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Gestión de riesgos en los bancos. Regulación, gestión del riesgo de mercado y su efecto en la sociedad

Contreras Andrade, Katherine Angelica

Abstract

64 p. – Bibliogr.: p. 50-55

Full text

GESTIÓN DE RIESGOS EN LOS BANCOS. Regulación, gesón del riesgo de mercado y su efecto en la sociedad. Autor: Katherine Angélica Contreras Andrade Centro: Facultad de Economía y Empresa. Universidad del País Vasco Año: 2022/2023 Director: Iván Iturricasllo ÍNDICE RESUMEN EJECUTIVO...…………………..………………………………….…………………………………………..4 INTRODUCCIÓN………………………………………………………………………………………………………………6 CAPÍTULO 1: ENTIDADES FINANCIERAS Y EL RIESGO DE MERCADO………………….………….…..9 1.1. Marco general de las endades financieras……………………………………….…………………………9 1.1.1. Concepto de riesgo…………………………………………………………………………...……………11 1.1.2. Tipos de riesgos bancarios……………………………………………………………….……………..11 1.1.3. Riesgo de mercado………………………………………………………………………….………………12 1.2. Marco regulatorio aplicable a las endades financieras……………………………………………..13 1.2.1. Banco de España……..………………………………….………………………………………………….13 1.2.2. Acuerdos de Basilea…………………………………….………………………………………………….14 1.2.2.1. Basilea I ………………………………….……………………………………………………..…………14 1.2.2.2. Basilea II …………………………….…………………………………………………………………….15 1.2.2.3. Basilea III ………………………….………………………………………………………………………16 1.3. Tipologías de riesgo de mercado………………………………………………………………………………..17 1.3.1. Riesgo de po de cambio……………….……………………………………………………………….17 1.3.2. Riesgo de po de interés………………….……………………………………………………………..18 1.3.3. Riesgo de precio……………………………………….…………………………………………………….20 CAPÍTULO 2: GESTIÓN DEL RIESGO DE MERCADO (I): MODELOS DE VALORACIÓN DEL RIESGO DE MERCADO. SUPERVISIÓN Y CONTROL POR PARTE DE LOS ENTES REGULADORES……………………………………………………………………………………….……………………..21 2.1. Supervisión de acuerdo con Basilea II y III………………………………………………………………….21 2.2. Modelo de valoración general de riesgo de mercado………………………………………………….22 2.2.1. Metodología estandarizada para la valoración del riesgo de mercado……….…….22 2.2.2. Métodos intermedios de valoración de riesgos de mercado……………………….……28 2.3. Modelos de valoración interna de la gesón del riesgo de mercado…………………………..30 2.3.1. Estándares cualitavos…………………………………………………………….……………………..30 2.3.2. Estándares cuantavos………………………………………………………….……………………..31 2.3.3. Prueba de tensión o stress tesng…………………………………………….…………………….32 CAPÍTULO 3: GESTIÓN DEL RIESGO DE MERCADO (II): IDENTIFICACIÓN, VALORACIÓN Y POLÍTICAS DE GESTIÓN DE LOS MODELOS POR PARTE DE LAS ENTIDADES BANCARIAS……………………………………………………………………………………………………………………33 3.1. Idenficación de los modelos de riesgo de mercado………………………………………….………33 3.2. Valoración del riesgo de precio………………………………………………………………………….……….33 3.2.1. Riesgo ex -post…………………………………………………………….…………………….….………..34 2 3.2.2. Riesgo ex -ante..…………………………………………………………….…………………….…….……34 3.3. Modelos de medición habituales en los bancos………………………….………………………………35 3.3.1. Modelos paramétricos del VaR………………………………………….…………………………….35 3.3.2. Modelos no paramétricos del VaR ………………………………………………………………….36 3.4. Gesón del riesgo de mercado por las endades bancarias ……………………………………….37 CAPÍTULO 4: PROCESO DE CONTRATACIÓN DE UN FONDO DE INVERSIÓN. CASO PRÁCTICO ……………………………………………………………………………………………………………………………….…….41 4.1. Fondos de Inversión (FI)..................................................................................................41 4.2. Marco legislavo y procedimiento……………………………………………………………………………..42 4.3. Factores a tener en cuenta en una inversión………………………………………………………………46 4.4. Caso prácco del proceso de contratación de un fondo de inversión ..……………………….47 CONCLUSIONES………………………………………………………………………………………………………….….48 BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………………………………………………………….50 ANEXO 1: Distribución de probabilidades……..……………………………………………………………...56 ANEXO 2: Simulación histórica de Chase Bank…..………………………………………………………….59 ANEXO 3: Test de Idoneidad (No incluido. Sin autorización de la endad financiera). 3 RESUMEN EJECUTIVO El desarrollo de invesgación de este tema, que no ha sido nada fácil en sus inicios, por la complejidad que éste conlleva, ene como objevo captar la mayor información posible para dar respuesta a cuatro preguntas que resulta interesante responder, por los hechos actuales en los que vivimos. Cuando se habla de hechos actuales se hace referencia a la situación económica decadente en la que se encuentra el sistema de pensiones, bajas rentabilidades para las empresas (entendiendo que un banco es también una empresa), hogares con rentas medias que están viendo agotarse sus ahorros, etcétera. Las cuatro preguntas a las que se hace referencia son ¿La regulación existente sobre gesón de riesgo de mercado, es suficiente? , ¿Se ajusta realmente la teoría regulatoria de gesón del riesgo de mercado, con la prácca interna de gesón de los bancos?, si alguien, persona sica o jurídica, decidiese inverr ¿se cumple el proceso, en cuanto a protección del inversor por parte de los bancos, en la contratación de un fondo de inversión? y por úlmo, ¿La inversión en fondos de inversión es el medio actual para la obtención de ingresos extras, aumentar el patrimonio o generar un colchón para la jubilación?. Todas estas preguntas, que se pretende responder con la invesgación de este trabajo, son el objevo final, puesto que, antes, se ha de realizar un amplio estudio de la gesón del riesgo de mercado, debido a que es una pieza clave dentro de la inversión y de las cuesones planteadas. El riesgo de mercado es un riesgo que engloba otros pos de riesgos, ya sea de forma directa como el riesgo de precio, riesgo de po de interés y riesgo de po de cambio, o de forma indirecta, como el riesgo reputacional, de liquidez, entre otros; por lo tanto, el estudio de la gesón de este riesgo es fundamental para esta invesgación. Seguramente, a rasgos generales, la crisis de 2008 del sector bancario, llamada también la crisis de la burbuja inmobiliaria estadounidense, es claramente conocida. Esta crisis causó un gran impacto a nivel internacional, dejando a España en una situación económica críca, que no termina de mejorar en los úlmos años. El impacto generalizado desembocó en una crisis económica, con una elevada tasa inflacionista y el cierre de varias endades financieras de gran peso económico como Lehman Brothers, Bear Stearns, Fors, entre otros (Pineda, 2011). Dicha crisis, donde el sistema financiero fue el más afectado, sirvió para dar más visibilidad al Banco de España, y a otros entes reguladores del sistema financiero español como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP). Además, se crearon directrices comunes, a nivel europeo, con dos fines, por un lado, que todos los miembros de la Unión Europea tuvieran un sistema financiero sano, bajo la supervisión del Sistema Europeo de Supervisión Financiera (SESF), y por otro lado, intentar cambiar la débil estructura regulatoria por la que se regían hasta aquel entonces (2008), las instuciones financieras (Virgala, 2012). Teniendo en cuenta los diversos riesgos que existen en la economía (riesgo de mercado, riesgo de crédito, riesgo reputacional, entre otros), el papel del sistema bancario se fundamenta, principalmente, en gesonar las interacciones existentes en él, para que el riesgo tomado, no desequilibre su normal funcionamiento. Por tanto, la gesón es una variable importante que viene marcada por los entes reguladores, así como por los reglamentos de cumplimiento interno dentro de la propia Banca (Novales, 2010). 4 Por la complejidad del estudio de este po riesgo, existen diferentes organismos como el Banco de España, la CNMV, entre otros, que están interrelacionados para dar pautas y recomendaciones a todas las endades financieras, así como marcar unos mínimos de reservas, realizar controles y revisiones del cumplimiento de las normas, que marcaran la base de la gesón que los bancos deben realizar para evitar situaciones crícas como la crisis de 2008; en aquel entonces el riesgo auge fue principalmente el credicio. En este trabajo, además de mencionar los acontecimientos que le preceden a la gesón del riesgo de mercado, también se ha desarrollado la forma que indican las autoridades públicas en cuanto a cómo se debe idenficar, valorar y medir este riesgo, así como, las polícas de prevención a seguir para aminorar las repercusiones en caso de hacerse efecvas, implicando un control y seguimiento tanto de los reguladores como de la alta dirección del banco. También se ha invesgado cómo se traslada todas esas recomendaciones a la acvidad empresarial diaria de los bancos, y qué métodos de valoración aplican, siendo el más conocido, el método estándar, aunque, también existen métodos internos de valoración creados por los bancos. Cabe mencionar que hasta 2019, los requisitos para usar los métodos internos de valoración sufrieron varios cambios y que su uso está limitado por la autorización previa del Banco de España (BIS 1 , 2019). Por otro lado, existen dos formas de valorar un riesgo, se habla de valoración ex-ante, cuando a través de datos históricos se intenta predecir el comportamiento de un acvo y valoración ex-post, cuando se toman los datos históricos como la repeción futura del comportamiento de un acvo. La herramienta más ulizada para medir el riesgo en los bancos es el VaR (Value at Risk), sin embargo, se introduce otra herramienta, ES (Expected Shorall), que mide, en término medio, la pérdida posible si se supera la barrera del VaR (BIS, 2019). Así mismo, los bancos enen la posibilidad de calcular el VaR a través de tres metodologías, simulación histórica, simulación po Monte Carlo y a través de la Matriz de correlaciones, según se adapte a los objevos preestablecidos y a su acvidad financiera. Todas las variables técnicas, junto con los objevos del banco y la regulación por la que se rige el riesgo de mercado, conforman la gesón de este riesgo, que dan respuesta a las dos preguntas planteadas al principio de este apartado. Para responder a la tercera pregunta se expone un caso prácco real de inversión, con el consenmiento del inversor, sobre el procedimiento que realizan los bancos cuando alguien quiere inverr, desde el primer contacto hasta la posible inversión. La úlma pregunta se intentará responder teniendo en cuenta las dos preguntas iniciales y el úlmo capítulo de este trabajo. Finalmente, tras la invesgación, se ha conseguido dar respuesta a las cuatro preguntas iniciales, y se resalta el aumento de la inversión como forma de rentabilización de ahorros, siendo prueba de ello, el aumento de las inversiones en los datos estadíscos, así como, el aumento de confianza de inversores y de la sociedad, principalmente, cuando suceden cambios coyunturales negavos en un país, ya que se pone a prueba la gesón realizada sobre los riesgos y la efecvidad del mismo para soportar dicho suceso. 1 BIS o Banking for Internaonal Selements, traducido del inglés “Banco de Pagos Internacionales”, es una organización internacional financiera que actúa de “banco de los bancos centrales”, su sede está en Basilea. 