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Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario

Luna-Alvarez, Heriberto Enrique; Franco-Chóez, Xavier Eduardo

Abstract

Este libro presenta un enfoque integral de la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) aplicada desde lo individual hacia lo comunitario, orientado a promover estilos de vida saludables y hábitos sostenibles en las poblaciones más vulnerables de Ecuador, como las que hay zonas rurales de la región costa y sierra de este país. Muchos de los proyectos de vinculación e investigación se beneficiarán de la propuesta que parte del modelo de Albert Ellis. A través de un análisis multidimensional, se exploran estrategias que combinan la TREC con herramientas contemporáneas como las redes sociales y la inteligencia artificial, buscando impactar de manera efectiva en las realidades urbanas, costeras y rurales del país. En el contexto de la psicología comunitaria, el enfoque propuesto destaca la importancia de abordar las creencias irracionales y patrones de pensamiento disfuncionales que perpetúan prácticas no saludables en estas comunidades. Se prioriza la construcción de intervenciones que respeten las particularidades culturales y sociales de cada región, fomentando la resiliencia, el autocuidado y la cohesión social. Además, el uso estratégico de redes sociales se plantea como un medio para la difusión de mensajes educativos y el refuerzo de conductas saludables, mientras que la inteligencia artificial se integra como una herramienta para personalizar intervenciones y monitorear el progreso de las comunidades en tiempo real. Este modelo ofrece una propuesta innovadora para la psicología comunitaria, centrada en el empoderamiento colectivo y el bienestar sostenible, adaptado a los desafíos contemporáneos.

Full text

Dirección Editorial: PhD. Jorge Luis León-González Diseño de portada y edición: DI. Yunisley Bruno-Díaz ISBN: 979-8-9916990-9-9 DOI: https://doi.org/10.64092/VPUN3092 © Heriberto Enrique Luna Alvarez, 2024. All rights reserved. © Xavier Eduardo Franco Chóez, 2024. All rights reserved. La evaluación científica y metodológica de la obra se realizó a partir del método de Revisión por Pares Abierta (Open Peer Review). Este libro es una publicación de acceso abierto con los principios de Creative Commons Atribution 4.0 International License, que permite el uso, intercambio, adaptación, distribución y transmisión en cualquier medio o formato, siempre que dé el crédito apropiado al autor, origen y fuente del material gráfico. Si el uso del material gráfico excede el uso permitido por la normativa legal deberá tener permiso directamente del titular de los derechos de autor. SOPHIA EDITIONS 8404 N Rome Ave, Tampa, Florida, USA Email: [email protected] Phone: +1 (813) 699-2557 https://sophiaeditions.com/ COMITÉ EDITORIAL PhD. Adalia Liset RojasValladares, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Adrian AbreusGonzález, Universidad de Cienfuegos, Cuba PhD. Adrian Ludet Arévalo-Salazar, Western University, Canadá PhD. Alejandro Rafael SocorroCastro, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Alina RodríguezMorales, Universidad de Guayaquil, Ecuador PhD. Farshid Hadi, Islamic Azad University, Irán PhD. Héctor TecumshéMojica-Zárate, Centro Regional Universitario OrienteUniversidad Autónoma Chapingo, México PhD. Hugo Freddy Torres Maya. Universidad de Cienfuegos, Cuba PhD. Jorge Guillermo Portela, Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires, Argentina PhD. Juan G. RiveraOrtiz, Ana G. Mendez University, USA. PhD. Lázaro Salomón Dibut-Toledo, Universidad del Golfo de California, México PhD. Luis LizasoainHernández, Universidad del País Vasco, España PhD. Luisa MoralesMaure, Universidad de Panamá, Panamá PhD. Marily Rafaela Fuentes-Águila, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Maritza Librada Cáceres-Mesa, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México PhD. Marta LinaresManrique, Universidad de Granada, España PhD. Mikhail BenetRodríguez, Fundación Universitaria Cafam, Colombia PhD. Raúl RodríguezMuñoz, Universidad de Cienfuegos, Cuba PhD. Rolando MedinaPeña, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Samuel SánchezGálvez, Universidad de Guayaquil, Ecuador PhD. Yadir Torres Hernández, Universidad de Sevilla, España CONTENIDO 01. 02. 1.1. Antecedentes del origen de la Terapia Racional Emotiva Conductual ....................13 1.1.1. Los estoicos .....................................14 1.1.2. El budismo .......................................15 1.1.2. De la filosofía del siglo XX ...............15 1.1.3. Principales influencias psicológicas .... .................................................................. 17 1.2. Biografía de Albert Ellis ......................19 1.2.1. Sus estudios e inicios de carrera .....21 1.2.2. Su vida adulta y aportes con la Terapia Racional Emotiva Conductual ....................24 1.2.3. Su muerte y su legado ......................27 1.2.4. Reconocimientos y publicaciones ...28 1.3. Nacimiento de la Terapia Racional Emotiva Conductual .................................. 39 Prólogo ........................................................8 Introducción .............................................. 10 2.1. Objetivos y principios teóricos de la Terapia Racional Emotiva Conductual .......42 2.2. Modelo ABC ....................................... 46 2.3. Teoría del Cambio Terapéutico en el modelo A-B-C ........................................... 47 2.4. Definiciones del modelo de intervención de la Terapia Racional Emotiva Conductual .. .................................................................. 48 2.5. Tendencias biológicas básicas .........58 2.6. Pensamientos racionales e irracionales .. ................................................................. 59 2.7. Emociones adaptativas y desadaptativas .................................................................. 60 Origen y definiciones de la Terapia Racional Emotiva Fundamentos teóricos de la Terapia Racional Emotiva CONTENIDO 06. 05. 03. 04. 5.1. La Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada a los problemas del amor ...........97 5.2. La Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada en las terapias de grupo ............103 5.3. Potencialidades y limitaciones de la Terapia Racional Emotiva Conductual en el trabajo grupal ..........................................106 5.4. La Terapia Racional Emotiva Conductual en los jóvenes ..........................................109 3.1. La Terapia Racional Emotiva Conductual y su incidencia en las habilidades sociales ....64 3.2. Las fases del proceso de la Terapia Racional Emotiva Conductual ....................69 4.1. Técnicas de intervención más frecuentes .................................................................. 84 4.2. La Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada en la terapia de familia ...............92 La Terapia Racional Emotiva Conductual en la psicología comunitaria Ejemplos prácticos para la aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual Proceso de aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual Técnicas de intervención en Terapia Racional Emotiva Conductual 6.1. Creencias irracionales colectivas en contextos comunitarios ............................113 6.2. Caracterizando las zonas urbanas, urbano-marginales, marginales y campesinas ............................................ 118 6.3. La Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada a comunidades urbanas ...........121 6.3.1. Intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades urbanas ...................................................122 6.4. La Terapia Racional Emotiva Conductual en contextos urbano-marginales ..............126 CONTENIDO 07. 6.4.1. Intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades urbano-marginales ................................. 127 6.5. La Terapia Racional Emotiva Conductual en contextos marginales .........................130 6.5.1. Intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades marginales .............................................. 131 6.6. La Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades campesinas .................135 6.6.1. Intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades campesinas .............................................136 6.7. Estrategias de intervención para cualquier comunidad: fases, estrategias y dinámicas grupales ................................140 6.8. Actividades y dinámicas grupales en la intervención comunitaria ..........................144 6.9. Implementación de proyectos basados en creencias racionales ...........................146 6.10. Medición de indicadores: cohesión social, resolución de conflictos y bienestar emocional ................................................149 6.11. Evaluación cualitativa y cuantitativa del impacto de la Terapia Racional Emotiva Conductual ..............................................151 7.1. Redes sociales y el impacto en la salud mental ......................................................153 7.2. Inteligencia artificial y Terapia Racional Emotiva Conductual ................................ 155 7.3. Oportunidades y desafíos de la Terapia Racional Emotiva Conductual en un mundo digitalizado ..............................................157 7.4. El futuro de la Terapia Racional Emotiva Conductual en el mundo digital ...............158 Referencias bibliográficas .......................159 La aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual en un mundo de redes sociales e inteligencia artificial PRÓLOGO El presente texto académico presenta información relevante y actualizada sobre la Terapia Racional Emotiva Conductual, además de constituir una guía útil para su aplicación por parte de profesionales en el área. Las primeras páginas proporcionan información relacionada con el origen, los principios y las definiciones básicas de la Terapía Racional Emotiva Conductual y su modelo ABC de la conducta incluyendo la teoría del cambio terapéutico. Seguidamente se exponen los fundamentos teóricos de la esta terapia, incluyendo la conceptualización de los Acontecimiento activadores (A), las Creencias (B) y Consecuencias (C) así como los pensamientos racionales e irracionales y las emociones adaptativas y desadaptativas. El libro también esboza el proceso de aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual y las técnicas de intervención cognitivas, emotivas, conductuales y experienciales, deduciendo el análisis de la cadena de comportamiento. Finalmente, este texto presenta ejemplos prácticos para la aplicación de las terapias en familias, a los problemas del amor, en las terapias de grupo y en los jóvenes. El ideal perseguido por los autores de este libro es compartir sus experiencias para que el lector, desde su propia óptica, emplee la información contenida en este para su propio beneficio, bien sea desde la práctica profesional o desde su perspectiva personal. Atentamente, Los autores 16 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Immanuel Kant (1724-1804): la racionalidad propuesta por Kant trata del poder y las limitaciones de la cognición e idealización en el ser humano. Baruch Spinoza (1632-1677): la crítica de Spinoza coincide con Arthur Schopenhauer (1788-1860) mencionando que el desarrollo de las acciones y de los pensamientos correctos dependen del control que nuestra razón ejerce sobre nuestras emociones. Karl Popper (1902-1994): la falsabilidad de los postulados define el criterio de demarcación como la capacidad de una proposición de ser refutada o falsada. Hans Reichenbach (1891-1953): la generalización afirma que un enunciado empírico inductivo tiene sentido en la medida en que es probable y debe explicarse desde su contexto y desde su construcción propia Bertrand Russell (1872-1970): para su filosofía analítica junto a la filosofía existencial de Heidegger (18891976), todos los humanos desarrollan hipótesis sobre la naturaleza del mundo y la necesidad de comprobar su validez 17 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Alfred Korzybski (1879-1950): enfatiza el poderoso efecto de la Semántica General y como los procesos emocionales son dependientes de la manera en que estructuramos nuestro pensamiento por medio del lenguaje que empleamos 1.1.3. Principales influencias psicológicas De su formación psicoanalítica Ellis resalta la influencia de los trabajos de algunos autores que se alejaron de Freud para proponer variantes al psicoanálisis, entre ellos: Autor Postulado Alfred Adler (1870-1937): El papel desempeñado por los sentimientos de inferioridad y la devaluación que realiza el hombre de sí mismo. La importancia concedida a la ansiedad del ego, y la repercusión del interés social en el bienestar psicológico Karen Horney (1885-1952): La importancia atribuida en el marco conceptual de la TREC al pensamiento absolutista, dogmático y evaluativa en el malestar emocional, aporta el concepto “la tiranía de los debería” como principal perturbador de la emoción Harry Stack Sullivan (1892-1949): investiga el significado que da el paciente a las palabras que utiliza en el entorno y la interacción donde estas surgen permitiendo apreciar la coyuntura que se da en la situación que le produce malestar 18 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Erich Fromm (1900-1980): concebía al ser humano como social, por lo que su desarrollo se da con las demás personas y se logra en la interacción en donde se podrían construir ideas y metas comunes Ellis no se limitó al psicoanálisis y recogió aportes de autores desde otros enfoques psicológicos para consolidar su teoría: •Carl Rogers (1902-1987): basado en la teoría humanista, afirma que las personas pueden elegir sentimientos, acciones y pensamientos; por consiguiente, puede autodestruirse o autoayudarse. •Burrhus F. Skinner (1904-1990): desde la terapia conductista, se apoya en el método del condicionamiento operante, para animar a los clientes a tomar la responsabilidad de ser su propio agente de cambio primario desde la capacidad de cambiar sus ideas irracionales, y hacerle frente mediante la conducta. •Jerome Brunner (1915-2016): dentro de la teoría cognitiva, refiere que el ser humano organiza la información y construye su realidad por medio de la acción, las imágenes mentales y el lenguaje. Estos fundamentos están estrechamente relacionados a través de su enfoque en la gestión de las emociones y los pensamientos irracionales. En la Terapia Racional Emotiva y Cognitiva, desarrollada por Albert Ellis en la década de 1950, vemos una influencia directa de estos aportes. Las enseñanzas estoicas y la filosofía del siglo XX se fusionan con la psicología moderna para crear un enfoque terapéutico efectivo para abordar los problemas emocionales y conductuales. Al igual que los estoicos, Ellis sostiene que nuestras emociones no son causadas directamente por los eventos externos, sino por nuestras creencias y pensamientos sobre esos eventos, y los aportes psicológicos, nos invitan a examinar y desafiar nuestras creencias irracionales para cultivar una mayor serenidad, bienestar emocional y resiliencia ante los desafíos de la vida. 19 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario 1.2. Biografía de Albert Ellis Albert Ellis nació en el contexto de una familia judía en Pittsburg (Pennsylvania) el 27 de septiembre de 1913. Su infancia la vivió en Nueva York, fue el mayor de tres hermanos (Paul y Janet, dos y cuatro años menor respectivamente). Sus padres casi no pasaban en casa y Albert asumió el rol de cuidador de sus hermanos en esas ausencias. Figura 1.2. Pittsburg 1913. Primera estación de combustible. Su padre era un hombre de negocios que viajaba mucho, poco cariñoso con sus hijos y esposa. Su madre era emocionalmente distante, raramente escuchaba la opinión de otros, con estados de ánimo cambiante, descrita por el mismo Ellis como “una mujer absorta en sí misma”. Este distanciamiento físico y emocional con sus padres, lo llevo a asumir algunas responsabilidades en su hogar y encargarse de sus hermanos menores en tareas como levantarlos y vestirlos todas las mañanas para ir al colegio. Sin embargo, debido a lo que llamó “negligencia abismal parental” de su casa, lo impulsó a tener mayor independencia que otros niños de su edad en esa época. Albert estuvo enfermo varias veces a lo largo de su infancia, con apenas 5 años adquirió una enfermedad renal que lo llevo a ser hospitalizado, y luego, padeció una amigdalitis compleja que complicó su movilidad, desviando su atención de los deportes a los libros. Entre las edades de 5 y 7 años fue internado hasta ocho veces diferentes, una de las cuales duró casi 10 meses, con limitadas visitas de sus padres para ofrecer consuelo y apoyo, y en medio de conflictos en su familia, sus padres se divorciaron cuando él tenía 12 años, aunque Ellis refirió alguna vez que su niñez no le dejó traumas, pues sostiene haber vivido estas dificultades 20 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario haciendo uso de su racionalidad para enfrentar lo que le gustaría pero contentarse con lo que tenía, aprendiendo a aceptar lo que no podía cambiar y así no sentirse rechazado ni solo (Bernard, 2011). Desde muy niño, Albert presentó interés por su sexualidad, lo que se refleja cuando relata su primera experiencia sexual a los 5 años con una niña llamada Ruthie, quien fue su primer amor. También durante su estadía en el hospital creó “entretenimientos” relacionados con juegos sexuales y mentales para distraerse (Lega, Sorribes y Calvo, 2017), además de disfrutar de los baños que les daban las enfermeras junto con otras niñas. Este vivo interés por lo sexual se verá reflejado más adelante en sus escritos acerca del tema. A los 12 años empezó un interés especial por la escritura, pocos años después estudiaba filosofía como hobby Desde el colegio, Albert planeaba convertirse en un gran novelista, para lo cual estudiaría contabilidad en la escuela secundaria y la universidad, trabajar en esa profesión y ganar suficiente dinero para jubilarse a los 30 años y luego, dedicarse a escribir sin presiones económicas. Con la llegada de la Gran Depresión en 1929, los tres hermanos afrontaron la crisis financiera mundial durante los siguientes años, previos a la Segunda Guerra Mundial, acordando postergar sus estudios y buscar trabajos a medio tiempo para ayudar con los gastos de casa, al menos temporalmente. Más adelante, Ellis narraría esta época como un periodo de aprendizaje para saber enfrentar sus adversidades, a pesar de la educación negligente que recibió. A decir de Ellis, dese su infancia tenía miedo extremo a dos circunstancias: una era el miedo a hablar en público y la otra, a enfrentarse con mujeres jóvenes para invitarlas a una cita. Afrontar estos miedos le causaba tanta ansiedad que incluso los catalogó como si fueran fobias. A pesar de esto, al llegar a los 19 años, decidió buscar una solución y enfrentar estos miedos programando dar una charla en el Jardín Botánico del Bronx, para aproximadamente 100 personas. Esta experiencia aportó de tal forma que se la utilizó de la misma para desarrollar su propuesta de la terapia racional emotiva conductual. 21 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Con la intención de superar sus propios temores y el interés en todo lo que concierne a la felicidad humana, se dedicó por mucho tiempo a estudiar mediante la lectura de los principales psicoterapeutas que trataban este tema, aunque no lo considero suficiente y trabajó para superar sus miedos, por lo que recurrió a la revisión de los escritos de los filósofos antiguos clásicos, principalmente Epicuro (341-270 A.C.) y Epicteto (55 135 D.C.) y a otros más actuales como Bertrand Russell (1872-1970) y John Dewey (1859-1952), entre otros, lo cual incrementó su afición por la filosofía (Ellis, 2005). A continuación, utilizando los aportes de John Watson (18781958) sintió que al fin pudo afrontar bien sus “fobias”; como lo refirió más adelante: “después de unas pocas semanas de terapia por cuenta propia ¡me convertí en un experto orador y en algo parecido a un mujeriego!” (Ellis, citado en Corsini y Dumont, 2003. p. 78) 1.2.1. Sus estudios e inicios de carrera Figura 1.3. Albert Ellis a inicio de su carrera. Fuente: Lega y Velten (2006). 