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La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo

Rojas-Valladares, Adalia Lisett; Pire-Rojas, Alexis

Abstract

La obra aborda la colaboración necesaria entre la escuela y la familia para la formación integral del ser humano. Resalta que enseñar y educar son procesos inseparables, y ambos deben trabajar de manera constante y colaborativa para lograr una educación inclusiva y equitativa. En el texto se propone y valida un instrumento para medir las relaciones entre la escuela y la familia a partir de las dimensiones comunicación, participación y estrategias de formación y apoyo mutuo.

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Dirección editorial: PhD. Jorge Luis León-González Representante del sello editorial: Mg. Carmen Priscilla Guerra-Maldonado Diseño de carátula y maquetación: D.I. Yunisley Bruno-Díaz ISBN: 978-9942-7147-4-9 © Editorial UMET, 2024. All rights reserved. La evaluación científica y metodológica de la obra se realizó a partir del método de Revisión por Pares Abierta (Open Peer Review). Este libro es una publicación de acceso abierto con los principios de Creative Commons Atribution 4.0 International License, que permite el uso, intercambio, adaptación, distribución y transmisión en cualquier medio o formato, siempre que dé el crédito apropiado al autor, origen y fuente del material gráfico. Si el uso del material gráfico excede el uso permitido por la normativa legal deberá tener permiso directamente del titular de los derechos de autor. Editorial UMET Universidad Metropolitana Gral. Francisco Robles 411, Quito, Ecuador, 170143 PhD. Carlos Xavier EspinozaCordero, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Abel Sarduy-Quintanilla, Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, Cuba PhD. Adalia Liset Rojas Valladares, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Farshid Hadi, Islamic Azad University, Irán PhD. Alejandro Rafael Socorro-Castro, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Héctor TecumshéMojica-Zárate, Centro Regional Universitario OrienteUniversidad Autónoma Chapingo, México PhD. Rolando Medina-Peña, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. José Luis Gil-Álvarez, Universidad de Cienfuegos, Cuba PhD. Kseniya Kovalenko, Altai State University, Russian Federation PhD. Lázaro Dibut-Toledo, Universidad del Golfo de California, México PhD. Lidia Díaz-Gispert, Universidad de Otavalo, Ecuador PhD. José Gervasio PartidaSedas, Centro Regional Universitario OrienteUniversidad Autónoma Chapingo, México PhD. Luis Lizasoain-Hernández, Universidad del País Vasco, España PhD. Maritza Librada CáceresMesa, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México PhD. Marta Linares-Manrique, Universidad de Granada, España PhD. Noemí Suárez-Monzón, Universidad Iberoamericana del Ecuador, Ecuador PhD. Norma Graciela SoriaLeón, Universidad Metropolitana, Ecuador PhD. Raúl López-Fernández, Universidad Bolivariana, Ecuador PhD. Raúl Rodríguez-Muñoz, Universidad de Cienfuegos, Cuba PhD. Rogelio Chou-Rodríguez, Universidad Bolivariana, Ecuador PhD. Romel Vázquez-Rodríguez, Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, Cuba PhD. Rubén García-Cruz, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México PhD. Samuel Sánchez-Gálvez, Universidad de Guayaquil, Ecuador PhD. Yailen Monzón-Bruguera, Universidad de Cienfuegos, Cuba PhD. Yanet Rodríguez-Sarabia, Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, Cuba EDITORIAL COMITÉ ÍNDICE 01 02 CAPÍTULO I. Enfoques sobre la educación y la enseñanza CAPÍTULO II. La orientación familiar en el contexto educativo Introducción .....................................................................................9 1.1. John Dewey: el enfoque pragmático de inicios del siglo XX ... ................................................................................................... 15 1.2. Jerome Bruner: una mirada desde la psicología cultural ....19 1.3. Félix Temporetti: enfoque con tradición, vigencia y novedad ................................................................................................... 29 1.4. Lev Vygotsky. El enfoque sociohistórico-cultural ..................48 1.5. Paulo Freire. Educación para la libertad ..............................59 1.6. Otros aportes importantes a la definición del concepto de educación .................................................................................. 65 1.7. Educar y enseñar .................................................................70 2.1. La significación de la familia desde el punto de vista educativo ................................................................................................... 85 2.2. Algunas consideraciones sobre la representación social de la familia .......................................................................................103 2.2.1. Contexto histórico y cultural de las representaciones ....103 2.2.2. La familia y las representaciones sociales ......................108 2.2.3. Representaciones de la relación familia-escuela desde la formación del profesorado .......................................................113 2.2.4. Un estudio referente a la representación social de la familia ................................................................................................. 118 03 CAPÍTULO III. La escuela y la familia. Instituciones aliadas 2.3. Acerca del proceso de orientación familiar en el ámbito educativo actual .......................................................................128 2.3.1. Concepciones en torno a la orientación familiar .............131 2.3.2. Estudio en torno a la orientación familiar como práctica inclusiva desde la formación del docente de Educación Inicial ..... ................................................................................................ 149 2.3.3. Concepción de una propuesta de orientación familiar inclusiva ................................................................................... 155 3.1. Producción teórica sobre la relación entre la escuela y la familia ...................................................................................... 161 3.2. Experiencias empíricas .....................................................170 3.2.1. Informe de resultados del grupo focal ............................171 3.3. Instrumento para medir la relación entre la escuela y la familia ................................................................................................. 182 3.3.1. Confiabilidad del instrumento .........................................189 Epílogo ..................................................................................... 193 Referencias bibliográficas ........................................................199 El entorno escolar atraviesa constantemente por conflictos que se disputan entre responsabilidades, intereses, planes u obligaciones de todos los involucrados. Resulta una realidad que a menudo es vilipendiada por quienes conocen o no sobre sus procesos, debido a cuanto involucra el escenario educativo, tanto desde el enfoque restringido de escolarización, como en lo concerniente al “desarrollo de las aptitudes de cada persona y como miembros de una sociedad.” (Camors, 2006, p. 26) Con frecuencia, las responsabilidades sobre los procesos educativos son debatidas de un lado a otro fragmentando un fenómeno que debe verse siempre desde un enfoque integral y conjunto. Una de las muestras más populares sobre dicha situación radica en la frase “los maestros se encargan de enseñar y la familia de educar”. El asunto ha sido tratado por Temporetti (2014), quien lo reconoce como un efecto de los postulados de la ilustración racional y empirista con que se conformaron los sistemas educativos de la modernidad, en el siglo XIX. Recientemente en su artículo Revolver la educación, Temporetti (2018), afirma que las prácticas escolares herederas de la educación formal no consideran a los estudiantes como sujetos con sentimientos, deseos, necesidades, demandas, ilusiones y proyectos, ni los sitúa en un contexto sociocultural concreto. Los docentes, deben entonces dedicar sus esfuerzos a la transmisión de saberes. Para ello, los docentes responden a un modelo impuesto desde “arriba”, como consecuencia de la lamentable verticalidad de las decisiones en este campo. Por lo general actúan como escuderos de lo establecido por la escuela liberal como herencia de Revolución Liberal de finales del siglo XVIII, protagonizada por la burguesía francesa. Se acogió además al individualismo teórico y metodológico característico del positivismo. De ahí que la especificidad para el docente consista en enseñar, transmitir conocimientos e instruir (Temporetti, 2018). INTRODUCCIÓN 16 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo todo lo que implica la educación, se instaurará un análisis sobre enseñar y educar como elementos indispensables que forman parte de un mismo conjunto, que no ha de ser fragmentado en responsabilidades para escuela y familia. Desde su postura pragmática Dewey (1910), define la educación como la agrupación de los procesos mediante los cuales una comunidad o un grupo social, trasmite los poderes y los objetivos obtenidos con el propósito de asegurar su propia existencia y su crecimiento constante. La posición de Dewey tiene una alta carga de realidad y de vigencia en cuanto al empleo de la educación para la legitimación de determinados poderes, tanto desde el nivel macro de intereses ideológicos y de poder de los Estados, como en un nivel más micro dentro del contexto escolar y el salón de clases. Ambos enfoques encuentran respuesta incluso desde la propia filosofía. Un filósofo al cual siempre hay que voltear la mirada cuando se aborda el tema de las relaciones de poder, su naturaleza y dimensiones, es Foucault (1970). Sobre el tema específico de la educación y su vinculación con el poder, el pensador del siglo XX expone que más allá de la condición de derecho que posee la educación, trasciende como un instrumento mediante el cual las personas acceden a un determinado discurso centrado en lo que permite y lo que impide. De esta manera, la educación no se encuentra exenta de las líneas que marcan las distancias, las oposiciones y las luchas sociales, como reflejo de las propias luchas de poder. Desde el estudio del discurso, Foucault reconoce a la educación como uno de los medios para establecer el discurso. “Todo sistema de educación es una forma política de mantener o de modificar la adecuación de los discursos con los saberes y los poderes que implican” (p. 27). Con una base filosófica sólida a partir del pensamiento de Nietzsche, Foucault (1978), en: “La verdad y las formas jurídicas”, asegura que detrás de todo saber o conocimiento lo que está en juego es una lucha de poder. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 17 ¿Cómo se vislumbra tal idea desde las concepciones de la educación? Es que sin dudas cuando se habla de saberes no puede soslayarse la presencia de la educación como matriz de la trasmisión, construcción y socialización de los mismos. Expone Meirieu (2003), que para que se produzca la educación, es preciso que se establezca la diferencia dada en el proceso del saber, la cual se nutre en el establecimiento de la autoridad del educador. Este enfoque nos regresa una vez más a Foucault (1978), para comprender las relaciones de poder que desde un nivel micro se dan en el proceso educativo y que anteriormente solo mencionamos. Para el autor “los individuos sobre los que se ejerce el poder pueden ser el lugar de donde se extrae el saber que ellos mismos forman” (p. 127). Agrega que se trata de una vigilancia permanente sobre los individuos por alguien que ejerce un poder sobre ellos (como el maestro de la escuela, por ejemplo) se trata entonces de la construcción de un saber por parte de quien vigila y hacia el individuo vigilado. Recordemos que todo el análisis inicial sobre la concepción de educación parte de una primera definición (quizás la más conocida) de Dewey, pero, sobre la educación este autor también definió otros puntos importantes que deben tenerse en cuenta. En su ensayo “Mi credo pedagógico” publicado por primera vez en 1897, expone que el avance de la ecuación se debe a la participación del individuo en la conciencia social de la raza. Es un proceso que inicia casi desde el nacimiento y de manera continua conforma las facultades del individuo, “saturando su conciencia, formando sus hábitos, adiestrando sus ideas y excitando sus sentimientos y emociones”. (p. 1) La educación trasciende como un proceso vital y no una mera preparación para garantizar la vida en el futuro. El entorno social en el que se desarrolla el niño es la base de la conjugación de su desarrollo. El verdadero centro no son 18 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo las matemáticas, la literatura, la historia o la geografía, sino las propias actividades sociales del niño (Dewey, 1977). Desde antes, en la última década del siglo XIX, Edouard Claparede hablaba de la necesidad de reconocer que las lecciones están hechas para los alumnos, no son los alumnos los que están hechos para las lecciones. Desde ese entonces ese autor reconocía que la pedagogía debía liberarse de los vicios normativos y de autoritarismo. Debe centrarse más en el niño como protagonista de su propia educación. Es él quien descubre y construye lo necesario para su desarrollo. La evolución del concepto de Dewey tiene uno de su centro precisamente en ese reconocimiento del niño como protagonista del proceso. De acuerdo con el autor, en esa dirección ha de ir el trabajo del maestro. Un estudiante con entusiasmo logra lo que no alcanzaría bajo la imposición de preceptos metodológicos, por muy perfectos que estos parezcan. Entre las leyes imprescindibles para tener en cuenta la educación y el tratamiento del niño con ese fin, Dewey (1977), reconoce que uno de los aspectos fundamentales es la acción. ¿Cómo lo explica? Para el autor los estados de la conciencia se desarrollan a partir de la acción, lo cual explica a partir de la propia naturaleza del niño, cuyo lado activo antecede al pasivo. De manera que si no se conocen esas características, puede que la coincidencia con las actividades del niño y las respuestas a sus acciones se den al azar y no como parte de un proceso pensado y estructurado en función del infante. El enfoque pragmático de Dewey parte de su insistencia en plasmar las actividades con una visión hacia el futuro de manera que puedan advertirse de manera más clara los resultados y su finalidad. Pero el pensamiento del autor resulta trascendental cuando reconoce aspectos que serían tratados con profundidad décadas después, y es el hecho de advertir que conocer las condiciones sociales y las La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 19 particularidades de la civilización son imprescindibles para entender las capacidades del niño. Ello se vincula además con otra de las premisas principales en el pensamiento de Dewey (1977), con respecto a la educación. El autor expone que “la educación es el método fundamental de progreso y reforma social” (p. 7). El pensamiento de Dewey provoca, como expone Bruner, sentimientos encontrados. Por un lado está permeado del pragmatismo, evidenciado en visión sobre el hecho de que la sociedad es capaz de formar la mejor y más completa versión del hombre; y por el otro, reconoce la incidencia de mediadores importantes y determinantes como ese feedback entre la educación y la realidad social. Pero no debemos culpar a Dewey por mostrar en sus análisis la influencia de una corriente pragmática que estaba en boga en los tiempos (finales del siglo XIX e inicios del siglo XX) de producción teórica y científica del autor. Más bien hemos de señalar aspectos presentes en su teoría que sirven de antecedente para análisis mucho más profundos. Por ejemplo, resulta valiosa la idea del autor sobre la participación decisiva de la educación en la formación de la conciencia social, así como de la reconstrucción social a partir de la adaptación de la actividad individual a partir de la propia conciencia social. 1.2. Jerome Bruner: una mirada desde la psicología cultural Una de las definiciones y aportes teóricos más importantes sobre la educación se dan con Jerome Bruner. Desde su formación como psicólogo y sus aportes sobre la psicología cognitiva (en la década del 50) y la psicología cultural (en la década del 60), lo cual le permite concebir una visión mucho más amplia de la educación. Como una premisa importante defiende que la educación es un factor esencial en el desarrollo del poder y la sensibilidad de la mente. Muchas veces encontramos estrechas asociaciones entre los procesos inmersos en la educación y el conocimiento, 20 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo tanto desde la dimensión de transmisión, como desde la construcción. Obviamente este es un tema que alcanzó determinado auge desde disciplinas como la psicología cognitiva y la inteligencia artificial para ampliar mucho más espectro de su análisis, pues es importante recordar que en siglos anteriores se había identificado al conocimiento como proceso limitado a rasgos del ser humano como la conciencia y/o la razón. A pesar del amplio tratamiento, en la actualidad no se han logrado verdades absolutas y en muchas ocasiones los debates no han llegado a un consenso. No obstante, aunque ese no funja como el centro del presente texto, sí es importante entenderlo desde las proposiciones de Bruner, lo cual a su vez, resulta una manera idónea para entender al propio autor y sus aportes sobre la educación. Figura 1. Jerome Bruner. Jerome Bruner (1915-2016) fue un destacado psicólogo y pedagogo estadounidense, ampliamente reconocido por sus contribuciones a la teoría del aprendizaje cognitivo y la Psicología del desarrollo (Figura 1). Nacido el 1 de octubre de 1915 en Nueva York, Bruner se graduó en Psicología La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 21 en la Universidad de Duke y obtuvo su doctorado en la Universidad de Harvard en 1941. El propio Bruner hace referencia a las ideas de dos grandes (como él mismo los catalogara) sobre el conocimiento, se trata de Piaget y Vygotsky, sobre los cuales se profundizará más adelante en el presente texto, pero que como mismo resultaron un punto de referencia importante para las reflexiones de Bruner, también lo será, lógicamente, para el esclarecimiento de las concepciones que sobre el conocimiento realiza Bruner y la imbricación de la educación en ello. Para el psicólogo estadounidense, Piaget mostró mayor interés por el estudio del conocimiento a partir de la aspiración de establecer leyes objetivas y universales. En tanto, el interés de Vygotsky se centra más en el conocimiento que adquieren los individuos a partir de la cultura en la que conviven. Este punto va condensando entonces la idea de Bruner, la cual se cuece desde el estudio del conocimiento como un fenómeno producido a través de las relaciones humanas en contextos específicos. Ello se redondea además con el hecho de que a Bruner le interesa investigar sobre el desarrollo del conocimiento bajo la incidencia de la cultura. Ahora bien, para concretar las concepciones del conocimiento de Bruner y su vinculación con la educación, es importante apoyarse en lo que plantea Salazar (2009): “Se puede comenzar afirmando decididamente que el enfoque que adopta Bruner frente al conocimiento, e incluso frente al ser humano en general, está muy influido por su profundo y persistente interés en la educación”. (p. 42) Como parte del estudio que realiza Bruner sobre la educación se aprecia un especial interés a la capacidad que tiene este proceso para lograr la transformación de la mente y nutrirla a su vez de mayor capacidad. Constituye entonces una herramienta que contribuirá al conocimiento tanto como fuese efectiva y abarcadora en su concepción. 