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Victimización y agresión en las relaciones de violencia de pareja: Una revisión sistemática desde la perspectiva del apego

Pascual Martínez, Sara; Navarro Soria, Ignasi; Rosales Gómez, Megan; Torrecillas Martínez, Manuel; Soubai Dahhani, Salma

Abstract

La violencia en pareja es un fenómeno complejo y multidimensional influenciado por diversos factores, como el vínculo de apego que se forma con las figuras de protección en las etapas tempranas de la vida, con efectos a largo plazo. Esta investigación busca determinar la conexión entre el estilo de apego y el rol de agresor o víctima en dinámicas de violencia de pareja. Se realizó una revisión sistemática siguiendo la guía PRISMA, consultando las bases de datos Web of Science y Scopus, lo que permitió seleccionar 203 artículos según criterios establecidos. Los resultados vinculan la inseguridad en el estilo de apego con la perpetración y victimización de violencia, destacando la importancia de reconocer cómo los estilos de apego pueden actuar como factor protector o de riesgo para prevenir la violencia en pareja.

Full text

Victimización y agresión en las relaciones de violencia de pareja: Una revisión sistemática desde la perspectiva del apego Victimization and aggression in intimate partner violence relationships: A systematic review from the attachment perspective Sara Pascual Martínez Universidad de Alicante, España [email protected] Ignasi Navarro Soria Universidad de Alicante, España [email protected] Megan Rosales Gómez Universidad de Alicante, España [email protected] Manuel Torrecillas Martínez Universidad de Alicante, España [email protected] Salma Soubai Dahhani Universidad de Alicante, España [email protected] Recibido: 18/12/2024 Aceptado: 8/07/2025 Formato de citación: Pascual Martínez, S., Navarro Socia, I., Rosales Gómez, M., Torrecillas Martínez, M., Soubai Dahhani, S. (2026). Victimización y agresión en las relaciones de violencia de pareja: Una revisión sistemática desde la perspectiva del apego. Aposta. Revista de Ciencias Sociales, 108, 40-73, http://apostadigital.com/revistav3/hemeroteca/inavarro5.pdf Resumen La violencia en pareja es un fenómeno complejo y multidimensional influenciado por diversos factores, como el vínculo de apego que se forma con las figuras de protección en las etapas tempranas de la vida, con efectos a largo plazo. Esta investigación busca Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 40 aposta revista de ciencias sociales ISSN 1696-7348 Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 determinar la conexión entre el estilo de apego y el rol de agresor o víctima en dinámicas de violencia de pareja. Se realizó una revisión sistemática siguiendo la guía PRISMA, consultando las bases de datos Web of Science y Scopus, lo que permitió seleccionar 203 artículos según criterios establecidos. Los resultados vinculan la inseguridad en el estilo de apego con la perpetración y victimización de violencia, destacando la importancia de reconocer cómo los estilos de apego pueden actuar como factor protector o de riesgo para prevenir la violencia en pareja. Palabras clave Violencia en pareja, rol de agresor, rol de víctima, estilos de apego, vínculo de apego. Abstract Partner violence is a complex and multidimensional phenomenon influenced by various factors, such as the attachment bond formed with primary caregivers during early life stages, with long-term effects. This research aims to determine the connection between attachment style and the role of aggressor or victim in partner violence dynamics. The systematic review was conducted following the PRISMA guidelines, using Web of Science and Scopus databases, which resulted in the the selection of 203 articles based on predefined criteria. The results link attachment insecurity to both the perpetration and victimization of violence, highlighting the importance of recognizing how attachment styles can act as either a protective or risk factor in the prevention of partner violence. Keywords Intimate partner violence, aggressor role, victim role, attachment styles, attachment bond. 1. Introducción Desde una edad temprana, las personas requieren de una figura de apoyo que les proporcione seguridad y confianza (Bowlby, 1980; Van der Watt et al., 2023). En la adolescencia, esa necesidad de seguridad se traslada a la relación de pareja, con la que también se construye un vínculo sólido (Fernández et al., 2023; Imran et al., 2021; Van der Watt et al., 2023). Esta conexión se conoce como apego y está influenciado por las experiencias que los/as niños/as internalizan en las etapas tempranas de la vida (Bosmans et al., 2020; Bowlby, 1969). El apego es un sistema conductual innato que motiva a las personas a buscar proximidad con figuras protectoras o de apego en momentos de necesidad (Bowlby, 1973; Cassidy, 2000; Mikulincer y Shaver, 2020; Van der Watt et al., 2023). En el caso de que esas figuras se muestren receptivas, se producirá una sensación de seguridad que contribuirá de manera positiva a la autoestima y a la percepción de los demás (Bowlby, 1973; Mikulincer y Shaver, 2020). En cambio, si sucede lo contrario, aparecerán preocupaciones sobre el valor de uno mismo y las motivaciones de otros. 1.1. Tipos de apego: seguro e inseguro Según Brennan et al. (1998) y Mikulincer y Shaver (2020), el apego es un concepto bidimensional de evitación y ambivalencia. La ambivalencia despierta la necesidad de cuidado y atención por parte de los demás, mientras que la evitación Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 41 destaca por el empeño de la persona en mantener su autonomía tanto a nivel emocional como conductual. Estas percepciones mentales pueden aparecer a partir de situaciones reales, pero también imaginarias, despertando respuestas que pueden no coincidir con el estilo de apego predominante de una persona. Esto se debe a que ciertas conductas solo se activan bajo determinadas relaciones o situaciones (Collins y Read, 1994; Mikulincer y Shaver, 2020). Cuando los niveles de ambivalencia y de evitación de una persona son bajos, se considera que existe un apego seguro (Gardner et al., 2019; Mikulincer et al., 2003). Este se desarrolla a partir de una crianza basada en la convicción de que la persona tiene un valor intrínseco y, por lo tanto, es digna de amor y afecto (Ainsworth, 1989; Bahmani, 2023; Imran et al., 2021). Lo cual fomenta la autoconfianza y una mayor aceptación y expresión emocional, reduciendo la dependencia de la validación externa (Fávero et al., 2021; Mikulincer y Shaver, 2019). Sin embargo, cuando los progenitores no responden de manera adecuada a las necesidades de sus hijos, recurriendo en ocasiones al castigo físico, o también a conductas sobreprotectoras, se dificulta el desarrollo de una relación segura entre el niño y los cuidadores, favoreciendo el desarrollo de un apego inseguro (Bahmani et al., 2023). Este estilo de apego supone enfrentar más desafíos interpersonales en la edad adulta (Ainsworth et al., 2015). De esta manera, ante las amenazas relacionales, puede presentar actitudes desadaptativas, como dificultades a la hora de confiar en los demás u obstáculos al establecer relaciones interpersonales satisfactorias (Bartholomew y Allison, 2006; Parkhill et al., 2022). Los principales estilos de apego inseguro son el apego ansioso-ambivalente y apego ansioso-evitativo. La diferencia entre ambos radica en su manera de entender la intimidad, cómo afrontar conflictos, su perspectiva sobre el sexo, sus