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189 ISSN 1989-5909 * Correspondencia a / Corresponding author: Hilario Murua Cartón. Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea– [email protected]– https://orcid.org/0000-00030119-5199 Cómo citar / How to cite: Murua Cartón, Hilario (2025). «La revista Instrucción Primaria y la Semana Pedagógica de San Sebastián durante la Segunda República», Cabás,33, 189-203. (https://doi.org/10.1387/cabas.27155). Recibido:12 diciembre, 2024; aceptado:30 abril, 2025. ISSN1989-5909 / © UPV/EHU Press Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional La revista InstruccIón PrImarIa y La semana pedagógica de san sebastián durante La segunda repúbLica The Instruccion Primaria Magazine and the Pedagogical Week of San Sebastián during the Second Republic Hilario Murua Cartón* Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea http://orcid.org/0000-0003-0119-5199 Palabras clave Innovación Pedagogía Cursillos Escuelas Normales Instrucción Primaria RESUMEN: El objetivo de este artículo es poner en valor la revista Instrucción Primaria escasamente conocida y que hemos recuperado del fondo documental del Museo de la Educación de la Universidad del País Vasco, de donde forma parte de su patrimonio histórico-educativo. Además, los ejemplares disponibles están expuestos en la exposición permanente de dicho Museo, con ello resaltamos el interés por investigar objetos expuestos en los Museos y hacerlo desde una perspectiva de recuperación del papel de la Inspección en el sistema educativo español. Hemos analizado la presencia del magisterio guipuzcoano en la celebración de una Semana Pedagógica en 1933, durante la Segunda República. Keywords Innovation Pedagogy Short courses Teacher Training Colleges Primary Education ABSTRACT: The aim of this article is to give value to the Instrucción Primaria magazine which is extremely well known and which we have recovered from the documentary collection of the Museo de la Educación de la Universidad del País Vasco, where it forms part of its historical-educational heritage. Furthermore, the available examples are exhibited in the permanent exhibition of this Museum, with which we reflect the interest in investigating objects exhibited in the Museums and doing so from a perspective of recovery of the inspection paper in the Spanish educational system. We analyzed the presence of the Guipuzcoan magisterium in the celebration of a Pedagógica Week in 1933, during the Second Republic. 1. INTRODUCCIÓN La investigación sobre el patrimonio histórico-educativo cada vez está recurriendo más a centrar su atención en las colecciones u objetos educativos y didácticos que se encuentran en los propios Museos pedagógicos. La revista Cabás es una buena muestra de este tipo de trabajos a través de las publicaciones sobre «didáctica del objeto» (Cabás, núm. 31, 2024) también otros trabajos más específicos ponen de manifiesto el valor histórico de un objeto y la capacidad explicativa para determinar una determinada forma de pedagogía. Asimismo, la prensa pedagógica que ha tenido una atención preferente, ya que su Cabás, 33 - junio 2025 https://doi.org/10.1387/cabas.27155
Hilario Murua Cartón 190 Cabás, 33 - junio 2025, 189-203 localización está más extendida, ha sido un material relevante en cuanto a poder comprender diferentes agentes que han participado a través de dicho medio en cambios importante dentro de la educación. Así se puede hablar de prensa del magisterio, de la inspección, del propio alumnado, etc. El análisis de este tipo de prensa ha sido muy amplio y la metodología de estudio no ha requerido grandes dificultades, a través de análisis de contenido y funciones que cumple este tipo de documentación escrita. El abordaje que hacemos en este artículo aprovecha la existencia de una revista en la exposición permanente de un Museo pedagógico, para centrar la atención en una actividad formativa llevada a cabo por el magisterio guipuzcoano durante unos días en 1933. Hay que decir que entre los promotores de esa denominada Semana Pedagógica estaba el inspector provincial, Julio Acha, quien cumpliendo con una de sus tareas de inspección logró una importante afluencia de maestros y maestras de la provincia. El papel de la inspección desde la década de los años veinte del pasado siglo se centró de forma muy destacada en colaborar con el magisterio en la instrucción de novedades e innovaciones pedagógicas, de manera que el inspector venía a ser un maestro de maestros, como solía decirse en la época, y no un mero controlador de la actividad profesional del magisterio. Como se pondrá en evidencia, las temáticas abordadas en dicha semana fueron de actualidad y contextualizadas en el marco de la provincia, bien sea tratando temas relacionados con las nuevas aportaciones pedagógicas, como la higiene escolar o la enseñanza de diversas asignaturas, o las personas con discapacidad, a un tema que en esa época era muy relevante, sobre todo en Catalunya y el País Vasco, como fue el tema del bilingüismo. 2. LA PRENSA PEDAGÓGICA En las últimas décadas el concepto de prensa pedagógica ha sido objeto de gran interés en el campo de la Historia de la Educación (Díaz de Greñu, 1983). Para comprender esta prensa, propia de los profesores, destinada a ellos y con frecuencia producida por ellos, en España hubo que esperar a la puesta en marcha de las grandes reformas liberales sobre la escuela primaria y la segunda enseñanza. Históricamente la prensa pedagógica se ha caracterizado, y se caracteriza, por su interés en difundir los logros de las instituciones formativas o de los avances que se producen en manos de colectivos representantes del mundo educativo, pero también por servir de cauce, de inquietudes e iniciativas concretas, o por ser punto de encuentro, debate y reflexión sobre las diferentes concepciones, teorías y metodologías de la educación (Cachazo, 1983). Algunos ejemplos de prensa pedagógica los encontramos en prensa profesional docente, periódicos escolares, publicaciones de movimientos de renovación pedagógica, prensa estudiantil, publicaciones de asociaciones juveniles, del cuerpo de inspección, de sindicatos de enseñanza, de asociaciones de padres y madres, universidades... (Díaz de Greñu, 1983). Las posibilidades de la prensa pedagógica son inmensas, tanto cualitativamente como cuantitativamente, lo que posibilita el surgimiento de interesantes líneas de investigación en el campo de la Historia de la Educación: estudios monográficos sobre revistas concretas, estudios comparativos entre publicaciones nacionales e internacionales, estudios de disciplinas académicas a través de la prensa pedagógica, análisis de teoría pedagógica, recuperación de experiencias e iniciativas de renovación pedagógica, recuperación del pensamiento y de la obra de diferentes profesionales de la educación, análisis de la voz de los escolares en diferentes momentos históricos, análisis de la situación profesional de los diferentes miembros de la comunidad educativa, estudios de influencias pedagógicas de personas, organismos, movimientos, etc. nacionales e internacionales... y muchos otros proyectos que continúen contribuyendo a la revalorización de la prensa pedagógica como fuente y/u objeto de estudio (Ortiz de Santos y Nieto, 2022).
La revista Instrucción Primaria y la Semana Pedagógica de San Sebastián durante la Segunda República https://doi.org/10.1387/cabas.27155 191 Desde otra perspectiva, hay que señalar que desde un análisis histórico observamos que la prensa pedagógica en España ha caminado en consonancia con la concepción dual que ha regido la sociedad española, y con un sistema educativo pensado de una forma desaliñada y sin financiar para los sectores populares, una escuela primaria anclada durante más de un siglo en la precariedad de personas y medios materiales y, de otra manera muy diferente, exitosa y selecta para las élites que han de regir los destinos del país, la segunda enseñanza y la universidad, ambas para minorías de jóvenes estudiantes (Hernández Díaz, 1983). Esta concepción de dualidad ha dado lugar al establecimiento de diferentes etapas para la prensa pedagógica que se recogen en la siguiente figura: Figura 1. Prensa pedagógica. Utilidades Fuente: Díaz de Greñu Domingo, Sofía. Prensa pedagógica