22 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario A los 19 años empezó a escribir cientos de historias, artículos, poemas y letras de canciones, así como 20 manuscritos extensos; ninguno de los cuales logró ser publicado, cosa que no lo desalentó, como él mismo dice; “sin desistir, me puse a escribir libros que no abordaran la ficción, especialmente sobre sexo, amor, matrimonio y felicidad humana” (Ellis, citado en Corsini & Dumont, 2003, pp. 77-78). Recurriendo a la literatura y escribiendo sobre estos tópicos, se vio a sí mismo como un “experto” en estos temas, y refiere que muchos de sus familiares y amigos empezaron a buscarlo para que los aconsejara. Después de graduarse de la escuela secundaria, Ellis obtuvo una licenciatura en Negocios del City College of Downtown New York en 1934. Dedicó un tiempo a seguir una carrera comercial, iniciando con su hermano un negocio de parches y remates para pantalones, luego intentó una carrera como escritor de ficción con poco éxito. Decidió cambiar de rumbo para estudiar psicología clínica, graduándose a los 28 años en el Teachers College de la Universidad de Columbia en 1942. Mientras ejercía como consejero sexual y psicoterapeuta familiar, siguió estudiando y obtuvo su título de maestría en psicología clínica en 1943. En 1946 realizó una crítica acerca de las pruebas psicométricas que se usaban para evaluar la personalidad, llegando a la conclusión que el MMPI (Minnesota Multiphasic Personality Inventory) es el único instrumento que satisfacía todos los estándares de validez. Según Ellis, el título inicial de su tesis “Love emotions of Collegeage women” para alcanzar el título de Ph.D. en Psicología fue rechazado por estar adelantado a su tiempo (Ellis, 2010), ante lo cual tuvo que cambiarlo por “Psychometrical properties of psychological test”, lo que permitió que logre su grado de Doctor en la Universidad de Columbia en 1947. Ya con su título de doctorado, aplicó en varias universidades para convertirse en profesor de psicología, pero no fue aceptado en ninguna, incluyendo la misma universidad de Columbia donde se gradúo, por su estilo directo y controversial (Ellis, 2010). Después de completar su título, Ellis se formó en psicoanálisis e inicialmente lo practicó por aproximadamente 6 años, pero pronto cuestionó su eficacia por su pasividad. Durante este tiempo también se sometió a un “análisis personal 23 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario y programa de supervisión con Richard Hulbeck” por aproximadamente tres años. Pero en 1953 rompe con éste por la lenta recuperación de sus clientes (Froggatt, 2005): “Mis pacientes frecuentemente empeoraban en vez de mejorar. Por eso, en 1953 dejé de llamarme psicoanalista e indagué qué técnicas terapéuticas eran más populares, a fin de tomar lo mejor de cada una. Me daba la sensación de que muchas terapias eran ineficaces, por lo que formulé la TRE en 1955. Mi propósito era hacer que la terapia fuera más eficiente y profunda y que atajara las raíces básicas del sufrimiento humano. Quería que las personas trabajaran duro a nivel racional, emocional y conductual contra sus tendencias destructivas, que volvieran a sus potencialidades constructivas, pues las tenían, y que eso las condujera al final, a una vida más feliz y auto-satisfactoria”. (Ellis, 2006, p. 83) Figura 1.4. Albert Ellis a finales de los 40. Fuente: Lega y Velten (2006). Influenciado por los trabajos de personas como Alfred Adler, Erich Fromm, Karen Horney y Harry Stack Sullivan, Ellis comenzó a desarrollar su propio enfoque de la psicoterapia, al que en 1955 se refirió como Psicoterapia Racional., El 31 de agosto de 1956 hizo una presentación de su teoría en la Asociación Americana de Psicología titulada “Rational psychotherapy” (Ellis, 1998) en una convención en Chicago donde fue criticado por su nuevo enfoque y expuso la primera terapia cognitiva conductual en 1957. En esa época el interés de la psicología experimental estaba centrado en la psicología conductista y la psicología clínica en el 24 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario psicoanálisis. Pese a todo ello, en 1959 publica el libro “Como vivir con un neurótico” donde expone su terapia. Hoy en día, el método se conoce como terapia racional emotiva conductual o TREC. Ellis también escribió mucho sobre la sexualidad humana. Comenzó a ver clientes incluso antes de haber completado su doctorado. En ese momento, no se requería una licencia formal de psicólogos en el estado de Nueva York. 1.2.2. Su vida adulta y aportes con la Terapia Racional Emotiva Conductual Su vida amorosa en su adultez fue muy activa, atribuyéndose amoríos serios y casuales, con mujeres que habían sido sus pacientes, mujeres casadas y solteras, entre las que figuraban algunas con trastornos psicopatológicos como la depresión (Ellis, 2010). Aunque se casó por primera vez en junio de 1938 con la actriz Karyl Corper Greco, acordaron al poco tiempo solicitar la anulación del matrimonio, que se les concedió en diciembre de ese año, luego de lo cual convivieron por doce meses más. Su segundo compromiso duró un poco más, pues luego de unirse en 1956 a la bailarina en Rhoda Winter Russell, se separó a los dos años y medio aproximadamente. Sus siguientes compromisos fueron con profesionales de la psicología que lo acompañaban en sus proyectos y compartían intereses similares, es así que en 1965 contrae matrimonio con Janet Wolfe, quien era la Directora ejecutiva del Instituto Ellis, y con quien convivió hasta el 2002 en que decide abandonar a Ellis. Más adelante, en 2004, se casa con Debbie Joffee (el gran amor de su vida), quien lo acompañaría hasta su muerte. Albert Ellis nunca tuvo hijos legítimos, pues consideraba que las responsabilidades paternas interferirían con sus trabajos en psicología, que implicaba consolidar, desarrollar y difundir su teoría a través de congresos, publicaciones, terapias en su instituto, capacitaciones, viajes, entrevistas, y todas las demás científicas y administrativas que surgían producto de ser el fundador de la terapia racional emotiva conductual. 25 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Esta decisión de no tener hijos la justificó con su deseo de que por su trabajo habría el riesgo de ser negligente y falta de ética, ya que no tendría el suficiente contacto íntimo y cotidiano que ellos necesitan para desarrollarse sanamente (Ellis, 2005, 2010). Al mismo tiempo, reconoce lo injusto que hubiera sido para sus aspiraciones de toda la vida el tener hijos, al tener que distraer la atención de su trabajo por los requerimientos de salud, educación, juegos, llanto, descanso, ocio con ellos combinados a las risas, llantos, gritos, e interacciones comunes de la edad que hubieran exigido los niños la mayor parte de su tiempo y vida (Ellis, 2010). A pesar de esta forma de pensar, se le atribuye que antes de casarse con su primera esposa, la actriz Karyl Corper, junto a ella tuvo tres hijos no reconocidos en secreto (Marty, Laurel y Philip), mientras ella estaba casada con su anterior esposo Tony, quien los educó y se comportó siempre como un padre para ellos. La decisión de procrear estos hijos, Ellis la justifica con la idea de que hubiera sido muy egoísta privar al mundo de sus genes (Ellis, 2010). Además de estos hijos, “le sobreviven tres sobrinos: David Ellis, Joel Greer y Judith Greenspan, sus hermanos Paul y Janet fallecieron antes que él”. (Lega & Velten, 2006, p. 190) Los temas de sexualidad, erotismo y amor siempre le llamó la atención a Albert Ellis, por lo que le dedicó mucho interés a investigarlos y analizar en hombres, mujeres y parejas de diferentes tipos, generando algunas publicaciones como artículos y el libro The Case for Promiscuity, aunque este último nunca se publicó. Los resultados y conclusiones de estas investigaciones lo llevaron a expandir y difundir su terapia mediante conferencias, talleres, capacitaciones, entrevistas de radio y televisión, y revisión de las grabaciones con sus pacientes para la retroalimentación de psicoterapeutas, e incluso de los mismos pacientes. Las reuniones preferidas de Ellis eran eran los talleres de los viernes por la noche en su instituto (Lega & Velten, 2006) donde se implementaba una modalidad de “consultas abiertas” con voluntarios, como opción de difusión de su psicoterapia para ayudar a más gente. 32 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario 1973: •Humanistic psychotherapy: The rational-emotive approach. New York: Crown and McGraw-Hill. 1974: •Cognitive aspects of abreactive therapy. Voices, 10 (1), 48-56. •Humanistic Psychotherapy. New York: McGraw Hill 1975: •(Con R. Harper) A new guide to rational living. North Hollywood, Calif.: Wilshire Books Co. ISBN: 0-87980-042-9. •Razón y emoción en psicoterapia. Bilbao. Desclée De Brouwer. 1976: •The biological basis of human irrationality. Journal of Individual Psychology, 32, 145-168. •RET abolishes most of the human ego. Psychotherapy, 1976, 13, 343-348. Reprinted, New York: Institute for Rational-Emotive Therapy, 1976. •Sex and the liberated man. 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ISBN: 0-8065-1670-4. 1996: •(Con Philip Tate) Alcohol: How to Give It Up and Be Glad You Did. Sharp Press. ISBN: 1-884365-10-8. 1998: •(Con Raymond Chip Tafrate) How to Control Your Anger Before It Controls You. Citadel Press. ISBN: 0-8065-2010-8. •(Con Emmett Velten) Optimal Aging: Get Over Getting Older. Chicago, Open Court Press. ISBN: 0-8126-9383-3. 1999: •How to Make Yourself Happy and Remarkably Less Disturbable. Impact Publishers. ISBN: 1-886230-18-8. •Controle su ira antes de que ella lo controle a usted. •Una terapia breve más profunda y duradera. 36 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario 2000: •How to Control your Anxiety before it Controls you. Citadel Press. ISBN: 0806521368. •(Con Lyle Stuart) How to Stubbornly Refuse to Make Yourself Miserable About Anything: Yes, Anything. ISBN: 0-8184-0456-6. •(Con Ted Crawford) Making Intimate Connections: Seven Guidelines for Great Relationships and Better Communication. Impact Publishers. ISBN: 1-886230-33-1. •(Con Marcia Grad Powers) The Secret of Overcoming Verbal Abuse: Getting Off the Emotional Roller Coaster and Regaining Control of Your Life. Wilshire Book Company. ISBN: 0-87980-445-9. •(Con S. Blau) Vivir en una sociedad irracional: una guía para el bienestar mediante la terapia racional emotivoconductual. Paidós. 2001: •(Con Stevan Lars Nielsen and W. Brad Johnson) Counseling and Psychotherapy With Religious Persons: A Rational Emotive Behavior Therapy Approach. Mahwah, New Jersey: Lawrence Erlbaum Associates. ISBN: 0-8058-2878-8. •Overcoming Destructive Beliefs, Feelings, and Behaviors: New Directions for Rational Emotive Behavior Therapy. Prometheus Books. ISBN: 1-57392-879-8. •Feeling Better, Getting Better, Staying Better: Profound Self-Help Therapy For Your Emotions. Impact Publishers. ISBN: 1-886230-35-8. 2002: •(Con Jerry Wilde) Case Studies In Rational Emotive Behavior Therapy With Children and Adolescents. Upper Saddle River, New Jersey: Merrill/Prentice Hall. ISBN: 0-13-087281-4. •Overcoming Resistance: A Rational Emotive Behavior Therapy Integrated Approach, 2nd ed. New York: Springer Publishing. ISBN: 0-8261-4912-X. 37 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario 2003: •Ask Albert Ellis: Straight Answers and Sound Advice from America’s Best-Known Psychologist. Impact Publishers. ISBN: 1-886230-51-X. •Sex Without Guilt in the 21st Century. Barricade Books, 2003. ISBN 1-56980-258-0. •(Con Robert A. Harper) Dating, Mating, and Relating. How to Build a Healthy Relationship. Citadel Press Books. ISBN: 0-8065-2454-5 2004: •Rational Emotive Behavior Therapy: It Works For Me—It Can Work For You. Prometheus Books. ISBN: 1-59102-184-7. •The Road to Tolerance: The Philosophy of Rational Emotive Behavior Therapy. Prometheus Books. ISBN: 1-59102-237-1. 2005: •The Myth of Self-Esteem. Prometheus Books. ISBN: 1-59102-354-8. •(Con Catharine MacLaren) Rational Emotive Behavior Therapy: A Therapist’s Guide (2nd Edition). Impact Publishers. ISBN 1-886230-61-7. 2006: •(Editado con Michael E. Bernard) Rational Emotive Behavioral Approaches to Childhood Disorders. Theory, Practice and Research 2nd Edition. Springer SBM. ISBN: 978-0-387-26374-8. •El camino de la tolerancia. 2008: •(Con Mike Abrams y Lidia Abrams) Theories of Personality: Critical Perspectives,. New York: Sage Press, 7/2008 ISBN 978-1-4129-1422-2 (This was his final work, published posthumously). 38 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Algunos libros fueron publicados y se siguen publicando en nuevas ediciones o revisiones actualizadas luego de su fallecimiento. Entre esas obras tenemos: 2009: All Out! Prometheus Books. ISBN: 1-59102-452-8. 2013: Como controlar la ansiedad antes de que lo controle a usted. 2017: (con Lange, A.) Anger: How to live with and without it. Citadel Press. 2018: Ser feliz y vencer todas las preocupaciones. 2022: Cómo no estropear tus relaciones. Además, Albert Ellis ha obtenido reconocimientos tales como el de la APA (American Psychological Association, Clinical & Counseling Divisions), considerado por los miembros de las divisiones de clínica y orientación como la segunda persona más influyente en el campo de la psicología clínica en el siglo XX (Carl Rogers fue primero y Sigmund Freud tercero). En una encuesta similar con psicólogos canadienses los resultados lo colocaron en el primer lugar por encima de psicólogos tradicionales. La Asociación Americana para Terapia de Pareja y Familia (AAMFT = American Association for Marriage and Family Therapy) le otorgó el cuarto escalafón en el campo de la terapia familiar y en el año 1971 fue nombrado como humanista por la Asociación Americana Humanista (AHA = American Humanist Association), Durante toda su vida professional, Albert Ellis recibió honores y distinciones por diferentes asociaciones profesionales, como los otorgados por instituciones como: American Association of Sex Educators, Counselors and Therapists y Association for Advancement of Behavior Therapy (Lega & Pereira, 2005). Se estima que hasta el 2005 más de 7,500 profesionales provenientes de dentro y fuera de los Estados Unidos se capacitaron en su modelo de psicoterapia y continúan haciéndolo. El Albert Ellis Institute (AEI), establecido en New York (Estados Unidos) cuenta con quince institutos asociados 39 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario y autorizados en países de los cinco continentes (Lega & Velten, 2006, p. 190) y sigue aumentando su cobertura y adeptos alrededor del mundo, alcanzando la divulgación de la TREC a nivel académico, donde se dan clases de este modelo. 1.3. Nacimiento de la Terapia Racional Emotiva Conductual Las teorías psicológicas o los diferentes modelos de atención psicológica se han desarrollado a través del tiempo, alineadas a los avances de la ciencia y la sociedad, lo que no ha sido diferente para la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC). Hablar de esta terapia es hablar de su mayor exponente, Albert Ellis, por lo que su desarrollo está íntimamente vinculado a su autor, de quien narraremos algunos pasajes de su vida. Sus inicios se remontan a la época de la adolescencia de Albert Ellis, cuando diseñó una forma de abordar sus problemas emocionales adaptando un enfoque filosófico cognitivo que combinaba con la desensibilización en persona y un conjunto de actividades activo directivas. De esta manera pudo superar algunos de sus problemas como su ansiedad social y la dificultad de hablar en público (Ellis, 2000). Ellis se interesó por investigar temas relacionados con los problemas sexuales, amorosos, aquellos relacionados con la pareja y familia. La intención era escribir sobre esos temas, sin embargo, descubrió que con esos conocimientos podía asesorar efectivamente a familiares y conocidos. Decide estudiar Psicología Clínica y obtiene su Licenciatura en la Universidad de Columbia en el año 1943, continúa sus estudios obteniendo un Doctorado en Filosofía en 1947. Ejerció la terapia sexual y de pareja desde 1943, con el análisis clásico y la terapia de orientación psicoanalítica, pero cuestionaba el modo poco científico o incluso acientífico que empleaban los psicoanalistas, es por ello que comienza un proceso de formación en el Instituto Karen Homey en 1947. A partir de 1953, frente a la decepción por la eficacia de los métodos empleados recomienda llamarse a sí mismo “psicoterapeuta” más que “psicoanalista”. Durante este tiempo, intentó en vano reformular el psicoanálisis en 40 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario términos científicos (Ellis, 1949a, 1949b, 1950, 1956b), pero más tarde lo abandonó, concluyendo que con frecuencia su aplicación perjudica más que beneficia (Ellis, 1962, 1968; Ellis y Harper, 1961). En 1955, partiendo de los postulados teóricos propuestos por Beck, Albert Ellis desarrolla un enfoque terapéutico al cual denomina terapia racional emotiva (TRE) con la finalidad de encontrar el verdadero sentido de las interferencias emocionales en las personas (Colop, 2016), planteando que la perturbación emocional es debido principalmente a los pensamientos, actitudes y creencias sobre lo que nos ocurre a nuestro alrededor. Enfatizó en los aspectos cognitivos y filosóficos ya que su intención fue diferenciarlo de las otras terapias que existían en los años 50. Pero, a pesar de sus intenciones, muchos psicoanalistas lo identificaron con el racionalismo del siglo XVIII, aunque esta tenía marcados componentes conductuales y evocativoemotivos, por lo que resultó era sumamente filosófica y debatidora, adicionalmente era sumamente confrontativo a diferencia del análisis clásico las terapias centradas en el cliente. Ellis defendía la tesis de que si una persona adquiría una sana filosofía de la vida difícilmente presentaría un trastorno emocional. En su libro Manual de Terapia Racional Emotiva (Ellis y Grieger, 1990) plantea lo siguiente: “la RET estaba influida por los escritos de muchos filósofos, especialmente Epicteto, Marco Aurelio, Baruch Spinoza, John Dewey, Bertrand Russell, A. J. Ayer, Hans Reichenbach, y Karl Popper. Psicológicamente, se incorporaron algunas de las visiones de los terapeutas cognitivos importantes, tales como Adler (1927, 1929), Cové (1923), Frankl (1959), Horney (1939), Kelly (1955), y Rotter (1954), aunque Ellis, no leyó a algunos de estos cognitivistas (tales como Dubois, Frankl, Kelly y Low) hasta después de que ya había creado la teoría y práctica básica de la RET”. (p. 20) El énfasis de este modelo de intervención consiste en el análisis de la influencia que tienen las creencias irracionales sobre los trastornos emocionales, Ellis planteó que la modificación de estas creencias genera cambios tanto emocionales como conductuales en los individuos. El cambio 41 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario a Terapia Racional Emotiva hace énfasis en las emociones que presentaban los individuos, no solo se abordaron las creencias, permitiendo ampliar las áreas de intervención. Finalmente, este modelo volvió a cambiar de nombre por el que actualmente es conocido, así en 1993 se le denominó Terapia Racional Emotiva Conductual, resaltando que el proceso de intervención y tratamiento tenía como objeto el mejoramiento de las conductas de las personas (Castañeda y Lingan, 2018). Para estos cambios en la denominación se tomó en cuenta tres premisas, la primera indicaba que una persona es más feliz cuando tiene metas; la segunda, las personas realizarán los esfuerzos que sean necesarios para alcanzar esa meta propuesta, así estos sean irracionales y; tercero, alcanzar la meta produce autorealización y así se vive mejor. Finalmente, expresan Ellis y Grieges (1990), que la TREC fue la primera escuela realmente importante en lo que a psicoterapia se refiere, ya que logró unir el debate filosófico y la reestructuración cognitiva tanto en la terapia conductual como en la experimental aplicando métodos como asignar tareas, fomentar la desensibilización en vivo, usar métodos de refuerzo y el entrenamiento en habilidades. Es importante destacar que la Asociación Americana de Terapia de Pareja y Familia realizó una encuesta a 310 miembros preguntando a quienes consideraban ellos los diez técnicos más influyentes en el campo de la pareja y la familia, el resultado obtenido en los primeros cuatros lugares, por orden de influencia fue el siguiente: Virginia Satir, Sigmund Freud, Carl Rogers y Albert Ellis. Debido al efecto que la TREC ha tenido tanto en la profesión como en la salud mental de las personas en estas décadas, se puede decir que es uno de los sistemas de psicoterapia más influyentes del siglo XX y continúa siéndolo en el siglo XXI. . 48 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Consecuencias emocionales, conductuales y cognitivas o sintomáticas del trastorno emocional (en el mismo fóbico medicar su ansiedad, enseñarle relajación para manejar su ansiedad): autorreforzándole positivamente sus logros sociales), eliminando, así, las distorsiones cognitivas (Me voy a poner muy nervioso y no voy a poder aguantar esta circunstancia que estoy viviendo). En este caso serían cambios en el punto B (creencia de la situación que está viviendo la persona) del modelo A-B-C. En las evaluaciones cognitivas del sujeto implicadas: en el trastorno emocional, representadas por las creencias irracionales (Necesito tener el afecto de la gente importante para mí..... y no soporto que me rechacen). En este caso también serían cambios en el punto B (creencia de sí mismo y sus necesidades de vida) del modelo A-B-C. Para Ellis (Navas, 1998), los tres focos pueden, y suelen producir modificaciones emocionales, cognitivas y conductuales; y de hecho los tres focos trabajan conjuntamente en una terapia de psicología cognitiva. Pero el foco más relevante para el cambio está en el punto B (creencia del acontecimiento o situación) del modelo A-B-C, de manera extrema lo más importante es la modificación de creencias irracionales y las situaciones evitadas. Sería un cambio en el punto C (consecuencia) del modelo A-B-C. 2.4. Definiciones del modelo de intervención de la Terapia Racional Emotiva Conductual La terapia racional emotiva-conductual de Ellis incluye en su esquema de trabajo el papel relevante de las emociones y las conductas en la vida de toda persona, resaltando la presencia de las creencias, pensamientos e imágenes mentales. Ahora bien, Turner (2007), resume los conceptos teóricos desarrollados por Ellis en su modelo de intervención, de la siguiente manera: a) Metas y racionalidad: a medida que los individuos se trazan metas racionales y estas son logradas, las personas desarrollan un estado de felicidad. Entre las metas más 49 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario importantes se encuentra: la supervivencia; la felicidad en sí misma, capacidad de triunfar en la vida, bienestar personal y social y, la aceptación. b) Cognición y procesos psicológicos: estos se encuentran entrelazados, los pensamientos, los sentimientos y las conductas. De esta manera las cogniciones influyen en la salud mental del individuo, provocando la aparición de los trastornos psicológicos. Por lo tanto, se infiere que la salud mental tiene relación con las creencias racionales mientras que los trastornos psicológicos con las creencias irracionales (Figura 2.1). Figura 2.1. Cognición y procesos cognitivos. a) Énfasis humanista filosófico del modelo: centrado en el ser humano por lo tanto se puede hacer estas dos inferencias: i) Cuando las personas se enfocan en lograr metas irracionales y demandantes consiguen perturbarse. ii) Cuando las personas se enfocan en lograr metas racionales y por orden de prioridades consiguen ser más felices. 