capacidades de comunicación y sus expectativas en la relación (Feeney y Noller, 1990; Peel y Caltabiano, 2021). Por una parte, quienes presentan un estilo de apego ansioso-ambivalente, esperan el rechazo y tienen reacciones desmesuradas ante la posibilidad de que este se produzca (Bowlby, 1969; Peel y Caltabiano, 2021). Además, destacan por ser personas hipervigilantes, con baja autoestima que dependen de la aceptación y atención de los demás (Cassidy, 2008; Gardner et al., 2019, Mikulincer y Shaver, 2019). Por otra parte, el apego ansioso-evitativo se caracteriza por la desconexión emocional para inhibir emociones asociadas al rechazo y genera malestar con la cercanía y la intimidad (Mikulincer y Shaver, 2003, 2019; Simpson et al., 2007; Simpson y Rholes, 2017; Umemura et al., 2018). Es por ello que las personas se consideran autosuficientes y rechazan la vulnerabilidad (Bahmani et al., 2023). El tercer estilo de apego inseguro es el apego desorganizado, considerado el más desequilibrado, dado que varía entre ambas formas de inseguridad y se asocia con mayores dificultades para calmarse ante amenazas (Cassidy, 2008; Gardner et al., 2019). 1.2. El apego en el contexto de la violencia de pareja Una relación romántica se caracteriza por la confianza, un contacto cercano y una dimensión sexual íntima (Fávero et al., 2021; Muise et al., 2018; Regan et al., 1998). El apego romántico se considera la base del vínculo de pareja (Fernández et al., 2023; Fraley, 2019). Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 42 En el caso de que alguno de los miembros haya sido expuesto a actitudes de cuidado inestables previas, es más probable que aparezcan patrones de respuesta inseguros (Fávero et al., 2021; Fraley y Hudson, 2017; Simpson y Rholes, 2017; Umemura et al., 2018). El apego evitativo destaca por el desarrollo de la supresión de emociones como una medida adaptativa para enfrentarse a una situación concreta (Bonanno et al., 2004; Gardner et al., 2019). Sin embargo, cuando esta estrategia se prolonga en el tiempo, se refuerza el miedo a la intimidad y al rechazo y derivan en una visión negativa de sí misma y hacia los demás (Cassidy, 2008; Dawson et al., 2014; Gardner et al., 2019; Mikulincer et al., 2003), lo que lleva a la persona a contener el deseo de compromiso íntimo (Peel y Caltabiano, 2021). El apego romántico ambivalente se caracteriza por los celos y la desconfianza hacia la pareja y por ser obsesivo, emocional y sexual (Meyers y Landsberger, 2002; Fávero et al., 2021; Simpson y Rholes, 2017). El apego ambivalente se distingue también por experimentar angustia, ira y celos cuando sienten la posible pérdida de la pareja, la cual supone a su vez una amenaza para su autoestima, puesto que basan esta en la atención positiva, siendo dependiente de factores externos, como por ejemplo, la opinión de los demás (Davis et al., 2000; Parkhill et al., 2022). Esto hace que, ante la necesidad de seguridad emocional en la relación, la persona pueda recurrir a conductas coercitivas con el fin de mantener el vínculo afectivo (Mikulincer y Shaver, 2019; Parkhill et al., 2022), lo cual puede sustentar en ocasiones, situaciones de acoso o violencia (Davis et al., 2012; Parkhill et al., 2022). En función del tipo de apego, los niveles de celos pueden ser más elevados en el caso del apego ambivalente, y más reactivos, en el apego evitativo (Buunk y Fernández, 2020; Fernández et al., 2023). Desde la ambivalencia, las conductas desadaptativas suelen despertar ante el miedo a la pérdida, mientras que en el caso de la evitación, pueden surgir a partir de las discrepancias entre el grado de intimidad que se prefiere en la pareja, pudiendo ser el detonante de una situación de violencia en pareja. La violencia en/de pareja se puede definir como un conjunto de ataques verbales, físicos o sexuales entre personas con un vínculo cercano, sin importar su estado civil, orientación sexual o nivel de convivencia, afectando tanto a hombres como a mujeres (Herrero-Fernández et al., 2023; Muñoz y Echeburúa, 2016). Según el estudio de Doumas et al. (2008), la violencia en la pareja puede aparecer como un mecanismo que utiliza una o las dos partes implicadas para preservar el sistema de apego o resolver un conflicto, como puede ser el nivel de espacio o cercanía que se quiere en la pareja (Bartholomew y Allison, 2006; Osa-Subtil et al., 2024). Los resultados confirmaron que el estilo ambivalente tanto en mujeres como en hombres, se relaciona con la perpetuación de la violencia. En el caso de los hombres, la violencia puede ser una forma de reclamar espacio en la relación cuando se trata de un estilo de apego evitativo, que puede aparecer como respuesta a un estilo de apego ambivalente, que reclama cercanía (Dutton, 2011). Sin embargo, en el caso de las mujeres, la violencia que ejercen suele nacer como una respuesta a ese distanciamiento que busca el hombre o la violencia que ejercen, los cuales pueden ser interpretados también como una señal de rechazo o abandono que motive a la mujer a adoptar conductas violentas (Doumas et al., 2008). Es por ello que numerosos estudios defienden la bidireccionalidad de la violencia en la pareja (Melton y Belknap, 2003; Velotti et al., 2022; Williams et al., 2008) Asimismo, Gardner et al. (2019) plantearon una investigación para ampliar la teoría actual sobre el apego y la regulación emocional. En él, un mayor número de mujeres presentaba una menor regulación emocional y un mayor grado de retraimiento Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 43 social, rumiación y estrategias asociadas a la hiperactivación en respuesta al estrés. Mientras tanto, los hombres mostraban un mayor grado de seguridad y regulación, así como de estrategias de inhibición emocional. De esta manera, se indicaba que las mujeres podían ser más vulnerables y tener mayores dificultades a la hora de hacer frente a acontecimientos estresantes. Esa mayor vulnerabilidad puede hacer que las mujeres, en relaciones de poder desigual, sean más propensas a desarrollar un apego ambivalente. En los casos en los que se ocupa una posición de inferioridad en la relación, se activan comportamientos centrados en no perder a la pareja, lo que limita la capacidad de explotar el territorio y de actuar de manera autónoma (Fraley et al., 2000; Pai et al., 2021). Todo ello constituye una amenaza, puesto que refuerza los comportamientos ansiosos y dependientes, a la vez que favorece la victimización de las mujeres en las relaciones de poder. (Butterfield et al., 1996; Mannarini et al., 2021; Pai et al., 2021). Por consiguiente, las personas tienen patrones complejos a través de los cuales pueden expresar su inseguridad, asociados a la desregulación o la supresión (Gardner et al., 2019). Por ejemplo, las personas que presentan alexitimia tienen más probabilidades de verse envueltas en una relación de violencia dentro de la pareja, puesto que la dificultad para identificar y comunicar las emociones puede derivar en conductas desadaptativas violentas (Leshem et al., 2019; Mannarini et al., 2021). En cuanto a la ira, cuando se trata de un apego inseguro, se manifiesta de forma disfuncional, buscando la seguridad en la pareja, en el caso de las personas con apego ambivalente, o el control de la misma, en el caso de aquellos con apego evitativo (OsaSubtil et al., 2024; Simpson et al., 2007). En resumen, la violencia en pareja se puede considerar un fenómeno complejo y multifactorial. Este tipo de vínculo no necesariamente refleja el mismo estilo de apego que se desarrolló durante la infancia (Imran et al., 2021; Moller et al., 2002). Es más, el apego romántico puede amortizar un apego primario inseguro, convirtiéndose en una nueva estrategia de afrontamiento. Según el estudio de Mikulincer y Shaver (2020), el apego seguro de uno de los miembros de la pareja puede tener efectos positivos a largo plazo sobre las inseguridades de la persona con apego inseguro (Arriaga et al., 2018; Davidovitz et al., 2007; Mikulincer y Shaver, 2020). A partir de los estudios expuestos anteriormente, se puede observar que existe una relación entre el apego inseguro y la perpetración o victimización de violencia en una relación de pareja. Por ello, se propone la realización de una revisión sistemática cuyo objetivo principal es analizar la literatura existente sobre la relación entre el estilo de apego y los roles de agresor o víctima en las dinámicas de violencia de pareja, con el fin de determinar si existe una conexión directa entre ambas variables. Los objetivos específicos son: i) Examinar si el apego ambivalente está más relacionado con el rol de víctima que con el de perpetrador en una relación de violencia de pareja; ii) Identificar si el apego evitativo está más vinculado con el rol de agresor en una relación de violencia en pareja; iii) Investigar si la interacción entre dos estilos de apego inseguro constituye un factor de riesgo para la aparición de violencia en una relación de pareja por parte de cualquiera de los dos miembros; iv) Determinar si el apego seguro actúa como un factor protector en situaciones de violencia de pareja. Acorde con los estudios previos, se espera que exista una relación positiva entre el estilo de apego ambivalente y el rol de víctima, en el contexto de la violencia en pareja, al igual que se prevé que el estilo de apego evitativo esté asociado con el rol de agresor. En general, se considera que la combinación entre dos estilos de apego inseguro puede representar un riesgo para la manifestación de violencia y que, por el contrario, un estilo de apego seguro puede desempeñar una función protectora. Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 44 2. Método A lo largo de la revisión sistemática se ha seguido la guía de Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses (PRISMA). Se realizó una primera búsqueda con términos asociados al tema de investigación: “attachment” OR “primary attachment” OR “secondary attachment” OR “romantic attachment” OR “attachment bond” OR “attachment theory” OR “emotional attachment” OR “attachment figures” OR “attachment style” AND “child abuse” OR “child maltreatment” OR “neglect” AND “gender violence” OR “gender-based violence” OR “intimate partner violence” OR “domestic violence” OR “emotional abuse” OR “physical abuse”. A continuación, se aplicaron los siguientes criterios de inclusión para que los resultados fueran lo más ajustados posibles al objetivo de búsqueda: • Ser un artículo de investigación revisado por método de pares ciegos. • Tener acceso abierto al texto completo. • Haber sido publicado entre los años 2014-2023. • Redacción en español o en inglés. • Pertenecer a las áreas de búsqueda de “Social Work”, “Social Issues”, “Social Sciences Other Topics” y “Psychology”. Las palabras clave se introdujeron en dos bases de datos, Web of Science y Scopus, lo cual permitió conocer otros términos clave a la hora de construir la fórmula de búsqueda. Posteriormente, el uso de sinónimos y el orden en el que se colocaron los términos fueron esenciales, puesto que permitieron la obtención de resultados centrados en la temática, siendo la fórmula final la siguiente: “romantic attachment” AND “gender-based violence” OR “gender violence” OR “intimate partner violence” AND “attachment” OR “attachment theory” OR “attachment bond” OR “primary attachment” OR “attachment style” AND “child abuse” OR “child maltreatment” OR “neglect” OR “child neglect”. Tras establecer los criterios, se obtuvo la muestra total, de la cual se eliminaron aquellos artículos duplicados. Posteriormente, se llevó a cabo un cribado preliminar por título, resumen y palabras clave acorde con los objetivos de la investigación. Finalizado este proceso, la muestra definitiva para la revisión sistemática quedó conformada por 33 artículos seleccionados: 32 procedentes de Web of Science y 1 de Scopus. 3. Resultados 3.1. Análisis cualitativo La búsqueda realizada previamente dio como resultado un total de 33 artículos. Estos artículos fueron recopilados, analizados y clasificados (Tabla 1). En cuanto a su lugar de procedencia geográfica, la mayoría de los artículos proceden de América del Norte (n=18) y de Europa (n=13). Una tercera parte corresponde a Estados Unidos (33,33%), seguido de Canadá (21,21%), aunque también cabe destacar que uno de los artículos procede de Brasil, siendo América el continente con mayor predominancia de artículos recogidos (57,57%). A este le sigue Europa (36,36%), donde los países que la integran son muy diversos y a la par tienen muy baja representatividad, como es el caso de Reino Unido, Polonia, España, Rumanía, Noruega, Hungría, Portugal y Países Bajos (n=1). La mayor concentración de publicaciones europeas se encuentra en Bélgica y en Italia (n=2). Además de América y Europa, la revisión cuenta con dos artículos procedentes de África, siendo los únicos Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 45 representativos del continente (6,06% aproximadamente) en los resultados totales. En cuanto a la producción científica sobre el tema, el volumen ha aumentado en los últimos tres años (66,67%), en comparación a la cantidad de estudios que se publicaron entre 2015-2020 (33,33%). En relación con la muestra, es relevante comentar la edad y el género de la misma. La mayoría de los estudios se centraron en adultos (75,76%), aunque algunos se realizaron exclusivamente sobre adolescentes (n=3) o combinaron ambos grupos poblacionales (n=5). Si bien la mayoría de los artículos contaban con una muestra mixta (63,63%), algunos se centraron exclusivamente en hombres (n=3) o en mujeres (n=8). En algunos casos, el objeto de estudio eran parejas, la mayoría heterosexuales (n=6), siendo la representatividad del colectivo LGTBIQ+ muy baja (n=1). Los artículos que trabajaron únicamente con una muestra femenina (24,24%), se basaron principalmente en el historial de victimización de violencia en pareja de las mujeres (15,15%). Sin embargo, en otras muestras femeninas, el requisito que las caracterizaba era estar embarazadas (n=1), ser solteras y estudiantes (n=1) o encontrarse en una relación homosexual (n=1). En las muestras masculinas (9,09%), el rasgo que adquirió mayor representatividad fue recibir ayuda o estar en tratamiento por haber participado en una situación de violencia en la pareja (n=2), aunque también prevaleció haber experimentado situaciones adversas en la infancia (n=1). En resumen, la muestra, en general, destaca por estar compuesta por estudiantes (18,19%), por la conexión con experiencias adversas en la infancia (9,09%) o en las relaciones de pareja (30,30%) y por el estado civil (21,21%). La mayoría de los artículos buscaban medir las experiencias en relaciones románticas y los conflictos que podían darse en ellas, por lo que el instrumento más utilizado ha sido el cuestionario Experiences in Close Relationships (ECR) o alguna de sus variables (66,67%), seguido de Conflict Tactics Scale (CTS) y sus diferentes versiones (51,52%), además de Relationships Questionnaire (RQ), encargado de medir el estado de las relaciones, ya fuera en adolescentes o en personas adultas (15,15%) y el Conflict in Adolescent Dating Relationships Inventory (CADRI) (n=5), para medir especialmente los conflictos en la parejas jóvenes. Más allá de los conflictos, el objetivo era evaluar el historial de violencia en pareja de las muestras, para lo cual, se utilizaron cuestionarios como WHO Multi-country Study on Women's Health and Domestic Violence Against Women o Emotional Abuse Questionnaire (EAQ) (n=2), Gender Hostility Scales (GHS), Addiction Severity Index y Abbott Tdx System o DES Dissociative Experiences Scale (n=1). También se utilizaron instrumentos concretos para evaluar las formas de violencia en línea, como Cyber Aggression in Relationships Scale (CARS) (n=2), (CDAQ) Cyber Dating Abuse Questionnaire (n=1) u Online Disinhibition Scale (n=1). Asociado a la violencia en pareja, también se evaluaron las experiencias traumáticas en la infancia, a través de Childhood Trauma Questionnaire (CTQ) y sus variantes (n=5) o del cuestionario Adverse Childhood Experiences (ACEs) (n=1). Los artículos evaluaban otra variable de gran importancia para la revisión, como es el apego, a través de diversos instrumentos como Attachment Questionnaire (AQ) (n=1), Adult Attachment Interview (AAI) (n=1) o Adult Attachment Scale (AAS) (n=2). Junto al estilo de apego, se valoraba la regulación emocional, utilizando Behavioral Emotion Regulation Questionnaire (BERQ) o Cognitive Emotion Regulation Questionnaire (CERQ) (n=2). Además, se utilizaron Mental Health Inventory (MHI) y Dirty Dozen (DD) para profundizar en características psicosociales de la muestra (n=2). Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 46 Aparte de cuestionarios y escalas, se hizo uso de historias o casos prácticos donde el apego o la violencia eran relevantes (n=4), además de entrevistas cualitativas (n=2). Sumado a ello, un 24,24% llevaron a cabo cuestionarios ad hoc. 3.2. El estilo de apego y la violencia en pareja En lo que respecta al estilo de apego, diversos estudios señalan que el apego inseguro, está relacionado con una mayor victimización (12,12%), perpetración (12,12%) o ambas en las dinámicas de violencia de pareja (26,06%). A su vez, el apego inseguro se asocia con una mayor desregulación emocional, lo que puede incrementar la presencia de violencia dentro de la relación de pareja (12,12%). Además, la violencia puede ser utilizada como un mecanismo disfuncional de regulación emocional (n=1). Este estilo de apego contribuye a que una persona permanezca en una relación de violencia de pareja, ingrese en una nueva (12,12%) o desarrolle patrones violentos a partir de experiencias previas de violencia en la pareja (12,12%). Otros factores que se tienen en cuenta es la experiencia de situaciones adversas en la infancia (24,24%) o en relaciones de pareja anteriores (3,03%), la cual también es un factor de riesgo a la hora de experimentar violencia en pareja. En cuanto al estilo de apego ambivalente, algunos estudios lo relacionan con el rol de víctima en la relación de violencia de pareja (27,27%), mientras que una parte considerable de la literatura lo asocia al rol de perpetrador/a (48,48%). Lo mismo sucede con el estilo de apego evitativo, el cual se relaciona con la perpetración de la violencia en pareja (27,27%), pero al mismo tiempo con la victimización (24,24%). El apego ambivalente se relaciona en mayor medida con la violencia bidireccional en pareja (6,06%), en comparación con el apego evitativo (3,03%). Además, en ambos casos, hay estudios donde no se asocia de manera directa ninguno de los dos estilos de apego inseguros a la violencia en pareja (9,09%). El apego desorganizado es comentado en un único artículo y se asocia con un mayor índice de infidelidad, sin establecer asociaciones con la violencia en pareja. El apego seguro, por el contrario, se contempla principalmente como un factor protector (21,21%). A excepción de un artículo, donde se asocia al rol de perpetrador (n=1). El género no es una variable representativa, puesto que son pocos los estudios que se centran en establecer conexiones entre el género, los estilos de apego y la perpetración o victimización de la pareja. Sin embargo, algunos estudios dejan resultados como que, ante una situación de victimización de violencia en pareja, el estilo de apego de las mujeres se ve más afectado que el de los hombres y quedan en una posición de mayor vulnerabilidad (12,12%). Respecto a la relación entre el estilo de apego y la violencia dentro de las parejas, el apego ambivalente está relacionado con la perpetración de la violencia en ambos géneros, sin embargo, no sucede lo mismo con el apego evitativo, el cual se asocia más a la perpetración de violencia por parte de los hombres (9,09%). Sin embargo, el apego evitativo se relaciona en mayor medida con la victimización de las mujeres (21,21%) que con la de los hombres (3,03%). También se puede observar que la presencia de este estilo ambivalente en las mujeres puede favorecer el uso de la violencia por parte de sus parejas, aunque también se relaciona con la perpetración de violencia por parte de ellas (6,06%). Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 47 Tabla 1. Estudios que analizan la victimización y agresión en relaciones de pareja Autores/ as (año) Objetivos(s) Muestra Instrumentos Principales resultados Bell y Higgins (2015) Examinar cómo las influencias conjuntas de la evitación experiencial y la resolución de problemas sociales contribuyen a la relación entre el abuso emocional en la infancia y la violencia de pareja íntima. Mujeres con historial de victimización de violencia en pareja. (n=232) (M=31,96 años) Estados Unidos CTS2 SPSI-R:S CTQ AAQ Existe una correlación positiva entre el maltrato infantil y la perpetración/ victimización de la violencia en pareja. La evitación experiencial se relaciona directamente con la perpetración/ victimización en la violencia en pareja. Hellemans et al. (2015a) Examinar la prevalencia de experiencias de violencia física y psicológica de pareja íntima a lo largo de la vida entre miembros de la minoría étnica turca en Flandes. Explorar cómo la victimización de violencia de pareja a lo largo de la vida afecta el bienestar mental, relacional y sexual actual de las víctimas. (n=392) Mujeres (n=197) Hombres (n=195) 14-59 años Mujeres (M=34,32 años) Hombres (M=34,71 años) Bélgica CTS WHO MHI MMQ ECR-S SFS DSC Las mujeres víctimas de violencia física y psicológica experimentan elevados niveles de apego evitativo, mientras que los hombres que han experimentado violencia física, presentan un mayor apego ambivalente. Hellemans et al. (2015b) Estudiar cómo la experiencia de toda una vida con la violencia de pareja íntima afecta el bienestar relacional y sexual de las víctimas con su pareja actual. (n=1832) Mujeres (n=694) Hombres (n=754) 14-80 años Mujeres (M=46,87 años) Hombres (M=45,99 años) Bélgica CTS WHO MHI MMQ ECR-S DSC SFS Tanto hombres como mujeres víctimas de violencia en pareja reportaron apego ambivalente y evitativo. La victimización psicológica por violencia de pareja íntima fue más perjudicial para el estilo de apego de las mujeres que para el de los hombres. En los casos de victimización física, tanto mujeres como hombres presentaron un apego evitativo, pero solo las mujeres mostraron también un apego ambivalente. Las orientaciones de apego inseguro ponen a las personas en riesgo de entrar o quedarse en una relación de violencia de pareja o que, tras una relación larga de violencia, se desarrolle un apego inseguro. Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 48 pareja (67,7%) Canadá apego evitativo, así como este presenta mejores técnicas de negociación y es más probable que se encuentren en una relación, en comparación con personas con apego ambivalente. El apego ambivalente y el maquiavelismo fueron las variables más dominantes en la predicción de Cuestionario de Acecho e Intrusiones Relacionales Obsesivas (SORIQ). Kural y Kovacs (2022) Explorar los factores subyacentes que contribuyen a la continuación de una relación en presencia de violencia de pareja. Estudio 1 Mujeres solteras (n=150) (M=38,59 años) Estudio 2 Mujeres estudiantes/ graduadas universitarias (n=230) (M=28,77 años) Hungría ECR-R Un escenario hipotético Escala de voluntad de permanecer en la pareja ad hoc Estudio 1 Existe una asociación entre el apego ambivalente/evitativo y la voluntad de permanecer en una relación abusiva, en comparación con un apego seguro. Estudio 2 La introducción de esquemas asociados a un apego seguro puede reducir la voluntad de permanecer en la relación abusiva y la ansiedad que produce el abandono. Leclerc et al. (2022) Investigar la asociación entre las justificaciones internas y externas de la violencia psicológica en pareja y el apego romántico inseguro (ambivalencia y evitación) en ambos miembros de la pareja 81 parejas heterosexuales cohabitando (n=162) (M=34 años) Duración de la relación (M=6 años) Duración de la cohabitación (M=4,5 años) Origen étnico (69% = “Blanco”) Canadá ECR-12 JPPAS En parejas donde la violencia psicológica es bidireccional, predomina un nivel alto de apego ambivalente y justificación interna. Cuando los hombres presentan apego evitativo y las mujeres apego ambivalente, la violencia psicológica ejercida por las mujeres se justifica de forma externa. Segundo et al. Examinar si los factores de riesgo Mujeres hispanas Cuestionario ad hoc sobre el Las mujeres que perpetúan y son víctimas a la vez de Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 55 (2022) comúnmente asociados con la perpetración/victimiz ación de violencia en pareja están asociados también con la violencia perpetrada o sentida por mujeres jóvenes hispanas Cómo esas asociaciones difieren según el tipo de violencia física ejercida contra su pareja romántica. (n=360) (M=21,9 años) Pareja masculina (n=339) Estados Unidos Testimonio de Violencia Interparental CTS-2 ECR-R DERS-18 violencia en pareja reportaron un alto nivel de ambivalencia en el apego. Las mujeres que reportaron violencia bidireccional mostraron un apego evitativo igual a quienes solo la sufrieron o la perpetraron, pero mayor a quienes no reportaron haber sufrido violencia. La violencia bidireccional implica más desregulación emocional y más impulsividad que quienes no la han experimentado. Existe una relación entre perpetrar violencia física en pareja y un apego evitativo. Existe una relación positiva entre ser víctima de violencia física y presentar apego ambivalente o apego evitativo. La desregulación emocional es un factor de riesgo a la hora de perpetuar violencia física en pareja. Speranza et al. (2022) Investigar el papel de factores de riesgo significativos para la violencia de pareja relacionados con experiencias tempranas con los cuidadores principales. Mujeres con un historial de violencia en la pareja (n=98) 19-63 años (M=40,21 años) Múltiples formas de maltrato (15%) Duración de la relación (M=13 años) Relación de violencia de género en curso (15%) Mujeres sin antecedentes de violencia en la pareja (n=81) AAI ComplexTQ El grupo de mujeres que habían sufrido violencia en la pareja se relaciona positivamente con experiencias de maltrato en la infancia y de alteración del apego. Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 56 25-62 años (M=33,09) Italia Tognasso et al. (2022) Evaluar la influencia del apego romántico en la perpetración de violencia en pareja del mismo sexo (SSIPV) entre mujeres lesbianas, explorando el papel mediador de la homonegatividad internalizada dentro de esta asociación. Mujeres en una relación homosexual (n=325) 17-59 años (M=29,62 años) Italia CTS2S MISS-LG ECR-R El apego ambivalente está asociado con la perpetración general y psicológica de la violencia en pareja, pero no con la violencia física. El apego evitativo está relacionado con la perpetración general, física y psicológica de la violencia en pareja. Ni el apego ambivalente ni el evitativo estaban relacionados con la violencia sexual en pareja. Las personas con un apego ambivalente o evitativo parecen utilizar la violencia como un mecanismo disfuncional de regulación emocional o de gestión de espacio, dentro de la relación. Zietz et al. (2022) Examinar cómo las diferentes experiencias adversas en la infancia afectan el uso de la violencia interpersonal en la edad adulta. Hombres que hubieran experimentado situaciones adversas en la infancia (n=24) 18-39 años (M=28 años) Tanzania Entrevista en profundidad Un apego seguro puede funcionar como un factor protector a la hora de enfrentar conflictos con parejas íntimas en la edad adulta. Almeida et al. (2023) Relación entre apego adulto, la psicopatología y las creencias sobre la violencia en pareja. Mujeres víctimas de violencia de género (n=158) 18-73 años (M=43,95 años) Casada (34,18%) Portugal ECR Brief Symptom Inventory Scale of Beliefs about Marital Violence ECVC La mayoría de las víctimas de violencia interpersonal en pareja tenían un apego seguro previo y comenzaron a manifestar un apego inseguro a partir de la relación de violencia. Un apego inseguro potencia el desarrollo de creencias sobre la legitimación de la violencia doméstica en las mujeres. Un apego inseguro predispone a la mujer a la psicopatología. Brassard et al. (2023) Desarrollar perfiles de hombres que buscan tratamiento por violencia de pareja, basados en las Hombres que reciben tratamiento en una organización CTS Coercive Control Scale Muchos hombres que han perpetrado la violencia reportan sufrirla también en la relación. Tanto la perpetración como la Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 57 formas y la gravedad de la violencia de pareja perpetrada. comunitaria especializada en violencia de pareja. (n=980) 18-88 años (M=36,75 años) Heterosexual (n=95,4%) Canadá CCTQ ECR Inventory of Altered SelfCapacities Psychiatric Symptom Index DD 12-item scale victimización de violencia en pareja se asocia con altos niveles de angustia psicológica, desregulación afectiva e inseguridad en el apego. Las personas que no utilizaban violencia en pareja o lo hacían en menor medida reportaron una elevada ambivalencia y problemas de abandono. Douadi et al. (2023) Explorar el papel de la desregulación emocional y la hostilidad de género como variables intermediarias en las asociaciones entre el apego romántico (evitación, inseguridad) y la violencia de pareja. Examinar los vínculos entre inseguridades de apego y coerción sexual a través de la desregulación emocional. Explorar el papel moderador de la hostilidad de género en la relación entre desregulación emocional y perpetración de la violencia de pareja. Hombres en tratamiento por problemas de violencia en la pareja (n=1845) 18-88 años (M=37,29 años) Heterosexual (95,8%) Canadá CTS2S ECR IASC GHS Un apego inseguro, la desregulación emocional y la hostilidad de género interactúan para predecir la violencia de género. Un apego inseguro está relacionado positivamente con la perpetración de la violencia psicológica, física y sexual en pareja. Un mayor nivel de inseguridad implica una mayor desregulación y, por ende, un mayor