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La experiencia del Banco Nacional de México durante la guerra civil de 1913 a 1916 y la incautación de los bancos de 1916 a 1921: una larga travesía por el desierto

Solis Rosales, Ricardo

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349 La experiencia del Banco Nacional de México durante la guerra civil de 1913 a 1916 y la incautación de los bancos de 1916 a 1921: una larga travesía por el desierto Ricardo Solís Rosales Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa IntroduccIón1 El propósito de este ensayo es presentar una visión panorámica de la experiencia del Banco Nacional de México (BNM o Banco, en lo sucesivo) durante la segunda etapa de la Revolución mexicana, constituida por la guerra civil que se produjo como consecuencia del golpe de Estado en febrero de 1913, que acabó con el gobierno y la vida del presidente Francisco I. Madero. De hecho, el periodo a estudiar comprende de 1913 y 1921, es decir, los años más importantes de la guerra civil (1913 a 1916) y los de incautación de los bancos de emisión, esto es, de 1916 a 1921. Para ubicar las vicisitudes que vivió el banco a lo largo de esa prolongada travesía por el desierto, se hará referencia a los principales acontecimientos políticos y económicos que afectaron en forma significativa la actividad bancaria durante esos años. 1 El autor agradece a Carlos Marichal los valiosos comentarios realizados a una versión preliminar de este ensayo. El agradecimiento se extiende a los responsables del Archivo Histórico del Banco Nacional de México por el apoyo brindado para la realización de esta y otras investigaciones relacionadas con la historia de esta institución. En particular, el reconocimiento se extiende a Salustio Ramírez López, Ramón Morales y Héctor González. Licencia Creative Commons Atribución/ReconocimientoNoComercial-SinDerivados 4.0 Internacional https://doi.org/10.5281/zenodo.15007163 Ricardo Solís Rosales 350 Partimos de la idea de Gustavo del Ángel y Carlos Marichal, según la cual hay muchos aspectos por estudiar respecto a la actividad bancaria durante la Revolución mexicana. «En realidad aún sabemos muy poco sobre lo ocurrido con la banca durante la Revolución… La relativa escasez de trabajos contrasta con la magnitud de los eventos financieros, monetarios y bancarios del periodo. De allí que este sea uno de los terrenos más importantes dentro de la historiografía mexicana para investigaciones futuras»2. Los párrafos que siguen buscan aportar un grano de arena en el entendimiento de algunos de los acontecimientos más importantes relativos a la actividad bancaria del periodo 1913-1921, concentrando la atención en los indicadores del Nacional de México. la SItuacIón del Banco nacIonal de méxIco al 31 de enero de 1913 Cabe recordar que el BNM fue fundado en 1884 como resultado de la fusión del Banco Nacional Mexicano con el Banco Mercantil Mexicano. Desde su fundación y a lo largo del porfiriato, el BNM fue la entidad más importante del sistema bancario, sobre todo por el tamaño de su capital, los depósitos, el volumen de billetes en circulación y su cartera de crédito. Además, su posición se vio fortalecida por los privilegios que contenía su contrato de concesión, entre ellos el de emitir billetes que podían circular por todo el país, el vínculo con el gobierno federal, a quien apoyaba como agente de la Tesorería, y al manejo de la deuda pública, una serie de exenciones de impuestos3. 2 Del Ángel y Marichal (2003: 692). 3 La historia del BNM se encuentra en Ludlow (1985: 299-346). Cabe destacar que el Banco Nacional Mexicano se fundó en 1881 y comenzó sus operaciones el 23 de febrero de 1882. Su contrato fue negociado por Eduard Noetzlin, representante del Banco FrancoEgipcio, con sede en París, con el gobierno mexicano. Ese mismo año se fundó el Banco Mercantil Mexicano, que abrió sus puertas el 27 de marzo de 1882, en respuesta a la creación del Nacional Mexicano. Dos años más tarde las dos instituciones mencionadas se fusionaron para crear el Banco Nacional de México. Para la dirección del Nacional Mexicano se constituyeron un Consejo de Administración y un Comité de París; el primero de ellos estuvo en la Ciudad de México, y el segundo, en París. Este último vigilaba los intereses franceses en el Nacional Mexicano. Entre ellos estaban el Banco Franco-Egipcio, la Société de Crédit Commercial et Industriel de París. Esta estructura se mantuvo con la creación del Banco Nacional de México (Ludlow, 1985: 304-318). La experiencia del Banco Nacional de México durante la guerra civil de 1913 a 1916… 351 El último balance de los bancos mexicanos que se hizo público antes del golpe de Estado de febrero de 1913 corresponde al del 31 de enero de 19134. Ahí aparece con toda claridad la posición relativa de los 32 establecimientos bancarios que formaban el sistema bancario, divididos en veinticuatro bancos de emisión, cinco refaccionarios y tres hipotecarios. Ahí puede verse la posición dominante de las dos entidades más importantes del sistema bancario: el Banco Nacional de México y el Banco