scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Cuando éramos emigrantes. Española en Francia durante la Primera Guerra Mundial

Calvo Calvo, Ángel Amado

Abstract

International migration has drawn special attention from scholars in a number of scientific disciplines. In recent decades, historical research has enriched with non-Eurocentric approaches, contributions from labour history and gender perspectives. However, there are still geographical spaces and moments that have not received appropriate attention. This study aims to fill the gaps that still exist on the issue. It deals with a specific episode of short duration and framed in special circumstances: the Spanish emigration to France during the First World War and immediate post-war period from within the movement itself, that is to say, from the personal experience of the emigrants, collected in an exceptional primary source.; Las migraciones internacionales han merecido atención especial desde las más diversas disciplinas. En las últimas décadas la investigación histórica se ha enriquecido con enfoques no eurocéntricos, aportaciones de la historia laboral y perspectivas de género. Sin embargo, quedan todavía espacios geográficos y momentos que no han recibido la atención apropiada. Este estudio pretende llenar algunas lagunas todavía existentes. Aborda un episodio de corta duración y enmarcado en circunstancias especiales: la emigración española a Francia durante la Primera Guerra Mundial y la inmediata posguerra. Lo hace desde el interior del movimiento, es decir, a partir de las vivencias de los emigrantes, recogidas en una fuente primaria excepcional.

Full text

1001 HC «Cuando éramos emigrantes». españoles en FranCia durante la primera guerra mundial «When We Were emigrants». the spanish in France during the First World War Ángel Calvo* Universitat de Barcelona-España resumen: Las migraciones internacionales han merecido atención especial desde las más diversas disciplinas. En las últimas décadas la investigación histórica se ha enriquecido con enfoques no eurocéntricos, aportaciones de la historia laboral y perspectivas de género. Sin embargo, quedan todavía espacios geográficos y momentos a los que no se ha prestado la atención apropiada. Este estudio pretende llenar algunas lagunas todavía existentes. Aborda un episodio de corta duración y enmarcado en circunstancias especiales: la emigración española a Francia durante la Primera Guerra Mundial y la inmediata posguerra. Lo hace desde el interior del movimiento, es decir, a partir de las vivencias de los emigrantes, recogidas en una fuente primaria excepcional. PALABrAS CLAvE: emigración, españoles en Francia, regulación del mercado de trabajo, Primera Guerra Mundial. AbstrAct: international migration has drawn special attention from scholars in a number of scientific disciplines. in recent decades, historical research has enriched with non-eurocentric approaches, contributions from labour history and gender perspectives. however, there are still geographical spaces and moments that have not received appropriate attention. this study aims to fill the gaps that still exist on the issue. it deals with a specific episode of short duration and framed in special circumstances: the spanish emigration to France during the First World War and immediate post-war period from within the movement itself, that is to say, from the personal experience of the emigrants, collected in an exceptional primary source. KeyWords: emigration, spanish in France, labour market regulation, World War i. * Correspondencia a / Corresponding author: Ángel Calvo. Departament d’Història Econòmica, Institucions, Política i Economia Mundial (Universitat de Barcelona), Facultat d’Economia i Empresa Edifici Principal, Torre 2-4.ª planta. Av. Diagonal, 690 (08034 Barcelona) – [email protected] – https://orcid.org/0000-0002-1370-9970 Cómo citar / How to cite: Calvo, Ángel (2023). «“Cuando éramos emigrantes” Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial», Historia Contemporánea, 73, 1001-1038. (https://doi.org/10.1387/hc.23135). Recibido: 20 octubre, 2021; aceptado: 7 julio, 2022. ISSN 1130-2402 - eISSN 2340-0277 / © 2023 Historia Contemporánea (UPV/EHU) Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional ISSN 1130-2402 – eISSN 2340-0277 Historia Contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 https://doi.org/10.1387/hc.23135 1002 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo introducción Las migraciones son movimientos de población complejos por su naturaleza, diversos en su tipología y, por tanto, idóneos para ser analizados desde diferentes campos del saber y con enfoques interdisciplinares1. La Historia, aquí concernida, los estudia en su evolución a lo largo del tiempo, en ocasiones con panorámicas generales que los convierten en componente central del transcurrir de la humanidad2. La Historia enseña que la segunda mitad del siglo x i x y los primeros decenios del x x vieron desplazamientos intraeuropeos masivos, que obedecieron a razones varias, en particular las económicas y geopolíticas. A la industrialización y sus expectativas de trabajo remunerado, sobre todo en las grandes urbes, se añadieron dos factores de índole política. Tratóse, por un lado, del atractivo de la instauración de nuevos sistemas garantes de los derechos civiles y, por el otro, del ascenso de nacionalismos excluyentes en Europa del este, que expulsaron a las minorías religiosas o étnicas. En el periodo de entreguerras nueve millones holgados de europeos migraron en el eje esteoeste. Las causas particulares residen en la creación de nuevos estados y en el nuevo diseño de fronteras —la sempiterna barrera a la movilidad humana—, con reacciones de purificación étnica y violencia política en su inmensa mayoría (67%), en la situación económica (13%) y en el exilio político (20%)3. La historiografía internacional sobre las migraciones ha sufrido tres choques importantes, impuestos por el enfoque global, la perspectiva de género y la historia del trabajo4. 1 Diversos tipos, sin pretensión de abarcar la inmensidad de la bibliografia sobre las migraciones: Lucassen; Lucassen y Manning, 2010, pp. 10-12; Mcneill y Adams (eds.), 1978; Fauri (ed.), 2015; Castells, 1975, pp. 33-66; la economía se interesa por los factores de expulsión y atracción (ravenstein). 2 Fisher, 2014. p. XIII. 3 Fassmann y Münz, 1995, pp. 43-66. Un enfoque poco usual otorga a las migraciones en masa anteriores a la IGM un potencial de conflicto entre potencias: Olsson, 1996, pp. 875-900. La frontera se considera todavía hoy la barrera más importante al desplazamiento de las personas: World Bank Group, 2018. 4 Destaca la perspectiva de género: Sharpe, 2001. El enfoque global ha acabado con las tres formas que revestía el eurocentrismo. La primera implicaba la primacía paradigmática otorgada a la migración europea transatlántica sobre las formas de migración no europeas. La segunda consistía en la equiparación de la migración transatlántica europea con la «migración libre» voluntaria impulsada por la economía. La tercera implicaba la primacía causal otorgada a la expansión, intervención y dominación europeas directas en el surgimiento y mantenimiento de los flujos migratorios no europeos: Mohapatra, 2007, pp. 110-115. https://doi.org/10.1387/hc.23135 1003 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial En agudo contraste, la historiografía sobre España tiene como ejes esenciales el geográfico —América y Europa, sucesivamente—, el político —exilio republicano— y el cronológico —época del desarrollismo—5. Por otro lado, las migraciones internas han merecido atención en años recientes y el exilio republicano vuelve a la actualidad rabiosa6. Específicamente, la emigración política de españoles a Francia fue una constante en la primera mitad del siglo x i x en una España a la búsqueda de un modelo político. Se plasmó en diversas oleadas, múltiples y temporales, de afrancesados, partidarios de José Napoleón, durante la retirada de los franceses en 1813, de absolutistas durante el Trienio liberal, de liberales hasta la muerte de Fernando vII en 1833, de ultrarrealistas como los agraviados en 1828 y 1829, o de carlistas durante la regencia de María Cristina. Más adelante, la emigración se convirtió en un fenómeno de masas bajo la presión combinada de los conflictos políticos y la transformación de la economía española. En sustancia, su geografia se asemeja a la de la emigración obrera7. Se trata de la inversión de un flujo migratorio existente en épocas anteriores y que protagonizaron los comerciantes franceses con destino a Cataluña o las comunidades del Béarn y del suroeste instaladas en Zaragoza8. Si consideramos temáticas y periodos concretos como el estudiado aquí, salvo contadas excepciones, la historiografía reciente de la Primera Guerra Mundial (IGM) ha prestado una atención discreta a la problemática de los trabajadores extranjeros en general9. respecto a España, obras clásicas consideran estos años un paréntesis entre un inicio tímido de la emigración en 5 Para la bibliografía sobre España nos limitamos a un autor de referencia (SánchezAlbornoz (comp.) 2006); una obra general (vv. AA. 1992); cuatro estudios: SánchezAlonso, 1995; Sánchez-Alonso, 2015, p. 12; ibid.: 2011, pp. 730-755; Yáñez, 1994 y un estado de la cuestión: vilar, 2000, pp. 131-159. Una obra señala la predilección de los estudiosos por la época posterior a 1955 y, en contrapartida, algunos trabajos académicos están dedicados a los años 20: Lillo 2006, pp. 159-180. Sobre la etapa del desarrollismo: rubio, 1974; Babiano, 2001, pp. 9-37. 