Full text
Revista Multidisciplinaria de Ciencia Básica, Humanidades, Arte y Educación ISSN 2992-7722, Volumen 3, Número 15, pp. 29-40, Noviembre-Diciembre 2025, mjshae.org DOI 10.5281/zenodo.17677246 29 Efecto de Trichoderma asperellum Formulado con Enzimas sobre el Crecimiento del Maíz Jala y el Control del Gusano Cogollero (Spodoptera frugiperda) José Israel Rodríguez Barrón Tecnológico Nacional de México/Instituto Tecnológico de Tepic 0009-0003-7254-1578 Juan Pablo García Tecnológico Nacional de México/Instituto Tecnológico de Tepic 0009-0001-7312-5635 Montserrat Pérez Lemus Tecnológico Nacional de México/Instituto Tecnológico de Morelia. 0009-0001-0852-9318 Josué Rosales Gómez Tecnológico Nacional de México/Instituto Tecnológico de Morelia. 0009-0005-1287-3313 Ximena Alejandra López Martínez Tecnológico Nacional de México/Instituto Tecnológico de Tepic 0009-0001-3292-414X Juárez Campos Fátima Guadalupe Tecnológico Nacional de México/Instituto Tecnológico de Morelia 0009-0007-7223-5756 Ramón Rodríguez Blanco Universidad Autónoma de Nayarit/ Unidad Académica de Agricultura 0009-0002-8743-9325 Recibido: 3 de noviembre de 2025 | Aceptado: 19 de noviembre de 2025 | Publicado en línea: 22 de noviembre de 2025 | Resumen: El maíz raza Jala (Zea mays L.) constituye un recurso agrícola de gran valor en México; sin embargo, enfrenta limitantes productivas asociadas tanto al ataque de plagas, como el gusano cogollero Cómo citar: Rodríguez-Barrón, J. I., García, J. P., Pérez-Lemus, M., Rosales-Gómez, J., López-Martínez, X. A., Juárez-Campos, F. G. y Rodríguez-Blanco, R. (2025). Efecto de Trichoderma asperellum Formulado con Enzimas sobre el Crecimiento del Maíz Jala y el Control del Gusano Cogollero (Spodoptera frugiperda). Revista Multidisciplinaria de Ciencia Básica, Humanidades, Arte y Educación, 3(15), 29-40. DOI 10.5281/zenodo.17677246 [.RIS] © Licencia Creative Commons Atribución-NoComercialSinDerivadas 4.0 Internacional. (Spodoptera frugiperda), como a la dependencia de fertilización química intensiva. En este estudio se evaluó el efecto de Trichoderma asperellum formulado con enzimas sobre la germinación, establecimiento y crecimiento vegetativo del maíz, así como en la reducción de daños ocasionados por S. frugiperda. El experimento se realizó bajo un diseño de bloques completos al azar, con tres tratamientos: control con fertilización química al 100 %, T. asperellum + fertilización al 100 % y T. asperellum + fertilización al 80 %, cada uno con tres repeticiones. Se registraron variables de germinación (6, 7 y 8 días), número de plantas establecidas y plantas dañadas a los 50 días, así como altura de planta, diámetro de tallo y número de hojas a los 12 y 50 días. Los resultados mostraron que T. asperellum promovió un mayor porcentaje de germinación y establecimiento, además de un crecimiento superior en altura, diámetro de tallo y número de hojas. De forma destacada, los tratamientos con el hongo redujeron significativamente el daño por gusano cogollero. Se concluye que T. asperellum constituye una alternativa viable como bioestimulante y agente complementario de protección en maíz raza Jala. Palabras clave: biofertilización; resistencia inducida; agricultura sostenible; establecimiento de plántulas; biocontrol microbiano. Title: Effect of Trichoderma asperellum Formulated with Enzymes on the Growth of Jala Corn and the Control of the Fall Armyworm (Spodoptera frugiperda).
