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Dėl sociolingvistinio Vilniaus lietuvių šnekamosios kalbos statuso

Laima Grumadienė

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PROBLEMAS DE LA SOCIOLINGÜÍSTICA CUESTIONES DE LINGÜÍSTICA LITUANA, XIX (1979) Laima GRUMADIENĖ SOBRE EL ESTATUS SOCIOLINGÜÍSTICO DE LA LENGUA LITUANA HABLADA DE VILNA Al multiplicarse y diversificarse las formas de comunicación masiva, intensificarse la educación y la formación generales, cobró mayor actualidad el problema de la lengua hablada literaria, y cambió el alcance de la influencia mutua de la lengua escrita y la hablada. La creciente importancia de la lengua hablada planteó la necesidad de dominar masivamente una lengua hablada literaria unificada. En nuestra república, las condiciones favorables para resolver con éxito esta tarea son la preparación de las gramáticas académicas y los diccionarios de la lengua lituana, el perfeccionamiento constante de los manuales escolares y de la metodología de enseñanza, el trabajo de la Comisión de la Lengua, las publicaciones periódicas y ocasionales sobre cultura lingüística, las secciones lingüísticas en la prensa, las emisiones de radio y televisión y las conferencias sobre cuestiones lingüísticas. No obstante, surgen cada vez más cuestiones de carácter práctico y teórico relativas a la lengua hablada literaria lituana. Ante todo, no todos entienden este concepto de la misma manera. Por eso, no existe una única respuesta aceptada por todos a las preguntas de quién habla la lengua literaria y cuándo y dónde se habla esta lengua. A la lengua hablada literaria de las distintas lenguas se le plantean exigencias diferentes. La lingüista O. Lapteva (1976, 5), tras revisar la literatura científica sobre la lengua rusa hablada, constata que el estatus lingüístico de la lengua rusa hablada como fenómeno de la lengua literaria está más o menos establecido: es la lengua cotidiana de los habitantes instruidos de los centros culturales. Una norma lingüística bastante unificada puede explicarse también por la circunstancia de que la lengua literaria rusa se formó sobre la base de la lengua hablada de la ciudad de Moscú y sus alrededores, aunque ejercieron una gran influencia sobre ella tanto los dialectos rusos del norte como los del este [KorkoB C. H., 1974, 31]. Se distinguen dos variantes de la norma de la lengua literaria rusa actual: la lengua hablada de Moscú y la de Leningrado [Beponuxasi JI. A., 1976, 71]. Las lenguas literarias de algunos pueblos tienen incluso varias variantes. Por ejemplo, la lengua retorrománica de Suiza, siendo una de las cuatro lenguas nacionales utilizadas en el país, tiene además seis variantes de su forma literaria [Bopojuna M. A., 1973, 11]. El hecho de que no exista una norma unificada de esta lengua se explica también por la ausencia de un centro cultural y económico de los retorromanos [Crenanos['.B., 1976, 124]. También en Albania se distinguen dos variantes de la lengua literaria, cuyas bases lingüísticas son dos dialectos diferentes [Jlecnnukas A. B., 1960, 221]. La diferenciación de las variantes de la lengua literaria noruega (riksmål y landsmål) se explica por el hecho de que, al luchar por la unificación de las formas escrita y hablada de la lengua, se siguieron dos caminos diferentes [Cre6aun-Kamenckuit M. H., 1953, 78]. La lengua literaria lituana no tiene varias variantes en igualdad de derechos. Al formar nuestra lengua literaria, se siguió el principio de normalización planteado por J. Jablonskis: no mezclar elementos de diversos dialectos [Piročkinas A., 1977, 100]. Aunque el sistema fonológico del dialecto sobre cuya base se forma la lengua literaria solo constituye un modelo de las normas de pronunciación en la etapa inicial de la creación de la lengua literaria [Palionis J., 1976, 36], las normas