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Anejos a CuPAUAM 9. 357-369 https://doi.org/10.15366/ane2025.9.023 ISBN 978-84-8344-818-2 Anejos a CuPAUAM 9 - Páginas 357-369 357 De la sobrecarga de datos a la claridad cognitiva: estrategias con Obsidian y Zettelkasten para la gestión de la información arqueológica From Data Overload to Cognitive Clarity: Strategies with Obsidian and Zettelkasten for Archaeological Information Management Nicolás Losilla, Emilio Cano Padilla, David Rodríguez Sánchez y Guillermo García-Contreras Resumen Como investigadores enfrentamos diariamente enormes volúmenes de datos que crecen de forma exponencial, lo que nos obliga a adoptar espacios de trabajo eficientes, capaces de evitar la saturación y minimizar el ruido. En relación con estas necesidades proponemos la metodología de registro de Zettelkasten aplicada al software Obsidian, desarrollado dentro del concepto del «Cerebro digital», llamando así al registro de datos y apuntes fruto de nuestras investigaciones que actúan más allá de una base de datos. Con ello, podemos identificar correlaciones entre nuestros archivos, con amplia versatilidad gracias a sus enlaces, etiquetas y canvas. En relación con el trabajo de investigación arqueológica, Obsidian promete ser una herramienta clave donde buscar entre la información que hemos producido y exponerla de una forma simple. Interconectando bibliografía, bases de datos, imágenes y enlaces externos en un mismo espacio, y desarrollando con ello un trabajo más fluido y liberando al investigador de búsquedas complejas, para producir conocimientos más claros y profundos con menos dificultad de procesos. Palabras clave: Ciencias sociales, Obsidian, Zettelkasten, gestión de información arqueológica, herramientas digitales Abstract As researchers, we work with vast amounts of data every day, which grows exponentially over time. This requires us to adopt efficient workspaces that can handle the load without becoming cluttered or overwhelming. To address this, we propose using the Zettelkasten method alongside Obsidian, a tool designed around the concept of the “Digital Brain”. This approach goes beyond a simple database, offering a dynamic system for organizing research notes and data. It helps identify connections between files with ease, leveraging links, tags, and canvas features for enhanced flexibility. In the field of archaeological research, Obsidian stands out as a powerful tool for managing and exploring the information we generate. It simplifies the process of searching through data and presenting it clearly. By integrating bibliographies, databases, images, and external links into a single workspace, it enables a more seamless workflow. This not only reduces the time spent on complex searches but also allows researchers to produce richer, clearer insights with less effort. Key words: Social Sciences, Obsidian, Zettelkasten, Archaeological Information Management, Digital Tools
Nicolás Losilla, Emilio Cano Padilla, David Rodríguez Sánchez y Guillermo García-Contreras 358 Anejos a CuPAUAM 9. 357-369 https://doi.org/10.15366/ane2025.9.023 ISBN 978-84-8344-818-2 1. Introducción La arqueología, como disciplina académica y oficio, enfrenta numerosos desafíos en la denominada «Era de la Información», marcada por un incremento exponencial en la generación de datos y la creciente demanda de conocimientos transversales. La necesidad de dominar múltiples idiomas, herramientas digitales, técnicas de laboratorio, y metodologías de campo, además de mantener un currículum actua‑ lizado y competitivo, convierte esta profesión en una compleja y exigente odisea. En este contexto, los arqueólogos no sólo nos enfrentamos a una sobrecarga de requerimientos académicos y técnicos, sino también a unas condiciones laborales precarias y a una falta de apoyo institucional (Maluenda, 2015; Rojo Guerra, 2023). En España, la arqueología comercial está caracterizada por una constante inestabilidad laboral (Álvarez, 2014; del Pino Merino, 2014; Moya Maleno, 2010; Redacción 20minutos, 2014; Riaño, 2020; Uroz Rodríguez, 2020), explotación (González Álvarez, 2013), abuso (Coto‑Sarmiento et alii, 2020, 2022; Reguero Ríos, s. f.), complejidades administrativas y burocráticas (Parga‑Dans y Fernández Esquinas, 2012) y dificultades