50 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Figura 2.2. Filosofía del modelo. El ser humano, como ser biopsicosocial, se constituye en una estructura dinámica y compleja con una intensa tendencia a establecer metas en sus actividades y su vida, hacia las cuales dirige sus esfuerzos emocionales, cognitivos y conductuales. Las metas principales que se plantea toda persona son: primero, permanecer vivo, y segundo, obtener el mayor bienestar posible y evitar el malestar siempre que se pueda. A partir de estas metas principales se derivan muchas otras metas que las personas se van proponiendo durante toda su vida y que, además de proporcionarles satisfacción y placer, les permiten encontrar cierto sentido a su vida. La búsqueda permanente que hay en cada persona para alcanzar sus metas, en diferentes contextos y momentos de su vida, la expone a enfrentarse a circunstancias y eventos, esperados o no esperados, que favorecen o dificultan sus intenciones y que dependen muchas veces de las valoraciones y el significado que le dan estas. El resultado de esa valoración servirá para reaccionar con una conducta que tiene componentes cognitivos y emocionales de 51 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario adaptación para continuar hacia su meta o hacer un ajuste en otro sentido. Para analizar las relaciones que hay entre los acontecimientos, las valoraciones y la conducta resultante, Ellis (1991), propone el modelo ABC: Los acontecimientos activadores (A) por sí mismos no provocan consecuencias emocionales, conductuales o cognitivas (C); éstas dependerán de cómo se perciba o interprete (B) dicho acontecimiento activador. Tal como lo hemos mencionado antes, se ratifica que “A” son los acontecimientos activadores a los que respondemos, y “C” la respuesta que impulsa la conducta. La asignación de los literales corresponde a las letras iniciales de las palabras en inglés que se utilizan para la representación de los elementos: A : “Activation” B : “Believe” C : “Consequence”. Acontecimientos activadores (A) Los acontecimientos activadores “A”, pueden ser definidos como aquellos eventos que fomentan una dificultad para alcanzar la meta trazada o el objetivo propuesto; aunque no se trata del evento en sí mismo, este es percibido como la causa directa e incondicional del malestar o cambio de conducta que es desagradable para el individuo o su contexto. Todas las personas valoran los eventos en dependencia de algunos elementos como su predisposición y salud biológica, la situación emocional (vulnerabilidades y fortalezas), la historia de vida del sujeto, y el aprendizaje social del cual ha sido objeto. En otras palabras, el conjunto de elementos que configuran sus creencias tanto individuales (personales) como compartidas (con familias y grupos sociales). Lo anteriormente descrito abre paso a una realidad interpretada o a la generación de situaciones en función de las ideas, pensamientos y sentimientos del individuo. 52 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Creencias (B) El sistema de creencias que tiene el individuo se representa con la “B”, la cual puede considerarse, en principio, como los elementos que conforman el sistema cognitivo el cual puede comprender pensamientos, sentimientos, recuerdos, imágenes, actitudes, normas, esquemas de valores, filosofía de vida, inferencias, atribuciones, por mencionar algunas. De acuerdo con Ellis y Grieger (1990), las creencias pueden ser racionales o irracionales, las primeras se consideran como pensamientos flexibles que se basan en lo real, mientras que las segundas corresponden a interpretaciones que pueden ser erróneas, y que corresponden a esquemas de pensamientos arraigados, rígidos o inflexibles, y conducen a emociones inadecuadas, que se presentan en forma exigente, absolutista, lo cual impide la obtención de logros personales. En la tabla 2.1. se observan las diferencias entre estos dos tipos de creencias. Tabla 2.1. Creencias irracionales Vs Creencias racionales. Creencia Irracional Creencia Racional Es catastrófica, absolutista, irrealista y autoderrotista. Es lógica, razonable, realista, promueve el aumento de la autoestima. Dificulta la consecuencia de las metas ya que el pensamiento negativo genera acciones, pensamientos y sentimientos catastróficos y autodestructivos, afectando la felicidad del ser humano. Conlleva a actuaciones, pensamientos y sentimientos que invitan a la felicidad y supervivencia del ser humano. Origina emociones inadecuadas. Abre paso a emociones saludables aunque los eventos sean inadecuados. Causan necesidades absolutas en el individuo y su entorno. Se basan en las preferencias o los deseos del individuo. Las creencias, los juicios y las ideas, son capaces de ejercer un gran poder en nuestros pensamientos, es tanto que, viviendo cualquier situación, actuamos, no por lo que 53 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario esta es o significa, sino por lo que creemos o pensamos de ella (Lega et al., 2009). Analizando los elementos de la Terapia Racional Emotiva Conductual, de Albert Ellis, encontramos los siguientes elementos que influyen en nuestros pensamientos: a) Hechos externos que, por lo general se consideran causa de las conductas y emociones, y las denomina experiencias activantes. b) Las creencias racionales, que son aquellas cogniciones, ideas y filosofías que ayudan al logro de las metas básicas, mientras que las irracionales, las bloquean. Estas se definen como conjunto de creencias racionales e irracionales. c) Consecuencias, las cuales pueden ser conductas y/o emociones (como la ira o la tristeza). Según Ellis, para poder modificar, estas conductas o emociones, se establecería el cuarto punto: d) Discusión, entre el terapeuta y el paciente, donde se discute y se habla de cada tópico irracional, de los pensamientos e ideas ilógicas, para lograr la racionalidad de los mismos. Ellis identificó 11 creencias irracionales que mayormente presentan los individuos, y las describió de la siguiente manera (Ellis y Tafrate, 2013): 1. Es una necesidad extrema para el ser humano adulto el ser amado y aprobado por las personas significativas en su vida; 2. Para considerarse uno mismo valioso se debe ser muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa; 3. Ciertas personas son malas, perversas y ruines, deben ser seriamente culpabilizados y castigados por su maldad; 4. Es tremendamente catastrófico el hecho de que las cosas no salgan tan perfectas como se desea que fuese; 5. La infelicidad se debe a causas externas y sin tener la capacidad para controlar las emociones perturbadoras; 54 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario 6. Todas aquellas situaciones amenazantes o preocupaciones, deben ser evitadas a cualquier precio; 7. Es mucho más fácil evitar que afrontar ciertas responsabilidades y dificultades; 8. Se debe depender de los demás y se necesita a alguien más fuerte en quien confiar; 9. Las experiencias y eventos del pasado son un determinante decisivo en la conducta actual; 10. La persona debe sentirse muy preocupada por los problemas y perturbaciones de los demás y, 11. Solo existe una solución perfecta para cada problema, y está es la que debemos encontrar. La tabla 2.2 describe las consecuencias de las creencias irracionales y cuál debe ser el cambio en el pensamiento para generar una creencia racional más adecuada. Tabla 2.2 Creencias irracionales, consecuencias de las creencias irracionales y creencias racionales asociadas. Creencia irracional Consecuencia Creencia Racional Es una necesidad extrema para la persona adulta, ser amada, respetada y aprobada por las personas significativas en su vida. Las personas se tornan inseguras, ansiosas, frustradas y hasta en minusvalía. No es necesario como adulto, que siempre sea amado, respetado y aprobado por las personas significativas en su vida. Para considerarse uno mismo valioso se debe ser muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa. Los individuos se vuelven temerosos al fracaso, con bajo autoestima y perfeccionistas. Uno siempre se considera valioso, independientemente de los resultados obtenidos. Ciertas personas son malas, perversas y ruines, deben ser culpabilizados y castigados por su maldad. Las personas se vuelven vengativas, perversas y con deseos de venganza. Las personas que realizan actos de maldad tienen una perturbación emocional 55 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Es tremendamente catastrófico el hecho de que las cosas no salgan tan perfectas como se desea que fuese. Los individuos se vuelven perfeccionistas, temerosos del fracaso, se genera una baja autoestima. No representa una catástrofe el que las cosas no salgan tan perfectas como se desea. La infelicidad se debe a causas externas y sin tener la capacidad para controlar las emociones perturbadoras. Las personas se sienten sin esperanza, con ansiedad y deprimidos. La felicidad es de origen interno por eso, tenemos la capacidad de cambiar las emociones negativas. Todas aquellas situaciones amenazantes o preocupaciones, deben ser evitadas a cualquier precio. Los individuos se vuelven intranquilos, ansioso, presentan cuadros de desesperación. Es inevitable que se presente una situación amenazante o que existan preocupaciones, que deben ser enfrentadas. Es mucho más fácil evitar que afrontar ciertas responsabilidades y dificultades. Las personas se tornan intranquilas, desesperadas, toman reacciones exageradas a las críticas. Las responsabilidades y dificultades deben ser afrontadas ya que de no hacerlo se pueden presentar más problemas. Se debe depender de los demás y se necesita a alguien más fuerte en quien confiar. Los individuos se vuelven dependientes, frágiles emocionalmente, inseguros, y tienen dificultad en las relaciones interpersonales. No se debe depender de otras personas, aunque algunas veces es bueno escuchar otras opiniones, en todo caso, la decisión final debe ser propia. Las experiencias y eventos del pasado son un determinante decisivo en la conducta actual. Las personas se tornan pesimistas, quejumbrosas, inseguras. El pasado es excusa, para cambiar nuestros sentimientos, pensamientos y actuaciones inadecuadas. 56 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario La persona debe sentirse muy preocupada por los problemas y perturbaciones de los demás. Los individuos se frustran y genera angustias, se tienen sentimientos de desesperanza la mayor parte del tiempo. Las personas no deben sentirse muy preocupadas por los problemas y perturbaciones de los demás. Solo existe una solución perfecta para cada problema, y esta es la que debemos encontrar. Las personas se convierten en perfeccionistas, ansiosos y angustiados. Existe más de una solución a cada problema. Es importante destacar que todos los individuos tienen la predisposición para comportarse tanto racional como irracionalmente, por ello resulta esencial conocer nuestros pensamientos, actitudes, interpretaciones y creencias sobre los temas que pueden ser delicados, para que nuestro diálogo interno o nuestras autoinstrucciones permita que logremos sentirnos felices, efectivos, y saludables emocionalmente. Las creencias más frecuentes sobre el pensamiento irracional son las siguientes: 1. El pensamiento absolutista, este se basa en la idea de que todo debe realizarse como “debe ser” o “como yo deseo que sea” y que no deben presentarse obstáculos que no estén previstos. Internamente la persona piensa en términos de siempre o nunca. 2. El pensamiento catastrófico, se desarrolla bajo la concepción que si no cumple o realiza lo que anhelamos sería terrible, catastrófico, hasta horroroso. Internamente los individuos piensan “¡por qué a mí!”, “¡Qué horror!”, “¡Es terrible esto!”, “¡Qué calamidad!”. Es una valoración muy negativa de la situación. 3. Pensamientos de frustración, aparece cuando surgen situaciones o experiencias aversivas que no se pueden enfrentar y son considerados insoportables. El individuo considera que su capacidad no es suficiente para resistir ese evento estresante, por lo que se genera disgusto y malestar, produciendo frases como “¡No lo puedo soportar!”, “¡Es intolerable!”. 57 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario 4. Maxificación o maximización, en donde el sujeto se evalúa a sí mismo, al mundo y a los demás o a cualquier situación, magnificando lo negativo o minimizando lo positivo. 5. Minimización, en donde el sujeto se percibe con muy disminuida capacidad para enfrentar una situación. 6. Inferencia arbitraria, en la cual el sujeto anticipa o valora las situaciones o riesgos basados en evidencias insuficientes. Consecuencia (C) Ahora bien, “C” viene a representar las consecuencias o reacciones a las situaciones A. Estas pueden ser de tipo emotivas (reflejan las emociones), cognitivas (reflejan los pensamientos del individuo) o conductuales (reflejan las acciones). Estas consecuencias tanto emocionales como comportamentales devienen de la interacción entre los eventos y las creencias del individuo. Es allí donde las creencias irracionales generan las alteraciones emocionales y los patrones de conducta autodestructivos. La figura siguiente resume la interrelación de lo anteriormente descrito. Figura 2.3. Esquema A - B – C. Una vez desarrollado estos planteamientos, se menciona a continuación los siguientes ejemplos: Ejemplo 1: A (acontecimiento) => Mi esposo no me contesta las llamadas Este conlleva a la siguiente inferencia => perdió el interés, está enojado “Una persona perfectamente normal es algo muy extraño en nuestra sociedad”. Karen Horney 3.1. La Terapia Racional Emotiva Conductual y su incidencia en las habilidades sociales El ser humano es un ser social por naturaleza, es por ello que las habilidades sociales son importantes para todos los individuos, siendo estas el conjunto de emociones, conductas y pensamientos que se han aprendido para relacionarnos con los otros de manera satisfactoria, haciéndonos sentir bien y permitiendo que obtengamos los resultados que se quieren, lo cual mejora la calidad de vida. En este sentido, la comunicación tanto verbal como no verbal es esencial ya que permite exteriorizar sentimientos, emociones, actitudes, malestares, 03. PROCESO DE APLICACIÓN DE LA TERAPIA RACIONAL EMOTIVA CONDUCTUAL 65 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario opiniones, por mencionar algunos, que, entre otros objetivos, nos permite defender nuestros derechos (Freire, 2019). Por lo tanto, las habilidades sociales según, Ruiz et al. (2012), “constituyen un amplio rango de competencias que se pueden agrupar en distintas categorías, como habilidades no verbales, habilidades básicas de conversación, comunicación, emocional, autoprotección, solución de problemas y aproximación-evitación en las relaciones íntimas o consecución de objetivos vitales”. (p. 297) De la anterior, se puede inferir que los niños no nacen con habilidades sociales, o con temores, son sus experiencias tempranas las que incitan esas conductas, y allí el lenguaje cumple un rol fundamental en esta interacción ya que es lo que va a permitir el desarrollo de esas habilidades sociales. Tanto la familia como la escuela van a tener un rol protagónico y serán la fuente de este aprendizaje (Sartori y López, 2016), ya que son los que proporcionarán estas experiencias positivas o negativas que incidirán en la autoevaluación que tenga cada individuo de sí mismo. Es así como las habilidades sociales aprendidas tienen orígenes multifactoriales, donde el ambiente de desarrollo es determinante en ellas y fijarán las características personales de los individuos. La forma en que los individuos plantean sus relaciones personales influye decisivamente en el éxito o fracaso de estos en la sociedad, ya que la forma como perciben el mundo sus actitudes, costumbres sociales, actitudes, lenguajes verbales y no verbales, cambian constantemente bien sea por falta de uso o por largos períodos de aislamiento (Freire, 2019). Obviamente, las interacciones sociales en la adolescencia son más profundas e íntimas que las logradas en la niñez, pues requieren un mayor ajuste psicosocial, lo cual no ocurre en la infancia, y a medida que nos vamos acercando a la adultez y el lenguaje se va perfeccionando, se van adquiriendo otras habilidades como autonomía e independencia, logrando obtener relaciones sociales más exitosas (Valera et al., 2016). Al mencionar los déficit de habilidades sociales, se pueden mencionar muchos ya que el ser humano es social por naturaleza, por lo cual en su relación con los otros individuos 66 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario y el ambiente se pueden presentar múltiples elementos que pueden llegar a obstaculizar estas relaciones e impactar negativamente en el desarrollo de las personas, incluso hasta el punto de ocasionar trastornos psicopatológicos, debido a las perturbaciones tanto cognitivas como afectivas, las cuales tienen incidencia en la autoestima de los individuos, su regulación en el comportamiento, en la adopción de roles, por mencionar algunos aspectos, que van desde la infancia hasta la vida adulta (Ovejero et al., 2016). La falta de habilidades sociales puede incidir en otras áreas de desenvolvimiento con la aparición de conductas disfuncionales, por ejemplo, en los niños puede afectar el ámbito familiar y escolar; en el adolescente incide negativamente en la formación de su identidad, puede provocar fracaso escolar, delincuencia. Ya en el adulto podemos mencionar múltiples problemas con serios ajustes psicológicos (Do Amaral et al., 2015). De acuerdo con Ruiz et al. (2012), estos problemas pueden ser aislamiento social, ansiedad social, depresión, problemas de pareja, esquizofrenia, por mencionar algunos. Por su parte, Freire (2019), indicó que la mayoría de las enfermedades tienen relación con el déficit de habilidades sociales, ya que es una respuesta del individuo ante las constantes demandas de la sociedad o del ambiente donde se desenvuelve, convirtiéndose estas en factores estresores que dan origen a una interpretación distorsionada de la realidad. Es frecuente observar el comportamiento de algunos profesionales que son muy eficientes y eficaces en su trabajo, altamente competentes, sin embargo, no pueden interactuar eficazmente ya que se ven obstaculizados por la ansiedad, vergüenza, pensamientos negativos, por mencionar algunos. Algunos factores que pueden obstaculizar el ajuste social según Pucheu (2014), en el área personal, estarían la necesidad de consecución de logros, demandas exageradas de desempeño, temor a equivocarse, necesidad desmedida de control, impaciencia, irritabilidad, baja tolerancia a la frustración, actitudes de autoridad, baja capacidad de resolver conflictos, agotamiento emocional, expresiones de hostilidad, pensamientos pesimistas, irracionales y catastróficos. 