6 villares, 2021; Silvestre, 2007, pp. 539-574. 7 Leblay, 2004; Lacroix y Andre-Poyaud, 2004, p. 9. Pereira y Ceamanos (2015 [sp]) ofrecen una lista más completa de exiliados políticos: josefinos (partidarios de José Bonaparte), afrancesados, liberales, carlistas, progresistas, demócratas, alfonsinos, republicanos, monárquicos, internacionalistas, cantonalistas, anarquistas, nacionalistas y socialistas. Habría que tener en cuenta los prisioneros de guerra. 8 Meunier, 2023; Pereira y Ceamanos, 2015. 9 valoración de Dornel, 2013, pp. 1-21; bibliografía que sí presta atención a la mano de obra extranjera: Machu, Lespinet-Moret y viet, 2018. Algunos estudios, ya clásicos, del periodo: Lebelle, 1925, pp. 553-563; Nogaro y Weil, 1926; 1927; Chao-King, 1940; 1004 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo masa hacia 1860, un crecimiento hasta mediados de 1870 seguido de fluctuaciones, un pico sin precedentes anterior a 1914 y cifras menores en la década de 192010. Inexplicablemente, la IGM aparece como terreno de nadie. De tamaña carencia adolecen estudios generales sobre Francia, que ignoran el movimiento migratorio de españoles durante la IGM y a lo largo de los años veinte11. En cambio, sí existen algunos estudios específicos, con el añadido de que beben, en buena medida, de fuentes primarias12. A colmar lagunas existentes sobre la emigración española a Francia pretende contribuir esta investigación, que aborda un episodio concreto de corta duración y enmarcado en el contexto especial de la Gran Guerra, acontecimiento de tal magnitud que suele tomarse como línea divisoria entre los siglos x i x y x x 13. De profundas y duraderas repercusiones —humanas, económicas, territoriales y políticas—, puso fin al periodo de la emigración en masa de europeos: un viraje en la distribución de la población mundial, que trasvasó unos 55 millones entre 1850 y 1914 al Nuevo Mundo, rico en recursos pero falto de brazos14. La cronología particular —el muy corto plazo—, que marca a la perfección las diferencias respecto a la etapa precedente, se complementa con la característica especial del país concernido en su vertiente geográfica, que se añade a la geopolítica, ya señalada. España, emisora de brazos, es un país con una extensa frontera respecto al país de destino. Papault, 1933; ligeramente posterior: vidalenc, 1974, pp. 524-550 y, ya más recinte: Collomp, 1996, pp. 1.107-1.135. 10 Sánchez-Alonso, 2015, p. 12. Así lo señalan Cordero, 2017 y Alted y Asenjo (coord.), 2006, pp. 276-288. 11 Noiriel, 1988; Lacroix y Andre-Poyaud, 2004; algunas excepciones para aspectos específicos (la integración): Niño, 2002, pp. 433-482; Lestrade, en Gouazé et al., 2011, pp. 209-234; Montbroussous, 1995. 12 Lillo, 2006; Lillo, pp. 276-288; Fernández y Lillo, 2022, pp. 8-15; Calvo, 2022, 85121. En las obras de ámbito regional, los italianos suelen ocupar un lugar preponderante: Barzman, 2007, pp. 15-18; sucede igual en las referidas a periodos más amplios: BlancChaléard, 2002. El riquísimo y bien documentado estudio de Derainne (2008) dedica páginas extensas al periodo de la IGM y la posquerra. 13 Entre una bibliografía inabarcable, destacamos algunas aportaciones desde perspectivas diversas. Desde la general: Winter (ed.), 2013; sobre características de la IGM: Dornel y Le Bras (eds.), 2018; Horne (dir.), 2010; sobre las condiciones materiales de la población: Dowdall, 2020; Trentmann y Flemming, eds., 2006, pp. 49-64; Bonzon, 1996, pp. 11-28; Bonzon y Davis; Winter y robert (eds.), 1997, pp. 305-341; mercado de trabajo: Bonzon, en Winter y robert (eds.), 1997; sobre aspectos poco estudiados, los culturales entre otros: Cronier, 2013; Macleod y Purseigle, 2004. 14 Hatton y Williamson, 1998, p. 3; de nuevo, con enfoque atlantista. https://doi.org/10.1387/hc.23135 1005 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial La investigación se basa en una documentación excepcional: la correspondencia epistolar interceptada por la censura militar francesa y que un organismo especializado, el Comité Militar de Control Postal, extractaba, traducía y utilizaba para confeccionar informes mensuales, organizados por temas. La credibilidad de la fuente y, por ende, la fiabilidad de la misma parecen indudables, ya que vienen certificados por nombres, apellidos y señas de las cartas15. Por tanto, desde el punto de vista metodológico, la investigación guarda semejanzas con algunos trabajos basados en documentos, escritos o testimonios de los protagonistas, entre los cuales destacan las cartas como expresión más representativa de la cultura de masas16. El estudio incorpora igualmente metodologías más generales, cuyo objetivo es acrecentar el conocimiento preciso de la población, haciendo un recuento y estudiando sus componentes y variaciones17. refuerzan esta fuente principal informes de marcada relevancia conservados en los Archives Nationales de la France (A.N.F.) y otras piezas archivísticas, que se completan con una amplia bibliografía secundaria, en parte coetánea. El texto se estructura en tres apartados principales, que abarcan el impacto de la guerra en el mercado de trabajo, el análisis de las modalidades y de los mecanismos de la emigración y los catastróficos efectos de la guerra en las condiciones materiales y morales. 15 Service Historique de la Défense, vincennes-París (SHD-vP). Un material similar lo constituyen las quejas que los emigrantes checoslovacos dirigían a sus consulados: rosental, 2011, pp. 335-373. Galdós (la de los tristes destinos, 1907, p. 380) calificaba a un grupo de emigrados como «pobres gotas perdidas en el torrente europeo». 16 Franzina, 1979; Martínez, 2010, pp. 735-750. Inmenso legado de cartas, postales, fotografías, diarios, libros de cuentas y un sinnúmero de escritos personales y burocráticos de millones de hombres y mujeres que cruzaron el océano desde el siglo x v i i i hasta el siglo x x : Sierra, 2004, pp. 121-147. Existen colecciones de cartas de emigrantes, en particular de irlandeses; sobre los migrantes italo-españoles: Caffarena y Martínez, 2012. Por el carácter individual de los testimonios se acercan a la historia oral: Wiame, 1979, pp. 26-32; Borges y Cancian, 2016, pp. 281-290; Castelain, Ales, Barzman y Hue, 2005, pp. 175-186. Cómo no recordar el emblemático trabajo de E. P. Thompson sobre la «economía moral de la multitud». valga una doble precisión: la versión francesa de los documentos originales no garantiza el respeto por las expresiones mismas; tan solo conocemos los testimonios de los emigrantes capaces de escribir. 17 La reducción del área geográfica observada permite ahondar en aspectos cualitativos fundamentales. Zonas con magro peso en el conjunto contienen elementos que pueden ser esclarecedores. Témime define la emigración española como una pequeña minoría étnica cuya integración no cabía esperar sino en casos excepcionales: Témime, 1977, pp. 245-253. 1006 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo 1. guerra y mercado de trabajo regulado: marco general y organización La IGM acarreó un cambio sustancial en la mano de obra extranjera afincada en Francia, hasta entonces considerada complementaria18. A partir del conflicto, el país se convirtió en destino de inmigración, debido primordialmente a la falta de brazos por disminución de la natalidad desde años antes; elevadas pérdidas de población activa, principalmente de jóvenes, y sobremortalidad epidémica por la gripe, esta con efectos en la posguerra. Sueldos elevados en términos relativos, un suelo agrícola privilegiado y la disponibilidad potencial de alimentos atrajeron a los desempleados de otros países19. En un primer momento, el estallido de la guerra y el pánico consiguiente provocaron una doble alteración de signo distinto: la paralización de las migraciones y la repatriación de emigrantes. En esos momentos, el gobierno francés cubrió en parte sus carencias de mano de obra recurriendo a los «sustitutos» (remplaçants), masas de desplazados, en concreto prisioneros y refugiados belgas, expulsados por la invasión alemana20. Por su parte, adoptó con carácter de urgencia medidas inmediatas, entre ellas la que otorgaba a la autoridad militar el derecho de requisa para garantizar el alojamiento de los extranjeros evacuados sin medios para mantenerse21. Sin embargo, pronto se vio obligado a arbitrar otras soluciones que, paulatinamente, desembocaron en un complejo sistema de reclutamiento. En definitiva, la Primera Guerra Mundial supuso el final del sistema de la migración libre de trabajo22 y en Francia marcó un verdadero punto de 18 Morini-Comby, 1932, p. 87. El ejemplo de una región con escasa presencia extranjera muestra el carácter complementario de la inmigración en general: Houdemont, 2002, pp. 125-143. 19 Lebelle, 1925, p. 553. 20 Gatrell, 1999; Le Fèvre, 1929, p. 4; Dornel, 2014b, p. 10. 21 Sénat - Sesión del 4 de agosto de 1914, p. 1.304. 