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Dimensions of Terminology Work

Anita Nuopponen

Abstract

TERMINOLOGIJOS DARBO ASPEKTAI    Straipsnyje aptariami įvairūs terminologijos darbo aspektai. Nagrinėjama terminologijos literatūra, ieškant aiškių ir numanomų dichotomijų ir trichotomijų, susijusių su tiksline grupe, poreikio tenkinimo skuba, įvairiais poreikiais, tikslu, ekspertize, bendradarbiavimu, tęstinumu, produktu, kalba, medžiaga, priemone, orientacija ir sistemiškumu. Kaip tyrimo rezultatas pateikta daugiaaspektė terminologijos darbo tipologija (sąvokų sistema), kurios kategorijos gali būti įvairiai derinamos. Pavyzdžiui, terminologijos darbas gali būti savarankiška vienkartinė ar pasikartojanti veikla, kurios produktas – spausdintas, el. knygos ar pdf formatu parengtas, tinklalapyje pateiktas ar kaip terminų straipsnių rinkinys terminų banke įdėtas terminų žodynas. Be to, terminologijos darbas gali būti organizuota, bendradarbiavimu paremta veikla, kurios imasi projekto grupė, organizacijos padalinys ar profesionalus terminologas, jis gali būti vertėjo ar spe­cia­liųjų tekstų rengėjo darbo dalis, atliekama nuolat ar pagal poreikį. Šiuolaikinis terminologijos darbas labai įvairus. Jam reikia tokių metodų ir principų, žinynų ir vadovėlių, kurie galėtų aprėpti įvairius poreikius ir suteiktų tinkamą pagrindą skirtingų tipų terminologijos darbui: terminologijos planavimui, greitai atliktinam terminologijos darbui, įvairioms tikslinėms grupėms numatytai veiklai, įskaitant kompiuterijos sprendimus, projektus, tęstinę terminologijos tvarkybą ir kt.

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Dimensiones del trabajo terminológico ANITA NUOPPONEN University of Vaasa PALABRAS CLAVE: trabajo terminológico, trabajo terminológico normativo, trabajo terminológico descriptivo, dicotomías, trabajo terminológico orientado a la traducción, terminografía, gestión terminológica, normalización, orientación a los conceptos, orientación a los términos 1. INTRODUCCIÓN Normativo/descriptivo, sistemático/ad hoc, mono-/bi-/multilingüe, orientado a los conceptos/a los términos son algunas de las dicotomías o tricotomías presentes en la bibliografía sobre las actividades terminológicas. En su artículo Dichotomies: impossible and indispensable?, Johan Myking (2007: 265) analiza en profundidad las di-/tricotomías más comunes relativas a la base teórica del campo de la terminología. Las considera «características importantes del metadiscurso de esta disciplina» y sostiene que estudiarlas podría «contribuir a una mejor comprensión del estado actual del campo de la terminología, así como de las tensiones existentes y las tendencias de desarrollo». Estas dicotomías también se toman con frecuencia como puntos de partida para fundamentar nuevos enfoques teóricos (véase, por ejemplo, Myking 2001, 2007; Budin 2001; Antia 2001; Cabré 1999, 2003; Temmerman 2000). En este artículo, las dicotomías y tricotomías relacionadas con el trabajo terminológico práctico se consideran expresiones de las dimensiones del trabajo terminológico. Este artículo contribuye a la investigación sobre el estado actual del trabajo terminológico. Se esboza una tipología tentativa y multidimensional (sistema de conceptos) del trabajo terminológico que abarca trece criterios de división, o «dimensiones», agrupados en aquellos relacionados con el grupo destinatario, el propósito, el compilador, el producto o el método. Además de algunas di-/tricotomías ya establecidas en la bibliografía, también he buscado otras nuevas que pueden detectarse al examinar distintas formas de trabajar con terminologías. Estas revelan criterios de división entre diferentes tipos de trabajo terminológico y los límites entre lo que podría considerarse trabajo terminológico y lo que pertenece, por ejemplo, a la lexicografía. Además, se reorganizaron algunas dicotomías ya establecidas. 6 Anita Nuopponen | Dimensions of Terminology Work Las fuentes incluyen bibliografía sobre la teoría y la práctica del campo de la terminología: revistas, actas de congresos, panoramas del campo, manuales (p. ej., Wright & Budin 1997a, b; Steurs & Kockaert 2014; Felber 1984), libros de texto (p. ej., Cabré 1999; Picht & Draskau 1985; Sager 1990), directrices y normas (ISO 1087; ISO 704). A continuación, se analizan el concepto de trabajo terminológico y las denominaciones utilizadas para este, y se establece un marco para analizar las diversas dimensiones y características del trabajo terminológico. Después, cada una de ellas se examina más detenidamente. 