5 INTRODUCCIÓN Los organismos reguladores existen en el sistema financiero español, porque hay numerosas instuciones financieras tales como bancos, cajas de ahorros y cooperavas de crédito, entre otros, que actúan de intermediarios de los agentes que enen excedente de capital y los que enen necesidad de él. Así pues, la base de su existencia o el servicio que proporcionan a la sociedad, es supervisar que el excedente se transfiera con seguridad, agilidad y reducción de trámites administravos tanto para los solicitantes, como para los cedentes, siendo necesario invesgar, el marco regulador de la gesón de riesgos y la actuación de los bancos sobre los mismos. El objevo de esta invesgación se va a centrar en conocer a fondo, dentro de la información disponible, en qué consiste la gesón de los riesgos financieros en las endades bancarias , puesto que, existen diferentes endades financieras, que no son necesariamente bancos, pero también ofrecen servicios financieros como por ejemplo Telefónica Consumer Finance, entre otros 2 , según publica el Banco de España en su web. No obstante, el punto central del estudio estará en la gesón del riesgo de mercado y cómo las endades bancarias además de dar financiación o proporcionar resguardo al dinero de los agentes económicos, también actúan como mulplicador del excedente, es decir, realizan inversiones para generar más dinero con los ahorros disponibles de las familias, a través de operaciones en Fondos de Inversión, hecho que va creciendo en los úlmos 12 años, según informes publicados en la web de la Asociación de Instuciones de Inversión Colecva y Fondos de Pensiones (INVERCO). Los Fondos de Inversión están fuertemente afectados por el riesgo de mercado, siendo relevante conocer la gesón que se realiza sobre este riesgo, tanto por los organismos reguladores como por los bancos, así como invesgar los procedimientos que siguen los bancos en una operación de contratación de un fondo. Por otro lado, cabe recordar que el riesgo de crédito sigue siendo uno de los pos de riesgos más importantes y estudiados a lo largo de los años después de la crisis de 2008, conviréndose en un punto importante para los bancos, determinar a quién otorgar préstamos y a quién no (Novales, 2010). El ámbito de alcance de este trabajo es nacional, es decir, se centra en la gesón que se aplica en España, sin embargo, al formar parte de la Unión Europea, se puede decir que la gesón del riesgo de mercado en países que conforman la unión, enen las mismas bases y directrices de gesón, puesto que, vienen reguladas por el Banco Central Europeo. Durante el estudio de la gesón del riesgo de mercado, no se entrará en profundidad, en las múlples variables estadísco-matemácas que se ulizan para gesonar eficientemente el riesgo, por su complejidad, sino que, se analizarán las herramientas principales de gesón, así como, las regulaciones existentes sobre ella. Dentro de las actuaciones de los entes reguladores podemos mencionar la gesón y aplicación de leyes o reglamentos venidas tanto del ámbito nacional con la Ley 10/2014 De ordenación, supervisión y solvencia de endades de crédito , como del ámbito internacional mediante acuerdos transpuestos, dentro del marco europeo, en Reglamentos de Basilea I, II y III (Banco de España, 2022a). 2 Para saber más sobre las endades financieras existentes en España, ver en la web del BdE, en el apartado Estadíscas-Clasificación de endades. 6 En el ámbito interno de los bancos, la gesón exige la revisión y formalización de una buena parte de los procedimientos y polícas internas, así como, la adaptación de las infraestructuras tecnológicas, y un intenso proceso de formación del personal (Revista galega de economía, 2007). Por otro lado, uno de los requisitos que la Ley 10/2014 pide a las instuciones financieras, es garanzar la calidad de los instrumentos financieros que se ulizan, esto es entendible, ya que, por ejemplo, en un fondo de inversión si se hace una buena gesón de la cartera de inversiones, diversificando el riesgo, compensaremos el alto riesgo de algunos instrumentos con otros de menor riesgo, obteniendo en términos generales una minoración de las pérdidas e incluso podría seguir teniendo ganancias. Por ello, podemos decir que la calidad es un parámetro representavo de las endades y la posible presunción de una buena gesón de estas. Una buena prácca en la gesón del riesgo, además de determinar la calidad de los instrumentos financieros que se uliza, es saber idenficar y controlar el riesgo, así como, saber solventarlos, para lo cual, las endades han de proveer en su balance, provisiones desnadas a equilibrar estos posibles riesgos como exige la normava actual (Ley 10/2014). Las provisiones son coberturas nacidas para cubrir cualquier po de riesgo que pueda surgir, dentro de una dinámica compleja en el ámbito empresarial, es decir, las provisiones son amorguadores de cualquier situación anormal como puede ser la pandemia de 2020 que trajo pérdida de confianza de los inversores, problemas de impago, etcétera, que pueden hacer tambalear el sistema financiero. En este sendo, cabe destacar que los cambios en las pardas del balance de las endades bancarias desde 2008, incluido el Banco de España, han ido en aumento en cuanto a provisiones, según informes publicados por este mismo sobre sus cuentas anuales en los úlmos años, hecho que ha servido para que la pérdida de confianza general sea mucho menor (Banco de España, 2021a). Si las exigencias de provisiones son mayores y los grandes beneficios que provienen de los préstamos han ido disminuyendo para los bancos, debido a un Euribor negavo durante los anteriores 5 años, es comprensible que, aunque la acvidad principal de la banca es dar créditos, los bancos se hayan enfocado un poco más en captar depósitos estancados, con el fin de inverrlos. Además, la existencia de un depósito en cuenta se encuentra salvaguardada por el Fondo de Garana de Depósitos de Endades de Crédito que fue creado por el Real Decreto-ley 16/2011, de 14 de octubre, cuyo objevo principal es garanzar los depósitos de los clientes con un límite de 100.000 euros, lo que supone para el banco un coste de oportunidad sin mencionar el porcentaje que debe mantener en reservas, en cambio, un Fondo de Inversión no lo está, pero por el contrario, arroja mayores beneficios tanto para la endad como para el inversor, en caso de ser bien gesonada la inversión. Por todo lo anterior, y conociendo las limitaciones técnicas de cálculo, tengo un interés parcular en invesgar el riesgo de mercado, ya que desde mi experiencia profesional se observó la falta de conocimiento que existe de él en una gran parte de la sociedad, teniendo en cuenta que la población mayoritaria en España está envejecida y gran parte del resto no está concienciado con el tema, pero que indirectamente se están relacionando con él, a través de planes de pensiones o inversiones que funcionan práccamente de forma similar pero con una fiscalidad disnta. Además, estos productos son los más ofrecidos por los bancos debido a la rentabilidad que les proporciona y ambas sufren el riesgo de mercado, 7 que es uno de los riesgos más complejos, desde mi perspecva, por los diferentes riesgos que engloba, en cuanto a la gesón del mismo, así como, el procedimiento regulatorio existente y su cumplimiento. Por lo tanto, se pretende con esta invesgación, ampliar los conocimientos sobre el tema de una manera más fácil, dentro de la complejidad existente y saber la protección que hay para el inversor, por parte de los reguladores. La metodología de este trabajo, corresponde a un análisis documental basado en un proceso de invesgación teórico y prácco de la gesón del riesgo, así como, la contrastación real del proceso de contratación de un fondo de inversión. Las fuentes consultadas son principalmente en idioma español, sin embargo, también se ha realizado consultas en inglés, con el propósito de tener una comprensión más clara sobre determinados conceptos que en español no se encontró. Por otro lado, aunque en internet práccamente se encuentra de todo, la información, sobre la invesgación en cuesón, no está altamente definida, conllevando a tener una bibliograa bastante extensa para aunar el sendo de esta invesgación, además, la complejidad de las normavas existentes, en referencia a este riesgo, tampoco han facilitado el desarrollo, sin embargo, gracias a arculos publicados, sobre este úlmo, en páginas públicas oficiales, se ha logrado un mejor entendimiento de las normas. Por úlmo, este trabajo se desarrolla en cuatro apartados principales, divididos en capítulos, así como, apartados finales desnados a la conclusión, bibliograa y anexos. Los tres primeros capítulos son teóricos documentales y el cuarto apartado, además de tener una parte documental, incorpora un caso prácco real. La invesgación comienza con El Capítulo 1 , que engloba un marco general de las endades financieras (evolución del número de bancos en España, concepto de riesgo y pos de riesgos), así como, el marco regulatorio por el que se rigen, destacando la importancia del Banco de España y los Acuerdos de Basilea; y los diferentes riesgos que constuyen el riesgo de mercado. Posteriormente, el desarrollo sobre la gesón del riesgo de mercado se divide en dos capítulos, por un lado, el Capítulo 2 , que desarrolla desde el punto de vista regulador, dos métodos de valoración como parte de la gesón del riesgo, que cualquier endad financiera debe realizar. Por otro lado, el Capítulo 3, desarrolla la gesón del riesgo de mercado desde una perspecva más técnica en la acvidad diaria de un banco, en el que se explica más brevemente, debido a su complejidad, modelo de medición habitual, las perspecvas de valoración que existen y la gesón prácca de los modelos. El Capítulo 4 describe el marco legislavo específico y el proceso de inversión, así como, un caso prácco real, sobre el procedimiento que realizan los bancos cuando un cliente quiere inverr. Finalmente, el trabajo termina con una conclusión analíca sobre lo invesgado, dando respuesta a las cuatro cuesones planteadas en el apartado anterior, y los anexos correspondientes al caso prácco y a otras especificaciones. 8 CAPÍTULO 1: ENTIDADES FINANCIERAS Y EL RIESGO DE MERCADO 1.1. MARCO GENERAL DE LAS ENTIDADES FINANCIERAS En el pasado del sector financiero actual, se observa, en términos cuantavos, que el crecimiento del número de endades de crédito existentes, ha ido mermando desde la crisis inmobiliaria en 2008 hasta el momento actual, principalmente, por las fusiones entre ellas. Esta evolución del volumen de endades se puede observar en el gráfico 1.1 : Gráfico 1.1: Registro total de las endades de crédito a final de cada año en España. Fuente: Elaboración propia con datos publicados por el Banco de España en su memoria anual. Cuando la crisis inmobiliaria estalló, la sociedad fue muy críca con el sector bancario, por las consecuencias negavas que desencadenó en la economía española, afectando de forma directa en empleos, inversiones y en el PIB (Banco de España, 2009) 3 . Asimismo, se ha ido observando que los organismos reguladores han reforzado, en materia de prudencia, no sólo las normas de gesón, sino que, han proporcionado diferentes métodos de evaluación del riesgo al que están somedos las endades financieras, con el fin de evitar desestabilización económica y pérdidas, a nivel nacional e internacional. La preocupación de otra crisis en la economía española, se ha visto reflejada con controles más exhausvos sobre la gesón y prevención de riesgos financieros, plasmándose un cambio regulatorio con el R. D. 216/2008, de 15 de febrero, de recursos propios de las endades financieras , que desarrolla la Ley 36/2007, de 16 de noviembre, incorporando los principios básicos de solvencia financiera (Banco de España, 2009). Otro hecho que se produjo, fue el cambio en las competencias de la autoridad más angua del sistema bancario español, el Banco de España, que además de emir billetes desde sus inicios, empezó a ejercer de prestamista del Gobierno y a hacer operaciones con el sector bancario privado, incluyendo su supervisión (Hernández de Cos et al ., 2019). Desde la llegada de la Ley de Ordenación Bancaria en 1921, el Banco de España empieza a centrarse en otras funciones, siendo la más importante la de prestamista de otros bancos, un claro ejemplo de este cambio, fue el rescate al Banco Hispanoamericano, establecido en Madrid, y del Banco de Crédito de la Unión Minera, establecido en Vizcaya (Hernández de Cos et al. , 2019). En el año 2014, debido a la creación del Mecanismo Único de Supervisión y a la creación de nuevas normas europeas, entró en vigor una nueva Ley conocida como “Ley de ordenación, supervisión y solvencia de endades de crédito”, en el que, como su propio nombre indica, 3 Informe Anual 2008 publicado por el Banco de España en 2009. 