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LOPEZ GALVIZ, Carlos, Cities, Railways, Modernities : London, Paris, and the Nineteenth Century, Routledge, Nueva York y Londres, 2019, 294 pp.

Martínez Rodríguez, Soledad

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https://doi.org/10.1387/hc.21263 325 HC ISSN 1130-2402 – eISSN 2340-0277 Historia Contemporánea, 2020, 62, 325-327 https://doi.org/10.1387/hc.21263 LÓPEz GALvIz, Carlos, Cities, Railways, Modernities: London, Paris, and the Nineteenth Century, Routledge, Nueva York y Londres, 2019, 294 pp. Durante la segunda mitad del siglo x i x y la primera del x x , las principales ciudades europeas y de los Estados Unidos experimentaron vertiginosas transformaciones económicas, tecnológicas, políticas y sociales como parte de un proceso histórico que conocemos bajo el nombre de modernidad. El libro Cities, R ailways, Modernities: London, Paris, and the Nineteenth Century, de Carlos López Galviz, explora las transformaciones que tienen lugar en Londres y París en este período, específicamente entre 1830 y 1910. A través de un trabajo de historiografía comparativa, el libro nos invita a repensar las relaciones entre el pasado, el presente y el futuro enfocándose, para ello, en el rol que tuvieron los trenes en la imaginación y proyección del futuro de ambas ciudades. El libro revela las complejidades de la introducción y construcción de una nueva infraestructura de transporte en una época en la que los avances tecnológicos revolucionaron las maneras de circular y moverse. A través del análisis detallado de los debates, planes y decisiones que se generaron en torno a la construcción de los trenes metropolitanos, López Galviz desafía algunos de los mitos existentes en torno a la modernidad. Su aporte fundamental es el de dar cuenta de la pluralidad de los proyectos modernizadores en las distintas ciudades, para lo cual el autor recurre a la idea de «modernidades» (16). López Galviz argumenta que «cada ciudad construyó la modernidad a su manera, dependiendo de su contexto y pasado, lo que indica que el quiebre con el pasado que la modernidad implica no es radical» (233). El libro se estructura en cinco capítulos, cada uno con un título que sirve como ícono de los argumentos que el autor desarrollará en ellos. En el capítulo primero, futuros pasados, López Galviz explica el propósito del libro evocando las novelas de Lewis Carroll: Alicia en el País de las Maravillas y A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, obras que sugieren el potencial de los espejos como ayuda para comprender el mundo. El autor explora las modernidades en Londres y París por medio del estudio de los reflejos que crearon de ellas los proyectos de trenes metropolitanos que nunca llegaron a ver la luz. El segundo capítulo, Circulación y mejoras, describe los contextos en los que fue ganando fuerza la idea de introducir trenes en las ciudades para organizar el tráfico de bienes y personas. Los proyectos tuvieron distintas características en cada lugar dependiendo de sus particularidades históricas, políticas y administrativas y en función, también, de los problemas metropolitanos que se pretendieran solucionar a través de ellos. El autor hace hincapié en distinguir los intereses que se priorizaron o postergaron a la hora de aprobar o rechazar los distintos proyectos y, en particular, las diferencias de criterio a ambos lados del Canal de la Mancha. Reseñas de libros 326 Historia Contemporánea, 2020, 62, 325-327 El capítulo siguiente, Líneas y círculos, muestra cómo, tras la apertura del primer tren metropolitano en Londres (1863), se instaló el debate acerca de la necesidad de construir un sistema coherente de trenes metropolitanos. López Galviz utiliza las figuras de líneas y círculos para analizar los procesos de proyección e imaginación de los trenes en la ciudad: «Círculos metropolitanos e interconectados y líneas también metropolitanas pero expansivas, suburbanas y que sobrepasan los límites de la ciudad» (110). Este análisis geométrico le permite distinguir las particularidades que el sistema de trenes adquirió en ambas ciudades. En el capítulo cuarto, Vapor y luz, el autor nos habla de la influencia que las nuevas tecnologías tuvieron sobre la forma que tomó el sistema de trenes en Londres y París. A través de la comparación de los procesos de electrificación en ambos lugares, nos describe modernidades que lucían muy diferentes entre sí. López Galviz sugiere que la introducción de la electricidad posibilitó y ayudó a la concepción de un sistema unificado de trenes metropolitanos. Tal fue el caso de París, que desde un comienzo utilizó tracción eléctrica en sus líneas y se proyectó como un conjunto integrado. Londres, en cambio, instaló primeramente líneas de trenes a vapor que competían entre sí; la electricidad se incorporó paulatinamente y, poco a poco, permitió concebir y construir un sistema de trenes integrado. Aun así, ambos sistemas se desarrollaron de manera diferenciada: «una red cohesiva, abierta y expansiva en un lado del canal [Londres]; contenido, unificado y cerrado en el otro lado del mismo canal [París]» (236). El último capítulo, Modernidades o recordando eventos futuros, retoma la conversación abierta en las primeras páginas. Enfatiza las diferencias que la modernización adquirió en ambas ciudades y cómo el análisis de los proyectos de los trenes que no se construyeron permite ahondar en los intereses que se privilegiaron en cada caso y distinguir quiénes fueron los excluidos de estos procesos. De esta forma, el trabajo de López Galviz promueve una visión crítica sobre las modernidades, la que proviene del ejercicio de recordar lo que se proyecta, es decir, de recordar eventos futuros, tal como lo hace el personaje de Carroll, la Reina Blanca. Este trabajo contribuye principalmente a la disciplina de la historia urbana; sin embargo, sin duda será del interés de académicos y público general interesados en los procesos de cambio urbano y en temas de movilidad y transporte. En el libro extrañé solo un detalle. A pesar de que es bien sabido que Londres y París son referentes de la modernidad, hubiese sido interesante conocer con mayor detalle las razones que llevaron al autor a escogerlas para esta investigación. Para recapitular, quisiera destacar tres contribuciones que hace López Galviz en este libro. Primero, el método que usa de «recordar futuros pasados» para cuestionar las narrativas de quiebre con el pasado que los estudios sobre la modernidad suelen enfatizar. El autor propone, en cambio, entender las modernidades rastreando las continuidades entre pasado, presente y futuro. En segundo lugar, me parece fundamental su esfuerzo por dar cuenta de la pluralidad de estos Reseñas de libros https://doi.org/10.1387/hc.21263 327 procesos históricos y por responder, a lo largo de los capítulos, quiénes son los beneficiados y los excluidos de las transformaciones urbanas de este período. En tercer lugar, el libro hace una importante contribución a la historia urbana al presentar una minuciosa revisión de fuentes historiográficas. Cities, Railways, Modernities pone en valor la exploración de los caminos que se imaginaron y no se recorrieron para comprender los procesos de cambio urbano. Esta reflexión sobre los futuros pasados me parece especialmente sugerente y relevante en el contexto actual en el que estamos entrando en una crisis en la que la misma posibilidad de la continuidad de la vida humana se ve amenazada y, por lo tanto, imaginar nuevos futuros es, probablemente, una de las tareas más importantes que tenemos. Soledad Martínez Rodríguez