2. TRABAJO TERMINOLÓGICO La norma ISO 1087-1 (2000) define el trabajo terminológico como «trabajo relacionado con la recopilación, descripción, procesamiento y presentación sistemáticos de conceptos y sus designaciones». La norma ISO 704 (2009: v) incluye las siguientes actividades principales del trabajo terminológico: — «identificar conceptos y relaciones entre conceptos; — analizar y modelar sistemas de conceptos sobre la base de los conceptos y las relaciones entre conceptos identificados; — establecer representaciones de sistemas de conceptos mediante diagramas conceptuales; — definir conceptos; — asignar designaciones (principalmente términos) a cada concepto en uno o varios idiomas; — registrar y presentar datos terminológicos, principalmente en medios impresos y electrónicos (terminografía).» En general, suscribo la definición de trabajo terminológico de la norma ISO 1087 (2000), pero, para los fines de este estudio, preferiría ampliarla en cierta medida para poder abordar, entre otras cosas, también actividades relacionadas con la terminología «no sistemática» y explorar prácticas más variadas. En la bibliografía del campo encontramos, al menos, las siguientes denominaciones alternativas para el trabajo terminológico: terminografía, gestión terminológica, procesamiento terminológico y terminología. Esta última (terminología) aparece con frecuencia en la bibliografía. Por ejemplo, Vesna Lušicky y Tanja Wisisik (2015: 8) definen la actividad del siguiente modo: «El objetivo de la terminología es registrar y organizar el significado y el uso de los términos especializados y ponerlos a disposición en diversos recursos terminológicos, como bancos de términos (en línea), diccionarios, glosarios y normas terminológicas, con el fin de utilizarlos en textos, traducciones y discursos especializados.» Terminologija | 2018 | 25 7 Sin embargo, preferiría evitar este uso polisémico del término terminology, ya que el contexto no siempre deja claro a qué «terminología» se refieren los autores (campo de investigación, disciplina, trabajo terminológico, conjunto de términos, glosario de términos, etc.). Alain Rey propuso en los años setenta el término terminography, acuñado por analogía con lexicography para designar la «terminología descriptiva aplicada» (Rey 1995: 23, 129). Terminography se ha incorporado al uso del inglés internacional junto con terminology work. Aparece, por ejemplo, en ISO 704 (2009), como se ha visto anteriormente, y en ISO 1087 (2000), donde se refiere a una «parte del trabajo terminológico que se ocupa del registro y la presentación de datos terminológicos», que «pueden presentarse en forma de bancos de términos, glosarios, tesauros u otras publicaciones». En lugar de terminology work o terminography, Sue Ellen Wright y Gerhard Budin (1997a) utilizan el término terminology management, con el argumento de que se ajustaría mejor al uso de la lengua inglesa y sería análogo a «gestión de la información» (ibid. 1997a: 2). Según ellos, terminology management consiste en «estructurar, almacenar, intercambiar, difundir y utilizar información terminológica para la producción de textos (incluidos diccionarios, etc.)». También para ellos, la terminografía es la actividad de registrar información terminológica, y no la actividad más amplia. Por su parte, Klaus-Dirk Schmitz (2009) prefiere el uso de terminology work de ISO 704, pero quiere utilizar el término terminology management en lugar de terminography (véase también Lušický & Wissik 2015: 8). Juan Sager (1990) utiliza el término terminology processing, que, sin embargo, no se ha difundido tanto como los demás. En este artículo, se utilizará el término terminology work para la actividad más amplia relacionada con las terminologías, mientras que terminology management es, según la definición de K.-D. Schmitz (2009), la «parte del trabajo terminológico que se ocupa del registro y la presentación de datos terminológicos». En la literatura terminológica, los distintos tipos de trabajo terminológico se describen de maneras bastante diferentes. Hay muchos términos sinónimos y casos de polisemia. En este estudio, sin embargo, me han interesado más los elementos de los distintos tipos de trabajo terminológico y me centro sobre todo en sus características. Aquí, los diversos tipos de trabajo terminológico descritos en la literatura se consideran complementarios entre sí (figura 1). El enfoque en las características del trabajo terminológico constituye también un esfuerzo teórico encaminado a una teoría de la terminología multifacética y multidimensional, como la que menciona G. Budin (2001: 20). La clasificación es provisional y queda abierta a ulteriores debates y desarrollos. A continuación, 8 Anita Nuopponen | Dimensions of Terminology Work se separarán y examinarán las diversas características de los distintos enfoques, más o menos como elementos que pueden combinarse de muchas maneras. Entre varias alternativas para agrupar los distintos criterios de división, elegí cinco grupos principales, guiándome por las preguntas básicas: ¿para quién?, ¿por qué?, ¿quién lo realiza?, ¿qué producto? y ¿cómo? (véase la figura 1). Figura 1. Dimensiones del trabajo terminológico Terminologija | 2018 | 25 9 3. ¿P A R A Q U I É N E S E L T R A B A J O T E R M I N O L Ó G I C O? Grupo destinatario. El trabajo terminológico tiene diversos grupos destinatarios con necesidades algo diferentes. Además, las preguntas «¿para quién?» y «¿por quién?» están entrelazadas y no siempre pueden separarse. El trabajo terminológico normativo y la normalización terminológica surgieron para resolver los obstáculos de comunicación entre los expertos del ámbito y atender sus necesidades terminológicas. Otro gran grupo de usuarios de la terminología son los traductores, y se ha subrayado con frecuencia que sus necesidades