9 mundial, provocada por la pandemia del Covid-19, el GHOS 4 retrasó el cumplimiento de las mejoras pendientes de cumplirse, así como, el cumplimiento del Pilar 3 de Basilea II en el marco del riesgo de mercado, hasta 2023 (Banco de España, 2021c). Basilea III desarrolla dos conceptos diferentes dentro del capital de los bancos, Tier 1 y Tier 2, el primero consiste en capital básico formado por acciones ordinarias, reservas, parcipaciones preferentes e instrumentos híbridos (bonos o depósitos, referenciados a un índice bursál). El segundo está formada por recursos propios de segundo orden, es decir, fondos con fines sociales materializados en inmuebles, acciones sin derecho a voto, deuda subordinada no garanzada, entre otros (Rodríguez de Codes, 2010). Por otro lado, se aumentó las raos exigibles que hasta entonces ulizaban los bancos. Las principales raos que sufrieron un cambio fueron la rao mínima de capital, rao de capital Tier 1 y la rao mínimo total de capital, donde se incluye Tier 2 (Rodríguez de Codes, 2010). La rao de capital mínimo pasó del 2% al 4,5%. Son capitales ordinarios y acumulación de resultados mínimos que se deben reservar, no pudiendo ulizarla para reparrla, por ello, es considerada la reserva más importante: Ecuación 1.1: Rao mínima de capital o CET1= 𝐶𝐴𝑃𝐼𝑇𝐴𝐿 𝑂𝑅𝐷𝐼𝑁𝐴𝑅𝐼𝑂 𝐷𝐸 𝑇𝐼𝐸𝑅 1 𝐴𝐶𝑇𝐼𝑉𝑂𝑆 𝑃𝑂𝑁𝐷𝐸𝑅𝐴𝐷𝑂𝑆 𝑃𝑂𝑅 𝑅𝐼𝐸𝑆𝐺𝑂 Por otro lado, la rao de capital de Tier 1, también sufrió una variación en cuanto a exigibilidad, y pasó del 4% al 6%. Esta rao no solo incluye capital ordinario y resultados acumulados, sino también, parcipaciones preferentes e instrumentos híbridos. Ecuación 1.2: Rao de capital Tier 1 = 𝐶𝐴𝑃𝐼𝑇𝐴𝐿 𝑇𝐼𝐸𝑅 1 𝐴𝐶𝑇𝐼𝑉𝑂𝑆 𝑃𝑂𝑁𝐷𝐸𝑅𝐴𝐷𝑂𝑆 𝑃𝑂𝑅 𝑅𝐼𝐸𝑆𝐺𝑂 Por úlmo, la rao mínima total de capital varió en cuanto a restricciones, es decir, Tier 2 no podía superar Tier 1 . Tier2 es la diferencia entre lo que exige el BIS como mínimo total de capital y Tier 1 . El BIS exige como mínimo el 8%, por tanto, Tier 2 ene que ser 2% o más. Ecuación 1.3: Rao mínimo total de capital= 𝐶𝐴𝑃𝐼𝑇𝐴𝐿 𝑇𝐼𝐸𝑅 1 + 𝐶𝐴𝑃𝐼𝑇𝐴𝐿 𝑇𝐼𝐸𝑅 2 𝐴𝐶𝑇𝐼𝑉𝑂𝑆 𝑃𝑂𝑁𝐷𝐸𝑅𝐴𝐷𝑂𝑆 𝑃𝑂𝑅 𝑅𝐼𝐸𝑆𝐺𝑂 Todas estas raos pretenden vigilar y controlar la solvencia de las endades financieras, por ello, se reforzó, añadiendo la rao de apalancamiento. Esta rao pretende frenar la euforia de las endades financieras cuando enen acvos ponderados por riesgo (APRs) bajo, así como, reforzar el capital para aquellos que tengan APRs alto (Rodríguez de Codes, 2010). La relación de la rao de apalancamiento viene determinada por un numerador basado en capital Tier 1 y un denominador basado en todos los acvos que posea una endad: Ecuación 1.4: Rao de apalancamiento: 𝐶𝐴𝑃𝐼𝑇𝐴𝐿 𝑇𝐼𝐸𝑅 1 𝐴𝐶𝑇𝐼𝑉𝑂 𝑇𝑂𝑇𝐴𝐿 En Basilea III no solo se intenta reforzar el capital, a través de estas medidas, sino también, la liquidez de ciertos acvos para sostener, en momentos complicados, la financiación de las endades. Por ello, el BIS pide que los bancos tengan una cobertura de liquidez con acvos líquidos de alta calidad, que puedan soportar por lo menos 30 días de dicil financiación, así como, coberturas de liquidez a largo plazo que soporten 1 año de crisis. Las raos de liquidez que se introdujeron son LCR o traducido del inglés, Coeficiente de cobertura de liquidez y NSF, traducido, Coeficiente de fondos estables neto (Domingo, 2010). 4 Grupo de Gobernadores y Autoridades de Supervisión, por sus siglas en inglés GHOS. Es el órgano de vigilancia del comité de Supervisión Bancaria de Basilea. 16 En la ecuación 1.5, los acvos líquidos, constan de acvos fácilmente converbles en dinero, pero se disnguen en si enen o no pérdidas, es decir, los acvos que al venderlos no tengan pérdidas serán de nivel 1 y tendrán una ponderación del 100%, y los acvos que sí incurrieron en pérdidas serán de nivel 2, ya que en situación de pánico los precios serán inferiores que al del mercado, obteniendo una ponderación inferior al 100%. El resultado de esa rao tendrá que ser igual o superior a 1. Ecuación 1.5: LCR (Rao a corto plazo)= 𝐴𝐶𝑇𝐼𝑉𝑂𝑆 𝐿 Í 𝑄𝑈𝐼𝐷𝑂𝑆 𝑆𝐴𝐿𝐼𝐷𝐴𝑆 𝑁𝐸𝑇𝐴𝑆 𝐷𝐸 𝐸𝐹𝐸𝐶𝑇𝐼𝑉𝑂 Asimismo, la rao a largo plazo, debe tener un resultado igual o superior a 1, durante todo el ejercicio económico. Esta rao hace referencia, por un lado, a la financiación estable, con recursos propios y ajenos, siendo los más habituales depósitos de clientes y de mayoristas a largo plazo, y por otro lado, a la candad de financiación requerida, que dependerá del vencimiento de sus acvos dentro y fuera de balance, estos pueden ser requerimientos de líneas de crédito, inversiones en fondos, etcétera. Ecuación 1.6: NSFR (Rao a largo plazo)= 𝐶𝐴𝑁𝑇𝐼𝐷𝐴𝐷 𝐷𝐸 𝐹𝐼𝑁𝐴𝑁𝐶𝐼𝐴𝐶𝐼 Ó 𝑁 𝐸𝑆𝑇𝐴𝐵𝐿𝐸 𝐷𝐼𝑆𝑃𝑂𝑁𝐼𝐵𝐿𝐸 𝐶𝐴𝑁𝑇𝐼𝐷𝐴𝐷 𝐷𝐸 𝐹𝐼𝑁𝐴𝑁𝐶𝐼𝐴𝐶𝐼 Ó 𝑁 𝐸𝑆𝑇𝐴𝐵𝐿𝐸 𝑅𝐸𝑄𝑈𝐸𝑅𝐼𝐷𝐴 En resumen, lo que se pretende es que los bancos diversifiquen su financiación y que no dependan, principalmente, de elementos que no respalden la tranquilidad y fiabilidad, tanto de inversores o depositantes, como de todos los agentes del sistema económico. 1.3. TIPOLOGÍAS DE RIESGO DE MERCADO 1.3.1. Riesgo de po de cambio: Este riesgo es una variable importante tanto para empresas como bancos, que negocian o interactúan con una divisa disnta a la nacional, esto se debe, a la exposición intrínseca que conlleva trabajar en una divisa disnta a la habitual (Gallardo et al. , 2011a). El riesgo al que cualquier banco puede estar expuesto, al hacer operaciones en esa divisa disnta a la nacional, es causada por la fluctuación del valor de una moneda en el empo, por lo que, se podría resumir en tres momentos, la exposición a este riesgo (Vivel, 2010): ❖ De transacción: Es el riesgo en el momento que se va a realizar la operación y hay que converr en otra divisa disnta a la nacional para operar. ❖ De conversión: Es el riesgo en el momento de cambio de vuelta a la moneda nacional para la consolidación contable, en el que influirá el empo que se mantenga los acvos en moneda extranjera. ❖ Económico: Es el riesgo de pérdida futura en el patrimonio de un banco debido al fuerte impacto de las alteraciones de una divisa que está ligada a una operación futura. Por ello, cabe resaltar que el riesgo de po cambio no solo afecta cuando se invierte en una moneda disnta a la habitual, sino también, cuando se invierte en moneda nacional, ya que, cualquier inversión en el mercado de valores trae consigo ese riesgo, con indisnción de la inversión y del lugar desde donde se invierte. Una estrategia para disminuir este riesgo son los contratos de futuro, es decir, contratos que se harán efecvo en el futuro, pero con condiciones de po de cambio presentes. Existen múlples estratégias de cobertura, aunque, principalmente, se usan los derivados según un estudio realizado por ISDA (Internaonal Swaps and Derivaves Associaon) en 2008, para la gesón del riesgo de po cambiario (Vivel, 2010). 17 Es tal su importancia, que el Banco de España, obedeciendo a organismos europeos, ha establecido que las endades financieras tengan reservado como mínimo el 8% de sus recursos propios de todas las inversiones o posiciones, en moneda extranjera. El cálculo de la posición global neta viene determinado por el mayor contravalor en euros del sumatorio entre todos los acvos patrimoniales en divisa, incluido los compromisos de compra, y todos los pasivos patrimoniales en divisa, incluyendo los compromisos de venta. El resultado de dicha diferencia nos daría (Gómez y López, 2002): ❖ Posición larga o resultado posivo, es decir, que existan más acvos en monedas extranjeras que pasivos y, por tanto, el riesgo vendría al apreciarse la moneda nacional frente a la divisa ya que recibiría menos euros por las divisas sobrantes. ❖ Posición corta o resultado negavo, siendo mayor el número de pasivos en moneda extranjera que acvos, donde el riesgo vendría del aumento del po de cambio, ya que se necesitaría más euros para hacer frente a los pasivos en divisas. Dicho lo anterior, cabe mencionar, la importancia de conocer este riesgo, por aquellos agentes que quieran recurrir a operaciones de préstamos o créditos en divisa o muldivisa, inversiones, etcétera, ya que los riesgos son altos y se requiere de un cierto nivel de conocimiento sobre el funcionamiento y comportamiento de las divisas, para así, aprovechar los posibles beneficios y evitar grandes pérdidas. 1.3.2. Riesgo de po de interés: Se puede definir como el “precio del empo que transcurre en una operación financiera” . En este riesgo intervienen dos variables, el plazo y la volalidad, que determinan que el precio pactado, ya sea por el coste de financiación o por la rentabilidad de una inversión, se vea afectado, negava o posivamente. Por tanto, podemos decir, que es un riesgo muy sensible y que reacciona rápidamente ante cualquier situación (Camerini y Barreira, 2012). En financiación existen dos modalidades de po de interés, variable y fijo; en España para el cálculo del po variable, el índice de referencia más ulizado en los préstamos hipotecarios es el Euribor, por tanto, si el índice ene una tendencia bajista, el banco recibirá menos intereses por el dinero prestado, sin embargo, si la tendencia es alcista, en una inversión, la rentabilidad esperada será mayor (Banco de España, 2022c). Gráfico 1.3: Evolución del Euribor a 1 año en 2022. Fuente: Banco de España, publicado en su web la tabla de los pos de referencia oficiales del mercado hipotecario. El Euribor, que estaba en negavo desde 2016, según datos del Banco de España, ha cambiado, superando la barrera del 0% en 2022; su publicación es mensual y lo realiza el 18 Banco de España. En el gráfico 1.3 vemos, que aquellos préstamos que fueron contratados con un po de interés variable, estaban dando una rentabilidad escasa a los bancos y siendo beneficiosa para los prestatarios, hasta el primer trimestre del año 2022, pero ahora, esa situación ha cambiado y favorece al prestamista. Sin embargo, los bancos han buscado otras vías para obtener beneficios, es decir, no solo se centran en préstamos hipotecarios u otros productos habituales (tarjetas, cuentas de depósitos, etcétera), sino que, ahora ponen énfasis en otros productos como seguros, fondos de inversión y productos de planes de pensiones, en el que influye el po de interés variable, por consiguiente, la gesón de estas úlmas operaciones, requiere un esfuerzo mayor para conseguir que ante cambios negavos del po de interés, las repercusiones sean menores para ambas partes (Ferrer y Pereda, 2022). Por otro lado, para determinar el po fijo durante toda una operación financiera, desde mi experiencia profesional, uno de los índices de referencia ulizados para su cálculo es el IRS 5 . El Banco de España define el IRS como “ la media simple mensual de los pos de interés diarios del po anual de swap de intereses para operaciones denominadas en euros ”. Los pos de interés oficiales del BCE, repercuten en los pos de interés al que los bancos prestan dinero a la sociedad, siendo el po de interés oficial de las principales operaciones de refinanciación 6 , el más importante, según el BCE, ya que de ello depende cuánto se puede encarecer o no un préstamo, o cuánto podemos ganar o perder en una inversión. Gráfico 1.4: Tipo de interés de las principales operaciones de refinanciación. Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la web del BCE, donde solo se ha cogido el po de interés a final de cada año. En el gráfico 1.4 vemos la evolución del po de interés más importante que publica el BCE, donde coinciden los picos del gráfico con situaciones crícas a nivel europeo. Tras la crisis de 2008, el po de interés ha sufrido pequeñas variaciones y con sendo bajista, para incenvar la economía y propiciar el consumo. Sin embargo, en 2022, tras 6 años a cero, el po de interés ha sufrido una variación al alza, debido a los úlmos acontecimientos en Europa, la guerra entre Rusia y Ucrania, provocando crisis energéca, aumento de la inmigración, y una inflación al alza (INE 7 , 2022). Para conocer el riesgo de po de interés es importante realizar una evaluación de los factores que pueden afectar al riesgo. Un acvo está en mayor o menor medida expuesto al 7 Instuto Nacional de Estadísca. 6 Es el precio que el Banco Central Europeo cobra por los fondos prestados a los bancos privados a través de subasta. 5 IRS (Interest Rate Swap) o Permuta de intereses, publicado por el Banco de España en su portal bancario hps://clientebancario.bde.es/pcb/es/ , junto con otros índices oficiales del mercado hipotecario. 19 riesgo dependiendo de la duración de vida que éste tenga, es decir, el empo transcurrido desde el primer y hasta el úlmo flujo de capital, o vencimiento (CNMV, 2022). Existen diferentes formas de cálculo de la vida media de dichos acvos, pero hemos de saber que no todos los acvos enen la misma reacción ante las mismas variables del mercado, algunos son más sensibles que otros. Por ello, queda claro que el riesgo viene determinado por la madurez del acvo y la sensibilidad ante anomalías en el mercado, siendo ambas suscepbles de valoración (Lozano, 1993). Para cubrir este riesgo, se usa el elemento cobertura, que ene por objevo la eliminación de este riesgo. La cobertura es sencilla de entender, ya que, consiste en adoptar una posición contraria a la posición expuesta al riesgo, con instrumentos adecuados, pero, en la prácca, es mucho más complicado, ya que se necesita encontrar una cobertura que tenga la misma sensibilidad y madurez que el acvo, objeto de cobertura (Lozano, 1993). En resumen, dado que el po de interés se ve afectado por la volalidad, es necesario ulizar la cobertura, para minimizar al máximo este riesgo, con instrumentos adecuados y lo más parecidos posible, en empo y reacción a las variaciones en el mercado. 1.3.3. Riesgo de precio: Consiste en la posible variación o fluctuación en el valor de un acvo sico (conocido comúnmente por commodity) , o un acvo financiero. Esta posible fluctuación al alza del precio, en el caso de las commodies, afectaría negavamente al consumidor final por el aumento de los costes de producción de diversos bienes y servicios, y en el caso de acvos financieros, afectaría negava o posivamente, según se tenga la posición de comprador o vendedor, respecvamente (Gallardo et al. , 2011a). Las dos categorías más comunes de este riesgo, hace referencia al riesgo de precio en renta variable y en materias primas, por ello, en una cartera de acvos, para cumplir con los requerimientos de capital de Basilea III, es necesario, primero, separar los acvos por grupos, en función de cuán afectados pueden verse ante una variación de su precio y segundo, clasificarlos en función de la relación que tengan con materias primas o con acvos financieros (BIS, 2016). El riesgo de precio en renta variable hace referencia a las acciones, bonos, etcétera, que a causa de un movimiento aleatorio en la cozación del valor, debido a especulaciones o conocimientos de información, ya sea cierta o falsa, sobre un acvo, provoca la revalorización o depreciación de la cartera; y el riesgo de precio de materias primas se produce cuando fluctúan las cozaciones de estas, por escasez o volúmenes elevados (Gallardo et al. , 2011a). 20 CAPÍTULO 2: GESTIÓN DEL RIESGO DE MERCADO (I): MODELOS DE VALORACIÓN DEL RIESGO DE MERCADO. SUPERVISIÓN Y CONTROL POR PARTE DE LOS ENTES REGULADORES. 2.1. SUPERVISIÓN DE ACUERDO CON BASILEA II y III Los Acuerdos de Basilea II y III introdujeron medidas estandarizadas, que ayudaron a la comparación y evaluación a nivel internacional de los requerimientos de capital, por ello, se va a analizar el riesgo de mercado según estas normavas. Basilea II introdujo mejoras en el riesgo de mercado y operacional, pero se centró, principalmente, en el riesgo de crédito. Basilea III es el que mejoró el marco del riesgo de mercado al completo. Como ya hemos visto en Basilea II, los pilares básicos, mejoraron los requisitos de una buena gesón de riesgos de crédito, operacional y de mercado, elevaron los mínimos de capital a mantener en balance y resaltaron la transferencia de información sobre la gesón de riesgos, de manera más clara y detallada, por parte de los bancos. Los requerimientos de capital para 2005, en comparación con el año 2004, año en el que se publicó Basilea II, presenta una variación importante, principalmente en el riesgo de crédito, aunque esto no fue suficiente para afrontar la crisis financiera mundial de 2008, debido al débil desarrollo y concreción de los requerimientos: Tabla 2.1: Requerimientos de capital y evolución de todas las endades financieras. Fuente: Banco de España publicado en 2006 sobre “Riesgos de mercado: Aspectos relevantes de la validación y seguimiento de modelos de riesgo de mercado”. Las deficiencias en el sistema financiero se fueron corrigiendo, como marca la Circular 3/2008, de 22 de mayo del Banco de España, que es una muestra de las mejoras en materia de gesón de riesgos que se ha realizado a nivel comunitario sobre el sistema financiero. Los cambios de Basilea II actualizada, se centraron en una mayor exigencia técnica y de fundamento de las bases de los requerimientos, donde las exigencias van en función de si es una empresa matriz o filial, también, dio mayor definición a los instrumentos que se pueden incluir en el cálculo de los requerimientos de recursos propios, para que así, las reservas y el capital sean los elementos predominantes. Con todo ello se persigue, que los bancos mantengan unos recursos propios en función del riesgo que soportan sus negocios y que los requerimientos sean más sensibles a estos (Circular 3/2008, de 22 de mayo). Basilea II actualizada, también mejora los métodos que ulizan las endades financieras para el cálculo del capital a mantener: El método estándar y los modelos internos de medición de riesgos; el modelo estándar también contempla un complemento de valoración para determinadas carteras de opciones denominado modelo intermedio (Gallardo et al. , 2011b). El método estándar lo puede aplicar cualquier endad financiera, mientras que, el modelo interno, es desarrollado por cada endad, sin embargo, no hay diferencia de medición eficiente de esta úlma con la primera, puesto que, deben seguir las directrices de la 21 autoridad supervisora y ser aprobadas por ésta, como se menciona en la memoria de Supervisión bancaria de 2005, publicada por el Banco de España. Asimismo, el modelo interno, tuvo su primera aparición en la “Enmienda de Riesgo de Mercado” en 1996, y fue, desde entonces, analizado por el Grupo de Tesorería y Modelos de gesón de riesgos del Banco de España. (Salcedo y López de Olmo, 2006). Tomó mayor importancia, por las actualizaciones introducidas en 2005 y 2006 en Basilea II, en referencia al riesgo de mercado, al riesgo de crédito y al riesgo operacional, así como, por la definición sobre la cartera de negociación de los bancos (Banco de España, 2006). Por ende, se enende, que tras las modificaciones, los bancos tuvieron que reorganizar sus pardas de balance para el nuevo cálculo de capital por los riesgos asumidos, ya sea por método estándar o interno. Estas modificaciones ayudan a las endades bancarias a obtener una mejor valoración de los riesgos de mercado u otros, favoreciendo la percepción de la sociedad, principalmente de inversores, sobre la gesón que realizan. Basilea III, fue el acuerdo que completó el marco del riesgo de mercado después de la crisis de 2008, ya que reflejó la necesidad de seguir mejorando el marco internacional. Parendo de Basilea 2.5 o actualizada, el comité fue preparando las mejoras para Basilea III, donde los principales cambios fueron (BIS, 2019): ❖ Criterios más estrictos para la asignación de instrumentos en la cartera de negociación. ❖ Reformó la metodología basada en modelos internos para anciparse mejor a los riesgos observados durante la crisis y endureció el proceso de autorización supervisora del uso de modelos internos. ❖ Introdujo una nueva metodología estándar más sensible al riesgo. Todas estas mejoras, según marca el BIS (2019), hacen más fácil el diseño de las exigencias y su implementación, con el fin de evitar problemas en la medición de los riesgos, además de proporcionar más empo a los bancos para reorganizar sus procedimientos internos, posponiendo su aplicación, debido a la pandemia del Covid-19, hasta 2023. En 2018 el Comité de supervisión propuso hacer una serie de revisiones sobre el proceso de evaluación de los modelos internos de riesgos, así como, la correcta gesón de riesgos por parte de las mesas de negociación 8 . También se someó a consulta, propuestas de reajustes y medición del método estándar, que en enero de 2019 finalizaron, y se amplió la definición de la cartera de negociación (BIS, 2019). 2.2. MODELO DE VALORACIÓN GENERAL DE RIESGO DE MERCADO 2.2.1. Metodología estandarizada para la valoración del riesgo de mercado: Muchas endades financieras enen carteras de instrumentos negociados, que conenen en mayor o menor medida, acvos de renta fija, renta variable y otros acvos no financieros, como materias primas, para ser negociados en el corto plazo y, por tanto, pueden verse afectados por el riesgo de mercado debido a variaciones en el precio de bonos, acciones y monedas (BIS, 2019). Los instrumentos financieros pueden ser acvos financieros al contado o derivados. Las posiciones en estos instrumentos deben cumplir determinadas intencionalidades para ser 8 Definido por el BIS como “un grupo de operadores o de cuentas de negociación que implementa una estrategia de negocio bien definida operando dentro de una estructura clara de gesón del riesgo”. Para una amplia definición véase Apéndice A del documento de “Requerimientos mínimos de capital por riesgo de mercado” publicado por el BIS en 2016. 