Algarabía : ¿lengua o alboroto callejero?
Abstract
Durante el siglo XVI, y comienzos del XVII, una palabra simboliza en sus cambios de contenido semántico, toda una serie de luchas internas dentro de la comunidad cristiana dominante respecto a su actitud frente a la comunidad vencida: ¿Qué hacer con los moriscos? Cada autor utilizó esta palabra como bandera en sus argumentos en favor de la asimilación de los "cristianes nuevos de moros" o reclamando su extirpación total. El resultado de esta lucha, a veces teórica, otras con brillantes salidas literarias, fue modelando los diversos significados aparentemente encontrados hasta llegar a la acepción definitiva con que conocemos el término "algarabía".
Full text
Algarabia: ilengua o alboroto callejero? José Maria Perceval Durante el siglo X VI, y comienzos del X VII, una palabra simboliza en sus cambios de contenido semántico, toda una serie de luchas internas dentro de la comunidad cristiana dominante respecto a su actitud frente a la comunidad vencida: iQué hacer con 10s moriscos? Cada autor utilizó esta palabra como bandera en sus argumentos en favor de la asimilación de 10s "cristianes nuevos de moros" o reclamando su extirpación total. El resultado de esta lucha, a veces teórica, otras con brillantes salidas literarias, fue modelando 10s diversos significados aparentemente encontrados hasta llegar a la acepcidn definitiva con que conocemos el término 'blgarabia ". Algarabia es una palabra cuya etimologia se relaciona con el Arabe "alarabiyya',', que quiere decir, la lengua arabe. Esta es la primera acepci6n que encon traremos en cualquier diccionari0 cas tellano, correcta desde un punto de vista que pretende ser hist6ric0, pero que no coincide con su utilización habitual. Las siguientes acepciones se acercan mL a 10 que entendemos por "algarabz'a". Asi tenemos: 1) Lengua Arabe (etimol6gic0, pero no usado en la actualidad). 2) 1,engua o escritura ininteligible (figurado y familiar, ya en desuso). 3) Manera de hablar atropelladamente y pronunciando mal las palabras (también en desuso). 4) Griteria confusa de varias personas que hablan a un tiempo (el significado mAs común en la actualidad). 5) Enredo, maraña (poco o nada usado). Maria Moliner en su Diccionari0 de uso del español nos deja ante
118 MANUSCRITS 3, maig 1986 la acepción corriente que es la de "Armarse o haber", un "alboroto", ruido producido por gritos y voces confusas y estridentes. Situemos el término: en 10s textos producidos durante el avance cristiano sobre al-Andalus, en la Crónica de Alfonso X el Sabio, se da la acepción etirnológicamente correcta. Esta se conserva, cada vez mas culta, y es recogida por el Tesoro de Covarrubias l. En textos literarios o históricos llega hasta comienzos del siglo XX, pero luego desaparece debido a la contaminación de la acepción más popular. Solo en el caso de historiadores de la época (siglos XIII-XVII) la nombran al estudiar declaraciones de individuos "que hablaban algarabía" o libros "escritos en algarabía". Generalmente, para señalar su arcaismo, las transcriben tal como se escribia en la epoca, "algaravia", y, por 10 demás, la mayoria de estos escritores, cuando se refiere en otro contexto a estas personas o libros, simplemente traduce que "hablaban árabe" o sus manuscritos "estaban en lengua árabe", ~Cuándo se realiza la permutación del contenido semántico de esta palabra? ¿Por que y en que sentidos diferentes? Todavia, a finales del siglo XVI, una novela del genero llamado morisco utiliza el termino "algarabía" en su sentido etimológico y sin un particular sentido peyorativo. Cuando Guzmán de Alfarache cuenta la historia de Ozmin y Daraja2 sigue la acepción primitiva, pero será mejor señalar 10s cambios respecto a la concepción de la algarabia. No s610 10s protagonistas saben castellano, a pesar de su origen moro granadino, como Ozmin "tan diestro en la lengua española, como si en el riñón de Castilla se criara y hubiera nacido en ella'13, sino que Daraja "tan diestramente hablaba castellano, que con dificultad se le conociera no ser cristiana vieja, pues entre las mas ladinas pudiera pasar por una de el la^"^. Es decir, la identificación de cristianismo y castellano esta ya plenamente realizada pero todavia, Mateo Alemán, habla como "cosa digna de alabanza de mozos virtuosos y glorias de padres, que en varias lenguas y nobles ejercicios ocupan a sus hijosU5. Se trata del ultimo canto, ambigu0 sin embargo, de una larga tradición de asimilación de la comunidad morisca, desde un punto de vista misionera. Esta tendencia, llena de buenas intenciones y muy teórica, 1 COBARRUVIAS, Sebastian de, Tesoro de la lengua Castellana o Española: Madrid, 1611. 2 ALEMAN, Mateo, Guzman de Alfarache, edición de Francisco Rico, Planeta, Barcelona, 1983, p. 205. 3 ALEMAN, Mateo, Op. cit. p. 198. 4 ALEMAN,Mateo, Op, cit. p. 196. 5 ALEMAN, Mateo, Op. cit. p. 198.