22 Lucassen, p. 45, en Böcker et al. (eds.), 1998, pp. 45-72; Moch, 1992. Específicamente para Francia, véase Bonnet, 1976. Smith (2003) sostiene que, en contra de las pretensiones de los políticos posteriores a la Segunda Guerra Mundial de atribuirse el mérito de la creación del Estado del bienestar, el movimiento de reforma social en Francia surgió en realidad de la IGM. Convendría no olvidar avances en el estado de bienestar. En Alemania, el trastorno social y del mercado de trabajo provocado por la Primera Guerra Mundial, junto con la planificación económica de la producción bélica, propiciaron una intervención más directa del gobierno en el mercado de trabajo. En 1914 se introdujo el primer régimen nacional de Ayuda al Desempleo, un programa de prestaciones administrado localmente y con comprobación de recursos, cofinanciado por fondos nacionales y locales: Picot, 2013, p. 44. https://doi.org/10.1387/hc.23135 1007 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial inflexión en la política del gobierno, al implantar el dirigismo en materia social y económica23. El ministerio francés de Agricultura creó un organismo centralizado —el Office National de la main d’oeuvre agricole— en 1915 y una red de oficinas de inmigración, primero (1915) en la frontera española —Cette, Cerbère, Fox y Hendaya— y, de forma sucesiva y como efecto demonstración, en ciudades alejadas, entre ellas Marsella, Arreau, Burdeos (1916) y otras más (1917). Dotadas de instalaciones precarias —barracones—, ejercían una labor de control. Esta comprendía vacunar, fotografiar y proveer de carnet identidad, con derecho a tarifa reducida en ferrocarril, a los obreros provistos de un carnet de trabajo firmado por un empleador francés. A quienes carecían de dicho carnet se les facilitaba un contrato de trabajo enviado por un empleador agrícola, que fijaba el salario. La red se completó con oficinas regionales por departamentos, acordes con una descentralización administrativa24. De mayor complejidad e importancia fue el papel de la subsecretaría de Armamento, transformada después en ministerio. Su Servicio de la mano de obra extranjera (SMOE)25 estaba formado por un servicio central en París, servicios locales con intérpretes y controladores, simples puntos fronterizos de alojamiento en el radio de Bayona y Perpiñán y depósitos para obreros en esta última ciudad así como también en tres grandes urbes industriales y/o portuarias —Nantes, Lyon y Marsella—. Cerraban la lista las misiones en el extranjero, con destacado papel en el alistamiento y conducción de obreros. El esquema pretendía aunar reclutamiento seleccionado, buena utilización económica y control político permanente26. 23 Hubscher, 2005. La inmigración organizada de mano de obra fue primeramente un asunto de hombres y para hombres: Guerry 2010, pp. 59-72. 24 Nogaro y Weil, 1926, pp. 32-33; Mauco, 1932, p. 72; Lugand, 1919, pp. 29-30; Chao-King, 1940. 25 Dirigido por A. Thomas, reformista social, subsecretario de estado de artillería en el ministerio de Guerra: Fridenson et al., 2018, pp. 245-284. En opinión de Thomas, «el empleo de la mano de obra en la producción bélica se basa y se subordina al gran principio que domina a toda la nación armada: «Emplear a cada uno donde pueda dar el máximo rendimiento más útil para la defensa nacional». En las fábricas se necesitan buenos trabajadores, tanto cualificados como celosos en todos los centros de producción de armas, municiones e instrumentos necesarios para la defensa»: le Progrès de Saône-et-Loire, 13 juillet 1915, ADSL Pr 97/77. 26 A finales del siglo x i x , los españoles compartieron con belgas (principalmente), italianos y polacos la primera llegada de trabajadores extranjeros a la industria de Nantes, hasta entonces surtida del campesinado local: Bado, 1999, pp. 5-13. 1008 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo Interesa conocer el funcionamiento del sistema en España, país que aporta una característica diferencial importante y una connotación significativa. En el primer aspecto, se trataba de un país neutral en el conflicto por lo que sus habitantes no podían ser clasificados como presuntos enemigos. En el segundo, España presentaba la paradoja de haber excluido la emigración a Francia de la ley de emigración de 1907 por lo que la legislación básica nacía con el pecado original de la discriminación hacia el contingente con ese destino27. Con la IGM la emigración española a Francia, producto de varias oleadas y hasta entonces sustancialmente fronteriza y agrícola, se diversificó geográficamente y se incrustó en el tejido industrial a partir de 191528. España incrementó su peso en el conjunto de la población francesa ya que pasó de aportar el 9,2% en 1911 al 16,6% en 1921. Un quinquenio más tarde, el contingente se había duplicado con holgura respecto a 191129. A comienzos de 1917, el SMOE actuó a través de un dispositivo por el que miles de obreros fueron admitidos colectivamente y concentrados en los depósitos de Perpignan y, excepcionalmente, en el ya citado punto fronterizo de Bayona. Los contratos, en general de corta duración30, estipulaban las condiciones de trabajo —salario sobre la base de igualdad de trato con el obrero francés de idéntica categoría31—, de vida —alojamiento, alimentación y cuidados médicos temporales gratuitos— y de policía —obligación para los establecimientos de señalar los abandonos de trabajo y los conflictos colectivos entre obreros y empleadores—. La última pata del sistema la formaban las oficinas fronterizas del ministerio de Trabajo, que junto a las de Agricultura, garantizaban un triple control sobre los inmigrantes. El sanitario lo proporcionaba un servicio médico dotado con salas de visita, duchas, medios de vacunación y, ex27 La ley adolecía de una discriminación por género por obligar a las mujeres emigrantes a pedir autorización al marido y prohibir la salida de solteras menores de veintitrés años no sujetas a patria potestad, tutela o guarda de personas que legalmente las representen, cuando se sospechase fundadamente que podían ser objeto de tráfico: gaceta de madrid, 356, 22 diciembre 1907, pp. 1.085-1.088. 28 Fernández y Lillo, 2022, pp. 8-15. 29 Denis, 1997, pp. 138-143. 30 Mauco, 1932, pp. 72-73; Lugand, 1919, pp. 29-30. Nogaro-Weil dan tres meses (p. 55), mientras que Mauco (1932, p. 74) habla de tres a seis. 31 Para el caso de la Bourgogne Derainne (2008, p. 55) señala diferencias en la duración de los contratos: seis meses para los portugueses y la mitad del tiempo, por lo general, para los españoles. https://doi.org/10.1387/hc.23135 1009 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial cepcionalmente —Marsella—, sala de radiografía. El profesional tenía por objeto verificar la regularidad de los contratos, supervisar la distribución de los inmigrantes por el territorio francés y asegurar la colocación de la inmigración no organizada. No menor calado tenía el control de policía y seguridad a través de los servicios de comisarios especiales. razones de seguridad nacional y estabilidad de la fuerza de trabajo impusieron el uso obligatorio de un carnet de identidad individual y un visado para el lugar de trabajo. La administración francesa prefería la inmigración colectiva, garante de mayor eficiencia en los mecanismos de control y de mayores posibilidades de vigilancia. Sin embargo, subsistieron las corrientes migratorias de carácter individual alimentadas por la facilidad de relaciones o comunicaciones, la existencia de una tradición antigua o la utilización de canales personales. Estamos ante las llamadas cadenas migratorias. Eslabones de estas cadenas eran la compartición de vivienda bajo las fórmulas de la familia extensa o con compatriotas para reducir gastos fijos y la cesión de alojamientos para eludir subidas de alquiler32. Este entramado oficial coexistía con formas de reclutamiento suplementarias o incluso con otras al margen de los canales institucionales. razones de eficacia exigían reforzar los organismos públicos con servicios patronales de reclutamiento encargados de la redacción y supervisión de los contratos de trabajo. En ocasiones, tal tarea recaía en los sindicatos profesionales33. 32 Mauco, 1932, pp. 126-127 y 74-75; Lugand, 1919, pp. 30 ss.; Chatelain (1976, p. 62) señala la transformación de migraciones individuales y desorganizadas en colectivas. Funcionaban canales de atracción de brazos que usaban a las autoridades locales en España: Fonds de la Compagnie des Mines de la Grand’Combe, 15/3/1915, 90 AQ 129. En los suburbios de Lyon, los recién llegados solían alojarse en la casa de miembros de la vieja colonia española. Estos en ocasiones se convirtieron en propietarios de hasta varias barracas, que alquilaban a los nuevos con trabajo: Gotman, 2013, pp. 230-233. En Francia, la Gran Guerra desestabilizó el sistema de viviendas baratas. Creado por la Ley Siegfried de 1894 y reforzado sucesivamente entre 1906 y 1912, se basaba en préstamos del Estado a bajo interés a las sociedades anónimas y las cooperativas de construcción de viviendas de interés social (HBM), las oficinas municipales y departamentales de HBM y las sociedades de crédito inmobiliario, sobre los fondos de reserva de las cajas de ahorro gestionadas por la Caisse des dépôts et consignations. Al estallido de la guerra, las organizaciones de HBM tuvieron que hacer frente a las consecuencias de la movilización de sus directivos, miembros, inquilinos y prestatarios, mientras que la moratoria de los alquileres y las condiciones económicas de la guerra paralizaron su acción: Gustiaux, 2016, pp. 88-109. véase también Frouard, 2008. 