de pronunciación actuales de la lengua literaria lituana no difieren demasiado del sistema fonológico del dialecto de los altos lituanos occidentales [Pakerys A., Pupkis A., 1976]. Esta circunstancia constituye un obstáculo bastante difícil de superar para los representantes de otros dialectos. Debe prestarse atención a la relación e interacción entre la codificación lingüística y el uso de la norma. El problema de las diversas normas lingüísticas se interpreta de manera bastante dispar en la lingüística. Una reseña relativamente exhaustiva de esta cuestión se presenta en el trabajo de L. Verbitskaya (1976, 5—19), dedicado a la pronunciación de la lengua literaria rusa. Últimamente, los lituanistas suelen sostener que la codificación es «la descripción y sistematización científicas de las normas de la lengua literaria, así como el establecimiento de la conformidad con la norma de determinadas formas lingüísticas (y ortográficas- )» [Palionis J., 1976, 44], que «la norma de la lengua literaria es una forma lingüística firmemente arraigada en la lengua literaria en un momento determinado y aprobada por todos o, al menos, por la mayoría de sus usuarios», mientras que «en el uso de la lengua literaria puede haber į (y normalmente hay) más o ir menos fenómenos no normativos, individuales y ocasionales, creados por usuarios particulares de esta lengua o procedentes de otros tipos 93 lingüísticos, pero no extendidos ampliamente en la lengua literaria ni convertidos en su norma» (ibíd., 33). Los cambios en el uso influyen, en cierto sentido, en la norma, y esta, a su vez, en la codificación. El uso cambia por muchas razones. Aquí tienen gran importancia la diferenciación social, funcional y territorial de la lengua. La consecuencia de todo ello es la variabilidad y la variación lingüísticas. En la lengua literaria son potenciales los siguientes tipos de variación: modificaciones sociales, variación estilística funcional, variación estilística de género, variación espacial (o territorial) y variación temporal [[yxwan M. M., 1977, 6]. La estratificación social de la lengua es una consecuencia necesaria del desarrollo de la sociedad de clases. La diferenciación social de la lengua surge porque esta debe cumplir, ante todo, su función comunicativa en la comunicación entre determinados grupos de personas pertenecientes a una determinada estructura social. Estas personas concretas han alcanzado cierto nivel de cultura material y espiritual, que determina su dominio de la lengua, su orientación valorativa y su actitud social. Si la estratificación social de la lengua en nuestra sociedad, tras desaparecer las fronteras de clase, se vuelve menos marcada, la diferenciación estilística funcional de la lengua no muestra una tendencia a desaparecer, ya que, al aumentar las esferas de la actividad social, crece la necesidad de medios específicos de expresión lingüística. La diferenciación territorial de la lengua desaparece; los dialectos ceden rápidamente su lugar a la lengua literaria [Zinkevičius Z., 1966, 17—22], pero al período de transición le son característicos diversos semidialectos que no se distinguen por su sistematicidad. Los semidialectos surgen tanto en el campo como en la ciudad. La investigadora del habla de Vorónezh, V. Sobínikova (1975, 7), plantea la hipótesis de que los habitantes de la ciudad, recién llegados del campo, al encontrarse en un nuevo entorno lingüístico, hablan el llamado semidialecto, en el que las características dialectales se realizan de manera tanto menos sistemática cuanto más se alejan de la base dialectal. Esto podría explicarse en parte mediante las «reglas verticales» de la sociolingüista estadounidense S. Ervin-Tripp (1971, 58). Aquí el cambio del uso de una variedad lingüística al uso de otra se explica por las reglas verticales de combinación mutua