22 incluidas en la cartera de negociación, como ser mantenidas para negociar, servir de cobertura de otro elemento que no esté en la cartera, y que además, tengan como objevo el beneficio a corto plazo, ya sea por precio o po de interés (Gallardo et al. , 2011b). Como requisitos generales de este modelo, según marca la ley, todos los acvos que se encuentren dentro de una cartera de negociación deben, entre otros (Circular 3/2008, de 22 de mayo, 269-271): ❖ Poder ser valorados diariamente en un mercado líquido. ❖ Deben ser informados a la alta dirección sobre las posiciones en las que se encuentran. ❖ Deben poder cubrirse todos los riesgos de la exposición con instrumentos que tengan un mercado líquido acvo, tanto para la oferta como para la demanda. ❖ Deben arrojar esmaciones fiables de las hipótesis y parámetros clave del modelo. ❖ La endad debe tener la facultad y la obligación de gesonar acvamente cada exposición en su acvidad de negociación. El cálculo, por este método, de los requerimientos de capital de los instrumentos que formen parte de la cartera de negociación, consisrá en mulplicar el importe de la posición del instrumento por un porcentaje determinado. El requerimiento total será la suma de todos los requerimientos por cada riesgo siguiente (Gallardo et al. , 2011b): ⮚ Riesgo de precio de la cartera: El riesgo de precio de cartera hace referencia a todas las posiciones que se tenga en renta fija, acciones y parcipaciones, materias primas y acciones y parcipaciones en Instuciones de Inversión Colecva (IIC). El cálculo de requerimiento por riesgo de precio de la cartera, resulta del sumatorio de mulplicar el valor de cada posición de riesgo de precio, por determinados porcentajes (Circular 3/2008, de 22 de mayo). Las posiciones del riesgo de precio en renta fija, acciones y parcipaciones y acciones y parcipaciones en IIC se exponen a 2 pos de riesgos: riesgo de precio general debido a movimientos propios del mercado, y riesgo de precio específico, causado por el propio emisor o emisor subyacente de instrumentos derivados (Gallardo et al. , 2011b). Los porcentajes a aplicar, para obtener el requerimiento por riesgo de precio, marcado por la Circular 3/2008, de 22 de mayo, no son iguales para todos los riesgos, además, algunos porcentajes sufrieron modificaciones a través de la Circular 4/2011, de 30 de noviembre. La fórmula de cálculo a través del método estándar es la siguiente: Requerimiento riesgo precio= (%PrfG + %PrfE) + (%PapG + %PapE) + %PIIC + %Pmp ❖ PrfG: Valor de la posición en renta fija expuesta al riesgo de precio general. ❖ PrfE: Valor de la posición en renta fija expuesta al riesgo de precio específico. ❖ PapG: Valor de la posición en acciones y parcipaciones expuesta al riesgo de precio general. ❖ PapE: Valor de la posición en acciones y parcipaciones expuesta al riesgo de precio específico. ❖ PIIC: Valor de la posición de acciones y parcipaciones en IIC expuestas al riesgo general y específico de precio ❖ Pmp: Valor de la posición en materia prima. 23 En la Circular 3/2008, de 22 de mayo, el Banco de España muestra una tabla para el cálculo del valor de las posiciones para el riesgo de precio general en renta fija, en la que clasifica las posiciones por zonas y según el vencimiento que tengan, además de su correspondiente ponderación porcentual. Tabla 2.2: Ponderaciones de las posiciones netas, según plazo (meses o años) y rendimiento. Fuente: Circular 3/2008 Banco de España a través del libro Gesón de riesgos financieros en la banca internacional (2011). Cuando el riesgo de precio general de renta fija se obene en función del vencimiento de la cartera de renta fija, los requerimientos de recursos propios por dicha cartera son la suma de los importes de las PPC 9 y las PPnoC 10 después de aplicar el porcentaje que le corresponda a cada posición, por la zona en la que se encuentren o por posiciones residuales (Circular 3/2008, de 22 de mayo). ❖ 10% de la suma de las PPC de cada una de las bandas de vencimiento de la tabla 2.2. ❖ 40% de la PPC de la zona 1. ❖ 30% de la PPC de la zona 2. ❖ 30% de la PPC de la zona 3. ❖ 40% de la PPC entre las zonas 1 y 2, y entre las zonas 2 y 3. ❖ 150% de la PPC entre la zona 1 y 3. ❖ 100% de la PPnoC residuales. Para calcular las PPC, se ene que clasificar primero la posición neta del acvo (precio de mercado en el momento del cálculo) según su plazo y su rendimiento, para así obtener las posiciones ponderadas (PP) de todas las bandas de vencimiento, siendo la menor de las sumas de las PP largas y cortas la que representaría la PPC. Las PPnoC se obenen de la 10 PPnoC = Posiciones Ponderadas no Compensadas 9 PPC = Posiciones Ponderadas Compensadas 24 diferencia entre la suma de las posiciones largas 11 y la suma de las posiciones cortas 12 de dicha banda (Gallardo et al. , 2011b). Un ejemplo de cálculo de la PP es el siguiente: “ Supongamos un acvo de renta fija, un bono a 5 años con un rendimiento de 3,5%, que le queda 3,5 años para su vencimiento. Su valor de cozación es de 8.500€”. Sabiendo que: su posición neta es de 8.500€, su vencimiento residual es de 3,5 años y su r= 3,5%, vamos a la tabla 2.2 y lo clasificamos en la zona 2 con una ponderación del 2,25%. Entonces obtenemos que: PP= 2,25% de su posición neta (8.500€) = 191,25€. Existe otra forma de obtener el riesgo de precio general y es a través de la duración , previa autorización del Banco de España, por ello, no vamos a entrar en este punto por la complejidad que representa. El riesgo de precio específico de renta fija resulta de la suma de las PP, largas o cortas, que se obtendrá de ponderar las posiciones netas del acvo con los porcentajes correspondientes. Los porcentajes aplicables dependen de la clasificación de los posiciones netas de los acvos según el emisor/deudor, calificación credicia externa o interna y vencimiento residual (Circular 4/2011, de 30 de noviembre) 13 : ❖ 0% para los acvos con riesgo de crédito nula. ❖ 0,25%, 1% o 1,6% para los acvos que hayan sido calificados por una Agencia de Calificación Externa de Crédito (ECAI siglas en inglés) en un nivel de calidad credicia de al menos 3 y que recibirán una ponderación inferior o igual al 50% por riesgo de crédito, cuyos vencimientos residuales sean inferior a 6 meses, entre 6 y 24 meses y superior a 24 meses respecvamente. ❖ 12% para los acvos con una ponderación por riesgo de crédito de 150% ❖ 28% para los acvos con una ponderación del 350% ❖ 8% para el resto de los acvos. Para el cálculo de las posiciones del riesgo de precio general de acciones y parcipaciones se toma el importe de la posición global neta, que viene siendo la diferencia entre las posiciones netas largas y cortas. Los requerimientos de recursos propios para esta posición global neta es del 8% (Circular 3/2008, de 22 de mayo). Para el cálculo de las posiciones del riesgo de precio específico de acciones y parcipaciones se toma el valor de la posición global bruta, que resulta de la suma de todas las posiciones netas largas y netas cortas 14 . El requerimiento de recursos propios para la posición global bruta de este riesgo es del 8% 15 (Circular 4/2011, de 30 de noviembre). 15 Se modificó el porcentaje para el requerimiento de recursos propios del riesgo específico del 4% al 8% a través de la Circular 4/2011 de 30 de noviembre. 14 Para el cálculo de la posición global bruta se excluirán cualquier instrumento que esté basado o indexado a un índice bursál, según modificación a través de Circular 9/2010 de 22 de diciembre. 13 Circular 4/2011 de 30 de noviembre modifica el apartado 11 de la Norma 87 de la Circular 3/2008 de 22 de mayo. 12 Las posiciones cortas: ventas a plazo del instrumento, futuros financieros vendidos basados en el instrumento, opciones de venta adquiridas y opciones de compra emidas sobre el instrumento y cualquier operación que pueda dar lugar a la entrega real o teórica del instrumento. 11 Las posiciones largas: compras a plazo del instrumento, futuros financieros comprados basados en el instrumento, opciones de compra adquiridas y opciones de venta emidas sobre el instrumento, los aseguramientos de emisiones y de ofertas públicas de venta del instrumento y cualquier operación que pueda dar lugar a la adquisición real o teórica del instrumento 25 A efectos de este cálculo, el cociente está sujeto a un suelo de 1. 2.3.3. Prueba de tensión o stress tesng: Consiste en generar escenarios extremos y analizar sus resultados, teniendo como objevo principal, idenficar las circunstancias de riesgos que afectan seriamente a la cartera de negociación del banco. Lo importante de esta prueba técnica es generar una idea real del posible impacto negavo de eventos probables en la cartera (Gallardo et al. , 2011b). La prueba de tensión ha de tener carácter cuantavo y cualitavo. El primero se centra en idenficar escenarios negavos pero posibles, al que pueda estar expuesto el banco. El segundo se centra en evaluar la capacidad de absorción de grandes pérdidas en escenario de crisis y las decisiones para reducir su riesgo, conservando así su capital (BIS, 2016). La calidad de esta prueba se refleja en las estratégias creadas por la endad en cuanto a gesón de riesgo de mercado y, por tanto, en los resultados de P&G y reputacionales, por ello, esta técnica es resaltado por Basilea III, debiendo comunicar los resultados a la alta dirección y, de forma periódica, al Consejo de Administración del banco. La autoridad supervisora, por su parte, podrá solicitar información de las pruebas de tensión de diferentes escenarios; estos pueden ser (Gallardo et al. , 2011b): ⮚ Escenarios de supervisión que no requieren específicamente una simulación, es decir, podrán solicitar informes acerca de las mayores pérdidas que hayan tenido dentro del periodo declarado. Este escenario de pérdida máxima se compararía con el nivel de capital que el banco haya asignado, según su modelo interno de valoración de riesgo. ⮚ Escenarios que requieren simulaciones por parte del banco, es decir, someter la cartera de negociación a pruebas de tensión con acontecimientos negavos ocurridos en el pasado como la crisis de 2008, la crisis de la zona euro en 2011-2012, entre otros. También pueden solicitar una esmación de la sensibilidad de la exposición al riesgo de mercado ante cambios significavos en la volalidad y en las correlaciones entre precios. ⮚ Escenarios creados por los bancos de la cartera de negociación que enen, reflejando aspectos específicos de los riesgos de su cartera. Los bancos han de ser transparentes con la autoridad supervisora, informando claramente de la metodología ulizada y los resultados obtenidos, y transmir periódicamente, los resultados a la alta dirección del banco, para que en caso de detectar vulnerabilidades, estos sean solventados. La autoridad supervisora persigue con esta proacvidad, observar la vulnerabilidad o debilidad actual de los bancos, con escenarios de riesgo parecidos a crisis anteriores, para mejorar todos los requerimientos posibles, con el fin de evitar otro desplome financiero. 32 CAPÍTULO 3: GESTIÓN DEL RIESGO DE MERCADO (II): IDENTIFICACIÓN, VALORACIÓN Y POLÍTICAS DE GESTIÓN DE LOS MODELOS POR PARTE DE LAS ENTIDADES BANCARIAS. 3.1. IDENTIFICACIÓN DE LOS MODELOS DE RIESGO DE MERCADO Las endades financieras, debido a las modificaciones realizadas por los entes reguladores, están mejorando los procedimientos de medición de los riesgos en cada operación, ulizando métodos cuanficables más eficaces, para lograr el objevo, no solo a nivel parcular de las endades financieras, sino también a nivel de un país o comunidad, con el fin de desarrollar una economía estable y fiable. La idenficación de un modelo de valoración aceptable y viable, debe cumplir una serie de requisitos (Gallardo et al ., 2011b): a) Primero, el modelo debe proporcionar información veraz y fiable de la esmación máxima de la pérdida, provocada por los diferentes grados de volalidad en los precios de los acvos, además, debe ser cuanficable, y reflejarse en la cuenta de resultados. b) Segundo, el modelo debe ser capaz de evaluar los resultados obtenidos en relación con los riesgos asumidos en cada grupo de acvos, para ello, será necesario la información de beneficios o pérdidas, y que el resultado se referencie a la volalidad de precios, para obtener una evaluación correcta. c) Por úlmo, el modelo debe generar una serie de indicadores fáciles de entender e interpretar de los riesgos, para un análisis de la exposición del riesgo. Los bancos, como se menciona en los requerimientos de Basilea III en el marco del riesgo de mercado, deben cumplir con otros requisitos referentes al desarrollo metodológico de sus modelos de valoración. Estos requisitos deben cumplir, como parte de las buenas práccas para la toma de decisiones relevantes, puesto que influyen en el resultado de cuanficación del riesgo o de aportación al requerimiento de capital, lo siguiente: ⮚ Deben estar basados en esmaciones estadíscas de la volalidad del mercado, es decir, acotar el nivel de confianza y minimizar el error sobre la volalidad de los rendimientos. ⮚ Deben sasfacer las exigencias planteadas por el Comité de Basilea. ⮚ Deben ser sistemas reales, es decir, deben ser flexibles y operavos en la realidad. Los modelos no pueden ser tan teóricos ni tan técnicos que dificulten su aplicación. ⮚ Deben ofrecer información lo más real y actual posible para, de esta forma, ser úles de cara a la toma de decisiones. 