33 Mauco, 1932, p. 127. Como ejemplo, el Sindicato Profesional Agrícola de Arlessur-rhône estipulaba por contrato el alistamiento y condiciones de trabajo de los obreros españoles: Bcse, abril, 1913, pp. 146-147. 1016 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo París fue el Solar fundado por los jesuitas en 192054. A imagen del Solar de Burdeos, entre 1921 y 1924, la orden de los claretianos abrió iglesias españolas en Marsella, París y la Plaine Saint-Denis. En ellas ofrecían actividades culturales (cine), deportivas (fútbol, pelota vasca, escultismo), de aprendizaje (costura y de esparcimiento (colonies estivales gratuitas en edificios de la embajada). Los claretianos crearon asimismo sus propias sociedades de socorros mutuos55. Parece atinado aplicar a la mano de obra española el papel que algunos especialistas han atribuido a la de origen italiano. Según esto, habría actuado como factor de flexibilización y fluidez del mercado laboral francés en cuatro niveles: aceptación de los trabajos más difíciles y peligrosos, sumisión a las exigencias de flexibilidad de las empresas industriales, reserva de mano de obra barata para las actividades agrícolas y movilidad geográfica a escala infra-territorial, variable de ajuste en muchas «cuencas de actividad», entre ellas el sur del Mediterráneo y la región de Lyon56. Trabajos académicos aportan más detalle sobre el comportamiento de los españoles en dos empresas del departamento occitano de Aveyron, fuertemente sacudido por el esfuerzo de guerra y la demanda estatal: la vieille Montagne de viviez y las Forges de Decazeville. En la primera, tradicional contratista de españoles desde la preguerra, el 45,7% de los 1.814 españoles empleados no llegaba al año de permanencia, el 29,6% permanecía un año como máximo y otro 17,42% entre dos y cuatro años. Tan solo el 7,27% superaba los cinco años en la empresa y el núcleo estable se cifraba en torno al 6% de los españoles reclutados. La movilidad superaba la de la mano de obra francesa y era importante en todos los grupos de edad, si bien afectaba con más intensidad a la franja de mayor edad al entrar en la fábrica. La inestabilidad aparece claramente vinculada a niveles salariales comparativamente inferiores y alquileres más elevados que en otras zonas, la atracción del mayor volumen de la colonia española en este lugar y la composición del contingente inmigrante —alto porcentaje de casados (44,8%)—, que, tras reunir algunos ahorros, iniciaban el retorno al hogar. 54 La colonia española de Burdeos siguió creciendo hasta la Primera Guerra Mundial, durante la que alcanzó la cifra de 3.343 individuos en 1916, ligeramente por debajo de picos ocasionales como el de 1891 (más de 4.000). En la posguerra, esta se duplicó con creces, ya que Burdeos albergaba más de 8.500 españoles en 1926: Drot, 2007, pp. 57-58. Sobre el Solar: Aranzueque, 1997. 55 Fernández y Lillo, 2022, p. 7. 56 Blancheton y Scarabello, 2010, pp. 1-20. https://doi.org/10.1387/hc.23135 1017 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial La movilidad geográfica contrasta con la ocupacional dentro de la empresa, especialmente débil en ciertas secciones —grillage, molturación y fabricación de zinc—. respecto a la clasificación según el empleo anterior, el 86,6% de un total de 1.431 obreros pertenecían a la categoría de peones, 16% a la de artesanos u obreros cualificados y 12% a la de obreros especializados. Los peones ocupaban los destinos más rechazados, como el mantenimiento (28,5%), o más duros y agotadores, como el grillage (30,76%), refugio, por otra parte, de los obreros de mayor edad57. De forma significativa, en la segunda empresa del departamento de Aveyron señalada —Forges de Decazeville—, la inestabilidad obrera —en aumento entre 1890 y 1895— aparece vinculada a condiciones de trabajo menos duras que en la vieille Montagne58. 2. la emigración regulada: modalidades, mecanismos y efectos Los emigrantes corrían una suerte muy diversa, en parte reflejo de las variadas circunstancias y situaciones de los implicados en cuanto a la modalidad de la migración, marco material, nivel profesional e incluso base financiera. La emigración en solitario coexistía con la emigración familiar, al igual que convivían los individuos con y sin contrato de trabajo, los cualificados y los no cualificados, así como los pequeños ahorradores y las personas sin recursos59. La emigración familiar, con obvia presencia femenina, pone sobre el tapete un aspecto importante de la emigración: la 57 Tres tercios de obreros españoles —en torno al 40% de extranjeros en plantilla durante guerra— no superaban los treinta años de edad: Dupeux, 1980, p. 10; Sômme, 1930. 58 Peyrouty [sd]; Tersa-robin, inédito, estudio que utiliza en lo esencial a Trempé, 1976, p. 258. 59 vila, Avignon, a la comarca, Olot; Babiloni a Canals, Toulouse; Manuel Tercaz, villarreal, a Ferrer, vienne; Manuel, Barcelona, a Barbois, Port-vendres: SHD-vP. En la posguerra, la emigración se convirtió a menudo en abandono definitivo del país de una familia e, incluso, de un municipio entero: Bernaldo de Quirós, 1920, p. 14; fuentes diplomáticas describían españoles «de condición más que modesta (...), acompañados de una familia numerosa» ajena al mercado de trabajo: Lillo, 2006, pp. 11-55. Esta región, lejos de las trincheras y uno de los más importantes focos de inmigración, padecía una constante necesidad de mano de obra, sobre todo en la agricultura y la construcción: Calvo, 1993, pp. 6-12. Afirmaciones coetáneas, referidas a Salamanca, circunscribían la emigración, por lo general, a la emigración estacional de individuos que marchaban sin sus familias y regresaban sin tardar, con modestos ahorros. 1018 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo composición por género y la existencia de nichos laborales60. En esta categoría entra el servicio doméstico, con diferenciación social incluida61. A ella pertenece también la industria del calzado —las zapatillas—, con una emigración transfronteriza golondrina desde los Pirineos navarros y aragoneses hasta los centros productores del sur de Francia, en especial Mauléon-Licharre, centro de una floreciente industria fabril62. valga una primera pincelada de dos grupos documentados, que añade pormenores sobre la composición e importancia de los residentes. El primero estaba formado por dieciocho trabajadores y sus familias, que totalizaban medio centenar de personas. El segundo grupo, formado por tres familias, con enseres y pasaportes válidos, proporciona detalles sobre la actuación de la cadena migratoria al señalar que en el punto de destino fue atendido por algunos compatriotas63. Los pormenores se conjugan a la 60 Mauco, 1932, pp. 382 et 387; Guerry, 2010, pp. 59-72. Conviene recalcar que autores significativos, como es el caso de Le Fèvre (1929, p. 4), ignoran el componente femenino y hablan de «hommes-travail». 61 Problemática abordada en varios apartados de Calvo, 2022. La presencia de la mano de obra femenina viene de lejos. Hacia el último cuarto del siglo x i x , los registros municipales de Burdeos arrojan un predominio de porteras, con casi un tercio del total, un 22% de jornaleras, un 8% de sastres y costureras, un 4% de criadas e idéntico porcentaje de comerciantes: Gonthier, 1988, p. 36. En 1911, la estructura de edad de los inmigrantes españoles en Francia da un predominio de la franja 0/19 años con el 33,8%. A ella le sigue la de 20-39 años con el 30,6%, la de 40/59 años con el 23% y la de 60 y más con el 12,6%: Loupes, Poussou y rouhier, 1988, pp. 39-52. A título de ejemplo y aprovechando la riqueza de la información, señalamos que un desglose por género y edad de inmigrantes españoles censados en 1926 en el departamento de Hautes Pyrénées daba una holgada mayoría a los varones —44,37%—, frente a un 27,5% de mujeres y 28,07% de niños: tableau statistique[s] des étrangers organisé par nationalités (1926), Archives départementales des Hautes Pyrénées, 4M.193 (1/2). Se daba una diferenciación social entre las españolas empleadas en los barrios burgueses y las residentes en los barrios populares: Oso, 2006, pp. 241-269. 62 El núcleo emisor se situaba en los valles pirenaicos de roncal, Salazar, Hecho y Ansó. Numerosas obras desde disciplinas y géneros distintos han abordado esta emigración. Desde la historia: Perales, 2018, pp. 239-256; desde la geografía: viers, 1961; desde la etnografía: Inchauspe, 2001; desde el periodismo: Baulny-Cadilhac, 2007; vignau, 2012/12/15; Barace, 2021; Elissondo, 2017. A esta cita no falta la literatura con una novela, que narra el ascenso social de una joven cosedora de alpargatas (« une seule idée en tête: rejoindre le Pays basque, devenir couseuse d’espadrilles, et échapper à mon destin»), desde el arroyo a dueña de una industria del calzado: Huon, 2020. Del volumen del contingente migratorio hablan las cifras: entre 1910 y 1914, 600 personas se alojaron en 213 hogares en Mauléon en condiciones precarias. 