de Londres y México. Como dice Marichal, para 1910 esas dos instituciones «manejaban el 75 % de los depósitos bancarios, lo cual sugiere un grado de poder monopólico sobre el sistema nacional, inigualado en el resto del continente»5. La concentración bancaria tiene raíces históricas. El segundo banco más importante del país, el Banco de Londres y México, fue fundado en 1864 durante el gobierno encabezado por Maximiliano I de México. Eso significa que su fundación fue anterior a la globalización de la economía, que comenzó en 1873 (y concluyó con el estallido de la Primera Guerra Mundial) y que fue el marco en el cual se fundaron en América Latina los primeros bancos modernos, la mayoría de los cuales financiados con capital europeo o norteamericano6, 7. La fundación del Banco de Londres y México fue anterior también a la creación del Banco Nacional de México. En efecto, el Banco Nacional de México (BNM en lo sucesivo) se fundó en 1884 como consecuencia de la fusión del Banco Nacional Mexicano y el Banco Mercantil Mexicano. Gracias a los privilegios contenidos en su contrato de concesión y a las oportunidades de la economía mexicana, el BNM creció ininterrumpidamente entre 1884 y 1912, manteniéndose siempre como la entidad más importante del sistema bancario mexicano. 4 Boletín Financiero y Minero (26 de abril de 1913), nº 4163. 5 Marichal (1998: 132). 6 El BLM inició sus actividades durante el imperio de Maximiliano como sucursal del banco inglés The London Bank of Mexico and South America. En el momento de su fundación no tenía derecho a emitir billetes, el cual adquiere con posterioridad a la fundación del Banco Nacional de México. En 1913, el capital del Banco de Londres y México tenía una participación francesa de 49 %. Esta condición minoritaria contrasta con la que existía en el Banco Nacional de México, en la que los inversionistas franceses concentraban 66 % del capital. 7 Marichal (2010: 37). Ricardo Solís Rosales 352 Los balances generales de los bancos al 31 de enero de 1913 confirman la posición del BNM [ver tabla 1]. Cabe destacar que los dos bancos nacionales, es decir, el BNM y el BLM, tenían el monopolio de la circulación de billetes en la Ciudad de México, lo que les daba una fuerza que no tenían los bancos de emisión de los estados dado que sus billetes solo podían circular en los estados donde estaban ubicadas las oficinas de las entidades emisoras. La suma de los capitales del BNM y el BLM representaba el 45 % del total del sistema de bancos de emisión, los billetes en circulación el 63 % del total y las existencias metálicas el 68 %. Ningún otro banco de emisión estaba cerca de las cifras alcanzadas por los dos bancos más grandes del sistema. La trayectoria del BNM durante el porfiriato ha sido objeto de numerosos estudios e investigaciones académicas. Además de los trabajos de Marichal y Ludlow, ya señalados, Mónica Gómez (2001) estudió, en su tesis doctoral, el papel del Banco dentro del complejo sistema de emisión plural de billetes y su posición monopólica. También Maurer, en su tesis doctoral de 2002, se pregunta si con en el marco de esa hegemonía, el BNM cumplía las funciones de banco central, contestando a esa pregunta de manera negativa. Marichal y Solís se preguntan si el BNM era un banco nacional o si también cumplía funciones de banco central8. En relación con la emisión de billetes, cabe decir que el sistema bancario mexicano estaba dividido en dos partes. La primera estaba representada por el BNM y el BLM, cuyos billetes representaban dos terceras partes de la circu lación total con el derecho a circular en todo el territorio nacional, además de que contaban con el monopolio en la ciudad de México. La otra parte del sistema estaba formada por los otros 22 bancos de emisión estatales, cuyos billetes sumaban la tercera parte restante, con el inconveniente de que solo podían circular en las entidades donde los bancos emisores tenían sus sedes y en aquellas donde tenían sucursales. Así, cuando un tenedor de un billete emitido por un banco estatal debía realizar pagos en la ciudad de México debía hacerlo con billetes del BNM o del BLM, para lo cual estos bancos les cobraban un descuento, lo que implicaba un costo de transacción que no tenían quienes utilizaban los billetes del BNM y el BLM como medios de 8 Marichal y Solís (2016). La experiencia del Banco Nacional de México durante la guerra civil de 1913 a 1916… 353 Tabla 1. Algunas cifras del balance general de todos los bancos de la República al 31 de enero de 1913 (saldos en millones de pesos corrientes) Instituciones Capital Billetes en circulación Depósitos a corto plazo Existencias metálicas 1 Nacional de México 32 62,60 27 46,10 2 Londres y México 21,5 21,80 33,10 16,50 3 Peninsular 16,5 3,40 4 1,90 4 Oriental 8 6,70 7,50 3,70 5 Jalisco 6 2,40 2,70 3,70 6 Minero 5 4 2,90 2,10 7 Mercantil de Veracruz 3 4,60 5,20 2,60 8 Estado de México 3 2,70 1,70 1,70 9 Guanajuato 3 1,29 2 0,60 10 Mercantil de Monterrey 3 1,60 3,10 1 11 Tamaulipas 2,5 2 2,10 1,20 12 Nuevo León 2 2,70 2,60 1 13 Durango 2 0,99 3,60 0,56 14 Coahuila 1,6 1,70 1,30 0,90 