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Dirección Editorial: PhD. Jorge Luis León-González Diseño de portada y edición: DI. Yunisley Bruno-Díaz ISBN: 978-1-968794-15-6 DOI: https://doi.org/10.64092/ABTN6229 © Universidad Técnica Estatal de Quevedo, 2025. All rights reserved. La evaluación científica y metodológica de la obra se realizó a partir del método de Revisión por Pares Abierta (Open Peer Review). Este libro es una publicación de acceso abierto con los principios de Creative Commons Atribution 4.0 International License, que permite el uso, intercambio, adaptación, distribución y transmisión en cualquier medio o formato, siempre que dé el crédito apropiado al autor, origen y fuente del material gráfico. Si el uso del material gráfico excede el uso permitido por la normativa legal deberá tener permiso directamente del titular de los derechos de autor. SOPHIA EDITIONS 8404 N Rome Ave, Tampa, Florida, USA Email: [email protected] Phone: +1 (813) 699-2557 https://sophiaeditions.com/
COMITÉ EDITORIAL PhD. Adalia Liset RojasValladares, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Adrian AbreusGonzález, Universidad de Cienfuegos, Cuba PhD. Adrian Ludet Arévalo-Salazar, Western University, Canadá PhD. Alejandro Rafael Socorro-Castro, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Alina RodríguezMorales, Universidad de Guayaquil, Ecuador PhD. Farshid Hadi, Islamic Azad University, Irán PhD. Héctor TecumshéMojica-Zárate, Centro Regional Universitario OrienteUniversidad Autónoma Chapingo, México PhD. Esther VegaGea, Universidad de Córdoba, España PhD. Hugo Freddy TorresMaya, Universidad de Cienfuegos, Cuba PhD. Juan G. RiveraOrtiz, Ana G. Mendez University, USA Dr. C. Ngo Hong Diep, Thudaumot University, Vietnam PhD. Lázaro Salomón DibutToledo, Universidad del Golfo de California, México PhD. Luis LizasoainHernández, Universidad del País Vasco, España PhD. José Gervasio PartidaSeda, Centro Regional Universitario OrienteUniversidad Autónoma Chapingo, México PhD. Luisa MoralesMaure, Universidad de Panamá, Panamá PhD. Marily Rafaela Fuentes-Águila, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Maritza Librada Cáceres-Mesa, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México PhD. Marta LinaresManrique, Universidad de Granada, España Dr. C. Seyyed Nasser Mousavi, Islamic Azad University, Irán PhD. Mikhail BenetRodríguez, Fundación Universitaria Cafam, Colombia PhD. Julio CaberoAlmenara, Universidad de Sevilla, España PhD. Raúl RodríguezMuñoz, Universidad de Cienfuegos, Cuba PhD. Rolando MedinaPeña, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Samuel SánchezGálvez, Universidad de Guayaquil, Ecuador PhD. Yadir Torres Hernández, Universidad deSevilla,España
CONTENIDO 01. 02. 1.1. El melón (Cucumis melo L.): Características, cultivo y usos ................15 1.2. Morfología del melón (Cucumis melo L.): raíz, tallo, hojas, flores, fruto y semillas ................................................................21 1.3. Estudios sobre factores genéticos, nutricionales y de manejo en el melón Dudaim ................................................. 28 1.4. Morfología, fisiología y manejo agronómico del melón criollo variedad Dudaim ................................................. 33 1.5. Determinantes de la calidad de los frutos del melón criollo Dudaim .............39 1.6. Abonos orgánicos en la agricultura: beneficios, limitaciones y consideraciones de uso ....................................................44 2.1. Ubicación geográfica, condiciones climáticas del área experimental y diseño metodológico del estudio .......................59 2.2. Resultados del efecto de abonos orgánicos en el desarrollo vegetativo y calidad del fruto del melón criollo variedad Dudaim ................................................. 63 Melón Dudaim: Estrategias agronómicas y factores clave para su desarrollo y calidad Efecto del uso de abonos orgánicos en el crecimiento y calidad del melón criollo Dudaim Introducción ................................................................. 8 Conclusiones ..............................................................81 Referencias Bibliográficas .........................................85
INTRODUCCIÓN
El melón criollo (Cucumis melo L.), particularmente en su variedad Dudaim, constituye un recurso agrícola de gran valor no solo por su relevancia cultural y económica, sino también por sus características agronómicas excepcionales. Su sabor distintivo, su textura singular y su capacidad de adaptarse a diferentes condiciones ambientales lo convierten en un cultivo de interés creciente para productores e investigadores (Dutta et al., 2023). En un escenario mundial donde las exigencias de los consumidores se orientan cada vez más hacia alimentos de calidad y producidos bajo esquemas sostenibles, el melón criollo representa una alternativa estratégica que permite conjugar tradición y modernidad en los sistemas de producción agrícola. La búsqueda de variedades mejoradas que no solo alcancen altos rendimientos, sino que además conserven o potencien sus atributos de calidad, constituye un reto fundamental para el desarrollo agrícola contemporáneo. Este desafío no se limita únicamente a garantizar la productividad, sino que también implica responder a las crecientes demandas de sostenibilidad y diferenciación en los mercados. En este contexto, la variedad Dudaim adquiere una relevancia particular, ya que su diversidad genética y su adaptabilidad le otorgan un potencial único para convertirse en un producto competitivo a nivel regional e internacional (Visconti et al., 2020). La identificación de prácticas de cultivo que potencien este valor constituye, por tanto, una prioridad científica y técnica. El melón criollo se ha posicionado en mercados locales e internacionales gracias a su sabor y versatilidad culinaria, cualidades que lo distinguen de otros cultivos comerciales (Da Silva Gomes et al., 2019). Sin embargo, alcanzar estándares de competitividad exige superar limitaciones en la producción, muchas de ellas vinculadas a la fertilización. La dependencia histórica de los fertilizantes químicos, propia de la agricultura convencional, ha favorecido un modelo de producción intensivo, pero también ha generado consecuencias ambientales y de salud pública que ponen en entredicho su sostenibilidad. El deterioro de la calidad del suelo, la pérdida de biodiversidad
16 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos genéticos como a condiciones ambientales (Tarón et al., 2022). El melón posee un elevado contenido de agua, superior al 85 %; lo cual lo convierte en un alimento refrescante y con bajo aporte calórico. Además, es una fuente importante de vitaminas como la C y la A, minerales como el potasio y el magnesio, y compuestos bioactivos con propiedades antioxidantes que contribuyen a la prevención de enfermedades crónicas y al fortalecimiento del sistema inmunológico (Garcia et al., 2022). Gracias a este perfil nutricional, su consumo está asociado con beneficios en la hidratación, la salud cardiovascular y la regulación metabólica. En el ámbito agrícola, el cultivo del melón ha adquirido gran relevancia a nivel mundial. Es una especie originaria de zonas áridas y semiáridas del Viejo Mundo, particularmente del continente africano y el suroeste asiático, desde donde se difundió a Europa y posteriormente a América tras la expansión colonial. Hoy en día, se cultiva en más de 100 países y constituye un producto de gran valor comercial en los mercados internacionales de frutas frescas. Su adaptabilidad genética ha permitido el desarrollo de variedades que prosperan en diferentes condiciones edafoclimáticas, desde climas templados hasta tropicales, lo que ha favorecido su expansión agrícola (Otiniano et al., 2022). El manejo agronómico del melón requiere la implementación de prácticas específicas que aseguren altos rendimientos y calidad del fruto. Entre ellas se destacan la siembra en suelos bien drenados, el uso de riego tecnificado para evitar estrés hídrico, la aplicación de fertilización equilibrada que combine macro y micronutrientes, así como estrategias de control integrado de plagas y enfermedades. La planta es susceptible a diversos agentes patógenos,
17 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos como el oídio, el mildiu velloso y la fusariosis, por lo que se recomienda un manejo fitosanitario preventivo acompañado del uso de variedades resistentes (Tarón et al., 2022). Más allá de su consumo en fresco, el melón posee múltiples aplicaciones industriales. La pulpa es utilizada en la elaboración de jugos, néctares, mermeladas y confituras, mientras que su aroma característico ha motivado su incorporación en la industria cosmética y perfumera. Asimismo, las semillas, que tradicionalmente se descartaban como residuo, son actualmente objeto de estudio debido a su alto contenido de aceites, proteínas y compuestos bioactivos, con potencial en la producción de harinas, aceites vegetales y suplementos nutricionales (Enríquez et al., 2022). El melón representa un cultivo estratégico dentro de la horticultura global, no solo por su aporte alimenticio y valor económico, sino también por las posibilidades de diversificación productiva que ofrece. Su riqueza genética, la versatilidad de sus usos y la creciente demanda de frutas frescas en los mercados internacionales lo posicionan como una especie de gran interés para agricultores, investigadores y consumidores en todo el mundo (Otiniano et al., 2022). La clasificación taxonómica del melón (Cucumis melo L.) permite ubicarlo dentro de la jerarquía sistemática del reino vegetal (Tabla 1.1), destacando sus características botánicas y su relación con otras especies de importancia agrícola. En primer lugar, se encuentra en el reino Plantae, que agrupa a los organismos pluricelulares fotosintéticos capaces de producir su propio alimento. Pertenece a la división Magnoliophyta, conformada por las angiospermas o plantas con flores, lo que explica su reproducción mediante flores masculinas y femeninas. Dentro de la clase Magnoliopsida se identifica como
18 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos dicotiledónea, es decir, presenta semillas con dos cotiledones, hojas de nervadura reticulada y un sistema radicular pivotante. Su ubicación en el orden Cucurbitales lo relaciona con especies como la calabaza, el pepino y la sandía, que comparten tallos rastreros o trepadores y frutos tipo pepónide. La familia Cucurbitaceae, a la que pertenece, incluye cerca de 800 especies cultivadas en zonas tropicales y subtropicales, todas con rasgos comunes como hábito herbáceo, zarcillos y frutos carnosos. El género Cucumis reúne especies de gran valor económico, entre ellas Cucumis sativus (pepino) y Cucumis metuliferus (pepino africano), siendo Cucumis melo la más cultivada y diversificada. Finalmente, la denominación específica melo L. corresponde al nombre científico formalizado por Linneo, lo que otorga a esta especie su identidad taxonómica definitiva y la sitúa dentro de un marco de referencia universal para la investigación botánica, genética y agronómica. Tabla 1.1. Clasificación taxonómica de Cucumis melo L. Categoría Taxonómica Clasificación Reino Plantae División Magnoliophyta Clase Magnoliopsida Orden Cucurbitales Familia Cucurbitaceae Género Cucumis Especie Variedad melo L. Dudaim Fuente: Oficina Europea de Protección de Plantas (1996). Desde el punto de vista productivo, los principales países productores de melón, como China, Turquía, Irán y España, se destacan no solo por la cantidad de fruta cosechada, sino también por la calidad y uniformidad