que pretende la conversión mediate el ejemplo es sustituida por una política de conversiones forzosas a comienzos del siglo XVI, y llevada al paroxismo de las prohibiciones totales de "expresarse en algaravia" durante el sinodo de Guadix de 15546, en línea con la contrarreforma. En ese momento, 10s libros favorables al estudio de la algarabia por parte de religiosos misioneros, como el Antialcoran de Bernardo Pérez de Chinchón, un erasmista tratado de buenos deseos, entra en el Indice. Parece por ciertas expresiones, la manera de llevar a cabo la catequesis de Daraja, 10s deseos de la reina Isabel de no forzar su conversión sino dejarles plena libertad, que Mateo Alemán haya leido la obra de Pdrez de Chinch6n, o por 10 menos de encontrarse en el univers0 mental de este autor. Es común a ambos una metáfora volitiva, la introducción por la boca del trago de la catequesis: " ...g anarle la boca poc0 a poc0 como a pollos" en Chinch6n, ':..irla saboreando en las cosas de nuestra fe'*' en el caso que describe el Guzmán de Alfarache. . -- . Algarabfa y catequesis La conversi6n mediante la exposición razonada de argumentos es el objetivo de la catequesis, por medio de la cua1 "enseñar blandamente a 10s nuevos" la ley cristiana. Este aprendizaje es lento y dificultoso, pero "cuanto mayor sea la dureza de esta gente, tanto mayor habrá de ser la blandura ... Es persuadir a unos hombres rudos que no alcanzan razdn, y que cuando la alcance, no se les puede hacer violencia, que dejen la profesion de sus padres, y abuelos, con la cua1 piensan que se han de salvar, y que reciban otra, la cua1 por su alteza no la pueden entender, y por la poca capacidad de ellos, ni aun alcanzar las razones que la hacen reib ble"^. Esta actitud eminentemente paternalista considera a 10s neófitos moriscos como ignorantes debido a su "r~sticidad"~, o nifios "como a pequeños en el señor"lO. Asimismo, la catequesis se transforma en 6 Vease GALLEGO y BURIN, A., y GAMIR SANDOVAL, A., Los moriscos de Granada se&n el Sinodo de Guadix de 1554, Universidad de Granada, Granada, 1968. 7 PEREZ DE CHINCHON, Bernardo, Antialcorano, Valencia, 15 32, fol. VI del prologo y ALEMAN, Mateo, Op. cit. p. 198. 8 FONSECA, Damián, Justa Expulsion de 10s moriscos de Espafia, Iacomo Mascardó, Roma, 1612, p. 436. 9 FONSECA, Damián, Op. cit. p. 433. '0 VALENCIA, Pedro de, Tratado acerca de 10s moriscos de España, Ms. Biblioteca Nacional, Madrid, Zafra, 1606, fol. 60.