de los elementos lingüísticos, lo que significa que, al emplear el léxico de otra variedad lingüística, se emplean correspondientemente también su morfología, fonética, etc. El cambio puede ser absoluto, cuando se observan las reglas verticales en todos los casos, y parcial, cuando el cambio se produce, por ejemplo, solo en el nivel léxico. También es significativo si las reglas se siguen automáticamente: cuanto más automáticamente se produce este cambio, más uniforme resulta. El automatismo depende directamente de la frecuencia de uso de los elementos lingüísticos. La estratificación social y territorial es característica de la etapa contemporánea del desarrollo de las lenguas desarrolladas. Según la opinión de algunos investigadores del inglés actual, la estructura de la lengua inglesa puede representarse convencionalmente como una pirámide, cuya sección horizontal reflejaría la diferenciación territorial de la lengua, mientras que la vertical —la social. La base de la pirámide estaría constituida por el habla de los trabajadores mal remunerados, caracterizada por una gran diferenciación territorial. En la cima de la pirámide, donde ya no se percibiría la división territorial, estarían representadas las variantes habladas del oxoniense y del cambridgense, mínimamente diferenciadas [Halliday M. A. K., McIntosh A., Strevens P., 1973, 18]. Las variedades lingüísticas distribuidas de este modo reciben el nombre de dialectos sociales regionales. Sin duda, en nuestra sociedad socialista la estratificación social no es tan estricta, pero resulta relevante en las investigaciones lingüísticas. 94 En la lingüística soviética, las diversas formas de la lengua características del período iš de transición de los dialectos a la lengua literaria suelen denominarse semidialectos [Crenatos IO. C., 1975, 195; ?Kupmsynekuū B. M., 1956, 574; Crenanos I. B., 1976, 222]. F. Filino (1968, 12) En mi opinión, muchos habitantes de la aldea rusa actual hablan ya sea la lengua literaria o la koiné, una forma de transición peculiar. Las formas lingüísticas interdialectales de las grandes ciudades se denominan koiné V. Jarceva (1969, 27), V. Kolesovas (1975, 3). Se considera que ir En Vilna En el siglo XVII a. se había formado una koiné lituana que desempeñaba las funciones de lengua literaria del este de Lituania [Zinkevičius Z., 1972, 79—100]. Dado que las formas de las lenguas de transición se manifiestan con mayor claridad en el habla de los habitantes de las grandes ciudades, caracterizada por una diferenciación ne territorial y o social más estricta, la ši variedad lingüística se estudia por separado y se le asignan ir denominaciones propias. B. Larin (1977, 187), 1928 m. al instar a investigar las lenguas habladas de las ciudades, planteó la hipótesis de que en las ciudades se hablaban diversos argots, que el científico consideraba un bilingüismo compuesto por dos series: la iš primera, constituida por argots profesionales de grupo; la segunda, por la lengua hablada ir popular de la ciudad (mpoctopeune). Investigadoras de la lengua rusa contemporánea O. Lapteva (1976, 76), L. Verbítskaya (1976, 16—19) considera las hablas coloquiales de los habitantes de las grandes ciudades como lengua literaria con rasgos locales. Una concepción análoga del habla coloquial de los habitantes de las grandes ciudades fue adoptada en importantes investigaciones sobre el habla rusa ir contemporánea, dirigidas por M. Pánov (ed., 1968), E. Zemskaya (ed., 1973), L. Krysinas (ed., 1975). V. Jarceva (1977,12— 15) denomina el habla de las grandes ciudades un subestándar regional. A veces el habla de las ciudades se denomina simplemente dialecto [CrenanoB I. B., 1975, 30; Illsešnep A. JI., 1976, 145; Jla6oB ¥., 1975, 213]. Al parecer, siguen siendo relevantes B. Larino (1977, 175) 1928 m. palabras pronunciadas, que, «si