local como recurso educativo: propuesta didáctica en enseñanza secundaria, p. 617. Incluso a juicio de Rodrigues entre las décadas de 1960 y 1970 el uso de la prensa pedagógica como fuente para la escritura de la historia fue tomada con desconfianza y hasta desacreditada. No fue así durante la IIRepública, cuando las publicaciones pedagógicas gozaron de un notable impulso, gracias a la reorganización del Magisterio llevada a cabo por Marcelino Domingo mediante el Decreto de 29 de septiembre de 1931 con la supresión de la Escuela de Estudios Superiores del Magisterio y la creación de la Sección de Pedagogía «para la formación del profesorado de Segunda Enseñanza, Escuelas Normales, Inspección de Primera Enseñanza y directores de grandes escuelas graduadas», la sustitución de las oposiciones por cursillos de formación y selección de maestros, la importante creación de escuelas, la supresión de la asignatura de religión, etc. y, por supuesto, la publicación de prensa pedagógica, constituyendo todas estas medidas el corpus de la política pedagógica de la II República (Esteban y López Martín, 1992). Centrándonos en esta etapa de la educación española se destacan tres periodos para la misma (Molero Pintado, 1977). Uno primero desarrollado durante los dos primeros años a la que otorga un carácter creador o constituyente, uno segundo en la que ese carácter adquiere un perfil de revisor y un tercer tiempo al que denomina resto del tiempo republicano. Nuestra investigación se sitúa en el bienio comprendido entre 1931 y 1933, un período considerado como «ilustrado», y caracterizado por ser un corto periodo vinculado al progreso y al futuro frente a los periodos «barrocos», de larga duración y de tendencia a mirar al pasado (De Puelles, 1992). Fue pues, mirando al futuro y al progreso cuando surgió la iniciativa de la Asociación Provincial de maestros guipuzcoana que finalizó con la celebración de la Semana Pedagógica de San Sebastián en octubre de 1933. Desde su triunfo electoral las autoridades republicanas habían adoptado determinadas medidas que estaban dirigidas a que no hubiera españoles de diversas categorías, así como que en todos los centros
Hilario Murua Cartón 192 Cabás, 33 - junio 2025, 189-203 de enseñanza se modernizaran los programas, métodos, contenidos, recursos (Ruiz Berrio, 1980) y para ello implementaron las primeras innovaciones pedagógicas. Las primeras consistieron en que el ingreso en la Normal se realizara tras cursar el Bachillerato Universitario y por oposición a plazas numeradas. Una vez admitido el aspirante debería superar tres años de estudios más un año de prácticas remuneradas y un examen final de conjunto. En el periodo de prácticas, el denominado alumno-maestro regentaría una escuela graduada con plena responsabilidad, percibiendo el sueldo de entrada del Magisterio Oficial y, en cuanto al acceso a la enseñanza oficial, éste sería directo para todos los aspirantes que aprobaran el año de prácticas y el examen final de conjunto (De Guzmán, 1973). Dentro del proceso innovador también se observa la creación de centros escolares, la incorporación de nuevas metodologías de enseñanza, la celebración de congresos pedagógicos, la publicación de abundante y seleccionada bibliografía, la edición de numerosas revistas, etc. y es precisamente en ese espacio de publicación de revistas en el que centramos nuestro trabajo. 3. CARACTERÍSTICAS DE LA REVISTA INSTRUCCIÓN PRIMARIA Dar un carácter científico a nuestras investigaciones es un reto que se nos plantea a quienes trabajamos el campo de las Ciencias Sociales y, en ese contexto, la realidad nos lleva a recurrir a la hermenéutica o interpretación de textos como recurso (Hermida y Quintana, 2019). Así que, desde esta perspectiva hermenéutica, vamos a hacer frente a un trabajo de investigación centrado en el análisis de una revista que comenzó a publicarse en San Sebastián, en 1886, la revista Instrucción Primaria que, como indicaba en su portada, estaba dirigida «al magisterio guipuzcoano y sus clientes». Se trataba de una revista de carácter quincenal cuyo director, e tiempos de la Segunda República, era Julio Acha jefe