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Los sistema educativos españoles con perspectiva histórica. Museo de la infancia de Pobra de Trives. Una oportunidad para la educación

Sueiro Carballada, Marcos

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h p:// e is a.muesca.es. ISSN 989-5909 | Cabás nº11, Junio 2014, págs. 207-214 -207- Los sis ema educa i os españoles con pe spec i a his ó ica. Museo de la in ancia de Pob a de T i es. Una opo unidad pa a la educación The Spanish educa ional sys em in a his o ic pe spec i e. Museum o Childhood a Pob a T i es. An oppo uni y o educa ion Ma cos Suei o Ca ballada Gabine e Alcaldía de T i es Resumen El museo Museo da Escola e a In ancia es á si uado en La his ó ica illa de A Pob a de T i es, O ense. Es un in e esan e cen o que nos pe mi e conoce la e olución de la escuela en Galicia a lo la go del siglo XX. El museo es á ubicado en salas de un edi icio his ó ico, el Colegio de San- a Leono , y en ellas se mues a cómo e a la escuela desde hace desde hace 100 años a a és de ec eaciones de aulas y nume osos obje os. Palab as cla e museo, educación, in ancia, Pob a de T i es Abs ac The School and Childhood Museum is loca ed in he his o ic illage o Pob a T i es in O ense. I is an in e es ing ceen e ha allows us o know he e olu ion o he school in Galicia h ough- ou he wen ie h cen u y. The museum is housed in a his o ic building: he College o San a Le- ono , and shows wha school was like hund ed yea s ago h ough ec ea ions o class ooms and he display o nume ous objec s. Key wo ds museum, educa ion, childhood, Pob a de T i es h p:// e is a.muesca.es. ISSN 989-5909 | Cabás nº11, Junio 2014, págs. 207-214 -208- Au o de la o og a ía: Luis Ál a ez El museo La idea de econ e i el iejo colegio de las Escuelas C is ianas de La Salle en Pob a de T i es en un museo iene un pun o en apa iencia nos álgico. Y es que los colegios no deben de i a en museos clásicos po que la inalidad de cualquie ins i ución educa i a no es la de con o ma o ec ea espacios pa a el ecue do sino la de hace un eje cicio con inuo de p esen e y con e i la educación en un ins umen o ú il pa a el se icio de la sociedad. No obs an e la ealidad se im- pone y las p opias dinámicas sociales p opician que la eno ación necesa ia mo i ada po los cambios de i e en nue as ealidades que sob epasan hechos y momen os de e minados. La ealidad de T i es, como la de muchos pueblos y ciudades gallegas y españolas, es muy di e- en e a la de hace años. Y en el uni e so pa icula de es e municipio si uado en la cumb e de las mon añas gallegas nada es como ue y “cualquie iempo pasado no ue necesa iamen e mejo ”. Es a conside ación no lle a necesa iamen e una ca ga e isionis a sino po el con a io es u o del análisis del pasado y de la his o ia. Y es que hoy la ealidad académica y escola de Pob a de T i es pasa po es cen os educa i os públicos que posibili an que odos las niñas y niños del núcleo u bano y de la pa oquias acudan al colegio y eciban la enseñanza en condiciones de igualdad. La no malización de la igualdad no siemp e ue una ealidad sino es u o de un p oceso, y aun- que los mayo es del luga ecue dan la e e na igu a de los ailes y los maes os en la illa, hoy es imonian que las cosas son di e en es. Un es igo cu ioso, c í ico e i e e en e de odo es e p oceso iguali a io ha sido el maes o Don Julio Vázquez. Y p ecisamen e él, po su condición de maes o, y po hace de la enseñanza su segunda na u aleza, ha sido el que ha p omo ido en h p:// e is a.muesca.es. ISSN 989-5909 | Cabás nº11, Junio 2014, págs. 207-214 -209- Pob a de T i es un Museo de la In ancia, un luga pa a explo a y comp ende el p oceso educa- i o en los más pequeños y pa a desci a las cla es que han de e minado la e olución en el pen- samien o ciudadano que ha pe mi ido con o ma una sociedad lib e, plu