3.2. VALORACIÓN DEL RIESGO DE MERCADO El riesgo de mercado viene influido, principalmente, por la variación del precio de los acvos, por ello, se tendrá en cuenta, tanto la valoración estadísca en la que intervienen medidas tales como la varianza y la desviación pica, que miden la dispersión en relación a la media del acvo, como el estudio en el momento de la medición (Gallardo et al. , 2011b). La medición del riesgo, sea cual sea la técnica que se ulice, pretende predecir y anciparse a los acontecimientos, principalmente negavos, a través de herramientas que amorgüen la variabilidad del precio del acvo, para evitar pérdidas en el patrimonio del banco. Por tanto, el momento de la medición de la dispersión del acvo es relevante, ya que de ello depende, los resultados que se obtengan. Existen dos posibilidades de medición del riesgo, por un lado, hablamos de medida ex-post cuando la valoración del riesgo está en función de datos históricos pasados y, por otro lado, 33 hablamos de medida ex-ante cuando la valoración del riesgo intenta esmar la probabilidad de ocurrencia del riesgo para dicho acvo en un momento futuro (Novales, 2017). 3.2.1. Riesgo ex -post: El riesgo ex-post, también conocido como riesgo histórico, permite a los bancos obtener información sobre la evolución de un acvo con datos pasados, obtenidos a través de sistemas avanzados, que hacen seguimiento de las variaciones de su precio y de la tendencia que ene ante factores del mercado. La recopilación de datos históricos, permite al banco calcular el VaR y sensibilidades, así como, desarrollar escenarios, incluso de estrés . Para ello, se ene que obtener una serie de cozaciones o precios de un acvo, en un momento dado, para calcular su media y definir la dispersión que ene en torno a ésta (Gallardo et al. , 2011b). La dispersión de un acvo se puede conocer a través de la varianza y la desviación pica. El cálculo de la varianza de un tulo se define como la desviación al cuadrado del rendimiento de un acvo, en relación con su rendimiento medio histórico; rendimiento medio que puede calcularse con una media aritméca o geométrica, resultando la siguiente fórmula: Ecuación 3.1: σ 2 = 1 𝑛 𝑖 = 1 𝑖 = 𝑛 ∑( 𝑟 𝑖 − 𝑟 ) 2 Donde: - : varianza de un tulo. σ 2 - : rendimiento real de un acvo. 𝑟 𝑖 - : rendimiento medio aritméco o : rendimiento medio geométrico. 𝑟 𝑟 𝑔 En la fórmula de la varianza, la diferencia al cuadrado del rendimiento real y el rendimiento medio pretende evitar que las desviaciones posivas y negavas se compensen entre ellas. Asimismo, para evitar que la medición de la dispersión se magnifique cuando es grande o reduzca demasiado cuando es pequeña, se suele ulizar la desviación pica: Ecuación 3.2: σ = σ 2 3.2.2. Riesgo ex -ante: El riesgo ex-ante o riesgo a futuro pretende predecir la tendencia que puede sufrir el precio de un acvo, para ello, el banco realiza un seguimiento del mismo, recopilando información actualizada sobre el riesgo de mercado, con el fin de tomar decisiones antes del suceso. El cálculo de este riesgo se apoya en una distribución adecuada que permita conocer los resultados, en un determinado intervalo de empo (Novales, 2017). Los bancos están conscientes de la variabilidad de las fuentes de información, por ello, desarrollan bases de datos con herramientas que permiten realizar el filtrado y depuración de la información, disminuyendo los errores y permiendo realizar una función de control y seguimiento más eficaz (Andrés y Tarriba, 2003). Para obtener los datos ex-ante se necesita de un cálculo estadísco del rendimiento, la esperanza matemáca; por ello, resulta adecuado ulizar la distribución de probabilidades (anexo 1), que permite obtener resultados concretos acerca del riesgo de ocurrencia de los resultados probables, así como, del rendimiento futuro del acvo y su rentabilidad esperada. La fórmula de la esperanza matemáca es la siguiente (Gallardo et al. , 2011): 34 Ecuación 3.3: 𝐸 𝑟 () = 𝑖 = 1 𝑡 = 𝑛 ∑ 𝑝 𝑡 () 𝑟 ( 𝑡 ) - n : número de observaciones. - r : observaciones probables de resultado. - p : probabilidad de ocurrencia. Por úlmo, también resulta importante el cálculo de la varianza esperada, que aportará la dispersión del rendimiento en relación con el esperado. El valor esperado de las desviaciones al cuadrado respecto a la rentabilidad esperada, se resume en la siguiente fórmula (Gallardo et al ., 2011): Ecuación 3.4: 𝐸 𝑉𝑎𝑟 𝑟 ()[ ] = 𝐸 σ 2 ( ) = 𝑖 = 1 𝑛 ∑ 𝑝 𝑡 [ 𝑟 𝑡 − 𝐸 𝑟 ()] 2 En definiva, podemos decir que el cálculo del riesgo ex-ante o ex-post, permite a los bancos valorar y medir el riesgo de precio de un acvo de forma connua, con el fin de predecir y anciparse a sucesos que provocan daños económicos. 3.3. MODELOS DE MEDICIÓN HABITUALES EN LOS BANCOS El modelo Value at Risk, por sus siglas en inglés VaR, es una de las herramientas más ulizadas por los bancos y por diferentes endades financieras para medir el riesgo de mercado. Esta herramienta da información sobre la variación del rendimiento de un acvo o cartera, con un determinado nivel de confianza y en un cierto periodo de empo dado, por ello se ulizan fundamentos estadíscos para calcularlo (Lamothe y Contreras, 2008). Sin embargo, este modelo no arroja un resultado lo más preciso posible, por ello, y acorde con las exigencias de Basilea, se debe ulizar otras herramientas para el cálculo del VaR, con el fin de opmizar los resultados relacionados con la inversión. Una de esas herramientas es la metodología de Frontera Eficiente, propuesta por Markowitz, que da apoyo al proceso de toma de decisiones sobre la cartera (Triana et al ., 2018). La herramienta de Frontera Eficiente, se ha converdo en una herramienta complementaria del VaR, permiendo mejorar las decisiones de inversión, así como, dar resultados más precisos y facilitar su comprensión, tanto para expertos en banca y economía, como para los menos experimentados en el tema (Calderon, 2016, citado por Triana et al ., 2018). El cálculo del VaR se puede realizar a través de dos aproximaciones metodológicas; si la distribución de la rentabilidad de un acvo o posición es normal, se uliza la aproximación paramétrica, y si sigue una distribución no normal, se ulizará la aproximación no paramétrica, por lo tanto, los resultados que se obtengan serán disntos y dependerá del banco decidir qué modelo es más conveniente ulizar (Burucá et al ., 2006). 3.3.1. Modelos paramétricos del VaR: Estos modelos cuanfican el impacto económico del riesgo de precios, a través de un parámetro estadísco dado, es decir, implica suponer una distribución lineal, generalmente Normal , al que se ajusten los valores de la cartera, una vez conocida las variaciones de las variables del entorno, como el po de interés, índices bursáles, etcétera (Novales, 2016). Asimismo, en una cartera resulta importante conocer las volalidades y correlaciones de las variables, con el fin de obtener las variaciones de cada variable ante cambios de otras 35 variables del entorno, y la relación que existe entre una variable y otra, dentro de una misma cartera, a través de la varianza y covarianza (Andrés y Tarriba, 2003). Cabe mencionar que los parámetros necesarios para el cálculo del VaR paramétrico son el intervalo de confianza y el horizonte temporal, tomando como supuesto que los rendimientos del acvo o cartera siguen una distribución normal y enen la varianza constante. Sin embargo, esta distribución no siempre se ajusta a los resultados reales y por tanto, se tendría un VaR deficiente (Alonso y Semaán, 2009). El intervalo de confianza da un resultado porcentual del VaR, de posible pérdida de valor del acvo o cartera y el horizonte temporal fija un plazo relevante de estudio para el cálculo del VaR que dependerá de las caracteríscas de la cartera, siendo el recomendado por el Comité de Basilea, el plazo de dos semanas de mercado (Novales, 2016). Siguiendo el párrafo anterior, cuanto mayor sea el intervalo de confianza que se elija, menos significava será la probabilidad de pérdida, y viceversa, siendo determinante el grado de aversión sobre el riesgo y el coste de los recursos financieros para determinar qué intervalo ulizar. Asimismo, el horizonte temporal dependerá de cuán líquida sea una cartera, es decir, a mayor liquidez menor horizonte, y viceversa. Por otro lado, existen diferentes formas paramétricas de calcular el VaR, una de ellas es mediante la Matriz de correlaciones. El cálculo del VaR de una única posición depende del acvo que se analice. De forma general, se diferencian tres pos de acvos financieros: acvos de renta variable, de renta fija e instrumentos derivados; dependiendo de los acvos de una cartera, se realizará el cálculo individual del VaR para después introducirlo en el siguiente cálculo del VaR de la cartera a través de correlaciones (Burucá et al ., 2006): Ecuación 3.5: 𝑉𝑎𝑅 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑟𝑡𝑒𝑟𝑎 = 𝑉𝑎𝑅 𝑡 × 𝐶 × 𝑉𝑎𝑅 Donde: ➔ = Matriz de VaR individual (1xN) según la distribución de cada po de acvo. 𝑉𝑎𝑅 𝑡 ➔ = Matriz de correlaciones de forma simétrica (NxN), cuya diagonal es la varianza de 𝐶 cada acvo. ➔ = Matriz traspuesta de VaR, con forma (Nx1), donde N es el número de acvos 𝑉𝑎𝑅 que ene la cartera. 3.3.2. Modelos no paramétricos del VaR: Este modelo, también conocido como simulación histórica, determina el valor en riesgo a través de la comparación de diferentes escenarios, es decir, toma cada pérdida como un posible escenario y a través de la diferencia, entre dos valores en el empo de una misma cartera de acvos, obene el VaR (Alonso y Semaán, 2009). Este modelo no implica demasiada dificultad, por ello, el desarrollo es breve, y además no exige una distribución definida como es el caso del modelo paramétrico, sin embargo, su ulidad basada en escenarios acompañada de otros métodos que sí enen en cuenta factores de riesgo, podría arrojar resultados más eficientes (Delicado, 2008). A través de datos históricos se puede configurar diferentes escenarios de la posible evolución futura sobre un mismo acvo ya sea a través de escenarios definidos o la extrapolación de escenarios mediante simulaciones de po Monte Carlo que sería un método que sí ene en cuenta factores de riesgo y que es comúnmente calculado para después ulizarlo en métodos paramétricos (Burucá et al ., 2006). 36 La principal diferencia entre los escenarios definidos y los escenarios a través de simulación de Monte Carlo, sobre la variación del valor del acvo o cartera, es que éste úlmo, obene las variaciones del valor del acvo de forma aleatoria con precios pasados, mientras que, el primero, supone una réplica exacta de precios pasados, en el futuro (Burucá et al. , 2006). Por lo tanto, la pérdida esperada de un acvo, calculada con el VaR no paramétrico, se obtendrá de la diferencia entre un nuevo valor esmado y el valor actual, o momento cero, del acvo o cartera (Gallardo et al ., 2011a): Ecuación 3.6: 𝑉𝑎𝑅 = 𝑉 1 − 𝑉 0 Donde: ● : nuevo valor esmado a través de la generación de escenarios y, 𝑉 1 ● : valor actual o momento cero de la posición. 