicados por la tradicional historia del libro erudito. En primer lugar, acometiendo la realización de una verdadera historia de las empresas editoriales, de 10s talleres de impresión y las librerias, con el fin de conocer las condiciones materiales de su producción y comercialización, en las que confluyen aspectos juridicos y organizativos, intereses económico-comerciales y políticos, propuestas culturales y controles ideológicos. No nos ha de interesar únicamente como indice y factor importante del cambio de una soeiedad en el terreno polític~ e ideológico-cultural, sino también, como manufactura que, producida por un determinado tipo de empresa, manifiesta cambios en su evoluci6n y dificultades en su desarrollo, en intima relación con el contexto y la situación socioecon6mica en la que se inserta. En segundo lugar, una historia de la lectura y de 10s lectores, de 10s contenidos y de su divulgación social a través del vehiculo del libro. Se trata de definir desde una perspectiva cuantitativa y cualitativa la oferta de las imprentas (su producci6n tipogrhfica) y las librerias, para reconocer sus "politicas de edición" a fin de llegar a establecer las diferencia~ entre 10s diversos establecimientos, y las posibles lineas comunes de actuación en la actividad editorial y su significado. De esta forma estaremos en mejores condiciones de explicitar la relación entre la oferta y la demanda que en buena parte se refleja en las estanterias de las bibliotecas particulares3, y en 10s contenidos concretos (cuando es posible averiguarlos a través de las facturas de envio) de la demanda comercial de mercados próxirnos, regionales o extranjeros. El libro, signo de diversidad intelectual, sirve de criteri0 con el que dibujar la jerarquia sociocultural de una comunidad concreta y sus grandes lineas de expresión cultural.
IMPRENTA Y NEGOUO DEL LIBRO EN LA BARCE~QNA DEL S. MI 183 Enunciado en 10s tCrminos propuestos por Adriana Lay, hay que abordar estas cuestiones como partes de un todo que se articula para responder a la pregunta de 'kuál es la función del libro como indice y elemento de cambio de una formación social'", un planteamiento en extremo ambicioso, pero objetivo obligado si queremos que una investigaci6n de Bste tip0 tenga pleno sentido. Hasta aqui, el proyecto de investigación que nos proponemos desarrollar sobre la cultura del libro en la Barcelona del XVIII. En este articulo nos limitaremos a apuntar algunos aspectos sobre las condiciones de la difusión del impreso en la Barcelona del Setecientos. Y 10 hacemos sirviendonos de un mirador que, aunque parcial, es en muchos sentidos privilegiado: la dinastia de impresores-libreros Piferrer. La farnilia Piferrer En la bibliografia sobre la imprenta y la libreria españolas, 10s Piferrer forman parte del grupo de 10s "grandes" maestros que mejoraron notablemente la situación de la industria editorial española acortando distancias con respecto a la actividad editorial de Europa en la centuria ilustrada. Los Ibarra, Marin, Mena, Sanz y Sancha en Madrid, 10s Castilla, Padrino y Vázquez en Sevilla, 10s Monfort y Orga en Valencia, y 10s Piferrer, Marti y Suri& en Barcelona, formarian esa pléyade de tipógrafos, grabadores, encuadernadores y libreros que daria luz a una segunda edad de oro de la irnprenta española5. ~Qué tip0 de familia fueron 10s Piferrer? Nada parece alejarlos de la imagen tipica de familia catalana de Antiguo RCgimen. La vivienda de la Plaza del Angel, centro de la Casa Piferrer desde 1702 hasta su desaparición en 1868, fue ocupada por un circulo familiar integrado s610 por padres e hijos. Estos últimos permanecieron siempre en la casa paterna hasta que contrajeron nupcias y formaron su propio hogar. A 10 largo de su dilatada historia, 10s diversos cabezas de familia confirman, tanto en testamentos como ec capitulos matrimoniales, una de las caracteristicas de las relaciones familiares en Cataluña: la voluntad de control por parte de 10s padres6. Control que se expresa en la obligaci6n que se le impone al hereu de que permanezca en el hogar después de casado, para que junto con su esposa "treballan tot 10 que puguen a utilitat de la Casa" aún en vida del cabeza de familia. Otra obligaci6n importante es que todos 10s demiis hijos 'bean mantenidos en su casa y compafifa por el heredero " hasta que éstos estén acomoda do^"^. Asi pues, una familia de tipo nuclear a la que cabria
La familia Piferrer Bartomeu Pi f error---- T---- Paula Bachs 2' I P Tmrmsa Pou---- ----Joan Piferrer Bachs---------- ( -1764) I (1676-17JO) Josefa I Josbf a--------Joan Pi f rrrrr Mrssf a Pi f rrrw fimet1 lrr (1771-1848) nassia Ros Josep Pi f error Depaus ( -1873) I añadir el adjetivo de ensanchada dado que habitan en la vivienda personas ajenas al estricto circulo familiar. Nos referimos a las criadas y a un presbítero, al cua1 el heredero Juan Francisco debera mantener en la vivienda ''en recompensa dels molts trevalls que ha tingut per la conservació y auments de nostra Ca~a"~. Se hace difícil averiguar el verdadero sentido de esta frase. En una lectura estricta podria interpretarse que Joan Bautista Plana -que asi se llama el clérigo-, trabajó en beneficio de 10s negocios familiares. Es muy probable, pero 10 es mas que se dedicara a las preocupaciones espirituales de una familia, que a traves de las disposiciones testamentales y del contenido de sus inventarios, con cuatro de sus miembros integrados en el clero regular y, como veremos, con una estrecha relación con destacadas instituciones eclesiásticas, parece expresar unas profundas convicciones religiosas. La familia, establece toda una red de identificaciones y relaciones que sirven para autoafirmar su situación y su condición en la realidad 5656 ~a!Ia Gertrudis (1715-1775 TerIsa Fran!tsco NIC IJS iomks----- Pi f rrrw Pou Bernat-----W.Rosa Bard Marfa-----Francisco Roda Antonia-------TorBrrriga
IMPRENTA Y -o DEL LIBRO EN LA BAR~NA DEL S. xvm 185 que la rodea. Pero, ¿de qu6 instrumentos se sirvieron para ello? Los Piferrer pasaron por tres etapas diferentes en su relación con el resto de la sociedad. Una primera, desde la fundación de la libreria por Joan en 1702 hasta mediados de siglo, corresponde a la fase mis profundamente integrada en la practica artesanal. En la documentación, Joan aparece bajo la nominacibn de "librero" e "impresor", con tendencia a un predomini0 de la primera forma sobre la segunda, y en muy escasas ocasiones las dos a la vez. Hay que anotar que a partir de la d6cada de 10s cuarenta, encontramos, y cada vez con mayor frecuencia, las palabras "mercader de libros", consecuencia probablemente del fortalecimiento del componente comercial de la libreria9. La segunda etapa se iniciaria en 1763, año en el que Tomis obtuvo el titulo de "Impresor Real", elemento éste de identificación, de reforzamiento social y autoestima mds empleado por la familialo. El titulo confirmó la apertura a nuevas y ascendentes relaciones sociales que corrieron paralelas con el crecimiento del negocio. Ya hacia finales de siglo y en plena etapa de expansión, la documentación nos revela un nuevo concepto: el de "Chsa". El prestigio de la empresa familiar se afirma por la propia familia y se reconoce fuera de ella al utilizar el termino de "Casa Piferrer", Roberto Fernindez nos advierte de su importancia en la Barcelona del XVIII, como punto de referencia empleado por burgueses como 10s Milans o 10s Gloria para expresar asi ante sus conciudadanos el poder económico y el prestigio social de sus familias". Aun guardando con éstas una evidente distancia, 10s Piferrer eran propietarios de la irnprenta-libreria mis grande de la Ciudad Condal (con 10 que el10 supone de reconocimiento social por parte de las 6lites ciudadanas ante el propio tamaño del negocio, combinado con el valor afiadido de 10 cultural como elemento de prestigio), poseedores ademis de un privilegio real que conservaron durante ochenta afios, que les situó en una posición relativamente cómoda y elevada en todos 10s iímbitos de sus relaciones, unas relaciones expresadas y fortalecidas a través de la personificaci6n del "Impresor Real" en el propietari0 de la "Casa" Piferrer. Hemos hablado de 10s Piferrer en plural, sin embargo, 6stos tienen nombres y apellidos, personas que construyeron la dilatada historia de esta familia y su negocio. ~Quiénes formaron parte de ella, y qu6 papel desempefiaron? Haremos referencia aqui a sus miembros más destacados. Su fundador, Joan Piferrer i Bachs (1676-1750), nació en Sant Pere de Vilamajor, hijo de 10s pagesos de la misma población Bartomeu y Paula. Se debió trasladar a Barcelona para trabajar en algtln gremio hacia 1690. Desconocemos el porqué optó por el de los libreros, corporaci6n de la que pasarfa a formar parte el 15 de junio de 1698. Se cad
