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SUPERVISION Y ADMINISTRACION ESCOLAR Lluís Tort i Raventós INTRODUCCION Intentar reflexionar sobre la supervisión y administración escolar es en verdad una empresa arriesgada, compleja y difícil. Las múltiples acepciones que en la práctica toman tales conceptos, junto con la indefinición e inconcreción de 10s aspectos escolares, hacen que este sea un tema infrecuente en 10s diversos planteamientos educativos. Nosotros, a pesar de todo, queremos aportar ahora nuestra experiencia investigativa al. respecto, sin ninguna pretensión de ser plenamente exhaustives ni de erigirnos en maestros de la verdad. Al iniciar nuestra exposición, el primer problema que se nos plantea es el de definir 10s conceptos de supervisión y administración. Así, por ejemplo, si nos centdramos en el significado etimológico de la palabra ccsuper-visióna, veríamos cómo nos aporta una idea de visión desde arriba o visión panodmica; y aún si queremos, también podríamos hablar de visión de conjunt0 o visión sistémica. Ahora bien, en la práctica tanto se toma en el sentido de inspección, control, fiscalización, ayuda, evaluación, etc., como también en el de gestión, dirección, administración, management, etc. Conceptos todos ellos bien diferentes entre sí y con la idea de supervisión. Por otro lado, una cosa muy semejante nos sucede con la palabra eadministración~. Esta ya desde el punto de vista etimológico nos presenta dificultades, puesto que tanto puede venir de ad-ministrare, en el sentido de procedimiento de una actividad, como también de ad-manustrahere, que es el cómo se realita este procedimiento. Este doble concepto ha llevado a definir la administración, según la corriente anglosajona, desde el manejo y gestión de una actividad cualquiera, y según la
60 corriente influenciada por el Derecho romano, a la manera o forma de actuar1. En consecuencia, la palabra uadministración>> tiene en la práctica tanto un significado burocdtico y de actividad rutinaria, como de dirección 9 gestión y, por tanto, de actividad importante y creativa. La ambivalencia que detectamos en estas dos expresiones propias de la profesionalidad empresarial sube de tono cuando vienen determinadas por la palabra <cescolar)>. Por desgracia, la imitación que desde el campo de la enseñanza se hace de la organización empresarial cae frecuentemente en imprecisiones y confusiones, debido en parte a la particularidad del sistema educativo y en parte a la falta de conocimientos, experiericia e investigación que hay en el mismo. Por ello, creemos necesari0 precisar antes unos puntos de partida, claros y definidos desde el ambiente educativo, a fin de poder construir sobre ellos nuestra posterior exposición . Asi, según Lemus2: <(La administración es el control y manejo de 10s recursos materiales y humanos para ponerlos al servicio de 10s grandes fines y aspiraciones determinados por la política educacional)>. Y, <(por supervisión escolar se entiende el conjunt0 de acciones dirigidas al mejoramiento de las condiciones del proceso de enseñanza y aprendizaje de alurnnos y maestros, al perfeccionamiento profesional de 10s educadores, que se hallan en servicio, y al mejoramiento de la situaciÓn,>. Aceptando como buenas estas definiciones, tendríamos que, según el mismo Lemus, el director es el que debería realizar la función administrativa, y otra persona subordinada al director realizaría la función de supervisión . Ahora bien, en nuestras escuelas actuales, vemos, por un lado, cómo el director cada vez más ejerce, favorecido por Ia legislación vigente, la función que hemos denominado supervisión. Y, por otro lado, empieza a entrar en las escuelas un nuevo personaje que realiza una mezcla de ambas funciones, si bien con predomini0 del aspecto administrativo; personaje que en algunos sitios se le llama administrador y en otros, gererite; denominaciones ambas de tip0 netamente empresarial. Como vemos, nos encontramos ante un problema de nombres y de funciones. Nosotros no vamos a entrar en discusiones y precisiones inoperantes. Al revés, aceptaremos tales denominaciones y a través de esta exposición pretenderemos romper una lanza a favor de este nuevo personaje, medio supervisor y medio administrador, que cada vez est5 adquiriendo más personalidad en las que podríamos denominar escuelas 1 BLANCO, F., Ej control zntegdo de ge~tzón, APD, Madrid 1975, p. 7. 2 &MUS, L.A., Adminzstraczón, direcctón y supervisión de escuelas, Kapelusz, Buenos Aires 1975, p. 26. -
