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Paisajes de antropología urbana

Cátedra, María

Abstract

296 págs. Ciencias Sociales y Humanidades, 6.

Full text

Paisajes de antropología urbana María Cátedra Paisajes de antropología urbana Este libro explora diversos paisajes de la ciudad de Ávila desde la perspectiva de la antropología social y cultural. A través del recorrido en tiempo y espacio de diferentes aspectos culturales, e inesperados ángulos, se iluminan temas urbanos fundamentales: las relaciones del campo y la ciudad, la estratificación urbana, la representación de la ciudad interna y externamente, y su recreación simbólica. Aunque algunos de estos ángulos —las procesiones de Semana Santa, el culto de la Virgen de Sonsoles o la Virgen de las Vacas— aparentemente aluden a la «corte celestial», este libro trata sobre la «corte terrenal», sobre lo que los santos «dicen» de quien los venera. A través de los distintos capítulos se ofrece una mirada del conjunto de la ciudad y de sus barrios, la pugna entre el centro y la periferia por ganar el espacio cualitativo de la ciudad, el tema del poder y la representación, grupos, conflictos y oposiciones, definición desde dentro y desde fuera de lo que es la ciudad y su presentación al exterior. Este texto trata, en definitiva, de mostrar cuánto de construcción simbólica tienen las ciudades. Colección Ciencias Sociales y Humanidades María Cátedra 6 Universidad de Cantabria Universidad de Castilla-La Mancha Universidad de Extremadura Universitat de les Illes Balears Universidad de La Rioja Universidad de Oviedo Universidad Pública de Navarra Universidad de Zaragoza María Cátedra es catedrática de Antropología Social en la Universidad Complutense de Madrid. Doctora por la Universidad Complutense (1972) y Ph. D. University of Pennsylvania (1984). Ha enseñado en la Universidad de Chicago como Tinker Visiting Professor y ha obtenido el Primer Premio Nacional de Investigación Marqués de Lozoya en 1986. Ha trabajado sobre los Vaqueiros de Alzada asturianos y en las ciudades de Ávila y Évora. Entre sus publicaciones, La muerte y otros mundos (Júcar Universidad, Madrid y Gijón, 1998). La vida y el mundo de los vaqueiros de alzada (CISSiglo XXI, Madrid, 1989); Los españoles vistos por los antropólogos (Júcar Universidad, Madrid y Gijón, 1991); This World, Other Worlds (The University of Chicago Press, Chicago,1992); Un santo para una ciudad. Ensayo de antropología urbana (Barcelona, Ariel, 1997); La mirada cruzada en la Península Ibérica. Perspectivas desde la antropología social en España y Portugal (Catarata, Madrid, 2001); Para entender las murallas de Ávila. Una mirada desde la historia y la antropología (conjuntamente con Serafín de Tapia; Ámbito, Valladolid, 2007) ISBN 978-84-938557-8-9 15 € Paisajes de antropología urbana Colección Ciencias Sociales y Humanidades, 6 Para Amparo Pesquera Tomás Paisajes de antropología urbana María Cátedra 2012 CÁTEDRA, María Paisajes de antropología urbana / María Cátedra. – [Cuenca, etc] : Genueve Ediciones, 2012. 296 p.; 24 cm. – (Ciencias Sociales y Humanidades ; 6) ISBN 978-84-940186-2-6 (pdf) ISBN 978-84-938557-8-9 (rústica) 1. Antropología cultural y social. 2. Usos y costumbres. 3. Historia. 4. Ávila. I. Título. II. Serie. 39 (460.189 A.) 94 (460.189 A.) JHMC – IBIC 1.1 1DSEH – IBIC 1.1 Director de la colección: Ciencias Sociales y Humanidades Javier Moreno Luzón Consejo científico Antonio Aparicio Pérez Isidoro Reguera Mª Begoña Arrúe Ugarte Juan Ignacio Palacio Morena Jaume Roselló Manuel Suárez Cortina Leonardo Romero Tobar Diseño de la colección y de la cubierta: Genueve Ediciones por J. A. Perona Digitalización: emeaov © María Cátedra, 2012 © de esta edición: Genueve Ediciones, 2012 I.S.B.N.: 978-84-940186-2-6 (pdf) I.S.B.N.: 978-84-938557-8-9 (rústica) D.L. CU 91-2012 https://doi.org/10.5281/zenodo.14855536 Licencia Creative Commons Atribución/ReconocimientoNoComercial-SinDerivados 4.0 Internacional 7 Índice Introducción ...................................................................................................... 09 1. Clío y la Antropología ................................................................................... 13 2. La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad .................................. 29 I. Introducción: la Ciudad de los Santos .................................................... 30 II. Las Procesiones ........................................................................................ 33 III. Llevar la procesión por dentro .................................................................... 48 IV. Un vistazo al pasado ................................................................................ 57 V. De la muerte a la vida ............................................................................. 67 VI. Conclusión: los peregrinos de la ciudad .................................................. 76 3. La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles ................................................ 83 I. Un poco de historia ................................................................................. 84 II. Teresa y Sonsoles ..................................................................................... 103 III. De promesas y milagros .......................................................................... 109 IV. Rivalidades divinas .................................................................................. 120 V. El culto y las fiestas ................................................................................. 123 VI. Patronato y cofradías ............................................................................... 131 VII. Un sonoro pleito ...................................................................................... 144 VIII. Una imagen guerrera ............................................................................... 152 IX. Conclusión: caballeros y agricultores ...................................................... 155 8 María Cátedra 4. El barrio y la ciudad: la Virgen de las Vacas ................................................ 161 I. La historia ................................................................................................ 162 II. El barrio y su gente ................................................................................. 176 III. Patronato y peñas ..................................................................................... 185 IV. La Virgen de la Mariposa ....................................................................... 198 V. La fiesta ................................................................................................... 202 VI. Conclusión: la ciudad de los obreros ....................................................... 214 5. Las desventuras de un edificio singular: la Fábrica de Harinas de Ávila . 223 I. La Real Fábrica de Tejidos de Algodón .................................................. 228 II. La polémica de la Fábrica de Harinas ..................................................... 239 III. Se proyecta un puente .............................................................................. 260 IV. Conclusión: un edificio, una ciudad ........................................................ 265 6. A modo de conclusión: ciudad, paisajes, gentes .......................................... 277 Referencias bibliográficas ................................................................................. 281 9 Este libro ofrece al lector un panorama de diversos paisajes urbanos abulenses. De la variedad de puntos de vista y disciplinas en que puede ser explorada una ciudad (desde la historia, la literatura, el urbanismo, la arquitectura, el arte, la geografía, la sociología, etcétera), la perspectiva aquí utilizada proviene de la antropología social y cultural y se basa en los datos provenientes de un trabajo de campo intensivo en Ávila durante varios años1. He tratado de sugerir una interpretación de la ciudad a partir de la elección de diferentes aspectos culturales, especie de pinceladas que iluminan algunos aspectos urbanos claves. Aparentemente los distintos capítulos de este libro podrían parecer muy dispares y con poco en común: el culto de dos imágenes –la Virgen de las Vacas y la Virgen de Sonsoles–, las procesiones de Semana Santa o el análisis de la destrucción de la antigua Fábrica de Harinas. Sin embargo todos ellos, desde distintos ángulos, ofrecen información sobre problemas urbanos fundamentales: las relaciones del campo y la ciudad, la estratificación urbana, la representación de la ciudad interna y externamente, y su recreación simbólica. A Ávila se la ha llamado repetidamente «la ciudad de santos y cantos». He tomado este lema como una metáfora fructífera para entender aspectos 1 Comencé mi trabajo de campo de forma irregular una fría mañana de enero de 1987 y viví permanentemente en la ciudad desde junio de 1987 hasta septiembre de 1988. Sin embargo, intermitentemente he seguido yendo a la ciudad y obteniendo datos concretos hasta muy recientemente. Introducción 16 María Cátedra hechos en sus contextos. Los antropólogos piensan que los historiadores se aferran a los hechos pero no tienen modelos analíticos5. Son estereotipos porque el antropólogo no suele tener ningún modelo antes de realizar su trabajo de campo; construye el modelo al juntar los datos que ha colectado y sitúa este modelo en una teoría general o modelo de la sociedad. El historiador comienza con un modelo de lo que son las culturas o sociedades y cómo funcionan, y sitúa los hechos en este modelo; termina su investigación presentando sus datos pero sin discusión del modelo que está usando. El antropólogo trabaja con la fe de que lo particular puede ser colocado dentro de un sistema que lo explique. El historiador a menudo desprecia la significación de estructuras, culturas y relaciones pensando que son el resultado de sucesos caprichosos. Su sistema consiste en sucesosque pueden ser situados en un orden cronológico (esto es, en definitiva, la historia). El antropólogo debe crear un nuevo sistema de ordenar sus observaciones con cada pieza de investigación; empieza trabajando con un problema que coloca en un marco teórico. Cuando el historiador habla de un problema es puramente descriptivo (el estudio de un periodo particular, un suceso, una biografía, la obtención de datos inéditos). Por ello, según Cohn, los historiadores tienden a no solapar estudios mientras que esto es más frecuente entre antropólogos que tratan con la posibilidad de explicaciones múltiples. Un historiador es regular en sus hábitos de trabajo: fundamentalmente trabaja en archivos y también con material publicado. El antropólogo trabaja sin horario fijo, atento a sus informantes y sucesos de la sociedad en cuestión; su material entonces 5 Todavía de vez en cuando aparecen algunos de esos estereotipos por ambas partes. Un ejemplo reciente desde la historia es el de Jon Mitchell (1997). Según él la antropología y la historia representan proyectos distintos, con diferentes metodologías e identidades opuestas. Hay tres falacias en la antropología: el presentismo (se asume el valor del estudio sincrónico), centrismo (exploración de lo local solo en términos de lo nacional e internacional) y abstracción (tendencia a explicar procesos socio-culturales solo en términos de asunciones teóricas). Según este autor, hay que hacer más investigación orientada a la práctica, no solo a la teoría. Este caso contrasta con historiadores sensibles a la antropología, como por ejemplo Tapia (1991) y James Amelang (1986) y antropólogos con sensibilidad por la historia como Susan Tax Freeman (1979) y William Christian (1997), quienes han trabajado sobre temas ibéricos. 17 Clío y la antropología es potencialmente infinito puesto que lo crea él mismo. Por el contrario, el material del historiador tiene un carácter finito: puede ser el material de una biblioteca o archivo o cada documento conocido de un lugar particular en un tiempo particular; puede hacer un trabajo de carácter exhaustivo porque solo sobreviven un determinado número de documentos. En cierta manera es un trabajo standard, en el sentido de que el investigador recorre las fuentes y piensa que teóricamente un trabajo se puede terminar. No es el caso del antropólogo, que tiene pilas de material que no siempre utiliza en sus pequeños manuscritos y publicaciones. La antropología no es una disciplina acumulativa como lo es la historia. Los avances intelectuales se producen al hacer nuevas conexiones entre los datos que crea el propio antropólogo observando las sociedades. El antropólogo ha convertido su método en algo sagrado: el trabajo de campo. El hecho central que ha descubierto la antropología es que la gente tiene vidas llenas de sentido y esos significados solo pueden ser descu biertos en el contexto de esas vidas. En el pasado la práctica de la investigación histórica estuvo dominada por una teoría positivista simplista: hay hechos históricos que se pueden datar, se verifican a través de la comparación de fuentes para descubrir lo que realmente pasó. La historia fue durante tiempo la búsqueda del error, error de hechos o de interpretaciones. Pero la búsqueda del error tiene que ver con la noción de «autenticidad». Había que ser revisionista, depurar. Junto al método, está el objeto de estudio. El antropólogo, se dice, estudia cosas insignificantes que sitúa en términos generales. El historiador estudia un tema importante y se contenta con ello. Imperceptiblemente se ha producido una implícita división del trabajo, un estereotipo por el cual el historiador tradicional ha estudiado a los poderosos y los problemas centrales de las sociedades centrales mientras que el antropólogo se ha centrado en sociedades fuera del tiempo y la historia, en los humildes, en los márgenes de las sociedades. Y sin embargo historiadores y antropólogos tienen un mismo objetivo: el estudio del otro en el tiempo y en el espacio, un interés en el texto y el contexto y en explicar el significado de las acciones de la gente; en 18 María Cátedra ambos casos se trata de realizar un acto de traducción. Los dos tratan de comprender y explicar, dan sus resultados en forma literaria y han tratado de desarrollar marcos de referencia conceptuales para la comparación y el cambio social. Y aquí es donde se produce la conjunción entre historia y antropología: según Cohn, la historia puede llegar a ser más histórica al hacerse antropológica; la antropología puede llegar a ser más antropológica al devenir más histórica. Al utilizar la antropología una metodología sincrónica, reifica y objetiviza la sociedad estudiada. Al introducir la historia se descubre que toda la cultura es construida. Puesto que la cultura es construida y constituida puede ser transformada. Por el contrario, el proceso de construcción de las culturas se puede estudiar a través de las representaciones más que en la estructura u organización social. En el colonialismo lo que se produce es un choque entre diferentes formas de representación del mundo y de uno mismo. El estudio de un sitio particular en un período concreto es sobre la construcción de categorías y procesos, no estrictamente sobre tiempo y espacio. El archivo y el campo contrastan como dos modos diferentes de comprensión que cada uno representa. El texto y el contexto se crean simultáneamente. El historiador necesita de la experiencia directa de otra cultura, comprender que hay otros sistemas posibles, lógicas culturales, tanta racionalidad como en la propia cultura, otros lenguajes. Necesita pensar que lo que parece trivial puede ser significativo para entender cómo se estructuran y construyen otras culturas. Los archivos son artefactos culturales que incluyen el pasado y el presente: los textos tienen que ser leídos no solo como hechos o indicaciones sino como significaciones. El pasado existe no solo en los documentos del pasado, sino que sobrevive en los edificios, objetos y paisajes de hoy día; su observación ayuda a construir el contexto. El campo y el archivo son complementarios. A partir de estas posiciones, comenzando en la década de 1970 pero con un fuerte impacto hacia finales de los 80, se produce entre los historiadores el vuelco hacia la historia cultural, un giro que se caracteriza, según Peter Burke (2006) por el interés por los valores y cultura, la 19 Clío y la antropología dimensión simbólica y su interpretación, y un énfasis en el método más que en el objeto. Pero este cambio, desde una perspectiva más empirista o positivista, y una reacción a la historia política y económica que dejaba de lado la cultura, tiene algunos ilustres y reconocidos antecedentes (J. Burckhardt, 1860; J. Huizinga, 1919) y especialmente Edward Thompson (1963) quien en su trabajo sobre la formación de la clase obrera en Inglaterra inicia el enfoque sobre la cultura popular. Las siguientes décadas serán la época de mayor cercanía entre ambas disciplinas al emplear el concepto de cultura antropológico, leerse mutuamente y reconocer influencias de ciertos antropólogos en eminentes historiadores6, lo que ha producido una de las más fascinantes aventuras, según indica Burke: «En la última generación, la historia cultural … ha sido el escenario en el que han tenido lugar las discusiones más emocionantes e iluminadoras acerca del método histórico» (2006: 153). Una de estas discusiones desde la década de 1970 es la microhistoria (C. Ginzburg, G. Levi y E. Grendi, E. Le Roy Ladurie) una respuesta al encuentro con la antropología, un modelo alternativo, el estudio de un caso concreto, personas concretas o experiencias locales. Se trata de una reacción ante el gran relato del progreso, una mirada hacia otras culturas, historias desde abajo, de una aldea o un individuo (Burke, 2006). El problema es cómo se relaciona el caso individual o la comunidad y el mundo exterior. Los antropólogos por su parte volvieron su mirada a la historia tras un período de énfasis en estructuras, modelos lingüísticos y análisis formales. M. Sahlins en los años 80 planteó que la historia puede ser diferente en diferentes sociedades y que no tiene por qué ser la antítesis de la estructu6 Según Peter Burke (2006), a quien sigo especialmente en estas líneas para dar una panorámica de la historia cultural. Algunas de esta deudas intelectuales son Franz Boas, Marcel Mauss y Mary Douglas en A. Gurevich, Antthony Blok, M. Biagioli y Natalie Davis; Evans-Pritchard en Keith Thomas; Claude Lèvi-Strauss en E. Le Goff, E. Le Roy Ladurie, y J. Lotman; Cliford Geertz, Victor Turner y Erving Goffman en G. Dening, R. Darnton y R. Isaac. Geertz especialmente ha influenciado a muy diversos historiadores como Carlo Ginzburg, D. Roche, E. Le Roy Ladurie, Davis y Hunt y Medick. La obra de Caroline Bynum también se ha inspirado en Mary Douglas, Jack Goody y Victor Turner. Por supuesto hay otros pensadores desde otras disciplinas (filósofos, sociólogos, politólogos…) que marcan la historia de esos años. 20 María Cátedra ra, sino integrarse mutuamente. En el caso de la muerte del capitán Cook (1987) los sucesos recapitularon la estructura mítica de las sociedades del Pacífico. La cultura es precisamente la organización de la situación actual en términos del pasado; Sahlins ha mostrado la interrelación dinámica del mito, ritual e historia, pero también se le ha acusado de no considerar el cambio interno y real de la sociedad en cuestión (su proletarización por ejemplo, o el cambio al Cristianismo). Algo que, por cierto, sí han hecho los Comaroff (1985, 1991) tratando de ver a los pueblos indígenas como agentes activos en sus historias, analizando la poética de la historia opresiva y las sutilezas de la consciencia colectiva culturalmente codificada. Hoy se considera que la etnohistoria es un método, no una disciplina y, como he indicado, no precisa de la etiqueta «etno». Los problemas de investigación actuales son los estilos de pensamiento histórico de los indígenas, sus conceptos de tiempo, las invenciones de la cultura o los modos culturales de conocer o hacer historia. Se ha pasado, en otras palabras, de la etnohistoria a la historización de la antropología. La utilización de fuentes poco convencionales, el empleo de la historia oral y lecturas críticas e imaginativas de documentos históricos clásicos han permitido llegar a los márgenes de la documentación histórica y recuperar a los que no tienen voz. Y también poder contemplar con una nueva luz a los poderosos y los humildes. El estudio de la formación y desarrollo social de clases, grupos y relaciones proviene de la anterior tradición marxista estructuralista. Y en otros casos se ha tratado de conjugar la investigación de archivos con la investigación etnográfica (como han mostrado Bernard Cohn o Renato Rosaldo, 1980). En los últimos tiempos la historia desde abajo hacia arriba se ha dedicado al estudio de las masas, los explotados, los grupos marginados, las mujeres… grupos que dejan poca huella con los materiales clásicos. Por ello o han realizado una lectura diferente de la documentación de archivo o han desarrollado nuevas fuentes: el uso de tradiciones orales, vidas de santos, el estudio de rituales, folclore, canciones. La analogía dramatúrgica, el ritual y el mito han entrado a formar parte del acerbo del historiador, así como un mayor interés por la teoría y la práctica. Temas como las prácticas cotidianas, los 21 Clío y la antropología viajes y la lectura, la historia de la memoria y el proceso del recuerdo, el estudio del cuerpo, las emociones o las narraciones acercan a ambas disciplinas7. En definitiva la construcción de la cultura, sistemas de conceptos, significados y creencias que se incorporan en símbolos. Por último, la más reciente producción sobre la «invención de la tradición» apunta a un tema muy crucial: la multiplicidad de construcciones del pasado y los modos de construirlo. Hoy se considera que la historia oral no es una mera recolección de información sobre sucesos que no podrían ser documentados de otra manera (la genealogía ha sido un ejemplo clásico) sino que muestra fundamentalmente la percepción del pasado de un grupo (es decir, la estructura de la narrativa, la posición y motivos delos narradores o el tema del poder en la elaboración de la memoria). Estos estilos y géneros de historicidades son un tema actual de investigación. Por ejemplo en el estudio del colonialismo, que hoy los antropólogos estudian desde la perspectiva del colonizado y del colonizador intentando plasmar la práctica cotidiana de opresión y resistencia. Y no solo se ha estudiado el proceso colonial desde ambos lados, sino que se ha intentado trazar la formación del conocimiento antropológico con la práctica del colonialismo (Stocking 1991, por ejemplo). Entre los materiales vistos con una nueva luz está la propia corografía (Kagan 1995) que bien puede ser considerada como un antecedente arqueológico de las monografías modernas de los antropólogos, con las que comparte aspectos positivos y negativos. Entre los primeros es la perspectiva utilizada, la descripción minuciosa sobre el terreno de las características locales, una interpretación de la historia del municipio y la especificación de valores, símbolos y aspiraciones. Entre los negativos 7 Ello no supone una recepción acrítica de la teoría antropológica por parte de los historiadores. Hay controversias y reservas, y no solo de empiristas tradicionales, sobre el propio concepto de cultura, tradición o cultura popular. Una de ellas la de E. Thompson («The poverty of theory») en 1978. Se critica la concepción tradicional de la cultura como «un mundo concreto y acotado de creencias y prácticas» puesto que las culturas son escenarios de conflictos y se hallan solo «débilmente integradas» (Sewell 1990 citado en Burke 2006: 96). También se cuestiona la diferencia de la cultura como texto entre ambas disciplinas, o los distintos usos del concepto de ritual. Véase Bonnel y Hunt 1999. 22 María Cátedra el modelo de ciudad aislada y única que resulta (modelo tan familiar en los clásicos estudios de comunidad…), la descripción interesada (¿cuál no es?) y la concentración en un segmento mientras se invisibilizan otros. En cualquier caso la corografía es un discurso que hay que analizar, un pedazo de historia mítica que ofrece información sobre lo que es la ciudad y cómo quiere ser considerada, una interpretación desde dentro de la cultura en cuestión. Una se extraña de la poca atención dada a estos documentos, quizá porque están publicados y quizá también porque se supone que simplemente refleja una colección de patrañas. La idea de «autenticidad» está más extendida de lo que suponemos y parte ya de una extensa tradición: la literatura sobre los falsos cronicones en el pasado y la de la invención de la tradición en el presente. El problema fundamental es ¿hay algo en la sociedad y la cultura que no sea inventado? Y si hablamos de diversas historicidades, Jonathan Friedman (1992) ha analizado las relaciones entre identidad y las políticas de la construcción histórica. El hacer historia es un modo de producir identidad, puesto que produce una relación entre lo que supuestamente ocurrió en el pasado y el estado actual de las cosas. La construcción de historia es la construcción de un universo significativo de sucesos y narrativas sobre un individuo o colectividad. Toda historia, incluyendo la historiografía moderna, es mitología. La construcción del pasado es un acto de auto-identificación y debe ser interpretado en su autenticidad, es decir, en términos de su relación existencial entre sujetos y la constitución de un mundo significativo. La Grecia clásica es un aspecto crucial de la identidad emergente de Europa. Historia y antropología son formas de conocimiento propias de la cultura europea. La teoría nativa del tiempo se transformó en cronología, con la idea de que el tiempo puede ser medido objetivamente y computado en periodos donde tienen lugar sucesos. Los europeos creen que el mundo tiene un origen que se puede datar. Así se distinguió durante mucho tiempo entre historia verdadera y mitos o fábulas. Al inventar la cronología los europeos construyeron un mundo real fuera del pasado natural y englobante. Para los europeos todo tiene una historia y descubriéndola, la explicamos. La historia de los europeos 23 Clío y la antropología ha sido parte de su control del espacio, como ha indicado Furet, y de la definición y creación de fronteras entre Estados. Termino con una referencia concreta a Carl E. Schorske, un historiador americano de origen austriaco que ha publicado el libro Pensar con la historia que recoge algunos ensayos hace tiempo publicados. Schorske es un autor muy estimulante que ha publicado diversos trabajos sobre ciudades europeas, Budapest (Bender y Schorske 1994) o Viena por ejemplo (1981). Para él pensar con la historia no es lo mismo que pensar sobre la historia como método general de construcción de significado. Pensar con la historia supone la utilización del material del pasado, así como el empleo de las configuraciones en las que lo organizamos y comprendemos para orientarnos en el presente en que vivimos. Pensamos con las imágenes que nos formamos del pasado a fin de definirnos a nosotros mismos a través de la semejanza o la diferencia. En este libro estudia cómo en el siglo xx se aprendió a pensar sin la historia, a diferencia de la Europa del xix en que la historia se convirtió en una forma privilegiada de construcción de significado para las clases ilustradas (pintura, novela histórica, historia del arte, literatura); la modernización de la economía y la industrialización, el nacionalismo, provocaron la búsqueda de vínculos con el pasado. Las ciudades se apropiaron de estilos de tiempos pasados. Al final de siglo esta práctica cultural se abandona a favor de una modernidad ahistórica. La ciencia, arquitectura, pintura o música moderna no tienen en cuenta la historia concebida como tradición. En ambos casos es un intento de dominar la modernidad con o sin la historia, un mismo intento de dar forma y significado a la civilización europea. El posmodernismo significa una vuelta a la historia como un proceso continuo. En el último capítulo8 Schorske señala que la historia cuenta con una musa, Clío, gracias a los intelectuales de Alejandría que la asignaron a este oficio. Como mujer en un mundo de hombres, la historia ha sido siempre dependiente, compañera, enriqueciendo los resultados de otros. Indica cómo Clío tiene obsesión por las fechas; el calendario es una 8 Cap. XIII. La historia y el estudio de la cultura. 24 María Cátedra especie de libro sagrado, pero está mal preparada para la autonomía: la historia no tiene ni territorio ni principios propios. Describe sus objetos tremendamente diversos bajo el aspecto del cambio, bajo el mandato del tiempo. Clío, dicho brevemente, está al lado de la rueca. Hace girar el hilo en parte a partir de materiales que ha elegido y cardado, pero que no ha cultivado, y en parte a partir de conceptos que ha adoptado pero que no hacreado. Su habilidad especial consiste en tejerlos en forma de explicación con significado en el telar del tiempo –un telar que verdaderamente es de su propiedad–. Esta habilidad hace que otros valoren mucho a Clío…Los rudimentos del oficio de historiador son muy sencillos y sus intereses respecto a la cultura muy variables e inconstantes, y se renuevan de acuerdo con su propia situación histórica, su cambiante relación con la sociedad y las estructuras y problemas de la misma9. La valiosa compañía de Clío estará presente en las páginas que siguen, un trabajo de antropología urbana que intenta ofrecer una interpretación de diversos paisajes de Ávila. La ciudad, con unos 63000 habitantes en la actualidad10 es la ciudad más «elevada» (y creo que en varios sentidos) de la nación. Situada en una escarpada ladera suele ofrecer las mínimas temperaturas de entre las capitales españolas. El rasgo más característico 9 Estoy segura de que estas líneas son polémicas. El desenfado con que algunos antropólogos nos referimos a la historia denota poca familiaridad con las nuevas ideas y corrientes de la historiografía actual. En el otro lado sucede algo similar, como el propio Schorske y sus comentarios en relación a la a-historicidad de la antropología, algo que, como he tratado de indicar, pertenece al pasado. Concuerdo con Tapia en que hoy día los historiadores no solo describen sino que además explican, duplican análisis de estudios históricos (como por ejemplo, la ingente producción en torno a la revolución francesa o la guerra civil española) y no solo estudian el cambio sino la continuidad. Véanse sus interesantes propuestas metodológicas en relación a la investigación de los moriscos que son básicas para cualquier investigación social (superación del positivismo, el estudio de un grupo de manera aislada fuera de su contexto, el planteamiento del status de las fuentes utilizadas y la necesidad de utilizar métodos desarrollados por disciplinas cercanas como la antropología social). El autor indica concretamente «…las fuentes en realidad son una construcción epistemológica del historiador (…) somos nosotros, los historiadores, quienes diseñando los objetivos y referencias metodológicas recreamos… inventamos las fuentes de nuestro propio trabajo» (Tapia 1999: 203-4) 10 Según el Padrón de habitantes del Ayuntamiento (2011). Al iniciar mi investigación tenía alrededor de 50000. 