Integración socioeconómica de los inmigrantes en España
Abstract
[spa] La inmigración es un fenómeno clave en las sociedades de hoy en día. En este sentido, resaltaremos las teorías que tratan de explicarlo, situándolas en conexión con los movimientos migratorios más relevantes. Analizaremos la situación migratoria de los últimos años en España y mencionaremos el camino que han tomado las políticas que la regulan. Concluiremos con el análisis de los efectos socioeconómicos de la inmigración en España, haciendo especial énfasis en el perfil del inmigrante (nacionalidad, edad, sexo, destino demográfico, situación en el hogar y tasa de natalidad) y en la integración del mismo en el mercado de trabajo.
Full text
Doble Grado en ADE y Derecho Curso 2021/2022 INTEGRACIÓN SOCIOECONÓMICA DE LOS INMIGRANTES EN ESPAÑA Autora: Eneritz Esperilla Acuña Directora: Maria Begoña Eguía Bilbao, a 10 de febrero de 2022
ABSTRACT Immigration is a key phenomenon in today's societies. In this sense, the theories that try to explain it will be highlighted, placing them in connection with the most relevant migratory movements. We will analyse the migratory situation in Spain in recent years and the path taken by the policies that regulate it will be mentioned. We will conclude with an analysis of the socio-economic effects of immigration in Spain, placing special emphasis on the profile of the immigrant (nationality, age, sex, demographic destination, situation at home and birth rate) and their integration in the labour market. Key words: Migration theories. Spain. Immigration. Socio-demographic profile. Integration. Labour market. RESUMEN La inmigración es un fenómeno clave en las sociedades de hoy en día. En este sentido, resaltaremos las teorías que tratan de explicarlo, situándolas en conexión con los movimientos migratorios más relevantes. Analizaremos la situación migratoria de los últimos años en España y mencionaremos el camino que han tomado las políticas que la regulan. Concluiremos con el análisis de los efectos socioeconómicos de la inmigración en España, haciendo especial énfasis en el perfil del inmigrante (nacionalidad, edad, sexo, destino demográfico, situación en el hogar y tasa de natalidad) y en la integración del mismo en el mercado de trabajo. Palabras Clave: Teorías migratorias. España. Inmigración. Perfil sociodemográfico. Integración. Mercado de trabajo.
ÍNDICE DE CONTENIDO 1. INTRODUCCIÓN ........................................................................................................ 1 1.1. Interés en el tema elegido ........................................................................................... 1 1.2. Objetivos generales y específicos ................................................................................ 2 1.3. Metodología ................................................................................................................ 3 1.4. Estructura .................................................................................................................... 3 2. TEORÍAS MIGRATORIAS ¿SIRVEN PARA DAR UNA EXPLICACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS? UNA PERSPECTIVA A NIVEL INTERNACIONAL, EUROPEO Y ESPAÑOL ..... 4 2.1. Teorías migratorias ...................................................................................................... 4 2.1.1. La economía del equilibrio: el paradigma neoclásico. Las diferencias salariales como incentivo para emigrar .......................................................................................... 5 2.1.2. La lucha entre sectores sociales: los movimientos migratorios como factores estructurales en la Historia ............................................................................................. 8 2.1.2.1. Dual labour market theory y new economics of labour migration ................ 8 2.1.2.2. World-system theory ...................................................................................... 9 2.2. Movimientos migratorios: causas, efectos y contexto histórico .............................. 10 2.2.1. Por qué la gente migra y sus efectos .................................................................. 10 2.2.2. Principales movimientos migratorios ................................................................. 11 2.2.3. Contexto histórico europeo ................................................................................ 12 2.2.4. Contexto español ................................................................................................ 13 3. POLÍTICAS DE INMIGRACIÓN EN ESPAÑA ................................................................. 16 3.1. Siglo XX ...................................................................................................................... 16 3.2. Siglo XXI ..................................................................................................................... 18 3.2.1. Situación administrativa de los inmigrantes en España, ¿un indicador de integración? .................................................................................................................. 20 4. INMIGRACIÓN EN ESPAÑA ...................................................................................... 22 4.1. Actualidad .................................................................................................................. 22 4.2. Perfil sociodemográfico del inmigrante .................................................................... 25 4.2.1. Nacionalidad ....................................................................................................... 26 4.2.2. Edad y sexo ......................................................................................................... 30 4.2.3. Destino geográfico .............................................................................................. 33 4.2.4. Hogares ............................................................................................................... 35 4.2.5. Natalidad ............................................................................................................. 39 5. ¿CUÁL ES LA SITUACIÓN EN EL EMPLEO? COMPARATIVA ACTUAL ENTRE CIUDADANOS ESPAÑOLES E INMIGRANTES ....................................................................................... 40 5.1. Una breve referencia al modelo económico español ............................................... 40 5.2. Tasas de actividad, empleo y paro ............................................................................ 41 5.3. Sectores y ocupaciones: comparativa entre nacionales e inmigrantes .................... 42 6. CONCLUSIONES ....................................................................................................... 47 REFERENCIAS .............................................................................................................. 50
ÍNDICE DE GRÁFICOS Y TABLAS Gráfico 1: Saldo migratorio con el extranjero por año y país de nacimiento, independientemente de la nacionalidad ................................................................................. 23 Gráfico 2: Población extranjera inscrita en el padrón ............................................................. 25 Gráfico 3: Población extranjera en España por origen ............................................................ 26 Gráfico 4: Población extranjera procedente de Europa .......................................................... 27 Gráfico 5: Población extranjera procedente de Sudamérica ................................................... 28 Gráfico 6: Población extranjera procedente de América del Norte, Centroamérica y Caribe 28 Gráfico 7: Población extranjera procedente de África ............................................................. 29 Gráfico 8: Población extranjera procedente de Asia ............................................................... 29 Gráfico 9: Flujo de inmigración procedente del extranjero por año y edad (ambos sexos) ... 30 Gráfico 10: Flujo de inmigración procedente del extranjero por año y edad (hombres) ........ 31 Gráfico 11: Flujo de inmigración procedente del extranjero por año y edad (mujeres) ......... 31 Gráfico 12: Hogares en España según nacionalidad de sus miembros y tipo de hogar .......... 36 Gráfico 13: Régimen de tenencia de la vivienda en hogares exclusivamente españoles ........ 37 Gráfico 14: Régimen de tenencia de la vivienda en hogares mixtos (con españoles y extranjeros) .............................................................................................................................. 37 Gráfico 15: Régimen de tenencia de la vivienda en hogares exclusivamente extranjeros con todos sus miembros de la misma nacionalidad ....................................................................... 38 Gráfico 16: Régimen de tenencia de la vivienda en hogares exclusivamente extranjeros con todos sus miembros de distinta nacionalidad ......................................................................... 38 Gráfico 17: Tasa de natalidad en España según nacionalidad de la madre ............................. 39 Gráfico Agrupado 18: Ocupación por nacionalidad, sexo y ocupación (en miles de personas) .................................................................................................................................................. 45 Tabla 1: Permisos de residencia, empadronamiento y autorizaciones de trabajo de inmigrantes ............................................................................................................................... 21 Tabla 2: Población extranjera por nacionalidad y sexo en 2021 ............................................. 32 Tabla 3: Población de nacidos en el extranjero sobre la población total (porcentaje). Indicadores Urban Audit para conurbaciones ......................................................................... 34 Tabla 4: Tasas de actividad, empleo y paro por nacionalidad ................................................. 42 Tabla 5: Panorama de los inmigrantes en el mercado laboral español por sectores .............. 43
ABREVIATURAS ACNUR – Agencia de la ONU para los Refugiados CCAA – Comunidades Autónomas CCOO – Comisiones Obreras CEE – Comunidad Económico Europea Ed. – Edición Edits. – Editores EEUU – Estados Unidos EPA – Encuesta de Población Activa INE – Instituto Nacional de Estadística LO 4/2000 – Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social LO 7/1985 – Ley Orgánica 7/1985, de 1 de julio, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España LO 8/2000 – Ley Orgánica 8/2000, de 22 de diciembre, de reforma de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social PA – Población Activa pág. – Página págs. – Páginas RD 557/2011 – Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, tras su reforma por Ley Orgánica 2/2009 RG – Régimen General RLCUE – Régimen de Libre Circulación UE TFG – Trabajo de Fin de Grado UE – Unión Europea UGT – Unión General de Trabajadores
1 | P á g i n a 1. INTRODUCCIÓN 1.1. Interés en el tema elegido “… y cuantas más personas más mentes hay para descubrir nuevos depósitos y aumentar la productividad, con materias primas como con todos los otros bienes… En realidad, la tecnología mantiene creando nuevos recursos, de manera que la mayor restricción sobre la capacidad humana para disfrutar de minerales de forma ilimitada, energía y otras materias primas a precios aceptables es el conocimiento” (Simón (1981, págs. 221-222), citado por Walteros, 2010, pág. 87). Ciertamente, las migraciones han sido, son y serán una cuestión fundamental para cualquier sociedad de este planeta. En efecto, “los movimientos de población tanto al interior como por fuera de un país, constituyen una de las cuestiones que más atención ha recibido de los estudiosos de las Ciencias Sociales” (León, 2005, pág. 60). Se calcula que en 2019 había alrededor de 272 millones de migrantes en el mundo, lo que equivalía al 3,5% de la población mundial. El 52% eran hombres y el 48% mujeres. Además, casi el 70% de los migrantes lo eran por motivos laborales, cuestión coherente con que Estados Unidos (EEUU) fuera el principal país de destino (Organización Internacional para las Migraciones, 2019, págs. 21-24). ¿Qué proceso mental ocurre en la mente del ser humano para tomar la decisión de dejar su residencia para instalarse en otro lugar? El migrante baraja distintas opciones, entre las que están, indudablemente, mejorar su calidad de vida, en términos económicos, en el país de destino. No obstante, la consideración de otras razones, que nada tienen que ver con el aspecto laboral, también son frecuentes, como son la huida del país de origen a causa de la violencia y el conflicto. En concreto, en 2018, la población mundial de refugiados ascendió a 25,9 millones (ibídem, pág. 4). La decisión por parte del migrante de dejar el país de origen no deja este inalterado. De hecho, la huida de personas de su residencia habitual provoca una reducción en el capital humano y financiero y origina, en ocasiones, situaciones de “desestructuración familiar”; no obstante, también genera riqueza, en términos económicos, gracias a las remesas que llegan desde el país de destino (Walteros, 2010, pág. 88).