𝑉 0 Entonces, se puede resumir, que el modelo no paramétrico es más úl en carteras que no siguen una distribución lineal (por ejemplo, las carteras de opciones), y que apoyándose en métodos del po Monte Carlo, que ene en cuenta la variabilidad del acvo con respecto a otros factores en el mercado, arrojará un resultado más fiable de la pérdida esperada. 3.4. GESTIÓN DEL RIESGO DE MERCADO POR LAS ENTIDADES BANCARIAS La gesón del riesgo bancario tomó importancia no solo por los cambios en esta industria, en la que ahora parcipan diferentes bancos procedentes de otros países y existen productos financieros más complejos, sino también, por la velocidad a la que se han desarrollado otras industrias como la de las comunicaciones, la informáca, entre otras, que han afectado a la sociedad y a la propia industria de la banca (Parker, 1996). De esta invesgación se ha observado, que la gesón consiste, en definiva, en realizar diferentes acciones conjuntas, con el fin de obtener resultados posivos sobre la administración de cualquier banco (o empresa), sin evitar el factor riesgo que es, a su vez, parte fundamental y necesaria del negocio de la banca. Además, realizar las operaciones de gesón lleva a ulizar no solo medidas técnicas de cuanficación del riesgo como el VaR o Expected Shorall que recomienda el comité de Basilea, sino también, métodos que pongan en prácca los resultados que arrojen las medidas técnicas como Stress tesng o backtesng a través de simulaciones, antes de adoptarlo como modelo interno de gesón del riesgo de mercado (Andrés y Tarriba, 2003). El riesgo de mercado como ya se ha comentado al principio de este trabajo, asume dos pos de riesgos, por un lado el riesgo específico proveniente del propio banco, también conocido como riesgo no sistémico en el CAPM 16 de Sharpe, y el riesgo sistémico o del propio mercado producido por sucesos externos a la empresa como la inflación, variación de los precios de las mercaderías, las guerras, epidemias, etcétera (Parker, 1996). Los bancos, así como muchas endades financieras, se han converdo en gestores o intermediarios de la capitalización de fondos de sus clientes, a través de la inversión; esto implica gesonar el riesgo de mercado, lo más eficientemente posible, para obtener el máximo rendimiento de la inversión o minimizar las pérdidas ante coyunturas del mercado. 16 Capital Asset Pricing Model, traducido del inglés, Modelo de valoración de acvos financieros. 37 Como parte de la gesón del riesgo de mercado, el banco intenta simplificar el riesgo no sistémico con la diversificación, es decir, la volalidad que afecta negavamente a un acvo, afectará de forma posiva a otro acvo, que se encuentre dentro de la misma cartera. Se puede hablar de dos formas de gesonar el riesgo de mercado, una sería la gesón progresista y la otra, la gesón reglada, con la primera se consigue dar valor añadido al VaR, es decir, ir más allá de una gesón prudencial, mientras que la segunda, solo se centra en cumplir con las regulaciones marcadas por los estamentos oficiales (Shimko, 1996). Por otro lado, la elección del nivel de confianza y el horizonte temporal son parámetros importantes de la gesón del riesgo de mercado, ya que, aunque el BIS marque un 99% de nivel de confianza y un horizonte de 10 días como idóneos para calcular el VaR, no siempre se adaptan a las operaciones que realiza el banco, debiendo tener en cuenta el mercado en el que opera, sus posiciones en el mercado y el riesgo que quiere asumir (Cohen, 1996). Más allá de elegir correctamente los parámetros del VaR, los bancos enen que ser conscientes de las limitaciones que ene el VaR para definir la valoración de un acvo o cartera, puesto que, los mercados son diferentes y se parte del supuesto de una distribución normal, difiriendo de la naturaleza compleja de los mercados financieros (Andrés y Tarriba, 2003). Como ya se ha mencionado a lo largo de este capítulo, existen diferentes metodologías del cálculo del VaR, que los bancos pueden ulizar, según se adapte mejor a su acvidad: ❖ Cálculo del VaR a través de la Simulación histórica ❖ Cálculo del VaR a través de la Matriz de correlaciones ❖ Cálculo del VaR a través de Simulación de Monte Carlo Durante la invesgación de este trabajo, se observa que existen diferentes criterios al usar una misma metodología, estos criterios dependen del objevo del banco, es decir, si lo que se quiere saber es la posible pérdida esperada del valor de un acvo de entre las pérdidas observadas, lo lógico es que se cojan solo las observaciones de pérdidas durante el periodo determinado por el banco, por el contrario, si lo que se quiere saber es el peor rendimiento esperado, se tomarán todos los datos de las observaciones, tanto si son rendimientos posivos o negavos. En definiva, no existen unos criterios concretos ni un procedimiento único, lo importante, es saber qué se quiere analizar y saber interpretar los resultados, para tomar las acciones necesarias y conseguir los objevos definidos por el banco. Un ejemplo encontrado de simulación histórica en concreto, es la del banco estadounidense Chase Bank (anexo 2), que ene como procedimiento para un determinado acvo, Bonos del Tesoro, y según sus criterios, el siguiente proceso (Cohen, 1996): 1. Se ene que registrar los precios de mercado durante el período de observación (en el ejemplo Chase Bank son 100 días). 2. Se ene que calcular los cambios de precios ocurridos en el período de observación. 3. Coger el valor de la posición a cierre de hoy y calcular las variaciones de precios en los úlmos 100 días para el P&G. 4. Clasificar los resultados de mayor beneficio a mayor pérdida, siendo el nivel de rango de cada resultado el nivel de confianza correspondiente. El mayor beneficio sería el Rango nº 1 y la mayor pérdida el Rango nº 100. 38 5. Seleccionar el resultado correspondiente al grado de confianza elegido (en Chase Bank es el 97,5%), obteniendo así, el VaR. Se observa que la realización prácca de este proceso es muy sencilla y fácil de entender, sin embargo, hay que tener en cuenta que un banco ene múlples posiciones y no todas ellas se adecuan a esta metodología, además, un error de registro en la observación podría producir resultados equívocos. Con la metodología de Matriz de correlaciones, Cohen (1996), expone que el principio del método es la idenficación exacta de las variaciones de los precios de mercado mediante la distribución normal, por tanto, las distribuciones de las variaciones de los precios se expresan en términos de desviación pica obteniendo la volalidad de la posición. A parr de lo anterior, el VaR, teniendo una única posición, se calculará mediante una mulplicación, sencilla de entender y realizar, de los siguientes factores (Cohen, 1996): 1. El valor de la posición 2. El coeficiente delta, medida a través de la sensibilidad de la posición frente al cambio del riesgo del mercado subyacente. 3. La volalidad del factor de riesgo de mercado subyacente, es decir, la desviación pica. 4. El número de desviaciones picas varía según el nivel de confianza elegido, para el caso del 97,5% de grado de confianza serían 2 desviaciones picas. En este método, para agregar más de una posición y obtener un VaR de la cartera, es necesario conocer las volalidades y correlaciones entre cada par de posiciones de riesgo de mercado. El método más conocido para el cálculo de volalidades y correlaciones, entre múlples mercados para un período de 1 día, es el sistema RiskMetrics, no obstante, existen otros métodos, como el modelo GARCH 17 que también permite calcular volalidades y correlaciones, pero con algún supuesto diferente (Novales, 2017). Por úlmo, con el método de Simulación de Monte Carlo, es necesario hacer uso de un generador de números aleatorios para construir distribuciones de probabilidad que se ajusten a un modelo de comportamiento de los precios de mercado, sabiendo que las variaciones no son normales, para obtener un valor del riesgo de mercado más correcto. El proceso del método de Monte Carlo, según explica Cohen (1996), consiste en: 1. Generar una distribución de probabilidad de las variaciones de los precios por cada posición de riesgo. 2. Establecer los parámetros media y desviación pica a través de datos históricos para introducirlos en el modelo. 3. Generar múlples escenarios diferentes de la fluctuación del precio a lo largo del período de mantenimiento u horizonte temporal. Siendo entre 5.000 y 10.000 movimientos los adecuados para garanzar la validez estadísca. 4. Los resultados que se obtengan de la simulación, conformarán la distribución de las variaciones de los precios. El proceso deberá reperse para cada posición de riesgo de mercado. 17 GARCH significa modelo autorregresivo generalizado condicional heterocedásco, del inglés, Generalized AutoRegressive Condional Heteroscedascity, que ene como antecesor al modelo ARCH, y como desarrollo posterior al modelo EGARCH. 39 El VaR se calcula a través de volalidades y correlaciones históricas de cada posición de riesgo de mercado. Las correlaciones de precios y las variaciones aleatorias de precios deben ser entre 5.000 y 10.000 movimientos al azar, una vez obtenido estos datos, se clasifica los cambios del valor de la posición y se deriva a la distribución de P&G siguiendo de manera idénca la simulación histórica, pero de 5000 a 10000 veces en lugar de 100 (Ejemplo Chase bank) y así se obtendría el VaR, al nivel de confianza elegido (Cohen, 1996). Con este método, ciertamente se consigue resultados más exactos, sin embargo, su ulización implica unos gastos informácos enormes por el tamaño del análisis y el control de todos los movimientos y cálculos, además, el cálculo del VaR no es inmediato, ya que ene que seguir un proceso extenso de desarrollo si hablamos de una cartera, donde existen muchas posiciones. Después de analizar una de las partes de la gesón del riesgo de mercado, se puede concluir en que el VaR es una herramienta muy úl siempre que se aplique dentro de un marco global de gesón de riesgos, en el que las polícas, procedimientos, directrices y controles formen parte del proceso del cálculo de la herramienta (Cohen, 1996). No obstante, aunque el VaR es una de las herramientas más habituales en la gesón diaria, no es la única, ya que existe otra herramienta, Expected Shorall, recomendado por el comité de Basilea, que ene un alcance mayor de valoración de pérdidas, es decir, da información de la pérdida media esperada, si se supera el nivel indicado por el VaR, en la cola de la campana de Gauss (Novales, 2016). La imagen 3.1 resume las cinco fases del proceso de gesón de riesgos que los bancos siguen, o deberían seguir, para obtener resultados lo más reales y eficientes posibles. Imagen 3.1: Fases de la gesón de riesgos. Fuente: Datos extraídos de parte de la definición del ciclo de la gesón de riesgos de Robert Cohen (1996). Por úlmo, cabe recordar que el comité, además de exigir un control diario de los riesgos por parte de los bancos, exige que se tenga en cuenta situaciones de estrés, a través de análisis de escenarios, para comprobar que las herramientas que se ulizan en la acvidad diaria reflejan el soporte ópmo de los riesgos, así como los requerimientos de capital para cada riesgo (BIS, 2016). 40 CAPÍTULO 4: PROCESO DE CONTRATACIÓN DE UN FONDO DE INVERSIÓN. CASO PRÁCTICO. 