19 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos de los frutos, lo que les permite abastecer tanto el mercado interno como los mercados internacionales. La producción de estos países ha sido respaldada por sistemas de cultivo tecnificados, con manejo de riego, fertilización controlada y selección varietal, asegurando altos rendimientos y frutos con características organolépticas consistentes y atractivas para el consumidor. En este contexto global, Ecuador también se posiciona como un productor relevante, especialmente en las provincias costeras como Guayas y Manabí, donde las condiciones climáticas y edáficas favorecen el desarrollo de melón de calidad. Aunque su volumen de producción es menor en comparación con los países líderes, su cultivo genera un impacto económico importante a nivel local, contribuyendo a la creación de empleo y dinamizando mercados regionales (Aldas et al., 2023; Enríquez et al., 2022). Más allá de su consumo como fruta fresca, el melón posee un amplio rango de aplicaciones industriales. Su pulpa se utiliza en la producción de jugos, néctares, purés y conservas, mientras que los extractos de la fruta se emplean en la industria cosmética para la elaboración de cremas, lociones y mascarillas, aprovechando sus propiedades hidratantes y antioxidantes. Incluso las semillas, tradicionalmente consideradas subproductos, han comenzado a ser valoradas como fuente de aceite vegetal y proteínas, mostrando el potencial de este cultivo para generar productos derivados de alto valor agregado. La diversificación de usos del melón no solo incrementa su rentabilidad, sino que también contribuye a la sostenibilidad del sistema productivo, al aprovechar al máximo los recursos generados en el cultivo (Aldas et al., 2023). La creciente demanda de melón a nivel internacional ha incentivado la adopción de prácticas de producción
20 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos más sostenibles y eficientes, integrando técnicas como el manejo integrado de plagas, la fertilización orgánica y el riego tecnificado. Estas estrategias no solo optimizan los rendimientos, sino que también reducen los impactos ambientales negativos asociados con la agricultura convencional, como la degradación del suelo o la contaminación de fuentes hídricas. En este contexto, el melón se posiciona como un cultivo estratégico que combina valor nutricional, potencial económico y oportunidades para la innovación tecnológica en la horticultura moderna, consolidando su importancia como alimento funcional y materia prima para industrias de transformación de alto valor, tanto a nivel global como en Ecuador (Aldas et al., 2023). El melón (Cucumis melo L.) se consolida como una especie de gran relevancia dentro de la horticultura global debido a su adaptabilidad, valor nutricional y potencial económico. Su elevada composición de agua y contenido de vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes lo convierten en un alimento funcional, ideal para la hidratación y el bienestar general, con beneficios para la salud cardiovascular, digestiva y metabólica. La diversidad morfológica y genética de sus frutos permite desarrollar variedades que se adaptan a distintos climas y condiciones de cultivo, asegurando tanto la productividad como la calidad organoléptica requerida por los mercados nacionales e internacionales. Desde el punto de vista agrícola, el melón se destaca por requerir prácticas de manejo específicas, incluyendo riego eficiente, fertilización equilibrada y control integrado de plagas y enfermedades, lo que asegura altos rendimientos y minimiza riesgos fitosanitarios. Su cultivo es estratégico no solo por el valor económico que genera, sino también por su capacidad de diversificación productiva,
21 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos al aprovechar tanto la pulpa como las semillas en aplicaciones industriales y alimentarias, aumentando su rentabilidad y sostenibilidad. El melón representa, además, una oportunidad para la innovación tecnológica en la horticultura, al integrar prácticas sostenibles que optimizan recursos y reducen impactos ambientales. Su cultivo contribuye al fortalecimiento de la economía local y regional, genera empleo y dinamiza mercados, consolidándose como un recurso agrícola de gran importancia tanto en países líderes de producción como en regiones emergentes. Desde este punto de vista el melón se perfila como un cultivo de alto valor estratégico, con potencial para satisfacer demandas alimenticias, industriales y comerciales, mientras promueve sistemas productivos más sostenibles y resilientes. 1.2. Morfología del melón (Cucumis melo L.): raíz, tallo, hojas, flores, fruto y semillas El melón (Cucumis melo L.) es una planta que presenta una estructura morfológica compleja y altamente especializada, adaptada para maximizar su desarrollo, reproducción y producción de frutos. Cada órgano de la planta cumple funciones específicas que contribuyen a su crecimiento, eficiencia fotosintética y capacidad de adaptación a diferentes condiciones ambientales. El sistema radicular permite la absorción de agua y nutrientes esenciales, mientras que el tallo y las hojas facilitan la expansión vegetativa y la captura de luz para la fotosíntesis. Las flores, por su parte, son responsables de la reproducción sexual y la formación del fruto, que constituye el órgano de dispersión de semillas y el principal interés comercial del cultivo. Tanto el fruto como las semillas presentan características morfológicas y fisiológicas que aseguran la viabilidad del cultivo y su
22 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos potencial para aplicaciones alimenticias e industriales. Comprender la morfología integral del melón es fundamental para optimizar su manejo agronómico, mejorar la productividad y calidad de los frutos, así como para implementar estrategias de cultivo que garanticen su sostenibilidad y rentabilidad. Raíz El sistema radicular del melón (Cucumis melo L.) se caracteriza por ser profundo, pivotante y ampliamente ramificado, lo que le confiere una gran capacidad para explorar el suelo y absorber de manera eficiente agua y nutrientes esenciales para su desarrollo vegetativo y reproductivo. Las raíces principales penetran verticalmente hasta alcanzar capas profundas del perfil del suelo, mientras que las raíces secundarias se extienden horizontalmente, formando una densa red que proporciona estabilidad mecánica a la planta y facilita la adaptación a distintos tipos de suelos, desde suelos arenosos hasta aquellos con mayor contenido de arcilla. Esta disposición radicular permite que el melón mantenga un suministro constante de agua y nutrientes incluso bajo condiciones de disponibilidad limitada, lo que contribuye a su resistencia frente a periodos de sequía moderada. Sin embargo, es importante considerar que la eficacia de este sistema depende de la etapa de desarrollo de la planta; durante fases críticas como la floración y el cuajado del fruto, la demanda de agua y nutrientes aumenta significativamente, y cualquier déficit puede afectar la formación de frutos de calidad y el rendimiento total del cultivo. Además, la extensión lateral de las raíces secundarias permite a la planta competir eficazmente por recursos frente a otras especies presentes en el mismo terreno y contribuye a la absorción de nutrientes en capas
23 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos superficiales del suelo, donde se concentra la mayor parte de materia orgánica y nutrientes disponibles. Esta combinación de raíces profundas y ramificadas no solo asegura un crecimiento vigoroso, sino que también favorece la capacidad del melón para recuperarse después de periodos de estrés hídrico o condiciones adversas de cultivo, reforzando su adaptabilidad y resiliencia agronómica (Quito-Avila et al., 2014). Tallo El tallo del melón (Cucumis melo L.) es una estructura herbácea, rastrera y de consistencia blanda, que constituye el eje principal de soporte y transporte dentro de la planta. Su superficie está recubierta por pequeños tricomas, o pelos, que le confieren un tacto áspero y cumplen funciones importantes, como la reducción de la pérdida de agua por transpiración, la protección frente a herbívoros y la regulación de la temperatura superficial del tejido. Esta característica también contribuye a limitar la colonización de patógenos superficiales, aportando un nivel adicional de defensa natural a la planta. El tallo puede alcanzar longitudes de entre 1.5 y 3 metros, dependiendo de la variedad cultivada y de las condiciones ambientales, como disponibilidad de agua, nutrientes y luz. Su notable capacidad de ramificación permite que la planta se extienda sobre la superficie del suelo, cubriéndola de manera eficiente, lo que ayuda a conservar la humedad y reducir la evaporación, además de minimizar el crecimiento de malezas alrededor de la planta. Esta cobertura también protege parcialmente el sistema radicular y mantiene un microclima favorable para el desarrollo de hojas y frutos. Los entrenudos del tallo suelen ser cortos y robustos, con nudos bien definidos, de los cuales emergen hojas, flores y zarcillos. Estos zarcillos tienen un papel crucial en el soporte de la planta, ya que se enroscan alrededor
24 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos de estructuras vecinas, brindando estabilidad adicional y permitiendo que los brotes alcancen un crecimiento más vertical cuando las condiciones lo permiten. La combinación de estas características morfológicas hace que el tallo del melón sea altamente eficiente en la distribución de nutrientes y agua desde las raíces hacia los órganos fotosintéticos y reproductivos, contribuyendo directamente al vigor vegetativo y al desarrollo de frutos de calidad (Ceponis et al., 2022). Hojas Las hojas del melón (Cucumis melo L.) son órganos vegetativos de gran tamaño, simples y dispuestas de manera alterna a lo largo del tallo. Presentan una forma palmeada, con lóbulos profundos cuya cantidad y configuración pueden variar según la variedad, lo que influye en la superficie foliar disponible para la captura de luz y la eficiencia fotosintética. Su color verde intenso indica un alto contenido de clorofila, fundamental para la producción de energía química durante la fotosíntesis, y refleja el vigor de la planta en condiciones óptimas de cultivo. La superficie foliar es rugosa y está cubierta por una densa capa de tricomas, que cumple funciones protectoras frente a la pérdida excesiva de agua por transpiración y ofrece una barrera física contra ciertos insectos herbívoros. Esta característica contribuye a mantener un microclima interno favorable en la hoja, regulando la temperatura y la humedad cerca de los estomas, y favorece la resistencia de la planta frente a estrés ambiental, como altas temperaturas o sequías moderadas. El tamaño, la morfología y la disposición de las hojas permiten maximizar la captación de luz solar, optimizando el proceso fotosintético y asegurando un aporte constante de carbohidratos para el crecimiento
25 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos vegetativo y el desarrollo de los frutos. Además, la orientación alterna y la palmeadura de las hojas facilitan la ventilación entre los lóbulos, reduciendo la humedad excesiva en el dosel vegetal y disminuyendo la incidencia de enfermedades fúngicas. De esta manera, las hojas no solo son esenciales para la nutrición y energía de la planta, sino que también contribuyen de manera directa a la calidad y cantidad de frutos, desempeñando un papel central en la productividad del cultivo (Potisek et al., 2013). Flores Las flores del melón (Cucumis melo L.) presentan una organización unisexuada y monoica, lo que significa que una misma planta produce flores masculinas y femeninas, pero en estructuras separadas. Esta disposición favorece la polinización cruzada, aumentando la variabilidad genética y la calidad de los frutos. Las flores masculinas suelen aparecer primero y en mayor cantidad, cumpliendo un papel crucial en la producción de polen necesario para la fecundación. Por su parte, las flores femeninas se desarrollan posteriormente y se ubican en las axilas de las hojas, preparadas para recibir el polen y dar origen al fruto. Ambos tipos de flores son de color amarillo brillante, un rasgo visual que atrae a los polinizadores naturales, como abejas y otros insectos, esenciales para asegurar la fertilización y el desarrollo adecuado de los frutos. Su tamaño es relativamente pequeño, con una forma acampanada que facilita el acceso al polen y al néctar por parte de los polinizadores. Esta morfología también protege los órganos reproductivos internos y contribuye a la eficiencia del proceso de polinización. El patrón de aparición y desarrollo de las flores está estrechamente ligado a factores ambientales, como la luz, la temperatura y la disponibilidad de agua y nutrientes,