al y democ á ica. Sin el ánimo de ce a ningún capí ulo de la his o ia de mane a p ecipi ada sino con una inalidad di ulga i a, a la pa que c í ica, el iejo edi icio de las Escuelas C is ianas se ha econ e ido en un museo nacien e y i o ca gado de ma e iales que pe mi en supe a cualquie coo denada empo al pa a comp oba po qué hemos llegado has a aquí. Resul a cu ioso comp oba como a un mismo hecho se le dan di e en es in e p e aciones. El le- gado del hacendado Eumenio Ancoechea supuso el p ime eslabón de la gene osidad necesa ia pa a c ea el museo. Los sucesi os ges os ue on p o agonizados po los ciudadanos de T i es deseosos po p o ege , cuida y ac ualiza su memo ia y el empujón inal ue el del maes o Julio Vázquez. Y es que la pasión del maes o po la enseñanza como ins umen o pa a la ans o ma- ción de la sociedad mo i ó que la in es igación sob e los di e en es sis emas educa i os se con- i iese en uno de los mo o es de su ida. Y esa búsqueda cons an e a a és de los es imonios y los obje os desembocó en un conocimien- o acumulado sob e la his o ia de la educación en España y en la o mación de una colección de obje os, manuales, ú iles, documen os y legajos que pe mi en econs ui la his o ia de la ense- ñanza en España en los úl imos 100 años. Todos es os “ eso os” es án expues os en el Museo de la In ancia. Al a a esa la pue a del co- legio in ade la sensación de “hace el ing eso” en o o iempo. La disposición de las piezas y las ec eaciones de las aulas pe mi en ubica la memo ia de cada uno de los isi an es en un espacio ísico y empo al de e minado plagado de ecue dos y i encias pe sonales. Una de las e e encias empo ales más an iguas del museo iene que e con el llamado “con a- o de maes as”. Se a a de un documen o echado en el año 1923 en el que se es ipulan las cláusulas con ac uales que unen a una “seño i a” y al Es ado pa a que la ciudadana pudiese enseña a los niños y a las niñas. La lec u a del documen o, lleno de condiciones impues as po las adminis ación, ecoge cláusu- las an so p enden es como “no anda en compañía de homb es”, “no pasea se po helade ías del cen o de la ciudad”, “no eñi se el pelo”, “man ene limpia el aula”, “no usa es idos que que- den a más de cinco cen íme os po encima de los obillos”, “no usa pol os aciales”....y un sin ín de condiciones que esal an as los cambios i idos en las úl imas décadas. Y es que la enseñanza ha es ado du an e la go iempo inculada y condicionada po la mo al mayo i a ia e impues a po los sucesi os pode es. Las concepciones educa i as inculadas al pode polí ico y eligioso son una cons an e en la his- o ia con empo ánea de España. En la ec eación en el in e io del Museo de las di e en es aulas cuelgan o os del an e io Je e del Es ado acompañado de nume osa iconog a ía eligiosa. Y e ocediendo años a ás, en conc e o al pe iodo de la II República, cuando al menos en el plano eó ico la ins ucción pública e a p io idad nacional, los manuales que se mues an en el Museo de T i es ac edi an ambién un sesgo ideológico impo an e en la o mación que ecibían los alumnos y alumnas. Incluso en ma e ias como el cálculo y las ma emá icas hay manuales en las h p:// e is a.muesca.es. ISSN 989-5909 | Cabás nº11, Junio 2014, págs. 207-214 -210- que eza la leyenda “Ca illa a i mé ica an i ascis a” o manuales de lo que hoy se llama “Educa- ción pa a la Ciudadanía” y en onces “Manual del niño epublicano”, lo que inmedia amen e lle a a pensa cómo se de ini ía el que quisie a llega a se simplemen e “ciudadano”. Au o de la o og a ía: Luis Ál a ez La g an a iedad de obje os a eso ados en T i es pe mi e e como las ma e ias oncales: Len- gua, Ma emá icas, Geog a ía e His o ia ocupaban g an pa e del iempo lec i o. A pesa de las coincidencias en cuan o a los emas hay di e encias isibles en cuan o a las o mas y a la apa- iencia de los lib os