4.1. FONDOS DE INVERSIÓN (FI) Un FI es un po de instución de inversión colecva, cuyo patrimonio, sin personalidad jurídica, está compuesto por aportaciones de múlples inversores, que son ulizados para inverr en instrumentos financieros. El valor total de los instrumentos del fondo representa su patrimonio. El patrimonio del fondo varía en función de las nuevas suscripciones, los reembolsos y las variaciones en el mercado de los instrumentos financieros. La unidad de inversión es la parcipación (CNMV, 2022c). Los FI están gesonados por una sociedad gestora , que sigue las polícas parculares del fondo, y los instrumentos financieros del fondo están custodiados por una endad depositaria . Además, tanto la sociedad gestora como los fondos de inversión están supervisados y controlados por la CNMV (García-Vaquero, 1992). Una de las ventajas del fondo de inversión es que permite al inversor inverr en cualquier mercado financiero, ya sea español, japonés, etcétera, y en cualquier acvo de renta fija, variable o derivados. Los fondos se clasifican, en general, en fondos mobiliarios y fondos inmobiliarios, el primero solo invierte en acvos financieros y es un mercado más líquido, y el segundo invierte en inmuebles y son menos líquidos (CNMV, 2022a). Los FI tuvieron su auge, principalmente, a parr de 1991, año en el que la fiscalidad de los fondos en el Impuesto de Sociedades (IS) pasó del 13% al 1%, manteniéndose en la actualidad, generando mayor rentabilidad a los fondos, además, había nuevos mercados e instrumentos con los que diversificar el riesgo, así como mejor gesón del fondo y facilidad para rerarlos (García-Vaquero, 1992). El Banco de España (2009), concluyó que los fondos de inversión a causa de la crisis de 2008, se vio desacelerada, debido a la incerdumbre de los inversores sobre la evolución de los precios en el mercado de valores y las minusvalías que fueron sufriendo los acvos, causando el reembolso connuado de fondos, no obstante, en los úlmos 7 años aproximadamente, la evolución patrimonial de los fondos españoles ha ido en aumento como se observa en el gráfico 4.1, y se resalta, que a pesar de las úlmas situaciones crícas en el país, como el Covid-19 y las consecuencias de la guerra Rusa-Ucraniana, los fondos han seguido en aumento. Gráfico 4.1: Evolución patrimonial de los fondos de inversión en instrumentos financieros. Fuente: Elaboración propia con datos estadíscos disponibles, publicados en la web de la CNMV. 41 CONCLUSIONES La evolución del sistema financiero a lo largo de los años, ha obligado tanto a la banca como a los organismos reguladores a reinventarse. Por un lado, han aparecido nuevos productos financieros complejos, así como, alternavas de gesonar los riesgos inherentes a la acvidad bancaria, y por otro lado, en materia regulatoria, se han ido ajustando las leyes, de manera que el sistema financiero español tenga todas las herramientas necesarias para soportar situaciones coyunturales negavas como epidemias, guerras o alta inflación. Una idea clave de la evolución del sistema financiero español ha sido las crisis existentes, puesto que, han obligado a reforzar los puntos débiles que no se observa en época de bonanza o que pasan desapercibido, prueba de ello, es la regulación actual en materia de gesón de riesgos financieros, mayor protección de los inversores, mayor control de las provisiones de capital, creación o derogación de leyes obsoletas, entre otros. Otra idea que se resalta, es la evolución en materia regulatoria del riesgo de mercado, ya que, hasta su completo desarrollo por el Comité de Basilea, ha habido numerosos cambios, y ello refleja la complejidad e importancia de este riesgo en el sistema financiero. Así mismo, la regulación sobre la gesón del riesgo de mercado ha ido mejorando a lo largo de los años, en los que se han incorporado nuevas métricas, se han ampliado conceptos y se han mejorado los métodos de valoración, de tal manera, que en la acvidad diaria del banco, la puesta en prácca sea más fácil y sostenible. Sin embargo, ya se ha demostrado con los cambios regulatorios vistos a lo largo de la invesgación, que el sistema financiero es complejo y por tanto, requiere de mejoras y ajustes regulatorios connuos, con el fin de que la gesón se adecue a cada situación. Dentro de la regulación actual sobre los modelos de valoración del riesgo, se destaca el modelo interno de valoración IMA para el riesgo de mercado, por la libertad para gesonar el riesgo, de modo que, si el método estándar no se ajusta a la acvidad del banco, éste pueda desarrollar su propio modelo con los requisitos exigidos y previa autorización del Banco de España. Se podría decir que, dada la complejidad de la gesón del riesgo, los entes reguladores vieron que un solo método (método estándar) no podía aplicarse a todos los bancos, por ello, desde 2008, a causa de la crisis, se desarrollaron los métodos internos de valoración, cuyo control y supervisión se vieron en aumento, al igual que en el método estándar, para su efecvo cumplimiento y evitar cuentas anuales distorsionadas. Una tercera idea a mencionar, es la evolución de la inversión, ya que, es uno de los conceptos que ha estado de la mano con los bancos y con el resto de endades financieras, siendo relevante la regulación de la CNMV, por el riesgo que implica. Regular la contratación de inversores, con poco o ningún conocimiento, sobre el riesgo que conlleva una inversión, es uno de los objevos actuales por este organismo. Se destaca la implicación de la CNMV, como del Banco de España, en materia de concienciación de la sociedad española con la inversión, para conseguir el bienestar financiero de las familias y por consiguiente, del país. En la web de la CNMV se han encontrado numerosas guías fáciles de entender sobre determinados conceptos financieros. 48 Por otro lado, en cuanto al cumplimiento procesal de inversión para los inversores, se observa que, en general, los bancos realizan los tests correspondientes al proceso de inversión, sin embargo, en este caso parcular, no se realizó en su totalidad las preguntas que aparecen en el test, ya que de haberse formulado, no hubiesen arrojado dichos resultados. Una críca a este proceso es la no realización de todas las preguntas del test y la inducción a las respuestas correctas de las preguntas que sí se formularon, ya que determinaron que el cliente es apto en productos de fondos de inversión con riesgo alto, pero sin una base conceptual real del riesgo. No obstante, a pesar de los incumplimientos reales en el proceso de asesoramiento de inversión por parte de algunos bancos, es innegable las numerosas publicaciones hechas por la CNMV, que se pueden consultar antes de realizar una inversión y que están dirigidas al inversor sin experiencia, para concienciar y hacer más fácil la comprensión de los riesgos. Siguiendo todo lo anterior, se puede decir que la inversión en fondos de inversión está siendo uno de los medios actuales por el cuál la sociedad española se está decantando para generar un colchón para la jubilación o rentabilizar el patrimonio “estancado”, prueba de ello, es el aumento de éste en los úlmos años y las rentabilidades que ha ofrecido, sin embargo, es importante recordar que este po de productos requiere de una visión a largo plazo como apunta el gestor financiero del caso prácco, debido a que los productos con alto riesgo requieren de empo para acumular rentabilidades y que estas sigan generando más beneficios. Por úlmo, una úlma idea clave de esta invesgación, se resume en que la falta de conocimientos sobre el riesgo de mercado, su gesón y regulación, provoca tomar riesgos para los que no se está preparado y genera alta incerdumbre, en un fondo de inversión. Asimismo, aunque los reguladores del sistema financiero ponen énfasis en la educación financiera, y el término inversión, es cada vez más oído o conocido, es muy pronto para saber si estas iniciavas darán sus frutos, quizá, dentro de muchos años, sea un punto importante a invesgar, dentro de la sociedad española, la concienciación y el peso de la inversión en las finanzas personales. 49 BIBLIOGRAFÍA Alonso, J. C. y Semaán, P. (2009). Cálculo del valor en riesgo y pérdida esperada mediante R: Empleando modelos con volalidad constante. Apuntes de Economía-seriadas nº 21 . hps://repository.icesi.edu.co/biblioteca_digital/handle/10906/65035 Álvarez, P. (2001). El Coeficiente de Solvencia de las Endades de Crédito Españolas. 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La ecuación matemáca 𝑥 para la distribución de probabilidad siempre va a depender de dos parámetros, la media ( ) y µ la varianza ( ), por tanto, los valores de densidad de “ ” se pueden denotar de la siguiente σ 2 𝑥 manera: (Pértegas y Pitas, 2001). 𝑛 ( 𝑥 ;µ;σ) La densidad de la variable aleatoria normal con media y con varianza es: µ σ 2 Ecuación 1: 𝑛 ( 𝑥 ;µ;σ)= 𝑓 ( 𝑥 )= 1 2 πσ 2 * 𝑒 − 1 2 σ 2 *( 𝑥 −µ) 2 ;−∞≺ 𝑥 ≺∞ Con este po de distribución, se puede obtener la probabilidad de la variable aleatoria “ ”, 𝑥 ya sea hacia la derecha o izquierda de la variable, o entre dos valores; a través de todas las observaciones, se puede generar un nuevo conjunto de observaciones de una variable aleatoria “ ” con media igual a cero y varianza igual a uno. 𝑧 El gráfico de la distribución normal de la variable aleatoria “ ” ene la siguiente forma: 𝑥 = 1 µ Se destacan dos de las propiedades de la distribución normal, una es que la curva es simétrica alrededor del eje principal, marcada por la media, y la otra es que la probabilidad total del área de la curva es igual a 1. Existen diferentes distribuciones normales, sin embargo la más usada es la distribución normal estándar, que ene como variable aleatoria “z”, siendo su media y desviación, 0 y 1 respecvamente. Su función de densidad, parendo de la anterior ecuación, es la siguiente (Pértegas y Pitas, 2001): Ecuación 2: 𝑓 ( 𝑧 )= 1 2 π * 𝑒 − 1 2 * 𝑧 2 ; −∞≺ 𝑧 ≺∞ Para pasar de cualquier distribución normal a una distribución normal estándar n(Z,0,1), se ene que realizar el proceso de pificación , que consiste en, a la variable “x” restarle la media y dividirla por la desviación pica de su distribución, para pasar a otra variable aleatoria “ ” con distribución N(0,1), para la cual ya existe una tabla elaborada de 𝑍 probabilidades, aunque en excel también se puede calcular fácilmente. Después de esta breve introducción, a través de un ejemplo se va a calcular una distribución de probabilidades, que es lo que nos atañe. 56 Ejemplo : Se va a tomar los datos del precio mínimo de las acciones de la empresa Acciona S.A. a 23 de enero de 2023, de los úlmos 4 años, que sigue una distribución normal. Con estos datos se va a obtener la media y la desviación del precio mínimo, para posteriormente, obtener una tabla de distribución de probabilidades. Fuente: hps://www.bolsasymercados.es/bme-exchange/es/Mercados-y-Cozaciones/Acciones/Mercado-Con nuo/Ficha/Acciona-ES0125220311 Como no se dispone toda la información necesaria, se va establecer como supuesto que en la observación de los úlmos 4 años: ● Los precios mínimos durante cada año han tenido la siguiente frecuencia: 2019= 6 ; 2020= 5 ; 2021=7 y 2022= 4 . Tabla 1: AÑO PRECIO MÍNIMO ( ) 𝑥 𝑖 FRECUENCIA ( ) 𝑛 𝑖 * 𝑥 𝑖 𝑛 𝑖 ( 𝑥 𝑖 −µ) 2 * 𝑛 𝑖 2022 128,40€ 6 770,4 5244,54 2021 116,00€ 5 580 1473,19 2020 76,35€ 7 534,45 3539,03 2019 72,38€ 4 289,52 2799,47 TOTAL N=22 2174,37 13056,22 A parr de la tabla calculamos la media y la desviación pica: ➢ La media del precio mínimo = /N = 98,84 ∑( 𝑥 𝑖 * 𝑛 𝑖 ) ➢ La varianza= /N = 593,46 (( 𝑥 𝑖 −µ) 2 * 𝑛 𝑖 ) ➢ La desviación pica = = 24,36 𝑣𝑎𝑟𝑖𝑎𝑛𝑧𝑎 Una vez obtenidos estos datos, tendremos que pificar, para pasar a una distribución normal estándar connua N(0,1), todas las probabilidades que se quiera obtener. Para obtener nuestra tabla de distribución de probabilidades, vamos establecer los siguiente: ● Construir datos dentro del área con 1 desviación pica para cada lado, siendo 74,48 por la izquierda y 123,2 por la derecha, aunque para trabajar con números enteros tomaré 70 por la izquierda y 130 por la derecha. obteniendo resultados de probabilidades, con un 68,2% de nivel de confianza, según la campana de Gauss, de que nuestras variables estén en ese área (μ-1σ;μ+1σ). 57