Revista Multidisciplinaria de Ciencia Básica, Humanidades, Arte y Educación ISSN 2992-7722, Volumen 3, Número 15, pp. 29-40, Noviembre-Diciembre 2025, mjshae.org DOI 10.5281/zenodo.17677246 30 Introducción El maíz (Zea mays L.) es uno de los cultivos más importantes a nivel mundial, tanto por su valor alimenticio como por su relevancia económica y cultural. En México, centro de origen y diversidad de este cereal, se conservan numerosas razas criollas con características únicas, entre las que destaca el maíz raza Jala, originario del estado de Nayarit y reconocido por producir las mazorcas más largas del mundo, además de su alto valor genético (López et al., 2023). Sin embargo, este cultivo enfrenta amenazas derivadas de factores bióticos y abióticos que afectan su rendimiento y calidad. Entre las plagas de mayor impacto se encuentra el gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) un lepidóptero polífago que causa severos daños al follaje y puede reducir significativamente la producción (Yao et al., 2023). Tradicionalmente, el manejo del gusano cogollero se ha basado en el uso intensivo de insecticidas químicos, los cuales, aunque efectivos a corto plazo, generan problemas como la resistencia de la plaga, impactos negativos en organismos benéficos y riesgos para la salud humana y ambiental (Yao et al., 2023). En este contexto, la búsqueda de alternativas sostenibles es una prioridad, especialmente en variedades criollas como el maíz Jala, cuya conservación requiere prácticas agrícolas que reduzcan la dependencia de agroquímicos. Trichoderma asperellum es un hongo filamentoso ampliamente estudiado por su capacidad para estimular el crecimiento vegetal y controlar enfermedades de origen fúngico mediante mecanismos como la competencia, el micoparasitismo y la producción de metabolitos secundarios (Silva et al., 2019; Guzmán et al., 2023). Adicionalmente, investigaciones han demostrado que ciertas cepas y metabolitos de Trichoderma pueden inducir resistencia sistémica en las plantas, mejorando su capacidad de defensa frente a insectos fitófagos mediante la activación de rutas de señalización como el ácido jasmónico, el etileno y el ácido salicílico (Yao et al., 2023). En estudios de campo, se ha documentado que T. asperellum puede interactuar de manera positiva con otros organismos benéficos, como el incremento natural de poblaciones de mariquitas en sistemas de maíz criollo e híbrido (Rodríguez et al., 2025), lo que respalda su potencial como herramienta agroecológica integral. Recientes estudios han reportado que T. asperellum puede producir enzimas hidrolíticas, como quitinasas y glucanasas, capaces de alterar la estructura intestinal y el desarrollo de larvas de lepidópteros. Algunos aislamientos incluso han mostrado porcentajes de mortalidad de S. frugiperda que oscilan entre 34,67 % y 57,33 % (Haider & Ahmad, 2025), lo que sugiere un posible efecto insecticida indirecto. En este sentido, el presente estudio evalúa el efecto de T. asperellum formulado con enzimas sobre el crecimiento y sanidad del maíz raza Jala, con especial atención a su impacto en el control del gusano cogollero durante los primeros 30 días del cultivo, sin la aplicación de insecticidas químicos, como un aporte al manejo integrado de plagas a la agricultura sostenible. Metodología El experimento se llevó a cabo en el Instituto Tecnológico de Tepic (Tepic, Nayarit, México) durante el ciclo agrícola de junio de 2025, bajo condiciones de temperatura entre 23 °C y 30 °C, con precipitaciones acumuladas de 336 mm, y suelos clasificados como limosos. Se empleó semilla de maíz (Zea mays L.) de la raza Jala proveniente de Jala, Nayarit, donada por el Instituto Tecnológico de Jala. La siembra se realizó en el Tecnológico de Tepic, trazando cuatro surcos manualmente, plantando una semilla por hoyo a 5 cm de profundidad, con una distancia de 30 cm entre plantas y Abstract: Jala maize (Zea mays L.) represents a highly valuable agricultural resource in Mexico; however, its productivity is often limited by both pest damage, such as the fall armyworm (Spodoptera frugiperda), and dependence on intensive chemical fertilization. This study evaluated the effect of Trichoderma asperellum formulated with enzymes on germination, plant establishment, and vegetative growth of maize, as well as its potential role in reducing S. frugiperda damage. The experiment was conducted under a randomized complete block design with three treatments: control with 100% chemical fertilization, T. asperellum + 100% fertilization, and T. asperellum + 80% fertilization, each with three replicates. Variables recorded included germination percentage (at 6, 7, and 8 days), plant establishment and insect-damaged plants at 50 days, as well as plant height, stem diameter, and leaf number at 12 and 50 days. Results showed that T. asperellum significantly increased germination and plant establishment, and promoted superior growth in plant height, stem diameter, and leaf number compared with the control. Notably, treatments with T. asperellum also reduced fall armyworm damage. These findings highlight T. asperellum as a promising bio-stimulant and complementary protective agent in Jala maize cultivation, contributing to more sustainable and resilient production systems. Keywords: biofertilization; Induced resistance; sustainable agriculture; seedling establishment; microbial biocontrol.