25 Clío y la antropología de su ecología proviene de sus murallas medievales que conserva admirablemente y que le ha dado el sobrenombre de «la ciudad de las murallas». La guerra que conformó la estructura externa de la ciudad dejó también su huella en el edificio más notable y alto de su interior: su catedral, mitad iglesia y mitad fortaleza. Si la guerra marca el origen de la ciudad actual desde el exterior, la mística organiza su estructura interna. La ciudad se denomina también «la ciudad de los Santos» porque allí vivieron los dos conocidos místicos, san Juan y especialmente santa Teresa. El itinerario teresiano –y no me refiero solo al itinerario oficial– cubre la ciudad en su conjunto. Alguien ha apuntado que delante de cada una de las puertas de la muralla existe una iglesia, formando pues un anillo simbólico que duplica a las murallas. Pero además todo el que haya vivido en Ávila recordará sus despertares asociados al tañido de múltiples campanas que ponen en comunicación, entre sí y con el cielo, la variedad y cantidad de iglesias y conventos esparcidos por la ciudad. Una ciudad fruto de la mística y la guerra no es extraño que cuente con dos plazas que son a la vez lugares centrales de distinto signo. Una es el Mercado Chico, una vieja plaza porticada en el centro de la ciudad amurallada, el centro tradicional. Para confusión de los turistas en los mapas aparece como Plaza de la Victoria11, aunque ningún abulense la llama así. Sede del Ayuntamiento y del comercio tradicional «de toda la vida», hoy en día todavía es mercado de verduras y flores los viernes, a donde acuden los campesinos que rodean a la ciudad para vender sus productos. En el pasado fue el lugar de las ejecuciones, está no muy lejos de la antigua cárcel, de la sede de los militares y de la catedral. En su pavimento todavía se pueden apreciar los restos de antiguas lápidas funerarias expresando en piedra las huellas de su historia. Es el escenario de la vieja Ávila murallas adentro, donde tienen lugar los bailes, pregones, presentación de candidatos y otros actos oficiales, y también el lugar donde se congrega la gente 11 En el año 2001 recuperó la clásica denominación de Mercado Chico. Ese mismo año cambiaron también otras calles. (José Antonio pasó a llamarse Paseo de la Estación; Onésimo Redondo que cambió por la Calle del Ferrocarril y Generalísimo que fue sustituido por Don Gerónimo). 32 María Cátedra abulenses a los que se encarga periódicamente escriban algunas líneas sobre esta efemérides, no encuentran ningún motivo de especial mención respecto a sus signos exteriores aunque –o quizá por ello– sí se refieren a su «interioridad». Esta opinión aparece en el comentario que sigue: Si algún historiador quiere dejar noticia para la posteridad de esta nuestra Semana Santa podría escribir: La Semana Santa de Ávila no es de procesiones de magníficas y artísticas imágenes; no desfilan por sus calles carrozas espléndidas radiantes por el brillo de su plata, de sus cirios y de sus doseles; los mantos de sus Vírgenes no ciegan con el oro de sus bordados; para eso busquen en otras ciudades este esplendor de esculturas y de riqueza ornamental. La Semana Santa de Ávila no busca el gozo de los sentidos sino el del espíritu. (Programa 1957). Voy a intentar llegar al «goce del espíritu» como indica don Ferreol Hernández, el autor de estas líneas, a través del goce de los sentidos, puesto que esta es la manera en que trabaja el antropólogo, aunque este goce sea, para algunos, modesto y humilde. Y empezaré además hablando del contexto específico, el espacio y el tiempo de esta pequeña ciudad castellana en la que tiene lugar la Semana Santa con la que, (y vuelvo otra vez a citar): La ciudad dormida y silenciosa revive y canta.(...) La Ciudad se ve y se contempla a sí misma en esas procesiones: Amor y dolor (...) sus calles y sus plazas. (J. Muñoz Luengo. Programa 1956) La ciudad en conjunto es el marco para entender las idas y venidas de los abulenses con sus imágenes divinas; veamos la composición y trayecto de las diez procesiones abulenses de la Semana Santa. Mi análisis se refiere a 1988 y 1989 fundamentalmente en que salieron las siguientes14: 14 De un año a otro las procesiones cambian de día, itinerario o composición. Me ciño a estos dos años que seguí con cierta intensidad y donde se produjo un nuevo «renacimiento» de estos rituales. 33 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad II. las ProcesIones Domingo de Ramos 1. Procesión de las Palmas. Paso: Entrada de Jesús –La Borriquilla–. Organizada por los Padres Franciscanos y cofradía de San Antonio con la colaboración de todas las parroquias de la ciudad. Asisten las representaciones de las cofradías. La cofradía fue fundada en 1927 y estuvo organizada durante muchos años por las Juventudes Antonianas, quienes encargan en 1944 el paso de la Borriquilla. El rasgo más evidente es que asisten todos los niños de los colegios de primaria con palmas o laurel junto a sus profesores y catequistas. Acompañan de paisano los integrantes de la Adoración Nocturna y los de algunas cofradías. El obispo, al parecer, sugirió adquirir otra talla de madera porque la existente de escayola era de poco valor, pero la gente le ha tomado cariño Domingo de Ramos. Procesión de las Palmas. Archicofradía de la Real Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno. «Medinaceli» y Padres Franciscanos. Año 2011. (Foto J. M. J. Sanchidrián). 34 María Cátedra –«es muy maja» dicen– y les gusta, aunque el obispo ha comentado que «desmerece»15. TRAYECTO: El sábado y sin procesión sale de su sede en San Antonio para dormir en la Catedral (suele hacer el trayecto en automóvil) de donde saldrá al día siguiente a las 11.30 de la mañana tras la bendición de ramos y misa presidida por el señor obispo. El domingo en procesión: sale de la catedral, recorre el centro clásico y se dirige directamente a la barriada de San Antonio16. (Véase mapa B) Lunes Santo 2. Procesión de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli organizada por la archicofradía del mismo nombre con sede en San Antonio. La talla es de 1947, copia de la de Madrid. La archicofradía se fundó al mismo tiempo en que empieza a crearse la propia barriada, La Cacharra, nacida del ensanche en torno a la calle Valladolid y estación de Ferrocarriles. En 1956 colaboraron en la procesión la Orden Tercera Franciscana, la Juventud Antoniana y la cofradía de ferroviarios de San Antonio (el convento es el más cercano a la estación). En ese mismo año de 1956 salió, además de la talla de Medinaceli, el paso del Calvario (1946), la Virgen del Mayor Dolor (1947) y la Virgen de las Lágrimas (1950). Sin embargo después la cofradía dejará de salir durante muchos años. En 1988 la formaban empleados y funcionarios de clase media cobrando nueva vida, y creciendo como el propio barrio. Ese año salieron 95 encapuchados y en 1989, unos 30 más, de los 150 cofrades de cuota que tenía este último año. Muchos de estos eran mujeres trabajadoras y amasde 15 Quizá por ello en el 2010 se ha restaurado tras una cuestación en la parroquia de San Antonio. Se incorporó hace unos años a la procesión una pequeña talla de la Virgen de los Infantes. Desde la declaración de Interés Turístico Nacional en 2005 crece la asistencia. En total en 2010 en las 14 procesiones de la Semana Santa se indica salieron 6000 nazarenos frente a los 1300 de 2004 (Jiménez 2010). 16 Catedral, San Segundo, Mercado Grande, Duque de Alba, Plaza de Santa Ana, Paseo de la Estación (antes José Antonio), Calle del Ferrocarril (antes Onésimo Redondo), Convento de San Antonio. 35 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad casa que, según me indicaron, formaban el grueso de los encapuchados, de hábito y capuchón morado y capa marrón oro. Nótese que estas mujeres no están ocupando el rol tradicional que les ha correspondido en las procesiones ya que en el pasado los encapuchados fueron siempre hombres. En 1988 salieron el martes santo junto con Nuestra Señora de la Esperanza, pero en 1989 quisieron salir solos y además contar con su propia imagen femenina, la Virgen del Mayor Dolor, con sede en San Antonio17. TRAYECTO: a las 9 de la noche realiza un trayecto circular, sale de la catedral y se cierra en la catedral; recorre la Avenida de Portugal a la ida y Duque de Alba a la vuelta (ambas calles comerciales), y pasa por el 17 En 2004 salen 1300 nazarenos, lo que indica el crecimiento de la barriada. Cambia el día (martes) y el trayecto adentrándose en la parte norte de la muralla e incorpora las tallas de San Pedro Llorando (siglo xv), Nazareno del Perdón (1991) y Cristo Yaciente (1942). Lunes Santo. Procesión de la Ilusión. Ilustre Patronato de la Santísima Trinidad de Ntra. Sra. de las Vacas. Año 2010. (Foto J. M. J. Sanchidrián). 36 María Cátedra Mercado Grande. Este trayecto incluye la zona nueva comercial de fuera de la muralla18. Martes Santo 3. Procesión de Nuestra Señora de la Esperanza, de la hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza (Agentes Comerciales o representantes). La imagen, de 1954, está en la parroquia de San Juan (la zona comercial tradicional intramuros). Cofradía gremial réplica de la de Sevilla y sostenida por Agentes Comerciales en toda España, creada en Ávila en el año 1954 por uno de 18 Catedral, San Segundo, Avenida de Portugal, Paseo del Dos de Mayo, Arévalo, Isaac Peral, Duque de Alba, Comandante Albarrán, Plaza de Santa Teresa, Don Gerónimo (antes Generalísimo), Alemania, Plaza de la Catedral. Martes Santo. Procesión de Medinaceli. Archicofradía de la Real Esclavitud del Nuestro Padre Jesús Nazareno. «Medianceli». Paso por la Ronda de la Muralla. Año 2010. (Foto J. M. J. Sanchidrián). 37 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad ellos, dueño de un bar muy céntrico y conocido. Desde 1969 no salió en procesión por el escaso número de cofrades, hasta 1988. Es una de las más pequeñas procesiones, quizá porque hoy hay pocos Agentes Comerciales. No alcanzan los 50 encapuchados nutridos entre familiares y amigos deestos profesionales y algunos más en 1989. Quizá por eso salió con los de Medinaceli y también con el Cristo Amarrado a la Columna de la iglesia de la Santa. Visten capa y capuchón en verde y túnica blanca19. TRAYECTO, como el de Medinaceli. Miércoles Santo 4. Procesión del Silencio. Pasos: Nuestra Señora de las Angustias y Cristo de la Agonía. Organizada por la cofradía de Nuestra Señora de las Angustias con sede en San Nicolás. 19 En 2004 ha cambiado el día de procesión (lunes) y ha encontrado un nuevo partner más numeroso, los cofrades de las Vacas que aportan su Cristo de la Ilusión (1990) con los que se encuentran en el camino y procesionan juntos. Por eso se llama la «Procesión del encuentro». Entre todos desfilan unos 250 nazarenos. Miércoles Santo. Procesión del Silencio. Cofradía de Ntra. Srta. de las Angustias. Año 2011. (Foto J. M. J. Sanchidrián). 38 María Cátedra La cofradía, fundada en 1691 y disuelta en 1918, fue reavivada en 1956. Mientras la imagen de la Virgen es antigua (de 1591, atribuida a Gregorio Fernández) el Cristo es moderno, comprado en 1984. La composición de las imágenes y su distinta edad duplica la de la propia barriada, en 1988 en drástico cambio al desaparecer las pequeñas, antiguas y modestísimas casitas de las Covachuelas y por el contrario, en plena construcción de nuevas viviendas de pisos. Esta es una cofradía de barriada y al menos la mitad de los cofrades viven en la misma, muchos de los restantes han nacido en el barrio, otros son nuevos vecinos. En 1989 salen 200 encapuchados que visten túnica azul, capuchón y cordón blanco. Los cofrades son 370. Es una cofradía de gente humilde: obreros principalmente aunque, como toda cofradía, presumen de tener también gente del (Mercado) Grande, es decir gente «grande» (a quien van a pedir cuando falta dinero o hay gastos extraordinarios). TRAYECTO: a las 9 de la noche sale de San Nicolás al sur de la ciudad. Desde la barriada entran a la ciudad intramuros y recorren la zona comercial antigua. Las imágenes «duermen» en Santo Tomé el miércoles noche hasta el viernes en que acompañan al Santo Sepulcro20. 5. Procesión del Santísimo Cristo de las Batallas, organizada por la hermandad del mismo nombre, y con ese paso. El Cristo original, del siglo xv, está en Mosén Rubí y hay una talla nueva con el mismo nombre en la parroquia de San Pedro, en el Mercado Grande. Como la talla antigua es pequeña y delicada y se pierde entre la multitud, en 1963 se acuerda la adquisición de la talla nueva de más de dos metros. La procesión se celebró a las 11.30 h en 1988, aunque en 1989 salieron ambas tallas: a las 11 h la nueva y a las 2 de la madrugada la antigua. Esta hermandad, fundada en 1952 por un sacerdote de trayectoria castrense, en su origen estuvo muy unida a la hermandad de ex-combatien20 Plaza de San Nicolás, carretera de Burgohondo, Rollo, Damas, bajada de Sonsoles, Francisco Gallego, Plaza de Santa Teresa, Don Gerónimo (antes Generalísimo) y Plaza del teniente Arévalo. En 1988 recorrieron también Caballeros, Reyes Católicos, Catedral y San Segundo. En 2004 desfilan 460 nazarenos. 39 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad tes. Al ser aprobada por el obispo, se nombra por aclamación a Francisco Franco hermano mayor del Cabildo de Honor. Se considera el Cristo de los militares, un colectivo muy clásico e importante en Ávila. La imagen antigua tiene además resonancias castrenses, ya que se dice que la llevan los Reyes Católicos en sus campañas de la conquista de Granada. La talla es una de las pocas que existen de valor. El hermano mayor en 1988 era un propietario de comercio quien al terminar la procesión invitaba a chocolate a todos los asistentes. Prácticamente era el alma de la hermandad, puesto que en 1988 no había fichas de los hermanos –aunque se decía que podía haber 200, se reunieron unos 150 capuchones– portando una túnica negra con cíngulo de esparto. Se considera que esta hermandad es de la zona centro y tiene en sus filas muchos «caballeros»21. 21 En 2004 salen 350 nazarenos de los 470 hermanos en la procesión de las 23 h. Se adentra por la catedral. Miércoles Santo. Procesión del Santísimo Cristo de las Batallas. Hermandad del Santísimo Cristo de las Batallas. Año 2011. (Foto J. M. J. Sanchidrián). 40 María Cátedra TRAYECTO: sale de San Pedro a las 11:30, en el Mercado Grande y vuelve al mismo lugar. Recorre el centro moderno de la ciudad22. Jueves Santo 6. Procesión de los Pasos. Santa Cruz (siglo xvi), Cena (1919), Oración del Huerto (1612, 1952), Prendimiento (1910), Caída (1910), Santa Faz, Tercera Palabra y Santísimo Cristo de los Ajusticiados (siglo xvi). Organizada por el ilustre patronato de la Santa Vera Cruz. El patronato es uno de los más antiguos, fundado en 1536 y en su origen compuesto por muchos artesanos (cardadores, molineros, mercaderes, carpinteros, curtidores, zapateros) que entraban en la hermandad previo reconocimiento físico, ya que los enfermos no eran admitidos (J. Mayoral 1935), aunque más tarde tuvo otra composición más elitista. Entre sus fines estaba el de asistir a los presos de la cárcel y especialmente a los ajusticiados. El reglamento de 1958 recogía como objeto preferente el «asistir a los condenados a la última pena» mientras estaban en capilla. Hasta 1957 al menos salían encapuchados el «Jueves de la Cena», recorriendo diferentes iglesias con subasta de pasos entre personas que se encargaban de los gastos del mismo y su traslado. La Vera Cruz es una cruz de madera con reliquias, alguna de las cuales se supone es un lignum crucis autentificado. En 1988 la cruz estaba muy deteriorada y semi-abandonada en la ermita del Humilladero, su sede, que amenazaba ruina, pero antes debió tener su importancia ya que salía solemnemente el día 3 de mayo en la fiesta de la Cruz. La ermita en los años ochenta era una pequeña construcción cuya fachada estaba decorada con cráneos y con una talla muy realista e impresionante del Cristo de los Ajusticiados, visible desde la carretera de Madrid; en los noventa sufrió una remodelación considerable. La ermita pertenece a San Vicente, pero recibe de los fieles limosnas en un cepillo; 22 Plaza de Santa Teresa, Arco del Alcázar, Don Gerónimo (antes Generalísimo), Alemania, Plaza de la Catedral, Arco del Peso de la Harina, San Segundo, Avda. de Portugal, Dos de Mayo, Duque de Alba, Comandante Albarrán, Plaza de Santa Teresa. 41 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad al parecer la mayoría de ellas dedicadas a las intenciones de los difuntos. En su día perteneció al convento de San Francisco, hoy rehabilitado. Los pasos están en la catedral. Algunos de estos pasos parece que vinieron de Madrid23. La cofradía estuvo compuesta siempre de gente de dinero de zona centro, los llamados «industriales», grandes comerciantes y empresarios. En los años ochenta pagaba a los que llevaban los pasos. Una familia de varios hermanos se encargaba de su cuidado; el padre fue 23 En las cofradías siempre hay una «señora rica» que regala tallas o cubre otras necesidades, si bien parece que en este caso fue un señor, Eugenio Alonso Cuesta, quien en 1931 dona a la catedral tres tronos replicas de Salzillo, procedentes de la iglesia de San Millán. En 1944 se incorpora la Dolorosa y en 1947 el Calvario, que sufraga la Juventud Católica Antoniana. Un penitente, año 2004. Jueves Santo. Foto María Cátedra. 48 María Cátedra en el periódico a las ganas de romería de los abulenses tras un invierno duro y cómo se puede definir ésta como «amor, baile y hornazo»; en los puestos se venden avellanas, vino y jamón, y se prodiga con generosidad el tambor y la dulzaina. Hoy las imágenes las llevan los mozos y no pagan por hacerlo, lo que se consideraría un escándalo. En el año 1988 cayó ese día la mayor nevada del año y terminó la Virgen metida en una furgoneta y el Cristo cubierto de plástico, pero en la calle. TRAYECTO: a las 10:30 de la mañana en la Sagrada Familia misa solemne precedida de «El Encuentro» y a continuación la procesión. Como otras profanas, pone en relación su barriada con el centro tanto antiguo como moderno y vuelve a la barriada29. III. llevar la ProcesIón Por dentro En 1988 seguí con minuciosidad la Semana Santa abulense y en buena observación participante asistí, bajo un capuchón, a la procesión de la Pasión y Santo Entierro con el hábito de la cofradía de las Angustias de San Nicolás. Apañando un poco el proverbio: «llevar la procesión por dentro» creo que se puede decir que es muy distinta la procesión desde fuera que desde dentro. Es distinta porque la perspectiva también lo es; bajo un capuchón la procesión es dinámica y fluida, y la perspectiva es de conjunto. No siempre una descripción con estricta observación es más objetiva que participando en ella y, desde luego, esto no es cierto en el caso que me ocupa. Tras el capuchón se tiene una visión distinta del público, –al que uno ve pero que no te ven– y captas su rostro y actitudes (desde algunos jóvenes con un ataque de risa al pasar la imagen, mujeres que se persignan, extranjeros indiferentes, algunos un poco insultantes, pero en 29 Virgen de la Soterraña, Santa Cruz de Tenerife, Paseo de San Antonio, Calle del Ferrocarril (antes Onésimo Redondo), Paseo de la Estación (antes José Antonio), Plaza de Santa Ana, Arévalo, Duque de Alba, Comandante Albarrán, Plaza de Santa Teresa, Don Gerónimo (antes Generalísimo), José Tomé, Alemania, Reyes Católicos, Mercado Chico, Comuneros de Castilla, Enrique Larreta, Tomás Luis de Victoria, Esteban Domingo, Lope Núñez, San Vicente, Valladolid, Ermita del Resucitado. En 2004 hay 590 hermanos. 49 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad general gente seria y circunspecta)30. Casi podría decirse que es una forma de disfraz, muy cercano en algunos momentos a los disfraces de carnavales pero de distinto signo; el disfraz en el contexto de carnavales –la carne y la alegría– como en el de la Semana Santa –el espíritu y la tristeza–. Quizá por este sentido de disfraz a los niños les atraiga este suceso doliente. Pero además la Semana Santa es también un escenario social siguiendo con la metáfora teatral. Veamos los participantes y sus recorridos. Los niños son el ingrediente esencial de la procesión de las Palmas (procesión nº 1), procesión por cierto que se asocia con un animal, la borriquilla, que llega a dar el nombre popular a la procesión. Los niños representan la incipiente socialización –como los animales– y el futuro de Ávila; no es extraño por tanto que la procesión provenga de una nueva y populosa barriada, San Antonio, al NO y lindando con los límites de la ciudad, cerca de las huertas que la rodean. La procesión pone en comunicación simbólica el centro monumental y la nueva vida de la periferia. Y de los niños a sus madres, las nuevas mujeres abulenses trabajadoras tan numerosas en la procesión de Medinaceli (nº 2). Estas mujeres encapuchadas están representando un rol hasta hace poco exclusivamente masculino y muy distinto de la clásica presencia femenina, la cofradía de las Damas de la Soledad (nº 9). En algunos reglamentos de las cofradías consta la prohibición expresa de admitir mujeres en las procesiones31. Las Damas de la Soledad evidentemente representan el rol tradicional de la mujer, a través de su traje y atuendo (con mantilla, tacones, luto, etcétera); no es 30 Esta dualidad quedaba plasmada en el Programa de 1951 en un pequeño comentario titulado Cuerpo y alma donde el autor desconocido planteaba una diferencia entre el cuerpo, lo exterior, lo transitivo e inestimable que percibe el forastero (muchedumbre, aparato, exorno, el bullicio, las largas comitivas solemnes, las luces, flores, músicas, todo el abigarrado conjunto extraño de una ciudad…) y el alma que capta el abulense (la fiesta de la religión… de los conceptos imponderables: muerte dolor, Dios, Eternidad). Además «la fiesta es la materialización de la vida y la historia, de la ciudad y el tiempo, del corazón y la muerte». 31 Por ejemplo, el artículo 9º del Reglamento de la Vera Cruz (1958: 3) se indica: «Se podrán admitir por hermanas, las señoras de reconocida piedad, teniendo iguales derechos y deberes que los hermanos, a excepción de que no podrán asistir a la procesión de Jueves Santo. No podrán ser admitidas las mujeres que vistan deshonestamente y en el caso de que ya pertenezcan y amonestadas no se corrijan, serán expulsadas». 50 María Cátedra pues extraño que se asocie a la de las Batallas (nº 5), que representan el rol tradicional del hombre, los militares. Durante muchos años las Damas han ejercido el único papel permitido a la mujer. En el programa de Semana Santa de 1951 se anunciaba un Gran Concurso de la Mantilla Española-Abulense organizada por una compañía publicitaria, pero además aparecía un comentario titulado «La mantilla española es una ofrenda espiritual». Una buena muestra de este aspecto aparece en una fotografía del programa de 1946 donde aparecen cinco mujeres de mantilla y entre los comentarios a pie de fotografía se dice: En estos días solemnes de la Semana Santa la mujer abulense sabe también honrar el esplendor y la brillantez de las ceremonias religiosas, tocándose con la bella y tradicional mantilla española. ¡A la belleza y prestancia de sus mejeres (sic) Ávila, con su austero sentido de la vida, une el fervor más entrañable y la virtud inigualable de la mujer española: católica, sencilla y buena! A esta procesión se la denominaba «la de las viudas» aunque no se está muy de acuerdo si por el estado civil o por el riguroso luto que era obligado llevar (sin pintarse, sin alhajas y con velo o mantilla). También se la denominaba de un modo humorístico «la procesión de las cucarachas» obviamente por el color de sus vestidos, siempre de negro obligatorio. Así pues la asociación con la «vieja» imagen de la mujer no está solamente en los ojos del antropólogo, pese al coraje y entusiasmo de la activa mujer que hoy la dirige32. La cofradía de Damas de la Soledad merecería realizar un trayecto tradicional pero no es así, realiza uno muy pequeño ya que se mueve fundamentalmente por el Mercado Grande (que hemos visto está asociado a las niñas) y roza las murallas. La razón está en que la imagen que llevan es excesivamente grande para poder pasarla por los arcos de la muralla, lo que les impide su recorrido por el centro tradicional que en buena lógica simbólica les correspondería. También participaron las 32 Hay una cierta tendencia a que el negro (o el morado) sea el color preferido de las cofradías de gente pudiente, y por el contrario las humildes vistan con otros colores, como el azul, el verde o el blanco. 51 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad mujeres en las procesiones de Semana Santa en la del Silencio, cofradía de las Angustias, que salía en solitario la noche del miércoles, y que ha intercambiado en diferentes épocas a mujeres y hombres. Curiosamente cuando renace la cofradía (y se activa la organización) las mujeres desaparecen de las procesiones. Una última referencia a la división sexual se aprecia en la frecuencia en que las cofradías incorporan entre sus pasos a un partner del otro sexo: una talla de Cristo (o al menos una cruz desnuda) en las procesiones de vírgenes y viceversa. Las dos mitades de la divinidad quedan de este modo compensadas33. Las cofradías masculinas, prácticamente todas las demás, ponen de manifiesto una sociedad estratificada y no precisamente entre las más antiguas. Dos de las más recientes, y con mayores problemas, la de la Esperanza (nº 2) y la de las Batallas (nº 5) trae eco de la oposición medieval entre ruanos o comerciantes por un lado y serranos o caballeros por otro, resuelta a favor de los segundos. La procesión de las Batallas está asociada a dos fechas clave en la historia de España: a la imagen se la supone la llevan los Reyes Católicos en la conquista de Granada, y a la fundación de la hermandad en 1952, que se erige como símbolo de losex-combatientes; en ambos casos, asociaciones bélicas. La presencia de los militares en Ávila ha sido constante e importante en términos simbólicos, desde los viejos «caballeros» que hicieron posible la existenciade la ciudad a los militares que han tenido su sede en uno de los palacios de la ciudad. El circuito de la procesión depende de la imagen que sale; en 1989 se realiza en torno al Mercado Grande donde está la imagen más reciente; la antigua en cambio rodea el Mercado Chico y las murallas, el centro tradicional. Por su parte, la Esperanza (nº 3), cofradía gremial que promueven los agentes comerciales, representa una visión del mundo diferente y es la expresión del más amplio contexto económico en que está inmersa la propia Ávila; su decadencia y escaso número es probable que indique cambios en la actividad comercial actual (la decadencia de los pequeños comercios e 33 Una excepción es la del Cristo de las Batallas, probablemente porque la guerra se considera un territorio exclusivamente masculino. 