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Metodología feminista en investigaciones de tesis doctoral. De las epistemologías feministas y críticas a propuestas metodológicas en construcción y revisión

Azpiazu Carballo, Jokin,Luxán Serrano, Marta

Abstract

Este artículo pretende ser una introducción al monográfico "Metodología feminista en investigaciones de tesis doctoral". En e l hacemos una breve introducción a algunas cuestiones epistemológicas y metodológicas referentes a la cuestión, así como un repaso por las actividades y líneas de trabajo principales del colectivo en el que las personas editoras del monográfico participamos. Finalizamos realizando una pequeña introducción a los artículos que componen el monográfico.

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DOI:10.1344/CLIVATGE2023.11.11 ISBN: 2014-6590 CLIVATGE 11|1 C L I V A T G E 11 Metodología feminista en investigaciones de tesis doctoral. De las epistemologías feministas y críticas a propuestas metodológicas en construcción y revisión Feminist methodology in doctoral dissertation research. From feminist epistemologies and critiques to methodological proposals under construction and revision Jokin Azpiazu Carballo Universidad del Pa í s Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea https://orcid.org/0000-0003-1779-3433 [email protected] Marta Luxan Serrano Universidad del Paí s Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea https://orcid.org/0000-0001-9052-9204 [email protected] Resumen Palabras clave Metodologí a, feminismo, epistemologí a feminista, SIMReF. Received: 20/12/2023 Accepted: 25/12/2023 Published:25/12/2023 Este artí culo pretende ser una introduccio n al monogra fico "Metodologí a feminista en investigaciones de tesis doctoral". En e l hacemos una breve introduccio n a algunas cuestiones epistemolo gicas y metodolo gicas referentes a la cuestio n, así co mo un repaso por las actividades y lí neas de trabajo principales del colectivo en el que las personas editoras del monogra fico participamos. Finalizamos realizando una pequen a introduccio n a los artí culos que componen el monogra fico. Apziazu, J. i Luxan, M. (2024). Metodología feminista en investigaciones de tesis doctoral. De las epistemologías feministas y críticas a propuestas metodológicas en construcción y revisión. Clivatge, 11, e45304 http://doi.org/10.1344/CLIVATGE2023.11.11 Resum: Metodologia feminista en recerques de tesi doctoral. De les epistemologies feministes i crítiques a propostes metodològiques en construcció i revisió Paraules clau Metodologí a, feminisme epistemologí a feminista, SIMReF. Aquest art icle prete n ser una introduccio al monogra fic "Metodologia feminista en recerques de tesi doctoral". En ell fem una breu introduccio a algunes qu estions epistemolo giques i metodolo giques referents a la qu estio , així com un repa s per les activitats i lí nies de treball principals del col·lectiu en el qual les per sones editores del monogra fic participem. Finalitzem realitzant una petita introduccio als articles que c omponen el monogra f ic. Abstract Keywords Methodology, Feminism, Feminist Epistemology, SIMReF This article is intended to introduce the monograph "Feminist Methodology in doctoral thesis research". In it, we briefly introduce some epistemological and methodological issues related to the question, as well as a review of the main activities and lines of work of the collective in which the monograph editors participate. We end with a brief introduction to the articles that make up the monograph. DOI:10.1344/CLIVATGE2023.11.11 ISBN: 2014-6590 CLIVATGE 11|2 C L I V A T G E 11 Las metodologías críticas de investigación social llevan años enfrentándose a la cuestión sobre su propia existencia. Podríamos afirmar que la preocupación sobre la adecuación del método científico es una constante desde la creación misma de la ciencia moderna y, en particular, desde los primeros pasos de las disciplinas dedicadas a la investigación de lo social, como la sociología, la antropología o la ciencia política. Desde esta preocupación constante, ha habido voces que han sabido poner en duda no sólo si el método científico es adecuado, es decir, si se adapta adecuadamente a la tarea científica, sino también el propio objetivo y objeto de la ciencia social, sus intenciones, efectos y afectos. El papel de las teorías feministas sobre el conocimiento