61 privadas; y que, tal como defenderemos, debería empezar a tener carta de identidad normal en la escuela pública, a pesar de todas las dificultades y planteamientos existentes hoy en dia, si de verdad queremos conseguir una verdadera calidad, efectividad y rentabilidad de la enseñanza. Y este es el propósito que nos guia al iniciar este tema, el cua1 pretendemos desarrollar exponiendo, primero, el concepto general que nos merece esta función, para pasar después a concretar las exigencias fundamentales que supone el ejercicio de dicha función. CONCEPTO GENERAL DE LA SUPERVISION Y ADMINISTRACIÓN ESCOLAR Tal como acabamos de decir, vamos a tratar ahora de una función que tiene, por una parte, las características propias de la supervisión en cuanto tal, ya que, como dice Wiles, la supervisión es una actividad de servicio para que se pueda realizar y optimizar la situación de enseñanzalaprendizaje, de tal forma que se cree un ambiente adecuado para poder tomar correctamente las decisiones ,pertinentes por parte de maestros y directores; es decir, <ca la supervisión le interesa el mejoramiento del proceso por medio del cua1 se toman las decisionesd. Y por otra, tiene también las características propias de toda administración, en cuanto es gestión, planeamiento y dirección de 10s recursos disponibles, es decir, en cuanto pertenece al <(%rea de management relacionada con la interpretación de la política de la empresa y su traducción en actos ejecutivos~~. Funciones que en nuestro caso tan solo se considerarán en el marco estrictamente escolar. La vaguedad de es~os conceptos y la imprecisión dentro del ámbito educativo en su denominación comportan un serio problema a la hora de clarificar ideas o formular juicios, máxime si no olvidamos la situación de cambios dpidos y constantes que existe en el campo tecnológico. Por ello, nos sentimos obligados, ante todo, a ofrecer un concepto general de la supervisión y administración escolar desde una visión moderna y global, realizada por medio de un enfoque sistémico de la organización, situando en é1 esta función, objeto de nuestro estudio, y delimitando, finalmente, sus diferentes planos de ejercicio. 3 WILES. K., Técntcas de supervzstón para melorar escuelas, Trillas, México 1973, pp. 23-24. * JOHANNSEN. H. y otros, Dtcctonano de Management, O~kos-Tau, Vilasar de Mar 1972; definición de la palabra ccadministraclón,>.
Planteamiento sistémico de una organización' Lejos de nuestra intención está el exponer ahora la teoria de sistemas. Tan solo, por las conclusiones a que queremos llegar, haremos hinsapié en tres puntos fundamentales de la misma, a saber: I a) Concebimos el sistema, desde una perspectiva descriptiva, como el conjunto de elementos interrelacionados e interdependientes que convergen en un objetivo Único y común. Por tanto, una organización, desde la perspectiva sistémica, exigirá este objetivo Único y común que aglutine e integre todos 10s elementos para que se dé una totalidad y una interrelación efectiva. 6) Pero si contemplamos el sistema desde una visión dinámica, el10 nos permitirá distinguir unos subconjuntos en su interior que funcionan como verdaderos sistemas y subsistemas; y, al mismo tiempo, podriamos reconocer al sistema como formando parte de un sistema superior o suprasistema, por 10 que no seria real considerar10 una organización aséptica y separada de otros sistemas u organizaciones. c) Ahora bien, si atendiéramos a la capacidad que tiene todo sistema de reaccionar ante el medio, tendríamos 10s sistemas abiertos y cerrados, entendiendo por sistema cerrado el que reacciona de modo previsible ante determinados est'mulos programados, y sistema abierto el que se adapta al medio con el que se relaciona. Nosotros consideraremos la organización como un sistema abierto y, por tanto, capaz de reaccionar ante cualquier est'unulo del medio en el que está inserto. Fundamentados en este planteamiento sistémico, contemplariamos ahora el sistema escolar, tal como nos dice Ouchi en su análisis de la organización empresarial japonesa5, como un sistema abierto en el que el elemento grupo o empresa, como unidad total, tendría el máximo valor. Es decir , si en un primer momento, según Fayol y Taylor , 10 importante en toda organización era su efectividad p productividad, y si mis tarde, por la aportación de 10s ensayos de Elton Mayo, 10 principal era las personas y sus motivaciones (teorias X e Y de McGregor), ahora sin embargo, 10 que se debe valorar de verdad es la empresa o la unidad sistémica (teoria Z de Ouchi), ya que esta hará posible que las personas se sientan como tales y ademb motivadas, y, en consecuencia, se alcanzará una producción y efectividad Óptimas. Por tanto, la supervisión y administración escolar deben ser consideradas como un subsistema del sistema escolar, centro o escuela, en el 5 OUCHI, W., Teoh 2, Norma, Fondo educativa interamericano, México 1982.