de la Sección Administrativa de Primera Enseñanza de Gipuzkoa y claro defensor de la ideología republicana. Esta revista, cuyos originales encuadernados forman parte de la exposición permanente del Museo de la Educación de la UPV/EHU, se obtuvo gracias a la donación que la esposa de Julio Acha hizo a Paulí Dávila en 1985, mientras este profesor realizaba sus trabajos de investigación sobre el magisterio vasco. Según manifestó la citada esposa a dicho investigador, «la revista de la Instrucción Primaria era lo más deseado por el magisterio guipuzcoano, después del sueldo», pues en ella se indicaba todo tipo de información sobre traslados y permutas y otra información legal por parte de la inspección. Asimismo, el magisterio guipuzcoano tuvo en gran estima a dicho inspector, pues a pesar de ser republicano fue muy respetuoso con mantener los crucifijos en las aulas, algo que muchos maestros y maestras apreciaron. El análisis de las innovaciones pedagógicas republicanas se realizará a través de dicha revista, puesto que en ella se recoge todo cuanto aconteció en la Semana Pedagógica donostiarra a los pocos meses de haberse proclamado el régimen republicano. Los ejemplares analizados son los comprendidos entre el 1 de octubre de 1929 y el 15 de julio de 1936 (números 819 - 962). En este contexto, nuestro objetivo a este respecto es claro, dar a conocer cómo transcurrió esa Semana Pedagógica y cuáles fueron las innovaciones pedagógicas propuestas por los/as ponentes. Desde el punto de vista de la estructura de la revista, esta contaba con seis apartados con las siguientes denominaciones: 1. Introducción: es el apartado que redacta Julio Acha, director de la publicación, siempre en defensa de la educación republicana o para hacer severas críticas al precedente régimen primorriverista. 2. Notas de la quincena: recogen noticias de tipo personal o relacionadas con el mundo académico. También es aprovechado por Acha para criticar a sus rivales ideológicos.
La revista Instrucción Primaria y la Semana Pedagógica de San Sebastián durante la Segunda República https://doi.org/10.1387/cabas.27155 193 3. Información provincial: en él aparecen todos los aspectos relacionados con los viajes y traslados efectuados por el profesorado guipuzcoano, las cartas que enviaban al ministerio, permisos que se concedían, etc. 4. Mandatos oficiales: presentaba la parte más formal de la revista pues en él se encuentran todas las disposiciones legislativas educativas que iban entrando en vigor. 5. Ordenación escolar: aquí se recogen todas las actividades relacionadas con la vida diaria de las escuelas guipuzcoanas. 6. Miscelánea: espacio en el que se informa de todo tipo de noticias, desde bodas o funerales a visitas o viajes de todo el personal del magisterio guipuzcoano o relacionado con él. 4. LA SEMANA PEDAGÓGICA En su número 887, la revista Instrucción Primaria recogía la propuesta que el Consejo Local donostiarra venía gestando desde meses atrás, esto es, la celebración de una Semana del Niño en la ciudad. Sin embargo, esta idea no se fraguó hasta que la Asociación Provincial de maestros apostó por la organización de una Semana Pedagógica que iba a contar con la cooperación de todos los organismos relacionados con la Enseñanza Primaria: la Escuela Normal donostiarra, la Inspección guipuzcoana y la Sección y Asociación de Trabajadores de la Enseñanza, que se postularon para la confección de conferencias culturales, lecciones prácticas, exposiciones escolares, viajes y certámenes pedagógicos. Para ello contaron con la participación de maestros de «reconocida competencia, tanto de la provincia como de fuera». En sus inicios, la organización de esta actividad precisó de un presupuesto económico que se estableció en 7.800 pesetas y cuyas cantidades conocidas fueron las de la Asociación Provincial, aportó 1.250pesetas y las cuotas de los/as asambleístas, que fueron de 5 pesetas. Por su parte, tanto las subvenciones por parte del Estado como las de las entidades locales y otros tipos de apoyos, fueron de origen desconocido. No obstante, en la investigación desarrollada se comprueba la procedencia de dichos apoyos y