en 1702 con Josefa Llopis, hija del destacado librero Josep Llopis que ya se encontraba establecido desde 1693 en la Plaza del Angel, falleciendo cuatro años después de su enlace con Joan sin dejar descendencia. Contrajo nuevo matrimoni0 en el año 1709 con Teresa Pou, hija del sombrerero Pau Pou con la que tuvo diez hijos. El mayor, Tomás, nacido en 1715, sera el futuro heredero universal, designado por su madre, nombrada a su vez heredera por su esposo con plenos poderes sobre las propiedades de la familia12. De 10s demas hijos solo sabemos que Francisco, José, Teresa y Maria ingresaron en el clero regular; de Josefa, M. Rosa y Gertrudis, que las dos primeras casaron con un adroguer y un botiguer; Nicolás estudi6 en la universidad y se trasladó con posterioridad a Madrid13 con su herrnano Antonio, un pequeño comerciante que se fue a la capital del reino hacia finales de 10s años sesenta, para abrir allí una librería que regentaria 61 hasta su muerte y después su esposa Teresa Garriga. Ambos, Antonio y Teresa, actuaron con frecuencia como uno de 10s gestores de 10s intereses de 10s Piferrer barceloneses en Madrid, y muy particularmente dentro de la Real Compañia de Impresores y Libreros del Reino de la que formaron parte desde su fundaci6n en 1 76314. La actividad de Joan se centró, de forma exclusiva, entorno a todo 10 relacionado con el mundo del impreso. Sin embargo, por 10 menos hasta 17 15 o 17 1 6, su negocio fue la librería. En las pocas impresiones destacables anteriores a estas fechas aparece como editor, ("vendese en Casa de Juan Piferrer") de 10s trabajos que encargaba para su impresión, sobre todo a la imprenta Comellas. Será a 10 largo de 10s años veinte cuando se vaya afirmando un interés mayor por la ejecución de libros, combinando progresivamente la producción en una imprenta propia con su principal vertiente de librero y comerciante de libros. Tras la muerte en 1750 de Joan Piferrer paso a ser la cabeza del negocio familiar su mujer Teresa Piferrer Pou hasta su fallecimiento a comienzos de 176415. El sector de las artes gráficas, como nos recuerda el profesor Pedro Molas, fue uno de 10s que tuvieron una mayor presencia de viudas regentando la tienda y/o taller de sus difuntos esposos: las viudas de Tejero, Pla, Roca, Aguasvivas y las dos Piferrer, Teresa y su nuera Eulalia. son ejemplo de elloI6. En el caso de Teresa, su dirección de la empresa nos parece mas nominal que efectiva. Si bien 10s pies de imprenta de la producción tipográfica durante 10s trece años que abarcan su actividad podrfan llevarnos a pensar en un gobierno directo de la misma, 10s documentos privados de tip0 notarial indican que ya desde muy joven su hijo Tomas participo decisivamente en su gestión. Por ejemplo, en 10s dos cuadernos que en su dia debieron formar parte del libro de pagos de 10s impresores que trabajaron para 10s Piferrer entre 1737 y 1748, aparece Tomis como el encargado de
IMPRENTA Y NEGOCIO DEL LiBRO EN LA BARCEWNA DU S. XW 187 efectuar dichos pagos1'. En 1739 firmaba con su padre el documento de venta del molino papelero de su propiedad, casi cinco aAos antes de que formara parte del gremio, y en 1745 llevó personalmente todo 10 relativo al conflicto abierto contra el impresor Josep Giralt por un contrato de impresi6n del libro del padre F6lix Potesta, Summa inte-. gra moralis, que este impresor habia inclumplido al no colocar en el frontispicio el texto "impresión a costas de Juan Piferrer"18. Tales hechos nos confirman la tradicional transmisi6n de oficio, conocimientos y confianza de padres a hijos en el ambito artesanal. Dicha transferencia, no s610 suponia para 10s hijos de maestros ricos con tienda integrarse rapidarnente en el oficio -a diferencia de 10s maestros mancebos que en la practica se encontraban imposibilitados para establecerse por su cuenta, ya que no tenian ni oportunidad ni capital para ello-, sino que tambi6n procuraba una apreciable reducci6n de costos de mano de obra al emplear a miembros de la propia familia. En el caso que nos ocupa, además de Tomás, su hermano Antonio aprendió el oficio y trabaj6 junto a su padre en el negocio familiar, 10 que facilitó el que afíos más tarde se estableciera sin dificultad en Madrid19. Ademb, no parece disparatado sugerir la hipótesis de que la esposa y las hijas solteras que vivian en el hogar familiar, trabajaran en la imprenta siguiendo la extendida practica en este sector manufacturer0 de ocupar a las mujeres en faenas tales como el descuelgue de las hojas secas, ya impresas, para agruparlas en cuadernillos que forrnarian 10s libros20. La mano de obra familiar -actitud constante en la historia de 10s Piferrer-, debió permitir a Joan, en 10s inicios de su negocio, abrir una primera y modesta via de acumulaci6n de capital2'. Efectivamente, Tomals Piferrer i Pou (1 7 15-1 779, hijo mayor de Joan y Teresa, partici6 desde muy joven en 10s asuntos de la libreria e imprenta familiar. Obtuvo la plaza de maestro a 10s veintiocho años, y aunque tras el fallecimiento de su padre la imprenta prosigui6 con el nombre de Teresa, fue 61 quien ejerció la direcci6n real del negocio en vida de esta. Habra que esperar a la muerte de Teresa en 1765 para encontrar las primeras obras con su pie de imprenta, confirmaci6n pfiblica de su maestria legal. En 1756 se cas6 con Eulallia MassiA, hija del comerciante Joan Massia, con la que tuvo dos hijos, Juan Francisco y ~osefa~~. Esta uni6n,apartada de la practica endogamica tan corriente entre las familias libreras, supuso un moderado ascenso social que pudo favorecer el establecimiento de nuevas relaciones de rango superior, relaciones que iban a incrementarse gracias al auge de la libreria. Los matrimonios de sus hijos con la hija de un cimjano y el de un farmacCutico, profesiones ambas integrantes de dos acreditados colegios pertenecientes a la aristocracia gremial, confirmarian esa mejora no tanto en el hmbito profesional como en el del prestigio social y cultu-
La actividad laboral de Tomas en vida de sus padres y como dueño de la Casa Piferrer, ocupa casi cuarenta años de historia de la imprenta, años cruciales para el crecimiento de su negocio. Tomis reafirmo el carácter comercial de la libreria e insta10 mas prensas aumentando la producción de libros. A consecuencia de esto vio reforzada su posición de privilegio dentro del gremio. Su definitiva consolidación como prestigioso miembro de la minoria de agremiados ricos barceloneses le llegó con la obtención del titulo de Impresor Real en 1763 tras la vacante dejada por fallecimiento de Teresa Tei~idor~~. Además de tan magno titulo, ostento también el cargo de impresor del Santo Oficio de la Lnquisición, empleo que continuaron ejerciendo por acuerdo del Tribunal su mujer Eulalia y su hijo Juan Francisc~~~. Eulalia Piferrer i Massii, de quien desconocemos la fecha de su nacimiento, regento la imprenta-librería en su condición de usufructuaria de todos 10s bienes de su esposo, desde el año 1775 en que fallecia Tomls hasta su propia muerte en 179326. En estos casi dieciocho años, siguio creciendo el negocio familiar si cabe de una manera mis acelerada que en años anteriores. El considerable volúmen de negocio que iba adquiriendo la Casa Piferrer era una carga demasiado pesada para una sola persona (Juan Francisco era menor de edad), por 10 que Eulalia opto por buscar un administrador. Juan Sellent, joven mancebo librero, fue el elegido. De sobra es conocida la significacion que 10s administradores de tiendas tuvieron en la Barcelona del XVIII, muchos de 10s cuales. como es el caso de Sellent, terminarian abriendo su propio negocio27. Desconocemos la fecha en que se hizo cargo de parte de 10s asuntos de la Casa, pero con toda certeza debio ser antes de 1783. En el documento de otorgamiento de la plaza de maestro del gremio de ese año aparece ya como administrad~r~~. Ante la imposibilidad física de que 10s locales de la Plaza del Angel albergaran todos 10s libros, Eulalia abrió otra tienda en la "Casa d'en Grassot", en la calle de la Bajada de la Prisión, propiedad del comerciante matriculado Joan m ras sot^^. Esta tienda, junto con el crecido comercio de la imprenta, fue administrada por Sellent -excluyendo todo 10 relacionado con la impresion real-, y siendolc renovada esta responsabilidad por Eulalia en su testamento, por la 'plena confiansa que tinch de la sua rectitud y justicia, esta persona que esta plenamente instruhida de dit as~urnpto"~~. Desde que Sellent empezó a trabajar para la Casa y obtuvo su plaza de maestro, actuo en las reuniones y demás actividades del gremio como representante de 10s Piferrer, exonerando así en la mayoria de ocasiones la participación de Juan Francisco en las reuniones del común del que cada vez se distancio más en su actividad cotidiana. Juan Francisco Piferrer Massia es el ultimo miembro de la familia