67 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Asimismo, en lo social, por la necesidad desmedida de aprobación, distancia psicológica de los demás, dificultad de comunicación, poca autonomía, falta de empatía, poco tiempo libre, inseguridad, dificultad de socialización, entre otros, mientras en lo laboral, puede ser por la falta de iniciativa en el trabajo, incapacidad de manifestar su punto de vista, falta de apoyo entre los trabajadores, baja satisfacción laboral, presión laboral, frustración profesional, deficientes relaciones laborales, agotamiento físico, estrés psicológico, por mencionar algunos (Reyes, 2015). Por último, en lo familiar y de pareja se manifiesta, aspectos formativos, éticos, afectivos, económicos, culturales, ideológicos, intelectuales y morales. Como también percepción, decepción familiar, divorcios, violencia, límites, reglas de comunicación, roles, inseguridades, dificultad para controlar y expresar emociones, presión por parte de la pareja, entre otros (Puello et al., 2014), por ello es necesario un asesoramiento cognitivo conductual. El asesoramiento cognitivo conductual es un método efectivo que ayuda a las personas a pensar de manera diferente. Utilizando nuevas formas de pensar, pueden adoptar comportamientos más saludables y mejores ante los amargos eventos y experiencias. López (2015), indicó que este tipo de terapia ayuda a las personas a modificar tanto creencias como emociones negativas. Los individuos poseen tres campos que están íntimamente relacionados, estos son los sentimientos, los pensamientos y por supuesto, los comportamientos. Para realizar un tratamiento adecuado se debe trabajar en estos tres aspectos, sin dejar a un lado las emociones, ya que éstas influyen en la manera de pensar y comportarse Se pueden utilizar varias técnicas cognitivas para aumentar la conciencia del paciente sobre estos patrones cognitivos y comenzar a ayudarlos a contrarrestarlos. Los registros de pensamientos completados en el transcurso de la semana que involucran esquemas de grabación y etiquetado, modos u otros tipos de contenido cognitivo pueden ayudar al paciente a identificar estos fenómenos en su vida cotidiana. En la sesión, el cuestionamiento socrático o el descubrimiento guiado se pueden utilizar para ayudar al paciente a descubrir 68 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario esquemas subyacentes y creencias fundamentales de las que puede no estar completamente al tanto. Un método para hacerlo es la técnica de flecha hacia abajo (Beck, 1979; Quemaduras, 1980), en el que el terapeuta (y más tarde el propio paciente) profundiza por debajo de los pensamientos automáticos o superficiales al hacerle preguntas al paciente como “si esto fuera cierto, ¿qué significa para usted?” o “si fuera cierto, ¿lo que podría suceder?” repetidamente, descubriendo capas sucesivas de pensamientos intermedios y, finalmente, creencias centrales. Una vez que se han identificado las cogniciones problemáticas, se pueden usar varios métodos para ayudar al paciente a aumentar su flexibilidad cognitiva y considerar formas alternativas de pensar. Es aconsejable evitar adoptar un enfoque que intente demostrar que los pensamientos de los pacientes están equivocados, ya que, en particular con los clientes antagonistas, es probable que esto genere una actitud defensiva e intentos de demostrar que tienen razón. Por el contrario, ayudar al paciente a considerar una variedad de explicaciones o interpretaciones alternativas a través de una lluvia de ideas, y ayudarlo a adoptar diferentes perspectivas es probable que sea más útil. Puede ser beneficioso discutir los pros y los contras de creer ciertos pensamientos, o de actuar como si tales pensamientos fueran ciertos. Por ejemplo, un individuo antagónico puede creer que sus percepciones negativas de otras personas pueden ser válidas o precisas, pero se pueden explorar los pros y los contras o la utilidad del comportamiento basado en estos pensamientos. El terapeuta también puede introducir ciertas categorías de esquemas o distorsiones del pensamiento (p. Ej., generalización excesiva, lectura de la mente) para ayudar al paciente a identificar cómo sus patrones de pensamiento pueden no considerar toda la información. Siguiendo el modelo ABC para la aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual, dentro del principio de la molestia el cual señala que no se trata de pensar como tal, sino que este es fruto de las creencias irracionales y partiendo del esquema anteriormente planteado, se proponen las letras “D” y “E”, donde “D” corresponde al proceso del conflicto cognitivo, cuyo propósito es reestructurarlo de acuerdo con 69 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario las nuevas creencias, mientras que la letra “E” reflejaría los efectos que ha producido este cambio cognitivo en el individuo en sus acontecimientos vitales (Navarro, 2006). La terapia racional emotiva conductual es una psicoterapia activa-dirigida, la cual permite que la persona identifique la génesis filosófica de sus problemas psicológicos y lo orienta a la búsqueda de alternativas que permitan cambios con el fin de generar un mayor bienestar (Oblitas, 2008). Por lo tanto, esta terapia se aplica en: •Terapia individual, proceso flexible en el abordaje clínico y eficaz para las personas con inconvenientes para vincularse con los demás. •Terapia de pareja, es recomendable establecer normas, que se predisponga a la negociación, así mismo se facilitan herramientas para lograr una comunicación constructiva entre ambos. •Terapia familiar, proceso que se orienta a mejorar las debilidades que evidencia el núcleo familiar de forma individual, contribuyendo al quebrantamiento y que es posible modificar la conducta de cada uno de los miembros es búsqueda de fortalecer su unidad familiar. •Terapia de grupo, trabajo con grupos pequeños con los que se efectúan entrenamientos intensivos. 3.2. Las fases del proceso de la Terapia Racional Emotiva Conductual El proceso psicoterapéutico de la Terapia Racional Emotiva Conductual debe seguir una estructura de pasos que permitan hacer un seguimiento y ajuste del desarrollo con la persona que acude a la consulta, los cuales presentamos a continuación: Paso 1: Psicodiagnóstico Racional-Emotivo. Paso 2: Identificar la “C” significativa y los problemas secundarios. Paso 3: Identificar un “A” específico. Paso 4: Establecer la conexión “B-C”. 70 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Paso 5: Identificar “B”. Paso 6: Debatir las creencias irracionales (“D”). Paso 7: Aumentar su convicción en sus creencias racionales (“E”). Paso 8: Desarrollar las tareas para casa. Paso 1: Psicodiagnóstico Racional-Emotivo Establecer el punto de partida o estado inicial psicológico es esencial para definir el objetivo y la estrategia a seguir, con lo que también hacemos el seguimiento de la eficacia del proceso y la evaluación de los resultados en cada paso. Tal como se hace en la primera de las consultas de muchas psicoterapias, se empieza tomando datos personales al paciente (nombre, edad, sexo, dedicación laboral o académica, nivel de estudios, estado civil, dirección domiciliaria, entre otros). Luego se puede iniciar con frases como: “Cuéntame por qué viniste hoy y comencemos a trabajar” o “En qué problema trabajaremos hoy?”. Las frases dependen de la situación de vida y emocional, el contexto, las capacidades de comunicación y el rapport que se tiene. Es importante ser directos y no divagar con cualquier pregunta, recuerden que el tiempo es limitado y tiene que ser valorado por todos para buscar la solución directa. Cuando el paciente tiene más de un problema, se consulta cuál es el que le afecta más y se orienta acerca de cuál es el principal que pudiera generar los otros problemas, que le afectan en su estado emocional. Una vez definido que en conjunto se determina el problema, al menos en términos generales, se establece con el paciente un objetivo concreto de la terapia y de la sesión. Esto da una dirección general que permite establecer una dirección o camino de la intervención y actualizar las expectativas del psicoterapia, a fin de que logren ajustes más reales de las posibilidades en cada caso intervenido. Para esto, consultamos con frases como: ¿Qué es lo que usted esperaría 71 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario de las sesiones de terapia? ¿Qué expectativas tiene de esta primera/segunda/ sesión?, lo cual servirá al terapeuta para orientar al paciente sobre las condiciones del proceso a corto, mediano y largo plazo. Se solicita al paciente que de un ejemplo concreto del problema, pidiéndole detalles necesarios (el contexto, el momento, las personas presentes y la importancia de ese momento para el paciente) que nos ayude a identificar el Acontecimiento Activador (“A”) y la Consecuencia Emocional y Conductual (“C”), que servirá para identificar la Creencia Irracional (“B”) de este ejemplo. Se pueden usar preguntas como ¿Puede darme un ejemplo concreto de este problema? ¿Cuándo y cómo sucedió? ¿Son frecuentes estos hechos? ¿Es la primera vez que le pasa? ¿Qué es diferente de otros momentos? Paso 2: Identificar la “C” significativa y los problemas secundarios Por “C” se entiende cómo se sintió y qué hizo en esa situación. Para esto puede usar preguntas como: ¿Cómo se sintió cuando ocurrió exactamente esa situación? ¿Qué hizo cuando se sintió así? No refuerce la idea de que “A” es la causa de “C” con mensajes como: ¿Cómo le hace sentir esto?, ¿Le ofendió lo que le dijo?, ¿Qué sentimientos le provocó? Se debe invertir el tiempo suficiente para que el paciente pueda conectar con sus sentimientos en esa situación y generar hipótesis sobre las posibles creencias irracionales. Para esto, usamos expresiones como: Concentre en esa situación, regrese a ella en su mente e intente describir lo que sintió en ese momento..., dígame qué está sintiendo. Para esclarecer “C” podemos preguntar Cuando se siente así, ¿siempre reacciona igual? ¿Qué suele hacer para evitar sentirse así? ¿Funciona? ¿Cómo definiría lo que siente? ¿En qué otro momento siente igual? 72 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Tabla 3.1. Consecuencias sanas e insanas. Consecuencias “C” Emocional “C” Conductual Insana Sana Insana Sana Ansiedad Pánico Miedo Preocupación Inquietud Evitación Huir Escapar Afrontar Protegerse Asumir riesgos Depresión Desesperanza Tristeza Pena Apatía Abandono Dejadez Consuelo Activo Aceptación Rabia Ira Odio Enfado Molestia Irritabilidad Agresión Pasividad Venganza Asertividad Expresión Negociar Culpa Arrepentirse Apenado Castigo Humillación Condenación Responsabilidad Aceptación Vergüenza Incomodidad Inhibición Mentir Evitar Autorrevelación Autenticidad Poder expresarse Si el paciente habla de varias emociones negativas (Tabla 3.1), ayúdele a seleccionar una emoción negativa insana relevante o significativa. Ejemplo: Ante esa situación me dice que siente ira, culpa, depresión, ansiedad... ¿Cuál de ellas es la que le limita más o le perturba más? Motive a cambiar la “C” insana, valorando con el paciente la utilidad o funcionalidad de hacerlo, y orientando que el cambio implica cambiar la emoción insana por una sana, viendo las consecuencias de la nueva emoción sana. Use preguntas como: ¿cree que la ira que siente en ese momento le ayuda a resolver mejor el conflicto que tiene con esta persona, o lo está empeorando? Las consecuencias C pueden generar otros problemas secundarios que obstaculicen el avance en la psicoterapia en las sesiones o las tareas enviadas a casa, por lo que el terapeuta debe decidir si se empieza por el problema primario o por el secundario. 73 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Paso 3: Identificar un “A” específico En el discurso del paciente acerca del acontecimiento (A) que desencadena su malestar (C), se puede encontrar con momentos en que se dan conexiones con varias personas y circunstancias vinculadas mientras sucede, por lo que se ha de tratar de ser lo más concreto posible discriminando el A crítico de los que son complementarios o no relevantes. El A debe ser lo más objetivo posible, basado un hecho, no en una suposición, ya que se puede dar que lo que percibimos como A no es un hecho real sino algo que asumimos. No siempre encontramos el A crítico, por lo que se puede ir avanzando asumiendo temporalmente real el que aparentemente es el más importante y considerando los diferentes tipos de A que hay: temporales (presente, pasado y futuro), y por origen (interno y externo). La utilidad de encontrar el A adecuado es que se permitirá establecer la conexión (B) con C. Paso 4: Establecer la conexión “B-C” Establecer la conexión B-C tiene implícito encontrar B e iniciar la idea que este es el que produce C y no A como asumía el paciente inicialmente, pero es muy importante estar atentos a que el paciente no cambie el “A”. Nos ayudará utilizar preguntas inductivas y preguntas directas. Preguntas inductivas: •¿Todas las veces que a usted le ha ocurrido exactamente lo mismo, siempre se ha sentido de la misma manera? •¿Cómo se ha sentido usted de manera distinta en EXACTAMENTE la misma situación? •¿qué cree que hace que ante un mismo hecho tenga usted emociones tan diferentes? Preguntas directas: •¿Piensa usted que sus sentimientos, o “C”, fueron debidos a “A”, o a sus creencias acerca de “A”, sus “B”? •En otra situación en que aparece la misma creencia, se ha generado C de igual manera? 80 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Debatir solo una creencia irracional a la vez: Abordar muchas creencias en un solo momento, hay más efectividad cuando se persiste, mediante el debate de una solo creencia irracional, hasta que se hayan aclarado todas las dudas acerca de ella, para luego pasar a otra. Debatir ambas partes (la exigencia y la inferencia evaluativa) de la creencia irracional: una exigencia puede producir una inferencia evaluativa en forma de condenación, fatalismo y baja tolerancia a la frustración. Una vez que empieza a debatir la exigencia, se debilita su influencia y se continua al debate de la inferencia relacionada. Por ejemplo: ¿Si te tratan con indiferencia se deduce que son malas personas o que te odian? Aplicar debate socrático. Ejemplo: ¿Del hecho de que prefiera hacerlo bien se deduce que debe hacerlo? Aplicar debate didáctico: Ejemplo: De una preferencia no se puede deducir una exigencia; puesto que tienen diferente significado (Didáctico). Observar la comunicación no verbal del consultante ante preguntas que lo movilizan. Ejemplo: Me he dado cuenta que cada vez que le hago acerca de esta persona/situación agacha la cabeza y mira al suelo. Qué piensa acerca de esta persona/situación en ese momento que le menciono? ¿Cómo se siente usted cuando le pregunto? Repetir un debate similar sesión tras sesión: Se puede utilizar debates similares sesión tras sesión, con variantes y diferentes estrategias y tácticas. Ejemplo: La semana pasada debatimos la creencia de que “no puede soportar la presencia de su hermana”; ¿qué piensa sobre lo que estuvimos diciendo antes? Ser firme en el debate y demostrar entusiasmo en el diálogo: el entusiasmo y la energía del terapeuta deben transmitirse al paciente. Emplee un lenguaje coloquial y expresivo, con una entonación y una gesticulación no verbal. Ejemplo: ¿El hecho de que se comporte estúpidamente, le convierte en un asco de persona? Asegurarse que el consultante comprende lo planteado y/o acordado: solicite registros del debate realizado, haga una inversión de roles (el paciente hace de terapeuta 81 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario y el terapeuta de paciente) y mientras tanto observe la comunicación verbal y no verbal. Ejemplo: Ahora vamos a invertir nuestros roles, usted va a actuar como terapeuta y yo hare las veces de usted; ¿qué me diría si mantuviese la idea de que siempre tengo que hacer bien este trabajo? Ser flexibles y creativos: Use su propio lenguaje para expresar lo mismo. Ejemplo: ¿Hay algún manual o normativa del señor García que todo el mundo tiene que obedecer si algo se quiere hacer bien? Errores comunes: •Debatir la creencia racional en lugar de la irracional: Se mezclan la realidad, las cogniciones y las emociones, en un vínculo confuso. Ejemplo: ¿En qué ley humana o natural está escrito que las cosas deben ser siempre como a usted le agradan?”. •Debatir la emoción en lugar de la creencia: lo que puede tener a invalidar el derecho a emocionarse. Ejemplo: ¿Por qué tiene que cabrearse? •Usar demasiadas veces expresiones con ¿por qué? Normalmente, este tipo de preguntas el consultante responde: “Porque es preferible”, pero sin cuestionar esa exigencia. Por ejemplo: a la pregunta “¿Por qué debe hacerlo bien?” podría responder: “porque eso me evitaría problemas y me iría mejor”. •Limitarse a hacer solo una pregunta de debate. Es importante entender que es un proceso durante el cual se pretende persuadir al paciente de manera activa y directiva. Con una sola respuesta no es suficiente. •Debatir de manera mecánica, como que sigue una receta, en lugar de ser original e innovador con sus preguntas: Cuando se sigue un libreto sin reflexionar el momento, la condición del paciente y el efecto futuro de la intervención verbal, que a veces es mejor reemplazarlo con un silencio o una sola palabra. Ejemplo, cuando se emplea un siempre el mismo libreto con la pregunta”¿Existe una ley universal que diga…?” y a continuación intervenir con “Hay alguna ley universal que diga lo contrario?”. 82 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario •Debatir de manera rápida e impulsiva, en lugar de pausada y clara. Cuando se lo hace apresuradamente, se crea ansiedad y confusión, en vez de analizar lo planteado. Recuerde que el camino a mejorar va por la reflexión y debate de la creencia irracional. •Argumentar más que debatir. No se trata de convencer ni luchar, sino de persuadir, para esto debe considerarse las creencias culturales (como la religión y hábitos grupales del grupo al que pertenece), así como el conocimiento de ciertas personas •Debatir inferencias sobre “A” en lugar de creencias irracionales. Ejemplo: ¿Por qué cree que pasó A? ¿Es mejor para usted que A hubiera sido de otra manera? Paso 7: Aumentar su convicción en sus creencias racionales (“E”) La Imaginación Racional Emotiva (IRE): aparte de las experiencias reales, la práctica continua de la imaginación propuesta sirve para crear conexiones neuronales que desarrollan nuevas creencias racionales (Lega et al., 2009). Sugiera acciones que sean congruentes con sus creencias racionales: Se anima a asumir riesgos y a exponerse a situaciones temidas con el objetivo de que se genere el cambio emocional y conductual, que sea conciente que cuando su conducta y su pensamiento están sincronizados, maximiza los cambios y fortalece sus creencias racionales. Paso 8: Desarrollar los ejercicios entre sesiones Los ejercicios entre sesiones deben ser claros, detallados y tener un objetivo preciso para el terapeuta y el paciente. Pueden ser cognitivos, emocionales y conductuales. Cognitivos: Consisten en identificar y debatir creencias irracionales y ayudan a obtener un “insight intelectual”, más que un “insight emocional”. Ej: Escribir autoafirmaciones racionales. Emocionales: Sugiera al paciente que realice ejercicios que lo lleven de “insight intelectual” al “insight emocional”. Ej: La imaginación racional emotiva (IRE). 83 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Conductuales: Estimule al paciente para que realice acciones graduales en contra de sus creencias irracionales y a favor de las racionales. Ej: Ejercicios de habilidades sociales. Va ser más asertivo invitarle o sugerirle el ejercicio que es más conveniente y negociar los detalles, indicando que no necesariamente ha de tener éxito en los ejercicios para casa, lo esencial es intentarlo con el mayor esfuerzo, conciliando previamente que se tiene las suficientes habilidades para realizarlos, a sabiendas que las puede hacer. Anime al paciente a escribir una nota sobre los detalles del ejercicio y promueva un compromiso firme para realizar la tarea. La tarea se revisa al iniciar las sesiones siguientes, y es un ingrediente central en el proceso de cambio. En este punto, se debe revisar el cumplimiento parcial o total del ejercicio según lo pactado, comprobar lo aprendido en el ejercicio y reforzar el cumplimiento del mismo. “Las personas tienen motivos y pensamientos de los cuales no son conscientes”. Albert Ellis 4.1. Técnicas de intervención más frecuentes La Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC), emplea múltiples técnicas para su abordaje terapéutico, siendo estas cognitivas, conductuales y emotivas, las cuales pueden aplicarse de forma integral, y permite contrarrestar creencias irracionales, emociones disfuncionales o conductas desadaptativas que permitirán, posteriormente, generar habilidades para enfrentar los problemas de forma más racional y funcional (Eseadi et al., 2015). Por lo que, el terapeuta racionalemotivo actúa atacando aquellas creencias irracionales, 04. TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN EN TERAPIA RACIONAL EMOTIVA CONDUCTUAL 85 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario contradiciendo las autoverbalizaciones negativas que tiene el paciente de sí mismo, del mundo y de los demás, permitiendo la obtención de un cambio profundo en la filosofía básica de la persona que la capacita pensar y comportarse de una manera más racional logrando así distinguir entre consecuencias emocionales positivas y negativas, apropiadas o patológicas, por otra parte, vale recalcar que cuando la familia interviene, se crean modificaciones en el entorno en las que ocurre el comportamiento problemático, es más probable una disminución de los comportamientos inadaptados y un aumento de los comportamientos adaptativos (Nwamaka et al., 2016). La comprensión de la naturaleza de los comportamientos problemáticos, así como de sus pensamientos, emociones y, a veces, sensaciones físicas asociadas, generalmente son necesarias para un cambio de comportamiento efectivo. El terapeuta puede ayudar al paciente a obtener esta información a través de múltiples técnicas dentro y fuera de la sesión. Según Dryden y Ellis (1987), la Terapia Racional Emotiva Conductual utiliza gran variedad de técnicas cognitivas, conductuales, emocionales y para lograr un cambio filosófico en las personas. Utilizan esta herramienta para que las personas se den cuenta que son ellas mismas quienes crean sus propias perturbaciones y, a pesar de que el ambiente puede contribuir al problema tiene una consideración secundaria en el proceso de cambio como: •Reconocer que tienen la capacidad de modificar esa perturbación. •Entender que las perturbaciones conductuales y emocionales casi siempre se debe a creencias irracionales. •Descubrir sus creencias irracionales utilizando los métodos lógicos empíricos de la Terapia Racional Cognitiva. •Cuestionar la creencia irracional. •Trabajar en el proceso de internalizar sus futuras y nuevas creencias racionales. •Seguir con el proceso de refutación de sus ideas irracionales y usar métodos multimodales durante el resto de su vida. 86 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario En este tipo de Psicoterapia, que tienen orientaciones cognitivas conductuales, se emplean diferentes técnicas de intervención tanto en lo cognitivo, como en lo emocional y conductual, siendo la finalidad estas la modificación de las creencias y de los pensamientos irracionales que poseen los individuos. De acuerdo con Ruiz et al. (2012), las más empleadas en la Terapia Racional Emotiva Conductual, son las siguientes: Técnicas cognitivas Discusión y debate de creencias: Para ello se utiliza tres tipos de argumentos para cuestionar las creencias irracionales, entre estos se encuentran los argumentos empíricos que animan a la persona a buscar evidencia que confirme la veracidad; luego están los argumentos lógicos que ayuda analizar la razón y finalmente los argumentos pragmáticos que permiten cuestionar la utilidad de dichas creencias. Entrenamiento en auto-instrucciones: Son frases que el paciente tiene que aprender a utilizar ante situaciones activadoras. También se anotan en tarjetas, se lee y se practica sobre todo en aquellos acontecimientos donde la persona presenta malestar emocional o conductas negativas. Técnicas Emotivas Imaginación Racional Emotiva: La persona va a visualizar una situación, luego tratará de cambiar una emoción negativa por una apropiada, conjuntamente modificará las creencias irracionales que acompaña a dicha emoción. Inversión del rol racional: El terapeuta adopta el rol del paciente y verbaliza las creencias irracionales que le causa malestar. Por el contrario, el paciente adquiere el rol del terapeuta y realiza un debate de aquellas ideas; de esta forma se generan creencias racionales alternativas. Técnicas conductuales Entrenamiento en solución de problemas: Se emplea esta técnica cuando la persona es capaz de debatir sus propias creencias irracionales. De esta manera, el paciente y terapeuta practican estrategias para resolver conflictos en las relaciones interpersonales. 