120 MANUSCRITS 3, maig 1986 una domesticación de animales 'borque son como las fieras, que no se sujetan a 10s hombres con violencia, sino con halagos y maña"ll, o una medicina purgante que debe ser suave "por ser el sujeto flaco, y en lugar de dar salud, mataria"l2. Pero, queda un problema: ¿Como realizar la catequesis y en que lengua? Para atraerlos, el misionero debe disfrazarse con ropajes adecuados que les inspiren confianza. Para lograr esta adaptación se pretenden cátedras de arábigo donde se enseñe esta lengua, para introducir misioneros entre ellos. Es la misma visión que tenia Nebrija sobre 10s exploradores que deben infiltrarse en el enemigo para descubrir sus intenciones 13. Estos, deberian explicarles la verdad, "mos trándoles 10s males y mentiras de su ley, enamorarlos a la nuestra primero con las obras y luego con las palabras"14. Estamos en la planificacion proyectada tiempo atrás por Ramon Llull, que también estudio el arábigo, y continuada a 10 largo de 10s siglos XIV y XV, como es el caso de Juan de Segovia IS. y que llega hasta el circulo granadino de Hernando de Talavera 16. Convertirlos y hablarles en su lengua. En el primero de estos sentidos se dirige el Antialcorano de Bernardo Pérez de Chinchón, o la Opera Chiamata confussione della seta machumetana de Juan Andrés 17, en el segundo las gramáticas apadrinadas por 10s arzobispos Hernando de Talavera en Granada 18 y Martin de Ayala en Valencia l9 "con la elección de arguFONSECA, Damián, Op. cit. p. 433 FONSECA, Damián, Op. cit. p. 438. BATAILLON, Marcel, Erasmo y España, F.C.E. México, 1967, p. 33 RIPOL, Juan, Dialogo de consuelo por la expulsión de 10s moriscos de España, Nicolás de Asiayn, Pamplona, 1613. CABANELAS RODRIGUEZ, Dario, Juan de Segovia y el problema islamico, Universidad de Madrid, Madrid, 1952. Reprobación del Alcoran, Sevilla, 1501, B.N.M., que es una traducción de la Improbatio Alcorani, tratado del dominic0 Riccoldo de Monte di Croce, impresa en latín el año anterior, Sevilla, 1500. Obra traducida al italiano por Domenico de Gaztelu, Venecia, 1543 ALCALA, Pedro de, Arte para ligeramente saver la lengua aravica, Ed. en facsimil de la Hispanic Society of America, New York, 1928. y ALCALA, Pedro de, Vocabulista aravigo en lengua castellana, Juan de Varela de Salamanca, Granada, 1505. El libro de Martín de Ayala fue reeditado por el Patriarca Ribera con el titulo de Catecisrno para insnucción de 10s nuevamente convertidos de moros, Pedro Patricio Mey, Valencia, 1599.
mentos apropiados para alejar sus errores y conducirlos a la verdadera fe"20. Hernando de Talavera seguia una máxima asimilacionista que decia ('dadnos de vuestras obras y tomad nuestra ft!''. Asf, "a raiz de la conquista de Granada diversos métodos eran posibles para esa conversión. La capitulación de 1491 había garantizado a 10s vencidos el respeto a sus costumbres y su religión. El venerable Hernando de Talavera, primer arzobispo de Granada, concibe la idea de ganárselos haciendo resplandecer la superioridad del evangeli0 por la palabra. Aprende algunos rudimentos de árabe, a pesar de su avanzada edadH21. Según nos dice su cronista, "decía que daria de buena voluntad un ojo por saber la dicha lengua para ensefiar (la doctrina cristiana) a la dicha gente, e que también daria una mano, si non por non dejar de celebrar1'22. Por 10 menos quiere que su clero aprenda el árabe. El Arte para ligeramente saver la lengua arabiga y el Vocabulista arábigo de fray Pedro de Alcalá son un testimonio de ese intento de evangelización pacifica tedricamente. Cdtedras de ardbigo, colegios para niños y niñas moriscos, predicaciones a cargo de misioneros ... 10s programas asimilacionistas son teóricos y caen la mayoria de las veces en ei vacío, cuando no se pretenden imponer por medio de la penalización. '(Cisneros, llamado a colaborar con Talavera, pone en practica medios completam en te diversos. Procura ganarse a la aristocracia morisca, hace presión sobre 10s alfaquies, provoca conversiones en masa que suscitan una reacción violenta, quema 10s libros musulmanes. Una rebelión le da pie para mandar revocar las concesiones hechas en 10s días de la conquista. Todo musulmán es considerado muy pronto como un rebelde; y tal como habia sucedido un siglo antes con 10s judios, 10s conversos constituyen una mma inasimilada de cristianos nuevos cuyo cristianisme es, con toda razón, sospecho~o"~~. Marcel Bataillbn nos da una pista sobre el destino de 10s planes asimilacionistas al señalarnos que "las cátedras de lenguas previstas en Alcalá (universidad) se desarrollaron al capricho de 10s proyectos del cardenal, más bien que de acuerdo con 10 previsto en las constituciones. Si la cátedra de hebreo se proveyó desde muy temprano, la enseñanza del árabe, en cambio no se estableció nunca a pesar de que la Andalucía morisca ofrecía vasto campo a quienes hubiesen 20 Frase pronunciada por San Bernardo en un sermón en 1144. 21 BATAILLON, Op. cit. p. 58. 22 Breve suma de la santa vida del reverendissimo y bienaventurado don Fr. Hernando de Talavera, ms. citado por Amador de 10s RIos, Historia Critica de la literatura espafiola, t. VII, p. 358. 23 BATAILLON, Marcel, Op. cit. p. 59.