22 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo Tal es importancia otorgada por Bruner a la educación en el proceso de adquisición del conocimiento, que la considera como un medidor imprescindible en el establecimiento de los significados compartidos que a modo de consensos de establecen en las sociedades, los cuales, a su vez, se nutren de las creencias, valores y actitudes que tienen lugar en la realidad. Además vale destacar que Bruner, junto a Dewey, Piaget, Vygotsky y otros, se encuentra en el grupo de quienes no conceptualizan sobre el aprendizaje como parte del proceso educativo, en muchos casos a modo de resultados. Entonces el enfoque va dirigido hacia la adquisición y construcción del conocimiento. Un proceso que según Temporetti (2009), no depende solo de la experiencia o la enseñanza, sino que también se debe a un proceso interno en el ser humano que puede resultar decisivo. Para que se produzca la apropiación del conocimiento es importante encender el interés en los alumnos, de manera que estos asuman el protagonismo y con ello los deseos de conocer. Bruner, como uno de los defensores de manejar el término “adquisición del conocimiento” en lugar de “teorías del aprendizaje”, expone que luego de la Revolución Cognitiva de la década del 50, el amplio espectro del conocimiento supuso la introducción de una mirada mucho más amplia de la enseñanza y el aprendizaje, de manera que dichos componentes adquirieron una nueva significación en el amplio y complejo mundo de la educación (Temporetti, 2009). Al inicio del tratamiento de las concepciones de Bruner sobre la educación se exponía que otro de los enfoques trascendentales al respecto tiene que ver con la visión desde la psicología cultural como un punto cumbre en su producción teórica y que obviamente no está separada de sus primeros aportes sobre la teoría del conocimiento, sino que se convierte en la continuidad y concreción conceptual. Desde una dimensión se analiza el proceso educativo como un medio de transmisión al individuo de una buena parte La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 23 de los conocimientos, valores, tradiciones y estímulos que conforman la cultura de un pueblo. Y desde una posición más hacia el acto de retrospección y autonomía del estudiante se concibe como un proceso de desarrollo de inteligencia de manera que el individuo sea capaz de trascender las formas culturales que conoce y sea capaz de crear una cultura interior propia (Bruner, 1962). Para entender dichas concepciones de Bruner (1990), es importante en primer lugar comprender lo que el autor concibe como cultura, un concepto también bastante complejo pero que el autor sintetiza muy bien al asegurar que se trata de “sistemas simbólicos compartidos, formas tradicionales de vivir y trabajar juntos”. (p. 28) Además, expone que tales análisis suponen una superación en la concepción de la psicología, y lo argumenta de la siguiente manera: “La participación del hombre en la cultura y la realización de sus potencialidades mentales a través de la cultura hacen que sea imposible construir la psicología humana basándonos sólo en el individuo”. (Bruner, 1990, p. 28) Un punto importante en las concepciones de Bruner sobre la cultura radica en que mediante los sistemas de símbolos, los individuos construyen el mundo donde viven, le dan sentido y con ello son capaces de elaborar significados que se van transmitiendo de generación en generación y se instauran como verdades, resultado también del consenso a nivel social para el establecimiento de valores, prácticas y creencias. Este planteamiento también cuenta con una acotación importante realizada por Bruner, y es el hecho de que el constante cambio al que se someten las culturas, siempre hay que tomarlo en cuenta a la hora de establecer definiciones o caracterizarlas. Así ocurre, por ejemplo, con el entorno educativo y todo el entramado cultural que lo conforma y legitima. Tal idea se refuerza a partir de la propia valoración de Bruner sobre la definición de la cultura en el camino hacia la 24 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo consolidación de su producción sobre la psicología cultural. El autor expone que existe una estrecha relación entre determinadas acciones y el contexto o las circunstancias en las que acontecen o se llevan a cabo. Tales situaciones determinan la manera en que los seres humanos conducen sus vidas. En un análisis realizado por Salazar (2009), sobre las consideraciones de Bruner sobre la cultura, expone que se identifican dos vertientes importantes: uno referido al sistema de símbolos compartidos y el otro sobre las relaciones establecidas, situaciones, acciones y palabras. Todo ello se concreta en la construcción de significados con los que todos los individuos, en un contexto y situación determinada, se identifican. Fundamentada la posición sobre la cultura de Bruner, entonces es momento de que el planteamiento tome el rumbo hacia la relación específica entre la psicología cultural y la educación. En el análisis se encontrarán puntos coincidentes con lo meramente cultural definido por el autor y eso, más que una repetición del contenido, lo que provoca es la certeza de que, aunque desde su formación psicológica, la educación subyace en sus producciones teóricas. Además, demuestra que la psicología cultural es una fuente de la cual la educación se nutre y se muestra desde una perspectiva compleja e integral. Cuando se defiende el enfoque de la educación más allá de las fronteras escolares, ineludiblemente nos referimos a la relación entre las prácticas educativas y las suposiciones de una psicología cultural (Temporetti, 2010). Dicho aspecto guarda estrecha relación con lo que expusiera Bruner (1999), al referirse a la reconstrucción de una nueva psicología. “Debe hacerse el marco de la dialogicidad entre el genoma y la cultura, y en íntima relación con la educación”. (p. 19) Sobre el tema, Bruner (1991), además, se preocupa por conocer cómo las personas construyen significados en determinados contextos culturales. A su vez, plantea la La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 25 forma en que esta construcción se relaciona de manera estrecha con la naturaleza de los individuos o lo que él llamó: con nuestros propios “yoes”. Esa visión desde los actos de significado involucra las prácticas colectivas que proporcionan unidad, sentido y propósito a la realidad. Precisamente la realidad, tanto dentro como fuera de la escuela, y su influencia en el proceso educativo, le otorgan valor a los contextos institucionales y culturales de la propia escuela, juegan un papel determinante en la generación de procesos que provocan el fracaso o el éxito educativo. Estos enfoques hacen ver la estrecha relación entre el contexto educativo y la realidad sociocultural, entre la propia educación y la cultura, imbricación que Temporetti (2018), en el estudio sobre la obra de Bruner, establece al plantear: “sin cultura sería un gesto vacío. Educación y cultura no pueden pensarse ni entenderse una sin la otra. La educación no puede llevarse a cabo por fuera de una cultura y una cultura claudica si desaparece la educación”. (p. 15) Un paralelo interesante desarrollado por Bruner es el de la psicología popular y la cultura. La primera es un elemento determinante en los pasajes de la vida cotidiana. La relación con la cultura se establece precisamente en la manera en que se entrelazan en la legitimación de creencias, deseos y compromisos. De la misma manera en que la cultura conoce y valora las cosas lo hace la psicología popular (Bruner, 1990). ¿Qué instancias culturales cumplen un papel fundamental en la trasmisión de la psicología popular? Pues entre algunas encargadas de dicho cometido, destacan las instituciones educativas y las estructuras familiares, ambos entes imprescindibles en el proceso de la educación. Entonces cuando se sistematizan las definiciones y concepciones sobre la educación, Jerome Bruner clasifica entre los más trascendentales con su enfoque desde la psicología cultural. Pues es mediante la educación que el 32 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo actualidad. El auge de las concepciones de la ilustración racional y el normalismo, responden además de las corrientes teóricas de la psicología, a un contexto histórico, lo cual permite dilucidar el porqué del paralelismo en sus características. De acuerdo con Menna (2019), la esencia del normalismo consiste en armar un aula a partir de las necesidades de la república y la industria fundamentalmente. Ello provoca que se generen estándares de conducta tanto para alumnos como para maestros como parte del proceso educativo. El sistema está cargado de uniformidad y de corrección sobre el que se desvíe (Figura 4). Figura 4. Ilustración sobre las aulas en la Escuela Normal. Fuente: Menna (2019). Es importante tener en cuenta, que aunque el normalismo se refiera más bien al análisis de los modelos pedagógicos, se tienen en cuenta sus características, en primer lugar porque la pedagogía estudia la metodología empleada para la enseñanza y para la educación en su sentido más amplio. Ello implica que cuando se habla de educación existe una La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 33 gran porción que le corresponde a la pedagogía y dentro de ella, es importante conocer sus corrientes, más aún cuando sostienen características similares al contexto educativo con el que coinciden, Para entender mejor el tema de las influencias en del conductismo en la corriente normalizadora, se presentará una tabla con las principales características de uno y otro. El objetivo de tal análisis es también identificar la presencia de la ilustración en todo el conjunto de ideas, prácticas y acciones de tales perspectivas. Además ayuda a entender mejor la manera que tales enfoques de finales del siglo XIX y primera mitad del XX, inundan aún los sistemas educativos actuales (Tabla 1). Tabla 1. Características del conductismo y la corriente normalizadora. Conductismo Normalismo Estímulo-respuesta Alfabetización masiva Docente prepara ejercicios Educación moral Proceso de enseñanza y aprendizaje estandarizado Educar para normalizar el proceso Profesor transmisor Escuela pasiva Estudiante receptor Preocupación higienista Se promueve la reproducción Uniformidad-Homogeneidad Fuente: Menna (2019). En las prácticas escolares cargadas de Normalismo y con altas dosis de influencia de la escuela liberal, por lo general, no se tienen el contexto sociocultural concreto en el que se desenvuelve el niño/estudiante, cuya implicancia significa que se obvian sus conflictos internos y externos, sus contradicciones, sus ilusiones, deseos, singularidades. Para analizar la educación en la actualidad resulta imprescindible la referencia de las corrientes y momento histórico donde nació el sistema que prima hoy en las instituciones educativas. Con ello es posible comprender lo 34 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo viva que permanece la tradición en los salones de clases y fuera de ellos también. Situarse en tales referencias a partir del análisis de Temporetti resulta un primer punto importante para comprender sus posturas sobre la educación. Como parte de toda la producción teórica del autor resaltan algunas ideas muy valiosas que nos enseñan la integralidad en su concepción sobre la educación. En su artículo “Psicología en Construcción”, en el año 2010 Temporetti reconoce que el desarrollo de habilidades y del pensamiento se encuentra estrechamente vinculadas con la actividad educativa que se implementa tanto en el ámbito familiar como escolar. En este sentido, la educación no se puede excluir de todo lo que involucra el entramado de la sociedad, no puede mirarse desde la relación específica profesor-alumno, ni de la enmarcación de los procesos de enseñar y recibir conocimientos y/o habilidades. Es un proceso mucho más rico, un proceso en el cual median los privilegios de clase, la discriminación, las situaciones familiares, la comunidad o el contexto en sentido general. “La educación no sólo ocurre en las aulas sino también en las esquinas de las calles, en el hogar y también en la escuela”. (Temporetti, 2010, p. 20) Este pensamiento de Temporetti enlaza entonces con la vigencia que adquiere la producción de Jerome Bruner en las definiciones contemporáneas sobre la educación. Para Temporetti (2018),el campo de la educación es tan valioso que constituye la materia prima esencial para entender mucho mejor los preceptos de la psicología cultural desarrollada por Bruner. Una cultura no tiene razón de ser sin educación, en tanto la educación trasciende como una de las prácticas de la cultura. Hablar de la educación sin tener en cuenta la cultura significaría que existe un vacío en el tratamiento de dicho proceso. Por lo tanto, la educación no puede concebirse sin la cultura y viceversa. Si la educación desaparece la cultura pierde su principal motor de socialización. Dicha La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 35 imbricación e interdependencia se muestra en la Figura 1 expuesta como parte del análisis sobre la producción teórica de Bruner (Temporetti, 2018). Otras de las salvedades que realiza Temporetti, y que resulta un problema muy común tanto en el plano popular como en el académico, se refiere a la confusión (en muchos casos mezcla) de los significados de escolarización con educación. Esta confusión, que incluso aparece en documentos oficiales y programas “especializados” del campo de la educación, se debe a la insistencia por revalorizar todo el tiempo los postulados de la educación formal. La cuestión referida a la confusión de los términos educación y escolarización, expone Temporetti (2018), responde a la tradición psicoeducativa que se vuelca en demasía hacia lo racional e instrumental como parte de una visión mecanicista del individuo. Ello ha impedido que en muchas ocasiones se reconozca la mediación sociohistórica-cultural, un tema que se tratará más adelante en el presente texto cuando se analice la teoría de Lev Vygotsky. Una vez realizado el recorrido por las cuestiones tradicionales que conforman la educación desde la postura crítica de Temporetti (2018), es importante centrarnos en la definición que realiza el autor sobre educación. Partiendo de la complejidad propia del concepto, la determina como “una práctica social que acontece en un colectivo humano. Inevitable, universal y necesaria. Se caracteriza por sostenerse en una relación asimétrica. Es intersubjetiva, viable en un pacto de reconocimientos recíprocos. Siendo una práctica intencional, movilizada por ideales (utopía) objetivos, metas. Implica una dimensión institucional, una organización, que enseña buscando y/o acompañando el cambio o transformación del otro, estando siempre situada en y formando parte de una cultura singular”. (p. 7) Una vez resumida la idea de Temporetti (2018), sobre la educación es importante identificar cómo se construye 36 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo este concepto a partir del reconocimiento de 8 elementos/ características esenciales presentes en la definición anteriormente expuesta: 1. Una práctica social que acontece en un colectivo humano. 2. Inevitable, universal y necesaria. 3. Se caracteriza por sostenerse en una relación asimétrica. 4. Es intersubjetiva, viable en un pacto de reconocimientos recíprocos. 5. Siendo una práctica intencional, movilizada por ideales (utopía) objetivos, metas. 6. Implica una dimensión institucional, una organización. 