de ex o. De hecho las pe sonas mayo es que e ocan su in ancia al isi a el Museo son los que in oducen no malidad a la ho a de co eja los ex os que pueden consul a se. Po el con a io los niños mues an su ex añeza an e la p esen ación que sus pad es o acompa- ñan es les hacen. La lec u a de alguno de los pá a os ambién e ela una solemnidad a la que a día de hoy los más pequeños no es án acos umb ados y e idencia la iqueza de ocabula io, a eces ex empo ánea que debían maneja los escola es. Todas las aulas del Museo de la In ancia de T i es es án cubie as con ca eles con pic og amas que se ían pa a inculca desde la más ie na in ancia concep os como el de la URBANIDAD o las i udes con las que se p esupone debían de sali odos los g aduados en los di e en es ni eles educa i os de la época. Además el ni el de de alle en algunos de las i inas pe mi e obse a la e olución en los ma e- iales que los niños y las niñas u ilizaban pa a esc ibi . Una amplia colección de plumas de dis- h p:// e is a.muesca.es. ISSN 989-5909 | Cabás nº11, Junio 2014, págs. 207-214 -211- in o g oso es án colocadas en las i inas jun o a las mues as en papel del azo que dejaban al se u ilizadas. También hay ecambios y bo es de in a líquida como pa e de la munición necesa- ia pa a emp ende con éxi o cualquie a ea escola . Y con la inalidad única de eco da lo que ue y no debe se o sencillamen e lo que e a no ma acos umb ada de o o iempo, el Museo de la In ancia de T i es, conse a un espacio pa a la llamada educación seg egado a. En una de las esquinas del ecin o se pueden e las e is as y ú iles de labo que las chicas u ilizaban pa a cose , bo da , calce a o co a elas. Al in y al cabo como decían las ases hechas “ odo lo necesa io pa a se una muje de su casa” y de o o iempo ya supe ado. En las an iguas Escuelas C is ianas o Colegio de San a Leono ambién hay espacios in e ac i- os. Nada impide a los más pequeños comp oba cómo e an los pupi es de en onces y expe i- men a la sensación de es a sen ados po pa ejas. Y como en oda escuela hay luga pa a el ec eo. El Museo de la In ancia a eso a una buena mues a de los jugue es de ab icación a esanal (pelo as, peonzas, i achinas) que u ilizaban los niños pa a e adi se, mien as que las niñas agudizaban el ingenio pa a da les dis in as u ilidades a la cue da o es ían muñecas de papel con colo idos es idos as eco a los de un a ma io imagina io. Au o de la o og a ía: Luis Ál a ez El abundan e ma e ial escola , jun o a o os documen os (pe iódicos, ca eles publici a ios), do- an del ma e ial necesa io e imp escindible al Museo de la In ancia de T i es pa a ene la pe s- pec i a his ó ica necesa ia pa a comp ende y ace ca se a los di e en es sis emas educa i os que h p:// e is a.muesca.es. ISSN 989-5909 | Cabás nº11, Junio 2014, págs. 207-214 -212- es u ie on igen es en España. Además el Museo p opo ciona la opo unidad a los p o esionales de e isa c í icamen e el pasado pa a en en a decisi amen e el u u o. s álgico. Y es que los colegios no deben de i a en museos clásicos po que la inalidad de cualquie ins i ución edu- ca i a no es la de con o ma o ec ea espacios pa a el ecue do sino la de hace un eje cicio con- inuo de p esen e y con e i la educación en un ins umen o ú il pa a el se icio de la sociedad. No obs an e la ealidad se impone y las p opias dinámicas sociales p opician que la eno ación necesa ia mo i ada po los cambios de i en en nue as ealidades que sob epasan hechos y mo- men os de e minados. La ealidad de T i es, como la de muchos pueblos y ciudades gallegas y españolas, es muy di e- en e a la de hace años. Y en el uni e so pa icula de es e municipio si uado en la cumb e de las mon añas gallegas nada es como ue y “cualquie iempo pasado no ue necesa iamen e mejo ”. Es a conside ación no lle a necesa iamen e una ca ga e isionis a sino po el con a io es u o