ha sido crucial en este sentido y ha conseguido, junto a otras perspectivas críticas como la marxista o el pensamiento decolonial, establecer una base epistemológica sólida desde la cual poder pensar la producción del conocimiento. Sin embargo, la propia crítica a la supuesta neutralidad de la ciencia moderna se ha visto siempre ensombrecida por la sospecha de que ninguna de las líneas críticas de pensamiento estaba logrando generar un nuevo paradigma científico que sustituyera al propuesto por la modernidad científica, con sus sólidos conceptos y procedimientos. La lógica positivista se ha asentado en una serie de axiomas fuertemente asentados que aún hoy en día son difíciles de cuestionar: los procedimientos científicos son una secuencia de pasos a seguir y cualquier desorden en los mismos invalida el método; el sujeto del conocimiento es radicalmente distinto de su objeto y, si no lo es, esto constituye un problema que desautoriza su saber; la ciencia no responde a intereses políticos, simplemente da datos objetivos, etcétera. Las corrientes feministas han sabido argumentar contra cada una de estas afirmaciones, poniéndolas en duda y construyendo un corpus teórico compartido, aunque divergente. Sandra Harding (2006) afirmaba que los feminismos han desarrollado propuestas epistemológicas diversas, partiendo de formas distintas de entender la tarea científica y, por ende, la propia realidad. Sin poner en duda la totalidad de los axiomas científicos, algunas corrientes positivistas feministas han propuesto que el problema de la ciencia responde mayormente a la ausencia de las mujeres en los espacios en los que se produce (y se gobierna). Así, la presencia de mujeres en los lugares de producción de la ciencia podría contribuir a una ciencia más diversa, abierta, democrática e igualitaria. Las perspectivas del punto de vista aplicaron una lectura distinta. Partiendo de una propuesta de implicación social radical, propusieron que la tarea científica no pasaba por incluir a las mujeres (y otros sujetos) en la DOI:10.1344/CLIVATGE2023.11.11 ISBN: 2014-6590 CLIVATGE 11|3 C L I V A T G E 11 producción científica, sino por cuestionar el carácter apolítico de la misma y en realizar ciencia políticamente comprometida. Esta perspectiva propuso, en la misma línea, poner en cuestión la validez del conocimiento, haciendo énfasis en las fuentes de información: ¿quién puede informar sobre la situación de las mujeres? ¿Quién sabe lo que les sucede en los hogares o fábricas? La standpoint theory hizo amplio uso de la metáfora del rey en el castillo. El rey ve lo que ve desde su trono, pero si realmente queremos saber lo que sucede en el palacio, son sus sirvientes quienes pueden contarlo. Poner en valor la experiencia de las mujeres como fuente de conocimiento fue la idea clave de esta corriente de pensamiento muy anclada en la visión marxista de la ciencia. Lo que Harding (Op. Cit.) denominó la corriente de posmodernismo feminista puso en cuestión esa idea. Sobre todo desde los planteamientos de Donna Haraway (1995) que puso en duda la totalización que las teorías del punto de vista planteaban respecto a los sujetos de la ciencia: si las mujeres tenían un conocimiento privilegiado sobre su propia situación, ¿significaba eso que todas y cada una de las mujeres lo tenían? ¿Quería decir que el resto de las perspectivas eran, simplemente, no válidas o erróneas, no eran conocimiento? Haraway propuso una nueva forma de objetividad, una manera de hacer que sorteaba la mirada invisible y neutra del positivismo, al mismo tiempo que evitaba el riesgo de romantizar el conocimiento de los sujetos oprimidos. Su propuesta de los conocimientos situados y la difracción de miradas como forma de construir una nueva objetividad feminista ha sido una de las más debatidas y, si se nos permite, mal entendidas y simplificadas en los últimos años. Como se puede observar, las estrategias argumentativas han sido varias y no deben entenderse como una simple evolución. Desde que Harding propusiera esta catalogación de propuestas epistemológicas feministas cada una de ellas ha seguido desarrollándose, y se han hibridado mutuamente. De hecho, a medida que los contextos sociales cambian, los acercamientos feministas a la ciencia han hecho uso de estas ideas y otras (en los últimos años, con gran fuerza, del pensamiento decolonial) de manera estratégica. Por ejemplo, en otro