7. Que enseña buscando y/o acompañando el cambio o transformación del otro. 8. Estando siempre situada en y formando parte de una cultura singular (Temporetti, 2018, p. 7). ¿Cómo explica el autor la desagregación de cada elemento que conforma su definición sobre la educación, a modo también de características de dicho fenómeno? La educación puede concebirse como una práctica social que acontece en un colectivo humano, por el propio hecho de poder analizarse, de reconocerse como una realidad que puede observarse e investigarse, como una de las problemáticas de la especie humana. Es una actividad exclusiva de los seres humanos e imprescindible en la evolución de la especie. Además de contribuir al desarrollo del individuo, constituye el medio para entender lo que nos caracteriza como seres humanos. De acuerdo con Meirieu (2003), “la educación, en realidad, ha de centrarse en la relación entre el sujeto y el mundo humano que lo acoge”. (p. 3) Esto además, se relaciona con la segunda característica identificada por Temporetti (2018), y es el hecho de que La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 37 sea inevitable, universal y necesaria. No hay manera de evitar la educación, expone el autor. De alguna manera los humanos de manera individual, colectiva o a nivel del Estado debemos emplearla, encenderla y echarla a andar. “No existe un ser humano, en tanto convive en un grupo, que no esté educado. Una vez lanzado al mundo resulta imposible zafar de la educación”. (p. 7) Precisamente su universalidad está relacionada con el punto anterior, por el hecho de ser vital para la evolución y el desarrollo humano. Dewey (1977), desde los comienzos del siglo pasado, reconocía que a través de la educación la humanidad puede formular sus propios fines, organizar sus medios, recursos y potencialidades para decidir la dirección hacia la cual desea moverse. En tal sentido, dicha característica también está asociada la implicancia de la educación en la construcción de Yo, aspectos que autores como Bruner y Vygotsky refieren en su producción teórica. Para Bruner (1999), la función de la escuela en la construcción del Yo y de la personalidad, es una parte trascendental de la educación. Un aspecto interesante y novedoso en el concepto de Temporetti (2018), tiene que ver con que las relaciones educativas son esencialmente asimétricas, se sostienen en la diferencia. Dicho carácter asimétrico de la educación sostiene el hecho de que en el proceso de adquisición del conocimiento “uno ʻsabeʼ algo que el otro no dispone o tiene un conocimiento que el otro carece y, por ende, lo comparte, lo ofrece, lo enseña”. (p. 8) Las relaciones que se suscitan durante el proceso de la educación se sostienen a partir de una asimetría caracterizada por una diversidad de expresión. Dicha característica parte de Bruner (1999), como parte de lo que él llamara el postulado interaccional. Para el teórico el hecho de transmitir conocimientos y habilidades supone que debe existir una relación más particular de dos entes. Profesor y aprendiz. Entiéndase que en lugar del profesor, 38 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo puede referirse a un libro, un portátil, una película etcétera. Significa que no es una relación de contrarios, pero sí una relación asimétrica. Hay una realidad muy palpable que lleva a Temporetti (2018), a determinar la asimetría como una de las características de la educación, y es el hecho de que en las instituciones educativas, desde el nivel inicial hasta el superior, no hay estudiantes si no hay profesores y viceversa. Ahora bien, el debate debería tenerse en cuenta entonces en quién posee los saberes y quién es capaz de transmitirlos. Si es el profesor quien adquiere conocimientos a partir de saberes que posee el estudiante (una situación que ha tardado en reconocerse a plenitud, pero que es una realidad), de igual manera se trata de una relación asimétrica, aun cuando solo nos refiramos a la trasmisión de saberes, como una partícula que forma parte de todo el sistema que es la educación. Este es un asunto que no solo es privativo ni se da en las instituciones educativas, sino que a nivel familiar puede, e incluso comunitario, también puede darse. Para Temporetti (2018), otra base importante para el desarrollo de la dimensión de la asimetría se encuentra en el concepto de “zona de desarrollo próximo” de Vygotsky. Se visualiza entonces a un docente que contribuye a la toma de conciencia, a cambiar o reafirmar el modo de pensar sobre determinado tópico o situación a partir del empleo de efectos como la enajenación. Esta es una visión que presenta matices, muchos de ellos contradictorios. Una de las dimensiones tiene que ver con el nivel de dependencia que los educandos crean de sus educadores. Y por otro lado, Temporetti (2018), expone el tema de que la asimetría ayuda a legitimar la autoridad del educador; sin embargo, desde el propio Bruner puede advertirse el papel activo que tiene el educando, en muchas ocasiones como transmisor de saberes, además de la autonomía que crea y la posibilidad de ir más allá de lo que le han enseñado. Cada vez existen más evidencias La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 39 de las capacidades para actuar, conocer y expresarse, no obstante, eso no significa que sea portador de autoridad, mas, sí es capaz de establecer desde su protagonismo la asimetría presente el proceso de educación. La asimetría, descrita por Temporetti (2018), también tiene una fuerte influencia de la realidad, fundamentalmente en las instituciones educativas. Esta característica supone un ejercicio de poder, y con ellos se relaciona con los temas ya tratados de la relación entre educación y poder, establecidas desde Dewey y fundamentada también desde los postulados filosóficos de Foucault. ¿Cómo lo ilustra Temporetti (2018)?: “Quienes educan y enseñan se ubican en una posición de gobernanza, deben mandar con autoridad, dirigir, regir, orientar, conducir, en definitiva, ejercer la educación como práctica política que es”. (p. 12) Eso es lo que ocurre, lo que es, pero no es el deber ser, por eso la asimetría tiene mucho de realidad, de poner los pies en la tierra sobre lo que ocurre en los procesos educativos, tanto a nivel escolar como familiar. Las prácticas educativas deben transparentarse como actos de justicia y con ello puede que se sostenga aún la asimetría en el fenómeno educativo, pero sin la mediación de la autoridad y la imposición del poder. Entrando ya en la cuarta característica expuesta por Temporetti, ¿cuáles son los argumentos que utiliza para afirmar que la textura de la educación es intersubjetiva? Desde la esencia social y de retroalimentación y comunicación entre sujetos presentes en la educación, se desprende el carácter intersubjetivo, entendido como un acto recíproco de las creencias e intenciones que forman parte de dicha interacción. “Esta relación intersubjetiva se caracteriza por ser dialéctica, contradictoria, conflictiva. No es una mera conformación o modelaje. Para que la educación sea posible debe ser resistida en algún aspecto”. (Temporetti, 2018, p. 11). 40 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo Esto a su vez guarda relación con el papel que juegan los educadores en la construcción de significados. La esencia de la intersubjetividad está, de alguna manera relacionada con la idea de la asimetría tratada anteriormente. Y es el hecho de que el proceso de la educación, aun cuando exista un ente que sabe algo que el otro ente no conoce, el proceso debe ser de intercambio, de interacción, de doble sentido, con emisión y feedback. La intersubjetividad se condensa en lo que Temporetti (2018), llama el pacto educativo. Otro aspecto importante y novedoso en su teoría. Estamos en presencia de dicho pacto cuando existe un consenso en el cual los que educan consideran que están capacitados para hacerlo y reconocen que pueden educar al individuo o grupo de individuos. Y la otra parte del pacto (Como consenso intersubjetivo) es que los educandos reconocen que los encargados de su educación son capaces de transformarlos. En relación con la concepción de la educación como una práctica social intencional e intencionada, Temporetti (2018), reconoce que ello se debe a que el motor impulsor tiene que ver con los valores, creencias y proyectos que forman parte de la sociedad y que en muchas ocasiones fungen como utopías, lo cual significa que en muchas ocasiones los proyectos o acciones vinculadas a la educación contienen una sobrecarga de optimismo o de ideas irrealizables. No obstante, ¿para qué sirve la utopía si no para garantizar el esfuerzo y perfeccionamiento en el proceso de camino a ella? El lado positivo de que el escenario ideal de la educación aún sea utópico, significa, por un lado, la esperanza de que pueden existir voluntades para construir mejores escenarios cada vez, y por el otro, la certeza de que existe un deber ser. Esta característica, además, se refiere a un proceso que se produce a partir de las voluntades de educadores y La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 41 educandos, con un mismo fin y que en muchas ocasiones está impulsada por demandas económicas, políticas y sociales, dictadas desde organismos internacionales hasta instancias locales. Ello refuerza la idea de que no existe futuro sin educación, ni educación sin futuro. Tales ideas guardan relación con la sexta característica que reconoce Temporetti (2018), y es el hecho de que la educación tiene una dimensión institucionalizada. El hecho de que la educación sea una práctica social significa que como parte de la armazón de la sociedad, debe existir una organización que la regule, la organice, le dicte pautas, defina los significados, socialice los valores y creencias y legitime el sistema en el que se envuelve. En ese sentido, existen varios entes institucionales encargados de tal cometido, pero se destacan cuatro en específico, sobre todo por la influencia que ejercen: – Escuela – Familia – Comunidades – Medios de comunicación Esto implica que la educación está reglada, existen pautas aprobadas universalmente a modo de consenso universal que deben cumplirse. Por ello, la educación en cualquiera de sus dimensiones institucionales es normativa y está constantemente vigilada por estándares especializados, populares y cotidianos. No es desacertado que existan instituciones que promuevan y ejecuten la educación, la dificultad en muchas ocasiones radica en el modo. Por ello es importante tener en cuenta lo que expone Camors (2006): no es que se vaya a institucionalizar la vida de la población, ni hacer más rígidas las relaciones humanas y sociales, ni que se arrecie el control social sobre las organizaciones ni sobre educadores ni educandos, se 48 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo esencial para entender cómo aprendemos y enseñamos en contextos educativos diversos y dinámicos. 1.4. Lev Vygotsky. El enfoque sociohistórico-cultural En la primera mitad del siglo XX se da una revolución en el pensamiento acerca de la pedagogía, la escolarización, la enseñanza, la adquisición del conocimiento y todos los factores que inciden en el proceso de la educación. A partir de la herencia de escuela racional ilustrada, el conductismo y el Normalismo como corriente pedagógica, surgen otros enfoques de los cuales ya hemos referido en el presente texto. No obstante, además de tratar los avances del pensamiento de Bruner, las perspectivas de Temporetti y otros autores clásicos y contemporáneos, hemos dejado un espacio para dedicarle a Lev Vygotsky y su ubicación en ese gran paradigma llamado constructivismo. De acuerdo con Ortiz (2013), en una época similar en la que se dan a conocer los trabajos de Piaget, salen a la luz también, con puntos en común y divergentes, las concepciones de Vygotsky acerca del desarrollo del conocimiento humano. Dicho pensamiento se le denomina epistemología dialéctica. En sentido general el desarrollo teórico de Vygotsky se centra en el estudio sobre el impacto que tiene el contexto sociohistórico y las personas que rodean al niño, en el proceso de la educación del mismo, visto desde la especificación en el proceso de aprendizaje, el origen social de la mente. Ello se calza además con dos teorías importantes en su producción: una es la referida al lenguaje y la otra al desarrollo próximo. Ambas se abordarán más adelante en el presente texto. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 49 Figura 5. Lev Vygotsky. Lev Vygotsky (1896-1934) fue un influyente psicólogo y pedagogo soviético, conocido por su teoría sociocultural del desarrollo cognitivo. Nacido en Orsha, en el Imperio Ruso, Vygotsky estudió derecho, historia y filosofía antes de dedicarse a la psicología (Figura 5). Su trabajo destacó la importancia del entorno social y cultural en el desarrollo del pensamiento y el aprendizaje, introduciendo conceptos clave como la “zona de desarrollo próximo” y el “andamiaje”. Vygotsky, al igual que Piaget, Bruner y otros, forma parte de la llamada Revolución Cognitiva como superación de la esencia conductista de los procesos educativos que permanecían arraigados (y permanecen aún) en el ámbito educativo. 50 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo Aunque de alguna manera ya nos hemos referido a la Revolución Cognitiva, es importante en este punto hacer referencia a dicho momento en la producción teórica sobre la educación y que constituye un primer paso importante para comprender las concepciones de Vygotsky. De acuerdo con Bruner (1960), este período retoma lo que medio siglo antes había planteado Williams James1 sobre los procesos mentales complejos. Por su parte, para Cerezo (2007), la estricta conexión entre estímulo respuesta, como bandera del conductismo, quedó relegada por investigaciones que especificaban todo el proceso mental y sociocultural que intervenía en el sujeto entre el estímulo y la respuesta. Esto hace que las aplicaciones del cognitivismo tengan un gran impacto y signifiquen la dilucidación de muchos aspectos que hasta ese momento no habían encontrado respuestas concretas. Las aplicaciones de los postulados de la Revolución Cognitiva en general se van a aplicar al proceso educativo en toda su magnitud, debido a que fundamentalmente encuentra un buen terreno de aplicación en espacios particulares como el aula, las escuelas, la familia y la comunidad. Específicamente se refiere a los procesos de metacognición, las dimensiones del aprendizaje, el pensamiento creativo, nuevos enfoques para la enseñanza, desarrollo de habilidades de pensamiento, entre otros aportes importantes (Cerezo, 2007). Ahora bien, como parte de toda esa revolución se erige el constructivismo, como una corriente que tenía una mirada más integral y dialéctica del proceso. Tanto las ideas de Piaget como las de Vygotsky se consideran básicas y 1 William James, pionero en la psicología estadounidense, exploró los procesos mentales complejos, destacando la importancia de la consciencia, la atención y la experiencia subjetiva en el funcionamiento psicológico. Sus teorías sobre el pragmatismo y el funcionalismo influyeron en el estudio de cómo los procesos mentales permiten la adaptación al entorno. Su obra “Principles of Psychology” sigue siendo una referencia fundamental en el campo. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 51 necesarias en la estructuración del constructivismo en la esfera educativa. Es importante dedicar un breve paréntesis para explicar a grandes rasgos las características del constructivismo, lo cual, nos vas a facilitar dilucidar mejor el pensamiento de Vygotsky, aunque es válido aclarar que el autor supera dichas concepciones y por ello para muchos autores no puede encasillarse únicamente en la corriente constructivista. Dicha idea se tratará más adelante en la profundización de su obra. Cerezo (2007), al referirse al constructivismo resume que a partir de esos postulados el estudiante no es considerado un sujeto pasivo en el proceso educativo, sino que tiene un carácter activo y tiene responsabilidad de su propio aprendizaje, el cual debe construir por sí mismo. Para Suárez (2000), el constructivismo defiende que el proceso de adquisición del conocimiento se da a partir de una construcción interior, dinámica y permanente, lo cual, a su vez, se enlaza con las ideas previas del estudiante, las cuales se forman a partir de sus vivencias, experiencias y creencias. De dicha explicación de Suárez (2000), se desprenden los postulados del aprendizaje significativo desarrollado por David Ausubel, a quien también se le considera como uno de los principales representantes del constructivismo. De esta manera, Suárez (2000), expone que el proceso se conforma a partir del contraste entre la comprensión de un nuevo saber mediado por el educador y los conocimientos previos ya mencionados. Ello permite conformar esquemas que propician un mayor desarrollo del estado del conocimiento, el cual se va formando en el propio proceso de construcción. Este es un proceso que tiene lugar a partir de la interacción que el individuo logra con la realidad en la que se desenvuelve, lo cual a su vez responde al hecho de que como es un ser inteligente es capaz de activar sus procesos 52 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo mentales básicos y superiores (cognitivos) para que por sí mismo y con la ayuda de un educador sea capaz de adquirir conocimiento. Otros planteamientos interesantes, que sirven de base a Suárez (2000), son los de Flórez (1994) quien expone que además de ser una construcción interior e individual, es intersubjetivo, lo cual, a su vez, guarda relación con una de las características señalas por Temporetti sobre la educación. “El educador debe orientar la enseñanza hacia el logro del entramado que se forma de los conceptos propuestos (saberes sociales) con los conceptos previos de los alumnos, abordando sistemáticamente la transformación y desarrollo intelectual del sujeto humano”. (Flórez, 1994, p. 48) Otros de los autores con aportes al respecto son Pérez y Gallego-Badillo (1995), quienes argumentan que los individuos en comunidad son capaces de construir sus conocimientos acerca del mundo, los cuales están en constante cambio y evolución. Además, es importante tener en cuenta el contexto que rodea al individuo, más aun teniendo en cuenta que muchos de los postulados en la historia han tratado sobre las relaciones de los humanos entre sí, con la sociedad y con la naturaleza. Por su parte, Benítez (2023), señala que este enfoque realmente implica una interacción entre el docente y los estudiantes, un intercambio dialéctico entre los conocimientos del docente y los del estudiante. De esta manera, se busca alcanzar una síntesis productiva para ambos, revisando los contenidos para lograr un aprendizaje significativo. De esta manera, y de acuerdo con una sistematización realizada a partir de Flórez (1994); Pérez y Gallego-Badillo (1995); Suárez (2000); Ortiz (2013); Menna (2019); y Benítez (2023), pueden