2 | P á g i n a En cuanto a las consecuencias que los flujos migratorios ostentan en destino, encontramos “la generación de riqueza”, “las contribuciones fiscales”, “la generación de empleo”, “el cambio en la demografía” o “el enriquecimiento cultural” (ibídem, págs. 86-88). En este TFG nos hemos centrado en algunas de las consecuencias que la inmigración produce en nuestro país, en términos de integración socioeconómica. En concreto, lanzamos la pregunta que causó en nosotros un interés especial, y que fue el motor para iniciar esta investigación: ¿Qué efectos, en términos sociales y económicos, presenta la inmigración en España? Pues bien, siendo unos apasionados de las Ciencias Sociales y encontrando las migraciones como una fuente de desarrollo y progreso, veíamos imperiosa la realización de esta investigación. De hecho, España se encontraba en 2019 entre los primeros 20 países de destino de migrantes (Organización Internacional para las Migraciones, 2019, pág. 28). Consideramos que la inmigración que España ha recibido en las últimas dos décadas ha contribuido de manera significativa a la consecución de una sociedad multicultural, al mismo tiempo que ha favorecido el crecimiento económico. 1.2. Objetivos generales y específicos Siendo la inmigración una realidad en España, este TFG tiene como objetivos generales proyectar el panorama actual del fenómeno en nuestro país, en términos socioeconómicos, así como servir de reflexión e inspiración para futuras políticas legislativas en la materia. Concretamente, pretendemos plasmar en nuestro estudio las siguientes cuestiones: - Ofrecer un panorama general sobre las teorías migratorias existentes para interrelacionarlas con los movimientos migratorios en España. - Analizar de manera sucinta los principales movimientos migratorios a nivel internacional, comunitario y español. - Exponer la trayectoria de las políticas migratorias en España para poder entender la realidad actual en la materia. - Analizar la integración socioeconómica de los inmigrantes en España, atendiendo a: o El perfil del inmigrante, atendiendo a su nacionalidad, edad, sexo, ubicación geográfica, situación en el hogar y tasa de natalidad.
3 | P á g i n a o La incorporación del inmigrante en el mercado laboral español, destacando los sectores y las principales ocupaciones en las que se ubica, haciendo especial referencia a la comparativa de este con el nacional. 1.3. Metodología La metodología que hemos seguido en este TFG se divide en tres bloques: - Investigación y búsqueda de referencias y lectura. Para la realización de este TFG han sido necesarios dos meses de investigación y búsqueda de referencias y lectura intensiva de las mismas. Tras detectar numerosas fuentes, hemos realizado un cribado de las mismas para recopilar las más interesantes para nuestro TFG. - Recopilación de datos y estadísticas y análisis. Nuestras principales fuentes de datos han sido el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Informe sobre la Inmigración en España del Consejo Económico y Social (órgano consultivo del Gobierno) y los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) (organismo autónomo adscrito al Ministerio de Trabajo y Economía Social). Todos los datos y estadísticas que hemos extraído de estas bases, los hemos exportado a Excel para calcular las tasas y variaciones correspondientes, así como para elaborar personalmente todos los gráficos y tablas del presente TFG. - Redacción y revisión del TFG. Tras el estudio de las referencias y llevado a cabo el análisis de datos, hemos procedido a la redacción del presente documento. Tratando de explicar y plasmar de manera clara todos los conceptos interiorizados, hemos intentado otorgarle una redacción personal al TFG. A continuación, hemos revisado el texto para realizar las correcciones necesarias, tanto sustantivas, como de forma, con el objetivo de darle al TFG un aspecto uniforme, coherente y cohesionado. 1.4. Estructura En cuanto a la estructura de nuestro TFG, este se presenta en la forma que sigue: el segundo epígrafe está enteramente dedicado a las teorías y movimientos migratorios. En concreto, se han seleccionado las más útiles, primero, para explicar los principales movimientos migratorios internacionales habidos hasta la actualidad; segundo, para aclarar el fenómeno a nivel europeo; y, tercero, para darle sentido a las migraciones ocurridas en España. El tercer epígrafe es fundamental para entender el porqué del rumbo que han tomado las migraciones
4 | P á g i n a en España. En el cuarto epígrafe nos centramos en el perfil del inmigrante en España (su nacionalidad, edad, sexo, destino geográfico, situación en el hogar y tasa de natalidad). El quinto epígrafe hace referencia a la situación de los inmigrantes en el mercado de trabajo español, en términos de tasa de actividad, empleo y paro, y se comentan los sectores y ocupaciones que este colectivo ocupa, realizando una comparativa con los trabajadores nacionales. En el último apartado se presentan las principales conclusiones. Antes de comenzar, debemos realizar varias puntualizaciones. Consideramos que un inmigrante es la persona que ha nacido en el extranjero y que reside habitualmente en España (normalmente, más de un año), conforme al padrón municipal respectivo. Se opta por el criterio de “país de nacimiento”, en vez de la nacionalidad, porque en España existen numerosos inmigrantes que, siendo extranjeros, han obtenido la nacionalidad española gracias a las políticas legislativas que se han ido adoptando en las últimas dos décadas. Se estima, en concreto, que alrededor del millón de personas en España han obtenido la nacionalidad desde el año 2009 (Consejo Económico y Social, 2019, pág. 89). Por otro lado, cuando hablemos de extranjeros residentes, debemos ser cautelosos. En esos casos, haremos referencia a las personas con nacionalidad distinta a la española que residen legalmente en nuestro país, independientemente de haber nacido en España o no. Por tanto, los datos que presentemos, en ocasiones, pueden estar infrarrepresentados porque la inmigración ilegal es, y será, una realidad en España. Debido a los procesos administrativos dilatados y la actuación, en la práctica, permisiva de los gobiernos para con la inmigración ilegal, se calcula que, en 2005, en torno a 1,4 millones de personas residían irregularmente en nuestro país, siendo estos la mitad de los inmigrantes de entonces (Ambrosini, 2018, pág. 76). Con las regularizaciones habidas en los años posteriores, las estancias irregulares se han reducido significativamente, aunque en el año 2018, la cifra de situaciones de irregularidad detectadas rondaba los 50.000 casos (Consejo Económico y Social, 2019, págs. 63-64). 2. TEORÍAS MIGRATORIAS ¿SIRVEN PARA DAR UNA EXPLICACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS? UNA PERSPECTIVA A NIVEL INTERNACIONAL, EUROPEO Y ESPAÑOL 2.1. Teorías migratorias Adelantamos desde este momento que ninguna de las teorías migratorias que exponemos en este TFG explica en su totalidad las causas, razones y motivaciones de las migraciones. No
11 | P á g i n a Por lo que respecta a los efectos de las migraciones, tanto en el país de origen como en el país de destino, son notorios. Las migraciones alteran en ambos casos la composición poblacional y la presión demográfica, modifican los niveles de ocupación en el mercado laboral y transforman, innovan o diversifican los sectores de actividad laboral (ibídem, págs. 86-88). En el país de destino –y en contra de varios prejuicios– la inmigración fomenta el crecimiento económico, así como aporta al grueso de las arcas del Estado. Además, en el ámbito cultural, supone un enriquecimiento. 2.2.2. Principales movimientos migratorios Comenzamos apuntando algo obvio: la migración es un factor intrínseco del ser humano, las personas emigran continuamente y lo han hecho desde tiempos inmemoriales. Sin embargo, nos llama la atención que a las migraciones pasadas no se les atribuía la connotación ideológica –habitualmente negativa– que sí solemos atribuir a las migraciones de hoy día. Y es que actualmente el fenómeno migratorio depende de múltiples factores añadidos de los que no dependían las migraciones pasadas, entre ellos las políticas de los Estados modernos. Tengamos en cuenta, por ejemplo, que hasta 1914 las migraciones apenas estaban reguladas, cuestión que cambia radicalmente entrado el siglo XX (Castles, de Haas, & Miller, 2014, págs. 84-100). Teniendo en cuenta el cambio en la regulación de las migraciones a principios del siglo XX, apuntamos a una clasificación de las migraciones históricas que nos resulta bastante ilustrativa. Veremos que el primer periodo al que hacemos referencia es la época que permitió el desarrollo de las economías y, en cambio, el segundo periodo alude a la consolidación del capitalismo (Azpuru, 2017, págs. 31-35). - Primer periodo: las numerosas migraciones habidas desde principios del siglo XIX y hasta la Primera Guerra Mundial que, en términos relativos, son más significativas que las migraciones actuales. En este periodo alrededor de 60 millones de personas emigraron desde Europa a América del Norte y del Sur, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica, en respuesta a la demanda de mano de obra de los países receptores. - Segundo periodo: las migraciones habidas a partir de la Segunda Guerra Mundial, caracterizadas por la oferta de trabajo y debidas en gran parte a la globalización. En términos absolutos, nos encontramos con migraciones superiores a las migraciones