para acceder a recursos suficientes para investigaciones de calidad. Esta situación se ve agravada por la presión estructural inherente al sector y las crecientes demandas académicas, lo que ha llevado a un preocupante aumento de los problemas de salud mental entre los investigadores, par‑ ticularmente entre doctorandos y jóvenes profesionales (Canosa‑Betés y Díaz de Liaño, 2020). La su‑ ma de estos factores dificulta la estabilidad económica de los profesionales, dando como resultado una maquinaria de precarización dependiente de redes de contactos personales como principal medio pa‑ ra acceder a oportunidades laborales. El proceso de trabajo arqueológico se ha ido especializando —a la par que multiplicando— de manera exponencial, exigiendo a los profesionales una mayor interdisciplinariedad, y de alguna for‑ ma, de innovación como sector profesional (Parga‑Dans y Fernández Esquinas, 2012). Esto a me‑ nudo se traduce en un mayor control de técnicas y gestión de herramientas digitales que tienden en un absurdo compendio de softwares y hardware, tales como: procesadores de texto; editores de imágenes ráster y vectoriales; sistemas de información geográfica; procesadores de fotogrametría, gestores bibliográficos; análisis de datos estadísticos; modelado y visualización de objetos 3D; ges‑ tores de bases de datos y un sinfín de otros programas más que incrementan las exigencias labora‑ les en nuestro gremio. Una vorágine de tareas y habilidades que nos empuja en el proceso laboral/ académico. La necesidad de dominar múltiples herramientas y plataformas aumenta la carga cognitiva de los arqueólogos y arqueólogas, quienes ya trabajan bajo alta presión laboral, en sectores académicos, ad‑ ministraciones públicas, empresas privadas o ejercicio autónomo de la profesión. Ante este complejo entorno, subrayamos las necesidades de aplicar a nuestro flujo de trabajo la implementación de una metodología de toma de notas, así como un gestor de notas digitales que —progresivamente— va‑ yamos nutriendo de nuestros datos y conocimiento con el fin de tener albergado bajo el mismo eco‑ sistema la información que el propio software se encargue de ordenar, cotejar y correlacionar entre sí, mostrándonos interacciones entre nuestro conocimiento que sea fácilmente recuperable, con la idea de optimizar y mejorar nuestra dinámica de producción académica a la par que liberarnos de la car‑ ga cognitiva en nuestra memoria prospectiva. Para ello, proponemos la implementación del método Zettelkasten, aplicado al concepto de «Cerebro digital», utilizando el software de toma de notas Obsidian. Además, presentaremos un ejemplo práctico de esta metodología aplicado tanto en el ámbito académico, dentro del marco del proyecto europeo ERC SyG MEDGREENREV (Ref. 10110717267), como en el contexto laboral, a través de la empresa Vencejo Arqueología C.B., operativa en el sur de España.
De la sobrecarga de datos a la claridad cognitiva: estrategias con Obsidian y Zettelkasten para la gestión… 359 Anejos a CuPAUAM 9. 357-369 https://doi.org/10.15366/ane2025.9.023 ISBN 978-84-8344-818-2 2. Metodología Zettelkasten y la necesidad de un cerebro digital La gestión de información ha sido un pilar fundamental durante el proceso de estudio y producción académica. La estructuración de esta información estaba ligada a la capacidad y tecnología del inves‑ tigador en su contexto histórico, por lo que partía de las técnicas manuales como la escritura, siendo la premisa de la fijación de conocimiento. No obstante, con el auge de la modernidad y la imprenta, las personas comenzaron a desarrollar técnicas más sofisticadas, como el uso de índices, fichas de ar‑ chivo y referencias cruzadas en los textos (Vallejo Moreu, 2019). 