63 Houdemont, 2002, pp. 125-143. https://doi.org/10.1387/hc.23135 1019 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial perfección con los estudios demográficos especializados cuando señalan que las familias llegan a Francia ya formadas64. Este último aspecto, relativo a las dinámicas internas del hecho migratorio en si, aparece más claro en el caso de una localidad —Sóller, la «ciudad de emigrantes ricos» de Josep Pla—, que, en especial, aporta pistas sobre los mecanismos de las cadenas migratorias y los elementos de diferenciación en el seno de los movimientos migratorios. Esta localidad, destacado núcleo migratorio desde antiguo, ocupaba la segunda posición en la emigración mallorquina a mediados del siglo x i x con el 12% de los registros de pasaportes correspondientes a 33 municipios. Muy por delante figuraba Palma con el 56% y por detrás Andratx (3,97%) y la pequeña localidad de valldemossa (3,97%). En realidad, la especialización agrícola de Sóller determinó a la larga la vinculación al ciclo del capital de la exportación naranjera y la especialización profesional de los emigrantes65. Sóller, centro exportador de cítricos se convirtió en un importante enclave de emigración a Francia desde el último tercio del siglo x i x debido sucesivamente a la severa crisis exportadora provocada por la plaga de los naranjos —el oro del valle— y al impacto de la mecanización de la industria textil sobre el empleo. El flujo migratorio se dirigió inicialmente a los departamentos portuarios del sur (Pirineos Orientales, Hérault, Aude, Gard y Bouches-du-rhône) antes de extenderse a regiones más septentrionales66. Un caso relativo a valencia apunta a la diferenciación por existencia de una emigración cualitativa de comerciantes desde la huerta valenciana a Europa a los grandes mercados urbanos del continente —París, Hamburgo y Marsella—, Inglaterra y del norte de África —en especial el Marruecos francés—. Esta corriente migratoria se insertaba en los circuitos comerciales de productos agrícolas. Finalmente, estas redes comerciales constituían eslabones de la cadena migratoria67. Implican una emigración inicial en grupo y la atracción de individuos incorporados a un pequeño 64 Loupes, Poussou y rouhier, 1988, pp. 39-52. 65 Castanyer, 1980; Pittaluga, 1992, pp. 345-353. Especialización: Barceló, 1968, p. 68. Cadenas: Kronenberger, 2014, pp. 413-416. El ejemplo de Sóller resulta comparable, solo en el movimiento en si, al de los corsos hacia Francia o Argelia: Olivesi, 1939. 66 Castanyer, 1980; sóller, 18/1/1895, p. 3; Pérez, 2014. rygiel (2001) y Establie (1947) señalan españoles, entre ellos mallorquines, en Bourges y París; Derainne (2008, p. 44) recoge un vendedor de frutas mallorquín en Arnay-le-Duc (Borgoña) en 1906. 67 La exportación de cítricos desde Gandía se dirigía prioritariamente a Inglaterra y Europa del Norte: l’homme libre, 10/5/1932; huerta de gandía, I, 5, 30/4/1905. 1020 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo negocio comercial. Son la plasmación de una compleja red comercial y familiar, que canalizaba el flujo constante de mano de obra. La existencia de establecimientos comerciales regentados por españoles en la misma región hace suponer que estos eslabones de la cadena migratoria pueden multiplicarse en número y extenderse cronológicamente a épocas diferentes. El análisis de testimonios de descendientes de emigrantes muestra la complejidad de la emigración a partir de un núcleo importante de emigración cualificada del sector terciario, la diversificación de los destinos dentro de una misma familia, las modalidades de emigración (individual o en grupo), la movilidad geográfica, las estrategias de asentamiento y la cadena migratoria con sus eslabones en establecimientos de españoles68. Un testimonio personal (Marie Noguera, 7/8/2018) establece la ligazón entre la emigración y un potente comercio marítimo desde Sóller a otros puertos mediterráneos y señala la inserción de emigrantes mallorquines en la cadena migratoria, paso previo a establecerse por su cuenta. La red de una empresa permite comprender sus posibilidades de influir en la contratación y canalización de la mano de obra inmigrante. rullan & Alcover y Cie (Castres) estaba integrada financiera y operativamente en el circuito de comerciantes mallorquines. A partir de 1879, como mayorista de frutas, contaba con veintiséis clientes, entre ellos comercios minoristas. El área de dispersión se extendía en un radio de 50 km de la sede, con una fuerte concentración en Carmaux, importante por sus minas de carbón y cristalerías. La lección fundamental a retener es la imbricación de una corriente migratoria cualitativa en los circuitos comerciales existentes, que sirven de canales de transmisión69. resulta inadecuado equiparar la emigración por motivos económicos a la ligada a motivos ideológicos y políticos, como ocurrió con los voluntarios enrolados en el ejército. Para muchos fue una vía de integración en la sociedad francesa, que, a menudo, los rechazaba con manifestaciones no exentas de xenofobia, en ocasiones reflejo de pasadas vivencias70. 68 Kronenberger, 2014, pp. 413-416; Prost, 1929, p. 120. Los establecimientos de españoles llevaban nombres muy significativos en su doble vertiente de adscripción al país o a una región: «Au jardin d’Espagne», «Au soleil d’Espagne», «Aux îles Baléares», u «Au Jardin de Madrid». 69 Testimonio personal de Marie Noguera, 7/8/2018; Empresa rullan & Alcover y Cie. Un caso diferente de emigración cualitativa durante esos años es la de los funcionarios coloniales e ingenieros del servicio de montes al norte de África: Pereda, 2013, pp. 514-520. 70 Un tipo excepcional y minoritario de emigrante es el representado por profesionales de la información que seguían las peripecias de la guerra, ejemplo de los cuales fue Gaziel https://doi.org/10.1387/hc.23135 1021 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial Un aspecto relacionado con la movilidad es el carácter temporal o permanente de la migración, tema que merece una atención especial. Acorde con la tendencia general, la mano de obra española inmigrante presentaba una movilidad bastante pronunciada, muy por encima de la polaca si bien menor que la italiana, por ejemplo. La crisis podía modular este comportamiento, como sucedió en 1922, año en que los retornos de españoles representaron la cuarta parte respecto a las entradas, porcentaje igual al de los italianos, pero muy distanciado del relativo a los polacos (4,94% respecto a las entradas) e, incluso, al de los portugueses (16,20%)71. El pequeño apunte sobre la emigración golondrina señalado más arriba invita a preguntarse sobre la migración estacional, dado el peso histórico de este movimiento en la mano de obra agrícola. Aunque escasos, datos estadísticos procedentes del Instituto de reformas Sociales (IrS) señalan la persistencia de este tipo de movilidad durante la guerra. En 1917, las entradas más intensas en Francia coinciden con el otoño, es decir la época de la vendimia. Por otra parte, también es un periodo de retornos muy cuantiosos. Parece tratarse, pues, de un indicador de migración de corta duración72. Las dos facetas de la movilidad del trabajo señaladas en el marco teórico —ocupacional y geográfica— son características de la mano de obra trasladada a Francia, tanto en la agricultura como en la industria73. Las diferencias salariales existentes entre zonas favorecían la movilidad geográfica. Los salarios más altos en las fábricas, fueran del Estado (En las trincheras, Barcelona, Diëresis, 2021. recuérdese las agresiones a obreros italianos en Marsella —las « «vêpres marseillaises » de 1881 (Liens, 1967, pp. 1-30) o la oleada de xenofobia que sacudió el sureste a finales del siglo x i x y el choque sangriento de Aigues-Mortes entre inmigrantes y locales de las salinas del Gard (1893)—. Sobre la intensificación de la xenofobia a finales del siglo x i x , véase Dornel, 2014, pp. 294-304; Dornel, 2014, pp. 294-304. 71 Los polacos eran más proclives a la permanencia, sin duda, debido a la mayor distancia de su país: Fagnot, 1924, pp. 10-11. La distancia se utiliza a menudo en los modelos de migración como indicador de los costes económicos y sociales asociados a la migración: Zolberg y Benda, 2001, p. 29. Indicador de inserción, en 1920, los españoles (9,5%) eran menos propensos a contraer matrimonio con francesas que los belgas (37,1%) e italianos (15,9%): Muñoz y Tribalat, population, 39, 3, 1984, p. 437. 72 IrS: Información sobre emigración española, Madrid, 1919, p. 216. Un agente de emigración situaba los meses de mayor afluencia entre septiembre y noviembre: deia, 20/6/2020. 73 Mukund y Geet, 2008, pp. 14-15. 1022 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo o no, y los ofrecidos por empleadores que se ahorraban los gastos de reclutamiento y de viaje ejercían una fuerte presión sobre la mano de obra. «Así, un crecido número de nuestros propietarios han perdido, algunos días después de su llegada, los obreros que habían hecho venir»74. Polos de atracción eran, por ejemplo, las fábricas de municiones del frente, peligrosas y regidas por condiciones especiales de trabajo. En ellas la diferencia entre el salario de un obrero del ramo y de un vendimiador —de Argeliers, en la ocasión— equivalía a la suma percibida por un obrero industrial de la gran ciudad de Lyon75. La corta duración de la mayoría de los contratos cobra visos de precariedad, ya que ni todos los contratos se renovaban ni todos los emigrantes con contrato caducado retornaban automáticamente a España. Se creaba, así, una masa obrera flotante, no absorbida de inmediato y obligada a buscar nuevos medios de vida. Funcionaba, en realidad, como un mercado de trabajo paralelo, que generaba una gran reserva de mano de obra móvil al margen de los cauces y mecanismos establecidos, y en el que los afectados estaban sometidos a las condiciones más severas del mercado laboral. Desafortunadamente para el debate actual, poco sabemos de los efectos, si bien resulta altamente previsible que originara un incremento de la precariedad y un tirón hacia debajo de los salarios76. Actor directo del drama fue el dirigente sindical Ángel Pestaña, que relata una trayectoria de migración como terraplenero en Burdeos, parado, integrante de un grupo desplazado al Mediodía, vendimiador en Montpellier, vendedor público asociado con compatriotas, dueño de una tienda 74 Président du Comité régional de la Main d’oeuvre agricole au Ministère de la Guerre, Toulouse, 28/3/1916, AN, París, F. 12/8.004; Gil, París, a Mir, Barcelona. 