15 Sonora 1,5 3 5,30 1,60 16 Occidental de México 1,5 1,80 2,80 1,30 17 San Luis Potosí 1,1 2 7 1,10 18 Hidalgo 1 0,70 0,70 0,52 19 Tabasco 1 0,90 0,20 0,60 20 Morelos 1 1,40 0,13 0,82 21 Querétaro 1 0,80 0,63 0,44 22 Zacatecas 1 1,04 2,30 0,60 23 Aguascalientes 0,6 1,90 1,40 0,46 24 Guerrero 0,5 0,46 0 0,31 Total bancos de emisión 119,3 132,48 119,26 91,31 25 Central Mexicano 30 22 26 Mexicano de Industria y Comercio 10 9,90 27 La Laguna 6 2,40 28 Español Refaccionario 2 0,16 29 Comercial Refaccionario 0,2 1,60 Total bancos refaccionarios 48,2 36,06 30 Hipotecario de Crédito Territorial 7,5 7,50 31 Internacional Hipotecario 5 5 32 Hipotecario Agrícola 2 2 Total bancos hipotecarios 14,5 14,50 Gran total 182 169,82 Fuente: Boletín Financiero y Minero, 26 de abril de 1913, nº 4163, p. 6. Ricardo Solís Rosales 354 pago fuera de la Ciudad de México. Eso hacía que el sistema de pagos no fuera eficiente. Para solucionar esta situación los bancos estatales decidieron crear un centro de reservas en la Ciudad de México con el objetivo de que sus billetes pudieran canjearse por billetes del BNM y el BLM, sin descuento. Quien se hizo cargo de ese centro de reservas fue el Banco Central Mexicano (BCM en lo sucesivo), que agregó esa función a las actividades que realizaba como banco refaccionario9. Para cumplir esta función el BCM pidió que los bancos estatales adquirieran un 5 % de su capital en acciones del BCM. Como consecuencia, el BCM que originalmente se fundó en 1898 como Banco Refaccionario Mexicano cambió su nombre un año después a Banco Central Mexicano, logrando que su capital fuera el segundo del sistema bancario nacional, solo superado por el BNM10. Tabla 2. Algunos indicadores del balance general de los diez bancos más grandes al 31 de enero de 1913 (en millones de pesos) Instituciones Capital % del total Billetes en circulación % del total Depósitos a corto plazo % del total Existencias metálicas % del total Nacional de México 32,5 17,6 62,6547,3 27 15,9 46,1 50,5 Londres y México 21,5 11,8 21,8516,5 33,1 19,5 16,5 18,1 Peninsular 16,5 9,1 3,45 2,6 4,5 2,4 1,9 2,1 Central Mexicano 30,5 16,5 22,5 13,5 Oriental 8,5 4,4 6,75 5,1 7,5 4,4 3,7 4,1 Jalisco 6,5 3,3 2,45 1,8 2,7 1,6 3,7 4,1 Minero 5,5 2,7 4,55 3,5 2,9 1,7 2,1 2,3 Mercantil de Veracruz 3,5 1,6 4,65 3,5 5,2 3,1 2,6 2,8 Estado de México 3,5 1,6 2,75 2,5 1,7 1,5 1,7 1,9 Guanajuato 3,5 1,6 1,29 1,5 2,5 1,2 0,6 0,7 Fuente: Boletín Financiero y Minero, 26 de abril de 1913, nº 4163. el golpe de la cIudadela, en feBrero de 1913, y la guerra cIvIl que le SIguIó Como se sabe, el cuartelazo que terminó con el gobierno y las vidas de Francisco I. Madero y José M. Pino Suárez, presidente y vicepresidente 9 McCaleb (1920: 114-116). 10 Manero (1958: 14). La experiencia del Banco Nacional de México durante la guerra civil de 1913 a 1916… 355 constitucionales del país, respectivamente, permitió el ascenso de Victoriano Huerta al poder, dio lugar a una guerra civil que constituyó la segunda etapa de la Revolución mexicana. De hecho, el nuevo episodio fue más cruento, prolongado y costoso que el encabezado por Madero en 1910-1911 en contra de Porfirio Díaz. También tuvo mayores efectos en la economía11. Huerta logró sumar a su causa al Ejército Federal y a la mayor parte de la élite económica que se había beneficiado con la política del antiguo régimen y se oponía a las reformas del gobierno de Madero12. Por su parte, la oposición armada contra el gobierno del usurpador reunió muy pronto a la mayoría de las fuerzas que habían participado en la revolución maderista. A ellos se agregaron otros sectores sociales muy diversos que, al final, convirtieron su movimiento en una Revolución social. Entre los dirigentes de ese movimiento destacaron Francisco Villa, Emiliano Zapata, Álvaro Obregón y Venustiano Carranza. La crisis gemela de 1913 y el establecimiento del curso forzoso Los problemas bancarios comenzaron en 1913, sobre todo como consecuencia del desequilibrio de la balanza de pagos ocasionado por el golpe de Estado. En efecto, se tiene evidencia de que desde comienzos de ese año se produjo una fuga de capitales como consecuencia de los acontecimientos de febrero de ese año. La fuga de capitales provocó un desequilibrio de la balanza de pagos que condujo a la disminución del valor del peso en los mercados de divisas y, por consiguiente, un alza del precio de los giros sobre el exterior, mientras el valor de los pesos plata se mantenía sin grandes cambios, derivados estos últimos de las fluctuaciones del precio de la plata en los mercados internacionales. La depreciación del peso provocó el aumento de los precios 11 Según Knight (2010: 487) «La rebelión de 1910-1911 tuvo poco efecto y no fue hasta 1913 que la economía sufrió consecuencias negativas; el lapso más crítico de la guerra civil ocurrió entre 1914-1915, después del cual la intensidad bajó, pero el costo económico siguió aumentando». 12 Según Ulloa (2000: 780), «al concluir la decena trágica de febrero de 1913 la alta burguesía no solo vio el fin de aquellos días de horror como la mayoría de la gente, sino el término de años de zozobra, pues confiaban en que el nuevo gobierno iba a restablecer las condiciones políticas, sociales y económicas en las que había prosperado». Ricardo Solís Rosales 356 de oro y la plata en México, lo que significa que había que pagar un premio cuando la compra de esos metales se hacía en billetes. Gráfico 1. Tipo de cambio y valor de los pesos plata en Nueva York en 1913 (en centavos de dólar) 20 25 30 35 40 45 50 55 enero febrero marzo abril mayo junio julio agosto septiembre octubre noviembre diciembre Tipo de cambio Valor de los pesos plata Fuente: Kemmerer (1953: 175) y Boletín Financiero y Minero de México, varios números correspondientes a los meses de enero a diciembre de 1913. Ante la oportunidad de hacer operaciones de arbitraje, los tenedores de monedas de oro y plata preferían atesorarlas o enviarlas para su venta en el exterior. Quienes tenían billetes bancarios tenían el incentivo de solicitar su pago en las ventanillas bancarias y, por las mismas razones, los ahorradores optaban por solicitar la devolución de sus depósitos. Este fenómeno se convirtió en pánico bancario a principios de noviembre de 1913, amenazando con agotar las existencias metálicas de los bancos. Ante esas circunstancias, el 5 de noviembre el gobierno decretó el curso forzoso de los billetes bancarios. Gracias a este decreto los bancos pudieron conservar sus existencias metálicas ya que quedaron eximidos de pagar sus billetes en metal en las condiciones establecidas en la ley monetaria de 1905. Como la crisis bancaria continuó, concentrada en el retiro de los depósitos, el 22 de diciembre siguiente, el gobierno autorizó una suspensión temporal de pagos a favor de los bancos, con el objeto de impedir que los depositantes siguieran retirando sus ahorros. Por último, mediante un decreto publicado el 7 de enero, Huerta autorizó a La experiencia del Banco Nacional de México durante la guerra civil de 1913 a 1916… 357 los bancos a emitir billetes hasta por tres veces las existencias metálicas en su poder, lo cual entraba en contradicción con la Ley de Instituciones de Crédito de 1897, que establecía para cada banco, salvo en los casos del BNM y el BLM, la obligación de mantener un respaldo metálico de al menos el 50 % del total de billetes en circulación13. Cabe señalar que en aquella coyuntura el gobierno autorizó que los billetes de los bancos estatales circularan también en la Ciudad de México, con lo que se eliminó la asimetría existente al interior del sistema de emisión y, en los hechos, se suspendió el monopolio que tenían los dos bancos nacionales, es decir, el BNM y el BLM. El análisis que hace el Boletín Financiero y Minero de México sobre la situación al final de 1913 era el siguiente: «la casi completa desaparición de las monedas de plata tuvo como consecuencia una exigencia mucho mayor de billetes para cubrir las necesidades extraordinarias del comercio y suplir a la moneda de plata, al mismo tiempo, el público, no teniendo interés en conservar sus fondos en poder de los bancos, puesto que estos no abonaban réditos, y temeroso de que la situación fuera a empeorar, empezó a atesorar billetes por no ser posible ya conseguir plata u oro»14. Después de la crisis de noviembre y diciembre, los bancos debieron reconstituir sus existencias metálicas, pero para ello tuvieron que pagar un sobreprecio: el BLM asegura que pagó, en promedio, un sobreprecio de 10 % en la compra de plata y de 40 % en las adquisiciones de oro15. la apertura de un nuevo frente de guerra traS loS préStamoS de loS BancoS a huerta El surgimiento de la oposición armada obligó a Huerta a incrementar significativamente el tamaño del ejército federal y a mejorar su armamento. Como los recursos fiscales no eran suficientes para financiar su campaña militar debió buscar otras fuentes de sostenimiento. Uno de los apoyos financieros que encontró provino de los bancos. 13 Basurto (2010: 52). 14 Boletín Financiero y Minero, 3 de enero de 1914, columna «La semana», p. 6. 15 Ibídem. Ricardo Solís Rosales 364 no estar en posibilidad de pagar los billetes de una lista de bancos21. Por su tamaño y las funciones que desempeñaba, lo ocurrido en el BCM tuvo efectos sistémicos. El Nacional de México fue el primero en reconocer en su balance general del 31 de diciembre de 1913 las pérdidas ocasionadas por la suspensión de pagos del BCM por los apoyos financieros que le había otorgado a lo largo de ese año. Le siguieron los bancos estatales, por las pérdidas en sus tenencias accionarias del BCM. La trayectoria de los principales rubros del balance general del BNM para los años 1912-1914 se incluye en la tabla 5. De la tabla 5 conviene destacar lo ocurrido con la cartera de crédito vigente, los depósitos en cuentas de cheques y las utilidades. Como era natural, ante la incertidumbre generada por la guerra, el Banco intentó, como las demás instituciones financieras, limitar drásticamente el otorgamiento de nuevos créditos y recuperar en lo posible los que llegaban a su vencimiento. De esos movimientos se deriva la disminución de la cartera vigente. Por su parte, la cuenta de deudores diversos, que agrupa los créditos atrasados e incobrables, creció en una proporción apreciable. Su aumento era reflejo de las dificultades de los deudores para pagar sus adeudos. Por último, la disminución de las utilidades fue consecuencia sobre todo de la caída en el nivel de actividad de los bancos y de los cambios en el entorno. Cabe señalar que a partir de finales de 1913 comenzaron a circular los billetes emitidos por los revolucionarios, sobre todo por Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ejército Constitucionalista. Carranza consideró desde el inicio de su movimiento que la emisión de billetes era la mejor forma de dar sustento económico a la lucha por la libertad. La primera emisión de billetes constitucionalistas se realizó el 26 de abril de 1913 y la segunda el 28 de diciembre de ese mismo año22. De ese modo, desde el comienzo de la guerra civil se produjo la yuxtaposición de los billetes bancarios y los billetes revolucionarios. La enormidad con la que se pusieron en circulación estos últimos originó una 21 Se refería a los bancos de Guanajuato, Querétaro y Coahuila por no contar con las reservas suficientes para ello. Según el BFMM del 18 de diciembre de 1913, esa declaración hizo que los comerciantes de la Ciudad de México decidieran no aceptar ninguno de los billetes de los bancos estatales. 22 Manero (1958: 40-41). La experiencia del Banco Nacional de México durante la guerra civil de 1913 a 1916… 365 hiperinflación que comenzó en 1914 y se extendió hasta 191623. Carranza estuvo consciente de los efectos negativos que sus billetes ocasionaban en los precios y en deterioro de la calidad de vida de la población, pero consideró que no podía prescindir de un recurso del que dependía buena parte del sostenimiento de sus ejércitos. En ese sentido, como lo sostuvo Luis Cabrera, el dinero y lo militar 23 Gómez-Galvarriato y Musacchio (2000) muestran que el aumento de los precios comenzó en 1914. Tabla 5. Rubros seleccionados del balance general del BNM, saldos al 31 de diciembre de los años 1911-1914 (en millones de pesos corrientes) Cuentas 1911 1912 1913 1914 Existencias metálicas 41,5 47,2 36,4 40,3 Cartera de valores 18,8 13,3 13,9 12,2 Préstamos y descuentos 23,7 30,9 17,6 11,9 Crédito prendario 12,5 14,3 13,4 4,7 Crédito hipotecario 5,9 5,5 4,6 4,6 Crédito cuenta corriente 65,3 66,7 54,5 46,8 Cartera de crédito vigente 83,7 86,5 72,5 56,1 Deudores diversos 32,5 47,8 65,5 65,6 Participaciones 3,9 1,8 4,6 2,9 Subtotal 287,8 313,5 282,5 245,1 Otros activos -74,6 -79,2 -63,5 -35,8 Activo total 213,2 233,8 219,5 209,3 Capital social 32,5 32,5 32,5 32,5 Fondo de reserva 16,5 16,5 16,5 16,5 Fondo de reserva ext. 12,1 12,2 1,1 7,5 Capital + reservas 60,1 60,2 49,1 55,5 Billetes en circulación 51,9 66,6 86,4 79,9 Cuentas de cheques y depósitos a la vista 30,8 29,4 18,4 13,3 Acreedores diversos 24,5 32,9 26,1 10,7 Castigos sobre cuentas dudosas 11,2 Otros pasivos 45,9 44,7 39,5 39,2 Subtotal 107,2 128,9 130,9 115,1 Total de pasivos 153,1 173,6 169,9 154,3 Pasivo + capital 213,2 233,8 219 209,3 Utilidades (en millones de pesos) 6,1 5,8 6,5 -1,3 Utilidad sobre el capital y reservas 10,15 % 9,63 % 12,22 % -2,36 % Fuente: AHBNM. Libros de Actas del Consejo de Administración. Informes anuales. Balances mensuales del BNM de los meses señalados. Ricardo Solís Rosales 366 «eran los únicos problemas en que el Primer Jefe tenía concentrada toda su atención»24. la SItuacIón de loS BancoS en el momento de la caída del goBIerno de huerta Para el conjunto del sistema bancario, el panorama al 30 de junio de 1914 se presentaba del siguiente modo: Tabla 6. Balances de todos los bancos de la República al 30 de junio de 1914 (cifras en millones de pesos corrientes) Instituciones Reservas Capital Billetes en circulación Depósitos a corto plazo Existencias metálicas Nacional de México 23,016 32 84,55 19,446 40,350 Londres y México 8,200 21,500 62,855 14,231 33,846 Peninsular 1,450 10,275 6,673 06,081 Oriental 1,746 12 26,766 7,318 9,615 Jalisco 0,369 64,119 0,032 2,382 Minero 2,024 54,557 0,015 2,156 Mercantil de Veracruz 1,283 34,757 0,350 3,825 Estado de México 0,240 1,500 3,191 0,125 2,203 Guanajuato 0,228 32,431 00,895 Mercantil de Monterrey 0,363 2,500 2,267 0,023 0,784 Tamaulipas 0,898 23,064 0,040 1,508 Nuevo León 0,898 22,594 0,068 0,903 Durango 0,306 1,600 1,016 0,068 0,615 Coahuila 0,404 1,500 3,384 0,042 1,049 Sonora 1,300 1,500 3,007 0,044 1,570 Occidental de México 0,475 1,500 2,271 0,390 1,180 San Luis Potosí 0,296 1,100 3,191 0,037 1,733 Hidalgo 0,188 13,209 0,219 0,742 Tabasco 0,197 12,6400,006 0,612 Morelos 0,079 11,204 0,006 0,516 Querétaro 0,072 11,492 00,712 Zacatecas 0,467 11,635 0,010 0,665 Aguascalientes 0,082 0,600 1,291 0,001 0,413 Guerrero 0,018 0,500 1,323 00,446 Total Bancos de emisión 44,599 114,075 233,49 42,471 114,801 24 Uthoff (1998: 72). La experiencia del Banco Nacional de México durante la guerra civil de 1913 a 1916… 367 Tabla 6. Balances de todos los bancos de la República al 30 de junio de 1914 (cifras en millones de pesos corrientes) (cont.) Instituciones Reservas Capital Billetes en circulación Depósitos a corto plazo Existencias metálicas Central Mexicano 010 0,470 0,887 Mexicano de Industria y Comercio 0,500 10 6,066 2,575 La Laguna 0,155 6 0,032 0,016 Español Refaccionario 0,033 2 0,001 0,008 Comercial Refaccionario 0,027 0,200 0,047 0,027 Total bancos refaccionarios 0,715 28,200 Hipotecario de Crédito Territorial 0,905 7,500 0,168 0,533 Internacional Hipotecario 1,200 1,200 2,778 2,143 Hipotecario Agrícola 0,019 0,019 0,011 0,011 Total bancos hipotecarios 2,124 8,719 Gran total 47,438 150,994 Fuente: Boletín Financiero y Minero, 12 de septiembre de 1914. Al comparar las cifras de junio de 1914 con las de enero de 1913 se pueden observar los siguientes cambios. Tabla 7. Variaciones en algunos rubros del balance general de los bancos entre el 31 de enero de 2013 y el 30 de junio de 2014 Instituciones Capital (%) Billetes en circulación (%) Depósitos a corto plazo (%) Existencias metálicas (%) Nacional de México 0,00 35,10 -28,00 -12,50 Londres y México 0,00 188,30 -57,00 105,10 Peninsular -37,70 96,30 -100,00 220,10 Oriental 50,00 -0,40 -2,40 159,90 Jalisco 0,00 71,60 -98,80 -35,60 Minero 0,00 13,90 -99,50 2,70 Mercantil de Veracruz 0,00 3,40 -93,30 47,10 Estado de México -50,00 18,20 -92,60 29,60 Guanajuato 0,00 88,40 -100,00 49,20 Mercantil de Monterrey -16,70 51,90 -99,30 -21,60 Tamaulipas -20,00 53,20 -98,10 25,70 Nuevo León 0,00 -3,90 -97,40 -9,70 Durango -20,00 2,60 -98,10 9,80 Coahuila -6,30 99,10 -96,80 16,60 Sonora 0,00 0,20 -99,20 -1,90 Occidental de México 0,00 26,20 -86,10 -9,20 San Luis Potosí 0,00 59,60 -99,50 57,50 Hidalgo 0,00 358,40 -68,70 42,70 Ricardo Solís Rosales 368 Tabla 7. Variaciones en algunos rubros del balance general de los bancos entre el 31 de enero de 2013 y el 30 de junio de 2014 (cont.) Instituciones Capital (%) Billetes en circulación (%) Depósitos a corto plazo (%) Existencias metálicas (%) Tabasco 0,00 193,30 -97,00 2,00 Morelos 0,00 -14,00 -95,40 -37,10 Querétaro 0,00 86,50 -100,00 61,80 Zacatecas 0,00 57,20 -99,60 10,80 Aguascalientes 0,00 -32,10 -99,90 -10,20 Guerrero 0,00 187,60 43,90 Total Bancos de emisión -4,40 76,20 -64,40 25,70 Central Mexicano -66,70 -97,90 Mexicano de Industria y Comercio 0,00 -38,70 La Laguna 0,00 -98,70 Español Refaccionario 0,00 -99,40 Comercial Refaccionario 0,00 -97,10 Total bancos refaccionarios -41,50 -100,00 Hipotecario de Crédito Territorial 0,00 -97,80 Internacional Hipotecario -76,00 -44,40 Hipotecario Agrícola -99,10 -99,50 Total bancos hipotecarios -39,90 -100,00 Gran total -17,00 -100,00 Fuente: Boletín Financiero y Minero, 26 de abril de 1913, nº 4163, p. 6 y la misma fuente, número del 12 de septiembre de 1914. Cabe destacar que, en total, el sistema tuvo pérdidas de capital por una cifra equivalente al 17 % del total. Por lo que se refiere a los aumentos en la cantidad de billetes puestos en circulación, destacan los aumentos registrados por los bancos siguientes: Hidalgo (358 %); Guanajuato (88 %); Tamaulipas (53 %); Mercantil de Monterrey (52 %); Banamex (35 %); Estado de México (18,2 %). En total, el sistema registró un aumento de los billetes en circulación de 76 %, mientras que las reservas metálicas aumentaron solo un 25 %. Como consecuencia de la desproporción entre los aumentos en la cantidad de billetes puestos en circulación y las reservas, algunos bancos no alcanzaron a mantener los mínimos exigidos por la ley. No fue ese el caso del BNM, que logró mantenerse dentro de la normativa. En relación con la regla que les obligaba a mantener un mínimo de 50 % de reservas metálicas respecto al total de billetes en circulación (con las ex- La experiencia del Banco Nacional de México durante la guerra civil de 1913 a 1916… 369 cepciones del BNM y el BLM, que podían mantener reservas de solo 33,3 %), la situación que tenían los bancos en el momento de la derrota de Huerta y el inminente ingreso de los revolucionarios a la Ciudad de México se muestra en la tabla 8. Cabe señalar que para junio de 1914 solo 11 de los 24 bancos de emisión existentes cubrían el requisito de reservas exigido por la ley bancaria, entre ellos el BNM y el BLM. Tabla 8. Sistema bancario. Relación entre reservas metálicas y billetes en 31 de enero de 1913 y en 30 de junio de 1914 Instituciones 31 de enero de 1913 (%) 30 de junio de 1914 (%) Observaciones Nacional de México 73,60 47,70 En regla Londres y México 75,70 53,80 “ Peninsular 55,90 91,10 “ Oriental 55,20 35,90 “ Jalisco 154,20 57,80 “ Minero 52,50 47,30 Por debajo Mercantil de Veracruz 56,50 80,40 En regla Estado de México 63,00 69,00 “ Guanajuato 46,50 36,80 Por debajo Mercantil de Monterrey 62,50 34,60 “ Tamaulipas 60,00 49,20 “ Nuevo León 37,00 34,80 “ Durango 56,60 60,50 En regla Coahuila 52,90 31,00 Por debajo Sonora 53,30 52,20 En regla Occidental de México 72,20 52,00 “ San Luis Potosí 55,00 54,30 “ Hidalgo 74,30 23,10 Por debajo Tabasco 66,70 23,20 “ Morelos 58,60 42,90 “ Querétaro 55,00 47,70 “ Zacatecas 57,70 40,70 “ Aguascalientes 24,20 32,00 “ Guerrero 67,40 33,70 “ Total 68,90 49,20 “ Bancos en regla 11 Por debajo de la norma 13 Fuente: Boletín Financiero y Minero, 26 de abril de 1913, nº 4163, p. 6, y la misma fuente, número del 12 de septiembre de 1914. Ricardo Solís Rosales 370 La mayoría de las instituciones que formaban el sistema bancario se encontraba en condiciones de fragilidad financiera cuando, en julio de 1914, los revolucionarios encabezados por Pancho Villa derrotaron al Ejército Federal en la ciudad de Zacatecas, provocando con ello la caída del gobierno de Huerta. Después de la renuncia a la presidencia y su salida del país, se hizo evidente que el triunfo de la Revolución sobre el usurpador no aseguraba la paz. Los ejércitos revolucionarios no lograron ponerse de acuerdo para constituir un gobierno que los representara a todos. La Convención de Aguascalientes, celebrada en octubre de ese año, convocada por Carranza precisamente para buscar un posible acuerdo entre todos los revolucionarios, se inclinó por pedir la renuncia de Carranza como encargado del ejecutivo y por nombrar en su lugar al general Eulalio Gutiérrez. El Primer Jefe desconoció los acuerdos de la Convención y se preparó para combatirla, para lo cual dispuso entre otras medidas la impresión de una nueva emisión de papel moneda revolucionario. Mientras tanto, el general Gutiérrez procedía a emitir sus propios billetes para sostener su débil gobierno instalado en la Ciudad de México25. La Convención nombró a Villa como jefe de las fuerzas que combatirían a Carranza por su rebeldía. En resumen, a finales de 1914 los ejércitos revolucionarios de los dos bandos (el constitucionalista, de Carranza y Obregón y el convencionista encabezado por Villa y Zapata) se preparaban para dirimir en el campo de batalla cuál de ellos obtendría la victoria y formaría un nuevo gobierno. El año de 1915 fue decisivo para el desenlace del conflicto que opuso a los ejércitos revolucionarios entre sí. En el verano de ese año tuvieron lugar las batallas del Bajío, que dieron la victoria a los ejércitos de Carranza y Obregón sobre los de Pancho Villa26. También en ese año se produjeron nuevas y más elevadas emisiones de papel moneda por parte del Ejército Constitucionalista de Carranza, que provocaron nuevos aumentos de precios, especulación y escasez extrema de productos básicos mayores a los registrados en 1914, con las consecuentes implicaciones en el nivel de vida de la población. Los problemas de los bancos con el papel moneda revolucionario se habían hecho particularmente graves a partir de agosto de 1914, cuando Carranza 25 Manero (1958: 46). 26 Salmerón (2015: 218-265). La experiencia del Banco Nacional de México durante la guerra civil de 1913 a 1916… 371 llegó por primera vez a la ciudad de México después del triunfo de sus ejércitos sobre el Ejército Federal de Victoriano Huerta en la ciudad de Zacatecas. Una de sus primeras medidas consistió en imponer el curso forzoso del papel moneda constitucionalista a escala nacional. De ese modo, los bancos quedaron obligados a aceptar los billetes constitucionalistas como medio de pago de los créditos pendientes. Desde luego, los bancos intentaron oponerse a esta disposición, buscando evitar las pérdidas que inevitablemente provocaría en sus instituciones esa forma de pago. Pese a las complicaciones que provocaba en el comercio, la disposición de Carranza se mantuvo vigente en el primer semestre de 1915, mientras se enfrentaban las fracciones constitucionalistas y convencionistas, al tiempo en que Carranza ordenaba nuevas emisiones de papel revolucionario27. Desde luego, la medida se confirmó después del triunfo de sus ejércitos sobre las milicias de Pancho Villa, cuando Carranza retomó el control del poder ejecutivo, mientras sus ejércitos de perseguían a Villa en su huida hacia el norte. A partir de ese momento el Primer Jefe retomó la persecución de Zapata y sus ejércitos, imponiéndole una serie de derrotas que culminaron en 1919 con el asesinato del dirigente campesino más importante de la Revolución. La política revolucionaria en relación con los bancos En octubre de 1915 el gobierno de Carranza estuvo en condiciones de retomar la asignatura pendiente en relación con los bancos. El 29 de septiembre de 1915 publicó el primer decreto sobre el tema bancario por medio del cual concedía a los bancos un plazo de cuarenta y cinco días para que regularizaran sus reservas metálicas, de acuerdo con lo establecido en el artículo 16 de la Ley General de Instituciones de Crédito de 1897. En el decreto se advertía que los bancos que no cumplieran con esta disposición tendrían sus contratos caducos, en los términos del artículo 109, párrafo 2, de la misma ley28. 27 Según Manero (1958: 49), por las crecientes necesidades del orden militar, Carranza ordenó el 18 una ampliación de las emisiones de billetes por 70 millones de pesos y el 21 de julio del mismo año, en Veracruz, por 50 millones de pesos más, quedando fijada la deuda interna en un límite total de 250 millones. Parte de los nuevos billetes debían ser canjeados por billetes de las emisiones anteriores. 