12 | P á g i n a habidas en el primer periodo, aunque no en términos relativos. En este periodo, numerosas personas procedentes de América, África y Asia emigraron al norte y oeste de Europa. Las políticas legislativas reguladoras de las migraciones difieren en ambos periodos. El primer periodo se caracterizó por la ausencia de normativa restrictiva de la llegada de migrantes, y ello iba unido a unos costes de viaje elevados. En cambio, en el segundo periodo (a partir de la década de los 70) aumentan las políticas restrictivas de inmigrantes, al mismo tiempo que se fomenta el comercio debido a la globalización (por su parte, los costes de transporte se reducen) (ibídem, págs. 31-34). En este sentido, destacamos como acontecimientos históricos tomadores del rumbo de las migraciones a partir del siglo XIX la transición demográfica que comienza a finales del siglo XVIII, el crecimiento de Europa desde el siglo XVI, la liberación de los esclavos en EEUU, la Revolución Industrial del siglo XIX, la caída del sistema monetario internacional de BrettonWoods en 1971 y la primera crisis del petróleo de 1973, entre otros. Destacamos en este punto que la teoría migratoria neoclásica a la que antes hacíamos referencia explica precisamente el movimiento migratorio internacional experimentado a partir de la Segunda Guerra Mundial. Tengamos en cuenta que fue a partir de este momento cuando se produjo un potente crecimiento económico global caracterizado por el comercio internacional, por lo que es lógico que la primera de las teorías migratorias se centrara en las razones económicas que antes hemos detallado. 2.2.3. Contexto histórico europeo A partir de las crisis económicas de 1846 y 1848 la emigración europea creció considerablemente, pero fue a principios del siglo XX y hasta la Primera Guerra Mundial cuando ese crecimiento se convirtió en exponencial. EEUU fue el principal receptor de europeos (sobre todo ingleses, irlandeses, alemanes e italianos), pero América del Sur, Canadá o Australia también se convirtieron en países receptores. Nos parece interesante que el perfil del emigrante europeo se circunscribía a hombres jóvenes, lo que trajo como consecuencia que la tasa de envejecimiento y de población femenina en Europa creciera considerablemente. Gracias a la recepción de esta mano de obra, la economía del continente americano creció significativamente (ibídem, págs. 35-36).
13 | P á g i n a ¿Cuáles fueron los factores que hicieron a la población europea emigrar? A nuestro juicio, la razón fundamental fue el incentivo que en los destinos se presentaba, de naturaleza económica. Pero también hubo factores geográficos y culturales que guiaron las migraciones, como así se refleja en que españoles y portugueses partieran hacia América del Sur, y fueran los ingleses los que emigraran en mayor medida a América del Norte. No obstante, a partir de finales del siglo XX los principales países emigrantes se convirtieron en países receptores. Los países del oeste de Europa eran el caldo de cultivo de las economías capitalistas en desarrollo, por lo que la economía estaba en crecimiento y existía una demanda de trabajo extranjero, que persistió incluso después de la crisis del petróleo. Por otro lado, en los países europeos bajo el comunismo, localizados en Europa central y del Este, las migraciones permanecían bajo fuerte control político. En este contexto, los países del sur de Europa (España, Italia y Portugal) fueron en una primera instancia los países de los que partieron trabajadores hacia las principales economías europeas en crecimiento, como Alemania, Francia o Inglaterra. Marruecos, Túnez y Turquía también aportaron mano de obra al oeste europeo. Otras motivaciones para emigrar fueron la reunificación familiar a partir de los 70 o la búsqueda de asilo. Es de destacar, asimismo, el retorno de exiliados a sus países de origen, que habían emigrado a consecuencia de regímenes dictatoriales (por ejemplo, emigrantes españoles debido al régimen franquista). Reseñamos también, la vuelta de millones de alemanes a su país después de la Segunda Guerra Mundial, que volvían de Polonia y Checoslovaquia (Kupiszewski, 2013, págs. 65-67). En Europa del Este, factores políticos como la invasión de Hungría por parte de los soviéticos o la invasión de Checoslovaquia por la armada del Pacto de Varsovia propiciaron asimismo nuevos flujos de migraciones, con motivos distintos a los de naturaleza laboral que fundamentaban los movimientos migratorios en las economías del oeste europeo. 2.2.4. Contexto español Es conocido que el desarrollo económico en España se produjo en época más tardía que en el resto del continente europeo, lo que ha supuesto que hasta las últimas dos décadas del siglo XX no haya sido considerado como un Estado de destino para los inmigrantes. Tanto es así que
14 | P á g i n a hace veinte años España era preferentemente un país emigrante y ostentaba uno de los stocks de migrantes más reducidos de Europa y del mundo. En concreto, a comienzos del siglo XX la crisis de la agricultura española supuso un impulso para la salida de trabajadores españoles a América del Sur (Garcés-Mascareñas, 2012, pág. 109). No obstante, como sabemos, la neutralidad que España expresó en la Primera Guerra Mundial se materializó en una paralización de la emigración, al convertirse el país en proveedor de bienes básicos y aumentar la demanda de trabajo interna. En el periodo de la Guerra Civil (1936-1939) y la posguerra, exiliados españoles se refugiaron principalmente en Francia, pero también en América del Sur. Esta vez los motivos de la emigración eran políticos y no económicos (ibídem, pág. 106). Fue tras la Segunda Guerra Mundial cuando se inició nuevamente la emigración de trabajadores españoles a América Latina, primero (años 50), y al Este de Europa (años 60 y 70), tras haber experimentado el país el comienzo de la transición hacia un país industrializado. También hubo movimientos migratorios internos debido al cambio en la estructura del mercado de trabajo español, existiendo un trasvase de trabajadores del entorno rural a las Comunidades Autónomas (CCAA) donde se centraba la industrialización (Madrid, Barcelona y País Vasco). Destacamos que, a mediados de los años 80, España pasó de ser un país preferentemente emigrante a inmigrante. En el mercado de trabajo se produjo una dualidad: existían sectores de alta y baja productividad (zonas rurales e industriales). En este periodo, España necesitaba mano de obra flexible y barata, que comenzó a cubrirse con trabajadores extranjeros. La teoría de la dual labour markets cobra sentido en este periodo, pues los trabajadores nacionales aspiraban a trabajos más cualificados, produciéndose la segmentación en el mercado que antes hemos detallado. Comentado lo anterior, la entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE) en el año 1986 dio paso a la participación del país en el comercio internacional, lo que implicó, inexorablemente, su desarrollo económico y social, consolidándose como una economía moderna. En este periodo se intensificó la recepción de trabajadores inmigrantes en España. En concreto, en 1995 el 70,8% de los trabajadores inmigrantes con permiso de trabajo se concentraban en el sector del servicio doméstico, hostelería, servicios al por menor y
15 | P á g i n a construcción (ibídem, pág. 112). Los trabajadores procedentes de Marruecos y África representaban alrededor del 95% en la agricultura y el 78% en la construcción, mientras que los procedentes de Filipinas y República Dominicana ocupaban el sector doméstico. Eran los procedentes de Marruecos, Latinoamérica y China los trabajadores en hostelería (Azpuru, 2017, pág. 72). Entrado el siglo XXI, la tasa de desempleo había caído con respecto a años anteriores, muchas mujeres ya se habían incorporado al mercado de trabajo y la tasa de natalidad se había reducido desde 1976. Debido a estos factores, más de la mitad de los nuevos puestos de trabajo fueron cubiertos por trabajadores inmigrantes. No obstante, el perfil de inmigrante que llegaba a España era diferente. Los trabajadores nacionales aspiraban a trabajos más cualificados y se produjeron vacantes de mano de obra en los trabajos que rechazaban los españoles. En este sentido, posiblemente, la razón por la que, actualmente, el inmigrante que viene a España trabaja en puestos de no muy alta cualificación es que la demanda de trabajo se concentra en puestos que responden a esa circunstancia. En el periodo 1985-2000 el número de inmigrantes residentes legalmente en España aumentó significativamente, de 250.000 a 900.000, concretamente. Los países de los que procedían los inmigrantes eran Marruecos, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Portugal, Ecuador, Italia y China (Garcés-Mascareñas, 2012, pág. 112). La variedad de procedencia de los migrantes se unía a la diversidad de las culturas y religiones que caracterizaban a cada uno de los países de origen. Por su parte, lo característico del periodo 2000-2007 es la inmigración procedente de los nuevos países del Este que entran en la UE y de Latinoamérica. En cuanto a la población asiática y africana, esta sigue aumentando en términos absolutos, pero no relativos. En el año 2006, la mayoría de los trabajadores inmigrantes se localizaban en el sector servicios, construcción, industria y agricultura, siendo los hombres los que se ubicaban en la construcción, mayoritariamente, y las mujeres en el sector servicios. En el caso de estas últimas, se situaban en más de la mitad de los casos en empleos domésticos (en concreto, eran mujeres latinoamericanas procedentes de Ecuador, Bolivia y Perú) (ibídem, pág. 115).