52 María Cátedra intermediarios en favor de las grandes superficies). Su trayecto es, naturalmente, el nuevo centro comercial. Otra oposición fundamental y quizá bastante definitiva se establece entre la procesión del Silencio (nº 4) del miércoles por una parte, y la de la los Pasos (nº 6) del jueves y la de Pasión y Santo Entierro (nº 8) del viernes por otra. La primera, de la cofradía de las Angustias de San Nicolás, está compuesta por la gente más humilde que sale en Semana Santa, el barrio obrero por excelencia y la periferia de la ciudad al SE. La de la Vera Cruz que organiza la de los Pasos (nº 6) es en cambio la cofradía que ha tenido a los más pudientes cofrades de la zona centro, los que, aparte la nobleza, se consideran «los ricos», la burguesía: la riqueza que proviene del comercio, los propietarios de negocios y los pequeños empresarios de la zona centro. Expresión de esa riqueza es la vistosidad y variedad de sus pasos y también la distintas categorías de cofrades que aparecen en sus estatutos; una riqueza que en 1988 estaba desapareciendo o luchando por no desaparecer, evidente en el mal estado de los pasos, de la propia ermita y el número irregular de cofrades. Cofrades que pagan por lograr que lleven los pasos. Lo mismo sucede con la más elitista de las procesiones, la de Pasión y Santo Entierro (nº 8), la oficial, la «de toda la vida», en la que desfila no solo la élite intelectual o política –la corporación municipal– sino también la más nutrida de miembros de la nobleza en algún tiempo. Su presidente era en 1988 el cronista oficial de la villa. Pues bien, en esta procesión tiene su lugar la representación del sector humilde de Ávila, ya que desfilan junto a las Angustias de San Nicolás (nº 4). En la procesión aparecen dos Angustias, dos Cristos, como las dos clases sociales que desfilan juntas, los ricos muy pocos, los pobres más numerosos. Su recorrido, al igual que la dicotomía que plantean, es el centro tradicional y quizá el centro jerárquico pues provienen de Santo Tomé, la iglesia que linda con elobispado. El centro y la periferia, los opuestos de la sociedad en términos de estratificación social, quedan simbólicamente unidos y representados. Otra oposición, y probablemente la más clave para el futuro inmediato de los abulenses, se aprecia entre los dos actos que realiza el patronato de 53 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad la Vera Cruz: el Jueves Santo la Procesión de los Pasos (nº 6) y el Viacrucis (nº 7) del viernes de madrugada. En esta última el componente principal es la gente joven. El Viacrucis es co-organizado con la delegación diocesana de la Juventud, a las 5.30 de la mañana, (una hora quizá adecuada a los jóvenes, hora joven y excusa para pasar la noche fuera) y se abre con el mismo Cristo de los Ajusticiados. Es probable que aquí exista la oposición viejos (Procesión de los Pasos) - jóvenes (Viacrucis). El trayecto de los mayores es el clásico, mientras que el de los jóvenes es distinto de todos losdemás, ya que recorren el perímetro de la muralla. También es distinto el comportamiento de los participantes en el Viacrucis, menos circunspectos que los que asisten a otras procesiones y motivo de crítica para los mayores o el clero que los acompaña. Parece ser que para los jóvenes la asistencia es una especie de ritual de paso, ya que alrededor de la pubertad solicitan permiso de sus padres para asistir con sus amigos (por ejemplo, el nieto de uno de mis informantes, de 11 años). Y también es un ritual de trasgresión, por las ocasionales libaciones para combatir el frío y las fugas de algunos adolescentes. Y finalmente la procesión fundamental que se opone a todas las demás es la del Resucitado (nº 10), la que tiene lugar al término de la Semana Santa. Hombres y mujeres, niños y jóvenes, centro y periferia que mantienen cierta distancia a través de sus respectivas procesiones, se dan cita en la procesión de la vida. La separación que se observaba entre Vírgenes y Cristos (obsérvese que en toda la Semana Santa ambas figuras son excluyentes, Vírgenes con el hijo apresado, crucificado, muerto, o desaparecido) se destruye a través del «encuentro», el pequeño ritual que vuelve a poner en comunicación la mitad femenina de la divinidad y la mitad masculina. Todos los símbolos que aparecen en la romería del Pradillo apuntan a aspectos vitales, la comida y la bebida –el hornazo y el vino–, el amor y el cortejo; frente a la música fúnebre, el alegre sonido de la dulzaina, frente a la monótona circunspección de la procesión, la alegre jota castellana. El itinerario del Resucitado es también el itinerario de la Ávila renovada a través de sus nuevos barrios, de la nueva parroquia de la Sagrada Familia (un nombre muy adecuado para expresar la fertilidad y la vida) que susti- 54 María Cátedra 55 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad 56 María Cátedra tuye al patronazgo de antiguos conventos en medio de huertas, un límite de la antigua ciudad. Así pues la procesión integra viejos límites, borra fronteras y pone en relación opuestos. A través de las procesiones abulenses muy diversos colectivos emergen. Las procesiones son un microcosmos de la propia sociedad en la que están representados los grupos significativos por sexo y edad (niños, jóvenes, mujeres y hombres), clases sociales (gremios, ocupaciones y estratificación) y barrios (centro y periferia). Un análisis de estas agrupaciones puede indicar la naturaleza de la sociedad, dónde está y dónde está yendo, a pesar del distinto origen y fecha de las cofradías, las áreas y colectivos de influencia. El recorrido de las procesiones a través del espacio ofrece también mensajes sobre los significados de los distintos lugares y zonas de la ciudad. Los recorridos y los mojones simbólicos de la ciudad, sus iglesias y capillas, reflejan lo que es la ciudad, la fuerza y pujanza de sus barrios, sus alianzas, estrategias e historia. Si echamos un vistazo a sus itinerarios descubrimos una obvia oposición: la de centro y periferia. La mayoría de las procesiones (nº 2, 3, 5, 6, 8 y 9) se mueve en un estrecho círculo (véase mapa A) con un casi idéntico itinerario en la mayor parte del circuito, la zona del Mercado Grande y la catedral. Este área se ha considerado el centro del poder, la zona más prestigiosa de Ávila, la del nuevo comercio y donde se encuentra las más rica de sus parroquias, la de San Pedro. Las procesiones periféricas son la de barrios humildes o industriales como la de las Palmas (nº 1) y el Resucitado (nº 10) al norte, la del Silencio (nº 4) al sur, y el Viacrucis (nº 7) que realiza un raro itinerario alrededor de la muralla. Las cuatro procesiones tienen en común la procedencia modesta de su población, su periférica situación en la estructura social (incluidos los jóvenes que por definición no poseen nada propio). Y sin embargo estos últimos trayectos son afirmaciones del poder de los humildes (si no en calidad, al menos en cantidad), de la periferia frente al centro, de los jóvenes frente a los mayores, quienes reclaman con sus itinerarios su derecho a la ciudad apropiándose de su centro en sus procesiones. Es intrigante la poca actividad ritual en relación a la ciudad intramuros, pese a la importancia de las murallas como símbolo de la ciudad y su 57 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad adecuación para procesionar por su origen medieval. La única procesión que recorre una parte de la ciudad intramuros, si bien la más aristocrática, es la de la Pasión y Santo Entierro cuyos miembros son nobles, algunos de los cuales todavía mantienen algunos palacios dentro de las murallas. Evidentemente las rutas indican centros de comercio y actividad o por el contrario inactividad y decadencia, al igual que su paso, dirección o salida de centros simbólicos importantes. El centro más vivo de la ciudad ha quedado fuera de las murallas y por el contrario la ciudad intramuros ha perdido población y pujanza económica; algo evidente en sus decadentes viejos comercios o el traslado de otros. Hasta aquí hemos visto cómo se distribuyen las procesiones en el espacio físico y social de la ciudad. El tiempo también ofrece mensajes muy significativos: por ejemplo, en relación a los días de la semana en que sale la procesión –algunos centrales, otros residuales–. Pero echemos un vistazo a su evolución. Iv. un vIstazo al Pasado En la primera mitad del siglo xx las procesiones se caracterizan en general por la pobreza de las mismas y por su irregularidad34. Ávila a primeros de siglo cuenta con 12000 habitantes y en 1950 apenas llega a 20000. Es una de las más pequeñas y tradicionales ciudades de provincia. Durante muchos años no hay procesiones el lunes, martes y miércoles, aunque sí se celebra modestamente la de Ramos, que se pasea por los claustros de la catedral organizada por el cabildo. En 1904, por ejemplo, no hay procesiones en casi toda la semana sino oficios de cuaresma y tinieblas, de los que da noticia el diario local al lado de anuncios sobre «limonada gaseosa» típica de la Semana Santa y surtidos de conservas propios de esta época del año. El jueves sale la procesión del Santo Entierro a las 5 de la tarde y se alude al sábado que contempla a las mujeres abulenses luciendo mantilla. 34 Esta escasa presencia de procesiones es parte de una tendencia más general y antigua, la crisis de la cofradía de mediados del siglo xviii a la que se han referido diversos autores (Sánchez Herrero 1987, Suárez Fernández 1987). 64 María Cátedra En una de las reuniones de la directiva de Semana Santa en 1989 a la que asistí, se reunieron con la archicofradía de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús para intentar que funcionara nuevamente. Para volver a reorganizar esta cofradía penitenciaria (de procesión de Semana Santa) tenían que crear hábitos, carroza e imagen. Había viejas reglas que obviamente ya no servían –por ejemplo, la prohibición de que la mujer desfilara bajo capuchón hasta hace pocos años–. Asistieron además de la directiva y el cura de la Santa cuatro adultos y seis jóvenes. Se sopesaron las posibilidades de que la iniciativa tuviera éxito. El aspecto más interesante fue el reconocimiento de la necesidad de un pequeño pero activo grupo de laicos para poner en marcha las cofradías, que no funcionan cuando deja de existir ese pequeño grupo. Por esta razón, se dijo, el patronato de Santa Teresa en ese momento había desaparecido (¡y en Ávila!). Hubo discusión sobre la salida del Cristo entre el cura y los asistentes; el primero no quería que saliera el paso aduciendo que Bellas Artes no lo aconsejaba porque se podía deteriorar la imagen. La gente quería sacarlo en procesión a toda costa. Un jubilado modesto, muy activo en las cofradías de Semana Santa, me decía así a mi pregunta de cómo eran las Semanas Santas de antes: Pues que eran pobres, había que pasar muchas calamidades, pobre porque no había dinero como se mueve hoy día, porque hoy día vas a un banco, pides un préstamo y te dan dinero para una cofradía, avalas tres o cuatro personas, pero antiguamente había que ir a llorar y llorar a la gente [¿a las autoridades?] y a los industriales. Date cuenta que nosotros sacábamos doce pasos o diez pasos, la batería con la que se iluminan las procesiones cuesta dinero, te las alquilaban, hoy día te las van dejando los medios comerciales, pero antiguamente no había tantos medios comerciales como... porque ya sabes que no había coches, hoy día sí, hay muchos vehículos, pero antiguamente no había eso, flores no había florería como hoy día, iban los pasos un poco pobres de flores, todo a base de cariño y de empuje. [¿Había industriales implicados en la cofradía?] sí, eran hermanos a la vez, pero intentábamos que cooperaran, que nos dieran telas más baratas, porque oye tú lo que no puedes hacer es ir a un hermano y a la vez pedirle 6000 ptas por un capuchón, porque lo vale, es que lo vale, calcula lo que cuesta un corte, la confección y te dicen «para una vez al año yo no pago 6000 pesetas». 65 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad Desde 1990 se han sucedido los cambios. Uno de ellos ha sido la participación en la Semana Santa de una de las cofradías más vitales de Ávila, la de Nuestra Señora de las Vacas, de un barrio modesto y tradicional del SO de la ciudad pero también el más famoso por la alegría y empeño en sus festividades. Los de las Vacas, como se denominan en Ávila, han aportado al lunes santo no solo una concurrida participación sino también su Cristo de la Ilusión y una banda de música propia, uniéndose a la pequeña cofradía de la Esperanza. Esta procesión se denomina El Encuentro porque ambas figuras, que salen de sus respectivas sedes, se encuentran al comienzo continuando juntos el trayecto. Así mismo se han recuperado viejas cofradías y procesiones, como la del patronato de la Purísima Concepción, Santa María Magdalena y Ánimas del Purgatorio que desfilan en la procesión del Miserere el martes santo con la imagen de la Magdalena a partir de 1993. O la que inaugura en 2004 la Semana Santa el viernes anterior (Viernes de Dolores) con una reciente procesión y cofradía (Procesión Vía Matris, cofradía del Santísimo Cristo de los Afligidos) que sale de la iglesia de la Santa. Las nuevas procesiones ocupan los primeros días de la semana, un tiempo periférico en relación a los días centrales –Jueves y Viernes–. Es más, casi todos los días hay dos procesiones41 a distintas horas. En muy pocos años no solo se ha cubierto la semana sino que se han triplicado las procesiones. Un dato interesante ha sido la tendencia cada vez mayor a procesionar en la ciudad intramuros. Si comparamos los mapas A y C podremos comprobar que los cambios de itinerarios o las rutas de las nuevas procesiones van tomando posiciones en los diversos espacios de la ciudad amurallada, si bien solo se ocupa la mitad oriental, la más elevada y noble. Este dato refleja el intento de los abulenses en lo que se ha llamado la «recuperación y puesta en valor de la muralla» y su apertura42 al turismo. No es de extrañar 41 Cuentan con dos el martes (Medinaceli y Miserere), miércoles (Procesión del Silencio y Cristo de las Batallas nuevo), jueves (La Madrugada y los Pasos) y viernes (Viacrucis y Pasión y Santo Entierro). 42 Apertura en más de un sentido. Sobre ello he escrito unas líneas (Cátedra, 2004b). 66 María Cátedra Referencias: 2004 - 5 Batallas 2004-3 Esperanza y N.S. Vacas 2004 - 12 Miserere 2004 - 11 Via Matris 67 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad que en el año 2000 la Junta de Semana Santa adquiera una talla al escultor Nicomedes García Piquero denominada Santísimo Cristo de las Murallas. La Semana Santa ha obtenido algunos premios y ha sido declarada de Interés Turístico Regional. La lista de colaboradores de la Semana Santa de 1991 incluyó muy diferentes entidades43. En 1993 se organizó en el Museo Municipal de Madrid una exposición titulada «Arte de la Semana Santa de Ávila» que recogía pasos y figuras de varios museos e iglesias abulenses. En 2004 se celebró el cincuentenario de la Junta de Semana Santa al mismo tiempo que se preparaba en la ciudad el XVII Encuentro Nacional de Cofradías Penitenciales de Semana Santa. v. de la muerte a la vIda Voy a referirme con más atención a dos de las cofradías abulenses, la Vera Cruz y el Resucitado. Las cofradías, hermandades y patronatos tienen una reglamentación estricta a través de estatutos en que se informa de fines, composición, forma de afiliarse, etcétera. Los de la Vera Cruz, aprobados en 1958, pueden ser un ejemplo que nos permite asomarnos a una cofradía desde dentro. El objeto de este patronato ha sido tanto el culto a la Cruz como la asistencia a los condenados a la última pena. Para cumplir la primera se hacía la fiesta profana en mayo y para la segunda la procesión de Jueves Santo. Los requisitos para ser hermano eran ser católico, oír misa los festivos, cumplir todos los años con el precepto de confesión y comunión, observar buena conducta y gozar de buena fama; la mujeres por su parte debían vestir honestamente. Para entrar en el patronato, a excepción del hijo de hermano o la beneficiaria viuda, se exigía una «cuota de entrada» de 10 ptas en dinero de 1958, y si era mayor de 35 años una peseta más por cada año que hubiera cumplido el solicitante. Las hermanas «de reconocida piedad» se admitían con iguales derechos que 43 El obispo, el gobernador civil, la Academia de Intendencia Militar, Ayuntamiento, Diputación, Cultura y Fomento, Cámaras de Comercio e Industria, las Cajas de Ahorros de Ávila y de Salamanca, empresarios de comercio, hostelería, automóviles, electricidad, centros de turismo e iniciativas turísticas y el Hogar de Ávila en Madrid. 68 María Cátedra los hermanos, si bien estaban excluidas de la procesión del Jueves Santo; las que no vestían honestamente podían llegar a ser expulsadas. Aparte de esta cuota había otra anual que oscilaba entre las 36 ptas anuales de un Hermano Honorario y las 6 del Hijo de Hermano, cuotas que se elevarían si fallecían más de un 4% de hermanos. Si un hermano no podía satisfacer la cuota se le expulsaba o jubilaba; esta última categoría se aplicaba a quien tuviera mala salud, edad o «estado decaído de fortuna, imposibilitándole levantar sus obligaciones con toda decencia» por lo que se le eximía del pago y asistencia. La organización incluía Consiliario, Presidente, Vicepresidente, Secretario, Tesorero y 4 vocales. Entre las obligaciones de los hermanos estaba la de asistir al menos seis de ellos a viáticos, entierros de hermanos fallecidos y condenados junto con el estandarte; ocho hermanos a procesiones de otras imágenes (el Corpus, la Virgen de Sonsoles, Santa Teresa). A cambio se le acompañaba moribundo o muerto, se le proporcionaban dos misas en la ermita y abonaban a su viuda 250 pesetas en concepto de hábito. Pero había bastantes cofrades que usaban su hábito como mortaja, algo que continúa en 1988. Hablan dos cofrades: M: no, y de los 200 capuchones, los primitivos que se les hicieron no se los ponen, se lo dejan a un amigo, a una amiga... S: bueno eso vamos a dejarlo, mi padre se murió y se le amortajó con un capuchón, sí mi padre sí. Y ahora pensamos, V, que era un cofrade y que vivía en la calle Empedrada, ese dijo «mira, a mi me enterráis, que me muero, a mi me enterráis con capuchón», los antiguos se entierran con el capuchón que tenían… [el capuchón de Semana Santa] M: sí, sí el capuchón ese que llevan ellos S: el hábito, el hábito, la túnica con el cordón de la cofradía… como el devoto de la Virgen del Carmen que se muere y dice que le pongan el hábito. S: mi padre fue el presidente que hubo después de que se fundó en el año 56, pues se murió con su hábito, se llevó su hábito p’allá, y los que quedan… La procesión del Jueves Santo congregaba a los hermanos por riguroso orden de antigüedad, encapuchados con túnica, capa y capuchón morado, 69 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad zapato y calcetín negro y guante blanco. No se admitía expresamente a mujeres ni a los que no fueran hermanos del patronato o penitentes de cualquier clase. Sobre la asistencia a los condenados a la última pena, se les proporciona socorro espiritual y temporal de acuerdo con el Patronato de las Ánimas, llevándoles el Cristo de los Ajusticiados a los condenados y montando guardia dos hermanos que se relevaban cada dos horas hasta el instante de salir los reos para el suplicio. En este momento una procesión de hermanos acompañaba al ajusticiado hasta el lugar de la ejecución. Este acto se recuerda así: El Cristo de los Ajusticiados cuando es el estado de la muerte –era el Patronato, la Cofradía de la Santa Vera Cruz, se entregó a esa ermita–, entonces la Cofradía del Cristo de los Ajusticiados cuando un preso estaba condenao a muerte iban por la calle nevando, por la noche, iban tocando una esquililla y decían: «una limosna para el reo que está en capilla» y la gente daba un donativo, entonces dabas la última voluntad, lo que él quería comer o lo que fuera, y lo que sobraba lo dabas a la familia, el dinero que sobraba a la familia del reo… (sale en) el rosario de la Aurora, el Cristo éste es impresionante, es impresionante. Los estatutos incluyen una de las categorías de hermano, los de «paso», que pagaban la mitad que los «activos» (15 ptas) y que estaban obligados a llevar los pasos en las procesiones; se indica tenían iguales derechos y obligaciones que los activos, pero sin voz ni voto en las Juntas Generales ni la posibilidad de tener cargos en la Junta. Había también presidentes de paso, quienes adquirían tal categoría mediante subasta; se encargaban de los gastos de traslado y adecentamiento del mismo y se les sustituía si no lo adecentaban suficientemente. Este dato ilustra sobre el pasado elitista del patronato de la Veracruz, aunque me dicen que «ya no es lo que era». Es muy significativo que la cofradía pague a los porteadores de la imágenes, algo impensable en otras. Quizá porque los ricos escasean y porque ellos tienen que ser activos al reclutar procesionarios, como aquí se indica: Entonces se nombraba presidente de esos pasos, y esos presidentes costeaban los gastos que ocasionaban cada paso de esos y los vestían 70 María Cátedra ellos, y mantenían ellos los pasos y a su vez, para que se fomentaran las procesiones y no se decayeran, entonces cada uno se comprometía a buscar como mínimo 25 capuchones. Era un conjunto para que el presidente del patronato no recayera sobre él todo el tema, toda la carga, entonces cada paso tenía la obligación de cada uno buscar 20 capuchones como mínimo, y entonces esos veinte capuchones cubrían ese paso, 20 por 10 pasos, tenías ya 100 capuchones seguros en la procesión. Hoy día no, no puedes porque la gente que lleva un paso no puede económicamente, anda mal, no anda mal, que cuesta hoy día, porque antiguamente un tío por llevar a hombros un paso eran cuatro y les dabas 20 duros y ... [¿antes también se les pagaba?] se les invitaba a merendar, o se les invitaba a una limonada ... hoy se paga 2000 pesetas por empujar, gente que vaya a la catedral o gente que saca todos los años los pasos [¿gente de la cofradía?] no, son gente que no pertenecen a la cofradía, gente de todas las edades, gente de economía débil, les das dos mil pesetas y dicen «ya tengo para sacar a los chavales de paseo» y discutes con ellos. [¿Y los cofrades?] pero contrarrestamos gente también en la procesión ¿eh?, y no hemos pensao tampoco decirle a un señor, a un capuchón, «oyes, te toca empujar este año» no sabemos si le gustaría o no le gustaría, porque nosotros el año pasao mismo hicimos cuarenta capuchones con coste del patronato, nos costó doscientas y pico mil pesetas y esos están aquí, porque hemos pedido a la gente cuánto, y de los cuarenta te dicen dos que sí, que los compran, pero 38 o 35 capuchones te dicen: «yo no los quiero pa na, señora, qué me da usted encima» pa sacar más capuchones entonces sería que coges el nombre y que te lo devuelvan el día siguiente, pa sacar más gente. [¿Hay gastos?] flores, velas –ya sabes que está cara la cera–, nosotros llevamos hachones, no llevamos luz, llevamos velas. Esto no sería posible en otras cofradías, como por ejemplo la más modesta de las Angustias de San Nicolás. En la Semana Santa se produce una división entre las cofradías pobres con voluntarios porteadores y los patronatos elitistas que les pagan a los suyos. Habla una pareja, mujer (M) y hombre (H): [Los pasos ¿los llevan los cofrades en las Angustias?] Sí, sí, los dos días, ¿eh?, nosotros no nos cobra una perra nadie. 71 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad M: Mi hijo se apunta siempre a tirar del Cristo o de la Virgen, de uno de ellos. H: Mira el hijo de éste que ha estado aquí, el secretario, el miércoles saca (a la Virgen) un padre y una hija desde que se fundó la cofradía, siempre, que cuando la había que llevar a hombro, con una rueda de una moto, que había que formar una carroza, la llevan siempre ellos, y desde que está el Cristo lo llevan el hijo del secretario y A, otro vecino del barrio, eso lo suben el miércoles [¿sin cobrar?] sin cobrar y luego el viernes… En otras (cofradías) si no tienen bastantes hermanos, tienen que pagar… hasta 2000 pesetas o 2500 cada uno. M: Y pasa en todos los pasos, la Cena y el Beso de Judas, todo eso, el que va tirando de la carroza, va a cobrar, eso toda la vida. H: Mira, hay personas en la Santa Vera Cruz que tienen adjudicaos un paso, entonces el señor que tenga adjudicao un paso es el que paga a los hombres que empujan, había uno que lo tenía P, otro señor que tenía una joyería, la Oración del Huerto el señor M, esos algunos de ellos... los que pagan… el Santo Sepulcro, el que llevan a hombros, el Cristo, son... Las cofradías más humildes, las lleva la gente y las más ricas, pagan, sí, sí, nosotros en la nuestra, que es modesta, lo llevamos, en Medinaceli la llevan, la Esperanza me parece que había que pagar también ¿eh? había que pagar a los señores que llevan la carroza, Medinaceli la llevaban entre los hermanos, nosotros lo nuestro no cobra nadie, el miércoles la suben unos señores y el jueves o el viernes no lo llevan los mismos porque no les convenga o porque no quieran, pero siempre hay voluntad allí «¿quién lleva la carroza?» [rápidamente] mi hijo: «yo la saco», mi hijo el pequeño y mi hermano que siempre la sacan el viernes, llevan la Virgen ellos [¿a ustedes no les falta gente?] no, no, no, a nosotros nunca nos ha faltao de tener que decir que se queda aquí por no tener quién la llevar, si ahora mismo dices «venga, lleva tú al Cristo», deja su vara allí, agarra el Cristo y no dice nunca media palabra, nadie, no ha dicho nunca hasta ahora. Frente a la idea de muerte que encierra la cofradía de la Vera Cruz, la del Resucitado proclama fundamentalmente la vida. Ésta, que cierra el ciclo de Semana Santa, es rica en símbolos. La Virgen y el Cristo separados toda la semana «se encuentran» esta mañana, integrándose de este modo la madre y el hijo. Muestra también la ambivalencia humana y la alternancia del destino del hombre: detrás de la muerte está la vida. 72 María Cátedra Uno de los programas abulenses recoge esta dicotomía con estas palabras: «hay dos semanas importantes, una la de la creación, otra la de la Semana Santa». Veamos más de cerca la explosión de vida que, en definitiva, es la fiesta del Resucitado. La Cofradía perteneció en su día a la parroquia de San Andrés (hoy filial de San Vicente) y tuvo su sede en la ermita del Pradillo, en los límites al norte de la ciudad. Un grupo de fieles agrandan un antiguo humilladero y fundan la ermita en 1686 y hacia 1690 se crea la cofradía, pero muy pronto desaparece, aunque se vuelve a recuperar más tarde en la iglesia de la Santa Cruz. El trayecto por la ciudad se inicia en 1753; hasta entonces solo hace un pequeño recorrido alrededor de la ermita. En 1944 se fusiona con la cofradía de Nuestra Señora del Buen Suceso, pese a que entre ambas cofradías había habido algunos problemas en el pasado. La gente todavía recuerda cuando la Virgen y el Resucitado se llevaban a San Vicente y de allí salía la procesión. La ermita, pues, ha pertenecido a varias parroquias, primero a San Andrés, luego a San Vicente, y hoy a la Sagrada Familia. El éxito de esta cofradía aun con tan diferentes sedes no es gratuito. En primer lugar llama la atención el elevado número de cofrades –571– de esta cofradía profana frente a los 200 que, como mucho, tienen las penitenciales. De su importancia y salud además da cuenta el saldo bastante positivo que arroja y que le permite en 1988 comprar la más cara de las coronas elegidas para la Virgen44. Probablemente su popularidad tiene que ver con su posición dentro de la Semana Santa –es la más alegre de las celebraciones– y está compuesta por gente modesta de la periferia. La ermita en el pasado estaba aislada en medio de huertas y probablemente 44 Son datos de 1989 en que asistí a la asamblea del Resucitado. Se reúnen un domingo en la iglesia. Asisten 23 personas, la mitad gente mayor. Al empezar, como es usual, se reza un padrenuestro. Hay 677158 pesetas de saldo. Se hace un recuento del dinero, gastos e ingresos. Entre los gastos, los de fallecimiento a 5000 pesetas por difunto, y también lo donado en la Casa de Ancianos, 13 docenas de cohetes, 12 paquetes de cigarrillos Celtas y caramelos para los ancianos, y el costo de tamboril y gaitilla. Se produce el nombramiento de los hermanos más antiguos, 2 hermanas viudas y 6 hermanos. Hay 571 cofrades. El secretario se queja de que lleva 9 años en el puesto y tiene poca colaboración. 73 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad marcaba el límite de la ciudad. Quizá por su ambivalente posición entre la Pasión y Resurección –el dolor y el amor–, se descuidan algunas obligaciones pías. En 1989 el cura en la asamblea regañó a los cofrades por no asistir a la misa que se organiza cada dos meses por los difuntos cofrades y les indicó que cofrade quiere decir cristiano. Cuando se va el cura la gente empieza a insistir con vehemencia en que «la capilla pertenece a la cofradía»; esta propiedad parece ser una forma de luchar y de oponerse a la iglesia institucionalizada y rica. Refleja también el momento álgido de un sonoro pleito entre el patronato de Sonsoles y el obispo45. El comienzo de la fiesta se sitúa en el Sábado Santo en que, al atardecer, las camareras visten a la Virgen en la ermita. Sin embargo el Encuentro de la Virgen y el Resucitado es el momento álgido de la procesión, marcado por un intenso ruido: campanas, aplausos y vítores de los asistentes, y cohetes especialmente. La procesión parte desde la parroquia de la Sagrada Familia, tras la misa, al frente de la cual aparecen la directiva de la cofradía acompañada por los representantes de todas las cofradías y hermandades de Ávila. El trayecto de la procesión recorre Ávila de un modo extremadamente ruidoso, gracias a las docenas de cohetes que se disparan, que contrasta vivamente con el silencio y comedimiento de las procesiones de Pasión. A partir de este día comenzará a celebrarse el rosario de fiestas que caracterizan a Ávila una tras otra hasta el otoño. Cada una va hilvanando dentro de la ciudad los distintos barrios con sus centros simbólicos importantes; cualquier antropólogo que no conozca la ciudad y el calendario de fiestas puede ir registrándolas simplemente poniendo el oído y acudiendo rápidamente al lugar de donde proviene el ruido de cohetes –fue concretamente mi caso–. La procesión dura toda la mañana que se dedica al recorrido del barrio, los lugares centrales y especialmente a las «visitas» de las propias imágenes, «saludos» incluidos, por rigurosa jerarquía, ante todas las capillas, iglesias y ermitas que encuentran en su paso. Otras paradas discrecionales incluyen el domicilio de enfermos, curas o viejas señoras ricas 45 A ello me refiero en el siguiente capítulo. 80 María Cátedra Las procesiones pueden ser vistas como peregrinajes por la propia ciudad. En las distintas teorías sobre el peregrinaje49 se ha intentado suprimir la intensa heterogeneidad de este fenómeno, su diversidad y discrepancia en aras de un modelo estructural fuera del tiempo. Nada más ajeno a lo que la terca realidad ofrece: se trata de una categoría construida histórica y culturalmente. Las teorías, a pesar de sus diferencias, comparten una base común: la idea de que afirman o subvierten el orden social establecido. La peregrinación no es solo un campo de relaciones sociales sino un universo de discursos en competición, discursos con múltiples significados y formas de comprender que portan los peregrinos, los residentes y especialistas religiosos. También puede ser objeto de diferentes comprensiones e incomprensiones como cuando un grupo interpreta al otro de acuerdo a su discurso específico. Así pues hay un cambio de descripción positivista de las características y funciones del peregrinaje a la investigación de cómo se construye la práctica del peregrinaje a través de representaciones conflictivas de diferentes sectores. La noción más importante del peregrinaje es la de lugar sagrado, un centro aparte del mundo profano donde interseccionan cielo y tierra, donde se manifiesta lo divino a los humanos, o donde los humanos se acercan a lo divino. Pero hay muchos centros y profundas diferencias en 49 Uno de los primeros análisis de este ritual proviene del texto clásico de Durkheim Las formas elementales de la vida religiosa (1912) en su análisis de los grandes festivales religiosos periódicos como unificadores sociales y regeneraciones morales. La actividad ritual ha sido crucial a la hora de unir comunidades locales diversas y estratos sociales en colectividades mayores, proporcionando a los participantes una identidad más inclusiva (a nivel regional, tribal, nacional). A esta teoría funcionalista y positivista se ha opuesto una visión marxista del problema indicando cómo los peregrinajes legitiman desigualdades o sacralizan relaciones patrón-cliente. Un planteamiento alternativo es el propuesto por V.Turner & E. Turner (1978) y E. Turner 1987 quienes plantean que el peregrinaje es un fenómeno liminal anti-estructural que trata de minar la estructura y tiende hacia la communitas, un estado de asociación igualitaria. Por supuesto no siempre se logra este ideal y la estructura vuelve a surgir en la práctica. Este modelo ha tenido bastantes críticas que sostienen que entre los peregrinos frecuentemente se produce el mantenimiento y refuerzo de las fronteras sociales y distinciones, y no su disolución. Aunque se aprecian elementos de communitas, no se puede hacer una asociación de peregrinaje y anti-estructura, ni considerar que es un fenómeno homogéneo. Véase a José Luis García (et al.) 1991 para una discusión de las teorías sobre ritual. 