los gastos que dieron lugar las actividades realizadas durante la Semana Pedagógica. El dato correspondiente a la cuota de aportación de 2.570 personas significa que el número de participantes fue de 514personas, una cifra muy significativa. En el resumen de las cuentas presentadas se observan las subvenciones de diversos ayuntamientos de Gipuzkoa, de la Diputación o del Ministerio de Instrucción Pública, que colaboró con 4000 pesetas a un presupuesto total de 13.436 pesetas. La cuota de asistentes ascendió a 2.570 pesetas. En cuanto a los gastos, la mayoría de ellos fueron para atender a viajes y gratificaciones, comidas y alquileres del local, en este caso el Gran Casino. Por otra parte, desde la perspectiva organizativa se creó un Comité ejecutivo integrado por tres representantes de la Asociación nacional y uno por cada organismo de los anteriormente citados: la Normal donostiarra, la Inspección guipuzcoana y la Sección y Asociación de Trabajadores de la Enseñanza. Bajo estas condiciones iniciales, tanto económicas como organizativas la Asociación Provincial de maestros, sección de la Nacional, siguió adelante con el proyecto y tras discutir algunos de los puntos principales se requirió la colaboración de cuantas autoridades, centros y corporaciones se considerasen indispensables para la consecución de sus fines y se estableció la fecha prevista para el evento académico, la primera decena de abril. El motivo de elección de esta fecha fue que correspondía con las vacaciones de primavera, de manera que los maestros no tuvieran que pedir permisos en sus respectivos puestos de trabajo, pues era deseo de todos «que las escuelas no quedasen desatendidas» (revista Instrucción Primaria de 1 de febrero de 1933, n.º889, p.3).
Hilario Murua Cartón 194 Cabás, 33 - junio 2025, 189-203 El siguiente paso fue la elección de los representantes del Comité Organizador quedando integrado por las siguientes personas: − Asociación Provincial: Amada Bajo, Hermógenes Palacio y Jerónimo Velamazán. − Escuela Normal del Magisterio: Narciso Aloquín. − Inspección: Tomás de Rivas (inspector jefe). − Consejo Provincial: Antonio Sotillo (vocal). − Sección Administrativa: Julio Acha (jefe de la Sección). − Asociación de Trabajadores de la Enseñanza: Alberto Casas (contador). El jueves 26 de enero de 1933 este Comité celebró la primera reunión en la que se decidió el plan a seguir y se designó como presidente a Tomás de Rivas, como secretario a Alberto Casas y como tesorera a Amada Bajo, conviniéndose en repartir el trabajo en las siguientes comisiones y con los integrantes que se señalan: − Cumplido (Bajo, Rivas y Sotillo). − Pedagogía (Aloquín, Casas y Velamazán). − Exposición (Acha, Aloquín y Palacio). − Propaganda (Acha).. Los primeros acuerdos adoptados fueron los siguientes: en días laborales se celebrarían conferencias científicas y lecciones modelo por parte de personas especializadas y de reconocido prestigio, excursiones y viajes instructivos, exposiciones escolares y el ya citado certamen pedagógico. Mientras, los días festivos se dedicarían a las «solemnidades de apertura y clausura» y al banquete de rigor con el que había que obsequiar a las autoridades superiores, además de algún otro festejo apropiado para la ocasión. Entre los posibles aspirantes a la realización de los trabajos a presentar para la Exposición surgieron dudas que fueron dirigidas al Comité organizador. La respuesta de éste fue la siguiente: «dichos trabajos deben de ser el fiel reflejo del continuo hacer de la escuela» (revista Instrucción Primaria de 15 de febrero de 1933, n.