IMPRENTA Y -o DEL LIBRO EN LA BARCELONA DEL S. ~~iii 189 a1 que prestaremos atención. Aunque fue su hijo Jos6 quien clausur6 la historia de la Casa Piferrer en 1868, nos detenemos en Juan Francisco no s610 porque ocupara 10s últimos años del XVIII, sino sobretodo porque con C1 se acaba toda una etapa de la imprenta barcelonesa. Nacido en 177 1, contrajo matrimoni0 en 1793 con Mariana Depaus, hija del cirujano Ramon Depaus, con la que tuvo cinco hijos31. Obtuvo la maestria el 18 de mayo de 1778 a la edad de dieciocho afios, acceso rápido que responde a su condición de hijo de maestro adinerad~~~. Buena parte de la Cpoca que le toc6 vivir no fue precisamente la más favorable para 10s negocios. Los afios finales de siglo y las dos primeras dkcadas del XIX responden a continuas y adversas coyunturas, que terminarian de estancar la evolución ascendente de una empresa que, como la mayoria de las imprentas de la &poca, no habia efectuado cambios tendentes a modificar su tradicional estructura interna. De todas formas, la crisis del negocio familiar que llegó hasta la quiebra, no supuso su ruina, aunque ya quedaria en mala situaci6n para enfrentarse con Bxito a los cambios que hacia finales de la decada de 10s treinta del XIX afectarian al sector de las artes gráficas. Juan Francisco se mantuvo en la cúspide del gremio como propietari0 que era de la libreria mejor surtida de libros de la ciudad, llegando incluso a ocupar en 1824 y por dos años el puesto de Vocal Artista en la Junta de Comercio, y sigui6 formando parte a 10 largo de la primera mitad del XIX de la Blite bar~elonesa~~. Joan Piferrer y la libreria barcelonesa en la primera mitad del XVIII La actividad de aquellos hombres como colectivo se expresaba a través del gremio. Barcelona tuvo el privilegio de contar desde el año 1553 por concesi6n de Carlos V con un Colegio de Libreros. Sobre la tradici6n y la memoria de aquella antigua fundación se asentaba el orgullo de 10s libreros de la Ciudad Condal, sabedores de que, como colegio formaban parte de la aristocracia de las corporaciones gremiales. S610 artistas y profesionales de artes liberales podian agruparse bajo tan prestigiosa denominación de c01egio~~. Para Joan el camino del gremio era el Único posible. El fue el más integrado en el ámbito gremial, y es que ni era un "botiguer" de telas para lanzarse por senderos inexplorados fuera del ámbito gremial, ni la situación de la imprenta y libreria barcelonesa, y en general española, en la primera mitad del Setecientos permitia soñar en poca cosa mis que ir viviendo. Por eso se aferr6 a 61, en una Cpoca dificil en la que una producción como la librera necesitaba, en el marco de su fase artesanalj de un soporte económico, de una colaboración institucional, de una ampliación del mercado lector s610 posible a partir de la difusión
196 BURGOS / PENA acciones de 250 pesos cada una, siendo Teresa Piferrer la que además imprimió sus ordenanzas. Tomas fue uno de 10s socios con una acción de 5.000 pesos, de la Compañia de Seguros Marítimos de la Concepci6n y Santa Eulalia, en cuya lista de accionistas se encontraban 10s grandes comerciantes matriculados de la ciudad como Francisco Milans, Francisco Benages, Josep Gloria, Juan Pablo Gispert o Francisco Canals65. Todo este entramado de relaciones, contactos, asociaciones, ayudaran a alejar a Tomis de las preocupaciones del gremio. El indice de su participación en las reuniones del común, es revelador. De las ochenta y una convocatorias registradas en documento notarial entre el año 1753 y 1775 (una media de 3,5 por año), Tomas so10 participo en diez, de las cuales todas menos dos corresponden al período anterior a su designación como Impresor Real. Los únicos cargos que llegó a ocupar fueron 10s de tesorero en 1754, tasador de ganancial en 1765 y formó parte en cinco ocasiones de la terna para cónsul primer^^^. Estos registros de actas nos revelan que su interés por 10s problemas del gremio estaban basicamente circunscritos a 10s asuntos de mayor relevancia. Por ello, no dudo en formar parte de la comisión constituida en diciembre de 1763 encargada de elaborar nuevas ordenanzas, y menos en aceptar en agosto de 1764 el representar al gremio para defensa de 10s reglamentos ante la Corte para su aprobación. ¿Quien mejor que el impresor en Barcelona del propio rey para esa labor? La realidad es que fueron rechazadas y hubo que esperar al 4 de diciembre de 1787 para que se aprobaran 10s nuevos capitulos del gremi^^^. Lo mismo puede decirse de Juan Francisco, que renuncia al cargo de tesorero 'por raho del cuidado y cumpliment que ha de donar al Real y publich servei de la Imprenta". Un criteri0 selectivo, ya que su misma condición no le impedirá aceptar el puesto de Vocal Artista de la Junta de Comercio entre 1824 y 1 82668. El grupo que hemos denominado del "lector popular" corresponde a una categoria ciertamente indefinida. Nos estamos refiriendo al tip0 de lecturas mas corrientes entre 10s grupos lectores de las clases populares. Lecturas como 10s romances, comedias, leyendas, "aucas", "goigs"; habria que incluir también aqui a las vidas de santos de tanto éxito. Otros sectores sociales mas bienestantes participaban de estas lecturas tan "populares", sobrepasando aqui la acepción mis pura del concepto "popular". Por ultimo, el profesional del libro. La politica de la imprenta-libreria Piferrer pasa por asumir la imprcsión de una parte considerable de las necesidades locales que supongan unos ingresos regulares, pero también arriesgando capitales en obras que pueden interesar mas alla del marco local, en mercados regionales, para ser vendidas a otros li-
IMPRENTA Y NE~O DEL LIBRO EN LA BARCELONA DEL S. rn 197 breros. Pero 10 que nos parece de mayor interés en su "politica comercial" es la clara tendencia a ocupar, primero, el máximo espacio en la ciudad como distribuidor de libros impresos en el resto de España, y segundo, la confirmación de su papel como distribuidor de una parte muy importante de 10 que producen otras prensas de la ciudad, para su comercialización en el resto de las diversas regiones de España. El10 es posible como resultado de una respetable capacidad financiera que le permite mantener inmovilizados durante un tiempo mas o menos largo un volúmen elevado de capital invertido en su propia producción y en la compra de la de otros impresores. El importante comercio de cabotaje que realizaba la Casa Piferrer -para 10 que era en una manufactura tan minoritaria como el libro-, y el contenido concreto de 10s envios que conocemos a traves de las facturas, confirman ese papel que, en unas dimensiones similares por 10 que hasta ahora sabemos, s610 realizaria la imprenta-libreria de Mari Angela Marti y la de Carlos Sa~era~~. En 10 que se refiere al mercado comarcal, además de la venta a particulares, la libreria Piferrer compra, pero sobre todo vende, a 10s pocos colegas libreros e impresores que viven de este negocio en el Principado: Agustí Ubach en la Seu d'urgell, Magí Canals en Tarragona y Miquel Bro y Antoni Oliva en Gerona70. Apuntes sobre la imprenta y el comercio A pesar de las limitaciones que nos imponen las fuentes, podemos aventurar la hipótesis de que el apreciable incremento que se observa en la producción de las prensas de 10s Piferrer y en general de la tipografia barcelonesa en la segunda mitad de siglo responde a una ampliación del mercado sostenida por un crecimlento en 10s indices de alfabetización en la segunda mitad de siglo71. El10 actuaria en conjunción con una coyuntura económica expansiva en Cataluña que facilitaria la compra de libros, una manufactura elástica y de precios no demasiado asequibles para 10s sectores sociales con menor nivel de renta. Un pulso cultural más activo que se refleja en la creación de Academias, escuelas y tertulias del más divers0 tipo; el fortalecimiento de un tejido urbano cada vez más denso y en el que se concentran gmpos sociales que necesitan de la escritura y la lectura en su quehacer cotidiano, asi como un relevante comercio con diferentes puntos de la geografia española, sin olvidar el mercado americano, permitieron a la imprenta y libreria barcelonesa situarse entre las tres primeras junto con la madrileña y valenciana, a pesar.de las difíciles condiciones a las que tuvo que enfrentarse en las primeras décadas del XVIII. Seria una visión parcial si no se reconociera también la política rnás favorable en el reinado de Carlos 111 hacia la manufactura librera.