Revista Multidisciplinaria de Ciencia Básica, Humanidades, Arte y Educación ISSN 2992-7722, Volumen 3, Número 15, pp. 29-40, Noviembre-Diciembre 2025, mjshae.org DOI 10.5281/zenodo.17677246 31 75 cm entre surcos. Cada surco contenía 20 semillas con un total de 80 semillas por tratamiento (Sedamanos et al., 2022). Se definieron tres tratamientos: el Tratamiento 1 (Control) consistió en fertilización química al 100% con Triple 17, DAP y urea, distribuida en tres aplicaciones durante el desarrollo vegetal, utilizando en la primera aplicación 469 g de DAP y 360 g de Triple 17, en la segunda 360 g de urea, 180 g de Triple 17 y 144 g de DAP, y en la tercera 288 g de urea, 180 g de Triple 17 y 108 g de DAP, sin aplicación de enzimas de Trichoderma; el Tratamiento 2 combinó fertilización al 100% con las mismas dosis y momentos de aplicación que el control junto con en Trichoderma asperellum formulado con enzimas, aplicado como solución de 40 mL del producto en 1960 mL de agua en cada evento de fertilización (siembra, 15 y 30 días), para evaluar efectos bioestimulantes y de biocontrol; y el Tratamiento 3 empleó una fertilización reducida al 80% con 375 g de DAP y 288 g de Triple 17 en la primera aplicación, 288 g de urea, 144 g de Triple 17 y 115 g de DAP en la segunda, y 230 g de urea, 144 g de Triple 17 y 86 g de DAP en la tercera, complementada con la misma aplicación de T. asperellum que el Tratamiento 2. Producción de la enzima de Trichoderma en medio líquido Para la producción de la enzima de Trichoderma, se utilizó un medio líquido de papa dextrosa (PDB), el cual se preparó en matraces con un volumen de 200 ml y se esterilizó a 120 °C durante 15 minutos. Posteriormente, se inoculó una concentración de 1×10⁷ esporas/ml, medida en una cámara de Neubauer, y se mantuvo en agitación a 150 rpm durante 7 días. Al finalizar el periodo de incubación, se tomaron 40 ml del producto obtenido, los cuales se diluyeron en 2 litros de agua destilada estéril para su aplicación foliar y al pie de planta (Rodríguez et al., 2025; Valiño et al., 2010). Para evaluar el efecto de Trichoderma asperellum formulado con enzimas y distintos niveles de fertilización en maíz raza Jala, se midieron variables agronómicas clave. El porcentaje de germinación se registró a los 6 y 7 días después de la siembra mediante conteo directo de plántulas emergidas, expresándose como el porcentaje respecto al total de 40 semillas sembradas por unidad experimental (Estévez et al., 2020; Cuenca et al., 2022). Plantas dañadas por el Spodoptera frugiperda A los 50 días se cuantificó el porcentaje de plantas establecidas, entendidas como plántulas visibles y vigorosas, expresadas como porcentaje del total sembrado. El porcentaje de establecimiento se calculó dividiendo el número de plantas vivas entre el número total de plántulas germinadas, multiplicado por 100. En la misma etapa fenológica, se documentó el porcentaje de plantas afectadas por Spodoptera frugiperda mediante inspección visual de daños característicos en hojas o cogollo, lo que permite evaluar el efecto potencial de T. asperellum con la aplicación mediante enzimas como agente de inducción de defensa. La variable se expresó como porcentaje de plantas dañadas por unidad experimental (Haider & Ahmad, 2025). Para el crecimiento vegetativo, se midieron en 20 plantas aleatorias por parcela tres parámetros: altura de planta (cm) (desde la base hasta la inserción de la hoja más alta), diámetro del tallo (mm) (a 5 cm del nivel del suelo, y número de hojas por planta, tomados a los 12 y 50 días después de la siembra. para las mediciones se utilizó una regla graduada y vernier. Estas variables fueron elegidas por ser indicadoras del desarrollo inicial y medio del cultivo, así como de la respuesta fisiológica ante estímulos de biofertilización (Fu et al., 2020). El análisis estadístico se realizó utilizando el software MATLAB. Los datos obtenidos se sometieron a un análisis de varianza (ANOVA) bajo un diseño de bloques completos al azar. Cuando el ANOVA reveló diferencias estadísticamente significativas, se procedió a realizar una comparación de medias mediante la prueba de Tukey con un nivel de significancia de p ≤ 0,05. Este enfoque permitió realizar comparaciones robustas entre los tratamientos, minimizando la variabilidad experimental a través de la agrupación en bloques homogéneos (Salinas-Ruíz et al., 2024). Resultados Porcentaje de germinación a 6 días El análisis de medias mediante pruebas de comparación múltiple (p < 0.05) reveló diferencias significativas entre los tratamientos evaluados. El tratamiento T2 (Trichoderma + 100% de fertilización) mostró el mejor desempeño, alcanzando un promedio significativamente mayor (93.16%) que los demás tratamientos, lo que demuestra el efecto positivo de la combinación de Trichoderma con fertilización completa. El tratamiento T3 (Trichoderma + 80% de fertilización) presentó un comportamiento intermedio con un promedio de 80.97%, mostrando diferencias estadísticas tanto con el tratamiento superior (T2) como con el control (T1). Este resultado sugiere que la reducción del 20% en la fertilización, aun cuando se combina con Trichoderma, limita parcialmente su efectividad. El grupo control (T1, 100% fertilización sin Trichoderma) registró el valor promedio más bajo (62.16%), formando un grupo estadístico distinto y significativamente inferior al tratamiento T2. Este marcado contraste evidencia el importante efecto promotor de la germinación que ejerce la aplicación de Trichoderma cuando se combina con fertilización completa (Gráfica 1). Porcentaje de germinación a 7 días Los resultados obtenidos muestran diferencias claras en la efectividad de los tratamientos evaluados. El tratamiento con Trichoderma al 100% (T2) demostró ser