87 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Técnicas de relajación: Se utiliza principalmente la relajación progresiva de Jacobson para afrontar aquellas situaciones que generan perturbación emocional; la finalidad de este tipo de técnicas es que la persona al emplear la relajación o distracción imaginativa va a evitar que surjan creencias irracionales ante un estímulo o situación aversiva. Tareas para la casa: Se sugiere a la persona que practique en casa los ejercicios que son asignados al final de cada sesión y estos se revisan durante los primeros minutos de la sesión siguiente. De esta manera se pone en práctica lo aprendido en casa sesión. Análisis de la cadena de comportamiento El análisis de la cadena de comportamiento (es decir, el análisis funcional) puede ser una herramienta útil para crear conciencia sobre los antecedentes y las consecuencias de los comportamientos que se han identificado como problemáticos (Linehan, 1993). Este enfoque incluye un análisis paso a paso de la cadena de eventos antes, durante y después de que ocurra un comportamiento problemático (por ejemplo, beber demasiado) con el objetivo de determinar factores de vulnerabilidad específicos que aumentan la probabilidad de que ocurra un comportamiento e identificar consecuencias de ese comportamiento. Esto permite determinar cómo se puede reforzar el comportamiento y aumenta la conciencia de los efectos perjudiciales del comportamiento (Maples-Keller et al., 2019). Los análisis en cadena pueden ayudar a aumentar la motivación para cambiar comportamientos inútiles y promover intervenciones de resolución de problemas dirigidas al cambio de comportamiento. El uso del análisis de cadena para tratar el antagonismo puede ayudar tanto al terapeuta como al cliente a comprender mejor los factores de vulnerabilidad y las experiencias emocionales que pueden preceder al comportamiento antagónico, aumentando la conciencia de la posible motivación detrás de dicho comportamiento (por ejemplo, participar en un comportamiento de búsqueda de atención para evitar altos niveles de ansiedad). 88 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario El análisis de la cadena también ayudará a identificar reforzadores previamente desconocidos del comportamiento antagónico (por ejemplo, obtener más atención de un ser querido como resultado de un comportamiento hostil). Es importante destacar que esta técnica también resaltará las consecuencias inútiles del comportamiento (por ejemplo, sentir vergüenza) e iniciará una discusión terapéutica sobre posibles comportamientos alternativos u opciones que podrían haber alterado positivamente el resultado. Por ejemplo, si un paciente antagónico ha cometido un acto agresivo, como una discusión o una pelea física con otra persona, el terapeuta puede ayudarlo a identificar los factores de vulnerabilidad antecedente (por ejemplo, dormir poco la noche anterior, intoxicación por sustancias, reprimendas recientes de un superior en el trabajo), así como uno o más eventos estimulantes (por ejemplo, un insulto percibido de un compañero de trabajo) que precedió al comportamiento. Posteriormente, el terapeuta puede ayudar al paciente a identificar la cadena de pensamientos, emociones, sensaciones físicas y comportamientos interrelacionados que condujeron al comportamiento objetivo, seguido de las consecuencias, tanto a corto como a largo plazo (MaplesKeller et al., 2019). A menudo puede ser útil mapear visualmente la cadena en una pizarra blanca o en un papel grande para ayudar al paciente a visualizar la secuencia. Juntos, el paciente y el terapeuta pueden generar ideas para pensamientos y comportamientos alternativos. Esta técnica se puede usar independientemente de si el paciente considera que su comportamiento objetivo es inherentemente problemático, siempre que el paciente pueda aceptar que su comportamiento interfiere con el logro de objetivos a corto o largo plazo (por ejemplo, ser despedido de un trabajo, perder una relación, estar encarcelado). Ensayo de comportamiento y juegos de rol Si los comportamientos son difíciles de realizar de manera planificada en la vida real, la exposición imaginal / ensayo de comportamiento y / o el juego de roles se pueden utilizar para ayudar en la práctica del comportamiento. Por ejemplo, si un paciente desea practicar respuestas alternativas cuando 89 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario otros lo provocan físicamente o lo insultan, el terapeuta puede “jugar” al provocador o ayudar al paciente a participar en el modelado encubierto (es decir, imaginar cómo actuaría). Existe alguna evidencia de que la exposición imaginal a situaciones que provocan ira, por ejemplo, pueden conducir a reducciones clínicamente significativas en las respuestas problemáticas de ira (Grodnitzky y Tafrate, 2001; Fuller et al., 2010;). Los terapeutas podrían guiar a los pacientes a través de la imaginación repetida de situaciones que provocan ira en el pasado para ayudar a la extinción de la ira o la agresión condicionadas de manera clásica. En combinación con las estrategias anteriores, los terapeutas pueden entrenar al paciente en diversas habilidades conductuales según sea necesario según la conceptualización del caso. •Habilidades de afrontamiento: Una parte importante de la Terapia Racional Emotiva Conductual es mejorar las habilidades de afrontamiento para manejar la angustia y manejar situaciones de manera efectiva. Construir la caja de herramientas de un cliente con muchas habilidades diferentes es fundamental, ya que la habilidad útil variará según el contexto. Esto deberá ser individualizado en función del cliente. A continuación, se incluye una lista breve (no exhaustiva) de habilidades de afrontamiento comunes que podrían ser relevantes en la Terapia Racional Emotiva Conductual para el antagonismo. •Habilidades de regulación emocional: Enseñar a los clientes cómo identificar y etiquetar las emociones, comprender los factores de vulnerabilidad que afectan las reacciones emocionales y el comportamiento, y participar en estrategias específicas para manejar las emociones; Algunos ejemplos incluyen la toma de perspectiva, la resolución de problemas y la actuación opuesta a los impulsos emocionales inútiles. •Habilidades de tolerancia a la angustia: Enseñar a los clientes habilidades para sobrevivir fuertes experiencias emocionales sin empeorar la situación; Algunos ejemplos incluyen distracción, auto-alivio, puesta a tierra, ejercicio y respiración enfocada. •Habilidades de relajación: Enseñar a los clientes diversas estrategias para mejorar la relajación en momentos de 96 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario “buenas” y por consiguiente a menudo animan a estos clientes a esforzarse, quizá más de lo que lo hacían antes, por el decididamente reconocimiento positivo condicional. Esto les ayuda a permanecer enganchados, tercamente, sobre sus necesidades de amor calamitoso, lo que les obliga a pensar que deben tener aprobación de los otros. La Terapia Racional Emotiva Conductual utiliza procedimientos de refuerzo, incluyendo el refuerzo social, de una forma realista, practica y con total comprensión se sus limitaciones e inconvenientes. Así es conveniente disponer a los pacientes de terapia familiar que sean reforzados por su conducta saludable o mejorada por otros miembros de la familia o por individuos ajenos, pero raramente se refuerza el paciente a si mismo. La meta de la terapia es el autocambio o la autodirección de la personalidad por parte del paciente, sin que este vuelva a sus viejos hábitos de disfunción cognitiva, emotiva y conductual. Con el uso de Terapia Racional Emotiva Conductual, por lo tanto, se intenta enseñar a los pacientes de la familia a ser menos manipulables por conformidad social y, por consiguiente, a ser menos condicionables. En tal sentido, es bueno ver desear al paciente, pero no necesitar de manera compulsiva o absoluta, la aprobación de los otros, incluyendo a los miembros de su propio grupo familiar. La RET toma una posición de “tercera fuerza” en la terapia de familia, esto es, un enfoque fenomenológico-humanístico que es altamente activo-directivo. Este enfoque intenta primero ayudar a los miembros de la familia a ver y entregar sus malas percepciones de sí mismos y de los otros y hacer cambios filosóficos profundos en sus actitudes y conductas intra e interpersonales. Al unificar un enfoque fenomenológico humanístico con un enfoque activo-directivo en la terapia de familia, la Terapia Racional Emotiva Conductual usa una metodología cognitiva, emotiva y conductual combinada. Esta terapia de familia enseña a los pacientes a reconocer, entender y minimizar sus propios problemas emocionales mientras al mismo tiempo ayuda a otros miembros de su familia a llegar a ser más racionales, tener experiencias más satisfactorias y respuestas emocionales adecuadas, así como actuar de una forma menos contraproducente contra sí mismo y contra la familia. “Tú construiste en gran parte tu depresión. No te fue dada. Por lo tanto, puedes deconstruirla”. Albert Ellis 5.1. La Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada a los problemas del amor La Terapia Racional Emotiva Conductual se basa en las relaciones interpersonales tanto teórica como prácticamente, y eso es así porque su autor Albert Ellis la creó y desarrolló tratando sus propios problemas de amor y de relación, posteriormente, en 1955, centra su trabajo clínico en la Terapia Racional Emotiva Conductual con la intención de ayudar a las personas con sus problemas de amor, maritales, sexuales, entre otros. Otros terapeutas también se han basado en la Terapia Racional Emotiva Conductual, alcanzando aportes 05. EJEMPLOS PRÁCTICOS PARA LA APLICACIÓN DE LA TERAPIA RACIONAL EMOTIVA CONDUCTUAL 98 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario significativos sobre todo a nivel de pareja, como resultado de esté énfasis, la terapia se ha visto ligada al diagnóstico y tratamientos de los problemas de amor. Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada al amor romántico Desde tiempos muy remotos ha existido el amor romántico, apasionado o el enamoramiento exagerado llegando a ser un requisito para el matrimonio en el siglo XX. Los fieles del romance tienden a crear y mantener un número de creencias irracionales (Ci) o mitos que interfieren con sus relaciones íntimas y con su felicidad. A continuación, se presentan como ejemplos algunos de los mitos románticos comunes de nuestra cultura: 1. Puedes amar apasionadamente a una, y solo a una persona a la vez (Ellis, 1954). 2. El amor romántico verdadero dura toda la vida. 3. Los sentimientos profundos de amor romántico aseguran un matrimonio estable y compatible. 4. El sexo sin amor romántico no es ético ni satisfactorio. Amor y sexo siempre van juntos (Ellis, 1954, 1961; Bach y Wyden, 1969). 5. El amor romántico puede utilizarse fácilmente para desarrollar y crecer en las relaciones maritales. 6. El amor romántico es muy superior al amor conyugal, al amor de amigos, al amor no sexual, y a otras clases de amor, y su existencia será dura si no lo experimentas intensamente. 7. Si pierdes a la persona que quieres románticamente debes sentirte profundamente afligido o deprimido durante un largo período de tiempo y no puedes experimentar amor de nuevo de forma legítima hasta que haya finalizado el luto. 8. Es necesario percibir amor todo el tiempo para reconocer que alguien te ama (Katz, 1976). Cuando las personas sostienen estas clases de mitos, suelen colocarse reglas personas y de conducta generalmente absolutistas. La Terapia Racional Emotiva Conductual, utiliza 99 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario dos modos principales de debatir cuando se encuentra con románticos altamente irrealistas que se convierten a sí mismos en ansiosos, depresivos, hostiles, o con compasión de sí mismos debido a su posesión de mitos y creencias irracionales como las que han sido expuestas anteriormente: 1. Muestra a la gente cómo sus creencias son anti-empíricas y les ofrece evidencia sobre su invalidez. 2. La Terapia Racional Emotiva Conductual en particular revela y debate sus deberías y tienes absolutistas acerca del amor romántico. Les muestra que, independientemente de lo mucho que prefieran compromisos apasionados, será inconveniente, lamentable y deplorable en alto grado, pero no será horrible y terrible. Además de estas dos técnicas cognitivas, se emplean otros métodos emotivos y conductuales. Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada al amor obsesivo-compulsivo El amor obsesivo-compulsivo extremo, o lo que Tennov (1979), ha llamado “amor-adicto” es en general pero no necesariamente romántico. Así, una madre puede amar obsesivamente a su hijo o hija, un patrón puede amar su trabajo compulsivamente, y un adolescente puede obsesiva y compulsivamente adorar a sus amigos del mismo sexo sin querer tener relaciones sexuales o casarse con este amigo. Pero en gran parte, sin embargo, “amor-adicto” es una forma extrema de amor romántico que frecuentemente incluye: 1. Conductas perturbadas tales como pensar obsesiva e intensamente acerca del amado; 2. La imperiosa necesidad de reciprocidad; 3. Oscilaciones de humor dependiendo de la interpretación que da el que ama sobre la reciprocidad del amado; 4. Sentimientos severos de ansiedad y depresión cuando el amado no parece corresponder al amor de uno; 5. La idealización del amado y la negativa de ver o aceptar alguno de sus defectos. 6. El ansia de hacer cosas temerarias para ganar o conservar el favor del amado (Tennov, 1979). 100 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario La Terapia Racional Emotiva Conductual emplea diversos métodos cognitivos para ayudar a la gente a vencer sus perturbaciones obsesivo-compulsivas acerca del amor, a continuación, se describen algunos de ellos: 1. Les enseña a debatir activa y persistentemente sus creencias irracionales (Ci) y a cambiarlas por preferencias relativas. 2. La Terapia Racional Emotiva Conductual enseña a la gente a usar las técnicas de distracción cognitiva —tales como el método de relajación progresiva de Jacobson (1942), el Yoga, o la meditación— para desviarles de pensamientos no adaptados acerca de su amado. 3. La Terapia Racional Emotiva Conductual muestra a los que aman obsesiva-compulsivamente cómo pueden querer también a otras personas además de a su amado “verdadero” y pueden de este modo ser menos obsesivo. 4. La Terapia Racional Emotiva Conductual ayuda a las personas a redactar una lista y revisar con firmeza diversas desventajas de su apego excesivo a su amado y las distintas ventajas, beneficios, y compromisos de querer a alguna otra persona, que les ayuda a llegar a estar menos obsesionados con un amado especial. La Terapia Racional Emotiva Conductual también emplea diversos métodos conductuales con los individuos que aman de forma obsesivo-compulsiva. Para empezar, los seguidores de la TREC esperan aceptar a tales amantes incondicionalmente, a pesar de su disparatada adición al amor. Después, a través de métodos de role-playing, la terapia les enseña a resistir las demandas no razonables de sus compañeros; les asigna la tarea de resistirse a estas demandas y les enseña a reforzarse a sí mismos por resistirse; o a penalizarse (por ejemplo, quemando el dinero) cuando dan demasiada rienda suelta a dar vueltas sobre su amado o telefonearle con demasiada frecuencia (Ellis y Abrahms, 1978). Terapia Racional Emotiva Conductual ayudando a encontrar relaciones adecuadas Muchas veces es difícil encontrar relaciones amorosas satisfactorias, debido a que las personas son selectivas en 101 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario cuanto a las relaciones amorosas, más de lo que son con respeto al compañerismo o al sexo. En este contexto es importante bloquear la timidez, la no asertividad social, y el miedo al rechazo, para encontrar compañeros de amor adecuados. La Terapia Racional Emotiva Conductual, desde sus inicios ha buscado vencer los bloqueos de las personas en cuanto a relaciones amorosas se refiere. La gente que se bloquea a sí misma por encontrar un buen número de compañeros potenciales y por reducir quizá sus relaciones íntimas a uno o a unos pocos, casi siempre tienen arraigada la misma clase de Ci, que aquellas que poseen otros individuos trastornados, especialmente estas tres: (a) “¡Debo ganar la aprobación de todos los amores altamente deseables que encuentro, y si no soy bastante inútil!”; (b) “¡Los compañeros que elijo deben ser considerados y amarme y son personas despreciables si no!”; (c) “Las condiciones deben estar organizadas de tal forma que encuentre fácil y suavemente amores potenciales; ¡y es horrible y no puedo soportarlo cuando estas condiciones son bastante difíciles y cuando ponen bloqueos reales en mi camino!”. La Terapia Racional Emotiva Conductual muestra a los amantes aspirantes tímidos e indecisos que están manteniendo estas Ci explícitos o implícitamente y les enseña métodos activos de debatirlas y vencerlas. Con los pacientes a los que se les dificulta relacionarse con la finalidad de encontrar compañeros para el amor, la Terapia Racional Emotiva Conductual emplea técnicas emotivas habitualmente, entre ellas: 1. Auto-afirmaciones enérgicas. 2. Imaginación racional-emotiva. 3. Role-playing. 4. Ejercicios de ataque de la vergüenza. También emplea diversos métodos conductuales para ayudar a los pacientes a vencer su miedo a encontrar posibles compañeros de amor: 1. Desensibilización in vivo. 2. Tareas implosivas. 3. Refuerzos. 102 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario 4. Castigar. 5. Entrenamiento en habilidades. Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada en las separaciones amorosas Uno de los principales problemas del amor es el de perder el amor del compañero elegido, bien sea desde el inicio, cuando uno ama y es rechazado por el otro, o más tarde, después de que uno ha experimentado reciprocidad durante algún tiempo y luego lo pierde porque el compañero rechaza el amor o muere. En algunos de estos casos, la pérdida de amor puede conducir a la ansiedad, depresión, autocompasión, auto-abatimiento, rabia o incluso (en no pocos casos) suicidio u homicidio. La teoría de la Terapia Racional Emotiva Conductual postula que, en la mayoría de los casos donde la gente sufre mucho al perder el amor y no se siente simplemente pesaroso o afligido en extremo, sino que también se auto-aborrece y auto-compadece, tiende a creer y mantener fuertemente diversas Ci. Entre los métodos cognitivos más populares y efectivos se encuentran: 1. Hacer debates científicos sobre las Ci de los individuos. 2. Proporcionar creencias de enfrentamiento o racionales (Cr) que pueden decirse a sí mismos y pensar sobre ellas, repetidas veces. 3. La Terapia Racional Emotiva Conductual proporciona a sus pacientes técnicas de distracción cognitiva que pueden emplearse cuando se ha perdido un amor como la meditación, los deportes, las actividades creativas, por mencionar algunas. 4. La Terapia Racional Emotiva Conductual puede dar a los pacientes información acerca del amor y sus mitos y puede ayudarles con técnicas prácticas de solución de problemas a utilizar para obtener nuevos compañeros en sustitución del perdido. 5. La Terapia Racional Emotiva Conductual ayuda a los pacientes a “contrarrestar”, esto es, centrarse sobre las desventajas de la persona que han perdido y las ventajas de otros posibles compañeros. 103 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario 6. Muestra a la gente cómo reconstruir el rechazo y la perdida, viéndolo como un desafío en vez de como algo horrible y fijándose en sus beneficios más que solo en sus desventajas. 