º890, p.4). Con esta decisión se resolvieron dos cuestiones: la presentación real de cómo era la Escuela Nacional y evitar el miedo de algunos de los participantes ante la falta de tiempo para preparar los citados trabajos. La tarea emprendida requirió de un notable esfuerzo por parte de los integrantes del Comité Organizador, lo que se tradujo en que todos los jueves organizaran reuniones de trabajo, sin perjuicio de otras reuniones que cada comisión requería. Este grado de involucración del Comité animó a que las autoridades políticas de la ciudad y de la provincia, alcalde de San Sebastián y Gobernador Civil de Gipuzkoa, asumieran con satisfacción el nombramiento como presidentes honorarios de la Semana Pedagógica. Así, en este clima de entusiasmo por parte de organizadores y autoridades, se esbozaron las primeras conferencias científicas y lecciones prácticas, destacando entre ellas un problema latente en la sociedad vasca, extensible a Catalunya, como era el del bilingüismo, pero sin olvidar otros temas de gran importancia como las necesidades pedagógicas, la Higiene Escolar, el Canto, el Dibujo, la Escuela Activa, etc. conferencias para las que se contaría con la presencia de reconocidos maestros y profesores de Zaragoza y Madrid, principalmente. Por otra parte, se propuso la idea de dirigirse por carta a los ayuntamientos para que concedieran pequeñas subvenciones a sus maestros y los viajes no les resultasen
La revista Instrucción Primaria y la Semana Pedagógica de San Sebastián durante la Segunda República https://doi.org/10.1387/cabas.27155 195 demasiado costosos, sobre todo si durante la semana tenían que permanecer en la capital donostiarra. La respuesta de los ayuntamientos de Zegama, Arama, Mutiloa, Aizarnazabal, Elgoibar, Zumárraga, Pasajes, Hernani, Fuenterrabía y San Sebastián que, cada uno en su medida, aportaron 1.490 pesetas, el 20% del presupuesto inicial. El éxito de participación se aseguró tras la respuesta de más de 150 maestros nacionales de la provincia que estuvieron dispuestos a participar. Además, las fechas barajadas para la celebración de la Semana Pedagógica fueron entre el 2 y el 6 de abril, unas fechas vacacionales que permitieron la participación de los maestros municipales y privados, pero que fueron un hándicap para el comité organizador: la premura de tiempo. El otro hándicap vino de la mano de la Asamblea Nacional, quien desestimó la posibilidad de que los maestros de la provincia participasen en las conferencias y las lecciones, salvo aquellas relacionadas con el tema del bilingüismo porque los maestros guipuzcoanos «deseaban oír opiniones y voces de fuera» y, sobre todo, «contrastar y sopesar procedimientos, métodos y proyectos de otros lares, por si algo tuvieran que aprender, mejorar o variar» (revista Instrucción Primaria de 1 de marzo de 1933, n.º891, p.2). El programa estaba casi finalizado, si bien se habían limado y suprimido determinados aspectos, de manera que el domingo se dedicaría a la apertura y el banquete, a la inauguración de las exposiciones de trabajos escolares, material e industrias relacionadas con el niño y, desde el lunes, hasta el sábado se explicarían una conferencia y una lección en sesiones de mañana y tarde, dedicándose tres tardes a visitas y excursiones. Tras las dudas iniciales fueron numerosos los trabajos enviados y hubo que poner un límite a los mismos. Por otra parte, el Comité Organizador eligió los temas y las personas que iban a ser las conferenciantes, siendo estos los siguientes: 1. La Escuela única y unificada: orientaciones en España (Mariano Sáez Morilla, director de la Escuela Normal de Pamplona). 2. Sugestiones para lecciones prácticas de Ciencias (Pedro Arnal Cavero, director de la Escuela Nacional «D. Joaquín Costa» de Zaragoza. 3. Aspectos interesantes de higiene escolar (Andrés López Prior, maestro e inspector provincial de Sanidad de Gipuzkoa). 4. El canto en la escuela: metodología (Fermín Irigaray Bermejo, profesor de la Escuela Normal de Logroño). 5. Niños mentalmente anormales (José Bago Lecosais, subdelegado de Medicina de San Sebastián). 6. Lección práctica de Historia (Manuel Alonso Zapata, director del grupo escolar «Montesinos», de Madrid). 7. El bilingüismo como principio y necesidad pedagógicos (Genaro Barrutia y Sáez de Asteasu, maestro nacional de Pasajes). 8. Lección práctica de bilingüismo (Crispín Guasch Espina, maestro nacional de Irura). 9. El dibujo en la escuela: metodología (Manuel Trillo Torija, maestro nacional de Madrid). 10. Lección práctica de Dibujo (Manuel Trillo Torija, maestro nacional de Madrid). 11. El sentido moral de la educación sexual (Fernando Aguirre Gato, médico y profesor de la Escuela Normal de Gipuzkoa).