16 | P á g i n a 3. POLÍTICAS DE INMIGRACIÓN EN ESPAÑA El contexto español explicado en el epígrafe anterior no puede entenderse sin hacer una referencia a las políticas migratorias. Debemos destacar la importancia, al menos, de la trayectoria que han seguido las políticas de inmigración en nuestro país. Creemos profundamente que los flujos migratorios y, en definitiva, la decisión de partir del país de origen, así como la integración de la población inmigrante en la sociedad de destino, están condicionadas por las políticas de inmigración que en el país de destino se decidan adoptar. Trataremos de responder a las siguientes cuestiones: ¿Son políticas favorables a la acogida de inmigrantes? ¿Son restrictivas y se caracterizan por el control de los flujos migratorios? En efecto, Suárez (2018, pág. 108) afirma que “La ley de inmigración es uno de los principales instrumentos en materia de integración de inmigrantes. Fija derechos y deberes de la población extranjera en España”. 3.1. Siglo XX En lo que a las políticas de control de la inmigración se refiere, estas no llegaron hasta la década de los 70, pues hasta entonces únicamente se habían hecho esfuerzos legislativos por controlar la salida de nacionales. Por ejemplo, a partir de 1920 se intensificó el control de la emigración hacia Latinoamérica. Otro ejemplo de ello es el control de la emigración hacia Europa del Este en la dictadura franquista. En concreto, se trató de restringir la salida de españoles de baja productividad y poco cualificados que eran fieles al dictador (GarcésMascareñas, 2012, pág. 116). Ya después de la muerte de Franco y acontecida la Transición, comenzó a ser regulada la inmigración. Un ejemplo del poco control que había sobre la inmigración en España es, por ejemplo, la eliminación después de 1959 del visado para inmigrantes procedentes de Europa del Este, América y África del Norte. Incluso después de introducir en 1968 el permiso de trabajo como condición sine qua non para trabajar legalmente en el país, perduraba la inmigración ilegal sin persecución de la misma (ibídem, pág. 117). Curioso es que las primeras medidas legales tomadas fueran en la dirección de distinguir entre la procedencia de los inmigrantes: los que procedían de países que habían sido colonias españolas (excepto Marruecos), Andorra y Portugal, frente a los que procedían del resto de países. También lograron los inmigrantes latinoamericanos y filipinos los mismos derechos
17 | P á g i n a laborales que los ciudadanos españoles, a los que no les era requerido un permiso de trabajo (ibídem). Como no podía ser de otro modo, la Constitución Española de 1978 instauró la democracia en España y, por consiguiente, nuestro país ratificó el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966, la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 y el Convenio Europeo de Derechos Humanos de 1950. Este marco normativo es la base de la garantía de los derechos de toda índole de la población inmigrante. Con la entrada de España en la CEE en 1986, la entrada en vigor de una norma con rango de ley que armonizara la regulación de la inmigración habida hasta el momento se hacía necesaria. En este contexto, entró en vigor la Ley Orgánica 7/1985, de 1 de julio, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España (LO 7/1985), actualmente derogada. La citada ley era muy restrictiva con la entrada y residencia de los inmigrantes, así como otorgaba derechos de expulsión de los mismos del territorio nacional. Cabe destacar que una vez España entró en la CEE, estas restricciones no se aplicaban a los ciudadanos comunitarios. Lo más destacable que introdujo la ley es que se comenzó a perseguir la inmigración ilegal, por lo que muchas personas que ya residían y trabajaban en España, y a las que no se les había solicitado ningún permiso de trabajo para entrar, se convirtieron en inmigrantes ilegales. Este fue un periodo, en definitiva, de criminalización de la inmigración, tanto legal como ilegal. Debemos destacar que existió una reivindicación de los derechos humanos de los inmigrantes desde la sociedad civil y la clase política. En consecuencia, se comenzó a regularizar a los inmigrantes ilegales, permitir la reunificación familiar e incluso instaurar el permiso de residencia permanente en 1996. Sin embargo, las presiones desde Bruselas no tardaron en llegar: exigían a España mano dura en sus fronteras. Debemos tener en cuenta que la inmigración siempre ha sido una cuestión polémica en la Unión Europea (UE) y de difícil consenso. De hecho, es una materia que se ha ligado más a la seguridad de los Estados que al ámbito de la integración de la comunidad inmigrante (Rodríguez, 2014, pág. 87). Una materialización de estas políticas en España es el requerimiento de visado que se comenzó a solicitar desde la década de los 90 a países como Marruecos, Túnez y Argelia, y a países latinoamericanos años más tarde.
18 | P á g i n a 3.2. Siglo XXI Ya en el siglo XXI entra en vigor la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social (LO 4/2000). Las restricciones a la inmigración que incorporaba esta nueva ley, en sus inicios, eran mucho más laxas que la LO 7/1985. Con la nueva normativa se permitía la reunificación familiar y se equiparaban prácticamente los derechos de los inmigrantes que residían legalmente en España con los de los nacionales. No obstante, dos meses más tarde un cambio de gobierno dio lugar a la reforma de la ley. La Ley Orgánica 8/2000, de 22 de diciembre, de reforma de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social (LO 8/2000), volvía a la restricción de la inmigración que caracterizaba las primeras políticas (a los inmigrantes ilegales se les restringían derechos fundamentales como el de manifestación, asociación, reunión y huelga). 3 Tengamos en cuenta, además, que el Tribunal Constitucional declaró la inconstitucionalidad de algunos preceptos de la LO 8/2000 en su Sentencia nº 236/2007, de 7 de noviembre por considerar que los derechos fundamentales de manifestación, reunión y asociación no podían ser negados a los extranjeros. La Sentencia hace un recorrido por la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que merece ser contemplada. En lo que al ámbito laboral se refiere, los gobiernos del comienzo del siglo XXI (PP y PSOE) firmaron acuerdos con países latinoamericanos y africanos para contratar a inmigrantes desde sus países de origen. Además, surgió el sistema de cuotas de contratación (por sector y provincia) de trabajadores inmigrantes. Sin embargo, el sistema de pactos con los países de origen no funcionó adecuadamente y el sistema de cuotas derivaba en la contratación de trabajadores inmigrantes que ya habían llegado a España. Por ello, los resultados de la gestión política se materializaron en una paradoja: la única forma de trabajar legalmente en España era entrar en el país ilegalmente (Garcés-Mascareñas, 2012, pág. 129). 3 Años después, se intensificaron las sanciones contra la inmigración ilegal con la Ley Orgánica 14/2003, de 20 de noviembre, de Reforma de la Ley orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, modificada por la Ley Orgánica 8/2000, de 22 de diciembre; de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local; de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, y de la Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal (Consejo Económico y Social, 2019, pág. 95).