2.1. Metodología de toma de notas: Zettelkasten Durante el siglo xx, estas prácticas evolucionaron hacia sistemas más estructurados, como los catálo‑ gos de fichas en bibliotecas y las notas en tarjetas indexadas. Fue en este contexto donde el método Zettelkasten, desarrollado por el sociólogo Niklas Luhmann, adquirió relevancia. Su enfoque metodoló‑ gico permitía la creación de notas autónomas conectadas mediante relaciones conceptuales, ofreciendo una alternativa dinámica y no lineal para gestionar información cuando esta resultaba excesivamen‑ te voluminosa (Ahrens, 2020). El método Zettelkasten, cuyo nombre significa literalmente «caja de notas», se basa en la creación de un sistema que organiza las ideas mediante notas individuales, interconectadas. Este sistema se funda‑ menta en la creación de tarjetas físicas donde cada una de las cuales contiene una única idea o con‑ cepto, con la capacidad de ser comprendidas por sí mismas sin necesidad de un contexto externo. El proceso comienza con la captura inicial de ideas, generalmente durante la lectura o investigación. Estas ideas se refinan tras la lectura como conceptos completos y se integran al sistema de notas, conectadas mediante referencias cruzadas. Para que eso sea así, Luhmann asignaba a sus tarjetas un número de identificación secuencial, y si deseaba agregar alguna ramificación a estas, añadía una nueva nota asig‑ nándole a la misma como número de identificación el número de la tarjeta de donde surgía la ramifi‑ cación, pero acompañado de letras o números (es decir, 1a, 1b, 1/1, etc.) (Redacción de Emowe, 2020). El resultado al final es que ninguna nota estaba aislada, siempre estaba relacionada con otras (para más información vid. la web https://Zettelkasten.de/). 2.2. La transición hacia un Cerebro Digital. El salto hacia la era digital marcó un cambio radical. Con el desarrollo de procesadores de texto, ho‑ jas de cálculo y —posteriormente— gestores de notas, los investigadores comenzaron a externalizar progresivamente sus procesos cognitivos en sistemas digitales. Este cambio no solo mejoró la capaci‑ dad de almacenamiento y organización, sino que además también abrió nuevas posibilidades para la interconexión de ideas, la recuperación de información y la colaboración en tiempo real. La creciente complejidad de los entornos académicos contemporáneos, especialmente en la disciplina arqueológi‑ ca habituada a trabajar en equipos multidisciplinares, ha generado una necesidad urgente de sistemas más avanzados para gestionar la información. En este contexto, el concepto de «Cerebro Digital» emer‑ ge como una solución natural y evolutiva. Inspirado en la capacidad del cerebro humano para asociar ideas y recuperar datos. Un Cerebro Digital es un ecosistema de herramientas digitales diseñado para replicar y potenciar estas funciones cognitivas (Ahrens, 2020). En el ámbito académico, el Cerebro Digital ofrece venta‑ jas significativas. Al centralizar la información en un sistema unificado y permitir conexiones diná‑ micas entre conceptos, este modelo facilita la creación de conocimiento de manera más eficiente y
Nicolás Losilla, Emilio Cano Padilla, David Rodríguez Sánchez y Guillermo García-Contreras 360 Anejos a CuPAUAM 9. 357-369 https://doi.org/10.15366/ane2025.9.023 ISBN 978-84-8344-818-2 estructurada (Emowe, 2021; Marcos Sánchez, 2011). Su integración con dispositivos y plataformas di‑ gitales refleja un salto natural en el proceso de gestión de información, adaptándose a las demandas de un entorno donde los datos son generados y consumidos a un ritmo sin precedentes. Así pues, el salto de la toma de notas a mano, o de forma dispersa, así como el ejercicio de esfuerzo de la memo‑ ria para la retención de información ha de ser cambiada por completo. En su lugar, enfatizamos la ne‑ cesidad de adoptar este modelo como una evolución lógica de las prácticas tradicionales de toma de notas. La creciente dependencia de dispositivos digitales en el trabajo académico y profesional subra‑ ya la importancia de desarrollar sistemas que no solo gestionen información, sino que también la in‑ tegren y potencien de forma significativa. 3. Gestión de notas en el ámbito digital Adoptar una metodología concreta de toma de notas que permita aglutinar todo nuestro conocimien‑ to, independientemente del soporte en el que se registre, garantiza que la información esté centrali‑ zada y accesible en un único lugar. Este enfoque no solo optimiza nuestros procesos de trabajo, sino que también reduce significativamente la carga mental, especialmente en lo que respecta a la memo‑ ria. Esta liberación cognitiva proporciona una mayor sensación de libertad, permitiéndonos conectar más fácilmente con nuestras tareas, interrelacionar ideas y, en última instancia, generar conocimien‑ to de forma dinámica y eficiente. La digitalización ha transformado