La época de máximo esplendor de la Ilustración bien tenia que apoyar a este producto del que se iba a servir para difundir sus ideas. Pero de todas formas no hay que exagerar la efectividad de algunas de sus medidas. Parece que no hay duda de las consecuencias positivas que pudieron tener, por ejemplo, la Real Cédula de 1772 en la que quedaba parcialmente abolida la tasa sobre libros, o la de octubre de 1780 sobre la producción y comercio de papel en la que se imponian derechos de alcabala y cientos -10%- a las ventas de papel extranjero y se libraba de impuestos al nacional. Pero no estamos tan seguros de que la tan citada Real Cedula de 1778 en la que se prohibia la introducción de libros encuadernados en el extranjero a excepción de 10s que 10 estaban en papel o rústica, tuviera unos efectos tan positivos como se ha pretendido72. Se puede aventurar la hipótesis, a falta de una cuantificación de la producción tipografia anterior y posterior a esa fecha, que el hecho de que siguieran entrando libros encuadernados en papel o en rústica no favorecia a la imprenta sino a la encuadernación (labor característica de 10s libreros). El interes de la Corona en que 10s libros no llegaran encuadernados iba probablemente mis alla del simple fomento de las artes graficas, para dirigir su atenci6n mas a controlar unos contenidos que a menudo no tenian nada que ver con lo expresado en el titulo de la encuadernación. Una creciente vitalidad, por tanto, en el panorama librero, que lleva a 10s impresores y libreros mas emprendedores a formar compañias para atender a una demanda que de manera individual no pueden acometer por la siempre problemática falta de capitales. Asi, en 1767 se formara una compaiiia cuya finalidad sera la impresión y venta de libros y que, con cambios, reformulaciones y ampliaciones continuara su labor, por 10 que sabemos, hasta principios de 10s años noventa. No podia faltar en la elaboración y desarrollo de la empresa la participaci6n primer0 de Tomas y después de Eulalia Piferrer73. Crecido comercio y aumento en la producción tipogrifica serian 10s rasgos definitorios de estos años. El librero Francisco Ribas, nos acerca a aquella activa realidad a traves de un memorial que dirige al protector del gremio, protestando porque a 61 se le ha tasado el impuesto de ganancial muy por encima de dos colegas: "que con el negocio corriente de la tienda e imprenta hacen trabajar a distintos y en especial Sapera a quatro o mas mancebos y Osset su hierno aprendiz y mancebo (...I 'y pagan menos'no obstante de tener muy buenas tiendas capaces y abastecidas ahunque no tienen imprenta si'compañía con otros libreros e impresores que hacen trabajar mucha gente en varias impresiones que requieren cantidades crecidas de dinero. Verdad es que el suplicante hace su trafico con distintos libros forasteros pero no de las imprentas
UIPRENTA Y NEGOCIO DEL LIBRO EN LA BARCELONA DU S. XW 199 de estos Reynos, quando 10s sobre otros hacen venir muchos libros de otras partes, y demds'a mús estan todos comprando cada dia libros para su comercio, ya en lar imprentas de esta como de Gerona, Vique y otras partes de España con 10 que dentro del año giran crecidtsimas sumas. "74 Pero 10s libros y en general todo tipo de impresos, no corren por las calles de Barcelona únicamente de la mano de 10s libreros agrupados en el gremio y algtín impresor que se asocia a ellos a traves de compaííías. La privativa de venta que poseia el gremio era continuamente burlada por una infinidad de personajes que en puestos y tenderetes en las calles o incluso en sus propias casas venden libros nuevos y viejos, estampas, mapas, romances, comedias, almanaques, etc. Joan Cerqueda, un joven impresor que años atrhs habia tenido que verselas con Carlos Gibert, librero comisionado por el gremio para perseguir a 10s infractores de la privativa gremial recogida en las ordenanzas por vender libros sin formar parte de la corporaci6n, nos proporciona en 1779 -habiendo ingresado ya en el gremiouna lista de 10s que venden sin ser libreros o no tienen licencia expresa para vender, y en la que aparecen veintitres personas. Son pequeiios comerciantes, revendedores, carpinteros, percheros, traperos, miembros de la cofradia de "Julians Mercers", corredores ptíblicos, buhoneros, mendigos y vi~das~~. Este es uno de tantos casos que encontramos entre la documentación corporativa y que muchas veces culrninan en pleitos contra aquellos que violan las ordenanzas y privilegios del gremio. Los más perjudicados, 10s libreros más modestos, que tienen en el impreso pequefio una de sus fuentes básicas de ingresos, precisamente el tip0 de papel que más se vende en las calles al margen del gremio. Esta imagen de empuje del negocio del irnpreso y en particular del libro alcanza una de sus máximas expresiones en la Casa Piferrer. El crecimiento del taller de la imprenta y de la libreria es claramente perceptible al comparar tanto el instrumental como el fondo de libros presente en 10s inventarios de 1764, 1775 y 1794 como queda reflejado en el cuadro n. 2. En primer lugar hay que destacar el importante aumento en la dotaci6n de prensas entre 1764 y 1775. Puede decirse que el taller tipogrhfico en la primera mitad de siglo corresponde por su equipamiento de prensas al tip0 medio de imprenta espafíola que tenia un mhximo de tres. En 1775 encontramos un taller que ha crecido de forma apreciable en su dotación de prensas y en general del instrumental para la impresi6n y encuadernaci6n de libros. S610 el taller de Maria Angela Marti con tres prensas, un t6rculo y cinco prensas de encuadernación, puede compararse al de TomAs Piferrer. A finales de siglo, las dimensiones de la imprenta Piferrer son equiparables a las de 10s mayores ta-
200 BURGOS / PENA lleres de España, si exceptuamos 10s de 10s impresores madrileños Sancha, Ibarra o Marin. El del impresor valenciano Benito Monfort estaba equipado con seis prensas en 10s años ochenta y es considerado por Franqois Lopez el mejor dotado fuera de Madrid76, el mismo número que tenia Juan Francisco Piferrer en 1794. Cuadro n. 2 Espacios de la casa de la Plaza del Angel habilitados como alrnacCn .............. Almacenes ajenos a la Plaza del Angel ............. Tiendas ............... Prensas de imprimir ....... Torculos .............. Prensas para igualar y apretar Prensas de mano ......... Prensa para hacer balas .... Prensas (?) ............. Máquinas (sin identificar) ... Plegadoras ............. Cosedores ............. Tipos de letras (en arrobas) . . Galeras ............... Juegos de cajas .......... Mesas para poner formas y mojar papel ......... 1 -Plaza del Angel 1 s -Casa de -c/ Boria de Ramon Costa Casa Sivilla Boneu c/ del Mil -c/ de la Llibreteria c/ de la Presó c/ de la Presó en la casa de Sellent 1 2 -Plaza del -Plaza del Angel Angel -c/ de la Presó Casas de Grassot (regentada por Joan Sellent) 4 6 1 2 4 3 4 4 1 1 2 2 1 3 3 (*) Aparecen como juegos completos de 10s diversos tipos de letras: "cicero grand" y "xic", "text", "peticano", "tanasia" y "breviari", de todos en redondo y cursiva. En este cuadro so10 se recoge una selección de la maquinaria material e instrumental de la imprenta-libreria. Fuente: Inventarios de la Casa Piferrer, 1764, 1775 y 1794.