19 | P á g i n a A partir de 2004 se produce una integración de la temática de la inmigración en el debate público. Además, se iniciaron los desarrollos reglamentarios de las leyes orgánicas. En concreto, se adecuó el ya existente “Régimen General”. Con este sistema, por sector profesional y provincia, se proponía una lista de puestos de trabajo (“catálogo de puestos de trabajo de difícil cobertura”) que eran cubiertos por inmigrantes residentes fuera de España y con el visado aprobado. En este sentido, fueron muy relevantes las redes de contactos que se habían creado entre los inmigrantes que ya residían en España y sus países de origen. Tras unos años de inmigración, ahora era posible comenzar a contratar desde los países de origen. Estas políticas se enmarcan en el ámbito de la integración de la población extranjera en nuestro país (Rodríguez, 2014, pág. 100). Sin embargo, es conocida la crisis que sufre nuestro país en el periodo 2008-2012. Esta época se caracterizó por un fuerte crecimiento del desempleo y recesión de la economía. Estas circunstancias tuvieron, en efecto, una repercusión en las políticas de inmigración. Y es aquí cuando merece ser citada la Ley Orgánica 2/2009, de 11 de diciembre, de reforma de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social. Esta reforma incorporó avances para la población inmigrante en lo relativo a sus derechos fundamentales (se les reconocieron los que anteriormente se les habían negado), otorgó el derecho a la educación en términos muy beneficiosos, así como el derecho a la asistencia jurídica gratuita. Uno de los retrocesos de la ley es que restringía los miembros que podían beneficiarse de la agrupación familiar. Además, resulta llamativo que aumentaron las sanciones por infracciones de la normativa de extranjería (ibídem, pág. 103). También se aprueba en este periodo el Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, tras su reforma por Ley Orgánica 2/2009 (RD 557/2011). Es destacable que durante las dos legislaturas socialistas (2004-2008 y 2008-2011) existió una colaboración conjunta del gobierno de entonces con los sindicatos más consolidados en España, Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO). UGT había mantenido en los primeros años de regularización masiva de inmigrantes una posición restrictiva, entendiendo que tales regularizaciones debían condicionarse a la existencia de un contrato de trabajo. CCOO, por su parte, apoyaba que las regularizaciones no debían
20 | P á g i n a condicionarse a ningun requisito (Suárez, 2018, págs. 103-105). Entidades como Cáritas y CEAR, como también diversas asociaciones de inmigrantes, tuvieron una influencia decisiva en las decisiones políticas de la segunda legislatura del gobierno socialista. Por último, nos gustaría compartir una consideración de Suárez (2018, págs. 115-116): “Es evidente que en la legislación española existe una discriminación positiva hacia la población latinoamericana, que puede constatarse por una normativa más favorable a su integración en la sociedad española (un ejemplo entre otros muchos puede ser el acceso a la nacionalidad española con dos años de residencia legal) y está muy presente en el discurso político que lo justifica por el pasado común, la cultura y la lengua compartida. Normalmente, no es común escuchar que ese trato favorable tiene relación con los intereses económicos de España en Latinoamérica (…)”. 3.2.1. Situación administrativa de los inmigrantes en España, ¿un indicador de integración? La normativa más relevante actualmente aplicable para regular la situación administrativa de los inmigrantes no comunitarios en España son la LO 4/2000, el RD 557/2011 y la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización. Estas personas están sujetas a determinados requisitos de entrada, estancia y residencia, que se enmarcan en el Régimen General (RG). Los ciudadanos comunitarios, los ciudadanos de los Estados miembros parte del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo (Noruega, Islandia y Liechtenstein) y los ciudadanos de la Confederación Suiza, se encuentran sujetos al Régimen de Libre Circulación UE (RLCUE). La diferencia fundamental entre ambos es que, el segundo de ellos, el RLCUE, también es aplicable a los familiares (incluidas las parejas inscritas en un registro público o las parejas de hecho) de los ciudadanos comunitarios, de otros Estados parte en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo o de Suiza. Una forma de observar la efectiva integración social de la población inmigrante en España es analizando los datos de las personas sujetas al RG en comparación a las personas que se encuentran sujetas al RLCUE. Mientras casi la totalidad de los chinos se encuentran sujetos al RG, encontramos personas de nacionalidad colombiana, venezolana y marroquí a los que se les aplica el RLCUE en porcentajes del 42%, 32% y 8%, respectivamente. Esto es consecuencia
27 | P á g i n a italianos y alemanes también están muy presentes, ascendiendo a dicha fecha a 252.008 y 111.937, respectivamente. Merece la pena también mencionar que, a pesar de que Reino Unido ya no pertenece a la UE, existen 262.885 residentes británicos en nuestro país en 2020. Además, observamos una tendencia creciente en el periodo 2008-2020. Gráfico 4: Población extranjera procedente de Europa Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Demografía y población. Estadística de migraciones). Sin embargo, debemos tener en cuenta que a los ciudadanos no comunitarios no se les aplica el RLCUE. Por eso, nuestro análisis a partir de ahora se centrará en la población a la que se le aplica la LO 4/2000. Dentro de la población extranjera procedente de Sudamérica, que equivale a un 20,68% del total de la población extranjera y a un 2,37% del total de la población residente en España en 2020, nos encontramos un aumento considerable de las personas con nacionalidad venezolana (ver Gráfico 5). Si en 2008 los venezolanos representaban alrededor de un 5% de la población extranjera procedente de Sudamérica, en 2020 suponen alrededor del 20%. También la llegada de personas procedentes de Colombia ha aumentado en el periodo 20080% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 2020 2018 2016 2014 2012 2010 2008 Bélgica Bulgaria Dinamarca Finlandia Francia Irlanda Italia Países Bajos Polonia Portugal Alemania Rumanía Suecia Lituania Otro país de la Unión Europea sin España Reino Unido Noruega Suiza Ucrania Moldavia Rusia Otro país del resto de Europa
28 | P á g i n a 2020. Detectamos, no obstante, una reducción en las personas con nacionalidad boliviana, brasileña, chilena, ecuatoriana y paraguaya. Gráfico 5: Población extranjera procedente de Sudamérica Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Demografía y población. Estadística de migraciones). Se aprecia, además, un importante aumento de la población extranjera procedente de Honduras y Nicaragua, mientras los procedentes de México y República Dominicana se han reducido considerablemente (Ver Gráfico 6). En concreto, los procedentes de América del Norte y Central y Caribe, suponen en 2020, un 1,37% y 6,55% del total de la población extranjera residente en España, respectivamente. Gráfico 6: Población extranjera procedente de América del Norte, Centroamérica y Caribe Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Demografía y población. Estadística de migraciones). 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 2020 2018 2016 2014 2012 2010 2008 Argentina Bolivia Brasil Colombia Chile Ecuador Paraguay Perú Uruguay Venezuela 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 2020 2018 2016 2014 2012 2010 2008 Estados Unidos de América México Canadá Cuba Honduras Nicaragua República Dominicana
29 | P á g i n a En cuanto a la población africana, que supone un 21,96% del total de la población extranjera y un 2,52% del total de la población residente en España en 2020, se observa que sigue predominando Marruecos como país de procedencia de los inmigrantes (ver Gráfico 7). Existe, sin embargo, una disminución de la población procedente de Guinea Ecuatorial y Nigeria. Gráfico 7: Población extranjera procedente de África Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Demografía y población. Estadística de migraciones). Finalmente, haciendo una breve referencia a la población extranjera procedente de Asia, que supone un 9,20% del total de la población extranjera residente en España en 2020, en el Gráfico 8 se aprecia una tendencia al alza de la población pakistaní, india y bangladesí. Se reduce, no obstante, la llegada de población china. Gráfico 8: Población extranjera procedente de Asia Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Demografía y población. Estadística de migraciones). 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 2020 2018 2016 2014 2012 2010 2008 Argelia Gambia Ghana Guinea Guinea Ecuatorial Mali Marruecos Mauritania Nigeria Senegal Otro país de África 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 2020 2018 2016 2014 2012 2010 2008 Bangladesh China Filipinas India Pakistán