representáragu mos en un mapa lingüístico la época actual «La exploración de Europa: las grandes zonas blancas serían ne precisamente los rincones o más remotos, como las grandes ciudades». En el mismo informe, el científico describe la importancia metodológica ir del estudio del habla urbana, señalando que el estudio de este problema podría impulsar la lingüística hacia adelante, tal como lo hizo el estudio de los dialectos rurales. XIX a. El problema sociolingüístico del estatus de la lengua coloquial urbana sigue sin resolverse. Las investigaciones demostraron claramente que una solución exitosa depende en gran medida de la ir metodología de trabajo. Por ejemplo, el inglés coloquial de Nueva York fue estudiado una vez. ne 1950 m. A. F. Hubbell llegó a la conclusión de que el habla de los neoyorquinos no tiene ningún sistema [Hubbell A. F., 1950, 48], o 1966 m. V. Labov demuestra que existe un sistema [Labov W., 1966, 7]. Los estudios sobre el habla de las ne ciudades son importantes no solo porque precisamente en las ciudades se puede observar mejor cómo ,,se funden los dialectos“, qué formas lingüísticas de transición se ponen de manifiesto, sino también ir por el hecho de que el habla de las grandes ciudades a menudo se convierte en un referente valorativo para la sociedad. Aquí son posibles dos du enfoques: o bien la norma del habla urbana se identifica con la norma del habla su literaria, o bien simplemente se observa conscientemente la norma del habla urbana (,,así hablamos nosotros“). El habla de las ciudades, especialmente de las capitales, tiene gran importancia para las normas de la lengua literaria: la reorientación de la sociedad puede cambiar la propia norma. Šį este hecho lo destaca G. Stepanov al (1978, 40), analizar la influencia del habla de Ciudad de México en la norma literaria del español de México. La reorientación de la norma de la lengua literaria que está teniendo lugar en Italia į El habla italiana de Roma ya es ampliamente reconocida, aunque Roma aún no se ha convertido en una capital lingüística como París [Kacarkun A. A., 1976, 183]. Aparentemente, no vale la pena hablar de una norma unificada del habla urbana, ya que ir ši la variedad lingüística se caracteriza por cierta diferenciación, dependiente de la posición social de los hablantes, su origen territorial, su orientación valorativa, los objetivos del habla y el lugar, entre circunstancias similares. ir Es necesario señalar que los habitantes de la ciudad a menudo se encuentran į en situaciones t. y. diglósicas y utilizan diversas formas y ir variedades lingüísticas dependiendo de las circunstanc95 ias sociales. La actitud social determina qué forma lingüística se convierte en prestigiosa en una situación determinada. La forma prestigiosa no siempre es la lengua literaria. Sin embargo, la escala de valoración de la lengua hablada de las grandes ciudades es muy amplia: desde la forma prestigiosa hasta la odiosa. Esto depende en gran medida de la diferenciación social de la lengua: el habla de los estratos sociales inferiores en Nueva York [Labov W., 1966, 25] y el habla cockney (Cockney) en Londres [Matthews W., 1970, 232] son formas lingüísticas que a menudo se consideran odiosas. La orientación valorativa de la sociedad con respecto a la lengua debe formarse científicamente. Esto es precisamente lo que se hace en los amplios ámbitos del cultivo de la lengua. La condición para el éxito de este trabajo es un estudio integral de la norma lingüística y del uso. Un buen terreno para este trabajo es la lengua hablada de las ciudades. Desde este aspecto también se puede investigar la lengua lituana hablada por los habitantes de Vilna. Vilna, la capital de la república, es no solo el centro económico, sino también el centro cultural de la nación. Precisamente de los centros culturales se difunde la