IMPRENTA Y NEGOCIO DEL LIBRO EN LA BARCFLONA DEL S. XVm 20 1 Por tanto, nos encontramos ante un taller tipogriifico de grandes dimensiones que con sus seis prensas no queda muy lejos de las imprentas de tip0 medio europeas (en Paris las miis grandes tenian entre diez y quince prensas). Para el funcionamiento de una prensa son necesarios dos obreros, y dos o tres componedores en tiradas de 1.000 a 1 S00 ejemplares, 10 cual, suponiendo que todas estuvieran en algun momento-trabajando a la vez, significa el empleo de 25 a 30 trabajadoresT7. Desgraciadamente no tenemos ninggna informaci6n que nos db noticia de cuántos obreros impresores realmente trabajaron en las prensas de Piferrer. Elemento indispensable para cualquier taller tipográfico eran 10s caracteres de imprenta. Una gran abundancia de tipos de un mismo impresor era un signo inequivoco del lugar que ocupaba en el mercado local78. La imprenta Piferrer estaba magnificamente dotada, tanto cuantitativa como cualitativamente. Contaba con todo el instrumental necesario para fundir letras. Los tipos de plomo junto con las prensas suponian la inversi6n miis importante a la hora de dotar un taller. El proyecto de Antonio de Bordazar de 1732 para abrir una irnprenta de textos litúrgicos valoraba en unos 1.200 reales el precio de una prensa y en 120 reales una arroba de letra. La imprenta Piferrer lleg6 a tener mhs de 300 arrobas de tipos de plomo, 10 cua1 nos da una idea de sus disponibilidades como taller tipográfico. La importancia que concedian 10s editores a la calidad de la letra exigia unos buenos tipos que se obtenian a partir de unas buenas matrices. Afortunadamente para TomAs, sus relaciones con el fundidor Feliu Pons, que se remontan a la dCcada de 10s treinta, le pusieron en contacto con el famoso tallador de tipos que Carlos 111 se llevaria a la Corte de Madrid, Eduald Paradell. Pons habia firmado una compafiia con Paradell en 1758 para hacer matrices de letra y fundir tipos de imprenta. En 1764, poc0 antes de marchar éste a la capital, expresaba en pública escritura su deseo de que "queden en mh havil" sus matrices de caracteres de letras: TomAs Piferrer fue el impresor elegid~~~. Siempre estuvo la imprenta perfectamente surtida de 10s miis variados tipos (parangona, peticano, tanasia, breviari, ciceró, entredos, text) y según fue aumentando la producci6n tipográfica, creci6 también la cantidad de letra disponible. Pero donde con mayor rotundidad se refleja el importante incremento del negocio de la casa Piferrer en el Último tercio del XVIZI es en el fondo de impresos y libros. Se abrieron entre 1775 y 1794 una segunda tienda en las casas propiedad del comerciante matriculado Juan Grassot y cuatro almacenes mis, uno de ellos perteneciente al tambiCn comerciante matriculado Nicoliis Sevilla. Si en 1764 la casa de la Plaza del Angel albergaba poc0 más de 30.000 ejemplares, en 1774 se pasa a un fondo de unos 65.000 y en 1794 a algo más de 166.000
ejemplares que, sumadas a las 80.000 comedias, llegan casi a 10s 250.000 ejemplares correspondientes a mas de mil titulos. Estos nuevos locales no solo almacenaban impresos y libros de todo tipo, sin o con encuadernaciónsO, también varias decenas de manos, raimas y balas de papel de diversas calidades (en su molino de Sant Vicenq dels Horts en 1794 habia 70 balas de papel de imprimir) dispuestas para ser vendidas en la tienda, o para ser impresas en el taller. Los capitales invertidos en la ampliación del fondo de libros (comprados a otros impresores o elaborados por el taller propio), en la adquisición y ampliación de 10s equipos y materiales de la imprenta y en el aumento de la mano de obra necesaria para su funcionamiento, provienen de un importante comercio que convierte a la casa Piferrer en una gran empresa comercial librera, modesta si se la compara con el movimiento de capitales y mercancías de 10s negocios de 10s comerciantes matriculados de la ciudad, pero mas que notable en relación a la gran mayoria de sus colegas del resto de la Península. Además del mercado local y comarcal al que ya hicimos referencia, hay un mercado regional y otro exterior (véase mapa). De éste ultimo, se importan libros. Sabemos de 10s contactos comerciales con 10s hermanos Tournes en Lyon y Ginebra, y con 10s Cramer ginebrinos a través de su corresponsal Bonnardel que a su vez mantenia un activo comercio con Lisboas'. En la capital lusa, Francisco Roberto fue su proveedor. En Italia, compra a J. Anton Mabbi (Turin), J. Rocchi (Lucca) y Nicolas Pezzana (Venecia). Del comercio con destino a las colonias americanas, tan so10 sabemos su existencia. Buenos Aires y Veracruz son las dos únicas ciudades americanas que aparecen en la documentación junto con la genérica expresión "envios a Indias" referida a las deudas por cobrar por 10s envios allí efectuados. El mercado mas importante para la Casa Piferrer fue el regional. Como se puede ver en el mapa, a excepción de Santiago de Compostela y de Valladolid, hay una coincidencia casi total entre 10s puntos en 10s que venden sus libros 10s Piferrer y las ciudades que cuentan con un mayor número de librerias. Aparte de Madrid y Zaragoza, plazas relevantes, la mayor concentración de contactos comerciales se sitúan en la periferia mediterranea. Por fortuna se ha conservado uno de 10s libros copiadores de facturas de la librerfa, que abarca desde el año 1790 a 1804. Un magnifico documento &e nos permite conocer no s610 la dirección de 10s envios sino tambien 10s libros concretos que eran motivo de comercio, cuestión esta última que dejamos para mejor ocasión. El mayor volumen de ingresos originados por este comercio, provienen de 10s envios efectuados a CBdiz con un 44%. Le siguen a una gran distancia Valencia, con algo mAs de un 23%, y Cartagena, con un