28 Manero (1958: 245). Ricardo Solís Rosales 372 Para hacer efectivas estas medidas, el 22 de octubre Carranza ordenó la creación de la Comisión Reguladora e Inspectora de Instituciones de Crédito (CRIIC), cuyas funciones de intervención, inspección y supervisión incluían la de auditar a los bancos para saber cuáles estaban en situación irregular, además de llevar a cabo los trabajos preliminares para la fundación del Banco Único de Emisión anunciado por Carranza en su discurso del 24 de septiembre de 1913 en el Cabildo de la Ciudad de Hermosillo, Sonora. En diciembre siguiente se dieron a conocer los resultados de las auditorías de la CRIIC respecto a los bancos de emisión cuyas concesiones quedaban caducas por no cumplir con el mínimo de reservas metálicas requerido. La lista de las entidades que estaban en esa situación incluía a las siguientes: Peninsular Mexicano, Hidalgo, Guerrero, Querétaro, San Luis Potosí, Coahuila, Oriental de México, Jalisco, Aguascalientes, Guanajuato, Morelos, Durango, Minero de Chihuahua, Tamaulipas y Mercantil de Monterrey. Por su parte, los nueve bancos que estaban de acuerdo con la normativa, cuyas concesiones debían ser ratificadas, fueron los siguientes: Occidental de México, Tabasco, Zacatecas, Estado de México, Mercantil de Veracruz, Sonora, Nacional de México, Londres y México y Nuevo León29. La presencia del BNM en esta lista inconformó a los allegados a Carranza dado que consideraban que esa institución había sido la cabeza de los bancos que habían apoyado financieramente al usurpador y que no era justo que la Revolución ratificara su concesión. Por diversas dificultades de tipo legal, la puesta en liquidación de los bancos cuyas concesiones habían entrado en caducidad no pudo materializarse como anunciaron las autoridades hacendarias. Como consecuencia, todos los bancos de emisión siguieron funcionando normalmente a lo largo de 1916. Por lo que se refiere al BNM, en febrero de ese año se aprobó la petición de licencia de Joseph Simon de la dirección del Nacional de México y su traslado a París y el nombramiento de Agustín Legorreta en su lugar, como director interino30. 29 Ibídem (1958: 83). 30 Libro de Actas del CA del BNM (AHBNM), sesión del 23 de febrero de 1916, libro 8, pp. 151-153. La experiencia del Banco Nacional de México durante la guerra civil de 1913 a 1916… 373 La última emisión de papel moneda revolucionario: los billetes infalsificables Desde el punto de vista de la moneda y los bancos, el año de 1916 estuvo marcado por la puesta en marcha del proyecto de unificación de la circulación fiduciaria. En efecto, el gobierno de Carranza intentó retirar de la circu lación los billetes que había puesto en circulación entre finales de 1913 y 1915 por nuevos billetes llamados infalsificables, que se distinguían de las emisiones anteriores por haber sido elaborados en una imprenta especializada de Estados Unidos y, sobre todo, por ser canjeables por oro. Para este cambio, el gobierno constituyó una reserva metálica cuya gestión quedó a cargo de una nueva Comisión Monetaria, responsable de la puesta en circulación de los billetes infalsificables. Muy pronto se hizo evidente que la reserva metálica mencionada resultó insuficiente para respaldar la permanencia de los infalsificables en la circulación. Un mes y medio después de que comenzaron a circular los nuevos billetes el fondo se agotó y el gobierno suspendió el del canje de los infalsificables en oro. De ese modo, los nuevos billetes perdieron casi todo su valor31. Carranza atribuyó a los bancos parte del fracaso de los infalsificables, argumentando que sus directivos aprovecharon la situación para deshacerse de todo el papel moneda revolucionario que tenían, participando en el movimiento especulativo que condujo al colapso de los nuevos billetes. En el informe que rindió Carranza ante la XXVII Legislatura, el 15 de abril de 1917, explicó lo ocurrido con los infalsificables en los siguientes términos: Al comenzar la circulación del papel infalsificable, el gobierno se propuso garantizar un valor de veinte centavos oro nacional por cada peso. No tuvo, sin embargo, el gobierno suficientes reservas de oro ni suficientes ingresos en metálico para poder sostener el precio de este papel, cambiándolo libremente al precio de garantía. Los egresos en metálico del gobierno continuaron haciéndose cada vez más apremiantes y la elevación de los precios de los materiales, municiones, equipos y provisiones de fuerzas, que el gobierno tenía que adquirir en metálico, lo hacían disponer constantemente de sus ingresos en oro. El gobierno hizo lo posible por sostener el papel infalsificable, pero paulatinamente, por razón natural, el valor del papel continuó descendiendo. […] Los bancos fueron un factor eficaz para procurar la caída 31 Uhthoff (1998: 116). Ricardo Solís Rosales 380 Marichal, C. (1985): «El nacimiento de la banca mexicana en el contexto latinoamericano: problemas de periodización», en Ludlow, L. y Marichal, C., Banca y Poder en México, 1800-1920, Grijalbo, México, pp. 231-266. — (1986): «El nacimiento de la banca mexicana en el contexto latino americano: problemas de periodización», en Ludlow, L. y Marichal, C. 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