realización de las normas de la lengua literaria. La lengua de estos centros culturales es, en cierto sentido, también una parte de la lengua hablada de la ciudad, su nivel más elevado. Sin embargo, al igual que los elementos de cualquier estructura, también los niveles de la lengua hablada por los habitantes de Vilna están condicionados entre sí. Cabe mencionar la circunstancia de que en Vilna existen varias lenguas habladas: el lituano, el ruso, el polaco local y otras. Así pues, las normas de diversas lenguas de distintos estratos sociales de los habitantes se entrelazan en el uso cotidiano y ejercen influencia unas sobre otras. También conviene prestar atención al hecho de que una gran parte de los lituanos de Vilna son inmigrantes del campo o de otras ciudades de Lituania. Se ha observado que también la lengua de los inmigrantes adquiere con el tiempo ciertos rasgos comunes. Por cierto, los hijos de aquellos padres cuya lengua presenta rasgos dialectales hablan una lengua que puede diferir considerablemente de la de sus padres, pero que casi no se diferencia de la de sus coetáneos nacidos en Vilna. Este hecho tiene gran importancia para la implantación del uso normativo de la lengua literaria, ya que la base articulatoria se forma durante la infancia. Los niños se convierten en representantes de un determinado dialecto entre los 4 y los 13 años de edad. Un niño de 10—11 años puede ya no llegar a aprender otro dialecto de tal manera que hable sin acento [Labov W., 1970, 34]. La influencia de la lengua hablada de las ciudades es bastante grande. Al comparar la lengua de quienes estudiaron en las instituciones de enseñanza superior de Vilna y Kaunas, lengua que, al finalizar los estudios, adquiere necesariamente ciertos rasgos más o menos manifiestos, puede observarse que se han adquirido rasgos de dos tipos: vilneses y kaunenses. La mayor parte de los rasgos comunes puede observarse en el habla de las personas nacidas y residentes durante un período prolongado en Vilna, aunque a menudo también se ponen de manifiesto diferencias. Para responder a la pregunta de cómo se habla en Vilna, es necesario realizar un análisis sociolingüístico del habla coloquial de los habitantes de Vilna. Habría que investigar la lengua de los lituanos nacidos y residentes en Vilna. Precisamente en su habla se ponen de manifiesto con mayor claridad los rasgos del «habla de los habitantes de Vilna», que también adquieren quienes llegan de otros lugares. Una vez esclarecidos el origen, la difusión y la valoración de estos rasgos, sería posible luchar con mayor eficacia contra los elementos jergales y, en ocasiones, incluso reconsiderar las cuestiones de la norma y la codificación de la lengua literaria. Si se aplicara un análisis de este tipo al habla coloquial de todas las ciudades más grandes de Lituania, se aclararía la relación real entre la norma de la lengua literaria y su uso en el lituano actual. En las condiciones urbanas, el proceso de nivelación de los dialectos tiene lugar con especial rapidez. El esclarecimiento de sus tendencias tendría gran importancia para la regulación consciente —en la medida en que lo permita la especificidad del objeto— del desarrollo de la lengua. Utilizando el sistema conceptual de la sociolingüística propuesto por el científico soviético A. Šveicerio (1976, 69—85), el habla de los habitantes de Vilna podría estudiarse como un sistema social comunicativo de un colectivo lingüístico, uno de cuyos componentes es precisamente la lengua lituana. Cabe señalar que los componentes del sistema social comunicativo están relacionados entre sí mediante vínculos de complementación funcional. La distribución de los componentes de este sistema, determinada por las condiciones sociales, es doble: distribución según las esferas de uso y las funciones sociales de la lengua, y