cua1 el objetivo a alcanzar, de una calidad educativa o de una óptima relación enseñanzalaprendizaje, seria el que facilitaría la unidad total, y, a su entorno, se establecerían las diferentes interrelaciones. Teniendo en cuenta, esto sí, que la finalidad principal de este subsistema es la de crear unidad y totalidad, característica básica y fundamental del sistema escolar; cosa que, nos tememos muchííimo, todavía no sea valorada en toda su valia y significado. Más aún;pensamos que unos planteamientos políticos mal entendidos, una pluralidad agresiva y divisoria, o un control e inspección favorecedores del individualismo y el normativismo pueden causar un inmobilismo o retroceso escolar. Importancia actual de la organización Ahora bien, este mismo planteamiento sistémico nos lleva a considerar la organización desde un angulo mucho más complejo y total. As1 nos dice G.M. Dobrov: <En realidad, a cada nuevo progreso realizado en la substitución o el esfuerzo de las funciones fisiológicas del hombre por la técnica corresponde inevitablemente un crecimiento de la función social del hombre en el sistema de producción, pues estos progresos solo han podido realizarse gracias a nuevas formas de organización social y han tenido como efecto el desarrollo de la organización tecnológica de la produ~ción>>~. Por tanto, muy bien podríamos destacar de esta cita dos ideas básicas, a saber: a) Si es verdad que la función social crece a medida que se substituyen las funciones físicas del hombre por la técnica, entonces encontraríarnos muy lógico y significativa 10 que hemos afirmado en el apartado anterior sobre la importancia de la entidad o empresa como superación de las teorías de McGregor; 6) y si es verdad que las nuevas formas de organización social están en relación directa con el desarrollo tecnológico y con 10s elementos que 10 integran, entonces no podemos hablar tan solo de organización, ya que esta está en función de otros elementos. De ahí que, a partir de esta última idea, podríamos ahora afirmar que no basta con disponer de 10s medios técnicos (Hardware) ni tampoco del conjunt0 de conocimientos y elementos necesarios para dirigir 10s procesos tecnológicos (Software), sino que además se necesita una orga6 DOBROV, G.M., <La tecnologia en cuanto organizaciónn, Revista Internacional de Ciencias Sociales 4, XXXI, Unesco, 1979, p. 635.
nización (Orgware) que esté especialmente perfeccionada a nivel y carácter específico del sistema tecnológico y de las condiciones de ampliación de sus principios y funciones. Es decir, por tanto, que la tecnologia no desplaza al hombre plenamente, sino que comporta una nueva forma de organizarse, a fin de que esta pueda ser utilizada convenientemente, consiguiéndose con el10 una mayor rentabilidad técnicoeconómica. Si aplicáramos estas ideas al ámbito educativo y más concretamente aún al escolar, nos encontrariamos con un planteamiento organizativo innovador en la linea de 10 ya afirmado en el anterior apartado, y que se convertlirá en punto de partida de nuestra exposición. HARDWARE Niveles de complejidad Recursos tecnol6gicos Recursos tecnicos Recursos simples Capacidades humanas t 1 1 I Unidad Al contemplar el gráfico adjunto, podemos observar cómo se han señalado, por un lado, 10s niveles de complejidad del Hardware escolar. Niveles que hemos presentado según un orden creciente, a saber: primero, las capacidades fisicas de la persona del maestro, tales como la voz, 10s gestos, el movimiento del cuerpo, etc. ; después, 10s recursos más simples y directos que usa el maestro, tales como el Iápiz, el papel, la pizarra, 10s mapas, etc.; a continuación, 10s recursos técnicos, tales como 10s audiovisuales en general; y terminamos con 10s aspectos más tecnológicos que están entrando ya en el ámbito escolar, tales como la televisión, 10s ordenadores, las máquinas de enseñar, etc. Por otro lado, hemos señalado tarnbién 10s niveles crecientes de complejidad del Software, a saber: primer0 de todo, la intuicióri y carisma propio del maestro; en segundo lugar, la programación o la ordenación tecnológica de la enseñanza de una asignatura; en tercer lugar, la interdisciplinarie-
dad, como proceso educativo interrelacionado y y finalmente, el Proyecto educativo o Ideario en el que queda plasmado técnicamente la coherencia de 10s objetivos que dan unidad al centro escolar. Como resultado de la conexión entre el Hardware y el Software se nos pediría un tip0 adaptable y flexible de Orgware, el cua1 ha sido presentado en niveles o formas diferentes, a saber: primero, la persona del maestro, fundamento de la enseñanza tradicional; segundo, el grupo de profesores que trabajan juntos, organización simple o coexistencial; tercero, 10s departamentos u organización por áreas de enseííanzas y el teanz teacbing; y finalmente, el centro como unidad sistémica o entidad integrada por personas que tienen una finalidad común, Proyecto educativo, expresamente aceptada. Desde nuestro ángulo de trabajo, este planteamiento nos llevaria a contemplar evolutivamente tres fases de la función supervisora y administrativa de 10s centros escolares. En la primera fase, esta seria considerada como una actividad accidental a la escuela, realizada por no docentes poc0 promocionados o por docentes fracasados, es decir, una verdadera minusvaloración de la función, que siruariamos en el primer y segundo nivel del Orgware. Más tarde y en una segunda fase, estas funciones tomarían cierta carta de identidad, por 10 que se considerarían importantes ya en el plano de la administración pública ya en 10s macrocolegios privados, fase que podríamos situar en el segundo y tercer nivel del Orgware. Y finalmente, en una tercera fase, que colocaríamos en el tercero y cuarto nivel del Orgware, debería esta función formar parte especial de toda organización escolar; y esta es la teoria que propugnamos nosotros, como tantos entendidos en el tema, como respuesta adecuada a 10s complejos momentos actuales. Planos del ejercicio de la función Repetidamente hemos estado hablando de la supervisión y administración escolar. Ahora bien; dada la realidad existente en nuestro sistema educativo, puede este concepto sufrir unas interpret' aciones muy lejanas a nuestros reales planteamientos. Ante este problema creemos necesario ofrecer una visión panorámica del ejercicio de esta función, a fin de clarificar convenientemente nuestro propósito conceptual. El ejercicio de la función de supervisión y administración educativa tiene diferentes niveles reales, 10s cuales pueden ser agrupados en tres planos, a saber: el plano central (estatal ylo autonómico), el plano escolar (10s centros docentes) y el plano intermedi0 situado entre 10s dos anteriores y que tendría en la inspección su mhimo exponente. Ahora bien, el nivel fundamental, al servicio del cua1 se encuentran
