Sobriedad y proyección de Castilla
Abstract
El texto ofrece una panorámica amplia, precisa y fundamentada sobre la escultura barroca castellana, destacando su sobriedad formal, su versatilidad y su enorme proyección en el desarrollo del arte sacro español. Se examinan los factores históricos que hicieron de Castilla un territorio especialmente fecundo para la creación escultórica, desde el peso de la religiosidad contrarreformista hasta la consolidación de una red estable de talleres, aprendices y clientelas eclesiásticas. El estudio subraya la decisiva influencia de maestros como Gregorio Fernández, cuya formulación del realismo devoto marcó profundamente la producción posterior, así como la continuidad técnica y conceptual de los Sierra, los Churriguera y otros talleres que extendieron los modelos castellanos hacia Galicia, Extremadura, Andalucía y América. Se analizan con detenimiento los modelos iconográficos —Cristos yacentes, Nazarenos, Piedades, Inmaculadas—, la evolución hacia un mayor dinamismo plástico y la incorporación progresiva de recursos propios del rococó castellano, caracterizado por la delicadeza, la elegancia compositiva y un uso más expresivo de la policromía. El artículo destaca también la relevancia de la historiografía regional, los catálogos monumentales y los archivos parroquiales para reconstruir la complejidad del fenómeno. En conjunto, la obra demuestra que Castilla no solo fue un centro creador, sino un verdadero irradiador de modelos escultóricos, cuyo impacto definió la identidad visual de la imaginería española de los siglos XVII y XVIII.