75 Aranda, Badalona, a Joffre, Grand-Croix (Loire). Nuevo ejemplo de movilidad ocupacional, españoles contratados en la construcción de algunas fábricas se convirtieron en obreros industriales en las mismas, como sucedió con una fábrica de obuses: Besson y Ménégoz, 1990, pp. 37-50. Una alusión, al azar: «Miles de fábricas y obreros trabajan a estas horas para fabricar los equipos y las municiones que asegurarán la victoria que todos esperamos que sea pronto»: Sénat - Sesión del 11 de enero de 1916. Derainne (2008) aporta numrsos detalles sobre la concentración de mano de obra extranjera, en general y espanyola, en particular, en las fábricas de guerra. 76 Para el debate actual: Guriev, Speciale y Tuccio, 2016. Algunos especialistas consideran la marginación como un estado permanente de una parte no despreciable de la población obrera, si bien la línea divisoria entre ambos segmentos ha cambiado con el tiempo, al igual que el carácter de los respectivos grupos: Eichhorst y Kendzia, 2016, pp. 297-315. https://doi.org/10.1387/hc.23135 1023 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial de alpargatas en Cette, alpargatero y relojero en Argel y, cerrando el ciclo migratorio, como tal en Barcelona77. 3. los desastres de la guerra Tras analizar el impacto de la guerra en el mercado de trabajo y las modalidades y los mecanismos de la emigración, pasamos a considerar un aspecto central de esta investigación: el impacto de la guerra sobre los emigrantes. El planteamiento de la emigración en toda su complejidad —señalada por el marco teórico— requiere contemplar también el aspecto subjetivo, las esperanzas, las ilusiones. Las mismas circunstancias que han permitido a los emigrantes encontrar trabajo se convierten en factor desfavorable en las condiciones de vida. La guerra provoca la escasez de alimentos, la carestía de la vida y el racionamiento. La emigración se transforma para muchos en trampa que les sume en una situación semejante a la que creían haber escapado: «Si en España les faltaba el pan, aquí a algunos les falta pan, tranquilidad, e incluso alojamiento para reposar sus huesos»78. A principio de 1917, las quejas por la escasez, carestía y mala calidad de alimentos y otros productos serán una constante, expresada en términos similares: «se notan ya las privaciones de la guerra por la falta de muchas cosas»; «pasamos una vida bastante triste. Somos como prisioneros», o, simplemente «la vida es horriblemente cara... No valía la pena venir aquí para morirse de hambre». La cartilla de racionamiento hace su aparición, en principio limitada a algunos artículos, como el azúcar y el pan79. Algunos clientes de comedores, establecimientos en auge durante la guerra, notan la escasez en la reducción del número de platos y de las raciones del menú: «no nos sirven más que dos platos, lo justo para no morirse de hambre. Ayer, nos dieron bifteck, pero... ¡como una mosca de grande!». 77 Ángel Pestaña (1973, p. 37), define su peripecia errante y sin medios de manutención y alojamiento. Los Pirineos Atlánticos albergaban una pequeña colonia española compuesta casi exclusivamente por alpargateros: memorias diplomáticas y consulares e informaciones (mdcei), 1918, 649, p. 4. 78 Alonso, París, al director de la Justicia social, de inspiración socialista. Barraquismo y marginalidad eran las constantes de la vivienda para numerosos emigrantes en las ciudades: Gotman, 2013, pp. 230-233. 79 El contexto lo ofrece Bonzon, 1996, pp. 11-28. 1024 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo Por encima de la anécdota, interesa señalar que la alusión resulta de extrema importancia por su rareza si bien de difícil interpretación. Cabe preguntarse si denota una frecuentación escasa de los comedores obreros por parte de los españoles. En caso positivo, significaría autoexclusión y por tanto sería un indicador de marginación. Significaría, asimismo, una ruptura con los hábitos adquiridos en el país de origen, ya que los obreros concurrían a diversos establecimientos, entre ellos bodegas, casas de comida y restaurantes populares. En cualquier caso, apunta a la insuficiencia de esta fórmula80. A medida que avanza el año, el empeoramiento de las condiciones de vida acrecienta la frecuencia de las quejas. Leche, carne, verduras y hortalizas engrosan la lista de productos escasos. La población rechaza el pan negro —«insípida y pegajosa masilla»— y suspira obsesivamente por el pan blanco —«tan tierno... de flor fina, blanco, ligero, delicado»—. Al hambre se añade el frío, debido a la falta de carbón. La abundancia de testimonios correspondientes a las regiones y lugares más diversos (campo y ciudad; territorios del sur y del norte) certifica la dura condición de la inmensa mayoría de los españoles establecidos 80 Matilde, París, a Saralegui, Barcelona; Ceresuela, Burdeos, a Ceresuela, Barcelona; Pepe y Condea, St. Henri, a Melchor, valencia; Senis, París, a Castillo, valencia; X., París, a Mercedes, Santiago de la Espada (Jaén): SHD-vP. La IGM significó una fase de desarrollo y transformación acelerada de los comedores obreros. Esta evolución se debe principalmente a la necesidad urgente de mejorar el abastecimiento de alimentos: había que alimentar a una nueva población más numerosa, compuesta en mayor medida por mujeres y extranjeros, con sus hábitos alimentarios. La iniciativa de los empresarios se impuso de forma clara a la forma cooperativa. De 1917 a 1918 los primeros pasaron de 115 a 161 y los segundos de 71 a 119: Bulletin des usines de guerre, 9 de diciembre de 1918, p. 154. El ministerio francés de Armamento elaboró una serie de orientaciones, entre las que destacan las preferencias alimentarias de los obreros —el cocido en el caso de los españoles— y la insistencia en preparar las comidas al gusto de los trabajadores. Como solución óptima señalaba la de confiar esta preparación a uno o varios de los hombres del contingente o a mujeres, si el personal empleado incluía familias: vigna, 2014, pp. 47-63. A la víspera de la IGM, Francia contaba con una quincena de restaurantes cooperativos, que tenían dificultades de funcionamiento: Bonneau, 2019, p. 324. Cooperativa obrera en renault-Billancourt y restaurante obrero en Schneider regido por un concesionario lionés: Gacon y Jarrige, 2014, pp. 27-45. En la posguerra, constan al menos dos comedores obreros en París, uno de los cuales ofrecía dos platos en la comida, uno de ellos compuesto de biftek: valdour, 1919, pp. 12-13. véase el contexto en Gacon, 2014, pp. 3-25. La restauración era una de las ocupaciones desatacadas de los emigrantes en Francia: Calvo, 2022, p. 104. Hábitos alimentarios de los obreros en valdour, 1919, pp. 72-75, 207, 251-253. https://doi.org/10.1387/hc.23135 1025 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial en Francia y sus familias, a la que no escapa el grueso de la población nativa81. racionamiento, cartillas y colas para conseguir alimentos se repiten de forma machacona en las cartas82. El simple aumento en el número de alusiones que los emigrantes hacen en sus cartas a la carestía y su gran concentración hacia finales de 1917 indicarían, por sí solas, una agravación de las condiciones de vida. Por otra parte, el tipo de artículos alimenticios a que las cartas hacen mención más frecuente puede ser tomado como base de una hipotética «cesta de la compra». En ella figurarían artículos básicos al lado de otros como el tabaco y el azúcar que indicarían cambios en los sistemas de alimentación durante el ciclo migratorio individual. La excesiva desviación en el comportamiento de los precios de artículos como las patatas hace pensar en movimientos especulativos y en la existencia de un mercado negro, extremo no mencionado explícitamente en las cartas, pero suficientemente documentado83. Ningún producto ejemplifica el empeoramiento de las condiciones de vida como el pan. Base de la subsistencia de la mayoría de campesinos y obreros, su esquema de consumo refleja, aparte de condiciones ecológicas diferentes, grados diversos de pobreza. En el total de referencias a carestía o racionamiento de artículos alimenticios, el número de alusiones a las condiciones de alimentación representa la cuarta parte. La composición de las alusiones parece demostrar una mayor sensibilidad por el problema del racionamiento que por el precio. La mala calidad del pan —«negro», «pan para perros»—, que entraña un fenómeno perturbador de una fuerza semejante o superior al de la escasez, se percibe como efecto de una violación de códigos no escritos y de costumbres arraigadas en la comunidad84. 