IMPRENTA Y NEGWO DEL LIBRO EN LA BARCELONA DEL S. XVIII Aproximaci6n a 10s mercados de la Casa Piferrer (17641804) La cifra entre parentesis indica el número de librerías en cada poblacMn, segtin se recoge en 10s autos de visitas decretados en 1757 por el juez de imprentas Juan Curiel. (Frangois Mpez, "Gentes y oficios...", p. 165-1 66.) Las ciudades subrayadas son con las que tenemos documentado el comercio de 10s Piferrer. 14%. Del resto de ciudades, que quedan lejos de estas cifras, destacan Málaga y Alicante con casi un S%, Murcia con un 3% y Madrid con un 2%. (cuadro n. 3) Por supuesto, ei comercio se efectúa casi en su totalidad con 10s libreros de estas ciudades o con mercaderes de libros que 10s venderán por otros puntos de la geografia cspañola. Algunos de 10s mejores clientes son nombres famosos de la libreria y del comercio del libro, como Salvador Fauli y Diego Mallen de Valencia, Tomás Espafia de Alicante, FClix de Casas y Martínez en Málaga, Vazquez e Hidalgo, y Blanchard y Cia. de Sevilla, Espinosa de 10s Monteros, Antonio Murguia, MuAoz Gil, José Niel y JosC Savid(famoso librero francés siempre acosado por la Inq.uisici6n) en Cádiz. La evolución favorable del comercio de la libreria en la década de 10s setenta y ochenta, alcanzará su cumbre en 10s años 1791-1792, coincidiendo con 10s indices mas positivos de las exportaciones catalanas y, en general, con las favorables perspectivas económicas del Principado que ya se habían iniciado en 1788, año que marca, como indica
Cuadro n. 3 Volumen de ventas por ciudades (1790-1804) Ciudad Reales vn. % sobre el total de wn. Cadiz Valencia Cartagena Málaga Alicante Murcia Madrid Orihuela Alrededores(?) Sevilla (sin identificar) Jerez de la Frontera Zaragoza Total enviados n. ejemplares % sobre el total enviados de ejemplares ------------------- 99.283 44,- 44.327 19,60 30.088 13,33 21 S04 933 11.367 5 ,O4 6.974 3 ,O9 1.873 0,83 3.61 7 1,6 1 .O45 O ,46 796 0,35 813 0,36 3.648 1,63 245 ---- 0,11 ---- 225.580 99,98 (Fuente: Libro copiador de facturas de la Casa Piferrer) Pierre Vilar, el comienzo de una nueva fase del desarrollo economico catalans3. Las cifras correspondientes a las ventas efectuadas entre 1790 y 1792 suponen el 37% del total de ventas realizadas hasta el año 1804 (gráfico n. 1). En estos tres años la casa Piferrer facturo casi 90.000 libros de 10s cuales 44.705 fueron enviados a Cadiz y 20.452 a Valencia, 10 que representa un 50% y un 22,7% del total de ejemplares enviados a las diversas ciudades, y casi un 45,8% y un 27,7% de 10s ingresos obtenidos por el mismo concepto re~pectivamente~~. La importancia del comercio con estos dos puertos que reflejan las cifras, resaltan mucho mas las graves consecuencias que tuvo la guerra contra la Convencion Francesa (1793-1795) que afecto particularmente a las ventas a ambas ciudades. En terminos generales, en el primer año del conflicto las ventas cayeron en un 73,3% para recuperarse en 1794 en un 52,2% y volver a descender en 1795 en un 40% siempre con respecto a 1792, afio de máximos ingresos. Asi, el conjunt0 de estos tres años de guerra supuso un 48,61% menos que 10 vendido entre 1790 y 1792. Una situación adversa que no únicamente respondia a razones comerciales o problemas de política exterior. En 1790, tras el impacto de la Revolución Francesa se abrió un periodo de estrecha vigilancia de toda actividad intelectual que prescindia de cualquier tip0 de interes o atención por
IMPRENTA Y NEGOCIO DEL LIBRO EN LA BARCELONA DEL S. m 205 el desarrollo de la manufactura librera o la facilitaci6n de su difusidn, un control que entorpecia las' relaciones comerciales provocando las frecuentes protestas de comerciantes y librerosS5, y que era la respuesta a la circulación de obras "peligrosas" de tipo politico y filos6fico atentatorias contra la autoridad divina del monarca. La guerra contra Francia reforzó aún mhs las medidas de control entorno a la entrada de libros, con una especial atenci6n por el puerto de Chdiz. m Valor total en reales de vell6n de 10s libros enviados (1790-1804)" * No se incluye en esta grifica otros artículos enviados, como papel o plumas de escribir, y cuya incidencia en el conjunt0 total de 10s envios es poc0 apreciable. (Fuente: Libro copiador de facturas de la Casa Piferrer.) Los almacenes de la libreria Piferrer albergaban en 1794, 255.678 volúmenes de libros y ejemplares de comedias, 10 que supone un considerable e inmovilizado capital invertido por el conflicto bélico. Las dificultades financieras (suma de 10s efectos de la guerra y de un elevado número de facturas impagadasS6) y el deseo de no seguir ampliando un stock de libros que no se sabe cuando puede tener salida para su venta, llev6 a reducir la edici6n e impresi6n de libros e impresos a casi la mitad en 1793 y 1794 en relación a 10 producido en 10s tres años anteriores. Tras la paz firmada con Francia en julio de 1795 vuelve a recuperarse sensiblemente a 10 largo del afio siguiente pero sin llegar ni siquiera a superar las ventas de 1794. Una recuperación que tambiCn se refleja en el número de impresiones realizadas aunque tampoc0 alcanzaran Cstas el nivel conseguido entre 1790 y 1792. Pero esta breve y relativa recuperación que supone un aumento de 3 1.906 en reales de vellón en 1795 a 57.868 al afí0 siguiente, volverh a