del análisis del pasado y de la his o ia. Y es que hoy la ealidad académica y escola de Pob a de T i es pasa po es cen os educa i os públicos que posibili an que odos las niñas y niños del núcleo u bano y de la pa oquias acudan al colegio y eciban la enseñanza en condiciones de igualdad. La no malización de la igualdad no siemp e ue una ealidad sino es u o de un p oceso, y aun- que los mayo es del luga ecue dan la e e na igu a de los ailes y los maes os en la illa, hoy es imonian que las cosas son di e en es. Un es igo cu ioso, c í ico e i e e en e de odo es e p oceso iguali a io ha sido el maes o Don Julio Vázquez. Y p ecisamen e él, po su condición de maes o, y po hace de la enseñanza su segunda na u aleza, ha sido el que ha p omo ido en Pob a de T i es un Museo de la In ancia, un luga pa a explo a y comp ende el p oceso educa- i o en los más pequeños y pa a desci a las cla es que han de e minado la e olución en el pen- samien o ciudadano que ha pe mi ido con o ma una sociedad lib e, plu al y democ á ica. Sin el ánimo de ce a ningún capí ulo de la his o ia de mane a p ecipi ada sino con una inalidad di ulga i a, a la pa que c í ica, el iejo edi icio de las Escuelas C is ianas se ha econ e ido en un museo nacien e y i o ca gado de ma e iales que pe mi en supe a cualquie coo denada empo al pa a comp oba po qué hemos llegado has a aquí. Resul a cu iosos comp oba como a un mismo hecho se le dan di e en es in e p e aciones. El legado del hacendado Eumenio Ancoechea supuso el p ime eslabón de la gene osidad necesa ia pa a c ea el museo. Los sucesi os ges os ue on p o agonizados po los ciudadanos de T i es deseosos po p o ege , cuida y ac ualiza su memo ia y el empujón inal ue el del maes o Julio Vázquez. Y es que la pasión del maes o po la enseñanza como ins umen o pa a la ans o ma- ción de la sociedad mo i ó que la in es igación sob e los di e en es sis emas educa i os se con- i iesen en uno de los mo o es de su ida. Y esa búsqueda cons an e a a és de los es imonios y los obje os desembocó en un conocimien- o acumulado sob e la his o ia de la educación en España y en la o mación de una colección de obje os, manuales, ú iles, documen os y legajos que pe mi en econs ui la his o ia de la ense- ñanza en España en los úl imos 100 años. Todos es os “ eso os” es án expues os en el Museo de la In ancia. Al a a esa la pue a del co- legio in ade la sensación de “hace el ing eso” en o o iempo. La disposición de las piezas y las h p:// e is a.muesca.es. ISSN 989-5909 | Cabás nº11, Junio 2014, págs. 207-214 -213- ec eaciones de las aulas pe mi en ubica la memo ia de cada uno de los isi an es en un espacio ísico y empo al de e minado plagado de ecue dos y i encias pe sonales. Au o de la o og a ía: Luis Ál a ez Una de las e e encias empo ales más an iguas del museo iene que e con el llamado “con a- o de maes as”. Se a a de un documen o echado en el año 1923 en el que se es ipulan las cláusulas con ac uales que unen a una “seño i a” y al Es ado pa a que la ciudadana pudiese enseña a los niños y a las niñas. La lec u a del documen o, lleno de condiciones impues as po las adminis ación, ecoge cláusu- las an so p enden es como “no anda en compañía de homb es”, “no pasea se po helade ías del cen o de la ciudad”, “no eñi se el pelo”, “man ene limpia el aula”, “no usa es idos que que- den a más de cinco cen íme os po encima de los obillos”, “no usa pol os aciales”....y un sin ín de condiciones que esal an as los cambios i idos en las úl imas décadas. Y es que la enseñanza ha es ado du an e la go iempo inculada y condicionada po la mo al mayo i a ia e impues a po los sucesi os pode es. Las concepciones educa i as inculadas al pode polí ico y eligioso son una cons an e en la his- o ia con empo ánea de España. En la ec eación en el in e io del Museo de las di e en es aulas cuelgan o os del