Hilario Murua Cartón 196 Cabás, 33 - junio 2025, 189-203 12. Organización de Escuelas Graduadas (África Ramírez de Arellano y Ramírez, directora del grupo escolar «Menéndez Pelayo», de Madrid). 13. El laicismo en la escuela (Juan Bautista Puig, director del colegio subvencionado de Irún). 14. Crítica y metodología de la Historia (Pablo Cortés Fauré, profesor de la Escuela Normal de Madrid). 15. Gimnasia rítmica: lección práctica (Aurelia Mercedes García Andoin y Amilibia, profesora de la Escuela Normal de Gipuzkoa). 16. La Enseñanza Primaria en Gipuzkoa (José Luis Jaume, Inspector de Enseñanza Primaria de Gipuzkoa). 17. Concepto de la escuela unitaria y desarrollo de una sesión escolar (Toribio Lainez Gil, maestro nacional de Cintruénigo, Navarra). Fueron ultimándose todos los aspectos relacionados con la Semana Pedagógica y en lo que a la Exposición escolar respecta, se pudieron presentar los trabajos elaborados por los maestros y se abordaron otros temas de gran interés para los niños, como los coches, los muebles o el cine infantil, sin olvidarse del material escolar y científico que procedería de diversas industrias españolas. Por otra parte, la amplia representación de expertos para las conferencias suscitó el interés de personas amantes de la cultura que se tuvieron que dirigir por carta a Hermógenes Palacio, para que autorizase su presencia en los actos de la Semana. Así la asistencia estuvo por encima de 300 participantes lo que provocó que hubiera que solicitar el Casino donostiarra como sede dada su céntrica situación y sus modernas instalaciones. El acto inaugural se celebró en el Casino y estuvo presidido por el Ilmo. Sr. director general de Primera Enseñanza, Sr. Llopis, el alcalde accidental, Sr. Torrijos, el gobernador civil, Sr. Artola, el comandante militar y los miembros del Comité. En primer lugar, tomó la palabra el presidente de la Asociación provincial Sr. Palacio, quien agradeció la presencia de las autoridades y expuso la finalidad de la Semana Pedagógica para, a continuación, ir leyendo sus respectivos discursos el resto de las autoridades, cerrando el turno de intervenciones el Sr. Llopis quien destacó la labor realizada en primera enseñanza por el nuevo régimen republicano. A la finalización de su intervención se procedió a la inauguración de la Exposición y el posterior banquete en el que tomaron parte hasta 126 invitados. La segunda jornada comenzó con la conferencia del director de la Escuela Nacional «D. Joaquín Costa» de Zaragoza, Sr. Arnal, quien señaló que antes del puesto que en aquel momento estaba desempeñando ya había sido maestro rural, de ahí el tema elegido para su conferencia en la que, entre otros aspectos, abordó la cuestión de la separación de sexos en la enseñanza, «cuando realmente debería considerarse imprescindible la coeducación, como sistema pedagógico de irrefutable eficacia» (revista Instrucción Primaria de 1 de octubre de 1933, n.º902, p.44). También abordó la escuela unitaria y sus características, considerando que en este modelo de escuelas la labor del maestro debía de estar clasificada en tres secciones: − La primera unida a las teorías de María Montessori; esto es, el maestro debía de enseñar deleitando, eliminando de la conciencia infantil el recelo a la escuela «en la que ven una pequeña cárcel» − La segunda dirigida a la escuela de menores, «mirando más al sentimiento que a la inteligencia», para infundir al niño un amplio sentido de la solidaridad social. − La tercera versaría sobre la escuela unitaria, la cual prepararía al niño para la vida mediante lecciones de práctica y disciplina de entendimiento.