resumirse las siguientes características del constructivismo: La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 53 – El educador promueve la adquisición del conocimiento. – El educador estimula la autonomía del individuo. – Existe un desarrollo intelectual, moral y afectivo. – El aprendizaje o adquisición del conocimiento se da a partir de la triada adaptación-asimilación-acomodación. – El error también es una posibilidad de aprendizaje. – En el proceso de cognición del individuo media el contexto en el que se desenvuelve. – Intervienen las relaciones individuo-individuo, individuo-sociedad, individuo-naturaleza. A partir del esclarecimiento sobre la esencia del constructivismo, se profundiza entonces en el pensamiento de Vygotsky, de manera que se pueden advertir los puntos en contacto con el propio constructivismo, así como otros elementos que van mucho más allá. En un primer momento es importante referirse a la cuestión sociohistórico-cultural y su visión en el proceso de la psiquis. Un punto importante al respecto tiene que ver con la relación que realiza Vygotsky entre la psiquis y el tiempo, y como tiempo humano es historia, la psiquis también tiene una esencia histórica, lo cual se traduce en el desarrollo de la propia sociedad. Ello además responde a la movilidad que experimentan los fenómenos psíquicos. O sea, no son estáticos ni se dan de una vez y para siempre inamovible, sino que presentan un desarrollo histórico a partir de la actividad social y las condiciones de vida del sujeto. De esta manera lo psíquico tiene una naturaleza históricosocial, lo cual no se da de una manera aislada ni abstracta, sino que se muestra a través de la actividad productiva y transformadora de la naturaleza y del propio ser humano. De las relaciones establecidas por el ser humano y de los objetos creados a través de su propio trabajo, es que se va 54 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo constituyendo la cultura, la cual siempre va a estar matizada por un momento histórico y un contexto específico (Ortiz, 2013). El aprendizaje creativo resulta un aspecto importante a tener en cuenta e ilustra muy bien la esencia de la formación cultural del individuo mediante los propios procesos psíquicos y con la educación como un ente protagónico en dicho sistema inter e intrapsicológico. “Constituye una actividad social de producción y reproducción del conocimiento, mediante la cual el niño se apropia de la experiencia histórico-cultural”. (Ortiz, 2013, p. 45) La esencia del enfoque sociohistórico-cultural puede ilustrarse a partir de la concepción sobre el desarrollo de las funciones psíquicas superiores, que son exclusivas de los seres humanos. ¿Cómo se entiende entonces a partir del propio desarrollo cultural del individuo? (Figura 6). Figura 6. Momentos de las funciones psíquicas superiores de los seres humanos a partir de la teoría de Lev Vygotsky. Entonces, la noción sociohistórico-cultural en todo lo que implica el proceso educativo y dentro de él, el de aprendizaje o adquisición de conocimientos, resulta un elemento trascendental en el desarrollo creativo de la personalidad del estudiante o el individuo en sentido general. Es así que la educación incentiva el desarrollo, refiriéndose La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 55 específicamente a la educación y su cápsula de enseñanza durante la infancia. Vygotsky plantea que es correcta solo aquella educación que es capaz de adelantarse al desarrollo y lo conduce tras de sí como como la locomotora a su vagón. “La pedagogía no debe orientarse al ayer, sino al mañana del desarrollo infantil” (Vygotsky, 1960, p. 217)2. Además, como otra de los tratamientos de relación entre la educación y la cultura, Vygotsky (1960), expone que “la historia del desarrollo cultural del niño nos acerca de a lleno a los problemas de la educación”. (p. 212) Al respecto, agrega Vygotsky (1960), sobre el proceso de comprensión que se genera en el educador sobre la relación del niño con la cultura. No solo se trata de lo que pueda extraer, tomar o asimilar el infante de la cultura, sino que la propia cultura transforma con bastante profundidad el estado natural de su conducta, lo cual permite un descubrimiento de componentes nuevos en el proceso de su desarrollo. Los aportes que brinda la cultura en el desarrollo de la conciencia del niño tienen una estrecha relación o sirve de base a los planteamientos del autor sobre la autodominación de la conducta, un aspecto que vas más allá de la disciplina exigida de manera externa y del adiestramiento forzado. Para que pueda concretarse dicho nivel de autodominación las atracciones naturales del niño no pueden reprenderse, sino que hay que velar porque este sea capaz de dominar sus propias acciones. “La obediencia y las buenas intenciones se relegan a un segundo plano, destacando en primer lugar el problema del autodominio, problema que tiene mucha mayor importancia ya que se refiere a una intención que dirige el comportamiento infantil”. (Vygotsky, 1960, p. 84) 2 La edición original del texto “Historia del desarrollo de las funciones psíquicas superiores” se publicó en 1931. 56 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo Como parte de la producción teórica de Vygotsky hay uno de los aspectos más importantes y que no pueden pasarse por alto, es el de la relación sujeto-objeto-instrumentos a través del lenguaje como sistema de signos con sus características particulares. Una premisa importante en este planteamiento es que los instrumentos del lenguaje son uno de los principales aspectos que le otorgan exclusividad a la psiquis humana, cuyas funcionalidades propician el proceso de adquisición de conocimientos, de la educación, de la cultura y de la vida en sociedad. Como una expresión de la implementación del fenómeno psíquico en los seres humanos se da la relación entre el pensamiento y el lenguaje. Relacionado con ello Ortiz (2013), asegura que para el diseño de recursos didácticos es importante apoyarse en el lenguaje, lo cual sería ideal realizar a través de realidades materiales; ello se debe al hecho de que el pensamiento permanece intrínsecamente relacionado con el lenguaje. Refiriéndose particularmente a esta dinámica en los niños, Vygotsky (1960), lo explica de la siguiente manera: “De forma gradual, a la edad aproximada de 4-5 años el niño pasa a la acción simultánea del lenguaje y del pensamiento; la operación a la cual reacciona el niño se alarga en el tiempo, se distribuye en varios momentos; el lenguaje se hace egocéntrico, surge el pensamiento durante la acción y ya más tarde se observa su completa fusión”. (p. 195) El autor da a entender el proceso a través de una analogía muy interesante. Dice: “la revolución que se produce en el niño cuando pasa al pensamiento con ayuda del lenguaje. Podemos compararla con la revolución que tiene lugar cuando el hombre emplea por primera vez las herramientas” (Vygotsky, 1960, p. 195). Este resulta un punto importante para comprender en la teoría de Vygotsky el manejo de los artefactos culturales, las herramientas, los símbolos, cuyas especificidades se desarrollan en sociedad. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 57 Un punto cumbre importante en las concepciones del psicólogo ruso tiene que ver con las particularidades de la formación de conceptos como parte del proceso de adquisición del conocimiento. A través de los intercambios espontáneos, de los símbolos que de manera natural se aprenden como regla de la sociedad y del desarrollo el individuo se apropia de los conceptos cotidianos. En tanto, a través de las interacciones verbales que se dan en el contexto escolar se apropia de los conceptos científicos. Este resulta un punto clave en la producción teórica de Vygotsky. El niño es capaz de aprender o adquirir conocimientos que están a su alcance, lo cual se le llama nivel real de desarrollo; pero existe un desarrollo potencial que puede alcanzar con la ayuda de alguien más aventajado. Ese espacio que se genera entre lo real y lo potencial, es lo que se denomina Zona de Desarrollo Próximo. Una definición muy esclarecedora del término, la brindan un colectivo de autores del Centro de Estudios para el Perfeccionamiento de la Educación Superior (CEPES), en la Universidad de la Habana, Cuba, en un estudio titulado “Tendencias pedagógicas contemporáneas”: Se define como la distancia entre el nivel real de desarrollo determinado por la capacidad de resolver un problema y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con otro compañero más capaz”. (Colectivo de autores, 2016, p. 4) Lo que pueden lograr los individuos gracias a la ayuda de otros, muestra de una manera más clara cómo funciona el desarrollo mental a lo que pueden hacer por sí mismos. Para Vygotsky, si realmente vamos a hablar de un nivel evolutivo en el proceso del aprendizaje, es importante ir más allá de los niveles reales. Este planteamiento es clave para comprender además la importante de los procesos educativos en todas sus dimensiones, no solo limitado a la enseñanza. Es gracias 64 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo de creación capaz de desencadenar otros actos creadores, en una alfabetización en que el hombre, no siendo su objeto, desarrolle la impaciencia, la vivacidad característica de los estados de estudio, la invención y la reivindicación”. (Freire, 2011, p.100) Las relaciones con la realidad son un punto clave en el proceso de comprensión de la educación desde esta óptica. Para ello, dice Freire, no importa si el hombre está alfabetizado o no. Es suficiente con saber, aun cuando se trate de un saber vulgar. Para esta idea el autor se basa en una idea esencial: no hay ignorancia ni sabiduría absoluta. “La absolutización de la ignorancia, además de ser una manifestación ingenua sobre la ignorancia y el saber, es un instrumento del que se sirve la conciencia dominadora”. (Freire, 2011, p.101) Tales enfoques de Freire son incluidos por Ortiz (2013), dentro de lo denominado escuela activa. Es donde el individuo ocupa el primer plano en el proceso formativo. El sujeto es capaz de autoeducarse a partir de la recreación de una realidad en la que participa activamente y la transforma. Los aspectos internos de la personalidad del sujeto se consideran como ente activo en la educación del sujeto Este modelo prioriza el proceso en la educación del ser humano, Ortiz (2013), expone que uno de los autores más representativos de dicho enfoque es Paulo Freire, al concebir la educación como praxis, reflexión y transformación del entorno. Freire, a diferencia de Ranciere en su obra El maestro ignorante, no le brinda un peso al tema de la igualdad, sino que parte de las condiciones de opresión e injusticia para conllevar a la liberación de las masas (Brenner, 2020), por ello un hilo central de su teoría radica en la educación para la libertad. Las cuestiones que plantea Freire sobre la educación exponen un escenario ideal para enfrentar las diferencias sociales que se exacerban en la formación del individuo La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 65 durante su paso por las instituciones educativas, en donde se reproducen dogmas, normas, estilos, relaciones de poder, adoctrinamiento. Echar a un lado tales cuestiones tradicionales en el enfoque de la educación no resulta una tarea fácil, de hecho, a varias décadas de la producción teórica de Freire aún parecen irrealizables sus propuestas, pero el propio pedagogo brasileño expone que debe tratarse como una sana utopía. 1.6. Otros aportes importantes a la definición del concepto de educación Además del recorrido por los diferentes enfoques sobre la educación realizado en este capítulo, se considera necesario sistematizar el aporte de otros autores que han brindado sus consideraciones sobre el fenómeno de la educación, su vínculo con la escolarización, con el contexto, con las características de los individuos y con la formación del individuo. De esta menara, más allá de su compleja y muchas veces controversial esencia conceptual, la educación puede establecerse como la acción de compartir el descubrimiento de los procesos del universo. Se define como un subconjunto de la experiencia de la vida o de la experiencia enmarcada en un proceso más global (Houssaye, 2003). El propio autor argumenta que ya no puede concebirse la educación como el sistema escolar sino como un procesador de las relaciones culturales entre el hombre y la naturaleza (Houssaye, 2003). Desde una perspectiva similar Kohan (2010), expone que “toda educación de alguna manera transmite la cultura y algunas se plantean como transformadoras”. (p. 2) Sobre una línea similar se perfila el concepto de Camors (2006), al exponer la condición inseparable entre la educación y la evolución social, la cual a su vez resulta uno de los componentes que la determinan. “La educación es un fenómeno humano; es una acción ejercida uno sobre otro o entre generaciones; la acción siempre tiene una 66 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo intencionalidad; es un medio que prepara a los sujetos para alcanzar saberes, afectos, bienes”. (p. 26) Ranciere (2002), a partir de los paralelos que establece entre la educación y la filosofía muestra las esencias del proceso educativo. Define que ambos campos encuentran su relación en develar, desmontar, deconstruir dogmas que impiden que tanto docentes como estudiantes lleguen a comprender la teoría y la práctica en toda su diversidad de entendimiento, a partir de la integración de saberes, contextos y culturas. Por su parte, para Meirieu (2003), la tarea de la educación consiste en tener en cuenta todo lo necesario para que el individuo entre y se sostenga en el mundo, se identifique tanto con las preguntas como con los saberes que han constituido la cultura humana y sea capaz de establecer sus propias respuestas con carácter crítico y cuestionador. En síntesis, el autor expone que el centro de la educación es la relación del sujeto con el mundo que lo acoge. “Su función es permitirle construirse a sí mismo como «sujeto en el mundo»: heredero de una historia en la que sepa qué está en juego, capaz de comprender el presente y de inventar el futuro”. (p. 3) Siguiendo la línea del pedagogo francés, en 2013 se refiere a los mayores desafíos que debe enfrentar la educación. Al respecto refiere que el pensamiento debe ser el eje central de las clases, solo así la educación puede considerarse democrática. “Más que la evaluación, más que el control, más que los deberes: el pensamiento”- (Meirieu, 2013, p. 13) Sin embargo, más allá del deber ser con respecto a la educación y sus funciones, Meirieu (2013), identifica algunos de los obstáculos que impiden a la educación cumplir muchas veces con su razón social. “Lo que les interesa a los responsables de la educación nacional y a los directivos, los líderes del estado, es que La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 67 haya un profesor para cada aula y que los padres estén contentos; o sea que el sistema esté organizado según el principio de la mejor gestión, de la mejor administración posible. Lo prioritario no son las finalidades del sistema educativo, sino sus modalidades; modalidades que se consideran como modalidades estabilizadas”. (Meirieu, 2013, p. 24) Sobre una línea similar a la de Meirieu acerca de la esencia del proceso educativo, se encuentra la definición realizada por Sacristán (2010). Para el autor, la educación debe preocuparse por cuestiones como qué ciudadano desea formar. Representa una ideología, una cultura y un momento histórico concreto. Es el reflejo de una práctica social que se desarrolla en el contexto de la escolarización y servirá para desarrollar al ser humano como individuo y ciudadano desde una perspectiva holística. Por su parte, una postura interesante brinda Ortiz (2013), al reconocer a la educación como un proceso. Dicha idea la deconstruye en diferentes puntos que resultan esenciales para comprender las esencias de su enfoque, en donde se aprecian esencialmente influencias de Bruner, Vygotsky y Freire. Entonces, la educación: •Debe vincularse con la vida de manera permanente, flexible y participativa. Debe estar en concordancia con el contexto para trascenderlo y transformarlo. •El ser humano es el centro, pues no debe haber una imbricación mecánica con la cultura, sino una reconstrucción subjetiva de la misma a partir de las posibilidades, particularidades y necesidades. •Debe existir una comunión entre lo cognitivo y lo afectivo, así como de lo instructivo con lo educativo. Ello conlleva a que el sujeto sea capaz de construir su propio conocimiento, valores y modos de actuación. 68 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo •Deben integrarse varios entes esenciales como la institución educativa, la familia, la comunidad y el propio sujeto. •Es el motor para que el sujeto de capacite de tal manera que sea capaz de decidir de manera responsable e independiente el curso de su existencia. Con una mirada de la educación desde la sociología Durkheim (1999), ofrece definiciones sobre la educación, en las cuales se pueden establecer relaciones con otros autores clásicos ya mencionados. El autor expone que la educación consiste en la influencia que pueden ejercer las generaciones adultas sobre aquellos que no están preparados para la vida. Con esta idea neutraliza la posibilidad que tiene el individuo de construir su propia educación a partir de un ejercicio de conciencia resultante de su experiencia. No obstante, el hecho de que reconozca la guía de una persona adulta se acerca al concepto de zona de desarrollo próximo explicada por Vygotsky. Durkheim (1999), además agrega que entonces la educación va más allá que el desarrollo de destrezas, habilidades y competencias, sino que estimula la formación de saberes críticos y reflexivos que contribuya a la solución de problemas reales que se aprecian en la cotidianidad. Con esto, reconoce la necesidad de salirse de los esquemas conductistas, para darle un matiz más social y crítico a la educación, lo cual mantiene líneas coincidentes con la pedagogía que defendía Freire. Desde el punto de vista filosófico también se ha analizado la educación, aun cuando los pensadores no cuentan específicamente con una especialización pedagógica. Sin embargo sí reconocer la complejidad del fenómeno educativo. Arendt (2009), es una de las que dedica un análisis sobre el fenómeno. En relación con el tema argumenta que la crisis general que afecta al mundo moderno se manifiesta de manera diversa en cada país y ámbito de la vida, por lo La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 69 que le otorga una especial importancia al contexto y época en que se desarrolla la educación. En ese sentido, identifica que a lo largo del siglo XX y bajo la influencia de los modelos pragmáticos norteamericanos la educación de ha convertido en un problema político significativo, observable tanto en los medios de comunicación como en la sociedad, donde se percibe un deterioro de las normas básicas en todo el sistema escolar. Con el tema del “deterioro de las normas básicas”, se aprecia un apego inconsciente a la escuela Normal, que se analizó anteriormente, no obstante, lo que puede obtenerse del pensamiento de Arendt es la asimilación del concepto de educación desde intereses económicos, mercantiles y políticos con la reproducción de patrones globalizados que nacen y responden a los intereses de las grandes potencias mundiales. Entonces, como antídoto a la proliferación de ese sistema, la autora expone que “la educación es el punto en el que decidimos si amamos al mundo lo bastante como para asumir la responsabilidad por él y así salvarlo de la ruina que, de no ser por la renovación, de no ser por la llegada de los nuevos, sería inevitable”. (Arendt, 1996, p. 208) A partir del recorrido que se realiza sobre las diferentes teorías de la educación, existen definiciones más actuales que logran englobar las disímiles perspectivas sobre este campo. Ese es el caso de Fiezzi (2020), quien expone que la educación, vista como el acto y el resultado de educar, es un hecho tangible y observable, un fenómeno que puede ser descrito, explicado e interpretado. Se manifiesta como una práctica sociocultural concreta y se presenta como una cuestión crucial en la vida humana. Es un elemento integral de la existencia, revelando que ésta no es solo una cuestión individual y privada, sino una empresa colectiva y pública. A esto se suma la concepción de Ortega (2020), sobre la educación desde una perspectiva social. La educación contribuye a la formación de una conciencia activa del 70 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo mundo compartido, que permita actuar en las relaciones sociales y diversas con un auténtico sentido de vida y existencia, de respeto y cuidado hacia uno mismo, hacia los demás y hacia el entorno. La educación, desde diversas perspectivas teóricas, revela un panorama multifacético y enriquecedor que ha evolucionado significativamente. El Conductismo enfatiza el aprendizaje a través de la repetición y el refuerzo, centrándose en respuestas observables y medibles. La Escuela Normal, por su parte, busca la estandarización y la formación de docentes con un enfoque en la transmisión de conocimientos establecidos. La Psicología Cultural resalta la importancia del contexto y la interacción social en el desarrollo cognitivo, sugiriendo que el aprendizaje está profundamente arraigado en las prácticas culturales. El Constructivismo, en cambio, se centra en el aprendizaje activo y significativo, donde los estudiantes construyen su conocimiento a través de experiencias y reflexión. Finalmente, la Pedagogía Crítica aboga por una educación liberadora que fomente la conciencia crítica y la transformación social, cuestionando las estructuras de poder y promoviendo la equidad. En conjunto, estos enfoques ofrecen una visión rica y compleja de la educación, subrayando la necesidad de una práctica pedagógica que sea adaptable, inclusiva y capaz de responder a las diversas necesidades y contextos de los estudiantes. 1.7. Educar y enseñar Aunque a menudo se intenta separar la acción de educar de la de enseñar, tanto conceptualmente como en la práctica, estas dos categorías son inseparables. “La educación es un proceso que no puede separarse de aquello que se pretende enseñar”. (Bruner, citado en Temporetti, 2010, p. 8) En este sentido es importante retomar la noción de enseñanza que concibió Freire (2011): Enseñar, de acuerdo con el diccionario de la RAE, proviene del latín vulgar La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 71 “insignāre”, que significa señalar y deriva de la palabra señal. En el contexto educativo, enseñar implica captar la atención de alguien sobre algo. Es necesario advertir para que sirva como experiencia y guía en el futuro. Se trata de indicar, proporcionar pistas, mostrar o exponer algo para que sea observado y valorado. Se informa. Así, La enseñanza desempeña un papel crucial en el desarrollo psicológico, ya que es una fuente fundamental para este. Debe crear las condiciones necesarias para que los estudiantes, a través de la colaboración y la actividad conjunta, alcancen un nivel superior de desarrollo. En la enseñanza, se debe reflejar una comprensión clara de las ideas y valores que impulsan el desarrollo social y las perspectivas de la humanidad, considerando las condiciones socio-históricas actuales, el contexto del estudiante, los recursos disponibles y un sistema de relaciones que promueva el aprendizaje creativo (Ortiz, 2013). Este análisis conlleva al reconocimiento de la importancia de la enseñanza como un pilar fundamental en el desarrollo psicológico de los estudiantes. Esta visión reconoce que la enseñanza no es simplemente la transmisión de conocimientos, sino un proceso dinámico que involucra la colaboración y la actividad conjunta, elementos esenciales para alcanzar niveles superiores de desarrollo cognitivo y emocional. Entonces, si la enseñanza cumple con tales roles, entonces no puede separarse del proceso de educar como si se tratara de conceptos separados y mucho menos antagónicos. Entonces resulta trascendental reconocer, en primer lugar, el principio del carácter educativo de la enseñanza. Para que el ser humano se desarrolle de manera integral y completa, es esencial que la enseñanza proporcione las condiciones necesarias, no solo para fomentar la actividad cognitiva del estudiante y el desarrollo de su pensamiento, capacidades y habilidades, sino también para cultivar los diversos aspectos de su personalidad (Otero et al., 2023). 72 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo De esta manera, se pueden visualizar los valores de la educación a partir de la propia noción de la enseñanza desde una perspectiva integral, colaborativa, sociocultural y de transformación del sujeto. En este sentido, en el presente texto se destacan algunos puntos importantes en el que se aprecian los valores de la educación a través de una enseñanza eficaz. •Papel Crucial de la Enseñanza: La enseñanza es descrita como una fuente vital para el desarrollo psicológico. Esto implica que los métodos y prácticas docentes no solo deben transmitir información, sino también fomentar el crecimiento integral del estudiante. La enseñanza debe estar diseñada para apoyar y mejorar el desarrollo cognitivo, emocional y social del alumno. •Colaboración y Actividad Conjunta: El enfoque en la colaboración y la actividad conjunta sugiere que el aprendizaje es más efectivo cuando los estudiantes trabajan juntos. Esto está alineado con teorías constructivistas, especialmente las ideas de Vygotsky sobre la zona de desarrollo próximo, donde la interacción con otros permite a los estudiantes alcanzar objetivos que no podrían lograr individualmente. La cooperación en el aula facilita el intercambio de ideas, la resolución de problemas en grupo y el desarrollo de habilidades interpersonales. •Comprensión de Ideas y Valores: La enseñanza debe reflejar una clara comprensión de las ideas y valores que impulsan el desarrollo social y las perspectivas de la humanidad. Esto significa que la educación no puede ser neutral o aislada de los contextos culturales y sociales. En lugar de esto, debe ser consciente de las condiciones sociohistóricas actuales y las necesidades del estudiante. Este enfoque promueve una educación que es relevante y significativa, preparando a los estudiantes para participar activamente en la sociedad. •Consideración del Contexto y Recursos: Es fundamental considerar el contexto en el que se inserta el estudiante, La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 73 incluyendo los recursos disponibles. Esto aboga por una educación inclusiva y equitativa que reconozca y responda a las diversidades socioeconómicas y culturales de los estudiantes. Al adaptar las prácticas pedagógicas a estos contextos, se puede proporcionar un aprendizaje más personalizado y efectivo. •Sistema de Relaciones para el Aprendizaje Creativo: La importancia de un sistema de relaciones que propicie el aprendizaje creativo destaca la necesidad de un entorno educativo que estimule la innovación y el pensamiento crítico. Esto puede implicar la creación de espacios donde los estudiantes se sientan seguros para experimentar, cuestionar y desarrollar nuevas ideas. La creatividad en la educación es esencial para preparar a los estudiantes para los desafíos futuros y para fomentar un espíritu de curiosidad y autoaprendizaje continuo. Tales ideas proporcionan una visión holística de la educación, donde la enseñanza se ve como un proceso integral que va más allá de la simple transferencia de conocimientos. Al enfatizar la colaboración, la relevancia social, la adaptación al contexto y la promoción de la creatividad, se propone una educación que no solo informa, sino que transforma y empodera a los estudiantes para ser participantes activos y críticos en sus comunidades y en el mundo en general. A partir de la sistematización teórica realizada hasta el momento puede aseverarse que no puede desligarse el proceso de educación y enseñanza y que visto como un todo, se encuentra siempre influenciado por el contexto sociocultural. Así, partiendo de la finalidad sociopolítica de las instituciones escolares, estas se consideran parte integral del conjunto social y, por lo tanto, elementos fundamentales en el proceso de transformación de la sociedad en función de los intereses populares. Para lograr este objetivo, deben garantizar una buena enseñanza para todos, entendida como la difusión del acervo de conocimientos, métodos, procedimientos y valores acumulados por la humanidad, con 80 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo comprensión, tolerancia y colaboración. El maestro no puede limitarse a enseñar dejando la educación en manos de la familia, ni la familia puede desentenderse del proceso educativo asumiendo que es solo responsabilidad de la escuela. No obstante, es importante reconocer algunas de las funciones más importantes del maestro a partir de lo que han planteado autores clásicos. Figura 8. Representación social del maestro. La labor del maestro consiste en proporcionar información (Figura 8), ejercitar la mente, ayudar al estudiante a entender las relaciones, fomentar su aprecio por la literatura, el arte y la música, estimular su creatividad y modificar sus actitudes. Sin embargo, el maestro no interviene directamente en la mente, las capacidades, el carácter o la personalidad del estudiante. En su lugar, influye en el comportamiento del estudiante al modificar el entorno verbal o no verbal en el que este se desenvuelve (Skinner, 1978). La noción del autor va más enfocada a la separación de funciones y saberes entre el maestro y el psicólogo, pero en ese camino brinda puntos clave en la concepción del maestro como la figura especializada para incentivar la adquisición de conocimientos en el estudiante, como el principal ente para transmitir la cultura a los sujetos. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 81 Por su parte Dewey (1977), con una visión más apegada al contexto y la vida en sociedad, explica que el maestro no solo tiene la tarea de educar a los individuos, sino también de construir una auténtica vida social. Cada maestro debería reconocer la importancia de su profesión; ser un servidor social dedicado a mantener el verdadero orden social y garantizar un desarrollo social adecuado. Ahora bien, un punto clave en la concepción del maestro en el presente texto parte de la premisa inicial de sus funciones, estatus, misiones y preparación a diferencia de la familia. Por ello, aunque el trabajo mancomunado entre la escuela y la familia tiene una trascendencia indiscutible, es importante reconocer la separación en cuanto saberes y métodos entre el maestro y la familia en el proceso de la educación de los niños y adolescentes. Para ello resulta vital tener en cuenta lo que planteó Rancière (2002): La lógica de la explicación comporta de este modo el principio de una regresión al infinito: la reproducción de las razones no tiene por qué parar nunca. Lo que frena la regresión y da al sistema su base es simplemente que el explicador es el único juez del punto donde la explicación esta ella misma explicada. Es el único juez de esta pregunta en si misma vertiginosa: ha comprendido el alumno los razonamientos que le ensenan a comprender los razonamientos? Es ahí donde el maestro supera al padre de familia: ¿Cómo estará este seguro de que el niño ha comprendido los razonamientos del libro? Lo que le falta al padre de familia, lo que faltara siempre al trio que forma con el niño y el libro, es ese arte singular del explicador: el arte de la distancia. El secreto del maestro es saber reconocer la distancia entre el material ensenado y el sujeto a instruir, la distancia también entre aprender y comprender. El explicador es quien pone y suprime la distancia, quien la despliega y la reabsorbe en el seno de su palabra. (p. 63) De esta manera, se manifiesta la necesaria asimetría a la que se refiere Temporetti (2018), relacionado, además, con las 82 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo concepciones de Lev Vygotsky sobre la Zona de Desarrollo Próximo, lo cual está en función del conocimiento, pero que no puede desligarse del acto de enseñar. Lo importante es tener la noción de que más allá de quién le corresponde qué misión en el proceso educativo, el trabajo en conjunto entre la escuela y la familia constituye la cúspide en las aspiraciones de formar a un individuo integral. La interrelación entre estos actores clave en la educación y la interdependencia entre educación y cultura, influida por la realidad sociocultural, nos lleva a valorar la educación no formal como un fenómeno esencial para entender el carácter integral de los procesos educativos en cualquier nivel. A propósito de las concepciones sobre la enseñanza y la educación, como aporte del presente texto se presente el siguiente esquema: Enseñanza Instruye Educación Forma Educación desde las instituciones educativas debe Instruir y formar para La construcción del individuo Figura 9. Enseñanza y educación para la construcción del individuo. Así, en función de la construcción del individuo el propósito (Figura 9) no se logra alejando y luego combinando los aspectos de enseñar y educar, ni organizando actividades diseñadas específicamente para enseñar como u campo único y abstracto. En su lugar, se debe tratar de manera diferenciada pero unida durante la instrucción misma. El objetivo es aprovechar al máximo las oportunidades educativas que ofrece cualquier situación de enseñanza, La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 83 que, al estar estrechamente vinculada con la vida social y profesional del estudiante dentro de su contexto sociohistórico, debe necesariamente incluir aspectos que pueden ser analizados y valorados desde una perspectiva de valores, permitiendo adoptar una actitud determinada. En tal sentido, el trabajo debe mancomunarse con el fin de la formación cruzando los caminos de la enseñanza y aliando a todos los involucrados. Tales posturas deben defenderse desde el nivel macro (políticas educativas) hasta el micro (la escuela) con las acciones específicas que vinculen a la familia con la institución educativa. Ello precisa de potenciar la comunicación entre ambas instituciones y que la participación de la familia en las actividades escolares se manifieste de manera activa y colaborativa. Cuando la escuela y la familia están alineadas en sus enfoques y valores educativos, se crea un ambiente de aprendizaje coherente para el niño o adolescente. Esta coherencia facilita la internalización de valores, normas y conocimientos, promoviendo un desarrollo más holístico y estable. La familia proporciona el apoyo emocional y psicológico fundamental para el bienestar del niño. La escuela, a su vez, puede reforzar este apoyo al crear un entorno seguro y positivo. La colaboración entre ambos puede identificar y abordar problemas emocionales o conductuales de manera oportuna y eficaz. La participación activa de los padres en la educación de sus hijos, a través de la supervisión de tareas, la asistencia a reuniones escolares y la participación en actividades escolares, refuerza el aprendizaje y la motivación del estudiante. Los padres informados y comprometidos pueden ofrecer un apoyo adicional que complementa el trabajo de los educadores. Precisamente sobre el rol que juega la familia en el proceso educativo de los niños y adolescentes y en vinculación con la escuela es el tema que se trata en el siguiente capítulo de este libro. familiar en el contexto educativo La orientación 02 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 85 2.1. La significación de la familia desde el punto de vista educativo La familia, como núcleo fundamental de la sociedad, desempeña un papel significativo, en la educación y en la construcción de representaciones sociales que modelan la interacción entre los diferentes actores educativos. Este capítulo aborda la importancia de la familia como agente clave en el proceso educativo, resaltando cómo su papel está condicionado por factores culturales, históricos y socioeconómicos que moldean las dinámicas internas y externas de los grupos sociales. En un contexto de creciente diversidad cultural y étnica, la relación colaborativa entre familia y escuela se presenta como un pilar esencial para promover prácticas inclusivas y equitativas. Desde esta perspectiva, la formación docente adquiere un rol central para facilitar la integración de estrategias orientadas a la atención educativa y social, que respondan a las necesidades de un entorno diverso. A través de un enfoque descriptivo, este capítulo analiza las representaciones sociales familiares, explorando tanto las particularidades de un grupo étnico específico como las comparaciones con otras etnias. Se examina cómo estas representaciones se construyen y transforman, ofreciendo una visión comprensiva de las dinámicas culturales que influyen en el ámbito escolar. Finalmente, se destaca la orientación familiar como una herramienta indispensable para el desarrollo integral, orientada a fortalecer la atención educativa y social en contextos escolares. Este enfoque busca no solo mejorar la calidad educativa, sino también fomentar una convivencia enriquecida por la diversidad cultural y étnica, construyendo comunidades educativas más inclusivas y colaborativas. A lo largo de la historia, la familia ha sido el núcleo fundamental de la sociedad; sin embargo, los conceptos y las estructuras familiares han cambiado significativamente a lo largo del tiempo. Desde las grandes familias extensas 86 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo hasta las unidades familiares más pequeñas y diversas, exploraremos cómo la familia ha evolucionado y se ha adaptado a las diferentes épocas y contextos culturales. Desde los diferentes ámbitos, la familia siempre tendrá un rol fundamental en la sociedad, por ello, es necesario conocer la acepción de familia desde diferentes puntos de vista. La familia es una entidad ligada emocional y afectivamente. Manifiesta Puchaicela y Torres (2020), que “se puede decir que la familia es un conjunto de personas con las cuales el individuo desarrolla un significativo lazo afectivo, brindándole un sistema de apoyo y protección, que le permite crecer y desarrollarse emocional como fisiológicamente con la finalidad de desenvolverse en la sociedad”. (p.16) La familia desde el punto de vista biológico se define como un conjunto de personas que comparten las mismas cualidades genéticas , sin embargo, para la presente investigación vamos a ir más allá de ésta acepción, por ello se considera a la familia como un conjunto de personas con vinculación altamente afectiva, con un grado innegable de responsabilidad en el desarrollo de todos y cada uno de sus integrantes, pues, del nivel de protección y amparo que esta brinde a sus miembros dependerá el efectivo y eficaz desarrollo de los mismos en la sociedad. La familia constituye la cuna donde el individuo recibirá y observará conductas y comportamientos asertivos o equívocos, pues emocional y afectivamente se desenvolverá en las variadas circunstancias de su vida, no solo personal sino profesional mediante la réplica de diferentes comportamientos, mismos que fueron observados dentro de su contexto familiar y que mañana más tarde reproduce en los diferentes entornos, ya sean, sociales, culturales, académicos, naturales, socioculturales, empresariales. “Se reconoce la familia en sus diversos tipos. El Estado la protegerá como núcleo fundamental de la sociedad y garantizará condiciones que favorezcan integralmente la La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 87 consecución de sus fines. Estas se constituirán por vínculos jurídicos o de hecho y se basarán en la igualdad de derechos y oportunidades de sus integrantes”. (Ecuador. Asamblea Nacional Constituyente, 2008) Jurídicamente el estado reconoce a la familia desde su diversidad, garantizándole las condiciones necesarias para su protección y desarrollo, de tal manera brindará igualdad en derechos y oportunidades a todos y cada uno de los miembros del núcleo familiar, para que este alcance sus fines de manera pertinente consolidándose como base de la sociedad. La familia debe ser visualizada con diferentes enfoques. Para Ordeñana (2023): La formación del concepto de familia en Ecuador requiere una visión pedagógica y constitucional integrada. Desde las aulas de educación básica hasta las aulas universitarias, es necesario promover una comprensión diversa y actualizada de la familia, en línea con los valores y principios consagrados en la Constitución de 2008. Esta formación contribuirá a la construcción de una sociedad inclusiva, equitativa y respetuosa de la diversidad familiar, consolidando así el carácter fundamental de la familia en el tejido social ecuatoriano. (p. 220) Hablar de familia es hablar de diversidad, por lo tanto, se debe rescatar el valor de la familia desde sus diferentes tipologías, integrándose de manera indiscutible la visión pedagógica y constitucionalista de familia, ya que, de una u otra manera el estado debe garantizar en todos los contextos a dicho núcleo familiar, por ello, es necesario abarcar desde los niveles elementales hasta los de educación superior la acepción diversa y respetuosa de familia, reconociéndola como la base de la sociedad, independientemente de la forma como esta se ha constituido, es decir, no enfatizando en su tipología, únicamente de esta manera se garantizará una sociedad equitativa e inclusiva. 88 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo La sociedad da paso a la diversidad de familias, por ello. Según Pacuji & Cañizares (2023), “la familia es el primer espacio de socialización de las personas desde su niñez, los padres se encargan de transmitir prácticas, pensamientos o creencias para la correcta formación de sus hijos; todo esto hace referencia a los estilos de crianza o prácticas parentales”. (p. 2) La familia desde los inicios de los tiempos ha sido considerada como la base de la sociedad, es decir, como la estructura de esta, de este colectivo humano depende la misma, ya que, el ser humano desde la esfera de aprendizaje llamada familia replicará de forma y manera individual todo cuanto aprende en ella en el contexto social que se desenvuelve. Desde la funcionalidad o disfuncionalidad de la familia, está siempre se encargará de educar al individuo, de sembrar en cada miembro de su núcleo valores y principios, es decir, defectos o virtudes que caracterizarán mañana más tarde al individuo en sí. La suma de estas individualidades conforma un grupo humano llamado sociedad. Por ello es considerada como parte de la sociedad y entorno primario está también en la obligación de cumplir con varias responsabilidades. Estos deberes los tiene con el núcleo familiar como con la sociedad, lo cual promueva un entorno de socialización armónico y de dignidad. Mollinedo (2022), indica que en las responsabilidades de la familia está la enseñanza de valores y principios, también, fomentar la comunicación, el respeto y la colaboración entre los miembros. La familia es un intermediario entre el individuo y la sociedad, esto tiene una relevancia trascendental, ya que cumple con la función de preparar a sus miembros para desenvolverse y aportar en ella. Esta labor hace que sea un espacio sagrado, merecedor de respeto y atenciones, el cual debe ser armónico y potenciador. Al reconocer que la familia es un determinante de desarrollo se identifica que sus acciones influirán en las personas que la integran, esto La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 89 será de beneficio o prejuicio para el individuo y, de igual manera, para la sociedad. Asimismo es considerada como la esfera social fundamental para el desarrollo biopsicosocial de la primera infancia, es en este periodo de vida que todo es introducido por este grupo, el entorno, las relaciones, los conceptos. Según Herrera & Espinoza (2020), la familia tiene un papel influyente en la escolaridad de los niños, ya que esta proporciona cierto afecto, valoración, aceptación o rechazo, éxito o fracaso; por lo tanto, es la escuela la que se encarga de proporcionar criterios educativos que permitan buenos resultados desde la familia para y por la infancia. A su vez, responde a un grupo social establecido y ha tenido cambios que repercuten directamente en la educación y desarrollo infantil, esto partiendo de una caracterización familiar en donde se considera que no todas las familias son iguales, no tienen la misma estructura, ni mantienen el mismo modelo de crianza. Sin embargo, el manejo del clima familiar se debe establecer en un patrón sano que tenga cohesión y beneficios para la infancia, el clima familiar debe estar basado en un desarrollo afectivo, social y cognitivo en donde se potencien habilidades y destrezas. Por otra parte la familia está establecida por una jerarquía definida, que refleja el modo en el que se posiciona y distribuye el poder familiar, así se establece que hay un miembro a cargo del sistema familiar y ayuda a establecer los límites, que son funcionales según los subgrupos familiares como el marital compuesto por la pareja, paternal compuesto por los padres y fraternal compuesto por los hermanos, a su vez se establece el subgrupo de los abuelos o familia extendida, estos datos deben estar presentes en la caracterización familiar para conocer los rasgos grupales que tiene y cómo es su funcionamiento desde dentro. Por su parte, se establece la asignación de roles familiares que son complementarios para la estabilidad del grupo, estos están presentes en todo momento pues 96 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo apoyo que cada hombre, mujer, niña, niño, adolescente y joven merece en su vida. Siendo consciente la sociedad de la alta importancia de la familia para la vida de las personas, se reconoce el derecho de que todo individuo debe tener una familia, ya que se busca que inicie su vida en un entorno que le provea bienestar y seguridad. La familia debe ser un promotor del desarrollo integral de las personas, en el cual se impulsen sus capacidades y destrezas, se solventen sus necesidades y se celebre las características que hace único a cada ser humano. La familia debe ser ese entorno cálido y de apoyo que todo hombre, mujer, niña, niño, adolescente y joven merece en su vida. Ahora bien, los tipos de familia que se reconocen en la contemporaneidad según Román et al. (2009); y Lifeder Educación (2020), son: •Familia nuclear, son las familias tradicionales o convencional, en la cual los conyugues están unidos por el matrimonio, se conforma por papá, mamá e hijos. •Familia adoptiva, a las familias adoptivas se las define como aquellas en las cuales uno de sus hijos o varios no tienen vínculos consanguíneos. Es una pareja o un adulto soltero que decide adoptar a un niño y formar un hogar. •Familias monoparentales/monomaternales, se le define como la familia en las cual un progenitor o progenitora se responsabiliza de la crianza de sus hijos. En este tipo de familia son las madres solteras las que por lo general se encuentran en esta condición, aunque en la actualidad ha aumentado los hombres solteros que educan y crían a sus hijos. •Las familias monoparentales o monomaternales se caracterizan por la presencia de un solo progenitor que asume la responsabilidad de la crianza de sus hijos. Tradicionalmente, este tipo de familia ha estado La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 97 compuesto mayoritariamente por madres solteras, aunque en la actualidad se ha incrementado el número de hombres solteros que también se encargan de la educación y el cuidado de sus hijos. Las familias reconstituidas o compuestas, por su parte, son aquellas en las que uno o ambos cónyuges tenían hijos de relaciones anteriores antes de formar una nueva unión. Este tipo de familia suele surgir a raíz de la separación, el divorcio o el fallecimiento de uno de los cónyuges. Un ejemplo de esto es una pareja que vive con el hijo que la mujer tuvo en una relación anterior. •Familias reconstituidas o compuestas, son las familias en la que uno de los conyugues o ambos previamente a mantener la relación ya tenía hijos con otra pareja. Generalmente las familias reconstituidas se componente por la separación de los conyugues, divorcio o muerte de uno de ellos. Por ejemplo, son las familias en las que viven una pareja con el hijo previo de la mujer. •Familias homoparentales, se la define como la de parejas homosexuales que han decidido tener un hijo(s) o hija(s), esto previo a la reflexión y el deseo de ser padres o madres. Las familias homoparentales se definen como aquellas formadas por parejas del mismo sexo que han optado por tener uno o más hijos, tras una profunda reflexión y el deseo de ejercer la paternidad o maternidad. Las familias sin hijos están constituidas por dos adultos, ya sean homosexuales o heterosexuales, que han tomado la decisión de no tener descendencia, ya sea por elección personal o por dificultades para concebir. Las familias extensas se caracterizan por la convivencia de tres o más generaciones en un mismo hogar, integrando a miembros de diferentes edades. •Familias extensas, son las familias en las que tres o más generaciones conviven en un mismo entorno y la componen miembros de distintas generaciones. 98 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo Un aspecto importante para considerar es lo referente a la dinámica y funcionalidad de la familia, que según Fernández y Blanco (2015, citado por Zumba Tello, 2017), “familia, es un sistema en cual sus miembros interactúan de manera constante, dentro de la misma se establece los elementos de la estructura, mediante los cuales se organiza el modo de relacionarse, convivir y funcionar armónicamente, a esto se lo denomina dinámica familiar”. (p. 37) Por lo tanto, la familia es el primer ambiente social del hombre, y la dinámica familiar se hace referencia a la interacción padres-hijo y viceversa dándose una comunicación bilateral en la que cada miembro aporta de manera diferente, pero brindan seguridad, amor, felicidad y respeto, a la vez la dinámica familiar comprende las funciones biológicas, económicas, culturales, espirituales y de educación como lo manifiesta Agudelo (2018), citado por Zumba (2017), “es un modo de convivencia que está sujeta a intercambios, cambios estructurales y de funcionamiento”. (p. 38) Para Herrera Santí (2018), la familia funcional es “donde el comportamiento de sus integrantes es adecuado, maduro modelan un equilibrio saludable entre los miembros de su familia que tienen la capacidad para relacionarse entre ellos de una forma genuina, trasparente y balanceada, mientras una familia disfuncional, donde el comportamiento de los individuos es inadecuado o inmaduro, uno de los miembros inhibe el crecimiento de la individualidad y la capacidad de relacionarse sanamente”. (p. 21) No es una familia perfecta, pero es en la cual cada uno de los miembros ha aprendido a desempeñar correctamente su responsabilidad junto con el dar y recibir amor, respeto además de apoyo mediante una comunicación asertiva enfrentando los problemas con madurez y en equipo. Considerando una relación dialéctica en el cual permite el crecimiento mutuo, dinámico por la interacción continúa influenciada por sentimientos, pensamientos a su vez el comportamiento. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 99 Según Dugarte Reinoza (2011), una familia disfuncional, es “donde el comportamiento inadecuado o inmaduro de uno de los padres inhibe el crecimiento de la individualidad y la capacidad de relacionarse sanamente los miembros de la familia”. (p. 630) Es una familia en la que los conflictos, la mala conducta, y muchas veces el abuso donde el desarrollo potencial por parte de los miembros se ve afectado negativamente debido a tales situaciones sin embargo alude a un tipo familiar de manera que no pueda cubrir necesidades básicas sean estos materiales, educativas, afectivas psicológicas de sus integrantes en especial de los más pequeños desencadenando conflictos en el hogar y de tal manera en la sociedad que se encuentra. En este ámbito refieren Camara & Bosco (2011): “progenitores con un estilo de crianza ligeramente autoritario caracterizado por un nivel medio de intimidad con sus hijos, una comunicación entre irregular y fluida con sus hijos, tienen un estilo de afrontamiento postergado, tal es así, que cuando surgen problemas en casa o en el trabajo piensan en alternativas, pero casi siempre lo dejan para el último momento”. (p. 272) Para la autora hablar de familia autoritaria, es hablar de un ambiente impositivo, desconsiderado de las opiniones y sentimientos de sus miembros, donde se promueven niveles de autoridad y por ende de importancia, según el rol de cada uno de sus miembros. En la familia autoritaria, el término autoridad es constante, prevalece la antidemocracia, las justificaciones y razones son escasas, en su defecto se encuentran de manera permanente las imposiciones. Un ambiente autoritario es la cuna de comportamientos déspotas, donde prevalecen individuos de comportamiento irracional e incomprensible, de esta manera, el núcleo familiar autoritario aporta en la sociedad con lideres negativos. Por otra parte, la familia permisiva evidencia una notable falta de control en la crianza de los hijos, lo que tiene 100 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo repercusiones significativas en el desarrollo de su conducta y su capacidad para interactuar en diversos contextos. Este estilo de crianza, caracterizado por la indulgencia excesiva y la ausencia de límites claros, limita el aprendizaje de normas básicas de convivencia y responsabilidad. Los niños que crecen en entornos permisivos suelen tener dificultades para autorregularse, ya que no se les enseña a manejar la frustración o a aceptar las consecuencias de sus actos Según Gómez y Loor (2024), “los estilos de crianza permisivos se caracterizan por la falta de control, no establecen reglas o límites, a pesar de ello con probabilidades de ser más afectuosos y expresivos, pero con pocas expectativas en el rendimiento académico y disciplina, para Berk (1999), menciona que los padres no son exigentes y tienen poco control, no imponen control y son afectuosos”. (p. 163) La familia permisiva trata