Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones: 60 años en perspectiva histórica global
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461 Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones: 60 años en perspectiva histórica global Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez Universidad de Cantabria IntroduccIón Las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) han recibido bastante atención dentro de los ámbitos científicos y políticos internacionales; sin embargo, el grueso de las investigaciones y publicaciones se han centrado en las IFIs que sustentaron la segunda fase de globalización1 tras los acuerdos de Bretton Woods de 1944: Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI)2. En contraste, muy pocos investigadores han prestado atención al Banco Europeo de Inversiones (BEI) pese a ser la mayor IFI desde 19913, en la tercera fase de globalización. En práctica, buena parte de la literatura sobre el BEI ha sido promocionada o publicada por el propio banco, siendo escasas las publicaciones independientes, por lo que puede afirmarse que el BEI es una de las pocas IFIs que, pese a tener la capacidad de influir en la escena económica y política global, apenas ha sido estudiada. Esto resulta 1 Primera fase de globalización: 1870-1914, segunda fase de globalización: 1950-1980, tercera fase de globalización: desde 1980. World Bank (2002). 2 Véase Alacevich (2008), Barro y Lee (2002), Bird y Rowlands (2001), Birdsall (2000), Dreher et al. (2009), Feldstein (1998), Kersting y Kilby (2016), Knight y Santaella (1997), Clifton et al. (2014b). 3 Año en que superó al Banco Mundial en volumen de préstamos (EIB Annual Report 1991). Licencia Creative Commons Atribución/ReconocimientoNoComercial-SinDerivados 4.0 Internacional https://doi.org/10.5281/zenodo.15007245
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 462 sorprendente por el hecho de que el Banco siempre ha sido más que una IFI de reconstrucción y desarrollo. Desde el principio, fue un instrumento fundamental del proceso más importante de integración internacional que ha tenido lugar desde la posguerra mundial de tres formas: promoviendo el desarrollo con mecanismos de inversión y cohesión, realizando una función de intermediación financiera y promoviendo el proyecto de integración europea. Los principales estudios relativos al Banco pueden ser clasificados en cuatro grupos. En primer lugar, aquellos que, como hemos mencionado, han sido promocionados por la propia institución, como es el caso del trabajo publicado por Bussière et al. (2008) sobre los primeros 50 años del Banco, y que ponen el énfasis en los beneficios del BEI en la integración europea. Segundo, los estudios que describen el funcionamiento global del Banco, así como su actuación en algún sector o programa fomentado por las políticas de financiación seguidas por el mismo. En esta línea, uno de los primeros estudios data de 1969, cuando Joseph Licari (1969) analizó la institución y las condiciones bajo las que se había creado. Este fue seguido por contribuciones sobre el papel del BEI en la integración europea (Käser, 1982) y la distribución de sus préstamos (Lewenhak, 1982). Hasta los 90 no se le presta demasiada atención a la financiación de proyectos del BEI, cuando surge un renovado interés con los trabajos de Honohan (1995) y Pinder et al. (1995). Recientemente se han acentuado las críticas a las actuaciones de varias IFIs, entre ellas el propio BEI, lo que ha reanudado el análisis del Banco en cuestiones tales como los desacuerdos entre países durante las negociaciones para su fundación (Coppolaro, 2009), las características y métodos operativos del Banco (Fernández Álvarez, 2012), así como, la financiación de infraestructura (Clifton et al., 2014a). En tercer lugar, una parte de la literatura sobre el Banco examina su papel en la promoción del desarrollo en los países no-europeos, a quienes el BEI ha destinado un mínimo porcentaje de sus operaciones (menos del 12 % del volumen total de préstamos) (Griffith-Jones y Tyson, 2011, 2012; Langan, 2014). Finalmente, un cuarto grupo ha surgido como resultado del debate suscitado ante la crisis actual, que considera al BEI como un potencial instrumento para afrontar la crisis económica y financiera europea, poniendo de relieve el papel catalizador del BEI para
Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones… 463 la recuperación (Robinson, 2009; Kollatz-Ahnen, 2013). Se echa en falta así, un estudio de la financiación internacional de largo plazo del BEI que integre y complemente las contribuciones previamente mencionadas. En este sentido, este capítulo intenta aportar una perspectiva histórica del Banco, ‘la institución olvidada’ de la UE (Robinson, 2009), en la integración europea y en el proceso de globalización. Con este estudio se pretende examinar de manera objetiva la actuación llevada a cabo por el BEI en la integración europea desde su creación hasta nuestros días. Para anticipar nuestros resultados, encontramos que el BEI pasó de ser una IFI para la financiación de proyectos para la integración y el desarrollo de los países miembros menos desarrollados a convertirse, desde el fin de la guerra fría, en un instrumento programático en el que cada país miembro recibe proporcionalmente más en función de su contribución en el capital suscrito del banco y su peso en la economía de la Comunidad Económica Europea-Unión Europea (CEE-UE)4. El resto del estudio está organizado en seis apartados. El siguiente apartado describe brevemente la base de datos utilizada, incluyendo una tablaresumen del capital suscrito por cada país en el BEI y los préstamos que ha recibido en cada periodo correspondiente. El tercer apartado proporciona el contexto de su fundación, en la segunda posguerra, coincidiendo con la segunda fase de globalización, en el que surgieron las principales IFIs, las cuales sentaron los antecedentes para la creación de un nuevo sistema económico global e influenciaron la formación de la CEE-UE y del BEI. El cuarto apartado examina los orígenes del Banco y los motivos para su creación. Para ello, se revisan los debates suscitados en las negociaciones internacionales, así como los acuerdos finalmente alcanzados. En función de la estructura acordada se examinarán la finalidad original y el alcance de los préstamos. El quinto apartado revisa la evolución del Banco tomando los préstamos realizados por el Banco a países europeos miembros como base del análisis, demarcado por las sucesivas ampliaciones de la CEE-UE. Con ello se pretende obtener una visión de los préstamos en función de los recursos de 4 Utilizamos el término CEE-UE para unificar los distintos nombres y abarcar todos los periodos: CEE (1957-1993), Comunidad Europea (1993-2009), UE (2009-2016).
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 464 cada miembro con el fin de analizar la política seguida por el Banco; específicamente, a qué países otorgó relativamente más préstamos. Los préstamos del BEI a países no miembros o extracomunitarios quedan fuera del alcance de este ensayo. Finalmente, en el apartado sexto y final, se valora la evolución, la situación actual y las perspectivas del BEI como IFI. BaSe de datoS El presente trabajo utiliza la base de datos construida por los propios autores quienes han compilado y organizado los datos de las operaciones financieras del BEI reflejados en los informes anuales, tomando como fuentes primarias de información los Archivos Históricos de la Unión Europea (EIB, 1958-2015) y la base de datos oficial del BEI (EIB, 2017). La base de datos elaborada5 contiene información detallada (por sectores y subsectores, países y regiones) de todos los préstamos realizados por el Banco desde 1958 hasta 2015 tanto dentro como fuera de Europa, así como de todas las operaciones de captación de crédito (con sus respectivos tipos de interés). No obstante, en este estudio nos limitamos a analizar los préstamos realizados a los 28 Estados Miembros que componen actualmente la UE y dejamos los préstamos a terceros países para un posterior análisis. La tabla 1 sintetiza la información, obtenida de nuestra base de datos, en la que se ha basado este estudio. En concreto, la tabla 1 refleja los Estatutos del BEI que han sido aprobados desde su creación, con las sucesivas ampliaciones de capital y el porcentaje suscrito por cada país en cada caso, así como el total de préstamos recibidos, en términos absolutos y porcentuales, por cada uno de los actuales 28 Estados Miembros en cada periodo. Todos los Estatutos aprobados han sido incluidos, incluso cuando no corresponden a una ampliación de Estados Miembros, con el fin de reflejar los progresivos aumentos de capital suscrito. Las cuatro primeras columnas muestran el porcentaje de capital suscrito por los seis miembros fundadores y el porcentaje recibido en forma de préstamos de 1958 a 1972, el último año en vigor del 5 La base de datos elaborada puede ser consultada en la web: <www.historyglobalfinance. unican.es>.
Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones… 465 Estatuto de 1957. Ya durante este periodo se observa que Grecia, pese a no ser un país Miembro, recibe fondos. De forma similar las siguientes cuatro columnas muestran los porcentajes suscritos y recibidos desde la firma del Estatuto de 1973 hasta el nuevo Estatuto de 1981, y así sucesivamente, con periodos demarcados por la firma de los sucesivos Estatutos del BEI. Para una mayor claridad, los países se han organizado por orden de adhesión a la Comunidad, siendo los 6 primeros los países fundadores, seguidos a continuación por Dinamarca, Irlanda y Reino Unido, miembros con la primera ampliación de 1973, Grecia que entra en la segunda ampliación en 1981, España y Portugal en la tercera ampliación de 1986 y así el resto de países en orden de entrada de acuerdo a las sucesivas ampliaciones. De este modo, resulta clara la tendencia del Banco a otorgar préstamos con anterioridad a la entrada efectiva de los países en la Comunidad para, entre otras cosas, facilitar su integración. Por otra parte, cabe destacar los Estatutos de 1991, 1999 y 2003 en los que, pese a no haber habido ninguna ampliación, con porcentajes de capital suscrito que se mantuvieron sin cambios, sí hubo aumentos en la cantidad de capital global suscrito que evidencian las crecientes necesidades de capital para mantener el funcionamiento del Banco y creemos que es necesario reflejar. Por lo tanto, partiendo de esta información, en el presente estudio hemos querido comparar el porcentaje de préstamos recibidos por cada país y el porcentaje de capital que se ha suscrito en los sucesivos Estatutos. La idea es averiguar cómo ha estado funcionando el BEI en la práctica; ¿reciben más préstamos los países económicamente más desfavorecidos? Como veremos a continuación, teniendo la tabla 1 como punto de referencia, parece que hubo un cambio de lógica entre los años posteriores a la creación del Banco y los años sucesivos al final de la Guerra Fría con la ampliación de los países del Este. Se pasó de una mayor cooperación entre países en dónde el capital suscrito por todos contribuía en mayor medida a la financiación de aquellos países o regiones menos desarrolladas, a un sistema en el que prevalece la medida en la que ha colaborado cada uno para obtener financiación.
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 466 Tabla 1. Capital suscrito versus capital recibido en forma de préstamos, por cambios estatutarios y ampliaciones Estados miembros Estatuto BEI 1957 - EU6 Estatuto BEI 1973 - EU9 Estatuto BEI 1981 - EU10 Capital suscrito Préstamos Capital suscrito Préstamos Capital suscrito Préstamos (u.c.) %1958-72 %(u.c.) %1973-80 % (u.c.) %1981-85 % Alemania 300 30 1.703 12,4 450 22,2 2.304 4,5 1.575 21,9 1.370 2,9 Bélgica 86,5 8,65 362 2,6 118,5 5,9 1.148 2,3 414,75 5,8 732 1,6 Francia 300 30 3.047 22,2 450 22,2 7.027 13,9 1.575 21,9 6.724 14,4 Italia 240 24 7.921 57,7 360 17,8 18.722 36,9 1.260 17,5 21.640 46,2 Luxemburgo 2 0,20 54 0,4 3 0,1 10,50 0,1 25 0,1 Países Bajos 71,5 7,15 223 1,6 118,5 5,9 255 0,5 414,75 5,8 94 0,2 Dinamarca 60 3,0 1.150 2,3 210 2,9 2.566 5,5 Irlanda 15 0,7 4.025 7,9 52,50 0,7 2.719 5,8 Reino Unido 450 22,2 13.267 26,2 1.575 21,9 5.709 12,2 Grecia 424 3,1 1.046 2,1 112,50 1,6 3.220 6,9 España 928 2,0 Portugal 1.101 2,2 767 1,6 Austria 527 1,0 Finlandia Suecia Chipre 95 0,2 Eslovaquia Eslovenia 28 0,1 90 0,2 Estonia Hungría Letonia Lituania Malta 30 0,1 Polonia Rep. Checa Bulgaria Rumanía Croacia 48 0,1 117 0,3 Total 1.000,0 100,00 13.736 100,0 2.025,0 100,0 50.677 100,0 7.200,00 100,0 46.796 100,0
Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones… 467 Estados miembros Estatuto BEI 1986 - EU12 Estatuto BEI 1991 - EU12 Estatuto BEI 1995 - EU15 Capital suscrito Préstamos Capital suscrito Préstamos Capital suscrito Préstamos (ECU) %1986-90 %(ECU) %1991-94 %(ECU) %1995-98 % Alemania 5.509 19,1 5.576 6,2 11.017 19,1 12.486 10,9 11.017 17,8 21.144 15,4 Bélgica 1.527 5,3 714 0,8 3.054 5,3 2.491 2,2 3.054 4,9 4.918 3,6 Francia 5.509 19,1 11.911 13,2 11.017 19,1 14.653 12,8 11.017 17,8 16.082 11,7 Italia 5.509 19,1 31.498 35,0 11.017 19,1 24.316 21,3 11.017 17,8 23.102 16,8 Luxemburgo 39 0,1 56 0,1 77 0,1 138 0,1 77 0,1 402 0,3 Países Bajos 1.527 5,3 1.731 1,9 3.054 5,3 1.826 1,6 3.054 4,9 2.884 2,1 Dinamarca 773 2,7 4.026 4,5 1.546 2,7 4.957 4,3 1.546 2,5 4.514 3,3 Irlanda 193 0,7 1.837 2,0 387 0,7 2.056 1,8 387 0,6 1.473 1,1 Reino Unido 5.509 19,1 14.298 15,9 11.017 19,1 15.021 13,1 11.017 17,8 16.982 12,3 Grecia 414 1,4 1.919 2,1 828 1,4 2.999 2,6 828 1,3 4.041 2,9 España 2.025 7,0 10.366 11,5 4.050 7,0 20.842 18,2 4.050 6,5 16.782 12,2 Portugal 267 0,9 4.977 5,5 534 0,9 8.164 7,1 534 0,9 8.029 5,8 Austria 197 0,2 255 0,2 1.516 2,4 2.448 1,8 Finlandia 93 0,1 871 1,4 2.061 1,5 Suecia 24 0,0 2.026 3,3 3.984 2,9 Chipre 7 0,0 80 0,1 287 0,2 Eslovaquia 283 0,2 732 0,5 Eslovenia 262 0,3 139 0,1 352 0,3 Estonia 73 0,1 62 0,0 Hungría 222 0,2 698 0,6 1.099 0,8 Letonia 8 0,0 128 0,1 Lituania 16 0,0 210 0,2 Malta 78 0,1 25 0,0 29 0,0 Polonia 176 0,2 1.288 1,1 2.295 1,7 Rep. Checa 767 0,7 1.985 1,4 Bulgaria 390 0,3 485 0,4 Rumanía 338 0,3 1.217 0,9 Croacia 224 0,2 Total 28.800 100,0 90.077 100,0 57.600 100,0 114.426 100,0 62.013 100,0 137.729 100,0
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 468 Tabla 1. Capital suscrito versus capital recibido en forma de préstamos, por cambios estatutarios y ampliaciones (cont.) Estados miembros Estatuto BEI 1999 - EU15 Estatuto BEI 2003 - EU15 Estatuto BEI 2004 - EU25 Capital suscrito Préstamos Capital suscrito Préstamos Capital suscrito Préstamos (euro) %1999-2002 %(euro) %2003 %(euro) %2004-06 % Alemania 17.766 17,8 25.888 18,0 26.650 17,8 7.735 16,6 26.650 16,3 25.358 16,5 Bélgica 4.925 4,9 1.692 1,2 7.387 4,9 648 1,4 7.387 4,5 2.557 1,7 Francia 17.766 17,8 16.791 11,7 26.650 17,8 4762 10,2 26.650 16,3 16.013 10,4 Italia 17.766 17,8 22.515 15,7 26.650 17,8 7.099 15,2 26.650 16,3 21.966 14,3 Luxemburgo 125 0,1 428 0,3 187 0,1 221 0,5 187 0,1 453 0,3 Países Bajos 4.925 4,9 1.969 1,4 7.387 4,9 627 1,3 7.387 4,5 2.649 1,7 Dinamarca 2.494 2,5 4.385 3,1 3.740 2,5 1.078 2,3 3.740 2,3 1.645 1,1 Irlanda 623 0,6 1.439 1,0 935 0,6 752 1,6 935 0,6 1.902 1,2 Reino Unido 17.766 17,8 13.292 9,3 26.650 17,8 3.901 8,4 26.650 16,3 13.547 8,8 Grecia 1.336 1,3 6.351 4,4 2.004 1,3 1.429 3,1 2.004 1,2 4.335 2,8 España 6.531 6,5 19.568 13,6 9.796 6,5 7.543 16,2 15.990 9,8 27.439 17,8 Portugal 861 0,9 7.564 5,3 1.291 0,9 1.975 4,2 1.291 0,8 5.834 3,8 Austria 2.445 2,4 3.342 2,3 3.667 2,4 1.081 2,3 3.667 2,2 4.066 2,6 Finlandia 1.405 1,4 2.659 1,9 2.107 1,4 937 2,0 2.107 1,3 2.899 1,9 Suecia 3.267 3,3 3.003 2,1 4.901 3,3 1.069 2,3 4.901 3,0 2.360 1,5 Chipre 530 0,4 282 0,6 183 0,1 623 0,4 Eslovaquia 757 0,5 251 0,5 428 0,3 775 0,5 Eslovenia 973 0,7 161 0,3 398 0,2 1.093 0,7 Estonia 174 0,1 36 0,1 118 0,1 152 0,1 Hungría 1.473 1,0 890 1,9 1.191 0,7 4.298 2,8 Letonia 266 0,2 48 0,1 152 0,1 360 0,2 Lituania 172 0,1 120 0,3 250 0,2 120 0,1 Malta 25 0,0 70 0,0 16 0,0 Polonia 3.669 2,6 1.615 3,5 3.411 2,1 7.334 4,8 Rep. Checa 2.054 1,4 1.461 3,1 1.259 0,8 3.427 2,2 Bulgaria 548 0,4 72 0,2 162 0,1 Rumanía 1.829 1,3 574 1,2 2.108 1,4 Croacia 278 0,2 204 0,4 656 0,4 Total 100.000 100,0 143.634 100,0 150.000 100,0 46.571 100,0 163.654 100,0 154.145 100,0
Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones… 469 Estados miembros Estatuto BEI 2007 - EU27 Estatuto BEI 2013 - EU 28 Capital suscrito Préstamos Capital suscrito Préstamos (euro) %2007-12 % (euro) %2013-15 % Alemania 26.650 16,2 51.401 12,8 39.195 16,1 22.902 10,9 Bélgica 7.387 4,5 10.207 2,5 10.865 4,5 5.664 2,7 Francia 26.650 16,2 36.030 9,0 39.195 16,1 24.949 11,9 Italia 26.650 16,2 58.294 14,5 39.195 16,1 33.246 15,8 Luxemburgo 187 0,1 1.340 0,3 275 0,1 392 0,2 Países Bajos 7.387 4,5 8.996 2,2 10.865 4,5 5.745 2,7 Dinamarca 3.740 2,3 2.204 0,5 5.501 2,3 2.193 1,0 Irlanda 935 0,6 3.771 0,9 1.375 0,6 2.468 1,2 Reino Unido 26.650 16,2 32.956 8,2 39.195 16,1 21.304 10,1 Grecia 2.004 1,2 10.253 2,5 2.947 1,2 4.429 2,1 España 15.990 9,7 64.920 16,1 23.517 9,7 35.800 17,0 Portugal 1.291 0,8 17.754 4,4 1.899 0,8 3.819 1,8 Austria 3.667 2,2 10.917 2,7 5.393 2,2 5.971 2,8 Finlandia 2.107 1,3 6.672 1,7 3.099 1,3 3.648 1,7 Suecia 4.901 3,0 9.300 2,3 7.208 3,0 4.750 2,3 Chipre 183 0,1 1.650 0,4 270 0,1 765 0,4 Eslovaquia 428 0,3 3.185 0,8 630 0,3 2.221 1,1 Eslovenia 398 0,2 3.323 0,8 585 0,2 1.386 0,7 Estonia 118 0,1 1.628 0,4 173 0,1 470 0,2 Hungría 1.191 0,7 11.522 2,9 1.751 0,7 2.968 1,4 Letonia 152 0,1 1.826 0,5 224 0,1 349 0,2 Lituania 250 0,2 1.667 0,4 367 0,2 815 0,4 Malta 70 0,0 414 0,1 103 0,0 25 0,0 Polonia 3.411 2,1 30.657 7,6 5.017 2,1 17.439 8,3 Rep. Checa 1.259 0,8 10.466 2,6 1.851 0,8 2.441 1,2 Bulgaria 291 0,2 2.777 0,7 428 0,2 1.029 0,5 Rumanía 864 0,5 5.547 1,4 1.270 0,5 1.434 0,7 Croacia 2.477 0,6 891 0,4 1.629 0,8 Total 164.808 100,0 402.154 100,0 243.284 100,0 210.252 100,0 Notas: capital suscrito en millones (términos reales) y préstamos en millones 2005 US$. u.c.: unidades de cuenta. Fuente: Estatutos del BEI (EIB Statute, 1957, 1972, 1981, 1986, 1991, 1995, 1999, 2003, 2004, 2007, 2013), Informes Anuales del Banco (EIB, 1958-2015).
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 476 Tomando como referencia el caso de Italia, la integración (unificación) del país en 1870 había dado lugar a grandes disparidades (asimetrías) entre el norte, rico, y el sur, subdesarrollado y con altas tasas de desempleo. Por ello, dentro de la CEE, Italia apoyaba la libre circulación de trabajadores y la provisión de garantías de acuerdo con las necesidades de las regiones menos desarrolladas económicamente. Por tanto, cuando se firmó el Tratado de Roma (1957), Italia trató de influir en las negociaciones para incluir medidas a favor de la cohesión interregional. En parte gracias a ello, el Tratado de Roma incluyó un acuerdo para establecer el Banco Europeo de Inversiones (BEI), con la idea de facilitar la financiación de inversiones en aquellos proyectos con más dificultades o barreras para acceder a recursos, normalmente de las regiones menos desarrolladas, además de un Fondo Social Europeo (FSE) que fomentara el crecimiento y la creación de empleo en las regiones subdesarrolladas (Dedman, 2010). Dos posturas enfrentadas: ¿Fondo o Banco de inversiones? Así pues, el BEI se creó con el fin de facilitar la integración europea mediante la provisión de recursos, dada la escasez de financiación y la enorme necesidad de inversión tras la Guerra, y la disminución de las disparidades económicas entre regiones. La creación del BEI supuso una negociación y un compromiso debido a los distintos intereses de los países miembros. Dos posiciones enfrentadas se tomaron: Italia y Francia, por un lado, República Federal Alemana y los países del Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) por otro. El primer grupo quería la creación de un Fondo encargado de redistribuir recursos provenientes del presupuesto de los Estados Miembros (HAEU, 1994) con el fin de contribuir al crecimiento económico y proveer ayudas a las regiones menos desarrolladas. En cambio, el segundo quería la creación de un Banco capaz de captar fondos en los mercados globales de capitales con el objetivo de financiar proyectos e inversiones estratégicas (HAEU, 1956: Artículo 19). Se puede decir que había dos enfoques: uno más ‘redistributivo socialmente’ frente a otro orientado al ‘crecimiento del mercado’, encabezados por Italia (que abogaba por una institución redistributiva socialmente) y Alemania (que lo hacía por préstamos basados en la dinámica de la integración económica) respectivamente (HAEU, 02/10/1956).
Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones… 477 Si bien dentro de los dos grupos cada país tenía sus propios intereses. En relación a la estructura de la organización, por una parte, Francia quería una institución bajo su influencia, de modo que la Junta Directiva representase los intereses de sus Miembros, pero por otra, el resto de países (especialmente Alemania y los Países Bajos) querían una administración independiente de los países miembros, en cierta forma similar al BIRD, para favorecer una financiación eficiente de proyectos que propiciase la captación de fondos a bajos tipos de interés en los mercados de capitales (HAEU, 27/11/1956). De hecho, bajo esta última perspectiva, Alemania y los Países Bajos defendieron la ventaja de denominar al BEI ‘Banco’ en lugar de ‘Fondo’, siendo mucho más apropiado para reflejar su independencia en los mercados internacionales (HAEU, 15/11/1956). Por otra parte, Italia no quería que el número de votos en la dirección del banco dependiese del capital suscrito en función del tamaño de la economía (HAEU, 15/11/1956); sin embargo, al ver que no podía alcanzar su aspiración, terminaría aumentando su capital suscrito para igualar el número de votos y poder relativo de Francia o Alemania. Tampoco estuvieron exentos de controversia otros detalles como el número de años por el que se designan los Directores. Por una parte, Francia abogaba por dos años mientras que el resto quería que fuesen siete (HAEU, 15/11/1956); finalmente, en este caso se alcanzó un punto intermedio en cinco años (EIB Statute, 1957: Artículo 11). A continuación, veremos qué tipo de institución se creó con los acuerdos que se alcanzaron finalmente. Acuerdo estatutario Tomando el Estatuto del BIRD establecido en 1944 como fuente de inspiración y única referencia fundacional (HAEU, 27/11/1956, Anexo B, Artículo 63), hubo un acuerdo para crear una IFI con una doble naturaleza: por un lado, el banco sería una institución oficial de la CEE, cuya política de préstamos e inversiones estaría orientada por los países miembros; por el otro, sería un banco independiente, capaz de captar fondos en las mejores condiciones posibles en los mercados globales de capitales (EIB Statute, 1957: Artículos 11 y 13). En general, para alcanzar tal acuerdo se hicieron concesiones en varios sentidos. El Banco funcionaría bajo principios de mercado, concediendo préstamos cuya amortización e intereses estuviesen garantizados (EIB Statute,
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 478 1957: Artículo 20). Se captarían fondos en los mercados globales de capitales, pero no se haría una referencia específica a la financiación de proyectos para las regiones menos desarrolladas como destinatarias preferentes de los préstamos, como solicitaba Italia (HAEU, 26/09/1956). Pese a ello, Italia sí consiguió adjuntar un Protocolo con un acuerdo para ayudar a dinamizar su economía (EIB Statute, 1957). Por su parte, Alemania aceptó que los países ejerciesen cierto control sobre el Banco a través de la Junta de Gobernadores elegida por los Estados Miembros: el Banco estaría, por tanto, sujeto a intereses políticos nacionales, pero de manera muy sutil, de modo que no se afectase la imagen de gestión autónoma del mismo en los mercados globales de capitales y pudiese pedir prestado a bajos tipos de interés (HAEU, 27/11/1956, Anexo B, Artículo 4). Además, gracias a la presión francesa y belga, los países que habían sido colonias también podrían ser receptores de préstamos (Bussière et al., 2008). Estructura organizativa Al igual que otras IFIs surgidas de un compromiso entre diversos Estados, el Banco exhibe algunas inconsistencias. Dice ser ‘independiente’ pero es gestionado por representantes de los propios Estados Miembros: comúnmente los Ministros de Finanzas de cada Estado forman la Junta de Gobernadores del Banco. En sus orígenes, la Junta de Gobernadores tomaba decisiones por mayoría simple a menos que se especificase de otra forma, en cuyo caso una ma yoría cualificada era necesaria (EIB Statute, 1957: Artículo 10). Actualmente, los 28 miembros (normalmente los Ministros de Finanzas de cada país) adoptan decisiones por mayoría doble: mayoría de sus miembros y mayoría de capital suscrito. La Junta de Gobernadores se encarga de las políticas llevadas a cabo por el Banco y de nombrar a la Junta Directiva (en sus orígenes 12 directores, cada uno asistido por un alterno; actualmente 29 directores y 19 alternos) y al Comité Administrativo (originalmente 1 presidente y 2 vicepresidentes; actualmente 1 presidente y 8 vicepresidentes). Al igual que en sus inicios, la Junta Directiva es responsable de la concesión de préstamos y garantías y toma decisiones por mayoría simple (a menos que se disponga lo contrario), mientras que el Comité Administrativo es responsable de la gestión cotidiana
Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones… 479 del Banco y toma decisiones por mayoría simple salvo en excepciones (EIB Statute, 1957; EIB, 2015). Sin embargo, el poder entre Estados Miembros se distribuye desigualmente. En un principio, mientras Alemania, Francia e Italia nombraban tres directores cada uno, los países del Benelux nombraban dos en conjunto, más uno que era nombrado por la Comisión Europea. Dicha representación dependía del capital suscrito: Alemania y Francia 30 %, Italia 24 %, y Benelux 16 % (EIB Annual Report, 1958). De ahí que Italia aumentase la contribución que en un primer momento iba a aportar15 con el fin de tener el mismo número de Directores que Alemania y Francia (Bussière et al., 2008). De hecho, el capital suscrito por cada país ha ido cambiando con las ampliaciones para incorporar a los nuevos miembros, pero la estructura básica del Banco ha permanecido siendo relativamente similar desde sus orígenes hasta nuestros días. Tabla 2. Propuesta de capital suscrito y acuerdo final en relación al PIB, PIB per cápita y población Artículo 5 Protocolo 1956 (%) Artículo 4 Estatuto 1957 (%) PIB en 1957 (millones 2005 US $) PIB per cápita en 1957 (2005 US $) Población en 1957 (millones) R.F. Alemana 33 30,00 659.366 12.143 54,30 Francia 33 30,00 475.394 10.471 45,40 Italia 17 24,00 414.306 8.421 49,20 Bélgica – 8,65 99.559 11.038 9,02 Países Bajos – 7,15 152.692 13.881 11,00 Luxemburgo – 0,20 6.473 21.577 0,30 (Benelux) 17 16,00 Nota: capital suscrito: mil millones de unidades de cuenta. PIB y población de Alemania referidos a Alemania Occidental. PIB, PIB per cápita y población son estimaciones aproximadas para 1957 basándose en datos de Ameco (EC 2016) y Maddison (2008). Fuente: HAEU (Protocol 1956), EIB Statute (1957) y bases de datos de Ameco (EC 2016) y Maddison (2008). Objetivos y funciones Cuando el BEI fue establecido, se acordó que la principal tarea de la institución sería trabajar, captando recursos en los mercados de capitales, además 15 Inicialmente se sugirió que Francia y Alemania suscribiesen 325 millones de unidades de cuenta, e Italia y los países del Benelux 175 millones cada uno (HAEU Protocol 1956).
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 480 de con sus propios recursos, para un desarrollo equilibrado del Mercado Común (EIB Statute, 1957: Artículo 130). El Banco no tendría ánimo de lucro (EIB Statute, 1957: Artículo 130). Sin embargo, sí crearía un fondo de reserva para cubrir posibles pérdidas (por lo que en la práctica sí tendría beneficios) (Honohan, 1995). Captaría fondos en los mercados de capitales a tipos de interés reducidos con el objetivo de obtener una calificación AAA+ (Griffith-Jones y Tyson, 2011) y, a su vez, lo prestaría al tipo de interés más bajo posible que le permitiese cumplir con sus obligaciones, gastos y fondo de reserva (EIB Statute, 1957: Artículo 19). Tenía por tanto libertad para determinar el tamaño de la organización, aunque en principio debería de ser lo más pequeña posible (EIB Annual Report, 1958), y libertad de acción, dado que se realizarían auditorías internas y el Banco podría llevar a cabo cualquier operación relacionada con su objetivo (EIB Statute, 1957: Artículo 23). Como resultado, el BEI ejercería como una institución de préstamo, facilitando el acceso a sus recursos cuando el mercado financiero local fuese incapaz de proveer fondos a tipos de interés y plazos competitivos globalmente; contribuyendo, así, a una presión sobre los bancos locales. Debería de funcionar como catalizador para aumentar la inversión y, a la larga, mejorar la cohesión internacional y regional (Honohan, 1995). La idea era que el Banco ayudase a mejorar el funcionamiento del área económica (CEE), contribuyendo a construir el mercado interno al tiempo que se potenciaba la cohesión. Con esta idea los proyectos financiados tendrían que pertenecer al menos a una de las siguientes categorías: a) Proyectos en las regiones menos desarrolladas (EIB Statute, 1957: Artículo 130). b) Proyectos para la modernización o conversión de empresas o para crear nuevas actividades necesarias para el establecimiento progresivo del Mercado Común, en donde tales proyectos no pudiesen ser completamente financiados por los Estados Miembros (EIB Statute, 1957: Artículo 130). c) Proyectos de interés común para varios Estados Miembros (EIB Statute, 1957: Artículo 130).
Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones… 481 Alcance global más allá de la CEE-UE En principio el Banco debía trabajar únicamente al servicio de la CEE (EIB Annual Report, 1958) pero Francia y Bélgica, que estaban bajo procesos de descolonización de sus territorios de ultramar, presionaron para conseguir que el Banco prestase a estos territorios y países. De este modo, los préstamos podían dirigirse prácticamente a cualquier parte del mundo ya fuese a través de Operaciones Ordinarias16 o Especiales17. Esto amplió el alcance inicial que se pretendía dar al Banco y le otorgó un papel político global mucho más estratégico. El Banco tuvo la capacidad de actuar en países en desarrollo fuera de Europa en colaboración con el BIRD y otras organizaciones internacionales (EIB Statute, 1957: Artículo 16). Por tanto, la capacidad de maniobrar en terceros países hizo que cobrase un papel importante en la esfera global. En particular, en pleno apogeo de la Guerra Fría la lucha contra el comunismo se había hecho más presente que nunca, con lo que determinados países cobraron una especial relevancia. De hecho, durante los primeros años el BEI dirigió un gran volumen de préstamos a países como Grecia y Turquía, puntos estratégicos para evitar la expansión del comunismo (Merrill, 2006), a través de operaciones Ordinarias y Especiales respectivamente. En el caso de Grecia, la guerra civil griega (1946-1949) entre el ejército del gobierno griego (respaldado por Reino Unido y Estados Unidos) y el Ejército Democrático de Grecia (DSE) (i.e., el partido comunista griego o KKE) dejó al país profundamente dividido y políticamente inestable (Nachmani, 1990), constituyendo una amenaza de escisión de las alianzas occidentales en un área crítica. Del mismo modo, Turquía constituía otra zona de potencial conflicto en la Guerra Fría que requería apoyo político, económico y financiero por parte de los aliados europeos y la CEE a través del BEI. Así pues, ambos países fueron socios de la OECE desde el Plan Marshall en 1948, aliados estratégicos en la OTAN desde 1952 y solicitaron ser Miembros de la Comunidad en 1959 (Bussière et al., 2008). Grecia obtuvo acceso a los recur16 Operaciones ordinarias: aquellas realizadas a riesgo del propio Banco. 17 Operaciones especiales: aquellas realizadas con los fondos de los países Miembros o de la CEE-UE.