difieren de las de los especialistas en la materia (véase Wright & Wright 1997: 148). Asimismo, ellos también realizan trabajo terminológico (véase más en el capítulo 5). De hecho, se ha prestado especial atención a cómo integrar el trabajo terminológico como parte del trabajo de traducción (terminología orientada a la traducción; p. ej., Hohnhold 1990; Wright & Wright 1997). Además de estos dos grupos, el trabajo terminológico puede dirigirse, por ejemplo, a usuarios internos (como los redactores técnicos) o externos de organizaciones o empresas (como los clientes), a estudiantes, legos y al público general. Asimismo, no todos los usuarios son personas: también se realiza trabajo terminológico para la traducción automática, las ontologías legibles por máquina y las necesidades de diversos tipos de sistemas de información. 4. ¿P O R Q U É E L T R A B A J O T E R M I N O L Ó G I C O? Hay innumerables razones por las que se necesita el trabajo terminológico. Sin embargo, abordaré solo dos dicotomías básicas que subyacen al trabajo terminológico. La primera se refiere a la inmediatez de las necesidades del usuario: el trabajo terminológico puede anticiparse a las necesidades del usuario o realizarse a petición. La segunda tiene que ver con el propósito del trabajo: su propósito es influir en el uso de términos y conceptos en un ámbito o describirlo. Inmediatez. Desde el punto de vista de la inmediatez respecto de las necesidades de los usuarios, el trabajo terminológico puede ser proactivo, realizarse justo a tiempo (LISE Guidelines 2013: 21–23) o situarse entre ambos extremos. Para V. Lušicky y T. Wissik (2015: 9), que se centran en el trabajo terminológico orientado a la traducción, el trabajo terminológico proactivo es un «trabajo terminológico basado en textos que se ocupa de recopilar, describir, procesar y presentar conceptos y sus designaciones antes del proceso de traducción». Sin embargo, LISE Guidelines (2013) emplea el término para una actividad más amplia que abarca todos los tipos de trabajo terminológico que se «realizan mediante la evaluación de probables 10 Anita Nuopponen | Dimensions of Terminology Work necesidades futuras relativas a los ámbitos que deben tratarse, los textos que deben traducirse, la legislación que debe aprobarse, etc. Los terminólogos intentan anticiparse a las necesidades futuras trabajando en ámbitos completos y en terminología específica de textos que aún no está presente en el recurso terminológico de referencia». (LISE Guidelines 2013: 23) En este sentido, el trabajo terminológico proactivo abarca las actividades requeridas por la planificación terminológica, como evaluar las necesidades actuales y futuras de una organización, empresa, campo temático, lengua, país, etc. Por ejemplo, la UE ha establecido estrategias de planificación terminológica de gran alcance que definen el trabajo terminológico que debe realizarse (véase, p. ej., Fischer 2010). Además, la normalización terminológica es proactiva, al igual que el trabajo terminológico en las empresas. Kara Warburton (1997: 677) subraya que las empresas necesitan «identificar sus necesidades terminológicas y planificar con antelación un curso de acción para satisfacerlas, a fin de reducir el trabajo futuro». Mientras que el trabajo terminológico proactivo se anticipa a las necesidades con mucha antelación, en el otro extremo del continuo se encuentra el trabajo terminológico que se realiza en el momento en que surge la necesidad. A menudo se denomina terminología (trabajo) ad hoc, pero también los términos terminología (trabajo) justo a tiempo, a demanda, exprés u ocasional podrían describir bien su carácter (véase, p. ej., Ghallchobhair 2008; LISE Report 2013). Distintos autores emplean el término terminología (trabajo) ad hoc para referirse a conceptos diferentes; por ejemplo, como opuesto al «trabajo terminológico sistemático», al que volveré más adelante. El trabajo terminológico ad hoc o justo a tiempo lo realiza el usuario («trabajo terminológico hecho por uno mismo») o diversos tipos de servicios y centros de terminología, o terminólogos internos («terminología a demanda»). Claudia Dobrina (2010: 82) describe este último caso como un «servicio de urgencias terminológicas», que «ha surgido para satisfacer necesidades terminológicas urgentes y no demasiado amplias». Se necesita cuando hay que resolver en poco tiempo uno o varios problemas terminológicos (LISE Guidelines 2013: 23; Cabré 1999: 152). Necesidades. Además, cabe distinguir entre el trabajo terminológico orientado al ámbito y el orientado al texto (p. ej., Schmitz 2009). La necesidad del primero surge del campo, y sus conocimientos se toman como punto de partida. Se recopila material exhaustivo, que incluye diversos tipos de documentos pertinentes, y también se entrevista y consulta a expertos del campo (Wright & Wright 1997: 148). Un ejemplo de trabajo terminológico orientado al texto es el trabajo preparatorio que realizan los traductores al resolver problemas terminológicos encontrados en los textos que traducen. Lo hacen consultando otros textos para encontrar equivalentes de traducción y otros datos terminológicos antes de traducir el texto. En