212 BURGOS / PENA Batlle, op. cit. Ya en 1718, Juan Piferrer solo era superado en el pago del repartimiento por casas' (correspondiente a su casa y tienda) de 10s veintitres que aparecen recogidos en la lista de dicha tasa, por el prolifico impresor Rafael Figueró. Los mejor situados después de Figueró y Piferrer eran por éste orden, Francisco Sapera, Francisca Veguer (viuda), Baltasar Ferrer y algo mis distanciado Pau Martí. AHCB, Catastro, Repartimiento por casas, censos y censales, 1718, vol. 16. AHCB, Gremial, Catastro personal, 1729. AHCB, Gremial, Llibre de Consells de la Confraria de St. Jeroni dels Llibreters (173 1-1737). AHCB, Gremial, Catastro personal, 1729-30. AHPB, Not. Félix Avella, capítulos matrimoniales 2, 1735-1 743, fol. 32-39. El molino estaba situado en Ripollet, vs. Madurell, El paper a les ... , pp. 891892. Sobre 10s molinos de 10s que se procuro papel, el de Sant Esteve de Palautordera, AHPB, Not. Félix Avella, manual contratos (1751 y 1752), fol. 234-235; y el de Sant Vicenc dels Horts, AHPB, Not. Ramon Cortbs i Sort, manual (1 794), fol. 1 12. Esta era una practica frecuente dados 10s escasos capitales disponibles, insuficientes para que una sola persona se enfrentara a la producción de obras de un tarnaño considerable. Cit. nota 17. En estos dos cuadernos de cuentas que van de 1738 a 1748 puede apreciarse el importante lugar que ocupa este tip0 de producción. En 1758, la mayoria de mercaderes de libros de Barcelona maqtenian contactos, ademas de con Lisboa, con Venecia, Roma, París, Amberes y Perpiñán, entre otras ciudades europeas. Vs. Iris M. Zavala, Clandestinidad y libertinaje erudit0 en 10s albores del siglo XVIII, Barcelona, Ariel 1978, pp. 349-350. Francisco Aguilar Piñal, "La cultura en el reinado de Fernando VI", en La época de Femando VI, Cátedra Feijoo-Textos y Estudios del siglo XVIII, n. 9, Universidad de Oviedo, 198 1, pp. 297-3 13. Lbpez, op. cit., p. 185. Aguilar Piñal, ibidem, p. 306. Lucien Lebvre - Henri-Jean Martin, L íípparition du livre, París, Albin Michel, 1958, pp. 385 y SS. H.J. Martin, "Les espaces de la vente A Paris B 1'8poque artisanale", Le Livre franpis sous 1;lncien Regime, Nantes, Promodis, 1987, pp. 90-91. Lay, op. cit., p. 456-457. Nombramiento de Tomas Piferrer, vs. nota 10. Nombramiento de Eulalia. ACA, R. Aud., Diversorum, reg. 891 (1775), fol. 256-259. Sobre la condonación de la deuda, AHPB, Not. JosC FClix AvellA Navarro, manual (1792) fol. 399402 y DPFP, Libro de privilegios y papeles oficiales, 4 de febrero 1790. Nombramiento de Juan Francisco, vs., ACA, R. Aud., Diversomm, libro 6, fol. XXII. Tanto Tomas como Euldia tuvieron que "competir" con otros impresores para conseguir el cargo. ACA, R. Aud., Cartas Acordadas, reg. 474 (1753) "Memoriales para ocupar el oficio de Impresor Real". ACA, R. Aud., Villetes, reg. 1005 (1775), "Memoriales de 10s pretendientes al oficio de impresor real". AHCB, Libros de Acuerdos, 1763-1 80 1. Además del pie de imprenta de 10s papeles inquisitoriales impresos por 10s diferentes Piferrer, el documento que nos da noticia de la posesión de este oficio corresponde al nombrarniento de Juan Francisco, DPFP, Vilassar de Dalt,
IMPRENTA Y NEGOUO DEL LIBRO EN LA BARCEUINA DEL S. m 213 "libro de privilegios y papeles oficiales", fol. sn., 19 de mayo de 1794. Ibid., para el nombramiento como impresor episcopal. Juan Pablo Piferrer, primo de Tomils, fue mayordomo del Colegio de Nobles de Cordelles. En 1771 Tomils le otorgaría un poder para que le representara. Lo curioso es que en esta procura aparezca con tal cargo habiendo sido disuelto el Colegio tras la expulsión de 10s jesuitas en 1767. Es probable que mantuviera, junto con su puesto, la antigua denominaci6n, aunque 10s locales de aquella instituci6n pasaran a ser ocupados por el Colegio Episcopal. AHPB, Not. Mariano Avellil, manual contratos (1771), fol. 216. La familia mantuvo unas estrechas relaciones con el ámbito eclesiástico. Rectores parroquiales, clero regular, capelianes de ejército aparecen en las listas de deudores de 10s Piferrer. Vs. AHPB, Mariano AvellA manual (1 764) "Inventario de 10s bienes de Juan y Teresa Piferrer -lista de deudores" fol. 70-72. Estas relaciones y su cargo como impresor del Santo Oficio nos ha puesto sobreaviso en el anáiisis que estamos realizando de los fondos de sus librerias (inventarios de 1764, 1775 y 1794) a la hora de valorar la presencia o no de libros prohibidos. Un bajo porcentaje de éstos en relaci6n con otras librerias de la ciudad podria explicarse'por esta raz6n, 10 que no implica que no tuvieran problemas con la Inquisici6n. Por ejemplo, las implicaciones de EulAiia Piferrer en la impresi6n y distribuci6n del romance "Mandamientos burlescos", Archivo Hist6rico Nacional (AHN), Secc. Inquisicibn, Consejo Supremo, calificaciones y censuras, leg. 4478, n. 3 y 4. Francisco Rico y Amadeu J. Soberanas, Nebrija a Catalunya. Exposició commemorativa en el cinqui centenari de les "Introductiones Latinae", Barcelona, Biblioteca de Cataluña, diciembre 198 1. En el inventario de 1775 de la imprenta-libreria se contabilizan muchos titu10s bajo privativa de Cervera y además se hace referencia a setenta y tres raimas y media de libros del estanco universitario. vs. AHPB, Not. José Mariano Avellil, manual(1775) , fol. 283. Habrá que esperar al estudio de Roberto Fernández sobre las bibliotecas de 10s comerciantes matriculados para confirmar o relativizar esta afmacibn. Sobre Santa Maria del Mar, vs. Molas, op. cit., p. 104. A. Garcia Espuche y M. Guardia i Bassols, "Introducci6 a l'estructura física de la Barcelona de principis del segle XVIII", Primer Congrés dJHistoria Modema de Catalunya, Barcelona, 1984, vol. I, pp. 675-680. Vs. tambikn de 10s mismos autores, Espai i societat a la Barcelona pre-industrial. Barcelona, Ed. La Magrana, 1985, pp. 47-74. AHCB, Fondo Comercial, "Diario de Nave aci6n ... del ber antín El Dolorono alias La Paysana de Barcelona", ~~8484. AHCB, on& Comercial, "libros de cuentas de la fábrica Sires" (1779-1782). (B-241 a B-244) Sobre la Gaceta de Barcelona, véase Carrera Pujal, op. cit., p. 130 y 142. Acerca del eclecticismo de la oferta librera, vs. Lay, op. cit., 456459. Vs. Nota 59 y 61 (inventarios 1764 y 1765, fol. 72 y fol. 3 11, respectivamente). AHCB, Compafiia de Seguros Maritimos. Pactos y condiciones (1772), B. 1772 8 op. 1. Francisco Upez Jordil, Los inicios de las Compafiias de Seguros en Barcelona (1 772-1 787), Barcelona, 1974, tesis de licenciatura inédita. Fernández, La burgueslh comercial barcelonesa en el siglo XVflI, iérida, Universidad de Barcelona, 1987, tesis doctoral inédita, 4 vol.
66 AHPB, Not. Lorenzo Madriguera, manual consells de confraries (1750-1 755), idem., reg. 2 (1756-1776). ACA, R. Aud. Nombramientos, reg. 972 (17691792). 67 AHPB, Not. Lorenzo Madriguera Famades, manual de consultes, reg. 2 (17561776) "Nombramiento de 10s comisionados para hacer nuevas ordenanzas", 6 diciembre 1763. AHPB, ibid., manual (1764), "Procura a Tomis Piferrer para que represente ante SM las nuevas ordenanzas" 22 agosto 1764. ACA, R. Aud. Cartas acordadas, reg. 559, (1 764), fol. 247. AHPB, Not. Fco. Madriguera Gali, manual libro 2, cofradias gremiales, (1786-1796), sp. 28 de abril 1788. 68 AHPB, 'Not. Fco. Madriguera Gali, manual 1793, reg. 1, fol.. 343. BC, Fondo Junta de Comercio, leg. 69, caja 96 (doc. 9-10). 69 De 10s catorce inventarios de librerias que hasta el momento hemos localizado de la segunda rnitad de si&, s610 10s dos citados nos infoman de unas relaciones comerciales bastante intensas. De la imprenta Marti sali6 una buena parte de la producción editorial catalana del XVIII, y en el caso de Sapera conocemos su activa presencia en las compañias de impresores y libreros que se formaron. Las procuras de ambas librerias vienen a confirmar esa actividad comercial. De hecho, todos 10s documentos de 1770 en adelante nos muestran que la libreria Piferrer y la Marti son las mis poderosas del gremio, y sus inventarios 10s mas voluminosos a gran distancia del resto. Cit. inventario 1775 de Tomis Piferrer; AHPB, not. Lorenzo Madriguera Famades, manual (1 770), "Inventario de 10s bienes de la difunta M. Angela Martí Vda.", fol. 237-389. Hasta el momento, no hemos logrado localizar 10s inventarios de Carlos Gibert Tutó, Francisco Ribas y Francisco Suria, y que por la docurnentación que poseemos podrian ser candidatos a ocupar un destacado puesto entre 10s mercaderes de libros. El caso de Pau Campins, que la profesora Iris M. Zavala considera la cabeza del trafico comercial librero en Barcelona a mediados de siglo, interesa especialmente ya que su testamento nos muestra un Campins pobre y endeudado. AHPB. Not. José Gerardo Sayrols, manual test. 1779. Véase Zavala, op. cit., p. 350. 'O Solamente de 10s Bro y 10s Oliva, las dos familias que ocupan la parte mas importante de la historia de la imprenta gironina en el XVIII, poseemos información, vs. Enric Mirambell i Belloc, "Els impressors Gironins de la família Oliva", Annals de Z'Institut d'Estudis Gironins, vol. XXVI, 1982-83, pp. 159208. "La farníiia Bro, d'impressors gironins", ibid., vol. XXVII, 1984, pp. 249-3 1 1. 71 Montserrat Ventura esta llevando a cabo una investigación sobre 10s niveles de alfabetización en Cataluña. Los resultados de su encuesta junto con un estudio de la presencia del libro en las casas particulares, nos permitira en el futuro realizar una valoración mas ajustada de la situación de la cultura escrita en la Cataluña del XVIII. M. Ventura, Lletrats i illetrats en una ciutat de la Catalunya moderna: Mataró 1750-1800, Universidad de Barcelona, febrero 1986, tesis de licenciatura inédita. Sobre el modelo merilonal de alfabetización en el que cabria incluir el caso español, vs. Roger Chartier, "La respuesta de las poblaciones : retroceso de 10 sagrado y nueva sensibilidad" en Europa siglos X VI-XVIIZ. Historia Universal Salvat, Barcelona, Edit. Salvat, 1980, pp. 331 - 337. Véase tambiCn sobre el modelo español, A. Viñao Frago, "La historia de la alfabetizaci6n a través de las fuentes notariales. Aportaciones provisionales sobre el proceso de alfabetización en Murcia (1 760-1860)", en Aproximación
LENTA Y NEGOCIO DEL LIBRO EN LA BARCELONA DEL S, m 215 a la investigación a través de la documentación notarial, Murcia, Cuadernos del Seminario Floridablanca, n. 1,1985, pp. 36-37. Un trabajo en el que se le reconoce a la Real Orden de 2 de junio de 1778 un efecto multiplicador para la irnprenta espaí'iola, A. Perez Rioja, "La protección del libro bajo Carlos 111. Dos Reales Cddulas de 1778 y otra de 1780", Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, Madrid, 1953, t. LIX, pp. 243-250. AHPB, Not. Jod Serch y de Boquet, manual (1767) fol. 275-279; (1768) fol. 142-143 ; y (1776) fol. 124-128 y 130-134. Not. Francisco Madriguera Galí, manual (1 785), fol. 547-549 y (1 786) fol. 16-1 7. Fue frecuente la formación de compañías de libreros e impresores en la segunda mitad de siglo. Asi tenemos la Compaí'iia de Mercaderes de Libros constituída en Madrid en 1758, que pasaría despuds a ser la Real Compañía de Impresores y Libreros del Reino (1 763), o la compaí'iía valenciana formada en 1759. Véase Ricardo Franch y Antonio Mestre, "La Compañia de Libreros e Impresores de Valencia: finanzas y cultura en el siglo XVIII" en Revista de Historia Moderna, 'Xibros, libreros y lectores': Anales de la Universidad de Alicante, Alicante, 1984, pp. 23-46. Por nuestra parte en próximas fechas publicaremos un estudio sobre las compaí'iías barcelonesas. AHPB, Not. Lorenzo Madriguera, manual comunes, reg. 2,1756-1776,26 de junio de 177 1. AHPB, Not. Lorenzo Madriguera, manual (1779), fol. 437-438. Sobre las dimensiones de 10s talleres espaiioles, vdase F. Upez, "Sobre la imprenta ...", op. cit., p. 215-216. J. Rychner, "Le travail de...", op. cit., p. 4245. H.J. Martin, "Les espaces de la vente il Paris il l'epoque artisanale", Le livre francais sous I'tlncien Régime, Nantes, Promodis, 1987, pp. 89-1 11. Rychner, ibidem., p. 49-54. Phiüppe Berger, Libro y lectura en la Valencia del Renacimiento. Valencia, Ed. Alfons el Magndnim, 1987, vol. I, p. 88. AHPB, Not. Ignasi Claramunt Gavarró, manual (1 756-1 758), Compañia entre Eudald Paradeli y Feliu Pons, fol. 577. Not. Armengol Pinyol Teixidó, manual (1764), Cesi6n a Piferrer de las matrices de Paradeli, fol. 323. Los libreros compraban muchos libros sin encuademar para asegurarse un huen margen de ganancia con la encuadernación. Por otra parte, 10s impresores-libreros no encuadernaban toda la tirada de una edición dado 10 que encarecia el producto este proceso fmal. Esperaban a que fueran saliendo ejemplares para gradualmente ir encuadernándolos. Christiane Berkvens Stevelinck, "L'édition et le commerce du livre franpis en Europe" en Histoire de l'edition francaise, vol. 2, pp. 305-31 5. En el mismo volúmen H.J. Martín, "Les correspondants des libraires parisiens en Europe", pp. 308-309. La primera noticia que tenemos del comercio de J. Bonnardel y Jos6 Sirnond Bonnardel en Barcelona es de 1768 y corresponde a la concesión de su licencia para comerciar con libros. AHPB, Not. Lorenzo Madriguera, manual comunes, reg. 2,1756-1 776,25 de abril 1768. AHCB, Fondo Comercial, "Libro copiador de facturas de la Casa Piferrer", AC B-1022. Pierre Vilar, Catalunya dins !Espanya Moderna, Barcelona, Edicions 62, 1968, vol. IV, p. 85.
Pierre Vilar nos ofrece el dato de la salida en 1792 de 2.103 docenas de libros destinados al mercado arnericano. A modo de comparación, sefialemos que en el mismo año la casa Piferrer enviaba a Cádiz 1.670 docenas, 10 cua1 nos da una idea de la dimensión del negocio comercial de esta libreria. Vilar, op. cit., p. 583. Marcelin Defourneaux, Inquisicion y censura de libros en la España del siglo XVIII, Madrid, Taurus 1973, pp. 107-135. Sobre las facturas por cobrar, véase, AHPB, Not. José Félix Avelli Navarro, manual 1792, y Not. Ramon Cortes i Sort, manual 1794. AHPB, Not. Ramon Cortés i Sort, manual 1796, fol. 155-160. "Cesión por derechos patemos y matemos e hipoteca de las tierras". AHPB, Not. idem. manual 1797, fol. 61 "Capitulos matrimoniales de Josefa Piferrer". AHPB, Not. Ramon Cortes i Sort, manual 1797, fol. 51-52, "Censal". AHCB, Not. Fondo Comercial, B-1022. Josep M. Delgado Ribas, "El impacto de las crisis coloniales en la economia catalana (1787-1807)", en La economia española al final del Antiguo Régimen. III. Comercio y Colonias, Josep Fontana (ed.), Madrid, Alianza Editorial, 1982, pp. 156-1 69. Carrera Pujal, op. cit., p. 141-142. Eugenio Di Rienzo, "Intellettuali e impresa editoriale nel prirno ottocento", Síudi Storici, abril-junio 1981, pp. 281. Véase sobre las dificultades que plantea la manufactura librera concentrada, Lay, op. cit., p. 454-457. Ibid., p. 281 -283. Roma Arranz, "De la manufactura a la indústria grafica", L 'Avenc, Barcelona, novembre 1986, n. 98, pp. 46-51. FRANCESC XAVIER BURGOS R. Professor del Col-legi Universitari de Girona UAB. MANUEL PERA DIAZ Professor INB Montcada i Reixac