7. La Terapia Racional Emotiva Conductual usa la bibliografía para ayudar a los clientes a vencer su necesidad desmesurada de otra persona. La Terapia Racional Emotiva Conductual emplea otras técnicas emotivas para vencer la depresión que causa la pérdida de un amor, así como en otros problemas del amor. Entre esas técnicas están la imaginación racional emotiva, role playing racional, ejercicios de ataque de vergüenza, autoafirmaciones enérgicas, por mencionar algunas. Conductualmente se emplean métodos como la desensibilización en vivo, refuerzo y castigo, entrenamiento de habilidades y métodos de autocontrol. 5.2. La Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada en las terapias de grupo La Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) como psicoterapia de grupo empezó casi tan pronto como la teoría individual. En 1955, Albert Ellis, que se había especializado como psicoanalista y que ya era muy conocido como consejero sexual y matrimonial, no se encontraba muy satisfecho con los resultados obtenidos empleando los principios psicoanalíticos. Por ello, decidió con osadía enfrentar directamente a los pacientes con sus filosofías contraproducentes, argüir activamente contra sus ideas, y asignar tareas conductuales y cognitivas para que se utilizasen al poner en práctica sus nuevas formas adoptadas de pensar y actuar (Ellis, 1962). Las metas que persigue la Terapia Racional Emotiva Conductual, tanto de manera grupal como individual, son enseñar a los pacientes a cambiar su emocionalidad y conducta trastornada, así como enfrentarse a los sucesos desafortunados que pueden surgir en sus vidas. El resultado ideal de la Terapia Racional Emotiva Conductual sería que el individuo adoptase una actitud de autoaceptación más que de auto-juicio; aceptase las realidades de la vida, incluyendo las realidades calamitosas, mediante el reconocimiento 104 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario de su existencia y no intentando evitarlas o impedirlas con pensamientos mágicos y maniobras supersticiosas. Implicaría abstenerse de juzgar a otras personas de una forma global y especialmente de condenarlas por sus deficiencias y transgresiones. Significaría adoptar una forma independiente de filosofía ética, de reglas absolutas acerca de lo bueno y lo malo; perseguir sin avergonzarse el placer de los intereses a largo plazo y a corto plazo, en vez de conformarse con reglas rígidas desagradables o dándose el gusto imprudente sin prestar atención al futuro. La Terapia Racional Emotiva Conductual pretende ayudar a la gente a reducir o eliminar fuertes emociones negativas (por ejemplo, ansiedad, depresión y hostilidad) de manera que puedan vivir personalmente vidas más satisfactorias. Para lograr esta meta, la Terapia Racional Emotiva Conductual pretende ayudar a la gente a identificar las creencias que producen y sustentan las experiencias emocionales disfuncionales y las conductas desadaptadas, cambiándolas a creencias que fomentan sus objetivos personales. La meta del cambio, en otras palabras, es una filosofía de reestructuración elegante que permite al individuo dedicarse más eficazmente a las metas humanas comunes de supervivencia y felicidad. Selección y Composición del Grupo No hay reglas especiales en cuanto a la selección del grupo. Algunas líneas generales practicadas son excluir a las personas que es probable sean perjudicadas debido a psicosis activa, o a hablar compulsivamente e incluir a miembros de ambos sexos, porque muchos problemas de ansiedad interpersonal incluyen relaciones con el otro sexo. Estas líneas generales podrían no tenerse en cuenta si, por ejemplo, la persona diagnosticada como psicótica fuera solo ocasionalmente molesta o si la terapia estuviese combinada con incremento del conocimiento, como en un grupo de sexualidad de hombres y mujeres. Es probablemente poco aconsejable tener todo personas deprimidas en el mismo grupo, aunque un grupo que tuviese la misma fobia (por ejemplo, a volar) podría funcionar bien como grupo de terapia de tiempo limitado, o tema limitado. 105 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Espacio grupal No hay requerimientos especiales de espacio. Una disposición de asientos circular facilita la interacción de las comunicaciones. También es deseable el suficiente espacio para las experiencias de role-playing y de psicodrama, y el espacio debería ser bastante privado para preservar la confidencialidad. Tamaño del grupo No hay reglas especiales a aplicar. Si hay menos de 6 miembros en el grupo, las discusiones pueden hacerse pesadas. Si hay más de 12, es difícil incluir a alguien más. Para enseñar los principios de Terapia Racional Emotiva Conductual e ilustrar su aplicación a problemas concretos, el tamaño del grupo podría ascender a varios cientos. Ellis frecuentemente demuestra el uso de los principios racionales de la vida diaria a grupos de 100 o más, aunque estas demostraciones no se crean para ser grupo de terapia. De forma similar, a los talleres educativos públicos celebrados en los Institutos de Vida Racional de Nueva York y de Los Ángeles y en otras partes pueden asistir muchas personas. Estos talleres se encuentran a caballo entre la terapia y la educación y se centran sobre temas específicos, por ejemplo, vencer bloqueos y designar metas y planes de vida futura. Frecuencia, extensión y duración de la terapia La mayoría de los grupos TREC se reúnen semanalmente. Pueden estar abiertos y finalizar con los cambios de los miembros o pueden ser de tiempo limitado. Para los talleres de tiempo limitado, parece que lo típico son alrededor de 6 a 8 semanas. La extensión de las sesiones varía desde una hora y media a tres horas. Una excepción es un maratón de grupo TREC, el cual podría extenderse durante 10 ó 14 horas o incluso más. No hay líneas generales prescritas para la frecuencia, extensión o duración. Empleo de medios No hay restricciones o requerimientos para los medios en los grupos TREC. Podría usarse el equipo de video tape para dar feedback a los participantes acerca de su manierismo y 112 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Un segundo enfoque cognitivo básico para cambiar las cogniciones son los debates filosóficos que son el núcleo y sello distintivo de la Terapia Racional Emotiva Conductual. Este debate puede plantearse en diversos niveles de abstracción. Se puede enseñar al paciente a cuestionar las evaluaciones específicas de las interpretaciones particulares examinando los contenidos y conceptos irracionales contenidos en la evaluación. Esta forma limitada de debates apropiada para los niños que no son capaces de debatir conceptos y creencias irracionales en abstracto. Tanto el análisis empírico, como el debate filosófico, en cualquier nivel que se aplique, constituyen los componentes básicos de las habilidades de pensamiento racional enseñados en la Terapia Racional Emotiva Conductual. Existen otros dos enfoques generales que los practicantes de la terapia emplean frecuentemente. Las autoafirmaciones racionales (De Voge, 1974; DiGiuseppe, 1975) son suministradas por el practicante al paciente para ensayar y utilizar posteriormente en las situaciones que tienden a ocasionar en el paciente niveles inapropiados de afectividad. Los contenidos de las auto-afirmaciones incorporan conceptos racionales y ayuda al cliente a vencer cualquier emoción que esté interfiriendo con la conducta. Otro proceso cognitivo que es cada vez más empleado por los practicantes de la Terapia Racional Emotiva Conductual con pacientes jóvenes es la imaginación racional-emotiva (IRE). Este método consiste en pedir al joven paciente que recree tan vívidamente como le sea posible en su mente una imagen mental de una situación en la que experimenta una reacción emocional extrema. Cuando el sentimiento llega a ser tan fuerte como sea posible, se pide al cliente que intente cambiar ese sentimiento tan extremo (ocho, nueve, o diez sobre el termómetro del sentimiento) a un nivel más moderado (cuatro, cinco o seis). Por ejemplo, el cambio podría producirse desde la ansiedad extrema a la preocupación e inquietud moderada. Cuando el paciente es capaz de hacer esto, se señala que la forma en la que el cambio emocional tuvo lugar fue a través de un cambio en los pensamientos. La IRE puede emplearse tanto durante las fases de construcción de habilidades como de práctica y aplicación de la terapia. “Solos podemos hacer muy poco; juntos podemos hacer mucho”. Helen Keller 6.1. Creencias irracionales colectivas en contextos comunitarios Si bien la Terapia Racional Emotiva Conductual fue inicialmente concebida para su aplicación en terapia individual, su enfoque ha evolucionado para incluir intervenciones en contextos grupales y comunitarios. En este sentido, la terapia ha demostrado ser eficaz no solo para el tratamiento de trastornos psicológicos específicos, sino también como una herramienta valiosa para fomentar el bienestar emocional, la cohesión social y el empoderamiento colectivo en comunidades que enfrentan altos niveles de vulnerabilidad y exclusión social. La capacidad de esta terapia para abordar creencias irracionales 06. LA TERAPIA RACIONAL EMOTIVA CONDUCTUAL EN LA PSICOLOGÍA COMUNITARIA 114 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario a nivel grupal ha abierto nuevas oportunidades para su aplicación en entornos donde los problemas sociales, como la violencia, la pobreza, la exclusión y el estrés colectivo, se entrelazan con la salud mental de los individuos y el bienestar de la comunidad en general. En los últimos años, América Latina ha experimentado un creciente interés en la implementación de intervenciones comunitarias que promuevan la salud integral y el desarrollo social. Según datos recientes de la Organización Panamericana de la Salud (2023), los problemas psicosociales como la violencia, la desigualdad económica y el desempleo tienen un impacto directo en la salud mental de las comunidades, especialmente en zonas urbanas marginales y rurales. Ante este panorama, la Terapia Racional Emotiva Conductual ofrece un enfoque relevante para abordar estos problemas, ayudando a las personas y comunidades a identificar y desafiar las creencias irracionales que perpetúan el malestar y la disfunción social. El presente capítulo tiene como objetivo explorar la aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual en diferentes contextos comunitarios de América Latina, con especial atención a las zonas urbanas, urbano-marginales, marginales y campesinas, donde los problemas como la exclusión, la falta de acceso a servicios básicos la violencia intrafamiliar, el desempleo, la pobreza y la inseguridad pueden generar creencias colectivas que favorecen la desesperanza, el estrés, la frustración, la ansiedad y el conflicto interpersonal, lo que alimenta creencias limitantes sobre el valor personal y las posibilidades de tomar decisiones para autodeterminar su éxito. En estos contextos se presentan características y desafíos particulares que requieren una adaptación cultural y contextual de la terapia, para aplicarse de manera efectiva, ofreciendo estrategias concretas para promover el empoderamiento comunitario y la salud mental integral colectiva. La propuesta para la comunidad se destaca por incluir las fases de intervención, las actividades grupales y las dinámicas de cohesión social que han sido implementadas con éxito en diferentes comunidades latinoamericanas. Asimismo, se examinarán estudios de caso y ejemplos de intervenciones que han utilizado la Terapia Racional Emotiva 115 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Conductual para enfrentar problemas sociales complejos, como la violencia de género, el desempleo juvenil, el acceso limitado a la educación y los conflictos intergeneracionales. El enfoque de la Terapia Racional Emotiva Conductual en contextos comunitarios se basa en la noción de que las creencias irracionales no son simplemente un fenómeno individual, sino que también pueden manifestarse a nivel colectivo, desarrollando narrativas y sistemas de creencias compartidos que contribuyen a la perpetuación de comportamientos disfuncionales y patrones de interacción negativos. Al intervenir a nivel comunitario, se modifican las creencias individuales y colectivas que subyacen a los problemas sociales, a partir del diálogo, la reflexión y el cuestionamiento de estas creencias, permitiendo que los miembros de la comunidad desarrollen nuevas formas de pensar y actuar que favorezcan el bienestar colectivo. El modelo teórico de la Terapia Racional Emotiva Conductual se centra en la relación entre pensamientos, emociones y comportamientos, y cómo los pensamientos irracionales, o creencias disfuncionales, pueden conducir a emociones negativas y conductas no adaptativas, siguiendo tres principios clave: 1. Pensamientos irracionales: Según Ellis, las creencias irracionales son aquellas que son absolutistas, demandantes y exageradas, lo que lleva a emociones como la ansiedad, la depresión y la ira. Ejemplo: “los vecinos deben llevarse bien siempre” o “es terrible cuando no me responden el saludo, son maleducados”. 2. Relación A-B-C: El modelo A-B-C de Ellis explica cómo los eventos activadores (A) no provocan directamente las emociones (C), sino que es la interpretación o creencia (B) acerca de esos eventos lo que genera las emociones y comportamientos. Por ejemplo, si a una persona le roban y a pesar de gritar por ayuda nadie lo apoya (A), su creencia irracional de que “deben estar a favor del ladrón o son cobardes” (B) puede conducir a la frustración, la ira o la desesperanza (C). 3. Disputación y reestructuración cognitiva: El enfoque principal de la Terapia Racional Emotiva Conductual es ayudar a las personas a cuestionar (o “disputar”) sus 116 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario creencias irracionales y reemplazarlas con creencias más racionales. En los ejemplos anteriores, las creencias alternas podrían ser: “no siempre tenemos un buen día, a veces estamos distraídos e ignoremos el saludo” o “si alguien intentaba ayudarme, pudimos ser dos los perjudicados, tendré más cuidado”. En contextos comunitarios, los eventos activadores (A) de una persona a menudo son compartidos por las demás con las que se convive o interactúa. Estos eventos pueden incluir problemas sociales y económicos como la pobreza, el desempleo, la violencia o la falta de acceso a servicios básicos, que afectan a todos los miembros de esa comunidad. Las creencias irracionales (B) también pueden ser compartidas colectivamente. Por ejemplo, en una comunidad urbanomarginal afectada por altos niveles de violencia, puede existir la creencia irracional de que “la violencia es inevitable y no puede ser detenida”. Esta creencia colectiva puede alimentar la desesperanza y perpetuar los ciclos de agresión. Las consecuencias emocionales y conductuales (C) pueden incluir altos niveles de estrés, frustración o desconfianza entre los miembros de la comunidad y comportamientos disfuncionales como la violencia o la desintegración social, incrementando los problemas ya existentes, Uno de los mayores retos en la intervención comunitaria con la Terapia Racional Emotiva Conductual es identificar las creencias irracionales individuales y colectivas, que se manifiestan dentro de narrativas que se han establecido y perpetuado dentro de la comunidad, y pueden variar según el contexto social y cultural. Se describen a continuación algunos ejemplos: •Zonas urbanas: En barrios con altos niveles de violencia y desempleo, puede aparecer la creencia “no hay manera de salir adelante en esta ciudad” o “debe llegar un salvador para que acabe con estos problemas”. Esta creencia perpetúa un sentimiento de desesperanza y puede inhibir el emprendimiento y la participación comunitaria. •Zonas urbano-marginales: Estas comunidades suelen enfrentar la exclusión y la marginación, que promueve creencias relacionadas con la incapacidad de influir en el cambio social, como “somos invisibles para las 117 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario autoridades, nada de lo que hagamos cambiará nuestra situación”. •Zonas marginales: En estos lugares en que las comunidades han sido históricamente marginadas y excluidas, puede surgir la creencia “no merecemos vivir mejor” que se alinea con la falta de oportunidades, motivando la resignación, y la falta de acciones colectivas para mejorar las condiciones de vida. •Comunidades rurales campesinas: Aquí las oportunidades económicas son limitadas y el acceso a servicios básicos es escaso o nulo, siendo una creencia común “el destino está fuera de nuestro control”, aceptando con resignación una dependencia excesiva de factores externos para la mejora de las condiciones de vida. En la intervención psicológica comunitaria, el debate se centra en desafiar las creencias irracionales compartidas por los miembros del grupo, utilizando una variedad de técnicas, como: 1. Talleres de reflexión grupal: Los miembros de la comunidad se reúnen para identificar las creencias irracionales que afectan su bienestar colectivo. Estas sesiones pueden incluir dinámicas de discusión donde se analizan ejemplos concretos de eventos comunitarios y cómo las creencias irracionales influyen en las respuestas emocionales y conductuales de la comunidad. 2. Role-playing o dramatización: A través de juegos de roles, los participantes asumen diferentes posiciones dentro de una situación comunitaria problemática, se les anima a identificar y desafiar las creencias irracionales que guían sus comportamientos en el escenario. Esta técnica ayuda a los miembros de la comunidad a ver cómo sus creencias pueden cambiar y cómo esos cambios impactan el bienestar general del grupo. 3. Debates dirigidos: Los miembros de la comunidad participan en debates donde se presentan creencias irracionales y racionales. A través de la discusión, el grupo llega a consensos sobre cómo las creencias irracionales afectan a su bienestar y perjudican la convivencia, comprendiendo la posibilidad que pueden 118 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario ser modificadas a partir de la intencionalidad y acuerdos de los participantes para promover el bienestar colectivo. Una vez que las creencias irracionales han sido identificadas y debatidas, el siguiente paso es la reestructuración cognitiva. Esto implica trabajar con la comunidad para desarrollar nuevas creencias que promuevan la cohesión, el empoderamiento y el bienestar colectivo, que se puede lograr a través de: •Desarrollo de narrativas colectivas: Fomentar la creación de nuevas historias y discursos que reflejen las creencias racionales adoptadas por la comunidad. Estas narrativas pueden ser difundidas a través de medios locales, líderes comunitarios y actividades culturales. •Creación de espacios de diálogo: Facilitar encuentros donde los miembros de la comunidad puedan compartir sus experiencias y discutir cómo las nuevas creencias están impactando su vida diaria y el bienestar de la comunidad, así como proponer acciones para fortalecer el avance que se desarrolla. La Terapia Racional Emotiva Conductual, con su enfoque en la identificación, cuestionamiento y modificación de creencias, ofrece un marco teórico robusto y adaptable para la intervención en contextos sociales y comunitarios, a fin de que enfrenten los desafíos psicosociales promoviendo su salud integral, la cohesión social y el desarrollo sostenible. 6.2. Caracterizando las zonas urbanas, urbanomarginales, marginales y campesinas La diversidad de contextos sociales en América Latina requiere que las intervenciones psicosociales se adapten a las realidades específicas de cada comunidad. Las zonas urbanas, urbano-marginales, marginales y campesinas presentan características, problemáticas y dinámicas socioculturales particulares que influencian tanto las creencias irracionales colectivas como las formas en que estas comunidades afrontan sus desafíos cotidianos. La adaptación de la Terapia Racional Emotiva Conductual a cada uno de estos contextos requiere una comprensión profunda de sus realidades y la formulación de estrategias que consideren las características propias de cada entorno. 119 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario El éxito de la Terapia Racional Emotiva Conductual en estos contextos depende de la capacidad de los terapeutas y facilitadores para adaptar los principios y técnicas de la terapia a las dinámicas particulares de cada comunidad, respetando sus valores, costumbres y necesidades. Solo a través de esta adaptación cultural y contextual es posible lograr una transformación significativa en las creencias irracionales colectivas y promover el bienestar integral de las comunidades. Las zonas urbanas suelen estar marcadas por una creciente desigualdad social y económica, que conlleva problemas psicosociales como la violencia urbana, el estrés laboral, el desempleo, la sobrepoblación y el acceso desigual a servicios básicos, que generan una atmósfera de inseguridad y malestar. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (2021), el 80% de la población en América Latina reside en áreas urbanas, lo que amplifica estos problemas sociales. Además, la sobrecarga sensorial y el ritmo acelerado de vida pueden conducir a un aumento del estrés y la ansiedad. Las creencias irracionales colectivas que surgen en este contexto pueden estar relacionadas con la percepción de que “el éxito económico es lo único que define el valor personal”, o que “sin violencia no es posible resolver conflictos”. Estas creencias pueden perpetuar el aislamiento social, la alienación y una mayor prevalencia de comportamientos disfuncionales, como la violencia y el abuso de sustancias. Las zonas urbano-marginales están a menudo ubicadas en los perímetros de las grandes ciudades, presentan un conjunto único de desafíos sociales, económicos y psicosociales. Suelen ser el hogar de poblaciones migrantes o desplazadas que buscan mejores oportunidades económicas en las ciudades, pero que terminan enfrentando situaciones de pobreza, falta de acceso a servicios básicos, marginación y exclusión social. La inseguridad, la violencia estructural, la inestabilidad laboral y la falta de infraestructura son sus características comunes. Aquí se desarrollan creencias irracionales que alimentan la desesperanza y el fatalismo, tales como “no importa lo que haga, siempre estaré excluido” o “las autoridades nunca se preocuparán por nosotros”. Esto 120 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario genera actitudes de resignación, apatía y falta de acción, lo que refuerza la exclusión social y perpetúa las condiciones de pobreza. Las zonas marginales se caracterizan por altos niveles de pobreza, aislamiento geográfico y escaso acceso a servicios básicos como salud, educación y vivienda adecuada. Suelen estar ubicadas en los márgenes fuera de las ciudades o en regiones rurales remotas, donde la falta de inversión estatal y la ausencia de oportunidades económicas contribuyen a la perpetuación de condiciones de vida precarias. Una de las creencias irracionales más comunes es que “el progreso está fuera de nuestro control”, lo que puede generar una actitud pasiva ante la mejora de las condiciones de vida. Este sentimiento de desesperanza, junto a la exclusión social prolongada, puede perpetuar ciclos de pobreza y falta de motivación para el cambio social. Las comunidades campesinas en América Latina se enfrentan a desafíos únicos relacionados con el aislamiento geográfico, la falta de acceso a tecnología, la dependencia de la agricultura de subsistencia y la limitada diversificación económica. Estas áreas a menudo carecen de servicios básicos y enfrentan dificultades para acceder a la educación y la atención médica. Además, los efectos del cambio climático, como la degradación del suelo y las sequías, han afectado gravemente su capacidad para mantenerse económicamente. En este contexto, es común que se desarrollen creencias como “nuestro destino depende del clima” o “no podemos cambiar nuestra situación porque estamos demasiado aislados”. Estas creencias, alimentadas por la historia de marginación y el aislamiento, pueden generar un sentido de desesperanza colectiva que inhibe la acción social y comunitaria. El éxito de la Terapia Racional Emotiva Conductual en estos contextos depende de la capacidad de los terapeutas y facilitadores para adaptar los principios y técnicas de la terapia a las dinámicas particulares de cada comunidad, respetando sus valores, costumbres y necesidades. Solo a través de esta adaptación cultural y contextual es posible lograr una transformación significativa en las creencias irracionales colectivas y promover el bienestar integral de las comunidades. 121 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario 6.3. La Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada a comunidades urbanas Las zonas urbanas suelen estar marcadas por una creciente desigualdad social y económica, que conlleva problemas psicosociales como la violencia urbana, el estrés laboral, el desempleo, la sobrepoblación y el acceso desigual a servicios básicos, que generan una atmósfera de inseguridad y malestar. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (2021), el 80% de la población en América Latina reside en áreas urbanas, lo que amplifica estos problemas sociales. Además, la sobrecarga sensorial y el ritmo acelerado de vida pueden conducir a un aumento del estrés y la ansiedad. Las creencias irracionales colectivas que surgen en este contexto pueden estar relacionadas con la percepción de que “el éxito económico es lo único que define el valor personal”, o que “sin violencia no es posible resolver conflictos”. Estas creencias pueden perpetuar el aislamiento social, la alienación y una mayor prevalencia de comportamientos disfuncionales, como la violencia y el abuso de sustancias. En las zonas urbanas existen particularidades como la alta densidad poblacional, diversidad cultural, y rápidas transformaciones sociales y económicas, generando dinámicas psicosociales que afectan la salud mental y el bienestar de sus habitantes. Las comunidades urbanas enfrentan una serie de factores estresantes que incluyen, entre otros, la competencia laboral, la inseguridad, la falta de acceso a servicios básicos en algunos sectores, el tráfico vehicular, la contaminación y la violencia estructural. Estos elementos generan un clima emocional cargado de frustración y desesperanza, que puede manifestarse en problemas de salud mental y en un debilitamiento de las relaciones interpersonales y de la cohesión social. La heterogeneidad de sus habitantes contribuye a la fragmentación de los lazos comunitarios, ya que las personas a menudo provienen de diferentes trasfondos culturales y socioeconómicos, lo que puede dificultar la construcción de un sentido de pertenencia y apoyo mutuo. En este contexto, las creencias irracionales que suelen surgir están relacionadas con el temor al fracaso, el perfeccionismo, y 128 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario contextos urbano-marginales, lo que dificulta la creación de redes de apoyo que pueden ser cruciales para el bienestar emocional y la resolución de problemas. En este sentido, la Terapia Racional Emotiva Conductual puede incluir dinámicas grupales orientadas a mejorar la comunicación y la confianza entre los miembros de la comunidad. Por ejemplo, actividades colaborativas como el desarrollo de proyectos comunitarios, pueden ayudar a desafiar creencias irracionales relacionadas con la desconfianza y la competitividad, promoviendo un sentido de cooperación y solidaridad. Grupos de apoyo para la gestión del estrés y el trauma: Las comunidades urbano-marginales a menudo están expuestas a altos niveles de violencia y eventos traumáticos, lo que puede generar creencias irracionales relacionadas con la seguridad personal y la capacidad de superar estos eventos. Crear grupos de apoyo donde las personas puedan compartir sus experiencias y aprender a identificar sus pensamientos irracionales en relación con el trauma puede ser una estrategia eficaz. La Terapia Racional Emotiva Conductual ayuda a los participantes a reconocer que, aunque no pueden controlar todas las circunstancias externas, pueden aprender a controlar sus reacciones emocionales y cognitivas ante ellas. Intervenciones en espacios comunitarios: La implementación de intervenciones basadas en la Terapia Racional Emotiva Conductual en espacios públicos de la comunidad, como parques o centros comunitarios, facilita el acceso a la terapia para aquellos que no pueden asistir a consultas individuales debido a barreras económicas o logísticas. Estas intervenciones pueden incluir campañas educativas sobre la importancia de los pensamientos racionales y actividades grupales orientadas a fortalecer la resiliencia comunitaria. Además, la visibilidad de estos programas en la comunidad ayuda a romper el estigma asociado con la búsqueda de apoyo psicológico. Fases de la intervención comunitaria en contextos urbano-marginales La intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades urbano-marginales sigue un proceso 129 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario similar al de las intervenciones en zonas urbanas, pero con adaptaciones específicas a las necesidades y características del contexto. Fase 1: Diagnóstico comunitario participativo: En esta fase inicial, es crucial realizar un diagnóstico participativo para identificar las problemáticas principales que afectan a la comunidad y las creencias irracionales predominantes. Es importante involucrar a los líderes comunitarios y a los habitantes en el proceso de diagnóstico para garantizar que la intervención esté alineada con las necesidades y expectativas de la comunidad. Fase 2: Psicoeducación y capacitación: Una vez identificadas las creencias irracionales que más impactan en la comunidad, se inicia la fase de psicoeducación. A través de talleres y charlas, se explica a los participantes el modelo de la Terapia Racional Emotiva Conductual, enfocándose en cómo los pensamientos irracionales influyen en sus emociones y comportamientos. Se enseñan técnicas de disputación cognitiva y se trabaja en la identificación de creencias más racionales y útiles para enfrentar los problemas cotidianos. Fase 3: Creación de redes de apoyo comunitario: Para fortalecer la cohesión social, es necesario crear espacios donde los miembros de la comunidad puedan apoyarse mutuamente en el proceso de cambio. Estos grupos de apoyo pueden estar enfocados en diferentes temáticas, como el manejo del estrés, la resolución de conflictos, o el apoyo a víctimas de violencia. La construcción de estas redes permite que los habitantes compartan sus experiencias y aprendan unos de otros, lo que refuerza la efectividad de la intervención. Fase 4: Evaluación y sostenibilidad: La intervención con la terapia racional emotiva conductual debe incluir una fase de evaluación continua para medir el impacto en las creencias irracionales y en el bienestar emocional de la comunidad. Además, es fundamental asegurar la sostenibilidad de los cambios logrados, lo cual se puede lograr mediante la formación de líderes comunitarios que puedan continuar facilitando las actividades y talleres basados en Terapia Racional Emotiva Conductual. 130 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Dinámicas grupales para el contexto urbanomarginal Las dinámicas grupales son una parte esencial de la intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en contextos urbano-marginales, ya que permiten a los participantes no solo identificar y desafiar sus creencias irracionales, sino también fortalecer el sentido de comunidad y apoyo mutuo. Algunas dinámicas recomendadas son: Construcción de la escalera de creencias: En esta dinámica, los participantes trabajan en parejas o grupos pequeños para identificar una creencia irracional común en la comunidad (por ejemplo, “no hay nada que podamos hacer para mejorar nuestra situación”). Luego, construyen una “escalera de creencias”, identificando pequeños pasos racionales que les permitirían desafiar esta creencia y actuar de manera más proactiva en su vida diaria. El árbol de las soluciones: Los participantes dibujan un árbol donde las raíces representan los problemas de la comunidad y las ramas representan las posibles soluciones. Cada solución está ligada a una creencia racional que la sustenta. Esta actividad fomenta la reestructuración cognitiva a nivel colectivo, al tiempo que promueve el trabajo en equipo para resolver los problemas locales. Role-playing en situaciones cotidianas: Similar a la dinámica utilizada en contextos urbanos, esta actividad invita a los participantes a representar situaciones de la vida diaria en la comunidad (como conflictos entre vecinos o dificultades para acceder a servicios). A través del roleplaying, los participantes pueden practicar la identificación de creencias irracionales y la utilización de creencias más racionales para gestionar los conflictos de manera efectiva. 6.5. La Terapia Racional Emotiva Conductual en contextos marginales La aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) en contextos marginales representa un desafío significativo, debido a las características socioeconómicas y culturales que definen estas comunidades. A menudo, los contextos marginales se asocian con una profunda exclusión social, marcada por altos niveles de pobreza extrema, limitado 131 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario acceso a servicios básicos y un aislamiento tanto físico como psicológico del resto de la sociedad. La intervención psicológica en estos entornos requiere un enfoque holístico, que no solo considere las creencias irracionales a nivel individual, sino también las dinámicas colectivas y la forma en que estas creencias están arraigadas en las estructuras sociales. Las comunidades marginales suelen estar ubicadas en áreas remotas o aisladas, con infraestructura deficiente, alta vulnerabilidad frente a desastres naturales y un acceso limitado o nulo a recursos como educación, atención médica y empleo formal. Estas condiciones dan lugar a un entorno de desesperanza, donde las personas, enfrentadas a la pobreza extrema y a la falta de oportunidades, desarrollan creencias irracionales que reflejan la sensación de impotencia y desesperanza. Algunas de las creencias irracionales que predominan en contextos marginales incluyen pensamientos como: “Nunca podré salir de la pobreza”, “El destino está en contra de nosotros” o “No tiene sentido luchar porque nada cambiará”. Estas creencias limitan las posibilidades de las personas de visualizar un futuro distinto, afectando no solo su bienestar emocional, sino también su capacidad para tomar acciones que mejoren sus condiciones de vida. Otro aspecto relevante es la fuerte influencia de factores culturales y tradicionales en estas comunidades, donde a menudo persisten roles de género rígidos, creencias fatalistas y formas de autoridad basadas en jerarquías tradicionales. Estos factores, combinados con la exclusión social, pueden reforzar la internalización de creencias disfuncionales y la resignación ante la adversidad. 6.5.1. Intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades marginales La intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades marginales debe estar adaptada a las necesidades y realidades específicas de estos entornos. Dado que los problemas estructurales y culturales son particularmente profundos en estas comunidades, es fundamental abordar las creencias irracionales no solo a nivel individual, sino también en un marco colectivo, 132 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario fomentando la capacidad de resiliencia y empoderamiento de la comunidad como un todo. Adaptación cultural del modelo TREC: Para que la intervención sea efectiva, es necesario adaptar el lenguaje y los ejemplos utilizados en la Terapia Racional Emotiva Conductual a los valores culturales y las experiencias vividas por las comunidades marginales. Es importante ser respetuoso con las tradiciones locales, al tiempo que se desafían las creencias irracionales que limitan el crecimiento personal y comunitario. Esto puede implicar la colaboración con líderes comunitarios y la incorporación de figuras de autoridad respetadas para validar el proceso terapéutico. Programas psicoeducativos enfocados en la autoeficacia: En un contexto donde la desesperanza y la impotencia son predominantes, las intervenciones deben centrarse en la reestructuración de las creencias irracionales relacionadas con la falta de control sobre la vida propia. Programas psicoeducativos que enseñen a los participantes cómo sus pensamientos irracionales perpetúan la inacción y el sufrimiento son clave. A través de ejemplos prácticos y adaptados a la realidad de la comunidad, se pueden introducir creencias racionales que promuevan un mayor sentido de autoeficacia, como “Puedo hacer pequeños cambios que mejoren mi vida y la de mi comunidad”. Intervenciones grupales centradas en la cohesión social: La fragmentación social y la falta de redes de apoyo son comunes en los contextos marginales. Las intervenciones grupales basadas en la Terapia Racional Emotiva Conductual pueden incluir actividades que fomenten la cooperación y el apoyo mutuo entre los miembros de la comunidad. La reestructuración cognitiva colectiva, donde los participantes comparten sus creencias irracionales y trabajan en conjunto para desarrollar creencias más racionales, fortalece no solo a los individuos, sino también a la comunidad en su conjunto. Proyectos de desarrollo comunitario guiados por creencias racionales: Para fomentar un cambio sostenido, es importante vincular la intervención de la Terapia Racional Emotiva Conductual con proyectos de desarrollo comunitario. Estos proyectos deben estar orientados por la adopción de creencias racionales que promuevan la acción colectiva y 133 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario la capacidad de enfrentar los desafíos locales. Por ejemplo, un proyecto de desarrollo agrícola o educativo puede ser diseñado en base a la creencia racional de que “a través del trabajo conjunto, podemos mejorar nuestras condiciones de vida”, desafiando la creencia irracional de que “no hay nada que podamos hacer”. Fases de la intervención en comunidades marginales El proceso de intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en contextos marginales sigue fases similares a las de otras comunidades, pero con una mayor sensibilidad hacia los factores estructurales y culturales que influyen en las creencias irracionales. Fase 1: Evaluación de la realidad comunitaria: Dado que las comunidades marginales están profundamente influenciadas por factores estructurales y culturales, la fase inicial de diagnóstico debe incluir una evaluación exhaustiva de las condiciones sociales, económicas y culturales que impactan a la comunidad. Esto permite identificar las creencias irracionales dominantes y las barreras estructurales que perpetúan estas creencias. Psicoeducación comunitaria: Una vez identificadas las creencias irracionales predominantes, se lleva a cabo una intervención psicoeducativa a nivel comunitario, en la que se enseñan los principios de la Terapia Racional Emotiva Conductual y se exploran las formas en que los pensamientos irracionales contribuyen al sufrimiento emocional y social. Es fundamental que esta fase se realice de manera respetuosa con las tradiciones y valores locales, adaptando el lenguaje y las dinámicas a las particularidades culturales de la comunidad. Fase 3: Intervenciones grupales y desarrollo comunitario: A partir de la psicoeducación, se organizan grupos de apoyo y proyectos comunitarios que permitan a los miembros de la comunidad aplicar los principios de la Terapia Racional Emotiva Conductual en la vida diaria. Estos proyectos pueden estar orientados a áreas clave como la salud, la educación o la agricultura, y deben estar guiados por creencias racionales que promuevan la acción y la colaboración. 134 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Fase 4: Sostenibilidad a largo plazo: La intervención debe incluir una estrategia de sostenibilidad que permita a la comunidad continuar aplicando los principios de la Terapia Racional Emotiva Conductual una vez finalizada la intervención formal. Esto puede lograrse mediante la formación de líderes comunitarios que puedan seguir facilitando actividades basadas en la terapiay fomentar el uso de creencias racionales en la toma de decisiones comunitarias. Dinámicas Grupales adaptadas al contexto marginal Las dinámicas grupales juegan un papel crucial en la aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual en contextos marginales, permitiendo que los miembros de la comunidad trabajen juntos para desafiar las creencias irracionales que limitan su crecimiento y bienestar. La rueda de las creencias: En esta dinámica, los participantes se sientan en círculo y comparten una creencia irracional que han identificado en su vida diaria o en la comunidad. Luego, el grupo trabaja colectivamente para disputar esa creencia y encontrar alternativas racionales que puedan aplicarse en la vida diaria. Esta dinámica refuerza la idea de que el cambio es posible y que las creencias racionales pueden ser una herramienta poderosa para transformar la realidad. El mapa del cambio: Los participantes dibujan un mapa de su comunidad, identificando áreas donde las creencias irracionales predominan (por ejemplo, zonas afectadas por la pobreza extrema o la violencia). Luego, discuten cómo las creencias racionales podrían influir positivamente en esas áreas y proponen acciones concretas que podrían tomar como comunidad para mejorar esas condiciones. Jornadas de acción comunitaria: Como parte de la intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual, se pueden organizar jornadas de acción comunitaria, donde los participantes implementan las creencias racionales que han desarrollado en proyectos concretos, como la mejora de la infraestructura local o la creación de huertos comunitarios. Estas acciones no solo fortalecen las redes de apoyo dentro de la comunidad, sino que también permiten a los 135 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario participantes ver los resultados tangibles de sus creencias racionales. 6.6. La Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades campesinas La aplicación de la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) en comunidades campesinas ofrece un enfoque único y transformador para abordar los desafíos emocionales y cognitivos que enfrentan estas poblaciones. Las comunidades campesinas, a menudo situadas en áreas rurales, se caracterizan por una fuerte relación con la tierra, un arraigo cultural profundo y una estructura social basada en la cooperación familiar y comunitaria. Sin embargo, también están marcadas por la pobreza, el acceso limitado a servicios básicos, la falta de oportunidades educativas y laborales, y, en algunos casos, la migración forzada. Estos factores generan un entorno propicio para el desarrollo de creencias irracionales que afectan tanto el bienestar individual como el comunitario. La intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en estas comunidades requiere una adaptación que tenga en cuenta la idiosincrasia rural, las creencias tradicionales y los valores que sostienen la vida campesina. Al abordar creencias irracionales profundamente arraigadas, la terapia puede ayudar a los individuos y a la comunidad en su conjunto a generar una mayor capacidad de afrontamiento y resiliencia frente a las adversidades, al tiempo que se promueve el bienestar integral. Las comunidades campesinas enfrentan múltiples desafíos que afectan su salud emocional y mental. La dependencia de la agricultura, la vulnerabilidad al cambio climático, la baja productividad de la tierra, el escaso acceso a tecnología y recursos, y la ausencia de servicios de salud mental conforman un contexto de estrés continuo. En este entorno, las creencias irracionales pueden surgir fácilmente, manifestándose en pensamientos como “No tengo control sobre mi vida”, “Estamos destinados a vivir en pobreza” o “El esfuerzo no vale la pena porque las circunstancias siempre serán desfavorables”. 