lugar de estudiar sistemáticamente el campo temático, los traductores crean más bien sus propios recursos terminológicos, «presentados con extractos aleatorios de un ámbito» (Wright & Wright 1997: 148). Terminologija | 2018 | 25 11 consultando otros textos para encontrar equivalentes de traducción y otros datos terminológicos antes de traducir el texto. En lugar de realizar un estudio sistemático del campo temático, los traductores crean más bien sus propios recursos terminológicos, «presentados con extractos aleatorios de un ámbito» (Wright & Wright 1997: 148). El trabajo (de gestión) terminológico sistemático también se ha descrito como «impulsado por el campo temático», mientras que la terminología ad hoc orientada al traductor se ha calificado de «impulsada por el texto» (Wright & Wright 1997: 147; Faber 1999: 98). Propósito. Desde sus inicios, el principal propósito y cometido del trabajo terminológico ha sido facilitar la comprensión mutua dentro de los campos especializados y más allá de las fronteras lingüísticas y de otro tipo. Para ello, pueden adoptarse dos enfoques: trabajo terminológico descriptivo o normativo (prescriptivo). Idealmente, el trabajo terminológico descriptivo daría lugar a productos terminológicos (vocabularios, bases de datos terminológicas, etc.) que abarquen toda la variación terminológica y conceptual del campo destinatario y expliquen las relaciones entre las variantes, dejando que el usuario seleccione la más adecuada. El propósito del trabajo terminológico normativo o prescriptivo es lograr que «el público destinatario adopte el término preferido y evite los términos rechazados» (Karsch 2014: 294), por ejemplo, en la terminología relativa a un producto o servicio de una empresa, un sistema jurídico, etc. En la mayoría de los procesos de trabajo pueden utilizarse los mismos métodos, porque el trabajo descriptivo constituye la primera parte del proceso de trabajo normativo (véase Cabré 1999: 132). In addition to these two types of terminology work, Helmut Felber (1984: 189) reminds us that there is also the type of terminography “used by scientific communities which is based on the idea that scientific concepts are in a constant flux. For them scientific terminology can only be recommended but not prescribed.” 5. ¿POR QUIÉN? Experiencia. Quienes trabajan con terminologías de un modo u otro pueden dividirse, a grandes rasgos, en tres categorías que se solapan: «creadores», «compiladores y mediadores» y «usuarios». Los primeros son expertos del ámbito (sinónimos: especialistas del campo, expertos en la materia, SME), que son quienes crean y emplean inicialmente los conceptos y términos de su campo (Sager 1990: 197; Cabré 1999: 121). Crean sistemas de conceptos, definen conceptos y acuerdan una terminología compartida, o promueven la propia. Los resultados de este tipo de trabajo terminológico se documentan explícita o implícitamente en 12 Anita Nuopponen | Dimensions of Terminology Work ards, manuales, artículos, libros de texto, documentos técnicos, etc. Los métodos terminológicos, las normas ISO y las guías se han dirigido a este grupo. El trabajo de estos «creadores» de terminología podría considerarse «primario» en contraste con lo que hacen los terminólogos y otras personas que participan en la recopilación y el análisis de datos terminológicos, y en la elaboración y difusión de productos terminológicos («secundario»). El tercer grupo, los «usuarios», está formado por quienes necesitan términos y conceptos en su trabajo, como traductores, redactores técnicos, docentes, especialistas en información y documentación, profanos y estudiantes, así como quienes trabajan en el ámbito. El trabajo relacionado con la terminología que realizan los «usuarios» consiste, por ejemplo, en buscar términos, conceptos, definiciones y equivalentes pertinentes («terciario»). Podría decirse que la diferencia entre los grupos que realizan tareas relacionadas con la terminología radica en su relación con el objeto del trabajo terminológico y en su grado de especialización en la materia. En un extremo del continuo están los expertos del ámbito, que «poseen» la terminología; es decir, conocen la terminología de su campo y tienen voz en la selección de los términos y en la definición de los conceptos. Desempeñan un papel decisivo en los grupos de proyectos terminológicos, y los terminólogos necesitan consultarlos (véase, por ejemplo, Picht & Draskau 1985: 167; Cabré 1999: 121), así como consultar los documentos redactados por ellos. En el otro extremo del continuo están quienes realizan trabajos terminológicos o buscan terminología sin ser especialistas del ámbito. Entre estos dos extremos se encuentra el tipo de trabajo terminológico que se realiza mediante la cooperación entre terminólogos y expertos del ámbito (véase más abajo). Cabe señalar que un experto también es un «usuario» y que, por ejemplo, un terminólogo o un traductor también puede ser experto y «creador» (sobre la especialización, véase, por ejemplo, Karsch 2014: 295–296). Colaboración. En cuanto a la organización del trabajo, podemos distinguir diferentes modalidades de trabajo terminológico según el grado de colaboración, ya sea un