todos 10s demás, 10 constituye siempre el centro escolar, unidad en donde se realiza efectivamente la educación. Constituyendo esta unidad por sí sola un sistema perfectamente integrado; con la salvedad de que, mientras en 10s servicios centrales e intermedios <(predomina la atención a 10s problemas de la organización global del sistema, en 10s centros docentes priman o se acentúan 10s problemas didácticos o pedagÓgicos)>7. Así, por tanto, tenemos una clara diferenciación entre 10s tres planos, 10 que presupone también unos distintos niveles de acción supervisora y administrativa. Sin embargo, si diéramos un paso más y consideráramos cada uno de estos planos, podríamos observar otras diferencias interesantes. Así: a) Plano central. A este servicio correspondería cctrabajar en la articulación de 10s objetivos de la actividad educativa con las directrices generales de desarrollo del país; obtener 10s recursos, planificar su asignación, y regular y controlar su empleo; construir y asegurar el mantenimiento de 10s centros necesarios; prornover la investigación educativa, mantener a todos 10s niveles una información adecuada que asegure el buen conocimiento de planes y objetivos, y canalice iniciativas e inquietudes; estimular, apoyar, coordinar y controlar toda acción educativa pública y privada. Estas funciones exigen una dirección administrativa que coordine la actividad de numerosos especialistas de alto nivel en campos muy diversos)>g, 10 que hace evidente la necesidad de una alta tecnificación . b) Plano intermedio. La complejidad, dinámica y variabilidad del sistema educativo en el momento actual hacen necesarios unos núcleos de coordinación y apoyo a la actividad que desarrollan 10s centros, y de enlace entre estos con 10s servicios centrales, as1 como la articulación y concreción de 10s planes y directrices centrales con las necesidades locales. Funciones estas que no pueden afrontarse correctaente por medio de la actuai organización de las Inspecciones de enseñanza. Es necesario, pues, y urgente una renovación en este plano, tal como hemos propugnado en otros escritos", si realmente queremos alcanzar una verdadera renovación pedagógica. 7 DE PUEUES. M. y otros, Elementos de la Administración educativa, M.E., Madrid 1980, p. 46. 8 GUTIERREZ, A., ((La formación de administradores y las exigencias de la administración educativa,, Perspectiuas, Revista trimestral de educación, Unesco, Madrid 1977, p. 78. 9 U. TORT ha publicado diferentes artículos sobre inspección. Sus trabajos más importantes son su tesis doctoral sobre Prospectiva d'lnspecció dlEnsenyament a Catafunya y la Propuesta de renovación de la Inspección, presentada a la Generalitat y realizada en colaboración.
c) Plano escolar. El centro docente es la base del sistema educativo y, como ya hemos dicho, es i1 mismo un sistema completo y abierto, en el que se lleva a cabo la tarea educativa. Por consiguiente, el resto del sistema educativo viene a ser un suprasistema que tiene como fin primordial proporcionar a 10s centros apoyo y ayuda para que puedan desarrollar su unidad sistémica, significada en la calidad de su tarea educativa. Por tanto, todo centro tiene una esfera propia de responsabilidad que exige la existencia de una autonomia real en su organización y ejecución. Esta autonomia deberia ser respetada y potenciada por la organización del suprasistema, 10 que pediria, entre otras cosas, una supervisión y administración propia y peculiar que ayude al centro escolar a tomar sus propias decisiones e iniciativas con toda 1ibertad.y de acuerdo con el entorno o ambiente que le rodea. Y este es propiamente el concepto de la función, objeto de nuestro trabajo, la cua1 tiene un amplio ámbito de actuación y puede ser ejercida por diversas personas, 10 que nos obligar6 a realizar una serie de precisiones, tal como intentaremos hacer en 10s puntos siguientes. LA FUNCION DE SUPERVISION Y ADMINISTRACION ESCOLAR Hemos intentado hasta ahora presentar un concepto modern0 y amplio de la supervisión y adrninistración escolar. Nuestra visión ha podido pecar de ambiciosa, pero lamentariamos muchisimo que pudiera parecer simple y reductiva. Por eso, ha Ilegado el momento de precisar convenientemente las caracteristicas propias y positivas de esta función. Función que hemos ido denominando, constantemente, de supervisión y administración escolar; no obstante, de ahora en adelante creemos conveniente, en un intento simplificador, hablar tanto de supervisión, como de gestión, como de administración, de forma indistinta y según las circunstancias mis significativas. Asi, pues, el objetivo de este apartado es doble. Por una parte, pretendemos concretar y especificar el contenido de nuestras ideas a fin de que se entienda correctamente 10 que queremos decir, ya que mucho nos tememos que nuestra exposición haya quedado diluida en ciertas afirmaciones un poc0 generalizadas, cosa explicable empero por 10 tremendamente difícil que es para nosotros ceñirnos exclusivamente a un tema como este, que consideramos muy rico, amplio y olvidado. Y por otra parte, pretendemos dejar bien clara la necesidad e importancia de esta función dentro de la organización escolar, 10 que considerariamos un tremendo fracaso si no 10 consiguiiramos.