profundamente el trabajo arqueológico, especialmente en las últimas décadas (Ortega, 2023). El campo, como principal generador de datos en la disciplina, ha vis‑ to cómo elementos esenciales han sido progresivamente trasladados al ámbito digital como: fichas de unidades estratigráficas, fotografías, planimetrías, inventarios de materiales, dibujos y diarios de campo. Además, han surgido nuevos productos de investigación que solo pueden existir en entornos digitales, como las fotogrametrías y los estudios estadísticos, ampliando aún más la dependencia de herramientas digitales. A esta transformación del trabajo de campo se suma la digitalización de la in‑ vestigación académica. Las lecturas físicas, que en otro tiempo eran el pilar de la consulta bibliográ‑ fica, están siendo reemplazadas por versiones digitales disponibles en repositorios web y ediciones escaneadas. Esto ha cambiado el papel de las bibliotecas desde áreas de consulta y lectura a espa‑ cios de estudio, donde se acude a los volúmenes impresos únicamente cuando no están disponibles en formato digital. Ante esta inevitable digitalización de la actividad arqueológica, surge la necesidad de gestionar to‑ do el conocimiento, tanto adquirido como producido, de manera digital. En este contexto, los softwares de gestión de notas (o gestores de toma de notas) se presentan como herramientas clave. Aunque no existe una definición única y clara para estos programas, pueden describirse como plataformas di‑ señadas para trabajar con archivos de texto plano, los cuales, también soportan otros formatos como imágenes, PDFs y audios. Su característica principal es la capacidad de trabajar múltiples archivos de forma simultánea y correlacionándolos entre sí, lo que permite la creación, organización y almacena‑ miento eficiente de información. Estos programas estructuran los datos mediante diversas metodolo‑ gías: por carpetas (de manera jerárquica), a través de etiquetas asociativas o mediante hipervínculos directos entre archivos individuales. Su propósito principal es facilitar la gestión de proyectos, adaptán‑ dose a diferentes enfoques según las necesidades del usuario. Algunos gestores están orientados hacia un trabajo más grupal, ofreciendo herramientas como calendarios compartidos, edición colaborativa en tiempo real y asignación de tareas. Por otro lado, existen gestores diseñados para un uso más indi‑ vidual, con un enfoque en la interconexión de datos y su representación gráfica.
De la sobrecarga de datos a la claridad cognitiva: estrategias con Obsidian y Zettelkasten para la gestión… 361 Anejos a CuPAUAM 9. 357-369 https://doi.org/10.15366/ane2025.9.023 ISBN 978-84-8344-818-2 3.1. Análisis comparativo de herramientas A continuación, exploraremos los gestores de notas más destacados del mercado y presentaremos nues‑ tra propuesta específica para el presente trabajo. Evernote Desarrollado por Stepan Pachikov en 2008. Es uno de los gestores de notas más longevos y populares, ca‑ paz de organizar la información en múltiples formatos. Su enfoque está en la accesibilidad y sincronización entre dispositivos. Este programa ofrece la capacidad de tomar notas en texto, imágenes, audios y documen‑ tos escaneados, organizándolas en libretas virtuales. Además, su motor de búsqueda avanzada incluye re‑ conocimiento óptico de caracteres (OCR). Sin embargo, su plan gratuito tiene limitaciones notables, como la sincronización entre solo dos dispositivos y un almacenamiento mensual reducido (Evernote.com, s. f.). Notion Desarrollado por Notion Labs en 2016, Se destaca por su gestión en módulos, que permite a los usua‑ rios construir sistemas personalizados para administrar notas, bases de datos y tareas. Además, integra herramientas de colaboración en tiempo real, lo que lo hace ideal para gestionar equipos. Aunque la versión gratuita incluye una amplia gama de funcionalidades, como almacenamiento ilimitado y uso individual, las herramientas de colaboración avanzada y algunas integraciones están disponibles solo en los planes de pago (Notion.so, s. f.