an e io Je e del Es ado acompañado de nume osa iconog a ía eligiosa. Y e ocediendo años a ás, en conc e o al pe iodo de la II República, cuando al menos en el plano eó ico la ins ucción pública e a p io idad nacional, los manuales que se mues an en el Museo de T i es ac edi an ambién un sesgo ideológico impo an e en la o mación que ecibían los alumnos y alumnas. Incluso en ma e ias como el cálculo y las ma emá icas hay manuales en las que eza la leyenda “Ca illa a i mé ica an i ascis a” o manuales de lo que hoy se llama “Educa- h p:// e is a.muesca.es. ISSN 989-5909 | Cabás nº11, Junio 2014, págs. 207-214 -214- ción pa a la Ciudadanía” y en onces “Manual del niño epublicano”, lo que inmedia amen e lle a a pensa cómo se de ini ía el que quisie a llega a se simplemen e “ciudadano”. La g an a iedad de obje os a eso ados en T i es pe mi e e como las ma e ias oncales: Len- gua, Ma emá icas, Geog a ía e His o ia ocupaban g an pa e del iempo lec i o. A pesa de las coincidencias en cuan o a los emas hay di e encias isibles en cuan o a las o mas y a la apa- iencia de los lib os de ex o. De hecho las pe sonas mayo es que e ocan su in ancia al isi a el Museo son los que in oducen no malidad a la ho a de co eja los ex os que pueden consul a se. Po el con a io los niños mues an su ex añeza an e la p esen ación que sus pad es o acompa- ñan es les hacen. La lec u a de alguno de los pá a os ambién e ela una solemnidad a la que a día de hoy los más pequeños no es án acos umb ados y e idencia la iqueza de ocabula io, a eces ex empo ánea que debían maneja los escola es. Todas las aulas del Museo de la In ancia de T i es es án cubie as con ca eles con pic og amas que se ían pa a inculca desde la más ie na in ancia concep os como el de la URBANIDAD o las i udes con las que se p esupone debían de sali odos los g aduados en los di e en es ni eles educa i os de la época. Además el ni el de de alle en algunos de las i inas pe mi e obse a la e olución en los ma e- iales que los niños y las niñas u ilizaban pa a esc ibi . Una amplia colección de plumas de dis- in o g oso es án colocadas en las i inas jun o a las mues as en papel del azo que dejaban al se u ilizadas. También hay ecambios y bo es de in a líquida como pa e de la munición necesa- ia pa a emp ende con éxi o cualquie a ea escola . Y con la inalidad única de eco da lo que ue y no debe se o sencillamen e lo que e a no ma acos umb ada de o o iempo, el Museo de la In ancia de T i es, conse a un espacio pa a la llamada educación seg egado a. En una de las esquinas del ecin o se pueden e las e is as y ú iles de labo que las chicas u ilizaban pa a cose , bo da , calce a o co a elas. Al in y al cabo como decían las ases hechas “ odo lo necesa io pa a se una muje de su casa” y de o o iempo ya supe ado. En las an iguas Escuelas C is ianas o Colegio de San a Leono ambién hay espacios in e ac i- os. Nada impide a los más pequeños comp oba cómo e an los pupi es de en onces y expe i- men a la sensación de es a sen ados po pa ejas. Y como en oda escuela hay luga pa a el ec eo. El Museo de la In ancia a eso a una buena mues a de los jugue es de ab icación a esanal (pelo as, peonzas, i achinas) que u ilizaban los niños pa a e adi se, mien as que las niñas agudizaban el ingenio pa a da les dis in as u ilidades a la cue da o es ían muñecas de papel con colo idos es idos as eco a los de un a ma io imagina io. El abundan e ma e ial escola , jun o a o os documen os (pe iódicos, ca eles publici a ios), do- an del ma e ial necesa io e imp escindible al Museo de la In ancia de T i es pa a ene la pe s- pec i a his ó ica necesa ia pa a comp ende y ace ca se a los di e en es sis emas educa i os que es u ie on igen es en España. Además el Museo p opo ciona la opo unidad a los p o esionales de e isa c í icamen e el pasado pa a en en a decisi amen e el u u o.