30 | P á g i n a 4.2.2. Edad y sexo Como podemos comprobar en los Gráficos 9, 10 y 11, el pico máximo en la edad de los inmigrantes se sitúa en la franja de 20 a 36 años para ambos sexos en todos los periodos. No obstante, y si analizamos una franja de edad más amplia, la práctica totalidad de la población extranjera tiene entre 18 y 64 años en todos los periodos, lo que nos advierte que estás personas están en edad de trabajar y forman parte del mercado de trabajo. Es cierto, además, que esa franja de edad ha aumentado desde 2013, cuando observábamos que la mayor parte de los inmigrantes se concentraba en la franja de 20 a 24 años. Advertimos en los años 2017 y 2019 que la llegada de inmigrantes aumenta para todas las edades, incluso en la franja de 40-70 años. Si se tiene en cuenta el sexo, en lo que a los hombres respecta, apreciamos un aumento considerable para todas las edades. Como hemos dicho, el pico máximo de la franja de edad mayoritaria tiende a irse hacia la derecha del Gráfico 10. Y respecto a las mujeres, observamos que para todos los periodos destacados las edades se estrechan más que en el caso de los hombres. En concreto, mientras que en el año 2008 la inmigración femenina supuso el 48,2% del total, es del 51,1% en 2017. Una explicación a este fenómeno puede ser que la inmigración femenina extranjera y, en concreto, la latinoamericana, ha aumentado (Consejo Económico y Social, 2019, pág. 51). Gráfico 9: Flujo de inmigración procedente del extranjero por año y edad (ambos sexos) Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Demografía y población. Estadística de migraciones). 0 5.000 10.000 15.000 20.000 25.000 0 años 4 años 8 años 12 años 16 años 20 años 24 años 28 años 32 años 36 años 40 años 44 años 48 años 52 años 56 años 60 años 64 años 68 años 72 años 76 años 80 años 84 años 88 años 2013 2017 2019 2020
31 | P á g i n a Gráfico 10: Flujo de inmigración procedente del extranjero por año y edad (hombres) Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Demografía y población. Estadística de migraciones). Gráfico 11: Flujo de inmigración procedente del extranjero por año y edad (mujeres) Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Demografía y población. Estadística de migraciones). Analizando los datos recogidos en la Tabla 2, no podemos hablar de una masculinidad imperante para todas las nacionalidades, ya que mientras en algunas nacionalidades predominan los hombres (Marruecos y Ecuador), en otras lo hacen las mujeres (Rumanía, Ucrania, Bolivia y Colombia). -1.500 500 2.500 4.500 6.500 8.500 10.500 12.500 0 años 4 años 8 años 12 años 16 años 20 años 24 años 28 años 32 años 36 años 40 años 44 años 48 años 52 años 56 años 60 años 64 años 68 años 72 años 76 años 80 años 84 años 88 años 2013 2017 2019 2020 0 2.000 4.000 6.000 8.000 10.000 12.000 0 años 4 años 8 años 12 años 16 años 20 años 24 años 28 años 32 años 36 años 40 años 44 años 48 años 52 años 56 años 60 años 64 años 68 años 72 años 76 años 80 años 84 años 88 años 2013 2017 2019 2020
32 | P á g i n a Tabla 2: Población extranjera por nacionalidad y sexo en 2021 Hombres Mujeres 2021 2021 Marruecos 490.477 Marruecos 382.282 Rumanía 312.136 Rumanía 332.337 Reino Unido 144.201 Colombia 160.997 Italia 141.467 Reino Unido 137.923 Colombia 130.754 Italia 115.789 China 114.088 China 115.166 Venezuela 86.291 Venezuela 112.787 Ecuador 67.699 Ucrania 64.399 Bulgaria 58.161 Bulgaria 59.959 Francia 54.310 Ecuador 56.037 Ucrania 47.635 Francia 55.087 Bolivia 38.874 Bolivia 46.418 Nicaragua 18.465 Nicaragua 43.098 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Demografía y población. Estadística del Padrón Continuo). En definitiva, observamos una tendencia creciente en la entrada de población inmigrante (salvo, claro está, el año 2020 a causa del Covid-19) y bastante menos concentrada en los tramos de edad jóvenes (esto es, tenemos una población inmigrante cada vez más envejecida), predominantemente masculina, pero cada vez más femenina. No obstante, la población inmigrante sigue siendo la que contribuye al rejuvenecimiento de la población española, lo que a su vez coadyuva a limitar el incremento de las tasas de dependencia (Consejo Económico y Social, 2019, pág. 86). Fijándonos en las cifras que nos facilita el INE, teníamos en nuestro país, a finales de 2021, 47.385.107 personas, de las cuales 41.944.959 eran españolas y 5.440.148 extranjeras. Si partimos las edades de la población en grandes grupos de edad, obtenemos que en el grupo de edad de 16 a 64 años la población española representaba el 63,54% del total de españoles, mientras que la población extranjera representaba el 77,92% del total de extranjeros. “El perfil sociodemográfico de los extranjeros residentes es muy variado. La edad media de la población extranjera residente roza los 40 años y los hombres predominan sobre las mujeres. Sin embargo, tenemos grupos bastante envejecidos entre los procedentes de la UE, como los británicos (edad media de 54 años) y, en menor medida, los alemanes (49 años), y otros mucho más jóvenes como los pakistaníes y marroquíes (33 años). En cambio, la distinción nacional UE – nacional de fuera de la UE no sirve para explicar las diferencias en la tasa de masculinidad ya que, entre las
33 | P á g i n a personas con nacionalidad de Ucrania, Venezuela, Colombia, Polonia y Alemania, las mujeres superan a los hombres con un porcentaje que oscila entre el 57 y 52%” (Observatorio Permanente de la Inmigración de la Secretaría General de Inclusión, 2020, pág. 5). Con estos datos se puede deducir que mientras en los inicios de la inmigración sus razones o causas eran económicas o laborales (inmigraban sobre todo varones jóvenes), hoy en día la inmigración responde a otras cuestiones (integración de la mujer en el mercado laboral y reunificación familiar, entre otras). 4.2.3. Destino geográfico Según datos del INE, la concentración de esta población inmigrante en el año 2020 se sitúa mayoritariamente en la Comunidad de Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana y Cataluña, tal y como observamos en la Ilustración 1. De hecho, el 57% de la población extranjera se sitúa en estas Comunidades (ibídem, pág. 2), siendo estas precisamente las más pobladas. Ilustración 1: Distribución de la población extranjera por CCAA en 2020 Fuente: INE (Demografía y población. Estadística del Padrón Continuo). Concretamente, nos parecen muy ilustrativos los datos que presentamos en la Tabla 3. Además de saber las CCAA en las que se concentra la mayor parte de población inmigrante, vemos que dentro de las mismas esta población se sitúa mayoritariamente en los centros urbanos y sus alrededores, siendo los casos más llamativos los de Barcelona y Madrid.
34 | P á g i n a Tabla 3: Población de nacidos en el extranjero sobre la población total (porcentaje). Indicadores Urban Audit para conurbaciones Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Nivel y condiciones de vida. Indicadores Urbanos). “Descendiendo al nivel submunicipal, se advierte una distribución muy desigual dentro de cada área urbana. Si se atiende a la población inmigrante de las grandes ciudades, se observa una significativa concentración en algunas zonas (…) es llamativo el caso de Barcelona, donde la población residente de algunos “barrios” está compuesta en un 60 por 100 por inmigrantes. En Madrid se advierte también una notable concentración en varias zonas, llegando a superarse el 40 por 100 de población extranjera en algunos casos, lo que se explica, entre otros, por la existencia de redes sociales de distintas nacionalidades, que facilitan la integración, o por los precios del alquiler de viviendas. En todo caso, el mapa resultante de la distribución mostrada por los datos del INE apunta, en buena lógica, a una desigual caracterización en lo relativo a las necesidades de infraestructuras y servicios de toda índole, con presión de diferentes intensidades según las zonas” (Consejo Económico y Social, 2019, pág. 78). Si enfocamos el análisis por nacionalidades, es destacable que la mayor parte de población europea se sitúa en la Comunidad Valenciana y en Madrid, aunque estos también eligen como AÑO 2015 2016 2017 BARCELONA 18,93 18,59 19,68 MADRID 18,29 18,18 18,59 PAMPLONA 14,74 14,79 14,97 VALENCIA 13,85 13,61 13,81 SANTA CRUZ DE TENERIFE 12,82 12,56 13,11 BILBAO 8,45 8,17 8,82 GRANADA 8,53 8,51 8,51 SEVILLA 6,78 6,94 6,84 ELDA 6,24 6,35 6,30