c) Fíwzción de mantenimiento, realizada principalmente por: -cuidado de instalaciones, reparaciones, obras y dotaciones; -adquisición de abastecimientos, y cuidado de la cocina y comedor; -adquisición y distribución de las compras, mobiliario, material escolar. . . ; -responsabilización sobre la limpieza, etc. d) Función de relaciones externas, realizada principalmente por: -información y contacto con 10s padres; -relación con la Administración pública: Inspección, Organismos locales, etc. ; -comunicación con 10s bancos y tiendas; -promoción del centro y relación con el entorno en el que est6 inserto; -creación de imagen ,etc. e) Fzlnción técnica, realizada principalmente por: -control positivo de 10s diferentes departamentos a su directa responsabilidad; -responsabilidad expresa sobre el personal no docente; -confección y seguimiento del presupuesto; -cuidado de 10s deportes y actividades extraescolares (material, entrenadores, fichas, campos, etc.); -conocimiento y aplicación de la legislación vigente en campo laboral, escolar, impuestos, etc. ; -representante sindical, legal y de representación de la empresa en 10s comités de empresa, tribunales, etc.; -facilitar la investigación educacional y la puesta al dia; -evaluar e innovar su propia gestión, etc. . Sin temor a ser repetitivos, hemos de precisar, una vez mis, que todas estas actividades expuestas pueden ser de hecho variadas, ampliadas y eliminada según voluntad, ya que no pretenden ser concluyentes, sino tan solo indicativas. Según nuestro criterio, cada supervisor y administrador escolar debería determinar, en cada escuela, las necesidades presentes y futuras tanto del centro como de 10s educadores y, por 10 tanto, concebir sus funciones de acuerdo con la optimización de 10s medios y 10s recursos disponibles. De aquí que podríamos afirmar que 10s criterios de racio-
nalidad de la gestión en el funcionamiento eficaz y en la rentabilidad de 10s recursos serian la verdadera razón de ser de este puesto. Por tanto, no es de extrañar que veamos la motivación del administrador, en su ejecución, muy diferente a la del pedagog0 o educador. Y aunque sus funciones puedan parecer que están dotadas de cierta unidad, la verdad es que existe una diversidad esencial en muchas de ellas. Pensemos, sino, en 10s diferentes modelos de escuela que se pueden realizar, en las diversas formas de organización interna que se puede adoptar, en las variadas respuestas alternativas que se puede dar a las exigencias del medio y de la comunidad social en que se vive, etc. Todo 10 cua1 presupone que no hay un hoy estable y permanente, sino un futuro y un mañana próximo, dinámico e innovador que condiciona este presente. Y por tanto, la función a plantear ha de ser evolutiva y flexible. De aquí que si tuviéramos que describir el perfil humano de este puesto diríamos que el administrador debería entender en: -0rientación y asesoramiento técnico y de calidad; -planificación institucional,'económica y de futuro; -análisis organizacional y de mejora institucional, y tratamiento de conflictos; -tecnicas presupuestarias; -adriinistración de pers~nal'~ potenciación de sus capacidades; -conocimiento del mercado tecnológico escolar y cultural; -aspectos complementarios a la escuela: arquitectura, sociología, medicina, psicologia, estadística, etc.; -investigación y desarrollo educativa; -adecuaciÓn de la acción educativa al momento y a la situación. En consecuencia, y aquí llegamos a otro punto importante de nuestro trabajo, podemos afirmar, sin ningún miedo a equivocarnos, que la figura del supervisor escolar es realmente necesaria y rentable para la escuela. Tan solo creemos que la ignorancia de la cuantía de las posibilidades presentes y futuras, y de 10s gastos puede llevar a un desprecio y minusvaloración de esta función y, por tanto, al despilfarro y a la inoperancia. Y si tal como podemos ver en un análisis de sistemas, todo sistema est6 expuesto siempre a la entropia y por tanto al caos o a la ineficacia14, podemos colegir que se generar6 energia y vitalidad correcl4 DE PUELLES. M. y otros, op. cit., p. 29.