81 La procesión va por dentro: Semana Santa y ciudad la conceptualización de los lugares sagrados. Hay centros que se enfocan en el lugar como espacio y centros enfocados en la persona o divinidad mítica (La Meca o Santiago), aunque también un centro enfocado en una persona, un santo vivo, por ejemplo, que puede convertirse a su muerte en un centro espacial. Y también se puede centrar en un texto sagrado (Jerusalén y la vida de Cristo) o como en el caso de las procesiones abulenses, un suceso central religioso en el tiempo de la Semana Santa, un tiempo sagrado, en la llamada Ciudad de los Santos. El centro sagrado pues puede asumir formas diferentes, formas y variedades cronotópicas, y hay que estudiar las peculiaridades de su construcción. Aparentemente la noción de centro sagrado parecería que surge internamente y ejerce un magnetismo devocional sobre los peregrinos. Pero no es del todo así: el centro proporciona un espacio ritual para la expresión de una diversidad de significados que traen e imponen los peregrinos al lugar. Hay diferentes percepciones del propio lugar dependiendo de sus posiciones, incluso en una ciudad. El viaje trae a los marginales al centro de la comunidad en su camino hacia lo sagrado. Esta facilidad de acomodar diversos significados y prácticas le da precisamente su carácter universal, por su capacidad de absorber y reflejar la multiplicidad de discursos religiosos. El universalismo no se constituye por la unificación de los discursos sino por la capacidad de un culto de responder a una pluralidad. El peregrinaje estimula transacciones religiosas y económicas en un sistema más amplio de intercambio, son bazares culturales, interculturales, de negocios, difunden y redifunden ideas y prácticas, contribuyen a la difusión de heterodoxia y disidencia. Aunque los peregrinos consideran que trascienden la comunidad imaginada de su inmediata localidad o grupo, la peregrinación crea nuevas fronteras y distinciones. En su esperanza de crear nuevos horizontes o reafirmar el contacto con el centro espiritual se abandona el hogar, se encuentra a otros y se vuelve con un sentido intenso de diferencia y similaridad. En todas las tradiciones religiosas el peregrinaje es algo complejo y a muchos niveles. Puede subvertir las ortodoxia local pero también unir 82 María Cátedra las tradiciones locales y regionales a otras más universales, unir prácticas universales con la imaginación religiosa. En el próximo capítulo voy a tratar sobre otro peregrinaje que ya no se produce dentro de la ciudad sino entre la ciudad y su tierra. 83 Es tan antigua esta Santa Imagen, y la mucha devoción que con ella se tiene, que no ay memoria de su principio… es de largo de vara y quarta, rostro alegre, y morena, con el niño Iesús en una mano, de gradissima veneración, y devoción, por cuya intercessión obra el Señor grandes milagros, y assí es frecuentada de muchas gentes de la Ciudad de Ávila, y de toda su tierra, particularmente el día de San Marcos, que con grandes limosnas acuden a pedir remedio en sus necessidades. Y en las más urgentes como son pestilencias, faltas de agua, se han visto encomendándose traer a esta Santísima Imagen, traerla con prucisión general a la Ciudad, y ponerla en una Perrochia, teniéndola sus novenas, socorriéndoles en las necessidades. Por lo qual se le hazen ricas ofrendas. Y assí está adornada de muchos vestidos, joyas, y preseas, de mucho valor, muy bien hornamentada, con vassos para el culto divino. Su templo de tres nabes, la capilla mayor cerrada con una hermosa reja, dorada. Y siete lámparas de plata, de a quinientos y a ochocientos ducados… una muy hermosa casa… para peregrinos… y sus santeros en otra casa… Su sitio es muy ameno, con arboledas, y fuentes. ARIZ 1978 [1607] 85-86 En este capítulo voy a referirme a una imagen abulense, la Virgen de Sonsoles50. Mucho menos conocida que santa Teresa a nivel nacional 50 Una primera versión de este ensayo fue presentado en la AMA de Madrid en 1989 en el coloquio internacional Aniversarios y Conmemoraciones. Una versión más elaborada (y algo más breve) fue publicada en 2001. Una nueva y aún más reducida versión ha sido publicada en inglés (2008). 3. La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles 84 María Cátedra –murallas afuera– es, sin embargo, la invocación por excelencia murallas adentro. Es la patrona, defensora y abogada de la tierra de Ávila, protectora de la ciudad y patrona del Valle Amblés. Pese a su importancia en la ciudad ésta es una Virgen campesina, o mejor, el lazo que une la tierra y Ávila, el campo y la ciudad, el pasado y el presente. El santuario de Sonsoles se encuentra a unos 5 kms al sudeste de la ciudad, en un montecillo que se llama significativamente Serranillos, un nombre con fuertes resonancias campesinas, frente al Valle Amblés y rodeado de álamos y olmos. En este valle han vivido los agricultores yganaderos que surtían a la ciudad con sus productos. A la imagen se la ha llamado también la Divina Serrana y se la considera la imagen por excelencia de los labradores, la patrona de la serranía. A través de esta imagen quedan pues, unidos, la ciudad, el valle y la sierra. I. un Poco de hIstorIa En el librito Historia de Nª Sª de Sonsoles que en 1930 edita el patronato y firma su presidente, el presbítero Vicente López González51 hay noticias sobre su origen –o, como dice el texto– «portentosa invención de la santa imagen». La imagen se asocia con los momentos importantes de la historia de la ciudad según distintos autores. En primer lugar se la supone traída por un discípulo de los apóstoles, san Segundo, primer obispo de Ávila en el siglo I, aunque también se la relaciona con la reconquista de la ciudad a los moros. El pequeño promontorio en el que 51 El libro es una edición de 1930 que recoge diversa información histórica y los milagros que se empiezan a relatar en el siglo xvii. Está prácticamente copiado del manuscrito de Fernández Valencia que se conserva en el Santuario y que he consultado. Aunque el librito tiene varias ediciones que afirman estar «corregidas y aumentadas» siguen básicamente el modelo de los años 30. La última edición que conozco, de 1990, incluye un apéndice fotográfico y una nueva introducción pero conserva el texto original. Este tipo de publicaciones, muy frecuentes en torno a la guerra civil, que los santuarios siguen vendiendo en la actualidad, ha sido poco apreciado por algunos estudiosos del tema que consideran que la «historia» que reflejan es una mera apología de devotos, sin ningún sentido crítico. Sin embargo en ocasiones éstas son pequeñas monografías que recogen aspectos significativos de las tradiciones locales y donde hoy el antropólogo, aplicando la lupa antropológica, puede realizar una lectura del pasado. 85 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles está construido el santuario (antes quizá torre o castillo e iglesia) debió tener importancia en la reconquista por su situación estratégica, ya que era la antesala de la ciudad en el camino de Toledo a Ávila. La versión culta de la leyenda considera que el nombre pudo ser debido al paso por este lugar de la comitiva que trasladaba el cuerpo de san Zoilo desde Córdoba a Carrión en el año 1080. Según una historia más popular, la imagen se aparece a unos pastorcillos de ovejas y tal resplandor rodea la imagen de la Virgen y el Niño que exclaman «¡Son soles!» y de ahí su nombre. Así me indican dos hombres de la ciudad uniendo ambas tradiciones vagamente: Vamos a Sonsoles: esa (imagen) pequeña que hay ahí, que vemos ahí, hablamos de la (imagen) de la sacristía, esa fue la que se apareció a los pastores y por eso se llama Sonsoles; sabes que se apareció en forma de soles, entonces los pastores: «¡son soles, son soles!», y por eso viene el nombre de Sonsoles, de sol. Eso cuando se apareció a los pastores, que dicen que primitivamente eso se llamaba san Zoilo, que era un ermitaño pequeño… entonces es por eso, es porque se apareció en forma de soles a los pastores, ¿eh? y entonces junto al ermitaño, se apareció y por eso en la misma ermita de san Zoilo, ya fue la primera vez que la mandaron a la ermita, la primera vez. Ahí es donde dicen que cierto día tomando maitines un monaguillo vio relucir dos soles y dijo: «son soles» y de ahí Sonsoles, otro dice que fueron las tropas que traían el cuerpo de san Gil que desde Córdoba a no sé qué otro sitio, se la encontró ahí. Hay dos versiones una fue el pastor y otra fue las tropas que conducieron el cuerpo de san Gil desde Córdoba a no me acuerdo cómo se llama este pueblo, le trasladaron desde allí a Córdoba; después ya descubrieron la otra versión que fue el pastorcito, un monaguillo que estaba tocando maitines y dijo: «soles, soles». La primera historia extensa de la Virgen aparece en manuscrito en 1686 elaborada por un clérigo, Fernández Valencia, quien escribe varias historias sacras de la ciudad. La imagen primitiva, según este autor, es una talla sentada de cinco cuartas. Sin embargo la imagen principal (llamada 86 María Cátedra la Virgen Grande) que se venera en el santuario es de finales del siglo xii o principios del xiii, tiene ese tamaño pero no está sentada sino de pie52. En realidad se desconoce el origen del santuario. Según Rodríguez Almeida (1981: 75) el nombre de Sonsoles pudo venir de Fons Solis, la fuente del sol. El nombre se derivaría de la fuente del santuario de la que mana agua de excelente calidad y pudo tener un origen romano. El culto cristiano de «origen cronológicamente incierto» podría remontarse, según este autor, a época pagana. Pero es en un documento de 130353 donde aparece el nombre de Sant çoles –y no en otra relación anterior de 1250–. El templo se reconstruye en 1480 aunque se utilizan sillares de una construcción anterior. La primitiva ermita está casi derruida en 148054. El 3 de mayo de ese año, el herrador Andrés Díaz, de la ciudad de Ávila, se dirige al obispado solicitando permiso para restaurarla junto con otras personas y manifestando tener permiso del cura de San Pedro de Linares en cuya jurisdicción estaba la ermita. Consiguen 50000 maravedíes de limosnas en la ciudad y los pueblos de alrededor, y los propios cofrades levantan las paredes laterales de la iglesia. Luego se construirá la bóveda de la capilla mayor, 52 El tema se complica porque en el santuario hay una segunda imagen que sí está sentada pero es mucho más pequeña –la llamada Virgen Chica–. Un autor recientemente ha indicado que pudo haber una imagen anterior a la Virgen Grande, que ésta aparece en la ermita escondida para protegerla de profanaciones de los árabes y que la imagen pequeña pudo ser la Virgen de las Aguas (de una ermita propiedad del santuario) o incluso la primitiva imagen a la que alude Fernández Valencia. Este dato sin embargo se contradice con lo indicado antes sobre el tamaño (Heras 1998: 18 y 56). Obviamente esta interpretación de la historia es pura especulación y alude a un tema comodín en la aparición de imágenes de la península del que se hace eco el autor, quien se basa en gran medida en la Historia publicada en 1930. Félix de las Heras, es rector del santuario y ha escrito un pequeño y pío volumen, editado por el santuario, para la edificación de hermanos y peregrinos. Para una más amplia información de apariciones véase la obra de William Christian y especialmente sus libros de 1990 y 1991. 53 Concretamente en el Becerro de Visitaciones de Casas y Heredades de la catedral (A.H.N. Sec. Clero. Códice 484 b. Tomo estos datos de Belmonte (1986: 122). 54 Libro de la Administración de la hermandad con la historia de la invención y desarrollo de la ermita desde sus comienzos 1578-1622 Fol. 1 v. según aparece en Heras (1998: 20 y 24). Nótese que la historia del herrero aparece escrita casi un siglo después de producirse. Véase también el folleto del patronato, Decretos para una sentencia, p. 26. 87 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles el campanario, la fuente, la casa del santero, el retablo y una hospedería. Con el dinero sobrante compran casas junto a la parroquia de Santiago para albergar peregrinos y pasajeros pobres. Hacia 1500 se ha organizado la hermandad y se ha levantado la ermita. Tras la fundación de la hermandad en el año 1480 muy pronto se convierte en patronato, tiene su sede en Ávila ciudad y posteriormente van surgiendo, como las «ramas» de un árbol, las cofradías rurales: las del Valle Amblés, la de la Sierrecilla y la de la Colilla. Ya en el siglo xvii Fernández Valencia contrasta a esta imagen con una Virgen ciudadana, la de Soterraña, que es «regia y suntuosa, la de Sonsoles modesta y sencilla, la imagen de los labradores». Su fuerte naturaleza campesina se aprecia en una cuarta cofradía fundada en 1667 que lleva el nombre de San Marcos y cuyos treinta miembros debían ofrecer cada año el 25 de abril un toro a la Virgen –cosa que se hizo tan solo durante tres años– al tiempo que sebendecían los campos55. Las limosnas son tan abundantes que en 1500se levanta una hospedería y un hospital de peregrinos y pobres pasajeros. Este hospital en 1930 todavía funciona y mantiene 5 camas socorriendo por tres días y una peseta a todo el que lo solicite y tenga sus papeles en regla. Desde 1880 también funciona una escuela para las clases populares. Pero pese a sus orígenes modestos, pronto comienza a inscribir en sus listas a la nobleza, fuerzas vivas y autoridades convirtiéndose en un patronato elitista, puesto que en 1625 se limita a 50 el número de patronos56. Todavía hoy existe la conciencia de que sigue siéndolo frente a otros cultos más populares de la ciudad, como la Virgen de las Vacas. Una buena manera de acceder al significado de la hermandad en sus primeras andaduras es a través de sus ordenanzas, las reglas que los hermanos se daban a sí mismos. Las que voy a analizar, del año 1526, no son 55 Aunque no siempre pudieron colaborar, como indica Sabe Andreu (2000: 121) para 1668 en que por la «calamidad de los tiempos» no pueden reunir la limosna que suelen dar los labradores y piden se le rebaje la cantidad. 56 Sabe Andreu (2000: 109) indica que significativamente muchos autores han exagerado la aportación de una noble abulense, María Dávila, en la construcción de la ermita, cuando en realidad su ayuda fue muy escasa. 88 María Cátedra las primeras, ya que se alude en varios títulos a otras anteriores (un «antiguo libro de las hordenanças») pero son interesantes porque llevan la misma fecha que la Bula concedida por el papa Clemente VII a la hermandad. El refrendo exterior duplica pues la reelaboración interior. Las ordenanzas comienzan indicando los propósitos de la hermandad: «Algunos omes de la noble çibdat de Ávila, aviendo voluntad de servir a Dios e a la gloriosa señora Santa María, su madre, e acatando que cada uno dellos no los podría servir por si tan conplidamente en alegría como en ayuntándose en alguna hermandat» (p. 10, Introd.). Pero sus reglas van más allá del servicio religioso; es un modo de vida: «conviene que los que en ella son o fueren, fagan entre si hordenanças e pongan regla por do se rijan, porque sepan cómo an de bevir» (p. 11). Estas asociaciones surgen por iniciativa de los cofrades y hermanos y especifican derechos y deberes. Básicamente las ordenanzas contienen una serie de prescripciones y prohibiciones, con penas de multas muy específicas para el que las incumpla57. Tanto para la entrada en la hermandad como para la salida se precisa de una cuota o penalización en metálico y cera. Entre los derechos está el poder trasmitir a los hijos la pertenencia a la hermandad. Las ordenanzas se publican y leen en alguno de los tres cabildos anuales. Allí se eligen los cargos directivos (patronos y tomados) durante dos años. Las ordenanzas son redactadas por los propios hermanos y patronos, gente del pueblo con escasa preparación formal, que recogen sus inquietudes y necesidades58. Es un tribunal para dirimir las disputas de los hermanos, propone reglas de comportamiento 57 He manejado una copia de las ordenanzas que lleva fecha de 1526. El texto se corresponde con la transcrita y publicada por Sobrino (1988: 177-228) quien la considera de fecha posterior a 1516, probablemente por faltar la primera página del manuscrito del santuario, ya que en la copia que he manejado aparece claramente título y fecha (Libro de las Ordenanças de la cofradía de Nuestra Señora de S. Soles llamada de la Buena muerte, hechas y confirmadas con Bula Apostólica, Año del Señor MDXXVI). Sabe Andreu (2000: 111) considera que llevan fecha de «hacia 1530». Debo la gentileza del envío de esta copia de las ordenanzas a José Belmonte. 58 Sobre el funcionamiento y características de algunas cofradías de Ávila y su tierra, véase la introducción de Sobrino (1988) y también su trascripción de documentos sobre antiguas hermandades y cofradías. Varias de las prescripciones de Sonsoles aparecen en otras ordenanzas, como los estatutos del cabildo de San Benito –una agrupación de clérigos– de c. 1298. 89 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles y es manual de buenas maneras. Por ejemplo uno no debe pujar por un objeto que esté comprando otro cofrade, no debe llevar armas al recinto del santuario, no puede descubrir secretos de otro cofrade, ni injuriarle. Una de las penas ante un insulto a la hermandad «con palabras feas» es atar al injuriador a un poste dentro de la iglesia mientras los oficiales van a su casa y se cobran en especie la multa consignada (título 64). He aquí la deliciosa relación de insultos castigados por las ordenanzas: Otrosí qualquier cofrade o cofrada desta nuestra hermandat que denostare a otro su cofrade o cofrada destos denuestos que se siguen o de qualquier dellos: traydor y traydora, falso o falsa, alevoso o alevosa, puto o fijo de puta, o cornudo o fijo de cornuda, o fodido o fijo de fodido, o suzio o fijo suzio, o suzia o fija de suzia, o diablo o fijo del diablo, otros denuestos e palabras injuriosas, feas e vedadas... (t. 19) Uno de los motivos principales de las ordenanzas se refiere a la situación de enfermedad y especialmente a la muerte de los cofrades a los que se les debe proporcionar oraciones, compañía, asistencia al entierro y cabos de año. En el título 48 se dice: «Porque principalmente para esto fueron fundadas las hermandades, para enterrar los defunctos e honrralos, e para ganar las obras de misericordia». Este es un motivo fundamental a lo largo de los títulos y la ausencia, una causa frecuente de sanciones y apercibimiento de multas. Incluso deben pagar «escusas» los hermanos que vivan en las aldeas lejanas (t. 55). No faltan penas para los clérigos y capellanes que no asistan a los oficios, se ausenten en las fiestas de la hermandad o no celebren misas con la solemnidad que se requiere. Pero tras la muerte está la vida. Un importante capítulo lo constituye la comida de la hermandad, o mejor las comidas, ya que hay distintas libaciones: todos los cofrades e cofradas seamos tenudos e obligados de venir a las vísperas de Santa María de agosto e estar todos dentro de la yglesia fasta que se acaben las vísperas, e después váyanse todos los cofrades a la casa donde acostunbran a comer e fazer su fiesta e asiéntanse en sus lugares acostunbrados e después denles fructa e vino e luego echen el almoneda de la ternera o terneras; e otro día si- 96 María Cátedra El año en que se datan las ordenanzas, 1526, coincide con la promulgación de la bula de Clemente VII, un importante documento en la vida de la hermandad. Esta bula ha sido llamada «protectora», defensora de los derechos de la hermandad. No es un título gratuito; el éxito que ha tenido la aventura del herrador abulense en muy pocos años es codiciado por diversas instancias eclesiásticas. El primer enfrentamiento sucede muy pronto, en 1485, al ser arrancados a los pocos días los álamos plantados en la pradera frente a la ermita que se pretendía pudiera ser utilizada por los peregrinos. Se vuelven a plantar y vuelven a ser arrancados. El capellán del monasterio de Santa Escolástica, instigador del atentado, reclama ese terreno al santuario. Se celebra un juicio y finalmente se falla a favor de la hermandad62. El éxito de la hermandad también provoca que el párroco de San Pedro de Linares reclame derechos parroquiales sobre la ermita que el provisor eclesiástico le concede en 1523, por el que la hermandad debe abonarle anualmente un ducado de oro. Ante este hecho los patronos solicitan al papa mayor autonomía para poder llevar a cabo sus obras y misericordias. El 22 de mayo de 1526 Clemente VII otorga una bula que un año después ratifica la posesión de la ermita a la hermandad. Debe haber temores de anexiones por parte de la autoridad civil o eclesiástica puesto que para anejar el hospital a la hermandad se utiliza la frase «para que no se entremetan a tomarla frailes, ni monjas, ni clérigos (…) ni por cédula de príncipe ni emperador (…) so pena de excomunión…»63. La bula regula el gobierno de la cofradía con dos patronos y dos tomados, y concede indulgencias y a mediados del siglo xviii que solo se cuentan 76 ingresos. La composición de los hermanos muestra al principio un fuerte ingrediente del estado llano que irá poco a poco cambiando; en 1579 no hay ningún noble mientras que en el siglo xviii lo son un 47% de los hermanos (Sabe 2000: 115). 62 La hermandad muestra desde temprano un espíritu combativo que ha continuado hasta la actualidad. Uno de los patrones de la hermandad en 1512 será el, por un tiempo, comunero Francisco Pajares, regidor y protector de la familia de santa Teresa. 63 La cita es de Sabe (p. 110) y proviene del Libro de Cuentas de Sonsoles 1578-1623, fol.6. 97 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles perdones. El proceso sin embargo le costará a los patronos la cantidad de 250 ducados de oro. La hermandad seguirá haciendo mejoras y reformas en el recinto. En 1562 solicita a la ciudad la anexión de un humilladero o pequeña ermita dedicada a Nuestra Señora de las Aguas, cerca de Santo Tomás. En 1680 se anexiona también la ermita de los Remedios que estaba muy deteriorada y que los hermanos reconstruyen. En los años siguientes se preocupan de mantener sus derechos sobre ambas ermitas, derechos quizá amenazados, ya que en 1753 el prior del convento de Santo Tomás se dirige al obispo invocando el derecho que tiene desde muchos años a hacer procesión a la ermita de las Aguas, un derecho que el capellán de Sonsoles pretende arrogarse defendiendo los derechos de la hermandad. El provisor da la razón al prior del convento. Sin embargo, en un requerimiento posterior64 se acepta la propuesta del capellán. Similares problemas de jurisdicción parecen tener con la otra ermita, la de los Remedios frente al convento de Sancti Spiritus. Tras estas tensiones se encuentra el hecho de que la cofradía sea la más rica de Ávila. Si bien en sus orígenes recibe abundantes limosnas, pero cuenta con pocas rentas, este panorama cambia en los siglos siguientes en que las rentas de que dispone le permiten mantenerla sin precisar de cuotas obligatorias. Especialmente a mediados del siglo xviii cuenta con enormes ingresos que invierte en nuevas propiedades y en obras y reformas de los recintos del santuario65. La guerra de la Independencia tendrá consecuencias muy negativas para el santuario. Anteriormente en 1801 el santuario se convierte en almacén de pólvora. La imagen de la Virgen es llevada al convento de Sancti Spiritus, pero la reclama el párroco de San Pedro de Linares para el convento de Santo Tomás. El obispo, tras consultar a los patronos, les da la razón a estos. En 1809 tiene que deshacerse de sus andas y lám64 La noticia del pleito aparece en Heras 1998: 53-4. Sin embargo debe haber confusión de fechas. El requerimiento, aunque está fechado en 29 de marzo de 1763, en la firma aparece 1753. Esta misma fecha da Heras para la reclamación del prior. 65 Sabe Andreu 2000: 126 y ss. 98 María Cátedra paras de plata66. Además el recinto del santuario y la ermita misma son confiscados por los franceses que reconvierten el santuario en establo de bueyes. Este estado lamentable termina al repetirse la historia de cuatro siglos antes. En 1812 un vecino de la ciudad solicita permiso para recaudar limosnas que permitan recuperar el santuario, lo cual se consigue dos años después, fecha en que la hermandad vuelve a reorganizarse y se traslada la Virgen asu santuario. Se pide al obispo bendiga la ermita por haber sido profanada por la tropa enemiga. El retablo mayor había sido quemado y los laterales trasladados a algunos pueblos cercanos; estos últimos son devueltos con la recuperación del santuario. A partir de este momento, y a lo largo del siglo, se construye un nuevo retablo, se hace una nueva corona a la imagen y los dos murales de la capilla mayor. En 1904 la cofradía de la Sierrecilla ofrece unas andas que más tarde se sustituirán por otras en 1955. En 1934 se corona canónicamente a la Virgen. Pero nuevamente durante la guerra civil el alto de Sonsoles albergará un polvorín. En 1956 se declara Santuario Diocesano a Sonsoles. Los enfrentamientos no cesarán; en la década de 1980 se produce nuevamente una de las mayores crisis del santuario a raíz de un litigio entre el obispo de la ciudad y el patronato. A ello me referiré más adelante. La rapidez en la reconstrucción del santuario en 1480 y su popularidad se considera es debida a la realización de diversos milagros de la Virgen, según recoge el librito Historia de Nª Sª de Sonsoles67. Los milagros reflejan los míticos orígenes de la ciudad, la reconquista y la participación de muchos abulenses en afanes guerreros. El primer milagro es el de un caballero abulense, cautivo de los moros en Túnez, que se libra de sus cadenas y llega felizmente a la ciudad en 1396, con ayuda de la misa que su hermano sacerdote ofrece en el altar de la Virgen. Parece que las cadenas –los grillos– colgaron de la capilla, aunque hoy día no existen. Este milagro se parece mucho al tercero, en que el hidalgo cautivo lo es en Granada, reflejando el éxodo de los caballeros abulenses hacia el sur 66 Sobre el expolio de la plata de las iglesias abulenses véase Blázquez Chamorro 1988. 67 23 milagros que aparecen el en librito de López, 1930. 99 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles tras la reconquista; de este caso sí se conservan, al parecer, las cadenas, y un cuadro en la iglesia reproduce el episodio. También hay prueba del segundo milagro, tanto pictórica como material. Un caballero abulense, muy devoto de Sonsoles, caminando por tierras remotas de las Indias, se topó con un caimán que boca abierta amenazaba con tragarle. Al instante se encomendó a la Virgen de Sonsoles, prometiendo volver a visitarla, quien le dio ánimo para esperar al animal con un venablo en la mano que le quitó la vida. El caimán –hoy se le llama «el cocodrilo»– o «lagarto» –«de la Virgen de Sonsoles»– ha estado desde entonces colgado de la capilla. Un enorme cuadro a la izquierda del altar mayor recoge la escena del milagro. Ambas situaciones, la guerra y la conquista –de tierras más o menos lejanas– son mitos de origen de la ciudad. Andando los años la situación de peligro se produce en la Corte y Villa de Madrid cuando intentan robar a un caballero abulense (milagro 9º). Es el primer ejemplo de inseguridad ciudadana en la gran urbe. En los siguientes milagros los motivos se vuelven menos traumáticos y más cotidianos atendiendo a problemas de enfermedad y sequía; la sociedad abulense mientras tanto se consolida. El cuarto y quinto se dan por una peste en 1580 (el «catarrillo») y dos años más tarde por una pertinaz sequía que asola el campo abulense (un motivo que se repetirá a lo largo de los siglos). El milagro 7º en 1599 se debe también a una «rigurosa peste» que asola la nación y que se cobra, por ejemplo, 12000 víctimas en la vecina Segovia68. En estas situaciones se lleva la Virgen desde su rústica capilla a la ciudad. La ruta va dibujando los hitos y fronteras entre el campo y la ciudad: el puente de Sancti-Espiritu, la iglesia de San Juan, la catedral, Santo Tomé. Uno a uno desfilan cada día ante la imagen los estamentos importantes de la ciudad, por orden de preferencia: los de la parroquia de San Pedro, a la que se adscribe la Virgen, el cabildo de la catedral y el obispo, representantes de los conventos y órdenes religiosas, ayuntamiento, las cofradías, las señoras nobles, los artesanos («los oficiales del peine y carda»), los moriscos convertidos, los humildes, los forasteros y 68 Una cifra a todas luces imposible. Véase el artículo de Serafín de Tapia (1988) y las cifras que da para 1580. 