32 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos presupuestos parciales demostró que la producción de semilla fue altamente rentable para ambos tratamientos, con una relación beneficio costo (B/C) superior a 1, siendo el tratamiento con poda el más favorable. La poda no solo mejoró la producción de semilla híbrida F1 de melón, sino que también mejoró la calidad de los frutos. Por último, el estudio de Otiniano et al. (2022) aporta evidencia sobre la valorización de residuos agrícolas mediante la producción de biocombustibles, específicamente etanol, a partir de melones de descarte provenientes del Mercado La Hermelinda en Trujillo, Perú. La investigación destaca que los frutos que no cumplen con estándares comerciales, a menudo desechados, pueden transformarse en un recurso energético aprovechable, lo que representa una estrategia para reducir pérdidas postcosecha y promover la sostenibilidad ambiental. Se presentan protocolos de fermentación y extracción del etanol, con datos experimentales sobre rendimientos y concentraciones obtenidas, lo que permite evaluar la eficiencia del proceso y establecer parámetros óptimos para su implementación. Además, el estudio evidencia la viabilidad técnica de desarrollar este tipo de producción a nivel local, lo que no solo aporta un valor económico adicional a los productores, sino que también contribuye a la economía circular al generar un producto de valor agregado a partir de residuos. Esta investigación ofrece un modelo replicable en otros mercados y contextos agrícolas, fomentando prácticas de bioeconomía y fortaleciendo iniciativas sostenibles en la gestión de frutas descartadas. A partir de los estudios analizados, se puede concluir que el rendimiento y la calidad del melón Dudaim dependen de la interacción de factores genéticos, nutricionales y de manejo agronómico. La variabilidad genética entre
33 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos familias y variedades permite seleccionar plantas con características deseables, como mayor peso, tamaño y firmeza de pulpa, así como altos niveles de sólidos solubles, lo que favorece el mejoramiento genético y la productividad del cultivo. La nutrición adecuada, ya sea mediante fertilización orgánica, inorgánica o combinada con biofertilizantes, impacta positivamente en el rendimiento y la calidad de los frutos, permitiendo incluso reducir la dependencia de insumos químicos sin comprometer la producción. Asimismo, prácticas de manejo como la poda, el uso de acolchados plásticos y la polinización con abejas influyen directamente en la formación de frutos, la productividad y la rentabilidad, mejorando la fecundación, la uniformidad de la cosecha y la producción de semillas viables. En conjunto, estos hallazgos evidencian que un enfoque integral que combine selección genética, nutrición adecuada y manejo agronómico eficiente es clave para optimizar el desempeño productivo y cualitativo del melón Dudaim, promoviendo su sostenibilidad y rentabilidad. 1.4. Morfología, fisiología y manejo agronómico del melón criollo variedad Dudaim El melón criollo variedad Dudaim representa una especie de gran interés agrícola debido a sus particularidades morfológicas, fisiológicas y productivas, que determinan su comportamiento frente a condiciones ambientales, manejo agronómico y exigencias de mercado. Conocer estas características es fundamental para optimizar su cultivo, mejorar los rendimientos y garantizar la calidad de los frutos. La variedad Dudaim presenta rasgos únicos que incluyen la forma, tamaño y estructura de la planta, así como mecanismos de adaptación frente a enfermedades y plagas, los cuales influyen directamente
34 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos en las estrategias de manejo que se implementen en el campo. Las características morfológicas del melón criollo variedad Dudaim permiten identificar su comportamiento agronómico y las necesidades específicas de agua, luz y temperatura a lo largo de su ciclo de crecimiento. Estas particularidades también determinan su capacidad de resistencia a plagas y enfermedades, lo que resulta crucial para el diseño de planes de manejo adecuados y sostenibles (Enríquez et al., 2022). La fisiología del melón Dudaim comprende un conjunto complejo de procesos internos que regulan su desarrollo desde la germinación hasta la maduración de los frutos. Estos procesos incluyen la división celular, elongación y diferenciación de tejidos, que permiten el crecimiento vegetativo de la planta, así como la formación de raíces, tallos y hojas, los cuales son fundamentales para sostener la fotosíntesis, la absorción de agua y nutrientes, y la posterior producción de frutos de calidad. Además, la fisiología de esta variedad abarca la transición de la fase vegetativa a la reproductiva, controlada por señales hormonales y factores ambientales como la luz, temperatura y disponibilidad hídrica, que determinan el inicio de la floración y la fecundación de los frutos. La absorción y translocación de nutrientes es otro aspecto crítico dentro de la fisiología del melón Dudaim. Las raíces captan agua y minerales esenciales, como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y micronutrientes, y los transportan hacia los órganos vegetativos y reproductivos a través del xilema y el floema. Este movimiento interno de nutrientes asegura un suministro constante de elementos necesarios para la síntesis de proteínas, carbohidratos, ácidos nucleicos y compuestos secundarios, fundamentales para la salud de la planta y la calidad de los frutos. La aplicación de abonos orgánicos, derivados de compost,
35 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos estiércol o residuos vegetales, contribuye a mejorar la disponibilidad de estos nutrientes de forma gradual y sostenida, al tiempo que incrementa la actividad biológica del suelo y la capacidad de retención hídrica (Gabriel-Ortega et al., 2021; Visconti et al., 2020). Asimismo, la fisiología del melón Dudaim está estrechamente vinculada con la eficiencia fotosintética, la regulación de la transpiración y la resistencia al estrés abiótico. Un adecuado balance entre nutrición, riego y exposición lumínica permite que la planta mantenga tasas óptimas de fotosíntesis y translocación de azúcares hacia los frutos, lo que se traduce en un mejor desarrollo y maduración de los mismos. Comprender estos procesos permite a los agricultores ajustar las prácticas de manejo, como la programación del riego, la aplicación de fertilizantes y la poda, de manera que se maximicen tanto el rendimiento como la calidad sensorial y nutricional de los frutos. La fisiología del melón Dudaim no solo determina su crecimiento y producción, sino que también constituye la base para implementar estrategias de manejo agronómico eficientes, sostenibles y adaptadas a las condiciones locales, garantizando la obtención de frutos con características óptimas y una mayor rentabilidad del cultivo. Diversos factores determinan el rendimiento del melón Dudaim, integrando componentes ambientales, genéticos y de manejo agronómico. Entre los factores ambientales destacan la disponibilidad de agua, que regula procesos fisiológicos clave como la fotosíntesis, la translocación de nutrientes y la elongación celular; la temperatura, que afecta el metabolismo, la floración y el desarrollo de los frutos; y la intensidad y duración de la luz, fundamentales para la producción de carbohidratos y el crecimiento vegetativo. La densidad de siembra también juega un papel importante, ya que
36 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos influye en la competencia entre plantas por luz, agua y nutrientes, afectando la uniformidad y tamaño de los frutos. Del mismo modo, la composición física y química del suelo, incluyendo su textura, pH, materia orgánica y disponibilidad de nutrientes, condiciona la absorción eficiente de elementos esenciales y el vigor de la planta (Zambrano-Gavilanes y Lima-Moncayo, 2023). El manejo agronómico constituye otro elemento decisivo para optimizar la productividad. La elección de variedades adaptadas a las condiciones locales, la programación adecuada de riego y fertilización, y la implementación de prácticas culturales como poda, desbrote y control de malezas, inciden directamente en la capacidad de la planta para producir frutos de calidad. La fertilización, tanto orgánica como mineral, debe ajustarse a las necesidades nutricionales del cultivo en cada fase de desarrollo, considerando la interacción con otros factores ambientales y la disponibilidad de agua. Además, la planificación de un calendario de manejo que contemple rotación de cultivos y estrategias de prevención de plagas y enfermedades contribuye a mantener la salud del suelo y la sostenibilidad del sistema productivo (González-Salas et al., 2021). La consideración simultánea de estos factores y su interacción permite diseñar estrategias de manejo integradas que no solo maximicen el rendimiento, sino que también aseguren la calidad de los frutos, la eficiencia en el uso de recursos y la sostenibilidad ambiental. El análisis de estas variables constituye una herramienta clave para los productores de melón Dudaim, al permitir tomar decisiones informadas que optimicen la productividad sin comprometer la salud del agroecosistema ni la rentabilidad del cultivo. El manejo integrado de plagas y enfermedades en el melón criollo variedad Dudaim requiere un enfoque holístico que combine distintas estrategias de control,
37 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos orientadas a mantener la productividad y la salud del agroecosistema. La rotación de cultivos es una práctica fundamental, ya que interrumpe los ciclos de vida de patógenos y plagas específicas, disminuyendo la presión biológica sobre el cultivo y mejorando la fertilidad y estructura del suelo. La selección de variedades resistentes permite que las plantas toleren o eviten ataques de determinados organismos, reduciendo la necesidad de tratamientos químicos y contribuyendo a la sostenibilidad a largo plazo. El control biológico constituye otra herramienta esencial, consistente en la introducción o conservación de organismos beneficiosos que actúan como depredadores, parasitoides o antagonistas de las plagas. Este enfoque permite regular las poblaciones de insectos, ácaros o patógenos de manera natural, minimizando los riesgos asociados con el uso de pesticidas y fomentando la biodiversidad del agroecosistema. Complementariamente, los métodos físicos, como trampas, barreras, cubiertas o mallas protectoras, sirven para impedir la entrada y dispersión de plagas y enfermedades, ofreciendo un control preventivo eficiente que se integra con otras prácticas culturales y agronómicas (Espinoza-Ahumada et al., 2019; Marveldani y Nugroho, 2023; Monge y Loría, 2019; Monteros et al., 2021). El uso combinado de estas estrategias permite una gestión integrada que protege la salud del cultivo y del suelo, optimiza la producción de frutos de calidad y asegura la sostenibilidad ambiental del sistema de cultivo. Además, la implementación de estas prácticas reduce la dependencia de agroquímicos, minimiza impactos negativos sobre organismos no objetivo y fortalece la resiliencia del cultivo frente a plagas y enfermedades emergentes. En conjunto, estas medidas constituyen un componente esencial para el
38 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos manejo eficiente del melón Dudaim, asegurando tanto la rentabilidad del productor como la conservación del equilibrio ecológico del agroecosistema (Chirinos et al., 2020). La calidad de los frutos de melón Dudaim está determinada por una interacción compleja de factores que incluyen características sensoriales, físicas y químicas. Entre los atributos sensoriales se consideran el sabor, aroma y textura, aspectos que inciden directamente en la aceptación del consumidor y en la percepción de frescura y dulzura de la fruta. Las características físicas, como tamaño, peso y firmeza, son indicadores de desarrollo adecuado y madurez, y también afectan la manipulación, transporte y almacenamiento postcosecha. Por su parte, los parámetros químicos, como el contenido de azúcares, vitaminas y compuestos bioactivos, aportan valor nutricional y funcional, contribuyendo a los beneficios para la salud y a la competitividad del producto en mercados locales e internacionales (Dutta et al., 2023; Espinoza-Arellano et al., 2019). La aplicación de abonos orgánicos, junto con un manejo agronómico adecuado, ejerce un efecto positivo sobre estos parámetros, mejorando la composición química de los frutos y su apariencia externa. Los nutrientes suministrados a través de compost, estiércol o residuos vegetales promueven un crecimiento equilibrado, incrementan la producción de compuestos bioactivos y favorecen la formación de frutos con textura firme y pulpa jugosa. Además, prácticas como el riego controlado, la poda estratégica, la densidad de siembra adecuada y el manejo integrado de plagas y enfermedades contribuyen a reducir el estrés en la planta y a asegurar frutos homogéneos y de alta calidad.