tora a través de este puesto, pensado de la forma que acabamos de exponer; de 10 contrario, nuestras escuelas alargarán su agonia inevitable. Muy corrientemente, encontramos la afirmación de que la tal función que hemos descrit0 tan solo tiene sentido en la escuela privada, dada su autonomia y posibilidades económicas, pero no en la escuela estatal. Seria realmente deprimente pensar que tan solo la privada pueda optar por una rentabilidad, eficiencia, innovación y dinamismo. Y mis terri- . ble aún seria escudar nuestra falta de visión e ignorancia en afirmaciones de clasismo, lucro y otros epitetos similares. Este nunca seria un buen camino a seguir. Para llegar a ser realmente objetivos e imparciales deberiamos saber distinguir entre el puesto de trabajo y la función. Y una vez aceptada esta superación, deberiamos ver qué funciones se pueden realmente hacer en cada centro. Ya que otro tópico que hemos encontrado con frecuencia es que estas, las funciones, las realiza la Administración pública, y, por tanto, las escuelas estatales no deben tener preocupaciones y responsabilidades. Y con esto no estamos absolutamente de acuerdo, ya que creemos que cada centro, estatal o no, puede responsabilizarse de cuidar su imagen; puede hacerse mis competitivo, y no precisamente por ser gratuito; puede estudiar el convertirse en rentable e innovador; puede investigar y planear el futuro; puede organizarse según las teorías modernas; puede buscar recursos externos para mejorar la educación; etc. En una palabra, si que existen funciones que puede realizar este puesto de trabajo, y obtener as1 una mejor gestión de todos 10s recursos. Reconocemos, pero, también, que gran parte de esta gestión la est5 ejerciendo la Administración pública. Pero nosotros, que hemos estudiado la inspección de enseñanza en nuestra tierra y en otros paises, creemos que aquí existe un vacio y una posible renovación. Y estamos convencidos de que una de las profesiones con más futuro es precisamente la de supervisor y administrador escolar. Según nuestra manera de pensar, es necesario promover en la actualidad una generación de administradores escolares, 10s cuales deberian tener la posibilidad de dos campos de acción, a saber: a) en uno, ejercerian la responsabilidad de 10s centros estatales de forma directa; teniendo en cuenta, pero, que si se tratara de un centro muy grande, este tendria un administrador adscrit0 en exclusiva, y si se tratara de centros pequeños, estos se agruparian en una unidad rentable con un solo administrador; 6) y en el otro, estarían bajo la responsabilidad de las administraciones públicas locales para rentabilizar e investigar 10 ya existente y planificar el futuro.
Tanto 10s unos como 10s otros deberian estar conectados con unos órganos sectoriales, definidos como zonas geográficas con una historia y una cultura comunes -las comarcas, que por su amplitud manejable puedan convertirse en verdaderos centros autónomos, coordinados, 'pero, con el Órgano provincial de 10s Serveis Territorials. Papel del administrador Llegados a este punto, creemos que tan solo nos resta, para terminar, exponer brevemente unas consideraciones mis secuenciales, tales como el lugar que debería ocupar el supervisor y administrador escolar en la organización del centro, la formación de estas personas y el papel que tienen en el proceso educativo. Continuamente hemos estado intentando dibujar una importante función o puesto de trabajo. Por experiencia sabemos que, según sea el tip0 de escuela, esta plantea un serio conflicto con las funciones y responsabilidades del director del centro escolar. La pregunta que nos hariamos seria, iquién depende de quitn? Nuestra opinión la hemos dejado muy patente en diversas ocasiones. Asi y todo, pensamos que es fundarnental tomar la organización escolar como un conjunt0 sistémico en el que cada persona tiene su función propia e interrelacionada. La del director ha de ser considerada como pedagógica y esencial, ya que el centro es escolar. EI coordinar4 la actividad de 10s docentes. É1 planeará, animar6 y facilitar6 la formulación de 10s objetivos generales, a partir de la participación de 10s educandos y educadores. E1 decidirá, por si mismo o en equipo, 10 mis conveniente en referencia a 10 educativo, etc. En cambio, el supervisor será el encargado de buscar 10s medios, facilitar 10s caminos, orquestar las secuencias, prever el futuro, etc. para que la actividad del anterior se pueda realizar efectivamente. En consecuencia, es imprescindible que ambos vayan siempre muy unidos. Sus campos son diferentes pero confluentes y complementarios entre sí. En caso de conflicto, pero, la primacia debe estar en función de 10 educativo y pedagógico. Por tanto, el administrador deberia formar parte del Órgano central escolar y pertenecer a aquellos consejos que tomen decisiones importantes sobre el mismo centro. En apartados anteriores hemos descrit0 esta función del supervisor como una actividad multiforme y variada. Su preparación, su modo de pensar, su motivación y su modo de ver la escuela hacen que esta persona no sea precisamente un educador o docente, aunque este tenga una cierta preparación administrativa. Para nosotros, la mejor persona para realizar esta función deberia ser un profesional en gestión empresarial moderna con un conocimiento profundo del mundo flexible de la edu-