100 María Cátedra comarcanos, etcétera. La Virgen pernocta en diferentes parroquias y toma simbólicamente la ciudad; finalmente, con los hospitales vacíos –porque todos están curados– se la acompaña hasta su ermita. En el milagro quinto la procesión de la Virgen termina con una pertinaz sequía al aparecer primero una nubecilla que se asoma por la Sierra de Villatoro y después una tromba de agua69. A duras penas y empapados los procesionarios llegan a la parroquia de San Pedro. Este milagro se ha repetido, con idéntico resultado durante siglos (en el milagro 8º en 1635 las lluvias alcanzan a la Mancha y a Toledo cuyo cabildo y corregidor felicitan a sus homónimos abulenses y envían limosnas para la imagen) y también, se dice, ocurre en la actualidad. Una coplilla indica así: Virgen de Sonsoles tú que tienes el poder quita el candado a las nubes para que empiece a llover. El milagro sexto tiene como motivo la situación opuesta que no es muy frecuente; la abundancia de lluvias en julio y agosto que hacen peligrar las cosechas por exceso. «Nunca llueve a gusto de todos»; la Virgen, pues, controla la naturaleza, aunque parece que trabaja más para traer la lluvia que para evitarla. Igualmente se trae la imagen a la ciudad para este fin y las distintas corporaciones y cabildos la visitan primero en la iglesia de San Pedro y luego en la catedral, realizándose sendos novenarios y abundantes ofrendas y limosnas en alhajas, cera y dinero. Ya en el siglo pasado aparece la noticia de algún escéptico que se vuelve creyente y se postra ante la imagen ante un chaparrón de cierta consideración. Hoy día alguna gente de izquierda opina que era cosa de los curas que leían los partes meteorológicos antes de organizar las rogativas. En la mayor parte de los milagros posteriores hay constancia pictórica en forma de exvotos y casi todos tienen que ver con la curación de enfer69 Las nubes vienen de Segovia y más frecuentemente de Villatoro, lo que hace decir a los de Ávila «Cuando Villatoro abre la bragueta, hay tormenta». 101 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles medades o con accidentes de los que los devotos se libran tras una invocación; incluso hay varias resurrecciones. Unos y otros son tanto ciudadanos como campesinos y en algunos casos (milagro 17º) provienen de otras provincias –la vecina Segovia concretamente–. Ávila no exporta paños pero exporta milagros. En la actualidad existe un cuarto enteramente lleno de ofrendas que cada cierto tiempo se van cambiando, especialmente trajes de novia (eso de casarse parece ser un grave accidente), de la mili, y fotografías de personas que se han curado o han salido ilesas de un accidente. Pero de la mayoría de las ocasiones por las que se la invoca hoy no hay pruebas; esta es la Virgen a la que acuden ante los exámenes los escolares y los opositores. Sin embargo estos milagros deben ser antiguos, ya que los estudiantes hacen una gran fiesta en Sonsoles en el mes de mayo de 1612 y ofrecen a la Virgen 104 velas de medía libra, aunque no se sabe si con la misma intención70. Un pequeño aeroplano –cuyo conductor se salva en un peligroso aterrizaje– cuelga de la iglesia, al igual que el lagarto, sugiriendo que milagros y exvotos se ponen al día. Los traslados de la imagen a la ciudad fueron objeto muy tempranamente de litigio entre quiénes debían portarla, que no eran los patronos ciertamente: o bien los oficiales de la carda o los labradores de la ciudad; gana la «industria» según sentencia en 1671. Hoy este traslado se realiza a petición de los hombres del campo en épocas de sequía, en este siglo en varias ocasiones, pero especialmente sonados en 1908 y 1929 en que siguen aguaceros. El ceremonial para esta ocasional celebración muestra, de una manera ritualizada, la interacción del campo y la ciudad y el papel de intermediaria que tiene la ciudad en los asuntos campesinos –nótese que son estos últimos los que solicitan que se traiga a la ciudad una imagen campesina–. Me voy a referir a un traslado de 1930, fecha que aparece en la Historia antes aludida. Esta solicitud formalmente la hacen los labradores a los cuatro patronos mayores; una vez concedida el secretario la pasa al ayuntamiento de la ciudad quien lo comunica a su vez al obispo y cabildo de la catedral que determinan día y hora del traslado. Asistirán los cuatro 70 Según indica Heras 1998: 45. 102 María Cátedra patronos mayores, otros cuatro con sus respectivas enseñas y dos más que recogen las limosnas de los fieles; los labradores pagan la misa de rogativa y la procesión del día del traslado. A las 12 de la mañana repican todas las campanas de la ciudad, pero todo el traslado se realiza acompañado de algún sonido de campanas: al salir la imagen del santuario suenan dos de la catedral, al llegar a la Cruz de los Llanos, otras dos, y cuando pasa por el puente de Sancti-Spiritu repican todas las de la ciudad. En la Toledana, al comienzo de las edificaciones, se incorporan la curia eclesiástica, los pendones y hermanos de todas las cofradías y patronatos de la ciudad. Junto a la puerta del Rastro de la muralla está esperando el cabildo de la catedral y el ayuntamiento con sus autoridades respectivas. Desde ahí hasta la catedral se cantan las letanías y otros cantos. En los nueve días de rogativa se celebra misa, novena y salve. Cada uno de los días corresponde a una de estas corporaciones presidir las funciones (y sigo datos de 1930): Cabildo catedral Clero parroquial Padres dominicos Padres carmelitas y patronato de santa Teresa de Jesús Padres franciscanos Padres paules Gremio de labradores de san Isidro Excelentísimo ayuntamiento Patronato de Nuestra Señora de Sonsoles La vuelta se realiza desde la catedral por la puerta del norte hasta el Mercado Grande, donde se despide el cabildo catedral, el clero y el ayuntamiento, y baja por Gracia, haciendo parada en los conventos a su paso hasta la Toledana. Aquí, a la salida de la ciudad, se despide la curia eclesiástica y el patronato. La acompañan hasta su santuario las cofradías del Valle Amblés y de la Sierrecilla. 103 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles II. teresa y sonsoles La Virgen de Sonsoles, patrona de Ávila y su tierra, muestra una particular competencia con la patrona de la ciudad, santa Teresa, «la Santa». En los comentarios de la gente esta pareja aparece con mucha frecuencia. Cuando se alude a cualquiera de las dos imágenes también se refieren a la otra71: Hay una forma de entender, desde luego lo de santa Teresa es algo muy... la Santa. Yo creo que la misma palabra… aquí nadie habla de santa Teresa, nadie dice santa Teresa, es que es la Santa o el monasterio, es el monasterio de la Santa; me parece que eso tiene su importancia. Fíjate yo creo que he oído hablar más de la Virgen de Sonsoles en aquella época que de san Juan de la Cruz. Sí, yo creo que sí, fíjate que santa Teresa es la patrona (de la ciudad) pero a pedirle cosas se va a la Virgen de Sonsoles, bueno, a Sonsoles hay una devoción tremenda, tremenda, y no se conoce fuera… La Santa aparece como una figura universal frente a Sonsoles que representa un culto local: Sí, claro, porque la de Sonsoles eso, es una Virgen especial. Está santa Teresa y Sonsoles que no sabemos cuál ... ¡hombre! como mundialmente es santa Teresa, por supuesto, como mundialmente, en el mundo, a Sonsoles no la conoce nadie, pero provincialmente en Ávila, Sonsoles. El abulense hace una distinción entre la santa, alguien típicamente abulense, como las murallas, que permite la identificación de los abulenses en el exterior, y la devoción a Sonsoles en el interior. La Virgen hunde sus raíces en la ciudad y las fuerzas vivas de Sonsoles son familias «enraizadas»: 71 Para distinguirla de otras santas, en adelante santa Teresa aparecerá en el texto como «la Santa». 104 María Cátedra Yo no creo que la Santa tenga menos importancia que Sonsoles; son dos temas distintos, aquí hay mucha devoción, pero es lo que te decía al hablar de la muralla, nacemos con la muralla y nacemos con la Santa y entonces yo creo que el Teresianismo le llevamos dentro, tampoco es que en Ávila los abulenses seamos muy expresivos, entre santa Teresa y Sonsoles... no me atrevo a decir a quién tenga la gente más devoción, pero está claro que hablar fuera de Ávila, todos estamos mucho más identificaos con la Santa que con la Virgen de Sonsoles… pero es un hecho claro que la gente tiene mucha devoción a Sonsoles aquí en Ávila. En Sonsoles, los rectores, es el abulense que decíamos un poco antes, el abulense antiguo, exactamente yo creo, es mi opinión, sobre todo de algunas familias que están más enraizadas, enraizadas, empeñadas en... pero yo creo que la asamblea, las bases, son más democráticos. La diferencia fundamental entre ambas radica en la naturaleza eminentemente humana de Teresa y la cuasi divina de Sonsoles. El nombre de la primera se emplea en Ávila con gran familiaridad en los más variados comercios (fábrica de harina, garaje, suministros eléctricos, dulces, etcétera). Quizá la Santa es más una abulense: Hombre, sí, la Santa es maravillosa, es una mujer extraordinaria, una maravilla pero... la Virgen es la Virgen. La Santa es una mujer maravillosa que nos sirve de ejemplo, pero no deja de ser una mujer, y la Virgen es la Virgen. Oye, yo creo que entre la Santa, por muy santa... La santa se opone pues a la Virgen porque es «Santa pero no Virgen», lo cual se toma de un modo literal –y frecuentemente en minúsculas «santa pero no virgen»–. Para algunas personas la santa fue un poco casquivana tanto antes de entrar en el convento como, incluso, después. Los santos también tienen sus debilidades humanas. Es precisamente en este contexto de comparación con la Virgen en donde se resalta la humanidad de la Santa del siglo xvi por ejemplo en relación a los múltiples novios que se supone tuvo –el más insólito el propio patrón de la ciudad, san Segundo, un santo que supuestamente vive en el siglo I –y el propio san Juan de la Cruz–. Le pregunto a un abulense mayor (X) delante de otros dos, si es devoto de la Santa: 105 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles X.- sí, hombre, es paisana mía, cómo no voy a ser. C.- yo le decía, X, que en Ávila le tenemos más devoción a la Virgen de Sonsoles. X.- sí, mayormente hay más devoción a la Virgen de Sonsoles… Bueno es que la Santa... dicen que la Santa fue santa pero no virgen, que andaba mucho con san Juan de la Cruz, estaban siempre andando por los caminos y dormían por los pajares y la gente ya dice: es santa pero no es virgen, bueno, eso es mucho hablar… eso la gente lo decían, que se iba fundando conventos, contaban eso, que fue santa, no virgen. Esta competencia entre ambas figuras es consciente entre la gente y ha llevado a que algunos se pregunten por qué se pone uno u otro nombre a las abulenses. Los dos nombres, Teresa y Sonsoles, son muy frecuentes en la ciudad. La paradoja es que ambos nombres se asocian a diferentes clases sociales; a la clase baja y a la alta respectivamente: Eso que ha dicho usted, a propósito de Sonsoles, yo solo cuento [que] en Ávila, las señoritas se llaman Sonsoles pero ninguna Teresa, es curioso. Esas pequeñas cosas indican muchísimo, y no lo es lo mismo ganarse la confianza de una persona de baja extracción social que de... Yo me refiero a nivel de la calle, claro que lo habrá, por supuesto y damas de Santa Teresa y esas cosas, pero me parece que lo leí en un libro a José Jiménez Lozano, que es un escritor de Ávila, pues ese en un librodecía eso, que utilizaba más la burguesía los nombres para Sonsoles, y es verdad, quizá las familias acomodadas utilizaban más poner Sonsoles y en el pueblo era más normal poner Teresa. Y es que no me acuerdo del dato porque lo estuvieron sacando en estadística en el ayuntamiento y no sé si había más Sonsoles o Teresa, pero era muy curioso, porque eran los dos nombres que más predominaban de mujer. Y sin embargo la Santa se la asocia a la autoridad civil y a la jerarquía eclesiástica, mientras que Sonsoles se asocia al hogar y la familia, al sentido popular. Quien habla es un militante de base de un partido de izquierdas: 112 María Cátedra milagros, pero además los fieles aluden con mucha frecuencia al conocido librito Historia de Nuestra Señora de Sonsoles que se expende en el santuario. De ahí, y del famoso cuarto de los exvotos, proviene la relación de milagros que así interpretan: ¡Ah! ¿no sabes la historia del lagarto?, ¿no sabes?… Sí, mira esto es muy fácil: esto era un caballero abulense, andaba allá por las Indias, sería un señor ricachón que tendría sus campos, digo yo vamos, eso ya es imaginario, entonces andaba por sus campos y se le apareció un cocodrilo, iba con su caballo, y entonces él veía la muerte encima y dice la historia que la fusta del caballo se convirtió en una espada, ¿eh? y le mató con la espada, y ofreció traérselo aquí, a la Virgen de Sonsoles, porque él se encomendó a la Virgen de Sonsoles, ¿eh? pero no fue en Ávila, fue en las Indias, allá en las Indias… Bueno, pero eso es así, ese cocodrilo está ahí, es un misterio, es un milagro de la Virgen, eso está ahí como milagro. Hay también un barco, otro milagro, y una avioneta también ahí, sí, la avioneta la han quitado ya porque eso era de cuando la guerra, esa la he quitado yo, la he quitado yo y la he puesto en otro sitio, está puesta donde los recuerdos, atrás, donde están las piernas de palo y todo eso. Y uno de un rayo, verdad? de una tormenta de un rayo, también lo leí. Ahí están los más importantes, te voy a explicar ahora mismo, está el del cocodrilo, el del barco, que está ahí pintado en el coro, otro señor que naufragaba, se ofreció a la Virgen, le tendió el manto y se salvó. Luego está también, que es muy importante, muy importarte, es también lo de las cadenas del cautivo de la morería, hay unas cadenas, esto es muy primitivo, había un cautivo español en la morería, en África, con los moros, estaba cautivo y se encomendó a la Virgen y rompió las cadenas y se escapó. Y ahí están las cadenas. Esos son los más importantes, los más primitivos que hay de todos: el del cocodrilo, el de las cadenas y el barco son los más primitivos; este, el de la avioneta es de la guerra pasada, luego está también el del molinero, un molinero que estaba moliendo, le engancharon las correas del molino y allí están todas las ropas ¡bueno!… se encomendó a la Virgen y medio todo mutilado pues, y allí está la ropa, es una ropa que está hecha un asco, pero allí está todavía la ropa. Otro está allí que se tragó un alfiler de esos de mariposa, le echó y allí está también en Sonsoles, se lo ofreció a la Virgen. Hay cosas de esas, hay muchos milagros… la habitación está llena, llena… 113 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles No solo se recuerdan los antiguos milagros sino los nuevos: Yo también creo en un milagro de ella, yo creo que el dejar de fumar fue por ella, porque yo siempre… «Virgen Santísima, a ver si yo pudiera un día dejar de fumar»… y lo conseguí. Digo yo si sería de ella porque vamos, ésta (su mujer) ya me conocía, era imposible … me costó mucho. Yo he estado fumando desde niño, yo tendría cuatro años cuando la primera chupada, iba al baile y las colillas que tiraban en el Mercado Grande, chupábamos la colilla, desde niño, he fumado piel de patata, he fumado, he fumado colillas, he fumado de todo, empedernido…Y un día dije yo: «Virgen Santísima, –le pedí yo–, ayúdame Virgen Santísima, y aquel día, aquel día fue un día interminable ¡ay que día!, el primer día, ¡ay que día!, yo no, ya digo a mí me costó mucho, ¡tuve un mes! que no sabía qué hacer ... Tres son las situaciones en que Sonsoles es especialmente invocada, que se corresponde con distintos tipos de población. Los niños y jóvenes acuden al santuario con sus colegios en mayo, época de preparación de exámenes, solicitando que la Virgen les «ilumine». Sus madres ruegan por el mismo motivo. El recuerdo de Sonsoles y los apuros de los exámenes llena los recuerdos de los adultos. Probablemente esta impronta temprana explique parte de la devoción. Pero además para los chavales ir a Sonsoles ha sido tradicionalmente toda una excursión: Cuando los exámenes a Sonsoles, ah sí, del todo, y dejaban libros allí después cuando habían aprobao, donde estaban los exvotos, pues estaba lleno de libros de los que suspendían y luego aprobaban. Luego, pues siempre ha tenido, tiene más importancia en la ciudad, porque, por ejemplo, en la época en que nosotros estudiábamos en los colegios –te hablo de la prepa y de toda esa serie de cosas– pues como no había sitios donde ir, todos los colegios, además había casi... se poníande acuerdo entre los directores, yo creo, para que cuando llegaba el mes demayo, pues era lo de la ofrenda de flores e ir a pasar un día a Sonsoles y, si te descuidas, pues era lo único que te dejaban hacer fuera de lo normal, ir a Sonsoles, y allí te podías evadir en aquello que era muy grande. Y como todos los chavales y año tras año has ido pasando por Sonsoles, pues 114 María Cátedra posiblemente tenga más raigambre, porque lo has vivido… con la cosa de que ¡vamos a Sonsoles!, en ese sentido, «¿Y cuándo os toca a vosotros?, ¡ah! pues mira a ver si coincidimos o tal». La visita a Sonsoles de los pequeños siempre se recuerda con cierto halo de misterio debido a los exvotos que colgaban del techo del santuario, –el barco, el aeroplano y fundamentalmente el cocodrilo–. Especialmente recordado este último que tan frecuentemente asustaba a los niños y a la vez los maravillaba. Los mayores utilizan hoy esta imaginería cuando quieren destacar un lugar lleno de cosas insólitas o raras, un batiburrillo («allí te encuentras el cocodrilo de la Virgen Sonsoles»). Antes de 1992 el cocodrilo estaba tan deteriorado que muchos abulenses lo consideraban de cartón; sin embargo en esa fecha se traslada el caimán restaurado a una urna. Pregunto si el cocodrilo es auténtico y mis informantes, devotos de Sonsoles, no están seguros: A. No, no, no; es de cartón… B. ¿Auténtico?, claro que sí… bueno de cartón o de lo que sea, está desechito (ríen). C. Pues yo creí que estaba disecao, tu F., ¿qué crees? Cuando era pequeña me daba un miedo horroroso. Yo me acuerdo de pequeña en mi casa subíamos todos los años, claro de aquello subiríamos en taxi, con todos los de la confitería, a comer un día todos allí, nos llevaban siempre. B. lo del cocodrilo asusta a los niños, yo he visto alguno llorar… Cuando uno es mayor se acude a Sonsoles fundamentalmente en situaciones de enfermedad de uno mismo o de los hijos. La Virgen en este caso es solícita como una madre. Al enfermo, que no puede acudir al santuario, se le coloca metafórica y literalmente bajo el manto de la Virgen: Como la de Sonsoles, tu sabes que tenía una manto que en un maletín pequeño se lo dejábamos a las personas que lo pedían… sí, la Virgen de Sonsoles tiene un manto bendecido y tal en un maletín, que antiguamente lo pedía un señor que estaba enfermo a ver si le curaba… En Sonsoles en la sacristía, eso dicen los que se han encomendado a ella y se han curao y entonces llevan cosas… 115 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles Estos importantes cometidos son muy valorados por la gente de la ciudad. El santuario es hoy muy visitado cuando viene el buen tiempo. El trayecto a pie a Sonsoles se ha convertido en una caminata que unos hacen por devoción –por ejemplo los que acuden a la Misa del Peregrino– y otros por hacer ejercicio. Humorísticamente hay quien llama a Sonsoles «la Virgen del Colesterol». Hoy para los vecinos de Ávila el culto a esta imagen campesina tiene cierto sentido deportivo pues, además de la devoción y el sacrificio, la asistencia a la misa de los domingos, concentra a muchos –especialmente hombres– que realizan el trayecto a pié y con calzado cómodo: Es por sacrificio, sí , sí, casi siempre, o muchos quizás no, muchos llegan a la puerta y no entran y se vuelven, también hay de todo, ¿eh?… pues porque tienen ganas de un paseo grande pero no les gustaba entrar a la ermita, pues se han vuelto y no ha entrado, también hay de esos, también hay de todo. Otros llegan aunque sea nada más que mojar la mano ahí en la fuente, beber un poquito de agua, entrar a ver a la Virgen y ya se van con agua de Sonsoles, hay de todo. Pero van muchos, muchos. Y andando mucha gente, por las mañanas... claro voy muchas veces, y pasan y... yo suelo llegar a mi trabajo alrededor de las nueve, ves un cordón de gente que va y vienen a Sonsoles, tienen que andar y esas cosas, pues llegan hasta el santuario, rezan a la Virgen y vuelven, eso igual que las hormigas. Para la gente del campo en cambio Sonsoles tiene una utilidad muy básica y práctica para sus necesidades agrícolas. La Virgen trae el agua si se la lleva a la ciudad y se le hace una novena: Suelen bajar para pedir el agua, bueno cuando la llevan a la catedral, ¡la gente..!, bueno, una cosa de miedo. Cuando hay sequía y lo piden los labradores. Lo piden al Patronato y... por una calamidad, por una sequía grande, y se pide permiso al Cabildo de la Catedral y entonces se la trae y se la entrega al cabildo durante la novena, que se hace un novenario y salen al Rastro, el cabildo, a recibirla. ¡Uy!, este año ha habido muchísimo problema [de agua] en Ávila… lo necesiten o no lo necesiten, cuando viene la Virgen de Sonsoles… –y 116 María Cátedra además normalmente antes de los nueve días, llueve ¿eh?, eso yo creo que es casi seguro ¿eh?, acaba la novena y acaba lloviendo–. Resulta una paradoja que cuando los labradores necesitan agua para sus campos traigan a una imagen campesina a la ciudad. Un agricultor (A) y su mujer (B) me explicaban la razón de esta práctica (yo soy M). Aparte del sacrificio que supone, a la Virgen se la traslada para que «vea» lo secos que están los campos: M: a mí lo que me llama la atención es que cuando ustedes necesitan agua no van a Sonsoles directamente, sino que cogen a la Virgen y la llevan a la ciudad… en la ciudad no necesitan tanto el agua… A. Mira, se va cantando y claro, como va por pleno campo, va viendo los campos ¿eh?, tiene importancia… B. tiene su explicación, porque va por el campo y se para y se va cantando…Claro, porque es el campo el que lo necesita… A. Sí, y en acción de gracias hacemos también ese sacrificio de bajarla, que no es poco, hacer ese sacrificio de bajarla a la catedral, que se tarda tres horas en llegar, son tres horas que echamos hasta Ávila con ella. Para estos informantes campesinos la situación es parecida a la bendición de los campos, como aquí se indica: Antes... ya no se hace tampoco, se ha perdido me parece, San Miguel, el San Miguel de mayo se salía, el día del santo, a bendecir los panes… a la orilla del pueblo, de cada campo, el cura bendecía todos los panes, los campos, los trigos, los trigales, los trigales –eso se llama el pan, el trigo, el pan, sí, sí, y se hacía siempre… el pan de la tierra–. Si es que aquí hay costumbre, miras a una tierra que lleva buen trigo y: «¡vaya pan que lleva la tierra!», «¡que pan tiene esa tierra!». El traslado de la Virgen forma parte de un elaborado ritual. El trayecto sigue una ruta fija72. Las autoridades civiles y eclesiásticas se hacen cargo 72 «La Virgen cuando viene a Ávila sube por la Toledana para arriba, entra por el arco del Rastro… claro, entonces pasa por el Rastro sigue por el Mercado Chico a entrar por ahí por las puertas de la catedral. Y luego cuando sale, sale por la puerta del norte, da vuelta 117 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles de la imagen de un modo muy formal y a cambio de un presente en cera. La Virgen ocupa el mayor templo de Ávila, la catedral. Se la devuelve de la misma manera formal: Cuando viene la Virgen de Sonsoles la baja el patronato, la entregamos en la entrada del Rastro, la recibe el ayuntamiento, la corporación municipal bajo maza y el cabildo catedralicio que se hace cargo de la Virgen. Y entonces durante esos días el que tiene la obligación de hacerle culto es la catedral y el cabildo, los días que esté aquí, tres días un tríduo o una novena. Y a la salida la devuelve la Virgen en el Mercao Grande y a su vez el ayuntamiento se despide y nos da dos arrobas y media de cera, tiene que ir el ayuntamiento igual, bajo maza, que esta vez no ha ido, ha ido el cabildo, pero el cabildo no sabía nada, no le habían... y entonces nosotros hacemos una gestión con la cera, siempre que viene la Virgen de Sonsoles siempre se entrega cera. Y también por la cosa del agua, sí, a través del ayuntamiento se pide a la junta de Sonsoles, el ayuntamiento y cabildo hace la petición al patronato y el patronato lo concede o no lo concede. Y entonces se hace cargo de la entrada en el Rastro bajo notario, que el notario es el cabildo, y se hace cargo y se entrega la Virgen de Sonsoles y el patronato firma. Durante el tiempo que permanezca en la ciudad, en su «residencia» tiene permanentemente a su servicio al santero del santuario que solo la dejará para dormir: Y la llevamos también cuando no llueve, haciéndola rogativas, pidiendo a Dios que llueva… que hay sequía, lo piden los labradores: «Vamos a sacar la Virgen a ver si llueve y tal», entonces se lo concede el patronato y la Virgen se lleva hasta Ávila, hasta la catedral que es su residencia… Se la lleva a la catedral, al coro, al altar mayor, donde se pone siempre y allí luego el santero con ella, si es una novena… el santero está allí, si la por este otro arco de aquí, de la calle San Segundo, de la calle San Segundo abajo a la plaza de Santa Teresa, el Mercado Grande, allí se hace una parada, se despide la Virgen de Ávila y sigue para abajo, a coger otra vez la Toledana, a coger la carretera para irse a la ermita. En un camión se la lleva las andas que tiene para... una especie de ruedas que tiene, un carruaje que tiene ...». 118 María Cátedra Virgen está dieciocho días, está allí con ella, siempre, vamos, por la noche se cierra y se acabó, sí, pero si no, está allí siempre… Entonces está allí, si alguno quiere, lleva también las velas, si alguno quiere poner velas por la Virgen, él las pone. El lenguaje que se emplea cuando las imágenes se trasladan a la ciudad es muy humano. La Virgen «duerme» en una iglesia, «está a la hora de la comida» en otra, «saluda» a otras imágenes y tiene o no «preferencia» como en este caso. Este año mariano la han traído ahora, el año pasado, sí, sí, la bajan a hombros. La llevamos nosotros, todos. Mira el caso este, la última vez que la bajamos, casi la bajamos solos, porque siempre va todo el pueblo en masa, pero esta vez… cuando se va con la Virgen de Sonsoles, ella tiene preferencia en la catedral y tiene su trono en el altar mayor, ahí la ponemos... Bajamos hasta el puente de Santi Espíritu, el primer relevo me lo hicieron en el puente Santi Espíritu a mí… Una de las facetas más humanas es el cuidado por sus vestidos. En cualquier fiesta, o cuando sale fuera la Virgen debe ir «bien vestida» y «guapa». Repetidamente se me ha indicado que el declinar del culto a la Virgen de la Soterraña es precisamente por descubrir y reparar la imagen de madera y dejar de vestirla como se hacía antes. Las de Sonsoles (las dos imágenes, la Chica y la Grande) tienen un elegante vestuario y un selecto grupo de camareras a su servicio. Habla un matrimonio y la hermana del marido: A. Y a la Virgen se la sigue vistiendo de morao, toda la cuaresma, tal como antes que todas las Vírgenes estaban vestidas de morao... vestidos tiene porque últimamente le han regalao muchos [?] le regalan a la grande, a la grande. Algunos años han regalao a la pequeña, pero por regla general a la grande. [?] Bueno lo de la grande yo tampoco lo he entendido (ríe), la que sacan en procesión siempre es la grande, la pequeña nunca. Y luego, para todas estas fiestas se la cambia el traje. Hay trajes ya interminables. Para la fiesta del Patronato tiene su traje que se le pone siempre… el Patronato el rojo, el de la reina, ¿no?, el que regaló Isabel II, es rojo de 119 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles terciopelo, es el más bonito que tiene, todo bordao en oro. Y alguna vez que alguien le ha regalao un traje y se ha cambiao, la gente no le gusta, siempre dicen que está más fea la Virgen, la verdad es que el mejor traje es el otro. Luego tiene otro verde de terciopelo, también muy antiguo, que ese se le suele poner para una fiesta, en octubre; se la cambia el sábado y se la tiene esa semana y luego el sábado siguiente se la vuelve a cambiar, pues eso últimamente la han regalado varios y ya se la va poniendo lo que la van regalando... Y la pequeñita también se la cambia, también… hay algunos trajes que los tiene iguales; el rojo lo tiene igual, el verde igual, el morao ahora también se la pone de morao; sí, a las dos, las vestimos a las dos. Somos cinco, cinco somos las que las vestimos ahora, tenemos dos que están medio cojas las pobres. Por ejemplo, si hay que vestir a la pequeña, dos visten a la pequeña y dos a la grande, y otra va alcanzando las cosas y luego ese señor (su marido) va poniendo las faltas, porque la vestía con su madre toda la vida y su abuela la vistió, la vistió su abuela, luego su madre, y luego tenía que haber pasado a esta señora, pero como vive en Madrid, creo que se lo perdió (todos ríen). Yo, al día siguiente de casarme empecé a vestir a la Virgen de Sonsoles, allí donde me llevaron. B. Yo lo hubiera hecho con mucho gusto, pero como estaba en Madrid ya no podía, que cuando era pequeña también... A. Es una Virgen muy vestida, la verdad es que la vestimos mucho, el l5 de agosto también, el día de la Virgen, es la coronación, que se la coronó. Pues el martes la vamos a poner de mora [¿de mora?] no, de morao (reímos). C. aunque es un poco moreneta también… En ocasiones una misma familia se repartía un grupo de imágenes, como la de esta informante, tres hermanas que se encargan de vestir a tres imágenes: Bueno, en mi casa ha habido de todo, porque en casa era mamá la que vestía a la Virgen de Sonsoles, tía María toda la vida vestía a la Santa, y a la Virgen de Sonsoles también… a la Santa no se la viste más que para las fiestas de octubre, el manto ese que la ponen y X. a la Virgen de la Soterraña, ahí en San Vicente, bajando a la cripta, –esa ya se ha perdido, pero había mucha devoción a la Virgen de la Soterraña–. Así es que eran tres hermanas que vestían a las tres, pero en conjunto, cuando había que vestir a la Virgen de Sonsoles, se venían casi siempre las tres, porque no 120 María Cátedra coincidía el día –tía María ayudaba muchísimo, era del patronato– Soterraña era una Virgen muy de las señoras antiguas, pero ahora... bueno, ahora ya no se la puede vestir porque l’han pintao, l’han puesto como si fuera antigua... una talla; era talla, pero a pesar de que era talla, la vestían, estaba estropeada y ahora l’han restaurao… se le hace una novena todos los años, ahora, devoción como la de Sonsoles, yo creo que no, ahora que a la novena también iba mucha gente. Iv. rIvalIdades dIvInas Algunas creencias relacionadas con la imagen de Sonsoles expresan la rivalidad por territorios y competencias divinas. Antes he indicado la existencia de dos imágenes de la Virgen de Sonsoles en el santuario, la Grande y la Chica. La primera es la imagen principal, la que está en el altar mayory la que se saca en procesión. La más pequeña, llamada la Chica, está semi-oculta. Para poder observar esta pequeña talla, que está colocada sobre un pequeño altar y tras una mampara en la sacristía, hay que mirar por una pequeña ventana de cristal. El hecho de que haya dos imágenes, una pública y otra en cierto modo privada, una en el altar mayor y otra en lo más recóndito de la sacristía, se corresponde con un comportamiento muy distinto. La Grande es la imagen que sale en procesión y la que va a la ciudad en las rogativas; parece ser que la pequeña imagen no se la puede mover con tanta facilidad de la ermita. Según me han asegurado gente de todo tipo y condición, la Chica no quiere entrar en la ciudad y pese a su pequeño tamaño, se hace tan pesada que no hay quien pueda traspasar con ella los límites de Ávila. La gente asegura que si se la traslada en un carro, el carro se rompe, y si la lleva la gente justo en el cruce con el puente del Sancti-Spiritu, la entrada simbólica de la ciudad, su enorme peso impide el movimiento a los porteadores. La Virgen, pues, al llegar al territorio de la ciudad, no quiere entrar en ella. Lo que yo he oído decir de la Virgen de Sonsoles es que la Virgen chiquitilla, la que tienen en la capillita, que la bajaban en procesión de rogativa o algo, y al llegar a la Cruz de los Llanos, que de ahí no pasaba… Sales del puente de Santi Espíritu hacia Sonsoles, el primer puente a la 121 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles izquierda para adelante, antes de dar la vuelta; pues hay una cruz ahí, ahí está la cruz, la entrada hacia Ávila… y decían que se hacía pesada la Virgen y que no pasaba, y que no pasaba y no pasaba; nosotros no lo hemos visto, ni en leyenda ni nada, pero eso siempre lo han dicho… he oído que había roto un carro… que la Virgen no quería pasar, se hacia pesada y no quería pasar [¿y por qué no quería pasar?] porque no quería venir a Ávila, se quería quedar en el santuario. Para muchos cofrades y hermanos precisamente esta pequeña imagen es la primitiva imagen, la «auténtica» que se apareció a los pastores, mientras que la grande es la Virgen de las Aguas. El dato es consistente con su función; a la Virgen Grande se la trae para que traiga agua, luego es la Virgen de las Aguas: Esta Virgen no es la que vemos en el altar, sino la que hay ahí, pequeñita, en la sacristía, esa es la auténtica Virgen, que data del siglo XII, esa imagen es la auténtica Virgen, pequeñita y milagrosa, esa es la que se ha aparecido. [Y sin embargo la tienen medio escondida…] no, pero sí que está muy arregladita. Dicen, –que yo esto no...