esfuerzo individual, intraorganizativo o interorganizativo. Además, la dimensión de la cooperación nacional e internacional ha estado presente desde el principio. En el mejor de los casos, el trabajo terminológico es un esfuerzo colaborativo, y en la bibliografía se han propuesto distintos tipos de modelos de colaboración (Felber 1984: 29; Picht & Draskau 1985; Karsch 2014); el modelo básico exige colaboración al menos entre un terminólogo y un experto del ámbito. Heribert Picht & Jennifer Draskau (1985: 167) incluso señalan que «los terminólogos [–] que imaginan que su trabajo puede tener éxito sin el asesoramiento de expertos [–] han malinterpretado algunos de los Terminologija | 2018 | 25 13 principios básicos de su profesión». Los avances más recientes son las iniciativas de colaboración colectiva posibilitadas por plataformas web y servicios en la nube (Karsch 2014). Continuidad. El trabajo terminológico puede ser una actividad independiente, puntual o recurrente, o bien una práctica continua integrada en los procesos de una organización o, por ejemplo, en el trabajo de un traductor. Algunos proyectos se llevan a cabo una sola vez, pero en ocasiones se repiten, como sucede, por ejemplo, en la normalización. Esto se debe a que los campos temáticos no son estáticos, sino que experimentan cambios que también influyen en los conceptos, los sistemas conceptuales y los términos. Los proyectos terminológicos pueden ir desde iniciativas de gran envergadura hasta otras más acotadas, que comienzan con la creación de un grupo de proyecto, la planificación, la elaboración del presupuesto, etc., y terminan, por ejemplo, con un producto acabado en forma de vocabulario o de un conjunto de entradas en una base de datos terminológica. La bibliografía terminológica suele describir el trabajo terminológico como un proyecto, aunque no siempre es posible ni siquiera necesario llegar tan lejos. En muchos casos basta con un trabajo terminológico a pequeña escala, por ejemplo, para trabajos ad hoc, responder consultas o mantener una base de datos terminológica con el fin de localizar entradas, equivalentes o terminologías de subcampos que falten. Como se ha mencionado anteriormente, el trabajo terminológico también se realiza como un proceso continuo, por ejemplo, en una empresa o una organización. El término gestión terminológica sería adecuado para este tipo de trabajo terminológico, especialmente cuando se utiliza un sistema de gestión terminológica. Por ejemplo, Cristina Valentini (2016: 35) describe de la siguiente manera la gestión terminológica de la base de datos terminológica del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT): «El personal terminológico del PCT, los traductores y los becarios de terminología de corta duración aportan conceptos y términos a diario. Las contribuciones pueden consistir en crear nuevos registros para conceptos que no existen en la base de datos terminológica del PCT o completar los registros existentes añadiendo los idiomas que faltan». 6. ¿ Q U É P R O D U C T O? Producto. Según el producto, los procesos de trabajo terminológico difieren entre sí, al menos en las etapas finales, cuando se recopilan y presentan los resultados. En un extremo del «continuo de productos» se encuentra un solo término, una definición o unos equivalentes, por ejemplo, al tramitar consultas terminológicas o añadir entradas a un banco de términos. En el otro extremo se encuentra un vocabulario terminológico extenso, en forma de publicación impresa, libro electrónico, PDF, páginas web, conjunto de entradas en un banco de términos o un banco de términos completo. Otro 14 Anita Nuopponen | Dimensions of Terminology Work tipo de productos puede encontrarse, por ejemplo, en el trabajo terminológico incluido o integrado en un sistema de información o de conocimiento, o como parte del trabajo ontológico. Idioma. Según el/los idioma(s) seleccionado(s) para el producto, el trabajo terminológico puede ser monolingüe, bilingüe o multilingüe. En los manuales y libros de texto de terminología, el proceso de trabajo terminológico suele presentarse desde una perspectiva monolingüe, porque se propone repetir los mismos pasos para cada idioma antes de reunir los resultados (véase, por ejemplo, Cabré 1999: 151). Este procedimiento pone de manifiesto las similitudes o diferencias entre los conceptos de ambos sistemas conceptuales y ayuda a evaluar la equivalencia o el grado de equivalencia entre los términos que representan esos conceptos. Se trata de un procedimiento ideal que no siempre se sigue ni puede seguirse siempre, como señalan, por ejemplo, C. Valentini, Geoffrey Westgate y Philippe Rouquet (2016: 179) (véase también Tamás, Papp and Petz 2016). Especialmente cuando el campo es amplio, supone un gran esfuerzo realizar un análisis del material igualmente exhaustivo en todos los idiomas que se incluirán en el glosario o la base de datos terminológica. Por ello, es habitual centrarse en el/los idioma(s) principal(es) del proyecto y aplicar métodos sistemáticos a este/estos, mientras que los equivalentes en otros idiomas se recopilan de manera más o menos ad hoc. En las bases de datos terminológicas institucionales, a menudo son los traductores quienes realizan el trabajo terminológico y, en lugar de llevar a cabo una investigación sistemática más exhaustiva, «añaden términos que encuentran mientras traducen» de manera ad hoc, como señalan C. Valentini et al. (2016: 179). 