distribución según las situa96 ciones sociales. Por ello, el habla lituana de los habitantes de Vilna, como componente independiente del sistema comunicativo de todos los habitantes de Vilna, debe estudiarse desde los aspectos estratificacional y situacional. La variación estratificacional ir es la diferenciación social de la lengua, determinada por la estructura social de la sociedad. La variación situacional está determinada por diferentes situaciones sociales. Al investigar el habla coloquial urbana, es necesario tener en cuenta estas diferentes dimensiones de la variación. Para investigar la variación lingüística estratificacionį al, conviene distinguir dentro de la comunidad del habla coloquial comunidades de habla coloquial, determinados grupos sociales o sociodemográficos cuyos miembros tengan al menos un rasgo común (edad, educación, etc.). t. y. ir La comunidad del habla coloquial lituana de Vilna está constituida por todos los lituanos que viven aquí. 1970 m. Según los datos del censo de población de la Unión [Vilna en cifras, 1975, 11 —12, 15], vivían en Vilna 372 100 ciudadanos, iš jų 159 156 (t. y. 42,8 944) — lituanos. ¿Cuántos lituanos de este iš número son vilnienses nacidos t. y. que viven? ir En Vilna, be es difícil determinar con precisión las salidas por períodos prolongados. En la búsqueda de tales personas, se recurrió a de Lituania TSR del archivo de la Oficina Central de 1970 Estadística, de los años Con los cuestionarios del censo de población de toda la Unión. Aquí se presentan los datos sobre desde qué año la persona vive en la misma ciudad o aldea. ar Por lo tanto, los ir informantes fueron seleccionados comparando su estos años con los años de nacimiento. Se formaron tres comunidades de habla, cuyo criterio de distribución es la edad. La primera comunidad está formada 1931 por los nacidos — hasta el 1932—1952 año m., la segunda, — por los nacidos en el año m., y la tercera, por los nacidos 1953 m. ir posteriormente. La investigación puede realizarse de dos maneras: obtener muchas respuestas į a pocas preguntas o entrevistar más exhaustivamente a un número menor de personas. Se eligió la segunda opción. Basándose en determinados requisitos de la teoría estadística, se estableció que el número mínimo de personas encuestadas de una comunidad de habla de una misma franja etaria es 19 [Ypaansc B. IĮ, 1962, 251]. Según un programa de investigación bastante 61 amplio, se encuestó a un habitante de Vilna. Al analizar el material recopilado, se tiene en cuenta la į naturaleza del trabajo del informante [Pytkesnu M. H., el nivel 1972], de educación, el lugar de nacimiento de los padres, que ambos deben ser lituanos, el conocimiento y el uso ir del ruso y kų del polaco, así como otras circunstair ncias. Material iš to recopilado por el propio informante de varias maneras: mediante un cuestionario de entrevista ir sociolingüística y pruebas de orientación valorativa. Algunas cuestiones se investigaron ir mediante métodos de análisis espectral de audiotests. Durante todo el período de investigación, mediante la observación no controlada, se buscaron los rasgos más característicos del habla coloquial de los lituanos de Vilna. Este estudio sociolingüístico del habla coloquial de los lituanos de Vilna permite seguir, desde cierto aspecto, la evolución de la lengua lituana en condiciones particulares, cuando los hablantes se encuentran constantemente en situaciones de polilingüismo, bilingüismo y diglosia. Bibliografía Ervin-Tripp ir S. Sociolingüística. — En: Fishman J. (ed.). Avanza el in Sociología of Lengua. La Haya, Mouton, 1971, Vol. 1. Halliday M. A. K., McIntosh A., Strevens P. El Usuarios y Usos of Lenguaje. — En: Bailey R. W., Robinson J. L. (eds.). Variedades of Actual Inglés. El Universidad of Michigan, 1973. Hubbel A. F. El Pronunciación of Inglés in Nueva York Ciudad. Nueva York, 1950. Labov W. La Estratificación Social of Inglés in Nuevo York Ciudad. Centro de Aplicada Lingüístic1966. a, Labov W. El estudio del inglés no estándar. Universidad de Columbia, 1970. Matthews W. El cockney pasado y presente. Una breve historia del dialecto de Londres. Detroit, 1970. Pakerys A., Pupkis A. 