‑b). Microsoft OneNote Diseñado para ser utilizado tanto de forma individual como colaborativa, OneNote organiza la infor‑ mación en libretas digitales divididas en secciones y páginas, lo que facilita la estructuración de gran‑ des volúmenes de datos. Su integración con el ecosistema de Microsoft 365 y la base en la nube de OneDrive, lo que garantiza que las notas estén siempre disponibles y actualizadas entre distintos dispo‑ sitivos. Si bien su versión gratuita ofrece una gran cantidad de funciones, algunas características avan‑ zadas están disponibles únicamente a través de una suscripción a Microsoft 365 (Microsoft 365, s. f.). Siendo estas tres herramientas las más utilizadas, el mercado ha mostrado un desarrollo creciente de este tipo de software, cobrando relevancia otros más nuevos como Logseq y Roam Research. De forma re‑ sumida, cada uno muestra una curva de nivel que perfecciona al usuario dentro de su interfaz y lo ancla a su uso de forma cotidiana. No obstante, en el presente artículo, proponemos el programa Obsidian co‑ mo herramienta de gestión de toma de datos, siendo —en nuestra experiencia— el óptimo para la apli‑ cación de la metodología Zettelkasten con el fin de desarrollar un «Cerebro Digital» académico y propio. 3.2. Obsidian, software de toma de notas Obsidian (Obsidia.md) es un software desarrollado por Erica Xu y Shinda Li en 2020, un programa de edi‑ ción de notas en almacenamiento local con protección de datos encriptados (Redacción NessLab, 2021). El programa es gratuito para uso personal y para organizaciones sin fines de lucro, sin embargo, si se utiliza para actividades laborales en organizaciones con dos o más personas, es necesario adquirir una licencia comercial para cada usuario (Obsidian.md, s. f.‑a). La descarga y uso de Obsidian no requiere la creación de una cuenta, y no se recopila información personal del usuario. Los datos se guardan lo‑ calmente en el dispositivo del usuario y no se envían a los servidores de la corporación, excepto si se utilizan los servicios de Obsidian Publish o Sync (Obsidian.md, s. f.‑c, s. f.‑b).
Nicolás Losilla, Emilio Cano Padilla, David Rodríguez Sánchez y Guillermo García-Contreras 362 Anejos a CuPAUAM 9. 357-369 https://doi.org/10.15366/ane2025.9.023 ISBN 978-84-8344-818-2 El programa se gestiona bajo un sistema de bóvedas (Vaults), jerarquizadas por carpetas y archi‑ vos. Estos archivos (Files) se desarrollan en MarkDown, un lenguaje de marcado ligero creado por John Gruber en 2004, con el fin de desarrollar una escritura sencilla, aplicando cambios visuales sobre tex‑ to plano (MarkDown.es, s. f.). En Obsidian, se puede desarrollar en su escritura de «modo fuente», que al pasar a «modo lectura» se aprecian los diferentes marcados, siendo los más notables: asteriscos do‑ bles para negritas, asteriscos simples para cursiva, virgulillas dobles para tachado, signos dobles de igual para la aplicación de resaltado (highlighting), corchetes simples para enlaces externos, corchetes dobles para hipervínculos dentro del vault, entre otros (Help.Obsidian.md, s. f.; markdownguide.org, s. f.). En definitiva, esta es una forma de aplicar cambios tipográficos partiendo desde la escritura di‑ recta sobre el texto. La hipervinculación no solamente se realiza de forma lineal, sino que podemos crear grupos bajo los «tags» (hashtags o hubs). Gracias a ello, podemos editar los documentos por archivos de texto pla‑ no o directamente dentro de la interfaz de Obsidian. Esto nos facilita que podamos tener una carpe‑ ta de seguridad en almacenamiento local conectada a algún sistema de guardado en la nube (iCloud, OneDrive, Drive, etc.), lo que nos permite a su vez proteger nuestros datos en caso de fallo del hardware, a la par, que nos permite trabajar en la misma vault de forma simultánea por varias personas des‑ de sus respectivos dispositivos. Este programa no solamente nos permite editar y crear notas de texto plano, sino que le podemos añadir datos como links externos, vídeos, pdfs e imágenes. Trabajando más allá de los files mediante calendarios, imágenes de nodos o canvas (escritorios ilimitados en el que podemos abrir, editar y co‑ nectar diferentes archivos). Siendo estas las aportaciones de base, el programa ofrece tanto comple‑ mentos extras como de la comunidad (plugins) que se pueden descargar desde el propio programa e instalar directamente, lo que amplía las posibilidades de trabajo con otros sistemas (por ejemplo, ges‑ tores bibliográficos como Zotero). Un ejemplo de los más útiles sería: «Core Search Assitant», del usuario Qawatake que permite gestionar las búsquedas de forma más visual (Qawatake, 2022‑2024); «Dataview», de Michael Brenan, que da información de la fecha de creación de un archivo y de su última edición (Brenan, 2021‑2024); y «DB Folder», de Rafael Bermejo, mediante el cual se crea una tabla al comien‑ zo de un archivo en el cual podemos exponer datos clave que nos faciliten la búsqueda y la conexión entre archivos (tags, tema, autor, año, etc.) (Bermejo, 2021‑2024). En suma, destacamos Obsidian como un programa gratuito e idóneo para la investigación, que —una vez superado la introducción al software y lenguaje Markdown— puede convertirse en nuestro aliado a la hora de gestionar datos de diferentes procedencias. Para ello, utilizamos el principio del «Cerebro digital», apoyándonos en el software para volcar toda la información que procesemos siguiendo una estrategia determinada que nos facilite la interconexión a futuros (por ejemplo, colocar tags por áreas, crear vínculos de autores o títulos, etc.). Este proceso emula a un cerebro donde cada archivo es una neurona que intercambia información entre sí, siendo útil tanto de forma aislada como por medio de líneas de conocimiento. Lo que nos acerca a nuestro objetivo de «Cerebro Digital» implementando la toma de datos en función de los objetivos de nuestros proyectos. 4. Utilidad en la práctica arqueológica En este apartado describimos la aplicación práctica del software Obsidian en la actividad arqueológica, tanto en campo como durante la investigación académica. A través de un sistema integrado de herramien‑ tas digitales, mostramos cómo optimizamos la recogida y gestión de datos, así como su posterior análi‑ sis y organización, mediante el traslado eficiente de información entre diferentes programas (figura 1).
De la sobrecarga de datos a la claridad cognitiva: estrategias con Obsidian y Zettelkasten para la gestión… 363 Anejos a CuPAUAM 9. 357-369 https://doi.org/10.15366/ane2025.9.023 ISBN 978-84-8344-818-2 Figura 1. Diagrama conceptual que sintetiza los puntos principales desarrollados en este trabajo, destacando la interconectividad entre aplicaciones y tareas (desarrollado por los autores) Figure 1. Conceptual diagram synthesizing the main points developed in this work, highlighting the interconnectivity between applications and tasks (developed by the authors)
Nicolás Losilla, Emilio Cano Padilla, David Rodríguez Sánchez y Guillermo García-Contreras 364 Anejos a CuPAUAM 9. 357-369 https://doi.org/10.15366/ane2025.9.023 ISBN 978-84-8344-818-2 4.1. Trabajo de campo Previamente a la actividad arqueológica, preparamos la cartografía histórica y contemporánea del área de estudio, recopilando también la bibliografía académica relacionada con intervenciones previas en el municipio de interés. Esta información nos permitió diseñar un proyecto de prospección en QGIS, delimitando el polígono de actuación y configurando una plantilla personalizada de recogida de da‑ tos (Cano Padilla, 2024). Dicha plantilla fue utilizada en campo mediante dispositivos móviles con la aplicación Qfield, en la cual definimos categorías clave empleando lenguaje Markdown, como tipología del hallazgo, cronología y estado de conservación. Estas categorías se estructuraron mediante un sis‑ tema de selección en cascada (por ejemplo, [[cerámica]], [[s. xi]], [[vidriado]], [[azul]], [[base]]) (figura 2). Una vez concluida la prospección, exportamos los datos a QGIS, donde los incorporamos al pro‑ yecto y generamos una hoja de cálculo con la información recopilada. Esta hoja fue luego integrada en Obsidian, creando un archivo principal que centraliza los datos de campo. Dentro del sistema, per‑ sonalizamos varios archivos relacionados con los yacimientos identificados, resumiendo la bibliogra‑ fía existente y las características clave del proyecto arqueológico. 4.2. Actividad académica Como ha sido señalado anteriormente, los gestores de notas destacan especialmente en el ámbito académico, donde su uso permite centralizar y estructurar el conocimiento de manera eficaz. Al em‑ plearlos como un sistema integral de organización, se crea lo que hemos denominado un «Segundo Figura 2. La imagen muestra el flujo de trabajo para actividades de prospección arqueológica. En el primer cuadrante, se emplea la aplicación QField para preparar, en lenguaje Markdown, las categorías clave. En el segundo cuadrante, estas se vuelcan en QGIS para su análisis espacial. Posteriormente, el recuento se convierte en formato de tabla y se importa a Obsidian, donde se realiza automáticamente la cotejación con otros yacimientos en función de su materialidad. (Desarrollado por los autores) Figure 2. The image shows the workflow for archaeological survey activities. In the first quadrant, the QField application is used to prepare the key categories in Markdown language. In the second quadrant, these are imported into QGIS for spatial analysis. Subsequently, the count is converted into a table format and imported into Obsidian, where cross-referencing with other sites based on material findings is carried out automatically
De la sobrecarga de datos a la claridad cognitiva: estrategias con Obsidian y Zettelkasten para la gestión… 365 Anejos a CuPAUAM 9. 357-369 https://doi.org/10.15366/ane2025.9.023 ISBN 978-84-8344-818-2 Cerebro»: un repositorio interconectado que alberga tanto el conocimiento procesado —derivado de lecturas, análisis y reflexiones— como los datos en bruto obtenidos de intervenciones arqueológicas. En nuestra experiencia, hemos utilizado Obsidian como repositorio principal para la elaboración de artículos científicos y una tesis doctoral en curso. La organización del contenido se basa en una estruc‑ tura jerárquica de carpetas diseñadas para cubrir diferentes áreas del trabajo académico (figura 3): La carpeta «0. Personal» reúne actividades diarias y tareas pendientes, permitiendo mantener un control efectivo sobre las gestiones cotidianas. Por su parte, la carpeta «1. Yacimientos arqueológicos» documenta en detalle los yacimientos en los que trabajamos, organizándolos por sondeos y unidades estratigráficas, donde registramos los materiales extraídos y su contexto arqueológico. Esto asegura que cada hallazgo esté vinculado a su origen, facilitando la consulta durante el análisis. La carpeta «2. Investigación» agru‑ pa toda la bibliografía recopilada y trabajada, subdividida en temas clave dentro de las ciencias sociales como antropología, historia, arqueología y teoría. Este enfoque permite desarrollar una comprensión holística de la historia y la actividad humana, conectando conceptos y perspectivas interdisciplinares. Finalmente, las carpetas «3. Conceptos» y «4. Autores» complementan esta estructura al actuar como un glosario y un directorio interconectado, respectivamente. La carpeta de conceptos define y vincula tér‑ minos clave con la bibliografía correspondiente, mientras que la de autores recopila información sobre investigadores relevantes, relacionándolos con sus obras y los temas arqueológicos que han abordado. Además de esta organización jerárquica, empleamos #tags, entendidas como etiquetas que agrupan temas tratados en los archivos y facilitan interacciones a nivel macro. Estas etiquetas funcionan como Figura 3. En la imagen se muestra la interfaz de Obsidian, donde las herramientas principales se distribuyen de forma modular para trabajar de manera simultánea y flexible. Las ventanas se organizan en: 1. Vault de trabajo, que contiene todo el contenido interconectado. 2. Estructura de carpetas del Vault, subdivididas según los pilares metodológicos descritos en el texto. 3. Pestañas colapsables para optimizar el espacio y reducir la saturación visual. 4. Field o documento básico de toma de notas. 5. Nube de puntos que representa los documentos hipervinculados al field activo. 6. Canvas de trabajo visual. 7. tags (#) con el número de fields asociados. (Desarrollado por los autores) Figure 3. The image shows the Obsidian interface, where the main tools are distributed modularly to allow simultaneous and flexible work. The windows are organised as follows: 1. Working Vault, containing all interconnected content. 2. Folder structure of the Vault, subdivided according to the methodological pillars described in the text. 3. Collapsible tabs to optimise space and reduce visual saturation. 4. Field or basic note-taking document. 5. Point cloud representing documents hyperlinked to the active field. 6. Visual working canvas. 7. Collection of tags (#) with the number of fields associated. (Developed by the authors)