cación y sus variables. Esto, sin embargo, presenta una seria dificultad, ya que el entrar en un campo de actividad como el escolar tan poc0 competitivo económicamente con respecto a la empresa, hace que sean o personas con una gran vocación y por tanto excelentes peto minoritarias, o gente fracasada en la empresa y por tanto mediocres; o, también, individuos a tiempo compartido y por tanto deficitarios y limitados en su dedicación escolar. No obstante, dada la cantidad de cualidades que hemos señalado como propias del supervisor, quisiéramos recordar aquí que 10 irnportante no es tanto el conocer o saber de todo, sino la actitud y motivación con que se enfrenta a 10s problemas organizativos y escolares; ya que el encontrar técnicos para que resuelvan 10s problemas concretes, aunque sean difíciles, es una cuestión accidental y fácil. Así, por tanto, encareceríamos entre otras cualidades una preparación global, moderna y técnica. Finalmente, pensamos que la liberación del potencial humano docente, es decir, libres el director pedagógico y 10s docentes de las preocupaciones indirectas o de índole no pedagógica gracias a la actividad y funciones del supervisor, posibilitará que el centro escolar alcance un alto nivel de optimización; y si además consideramos que una de las funciones que este ha de ejercer es la de facilitar 10s medios para que se pyeda dar el proceso educativo analizando al mismo tiempo su eficacia, el centro escolar puede obtener la máxima potencialidad posible y 10s docentes realizar su labor educativa con total satisfacción. En consecuencia, podemos muy bien deducir que si bien el administrador no tiene la categoria dei educador, sin embargo, su papel es básico e importante para la consecución del proceso de enseñanzalaprendizaje; por 10 que es de lamentar la tardanza y el olvido sistemático que tiene esta función para ser considerada como un elemento más de la organización escolar. Nichols Murray Butler, exrector de la Universidad de Columbia, dirmaba que existen tres clases de personas, las que hacen que sucedan cosas, las que examinan lo que sucede y las que no saben nunca lo que ha sucedido15. Nosotros abogamos para que no exista en nuestras escuelas este último tip0 de personas. Y aunque por su profesión docente tengan 10s educadores la tendencia a ser de 10s segundos, creemos que en estos tiempos cambiantes se ha de dar en 10s centros escolares de 10s pri15 ODIORNE. G., Direcció~por objehbo~, Labor, Barcelona 1972, p. 20.
meros, a fin de no ir a remolque. Para posibilitar la existencia de estos, es por 10 que hemos presentado el concepto y la importancia de esta en demasía ignorada función que denominamos supervisión y administración escolar. Somos conscientes de la disparidad intrínseca que desde el punto de vista empresarial supone esta doble denominación, pero la voluntaria unidad técnica de la misma pretende ofrecer una idea tanto de la amplitud del concepto como de la novedad del mismo en el campo educativo. Hay que tener en cuenta, empero, que esta función tratada es esencialmente técnica y no tiene nada que ver con las tareas más burocdticas, llamadas también administrativas, y que siempre son necesarias para una buena marcha de cualquier organización y estructura. Es importante para nosotros destacar que, en el desarrollo de nuestro tema nos hemos sentido obligados a exponer una visión de la organización fundamentada en el análisis de sistemas. Con este fin hemos querido expresar un punto de partida esencial para nuestra tesis cua1 es la definición de la escuela como unidad integrada, contando con la interrelación e interdependencia de todos sus elementos; por 10 que es imaceptable, dentro de la escuela, cualquier tratamiento individual desde cualquier ángulo y aspecto. Visión, además, que ampliamos al contemplar la organización como algo adaptable y flexible a las variables representada por la evolución del soporte tecnológico, conjuntamente con la complejidad de la estructura formal escolar. Por consiguiente, la supervisión y administración escolar, como parte integrante e imprescindible de la organización de la escuela, tiene la misión de posibilitar la adaptación del sistema educativo a 10s nuevos planteamientos que la sociedad de hoy tan versátil, cambiante y diná- ' mica pide constante y progresivamente. Hemos de reconocer, pero, que el ámbito de esta función es multiforme y esencialrnente diferente. Por ello, es engañoso creer que existe una unidad real en su actividad: La variabilidad de esta función hace posible que pueda ser realizada por una o varias personas y aun entidades, por 10 que existe una verdadera diferencia entre el puesto de trabajo y su función. Y a pesar de que la supervisión y administración escolar tuvo sus inicios y su desarrollo en la escuela privada, ahora tiene tanta importancia que debe ser consubstancial a toda organización escolar, sea pública o privada. Y si bien en su planteamiento ya no se puede hacer distinciones de ningún tipo, la forma de ser realizada puede tener una gran diversidad. Naturalmente, con nuestra exposición no hemos agotado el tema ni mucho menos, tan solo 10 hemos planteado. Los interrogantes, vacíos y
lagunas son aún muchos. Pero as1 y todo pensamos que, aparte de que no era nuestra intención ser exhaustivos, hemos dejado bien patente que creemos en esta función y que esperamos mucho de ella, entre otras cosas, la renovación real de nuestro sistema educativo y una mejora de su calidad. RESUMEN La supervisión escolar en su área administrativa, denominada también gestión, puede ser considerada hoy en dia como esencial para el funcionamiento de toda escuela. Aunque su denominación est5 sacada de la organización empresarial, sin embargo, presenta unas grandes diferencias con ella, dentro del ámbito educativo y en el ejercicio de la función. No es de extrañar, pues, que en castellano aún no se haya encontrado el nombre adecuado y preciso. De hecho, esta función tiene la misión de posibilitar el desariollo de la actividad docente, sin ser ella, empero, propiamente docente. En cierta manera, podríamos afirmar que recae sobre la responsabilidad del que la ejerce, la gestión de todo 10 que no es directamente docente. Esta función debe ser pensada y planificada de tal manera que, con una actuación presente en visión de futuro, 10s docentes y su director puedan realizar la misión educativa con satisfacción y calidad. Misión que ha de estar inserta, de forma dinámica y continua en el momento, en la sociedad y en el lugar donde esté edificada la escuela. Este servicio que hace la función supervisora al centro escolar tan solo tendrá razón de ser, actualmente, si contemplamos la estructura de la escuela como un sistema verdadero. En este sistema la organización tiene sentido no solo por la producción y por las personas que la forman, sino además, y muy especialmente, por la visión del centro como unidad o grupo integrado tal como nos dice Ouchi en su teoria 2. Por tanto, la función supervisora ha de realizar, de forma esencial, el facilitar la consecución de la unidad integral de la escuela. Visión esta que deberiamos juntar a la de Dobrov, en cuanto que el Orgware de cualquier entidad ha de estructurarse de forma adaptada y flexible a la diferente complejidad de niveles del Hardware y del Software escolar. En consecuencia, la función de supervisión encuentra su sentido en la necesidad de dar una respuesta ineludible a la complejidad tecnológica y formal en la que se mueve la calidad docente de cada centro escolar. Ahora bien, no todos aceptan la necesidad de esta supervisión. SC confunde, según nuestro parecer, entre la función y el puesto de trabajo. De trecho, esta identidad t'anto puede darse como no, por 10 que es conveniente distinguirlas. De 10 contrario, al tener dicha función su origen y desarrollo en 10s macrocolegios privados puede ser gratuitamente minusvalorada por 10s planteamientos de otros tipos y formas de escuelas. Nosotros defendemos esta función como algo plenamente esencial en todo sistema escolar, sea privado o no, sea pcqurño o grande. En todos ellos esta función es para nosotros imprescindible. Y si hictl
en la escuela estatal parte de esta función será desarrollada por la administración central, sin embargo, cada centro o grupo gestionable de centros deberia contar con alguien que realizara la función susodicha. Y si esto se realizara asi, auguramos un porvenir Óptimo y adecuado a 10s nuevos y progresivos cambios del ambiente escolar en bien de 10s centros. ABSTRACT School supervision, in administrative terms, can be considered as essential for the management of schools nowadays. This way of naming comes from enterprise organization, and yet is different from school organization; because of that reason the right naming in Spanish hasn't been found yet. In fact, school supervision has the purpose of making possible teaching activities. To same degree we could state that those who manage are the persons in charge; management is not exactly a teaching act, although this functions ought to be planned in such a way that the headmaster and teaching staff could educate properly. We have to bear in mind the place and kind of society where school is locateil. If we contemplate school arrangements as a real system, school supervision will have raison d'2tre nowadays. Organization is important for product'lon and people, and school arrangements have to be contemplated through the school as a whole, as Ouchi says in his Z theory. Therefore, school supervision has to make easy the school unity completely. We should join this view and Dobrov's one who says that the Orgware of any organization has to be constructed in a soft way, keeping in mind complex levels such as Hardware and Software. As a result of that, school supervision would mean answering unavoidably to complex technology where every teaching institution is involved. Now then, not everybody accepts the need of that supervision because, from our point of view, they confuse this function with a job. Both functions could be mixed up, but it is essential to distinguish between them. Otherwise, having the aforesaid function his origin and development in private macroschools, it can be understimated by other kinds of plannings from other teaching institutions. We defend such a function as something completely essentia1 in every kind of school, private or not, big or small. From our point of view, this functions is essential in every school. And even though part of this function will be carried out by the government in public schools, somebody should take charge of the aforementioned function in each teaching institution. On the other hand, if this ware carried out, we can be sure of a very good future for teaching institutions which are progressively changing.