81 Funcionaban comités de abstecimiento por zonas y nacionalidades, entre ellos el Comité Hollandais de ravitaillement, organizado por la ville de Lille y el Comité Américain, y la Commission for relief in Belgium, creada a iniciativa norteamericana y extendida después a otras zonas (Comité d’Alimentation du Nord de la France): Miller, 2020; Collinet y Stahl, 1928. En el crudo invierno de 1916-1917 y en el último año de la guerra, el gobierno local desempeñó un papel crucial en el abastecimiento de París para contrarrestar la inercia de un Estado reacio a infringir los postulados del mercado: Bonzon, 1996, pp. 11-28. 82 S.H.A.T., X., París, a Ferrer, Igualada (Barcelona). Conviene subrayar que el control militar postal que origina la fuente primaria aquí utilizada no existíó en la primera etapa de la guerra. 83 Lembré, 2020, pp. 207-222. Deterioro de las condiciones de vida en Lille: vandenbussche, 2014, pp. 109-123. 84 Entre los testimonios que aluden al deterioro de la calidad del pan, unos destacan las malas condiciones de cocción y otros a la mezcla de la harina de trigo con otros cerea- 1032 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo ei c h h o r s t , Werner y ke n d z i A , Michael J., «Workforce segmentation in Germany: from the founding era to the present time», Journal of labour market research, 49, 2016, 297-315. el i s s o n d o , robert, Les Hirondelles entre l’Aragon, la Navarre, la Soule, Association Ikerzaleak, Mauléon Licharre, enero, 2017. enquête sur la reprise et le développement de la vie industrielle dans la région landaise, Delmas, Burdeos, 1917, pp. 37-38. estABlie, roger, «Enquête sur les étrangers aux halles centrales de Paris», en INED, Documents sur l’immigration, cahiers de l’ined, no 2, 1947, pp. 114-118. fA g n o t , François, le problème de la main-d’oeuvre étrangère, Hachette, París, 1924. fAssmAnn, Heinz y münz, rainer, «La migration d’Est en Ouest en Europe (1918-1993)», revue européenne des migrations internationales, 11, 3, 1995, pp. 43-66. fAuri, Francesca (ed.), the history of migration in europe: perspectives from economics, politics and sociology, routledge, Abingdon y Nueva York, 2015. fernAndez, María José y Lillo, Natacha, «viticulteurs, ouvriers d’usine, bonnes à tout faire, maçons, la diversité d’un siècle d’immigration espagnole en France», matériaux pour l’histoire de notre temps, 1-2, 143-144, 2022, pp. 8-15. fi s h e r , Michael H., migration: a World history, OUP, Oxford-Nueva York, 2014. fr A n z i n A , Emilio, merica! merica!, Feltrinelli, Milán, 1979. fridenson, Patrick et al., l’industrie dans la grande guerre, IGPDÉ, París, 2018, pp. 245-284. fr o u A r d , Hélène, du coron aux hlm. patronat et logement social (1894-1953), Presses Universitaires de rennes, rennes, 2008. gAcon, Stéphane, «Cantines et alimentation au travail: une approche comparée, du milieu du x i x e siècle à nos jours», mouvement social, 247, 2014, pp. 3-25. gA c o n , Stéphane y François jA r r i g e , «Les trois âges du paternalisme. Cantines et alimentation ouvrière au Creusot (1860-1960)», le mouvement social, 2, 247, 2014, pp. 27-45. gA t r e l l , Peter, a Whole empire Walking: refugees in russia during World War 1, Indiana U. P., Bloomington, 1999. gonthier, Frédéric, «Le quartier espagnol de Bordeaux, 1876-1886», en images des espagnols en aquitaine, Presses Universitaires de Bordeaux (PUB), Burdeos, 1988, p. 36. go t m A n , Anne, Villes et hospitalité: les municipalités et leurs «étrangers», MSH, París, 2013, pp. 230-233. https://doi.org/10.1387/hc.23135 1033 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial guerry, Linda, «Immigrer à Marseille et y travailler: parcours féminins dans l’entre-deux-guerres», migrations société, 2010/1, 127, pp. 59-72. gu r i e v , Sergei, sP e c i A l e , Biagio y tu c c i o , Michele, how do regulated and unregulated labor markets respond to shocks? evidence from immigrants during the great recession, Discussion Paper, Centre for Economic Policy research, 11.403, 21 de julio de 2016. gu s t i A u x , romain, «L’empreinte de la Grande Guerre sur le logement social en France (1912-1928)», revue d’histoire de la protection sociale, 1, 9, 2016, pp. 88-109. hA t t o n , Timothy J. y Wi l l i A m s o n , Jeffrey G., the age of mass migration: causes and economic impact, O.U.P., Oxford-Nueva York, 1998. ho r n e , John (dir.), Vers la guerre totale. le tournant de 1914-1915, Tallandier, París, 2010. ho u d e m o n t , Pascal, «L’immigration aux ardoisières de Trélazé (fin x i x e-milieu du x x e siècle)», annales de Bretagne et des pays de l’ouest, 109-4, 2002, pp. 125-143. hu B s c h e r , ronald, l’immigration dans les campagnes françaises: (x i x e-x x e siècle), Odile Jacob, París, 2005. hu o n , Anne-Gaëlle, les demoiselles, Albin Michel, París, 2020. inchAusPe, véronique, mémoires d’hirondelles: une histoire de jeunes filles (l’émigration féminine navarro-aragonaise à mauléon, 1880-1930), Uhaitza et Ikerzaleak, Mauléon, 2001. kr o n e n B e r g e r , Stéphane, des temps de paix aux temps de guerre: les parcours des travailleurs étrangers de l’est et du sud-est de la France (1871-1918), Université de Nice Sophia-Antipolis, Niza, 2014, pp. 413-416. lA c r o i x , Thomas y An d r e -Po y A u d , Isabelle, la population espagnole en France. Migrinter-Université de Poitiers, Poitiers, 2004. le B e l l e , Jean, «La main-d’oeuvre étrangère», revue d’économie politique, 39, 2, 1925, pp. 553-563. le B l A y , Anne, l’émigration espagnole à paris (1813-1844), École nationale des chartes, París, 2004. le fè v r e , Georges, homme-travail, La Baudinière, París, 1929. lemBré, Stéphane, «Lille et le marché noir alimentaire sous occupation allemande (1915-1918)», en TOUCHELAY, Béatrice dir., Fraudes, frontières et territoires (xi i i e-x x i e siècle), IGPDÉ, Lille, 2020, pp. 207-222. le s t r A d e , Brigitte, «L’immigration espagnole en France et en Allemagne de 1960 à 1973: un modèle d’intégration?», en GOUAZÉ, Serge et al., les enjeux démographiques en France et en allemagne: réalités et conséquences, P. U. du Septentrion, villeneuve d’Ascq, 2011, pp. 209-234. li e n s , Georges, «Les vêpres marseillaises (juin 1881) ou la crise franco-italienne au lendemain du traité de Bardo», revue d’histoire moderne et contemporaine, 14, janvier-mars 1967, pp. 1-30. 1034 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo li l l o , Natacha, «La emigración española a Francia a lo largo del siglo x x : una historia que queda por profundizar», migraciones y exilios, 7, 2006, pp. 159-180. li l l o , Natacha, «La emigración española a Francia a lo largo del siglo x x : entre la perfecta integración y el retorno», en Al t e d , Alicia y As e n j o , Almudena coord., 2006, pp. 276-288. lillo, Natacha, «Les Espagnols en France dans l’entre-deux-guerres à travers l’exemple du Languedoc-roussillon», exils et migrations ibériques au x x e siècle, 2, 2006, pp. 11-55. li l l o , Natacha, espagnols en banlieue rouge, histoire comparée des 3 principales vagues migratoires à saint-denis et dans sa région au x x e siècle, IEP, París, 2001. li l l o , Natacha, la petite espagne de la plaine-saint-denis 1900-1980, Autrement, París, 2004. lo u P e s , Philippe, POUSSOU, Jean-Pierre y ro u h i e r , Marie, «Les Espagnols à Bordeaux au début du x x e siècle», en images des espagnols en aquitaine, PUB, Burdeos, 1988. lu c A s s e n , Leo, «The Great War and the Origins of Migration Control in Western Europe and the United States (1880-1920)», en Bö c k e r , Anita et al., eds., regulation of migration: international experiences, Het Spinhuis, Amsterdam, 1998, pp. 45-72. lu c A s s e n , Jan; lu c A s s e n , Leo y mA n n i n g , Patrick, migration history in World history: multidisciplinary approaches, Brill, Leiden-Boston, 2010, pp. 10-12. lu g A n d , Jean. l’immigration des ouvriers étrangers en France et les enseignements de la guerre, Université de Paris, París, 1919, pp. 29-30. mA c h u , Laure, le s P i n e t -mo r e t , Isabelle y vi e t , vincent, les mains d’oeuvre en guerre 1914-1918, La Documentation française, París, 2018. mAcleod, Jenny y Purseigle, Pierre. uncovered Fields: perspectives in First World War studies, Brill, Leiden, 2004. mA r t í n e z , Fernando, cA n A l , Jordi y le m u s , Encarnación, parís, ciudad de acogida: el exilio español durante los siglos xix y x x , Marcial Pons, Madrid, 2010, pp. 188-189. mA r t í n e z , Laura, «The Correspondence of Asturian Emigrants at the Turn of the Century: The Case of José Moldes (c. 1860-1921)», the european legacy, 15, 6, 2010, pp. 735-750. mA u c o , Georges, les étrangers en France. leur rôle dans l’activité économique, Armand Colin, París, 1932. mc n e i l l , William H. y Ad A m s , ruth S. eds., human migration, patterns, and policies, Indiana University Press, Bloomington, 1978. me u n i e r , Aurian, «L’evolució de la migració mercantil francesa a Catalunya a la primera meitat del segle x v i i i », Facultat de Lletres de la Universitat de Girona, 28 de abril de 2023. https://doi.org/10.1387/hc.23135 1035 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial mi l l e r , Jeffrey B., yanks behind the lines: how the commission for relief in Belgium saved millions from starvation during World War, rowman & Littlefield, Londres, 2020. mo c h , Leslie P., moving europeans: migration in Western europe since 1650, Indiana University Press, Bloomington, 