122 MANUSCRITS 3, maig 1986 querido servirse de esta lengua para poder difundir mejor la palabra divina"24. Pero, es que la concepción sobre la algarabia habia cambiado y se estaba llenando de un contenido muy diverso. Algarabia y conspiraci6n Cuando el rey Francisco I de Francia es hecho prisionero en Pavia, a su llegada a la península se hospeda en Benisanó, reino de Valencia. Al amanecer '?e recordaron el sueño unas voces desentonadas que le dieron en 10s oídos tan reciarnente, que recordo sobresaltado, y aún salt6 de la cama, entendiendo que era escuadrón de gente, que había circuido el castillo, para ejecutar en su persona alguna orden del ernperador; y con el sobresalto llarnó al señor Alarcón (que le traia a su cargo) y le pregunto del ruido. Respondió, que no era negocio de momento, porque 10 habían causado 10s moros de aquel lugar, que, habiendo rnadrugado para salir a sus tareas, se habían puesto en la plaza debajo de las ventanas del castillo a platicar en sus negocios, y dando aquellas voces, segdn su costumbre y modo de hablar, que todavía es gritando. Sintió tanto la burla el rey que juro le habían de pagar la alteración recibida, y afear mucho al emperador el perrnitirlos en sus tierras, como así 10 hiz~"~~. Esta anécdota, verdadera o falsa, conecta con muchas protestas de 10s cristianos viejos como nos señala Damián Fonseca. Durmientes hasta hora avanzada sentian en mucho 10s gritos de 10s campesinos moriscos que acudian desde muy temprano a labrar las tierras de sus señores, incluso en dias de fiestas cristianas, de las que estaban exentos para rentabilizar mejor su función servil. Ya, en el Memorial de Clemente IV al rey Jaime I le increpa que deberia "correrse que vasallos suyos y súbditos, en sus reinos cada dia, a ciertas horas alabasen el nombre del sucio Mahoma con públicos pregones y alaridos en oprobio y vilipendio de Jesucristo nuestro seGritos de mercado o preces religiosas, la algarabia se ve como una amenaza. Ininteligible al cristiano, éste la siente como un vehiculo a través del cua1 se urden traiciones y conspiraciones. Las inocentes conversaciones de mercachifles, buhoneros, hortelanos, las zambras para celebrar cualquier acontecimiento, cualquier manifestación en 24 BATAILLON, Marcel, Op. cit ., p. 20 25 ESCOLANO, Gaspar de, Segunda parte de la Decada Primera de la Historia de la insigne y coronada ciudad y reyno de Valencia, Pedro Patricio Mey, Valencia, 1611, columna 1664. 24 BLEDA, Jairne, Crónica de 10s moros de Espafla, Felipe Mey, Valencia, 1618: p. 873.