lugar (Azpiazu Carballo, 2020) algunas de nosotras hemos defendido que estos puntos de vista no son ni intercambiables a la ligera, ni tampoco inherentemente contradictorios. Es común que en las fases de producción de datos o trabajo de campo de las investigaciones los planteamientos standpoint tengan bastante peso en las investigadoras feministas, por querer contribuir con sus investigaciones no sólo a la producción de un conocimiento sino al reconocimiento y puesta en valor de algunos grupos o sujetos. Sin embargo, las fases o momentos relacionadas con el análisis (a menudo simultáneas a las de producción de datos) necesariamente DOI:10.1344/CLIVATGE2023.11.11 ISBN: 2014-6590 CLIVATGE 11|4 C L I V A T G E 11 han de poner en cuestión la capacidad de auto-conocimiento de los sujetos participantes. No obstante, si algo ha caracterizado a las metodologías feministas ha sido su dificultad de superar el nivel epistemológico. Más allá de poder teorizar sobre el conocimiento o poner en relato la propias posición de quien investiga (en lo que ha sido a menudo un ejercicio de exhibicionismo narcisista más que una reflexión científica) no han sido tantas las propuestas que han podido proponer otras maneras de conocer que incluyan todas las fases y momentos del proceso investigador. Nos llama la atención, por ejemplo, hasta que punto ha circulado por las redes y entre estudiantes de diversas disciplinas un material práctico que elaboramos en su día en el contexto de un máster de agentes de igualdad (Luxán Serrano y Azpiazu Carballo, 2016). Que el documento se esté compartiendo de forma tan amplia en redes informales indica la carencia respecto a aplicaciones prácticas de los principios epistemológicos feministas. Esto no quiere decir que no haya habido éxitos a la hora de configurar herramientas de producción o análisis de datos, como por ejemplo, en nuestro entorno más cercano, las producciones narrativas (Montenegro y Balasch, 2003) o los relief maps (Rodó de Zárate, 2021). Es, simplemente, que aún es ingente la tarea que nos compete para poder proponer maneras de investigar feministas y críticas, y no simplemente formas de teorizar sobre ello. Generar prácticas investigadoras subversivas del orden de género y del capitalismo colonial supone intentar cubrir todos los niveles de la producción del conocimiento, desde los más abstractos hasta los más concretos. De hecho, la propia separación de niveles es conveniente de forma analítica, pero poner en cuestión esa propia separación es una clave en los tiempos que corren. Por ejemplo, seguir pensando la elaboración teórica como el elemento abstracto de las investigaciones no se sostiene, en un momento en el que, cada vez más, leemos lo que un motor de búsqueda nos ofrece como primer y más adecuado resultado. Nuestra teoría es concreta y material, tanto como las respuestas que obtenemos en un cuestionario cerrado o grupo de discusión. Sin duda, la elaboración de instrumentos metodológicos feministas está estrechamente relacionada con la experiencia material de las personas y con su presencia en los espacios de producción de la ciencia. Reflexionar de manera circular y compartida sobre los procesos de conocimiento es la única manera en la que se puede ir construyendo un corpus adecuado para que quienes lo necesiten lo utilicen y lo vuelvan a evaluar crítica y reflexivamente. Se trata, por DOI:10.1344/CLIVATGE2023.11.11 ISBN: 2014-6590 CLIVATGE 11|5 C L I V A T G E 11 lo tanto, de abrir la cocina de la investigación, mostrar sus costuras, su código fuente, para que emerja la objetividad feminista, sí, pero también para poder elaborar estrategias de construcción científica compartidas fuera de los circuitos de recuperación del capital que, en el contexto académico, se traduce en meritocracia y un cierre cada vez más evidente de filas y aislamiento respecto a los estratos más explotados de las sociedades que nos contienen. Esta ha sido la idea principal detrás del Seminari Permanent de Metodologia de Recerca Feminista (SIMReF) en el cual hemos participado en los últimos años y es también el objetivo de este monográfico que tienes entre manos (o, más probablemente, en pantalla). Pero pasemos primero a explicar qué es, que ha sido y, sobre todo, qué ha hecho el SIMReF desde su creación. 