– que nunca la han podido sacar de allí… que siempre pasa algo cuando la sacan de allí, creo que siempre pasa alguna cosa que no se puede… que no quiere, como si no quisiera salir. Vamos, yo eso no doy fe porque no lo he visto nunca, pero sí... porque ésta que hay aquí, la que hay aquí en el altar, esa imagen más mayor, esa principal estaba en... ¿sabes en la ermita que hay ahí derruida, aquí por la carretera vieja, por donde la deportiva?, ahí hay una casita, al lado del río, muy pequeñita… la casa de las aguas, y es la Virgen de las Aguas… La pequeña, que es la que se apareció… La razón de su negativa a cruzar los límites de la ciudad me la insinuaron varias veces con comentarios del tipo de: «Como han nombrado en Ávila patrona a santa Teresa… no quiere ir a Ávila..». O «la Virgen de Sonsoles está enfadada porque nombraron patrona a santa Teresa y por eso no le gusta ir a Ávila». Esta idea aparece en el siguiente cuadro de conversación entre dos personas: X. Dicen que no se la puede sacar, que se hacía pesada, que al llegar a la cuesta se hacía pesada, ¿eh? 128 María Cátedra hacían noche en el santuario, y también hay un salón que si hace malo, se suben al salón a comer arriba. A todas las fiestas va la gaitilla y el tambor. Y lo que siempre ha habido han sido toros ¿eh?, toros… dicen que es de las plazas más antiguas de Ávila. El patronato es la fiesta mayor de la Virgen, se suele decir, aunque sea más pequeño que la Ofrenda Grande, que es la más grande de todas, pero el patronato es, podemos decir, la fiesta de la Virgen… justamente, es la fiesta oficial. Luego vienen las ofrendas… La cofradía del Valle Amblés tiene un presidente que se va eligiendo rotando cada año por los pueblos que la componen. Además en cada uno de los pueblos hay un representante76. Frente a la vitalidad de la Ofrenda Grande, la Ofrenda Chica es mucho más modesta y apenas tienen organización. Las ofrendas son un índice del progreso y desarrollo de los pueblos implicados, pueblos de sierra a los que irónicamente un agricultor del Valle de Amblés les llama «los Estados Unidos» y a los que se refiere de esta manera: El primer domingo es la ofrenda pequeña, la Ofrenda Chica, que son todos estos pueblos de aquí que yo llamo de los Estados Unidos, que son Berrocalejo, Bernui, Saurnil, Tobaños y etcétera… no lo sé, por quemuchos de los que hay ya tampoco existen, hoy va muy poquita gente de cada pueblo, no van en masa no. Para las ofrendas, pues están de acuerdo mucha gente de Ávila y engrandan la fiesta ... y es una ofrenda pequeña, pues son pueblos pequeños, todos esos pueblos… hoy no hay presidente, esos van como pueden. La Ofrenda Chica es la primera que viene, esa tiene poca gente… pero ellos no hacen cuentas ni nada… ellos va uno de cada pueblo y entregan a la Virgen equis pesetas o lo que sea pero nada más, ahí no hacen cuentas de nada: «¿vas a ir este año a Sonsoles?», «pues mira, sí», «pues toma lleva a la Virgen mil pesetas» y ese se encarga, y si van diez pueblos, pues de 76 En Tornadizos, uno de los pequeños pueblos del Valle de Amblés, había 125 cofrades de Sonsoles en 1991. También muy numerosos eran los de Martiherrero. 129 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles cada pueblo lleva quinientas o mil o dos mil o tres mil, eso lo entregan ahí en la mesa… pero nada más. Cualquiera de las celebraciones tiene fuertes resonancias campesinas. Pese al protagonismo del patronato ciudadano, la romería ha sido tradicionalmente considerada una fiesta de labradores: En Sonsoles se sigue celebrando la romería de Sonsoles el día 4 de julio, que ahora es una romería muy descafeinada, pero hace muchos años la gente subía andando y yo te puedo asegurar que todo Ávila subía el primer domingo de julio, un tercio de la población, a ver la Virgen de Sonsoles y a celebrar la romería, y sin embargo a santa Teresa no se le ha hecho un festejo de esos... la Virgen de Sonsoles –aparte de las personas de la capital, que quizá haya mucho más fervor aquí en las Vacas de la capital, y ahora el que tiene coche pues se marcha allí– pero antiguamente yo creo que era más de los romeros, de la parte esta de los pueblos, de los caseríos, como san Isidro, era más una fiesta de labradores como esa. En las fiestas se subastan diversos productos. Los del patronato suelen ser productos ciudadanos: botellas de bebida, artesanías, macetas con plantas o la puja por los banzos de la Virgen. En las ofrendas hay más productos agrícolas: Pues esto después de las misas, pues se hace la subasta. Primero se subastan los banzos, las andas, el entrar a la Virgen (a la iglesia)… son l6 banzos, pues suele valer alrededor de los 20000 duros; y luego pues lo que traen, traen corderos, traen tiestos, palomas, conejos, fruta, cajas de fruta, sandías, melocotones y luego traen también muchas cosas de trabajos hechos por la gente, las alforjas esas de ganchillo de medía que hacen, los tiestos más bonitos que tengan ellos, alegrías, cóleos. [¿Traen de la cosecha?] no, antiguamente sí, pero ahora ya no, bueno algunas veces traen unos kilos de garbanzos, de judías; antiguamente lo que traían eran los productos de casa. [¿Quién subasta?] el patronato; puede ser el administrador, el que subasta: «¡a la una, a las dos, quién da más!», –se ponen como locos– (ríen). 130 María Cátedra Sí, también hubo épocas en que le llevaban grano. ¡Hombre! allí (santuario) sí que hay una romana de esas que hay antiguas de las pesas, con los pomos. Sí, mandaban, incluso mandaban ovejas, algún cordero o borrego y mandaban también, eso también me lo han contado en estos pueblos, si le mandaban una fanega de cebada o eso, pero bueno, luego eso se subastaba siempre y para la Virgen… eso era de la gente de los pueblos… En Ávila, ahora mismo el día del patronato pues la entregan tiestos, cosas, eso es ahora igual en Ávila que en los pueblos, eso es igual. Pero que te diga yo, eso luego llega la ofrenda, esto es más de las ofrendas… La ofrenda de La Colilla es la más modesta de todas las celebraciones. El santuario está iluminado con todas las velas encendidas, pero se nota claramente que es una celebración menor. Tras la misa del Peregrino hay una misa Mayor al término de la cual un grupo de hombres de la Colilla pasean la imagen. Acompañándoles hay varios estandartes de pueblos cercanos que pertenecen al Valle Amblés (Aldea del Rey Niño, Tornadizos de Ávila, El Fresno) que llevan las chicas de esas localidades. Delante de todos ellos la gaitilla y dos tambores que tocan al salir la imagen, la gente aplaude a la entrada y salida del templo y da un pequeño paseo por el recinto del santuario. Los del pueblo después suben por una pequeña puerta a un lado del santuario a una sala a comer. Aunque hoy día se quedan menos a comer en el santuario, todavía había allí 3 o 4 grandes mesas llenas de cestas de comida. La gente de La Colilla, me dicen, viene a pedir agua y salud77. Sin embargo de la modestia de la organización de este único pueblo da cuenta el siguiente relato de un agricultor del Valle: En La Colilla tampoco existe (escuadra), por no tener no tienen ni estandarte, es un pueblo solo que está ahí de frente a Ávila, ese blanquito… el otro año hablé yo con la alcaldesa de La Colilla, fui también yo a la ofrenda de La Colilla porque quedó ese día también para coger nuestro estandarte –que los cogen todos–, y yo entonces me puse un poquito diplomático, yo me puse al pelo: «¿Cómo es usted tan joven?», estuve hablando con ella, muy simpático y tal, y le digo: «yo lo que me 77 Un señor de unos 65 años me indicó que de pequeño le trajeron con una mortaja porque lo sanó la Virgen. 131 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles choca mucho en vosotros es que no tengáis estandarte, a mí no es que me importe que cojáis el mío, ni el de la Aldea ni el otro, si a mí no me importa nada, lo podéis coger –digo–, pero es que a mí me daría vergüenza coger el de otro», –pero con mucha diplomacia, ¿entiendes? (ríe)– «a mí me daría mucha vergüenza coger el estandarte de otro pueblo y no tener el de mi pueblo». «Pues sí que tiene usted razón» , y le estuve explicando un poco cómo funcionaba porque no tenía ni idea. «¡Pues a ver si tenéis estandarte, ¡hombre! que me alegraría mucho. Yo os digo dónde lo tenéis que hacer, yo os ayudo». Eso lo hacen en Madrid, en una casa que hacen cosas de iglesia y cosas de esas, ¡cuesta mucho! un estandarte igual te cuesta allá por las doscientas o ciento cincuenta… el año pasado regalaron uno en Cabañas y qué bonito. La Colilla va casi todo el pueblo en masa a la ofrenda, van muchos. Sí, les gusta mucho comer en Sonsoles. Esto son todo romerías, las ofrendas a la Virgen. vI. Patronato y cofradías Sonsoles se asocia al verano, época en que Ávila empieza a salir de su letargo invernal. Sin embargo el automóvil que ha generalizado las visitas al santuario ha motivado también que se permanezca menos tiempo y se viva de un modo distinto: Mira, yo recuerdo el día del patronato de Nuestra Señora de Sonsoles, mira yo calculo que por muy poca gente que iba durante el día, yo calculo que irían más de diez mil personas. Ahora van durante todo el año, y antes no, el día del patronato salían coches, autobuses, había colas esperando en el Rastro para ir a Sonsoles, te costaba un duro o dos duros, no recuerdo exactamente cuánto valía, y empezaban a salir a las 8 de la mañana y hasta las 10 de la noche, ida y vuelta, ida y vuelta, y hoy día no, porque, como tu dices, hay mucho vehículo, a Sonsoles se va cuando... ya no es como antiguamente y entonces... el día del patronato por ejemplo ha perdido mucho Sonsoles porque, porque la gente dice: «ese día me voy al pantano y a la vuelta entro en Sonsoles», y entonces antiguamente la gente se iba a pasar el día a Sonsoles porque no había los medios que hay hoy en día, económicos y de transporte, y entonces «vamos a pasar toda la familia el día a Sonsoles» y entonces se llevaban la manta, la estiraban allí, se llevaban la comida y pasaban todo el día en Sonsoles, el día del patronato, y eso se está quitando. 132 María Cátedra Ya, mira la ofrenda ha perdido... la romería ha perdido con los coches, ha perdido la romería… porque ya todo el mundo… porque toda la gente va en coche y luego ya se vienen a comer a sus casas… la auténtica romería era cuando se iba con caballos… cuando se iba a la ofrenda, ¿eh? era la de entonces cuando se iba por la vera con los caballos, con los burros y otros andando, los bueyes con el carro de la comida, esa era la auténtica romería. Ahora con el coche pues muchos se quedan, muchos pues se vienen a comer a su casa, la mayoría… Y sin embargo ha aumentado muchísimo las visitas, eso sí,… y andando muchísima gente… Los domingos del año, a primera hora, un grupo de caminantes hacen el recorrido desde la ciudad al santuario independientemente de las inclemencias del tiempo –aunque la presencia es más numerosa en los soleados días de primavera y en el verano–. Una de las obligaciones de los hermanos del patronato es precisamente la asistencia a la misa de Peregrinos, a las 10 de la mañana y preferentemente recorriendo el trayecto a pie. Todos los años se impone una medalla a aquellos asiduos asistentes a la misa durante un largo periodo: La misa de Peregrinos, que son los domingos y van a las 10 de la mañana y van todos andando ¿eh?… sí, casi todos andando, todos son hombres, pues puede haber... la mayoría son hombres. A Sonsoles van más hombres que mujeres. Es una devoción un poco, un poco sui-generis, porque por ejemplo, esta mañana había unos cuantos que habían ido andando, pero, pero no querían entrar en misa porque el cura que iba a decir la misa no era el de otros días (todos ríen), no sé quien lo ha dicho, y ya dijo un señor, «Hombre, entrad que...» En Sonsoles suele ser por familias, están todos los de una familia… pero a la misa esta de Peregrinos, por regla general casi todos son hombres… cuando disteis las medallas esas que les impusisteis a los peregrinos yo creo que no había más que una mujer… yo no me acuerdo el tiempo que hacía que acudían habitualmente todos los domingos, yo me paece que eran tres años, tres años seguidos, todos los domingos, haga bueno, haga calor o haga frío. 133 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles No solo los asistentes son hermanos y en su mayoría hombres. También la organización del patronato es principalmente masculina, como indica una mujer con cierto humor: Sí, él (marido) está en la Junta también, nos lo quedamos todo en casa (ríe)… Hay un presidente, un vicepresidente –que es él–, un tesorero, un administrador y luego ya no me acuerdo, un número de vocales; eso el reglamento lo pone y eso lo llevamos con acuerdo al reglamento, y luego con los cambios cada cuatro años. Bueno, siempre ahí solía haber un sacerdote, porque esto se va cambiando, una vez el presidente es un sacerdote, el vicepresidente es un seglar; cuando termina el mandato del presidente, pasa a presidente el vicepresidente, y luego el vicepresidente para que se vaya alternando una vez seglar y otra vez sacerdote… se eligen entre los miembros; la Junta propone... la Junta de gobierno, la Junta del patronato, pues en la Junta General propone a los candidatos que haya vacantes y los aprueba la Junta General… bueno, hay cargos que no se pueden renovar… Todos son hombres, hasta ahora no hay ninguna señora … las señoras a vestir a la Virgen (ríen); nos tienen muy discriminadas a las señoras. Aunque se dice que cualquiera puede pertenecer al patronato, no todos opinan así ya que hay quien considera que todavía es una hermandad elitista aunque, como indican los abulenses, «ya no es lo que era». La primera cita proviene de un cofrade de una cofradía popular abulense; el segundo comentario pertenece a un miembro del patronato: Y de la que tengo muchas ganas de serlo es de la de Sonsoles, es que la de Sonsoles por lo visto hay... hay que solicitarlo y eso lo someten ellos a aprobación... aquí [otra cofradía] se aceptan a todos, no hay pegas para nadie. Ahí [Sonsoles] hay que hacer una solicitud y entonces los miembros de la Junta Directiva son los que... [obligaciones y derechos] obligaciones… yo creo que nada (ríen). No, yo creo que eso es por devoción, se hace del patronato por devoción a la Virgen, pero no te liga a nada. Pero no lo tienen muy hecho porque no sabe la gente que te puedes apuntar al patronato…o sea, que hay mucha gente que es muy devota a la Virgen de Sonsoles, que va mucho y a lo mejor no es del patronato, no quiere decir que solamente vaya la gente del patronato. 134 María Cátedra A: Dicen que en Sonsoles tampoco entra cualquiera, tiene que ser… y los que están, que tienen que llevar a dos socios. B… eso ya también se ha dejado un poco, el patronato de Sonsoles ya no es lo que era… Los motivos son distintos, según se me indica aquí. Hablo yo (M) con un devoto de Sonsoles (A): M: Yo soy cofrade, pero a mí que me han dicho que en Sonsoles no todo el mundo puede entrar… A: Lo que no se puede entrar es sin camisa. M: ¿Qué es eso? A: Que sin camisa no puedes entrar, o en traje de baño (ríe) M: No, pero que me han dicho que no a todo el mundo lo aceptan en el patronato. A: ¡Ah! eso no sé yo… ¿que no le aceptan?, a todo el mundo, a todo el mundo, si no huele a hierbas malas… a todo el mundo aceptan, ahora si a ti te huelen que... me refiero a gente, si va un señor X, que le huelen que es un comunista o que es contrario al régimen, pues para qué le va a apuntar, pero no siendo un caso de esos, a todo el mundo apuntan, yo quiero ser del patronato, pues vaya al santero… Esta fama de elitista le viene dada por sus supuestas riquezas, como indica esta conversación entre dos hombres: A. Todas las cofradías es de gente humilde, igual que las barriadas, todas, todas. Lo que pasa es que la Virgen de Sonsoles… es que ahí hay gente devota que es de dinero ¿eh?, es más bien en la fiesta del patronato, es en julio, ahí sacan mucha pasta, de doscientas y pico mil pesetas lo de la subasta de banzos –yo he visto banzos subastar hasta veintitantas mil pesetas, 8 banzos–. Es la mejor fiesta, la más señorial, la del patronato. Ahí hay de todo... mira, el presidente es X, el secretario es ahora Y, el de B, y el tesorero es Z… El patronato se ha gastado mucho dinero, que la Virgen de Sonsoles es un chorreo; a nosotros p’al Cristo nos dio 5000 duros. B. Sí, en este terreno se gastan un dineral… De todos modos, aquí entre nosotros, X es un cacique, también hay gente ahí que válgame Dios, Z y compañía, ese es un mandarín. 135 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles A. No lo sé, nosotros nos ha ayudao pa la junta de Semana Santa, ha dao un donativo, una ayuda, una colaboración… sí, hay dinero, si es un chorreo de velas todos los días, hombre, ahí velas deben venir en camiones, y regalos, todo, muchas cosas. El patronato de Sonsoles también tiene cierto peso social; es una de esas asociaciones claves para la relación con el «Ávila» significativa. Así lo indica una mujer casada con un abulense de una buena posición social: Yo me metí en Ávila, te voy a decir porqué detalle más tonto, cuando empieces a ir a los entierros de la gente, cuantos más entierros vayas, más vinculada estarás a Ávila, yo lo he notao; pues a mí eso me ha dao la pauta, es una conclusión mía, pero es importante. Pertenecer a ciertas entidades de aquí, por ejemplo, el patronato de la Virgen de Sonsoles, por ejemplo, las damas de la Soledad, luego viene lo religioso, lo deportivo, lo cultural. Y así lo corroboran estos informantes, un hombre y su esposa (H y E) de clase modesta ciudadana para quienes la fiesta del patronato es la «más señorial» de todas las celebraciones: H. El domingo pasado fue la fiesta del patronato, me invitaron, ellos invitan a las fiestas del patronato, invitan a la cofradía, nosotros vamos a Sonsoles, todas las cofradías (de la ciudad) van… fue una fiesta... hubo hasta corrida de toros, de vaquillas, en la plaza y exposición de caballos… la fiesta esta, es la más señorial de todas las fiestas de Sonsoles. E. Entonces lo era, ahora ya se está haciendo chabacana… antes era más señorial. Antes, iban los hombres a caballo con las bandas, caravanas de caballos, porque era más señorial toda la gente, antes se distinguía más la gente rica con la pobre y ahora todos iguales, aquí somos todos iguales en la calle. Y era muy bonita, entonces, la del patronato. Luego, las ofrendas eran también muy bonitas. Y la de la Ofrenda Grande venían todos a caballo, montados a caballo, con bandera, juraban bandera ante la Virgen, era muy bonito, pero ahora ya no viene nadie tampoco, ni el caballo, sino que cada uno viene en su coche, hacen la misa y se van a su casa a comer, y ahí se comía en el campo. Y en cada pueblo le tocaba jurar la bandera, y entonces se hacía una fiesta como una boda, se comía en el campo, traían pollos asados, traían de todo, y allí en el campo, como no 136 María Cátedra había esas mesas, que entonces no había esas mesas, tiraban una manta, el mantel y todo el mundo del pueblo comiendo, y se lo pasaba uno muy bien. Yo he ido muchísimos años, desde muy chiquitita porque mi padre tenía esta costumbre: un día decía una misa, que entonces había sacerdotes pa decir misa, porque ahora tiene que ser una misa pa diez y allí a mi padre le decían la misa el día que él decía, y se le decía una por devoción de todos los años y otra por algo que ofrecía él; todos los años íbamos dos veces al patronato. La relación entre los dos colectivos y sus respectivas fiestas –los ciudadanos y la fiesta del patronato, los campesinos y sus ofrendas– no conforman exactamente una relación de iguales. Los de las cofradías rurales se quejan veladamente del control ciudadano y de su asociación con los más ricos, pese a sus humildes orígenes: Allí los que tienen más protagonismo son los de la ciudad de Ávila… encájalo como quieras, tú ya... siempre estuvo mandada por la ciudad… nosotros siempre hemos ido, pero los que mantienen la Virgen, siempre ha sido mandada por la ciudad y los que lo llevan todo son los de la ciudad… Pero esto siempre ha pertenecido a san Pedro, a la parroquia de san Pedro, ¿sabes cuál es?, esa del Mercado Grande... la mejor parroquia de Ávila, la más rica… siempre estuvo mandado desde Ávila y luego las tradiciones de unos pasan a otros, los mandos, los mandatos... Este patronato nació porque un maestro herrador, siendo un señor avistó a la Virgen, siendo de oficio herrador, dice: «¡hombre! ¡cómo está esto de mal y tal!» y hablaría con el cura o con quien fuera de ellos: «¡oye mira, mira, pues si queríais haceros cargo de ello... avisa a Fulano y a Mengano, y oye lo ponemos a vuestro nombre» y así nació el patronato, así nació el patronato. Sin embargo pese a este control, también se afirma que precisamente las cofradías rurales son las que proporcionan la grandeza de Sonsoles y la mayor parte de sus riquezas: Que Sonsoles es más grande porque abarca todos los pueblos de la provincia de Ávila. Sí, porque Sonsoles tiene tres ofrendas; vienen del Valle del Tiétar, de los pueblos de la Moraña y del Valle Amblés. Sonsoles es tan grande por eso, porque coge todo el contorno ese. 137 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles Nosotros, la nuestra, que es la Ofrenda Grande, que es la fiesta más grande, es cuando más gana dinero la Virgen, ese día, no hay fiesta que saque más dinero. Los cofrades campesinos tienen en común el culto a Sonsoles y aparte las propias devociones de sus pueblos respectivos. Hablan dos cofrades del Valle Amblés y su testimonio alude a la mezcla de devoción y de relación que contienen las cofradías y su finalidad básica: Mira yo tengo a Sonsoles, tengo esta del Rosario, también tengo un poco de devoción a san Isidro, pero más que nada es por... por la cosa del campo, pero escúchame, es por el campo y más que por el campo, es porque tengo también un amigo que también lleva esa cofradía, y allí hacen chuletas y hacen cosas el día san Isidro, el día después, en el Soto, hacen ahí una especie de merienda para todos los cofrades, y me ha invitado y digo pues mira: «¿me invitas?, pues ponme de cofrade». Pero, vamos, es más de cara al amíguete mío que es el que lleva la cofradía que otra cosa. Aquí somos de la santa Veracruz, ahí apuntan a todos, la cofradía del Cristo que llamamos. Aquí tenemos la de la Virgen y ésta, la del Cristo. La del Cristo, todo el mundo cuando nace le apuntan y tiene luego enterradores, honoríficamente, sí. Yo fui enterrador un año, cada año se sacan cuatro enterradores, ahora yo no, ahora ya les pagan, hace un año o dos que ya les pagan a quien quiere ser enterrador, para enterrar a los difuntos, cuando se muere alguien. No había hasta ahora, siempre enterraban los que se iban casando, los más jóvenes, los cofrades. Se hacía el hoyo, se tapaba y se acabó y nada más. Cada año se casaban seis, siete, pues cuatro eran los enterradores y al año siguiente, los nombraba el cura, o sea todos los que se casan han pasado todos por enterrador, sí los de la santa Veracruz. Enterrábamos a los nuestros. Aquí tenemos la Virgen del Rosario que es el primer domingo de octubre sí, y el patrón es san Miguel, es el veintinueve de septiembre. Aquí también se la saca en procesión y también se subastan los banzos y todo, y también hay cofrades de la Virgen del pueblo… pero normalmente casi sí, casi siempre más… la de Sonsoles. Todo el mundo: «vamos de excursión a la Virgen de Sonsoles que nos lleve por buen camino», casi siempre ha salido Sonsoles. La Virgen del Rosario… ¡hombre! también la queremos, 144 María Cátedra unas arrobas de vino, según me indican en un pueblo del Valle Amblés. Esta es la descripción de una romería rural: Pues mira hay una cosa, hay otra cosa típica. La comida típica de ofrenda, siempre llevábamos mantas de campo que llamamos, se extendían por allí por el circuito y allí sentados como reyes… pero hay dos comidas que esas no fallaban nunca, que son típicas para... que era pollo con tomate, el mejor pollo o el mejor gallo del corral se mataba para ir a la ofrenda, eso por supuesto… aquí en los pueblos, te hablo de mi pueblo. Se echaba la gallina, se criaban los pollitos con trigo y el mejor pollo o un gallo, ese se hacía con tomate, este y la ensalada de pimientos morrones asados, eso no fallaba nunca, y las tortillas de patatas hechas a la lumbre, esos tres platos, luego habría más cosas, pero la comida típica era esa… Era por familias y si uno tenía la bandera, el que tenía la bandera invitaba a toda la familia y todos llevaban, pues para hacer la merienda, unos huevos... uno daba un pollo: «toma este pollo para la merienda, o toma estos huevos para que hagas la tortilla», o sea que todo el mundo cooperaba, ¿eh? y luego aparte de eso también llevábamos vino por la cofradía, se llevaba una cántara para... para los de nuestro pueblo. Se lleva vino por las cofradías, o sea yo y el presidente –siempre son dos–, el presidente y el tesorero íbamos a la taberna y a ver: «dos arrobas de vino», y las tenía que llevar el que llevaba la escuadra, tenía que llevar el vino, era una costumbre, y luego, a la hora de comer pues llevaba una jarra, que la llevaba un chaval y se repartía, pasaban las jarras, pasaba a nosotros, al que llevaba la cofradía, venga una jarra en cada mesa: «¿tú eres cofrade?», «sí»; «¿cuántos cofrades vais?», «tantos», «pues venga toma tanto»… un cuartillo y así se iba dando por todas las mesas. ¿Sobraba vino?, pues luego en el camino, tu verás, para allá todo el mundo iba de pie, pero para acá, que entonces la gente no bebía vino, muchos venían atravesados en los burros, atravesados venían (reímos). vII. un sonoro PleIto En febrero de 1988 asistí a la Asamblea General de Sonsoles. Fue un día frío y desapacible, cubierto de nieve. Por ello la asistencia a la asamblea fue especialmente escasa –no llegó a la veintena del total de los 1855 hermanos del momento–. Comenzó rezándose un avemaría como sucede 145 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles en casi todas estas reuniones. Entre otras cuestiones ese día se trató de la construcción de un bar restaurante en Sonsoles y se adjudicaron las obras a un constructor y hermano cofrade. En la reunión también se pidió autorización para que un antiguo monaguillo citara sus vivencias en forma de versos a la Virgen. Se hicieron varios comentarios y se dieron algunas informaciones (que en la misa de Peregrinos casi siempre iban los mismos, que antiguamente había existido un hospital de peregrinos que daban por dos días de comer y vestir a un transeúnte…). Por último se dio cuenta de gastos e ingresos78. Lo más llamativo de esta reunión giró en torno al pleito que el patronato tenía con el obispo de la ciudad. El presidente en ese momento era un sacerdote y se refirió con calor y admiración a las hermandades y cofradías, organizaciones de laicos que habían logrado valientemente resistir cinco siglos en algunos casos79. Hubo también, por parte de todos, bastantes críticas al obispo, con el que mantenían un sonoro pleito. Ni qué decir tiene que quedé bastante sorprendida de estos comentarios en la católica Ávila. Voy a referirme a este conflicto reciente que se gesta en los años 80. El patronato editará un folleto (Patronato 1989) en que se narra el proceso seguido entre el obispo de la ciudad y el patronato de Sonsoles. El 14 de septiembre de 1981 el obispo de Ávila emite un decreto estableciendo la separación de los bienes y de las administraciones del santuario y del patronato, y nombrando por su cuenta un nuevo rector del santuario. El patronato impugna el decreto, aludiendo a la bula pontificia de Clemente VII del 22 de mayo de 1526, acude a los tribunales civiles y eclesiásticos españoles que se declaran incompetentes por lo que recurre a la Congregación Romana del Clero. El 18 de julio de 1984 un decreto de esta Congregación da la razón al obispo. Muy significativamente firma el decreto el obispo de Ávila. Un mes después el presidente del patronato (el sacerdote antes aludido) recurre contra este decreto pidiendo su nulidad a la Signa78 Se habló de 11 millones de pesetas de ingresos y la estimación de la obra a realizar por 20 millones. 