esta extraiia 'yerga" es temible. La algarabia no es una lengua con sus reglas aparte ni una forma de pronunciación diferente. Es fundamentalmente, una invitación a la rebelión, a la unión, una amenaza. La algarabia se expresa según 10s cronistas "con sordas algazaras y alborotes"27, "con mayor vocinglería y reg~cijo"~~, porque 10s moriscos siempre ventilan sus 'ásuntos a gritos y voces desmesurada^"^^. La algarabia es una demostración de que 10s moriscos existen y se les oye. Como algo extraño, confuso y amenazador, es utilizado el término como un simbolo de la confusi6n de palabras, dislate o argumentos contradictorios. '%rece esto algarabía y pasa usi" nos dice santa Teresa de JesÚs3O. Y, aunque la santa también aplica el termino "algarab ía " correctamente interpretado como "lengua árabe", 10 utiliza con la intención de ejemplificar en su Camino de perfección una relación que le resulta incomprensible, una falta de comunicación en definitiva: 'bor que no lleva camino, uno que no sabe algarabia, gustar de hablar mucho con quien no sabe otro lenguaje "31. Hay que acabar pues con esta muralla que impide la comunicación de la verdadera religi6n. San Luis Bertrán prescribe que "se prohiba a 10s moros el hablar algarabía señalando por castigo que no se pudiesen casar ni 10s hombres ni las mujeres, hasta que hablasen y entendiesen nuestro vulgar"32. La destrucci6n de bibliotecas, de testimonios de lengua escrita (libros aljamiados o grabes) es un tema muy estudiado: transcripciones coránicas, libros religiosos con haditís) del profeta, sermones ... Libros de cultura general, cientificos como el Almagesto de Tolomeo o mddicos, prontuarios con preceptos para curar enfermedades ... e incluso libros de profecias, magia o cuentos. Pero, para 10s autores antimoriscos del siglo XVI y XVII, la algarabia, la lengua de los moriscos, es percibida fundamentalmente, como algo insoportable a su oído. Se trata mhs bien de la lengua hablada a la que tratan de "asperísima leng~a"~~ que diferenciaba radicalmente las dos comunidades. 27 AGUILAR, Gaspar de, Expulsión de los moros de España, Pedro Patricio Mey, Valencia, 1610, p. 35. 28 FONSECA, Darniin, Op. cit., p. 94. 29 AZNAR CARDONA, Pedro, Expulsion Iustificada de 10s moriscos españoles, Pedro Cabarte, Huesca, 1612, I1 parte, fol. 361. 30 JESUS, Teresa de, Libro de la vida, cap. 19, Taurus, Madrid, 1982, p. 141. 31 JESUS, Teresa de, Camino de Perfección, Cap. XX, Aguilar, Madrid, 1982, p. 249. 32 Citado por FONSECA, Damián, Op. cit. p. 459. 33 Citando a Pico de la Mirandola, SUAREZ DE FIGUEROA, Christobal, Plaza universal de todas las ciencias y artes, Luis Sanchez, Madrid, 1615, fol. 209.
124 MANUSCRITS 3, maig 1986 "Con la diferencia de la lengua, no s610 de la arábiga, sino que cuando hablan la castellana, (se nota la diferencial con el tono y el aire del hablar, y con la pronuncia~ion"~~. De esta apreciación lingüística de Pedro de Valencia, sacará Quevedo una personal interpretación esperpéntica de la con fesión malintencionada de un morisc^^^. Se pasa pues, desde las posturas asimilacionistas, de un estudio de la lengua arábiga, a una prohibición de su uso por parte de 10s penalizadores que "no solo no aprobaban el estudio de la lengua arábiga, antes eran del parecer que convenia desterrarla del todo de 10s reinos de España como perniciosísima a toda ella"36. Se llega a dar entidad a la lengua como un objeto peligroso. Se debe prohibir la algarabia porque asi "irían perdiendo poc0 a poc0 el comercio con 10s de Berbería, entenderíamos las traiciones que contra nosotros urdían, irían perdiendo la afición a 10s libros que tenían escritos en arábigo ... Se les olvidaría el Alcorán ... escucharían con alguna eficacia a nuestros predicadores"37, ES de admirar, y debía ser frecuente, ver en una población morisca no acostumbrada aún al romance, llegar el predicador que, concentrada la comunidad por 10s guardias del señor o 10s oficiales del santo