La revista Instrucción Primaria y la Semana Pedagógica de San Sebastián durante la Segunda República https://doi.org/10.1387/cabas.27155 197 La segunda conferencia corrió a cargo de la profesora Aurelia Mercedes García de Andoin y Amilibia, profesora de la Escuela Normal de Gipuzkoa y consistió en una sesión práctica de Gimnasia Rítmica, para la que estuvo acompañada por las alumnas de la Normal donostiarra. García de Andoin aprovechó la lección práctica para realizar una dura crítica a quienes ponían en cuestión la importancia de la gimnasia frente al juego infantil, argumento que fue defendido por la conferenciante con el siguiente planteamiento: «¿qué es mejor, que el niño coma o que se bañe? ¿son antagónicos estos dos términos? Pues lo mismo pasa con la gimnasia y el juego». La conferencia de José Bago fue sobre «Niños mentalmente anormales». Centró su discurso en la melancolía, a la que consideraba una enfermedad hereditaria y sistematizada que no era sino un trastorno de la afectividad para, a continuación, hablar sobre la parálisis general progresiva, a la que no consideraba hereditaria sino como el producto de una lesión accidental producida por la infección sifilítica que generaba trastorno del intelecto. Con ambos ejemplos señalaba que el niño podía presentar en su etapa de educación escolar ciertas manifestaciones, y determinados procederes de conducta tomados equivocadamente como rebeldías, malos hábitos o costumbres nocivas y que no eran más que síntomas evidentes o encubiertos de algún proceso patológico-mental. A pesar de su trascendencia, este hecho era muy poco conocido por los educadores lo que acarreaba graves desastres en las enseñanzas de los niños. Bago consideraba que el educador debía de darse cuenta de que un estado melancólico, una irascibilidad, una apatía, una excesiva movilidad o inatención no eran sino el producto de un desarreglo neuro-hormonal y, ante una anomalía como la que se presentaba, el educador debía vigilar atentamente estas manifestaciones y con la ayuda familiar, pero también con la del médico, controlar esas conductas «desviadas». Tras Bago llegó el turno de África Ramírez de Arellano y Ramírez, directora del grupo escolar «Menéndez Pelayo» de Madrid que leyó su trabajo sobre la «Organización de las Escuelas Graduadas», indicando que una escuela de estas características tenía que resolver un problema de orden trascendental y formativo que todo maestro se había planteado de antemano. La escuela debía de estar abierta a todos los horizontes e ir siempre hacia arriba con el objetivo de alcanzar algo más y mejor. Por ello, Ramírez de Arellano reivindicaba que el fin de la escuela debía de ser el de «formar caracteres, preparar hombres y mujeres que vivan plenamente su vida actual con una visión fija en el provenir que ellos mismos van preparando». Al referirse a las Escuelas Graduadas, recordaba que éstas constituían un problema insoluble al ser clasificadas de fracaso e ineficacia por las relaciones que mantenían entre el personal docente que las dirigían, y que en el magisterio existía un exceso de individualidad de la que no se quería desprender en beneficio del bien colectivo. En esa misma jornada también se habló sobre bilingüismo. El orador fue Jenaro Barrutia y Sáez de Asteasu, maestro nacional de Pasajes quien se refirió a los trabajos sobre bilingüismo, una temática cuyos estudios eran recientes pero que dejaba patente la problemática que estaban experimentando diferentes países europeos. Para hablar sobre el bilingüismo vasco-castellano aprovechó el caso del bilingüismo galo-inglés porque era la que más analogías presentaba con el primero. En su opinión, en cualquiera de las ramas del bilingüismo, incluida la escolar, para que éste tuviera ciertas garantías de éxito, debía de analizarse desde la perspectiva de su influencia en el desenvolvimiento intelectual del niño desde el principio al fin de su escolaridad e, incluso, desde el momento en que se iniciaba en el conocimiento de una segunda lengua, que en muchos casos era antes de entrar en la escuela. Sus críticas se extendieron más allá de la escuela y del posible éxito o fracaso del bilingüismo en este espacio. Tras ese primer análisis, Barrutia se refirió a la política emprendida en materia lingüística por las autoridades españolas y la pretensión de su monarquía de «moldear los espíritus españoles con normas únicas y que solo se hablara en castellano, precipitando la extinción de otras lenguas, lo que sublevó el