79 Este sacerdote, don Teodomiro Martín González, me comentó estaba realizando una tesis doctoral sobre Sonsoles, pero falleció poco después. 146 María Cátedra tura Apostólica (Tribunal Supremo, sección administrativa contenciosa). y la suspensión de su ejecución. El día 14 de febrero de 1985 se decreta la suspensión de ejecución del decreto. Sin embargo no es admitido este decreto de suspensión por parte del obispo. Se vuelve a insistir ante el Supremo (1 de marzo de 1985) en la suspensión de la ejecución del decreto que nuevamente se ratifica, pero el obispo no suspende la ejecución. Se solicita entonces se declare ilegal el decreto del obispo y la Congregación. La Plenaria de cardenales del Supremo daba la sentencia definitiva el 15 de abril de 1989 dando la razón al patronato y declarando ilegal el decreto de la Congregación por estar en contra de la bula de 1526. En el escrito del patronato se hace un pequeño repaso histórico de la creación y desarrollo de la hermandad, narra los tempranos intentos de párrocos y monjes por hacerse con el control del santuario y los derechos y deberes concedidos mediante la bula. La bula dispone la unión perpetua, anexión e incorporación de ermita y hospital con sus bienes y rentas, el gobierno por dos patronos y dos tomados de la hermandad elegidos por ellos mismos, la facultad de redactar y cambiar estatutos, la obligación de reparar la ermita y la concesión de indulgencias. Expresamente se declara nulo el traspaso de bienes y rentas a otras entidades. En definitiva este conflicto trataba de una lucha de intereses entre obispo y patronato. La bula de 1526 había unido el patronato, la ermita y la administración de sus bienes de manera que solo el papa podría revocar esta unión. El obispo trata de separar los bienes del santuario y el patronato para que sean administrados separadamente: los del santuario por un rector nombrado por él mismo y los del patronato por los patronos. El obispado nombrará una comisión que junto a la directiva de la «cofradía» lleve a cabo la división de bienes. Se trata en definitiva de hacerse con el control de los bienes del patronato. Las alegaciones del Obispo se desprenden del texto: se trata de un tema de pastoral y no se puede dejar que un santuario quede en manos de los laicos. A esto se contesta que no es cuestión de pastoral sino de justicia, y que no es ninguna garantía que esté en manos de clérigos, tal como indican este expresivo párrafo: «La verdad es que en la diócesis ha habido otros santuarios en manos del clero. Aho- 147 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles ra, por las causas que fueren, están convertidos en nidos de aguiluchos, abandonados con sus piedras de sillería esfacelándose y derrumbándose en lluvia de arenilla. Este, no solo no está desintegrándose, sino que sus titulares lo han convertido en un santuario mariano, de peregrinación, de adoración, durante siglos… Pensamos que es una institución modélica…» (Patronato 1989: 9). La clave de este proceso aparece en las posibilidades económicas del patronato que colabora «en el orden de ayudas vocacionales, de peregrinos, de ayuda a iglesias pobres, restauración de santuarios, edición y propagación de catecismos, etcétera». No obstante hay que decir que no es exactamente un enfrentamiento entre obispo y patronato cuanto una oposición entre dos líneas eclesiásticas. Poco después del fallo a favor del patronato murió su presidente, un sacerdote al que se le dedica la frase «artífice del gran triunfador del pleito que (en) el siglo xx mantuvo el patronato»80. Por su parte el obispo fue trasladado de sede poco después del fallo definitivo. Hay quien asegura que Sonsoles le costó su puesto al obispo (aunque hay otros temas relacionados con el Carmelo que se suponen fueron más decisivos en este traslado81). El pleito ha sido muy comentado en Ávila y las noticias del mismo y las distintas etapas del proceso han ocupado páginas de la prensa local, conversaciones privadas y públicas e incluso parte de los sermones de algunos púlpitos. En su mayor parte la gente de Ávila tomó partido por el patronato y se hizo en buena medida experta en historia, derecho eclesiástico y bulas: Pues esto es un patronato que está desde el año mil cuatrocientos... no me acuerdo. Siempre ha sido civil. Hace muchos años ya hubo una bula del papa Clemente VII en la que también hubo otro pleito. Clemente VII debió de ser por el siglo xvi por ahí, y ahora ya hace 5 años que llegó el obispo que tenemos ahora, actual, pues dijo que no, que esto no, que tenía que ser una cofradía… La cofradía depende del clero y el patronato pues 80 Ángel Córcoles Bordera. El Diario de Ávila, 24 de marzo de 1991. 81 «No ha sido solamente con Sonsoles… lo de san Juan de la Cruz y otro párroco que venía también de Madrid y muchas cosas… lo de san Juan de la Cruz pues más o menos como en Sonsoles, y en Fontiveros hay también una...». 148 María Cátedra no. El patronato es siempre civil, está jurídicamente reconocido como patronato. Ahora te lo explico. Este pleito que ha habido aquí en Sonsoles, el pleito... esto ha ido al papa y ha vuelto y... Cuando hicieron estos caserones de Sonsoles, eso fue hospital de peregrinos… pues entonces también hubo un asunto de perras, por lo visto, y el cura que entonces estaba en (la parroquia de) San Pedro pues también quería la teta, quería tetita también y fue cuando en aquella época había un papa que era Clemente VII, que había uno en el patronato que era familia del papa, que era un papa español… entonces ahí gente del patronato tenían alguna ligadura con él, bien fuera pariente o amigos y hubo un pleito con San Pedro a cuenta del cura de San Pedro que se quería llevar también a ella (la Virgen), o sea que la quería, y fue cuando Clemente VII hizo una bula perpetua que no siendo él papa, eso no lo podía tocar nadie, y por esa bula hay un pleito ahora, por esa bula. Eso no siendo un papa no lo puede tocar nadie. Al poco de llegar a Ávila hablé un día con un devoto (A) que ocupaba un cargo en el patronato. Estaba presente su mujer (B) y otros miembros de su familia, entre ellos una hermana (H). Normalmente no se habla de estos temas de conflictos con gente ajena a las cofradías, pero en este caso insinué tímidamente que había oído había «un poco de enfrentamiento con el obispo» y obtuve esta contundente, extensa e interesante respuesta: A. No, no, un poco no… un muchísimo, un muchísimo enfrentamiento, un muchísimo, hasta que hemos llegao a tener penas de excomunión (ríen)… sí, una carta escrita del obispo a cada uno... yo creo que le han informao mal y no ha tenido un poquito de mano izquierda, que si hubiera tenido un poquito de mano izquierda pues hubiésemos hecho lo que hubiera querido él, pero salió un día después de tener una reunión con nosotros, nos salió con un decreto nombrando un rector y un director y entonces pues ya... Sí, él decía que quería separar los bienes de la iglesia con los bienes del patronato, y nosotros creemos que no hay separación de los bienes de la iglesia con los bienes del patronato, porque si nosotros separamos los bienes de la iglesia, nosotros qué pintamos allí, pa qué queremos el patronato nosotros, qué pintamos nosotros. 149 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles H. Sí, yo creo que, a lo mejor, la gente daría menos si fuera de la iglesia que... A. Sí, mira, ya ha habido gente que da a lo mejor para una misa y va a dar una limosna y dice: «¿Esto es para el patronato o para el obispo?», sí, porque la gente dan para que se mantenga eso (el santuario) vivo pero en el momento que pasara eso a la iglesia, considerarían que era una parroquia más y ya perdería mucho. A. El litigio en realidad empezó porque como iba tanta gente, tanta gente, y no teníamos sitio para aparcar y era un problema; y entonces el obispao tiene muchos terrenos alrededor del santuario –que seguramente si fuésemos a muy antiguo, muy antiguo, a lo mejor habían sido antes de Sonsoles… seguramente que los dejó la gente a la Virgen de Sonsoles… pero los tiene el obispao, bueno–. Y entonces le hicimos la propuesta al obispao de que nos vendiese eso y nos dijeron que sí, por escrito nos dijeron que nos vendían un montón de metros, yo creo que son casi dos hectáreas de terreno para poder aparcar. Nosotros cogimos, le dimos un millón de pesetas, no el total, que nos vendían a tanto –no me acuerdo a lo que fuese el metro– una cantidad de dinero que les hacía falta a ellos para arreglar el tejao del seminario –no sé si eran dos o tres, si cuanto– y nosotros le dimos un millón y luego el otro millón se lo dábamos al firmar las escrituras. Y al llegar a firmar las escrituras el obispo este nos dice que no, que él no lo vende al patronato, que se lo vende al santuario. B. Se lo vendía a él mismo, mira qué listo. A. A la iglesia, se lo vendía al santuario, ¿nosotros sabemos quién es el santuario?, ¿quien es el santuario?… –él mudo–, pues la Virgen de Sonsoles, ¡a ver! H. Bueno, pues eso quien lo ha mantenido es el patronato, porque eso si llega a ser una cosa de la Iglesia... si hay parroquias por aquí cerca, en la misma ciudad de Ávila, que están en muy malas condiciones, si hay necesidad de arreglarlo no van a ir a Sonsoles, arreglarían las iglesias de Ávila, luego aquello estaría totalmente abandonao, yo creo. B. Eso se mantiene por el patronato, nada más. H. Lo han arreglao mucho, han arreglao mucho el paseito ese que hicieron, han pintao la iglesia… cuando van teniendo dinero van haciendo cosas. A. Ahora teníamos un proyecto para hacer allí un alto, una cafetería, un bar, porque los días que va allí la gente no tienen donde... y antes hemos hecho los planos y todo. 150 María Cátedra Los hermanos suelen enfatizar la existencia del santuario gracias a la generosidad del humilde herrero y un grupo de hermanos que lo reconstruyeron en el pasado. También se refieren repetidamente al hospital de peregrinos que soportaba la hermandad antiguamente y a las caridades que hoy mantiene y que el obispo no les quiso aceptar, algo muy comentado y de lo que se sintieron muy dolidos: Ahí había una hospedería, donde está el santero. Una hospedería y hospital de peregrinos que en aquella época a los que pasaban por aquí se les daba hospedaje y se les daba... nosotros hace un año hemos empezado a dar una cantidad, el patronato, lo quisimos dar a lo que han abierto ahora de... Cáritas, mil pesetas diarias, pero como se enteró el obispo que éramos nosotros los que lo dábamos, pues lo devolvió, lo devolvió… ¡qué burro! ¿no? (todos ríen). Ahora lo estamos dando a la Cruz Roja, mil pesetas al día. Ya sabes que el patronato cuando se fundó en mil cuatrocientos y pico, más o menos, que los curas no lo querían y se lo dieron ahí a unos señores, uno era herrador de oficio y todas esas cosas, eso ya lo sabes tú… bueno, pues eso, así se formó el patronato. Entonces Sonsoles estuvo hasta ahora mismo, ya han pasado muchos tiempos, han pasado años por él y lo han cogido unos, lo han cogido otros. Pero luego ya cuando cogió el patronato es cuando empezó a estar un poquito más, mejor y además… Los motivos principales del conflicto pueden reducirse a dos, su independencia y sus medios económicos que quedan resumidos en la frase siguiente «Eso es lo que el clero lo quiere porque es muy rica ella (Sonsoles)... como siempre ha sido independiente de todas las iglesias». Un día hablando con los miembros de otra hermandad abulense, me decían así: Esto es un patronato, siempre ha sido patronato [¿cómo Sonsoles?] es más antiguo que Sonsoles. Para ser patronato tiene que ser aprobao por la Santa Sede… el pleito lo ha ganao... no, con nosotros no se han metido porque saben... como no tenemos dinero...(ríen). Con nosotros han llegado a decir, como nosotros no tenemos dinero, porque la verdad, este patronato no tiene dinero y cuando tiene, así a lo mejor cuatro pesetas las 151 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles emplea, por ejemplo, estos adornos, el piso, la calefacción; cuando hace falta una cosa, si hay dinero, a lo mejor cincuenta o sesenta mil pesetas, pues se gastan, que es lo que tiene el patronato, aquí no hay riquezas. No es como Sonsoles, que Sonsoles sí tiene riquezas porque Sonsoles pertenece el Valle del Tiétar, el valle la Moraña, el Valle Amblés. Esta especial tensión entre laicos y eclesiásticos se aprecia en esta confidencia por parte del representante de una cofradía rural de Sonsoles: Y aquí tengo el dinero restante, esto es lo que tengo de la cofradía. Yo lo que me sobra aquí de las cuentas lo entrego todo para la Virgen, si han quedado diez mil pesetas o doce mil pesetas, yo dejo tres o cuatro mil pesetas para sellos o lo que me hace falta, el resto pasa para el patronato para la Virgen. Yo nunca tengo dinero aquí, no me gusta tener dinero, por eso pasó lo que pasó que en el patronato... había unas perras… por ahí empezó… Aquí en mi pueblo subastamos las bandas y el que más dé se la lleva, al igual que si es la bandera... Aquí lo subastamos y el dinero para los gastos de la cofradía o para lo que sea… si yo la cuota no la cobro porque yo mientras tenga perras, por ejemplo sale el presupuesto de bandas y saco perras para pagar el día que hacemos las cuentas de Sonsoles… pues no, que no cobro, si hay dinero no cobro la cuota, porque no quiero tener dinero… aquí ha habido años que también había que hacer cuentas con el cura del pueblo, pero una vez consulté con X: «Tu no tienes que hacer cuentas con el cura para nada, para nada ¿eh?…anda, anda», y eso lo he conseguido yo... olían a perras, ¿entiendes? y te limpiaban, ¿entiendes? por eso ahora no hay dinero, ahora que no hay dinero, no hay guerra, ¿entiendes?… esa guerra ha habido allí (patronato) igual, eso se retiró por eso… sí, sí, claro, nos enseñan quien nos enseña y por eso llevo ya unos quince años que ya no hago cuentas con este cura ni nada… Aparte del dinero y las riquezas del santuario probablemente la espita del conflicto pudo saltar al conocerse los planes de construir no solo un aparcamiento sino un bar, restaurante y hotel, como aquí se indica: Y por eso le siguen llevando el patronato, está legalizado y todo, está pasado por Hacienda y por todo, está todo legalizado, que decía luego el señor obispo que si esto era una taberna, es mentira es un patronato legalizado. 152 María Cátedra Sí, ha perdido el obispao, habían peleao y yo hace pocos días me he enterao que ellos han ganao, buena prueba de ello es que van a hacer un restaurante, abajo, donde están los urinarios, van a hacer un restaurante con su bar y todo, incluso va a hacer el hotel pa camas y todo. En definitiva la propia gente apostilla las tensiones entre el clero y los laicos y también los conflictos dentro del clero: Aquí hay una cosa que se ve en la historia, aunque sea una ciudad muy religiosa en la que predomina mucho la iglesia, por lo que sea, siempre que la iglesia ha intentado salir del tiesto, ha habido problemas, porque no sé si tiene documentación de la última que ha habido con Sonsoles, que no ha llegado al público... yo tengo fotocopia de la sentencia, una batalla campal... Este año se anda P moviendo con estos, el padre X, me parece que... el obispo no quiere... vamos, no me ha dicho na, pero parece que no debe andar la cosa muy... pues todos tienen sus más y sus menos ¿eh? que los curas las tienen muy soberanas y se tiran... se tiran a degüello. vIII. una Imagen guerrera A la Virgen de Sonsoles se la asocia con la guerra civil española. Parece ser que el campo de aviación estuvo al lado del santuario y un polvorín en el mismo, sin que sufriera grandes daños. Una avioneta de pequeño tamaño se encontraba en la propia iglesia como recuerdo de este posible milagro: Sonsoles siempre ha tenido, quizá yo no sé… el mito de cuando yo era chaval, pues posiblemente estaba todo el tema de la guerra civil y de los rojos y de los azules, y Sonsoles fuese un patrimonio y que si allí se llegó a salvar algo, como se decía. Ahora, milagro… (dubitativo) que al fin y al cabo tampoco los bombardeos hicieron mucho peligro de matar a la gente cuando... bueno, se murieron cuatro o cinco personas nada más, muy pocas, para estar ahí el campo de aviación… y hubo un bombardeo grave, lo que pudo pasar fue 153 La ciudad y su tierra: la Virgen de Sonsoles porque en el cerro de Sonsoles estaban todos los polvorines, bombardearon encima y cayeron algunas bombas sin explotar ni nada, y no tocaron ni a Sonsoles ni a nada. Y por eso tuvieron un avión pequeñito colgado en la iglesia, pero luego ya cuando han quitado el campanario le quitaron… ese avión ya le han quitado, pero le tienen dentro donde tienen las mandas, que llevan cera y llevan trajes de novia y cosas... Hay quien considera que el exvoto del avión pudo tener otro origen: [¿Y el avión, de qué viene?] Pues un aviador español cuando la guerra que también se vio... no sé si cayó en poder de los rojos, que llamaban entonces –ahora ya no existe ni rojo ni blanco–, y se ofreció a la Virgen de Sonsoles y salió bien y luego hizo una avioneta, era un piloto y la trajo aquí… no sé yo bien la historia de la avioneta, pero eso fue un piloto que se vio obligado a tirarse por el paracaídas o que cayera en zona roja o que, claro esto fue zona nacional, porque no iba a ser del otro bando que era contrario a las imágenes religiosas. Tuvo que ser algo de eso, bien que se vio obligado, él estaba en el aire y algo le pasó, bien que se tirara o que se le averiara el avión, algo de eso y después trajo la avioneta igual que el del barco. Cuando hicieron ahí el campo de aviación, hicieron a la Virgen patrona del campo de aviación, y ha habido un avión colgao... en época de guerra que la Virgen de Sonsoles, ahí donde el campo de aviación, o se apareció… no, que va ¿o era santa Teresa? Una Novena a la Santísima Virgen de Sonsoles que se publica en 1939 lleva un subtítulo elocuente En acción de gracias por el triunfo definitivo de nuestro ejército. La redacción de la novena abunda en frases alusivas a la guerra civil («las ofensas, ultrajes y agravios cometidos… por los enemigos de la Religión y de la Patria… proclamando el Estado sin Dios… los asesinatos cometidos en las personas de nuestros Obispos, Sacerdotes, Religiosos y demás católicos… profanaciones cometidas con las Sagradas imágenes»). La Virgen de Sonsoles defiende la ciudad es estos momentos a través de la Santa: «Tú, desde tu Santuario… has velado constantemente por tus hijos y ahora, en medio del inminente peligro, hiciste aún más so- 256 María Cátedra patrimonio y otro por prevaricación al haberse supuestamente notificado a la empresa que realizó el derribo la adjudicación de obras después de haber comenzado el trabajo de derribo. El juzgado admitió a trámite la demanda, aunque finalmente sería archivada. Entre septiembre y octubre de 1995 se publica el número 1 del Boletín de Manqueospese. Uno de los textos («Aniversario del derribo de la Fábricade Harinas»), un año después del derribo se dice que, a pesar de la premura en el derribo, el Arrabal del Puente está «profundamente envilecido por el abandono, la desidia...»... «Esta Asociación cultural... que hizo de la Fábrica de Harinas un estandarte, una postura ante la vida, firme como sus bases y respetuosa con la historia, no olvida este aniversario». El Boletín explicita los fines de la asociación. El 8 de noviembre de 1995 un concejal del grupo independiente del ayuntamiento informa que ha votado, junto al PP, un llamado «Proyecto de recuperación del entorno de la Fábrica de Harinas» que, pese a su nombre, incluye el derribo del edificio principal. No obstante, solicita hacer un estudio de toda la zona «por ser esta una zona emblemática para Ávila». El 19 de noviembre de 1995, Manqueospese vuelve a enviar cartas a diversos especialistas y medios de comunicación. En la última Comisión de Urbanismo del ayuntamiento (31 de octubre de 1995) se había aprobado el proyecto de derribo de la Fábrica y el adecentamiento del lugar164. En diciembre de 1995 Manqueospese edita un folleto informativo con un dibujo que recoge dos perspectivas posibles de la zona. En una de ellas se aprecia un solar vacío y un gran volumen de tráfico que lo rodea, con un puente nuevo a la derecha; la otra perspectiva (visible cambiando de posición la hoja) muestra un parque con una graciosa Fábrica restaurada y sin tráfico. A los lados se lee: «¿qué prefieres? ...la fábrica de harinas...» (Figura nº 7). Suscriben el folleto Manqueospese, Amigos de la ciudad, Asociación de artistas 164 Con un coste de 86 millones, el proyecto se aprueba con los 14 votos del PP y el del AIAV (antiguo CDS) y el rechazo del PSOE e IU, con 3 concejales cada uno de ellos. El siguiente paso es que el tema sea tratado en la Comisión Provincial de Patrimonio (donde hay mayoría de miembros de la administración). A mediados de diciembre se espera que el Director General de Patrimonio de la Junta sancione el derribo. 257 Las desventuras de un edificio singular: la Fábrica de Harinas de Ávila plásticos, IU, PSOE, UGT, CC.OO y Consejo de la Juventud de Ávila. El folleto contiene una breve exposición de su significado histórico, la revalorización de la arqueología industrial en Europa, los posibles usos de la Fábrica y el proceso paulatino de demolición. El número 2 del Boletín se publica en noviembre de 1996 y como primer titular se lee «El derribo de la Fábrica de Harinas o la historia de una tropelía». El editorial incluye este comentario: «...están ocurriendo muchas cosas –todas muy negativas– respecto al patrimonio abulense. Parece que, ante la próxima aprobación del Plan General de Ordenación Urbana de Ávila y del Plan Especial, se están dando prisa el Ayuntamiento y algunos constructores en destruir algunos elementos muy interesantes del patrimonio arquitectónico abulense, quizás previniendo que algunos de estos edificios pudieran ser objeto de protección. De todos ellos el caso más grave es sin duda la destrucción del edificio neoclásico que albergó la Real Fábrica de Algodón». Un extenso texto «Crónica de un derribo anunciado (En memoria de la Real Fábrica de Algodón)» describe el proceso y los últimos momentos de la Fábrica, demolida en la madrugada del 26 de marzo de 1996 (Figura nº 8). Las circunstancias de esta definitiva demolición son anteriores. El 31 de octubre de 1995 la Comisión de Urbanismo del ayuntamiento presenta Figura 7. 258 María Cátedra Figura 8. Derribo total de la Fábrica de Harinas. un proyecto de derribo que es aprobado con los votos del PP y AIAV con la oposición del PSOE e IU. Manqueospese, el día 2 de noviembre solicita a la Comisión Territorial de Patrimonio se devuelva al ayuntamiento por no haber incluido la propuesta de mantenimiento prescrita. La comisión solicita un informe previo no vinculante a Ponencia Técnica del Patrimonio (formada por técnicos de las Consejerías de Fomento, Medio Ambiente, Cultura y del ayuntamiento) quienes son contrarios al derribo. Sin embargo en la Comisión, formada por dos técnicos y seis políticos (del Ayuntamiento, Junta y Diputación –todos del PP–) hay mayoría de los partidarios del derribo. El expediente pasa entonces a la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León donde es examinado por miembros de Manqueospese que comprueban la existencia de posibles irregularidades (lo llegan a calificar de «burda manipulación»). Según indican, en el expediente aparecen únicamente aquellos informes partidarios del derribo y no se incluyen en cambio los informes favorables 259 Las desventuras de un edificio singular: la Fábrica de Harinas de Ávila a su mantenimiento y rehabilitación165; además el proyecto de derribo está firmado por el ingeniero municipal de caminos y no por los arquitectos municipales166. Las movilizaciones se extienden. Entre los partidarios de la rehabilitación se encuentran los partidos PSOE e IU, los sindicatos CC.OO. y UGT, las asociaciones Manqueospese, Amigos de la ciudad, Asociación de artistas plásticos y el Consejo de la Juventud que, coordinadas por Manqueospese, realizan diferentes gestiones frente a diversos organismos (Confederación Hidrográfica del Duero, Ministra de Cultura, Director de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, UNESCO, Presidente de la Junta de Castilla y León) que no tienen resultado. El Director General de Patrimonio el 22 de marzo de 1996 aprueba el derribo que tiene lugar cuatro días después, al alba. El mismo día en que tiene lugar el derribo, el 26 de marzo, el portavoz de IU en el ayuntamiento firma una dura nota de protesta manifestando «vergüenza de formar parte de una Corporación que ha ordenado destruir un edificio tan significativo» y denuncian la «ignorancia e insensibilidad» al sacrificar la Fábrica en nombre de una supuesta y torpe «modernización». A Manqueospese llega la resolución (comunicando que se puede interponer recurso ordinario contra la misma) el mismo día en que se ha producido el derribo. Manqueospese finaliza su comentario con estas palabras: «Con la desaparición del edificio... hemos perdido una seña única de identidad, y los promotores del derribo han privado... de un conocimiento más profundo de nuestra historia, impidiendo para el futuro la contemplación y disfrute de una arquitectura –la industrial– en auge de reconocimiento y valoración... Si Ávila quiere estar en el futuro ha de saber mirar todo su pasado, no solo una parte del mismo»167. 165 Entre los primeros un arquitecto, dos historiadores y una arqueóloga, algunos de ellos militantes del PP como el portavoz del PP en el Senado o familiares de los militantes, como el padre de la entonces alcaldesa. Entre los segundos hay tres académicos de las Reales Academias de Bellas Artes y de Historia, un catedrático de geografía y el director de una Escuela Técnica Superior de Arquitectura. 166 Al parecer no está visado por la oficina técnica del ayuntamiento sino por la de infraestructuras, es muy breve –tiene 5 páginas– y no hace mención a la arquitectura e historia del edificio. 167 Sánchez, Rafael 1996. En la página siguiente hay un texto titulado «El otro patrimonio» una reflexión sobre aquellos lugares «con sabor» no catalogados en las guías de viajes. 260 María Cátedra La noticia fue recogida por diversos medios de comunicación tanto locales como nacionales168. III. se Proyecta un Puente «La polémica, los lectores lo recordarán, empezó por el puente que iba a construir sobre el Adaja el Ministerio de Obras Públicas. Las obras ya estaban adjudicadas y la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León había dado su aprobación al proyecto. Ésta fue recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León. Los jueces acordaron suspender cautelarmente las obras...»169. Estas palabras de un periodista local, refiriéndose a la Fábrica de Harinas, sugieren la asociación de la polémica de la Fábrica con el proyecto de un nuevo puente en el río Adaja. Efectivamente, una de las más recurrentes razones aducidas para el derribo de la Fábrica fue, aparte de los motivos estéticos, la necesidad de organizar el tráfico en la zona. Éste es el contexto en que se enmarca la polémica de la Fábrica de Harinas. Voy a resumir brevemente el proyecto. En diciembre de 1992, el Ministerio de Obras Públicas, a petición del ayuntamiento de Ávila, aprueba la construcción de un nuevo puente sobre el río Adaja y una nueva ordenación del tráfico rodado a la ciudad. El puente debería ir situado a la derecha de la Fábrica, por lo que ésta quedaría situada en una especie de isleta (véase fig. nº 9), enfrente mismo de la muralla. El tema sin embargo no se da a conocer hasta agosto de 1993, en que el consejero de Cultura de la Junta de Castilla y León autoriza la 168 Por ejemplo en El País (3 de abril de 1996) firmado por C.M./F.S. «El Ayuntamiento de Ávila derriba una fábrica del siglo xviii». Los autores aluden a los informes de la Real Academia de San Fernando y de la Historia a favor de su rehabilitación y a la opinión de un especialista en el tema. También recogen la opinión de la alcaldesa, considerándolo un «pegote». La polémica seguirá durante un tiempo. El 2 de abril de 1996 un vecino publica en una Carta al director una irónica nota titulada «¿Protestar por el derribo del «Real Pegotengendro Fábrica de Harinas?». 169 Aparece en septiembre de 1994 en el artículo «Decisiones judiciales acertadas» que escribe Alonso de Ávila en El Zumbo (El Diario de Ávila). 261 Las desventuras de un edificio singular: la Fábrica de Harinas de Ávila Figura 9. Proyecto del nuevo puente. 