136 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario La estructura comunitaria de las zonas rurales está orientada hacia la cooperación y el apoyo mutuo, pero también puede estar influenciada por un sentido de resignación frente a las dificultades externas. Las creencias tradicionales que priorizan la conformidad y el respeto por las normas ancestrales pueden contribuir a mantener patrones de pensamiento disfuncionales que dificultan el cambio y el crecimiento personal. Además, las comunidades campesinas suelen ser guardianes de prácticas culturales y saberes tradicionales, lo que genera un entorno rico en valores colectivos, pero también en creencias que pueden perpetuar la dependencia y la inmovilidad frente a los desafíos externos. 6.6.1. Intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades campesinas La Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada a las comunidades campesinas debe ser culturalmente sensible y abordar los problemas estructurales y culturales que influyen en las creencias irracionales. Las siguientes estrategias de intervención destacan la importancia de una aproximación adaptada a la realidad rural: Integración de valores tradicionales con la reestructuración cognitiva: La intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual debe reconocer los valores tradicionales de las comunidades campesinas, como la solidaridad, el respeto a la naturaleza y el trabajo colectivo. Al integrar estos valores en la intervención, es posible desafiar las creencias irracionales que limitan el bienestar personal y comunitario. Por ejemplo, en lugar de confrontar directamente una creencia arraigada como “Siempre hemos vivido así, no hay forma de cambiar”, se puede reestructurar en términos de una creencia más racional basada en los valores colectivos: “Como comunidad, tenemos la fuerza y el conocimiento para adaptarnos y mejorar nuestras condiciones”. Desarrollo de creencias racionales relacionadas con la sostenibilidad y el empoderamiento: Las creencias irracionales sobre la falta de control sobre el entorno y el destino son comunes en comunidades campesinas que dependen de factores externos, como el clima y los mercados agrícolas. La Terapia Racional Emotiva Conductual 137 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario puede enfocarse en desarrollar creencias racionales que promuevan una actitud de autoeficacia y empoderamiento, como “Aunque no puedo controlar todo, puedo aprender a adaptarme y a mejorar la gestión de mis recursos”. Esta reestructuración cognitiva puede potenciar la adopción de prácticas agrícolas sostenibles y colaborativas, lo que a su vez fomenta el bienestar emocional y económico de la comunidad. •Enfoque en la participación comunitaria y la acción colectiva: La cohesión social en las comunidades campesinas es una fortaleza que puede potenciarse a través de la Terapia Racional Emotiva Conductual. Las intervenciones grupales que fomenten la acción colectiva y el apoyo mutuo son esenciales. En lugar de centrarse solo en el individuo, la terapia en contextos rurales debe promover un cambio colectivo, donde los miembros de la comunidad trabajen juntos para identificar y desafiar creencias irracionales compartidas, como la creencia de que “no podemos mejorar nuestras condiciones sin ayuda externa”. Fases de la Intervención en comunidades campesinas El proceso de intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades campesinas sigue fases específicas que deben adaptarse a la realidad rural y a las necesidades colectivas: Fase 1: Evaluación de las creencias irracionales a nivel comunitario: El primer paso es realizar una evaluación de las creencias irracionales predominantes en la comunidad. Esta evaluación no solo se enfoca en el nivel individual, sino también en las creencias compartidas que influyen en el comportamiento colectivo. Se debe explorar cómo las creencias tradicionales afectan las decisiones diarias y el manejo de la tierra, la economía familiar y las relaciones sociales. Fase 2: Psicoeducación y sensibilización comunitaria: La educación sobre la relación entre las creencias, las emociones y los comportamientos es fundamental para preparar a la comunidad a enfrentar los cambios. Esta fase debe incluir talleres que expliquen los principios básicos 144 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario Fase 4: Consolidación y seguimiento La fase final se centra en reforzar las nuevas creencias racionales y asegurarse de que los cambios logrados se mantengan a largo plazo. Esto incluye el diseño de proyectos comunitarios que fomenten la autoeficacia y la acción colectiva. •Objetivo: Consolidar las habilidades adquiridas y promover su aplicación continua en la vida diaria y en el contexto comunitario. •Actividades: •Creación de grupos de apoyo donde los miembros de la comunidad se reúnan periódicamente para discutir avances, desafíos y estrategias de afrontamiento. •Implementación de proyectos comunitarios orientados al bienestar colectivo, como programas de educación emocional, actividades recreativas para promover la cohesión social, o iniciativas de emprendimiento local basadas en creencias racionales. •Seguimiento individual y grupal para evaluar el mantenimiento de creencias racionales y la implementación de soluciones prácticas. 6.8. Actividades y dinámicas grupales en la intervención comunitaria Para promover el aprendizaje, la cohesión y el empoderamiento en las comunidades, las dinámicas deben ser accesibles, culturalmente pertinentes y diseñadas para maximizar la participación activa de los miembros de la comunidad. Se presentan algunas opciones a continuación. Dinámica 1: La Pirámide de las Creencias Esta dinámica se enfoca en la identificación de creencias irracionales y su reestructuración a través del trabajo en equipo. •Descripción: Los participantes se dividen en pequeños grupos y se les proporciona una “pirámide” de cartón o papel, donde en la base deben escribir las creencias 145 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario irracionales más comunes en su comunidad. En el siguiente nivel, identifican las emociones negativas asociadas a estas creencias, y en la cúspide de la pirámide colocan las posibles consecuencias negativas. Luego, los grupos deben trabajar juntos para desmantelar la pirámide, reescribiendo las creencias irracionales en la base con creencias racionales y viendo cómo esto transforma las emociones y consecuencias en cada nivel. •Objetivo: Practicar la reestructuración cognitiva de creencias irracionales y fomentar la reflexión grupal sobre cómo estos cambios afectan el bienestar comunitario. Dinámica 2: Rueda de Soluciones Racionales Esta dinámica está diseñada para promover la resolución de problemas colectivos a través de la identificación y corrección de creencias irracionales. •Descripción: En un espacio abierto, se dibuja una rueda en el suelo con múltiples secciones, cada una representando un problema comunitario, como el desempleo, la violencia o el acceso limitado a servicios. Los participantes se dividen en equipos y seleccionan una sección de la rueda para trabajar. Su tarea es identificar las creencias irracionales que están perpetuando este problema y sugerir soluciones basadas en creencias racionales. Cada equipo presenta sus conclusiones al grupo, y juntos discuten cómo implementar las soluciones. •Objetivo: Aplicar la Terapia Racional Emotiva Conductual en la resolución de problemas comunitarios, promoviendo el pensamiento crítico y la acción colectiva. Dinámica 3: La Caja de Pensamientos Esta actividad se centra en la identificación y transformación de pensamientos automáticos que generan malestar en los miembros de la comunidad. •Descripción: Se coloca una “caja de pensamientos” en el centro de la sala. Cada participante escribe un pensamiento negativo o irracional en una tarjeta y lo coloca en la caja. Luego, uno por uno, los pensamientos se sacan de la caja y el grupo trabaja en conjunto para identificar por qué es irracional y cómo puede ser transformado 146 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario en un pensamiento racional. Los facilitadores guían el proceso, brindando ejemplos y retroalimentación. •Objetivo: Fomentar la introspección y la identificación de pensamientos automáticos irracionales en un ambiente de apoyo colectivo. Dinámica 4: El Árbol de la Resiliencia Esta dinámica está diseñada para promover la visualización del crecimiento personal y comunitario mediante la adopción de creencias racionales. •Descripción: En un gran mural, se dibuja un árbol sin hojas. Cada participante recibe una hoja de papel en forma de hoja de árbol, donde deben escribir una creencia racional que han adoptado o que desean adoptar en sus vidas. Luego, colocan sus hojas en el árbol, visualizando cómo el árbol crece a medida que la comunidad adopta nuevas creencias racionales. Al final, se discuten las creencias elegidas y cómo impactan en el bienestar individual y comunitario. •Objetivo: Reforzar el concepto de crecimiento y cambio positivo a través de la adopción de creencias racionales compartidas. 6.9. Implementación de proyectos basados en creencias racionales La intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual debe ir más allá de la transformación cognitiva, buscando impactar también en los comportamientos y decisiones colectivas. La implementación de proyectos comunitarios basados en creencias racionales es una estrategia clave para consolidar el aprendizaje y fomentar el empoderamiento. Ejemplos de proyectos basados en creencias racionales incluyen: •Proyectos de emprendimiento comunitario: Promover pequeñas empresas basadas en la creencia de que “la autoeficacia y la colaboración pueden mejorar nuestras condiciones económicas”. •Proyectos educativos: Implementar programas de alfabetización emocional y habilidades para la vida, apoyados en la creencia de que “el conocimiento y la 147 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario educación son herramientas poderosas para enfrentar la adversidad”. •Proyectos de salud comunitaria: Fomentar la participación en iniciativas de salud preventiva, basadas en la creencia de que “el autocuidado y el acceso a servicios de salud pueden mejorar nuestra calidad de vida”. Con una planificación cuidadosa, las estrategias de intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en comunidades urbanas, marginales y rurales pueden no solo transformar creencias irracionales, sino también empoderar a las personas para que logren un cambio sostenible en su vida diaria y en el entorno que los rodea. Resultados esperados y evaluación Para asegurar que luego de la intervención los cambios se logren de manera efectiva y sostenible, es necesario establecer indicadores clave que midan los resultados y evaluar el impacto de la intervención en la salud mental comunitaria. Impacto esperado de la Terapia Racional Emotiva Conductual en la salud mental comunitaria El impacto de la Terapia Racional Emotiva Conductual en una comunidad no solo se manifiesta en la transformación de las creencias irracionales individuales, sino también en los cambios a nivel social y en el fortalecimiento de las redes de apoyo comunitarias. A continuación, se detallan los principales resultados esperados tras la implementación de un programa basado en la terapia en distintos contextos comunitarios. a. Reducción de Creencias Irracionales y Conductas Disfuncionales Uno de los principales objetivos de la Terapia Racional Emotiva Conductual es la reducción de creencias irracionales que perpetúan comportamientos autodestructivos o disfuncionales. En el contexto comunitario, estas creencias suelen estar relacionadas con problemas como la pobreza, la exclusión social o la violencia. 148 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario •Resultado esperado: Un cambio significativo en las creencias irracionales predominantes a nivel individual y comunitario, como “No podemos cambiar nuestras condiciones de vida” o “La violencia es la única forma de resolver conflictos.” •Impacto en la salud mental: La disminución de estas creencias irracionales contribuye a una mayor sensación de control y autoeficacia, lo que a su vez mejora el bienestar emocional y la motivación para buscar soluciones más adaptativas. b. Aumento de la Resiliencia Comunitaria La Terapia Racional Emotiva Conductual aplicada a contextos comunitarios tiene como uno de sus principales objetivos el fortalecimiento de la resiliencia de la comunidad frente a situaciones de estrés y adversidad. La resiliencia se define como la capacidad de una comunidad para adaptarse a los cambios, superar dificultades y mantener un nivel óptimo de funcionamiento social y emocional. •Resultado esperado: Un incremento en la capacidad de la comunidad para hacer frente a situaciones de crisis (económicas, sociales o de salud), con una mayor disposición a adoptar creencias racionales que fomenten la resolución de problemas. •Impacto en la salud mental: Al mejorar la resiliencia, la comunidad puede reducir los niveles de estrés crónico y mejorar la salud mental de sus miembros, quienes se sienten más capaces de enfrentar los desafíos de manera proactiva. c. Mejora en la Resolución de Conflictos y la Cohesión Social La Terapia Racional Emotiva Conductual fomenta la adopción de creencias racionales que promueven la empatía, la cooperación y la resolución pacífica de conflictos. En comunidades donde existen altos niveles de tensión social, la intervención con la terapia puede generar una mejora sustancial en la forma en que los miembros de la comunidad interactúan entre sí y resuelven sus diferencias. 149 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario •Resultado esperado: Una disminución en la frecuencia y gravedad de los conflictos interpersonales y un aumento en la cohesión social, donde los miembros de la comunidad colaboran y se apoyan mutuamente. •Impacto en la salud mental: La reducción de conflictos y el fortalecimiento de las relaciones interpersonales contribuyen a una mejora general en el bienestar emocional y a una disminución en los niveles de ansiedad y estrés comunitario. d. Fortalecimiento del Apoyo Social El trabajo grupal y comunitario dentro de la Terapia Racional Emotiva Conductual tiene como resultado la creación y consolidación de redes de apoyo social. Estas redes son esenciales para promover un sentido de pertenencia y seguridad dentro de la comunidad. •Resultado esperado: Aumento de la colaboración entre los miembros de la comunidad, donde las personas se sienten más apoyadas y acompañadas en la búsqueda de soluciones a sus problemas. •Impacto en la salud mental: La presencia de una red de apoyo social sólida disminuye la percepción de aislamiento, que es un factor de riesgo importante en el desarrollo de problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad. 6.10. Medición de indicadores: cohesión social, resolución de conflictos y bienestar emocional Para evaluar el éxito de una intervención basada en la Terapia Racional Emotiva Conductual, es fundamental medir ciertos indicadores clave que permitan cuantificar el impacto en la comunidad. A continuación, se presentan los indicadores más relevantes para evaluar los cambios en la cohesión social, la resolución de conflictos y el bienestar emocional. Indicador 1: Cohesión social La cohesión social es un indicador del grado de conexión y colaboración entre los miembros de una comunidad. Una comunidad con alta cohesión social se caracteriza por la solidaridad, la confianza y el apoyo mutuo. 150 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario •Método de medición: Encuestas y entrevistas estructuradas que evalúen la percepción de apoyo social, la participación en actividades comunitarias y la confianza entre los miembros de la comunidad. •Ítems de evaluación: •Frecuencia de interacciones sociales entre los miembros de la comunidad. •Participación en actividades grupales y comunitarias. •Percepción de apoyo social disponible en momentos de crisis. Indicador 2: Resolución de conflictos La capacidad de una comunidad para resolver conflictos de manera efectiva es un indicador del éxito en la implementación de creencias racionales que promuevan el diálogo y la cooperación. •Método de medición: Observación de las interacciones en situaciones de conflicto dentro de la comunidad, así como la recopilación de datos a través de cuestionarios sobre la frecuencia y manejo de conflictos. •Ítems de evaluación: •Frecuencia de conflictos interpersonales o grupales antes y después de la intervención. •Métodos utilizados para resolver conflictos (violencia, negociación, mediación). •Percepción de la efectividad de las soluciones implementadas. Indicador 3: Bienestar emocional El bienestar emocional es uno de los principales objetivos de la Terapia Racional Emotiva Conductual. Este indicador mide los niveles de estrés, ansiedad, depresión y satisfacción personal dentro de la comunidad. •Método de medición: Cuestionarios estandarizados como el Cuestionario de Bienestar Psicológico de Ryff o el Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo (STAI), adaptados 151 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario al contexto cultural, pueden ser utilizados para evaluar los niveles de bienestar emocional de los participantes. •Ítems de evaluación: •Niveles de ansiedad, estrés y depresión autorreportados. •Percepción de satisfacción con la vida y sentido de autoeficacia. •Frecuencia de pensamientos irracionales o autodestructivos. Indicador 4: Participación y empoderamiento comunitario Un aumento en la participación activa de la comunidad en la resolución de sus propios problemas es un indicador clave del empoderamiento logrado a través de la Terapia Racional Emotiva Conductual. •Método de medición: Evaluación de la participación en actividades comunitarias, proyectos colectivos y toma de decisiones. •Ítems de evaluación: •Número de participantes en talleres y grupos de apoyo post-intervención. •Iniciativas comunitarias lideradas por los propios miembros de la comunidad. •Percepción de los participantes sobre su capacidad de influir en el bienestar comunitario. 6.11. Evaluación cualitativa y cuantitativa del impacto de la Terapia Racional Emotiva Conductual La evaluación del impacto de la intervención basada en la Terapia Racional Emotiva Conductual debe incluir tanto métodos cualitativos como cuantitativos. La combinación de estos enfoques proporciona una visión integral del éxito de la intervención y permite ajustar las estrategias para futuras implementaciones. 152 Terapia Racional Emotiva: de lo individual a lo comunitario •Evaluación cualitativa: Entrevistas en profundidad y grupos focales para explorar las experiencias subjetivas de los miembros de la comunidad, los cambios percibidos en las dinámicas sociales y emocionales, y la efectividad de las creencias racionales adoptadas. •Evaluación cuantitativa: Análisis estadísticos de los datos recolectados a través de encuestas y cuestionarios, midiendo el progreso en los indicadores clave antes, durante y después de la intervención. Adaptación y ajustes de la intervención Finalmente, es importante reconocer que la evaluación del impacto no es solo un proceso de medición, sino también una oportunidad para ajustar y mejorar las estrategias de intervención. Basándose en los resultados obtenidos, los facilitadores de la Terapia Racional Emotiva Conductual pueden adaptar las técnicas y dinámicas grupales, ajustar el enfoque según las necesidades emergentes y desarrollar nuevas formas de empoderar a las comunidades para lograr un cambio sostenible. En resumen, los resultados esperados de la intervención con Terapia Racional Emotiva Conductual en contextos comunitarios deben ser evaluados de manera rigurosa y continua, no solo para medir su impacto en la salud mental y social de los participantes, sino también para asegurar que los cambios positivos se mantengan a largo plazo. “La tecnología une al mundo como una aldea global, y en esa interconexión encontramos la oportunidad de reconstruirnos no solo como individuos, sino como comunidades interdependientes donde el pensamiento compartido puede moldear un futuro común”. Marshall McLuhan 7.1. Redes sociales y el impacto en la salud mental El mundo contemporáneo está profundamente transformado por las tecnologías digitales, especialmente por el uso masivo de redes sociales y la integración cada vez mayor de la inteligencia artificial (IA) en diversos aspectos de la vida diaria. Estas innovaciones han impactado la forma en que las personas interactúan, se comunican y toman decisiones, generando 07. LA APLICACIÓN DE LA TERAPIA RACIONAL EMOTIVA CONDUCTUAL EN UN MUNDO DE REDES SOCIALES E INTELIGENCIA ARTIFICIAL