1. El SIMReF Desde el SIMReF llevamos ya unos cuantos años trabajando, aunque de manera más inestable y errática de lo que nos gustaría, en tratar de profundizar y dar salida a algunos de los debates mencionados hasta ahora. Desde que en 2008 se pusiera en marcha la primera edición de los seminarios permanentes en la Facultad de Educación en Barcelona, a iniciativa de nuestras compañeras catalanas, hemos organizado numerosas actividades. Algunas de ellas han tenido carácter internacional, abarcando a todo el estado español y manteniendo siempre un hilo de contacto con otros países, con especial atención a Latinoamérica. El inicio, como ya decíamos, fue en 2008 y con aquello que llamamos “seminarios permanentes”, encuentros regulares en los que debatir y apoyarnos mutuamente en las labores de investigación desde perspectivas feministas. La idea era tan simple como juntar en el mismo espacio a personas que, en el contexto de varias disciplinas – mayormente dentro de las ciencias sociales y humanidades, aunque no sólo – intentan poner en marcha estrategias metodológicas para poner en práctica principios políticos y epistemológicos feministas. Sin embargo, los seminarios nos mostraron que la potencia de aquellos debates, que a menudo partían de una temática específica o de las dudas y dilemas de alguna investigación en particular, se mostraron muy útiles a la hora de implementar y evaluar críticamente nuestras formas de investigar, así como para formarnos y generar redes de apoyo mutuo que ya de inmediato empezaron a superar nuestras expectativas. Estos encuentros se siguieron desarrollando durante varios años más en los dos territorios en los que se ha desarrollado mayormente la acción del SIMReF, Barcelona y Bilbo. Con un enfoque más formativo, siempre concebido desde los principios DOI:10.1344/CLIVATGE2023.11.11 ISBN: 2014-6590 CLIVATGE 11|6 C L I V A T G E 11 del aprendizaje mutuo y crítico, en 2012 comenzamos a poner en marcha los cursos virtuales sobre metodologías de investigación feminista. Realizamos varias ediciones de los cursos en diferentes formatos e idiomas, ofreciendo la formación a precios todo lo asequibles que pudimos y becando a tantas personas como nos fue posible. En los mismos seguimos profundizando en las metodologías feministas pero también, desde una perspectiva organizativa, en la evaluación de los cursos y en los principios de las pedagogías ciber-feministas en las que siempre hemos tenido interés (Biglia y Jiménez Pérez, 2012). Entre 2013 y 2017 segmentamos el curso inicial en dos, uno de iniciación y otro más avanzado de aplicaciones y organizamos asimismo cursos más temáticos de carácter semi-presencial, combinando tiempo dedicado en la plataforma virtual Moodle con sesiones presenciales en ambos territorios. En estos cursos tratamos cuestiones más aplicadas como el análisis crítico del discurso o el acercamiento a indicadores estadísticos desde la perspectiva feminista. Ya en 2012 abrimos también una línea de difusión y debate, a través de seminarios y charlas en los que intentamos pensar las aplicaciones de técnicas concretas o de numerosas formas de investigación feminista en ámbitos temáticos particulares, como la investigación en desigualdades en salud o en violencias de género. Es el caso de la presentación sobre las aportaciones de la Teoría Fundamentada a las metodologías feministas o la charla en 2018 sobre arqueología, entre otras. Sin duda, las actividades más significativas en este sentido han sido las Jornadas de Metodologías de Investigación Feminista que venimos organizado, de forma intermitente desde 2011. Las primeras tuvieron lugar en Tarragona, y ya para las segundas comenzamos a explorar una colaboración con Hegoa, el Instituto Vasco para la Cooperación al Desarrollo, que se tradujo en la organización de las segundas jornadas en 2014 – bajo el subtítulo Herramientas y aplicaciones para los derechos humanos – y prosiguió en 2018 con las jornadas donde nuestro enfoque metodológico se centraba en la idea de violencias y resistencias. Ambas se celebraron en territorio vasco, en Donostia y Bilbo respectivamente. No nos olvidamos de la tercera, organizada en julio del 2016 en la URV ni de la quinta edición, en octubre del 2021 en la UB de Barcelona, que subtitulamos Repensando los procesos de producción de conocimiento en tiempos de (post)pandemia. Un año más tarde, nos animamos, otra vez junto a Hegoa, a organizar la sexta edición centrada en Migraciones, derechos humanos e interseccionalidad. En numerosas