262 María Cátedra construcción del nuevo puente, a pesar de los informes negativos de la comisión técnica de la Comisión Provincial de Patrimonio y de la Dirección General. La directora general de Patrimonio Cultural de Castilla y León, partidaria de la conservación de la Fábrica y contraria al proyecto del nuevo puente, presenta su dimisión por este motivo. La noticia la recoge El País en su sección de Cultura170. En septiembre Manqueospese y Amigos de la ciudad suscriben un boletín informativo171 donde aparece el artículo titulado Una nueva mirada sobre la ciudad en el que se hace un intento de «reinterpretación crítica de la ciudad existente». El nuevo puente «supondrá la alteración más grave del conjunto histórico» y concretamente está situado sobre un azud (o pequeña presa medieval del antiguo molino sobre el que se construye la Real Fábrica), obliga a canalizar todo el tráfico «por una calle angosta de 6 metros de ancho entre la muralla y el recinto de la antigua Real Fábrica» y crea una rotonda entre ambos puentes que encierra el puente romano y la Fábrica, que quedan aislados e incomunicados por la circulación de vehículos. El tráfico procedente de las carreteras de Salamanca, Béjar, Plasencia y Talavera tendría que pasar junto a la muralla e impediría un paseo peatonal proyectado («a no ser que se derribara el entono de la Fábrica de Harinas»); ésta es pues una opción a favor del tráfico rodado, un valor urbano que parece preeminente en el ayuntamiento. Puesto que ya está proyectada la carretera de circunvalación que solventará en el futuro el problema del tráfico (ya que se estima el 86% 170 El País (9-8-1993) publica un amplio artículo «El entorno de las murallas de Ávila, amenazado por la construcción de un nuevo puente. La directora del patrimonio de Castilla y León dimite en protesta por el proyecto». En él se vierte la opinión del consejero de Cultura que indica: «Había que establecer un equilibrio entre la protección de las murallas y una obra absolutamente necesaria para solventar los problemas de tráfico de la ciudad. No se puede condenar a Ávila a ser una ciudad medieval». Y también la del concejal de urbanismo quien opina que «hay que ser un poco funcional»; el nuevo puente es necesario porque los fines de semana hay grandes colas de vehículos. En una columna titulada Manqueospese La Veré esta asociación opina que este «no es un buen modelo de desarrollo urbano» y más concretamente que es una «barbaridad». 171 Titulado «Sobre el proyectado nuevo puente» Año 1, nº 0, Septiembre 1993. También se edita una hoja manifiesto breve. Suscriben este escrito asociaciones juveniles, de músicos, de Acción Católica, objetores de conciencia, objetores fiscales, consumidores, sindicatos, ecologistas e IU. 263 Las desventuras de un edificio singular: la Fábrica de Harinas de Ávila del tráfico sería absorbido por ésta), la solución es transitoria y el gasto, valorado en 300 millones de pesetas, se considera un despilfarro. El puente además tiene un diseño moderno que, en caso de hacerse «es absolutamente necesario variar»; estas son las palabras del secretario de la Real Academia de la Historia172 que se muestra partidario de que no se construya, ya que el entorno «se perjudicaría mucho estéticamente con la aparición de un puente de traza y concepción muy modernas... con una enorme luz de 67 metros... dos enormes ménsulas que se tocan por sus extremos. Esto, como alarde ingenieril es interesante... pero perjudica el ambiente... el audaz proyecto... se acompaña de unos pretiles, barandillas, farolas o báculos de iluminación, todos ellos de un diseño supermoderno que contrasta violentamente con la fisonomía tradicional de la ciudad y con sus murallas medievales». El 13 de enero la Academia de Bellas Artes de San Fernando informa al director del Círculo de Bellas Artes de la elaboración de un informe y de gestiones con la administración (el Ministro, la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y el director general de Política Ambiental) que han dado como resultado la suspensión de la licitación del puente. Al conocer la noticia Manqueospese y Amigos de la Ciudad editan una hoja-manifiesto en la que se indica que los informes técnicos han sido claramente negativos al proyecto173 y se organiza una rueda de prensa donde se informa de la próxima presentación de un recurso contencioso-administrativo, que tendrá fecha de abril de 1994. Antes, en agosto de 1993 se había presentado un recurso contra la licitación ante el consejero de Cultura, que es desestimado. También se recogen 1600 firmas en contra del nuevo puente. El 31 de enero de 1994 la Fundación Diario de Ávila organiza una mesa redonda sobre el proyecto del nuevo puente a la que fueron invitadas instituciones partidarias del mismo y Manqueospese, pero no otras asociaciones opuestas al proyecto; la opinión 172 Informe con fecha 29 de noviembre de 1993. 173 Por ejemplo el de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de 1 de noviembre de 1993. También rechazan el puente la Real Academia de la Historia, Círculo de Bellas Artes, Grupo Parlamentario del PSOE en las cortes regionales (no así el PSOE local), y la UNESCO. 264 María Cátedra de la asociación es que su presencia solo sirvió «de coartada, de legitimación de una opción... previamente tomada a favor del nuevo puente»174. En este caso, al igual que en el tema de la Fábrica pero en menor medida, se suceden las adhesiones locales a favor del puente, que recoge con detalle El Diario de Ávila, y otras en contra175. En junio de 1994 el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León suspende la ejecución de las obras de construcción del nuevo puente, oponiéndose a la resolución favorable del consejero de Cultura de la Junta de Castilla y León. Paralelamente el Ministerio de Obras Públicas paraliza la contratación de las obras del nuevo puente, promete un nuevo estudio, y pone en marcha la contratación de la nueva carretera de circunvalación. Manqueospese en una circular de 23 de junio de 1994 informa a sus socios del rechazo por parte del MOPTMA de realizar el nuevo puente en el lugar previsto. Manqueospese no solo se ha dedicado a estos dos temas. Ha probado ser una asociación extremadamente celosa en la vigilancia del patrimonio. Entre otras actividades y denuncias que ha realizado se cuentan las relacionadas con las obras de excavación o vaciado dentro del recinto de la muralla sin el preceptivo estudio arqueológico176, la modificacióndel proyecto de encauzamiento del río Adaja a fin de no alterar el cauce del río177 y la construcción de una gasolinera frente a la muralla, en la carretera de Madrid, en el límite del perímetro del Conjunto HistóricoArtístico178, que perjudica la vista de las murallas. Este último proyecto 174 R. Sánchez y S. de Tapia, «Más sobre el puente... desde la otra orilla». Ávila Semanal nº 82, 18-24 febrero de 1994. El Diario de Ávila recoge la noticia (1-2-1994). 175 Por ejemplo, 3-4-1994 que firma F. J. Rodríguez / F. A. «Ninguna asociación de vecinos de Ávila se ha mostrado en contra del nuevo puente. Aunque hay dos que mantienen reservas al respecto y otra no se ha pronunciado». Entre las asociaciones opuestas al proyecto, se encuentra Hispania Nostra. 176 En al menos dos lugares: en la calle Marqués de Santo Domingo (23-12-1994) y finca del Palacio de los Velada (9-1-1995). 177 Se informa el 23-6-1994, planteado junto a dos asociaciones ecologistas (ADECAB y Colectivo Cantueso), se llega a un acuerdo con la Confederación Hidrográfica del Duero. 178 Se concede licencia de obra el 20-4-1990, pero se construye muy posteriormente, en 1995. 265 Las desventuras de un edificio singular: la Fábrica de Harinas de Ávila provoca algunos artículos, como el titulado «Inquietud por el proyecto de ubicar una gasolinera ante las murallas» en el que se plantea la paradoja de que, frente a los motivos estéticos aducidos para derribar los anejos de la Fábrica, se haya dado permiso para instalar este establecimiento a 200 metros de la muralla179. Iv. conclusIón: un edIfIcIo, una cIudad «Corría el año de 1877... De inmediato tuve ante mis ojos un enorme y cuadrangular edificio que llamaba la atención por su monumentalidad y su perfección... recorrí el interior de la Fábrica... Aquello tuvo que ser importante para la ciudad, me dije... Di un paseo por los alrededores... me sentía solidario con los arrabales... aquella zona había tenido vida… Mi interés por la industria textil me había llevado a conocer otra Ávila, la Ávila de los arrabales, la Ávila que había estado unida a la incipiente y optimista industria del algodón. Aquella Ávila tuvo para mí mucha importancia y la recuerdo con más cariño que esa otra de fría nobleza y fidelidad religiosa. En la memoria, como en un grabado romántico, próximo al puente, veo aquel enorme edificio, deficitáriamente usado... Y a veinte años de aquel intenso viaje, me pregunto qué habrá sido de aquel edificio... que será de él»180. Este recorrido por la historia lejana y cercana de la Real Fábrica, la Fábrica de Harinas, ilustra sobre el impacto que la creación y destrucción de este edificio ha tenido en la vieja ciudad castellana. El significado de la Fábrica en el pasado, el afán modernizador que movió a quienes proyectaron la Fábrica, a finales del siglo xviii, contrastaba vivamente con un 179 Firmado por M.F/I.P. (pág. 11), Ávila Semanal 23-28 abril, su subtítulo es «El representante de la sociedad es hermano de José María Monforte» –un procurador del CDS–. Manqueospese hará un vehemente comunicado protestando por el mismo tema el 21 de octubre de 1994 (después del derribo parcial) en el que, por ejemplo afirma: «En el caso de que este ‘obstáculo para la vista de la muralla’ al final se levante, exigimos del ayuntamiento que ejecute su derribo y limpie la zona con la misma efectividad y rapidez que empleó recientemente con los edificios de la Fábrica de Harinas». 180 Pedro Ogalla es el autor de este pequeño relato de ficción de un viajero inglés del siglo xix. Ob. cit. Jornadas La Fábrica de Harinas y su entorno editado por Manqueospese (Ávila, 29 de junio a 2 de julio de 1993) pp. 9-12. 272 María Cátedra su urbanismo a la circulación de vehículos. Para los segundos, ésta es una idea romántica –un sentimentalismo– que no se adecua a las condiciones del progreso («una obra absolutamente necesaria para solventar los problemas de tráfico de la ciudad. No se puede condenar a Ávila a ser una ciudad medieval»). Mientras los primeros consideran que el edificio puede tener un uso social importante (centro social, albergue juvenil, eco-museo) para los segundos solo es un «pegote», un «mamotreto» y una «ruina» que impide el tráfico y la instalación de una zona verde. No se pueden olvidar las implicaciones políticas de todo este caso. Se trata en definitiva, y nada menos, que de la definición del patrimonio cultural, algo que, como hemos visto, se decide por el poder. Las pintadas dejan bien claro cómo se califica a la Fábrica, («esto no es un monumento, es una ruina»). Ruina será el término más utilizado por los partidarios del derribo («fea ruina, ruina inservible»); una vez definida de este modo, la Fábrica tiene «mérito de piqueta» es «un adefesio», «cochambrosa». El problema de la destrucción de la Fábrica está directamente relacionado con la construcción del nuevo puente sobre el río Adaja, cuyo proyecto se empieza a gestar paralelo a las primeras noticias de derribo de la Fábrica. Si comparamos las fechas en que se agudizan las tensiones encontraremos interesantes concatenaciones y paralelismos; para el puente estas fechas clave son agosto-septiembre del 93 (se da a conocer en la prensa local y nacional, dimisión de la directora general de Patrimonio, escrito de Manquospese y recurso ante el consejero de Cultura) y enero-abril del 94 (rueda de prensa de Manqueospese, recurso contencioso-administrativo, recogida de firmas, suspensión de la licitación). Para la Fábrica, estas fechas son abril del 92 (escrito de 81 firmas, artículos partidarios de la rehabilitación), junio del 93 (Jornadas sobre la Fábrica de Harina), marzoabril del 94 (pintadas, aprobación del derribo) y polémica que continúa desde esa fecha a septiembre del 94 (demolición parcial). Estas fechas parecen sugerir que cuando el ayuntamiento pierde la batalla del puente se agudiza la guerra de la Fábrica. Hay que tener en cuenta que el PP, con mayoría absoluta en la corporación municipal, pudo llegar a sentirse un tanto incómodo por haber perdido, de cara a la opinión pública, un pro- 273 Las desventuras de un edificio singular: la Fábrica de Harinas de Ávila yecto que abanderaba frente a un pequeño grupo de izquierdas. Por ello, la Fábrica, que probablemente no presentaba tanta unanimidad, se convirtió en un medio de mostrar realmente «quien mandaba en Ávila». He oído en varias ocasiones decir que el alcalde, personalmente, de buena gana hubiera rehabilitado la Fábrica («se lo pedía el cuerpo»). Sin embargo, la prensa local afirma una y otra vez la mayoría absoluta de los partidarios de la demolición frente a los minoritarios revoltosos que se oponen a ella. El detonante son las pintadas en el edificio que espolean el periódico e impulsan a tomar una decisión. Cuando se decide el derribo parcial, éste se hace tan rápidamente191 que sugiere que la controversia de la Fábrica se ha convertido en un tema difícil y oscuro, que se puede ir de las manos, algo que hay que suprimir con celeridad. Tras el éxito de la campaña del nuevo puente, la Fábrica llega a ser verdaderamente un símbolo para la ciudad y una bandera para Manqueospese, que cobra nuevo impulso y afianza su identidad a través de este edificio, cuyo logotipo y defensa adopta con entusiasmo. Pese al pequeño número de concejales de izquierda en la corporación, esta asociación, de más amplio espectro, ha sabido ganar una batalla importante en la ciudad, aunque se haya perdido la Fábrica. En el otro lado, el periódico local se convierte en un activo portavoz de los partidarios del derribo. El Diario de Ávila pasa a ser parte interesada en la polémica, conforme se aviva ésta, destacando adhesiones al derribo y, en menor medida, opiniones en contra. En medio de la refriega, Manqueospese se queja en varias ocasiones del veto que este medio de comunicación somete a sus comunicados y su necesidad por tanto de acudir a la prensa nacional o las emisoras radiofónicas. Un periodista local llega a insinuar que la culpa de la polémica, en parte, es 191 Probablemente para evitar el retraso que había motivado que el puente no se hiciera finalmente. Serafín de Tapia en 20 de enero de 1994 escribe al presidente del Parlamento Europeo en Luxemburgo para denunciar el caso del puente. Un párrafo indica lo siguiente: «Como resultado de la resistencia ciudadana los trabajos aún no han comenzado, a pesar de que los plazos de licitación de obras hace meses que concluyeron y de que ya está seleccionada la empresa adjudicataria. En estos momentos el MOPTMA, la Consejería de Cultura y el propio Ayuntamiento de Ávila dudan respecto a qué decisión adoptar. Pero esta situación puede cambiar de un momento a otro». 274 María Cátedra del propio periódico por prestar sus páginas a «gente tan poco representativa». En un determinado momento, una locutora de radio y el director del Círculo de Bellas Artes tienen que hacer frente a una demanda del Diario por las opiniones vertidas en una entrevista radiofónica. Especialmente duras son las opiniones vertidas en una sección del periódico –El Zumbo– utilizando argumentos ad hominem para sugerir con cierta insidia confabulaciones y oscuros intereses, y también pidiendo explícitamente represalias contra algunos funcionarios señalados. Bien distinto es el tratamiento dado al problema por la prensa regional y nacional mucho más moderada, informativa y neutral. En cierta forma la Fábrica se «tambalea» a través de la prensa local, pese a los esfuerzos divulgativos de Manqueospese que trata de contrarrestar –a través de folletos, hojas informativas, manifiestos y boletines– la hegemonía informativa –el cuarto poder– del periódico local. Por supuesto, también se vierten opiniones duras por parte de Manqueospese192, pero la disparidad de medios es evidente. La polémica sin embargo hace mella en el edificio desnudo que no solo sufre agresión de la piqueta y que tiene sus días contados. La Fábrica se ha convertido en un asunto candente que hay que suprimir cuanto antes porque mina también la moral de sus detractores, plantea contradicciones y acusaciones de ignorancia, suscita críticas a la gestión municipal y se ha convertido en bandera y «totem» de otros grupos que quieren intervenir –otra Ávila en definitiva–193. La Fábrica es realmente un complejo símbolo que sigue funcionando aún reducida a sus cimientos; estos, según parece, y la obra hidráulica aneja, van a respetarse e integrarse en el parque proyectado. Según distintas personas me han indicado, hay «un antes y un después» de la Fábrica de Harinas. 192 Por ejemplo: «ante la próxima aprobación del Plan General de Ordenación Urbana de Ávila y del Plan Especial, se están dando prisa el ayuntamiento y algunos constructores en destruir algunos elementos muy interesantes del patrimonio arquitectónico abulense, quizás previniendo que algunos de estos edificios pudieran ser objeto de protección». 193 Me dejaron tres fotografías cuando se estaba derribando la Fábrica en las que aparecían escritas en su parte posterior estos comentarios irónicos sobre el movimiento de camiones y grúas: «Un alacrán aniquila los restos del totem», «Desfile del pelotón de ejecución ante el clan de Rodrigo Rato», «Cautiva y desarmada las fuerzas nacionales han conseguido sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado. Manque os pese también». 275 Las desventuras de un edificio singular: la Fábrica de Harinas de Ávila En cierta forma la Fábrica es una tradición inventada, un proceso de formalización y ritualización caracterizado por referencia al pasado. El desarrollo de estas tradiciones tiene lugar más frecuentemente cuando la sociedad sufre una rápida transformación que pone en peligro o destruye viejos patrones para los que se contaba con viejas tradiciones. Dados los enormes cambios de los últimos años, se han producido en las sociedades modernas abundantes procesos de este tipo. Esto ha supuesto que viejos usos se adapten a nuevas condiciones y que modelos antiguos se adapten a nuevas circunstancias. Algunas instituciones que proclaman continuidad, de hecho se convierten en algo muy diferente. Es muy interesante el usode viejos materiales para construir tradiciones inventadas para nuevos propósitos, como por ejemplo el nacionalismo y su complejo ritual. Muchas instituciones políticas, movimientos ideológicos y grupos tienen que inventarse un pasado o crear nuevos símbolos, o negarlos. Una ciudad tiene mucho de construcción. Es interesante destacar la cantidad de organismos, individuos, especialistas, ciudades, grupos, instituciones y niveles de la administración que entran a opinar, decidir o informar en el tema de la Fábrica y las ramificaciones que desata la polémica en pro o en contra del derribo. En último extremo es probable que la decisión ni siquiera haya sido tomada por los responsables técnicos y políticos de la comunidad, sino en otras instancias o niveles más globales. Depende también del contexto concreto y el momento en que tiene lugar y las expectativas y dividendos que supone para los distintos colectivos. Este es un ejemplo de la interrelación del nivel local y nacional, e incluso internacional (a través de instituciones como la UNESCO o el Parlamento Europeo), que entra en el juego de intereses de una pequeña ciudad, pese a lo «cerrada» que pueda parecer, a primera vista, tras sus imponentes murallas. 277 Los distintos capítulos aquí contenidos, independientemente de la temática elegida, son ángulos para entender la ciudad, escenarios del tiempo y el espacio, perspectivas de representación de la ciudad, miradas detalladas y de conjunto. El primer capítulo, Clío y la antropología es un intento de reflexión teórica del enfoque empleado en este trabajo que contiene una especial atención a la historia. Historiadores y antropólogos compartimos un similar interés por el estudio del otro en tiempo y espacio, por comprender y explicar, por el texto y el contexto. Pero fundamentalmente, dentro de la historia cultural y la antropología simbólica, un interés común en valores y en cultura, en la dimensión simbólica y el análisis de los significados de ideas y comportamientos. Este planteamiento básico es evidente a lo largo de todo el texto. Un texto que comienza con el estudio de las procesiones de Semana Santa (y no solo las cofradías) porque plasman de un modo único el conjunto de la ciudad. Como indicaba alguien «La ciudad se ve y se contempla a sí misma en estas procesiones… sus calles y sus plazas» (Muñoz Luengo 1956). Sus dinámicos desfiles son escenarios sociales que revelan la centralidad, la pugna entre el centro y la periferia, itinerarios vivos que expresan los conflictos sociales, declaraciones de poder central y aspiraciones de la periferia para ganar el espacio cualitativo de la ciudad. Las procesiones ofrecen a la vez unidad y diversidad, muestran la configuración de 6. A modo de conclusión. Ciudad, paisajes y gentes 278 María Cátedra los viejos barrios, la visibilidad de los nuevos y sus colectivos, su pujanza o decadencia, sus alianzas y desacuerdos. Las nuevas tendencias y cambios dentro de la ciudad son evidentes en su composición, número y trayecto. Los distintos grupos de población por sexo, edad, ocupación y clase social, aparecen reflejados en las idas y venidas de los abulenses por la geografía de su ciudad. Pero también aparecen las nuevas situaciones sociales, como el papel activo de la mujer o la decadencia de ciertas ideologías, produciéndose una interacción dramática de colectivos diversos y diferentes categorías de personas en la arena social. Además reproducen simbólicamente la ciudad, la reafirman y significan. Mediante el ritual se produce el encuentro entre los sexos, la superación de la muerte y reafirmación de la vida, la unión de opuestos –la religión y el turismo– y la integración de grupos pese a sus diferencias. Las procesiones pueden ser vistas como especie de peregrinaciones, ritos de passage anuales que acompañan los cambios de los individuos y colectividades. Los peregrinos de la ciudad se topan con la trascendencia (humana o divina trascendencia, según los casos) en sus andanzas por la ciudad. Peregrinaciones que también se producen en el caso de Sonsoles, la imagen campesina mediadora entre el campo y la ciudad. La Virgen recorre el mismo camino pero en sentido inverso al de los ciudadanos: si la imagen trae agua a los campos, protege la naturaleza, la visita a su santuario trae salud a más de un nivel para los peregrinos. Por ejemplo en otros tiempos alimentando sus cuerpos a través de fiestas, comidas y libaciones, hoy en la puesta en forma de los peregrinos. Es muy significativo cómo este símbolo logra unir de un modo único habitats muy dispares, el valle y la montaña, una confederación de comunidades de muy distinto peso y composición, la ciudad y su entorno. Sin embargo y obviamente la unión no significa igualdad. A través de esta imagen podemos observar las relaciones jerárquicas que se establecen entre el patronato ciudadano y las cofradías rurales, sus reglas, conflictos y dependencias. Pese a los orígenes populares de este culto, asociado a un herrador y unos pastorcillos pero especialmente a los labradores, desde el siglo xvii se convierte en un patronato elitista en que los nobles toman el control y lo 279 A modo de conclusión. Ciudad, paisajes y gentes defienden en las más altas instancias. Hoy todavía Sonsoles se asocia al hogar y a la familia, a la clase alta y «señorial», y a una ideología conservadora (relacionada por ejemplo con la guerra civil o con el Opus Dei). La imagen se considera la «más rica», con mayores rentas y limosnas de la ciudad. Se podría decir que el patronato representa a los «caballeros» como las cofradías rurales representan a los agricultores, y ambas asociaciones a la compleja interacción entre ambos. Pese a ser una organización acogida dentro de la Iglesia, la historia de Sonsoles muestra, tanto en el pasado como en los últimos años, multitud de pleitos y enfrentamientos con distintas instancias eclesiásticas que intentan controlar estas asociaciones laicas, «depurar» licencias y supuestos desmanes, acaparar sus rentas y limosnas. En ello se parece mucho a la Virgen de las Vacas, que comparte con la de Sonsoles el humilde origen del fundador (un labrador, carbonero o criado), los problemas con diversos estamentos religiosos, las críticas a sus abundantes comidas y libaciones («un exceso y un dispendio») y un similar cambio de composición del siglo xvi al xviii desde una cofradía popular a un patronato elitista. Sin embargo, a diferencia de la anterior, la de las Vacas consigue ser en la actualidad una cofradía verdaderamente popular, asociada a la clase obrera y a la gente humilde. Las dos Vírgenes pues representan polos opuestos en cuanto a estratificación social se refiere, pero también ofrecen cierto contraste ideológico. A diferencia de lade Sonsoles, aliada al bando ganador de la guerra civil y su defensora,la delas Vacas se la asocia a la Casa del Pueblo y la república, ya que es la única imagen en salir en procesión en ese tiempo. La Virgen de las Vacas ilumina un aspecto esencial en antropología urbana: la relación entre el barrio y la ciudad, la barriada y el conjunto urbano. A través del trayecto de su procesión, de su intercambio ritual con otros barrios e imágenes podemos entender el poder de este símbolo que implica las barriadas más populares, especialmente el barrio homónimo de la Encarnación, en dirección opuesta a las Vacas, pero también otros de similar clase y composición (Santiago, San Esteban, San José Obrero…). Por otra parte, a través de sus organizaciones afines (pequemozos, peñas, Jarana Vaquera...) logran incluir a grupos que de otro modo quedarían 280 María Cátedra fuera o en un papel muy marginal. Ello y la atención hacia los enfermos e incluso los ancianos del asilo convierte a la cofradía en una institución que engloba a todas las categorías. Su capacidad de organización y entusiasmo en todas las celebraciones, su necesidad de hacerse oír a través del ruido y la música, dice mucho sobre su reafirmación frente al conjunto de la ciudad; sus dotes persuasivas frente a las autoridades, el juego del poder, son mensajes para que la ciudad cuente con ellos. Pero no siempre hay una asociación religiosa tras los movimientos rituales. En el caso de la Fábrica de Harinas podemos observar cómo surgen o se aglutinan ciertos grupos en defensa de un edificio singular y especialmente Manqueospese. La polémica sobre la Fábrica ofrece un mensaje sobre la propia ciudad, sus características, oposiciones y grupos. Los medios en que se plasma la polémica (prensa, radio, comunicados, manifiestos, boletines…), son los canales propios de la ciudad, formas de expresión ciudadanas. La creación del edificio en su día en una ciudad demendigos y eclesiásticos, aludía al progreso, al afán modernizador de los ilustrados pese a la oposición de los de adentro y sus suspicacias al cambio. Irónicamente, en su destrucción, también aparecen nociones de progreso y modernidad, de romper con un pasado… para reconocer otro. Motivos estéticos e ideológicos aparecen enredados dentro de la polémica por parte de unos y otros. Las características del edificio, su naturaleza industrial, contiene en sí mismo un mensaje que quizá no se produciría en otro tipo de edificios (una iglesia, un palacio) en la bien proclamada «ciudad de los caballeros», en su imagen nobiliaria y suntuaria que refleja la muralla. La paradoja es que en la polémica los conservadores no conservan, mientras los progresistas son conservacionistas. Detrás de la polémica se encuentra la propia imagen de los defensores y detractores de la Fábrica y en definitiva, la definición de lo que es la ciudad, cómo quiere ser considerada y cómo se presenta al exterior. Y tras los planes de la zona, el peso diferente atribuido al tráfico y la circulación de vehículos por unos y otros, se encuentra la propia definición de patrimonio, algo que, como sabemos, es decidido por el poder. Este capítulo cierra el análisis aquí realizado poniendo en comunicación la ciudad en su contexto más amplio, marcando la interrelación del nivel local con el nivel nacional e internacional. 281 A.S. «La Fábrica de Harinas se tambalea» Ávila Semanal 91: 13, 22-28 abril 1994. Alda, Fernando. «Manqueospese va a presentar un contencioso contra el nuevo puente» y «Más colectivos contrarios al proyecto del MOPT», El Diario de Ávila, 1-2-1994. 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Paisajes de antropología urbana María Cátedra Paisajes de antropología urbana Este libro explora diversos paisajes de la ciudad de Ávila desde la perspectiva de la antropología social y cultural. A través del recorrido en tiempo y espacio de diferentes aspectos culturales, e inesperados ángulos, se iluminan temas urbanos fundamentales: las relaciones del campo y la ciudad, la estratificación urbana, la representación de la ciudad interna y externamente, y su recreación simbólica. Aunque algunos de estos ángulos —las procesiones de Semana Santa, el culto de la Virgen de Sonsoles o la Virgen de las Vacas— aparentemente aluden a la «corte celestial», este libro trata sobre la «corte terrenal», sobre lo que los santos «dicen» de quien los venera. A través de los distintos capítulos se ofrece una mirada del conjunto de la ciudad y de sus barrios, la pugna entre el centro y la periferia por ganar el espacio cualitativo de la ciudad, el tema del poder y la representación, grupos, conflictos y oposiciones, definición desde dentro y desde fuera de lo que es la ciudad y su presentación al exterior. Este texto trata, en definitiva, de mostrar cuánto de construcción simbólica tienen las ciudades. Colección Ciencias Sociales y Humanidades María Cátedra 6 Universidad de Cantabria Universidad de Castilla-La Mancha Universidad de Extremadura Universitat de les Illes Balears Universidad de La Rioja Universidad de Oviedo Universidad Pública de Navarra Universidad de Zaragoza María Cátedra es catedrática de Antropología Social en la Universidad Complutense de Madrid. Doctora por la Universidad Complutense (1972) y Ph. D. University of Pennsylvania (1984). Ha enseñado en la Universidad de Chicago como Tinker Visiting Professor y ha obtenido el Primer Premio Nacional de Investigación Marqués de Lozoya en 1986. Ha trabajado sobre los Vaqueiros de Alzada asturianos y en las ciudades de Ávila y Évora. Entre sus publicaciones, La muerte y otros mundos (Júcar Universidad, Madrid y Gijón, 1998). La vida y el mundo de los vaqueiros de alzada (CISSiglo XXI, Madrid, 1989); Los españoles vistos por los antropólogos (Júcar Universidad, Madrid y Gijón, 1991); This World, Other Worlds (The University of Chicago Press, Chicago,1992); Un santo para una ciudad. Ensayo de antropología urbana (Barcelona, Ariel, 1997); La mirada cruzada en la Península Ibérica. Perspectivas desde la antropología social en España y Portugal (Catarata, Madrid, 2001); Para entender las murallas de Ávila. Una mirada desde la historia y la antropología (conjuntamente con Serafín de Tapia; Ámbito, Valladolid, 2007) 10 €