7. ¿CÓMO SE LLEVA A CABO EL TRABAJO TERMINOLÓGICO? Material. La elección del material representativo es un factor clave en el trabajo terminológico y, como señalan Picht & Draskau (1985: 167), «los resultados de un proyecto terminológico solo pueden ser tan buenos como el material en bruto en el que se basó». Por lo tanto, el trabajo terminológico debe basarse en fuentes originales del ámbito, como también destacan los manuales. Además de diversos documentos, también se utilizan entrevistas y consultas a expertos del ámbito, como se ha mencionado anteriormente. El material fuente constituye un corpus que se utiliza para extraer datos terminológicos (Sager 1990: 130; Cabré 1999: 121). J. Sager (1990: 130) describe la recopilación sistemática de terminología como basada en corpus, al compararla con las prácticas lexicográficas anteriores, en las que las palabras se «extraían de listas anteriores o mediante búsquedas individuales». Terminologija | 2018 | 25 15 Hoy en día, corpus suele referirse a una colección estructurada de textos almacenada digitalmente, que puede analizarse con programas especializados, como las herramientas de análisis de corpus (Ahmad & Rogers 1997b: 726; Bowker et al. 2002: 1). Un corpus más tradicional también puede estar compuesto por diversos tipos de material no legible por máquina. Diversos tipos de recursos electrónicos —especialmente en Internet—, como los corpus alineados, los textos paralelos y bilingües, así como las memorias de traducción, permiten extraer candidatos equivalentes en dos o más idiomas. Sin embargo, no todos los idiomas cuentan todavía con herramientas de PLN tan desarrolladas como el inglés, por ejemplo. Otro problema es que la calidad de los resultados depende, por ejemplo, de la calidad de las traducciones contenidas en los corpus. Herramienta. En un extremo del «continuo de tool» se encuentra el trabajo terminológico manual, mientras que en el otro se sitúa el trabajo totalmente automatizado. Entre ambos extremos hay diversas combinaciones en las que se utilizan ordenadores para asistir en el trabajo terminológico (terminología asistida por ordenador). Los terminólogos se adaptaron con bastante rapidez al uso de ordenadores para almacenar entradas terminológicas y otros datos terminológicos y ponerlos a disposición de los usuarios en formato digital (una de las primeras menciones: Wüster 1969: 5). Hoy, en muchas organizaciones, el trabajo terminológico equivale a la gestión de bases de datos terminológicas. Se añaden nuevas entradas de manera sistemática o ad hoc. Las bases de datos terminológicas también pueden integrarse con herramientas de traducción asistida por ordenador para prestar un mejor servicio a los traductores (véase, p. ej., Valentini et al. 2016: 173). Además, se llevan a cabo importantes tareas de investigación y desarrollo con la ayuda de métodos y herramientas procedentes, por ejemplo, de la lingüística de corpus, el procesamiento del lenguaje natural y la inteligencia artificial, con el fin de crear diversos tipos de programas para la adquisición automática o semiautomática de términos, así como para extraer información sobre las relaciones entre conceptos. Reconocer términos y otros datos pertinentes es una habilidad propia de un terminólogo formado y experimentado, y hacerlo automáticamente constituye un desafío. Como desafíos de la terminología computacional que requieren «nuevas perspectivas tanto teóricas como prácticas», Didier Bourigault et al. (2001: ix) enumeran «la identificación automática de unidades terminológicas en textos corridos», la agrupación de variantes (sinónimos o variantes morfosintácticas) para ofrecer a los usuarios una imagen precisa del contenido de un documento, y la búsqueda de «información semántica y conceptual sobre los términos o la representación de relaciones conceptuales entre términos». En este ámbito, los investigadores en terminología reciben ayuda de lingüistas computacionales e informáticos, quienes también han descu- 16 Anita Nuopponen | Dimensions of Terminology Work bierto la importancia de la terminología al crear, por ejemplo, aplicaciones de traducción automática y asistida por ordenador, de resumen y de generación de textos (Bourigault et al. 2001: ix). Incluso con los métodos de trabajo automáticos, sigue siendo necesario el trabajo terminológico manual, por ejemplo, para verificar la exactitud de una lista de términos candidatos. Por ello, Lynne Bowker (2002: 165) preferiría describir el proceso como «asistido por ordenador» o «semiautomático», en lugar de «totalmente automático». El análisis de conceptos y la estructuración y el análisis de sistemas conceptuales, así como la redacción de definiciones, siguen siendo tareas que en gran medida corresponden al terminólogo, aunque se están desarrollando herramientas para realizarlas. Orientación. La distinción, citada con frecuencia, entre el trabajo terminológico y la lexicografía