ocasiones, además, participamos en jornadas y actividades organizadas por otras entidades. Durante estas jornadas tratamos de combinar la formación con el debate, alternando momentos de talleres temáticos sobre técnicas de investigación con presentaciones plenarias, conferencias y momentos de DOI:10.1344/CLIVATGE2023.11.11 ISBN: 2014-6590 CLIVATGE 11|7 C L I V A T G E 11 debate abierto, así como encuentros de carácter más informal que contribuyan a tejer redes. Fruto de algunas de esas jornadas, y siguiendo a nuestro instinto de preservar materiales e ideas para el presente y el futuro, surgen varias publicaciones y repositorios de vídeo. Son dignas de reseñar, por ejemplo, la publicación de monografías que recogían las principales ponencias y debates de las jornadas realizadas en conjunto con Hegoa en territorio vasco (Mendia Azkue et al., 2015; Castañeda Salgado et al., 2019; Maleno Garzon et al., 2022). Por supuesto, la labor de pensamiento, debate y puesta en práctica de metodologías que hemos experimentado gracias al SIMReF han dado también una serie de publicaciones individuales y colectivas de las personas que hemos participado en el seminario. Una de las últimas y que ha suscitado gran interés ha sido la reciente Guía para la incorporación de la perspectiva de gènero e interseccional en las estadísticas (Biglia et al., 2023). Todas estas actividades han tenido algunas características en común. Para empezar, en todas ellas hemos intentado mantener una visión que va más allá de lo puramente académico, en varios sentidos. Por un lado, para las personas que formamos el colectivo SIMReF, los debates sobre metodología no son meras disputas teóricas, sino que tienen que ver con cuestiones prácticas, éticas y políticas sobre las formas en las que nos situamos en los circuitos de producción del conocimiento. En este sentido, las actividades organizadas han intentado combinar el pensar con el hacer. Por otra parte, nuestra forma de entender la investigación, a pesar de desarrollarse en gran medida dentro de las universidades en las que muchas de nosotras trabajamos, no se limita a ella. Por ello hemos intentado siempre abrir espacio a la investigación que se realiza fuera de la universidad o, muy a menudo, en ese espacio dentro-y-fuera de la misma. Hemos tratado de tener esto en cuenta a la hora de invitar a personas a jornadas, debates o publicaciones, así como a la hora de otorgar un espacio privilegiado a este tipo de investigaciones y sus artífices en seminarios o debates. E igualmente hemos participado regularmente en encuentros, jornadas y diferentes actividades organizadas por diferentes agentes. Un ejemplo de estas relaciones sería las aportaciones realizadas al monográfico Ezagutzaren matazak (Emagin, 2018). Es importante señalar, asimismo, el énfasis que hemos puesto en el encuentro interdisciplinar. Sabemos que esta es a menudo una de las palabras más sobadas en el contexto académico, pero más allá de darle un valor de cambio en el ranking investigador – hemos podido ver cómo, según la coyuntura, lo interdisciplinar puntúa – hemos tratado que fuera un lugar de encuentro para pensar sobre el conocimiento y compartir estrategias entre personas formadas en la sociología, antropología, biología, arqueología, DOI:10.1344/CLIVATGE2023.11.11 ISBN: 2014-6590 CLIVATGE 11|8 C L I V A T G E 11 arquitectura, pedagogía, medicina o las bellas artes, por nombrar algunas. Obviamente, como ya hemos indicado, no nos ha interesado solo el encuentro entre diferentes disciplinas académicas, hemos intentado también comunicar con quienes, desde varios lugares intervienen partiendo del conocimiento crítico y, de esa manera generan conocimiento: educadoras, activistas, abogadas pro-derechos, cooperativas de intervención educativa y social etcétera. La lista de personas y entidades con las que hemos compartido es larga. También hemos intentado abrir espacios de colaboración entre personas que ocupan diferentes posiciones dentro de lo académico. Los seminarios, jornadas y cursos, a través del interés común el temática feminista, han permitido coincidir e intercambiar a personas que estaban estudiando un grado, con activistas de base, profesoras con diversos niveles de estabilidad académica y estudiantes de máster o doctorado. Aún siendo conscientes de que las diferencias entre estas posiciones no se solventan con simplemente encontrarse, hemos intentado proponer espacios compartidos para intentar establecer formas de colaboración horizontal en la academia. 