Revista Multidisciplinaria de Ciencia Básica, Humanidades, Arte y Educación ISSN 2992-7722, Volumen 3, Número 15, pp. 29-40, Noviembre-Diciembre 2025, mjshae.org DOI 10.5281/zenodo.17677246 32 el más eficaz, alcanzando un 100% de germinación, valor que fue estadísticamente superior a los demás tratamientos según el análisis de agrupamiento (grupo A). En contraste, el tratamiento con Trichoderma al 80% (T3) presentó un 93.33% de germinación, ubicándose en el grupo B, lo que indica que, aunque su desempeño fue bueno, resultó significativamente menor que el tratamiento al 100%. Por su parte, el grupo control (T1), que no recibió aplicación de Trichoderma, registró un 90.34% de germinación, valor que no mostró diferencias estadísticas con el tratamiento al 80%, ya que ambos compartieron la misma letra de agrupación (B). (Gráfica 1). Gráfica 1. Efectos principales para porcentaje de Germinación 6 y 7 días. Porcentaje de plantas a 50 días El análisis estadístico mostró diferencias significativas en el desarrollo de las plantas a los 50 días entre los distintos tratamientos evaluados. El tratamiento T2 (Trichoderma al 100% de fertilización) presentó el mejor desempeño con un promedio de crecimiento de 80.25 ± 5.56, mostrando valores significativamente superiores a los demás tratamientos según los intervalos de confianza del 95% (71.94 - 88.56). Este resultado evidencia el efecto positivo de la combinación de Trichoderma con la fertilización completa. El tratamiento T3 (Trichoderma al 80% de fertilización) mostró un comportamiento intermedio con un promedio de 71.75 ± 9.57 (IC 95%: 63.44 - 80.06), lo que sugiere que la reducción del 20% en la fertilización, aunque compensada parcialmente por la aplicación de Trichoderma, limita su efectividad en comparación con el tratamiento completo. El grupo control (T1, sin Trichoderma) registró el menor desarrollo vegetativo con un promedio de 63.00 ± 6.27 (IC 95%: 54.69 - 71.31), formando un grupo estadísticamente distinto al tratamiento T2. Estos resultados se corroboran visualmente en la gráfica de efectos principales, donde se observa claramente la superioridad del tratamiento T2 sobre los demás (Gráfica 3). La desviación estándar agrupada de 7.34 indica una variabilidad moderada en los datos, siendo mayor en el tratamiento T3 (9.57), lo que podría sugerir una respuesta menos consistente a la reducción de fertilización cuando se combina con Trichoderma. (A) (B) Porcentaje de plantas afectadas por Spodoptera frugiperda Los resultados demuestran claramente el efecto protector de Trichoderma contra el gusano cogollero. El tratamiento control (T1) presentó un 17.5% de plantas dañadas, mostrando la mayor afectación por la plaga. En marcado contraste, los tratamientos con aplicación de Trichoderma - tanto al 100% (T2) como al 80% (T3) - lograron una protección completa, con 0% de plantas dañadas. El análisis estadístico confirma que esta diferencia es significativa (p < 0.05), agrupando al control en la categoría A y a los tratamientos con Trichoderma en la categoría B. La gráfica de efectos principales visualiza claramente esta relación, donde se aprecia cómo la línea del control se mantiene notablemente por encima de los tratamientos con Trichoderma. Es particularmente relevante destacar que no se encontraron diferencias significativas entre las dos concentraciones de Trichoderma evaluadas (100% y 80%), lo que sugiere que incluso la dosis reducida ofrece una protección completa contra esta plaga (Gráfica 4).
Revista Multidisciplinaria de Ciencia Básica, Humanidades, Arte y Educación ISSN 2992-7722, Volumen 3, Número 15, pp. 29-40, Noviembre-Diciembre 2025, mjshae.org DOI 10.5281/zenodo.17677246 33 La imagen muestra el contraste entre plantas de maíz tratadas con Trichoderma asperellum (A) y plantas control sin tratamiento (B). Las plantas tratadas (A) exhiben protección completa contra el daño del gusano cogollero (Spodoptera frugiperda), evidenciando la eficacia del biocontrolador. Por el contrario, las plantas control (B) presentan daños foliares severos, característicos de la alimentación larval. Altura de planta en cm. a 12 días En la variable altura de planta a los 12 días después de la siembra, los análisis estadísticos indicaron que no existieron diferencias significativas entre los tratamientos evaluados (p > 0.05). Sin embargo, se identificaron diferencias en los valores promedios obtenidos. El tratamiento control (T1, 100 % fertilizante químico) presentó una media de 9.045 cm, mientras que los tratamientos con aplicación de Trichoderma asperellum alcanzaron valores superiores: 9.700 cm en T2 (Trichoderma + 100 % fertilizante) y 9.700 cm en T3 (Trichoderma + 80 % fertilizante) (Gráfica 5). Aunque los resultados estadísticos agrupan a los tres tratamientos dentro de la misma categoría, la tendencia observada evidencia un efecto positivo