uso de la violencia. Existen niveles moderadamente altos de hostilidad de género. Un factor protector de violencia en pareja son las opiniones positivas/neutrales sobre las mujeres. Los hombres con desregulación emocional y alta hostilidad de género, tienen mayor probabilidad de perpetrar coerción sexual. Fernet et al. (2023) Documentar la asociación entre el apego romántico y la victimización y perpetración de violencia cibernética en el noviazgo mientras se controla la edad, el género y otras formas de violencia en el noviazgo. Explorar las creencias que los Jóvenes heterosexuales (n=332) Mujeres (n=247) Hombres (n=85) 14-25 años (M=19,9 años) Canadá CARS ECR CADRI El apego ambivalente se asocia tanto a la victimización como a la perpetración de violencia cibernética y psicológica. Las personas con apego ambivalente tienden a no reconocer señales como el control porque ignoran las emociones que les produce y tienden a pensar que su pareja cambiará. Las personas con apego evitativo tienen más riesgo de experimentar violencia Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 58 jóvenes atribuyen al uso de la tecnología en sus relaciones románticas. cibernética psicológica en pareja, porque pasan más tiempo en línea y no expresan sus necesidades o límites con frecuencia. Además, presentan una mayor victimización sexual cibernética. Las personas con apego evitativo tienen más probabilidades de perpetrar violencia doméstica ciberpsicológica (Insultos, publicar mensajes degradantes, marcar distancia). Haack et al. (2023) Probar un modelo teórico en el cual los celos actúan como mediadores entre el apego y la agresión psicológica. Adultos/as heterosexuales (n=600) Mujeres (n=384) Hombres (n=216) 18-65 años (M=31,69 años) Duración de la relación (M=8,6 años) Brasil Psychological Aggression Sub-scales CTS2 QAR IJC AAS 2 El constante deseo de mantener a la pareja puede generar inseguridad y miedo al rechazo, que puede ser externalizado en forma de celos, lo cual lleva a episodios de violencia y, por lo tanto, es un mediador en la aparición de violencia física. KrauseUtz e.al. (2023) Investigar las asociaciones entre la violencia de género y el maltrato infantil, esquemas desadaptativos tempranos (desconfianza, alienación y enredo), apego ansioso, bajo apoyo social, desregulación emocional, disociación y síntomas de TEPT y Trastorno Bipolar. Personas que hubieran sufrido violencia familiar y/o de pareja (n=445) Mujeres: (n=244) Hombres: (n=128) Otro: (n=73) (M=25 años) Europeo/a (82,2%) Abuso infantil experimentado (26%) Países bajos CTS-2 CTQ YSQ-SF MSPSS e DES R-AAS PAI-BOR PTSD Checklist BERQ CERQ Existe una alta correlación entre la victimización y la perpetración de la violencia en pareja. Se produce una asociación positiva entre violencia de pareja y la gravedad del maltrato infantil. Asociaciones positivas entre la violencia en pareja, la ambivalencia en el apego y estrategias desadaptativas de regulación emocional. La disociación se asocia con el TEPT y la desregulación emocional. La disociación puede aumentar el riesgo de revictimización. Laforte et Examinar, utilizando 126 parejas ECR Existe una menor relación entre Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 59 al. (2023) un enfoque diádico, la asociación entre apego romántico y la violencia en citas por internet. heterosexuales que tuvieran acceso a internet y vivieran separados (n=252) 14-24 años Mujeres: (M=17,34 años) Hombres: (M=17,98 años) Origen étnico (75% = “canadiense”) Canadá CDAQ el apego evitativo y la violencia en citas por internet, porque tienden a evitar el conflicto. Cuando hay presencia de apego ambivalente, tanto en mujeres como en hombres, hay una mayor victimización/perpetración de la violencia. La perpetración de la violencia por las mujeres está asociada tanto a su ansiedad como a la de su pareja, pero en el caso de los hombres que perpetran la violencia, esta está más asociada a su nivel de ansiedad que al de su pareja. Papalia y Widom (2023) Examinar si los estilos de apego adulto inseguros juegan un papel en la explicación del ciclo de la violencias Personas con y sin antecedentes de maltrato infantil (n=497) Grupo de control (n=395) (n=892) Mujeres (n=457) Hombres (n=435) (M=39,52 años) Origen étnico (60,9% = “blanco”) Estados Unidos RSQ Verificaciones del historial criminal El apego evitativo no media en la relación entre maltrato infantil y perpetración de la violencia en pareja. El impacto del maltrato infantil en la inseguridad en el apego puede influir en las relaciones adultas. Los adultos con apegos ambivalentes tienen más probabilidades de ser arrestados por violencia. Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 60 Russo y Borelli (2023) Examinar el grado en que las participantes femeninas, forman impresiones precisas sobre la propensión de los hombres a la agresión o a la perpetración de violencia en pareja, basándose en la visualización de perfiles de citas desidentificados de hombres. Examinar el grado en que las diferencias individuales en la historia de victimización por violencia en pareja de las participantes y su orientación de apego predicen la precisión en estas percepciones. Estudiantes de universidad Mujeres (n=453) (M=21,87 años) Relaciones románticas (M=3,04) Origen étnico (49,4% = “asiático”; 29% = “latino”) Hombres (n=9) (M=23,40 años) Relaciones románticas (M=3,44) Origen étnico (33% = “asiático”; 33% = “latino”) Estados Unidos CTS2S ECR-RS Las mujeres con apego evitativo calificaron a los hombres como menos agresivos, mientras que aquellas con apego ambivalente, los percibieron más agresivos. Esto deja a las personas con apego evitativo en una posición más vulnerable puesto que el desinterés hacia los demás y la desconfianza general puede hacer que no detecten tan fácilmente señales de violencia en pareja. Fuente: Elaboración propia. 4. Discusión El objetivo principal de la revisión sistemática fue determinar si existe una conexión directa entre el estilo de apego y el rol de agresor o víctima que desempeña cada miembro en una dinámica de violencia dentro de la relación de pareja. Tras analizar los estudios seleccionados se observó que, en general, el apego inseguro está asociado a la violencia en pareja, tanto a la victimización, como a la perpetración de ella (Brassard et al., 2023; Douadai et al., 2023; Gamache et al., 2022; Goncy y Van Dulmen, 2016; Karakurt et al., 2020). Esto puede tener su origen en las etapas tempranas de la vida, en las que las figuras de apoyo no se mostraron receptivas en momentos de necesidad (Bowlby, 1973; Mikulincer y Shaver, 2020). La ausencia de seguridad y protección en la infancia puede tener repercusiones a lo largo de la vida (Bosmans et al., 2020; Bowlby, 1969), trasladando esa necesidad de seguridad a la pareja, en la adolescencia (Fernández et al., 2023; Imran et al., 2021; Van der Watt et al., 2023). La presencia de un apego inseguro puede implicar desafíos interpersonales en la edad adulta (Ainsworth et al., 2015), como dificultades a la hora de confiar en los Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 61 demás o de establecer relaciones satisfactorias (Bartholomew y Allison, 2006; Parkhill et al., 2022), debido a que se asocia con una visión más negativa, inquietudes y temores en la intimidad. Todo ello, deriva en la aparición de actitudes desadaptativas que manifiestan la ira de forma disfuncional ante amenazas relacionales (Osa-Subtil et al., 2024; Simpson et al., 2007; Tognasso et al., 2022), asociándose así con la perpetración de violencia en la pareja (Doumas et al., 2008). Además, se manifiestan patrones asociados a la desregulación (Gardner et al., 2019), lo cual entra en consonancia con lo que se observó en los artículos analizados, donde se establecía una conexión entre una mayor desregulación emocional y la presencia de violencia en la pareja (Brassard et al., 2023; Douadi et al., 2023; Krause-utz et al., 2023; Segundo et al., 2022). A su vez, diversos estudios sugieren que la desregulación emocional y la bidireccionalidad de la violencia en las relaciones de pareja pueden estar estrechamente relacionadas. Algunos artículos señalan que, en ciertas ocasiones, la desregulación emocional coincide con la presencia simultánea de victimización y perpetración (Krause-Utz et al., 2023). Además, se ha reportado que, en algunos casos, las víctimas también pueden ejercer violencia (Brassard et al., 2023). Estas observaciones refuerzan la existencia de una relación proporcional entre mayores niveles de desregulación emocional y una mayor bidireccionalidad de la violencia (Segundo et al., 2022). El apego inseguro contribuye a su vez a permanecer en una relación de violencia en pareja o en entrar en una (Davis et al., 2021; Hellemans et al., 2015b). Esto se puede conectar con que la falta de seguridad puede influir generando una baja autoestima, que a la vez se relaciona con la creencia de que esa persona no merece ser querida (Ainsworth, 1989; Bahmani, 2023; Imran et al., 2021). Este pensamiento es alimentado por la persona agresora, quien se beneficia del mismo y motiva a la víctima a permanecer en esa relación de violencia de pareja. Además, los artículos revisados arrojan que un apego inseguro puede desarrollarse a partir de una experiencia de violencia en pareja previa (Almeida et al., 2023; Karakurt et al., 2020; Kural y Kovacs, 2022; Ørke et al., 2021). En consonancia con la literatura, ciertas respuestas solo se activan en determinadas situaciones, como puede ser una situación de violencia en la pareja, dando lugar a comportamientos que no coinciden con el apego principal de la persona (Collins y Read, 1994; Mikulincer y Shaver, 2016, 2020). En cuanto a experiencias previas, las situaciones adversas en la infancia también se relacionan positivamente con la presencia de violencia en la pareja (Bell y Higgins, 2015; Krause-utz et al., 2023; Ontiveros et al., 2020; Ørke et al., 2021; Papalia y Widom, 2023; Speranza et al., 2022; Stover et al., 2018; Tussey, 2018). El castigo físico o los comportamientos irresponsables o sobreprotectores en la infancia, obstaculizan el desarrollo de una relación segura entre la persona y sus cuidadores, que más adelante, influirá en la manera de relacionarse con otras personas (Bahmani et al., 2023). 4.1. El estilo de apego y los distintos roles A partir del análisis realizado, se examinó si el apego ambivalente está más relacionado con el rol de víctima y se identificó si el apego evitativo está más vinculado con el rol de agresor en una relación de violencia en pareja. Como se ha visto, la desregulación emocional se relaciona positivamente con la presencia de violencia en la pareja. En los casos de apego ambivalente, tras revisar los artículos seleccionados, se ha observado que se relaciona en mayor medida con la violencia en pareja que el apego evitativo, tanto con el rol de víctima como con el de perpetrador (Fernet et al., 2023; Lafonte et al., 2023; Ortroveros et al., 2020; Papalia y Widom, 2023; Segundo et al., 2022; Sileo et al., 2021; Tograsso et al., 2023; Tussey et Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 62 al., 2018), lo que indica una mayor prevalencia de este estilo en los casos de violencia bidireccional (Leclerc et al., 2022; Lefebvre et al., 2021). El miedo a la pérdida y la necesidad de mantener a la pareja puede despertar conductas desadaptativas (Krause-utz et al. 2023), tales como los celos, la desconfianza, la angustia o la ira (Davis et al., 2000; Parkhill et al., 2022), lo cual puede derivar en comportamientos coercitivos (Mikulincer y Shaver, 2019; Parkhill et al., 2022), mayor control (Gamache et al., 2022), situaciones de acoso (Creamer y Hand, 2021) u otras formas de violencia. Se observa, además, que las reacciones exageradas que nacen desde la ambivalencia pueden activarse por el miedo a que una situación suceda (Bowly, 1969; Peel y Caltabiano, 2021), sin que esta llegue a desarrollarse. Otro factor asociado a la victimización de personas con apego ambivalente es la disociación, la cual, solo se comenta en un estudio revisado (Krause-Utz et al., 2023), pero junto al Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), se puede establecer que existe una conexión entre las experiencias de violencia en contextos previos, principalmente en la infancia (Bell y Higins, 2015; Krause-utz et al., 2023; Ontiveros et al., 2020; Ørke et al., 2021; Papalia y Widom, 2023; Speranza et al., 2022; Stover et al., 2018; Tussey, 2018), la victimización y revictimización y el apego ambivalente. Tras el análisis de los artículos seleccionados, se observó que la evitación también estaba presente tanto en la victimización como en la perpetración de violencia. Las respuestas desde el apego evitativo se relacionan en menor medida con la desregulación emocional y, por ende, con la violencia, aunque puedan ser igual de desadaptativas en situaciones de estrés o ansiedad. Acorde con estudios previos, la evitación puede relacionarse con un uso utilitario de la violencia, para reclamar espacio en la relación (Doumas et al., 2008; Dutton, 2011), pero acorde con la revisión realizada, también se hace un uso de los conflictos (Goncy y Van Duelmen, 2016) y de la violencia física (Doumas et al., 2008; Segundo et al., 2022) como forma de alejarse de la relación. Por el contrario, otras investigaciones revisadas defienden que las personas con apego evitativo tienden a evitar el conflicto (Laforte et al., 2023) o no se relacionan con la violencia en pareja (Tussey et al., 2018). Esto puede conectarse con la literatura existente, dado que el apego evitativo destaca por rechazar la vulnerabilidad (Bahmani et al., 2023). En una situación de conflicto, la resolución del mismo podría pasar por tener que exponer aspectos asociados a las emociones o el conflicto puede interpretarse como un ataque ante el cual protegerse, por lo que la respuesta más inmediata es la evitación, la cual implica la represión de emociones (Bonanno et al., 2004; Gardner et al., 2019). En cuanto a la victimización, hay estudios en la revisión que explican que las personas que presentan mayor evitación en el apego son más vulnerables a la violencia, ya sea debido a la evitación experiencial (Bell y Higins, 2015), el hecho de no expresar sus necesidades y límites (Fernet et al., 2023) o la desconfianza, que puede ser un obstáculo a la hora de identificar señales de abuso (Russo y Borelli, 2023). Al fin y al cabo, la evitación puede ser una estrategia funcional a corto plazo (Bonanno et al., 2004; Gardner et al., 2019), pero a largo plazo, puede resultar desadaptativa (Cassidy, 2008; Dawson et al., 2014; Gardner et al., 2019; Mikulincer et al., 2003). La alexitimia puede favorecer que la persona se vea envuelta en una situación de violencia dentro de la pareja (Leshem, et al., 2019; Mannarini et al., 2021). Al igual que sucedía con la ambivalencia, aunque en menor medida, la evitación también se asocia con la bidireccionalidad de la violencia, ya sea relacionada con una Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 63 insatisfacción general por parte de ambos (Lefebvre et al., 2021) o como respuesta a un apego ambivalente que busca cercanía (Doumas et al., 2008; Dutton, 2011). 