1992. mohAPAtrA, Prabhu P., «Eurocentrism, Forced Labour, and Global Migration, A Critical Assessment», international review of social history, vol. 52, No. 1, 2007, pp. 110-115. mo n t B r o u s s o u s , Marie-Line, histoire d’une intégration réussie. les espagnols dans le bassin de decazeville, rodez, rouergue, 1995. mo r i n i -co m B y , Jean, «Essai sur les conséquences économiques des migrations». revue d’économie politique, vol. 46, No. 1, 1932, pp. 74-108. mu k u n d , Mahajan y ge e t , S.D., industrial and labour economics, Pu n e , Nirali Prakashan, 2008. mu ñ o z , Francisco y tr i B A l A t , Michèle, «Mariages d’étrangers et mariages mixtes en France. Evolution depuis la Première Guerre», population, 39, 3, 1984, p. 437. ni ñ o , Antonio, «Políticas de asimilación y de preservación de la nacionalidad de los emigrantes. Españoles en Francia, 1900-1936», hispania, LXII/2, 211, 2002, pp. 433-482. no g A r o , Bertrand y We i l , Lucien, la main d’oeuvre étrangère et coloniale pendant la guerre, PUF, París, 1926. noiriel, Gérard, le creuset français. histoire de l’immigration xix-x x siècles, Seuil, París, 1988. olivesi, A., «Les Corses dans l’expansion française», en la méditerranée de 1919 à 1939, SvPEM, Niza, 1939. ol s s o n , Lars, «Labor Migration as a Prelude to World War I», the international migration review, vol. 30, No. 4, 1996, pp. 875-900. os o , Laura, «Bonnes et concierges espagnoles à Paris, immigration et rapports de domination de classe dans le secteur professionnel du service domestique», exils et migrations ibériques au x x e siècle, 2, 2006, pp. 241-269. ou A l i d , William, l’immigration ouvrière en France, SAPE, París, 1927. PAirAult, André, l’immigration organisée et l’emploi de la main-d’oeuvre étrangère en France, PUF, París, 1926. PA P A u l t , André, le rôle de l’immigration agricole étrangère dans l’économie française, Marcel Gïard, París, 1933. PAssAqui, Jean-Philippe, «Mobilisation des facteurs de production et coordination de l’activité industrielle aux usines Schneider du Creusot de 1914 à 1918», en FrIDENSON, Patrick et al., 2018, pp. 299-324. PerAles, José A., «Le voyage des Hirondelles navarraises et aragonaises en Soule», en do r n e l , Laurent dir., passages et Frontières en aquitaine, Presses de l’Université de Pau et des Pays de l’Adour, Pau, 2018, pp. 239-256. 1036 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo Pe r e i r A , víctor y ce A m A n o s , roberto, migrations et exils entre l’espagne et la France: regards depuis l’aquitaine et l’aragon, Cairn, Pau, 2015. Pe r e d A , Ignacio, corcheros españoles en el norte de África (1914-1956), UNED, Madrid, 2013, pp. 514-520. Pé r e z , Plàcid, la producció de teixits a sóller. de la manufactura a la indústria mecànica (segles x i v -x x ), rubines, Binissalem, 2014. Pe s t A ñ A , Ángel, lo que aprendí en la vida, Zero, Bilbao, 1973. Peyrouty, Charles, implantation de la main d’oeuvre dans le bassin aveyronnais, Université de Toulouse-Le Mirail, Toulouse [sd]. Pi c o t , Georg, politics of segmentation: party competition and social protection in europe, routledge, Nueva York, 2013. Pi t t A l u g A , Elena, «Notas sobre la emigración mallorquina a América a mediados del siglo x i x », les illes Balears i amèrica, UIB, Palma, 1992, pp. 345-353. Prost, Albert, l’immigration en Franche-comté, Jacques et Demontrond, Besançon, 1929, p. 120. ro s e n t A l , Paul-André, «Migrations, souveraineté, droits sociaux», annales. histoire, sciences sociales, 2, 2011, pp. 335-373. roudié, Philippe, «Bordeaux, port d’émigration lointaine (1865-1918)», revue historique de Bordeaux et du département de la gironde, 30, 1983, pp. 157188. rygiel, Philippe, destins immigrés: cher 1920-1980: trajectoires d’immigrés d’europe, Presses Universitaires Franche-Comté, Besançon, 2001. sá n c h e z -Al B o r n o z , Nicolás (comp.), rumbo a américa, gente, ideas y lengua, Colegio de México, México, 2006. sá n c h e z -Al o n s o , Blanca, «Those who left and those who stayed behind: Explaining emigration from the regions of Spain, 1880-1914», Journal of economic history, 60, 2011, pp. 730-755. sánchez-Alonso, Blanca, las causas de la emigración española, 1880-1930, Alianza Universidad, Madrid, 1995. sá n c h e z -Al o n s o , Blanca, los mitos de la emigración española, CEU San Pablo, Madrid, 2015. se n s i e r , Sophie, petite espagne– France – 2006 – 60 min. sh A r P e , Pamela ed., Women, gender and labour migration: historical and global perspectives, routledge, Londres-Nueva York, 2001. si e r r A , verónica, «’Puentes de papel’»: apuntes sobre las escrituras de la emigración», horizontes antropológicos, -07-01, vol. 10 (22), 2004, pp. 121-147. si l v e s t r e , Javier, «Temporary Internal Migrations in Spain, 1860-1930», social science history, 31, 4, 2007, pp. 539-574. smith, Timothy B., creating the Welfare state in France, 1880-1940, McGillQueen’s Press, Quebec, 2003. sô m m e , Axel, la lorraine métallurgique, Berger Levraull, París, 1930. https://doi.org/10.1387/hc.23135 1037 «Cuando éramos emigrantes». Españoles en Francia durante la Primera Guerra Mundial sugier, Fabrice, «La Première Guerre mondiale et le déclin du contrôle social dans les mines du Gard (1914-1922)», annales du midi, 103-194, 1991, pp. 215-230. tA u z i n -cAstellAnos, Isabelle, «Les agents d’émigration à Bordeaux», en tAuzin-cAstellAnos, Isabelle. (dir.), de l’émigration en amérique latine à la crise migratoire : histoire oubliée de la nouvelle-aquitaine au x i x ex x e siècle, Cairn, Pau, 2021. té m i m e , Émile, «Evolution et problèmes d’intégration d’une minorité étrangère. Les Espagnols dans le Sud-Est de la France de 1861 à 1936: étude spécifique du cas marseillais», ethnologie française, 3, 1977, pp. 245-253. te r s A -ro B i n , Danièle, Questions sociales dans le bassin de decazeville fin x i x e début x x e: l’usine de la Vieille montagne 1870-1920, Université de Toulouse-Le Mirail, Toulouse, inédito. tr e m P é , rolande, «Pour une meilleure connaissance de la classe ouvrière», en mélanges d’histoire sociale offerts à Jean maitron, L’Atelier, París, 1976, p. 258. tr e n t m A n n , Frank y fl e m m i n g , Just, eds., Food and conflict in europe in the age of the two World Wars, Palgrave Macmillan, Londres, 2006, pp. 49-64. vA l d o u r , Jacques, l’ouvrier espagnol, rousseau, París, 1919. vA l d o u r , Jacques, ouvriers parisiens d’apès-guerre, rousseau, París, 1919. vAndenBussche, robert, «Lille dans la main allemande», cahiers BruxelloisBrusselse cahiers, XLvI, 1, 2014, pp. 109-123. vernet, Antoine, «La gestion de la main-d’ouvre ouvrière durant la Première Guerre mondiale, la pratique d’une entreprise française moyenne en région stéphanoise», guerres mondiales et conflits contemporains, 3, 267, 2017, pp. 111-122. vidAlenc, Jean, la main d’oeuvre étrangère en France et la première guerre mondiale (1901-1926), Atemis, Munich, 1974, pp. 524-550. vi e r s , George, mauléon-licharre, la population et l’industrie: étude de géographie sociale urbaine, Bière, Burdeos, 1961. vi g n A , Xavier, «La restauration collective des ouvriers en France pendant la Grande Guerre», le mouvement social, 2, 247, 2014, pp. 47-63. vi l l A r e s , ramón, exilio republicano y pluralismo nacional. españa, 1936-1982, Pons, Madrid, 2021. vv. AA., historia general de la emigración española a iberoamérica, Historia 16, Madrid, 1992. Wi A m e , Berteaux I., «The Life History Approach to the Study of Internal Migration», oral history, 7, 1979, pp. 26-32. Wi n t e r , Jay (ed.), the cambridge history of the First World, CUP, CambridgeNueva York, 2013. Wi n t e r , Jay y ro B e r t , Jean-Louis eds., capital cities at War: paris, london, Berlin 1914-1919, CUP, Cambridge, 1997. 1038 historia contemporánea, 2023, 73, 1001-1038 Ángel Calvo Wo r l d BA n k gr o u P , moving for prosperity, global migration and labor markets, World Bank, Washington, 2018. yá ñ e z , César, la emigración española a américa, siglos x i x y x x , dimensión y características cuantitativas, Archivo de Indianos, Colombres, 1994. zo l B e r g , Aristide r. y Be n d A , Peter M., global migrants, global refugees, problems and solutions, Berghahn Books, Nueva York-Oxford, 2001. zo l l A , Daniel, «La situation agricole en France», revue des deux mondes, 40, 4, 1917, pp. 912-934. Datos del autor Ángel Calvo es doctor en Historia y profesor honorífico de la Universidad de Barcelona. Ha publicado numerosos libros —entre ellos, la Historia de Telefónica en dos volúmenes (2010 y 2016)—, y artículos en revistas nacionales e internacionales de reconocido prestigio. Sus líneas de investigación se centran en las telecomunicaciones, la transferencia de tecnología y la historia empresarial e industrial. También destaca su trabajo como director de tesis, revisor de trabajos para revistas nacionales e internacionales, miembro de consejos de redacción de publicaciones especializadas y asesor de medios de comunicación sobre temas de telecomunicaciones. Ha sido miembro del Consejo de la Societat Catalana d’Història de la Ciència i de la Tècnica desde su fundación y pertenece a varios grupos y asociaciones internacionales, como la vinculada a la European Science Foundation, el International Institute of Social and Economic Sciences, la Eurasia Business and Economics Society y la Sociedad Española de Historia Económica.