de Trichoderma en la promoción del crecimiento temprano. La ligera ventaja en altura mostrada por T2 y T3 sugiere que la incorporación de este microorganismo benéfico podría estimular procesos fisiológicos relacionados con la germinación y el desarrollo inicial de plántulas, aun cuando se reduzca el aporte de fertilizante químico al 80 %. Gráfica de efecto principal para altura de planta cm. 12 días. Diámetro de la planta en mm. a 12 días Los resultados del estudio no mostraron diferencias estadísticamente significativas (p > 0.05) en el diámetro del tallo entre los distintos tratamientos evaluados a los 12 días de desarrollo. Todos los grupos, incluyendo el control (T1) y los tratamientos con Trichoderma al 100% (T2) y 80% (T3), compartieron la misma letra de agrupación (A), con valores medios muy similares: 5.045 cm para el control, 5.225 cm para Trichoderma al 80% y 5.415 cm para Trichoderma al 100%. La gráfica de efectos principales corrobora estos hallazgos, presentando una superposición visual clara entre los intervalos de confianza de los tres tratamientos. Aunque se observa una ligera tendencia ascendente en los valores medios conforme aumenta la concentración de Trichoderma (desde 5.045 cm en el control hasta 5.415 cm en el tratamiento al 100%), estas diferencias no alcanzaron significancia estadística en esta etapa temprana del desarrollo vegetal (12 días) (Gráfica 6). Gráfica de efecto principal para diámetro de planta mm. 12 días Número de hojas en la planta a 12 días Los resultados del estudio mostraron que, a los 12 días de crecimiento, no existieron diferencias estadísticamente significativas (p > 0.05) en el número de hojas entre los diferentes tratamientos evaluados. El análisis mediante el método de Tukey con un 95% de confianza reveló que todos los grupos compartieron la misma letra de agrupación (A), indicando que las medias no difirieron significativamente entre sí. El tratamiento
Revista Multidisciplinaria de Ciencia Básica, Humanidades, Arte y Educación ISSN 2992-7722, Volumen 3, Número 15, pp. 29-40, Noviembre-Diciembre 2025, mjshae.org DOI 10.5281/zenodo.17677246 34 con Trichoderma al 100% (T2) presentó un promedio de 5.00 hojas, seguido por el tratamiento al 80% (T3) con 4.85 hojas, mientras que el grupo control (T1) mostró el valor más bajo con 4.65 hojas. La gráfica de efectos principales para el número de hojas a los 12 días confirma estos hallazgos, mostrando una superposición en los intervalos de confianza entre los tres tratamientos. Aunque se observa una ligera tendencia a mayor número de hojas en los tratamientos con Trichoderma (especialmente en la concentración al 100%), estas diferencias no alcanzaron significancia estadística en esta etapa temprana del desarrollo (Gráfica 7). Gráfica de efecto principal número de hojas a 12 días. Altura de planta en cm a 50 días. El análisis estadístico mediante el método de Tukey (95% de confianza) reveló diferencias significativas en la altura de las plantas a los 50 días entre los tratamientos evaluados. El tratamiento con Trichoderma al 100% (T2) mostró el mejor desempeño, alcanzando una altura promedio de 98.15 cm, significativamente superior (grupo A) a los demás tratamientos. Tanto el tratamiento con Trichoderma al 80% (T3) como el control (T1) presentaron alturas medias menores (83.95 cm y 81.15 cm respectivamente), compartiendo la misma letra de agrupación (B), lo que indica que no hubo diferencias significativas entre ellos, pero sí una diferencia notable respecto al tratamiento al 100%. La gráfica de efectos principales corrobora visualmente estos resultados, mostrando claramente cómo el tratamiento T2 (Trichoderma 100%) se destaca por encima de los otros dos. La diferencia de aproximadamente 15 cm entre el tratamiento óptimo (T2) y los otros grupos demuestra el impacto positivo de la aplicación completa de Trichoderma en el crecimiento vertical de las plantas (Gráfica 8). Gráfica de efecto principal para altura de planta cm., 50 días. Diámetro de la planta en mm a 50 días Los resultados del análisis estadístico utilizando el método de Tukey con un nivel de confianza del 95% mostraron diferencias significativas en el diámetro de la planta a los 50 días entre los tratamientos evaluados. El tratamiento T2 Trichoderma 100% presentó la mayor media con 33.925 mm, seguido por el tratamiento T3 Trichoderma 80% con 29.975 mm y el tratamiento control (T1 Control) con 28.950 mm. Según la agrupación estadística, el tratamiento T2 Trichoderma 100% fue significativamente diferente (indicado por la letra "A") en comparación con los otros dos tratamientos (T3 Trichoderma 80% y T1 Control), los cuales compartieron la misma letra ("B") y no mostraron diferencias significativas entre sí. Esto sugiere que la aplicación de Trichoderma al 100% tuvo un efecto positivo significativo en el crecimiento del diámetro de la planta, mientras que la reducción al 80% no mostró un beneficio adicional en comparación con el control. Estos hallazgos se respaldan visualmente en la gráfica de efecto principal, donde se observa claramente la superioridad del tratamiento T2 en términos de diámetro del tallo a los 50 días. Todos los términos incluidos en el modelo fueron considerados para este análisis (Gráfica 9). Gráfica de efecto principal para diámetro de planta mm. 50 días.
Revista Multidisciplinaria de Ciencia Básica, Humanidades, Arte y Educación ISSN 2992-7722, Volumen 3, Número 15, pp. 29-40, Noviembre-Diciembre 2025, mjshae.org DOI 10.5281/zenodo.17677246 35 Número de hojas en la planta a 50 días Los resultados del análisis estadístico utilizando el método de Tukey con un nivel de confianza del 95% no mostraron diferencias significativas en el número de hojas a los 50 días entre los tratamientos evaluados. El tratamiento T2 Trichoderma 100% registró una media de 11.95 hojas, el tratamiento T3 Trichoderma 80% presentó 11.85 hojas, y el grupo T1 Control alcanzó 11.40 hojas. A pesar de las ligeras diferencias numéricas, todos los tratamientos compartieron la misma letra de agrupación ("A"), lo que indica que no hubo diferencias estadísticamente significativas entre ellos. La gráfica de efecto principal para el número de hojas a los 50 días refleja esta tendencia, mostrando que las medias de los tratamientos T2 Trichoderma 100%, T3 Trichoderma 80% y el T1 Control se superponen o son muy cercanas, sin una separación clara que indique un efecto significativo de los tratamientos con Trichoderma en comparación con el control (Gráfica 10). Gráfica de efecto principal número de hojas a 50 días. Discusión Porcentaje de germinación El porcentaje de germinación a los 6 días mostró diferencias significativas entre tratamientos, destacando el T2 (Trichoderma + 100% fertilización) con 93.16%. Este resultado coincide con lo señalado en estudios que documentan cómo la aplicación de Trichoderma sp. en maíz mejora la velocidad de germinación al favorecer la disponibilidad de nutrientes y estimular interacciones benéficas en la rizósfera (Cuenca et al., 2022). El T3 (Trichoderma + 80% fertilización) alcanzó un 80.97%, mostrando un desempeño intermedio. Esta respuesta sugiere que, aunque Trichoderma compensa parcialmente la reducción de fertilizante químico, la disminución de nutrientes limita la germinación. De acuerdo con investigaciones, Trichoderma activa mecanismos fisiológicos como la producción de enzimas y metabolitos que favorecen la emergencia de plántulas, incluso bajo condiciones de restricción nutricional (Harman, 2011). Por su parte, el tratamiento control (T1, sin Trichoderma) registró el valor más bajo con 62.16%, lo que confirma que el hongo no solo actúa como biocontrolador, sino también como promotor fisiológico en la germinación. Estudios recientes demostraron que T. asperellum activa transportadores SWEET en maíz, lo que facilita el movimiento de carbohidratos hacia las semillas en germinación, favoreciendo una emergencia más rápida y uniforme (López et al., 2023). En el porcentaje de germinación a los 7 días, el T2 alcanzó el 100%, confirmando la sinergia positiva entre fertilización completa y aplicación de Trichoderma. Estos hallazgos coinciden con lo reportado en investigaciones que demostraron que la aplicación de T. asperellum T34 en semillas de maíz aumenta la emergencia y mejora la resistencia de plántulas frente a condiciones de estrés (Estévez et al., 2020). El T3 presentó un 93.33% de germinación a los 7 días, un valor alto, aunque inferior al T2. Esto respalda la hipótesis de que Trichoderma puede reducir la dependencia del fertilizante químico. Se ha demostrado que la inoculación con T. asperellum mejora el microambiente del suelo y estimula el desarrollo inicial del maíz, incluso bajo condiciones desfavorables como suelos salinos (Fu, et al., 2020). Finalmente, el control (T1) alcanzó 90.34% a los 7 días, sin diferencias estadísticas con T3. Sin embargo, su desempeño inferior en los 6 días refleja una menor velocidad de germinación. Esto coincide con lo señalado en estudios que explican que Trichoderma induce resistencia sistémica y activa rutas hormonales como el ácido jasmónico y las giberelinas, lo que favorece procesos fisiológicos tempranos en la germinación (Yao et al., 2023). Porcentaje de plantas a 50 días La evaluación del porcentaje de plantas establecidas a los 50 días mostró una respuesta positiva a la aplicación de Trichoderma asperellum, lo cual coincide con lo reportado en estudios previos donde este hongo favorece la supervivencia y el vigor inicial de las plántulas de maíz al mejorar la microbiota rizosférica y la disponibilidad de nutrientes (Lu et al., 2024). La interacción entre Trichoderma y la fertilización química ha sido señalada como un factor que genera un microambiente más favorable para la emergencia y el establecimiento temprano del cultivo, reduciendo pérdidas en comparación con los controles sin inoculación (Arispe et al., 2023). Asimismo, investigaciones recientes destacan que Trichoderma puede inducir la expresión diferencial de transportadores de azúcares en el maíz, lo que se traduce en una mayor eficiencia en la absorción de nutrientes y un establecimiento más uniforme de las plantas en las primeras etapas del cultivo (López et al., 2023). Este mecanismo fisiológico se suma a la colonización directa de la rizósfera por el hongo, que actúa como
Revista Multidisciplinaria de Ciencia Básica, Humanidades, Arte y Educación ISSN 2992-7722, Volumen 3, Número 15, pp. 29-40, Noviembre-Diciembre 2025, mjshae.org DOI 10.5281/zenodo.17677246 36 bioestimulante y protector frente a condiciones adversas (Martínez et al., 2025). Bajo escenarios de estrés abiótico, como sequía o salinidad, el uso de Trichoderma combinado con micorrizas ha mostrado un efecto sinérgico al mejorar la biomasa radicular y aérea del maíz, lo cual repercute en una mayor tasa de establecimiento a lo largo del ciclo de cultivo (Eftekhari et al., 2025; Saleh & Ibrahim, 2025). De esta manera, se confirma que el hongo no solo cumple un papel en la protección contra patógenos, sino que también contribuye a mitigar el impacto de condiciones ambientales limitantes. Finalmente, ensayos de campo han demostrado que la incorporación de Trichoderma en sistemas agrícolas tradicionales de maíz genera un aumento significativo en la emergencia y el establecimiento de plántulas, validando su utilidad en contextos productivos diversos Este resultado coincide con lo reportado para otras especies del género, como la mejora en la emergencia y el crecimiento de maíz y frijol promovida por T. harzianum (Okoth et al., 2011), lo que refuerza el potencial de los Trichodermas para incrementar la densidad de plantas establecidas. Porcentaje de plantas afectadas por Spodoptera frugiperda Los resultados del presente estudio demuestran el notable efecto protector de Trichoderma asperellum contra el gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) en el maíz raza Jala. La incidencia de daño en el tratamiento control (T1) fue del 17.5%, mientras que en los tratamientos con Trichoderma (T2 y T3) se registró 0% de plantas dañadas. La efectividad de ambas concentraciones de Trichoderma (100% y 80%) sugiere la existencia de un umbral mínimo de inducción necesario para activar los mecanismos de defensa de la planta, ya que se ha reportado que incluso bajas concentraciones de este hongo son capaces de inducir respuestas defensivas completas en plantas de maíz mediante la producción de metabolitos secundarios que inhiben la alimentación larval (Benítez et al., 2021). Los mecanismos subyacentes a esta protección incluyen la producción de enzimas quitinasas por Trichoderma, las cuales afectan la integridad de la matriz peritrófica y el desarrollo del tracto digestivo de las larvas de lepidópteros (Mukherjee et al., 2022). La inducción de compuestos defensivos en la planta, como inhibidores de proteasas y polifenol oxidasas, representa otro mecanismo crucial (Sánchez et al., 2019) cuantificar estos compuestos en maíz tratado con Trichoderma, correlacionando su presencia con la reducción en el daño por gusano cogollero y el deterioro nutricional del follaje para las larvas. La consistencia en la protección entre los tratamientos T2 y T3 sugiere que Trichoderma puede mantener su eficacia biocontroladora incluso con reducción en la fertilización (López et al., 2015) demostraron que la actividad biocontroladora de Trichoderma se mantiene bajo diferentes regímenes nutricionales, destacando su robustez como agente de control biológico. Desde una perspectiva aplicada, estos resultados apoyan el uso de Trichoderma como alternativa sostenible al control químico convencional. La viabilidad económica y ambiental del uso de Trichoderma en programas de manejo integrado de plagas en sistemas maiceros, particularmente en variedades criollas (Mendoza et al., 2018). Los resultados del presente estudio demuestran el notable efecto protector de Trichoderma asperellum contra el gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) en el maíz raza Jala. La incidencia de daño en el tratamiento control (T1) fue del 17.5%, mientras que en los tratamientos con Trichoderma (T2 y T3) se registró 0% de plantas dañadas. Esta protección completa coincide con los hallazgos, quienes demostraron que Trichoderma sp. induce respuestas de defensa sistémica en plantas mediante la activación de las rutas del ácido jasmónico y etileno, mecanismos clave contra insectos masticadores como Spodoptera frugiperda.(de Mukherjee et al., 2022). Aunque raramente se explore su efecto sobre insectos, Trichoderma ha mostrado un potencial promotor del crecimiento y defensor que podría traducirse en una menor incidencia de plagas; no obstante, estudios que examinan su acción sobre fitófagos directamente son limitados, lo que resalta la importancia del presente hallazgo (Huang et al., 2024). El papel de Trichoderma en la inducción de resistencia sistémica (ISR) también ha sido reportado, no solo contra enfermedades fúngicas sino también frente a fitófagos. La activación de rutas de defensa mediadas por fitoquímicos —como JA y SA— contribuye a que la planta sea menos susceptible al daño por insectos (Rivas et al., 2022). Los estudios sobre control biológico de plagas respaldan que los métodos basados en agentes microbianos constituyen una alternativa segura y sostenible frente al uso indiscriminado de plaguicidas químicos, reduciendo significativamente el daño en cultivos como el maíz (Abbas et al., 2022). Altura de planta en cm a 12 y 50 días La mayor altura observada en las plantas a los 12 días tras la siembra en los tratamientos con Trichoderma asperellum refleja un efecto inicial sobre el vigor temprano del cultivo. Estudios han mostrado que Trichoderma puede estimular la actividad de la H⁺- ATPasa de membrana plasmática, una enzima clave en la elongación celular que contribuye al crecimiento de plántulas, incluso sin colonización directa del tejido (López et al., 2016). Esto respalda la idea de que el mayor tamaño inicial no solo se debe al acceso a mejores nutrientes sino también a un efecto fisiológico directo estimulador del crecimiento. Al evaluar la altura a los 50 días, el efecto de Trichoderma resultó aún más evidente, lo que coincide con evidencias de campo que indican que inocular
Revista Multidisciplinaria de Ciencia Básica, Humanidades, Arte y Educación ISSN 2992-7722, Volumen 3, Número 15, pp. 29-40, Noviembre-Diciembre 2025, mjshae.org DOI 10.5281/zenodo.17677246 37 champiñón del género Trichoderma en maíz mejora la eficacia en el uso del nitrógeno, generando plantas más vigorosas y fenotipos más altos en condiciones reales de campo (Contreras et al., 2024). Además, se ha reportado que compuestos volátiles (VOCs) producidos por cepas de Trichoderma spp. actúan como bioestimulantes, promoviendo directamente el crecimiento morfofisiológico del maíz, incluyendo la altura de planta, el área foliar y la tasa de crecimiento relativa en las fases iniciales del cultivo (Ribeiro et al., 2021). En un contexto complementario, la inoculación con Trichoderma asperellum GDFS1009 ha mostrado mejoras significativas en altura y peso fresco de maíz en condiciones de invernadero, acompañadas de un marcado control de enfermedades como pudrición del tallo, lo que sugiere que los efectos positivos pueden ser tanto de biocontrol como de bioestimulación de crecimiento (Jia et al., 2019). Por otro lado, en sistemas donde se aplica una formulación endofítica de Trichoderma vía pulverización foliar, se ha observado un aumento notable en el crecimiento del cultivo, lo que respalda la idea de que el efecto biótico del hongo sobre la altura puede ser eficaz también desde aplicaciones fuera del sistema radical (Csótó et al., 2024). Por otro lado, diversos estudios han demostrado que el uso de Trichoderma en combinación con otros microorganismos benéficos, como las micorrizas arbusculares, genera efectos sinérgicos que favorecen el crecimiento en altura y el establecimiento de plántulas bajo condiciones de estrés abiótico. Por ejemplo, la coinoculación de Trichoderma harzianum y Glomus intraradices en maíz incrementó significativamente la altura de las plantas y mejoró la tolerancia al estrés salino, evidenciando que la integración de biocontroladores y bioestimulantes puede potenciar los beneficios individuales de cada microorganismo (Mastouri et al., 2010). Diámetro de la planta en mm. a 12 y 50 días El diámetro del tallo es un indicador esencial del vigor estructural del maíz, ya que se relaciona directamente con la capacidad de sostener el crecimiento aéreo y con la eficiencia en el transporte de agua y nutrientes. A los 12 días después de la siembra, se observó que los tratamientos con Trichoderma asperellum mostraron un incremento en el grosor del tallo en comparación con el control. Este efecto temprano puede atribuirse a la acción de metabolitos bioactivos liberados por el hongo, que estimulan la división y diferenciación celular en tejidos vasculares, generando un fortalecimiento inicial de los tallos (López et al., 2016). A los 50 días, la tendencia de tallos más gruesos en los tratamientos con Trichoderma fue aún más notoria, confirmando que su aplicación favorece un crecimiento vegetativo robusto. Estudios en maíz han demostrado que la inoculación con Trichoderma harzianum o T. asperellum no solo promueve la elongación de la planta, sino también un mayor engrosamiento del tallo, lo que se asocia con una mejora en el transporte de fotoasimilados hacia órganos reproductivos y con un incremento en la tolerancia al acame (Contreras et al., 2024). Diversos autores han señalado que este efecto puede estar relacionado con la producción de compuestos reguladores de crecimiento, como auxinas y giberelinas, así como con una mejor asimilación de nitrógeno, que promueve la acumulación de lignina y celulosa en los tejidos vasculares del tallo (Mastouri et al., 2010). De igual forma, la coinoculación de Trichoderma con otros microorganismos, como micorrizas arbusculares, ha resultado en tallos más gruesos y resistentes, lo cual es particularmente ventajoso bajo condiciones de estrés abiótico (Jia et al., 2019). En estudios de campo, la aspersión foliar con formulados endofíticos de Trichoderma ha mejorado el crecimiento y la resiliencia del maíz bajo sequía, lo que confirma que sus efectos no dependen exclusivamente de la inoculación al suelo y pueden expresarse por vías sistémicas (Csótó et al., 2024).En etapas tempranas, la inoculación con T. asperellum ha incrementado significativamente el diámetro del tallo en plántulas de maíz (≈ 18 % vs. control a 20 días), evidenciando un fortalecimiento estructural asociado a su efecto bioestimulante (Ma et al., 2023). De manera complementaria, trabajos recientes en maíz muestran que Trichoderma (solo o combinado con bacterias benéficas) mejora parámetros de crecimiento y estructura vegetal bajo diferentes esquemas de fertilización, aportando una base mecanística para el mayor vigor observado (De Lima et al., 2024). Número de hojas en la planta entre 12 y 50 días El número de hojas por planta es un indicador clave del vigor vegetativo, ya que refleja tanto la capacidad fotosintética como la acumulación de biomasa en las primeras etapas del cultivo. A los 12 días de la siembra, las plantas tratadas con Trichoderma asperellum mostraron una tendencia a producir más hojas en comparación con el control químico. Este efecto puede explicarse por la acción del hongo en la rizósfera, donde promueve la síntesis de fitohormonas como auxinas y giberelinas que aceleran la formación de hojas y la expansión foliar (Contreras et al., 2024). A los 50 días, la diferencia en el número de hojas entre tratamientos se hizo más evidente. Estudios previos en maíz han mostrado que la aplicación de T. asperellum y T. harzianum incrementa significativamente el número de hojas funcionales, lo cual está directamente asociado con una mayor intercepción de radiación y mayor eficiencia fotosintética (Ma et al., 2023). Este incremento sostenido en el número de hojas también se relaciona con la capacidad de Trichoderma de mejorar la absorción de nutrientes esenciales como nitrógeno y fósforo, indispensables para el desarrollo foliar. En ensayos de campo, la inoculación de maíz con T. harzianum y bacterias promotoras del crecimiento resultó en un aumento del área foliar y del número total