consiste en que el primero está orientado a los concept-oriented, mientras que la lexicografía está orientada a las word-oriented. La diferencia también se describe como enfoque onomasiológico frente a semasiológico. Esta distinción ha vuelto a cobrar actualidad ahora que, al menos en la investigación, los métodos avanzados de lexicografía y tecnología lingüística han empezado a abarcar también el lenguaje especializado y las terminologías para diversos fines. Asimismo, los terminólogos experimentan, desarrollan y adoptan herramientas y métodos que pueden facilitar, por ejemplo, la extracción automática de datos terminológicos de corpus extensos o bilingües (véase Bourigault et al. 2001; Steurs & Kockaert 2014). En este sentido, podríamos contraponer el trabajo terminológico orientado a conceptos y el orientado a términos. Sin embargo, los términos siempre han desempeñado un papel central en la identificación y localización de conceptos propios de un ámbito en textos y discursos. En la práctica, el terminólogo busca los conceptos clave y los sistemas conceptuales del ámbito con ayuda de sus designaciones lingüísticas, es decir, los términos y otras expresiones. Cuando se utilizan métodos orientados a las palabras o los términos en el trabajo terminológico, también es necesario establecer sistemas conceptuales para la extracción posterior de términos y la presentación de los datos. Esto sigue siendo objeto de investigación y, según los estudios, a menudo se realiza manualmente. Sistematicidad. La bibliografía terminológica suele distinguir entre el trabajo terminológico systematic y el trabajo terminológico «no sistemático», «ad hoc» o «punctual». Como se ha citado anteriormente, la norma ISO 1087 define el trabajo terminológico como «trabajo relacionado con la recopilación, descripción, procesamiento y presentación sistemáticos de conceptos y sus designaciones», y considera la sistematicidad una característica básica del trabajo terminológico. La sistematicidad se vincula explícita o implícitamente con al menos tres elementos de Terminologija | 2018 | 25 17 trabajo terminológico: 1) una forma sistemática de trabajar, es decir, seguir un método en lugar de realizar una búsqueda puntual/ad hoc; 2) una orientación a los conceptos, que implica elaborar un sistema de conceptos como base para análisis posteriores, frente a la orientación a las palabras de la lexicografía; y 3) organizar y presentar los resultados sistemáticamente, en lugar de hacerlo en orden alfabético. Las directrices LISE describen el trabajo terminológico sistemático como «una actividad específica de un dominio» que «suele realizarse en el marco de un proyecto» y «requiere mucho tiempo, pero permite a los terminólogos concentrarse en un dominio o en un conjunto de temas relacionados. Esto mejora sus conocimientos del dominio, permite recopilar documentación de manera más eficiente e incluye la creación de sistemas de conceptos». (LISE Guidelines 2013: 23–24) No existen métodos establecidos para el trabajo ad hoc, pero Kaisa Kuhmonen (1999: 155), del Centro Finlandés de Terminología, sostiene que, aunque el problema terminológico que debe resolverse no concierna a sistemas de conceptos completos, sino a problemas terminológicos aislados, el método que utilizan en el servicio de consultas no difiere, en lo esencial, del empleado en los proyectos terminológicos. Se centran en el concepto y en las relaciones entre conceptos para encontrar una respuesta. En tal caso, el trabajo terminológico sistemático no tiene que abarcar un proyecto completo; también puede utilizarse una versión muy restringida del método. 8. C O N C L U S I O N E S El trabajo terminológico es una actividad con múltiples dimensiones. El primer análisis de sus dimensiones lo realizó Eugen Wüster en 1969, en su presentación «Die vier Dimensionen der Terminologiearbeit», publicada en una revista para intérpretes y traductores. Describió el trabajo terminológico distinguiendo cuatro dimensiones: campo temático (diversos campos), lengua (diversas lenguas), enfoque (finalidad: coordinación del trabajo terminológico, uso de la terminología, trabajo terminológico sistemático) y nivel de abstracción (estudio de caso, trabajo sobre principios) (Wüster: 1969 1–6; véase también Felber 1984: 3–12). Los resultados de su análisis conforman una clasificación facetada de las características, que ilustra mediante un modelo de «Kommodenbau» (cómoda) (Wüster 1969: 2). Desde la época de Wüster, el campo de la terminología ha madurado y ha adoptado numerosas formas; por ejemplo, la digitalización omnipresente está configurando ahora dicho campo de múltiples maneras. Esto también ha ampliado el círculo de quienes se interesan por la investigación terminológica y de quienes desarrollan métodos para el trabajo terminológico, como los métodos automatizados 18 Anita Nuopponen | Dimensions of Terminology Work para la extracción de términos, la compilación de corpus y glosarios, etc. El trabajo terminológico también ha demostrado ser útil para muchas otras actividades que implican organización conceptual y lingüística y claridad, y algunos de sus elementos se han integrado, por ejemplo, en el trabajo con