4.2. Factores de riesgo y dinámicas de género Las relaciones de pareja se caracterizan por la confianza, el contacto y las experiencias sexuales con el otro (Fávero et al., 2021; Muise et al., 2018; Regan et al., 1998), por lo que se observó una conexión que llevó a investigar si la interacción entre dos estilos de apego inseguro constituye un factor de riesgo para la aparición de violencia en una relación de pareja por parte de cualquiera de los dos miembros. A raíz de los estudios analizados en la revisión, se observó que la presencia de un miembro o dos con apego ambivalente está relacionada con la perpetración de la violencia, sin embargo, no sucede lo mismo en el apego evitativo, donde los hombres ejercen un mayor uso de la violencia en comparación a las mujeres (Fernández-Fuertes et al., 2019; Ontiveros et al., 2020). En el caso de los hombres con un estilo de apego evitativo, la violencia es posible que surja a partir de discrepancias sobre el grado de intimidad (Buunk y Fernández, 2020; Fernández et al., 2023) en la pareja y aparezca como un instrumento para mantener la distancia con el otro miembro, cuando esta se vea amenazada. Por lo tanto, las respuestas reactivas pueden tener el objetivo de mantener su autonomía a nivel conductual y emocional (Brennan et al., 1998; Mikulincer y Shaver, 2020). El apego romántico ambivalente se puede caracterizar por ser emocional, obsesivo y sexual (Meyers y Landsberger, 2002; Fávero et al., 2021; Simpson y Rholes, 2017). Además, cuando dos personas con este estilo de apego se juntan, es más probable que si una utiliza la violencia, la otra responda también con hostilidad porque esta sea interpretada como una señal de rechazo (Doumas et al., 2008). En cambio, el apego evitativo va a tender a evitar el conflicto (Laforte et al., 2023). A pesar de ello, los estudios revisados comparten que la presencia de un apego ambivalente por parte de la mujer puede despertar la violencia por parte del hombre (Goncy y Van Dulmen, 2016; Laforte et al., 2023), lo cual puede estar relacionado con que el hombre tenga un estilo de apego evitativo y la violencia aparezca como respuesta a esa reclamación de cercanía o control (Dutton, 2011). En el caso de los hombres con apego ambivalente, existe la posibilidad de que, influenciados por lo que se espera de ellos a nivel social y las construcciones de género existentes, puedan desarrollar mecanismos desadaptativos, como la coerción, la violencia o el control, en caso de sentir que se encuentran en una situación de poder desigual, para aliviar esa sensación de inferioridad. Puede darse el caso en el que esta vulnerabilidad derive a su vez en una respuesta violenta para obtener una posición de poder mayor (Butterfield et al., 1996; Pai et al., 2021). En cuanto a la victimización en pareja, según los estudios revisados, se asocia al apego ambivalente por parte de ambos géneros; sin embargo, el apego evitativo se relaciona en mayor medida con la victimización de las mujeres (Bell y Higins, 2015; Hellemans et al., 2015a; Maftei y Danila, 2021; Ørke et al., 2021; Russo y Borelli, 2023; Segundo et al., 2022) que con la de los hombres (Hellemans et al., 2015b). 4.3. Apego seguro en la violencia de pareja El último objetivo de la revisión fue determinar si el apego seguro actúa como un factor protector en situaciones de violencia de pareja, lo cual fue confirmado por muchos de los artículos analizados (Davis et al., 2021; Fernet et al., 2023; Goncy y Van Dulmen, 2016; Kural y Kovacs, 2022; Stover et al., 2018; Zietz et al., 2022). Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 64 Advances in experimental social psychology (Vol. 35, pp. 53-152). New York: Academic Press. Mikulincer, M. y Shaver, P.R. (2019). Attachment orientations and emotion regulation. Current opinion in psychology, 25, 6-10. https://doi.org/10.1016/j.copsyc.2018.02.006 Mikulincer, M. y Shaver, P. R. (2020). Broaden-and-build effects of contextually boosting the sense of attachment security in adulthood. Current Directions in Psychological Science, 29(1), 22-26. https://doi.org/10.1177/0963721419885997 Mikulincer, M., Shaver, P.R. y Pereg, D. (2003). Attachment Theory and Affect Regulation: The Dynamics, Development, and Cognitive Consequences of Attachment-Related Strategies. Motivation and Emotion 27, 77-102. https://doi.org/10.1023/A:1024515519160 Moller, N. P., McCarthy, C. J. y Fouladi, R.T. (2002). 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Continúa su formación actual a través de la experiencia en el mundo laboral, especialmente en áreas relacionadas con la intervención familiar, donde trabaja con niños/as y adolescentes en el sistema de protección. Ignasi Navarro Soria es doctor en Psicología e investigador en la Universidad de Alicante, especializado en trastornos del neurodesarrollo y en el sistema de protección infantil. Con una sólida trayectoria profesional en contextos educativos y sociales, lidera proyectos nacionales e internacionales centrados en la prevención, evaluación e intervención psicoeducativa. Ha difundido sus investigaciones en más de 30 artículos publicados en revistas de alto impacto y participa activamente en acciones de transferencia del conocimiento y formación especializada. Megan Rosales Gómez es neuropsicóloga e investigadora en la Universidad de Alicante. Su línea de investigación se centra en los trastornos del neurodesarrollo y las funciones ejecutivas en niños, adolescentes y juventud. Se centra en la integración de la práctica clínica con la investigación aplicada. Ha trabajado con población con TDAH, TEA y daño cerebral adquirido, y participa en proyectos europeos vinculados a salud mental, violencia de género y herramientas digitales de intervención. Manuel Torrecillas Martínez es investigador, psicólogo y estudiante predoctoral en Investigación Educativa de la Universidad de Alicante, con formación especializada en Metodología de la Investigación. Actualmente colabora en varios proyectos europeos Erasmus+ centrados en la promoción de la salud mental en contextos escolares. Líneas de investigación: la ciberviolencia de género, el uso problemático de redes sociales en adolescentes y el estudio de la salud mental infantojuvenil. Ha participado en congresos nacionales e internacionales y cuenta con publicaciones en revistas científicas revisadas por pares. Su foco de interés es la transferencia del conocimiento y el impacto social de la investigación. Salma Soubai Dahhani es trabajadora social, con interés en la influencia del vínculo afectivo y el apego en la conducta infantil en contextos educativos. Durante su formación universitaria, ejecutó un proyecto de intervención socioeducativa sobre clima social y convivencia escolar, así como prevención de conflictos, acoso y ciberacoso mediante el uso de sociogramas. Desarrolló su TFG sobre la relación entre los tipos de apego y la conducta infantil, utilizando herramientas como el SENA y el ECAI. Fue galardonada con el Primer Premio del Proyecto de Intervención e Innovación Social y ha realizado prácticas profesionales en hospitales y centros educativos. Actualmente, continúa su desarrollo y formación en igualdad, derechos humanos y prevención de la violencia de género. Aposta. Revista de Ciencias Sociales · ISSN 1696-7348 · Nº 108, Enero, Febrero y Marzo 2026 _______________________________________________________________________________________________ 73