39 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos El conocimiento integral de la morfología, fisiología y manejo agronómico del melón criollo variedad Dudaim permite a los productores optimizar los procesos de cultivo, maximizar la productividad y garantizar la obtención de frutos de calidad superior. Asimismo, este enfoque promueve la sostenibilidad del sistema agrícola al preservar la salud del suelo, mantener la biodiversidad del agroecosistema y reducir la dependencia de insumos químicos, asegurando que la producción del melón Dudaim sea rentable, eficiente y ambientalmente responsable. 1.5. Determinantes de la calidad de los frutos del melón criollo Dudaim La calidad de los frutos del melón criollo variedad Dudaim está estrechamente ligada a un manejo nutricional adecuado y al balance de nutrientes durante todo su ciclo de cultivo. Esta especie, debido a su rápido crecimiento y alta productividad, presenta demandas significativas de macro y micronutrientes, cuyo suministro oportuno influye directamente en el desarrollo vegetativo, la formación de frutos y la composición química que determina sabor, color, textura y contenido de azúcares. Tanto la fertilización química como la orgánica juegan un papel fundamental en la optimización del rendimiento y la calidad de los frutos, contribuyendo al fortalecimiento del sistema radicular, la capacidad fotosintética y la resistencia a estrés ambiental. Comprender las necesidades nutricionales específicas del melón Dudaim permite planificar estrategias de fertilización integradas, que combinen abonos minerales y orgánicos, asegurando así frutos homogéneos, nutritivos y de alta aceptación en el mercado, al mismo tiempo que se promueve la sostenibilidad del cultivo y la salud del suelo.
40 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos El melón es un cultivo exigente en nutrientes debido a su rápido crecimiento y alta producción de frutos. En promedio, requiere aproximadamente 120-150 kg/ ha de nitrógeno (N), 40-60 kg/ha de fósforo (P₂O₅) y 150-200 kg/ha de potasio (K₂O) durante su ciclo de cultivo. El nitrógeno es fundamental para un crecimiento vegetativo vigoroso, especialmente en las etapas iniciales, mientras que el potasio desempeña un papel clave en el desarrollo y la calidad de los frutos. Durante las etapas de floración y formación de frutos, las necesidades nutricionales aumentan, especialmente de potasio, que puede alcanzar hasta 200-250 kg/ha para mejorar tamaño, color y sabor. Además, el magnesio (Mg) y el calcio (Ca) son esenciales en cantidades de 30-40 kg/ha y 50-70 kg/ha, respectivamente, para evitar problemas como deformación de frutos o aborto floral. La suplementación con micronutrientes como zinc (Zn), boro (B) y hierro (Fe) en dosis de 1-3 kg/ha también es importante para mantener el metabolismo adecuado de la planta (Acosta et al., 2019; González Salas et al., 2021). Fertilización del melón La fertilización del melón debe ajustarse cuidadosamente a las necesidades específicas del cultivo y a las características del suelo, considerando factores como su textura, pH, contenido de materia orgánica y disponibilidad de nutrientes. En general, se recomienda aplicar entre 100-120 kg/ha de nitrógeno (N), 40-60 kg/ ha de fósforo (P₂O₅) y 150-200 kg/ha de potasio (K₂O) a lo largo del ciclo del cultivo, ya que estos nutrientes son fundamentales para promover un desarrollo vegetativo vigoroso, estimular la formación de flores y frutos, y garantizar la calidad final del producto. La estrategia de fertilización debe planificarse en varias etapas. Antes de la siembra, se realiza un abonado base
41 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos que asegura una adecuada reserva de nutrientes en el suelo, favoreciendo el establecimiento de las plántulas y el desarrollo inicial del sistema radicular. Durante las fases de crecimiento vegetativo y formación de frutos, se aplican fracciones adicionales de fertilizantes, ajustando las dosis según la demanda de la planta y el análisis de suelo, lo que permite un suministro constante de nutrientes y evita deficiencias o excesos que puedan afectar la productividad. Además, se recomienda combinar fertilización química y orgánica para mejorar la fertilidad del suelo de manera sostenible. La fertilización química proporciona nutrientes de rápida disponibilidad que sostienen el crecimiento y la fotosíntesis activa, mientras que los abonos orgánicos, como compost, estiércol o enmiendas vegetales, liberan nutrientes de manera gradual, mejoran la estructura del suelo, aumentan la capacidad de retención de agua y favorecen la actividad microbiana. Esta combinación estratégica no solo optimiza el rendimiento y la calidad de los frutos, sino que también contribuye a mantener la salud del agroecosistema a largo plazo, promoviendo prácticas agrícolas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente (Moreno-Reséndez et al., 2023). La fertilización química del melón se inicia con la incorporación al suelo de 40-50 kg/ha de nitrógeno (N), 30-40 kg/ha de fósforo (P₂O₅) y 50-60 kg/ha de potasio (K₂O), lo que asegura un adecuado establecimiento de las plántulas y promueve el desarrollo inicial del sistema radicular. Esta primera fase es crucial para formar una base sólida que permita un crecimiento vigoroso y equilibrado de la planta. Para optimizar la absorción de nutrientes, durante este periodo se recomienda realizar aplicaciones de 20-30 kg/ha de nitrógeno y 40-50 kg/ ha de potasio mediante fertirrigación o aplicaciones directas al suelo, favoreciendo la expansión foliar y el fortalecimiento de tallos, lo que incrementa la capacidad
48 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos contaminación microbiológica y agronómica. Estos materiales pueden contener patógenos como bacterias, virus y hongos, así como semillas de malezas o residuos de medicamentos veterinarios presentes en estiércoles de origen animal, que al incorporarse al suelo podrían afectar la salud de los cultivos y la inocuidad de los productos alimentarios. Por ejemplo, la aplicación de estiércol fresco sin compostar puede ser una fuente de contaminación por Escherichia coli, Salmonella u otros microorganismos patógenos, representando un riesgo directo para la seguridad alimentaria y la salud humana (Rotiz, 2020). En consecuencia, aunque los abonos orgánicos ofrecen múltiples beneficios agronómicos y ambientales, su manejo requiere planificación, tratamiento previo adecuado y seguimiento constante de las condiciones ambientales para garantizar que su uso sea seguro, eficiente y compatible con los objetivos de productividad y sostenibilidad agrícola. El estiércol de animales, proveniente de especies como vacas, cerdos, pollos y caballos, constituye uno de los abonos orgánicos más tradicionales y ampliamente utilizados en la agricultura. Este tipo de abono aporta nutrientes esenciales como nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K), aunque su composición puede variar significativamente según la especie animal, su dieta y el manejo del estiércol. Por ejemplo, el estiércol de pollo se caracteriza por su alto contenido de nitrógeno, mientras que el de vaca aporta mayor volumen de materia orgánica con una liberación más lenta de nutrientes. Antes de su aplicación directa al suelo, es imprescindible someterlo a un proceso de compostaje controlado para minimizar riesgos de quemaduras en las plantas, reducir la presencia de patógenos y mejorar la estabilidad de los nutrientes (Ramírez-Gerardo et al., 2021).
49 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos El compost es un abono orgánico producido a partir de la descomposición controlada de residuos vegetales y orgánicos, incluyendo restos de cosechas, hojas secas, cáscaras de frutas y desechos domésticos. Este material es rico en materia orgánica y en microorganismos beneficiosos que contribuyen a mejorar la estructura y fertilidad del suelo, fomentando la retención de agua, la aireación y la actividad biológica. El proceso de compostaje no solo permite reciclar residuos de manera sostenible, sino que también asegura que el producto final sea seguro y estable para su aplicación en cultivos, ofreciendo nutrientes disponibles de manera gradual y mejorando la capacidad del suelo para sostener un crecimiento vegetal saludable (Arizaga y Balladares, 2021). La lombricomposta, por su parte, se obtiene mediante la acción de lombrices como Eisenia fetida, que transforman residuos orgánicos en un material altamente nutritivo y biológicamente activo. Este tipo de abono destaca por su alta calidad biológica, su riqueza en nutrientes disponibles y su capacidad para mejorar la estructura del suelo, incrementando la retención de agua y estimulando la actividad microbiana. Es especialmente recomendable para cultivos de alto valor, como hortalizas y frutales, donde se busca maximizar la productividad y la calidad de los frutos. Además, los lixiviados generados durante el proceso de lombricompostaje se utilizan como fertilizante líquido natural, proporcionando nutrientes de rápida disponibilidad y compuestos bioactivos que estimulan el crecimiento y la salud de las plantas (Acevedo-Alcalá et al., 2020). Otros tipos de abonos orgánicos incluyen los biofertilizantes elaborados a partir de microorganismos benéficos, como bacterias fijadoras de nitrógeno, hongos micorrízicos y consorcios microbianos, que
50 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos contribuyen a la disponibilidad de nutrientes, mejoran la salud del suelo y fortalecen la resistencia de los cultivos frente a plagas y enfermedades. La diversidad de abonos orgánicos disponibles permite a los agricultores seleccionar y combinar estrategias de fertilización adaptadas a las necesidades específicas de cada cultivo, potenciando la productividad de manera sostenible y respetuosa con el medio ambiente. El compost es un fertilizante orgánico altamente valorado, obtenido a partir de la descomposición controlada de residuos orgánicos, como restos de cosechas, residuos de cocina, estiércol y hojas secas. Este proceso, denominado compostaje, involucra la acción de microorganismos como bacterias y hongos, que transforman los materiales iniciales en un abono estable, rico en nutrientes y materia orgánica humificada. Gracias a estas propiedades, el compost se considera una alternativa sostenible en la agricultura y la jardinería, aportando beneficios agronómicos, económicos y ambientales al mejorar la fertilidad y la estructura del suelo, a un costo relativamente bajo (Sayara et al., 2020). El uso del compost tiene raíces históricas en prácticas agrícolas tradicionales de diversas culturas, donde los agricultores aprovechaban residuos vegetales y estiércol para mantener la productividad del suelo. Con el avance de la ciencia y la tecnología, el compostaje ha evolucionado hacia técnicas modernas que permiten controlar parámetros clave como la temperatura, la humedad y la relación carbono-nitrógeno (C:N), optimizando la velocidad del proceso y garantizando un producto final de alta calidad, libre de patógenos y semillas de malezas (Mahapatra et al., 2022). Desde el punto de vista nutricional, el compost mejora significativamente la fertilidad del suelo al aportar macronutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio, así como micronutrientes como calcio,
51 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos magnesio, hierro y zinc. Estos nutrientes se liberan de manera gradual, asegurando un suministro constante durante todo el ciclo de crecimiento de las plantas, lo que favorece un desarrollo equilibrado y saludable. Además, la presencia de materia orgánica activa estimula la actividad microbiana del suelo, potenciando procesos de mineralización, fijación de nitrógeno y disponibilidad de nutrientes, contribuyendo a la salud general del agroecosistema (Liu et al., 2023). Otro beneficio fundamental del compost es su capacidad para mejorar las propiedades físicas del suelo. La incorporación regular de compost aumenta la retención de agua, reduce la evaporación y mejora la resistencia de las plantas a condiciones de sequía. También optimiza la estructura del suelo, aumentando su porosidad y aireación, lo que facilita la infiltración de agua y el desarrollo profundo de las raíces, factores clave para la absorción eficiente de nutrientes y el crecimiento vegetativo (Sall et al., 2019). Adicionalmente, el compost contribuye a la reducción de la dependencia de fertilizantes químicos, disminuyendo el riesgo de contaminación por lixiviación de nitratos y promoviendo prácticas agrícolas más sostenibles y ecológicas. Su aplicación constante no solo mejora la productividad de los cultivos, sino que también fortalece la resiliencia del suelo frente a erosión, compactación y fluctuaciones ambientales, consolidándolo como un componente esencial en sistemas de agricultura regenerativa y conservación del ecosistema. El compost se caracteriza por una composición química equilibrada que lo convierte en un fertilizante orgánico altamente efectivo para el desarrollo de los cultivos. En términos de macronutrientes, contiene entre 0.5 y 2% de nitrógeno (N), 0.2 a 1% de fósforo (P2O5) y 0.5 a 2% de potasio (K2O), variando según los materiales orgánicos empleados en su elaboración, como restos
52 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos de cosechas, estiércol o residuos de cocina. Además, aporta entre un 20 y 30% de carbono orgánico, con una proporción carbono-nitrógeno (C:N) que oscila entre 20:1 y 30:1, considerada óptima para la fertilización y mejora de suelos agrícolas, ya que asegura una mineralización gradual y sostenida de los nutrientes disponibles para las plantas (Agnew y Leonard, 2003). En cuanto a micronutrientes, el compost también constituye una fuente importante de calcio (0.5-3%), magnesio (0.2-1%) y trazas de hierro, zinc, cobre y manganeso, elementos esenciales para los procesos metabólicos, la fotosíntesis y el desarrollo de frutos de calidad. Su pH generalmente se encuentra entre 6.5 y 8, lo que lo hace compatible con una amplia variedad de suelos y cultivos, evitando alteraciones en la disponibilidad de nutrientes y favoreciendo un entorno favorable para la actividad microbiana beneficiosa. La riqueza química del compost no solo proporciona nutrientes necesarios para el crecimiento vegetal, sino que también contribuye a mejorar la estructura física y biológica del suelo, aumentando la retención de agua, la aireación y la capacidad de intercambio catiónico. Estos efectos combinados permiten un desarrollo radicular eficiente, una absorción óptima de nutrientes y un crecimiento más uniforme de las plantas, consolidando al compost como un componente clave en sistemas de agricultura sostenible y de conservación del suelo (Gottschall et al., 2023). El bokashi es un abono orgánico fermentado de origen japonés, resultado de la fermentación anaeróbica de diversos materiales orgánicos como salvado de arroz, estiércol, cenizas y melaza. Su nombre, que significa “materia orgánica fermentada” en japonés, refleja su naturaleza como un insumo concentrado en nutrientes, capaz de enriquecer el suelo y estimular el crecimiento
53 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos vegetal de manera rápida y eficiente (Dibella et al., 2021). El origen del bokashi se remonta a prácticas agrícolas tradicionales en Asia, donde los agricultores lo utilizaban para mejorar la fertilidad del suelo y aumentar la productividad de los cultivos de manera natural. Con el avance de la microbiología agrícola, su elaboración ha sido perfeccionada mediante la incorporación de microorganismos eficientes (EM), que aceleran la fermentación, controlan la estabilidad del producto y aumentan la concentración de nutrientes disponibles para las plantas (Oba et al., 2021). El bokashi ofrece múltiples beneficios agronómicos. Su aporte nutricional incluye macronutrientes y micronutrientes esenciales, los cuales se encuentran en formas fácilmente absorbibles por las plantas, lo que favorece un crecimiento más vigoroso y una mejor formación de raíces. Además, estimula la proliferación de microorganismos beneficiosos en el suelo, mejorando la actividad biológica y los procesos de mineralización de la materia orgánica, lo que incrementa la disponibilidad de nutrientes y la salud general del suelo (Medina et al., 2022). Otro beneficio importante del bokashi es su capacidad para fortalecer la resistencia de las plantas frente a plagas y enfermedades. Los microorganismos presentes en el abono compiten con patógenos, limitando su desarrollo y creando un entorno menos favorable para la proliferación de organismos dañinos. Esta acción contribuye a reforzar los mecanismos de defensa naturales de las plantas, disminuyendo la necesidad de pesticidas químicos y favoreciendo un manejo agrícola más sostenible (Solís et al., 2021). Adicionalmente, el uso de bokashi mejora la retención de agua y la estructura física del suelo, incrementando
54 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos su aireación y capacidad de infiltración. Esto genera un ambiente óptimo para el desarrollo radicular, facilita la absorción de nutrientes y promueve una producción agrícola más uniforme y de mayor calidad. Por estas razones, el bokashi se considera un componente clave dentro de sistemas de agricultura orgánica, ecológica y regenerativa, al combinar eficiencia productiva con sostenibilidad ambiental. El bokashi presenta un contenido de nutrientes bastante equilibrado, con nitrógeno en un rango de 1-2%, fósforo entre 0.5-1% y potasio de 1-2%, aunque estos valores pueden variar según los materiales empleados en su elaboración. La materia orgánica constituye entre un 10-20% del producto, y la proporción carbononitrógeno (C:N) se sitúa entre 15:1 y 20:1, lo que lo hace especialmente adecuado para cultivos de ciclo corto, donde se requiere una liberación rápida y sostenida de nutrientes (Ávila et al., 2021). En cuanto a micronutrientes, el bokashi aporta calcio en un rango de 0.5-2%, magnesio de 0.3-1% y trazas de elementos como hierro, zinc y manganeso, esenciales para el metabolismo vegetal y la formación de tejidos. Su pH varía entre 5.5 y 7, por lo que es compatible con suelos ligeramente ácidos o neutros. Además, contiene compuestos bioactivos, incluyendo ácidos orgánicos y antioxidantes, que favorecen la actividad microbiana, mejoran la estructura del suelo y fortalecen la salud general de las plantas (Mendivil et al., 2019). Esta composición hace del bokashi un abono orgánico integral, capaz de suministrar nutrientes esenciales de manera gradual y de estimular procesos biológicos que contribuyen a la fertilidad del suelo y al desarrollo óptimo de los cultivos. El biol se define como un biofertilizante líquido obtenido mediante un proceso de fermentación
55 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos anaerobia de materia orgánica, elaborado a partir de la descomposición controlada de estiércol fresco de animales, restos vegetales, sueros lácteos, melaza, agua y, en algunos casos, microorganismos benéficos inoculados para acelerar la degradación. Su origen se vincula a prácticas agroecológicas desarrolladas por agricultores en distintas regiones de América Latina, especialmente en sistemas de agricultura orgánica, donde el objetivo principal ha sido aprovechar los residuos agropecuarios para generar un insumo de alto valor nutritivo y bajo costo (Solís et al., 2021). Históricamente, el uso del biol se asocia con conocimientos campesinos y ancestrales, posteriormente sistematizados en programas de agricultura sostenible. Su preparación se basa en un proceso biotecnológico relativamente simple pero eficiente, en el cual bacterias y hongos descomponedores transforman compuestos orgánicos complejos en nutrientes solubles, fácilmente asimilables por las plantas. De esta manera, el biol se consolida como una alternativa agrícola respetuosa con el medio ambiente, capaz de mejorar la productividad de los cultivos y regenerar la fertilidad del suelo de forma gradual y sostenida (García et al., 2024). El biol proporciona nutrientes esenciales a las plantas en formas solubles, favoreciendo una absorción rápida y eficiente. Entre sus efectos positivos se destaca la estimulación del desarrollo radicular, lo que permite una mayor exploración del suelo y una mejor captación de agua y nutrientes. Además, su contenido de fitohormonas naturales, como auxinas, giberelinas y citoquininas, promueve el crecimiento vegetativo, la diferenciación celular, la floración y, en consecuencia, la formación y llenado de frutos (Oba et al., 2021). Otro beneficio relevante del biol es su capacidad para fortalecer los mecanismos de defensa de las plantas frente a enfermedades y plagas. Gracias a compuestos
56 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos antimicrobianos naturales y a la presencia de microorganismos beneficiosos que se establecen en la rizosfera o en la superficie foliar, compite con patógenos y reduce su incidencia. La aplicación continua de biol contribuye además a equilibrar el microbioma del suelo, creando un entorno más favorable para el desarrollo vegetal y disminuyendo la dependencia de insumos químicos (Casanova y Leon, 2021). La composición química del biol depende de la naturaleza y calidad de los materiales utilizados, así como del tiempo y condiciones del proceso de fermentación. Generalmente, contiene altas concentraciones de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) en formas fácilmente asimilables, junto con micronutrientes esenciales como calcio (Ca), magnesio (Mg), azufre (S), hierro (Fe), zinc (Zn), cobre (Cu) y manganeso (Mn) (Čmiková et al., 2023). Además de los nutrientes minerales, el biol incluye compuestos orgánicos como aminoácidos, ácidos húmicos y fúlvicos, que mejoran la estructura del suelo y aumentan su capacidad de retener agua y nutrientes. La presencia de microorganismos beneficiosos, tales como bacterias fijadoras de nitrógeno, solubilizadoras de fósforo y productoras de fitohormonas, incrementa aún más el valor del biol como biofertilizante, consolidándolo como un recurso estratégico para la agricultura sostenible (Catani et al., 2021). Los abonos orgánicos constituyen una herramienta fundamental para la agricultura sostenible, ya que aportan nutrientes esenciales de manera gradual, mejoran la estructura física y biológica del suelo, y fomentan la actividad microbiana que contribuye a la fertilidad y salud general del agroecosistema. Su aplicación en cultivos como el melón Dudaim favorece tanto el rendimiento como la calidad de los frutos, incrementando su tamaño, peso, contenido de azúcares
57 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos y compuestos bioactivos, lo que repercute positivamente en la aceptación comercial y valor nutricional de la producción. Entre los principales abonos orgánicos destacan el compost, el estiércol compostado, la lombricomposta, el bokashi y el biol, cada uno con características específicas que permiten ajustar su uso según las necesidades del cultivo y las condiciones del suelo, garantizando un aporte equilibrado de macronutrientes y micronutrientes. No obstante, su manejo requiere planificación y control, pues la liberación de nutrientes es más lenta que en los fertilizantes químicos y depende de factores ambientales como temperatura, humedad, pH y actividad microbiana. Además, el volumen necesario, el tratamiento previo, y la correcta manipulación son aspectos críticos para evitar problemas de contaminación microbiológica, presencia de patógenos, semillas de maleza o fermentaciones indeseables. Cuando se aplican adecuadamente, los abonos orgánicos permiten reducir la dependencia de insumos químicos, minimizar impactos ambientales negativos, promover el reciclaje de residuos orgánicos y fortalecer la resiliencia de los suelos frente a condiciones adversas, constituyéndose en un componente clave para sistemas de producción eficientes, rentables y sostenibles.
64 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos m para el tratamiento Control. Todos los tratamientos presentaron homogeneidad en el crecimiento longitudinal de las plantas de melón criollo variedad Dudaim bajo las diferentes aplicaciones de abonos orgánicos. El coeficiente de variación fue de 10.08% (Figura 2.2). Figura 2.2. Longitud de planta después de la aplicación de los abonos orgánicos. Leyenda: Las barras representa la media aritmética de cada tratamiento. Líneas verticales sobre las barras la desviación estándar de cada tratamiento. El análisis de la varianza tipo III para la longitud de planta del melón criollo variedad Dudaim mostró que el modelo global no presentó diferencias significativas (F=0,53; p=0,7741), lo que indica que, en conjunto, los tratamientos y bloques no explican variaciones relevantes en esta variable (Tabla 2.3). De manera particular, los tratamientos evaluados con diferentes abonos orgánicos tampoco generaron diferencias estadísticas significativas en la longitud de planta (F=0,85; p=0,5025), evidenciando que la elongación de las plantas se mantuvo homogénea independientemente del tipo de abono aplicado. Asimismo, los bloques experimentales no influyeron significativamente en la variable analizada (F=0,21; p=0,8857), lo que sugiere que la ubicación dentro del área experimental no afectó el crecimiento longitudinal
65 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos de las plantas. Los resultados obtenidos reflejan que bajo las condiciones del ensayo la aplicación de los distintos abonos orgánicos no produjo cambios significativos en la longitud de las plantas de melón criollo. Tabla 2.3. ADEVA de longitud de planta. Cuadro de Análisis de la Varianza (SC tipo III) F.V. SC gl CM F p-valor Modelo 0,46 6 0,08 0,53 0,7741 Tratamientos 0,37 3 0,12 0,85 0,5025 Bloques 0,09 3 0,03 0,21 0,8857 Error 1,3 9 0,14 Total 1,76 15 En la variable diámetro de tallo, se observaron diferencias estadísticas entre los tratamientos evaluados (p=0.01). El tratamiento Compost presentó el mayor diámetro con 10.40 mm, seguido por el Bokashi con 10.30 mm y el Biol con 9.83 mm, los cuales no difirieron significativamente entre sí. Por su parte, el tratamiento con Control registró el menor diámetro con 9.60 mm, diferenciándose estadísticamente del tratamiento Bokashi. El coeficiente de variación fue de 3.18% (Figura 2.3). Figura 2.3. Diámetro de tallo después de la aplicación de los abonos orgánicos. Leyenda: Las barras representa la media aritmética de cada tratamiento. Líneas verticales sobre las barras la desviación estándar de cada tratamiento. Letras
66 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos diferentes denotan diferencias significativas entre tratamientos según Tukey (p<0.05). El análisis de la varianza tipo III para el diámetro de tallo del melón criollo variedad Dudaim (Tabla 2.4) indica que el modelo global presentó diferencias significativas (F=3,5; p=0,0452), lo que sugiere que los factores considerados en el experimento explican de manera relevante la variación observada en esta variable. Específicamente, los tratamientos con distintos abonos orgánicos mostraron un efecto significativo sobre el diámetro de tallo (F=5,72; p=0,018), lo que evidencia que la aplicación de los abonos influyó en el engrosamiento del tallo de las plantas. Por su parte, los bloques experimentales no tuvieron un efecto significativo (F=1,28; p=0,3378), indicando que la ubicación dentro del área experimental no condicionó la variación del diámetro de tallo. En resumen, los resultados reflejan que el tipo de abono orgánico aplicado es un factor determinante en el incremento del diámetro del tallo en el melón criollo bajo las condiciones del ensayo. Tabla 2.4. ADEVA de diámetro de tallo. Cuadro de Análisis de la Varianza (SC tipo III) F.V. SC gl CM F p-valor Modelo 2,14 6 0,36 3,5 0,0452 Tratamientos 1,75 3 0,58 5,72 0,018 Bloques 0,39 3 0,13 1,28 0,3378 Error 0,92 9 0,1 Total 3,05 15 Respecto al peso de fruto, se evidenciaron diferencias estadísticas significativas entre los tratamientos aplicados (p=0.0036). El mayor peso se obtuvo en el tratamiento Compost con 587.83 g, seguido por el Bokashi con 571.93 g. El tratamiento con Biol alcanzó un peso promedio de 515.75 g. Por último, el tratamiento Control
67 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos presentó el menor peso con 443.65 g, diferenciándose estadísticamente de Bokashi y Control. El coeficiente de variación fue de 7.94% (Figura 2.4 y Figura 2.5). Figura 2.4. Peso de fruto después de la aplicación de los abonos orgánicos. Leyenda: Las barras representa la media aritmética de cada tratamiento. Líneas verticales sobre las barras la desviación estándar de cada tratamiento. Letras diferentes denotan diferencias significativas entre tratamientos según Tukey (p<0.05). Figura 2.5. Muestra de frutos recolectados. El análisis de varianza tipo III para el peso de fruto del melón criollo variedad Dudaim muestra (Tabla 2.5) que el modelo global fue significativo (F=4,92; p=0,0169), lo que indica que los factores considerados en el experimento explican de manera relevante la variación observada en esta variable. Los tratamientos con los distintos abonos orgánicos presentaron un
68 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos efecto altamente significativo sobre el peso de fruto (F=9,62; p=0,0036), demostrando que la aplicación de estos insumos influyó de manera determinante en la acumulación de biomasa en los frutos. Los bloques experimentales no mostraron efecto significativo (F=0,22; p=0,8809), lo que indica que la ubicación de las parcelas dentro del área experimental no contribuyó de manera relevante a la variación del peso de fruto. En conclusión, los resultados evidencian que el tipo de abono orgánico aplicado constituye un factor clave para incrementar el peso de los frutos en el melón criollo bajo las condiciones del ensayo. Tabla 2.5. ADEVA de peso de fruto. Cuadro de Análisis de la Varianza (SC tipo III) F.V. SC gl CM F p-valor Modelo 52204,21 6 8700,7 4,92 0,0169 Tratamientos 51042,56 3 17014,19 9,62 0,0036 Bloques 1161,64 3 387,21 0,22 0,8809 Error 15923,73 9 1769,3 Total 68127,94 15 En cuanto a el diámetro del fruto, se observaron diferencias estadísticas significativas entre los tratamientos evaluados (p=0.01). El tratamiento Compost presentó el mayor diámetro con 96.18 mm, seguido por el Bokashi con 95.75 mm. El tratamiento con Biol registró un diámetro de 92.73 mm, mientras que el tratamiento Control obtuvo el menor diámetro con 89.03 mm. El coeficiente de variación fue de 2.94% (Figura 2.6).
69 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos Figura 2.6. Diámetro de fruto después de la aplicación de los abonos orgánicos. Leyenda: Las barras representa la media aritmética de cada tratamiento. Líneas verticales sobre las barras la desviación estándar de cada tratamiento. Letras diferentes denotan diferencias significativas entre tratamientos según Tukey (p<0.05). El análisis de varianza tipo III para el diámetro de fruto del melón criollo variedad Dudaim muestra (Tabla 2.6) que el modelo global presenta un efecto cercano a la significancia (F=2,93; p=0,072), lo que indica que, en conjunto, las variables consideradas explican parcialmente la variación observada en el diámetro del fruto. De manera más específica, los tratamientos con diferentes abonos orgánicos tuvieron un efecto estadísticamente significativo sobre el diámetro de fruto (F=5,81; p=0,0172), lo que evidencia que la aplicación de Compost, Bokashi o Biol influyó de manera diferenciada en esta característica. En contraste, los bloques experimentales no mostraron efecto significativo (F=0,04; p=0,9872), indicando que la ubicación de las parcelas dentro del área de ensayo no contribuyó a la variación del diámetro de fruto. Los resultados señalan que el tipo de abono orgánico es un factor determinante en el incremento del diámetro del fruto, mientras que la disposición de los bloques no tiene influencia significativa.
70 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos Tabla 2.6. ADEVA de diámetro de fruto. Cuadro de Análisis de la Varianza (SC tipo III) F.V. SC gl CM F p-valor Modelo 132,25 6 22,04 2,93 0,072 Tratamientos 131,27 3 43,76 5,81 0,0172 Bloques 0,98 3 0,33 0,04 0,9872 Error 67,79 9 7,53 Total 200,04 15 En la variable espesor de cáscara no se presentaron diferencias estadísticas significativas entre los tratamientos evaluados (p=0.85). Las medias obtenidas fueron de 2.60 mm para Compost, 2.58 mm para Biol y Control, y 2.55 mm para el Bokashi. Esto indica que la aplicación de los distintos abonos orgánicos no generó variación en esta característica del fruto de melón criollo variedad Dudaim. El coeficiente de variación fue de 3.17% (Figura 2.7). Figura 2.7. Espesor de corteza después de la aplicación de los abonos orgánicos. Leyenda: Las barras representa la media aritmética de cada tratamiento. Líneas verticales sobre las barras la desviación estándar de cada tratamiento. El análisis de varianza tipo III para el espesor de corteza del melón criollo variedad Dudaim (Tabla 2.7) indica que ni el modelo global (F=1,75; p=0,2161) ni los tratamientos con diferentes abonos orgánicos (F=0,25; p=0,8594) mostraron diferencias estadísticamente significativas.
71 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos Esto sugiere que la aplicación de Compost, Bokashi o Biol no generó un efecto relevante sobre el grosor de la corteza de los frutos. En cuanto a los bloques experimentales, aunque el efecto se aproxima a la significancia (F=3,25; p=0,074), no alcanza el nivel estadístico requerido, indicando que la ubicación de las parcelas tuvo una influencia mínima en esta característica. Los resultados sugieren que el espesor de corteza es una variable poco sensible a la aplicación de los abonos orgánicos evaluados. Tabla 2.7. ADEVA de espesor de corteza. Cuadro de Análisis de la Varianza (SC tipo III) F.V. SC gl CM F p-valor Modelo 0,07 6 1,00E-02 1,75 0,2161 Tratamientos 0,01 3 1,70E-03 0,25 0,8594 Bloques 0,07 3 0,02 3,25 0,074 Error 0,06 9 0,01 Total 0,13 15 En lo referente al espesor de pulpa, se evidenciaron diferencias estadísticas entre los tratamientos (p=0.0031). El Bokashi presentó el mayor espesor con 21.88 mm, seguido por el Compost con 21.70 mm. El tratamiento con Biol alcanzó un espesor de 20.40 mm, mientras que Control registró el menor espesor con 19.60 mm. El coeficiente de variación fue de 3.27% (Figura 2.8). Figura 2.8. Espesor de pulpa después de la aplicación de los abonos orgánicos.
72 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos Leyenda: Las barras representa la media aritmética de cada tratamiento. Líneas verticales sobre las barras la desviación estándar de cada tratamiento. Letras diferentes denotan diferencias significativas entre tratamientos según Tukey (p<0.05). El análisis de varianza tipo III para el espesor de pulpa del fruto de melón criollo variedad Dudaim (Tabla 2.8) indica que el modelo global fue significativo (F=5,08; p=0,0153), lo que sugiere que las variables consideradas en el experimento explican de manera relevante la variación observada en esta característica. En particular, los tratamientos con los distintos abonos orgánicos mostraron un efecto estadísticamente significativo sobre el espesor de pulpa (F=10,11; p=0,0031), indicando que la aplicación de Compost, Bokashi o Biol influyó de manera diferenciada en el desarrollo de este parámetro. Por otro lado, los bloques experimentales no presentaron efecto significativo (F=0,06; p=0,9819), lo que evidencia que la ubicación de las parcelas dentro del área de ensayo no contribuyó a la variación del espesor de pulpa. En conclusión, los resultados muestran que la elección del tipo de abono orgánico afecta significativamente el grosor de la pulpa del melón criollo, mientras que la disposición de los bloques no influye en esta variable. Tabla 2.8. ADEVA de espesor de pulpa. Cuadro de Análisis de la Varianza (SC tipo III) F.V. SC gl CM F p-valor Modelo 14,2 6 2,37 5,08 0,0153 Tratamientos 14,12 3 4,71 10,11 0,0031 Bloques 0,08 3 0,03 0,06 0,9819 Error 4,19 9 0,47 Total 18,39 15 En cuanto al potencial de hidrógeno (pH) del fruto, no se observaron diferencias estadísticas significativas entre los tratamientos aplicados (p=0.27). Las medias
73 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos obtenidas fueron 6.33 para Biol, 6.25 para Compost, 6.23 para el Bokashi y 6.20 para Control. Estos resultados indican que la aplicación de los diferentes abonos orgánicos no influyó de manera significativa en la acidez del fruto de melón criollo variedad Dudaim. El coeficiente de variación fue de 1.41% (Figura 2.9). Figura 2.9. Potencial de hidrogeno después de la aplicación de los abonos orgánicos. Leyenda: Las barras representa la media aritmética de cada tratamiento. Líneas verticales sobre las barras la desviación estándar de cada tratamiento. El análisis de varianza tipo III para el pH del fruto de melón criollo variedad Dudaim muestra (Tabla 2.9) que el modelo global no fue significativo (F=1,07; p=0,4442), indicando que los factores considerados en el experimento no explican de manera relevante la variación observada en esta variable. De manera específica, los tratamientos con los distintos abonos orgánicos tampoco mostraron efecto significativo sobre el pH (F=1,5; p=0,2797), lo que sugiere que la aplicación de Compost, Bokashi o Biol no influyó de forma estadísticamente relevante en la acidez o alcalinidad del fruto.
80 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos tropicales y en cultivos de ciclo corto. La aplicación de estos abonos no solo contribuye a la productividad, sino que también mejora la salud del suelo y reduce la dependencia de insumos sintéticos. La aplicación de abonos orgánicos influyó de manera diferencial en el desarrollo vegetativo y la calidad de los frutos de melón criollo variedad Dudaim. En el estudio no se observaron efectos significativos sobre la longitud de planta, el espesor de cáscara, el pH ni la dureza de los frutos, lo que indica que estas características son poco sensibles a la fertilización orgánica bajo las condiciones del ensayo. Por el contrario, variables como diámetro de tallo, peso y diámetro de fruto, espesor de pulpa y concentración de sólidos solubles (°Brix) respondieron positivamente a la aplicación de abonos, destacando el Compost y el Bokashi como los tratamientos más efectivos. Estos resultados reflejan que los abonos orgánicos no solo favorecen el engrosamiento del tallo y la acumulación de biomasa en los frutos, sino que también mejoran el contenido de pulpa y azúcar soluble, contribuyendo a la calidad comercial del melón. El estudio evidencia que la elección del tipo de abono orgánico es determinante para incrementar ciertas características de crecimiento y calidad del fruto, mientras que factores como la ubicación de los bloques experimentales no tuvieron influencia significativa, destacando el potencial de estos insumos para sistemas de producción más sostenibles y eficientes.
81 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos El presente estudio se llevó a cabo en un sitio experimental del cantón Buena Fe, provincia de Los Ríos, Ecuador, región caracterizada por su dinamismo agrícola y por ser un referente en la producción de frutas y hortalizas. La investigación tuvo como objetivo evaluar el efecto de abonos orgánicos, específicamente compost, bokashi y biol, sobre el desarrollo vegetativo y la calidad del fruto del melón criollo variedad Dudaim. Esta variedad, reconocida por su sabor característico, adaptabilidad y potencial productivo, representa un recurso agrícola de gran relevancia económica y cultural, y constituye una plataforma idónea para implementar prácticas de fertilización sostenibles que respondan a las demandas de mercados locales e internacionales cada vez más exigentes con la calidad y la sostenibilidad de los alimentos. Los resultados obtenidos evidencian que la aplicación de abonos orgánicos produjo respuestas diferenciadas en las variables evaluadas. En cuanto al desarrollo vegetativo, la longitud de planta no mostró diferencias estadísticas significativas entre los tratamientos, lo que sugiere que el crecimiento longitudinal del melón Dudaim es poco sensible a la fertilización orgánica bajo las condiciones del ensayo, y probablemente se encuentra influenciado por factores genéticos del cultivar y por la homogeneidad de las condiciones edafoclimáticas de la zona. Sin embargo, sí se observaron mejoras significativas en el diámetro de tallo, siendo el compost el tratamiento más eficaz, lo que CONCLUSIONES
82 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos indica un efecto positivo sobre la robustez estructural de la planta. Este hallazgo es relevante, dado que un mayor diámetro de tallo se asocia con mejor soporte para el desarrollo del fruto y mayor resistencia frente a factores de estrés, contribuyendo así al rendimiento potencial del cultivo. En términos de rendimiento de fruto, los tratamientos con compost y bokashi destacaron por su efecto favorable sobre el peso y el diámetro del fruto. El compost, con su alto contenido de materia orgánica y capacidad para mejorar la estructura del suelo y la disponibilidad de nutrientes, permitió obtener frutos de mayor peso, mientras que el bokashi, gracias a su fermentación con microorganismos eficaces, promovió el engrosamiento del fruto y un incremento en el espesor de pulpa. Por su parte, el biol se asoció con un aumento significativo en la concentración de sólidos solubles (°Brix), lo que impacta directamente en la dulzura y calidad organoléptica del melón. Estos hallazgos permiten concluir que la elección del tipo de abono orgánico debe realizarse considerando los objetivos productivos específicos, ya sea mejorar la masa y tamaño del fruto, incrementar el contenido de pulpa o potenciar el sabor mediante un mayor contenido de azúcares solubles. En lo referente a la calidad del fruto, algunas variables como el pH y la firmeza de la pulpa no mostraron diferencias significativas entre los tratamientos, lo que indica que estas características se mantienen estables independientemente del tipo de abono aplicado y que están probablemente más influenciadas por factores intrínsecos del fruto y condiciones ambientales durante la maduración. Por el contrario, se evidenció que el espesor de pulpa se vio favorecido principalmente por el bokashi y, en menor medida, por el compost, lo cual tiene
83 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos implicaciones directas para la comercialización y la aceptación del fruto por parte de los consumidores, dado que un mayor contenido de pulpa se traduce en productos más atractivos y con mejor rendimiento para el consumo o procesamiento. El espesor de cáscara no se vio afectado por la fertilización, reafirmando que esta característica es más dependiente de la genética del cultivar. Los resultados del presente estudio confirman la viabilidad y los beneficios de la aplicación de abonos orgánicos en el cultivo del melón criollo variedad Dudaim, no solo como una estrategia para mejorar el rendimiento y ciertos atributos de calidad del fruto, sino también como una práctica que fortalece la sostenibilidad del sistema agrícola. La incorporación de compost, bokashi o biol permite reducir la dependencia de fertilizantes químicos, mejorar la salud del suelo, estimular la actividad microbiana y generar sistemas productivos más resilientes frente a variaciones climáticas y fluctuaciones de precios en insumos externos. Además, la evidencia obtenida brinda a los productores información concreta para tomar decisiones fundamentadas sobre la fertilización, adaptando los insumos a sus objetivos productivos y a la disponibilidad local de recursos. Finalmente, el estudio aporta un marco práctico y científico para la implementación de prácticas agrícolas sostenibles en la región de Los Ríos, demostrando que la combinación de tradición, conocimiento técnico y manejo ecológico puede generar frutos de alta calidad, rentables y sostenibles. La variedad Dudaim, como representante de la agricultura criolla, muestra un gran potencial para consolidarse como un cultivo competitivo y diferenciado, capaz de satisfacer demandas de mercados locales e internacionales.
84 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos En conjunto, los hallazgos de esta investigación resaltan la importancia de la fertilización orgánica como herramienta estratégica para mejorar el rendimiento, la calidad y la sostenibilidad del melón criollo, ofreciendo un modelo de producción que integra innovación, preservación ambiental y aprovechamiento eficiente de los recursos locales.
85 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos Acevedo-Alcalá, P., Cruz-Hernández, J., & Taboada-Gaytán, O. R. (2020). Abonos orgánicos comerciales, estiércoles locales y fertilización química en la producción de plántula de chile poblano. Revista Fitotecnia Mexicana, 43(1), 35-44. https://doi. org/10.35196/rfm.2020.1.35 Acosta Avilés, J. A., Martínez Martínez, S., Sánchez-Navarro, V., Ozbolat, O., & Zornoza, R. (2019). El cultivo asociado de melóncaupí puede mejorar la producción del melón, productividad del terreno y reducir el uso de fertilizantes. X Congreso Ibérico de Agroingeniería. Universidad de Zaragoza, España. Agnew, J. M., & Leonard, J. J. (2003). The Physical Properties of Compost. Compost Science & Utilization,11(3), 238–264. https:// doi.org/10.1080/1065657X.2003.10702132 Aldas Morejón, J., Jacome Calie, M. D., Castro Holguín, K. V., Zambrano Muñoz, D. M., Revilla Escobar, K., Zambrano Muñoz, R. M., & Arguello Cedeño, J. A. (2023). Caracterización fisicoquímica de aceite de semilla de sandía (Citrullus lanatus) y melón (Cucumis melo) considerando distintos métodos de extracción. Innovaciencia, 11(1). https://doi. org/10.15649/2346075x.3518 Arango Orozco, M. J. (2017). Abonos orgánicos como alternativa para la conservación y mejoramiento de los suelos [Tesis de Especialización, Corporación Universitaria Lasallista]. Arizaga Gamboa, R. E., & Balladares Montero, J. C. (2021). Elaboración de abonos orgánicos mediante dos técnicas de compostaje en mercados del cantón La Troncal. SATHIRI, 16(1). https://doi.org/10.32645/13906925.1046 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
86 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos Ávila Franco, A., Vargas Guillén, P. I., & Mora Briones, N. A. (2021). Influencia del bocashi como complemento de la fertilización nitrogenada en el cultivo del maíz (Zea mays). SATHIRI, 16(1). https://doi.org/10.32645/13906925.1047 Aydi, S., Sassi Aydi, S., Rahmani, R., Bouaziz, F., Souchard, J. P., Merah, O., & Abdelly, C. (2023). Date-Palm compost as soilless substrate improves plant growth, photosynthesis, yield and phytochemical quality of greenhouse melon (Cucumis melo L.). Agronomy, 13(1). https://doi. org/10.3390/agronomy13010212 Casanova Pavel, D., & Leon Mendoza, L. (2021). Evaluación de la composición fisicoquímica y bioquímica de biol enriquecido con diferentes concentraciones de alperujo. Arnaldoa, 28(2). http://dx.doi.org/10.22497/ arnaldoa.282.28210 Catani, M. V., Rinaldi, F., Tullio, V., Gasperi, V., & Savini, I. (2021). Comparative Analysis of Phenolic Composition of Six Commercially Available Chamomile (Matricaria chamomilla L.) Extracts: Potential Biological Implications. International journal of molecular sciences, 22(19), 10601. https://doi.org/10.3390/ ijms221910601 Ceponis, M. J., Wells, J. M., & Cappellini, R. A. (2022). Bacterial brown spot of ‘Honey Dew’ melons. HortScience, 20(2), 302-303. https://doi.org/10.21273/hortsci.20.2.302 Chirinos, D. T., Castro, R., Cun, J., Castro, J., Peñarrieta Bravo, S., Solis, L., & Geraud-Pouey, F. (2020). Los insecticidas y el control de plagas agrícolas: La magnitud de su uso en cultivos de algunas provincias de Ecuador. Ciencia y Tecnología Agropecuaria, 21(1), 84-99. http://www.scielo. org.co/pdf/ccta/v21n1/0122-8706-ccta-21-01-00084.pdf Čmiková, N., GaloviČová, L., Schwarzová, M., Vukic, M. D., Vukovic, N. L., Kowalczewski, P. Ł., Bakay, L., Kluz, M. I., Puchalski, C., & KaČániová, M. (2023). Chemical Composition and Biological Activities of Eucalyptus globulusEssential Oil.Plants (Basel, Switzerland),12(5), 1076. https://doi.org/10.3390/plants12051076
87 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos Cotrina-Cabello, V. R., Alejos-Patiño, I. W., CotrinaCabello, G. G., Córdova-Mendoza, P., & CórdovaBarrios, I. C. (2020). Efectos de abonos orgánicos en suelo agrícola de Purupampa Panao. Centro Agrícola, 47(2). http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_ arttext&pid=S0253-57852020000200031 Cruz-Ruiz, E., Cruz-Ruiz, A., Serrato-Cuevas, R., & RubíArriaga, M. (2021). Respuesta de la gladiola a la aplicación de biofertilizantes y abono orgánico. Revista Internacional de Contaminación Ambiental, 37, 345-355. https://doi. org/10.20937/RICA.53719 Da Silva Gomes, J. W., da Silva Dias, N., Moreno-Pizani, M. A., Fortunato da Paiva, K., Lopes Araujo Rocha, J., Gonçalves Araújo, E. B., & Dos Santos Fernandes, C. (2019). Growth and mineral composition of the melon with different doses of phosphorus and organic matter. Dyna, 86(211), 363-368. https://doi.org/10.15446/dyna. v86n211.69776 Díaz Alvarado, J. M., Monge Pérez, J. E., & Loría Coto, M. (2021a). Producción de melón (Cucumis melo L.) Cantaloupe en invernadero: correlación entre densidad de siembra y variables de rendimiento. Producción Agropecuaria y Desarrollo Sostenible, 9. https://doi. org/10.5377/payds.v9i0.11851 Díaz-Alvarado, J. M., Monge-Pérez, J. E., & Loría-Coto, M. (2021b). Melón (Cucumis melo L.) Honey Dew cultivado bajo invernadero: correlación entre densidad de siembra y variables de rendimiento. Revista Tecnología en Marcha. https://doi.org/10.18845/tm.v34i3.5033 Dibella, E., Aguilera, P., & Furlani, N. S. (2021). Elaboración de abono orgánico Bocashi. INTA. https://repositorio.inta.gob. ar/bitstream/handle/20.500.12123/10539/INTA_CIPAF_ IPAFRegionCuyo_Dibella_E_Elaboraci%C3%B3n_de_ abono_org%C3%A1nico_Bocashi.pdf Dutta, P., Hazra, P., Hazra, S., Maji, A., & Chattopadhyay, A. (2023). Genetic expression of reproductive and fruit quality traits in snap melon (Cucumis melo var. momordica L.). Euphytica, 219(1). https://jglobal.jst.go.jp/ en/detail?JGLOBAL_ID=202302282199286030
88 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos Enríquez García, F., Retureta Aponte, A., Carmona Díaz, G., Paredes Jacomé, J. R., & Rendón Lara, C. E. (2022). Cultivo de melón (Cucumis melo L.) en Invernadero. Revista Biológico Agropecuaria Tuxpan,10(1), 41–47. https://doi. org/10.47808/revistabioagro.v10i1.399 Espinosa, F., Vallejo, F. A., & Rizzo, L. (2019). Selection of half-sib families of creole melon (Cucumis melo L.) on the Ecuadorian coast. Revista Colombiana de Ciencias Hortícolas, 13(2), 178-185. http://doi.org/10.17584/ rcch.2019v13i2.8083 Espinosa-Carillo, J. F., & Vallejo-Cabrera, F. A. (2020). Genetic variability of families of half-sibling of Ecuadorian creole melon Cucumis melo var. Dudaim (L.) Naudin. Revista U.D.C.A Actualidad y Divulgación Científica, 23(2). https:// doi.org/10.31910/RUDCA.V23.N2.2020.1762 Espinoza-Ahumada, C. A., Gallegos-Morales, G., HernándezCastillo, F. D., Ochoa-Fuentes, Y. M., Cepeda-Siller, M., & Castillo-Reyes, F. (2019). Antagonistas microbianos a Fusarium spp., como agente causal de pudrición de raíces y tallo en melón. Ecosistemas y Recursos Agropecuarios, 6(16), 45-55. https://doi.org/10.19136/era.a6n16.1843 Espinoza-Arellano, J. de J., Orona-Castillo, I., GuerreroRamos, L. A., Molina-Morejón, V. M., & Ramírez-Quiroga, E. C. (2019). Análisis del financiamiento, comercialización y rentabilidad del cultivo del melón con enfoque de “siembras por etapas” en la Comarca Lagunera de Coahuila, México. CienciaUAT, 13(2), 71–82. https://doi. org/10.29059/cienciauat.v13i2.1054 Gabriel Ortega, J., Pérez Castillo, R., Narváez Campana, W., Morán Moran, J., Castro Landín, A., & Burgos López, G. (2023). Fertilización química del melón (Cucumis melo L.) en invernadero. Una propuesta para mejorar su rendimiento y calidad. Journal of the Selva Andina Biosphere, 11(1). https://doi.org/10.36610/j.jsab.2023.110100081 Gabriel-Ortega, J., Burgos-López, G., Barahona-Cajape, N., Castro-Piguave, C., Vera-Tumbaco, M., & Morán-Morán, J. (2021). Obtención de semilla híbrida de melón (Cucumis melo L.) en invernadero. Journal of the Selva Andina Research Society, 12(1), 38-51. https://ouci.dntb.gov.ua/ en/works/lDepjno9/
89 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos García Dávila, J., Santacruz Juárez, E., Sánchez Minutti, L., Ortega Sánchez, E., & Tellez Girón, J. D. (2024). Evaluación de propiedades fisicoquímicas de composta como producto de un dispositivo inteligente de degradación biológica. RIDE Revista Iberoamericana Para La Investigación Y El Desarrollo Educativo,14(28). https://doi.org/10.23913/ride.v14i28.1910 González-Salas, U., Gallegos-Robles, M. Á., PreciadoRangel, P., García-Carrillo, M., Rodríguez-Hernández, M. G., García-Hernández, J. L., & Guzmán-Silos, T. L. (2021). Efecto de fuentes de nutrición orgánicas e inorgánicas mezcladas con biofertilizantes en la producción y calidad de frutos de melón. Terra Latinoamericana, 39. https://doi. org/10.28940/terra.v39i0.904 Gottschall, R., Thelen-Jüngling, M., Kranert, M., & Kehres, B. (2023). Suitability of biowaste and green waste composts for organic farming in Germany and the resulting utilization potentials. Agriculture (Switzerland), 13(3). https://doi. org/10.3390/agriculture13030740 Hamidah, H., Siti Mutmainah, & Ahmad Sufillah Zaeni. (2022). Effect of goat bokashi and rice local microorganism on Papaya California (Carica papaya L.). Agrifarm: Jurnal Ilmu Pertanian, 11(1), 24–28. https://doi.org/10.24903/ajip. v11i1.1512 Hata, F. T., Ventura, M. U., de Freitas Fregonezi, G. A., & de Lima, R. F. (2021). Bokashi, Boiled Manure and Penergetic Applications Increased Agronomic Production Variables and May Enhance Powdery Mildew Severity of Organic Tomato Plants.Horticulturae,7(2), 27. https://doi. org/10.3390/horticulturae7020027 Ilahy, R., Tlili, I., Rouhou, H. C., Siddiqui, M. W., Mishra, P. M., Kuchi, V. S., Homa, F., Hdider, C., Jebari, H., & Lenucci, M. S. (2020). Determining the main agronomic traits of snake melon (Cucumis melo var. flexuosus L.) fruits as affected by genotypic differences. Advances in Horticultural Science, 34(1), 113-119. https://oaj.fupress.net/index.php/ ahs/article/view/8254
96 Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos Francisco Espinosa Carrillo Doctor en Ciencias Agrarias. Ha orientado su trayectoria a la investigación en recuperación, conservación y mejoramiento de recursos fitogenéticos, con especial énfasis en el melón criollo (Cucumis melo L.). Su trabajo académico se ha centrado en el estudio de la variabilidad genética, la evaluación de familias de medios hermanos y la selección de caracteres de importancia agronómica, contribuyendo de manera significativa al fortalecimiento de la producción agrícola sostenible. Ha publicado en diversas revistas científicas especializadas de circulación internacional, donde ha difundido resultados que aportan conocimientos sólidos para la agricultura y fitomejoramiento. De igual manera, es autor de un libro especializado que recoge avances en la evaluación y selección de familias élite de melón criollo, consolidando un aporte innovador en la generación de recursos fitogenéticos con alto potencial productivo. Su producción científica se enmarca en el área de Agricultura, Silvicultura, Pesca y Veterinaria, específicamente en el campo de la agricultura. Los aportes derivados de sus investigaciones han sido utilizados como referencia en estudios internacionales, lo que confirma la relevancia y pertinencia de su trabajo para el desarrollo del conocimiento agronómico y la sostenibilidad de los sistemas productivos.
El libro Agricultura inteligente: rendimiento y calidad del melón criollo (Cucumis melo L.) variedad Dudaim con abonos ecológicos invita a replantear los paradigmas de la producción agrícola en un contexto donde los consumidores exigen alimentos de alta calidad, cultivados bajo prácticas responsables con el medioambiente. Centrado en la variedad Dudaim, considerada un patrimonio agrícola de gran valor, esta obra demuestra cómo el uso de compost, bokashi y biol no solo eleva la productividad del cultivo, sino que también fortalece la sostenibilidad de los sistemas agrícolas. El estudio se desarrolló en el cantón Buena Fe, provincia de Los Ríos, Ecuador, un territorio reconocido por su riqueza productiva y por ser escenario privilegiado de innovación y tradición. La investigación, diseñada bajo un modelo experimental riguroso, arroja resultados reveladores. El compost potencia el crecimiento vegetativo y el peso del fruto, el bokashi mejora la calidad de la pulpa y el diámetro del melón, mientras que el biol incrementa el dulzor y los sólidos solubles, un atributo clave para conquistar mercados cada vez más exigentes. Estos hallazgos no se limitan al plano académico: ofrecen a los agricultores herramientas concretas para decidir qué abono utilizar según sus metas productivas, optimizando recursos y reduciendo la dependencia de fertilizantes químicos que han degradado suelos y elevados costos. Más que un texto técnico, este libro es un manifiesto a favor de una agricultura inteligente, capaz de equilibrar tradición, ciencia y sostenibilidad. Desde el corazón agrícola de Los Ríos se demuestra que el melón Dudaim puede ser motor de competitividad, resiliencia y orgullo cultural. Así, la obra traza un camino inspirador hacia sistemas productivos rentables y respetuosos con el medio ambiente. ISBN: 978-1-968794-15-6