ontologías, sistemas de información, archivos, etc. Para este artículo, se han examinado dicotomías y tricotomías explícitas e implícitas presentes en la bibliografía más reciente con el fin de determinar las características y tipologías del trabajo terminológico actual. Las dimensiones que se distinguen son grupo destinatario (expertos, traductores, otras partes interesadas, público general, máquinas, etc.), inmediatez de la necesidad (proactiva, justo a tiempo), diversas necesidades (orientadas al dominio o al texto), finalidad (normativa, recomendatoria, descriptiva), experiencia (primaria, secundaria...), colaboración (colaborativa, individual), continuidad (independiente, continua), producto (vocabulario, base de datos...), lengua (mono-, bi- o multilingüe), material, herramienta (manual, asistida por ordenador, computacional), orientación (orientada a conceptos o a términos) y sistematicidad (sistemática, puntual). Las di/tricotomías (o incluso series más amplias de alternativas) suelen solaparse, y las distintas características pueden combinarse de varias maneras. Por ejemplo, el trabajo terminológico puede ser una iniciativa independiente y puntual o una actividad recurrente cuyo producto sea un vocabulario terminológico en formato impreso, de libro electrónico, pdf o página web, o bien un conjunto de entradas en un banco de términos. Por otro lado, para las empresas y organizaciones resulta más apropiado gestionar su terminología integrando el trabajo terminológico como una práctica continua en sus procesos. Para ellas, el trabajo terminológico puede equivaler a la gestión de bases de datos terminológicas. El trabajo terminológico puede ser una labor organizada a cargo de un grupo de proyecto, un equipo, un departamento o un terminólogo profesional, con el propósito de unificar o armonizar el uso de términos y conceptos; también puede formar parte del trabajo de un traductor o redactor técnico, realizado de forma continua o cuando sea necesario. La tarea principal del trabajo terminológico ha sido facilitar el entendimiento mutuo dentro de los campos especializados y más allá de las fronteras lingüísticas y de otro tipo. Por ello, las normas y los manuales han puesto énfasis en el trabajo terminológico normativo. Su finalidad es guiar a los usuarios para que adopten los términos y las definiciones preferidos y eviten los rechazados. El trabajo terminológico también puede ser descriptivo y realizarse para informar a los usuarios de la lengua acerca de los diversos términos, conceptos y sistemas de conceptos alternativos que existen. En Terminologija | 2018 | 25 19 Además, el trabajo terminológico suele presentarse desde el punto de vista de los proyectos terminológicos, la gestión de bases de datos, el trabajo terminológico monolingüe o el trabajo terminológico sistemático. Sin embargo, el trabajo terminológico ad hoc o realizado justo a tiempo requiere una adaptación propia de los métodos terminológicos. En resumen, este artículo es un intento de explorar las posibles formas de organizar las características y los tipos de trabajo terminológico. En el modelo todavía pueden añadirse muchas posibilidades de subdivisión. Las dicotomías y las tricotomías han ofrecido un enfoque fructífero. J. Myking (2007: 281) afirma que las dicotomías «son importantes porque permiten identificar el objeto de estudio, así como los fundamentos teóricos y metodológicos. Sin embargo, el precio es la (excesiva) simplificación». Presentarlas como opuestos absolutos es una táctica didáctica, ilustrativa o retórica utilizada por normas, manuales, libros de texto o artículos de investigación. En realidad, los diversos tipos de trabajo terminológico no siempre constituyen categorías discretas, y sus casos concretos se sitúan más bien en un continuo. REFERENCES Ahmad K., Rogers M. 1997: Corpus Linguistics and terminology extraction. – Wright, Budin 1997b, Vol. 2, 725–760. 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Kaip tyrimo rezultatas pateikta daugiaaspektė terminologijos darbo tipologija (sąvokų sistema), kurios kategorijos gali būti įvairiai derinamos. Pavyzdžiui, terminologijos darbas gali būti savarankiška vienkartinė ar pasikartojanti veikla, kurios produktas – spausdintas, el. knygos ar pdf formatu parengtas, tinklalapyje pateiktas ar kaip terminų straipsnių rinkinys terminų banke įdėtas terminų žodynas. Be to, terminologijos darbas gali būti organizuota, bendradarbiavimu paremta veikla, kurios imasi projekto grupė, organizacijos padalinys ar profesionalus terminologas, jis gali būti vertėjo ar specialiųjų tekstų rengėjo darbo dalis, atliekama nuolat ar pagal poreikį. Šiuolaikinis terminologijos darbas labai įvairus. Jam reikia tokių metodų ir principų, žinynų ir vadovėlių, kurie galėtų aprėpti įvairius poreikius ir suteiktų tinkamą pagrindą skirtingų tipų terminologijos darbui: terminologijos planavimui, greitai atliktinam terminologijos darbui, įvairioms tikslinėms grupėms numatytai veiklai, įskaitant kompiuterijos sprendimus, projektus, tęstinę terminologijos tvarkybą ir kt. Gauta 2018-07-03 Anita Nuopponen University of Vaasa P.O. Box 700 65101 Vaasa Finland 22 Anita Nuopponen | Dimensions of Terminology Work