2. El monográfico En 2014 publicamos un monográfico en la revista Athenea Digital sobre los temas que nos llevaban ocupando en aquel momento, a través de una llamada abierta para recibir artículos (Martínez et al., 2014). Desde entonces, habíamos comentado varias veces la idea de hacer otro Call For Papers cara a un siguiente monográfico. No es hasta 2021 que nos ponemos a ello en colaboración con la revista Clivatge. Decidimos dar un enfoque particular a la convocatoria, centrándonos en las tesis doctorales, por varios motivos. Por un lado porque, aunque sean necesarios, a menudo los artículos o textos que tratan sobre metodologías feministas en general, nos dejan con ganas de más concreción. Es difícil salir de una serie de lugares comunes e ideas que ya han sido expresadas, muchas veces de maneras más detalladas y completas, por otras autoras en otros artículos o libros. Desde nuestro colectivo hemos intentado siempre acercarnos a lo concreto porque, como ya hemos mencionado antes, no creemos en los debates abstractos y carentes de material empírico o vivencial y porque, además, creemos que la necesidad que nos apremia no es sólo de teorías, sino de formas de hacer, herramientas y acercamientos técnicos y metodológicos que se basen en ellas. La idea de centrarnos en los procesos de investigación de tesis DOI:10.1344/CLIVATGE2023.11.11 ISBN: 2014-6590 CLIVATGE 11|9 C L I V A T G E 11 doctorales responde a varios motivos. Para empezar, durante los años previos a la convocatoria del monográfico, nos hemos visto rodeadas de muchas personas que estaban realizando tesis doctorales en las que había una fuerte presencia de metodologías de investigación feminista. Obviamente, esto está relacionado con nuestra participación en las actividades del SIMReF señaladas anteriormente, pero también con nuestra intervención en el Máster de estudios feministas y de género de la UPV/EHU y en el programa de doctorado del mismo nombre. Sin ir más lejos, ambas nos hemos visto directamente involucradas en una tesis doctoral en la que uno de nosotros ejercía de doctorando y la otra de directora, trabajo en el cual tratamos de aplicar algunas ideas referentes a las metodologías críticas de investigación y otorgar un espacio a reflexionar sobre ellas. Porque este es, sin duda, el segundo motivo de peso para proponer que los artículos que componen este volumen se centren en las tesis. No sólo hemos visto en los últimos años presentar y defender varias tesis con vocación de aplicar metodologías feministas, sino que somos testigo de que muchas de ellas han reservado un lugar dentro de los propios informes de investigación a reflexionar de forma abierta sobre los procesos que han llevado a cabo. Es decir, las temáticas eran feministas, pero también las metodologías trataban de serlo y, sobre todo, dejaban espacio a esa práctica de reflexividad compartida que llevamos reivindicando hace tiempo. El ya mencionado principio de la cocina abierta, del código abierto de la investigación, se inspira en las prácticas de compartir saberes que feministas, pueblos indígenas, clases obreras y programadoras de software libre, entre otras, han sabido practicar durante mucho tiempo. Un principio que no debería resultar ajeno a las bases del conocimiento científico, ni tan sólo a aquel que se apoya en el positivismo y, sin embargo, resulta complicado de poner en práctica en los tiempos de la extrema mercantilización del conocimiento. El tercer motivo a reseñar es la particularidad misma de los procesos de tesis. En la línea de lo ya señalado de proponer reflexiones situadas en contextos concretos más que diatribas abstractas, queríamos que los artículos nos ayudaran a pensar una situación específica de investigación, y el proceso de tesis lo es por varias razones. Para empezar, es un proceso extrañamente solitario. Es, en nuestras disciplinas, una de las pocas ocasiones en las que la persona investigadora trabaja en soledad, con la mera compañía de quien o quienes dirijan su tesis. Pero esa compañía que puede resultar de gran ayuda (o eso se espera) no resta el hecho de que la responsabilidad de la investigación es de una única persona. Nadie puede firmar una tesis a medias con otra persona, como habitualmente lo haremos en casi todo el resto de tipos de investigación: