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El Centro de Estudios Andaluces es una entidad de carácter científico y cultural, sin ánimo de lucro, adscrita a la Consejería de la Presidencia de la Junta de Andalucía. El objetivo esencial de esta institución es fomentar cuantitativa y cualitativamente una línea de estudios e investigaciones científicas que contribuyan a un más preciso y detallado conocimiento de Andalucía, y difundir sus resultados a través de varias líneas estratégicas. El Centro de Estudios Andaluces desea generar un marco estable de relaciones con la comunidad científica e intelectual y con movimientos culturales en Andalucía desde el que crear verdaderos canales de comunicación para dar cobertura a las inquietudes intelectuales y culturales. Las opiniones publicadas por los autores en esta colección son de su exclusiva responsabilidad © 2007. Fundación Centro de Estudios Andaluces Depósito Legal: SE4756-07 Ejemplar gratuito. Prohibida su venta.
INTRODUCCIÓN Objetivos y planteamiento.- El objetivo principal de este documento de trabajo es el análisis desde un planteamiento económico sraffiano del proceso de re-adopción de una innovación institucional de carácter religioso: el sacerdocio femenino católico, además de investigar su relación con una imagen femenina de Dios. Específicamente se estudia la relación complementaria y sinérgica de dos sistemas de poder que han relegado a la mujer a un papel secundario: el sistema económico neoliberal y el sistema religioso católico. En sí mismo el sacerdocio femenino constituye un fenómeno paradigmático excepcional, ya que simboliza, en un contexto más amplio, el fuerte arraigo de la cultura patriarcal en el inconsciente de la sociedad. Por tanto, este trabajo intenta hacer una nueva aportación a las ciencias sociales que investigan desde un enfoque interdisciplinar los fundamentos estructurales del patriarcado en las sociedades occidentales. Para alcanzar el objetivo propuesto esta investigación se divide en dos partes fundamentales. En la primera se expone el marco teórico que intenta explicar la adopción histórica del rechazo permanente de la ordenación de mujeres en el catolicismo, asociado a una imagen masculina de Dios. Y en la segunda se realiza un análisis empírico para contrastar la existencia de variables socioeconómicas y su influencia en la percepción social sobre el sacerdocio femenino, para lo cual se analiza una encuesta realizada en Marzo de 2006 a 110 estudiantes de postgrado de la Universidad de Granada (España), muchos de los cuales serán futuros profesores de Educación Secundaria, y algunos de ellos profesores de Religión Católica, en cualquier caso, potenciales educadores de los valores y actitudes propias de la cultura patriarcal en la que se retroalimentan sistemas económicos y religiosos. Finalmente las principales conclusiones son expuestas en la última sección de este artículo. Estado de la cuestión.- Existen numerosos trabajos sociológicos sobre el fenómeno religioso en la actualidad (Centro de Estudios Andaluces, 2007), menos habituales son los relacionados con la percepción social del sacerdocio femenino en el cristianismo, algunos son los de Lehman (1981 y 1987), Kirkman y Grieve (1984), Nason-Clark (1987), Smith y Stevens (2003), Guiso et al (2003), Beraud (2006), Vílchez (2007). No obstante, aún son escasos los estudios sobre los factores económicos de la discriminación religiosa de la mujer en el cristianismo, en general, y en el catolicismo, en particular, siendo la mayoría de los trabajos de carácter sociológico.
Lehman (1981 y 1987) analiza la resistencia de los laicos estadounidenses al ministerio pastoral de las mujeres protestantes como un problema de viabilidad organizacional de las estructuras religiosas, diferente del enfoque clásico basado en la diferencia de roles sexuales. Y encuentra que en términos generales hay más aceptación que rechazo, produciéndose variaciones que dependen del nivel de sexismo general, de las tradiciones religiosas de la comunidad y de la cultura local. También encuentra que el contacto con mujeres clérigas es una variable muy importante para incrementar el nivel de receptividad de los laicos. Kirkman y Grieve (1984) interpretan la problemática del sacerdocio femenino desde una visión psicológica debido a la capacidad procreadora de la mujer (tesis de Dinnerstein, 1978). Nason-Clark (1987) destaca una serie de obstáculos que se oponen al ministerio ordenado de las mujeres: barreras estructurales, dificultades de integración, resistencias entre los laicos, oposición de los clérigos y del simbolismo masculino tradicional, y la liturgia de la Iglesia. Compara datos de Gran Bretaña y de Estados Unidos y encuentra que las mujeres ordenadas son diferentes de los clérigos en términos de sus características personales, sus razones para elegir el estado clerical y sus opiniones sobre lo que les supone una recompensa y un coste en su servicio a la Iglesia. Guiso et al (2003) estudian las relaciones entre creencias religiosas y actitudes económicas de una encuesta mundial sobre valores, y encuentran que las religiones cristianas están más positivamente relacionadas con actitudes económicas orientadas hacia un ingreso per capita más alto, además las personas religiosas tienden a ser más racistas y menos favorables a la incorporación de la mujer al mercado laboral. Smith y Stevens (2003) analizan los factores sociológicos, religiosos e ideológicos que determinan una percepción favorable hacia el sacerdocio femenino entre católicos y no-católicos, estudiando, además, su relación con una imagen femenina de Dios. Beraud (2006) estudia las condiciones laborales precarias de un nuevo tipo de personal permanente en la Iglesia Católica francesa, la mayoría mujeres, debido a la escasez de vocaciones masculinas al sacerdocio. Los principales factores que explican esta situación de precariedad laboral son tres, por un lado, las autoridades eclesiásticas consideran al sacerdote varón como el único personal permanente legitimado en la Iglesia; por otro lado, las actitudes de los laicos que parecen satisfechos con la situación; y finalmente, las dificultades económicas y financieras de las diócesis francesas. 2
Vílchez (2007) realiza una encuesta a 751 sacerdotes diocesanos españoles en activo, (la primera encuesta de estas características se realizó en 1969). La edad es la variable más significativa, ya que divide la muestra en dos grupos: jóvenes y mayores. Los más jóvenes no son partidarios del sacerdocio de la mujer (58,7% del total) ni del celibato opcional (47,3% del total), se definen políticamente de centro-derecha (31,1% del total), creen que la Iglesia tiene derecho a ser financiada por el Estado (23,3% del total), y se visten con sotana. Por el contrario, los más mayores se declaran a favor del sacerdocio de la mujer (41,3% del total) y se muestran partidarios del celibato opcional (52,7% del total), se sitúan en el centro-izquierda (28,5% del total), apuestan por la autofinanciación de la institución (63% del total), y visten de civil. MARCO TEÓRICO Antecedentes.- Desde un punto de vista histórico-antropológico la Religión constituye el mecanismo de control social más importante de la humanidad (desde los grupos de cazadores-recolectores del Paleolítico superior hasta los habitantes de las ciudades-estado de Mesopotamia), en particular de su actividad socioeconómica, así, la invención de la escritura surgió debido a la gestión contable que realizaba la clase sacerdotal de la economía productiva local (Redman, 1990). El concepto de Dios surgió en la humanidad a medida que desarrollamos el pensamiento lógico-verbal (Piaget, 1929 y 1975; Vygotsky, 1984; Campbell, 1991). La evidencia histórico-arqueológica revela que las sociedades prehistóricas de cazadores/recolectores eran matrilineales1, y la concepción de la divinidad fue femenina durante veinte mil años debido a la importancia económica de la mujer en la estructura social (procreadora, organizadora y productora), motor del desarrollo social, económico y tecnológico (Delporte, 1982; Redman, 1990; Gimbutas, 1996). Pero el proceso de sumisión de la mujer comenzó cuando la estructura económica cambió debido a la aparición de los excedentes agrarios, que contribuyeron al aumento de la población, a la sedentarización, al nacimiento de la propiedad privada de los recursos como base de la estratificación social y de la cosificación de la mujer (Aaby, 1978), al impulso de innovaciones tecnológicas para la elaboración y almacenamiento de alimentos, así como 1 No hay evidencia de sociedades matriarcales en la prehistoria, aunque sí matrilineales (sistema de parentesco basado en la línea de descendencia materna). 3
técnicas de cultivo. El aumento demográfico y la concentración de riqueza desembocaron en la aparición del ejército (germen de los futuros estados nacionales). Todos estos cambios supusieron una transferencia de la posición productiva de las mujeres hacia los hombres. En consecuencia, se modificó la estructura familiar debido al incremento del dominio social masculino, evolucionando progresivamente hacia el patriarcado, y surgiendo las primeras ideologías sobre la inferioridad natural de la mujer, cuestión ésta que constituye una constante universal en la religión, la moral y la legislación de las sociedades agrícolas pre y post-industriales (Martin y Voorhies, 1978; Redman, 1990). Así entre el VI y III milenios a.C. surgió y se desarrolló el concepto masculino de la deidad, conforme al nuevo estatus social del varón y a la nueva estructura familiar. El Código de Hammurabi (1750 a.C.) consolidó e institucionalizó este proceso de sumisión de la mujer y marca simbólicamente el comienzo de la cultura patriarcal (Lerner, 1990). El sexismo o “discriminación de género” constituye el elemento distintivo de la dominación patriarcal, ya que fomenta la sumisión de las mujeres y la violencia contra ellas, justificándose mediante los recursos a la tradición (Küng, 2002), así como a falsas ideas de pureza y castidad, combinando 3 factores esenciales: raza, sexo y clase social. Al menos cuatro factores definen el sexismo: las divisiones entre hombres y mujeres, la falta de reconocimiento de la aportación genuina de las mujeres, la ideología sobre roles y estereotipos basada en el sexo, y la negación sistemática de la capacidad de la mujer para la toma de decisiones a todos los niveles (Arana y Salas, 1994). El equilibrio de poder existente actualmente en relación con el sacerdocio femenino es un equilibrio institucional basado en la discriminación de género. Por un lado, la postura oficial del Vaticano que niega sentido y valor a la institución del sacerdocio femenino; y por otro, los grupos de teólogos, creyentes y defensores de los Derechos Humanos que entienden que hay fundamentos a favor de las diaconisas y sacerdotisas católicas. Este conflicto de poderes institucionales no puede solucionarse únicamente desde una visión teológica, sino preferentemente sociológica y económica (Franco, 2002). La discriminación de las mujeres en el catolicismo.- La adopción del sacerdocio femenino no es una nueva innovación institucional, sino la re4
adopción de una vieja institución2, como consecuencia de una renovación doctrinal en la concepción de Dios, porque es sabido que hubo mujeres con un papel activo en el sacerdocio en los primeros tiempos del cristianismo (Arana y Salas, 1994; Wijngaards, 2001; Fernández, 2001). La mujer fue discriminada de la iglesia cristiana bastante pronto, aboliéndose progresivamente la presencia de las diaconisas entre los siglos II y IV d.C., y bajo el control del emperador Constantino, la Iglesia Católica fue configurándose según el modelo del sacerdocio pagano que había sido oficial hasta entonces en el Imperio Romano (Fernández, 2001). Las raíces de la discriminación de la mujer en la Iglesia Católica se encuentran en las regiones de habla latina del viejo Imperio Romano (Norte y centro de Italia, Francia, Norte de África, España e Inglaterra), donde la influencia del Código de Derecho Romano, una ley civil, fue tan fuerte que determinó realmente la posición de inferioridad de la mujer en la sociedad y en la Iglesia. Así, las mujeres no podían tener ningún tipo de autoridad eclesiástica porque el código civil no permitía que pudieran ejercer ninguna función pública o cargo de autoridad. Tampoco podían ser testigos en un juicio, ni ser jueces ni participar en encuentros públicos porque el código civil lo prohibía. Por otro lado, la legislación romana sobre la familia se basaba en el principio de la patria potestas (poder paternal), según el cual el padre de familia tenía completa autoridad sobre sus hijos y su esposa. Por tanto, los filósofos y teólogos de la época (Tertuliano, Aristóteles, Tomás de Aquino y los Santos Padres latinos) dedujeron que la mujer no podía representar la imagen de Dios, ya que se encontraba subordinada al hombre, tal y como se desprendía de la legislación vigente (Wijngaards, 2001; Küng, 2002). Por otra parte, en la actualidad esta influencia persiste, y así es raro que las monjas católicas sigan estudios superiores, en contraste con los sacerdotes, situación que deja a las mujeres en “inferioridad intelectual”. Se reconoce que la pobreza y el aislamiento determinan la dificultad para la organización de movimientos pro ordenación de la mujer, particularmente en los países menos desarrollados. Así, la mayoría de las teólogas latinoamericanas han estudiado en universidades protestantes europeas o estadounidenses (Arana y Salas, 1994; Cariboni y Osava, 2005). No obstante, las modernas iniciativas eclesiales en pro de la emancipación de la mujer, en general, y del sacerdocio femenino, en particular, se han visto 2 Webs sobre la ordenación de las mujeres: www.womenpriests.org , www.romancatholicwomenpriests.org 5
reducidas a las clases sociales burguesas y nobles, tanto en el cristianismo católico como protestante (Küng, 2002). Las iglesias cristianas no-católicas son más proclives al sacerdocio femenino (protestantes y anglicanos, pero no los ortodoxos), aunque como ya se ha visto en el estado de la cuestión, aún están lejos de ser aceptadas con normalidad en sus comunidades3. Los orígenes de la aceptación del clero femenino en otras confesiones cristianas se encuentran en la primitiva concepción andrógina de la imagen trinitaria de Dios, que fue reprimida en el cristianismo greco-romano, pero conservada en la teología oriental (Arana y Salas, 1994). Tabla 1: Ranking del porcentaje de católicos que apoyan la ordenación de las mujeres a principios del siglo XXI Ranking País Porcentaje católicos pro ordenación femenina Total de católicos (% sobre población del país) 1º Holanda 86 4.974.000 (31%) 2º España 74 38.437.000 (94%) 3º Portugal 71 9.404.000 (93%) 4º Alemania 71 27.401.000 (33%) 5º EEUU 68 67.260.000 (23%) 6º Irlanda 67 4.832.000 (76%) 7º Canadá 66 12.988.000 (43%) 8º Inglaterra 65 3.584.000 (8%) 9º Australia 62 5.474.000 (28%) 10º Italia 58 55.763.000 (97%) Fuente: Elaboración propia a partir de Wijngaards (2001), USDS (2001), Santa Sede (2002) y Fritsch (2005). No obstante, según el movimiento estadounidense de mujeres sacerdotisas católicas ya han sido ordenadas 42 mujeres en los últimos años, y otras 23 lo serán durante el 2007 en USA y Canadá. Además, una proporción cada vez mayor de creyentes católicos defiende la ordenación de las mujeres (Tabla 1), pese a la postura oficial de la jerarquía católica que se apoya en discutidos argumentos teológicos (Wijngaards, 2001; Franco, 2002). En la Tabla 1 destaca la segunda posición de España, con un 74% de católicos que apoyan la ordenación de las mujeres, sólo superada por Holanda. Italia ocupa el último lugar, quizá debido al fuerte influjo que recibe del Vaticano por su proximidad geográfica. 3 En particular, las Iglesias Protestantes no consideran el ministerio sacerdotal como algo sagrado (sacramento), lo que en principio las hace más favorables al sacerdocio femenino. En la moderna Iglesia Anglicana la escasez de pastores promovió el debate y la ordenación de las primeras mujeres a partir de 1944. 6
mientras que en el segundo y cuarto tramo de ingresos (medio-bajos y muy altos, respectivamente) menos de una quinta parte considera que las cinco dimensiones del índice sean “muy importantes” en relación con el sacerdocio femenino católico (18 puntos o menos). Tabla 3: Puntuación de las dimensiones del índice IVSF según nivel de ingreso DIMENSIONES ( desde 1=nada importante a 5=muy importante ) Ingreso (€) Social Económica DD.HH. Política Educación IVSF 1: ( - 10.000 ) 4,00 3,54 4,12 3,81 4,35 19,81 2: (10.000-18.000) 3,72 3,18 4,00 3,21 3,92 18,03 3: (18.000-24.000) 4,03 3,35 4,03 3,65 3,94 19,00 4: ( +24.000 ) 3,45 3,27 3,82 3,55 3,82 17,91 Fuente: resultados de la encuesta. Más del 86 por ciento de los encuestados se declara a favor del sacerdocio femenino en la Iglesia Católica, así como del celibato opcional. Un 13 por ciento de los encuestados reconoce que sabe de la existencia de sacerdotisas cristianas en el pasado. Aunque un 95 por ciento desconoce la existencia de sacerdotisas en el catolicismo en el momento actual. Mientras que un 37 por ciento manifiesta que en un futuro próximo habrá mujeres con un papel activo en el ministerio pastoral. No obstante, tan sólo un 29 por ciento estaría dispuesto a realizar alguna actividad de promoción del sacerdocio femenino. La mayor proporción de encuestados declara tener una imagen masculina de Dios (44%), frente a un 35 por ciento “femenina” y un 21 por ciento “indefinida”. Más de tres cuartas partes de los encuestados declaran que las fundaciones católicas son necesarias por su labor social. Si bien el 56 por ciento se considera “nada identificado” con la fe católica, un 18 por ciento se considera “identificado” en términos generales, y un 25 por ciento no se manifiesta al respecto. Un 67 por ciento ha recibido formación religiosa en la parroquia, pero tan sólo un 15 por ciento afirma leer revistas y/o libros sobre temas religiosos. Más de cuatro quintas partes manifiesta su desacuerdo con las exenciones fiscales que disfruta la Iglesia Católica en España. Además, un 87 por ciento considera que la asignatura de “Religión Católica” debe ser optativa en los planes de estudio de Educación Secundaria. Mientras que un 21 por ciento declara conocer el tramo específico de formación universitaria en Religión Católica para poder ser profesor de esta materia. No obstante, apenas un 6 por ciento de los individuos ha considerado la opción de ser profesor de Religión. Por último, un 77 por ciento no está de 13
acuerdo con el método de designación de los profesores de Religión Católica por medio del Obispo. Para analizar las relaciones bivariantes entre algunas variables con el IPG se realizó una Prueba T para muestras independientes, obteniéndose que el IPG está relacionado significativamente con la variable “Imagen de Dios” (t. -2,373; sig. 0.019), así los estudiantes con una imagen de Dios masculina presentan un IPG significativamente menor que los que tienen una imagen femenina. En cambio, el IPG no está relacionado con el tipo de formación recibida ni con el entorno (urbano o rural) ni con el sexo. La no significatividad del sexo puede interpretarse de dos formas, o bien que el hombre está aceptando roles en el hogar debido a la incorporación de la mujer al mercado de trabajo, o bien que la mujer sigue aceptando, aunque cada vez menos, que debe estar en el hogar con los hijos. La primera explicación parece más razonable ya que del total de encuestados que declara realizar tareas domésticas a diario (69%) más de una cuarta parte son hombres (28%). También se observa que los creyentes tienen un IPG significativamente más bajo que los no creyentes (t. -2,101; sig. 0,038). El análisis ANOVA muestra que existen diferencias significativas en cuanto a la percepción que tienen los encuestados de la existencia de discriminación de la mujer en diversas religiones. Los encuestados opinan que existe menos discriminación hacia la mujer en el catolicismo que en el Islam y en las “religiones en general”, mientras que no se aprecian diferencias importantes entre el catolicismo y otras confesiones cristianas. Análisis de regresión.- Una vez que los datos de la encuesta fueron filtrados y validados, un análisis bivariante Chicuadrado fue realizado para ver qué variables estaban relacionadas con la adopción de actitudes de género liberales. Las variables no relacionadas fueron descartadas y no incluidas en los modelos probit estimados, cuyas variables dependientes fueron la “percepción elevada de discriminación femenina en el catolicismo” (DISCAT) y el “IPG elevado” (IPGA), siendo las variables explicativas las que aparecen en la Tabla 4. La Tabla 5 muestra los dos modelos probit estimados. En ambos casos la razón de verosimilitud indica que los modelos son significativos (p=0,01). Un alto porcentaje de los 14
datos de la muestra fue correctamente clasificado en los modelos (80,91% y 78,18% respectivamente), lo que indica un buen ajuste y un alto poder explicativo de los modelos. Tabla 4: Descripción de las variables binarias usadas en los modelos probit Variables binarias Definición ( cuando la variable = 1 )* Proporción D.T. N Variables dependientes DISCAT Percepción elevada de discriminación femenina en el catolicismo 0,5000 0,5023 55 IPGA Indice Percepción de Género elevado (30-35 puntos) 0,4818 0,5020 53 Variables independientes MUJ Sexo femenino 0,6273 0,4857 69 LETR Licenciatura de Letras 0,4727 0,5015 52 FAMVOC El encuestado tiene un familiar con vocación religiosa 0,2545 0,4376 28 FAMNUM El encuestado es miembro de familia numerosa ( 6 miembros) 0,1818 0,3875 20 ING13 El ingreso familiar es bajo o medio-alto 0,5455 0,5002 60 TV La televisión es el medio más utilizado 0,8273 0,3797 91 IZQ El encuestado se declara de izquierdas 0,5091 0,5022 56 CREY Se declara creyente 0,5364 0,5010 59 IMAGF Imagen femenina de Dios 0,3545 0,4806 39 IDENT Se declara nada identificado con el catolicismo 0,5636 0,4982 62 IMP A favor de que la Iglesia Católica esté exenta fiscalmente 0,1818 0,3875 20 FUND Declara que las fundaciones católicas son necesarias 0,7727 0,4210 85 PARRO Ha recibido formación religiosa en la parroquia 0,6727 0,4714 74 MISA Asiste a servicios religiosos sólo en ocasiones especiales 0,7273 0,4474 80 LEE Lee libros y/o revistas religiosas 0,1545 0,3631 17 TRAMO Conoce el tramo formativo específico para profesores de religión 0,2091 0,4085 23 IVSFA Indice de Valoración del SF elevado (20-25 puntos) 0,4727 0,5015 52 SACE A favor del sacerdocio femenino católico 0,8636 0,3447 95 CAT33 No le interesa hacer nada a favor del SF 0,5727 0,4969 63 Nota: * Todos los valores nulos son respuestas negativas y no no-respuesta. Los resultados para el primer modelo estimado indican que la probabilidad de que un estudiante de postgrado tenga una elevada percepción de género (IPGA) aumenta con las siguientes variables: 1) El encuestado tiene algún familiar o amigo con vocación religiosa (FAMVOC); 2) el encuestado posee unos ingresos familiares anuales bajos o medio-altos (ING13); 3) el estudiante del CAP sólo asiste a los servicios religiosos en ocasiones especiales (MISA). Mientras que la probabilidad de tener un IPG elevado disminuye con los siguientes factores: 1) El estudiante ha recibido formación religiosa en la parroquia (PARRO); 2) el estudiante está a favor del sacerdocio femenino (SACE); y a un 90% de confianza, 3) el estudiante se mantiene informado principalmente a través de la televisión (TV). Sorprende cómo el hecho de tener una actitud favorable hacia el sacerdocio femenino disminuye la probabilidad de tener una percepción de género liberal, lo cual puede ser un 15
indicador del mayor peso que tiene entre los jóvenes encuestados el rechazo a la religión que la atracción de los derechos de la mujer, o incluso puede interpretarse como una afirmación indirecta de la percepción que tienen los estudiantes sobre la influencia negativa de la Iglesia en la mujer sea cual sea el rol que en ella desempeñe (Lehman, 1981; Beraud, 2006). Tabla 5: Coeficientes de regresión para los modelos probit estimados Variables dependientes IPGA (elevado índice de percepción de género) DISCAT (percepción elevada de discriminación en el catolicismo) Variables independientes Coeficientes p valor Coeficientes p valor CONSTANTE 1,275 0,0863 1,039 0,1126 MUJ (sexo femenino) 0,398 0,1680 0,692 0,0222 LETR (titulación en Letras) ------- ------- -0,689 0,0474 FAMVOC (familiar con vocación religiosa) 0,701 0,0489 ------- ------- FAMNUM (familia numerosa) -0,288 0,4496 0,747 0,0460 ING13 (ingreso bajo o medio-alto) 0,767 0,0141 0,259 0,3906 TV (televisión como medio más frecuente) -0,670 0,0777 -0,396 0,3136 IZQ (ideología política de izquierdas) 0,166 0,6060 0,711 0,0254 IPGA (elevado índice de percepción de género) ------- ------- 0,359 0,2409 CREY (creyente) 0,138 0,6724 -0,689 0,0474 IMP (a favor de exenciones fiscales a la Iglesia) ------- ------- -0,295 0,4773 FUND (Fundaciones católicas necesarias) -0,440 0,2384 -0,786 0,0454 PARRO (formación religiosa en la parroquia) -0,754 0,0236 ------- ------- MISA (asistencia a misa sólo en ocasiones especiales) 0,974 0,0054 -0,223 0,5555 LEE (lee libros sobre temas religiosos) ------- ------- -0,192 0,6872 TRAMO (conoce el tramo formativo en Religión) 0,649 0,0831 ------- ------- IMAGF (imagen femenina de Dios) -0,387 0,2031 -0,510 0,0980 IVSFA (alta percepción de las dimensiones del SF) 0,189 0,5073 0,340 0,2429 SACE (a favor del sacerdocio femenino) -1,944 0,0001 ------- ------- CAT33 (no dispuesto a hacer nada a favor del SF) ------- ------- -1,245 0,0018 Observaciones 110 110 Grados de libertad 14 15 Razón de verosimilitud 39,658 37,950 McFadden Pseudo-R20,260 0,249 % Predicciones correctas 80,909 78,182 Por otra parte, los resultados del segundo modelo indican que la probabilidad de tener una percepción elevada de la discriminación femenina en el catolicismo (DISCAT) aumentan con los siguientes factores: 1) Ser mujer (MUJ); 2) tener familia numerosa (FAMNUM); 3) ser de ideología política de izquierdas (IZQ). Mientras que la probabilidad disminuye con los siguientes factores: 1) Tener una titulación de Letras (LETR); 2) declararse creyente (CREY); 3) afirmar que las fundaciones católicas son necesarias (FUND); 4) afirmar que no le interesa realizar ninguna actividad a favor del sacerdocio femenino (CAT33). 16
Por último, el modelo que mejor explica la imagen Dios (IMAG) es el modelo logit multinomial (Tabla 6), ya que separa los efectos de diversas variables sociológicas y de percepción de género sobre la imagen de Dios declarada. Así, tomando como referencia la imagen indefinida de Dios, la probabilidad de tener preferentemente una imagen femenina de Dios es directamente proporcional a las siguientes variables: 1) manifestar la intención de casarse por el rito de la Iglesia Católica (MATRIM); 2) valoración positiva de las dimensiones del SF (IVSF); 3) tener unos ingresos familiares anuales bajos o medio-altos; 4) tener una titulación de Letras (LETR). Y tiene una relación inversamente proporcional con la ideología de género (IPG). Tabla 6: Modelo logit multinomial de la imagen de Dios (IMAG) Masculina/Indefinida Femenina/Indefinida Variables independientes Probabil. relativa t p-valor Probabil. relativa t p-valor Constante 3,155 0,002 3,196 0,001 MUJ (sexo femenino) 2,359 1,135 0,256 1,058 0,075 0,940 LETR (titulación en Letras) 3,576 1,557 0,119 7,333 2,381 0,017 * ED (edad) 0,650 -2,823 0,005 0,595 -3,147 0,002 ING13 (ingreso bajo o medio-alto) 4,039 1,671 0,095 10,135 2,677 0,007 * IPG (índice de percepción de género) 0,552 -3,275 0,001 0,582 -2,958 0,003 IDENT (nada identificado con el catolicismo) 0,218 -1,622 0,105 0,564 -0,599 0,549 MATRIM (intención de casarse por la Iglesia) 6,088 2,019 0,044 8,555 2,282 0,022 MISA (misa sólo en ocasiones especiales) 29,833 3,200 0,001 26,967 3,079 0,002 METOD (a favor del método de designación de profesores de religión por el Obispado) 17,374 2,212 0,027 9,599 1,681 0,093 DISCAT (alta percepción de discriminación femenina en el catolicismo) 0,389 -1,187 0,235 0,210 -1,882 0,060 * IVSF (índice de valoración del SF) 1,190 2,089 0,037 1,214 2,234 0,025 SACE (a favor de la ordenación de las mujeres) 0,215 -1,094 0,274 0,099 -1,692 0,091 CAT33 (no dispuesto a hacer nada a favor del SF) 1,793 0,706 0,480 0,801 -0,267 0,789 Categoría de referencia Indefinida Observaciones 110 Razón de verosimilitud 64,088 McFadden Pseudo R-cuadrado 0,276 (*): Variable cuantitativa. Mientras que la probabilidad de tener una imagen masculina de Dios aumenta preferentemente con los siguientes factores: 1) la asistencia a los servicios religiosos sólo en ocasiones espaciales (MISA); 2) la opinión favorable acerca del método de designación del profesor de Religión a través de los Obispos (METOD). Y tiene una relación inversamente proporcional con las siguientes variables: 1) la edad (ED); 2) una percepción elevada de la discriminación de la mujer en el catolicismo (DISCAT); y 3) una posición favorable a la ordenación de las mujeres (SACE). El efecto marginal de estas dos últimas variables no es significativo estadísticamente. Otras variables que tampoco son significativas individualmente, pero sí tienen el signo esperado por la teoría son la ausencia de 17
identificación con el catolicismo y la actitud pasiva con respecto a la promoción del sacerdocio femenino (IDENT y CAT33 respectivamente). CONCLUSIONES En este trabajo se ha planteado la cuestión del sacerdocio femenino como un fenómeno susceptible de ser estudiado bajo la teoría sraffiana de la adopción de innovaciones. En particular, se ha analizado la relación entre una imagen femenina de Dios (como renovación doctrinal) y una actitud favorable hacia el sacerdocio femenino (innovación institucional como consecuencia de la renovación doctrinal), identificando los principales factores socioeconómicos que determinan dicha imagen, así como las causas que explicarían la adopción de actitudes progresistas en temas de género y del nivel de percepción de la discriminación femenina en la religión Católica. El perfil mayoritario de los encuestados es una persona menor de 26 años, con una titulación de Letras, mujer, soltera, con un ingreso familiar entre 10.000 y 24.000 euros anuales, que siente interés por actividades de voluntariado relacionadas con la infancia, el Tercer Mundo y la discriminación de género, aunque en la práctica no participa activamente en ninguna ONG. Se declara progresista en temas de género, de ideología política de izquierdas, a favor del sacerdocio femenino católico, aunque no interesada en realizar ninguna actividad de promoción del mismo, debido, principalmente, a que percibe el problema más como una cuestión heredada a través del sistema educativo y sociocultural que como un tema de poder económico y religioso. En términos generales, conforme aumenta el nivel de ingresos disminuyen las actitudes de género liberales. Los estudiantes con una imagen masculina de Dios presentan una ideología de género significativamente menos progresista que los que tienen una imagen femenina. También se observa que los creyentes tienen una percepción de género significativamente más conservadora que los no creyentes. No obstante, la discriminación de la mujer en el catolicismo es menos percibida que en otras religiones no cristianas. El análisis de regresión realizado revela que la probabilidad de tener actitudes de género claramente liberales está positivamente relacionada con las variables consideradas, destacando en este aspecto la “solidaridad” existente entre individuos de diferentes niveles económicos. Sorprende cómo el hecho de tener una actitud favorable hacia el sacerdocio 18
femenino disminuye la probabilidad de tener una percepción de género progresista, lo cual puede ser un indicador del mayor peso que tiene entre los jóvenes encuestados el rechazo a la religión que la atracción de los derechos de la mujer en todas las esferas. En cuanto a los factores que determinan la probabilidad de tener una fuerte percepción de la discriminación de la mujer en la religión católica destaca, por un lado, el efecto positivo de ser mujer, de izquierdas y pertenecer a una familia numerosa; y por otro lado, el efecto disuasorio de las “fundaciones católicas a favor de los más necesitados”. Y en lo que respecta a la imagen de Dios, lo más destacable son los factores que explican la imagen femenina de Dios entre los universitarios granadinos que realizan el CAP: los factores sociológicos, como la titulación y los ingresos, incrementan la probabilidad de tener una imagen femenina, así como factores religiosos tradicionales y factores de género específicos. Esta probabilidad disminuye con los factores laicistas de percepción de género y con la edad, estos factores favorecen, en consecuencia, una imagen indefinida de Dios. REFERENCIAS xAABY, P. (1978). “Engels and Women”. Critique of Anthropology 9-10(3): 25-53. xARANA, M.J. y SALAS, M. (1994). Mujeres sacerdotes, ¿por qué no…? Reflexiones históricas, teológicas y ecuménicas. Madrid: Publicaciones Claretianas. xBERAUD, C. (2006). “Les intermittents de l’Église. Modalités d’emploi des personnels laïcs dans le catholicisme français”. Sociologie du Travail 48: 37-54. xCAMPBELL, J. (1991). Las máscaras de Dios: Mitología primitiva. Madrid: Alianza Editorial (volumen I). xCARIBONI, D. y OSAVA, M. (2005). “Ya no basta con ser monja”. IPS. Disponible en www.Mujereshoy.com , fecha de consulta 25/11/2005. xCENTRO DE ESTUDIOS ANDALUCES (2007). II Jornadas de Sociología “El fenómeno religioso. Presencia de la religión y de la religiosidad en la sociedades avanzadas”. Sevilla, 13 y 14 junio 2007. Sevilla: Centro de Estudios Andaluces. Disponible en www.centrodeestudiosandaluces.es xDELPORTE, H. (1982). La imagen de la mujer en el arte prehistórico. Madrid: Istmo. xDINNERSTEIN, D. (1978). The Rocking of the Cradle and the Ruling of the World. London: Souvenir Press. 19
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