oficio, se desgañitaba explicando la falsedad de la "secta mahometana" y la excelencia del cristianismo ante un publico realmente sorprendido de sus gritos ininteligibles. Una lengua, como la algarabia, tan perniciosa, es natural que terminara, por su carácter agresivo y malvado, siendo ajena absolutamente a 10 español ya que, como afirma Damián Fonseca "arece imposible que 10s cristianes la podamos estudiar con tanta fa~ilidad"~~. En realidad, no debe aprenderla, pues algo de malvado ya se pega con su solo aprendizaje. Ya vemos como las distintas acepciones de la palabra algarabia se van delimitando, desde la original, la etimológica, hasta la de uso mas común actualmente "la gritería confusa de varias personas que hablan a un tiempo", pasando por "lengua o escritura ininteligible" asi como también la manera de hablar atropelladamente y pronunciando mal las palabras, que revelan a su vez algo de "enredo o maraña". Es quizas por eso: que una planta de las cercanias de Madrid, "de vamas envedadas y mezcladas unas con otras" termin6 llamándose algarabfa39. 34 VALENCIA, Pedro de, Op. cit ., fol. 32 35 QUEVEDO, Francisco de, "Desenfados y juguetes" en Obras festives de Quevedo, Fontamara? Barcelona: 1982, p. 159. 36 FONSECA, Damián, Op. cit., p. 459. 37 FONSECA: Damián, Op. cit., p. 459. 38 Ibid, p. 457 39 Diccionario de Autoridades, Francisco del Hierro, Madrid, 1726
! En cuanto a que 10s moriscos hablaran más fuerte de 10 normal, es de difícil comprobación al no existir grabaciones de la época, pero, podemos pensar en los sentimientos confusos y animalizadores que la xenofobia despierta hacia un idioma que no se comprende y que se ven en 10s múltiples chistes que tienen ese tema. Una demostración, por pasiva, la tenemos en la divertida pesquisa que describe Edgar Allan Poe en busca del asesino de Los crimenes de la calle Morgue: 10s franceses aseguran que el desconocido hablaba español o italiano, un holandés le oyó decir "sacre diableJ' aunque reconoce no saber francés, el inglés corrobora esta declaración, un español dice sin embargo que era inglés y un italiano afirma sin vacilar que era ruso el criminal. Al final, el asesino era un orangutan. Pero, no s610 el morisco y su situación ha servido para llenar el contenido semántico de la palabra algarabfa. Esta tambikn nos puede ayudar a comprender como era visto el morisco por la sociedad cristiana de comienzos del siglo XVII, cuando el termino adquiere 10s sentidos más peyorativos. Algarabia, imagen del morisco La construcción de esta imagen sigue un esquema radial. Se trata de una figura en que todos 10s elementos se relacionan entre si como las barillas de una rueda de tal manera que al moverse parece que todos fueran uno solo y no hay parte independiente que aisle o irnpida esta visión totalizante. La algarabia, es decir, su imagen reinventada por 10s polemistas cristianos, contiene una intima relación entre todos sus apartados para formar la imagen deseada. Bernardo Aldrete nos dice que "10s árabes trogloditas, parece que llevaron consigo (a Africa) el nombre de bdrbaros que Arriano les da y el10 significaron Herodoto y todos 10s dema's que dijeron que su habla era un stridor de murciélagos y propiamente eran barbaroling~es"~~. La unión de la lengua y un caracter rústico, bárbaro, salvaje, troglodita, se amplia cuando "sabemos" por estos escritores antimoriscos que ellos, 10s moriscos, hablaban a gritos, que solucionan sus pleitos entre "voces y alborotes". La lengua no s610 es algo de sonido animal sino que ellos mismos se animalizan con ella, y la lengua es expresión de esa animalizaci6n, de esa postura irracional. Incluso entre ellos mismos. Ya que "de8enden sus asuntos, sus argumentos de modo bestial, a gritos, como 10 mandd por religidn el pleitista MahomaW4l. 40 ALDRETE, Bernirdo de, Varias antigiiedades de España, Africa y otrasprovincias, Juan Hafrey, Amberes, 1614, p. 448. 41 AZNAR CARDONA, Op. cit. I1 parte, fol. 362.