35 | P á g i n a destino Canarias y Baleares, seguramente por el estilo de vida que en estas regiones se fomenta. En concreto, y tomando como referencia los datos del INE, a finales de 2021, 402.942 ciudadanos europeos se situaban en la Comunidad Valenciana. Esta localización también es atractiva para los latinoamericanos (argentinos, colombianos, ecuatorianos y venezolanos) y los pakistaníes. Por otra parte, está la Comunidad de Madrid, región caracterizada por el proyecto laboral que cualquier persona puede emprender en la misma. Eso se refleja, sin duda, en las nacionalidades extranjeras predominantes: ciudadanos europeos (rumanos, sobre todo), marroquís y chinos (ibídem, pág. 76). No obstante, los americanos también eligen Madrid como destino preferente: en 2021 la cifra de americanos en Madrid ascendía a 402.025, de los cuales 287.246 procedían de América del Sur (destacando la nacionalidad argentina, boliviana, brasileña, colombiana, ecuatoriana, paraguayos y venezolanos). Los procedentes de Asia, además de China, lo son de Bangladesh y Filipinas. Los datos del INE nos informan de que los africanos eligen como destino, mayoritariamente, Andalucía, siendo las nacionalidades predominantes la marroquí, la senegalesa, la maliense, la argelina, y la nigeriana. Además, esta comunidad también es preferencia para los argentinos y venezolanos. Además, en términos relativos, las Islas Baleares, Girona, Alicante o Almería concentran un alto porcentaje de inmigrantes (extranjeros empadronados) en relación a la población total, que ronda el 16% (Toribio, 2010, págs. 170-173). Por último, no debemos dejar de mencionar la importancia de la movilidad interna de inmigrantes, que está directamente relacionada con las oportunidades laborales que estos encuentran. En concreto, la zona mediterránea junto con la capital, en comparación con la España rural, retienen la mayor parte de los trabajadores desde su alta inicial en la Seguridad Social (SS), mientras que las zonas rurales resultan ser zonas “de paso” (ibídem, págs. 176177). 4.2.4. Hogares Analizando los datos de los hogares en España según la nacionalidad de los miembros que habitan en los mismos (que no el país de nacimiento) y el tipo de hogar, obtenemos que
36 | P á g i n a alrededor de un 13% de la totalidad de los hogares tienen, al menos, un miembro extranjero 4 . Como podemos comprobar en el Gráfico 12, la mitad de esos hogares están compuestos exclusivamente por miembros extranjeros, todos ellos de la misma nacionalidad. A su vez, la otra mitad de esos hogares son mixtos, esto es, están integrados por miembros españoles y extranjeros. Gráfico 12: Hogares en España según nacionalidad de sus miembros y tipo de hogar Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Encuesta Continua de Hogares). En cuanto al régimen de tenencia de la vivienda observamos en los Gráficos 13 y 14 que, mientras los hogares compuestos exclusivamente por nacionales españoles optan en un 82% por ostentar la propiedad de su vivienda (un 53% de esos hogares se encuentran en la actualidad totalmente pagados o su propiedad ha sido trasferida por herencia o donación), en los hogares mixtos predomina el alquiler de la misma, aunque casi el mismo número de hogares opta por el régimen de propiedad. Sin embargo, en este último caso, el porcentaje de hogares que tienen pagos pendientes, en términos relativos, es mayor que en el caso de los hogares compuestos por nacionales españoles. 4 Atendemos ahora a la nacionalidad, y no al país de nacimiento, porque los datos del INE para medir los tipos de hogar y los regímenes de tenencia únicamente hacen referencia a la primera de las categorías. 87% 6% 6% 1% Hogar exclusivamente español Hogar mixto (con españoles y extranjeros) Hogar exclusivamente extranjero con todos sus miembros de la misma nacionalidad Hogar exclusivamente extranjero con miembros de distina nacionalidad
43 | P á g i n a Tabla 5: Panorama de los inmigrantes en el mercado laboral español por sectores AGRICULTURA Sector en el que conviven nacionales y extranjeros, sobre todo hombres. En 2020, 132.900 hombres trabajaban en el sector agrícola. En concreto, la contratación de inmigrantes (africanos, especialmente) se da, mayoritariamente, en el grupo ocupacional de “peones agrícolas (excepto en huertas, invernaderos, viveros y jardines)” y de “peones en huertas, invernaderos, viveros y jardines”. En el periodo 2008-2020 la presencia de extranjeros en este sector ha aumentado en un 5,56%. En cuanto a las condiciones laborales, no se aprecian diferencias entre nacionales y extranjeros. “Se trata de un sector cuya estructura laboral tradicionalmente no conlleva contratos formales, donde hay una irregularidad, temporalidad y penosidad del trabajo de tal magnitud que, son los colectivos más vulnerables desde el punto de vista social y económico quienes, por necesidad, se someten a dichas condiciones, hasta poder aspirar a algo mejor” (Azpuru, 2017, pág. 171). INDUSTRIA Sector masculinizado, compartido entre nacionales y extranjeros, que ha visto una reducción de su presencia a nivel nacional. Si en 2008 eran 3.236.700 personas trabajadoras en este sector, en 2020 fueron 2.698.200. En lo que a extranjeros se refiere, la reducción ha sido más acuciante: si en 2008 eran 328.700, en 2020 eran 250.600, lo que supone una reducción de la presencia de inmigrantes del 23,76%. Lo más significativo de este sector es que en 2008 había más latinoamericanos que europeos, cuestión que ha cambiado radicalmente desde 2012. Hasta el año 2019, mientras que los europeos han aumentado su presencia en un 60,87%, los latinoamericanos la han visto reducirse en un 6,92%. “Los puestos más cualificados o ubicados en el segmento primario suelen estar ubicados por procedencias europeas de países desarrollados, así como argentinos en el caso latinoamericano, o norteamericanos y oceánicos en el caso del Resto del Mundo. Mientras que los puestos de trabajo del segmento secundario suelen estar ocupados por los nuevos países miembros de la UE (Europa del Este) y por antiguas procedencias latinoamericanas (Colombia, Ecuador)” (ibídem, pág. 172). CONSTRUCCIÓN Habiendo sufrido el sector en su conjunto una destrucción desde 2008, parece que la población extranjera ha padecido más las consecuencias negativas de la crisis. Si en 2008 había 588.000 extranjeros trabajando en el sector, en 2020 eran 203.300, lo que supone una disminución de la presencia extranjera en el sector del 65,43%. Latinoamericanos (colombianos, ecuatorianos y bolivianos), norteafricanos (marroquíes) y europeos del Este (rumanos) son los colectivos extranjeros que mayor presencia tienen en la construcción, como mano de obra poco cualificada y barata, en términos generales (ibídem, pág. 173). Concretamente, desde el año 2011, ha aumentado la presencia de inmigrantes europeos en detrimento de los latinoamericanos. Estos últimos han perdido una presencia del 36,54%. SERVICIOS Sector menos propenso a sufrir los efectos negativos derivados de las crisis. Se observa una tendencia bastante equilibrada en cuanto a nacionales y extranjeros integrantes del sector. Desde el 2008 hasta el 2014, la población latinoamericana perdió presencia en el sector (se redujo en un 43,40%). Desde el 2014 y hasta el 2020, su participación ha aumentado en un 15,87%, pero la presencia de los europeos lo ha hecho por encima de la de los latinoamericanos. Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE y SISPE.
44 | P á g i n a Tomando como referencia la Clasificación Internacional y la Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO) del año 2011, se puede observar en el Gráfico Agrupado 18 que existe un denominador común en las ocupaciones, indistintamente del sexo y la nacionalidad: la gran parte de los trabajadores se sitúa en “servicios de restauración, personales, de protección y vendedores”. Ello obedece a las propias características del mercado laboral español, a las que antes hemos hecho referencia. Se observa, no obstante, un predominio de las mujeres en dicho sector, tanto de nacionales como de extranjeras. Hemos de mencionar que, mientras los europeos presentan una mayor diversificación en las ocupaciones, los inmigrantes no comunitarios se concentran mucho más en las ocupaciones de baja cualificación (Consejo Económico y Social, 2019, pág. 108). De hecho, observamos que las “ocupaciones elementales” predominan en la población extranjera. “Este tipo de ocupaciones supuso en 2018 un 29,5 por 100 del total del empleo en la nacionalidad extranjera, frente a un 10 por 100 en la nacionalidad española” (ibídem). “Los trabajadores extranjeros son contratados principalmente en aquellos grupos profesionales que tienen menor cualificación: (…) Ocupaciones elementales, seguido por (…) Trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores. Siendo este grupo ocupacional el que ha registrado en la variación interanual 2020 a 2019 más acusada. Este gran grupo está muy relacionado con las actividades económicas más afectadas por las medidas restrictivas aplicadas por el covid-19” (Observatorio de las Ocupaciones, 2021, pág. 66). No obstante, observamos que, en el periodo analizado, las “ocupaciones elementales” pierden presencia. En efecto, en la última década, cada vez más extranjeros dejan de lado los trabajos poco cualificados y pasan a ocupar otros trabajos de mayor cualificación. Puede verse que, por ejemplo, para los hombres extranjeros ha aumentado sutilmente la ocupación de “directores y gerentes”, mientras que, en el caso de los españoles, presenta una tendencia más moderada e incluso a la baja. Si atendemos ahora al sexo de los trabajadores, en lo que a los hombres respecta, la estructura de ocupaciones se presenta más diversificada que en el caso de las mujeres, sobre todo en lo que a los hombres nacionales se refiere: estos tienen una presencia más orgánica e uniforme en las ocupaciones y están más presentes en los trabajos de mayor cualificación.