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Academia de Ciencias de la RSS de Lituania Instituto de la Lengua y la Literatura Lituanas K BONnPOCY O COLLHOJIMHTBHCTHUECKOM CTATYCE JIH TOBCKOK PA3TOBOPHOHM PEYU)KUTEJIEA r. BUWIbHIO CA Resumen En relación con el desarrollo de las formas de comunicación masiva y la intensificación de la educación general, resulta especialmente actual el problema de la variedad hablada de la lengua literaria LENGUA. En las lenguas indoeuropeas se observan diversas variantes de la lengua literaria hablada, lo que suele explicarse por la existencia de varios centros culturales y económicos en el territorio donde se difundió una lengua determinada. La lengua literaria hablada lituana no contiene distintas variantes. OjHaKO y3yC JIHTOBCKOTO JIHTEPATYPHOTO S513bIKa HEOJHOPOJeH, Pa3/IHYAETCs HECKOJIbKO MOTEHIHA/IbHBIX ero THMOB:,,COIHAJIbHLIE MOAH(DHKALNH, BapbHpOBAHHe (DVHKILKHOHAJIbHO-CTHJIHCTHUECKOCS, XKaHPOBO-CTHJIHCTHYECKO®, MPOCTPAaHCTBEHHOe (HH TeppHTOpHA/bHOE) H BpeMeHHde“ (,,CoumajibHas H QyHKUHOHAJIbHAA JubdepeHuuauns Ji TEpaTypHbIX 3bIKOB“. M., 1977). La característica más notable de la lengua hablada lituana es una marcada diferenciación territorial. La presencia de diferencias de origen dialectal es un rasgo característico del estado contemporáneo de la lengua lituana, especialmente evidente en el entorno urbano. Sin embargo, la lengua de la ciudad merece ser investigada no solo por la abundancia de numerosos dialectos, cuyo estudio permite seguir el proceso de desaparición de los dialectos territoriales; a menudo también constituye un valioso punto de referencia para los hablantes de la lengua. En este caso son posibles dos aspectos: la norma de la lengua hablada urbana se aproxima a la norma literaria, o conscientemente se prefiere la norma urbana y se la contrapone a la literaria. ]} rf?、】【 тру. La lengua rusa se caracteriza por su no uniformidad y, en relación con ello, por el hecho de que un papel significativo corresponde al entorno social y a la orientación valorativa. Por eso debe prestarse gran importancia a 98 la formación científica de la orientación valorativa de la sociedad mediante la lengua. ITO, B CcymHOcTH, paGoTA Haji KyJibTypoH peur. Una condición necesaria para el éxito es una investigación exhaustiva de la correlación entre la norma lingüística y el uso. El material óptimo para ello puede proporcionarlo el estudio del habla urbana. Desde este punto de vista, es posible una investigación sociolingüística del habla lituana coloquial de los habitantes de la ciudad de Vilna. Vilna es la capital y uno de los centros culturales desde donde se difunde la realización de la norma literaria lituana. En este caso, en cierta medida, se manifiesta la interacción entre la norma y el uso. Los hijos de padres que son hablantes recientes del entorno dialectal ya hablan una lengua que se diferencia del habla de sus padres, pero que en muchos aspectos coincide con el habla de sus coetáneos. H3 Bu.ibuioca pa3jIHUHLIMH NYTAMH paclpoCTpaHseTcss y3yc ropojckoii peuH Ha Bcio JlurBy. B ucenenopanun xurteau-JHTOBIL I. BHabHIOCA paccMaTpHBAIOTCS Kak peueBOH KOJIJIEKTHB, A JIHTOBCKAst peyb —KaK KOMIIOHEHT ero COIHa. IbHO-KOMMYHHKATHBHOI cHcTeMbl. AHajiu3 JaHHBIX NPOBOAHTCA C y4eTOM CTpPaTH(- OUKAIHOHHOH H CHTYaTHBHOIl BapHATHBHOCTH peuH. HccenejjoBanne HTOBCKOI Pa3roBOPHOI peun xHTejieit r. Bujibutoca crioco6cTByeT peleHHio TIpOOJIEMbI peaJILHOTO COOTHONIEHHA y3yCa H HOPMbI JHTOBCKOTO JHTEPaTYPHOTO S3BIKA. 7%