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 482 sos del BEI en 1961, tras la firma del primer acuerdo de asociación entre la CEE y un país externo, recibiendo más préstamos que Bélgica, Luxemburgo o los Países Bajos durante el periodo 1958-1971 pese a que no recibiría los primeros préstamos hasta 1963 y las negociaciones se verían interrumpidas en el 67 por el Golpe de Estado. Así mismo, pese al golpe de Estado militar de 1960, Turquía comenzó a recibir fondos del Banco en 1964 y se convirtió en el primer país en obtener acceso a las operaciones Especiales, aunque Turquía aún a día de hoy no sea socio. evolucIón del BeI Antes de crear una IFI regional para financiar grandes proyectos y programas en Europa como ha sido el BEI, el BIRD18 y el Plan Marshall eran las principales fuentes de financiación que contribuyeron a la reconstrucción y el desarrollo de países de Europa occidental. El primer préstamo del BIRD se dio a Francia en 1947, la mayor operación realizada a un único país europeo (en términos reales) hasta la fecha (World Bank, 2017). Dicha financiación fue suplementada por la ayuda del Plan Marshall, a través del cual EEUU continuó apoyando la reconstrucción de Europa occidental entre 1948 y 1951. Así, la ayuda multilateral del BIRD pasó a ser complementada por una ayuda bilateral de EEUU a Europa. Sin embargo, pese a que el BIRD continuó financiando el desarrollo europeo, destinando gran parte de sus préstamos a los Países Bajos durante 1947 y 1948, y contribuyendo, entre otras cosas, a la reconstrucción italiana con préstamos para equipo y material de reconstrucción en 1951 y 1953, así como préstamos para agricultura, energía e industria entre 1954 y 1959 y en 1964, pronto se vio que la ayuda era insuficiente. Así mismo, España o Portugal, que en los años 60 todavía no eran miembros de la CEE, recibieron fondos para transporte, electricidad o agricultura entre otros, al igual que Turquía o Yugoslavia, potenciales miembros además de puntos estratégicos por su posición geográfica (Kapur et al., 1997). En cierto modo, pese a que 18 La ayuda del Banco Mundial comprende al BIRD, creado en 1944 y única institución del Banco Mundial en sus comienzos, y a la Asociación Internacional de Fomento (AIF) establecida en 1960.
Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones… 483 el BIRD vio la financiación de Europa occidental sustituida por la ayuda directa de EEUU con el Plan Marshall, continuó financiando proyectos orientados a paliar la aún acuciante necesidad de financiación europea. Sin embargo, una vez restablecida la convertibilidad de las principales divisas europeas en 1958 como resultado de la consumación de la Unión Europea de Pagos (Eichengreen, 1995), los mercados financieros europeos facilitaron la fundación del BEI (EIB Statute, 1957). Progresivamente el BEI fue sustituyendo al BIRD en su financiación a Europa occidental y, a partir de 1966, sobrepasó continuamente al mismo como prestamista regional, llegando a convertirse en 1991 en el mayor prestamista supranacional a nivel mundial (EIB, 2012). Gráfico 1. Préstamos a Europa Occidental: Banco Mundial versus BEI 0 1.000 2.000 3.000 4.000 5.000 1947 1948 1949 1950 1951 1952 1953 1954 1955 1956 1957 1958 1959 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1970 1971 1972 1973 1974 1975 1976 1967 1968 1969 Nota: los países considerados son R.F. Alemana, Austria, Bélgica, Chipre, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Malta, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Rumanía, Turquía y Yugoslavia. Fuente: informes anuales del Banco Mundial (World Bank 1947-1976) y del BEI (EIB 1959-1976). De esta forma, desde sus inicios el BEI ha ido ganando importancia dentro y fuera de Europa. La solvencia y la reputación de esta IFI también ha ido aumentando como lo refleja la relación entre recursos propios y ajenos. Comenzó trabajando en 1958 con el capital suscrito por los Países Miembros: equivalente a mil millones de unidades de cuenta19 (i.e., 6,950 millardos de 19 Una unidad de cuenta eran 0,88867088 gramos de oro fino. La Unión Europea de Pagos (UEP), que comenzó sus operaciones en 1950, adoptó la unidad de cuenta europea (UCE) con un valor equivalente a 0,88867088 gramos de oro fino. Dicho valor era equi-
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 484 dólares a valores constantes de 2005: 2005 US$) (EIB Statute, 1957: Artículo4), de los que los países miembros contribuían un 25 % y el resto era capital garantizado (EIB Statute, 1957: Artículo 5). Poco a poco sus necesidades de financiación fueron aumentando, en particular con las ampliaciones, hasta tener un capital suscrito 28 veces mayor en 2013 (200.463 millones 2005 US$) que en sus inicios. Primeros años (1958-1972) Si consideramos los préstamos a Europa, de 1958 a 1966, el BEI concentró sus recursos en Italia (77,03 % del total), el Estado Miembro menos desarrollado económicamente, mientras que de 1967 a 1973 se procura incrementar el volumen de los préstamos y los países destinatarios. El Banco amplía su alcance a Francia (25,59 %), Alemania (15,58 %) y los países del Benelux (4,46 %) aunque Italia continúa siendo el principal beneficiario de los préstamos (52,7 %) (Clifton et al., 2017). Dado que el periodo 1958-1966 se caracterizó por la expansión económica, la financiación del Banco permaneció estable. Tanto la actividad económica como la demanda interna crecieron y la productividad aumentó. En estos años la mayor parte de los préstamos del Banco se dirigieron a proyectos industriales y de infraestructura del Mezzogiorno, en el sur de Italia, en aquel momento la región menos desarrollada de la Comunidad y, por tanto, considerada uno de los mayores desafíos a los que se enfrentaba la integración europea (EIB, 1962). Tres factores contribuyeron a convertir Italia en el epicentro de los préstamos del BEI hasta 1966: el protocolo anexo al Estatuto para ayudar a la economía italiana, la presidencia italiana del Banco y la propia expansión económica (puesto que el resto de países no tenía una necesidad de financiación tan urgente). Sin embargo, ya en estos años Grecia, pese a no ser Miembro de la CEE, obtiene una mayor financiación que Bélgica, Luxemburgo o los Países Bajos. Por otra parte, en estos años se toman las primeras medidas para reforzar el mercado común (EIB Annual Reports, 1958-1966). Parecía que los acuerdos firmados en Bretton Woods valente a un dólar americano antes del aumento del precio del oro de 35 a 38 $ por onza en 1972 (Aschheim y Park, 1976).
Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones… 485 tras la Segunda Guerra Mundial habían surtido el efecto deseado y el sistema establecido con monedas vinculadas al dólar, convertible a su vez en oro, replicaba bien al patrón-oro existente antes de la Guerra. Sin embargo, en 1967 la economía europea empezó a debilitarse. Las tensiones políticas y los conflictos que afectaban Oriente Medio y África tuvieron un efecto muy perjudicial (EIB Annual Report, 1967). Bajo su influencia, este año la libra esterlina, que había estado sufriendo ataques especulativos, no pudo mantener la paridad y tuvo que ser devaluada. No obstante, la economía europea volvió a recuperarse en 1968 pero la poca disponibilidad de capital y el exceso de demanda generaron inflación y aumentos de los tipos de interés (EIB Annual Report, 1969). En consecuencia, el BEI aumentó el volumen de sus préstamos y empezó a distribuir financiación al resto de países, principalmente Francia, si bien Italia continúo siendo el mayor beneficiario. En este contexto, la Conferencia de la Haya (1969) sentó las bases de una nueva política: propuso construir una unión monetaria y económica para 1980, enfatizando la necesidad de mayor cooperación e inversión en investigación y desarrollo (Bussière et al., 2008). La situación volvió a deteriorarse aún más en 1970, cuando el crecimiento real de la economía se ralentizó y algunos países como Reino Unido entraron en recesión (EIB Annual Report, 1970), y continuó agravándose en 1971, cuando el gobierno de EEUU suspendió la convertibilidad del dólar en oro (Nixon shock). Como respuesta los países europeos decidieron limitar los márgenes de fluctuación de sus monedas (mecanismo de tipos de cambio o MTC) para mantener la estabilidad monetaria (EIB Annual Report, 1972), lo cual constituyó el primer paso hacia la introducción de una divisa única y fortaleció el compromiso de cooperación europeo. Por su parte, el BEI aumentó los préstamos y su presencia en los mercados financieros, pero, pese a ello, hubo un estancamiento de la producción, acompañado por un incremento de la inflación y el desempleo. En un corto periodo de tiempo el BEI se convirtió en una importante fuente de financiación (duplicando los préstamos otorgados por el BIRD a Europa) con dos prioridades para fomentar la integración: ayudar Italia y prestar en las mejores condiciones posibles (HAEU, 2003). En cierto modo, durante este periodo el Banco cumplió con las expectativas italianas y fran-
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 492 segundo por reducirlo (con una reducción aún mayor del capital recibido). En relación con los préstamos recibidos, cada país se aproxima progresivamente a su contribución en el capital suscrito (en términos porcentuales), creando un sistema en el que cada país recibe financiación en función de su aportación (Clifton et al., 2017b). En términos per cápita, Chipre es el mayor receptor en 2004 y en 2005, acompañado por Portugal, mientras Austria, Eslovenia o España reciben más fondos en 2006. Continuando con la tendencia del periodo anterior, el grueso de los préstamos se destinó a los sectores del transporte, energético, industria y líneas de crédito a pequeña y mediana empresa, en esta ocasión con una tendencia mucho más marcada hacia el transporte y las líneas de crédito (PYMEs), los dos sectores clave del periodo. La idea era integrar los nuevos países de la Europa Central y Oriental al tiempo que se promovía una economía de mercado. Sexta ampliación (2007-2012) La sexta ampliación de Bulgaria y Rumanía (receptores de fondos del BEI desde los 90) en 2007 coincidió con la crisis financiera que llevó a la Gran Recesión de 2008-2012, lo que a su vez contribuyó a la crisis de deuda soberana europea. Pero, a pesar de un entorno económico muy deprimido, durante este periodo (2007-2012), Alemania, Italia y España continuaron siendo los países que más préstamos recibieron en términos absolutos, si bien es cierto que Alemania y España redujeron levemente el porcentaje de capital recibido respecto al año anterior. Por otra parte, en cuanto a la relación entre el porcentaje de capital suscrito y la financiación recibida, Francia y Reino Unido continuaron siendo los mayores contribuidores, en contraste con Polonia, quien se vio favorecida por los préstamos aún más que en el periodo previo, y España, todavía favorecida por los préstamos, pese a hacerlo en menor medida que en años anteriores. Asimismo, llaman la atención Estonia y Portugal, quienes reciben alrededor de cinco veces más el porcentaje de capital suscrito. Dicho esto, al igual que en años anteriores, en términos per cápita la distinción entre ‘receptores’ y ‘contribuyentes’ es borrosa; Letonia y Malta reciben más préstamos en 2008, Estonia y Luxemburgo en 2009, Chipre en 2010 y, de nuevo, Chipre y Luxemburgo en 2012.
Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones… 493 La Gran Recesión provocó un incremento de los préstamos del BEI en 2009 que fue acompañado por un de aumento de importancia de los sectores clave en la estrategia del Banco: estos fueron transporte, energía, líneas de crédito a programas e industria. Sin embargo, este aumento de los préstamos tras la Gran Recesión no se mantuvo en el tiempo. En su lugar, hubo una reducción del crédito de 2010 a 2012, justo cuando más necesaria era una política monetaria expansiva para contrarrestar la situación. Séptima ampliación (2013-2015) Finalmente, la última ampliación tuvo lugar en 2013. La adhesión de Croacia no cambió demasiado la tendencia que venía observando el Banco hasta este momento. En todo caso, atenúo más si cabe la supuesta cooperación existente en el BEI con una disminución aún mayor de las diferencias entre el porcentaje de capital suscrito y el recibido en forma de préstamos. Pese a ello, cabe señalar los casos más destacados del periodo 2013-2015. España e Italia se mantuvieron como receptores en términos absolutos, a diferencia de Alemania, que experimentó una reducción en los préstamos recibidos. En efecto, durante el periodo Alemania recibió un porcentaje de préstamos aún menor que el porcentaje de capital suscrito. Sin embargo, Francia y Reino Unido recibieron un porcentaje de los préstamos del Banco mayor que en el periodo precedente. Por otro lado, Polonia mantuvo la tendencia al alza como receptor de préstamos, siendo el único país en conseguir hasta cuatro veces más su porcentaje de capital suscrito. En términos per cápita las diferencias se diluyeron incluso más si cabe, destacando únicamente Luxemburgo como principal beneficiario en 2015. De hecho, en conjunto el análisis sugiere una progresiva tendencia hacia la proporcionalidad de los préstamos concedidos por el BEI en función del porcentaje de capital suscrito. Por sectores, desde 2013 hasta 2015 el grueso de los préstamos se destinó a líneas de crédito para la pequeña y mediana empresa, que aumentaron su financiación, y transporte, pese a una ligera bajada en relación al periodo anterior. Parece que la integración, en términos del mercado común y las sucesivas ampliaciones, ha sido siempre el motor del Banco. Sin embargo, el objetivo de desarrollo ha evolucionado a lo largo del tiempo a juzgar por los países destinatarios de los préstamos. Aunque el discurso del BEI se haya
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 494 mantenido desde su creación, sus acciones han cambiado. Tal y como hemos visto, durante los primeros años dirigió gran parte de los recursos hacia los países menos desarrollados, pero a lo largo del tiempo dicha tendencia se ha ido atenuando hasta llegar a una situación en la que los préstamos se otorgan en gran medida de acuerdo a la proporción de capital suscrito. concluSIoneS: evolucIón del BeI durante la Segunda y tercera faSeS de gloBalIzacIón A lo largo del capítulo, hemos observado como el BEI ha evolucionado históricamente de acuerdo, por una parte, a los objetivos políticos y económicos fijados por la integración europea y, por otra, influenciado por las necesidades de sus Miembros, siempre respondiendo de acuerdo al marco económico y financiero institucional de cada momento. Se han examinado, así, las circunstancias históricas que dieron lugar a la creación del BEI en los orígenes de la segunda fase de globalización, desde los primeros planes de reconstrucción europea con la financiación multilateral proveniente del BIRD, pasando por la ayuda bilateral que se obtuvo con el Plan Marshall hasta la creación efectiva del Banco tras la culminación de la Unión Europea de Pagos. Como hemos visto, dadas las acuciantes necesidades de financiación para la reconstrucción de infraestructuras que la Segunda Guerra Mundial había dejado tras de sí, pronto se vio que el BIRD no era una IFI suficiente para Europa. La ayuda extra llegó a Europa en la forma del Plan Marshall que facilitó la cooperación entre los países europeos con EEUU en lo económico (OECE) y político-militar (OTAN). Finalmente, y aún más importante, fue que los países fundadores de la UE (BENELUX, Francia, Italia y República Federal Alemana) establecieron mecanismos de cooperación y gobierno supranacional en mercados estratégicos, como la CECA, que serían fundamentales para establecer los fundamentos de las instituciones comunitarias, en general, y el Banco como IFI de integración regional, en particular. En el contexto de la segunda globalización, marcada por la Guerra Fría, se consideraba necesario promover economías de mercado y afianzar la estabilidad política, especialmente en aquellos países más afectados por la Guerra y
Orígenes, evolución y perspectivas del Banco Europeo de Inversiones… 495 más proclives a caer en gobiernos hostiles al modelo de economía de mercado. Sin embargo, el Plan Marshall era una ayuda financiera transitoria y de corto plazo que buscaba restablecer la convertibilidad cambiaria con el dólar y el comercio internacional para el interés bilateral de EEUU y Europa occidental. Por ello, con el proyecto de integración europeo, cobró auge la idea, apoyada por Estados Unidos, de crear una institución europea que financiase ingentes inversiones para la integración regional. El BEI surgió como una institución financiera para promover la integración económica regional al tiempo que se solventaban las acuciantes necesidades de financiación y se promovía el desarrollo económico. De esta forma, en la fundación del Banco hubo una evolución desde el multilateralismo del BIRD, al bilateralismo del Plan de Reconstrucción Europeo: Plan Marshall y la OECE que se vio consumado con la Unión Europea de Pagos, que facilitó la convertibilidad y la financiación de capitales necesaria para el regionalismo funcional del Banco. La creación del BEI constituyó un instrumento clave a nivel tanto europeo como internacional con tres objetivos principales: promover el desarrollo económico con mecanismos de inversión y cohesión, realizar una función de intermediación financiera y promover el proyecto de integración europeo. En primer lugar, como resultado de un debate sobre el tipo de institución y funciones que debía llevar a cabo el Banco para la integración internacional, se crearon mecanismos que sirvieron para financiar proyectos de inversión claves en los países y regiones menos desarrollados. Estas acciones en materia de inversión y cohesión, que estuvieron presentes en los debates fundacionales del Banco, fueron más allá del Banco y finalmente consumaron el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), Fondo Social Europeo (FSE) y otros fondos que han servido para propiciar la inclusión social y económica en la integración europea. Segundo, las acciones de financiación para la integración del Banco fueron sostenibles económica y políticamente. Por una parte, esta IFI ha mantenido la mayor reputación y solvencia en los mercados financieros internacionales y, por otra, ha podido prestar en mejores condiciones en términos de costes y plazos que las que podían haber obtenido los miembros individualmente. El banco ha realizado así una función de intermediación financiera que no
Judith Clifton, Daniel Díaz Fuentes y Ana Lara Gómez 496 hubiesen realizado ni los bancos privados comerciales o de inversión ni los mercados de capitales independientemente. Tercero, el Banco creó mecanismos para fortalecer y hacer atractivo el proyecto de integración europeo. Esto fue más notable durante la guerra fría, posiblemente, porque había más incentivos económicos para ampliar la escala del mercado en un contexto de rivalidad política internacional. Lo cierto es que el Banco financió proporcionalmente más a los países menos desarrollados (Italia, Irlanda, Grecia, España o Portugal) y también a los más avanzados que se adherían a la comunidad (Dinamarca y Reino Unido). Con estas tres acciones cabría afirmar que el Banco fue un instrumento político y económico fundamental de la integración. La CEE-UE no habría sido posible ni habría alcanzado la escala actual sin el BEI. Poco a poco, sin embargo, se pasó de una situación de la segunda globalización en la que, en el contexto de la Guerra Fría, se dedicaban más recursos hacia las regiones menos desarrolladas económicamente y los potenciales socios estratégicos como Turquía, a otra en la que, si bien se sigue financiando a países menos avanzados, se observa que cada país miembro recibe financiación en una proporción más próxima a su aportación en el capital suscrito. Cabe preguntarse, en la presente situación económica tras la Gran Recesión, si la actual estrategia es la más adecuada para continuar potenciando la integración, el desarrollo y la intermediación financiera con una perspectiva europea de integración y crecimiento en el largo plazo. Parece claro que el BEI constituyó el elemento artífice de la integración europea, sin el cual no se hubiesen alcanzado los niveles de integración (escala, alcance y redes), cohesión y desarrollo regionales existentes hoy en día. Resulta difícil pensar que la iniciativa financiera privada pudiese haber propiciado y auspiciado el ambicioso proyecto de integración europeo con el éxito alcanzado. Ante los nuevos desafíos de desintegración y fragmentación que se plantean en la actualidad, resulta necesario plantearse las acciones y logros históricos para redefinir el papel potencial del BEI para enfrentarse a los nuevos retos de la globalización.
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