45 | P á g i n a Hay dos ocupaciones mayoritarias que nacionales y extranjeros comparten: “artesanos y trabajadores en industrias manufactureras y de la construcción (excepto operadores de instalaciones y maquinaria)” y “servicios de restauración, personales, de protección y vendedores”. Sin embargo, mientras los “técnicos y profesionales científicos e intelectuales” son comunes entre los hombres nacionales, no lo son entre los extranjeros. La presencia de estos últimos es muy común en las “ocupaciones elementales”. Las mujeres nacionales se concentran mayoritariamente en los “servicios de restauración, personales, de protección y vendedores”. A esta le siguen las trabajadoras “técnicas y profesionales científicas e intelectuales” y las “empleadas contables, administrativas y otras empleadas de oficina”. En lo que a las mujeres extranjeras se refiere, predominan las “ocupaciones elementales”, junto con los “servicios de restauración, personales, de protección y vendedores”. En concreto, en 2018, del total del empleo de las mujeres inmigrantes, el 22% correspondía al empleo doméstico. La problemática aquí reside en que muchas de ellas no se encuentran afiliadas al RG de la SS y trabajan, por tanto, en situación de irregularidad (Consejo Económico y Social, 2019, págs. 110-112). En efecto, del Gráfico Agrupado 18 se infiere que las mujeres extranjeras son las que peor posición tienen en el mercado de trabajo español, pues se ubican, prácticamente en su totalidad, en empleos de baja cualificación. Gráfico Agrupado 18: Ocupación por nacionalidad, sexo y ocupación (en miles de personas) 200,0 400,0 600,0 800,0 1.000,0 1.200,0 1.400,0 1.600,0 1.800,0 2020201920182017201620152014201320122011 Hombres españoles Directores y gerentes Técnicos y profesionales científicos e intelectuales Técnicos; profesionales de apoyo Empleados contables, administrativos y otros empleados de oficina Trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero Artesanos y trabajadores cualificados de las industrias manufactureras y la construcción (excepto operadores de instalaciones y maquinaria) Operadores de instalaciones y maquinaria, y montadores
46 | P á g i n a 10,0 60,0 110,0 160,0 210,0 260,0 310,0 2020201920182017201620152014201320122011 Hombres extranjeros Directores y gerentes Técnicos y profesionales científicos e intelectuales Técnicos; profesionales de apoyo Empleados contables, administrativos y otros empleados de oficina Trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero Artesanos y trabajadores cualificados de las industrias manufactureras y la construcción (excepto operadores de instalaciones y maquinaria) Operadores de instalaciones y maquinaria, y montadores 10,0 510,0 1.010,0 1.510,0 2.010,0 2020201920182017201620152014201320122011 Mujeres españolas Directores y gerentes Técnicos y profesionales científicos e intelectuales Técnicos; profesionales de apoyo Empleados contables, administrativos y otros empleados de oficina Trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero Artesanos y trabajadores cualificados de las industrias manufactureras y la construcción (excepto operadores de instalaciones y maquinaria) Operadores de instalaciones y maquinaria, y montadores
47 | P á g i n a Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INE (Mercado laboral. Encuesta de Población Activa). Podemos concluir, en definitiva, varias cuestiones que están, directa o indirectamente, relacionadas: (1) los hombres nacionales, respecto a las ocupaciones y al nivel de diversificación en el mercado de trabajo, se asemejan más a los hombres extranjeros que a las mujeres nacionales, (2) las mujeres, independientemente de la nacionalidad, presentan mayor concentración en determinadas ocupaciones y (3) las mujeres extranjeras se concentran en los empleos de menor cualificación. 6. CONCLUSIONES Al hilo del análisis realizado, hemos comprobado las siguientes cuestiones que explican la realidad de la integración socioeconómica de los inmigrantes en España: 1. Las teorías migratorias nos explican parte de la realidad A la luz de las teorías que hemos presentado, hemos detectado que, realizando una interpretación conjunta de todas ellas, logramos entender los flujos migratorios habidos a nivel internacional, comunitario y, por ende, español. En concreto, hemos estudiado detenidamente la situación de los inmigrantes en España. Gracias a la teoría neoclásica, intuimos que la búsqueda de un mayor salario en España incide, de alguna forma, en la decisión de emigrar de parte de la población extranjera, como la latinoamericana, africana o europea del Este. Sabemos, en consonancia con la teoría de Ravenstein, que el salario (o, en 0,0 100,0 200,0 300,0 400,0 500,0 2020201920182017201620152014201320122011 Mujeres extranjeras Directores y gerentes Técnicos y profesionales científicos e intelectuales Técnicos; profesionales de apoyo Empleados contables, administrativos y otros empleados de oficina Trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero Artesanos y trabajadores cualificados de las industrias manufactureras y la construcción (excepto operadores de instalaciones y maquinaria) Operadores de instalaciones y maquinaria, y montadores
48 | P á g i n a términos más generales, las mejores condiciones económicas de España) son un factor pull para los inmigrantes. Además, hemos detectado que la dual labour market theory nos da luz para entender la segmentación del mercado español en la actual sociedad capitalista: determinados empleos, de baja cualificación, son rechazados por los nacionales y aceptados por los extranjeros. Esta realidad no deja de ser, también, un reflejo de la world-system theory. En efecto, en la parte última del TFG, al analizar el mercado laboral español desde la perspectiva de la integración de los inmigrantes, hemos detectado que estos sí se posicionan en los empleos de menor cualificación, mientras que los nacionales tienden a colocarse en puestos de mayor cualificación. La dual labour market theory nos proporciona una de las causas de esta tendencia: los españoles rechazan empleos de baja cualificación; no obstante, hemos conocido otras, como son la trayectoria laboral del inmigrante en el país, el entorno social en el que habita, el sexo o incluso su nacionalidad. 2. La importancia de las políticas migratorias Concluimos que los movimientos migratorios actuales responden al rumbo que pretende dársele desde el poder político. La situación de entrada, permanencia y salida de nuestros inmigrantes está condicionada directamente por las decisiones políticas que se toman en cada momento. Además, las decisiones a nivel nacional no son totalmente libres, sino que están, a su vez, dirigidas por las instituciones comunitarias. De hecho, hemos detectado que las políticas que se adoptan afectan, de manera positiva o negativa, a la integración de los inmigrantes en nuestro país. Un ejemplo de ello puede ser el diferente trato administrativo que se les da a los ciudadanos comunitarios y a los extracomunitarios, factor que incide directamente en la integración social y económica de ambos colectivos. 3. La tipología de los flujos migratorios A pesar de que en los últimos tiempos haya existido un cambio de los flujos migratorios, en términos cuantitativos y cualitativos, la realidad es que muchísimos inmigrantes siguen eligiendo nuestro país para emprender un futuro mejor. Concretamente, los europeos y los latinoamericanos son los que predominan actualmente entre los extranjeros, y ambos grupos presentan una integración cada vez mayor en nuestro país. Las causas –o consecuencias– más significativas de tal integración son un conocimiento cada vez mayor del funcionamiento del
49 | P á g i n a mercado laboral español, las redes sociales que crean en nuestro país y los matrimonios y convivencia con los nacionales españoles. 4. Contribución económica y social en España España tiene un problema estructural relativo al envejecimiento de su población con una mayor esperanza de vida, unido a una tasa de natalidad cada vez menor. La población inmigrante que viene a nuestro país contribuye al rejuvenecimiento de la población. Consideramos que estos aspectos son fundamentales y debieran tenerse en cuenta en las futuras políticas que se adopten desde el poder legislativo. En concreto, debe dársele una especial atención a la participación de inmigrantes jóvenes en el mercado laboral, teniendo en cuenta que estos aumentan las cotizaciones a la SS (necesarias para las nóminas públicas de decenas de miles de pensionistas). 5. Adecuación al mercado laboral español La integración de los inmigrantes en nuestro mercado laboral es coherente con la estructura que este presenta. Los inmigrantes están presentes en aquellos sectores (servicios, construcción, industria y agricultura) que caracterizan a la economía española. Además, hemos detectado que las diferencias existentes en las ocupaciones por razón de sexo entre hombres y mujeres españolas son más acusadas que las diferencias existentes en las ocupaciones por razón de nacionalidad entre hombres nacionales y extranjeros. No obstante, las mujeres extranjeras son las que peor se posicionan en el mercado laboral, distinguiéndose por ostentar mayor segregación ocupacional por sexo y nacionalidad. 6. Falta de concordancia entre nivel de estudios y ocupación A pesar de que los inmigrantes se concentren en los sectores económicos que caracterizan la economía española, también es cierto que lo hacen de forma concentrada en ocupaciones de baja cualificación y en contratos temporales (sobre todo, en “ocupaciones elementales”). No obstante, la explicación que hemos encontrado a esta circunstancia es que esta situación se da, mayoritariamente, cuando los inmigrantes acaban de llegar a nuestro país, y se va moderando y equilibrando a medida que transcurren los años de residencia efectiva.
50 | P á g i n a 7. Factores a mejorar Debemos mencionar algunas cuestiones que hemos mencionado a lo largo del TFG que, a pesar de no haber profundizado en ellas, deben estar más presentes en el discurso político en aras de mejorar la calidad de vida e integración de los inmigrantes en nuestro país. Nos referimos, concretamente, a los efectos negativos, derivados de la pandemia, que se notan – y seguirán notándose– en la situación socioeconómica de nuestros inmigrantes, y que dificultan su integración. Concretamente, hemos visto en la Tabla 4 que del año 2019 al año 2020 la tasa de paro aumentaba más para los extranjeros (4,11%) que para los españoles (0,91%). “Este impacto diferencial se explica en buena medida por una mayor vulnerabilidad de la población extranjera (mayor presencia en la economía informal, más peso de los contratos temporales, menor antigüedad laboral, etc.) y una mayor exposición a los sectores en crisis” (Mahía, 2020, pág. 75). Además, no podemos dejar de hacer referencia a la escasa capacidad de ahorro de este colectivo, que se ha visto, si cabe, más mermada tras la crisis sanitaria. Esta característica se une a otras que dificultarán, sin duda, su integración a medio y largo plazo: la desigualdad de renta existente entre los hogares de extranjeros y de nacionales (derivada de la mayor presencia de extranjeros en empleos de menor cualificación), mayores problemas para encontrar empleo y regularizar su situación o las dificultades para renovar los permisos de trabajo y de residencia (derivadas de la parada, y posterior colapso, de las oficinas de la Administración) (ibídem, pág. 76). REFERENCIAS Abad, R. G. (2003). Un estado de la cuestión de las teorías de las migraciones. Historia Contemporánea(26), 329-351. Ambrosini, M. (2018). Convergences and divergences: Southern European policies on irregular immigration. En M. Ambrosini, R. Cohen, & Z. Layton-Henry (Edits.), Irregular immigration in Southern Europe: actors dynamics and governance (págs. 61-88). Milán: Palgrave Macmillan. Arango, J. (2003). La explicación teórica de las migraciones: luz y sombra. Migración y desarrollo(1), 1-30.
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