de agradar a todos y cada uno de sus miembros, porque entiende que la permisividad debe conducirles a la libertad, más sin embargo, se vive en un completo libertinaje, capricho y exigencia , donde la ausencia de reglas y normas es una constante que conduce al desequilibrio, convirtiéndose en un polo opuesto de la familia autoritaria, que de una u otra forma no aporta positivamente a la sociedad, pues, los individuos consideran que tienen absoluta y plena libertad de acción y de decisión, lo cual , en la sociedad en sí los convierte en actores pasivos y hasta cierto punto ajenos a la realidad que nos rodea. Otra arista relevante dentro de los modelos educativos de la familia es la denominada familia ausente, la cual puede ser sinónimo tanto de responsabilidad como de irresponsabilidad, dependiendo de las circunstancias. En el lado de la responsabilidad, esta ausencia puede deberse a la necesidad de los padres o cuidadores de trabajar extensas jornadas para garantizar el sustento del hogar, lo que, aunque limita la presencia física, refleja un compromiso con el bienestar material de los hijos. Sin embargo, esta La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 101 dinámica también puede generar vacíos afectivos y dificultades en la supervisión directa de las actividades y el desarrollo emocional de los niños. Este tipo de familia puede ser reflejo de irresponsabilidad cuando se manifiesta como desinterés, negligencia o incapacidad para asumir el rol formativo y protector de los hijos y suele dejar a los niños expuestos a riesgos emocionales, sociales y conductuales, ya que no cuentan con una guía adecuada para enfrentar los retos de su entorno. En ambos casos, la ausencia, ya sea por causas justificables o no, repercute significativamente en el desarrollo integral de los niños, afectando su capacidad para establecer vínculos seguros y su adaptación al contexto escolar. La responsabilidad conduce a la ausencia según Sánchez & Dávila (2022), por los siguientes motivos: “Hay padres de familia que están ausentes en la vida escolar de sus hijos debido a las responsabilidades laborales o profesionales, la vida social o actividades de diversión con amigos y conocidos. Inclusive, dentro del hogar, la televisión y actualmente los dispositivos celulares se convierten en enemigos de la unidad familiar. La responsabilidad de mantener a flote una familia, nos conduce a buscar formas y maneras de generar ingresos económicos que nos conlleven a asumir todas y cada una de las responsabilidades, más, sin embargo, por un lado, se asume dicha responsabilidad económica, financiera, de sustento, de sobrevivencia o supervivencia”. (p. 23) Descuidando total y absolutamente el lado de afecto, compañía, guía y presencia de los padres, del uno al otro y sobre todo para los hijos e hijas, quienes pasan solos, por ello aparentemente la familia se empieza a desdibujar, pues, podrán contar con una casa, pero no cuentan con un hogar, podrán contar con alimentos, pero no cuentan con tiempo de compartir en familia. Desde una perspectiva social la familia democrática es ampliamente reconocida como una forma efectiva de 102 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo crianza, ya que combina el establecimiento de límites claros con un alto nivel de comunicación y afecto. Este modelo educativo se basa en el equilibrio entre la autoridad y la participación, permitiendo que los niños se sientan escuchados y valorados, al tiempo que aprenden a respetar normas y asumir responsabilidades. En este estilo de crianza, los padres fomentan un ambiente de diálogo en el que los hijos pueden expresar sus opiniones y emociones, lo cual fortalece su autoestima y habilidades sociales. A la vez, se promueve la disciplina constructiva, basada en consecuencias coherentes en lugar de castigos severos, ayudando a los niños a comprender la importancia de sus acciones y a desarrollar autonomía. Asimismo favorece la preparación del niño para enfrentar los desafíos del entorno escolar y social, ya que fomenta el pensamiento crítico, la toma de decisiones responsables y la cooperación. Este enfoque no solo beneficia el desarrollo emocional y conductual de los hijos, sino que también contribuye a relaciones familiares más armoniosas y respetuosas, sentando una base sólida para su crecimiento integral. Según Camara & Lopez (2011), “la primera es que las muestras directas de afecto y cariño de los padres hacia los hijos, y un grado alto de autonomía hacia los hijos, parece estar sujeta a una forma de educar más democrática de los padres”. (p. 273) La familia juega un papel fundamental en la modelación y ejemplificación de comportamientos, ya que actúa como el primer entorno de socialización y aprendizaje para los niños. Los padres, cuidadores y demás miembros del núcleo familiar influyen de manera directa en la formación de valores, actitudes y habilidades a través de sus acciones, palabras y decisiones cotidianas. Los niños observan, internalizan y reproducen lo que ven en su entorno familiar, haciendo de este un espacio crucial para el desarrollo de patrones conductuales positivos o negativos. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 103 Cuando los adultos en la familia modelan comportamientos responsables, empáticos y respetuosos, los niños aprenden a replicar estas actitudes en sus propias interacciones sociales. Por ejemplo, la práctica de la comunicación asertiva, el manejo adecuado de emociones y el cumplimiento de compromisos en el hogar se convierten en lecciones implícitas que moldean el carácter de los niños. Por el contrario, conductas como la agresión, la falta de empatía o la desorganización pueden ser imitadas y trasladadas al ámbito escolar y social. Por ello, la coherencia entre lo que los adultos dicen y hacen resulta esencial. La ejemplificación constante de buenos hábitos y comportamientos no solo guía el desarrollo integral de los niños, sino que también fortalece los vínculos familiares y promueve un entorno seguro y enriquecedor para el aprendizaje continuo 2.2. Algunas consideraciones sobre la representación social de la familia Un panorama sobre la teoría de las representaciones sociales revela que esta ha experimentado un desarrollo significativo en Europa y Latinoamérica, este crecimiento responde a la necesidad de profundizar en los comportamientos, creencias y filosofías de vida que configuran tanto la vida individual como la colectiva en una sociedad. En este sentido, el estudio del pensamiento en la vida social abarca múltiples áreas y aspectos del desarrollo humano. 2.2.1. Contexto histórico y cultural de las representaciones Desde una perspectiva constructivista, y de acuerdo con la investigación de Moñivas (2002), en el campo de la psicología, se destaca que las representaciones sociales permiten analizar la actividad mental y conductual de las personas en su contexto. Esto no ha podido explicarse únicamente desde las ciencias cognitivas, sino que ha requerido la inclusión de un enfoque sociocultural para 104 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo comprender los significados que las personas construyen en y a partir de su entorno. La teoría de las representaciones sociales, originada por Serge Moscovici (1979), es clave para comprender la percepción de la familia en la sociedad. Esta teoría analiza cómo los grupos sociales crean y comparten conocimientos sobre diversos aspectos de la realidad, incluyendo el concepto de familia. Al respecto señala que “la representación social es una modalidad particular del conocimiento, cuya función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los individuos” (Moscovici, 1979, pp. 17-18). Para este autor las interacciones son esenciales, porque promueven procesos de intercambio y retroalimentación que constituyen las fuentes de representación social. Y más adelante Moscovici (2000), refiere que la originalidad de las representaciones sociales reside en “proponer que el sentido común aquel que nos sirve para nuestros intercambios y acciones cotidianas se configura, en buena medida, a partir de los modelos y sistemas intelectuales desarrollados por la ciencia y diseminados en una sociedad o cultura dadas”. (p. 228) Si bien, la teoría de Moscovici postula que las representaciones sociales son sistemas de valores, ideas y prácticas que permiten a los individuos orientarse en su mundo social y material. De manera particular en el ámbito de la familia, estas representaciones proporcionan un código para el intercambio social y una forma de nombrar y clasificar los diversos aspectos de la vida familiar. Al respecto alude Estévez et al. (2018), acerca de las ideas de Moscovici, que “puede dilucidarse que la base del aprendizaje humano se halla en los acontecimientos de la vida cotidiana, las características del entorno en que viven las personas, las creencias o ideologías que yacen y subyacen en el contexto y por tanto, definen la identidad de grupos humanos; que constituye una forma peculiar de La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 105 interpretar la realidad y como consecuencia orientar sus comportamientos a nivel individual y social”. (p. 276) Las representaciones sociales son construcciones colectivas que integran conocimientos, valores y significados que los grupos sociales comparten y que influyen profundamente en la forma en que perciben y actúan frente a la realidad Moscovici (2000), quien planteó que las representaciones sociales no solo reflejan la realidad, sino que también participan activamente en su construcción al ofrecer marcos interpretativos compartidos para comprender fenómenos complejos y cotidianos. Por su parte, Abric (2001); Flament & Rouquette (2003), citados en Rateau & Lo Monaco (2013), se orientaron a esclarecer el funcionamiento específico de las representaciones sociales con atención al estudio cognitivo del saber colectivo. Centraron sus estudios en comprender el funcionamiento interno de las representaciones sociales, prestando especial atención al aspecto cognitivo del conocimiento compartido. Para estos autores, el interés radica en cómo se organiza y estructura el saber colectivo dentro de un grupo social, y en cómo este saber influye en las conductas y percepciones individuales. En el contexto latinoamericano, el estudio de las representaciones sociales se ha enriquecido con perspectivas teóricas europeas, adaptándolas a las realidades locales y generando un enfoque propio en torno a las dinámicas educativas y familiares. Investigadores como Cuevas & Mireles (2016), han contribuido a este análisis en México, proporcionando un panorama de la producción académica y las metodologías empleadas en el estudio de las representaciones sociales entre docentes y estudiantes, enfocándose especialmente en prácticas y políticas educativas. Este enfoque permite observar cómo las ideas y creencias compartidas influyen en la percepción y la praxis educativa, lo que es esencial para entender las actitudes y acciones en el ámbito escolar. 112 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo comunicación y la cultura popular están reflejando con mayor frecuencia la diversidad familiar actual, promoviendo la aceptación de diferentes tipos de familias y reconociendo los desafíos que enfrentan. Cabe señalar la manifestación de campañas de concienciación y programas educativos que buscan sensibilizar a la sociedad sobre temas relacionados con la violencia doméstica, la crianza responsable y la inclusión, tratando de crear una visión más comprensiva y adaptada a las nuevas realidades familiares. Sin embargo, persisten ciertos estigmas y prejuicios, especialmente hacia familias no convencionales, lo que demuestra que la sociedad aún enfrenta el reto de evolucionar en sus percepciones para apoyar más plenamente a todas las familias en sus diversas formas. Al respecto refieren Estévez et al. (2018), que: La historia y cultura de un pueblo se constituye e incorpora a la sociedad en y por la familia; esta es portadora de representaciones que conforman y transforman constantemente la vida social, étnico-cultural, tecnológica, la creación y transferencia de la identidad cultural y en la formación ciudadana. Si bien el concepto y funcionalidad de la familia han sido ampliamente estudiados desde diversas perspectivas y disciplinas, cabe mencionar que en el ámbito latinoamericano este tema de investigación aún no es suficientemente amplio, en tanto abundan estudios basados en datos censales, más cuantificadores que cualificadores de las diversas ideologías y comportamientos familiares. (p. 276) Las autoras aluden que la familia es fundamental en la construcción de la historia y la cultura de un pueblo, actuando como el principal canal de transmisión de valores, tradiciones y representaciones que moldean la identidad colectiva y la vida social. En ella, la identidad cultural y la formación ciudadana no solo se transmiten, sino que también se transforman, adaptándose a los cambios tecnológicos y culturales del entorno. Sin embargo, en el La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 113 contexto latinoamericano, aunque el estudio de la familia ha sido abordado en diversas disciplinas, aún persiste una inclinación hacia enfoques cuantitativos, limitando la comprensión profunda de las ideologías, comportamientos y dinámicas familiares propios de la región. 2.2.3. Representaciones de la relación familia-escuela desde la formación del profesorado La relación entre la escuela y la familia es fundamental para el desarrollo integral de los estudiantes, cuando el trabajo es unido, se crea una red de apoyo y coherencia que fortalece el aprendizaje y el bienestar emocional de los niños. Teniendo en cuenta que la familia aporta al contexto escolar una comprensión profunda del niño y por su lado la escuela ofrece a las familias estrategias educativas y conocimientos que enriquecen su rol como formadores. De manera que una colaboración efectiva entre la escuela y la familia también facilita la comunicación y permite identificar y atender necesidades o problemas específicos de los estudiantes de manera más rápida y efectiva. Respecto a la importancia en la formación del profesorado, Moreno et al. (2016), señalan que “los maestros desde sus propias vivencias, cogniciones y concepciones de la realidad han construido diversas representaciones sociales de la familia de los estudiantes y sobre cómo estas deben participar en la escuela para la educación de los niños y jóvenes. Pero las representaciones sociales construidas por un individuo se van nutriendo, transformando y conceptuando nuevamente a partir de los aportes de nuevos movimientos y acontecimientos políticos, sociales y culturales del entorno”. (p. 122) Estas representaciones de lo que se considera que debe ser el rol de la familia en el contexto escolar, son percepciones no estáticas, teniendo en cuenta que se pueden modificar con el tiempo y se ven influenciadas por los cambios y movimientos en el entorno político, social y cultural. Esto 114 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo significa que las ideas de los docentes sobre la familia y su papel en la educación no solo se construyen desde su experiencia personal, sino también desde los valores y normas sociales que están en constante evolución. De esta manera el proceso de cambio es importante porque permite a los docentes adaptar sus expectativas y estrategias de comunicación con las familias, lo que favorece una relación más efectiva y comprensiva. En el contexto de una sociedad cambiante, donde las dinámicas familiares y las necesidades educativas evolucionan, los maestros deben estar abiertos a reconsiderar y actualizar sus enfoques hacia la participación de las familias. Esta flexibilidad en sus representaciones puede ayudar a fortalecer la colaboración entre escuela y familia, promoviendo un entorno que responda mejor a la diversidad y las particularidades de cada comunidad. Las representaciones sociales, resultan fundamental para comprender cómo los docentes interpretan y se adaptan a los cambios en su entorno educativo, y permite percibir cómo el profesorado no solo percibe su realidad, sino también cómo construyen estrategias para enfrentar desafíos en contextos en constante transformación. En este contexto según Vecina & Giró (2018), “el paradigma de las representaciones sociales interesa para aproximar la forma en que el profesorado experimenta y elabora estrategias con las que hace frente a una realidad nueva y cambiante”. (p. 71) En este sentido, el paradigma de las representaciones sociales ayuda a identificar cómo los docentes procesan cambios sociales, tecnológicos y culturales que impactan su labor, y cómo esos cambios influyen en sus expectativas y prácticas pedagógicas. En un contexto educativo en el que las demandas y la diversidad de los estudiantes evolucionan continuamente, la capacidad de los docentes para reinterpretar sus experiencias y replantear sus estrategias es esencial. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 115 Además, el estudio de las representaciones sociales ofrece una mirada a cómo el profesorado percibe y define la relación entre escuela y familia, adaptando sus métodos de comunicación y colaboración según el contexto social. Este enfoque facilita la creación de estrategias educativas que no solo responden a una realidad cambiante, sino que también se ajustan a los recursos y las particularidades de cada comunidad educativa. Por su parte Cárcamo & Garreta (2020), refieren la importancia de una adecuada relación entre la familia y la escuela en el proceso educativo “entre los aspectos los aspectos que señalan destacan que los antecedentes familiares constituyen un elemento central para el éxito escolar, tanto por el capital cultural educativo como por los recursos que ponen a disposición de dicho proceso” (p. 1). Más adelante señala la necesidad de estudiar en las relaciones escuela familia, los contenidos, fuentes y agentes que median en la configuración de las representaciones respecto a ello, teniendo en cuenta que “la relación familiaescuela varía según la representación que posea el propio profesorado y quienes cursan su formación inicial docente”. (p. 3) En esta perspectiva se subraya la relevancia de una buena relación entre la familia y la escuela, destacando que los antecedentes familiares de los estudiantes son fundamentales para su éxito académico y estos incluyen el “capital cultural educativo”, relacionados con los conocimientos, valores y actitudes hacia la educación que se transmiten en el hogar, así como los recursos que las familias pueden ofrecer para apoyar el aprendizaje. Esto implica que, cuando las familias poseen una actitud positiva y recursos para apoyar la educación, los estudiantes tienen mayores posibilidades de desarrollarse de manera integral en el ámbito escolar. Por otra parte, es importante considerar los factores que intervienen en esta relación familia-escuela, como los 116 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo contenidos, las fuentes de información y los agentes que influyen en las ideas que tanto docentes como familias tienen sobre su relación mutua. Esto cobra relevancia porque las representaciones que tienen los docentes sobre el rol de la familia y de las familias sobre el papel de la escuela, lo que sin dudas actúa de manera significativa en que ambas partes colaboran y como estas representaciones pueden variar según las experiencias previas de los docentes y el enfoque que reciben durante su formación inicial. Este análisis invita a reflexionar sobre la importancia de preparar a los futuros docentes para desarrollar una visión positiva y proactiva sobre el rol de la familia en la educación. También pone en evidencia la necesidad de sensibilizar a las familias acerca su rol en el proceso educativo. Cuando ambas partes entienden y valoran sus roles y colaboran de manera efectiva, se crea un entorno de apoyo que potencia el desarrollo y aprendizaje de los estudiantes. Sin embargo un tema de gran valor desde el punto de vista educativo es lo relacionado con ¿Cuál es la representación de la familia con respecto a la escuela? La percepción de la familia sobre la escuela puede variar considerablemente según su contexto cultural, socioeconómico y las experiencias previas. En este sentido muchas familias ven la escuela como un espacio esencial para el desarrollo académico y social de sus hijos, donde no solo aprenden conocimientos formales, sino también valores, habilidades de convivencia y normas sociales. Sin embargo, también existen ciertas tensiones y expectativas diversas, en que algunas familias pueden percibir que la escuela no está suficientemente adaptada a las necesidades individuales de los estudiantes o que no siempre reconoce la diversidad cultural y familiar. En un estudio realizado por Reyes (2019), enfatiza que “las representaciones sociales de las familias, elaboradas de manera común se fundamentan en la relación de dos conceptos: la ubicación geográfica y la modalidad pública La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 117 o privada de la escuela” (p. 110); y refiere al respecto, “que la formación de estos criterios emerge en las interacciones sociales plasmadas en las experiencias o vivencias de las familias al vincularse con el sistema escolar”. (p. 111) Muchas familias ven la escuela como un lugar de oportunidades y apoyo, especialmente cuando los docentes muestran apertura, sensibilidad y empatía hacia sus preocupaciones, cuando los padres perciben que la escuela está dispuesta a incluirlos y escuchar sus puntos de vista, se sienten más comprometidos y confiados en participar activamente en la educación de sus hijos. En definitiva, el vínculo entre la familia y la escuela depende de la percepción mutua y de la calidad de la comunicación y colaboración entre ambas partes, lo cual es esencial para el éxito educativo de los estudiantes. Armonizar las representaciones que tienen los docentes y las familias sobre el valor de la educación es sumamente importante para crear un entorno educativo sólido y coherente que favorezca el desarrollo integral de los estudiantes. Esta armonización requiere que ambas partes compartan una visión común del propósito y los beneficios de la educación, y que colaboren en el proceso de formación, construyendo una relación de respeto y confianza mutua, que se manifiesta cuando logran alinear sus expectativas y trabajar juntos, los estudiantes perciben una coherencia que refuerza su sentido de pertenencia, confianza y motivación en el ámbito escolar. Una relación compartida implica reconocer la importancia de cada uno en el proceso educativo, donde los docentes aportan su conocimiento profesional y estrategias pedagógicas, mientras que las familias proporcionan un contexto afectivo y un conocimiento profundo de las necesidades individuales de cada niño. Esta colaboración también permite que los estudiantes comprendan que su educación es un proyecto compartido, en el cual todos los adultos a su alrededor valoran y apoyan su aprendizaje. 118 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo Sin embargo, lograr esta armonización no resulta sencillo, ya que las representaciones y expectativas de cada parte pueden estar influenciadas por experiencias y valores diferentes. Por eso, es esencial fomentar el diálogo y la empatía entre ambas partes, promoviendo una comunicación abierta y continua que permita comprender y valorar las perspectivas de cada uno. Las actividades de orientación familiar como actividades conjuntas y espacios de intercambio y crecimiento personal, pueden ser clave para que los docentes y las familias construyan una relación sólida y compartida en torno al valor educativo. 2.2.4. Un estudio referente a la representación social de la familia En la investigación realizada por Estévez et al. (2018), se emplea un enfoque descriptivo para analizar las representaciones sociales dentro de un asentamiento de la comunidad Los Chachis en Nayón, provincia de Pichincha, Ecuador. La metodología utilizada es no experimental, permitiendo la recopilación de datos relevantes para identificar elementos clave del objeto de estudio, con el propósito de orientar futuras intervenciones sociales desde el ámbito educativo. Para ello, se revisan documentos como los Estudios poblacionales (2010) y el Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial de la Parroquia Nayón, 2012-2025, además de realizar entrevistas a líderes del GAD Parroquial y de la comunidad. Se aplica el cuestionario “Representación Social de la Familia” el cual permite explorar de manera detallada y estructurada las percepciones de los participantes en torno a diversos aspectos de la familia dentro de su comunidad y se estructura de la siguiente manera: 1. Datos Demográficos La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 119 Las preguntas de esta sección permiten contextualizar los resultados en función de las características de los participantes. a) Edad: para analizar cómo las percepciones sobre la familia varían según el rango de edad. b) Género: para analizar si existen diferencias significativas en las representaciones de la familia entre hombres y mujeres. c) Nivel educativo: en función de identificar si el nivel de formación influye en las ideas y expectativas sobre la familia. d) Estado civil: permite explorar si el estado civil afecta la concepción de lo que constituye una familia. 2. Conceptualización de la Familia Esta sección aborda cómo los participantes definen y perciben la estructura familiar. a) Definición personal de “familia”: las respuestas abiertas ofrecen una perspectiva rica y diversa de cómo los participantes conciben la familia en sus propios términos. b) Representación ideal de la familia: en función de analizar las estructuras familiares más reconocidas y aceptadas, observando la amplitud en la aceptación de diversos tipos de familias (heterosexuales, monoparentales, del mismo sexo). c) Nivel de acuerdo con afirmaciones sobre la familia: – Matrimonio y familia: indica si los participantes consideran el matrimonio como esencial para la formación familiar. – Hijos y definición de familia: refleja si se considera necesario tener hijos para ser una “familia”. – Parejas del mismo sexo y familia: muestra el grado de aceptación de las familias homoparentales. 120 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo – Familia como base de la sociedad: confirma la percepción de la familia como núcleo central de la sociedad. 3. Roles y Funciones Familiares Este apartado explora qué funciones se consideran esenciales dentro de la familia. a) Funciones más importantes de la familia: identifica las prioridades en cuanto a las responsabilidades de la familia, como apoyo emocional, crianza, soporte económico, función educativa. b) Función económica: analiza la percepción sobre el rol económico, observando si sigue habiendo una inclinación hacia el rol masculino, femenino, o compartido. c) Distribución de tareas domésticas: permite conocer las actitudes hacia la igualdad y la distribución de roles en el hogar. 4. Cambios en la concepción de familia Explora la percepción de los cambios en el concepto de familia en las últimas décadas. a) Percepción de cambios en el concepto de familia: determina cuántos consideran que la idea de familia ha evolucionado. b) Naturaleza del cambio en la familia: identifica las áreas en las que se perciben cambios, como mayor aceptación de familias diversas, aumento de familias monoparentales. c) Factores que influyen en la concepción de familia: Permite observar qué elementos se consideran más influyentes en la transformación de la familia (legislación, economía, tecnología, etc.). 5. Valores Familiares Esta sección explora qué valores se perciben como fundamentales en la vida familiar. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 121 a) Valores importantes para transmitir: identifica cuáles son los valores prioritarios que se espera que la familia inculque. b) Importancia de la religión, costumbres, tradiciones, espiritualidad: permite evaluar el rol que juegan la cosmovisión del mundo en la cohesión y el funcionamiento familiar. 6. Desafíos y Apoyo Familiar Permite conocer las principales preocupaciones y necesidades de apoyo para las familias. a) Desafíos principales que enfrentan las familias: determina cuáles son los mayores problemas percibidos en el entorno familiar, como dificultades económicas, falta de tiempo, problemas de comunicación. b) Apoyo necesario para las familias: ofrece información sobre el tipo de recursos y asistencia que se considera más necesario para las familias, desde el apoyo económico hasta los servicios de salud. 7. Reflexión Final Comentarios adicionales sobre la concepción de familia: Las respuestas abiertas proporcionan un espacio para que los participantes compartan ideas adicionales sobre sus experiencias y cómo perciben la evolución de la familia, aportando datos cualitativos que enriquecen la comprensión de las representaciones sociales en el contexto estudiado. Al analizar los resultados de este cuestionario en las Familias del Grupo I, con una perspectiva centrada en una comunidad indígena, es importante considerar los valores y concepciones que son característicos de estas comunidades. En muchas culturas indígenas, la familia extiende sus significados más allá de las estructuras convencionales, valorando profundamente la comunidad, la conexión con la tierra y la transmisión de conocimientos 128 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo Las familias del Grupo II, muestran una mayor apertura hacia diferentes estructuras familiares y roles de género, promoviendo la equidad. Esto refleja cambios sociales más amplios, mientras que las familias del Grupo I están más arraigadas en sus tradiciones y prácticas culturales, lo que puede hacer que sean más reacias a aceptar nuevas configuraciones. La resistencia de las familias del Grupo I, a la educación formal refleja su deseo de preservar su lengua y cultura. En cambio, las familias del Grupo II, suelen valorar más la educación formal como un medio para mejorar sus condiciones de vida y oportunidades laborales. Mientras que las familias del Grupo I valoran altamente la transmisión de su cultura y tradiciones alimenticias, las familias del Grupo II, enfatizan más la flexibilidad en la práctica de valores familiares, mostrando una diversidad en la expresión de esos valores en sus vidas diarias. Las diferencias entre estos dos estudios resaltan la importancia de comprender las dinámicas culturales y sociales que influyen en la percepción de la familia. Al desarrollar políticas y programas de apoyo, es fundamental considerar estas variaciones para abordar adecuadamente las necesidades y contextos específicos de cada grupo. 2.3. Acerca del proceso de orientación familiar en el ámbito educativo actual La orientación familiar, como disciplina y práctica, ha experimentado una transformación significativa el contexto sociohistórico, reflejando cambios profundos en la estructura y dinámica de la sociedad. De manera particular en el ámbito demográfico a partir de indicadores importantes como el aumento de la esperanza de vida, la disminución de la tasa de fecundidad, el envejecimiento poblacional, entre otros. Teniendo en cuenta estos aspectos surgen nuevas necesidades, como es el caso del aumento de la esperanza de vida, lo cual ha generado nuevas exigencias y demandas La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 129 en la atención y cuidado a los adultos mayores y esto implica un cambio sustancial en la dinámica familiar y en los roles de los hijos como cuidadores. Es por lo que se precisa de la adaptación a este contexto, los programas de orientación familiar, los cuales deben concebir las estrategias para apoyar a las familias respecto a la atención y cuidado de adultos mayores, asimismo lo relacionado con el abordaje de temas tan sensibles como el duelo y la pérdida. Por otra parte, en este proceso de la evolución de la orientación familiar, se pueden percibir varios aspectos que clave, que constituyen puntos medulares para tener en cuenta. •En cuanto a la estructura familiar, tradicionalmente, se concebía como una unidad nuclear, compuesta por el padre, la madre y los hijos. De esta manera la orientación familiar debía centrarse en mantener esta estructura. Sin embargo en el contexto actual la concepción de la estructura familiar se ha ampliado a partir de la inclusión de diversas configuraciones que son reconocidas, desde una perspectiva de atención a la diversidad. Tal es el caso de las familias monoparentales, homoparentales, reconstituidas, entre otras. •La transformación en los modelos familiares, han mostrado transformaciones significativas, teniendo en cuenta los cambios en los roles de género. Si bien siempre se ponen de manifiesto estos roles, en la concepción tradicional estos eran claramente definidos y con cierta rigidez, en que el padre de familia era el proveedor y la madre se encargaba de las tareas del hogar y el cuidado de los hijos; sin embargo en el contexto actual se manifiesta una flexibilidad en los roles y es por lo que la orientación a la familia promueve una distribución más equitativa de las responsabilidades desde los principios de equidad e igualdad. 130 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo •Por otra parte la crisis económica y social, así como el impacto de la tecnología han incidido en las dinámicas y relaciones familiares, por ende la necesidad a la búsqueda de apoyo. •En cuanto a los modelos familiares en función de la función educativa, anteriormente prevalecían métodos autoritarios, fundentemente basados en la obediencia y el control; sin embargo esta concepción se torna diferente, teniendo en cuenta que se promueve un modelo de familia estable, basado en el respeto mutuo, la comprensión y establecimiento de limites saludables, en que los padres deben tener claridad de su rol sabiendo el mundo que quieren dar y mostrar a sus hijos/as, lleno de metas y sueños y esto permite que los hijos/as crezcan estables, seguros, confiados, activos y autónomos, capaces de expresar sus necesidades. Como se puede percibir la transformación de los roles familiares en la sociedad contemporánea plantea nuevos desafíos y por ende la falta de claridad en estos cambios puede generar desórdenes y dificultades en la adaptación a las nuevas dinámicas por parte de la familia. En este contexto se torna significativo concebir un proceso de orientación familiar que permita una comprensión clara acerca de los patrones de comportamiento que surgen en estos contextos y permita el desarrollo de habilidades de comunicación, establecer límites claros con la flexibilidad requerida que promuevan el desarrollo saludable de los hijos y así evitar la presencia de modelos familiares disfuncionales. Algunos de estos modelos incluyen: Las familias rígidas que se caracterizan por el establecimiento de normas y reglas rígidas, autoritarismo y problemas para expresar afecto; todo ello trae consigo dificultades en la adaptación a los cambios y por consiguiente al desarrollo de la autonomía de los hijos. Los padres suelen ser autoritarios La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 131 y tienen dificultades para expresar afecto. Por otra parte también se manifiesta el modelo opuesto a este y es el de las familias permisivas, las cuales evitan establecer límites y normas claras, que repercuten en la falta de disciplina y el desarrollo favorable de habilidades sociales y emocionales En otra arista, las familias sobreprotectoras, se enfocan en la excesiva preocupación por el bienestar de sus hijos, lo cual limita el desarrollo de su autonomía y desarrollo, que repercute en la independencia y el desarrollo de la autoestima. 2.3.1. Concepciones en torno a la orientación familiar Para hablar de orientación familiar es necesario entender primero a la familia como un sistema que está compuesto por partes, organizada con estructuras y procesos interpersonales que definen la estabilidad y adaptabilidad familiar. Hay que entender que la estabilidad familiar por un lado es el proceso en el cual los miembros mantienen un sistema de equilibrio emocional, lo ideal, para continuar a través del sobrellevar conflictos, y de ahí se define el cambio familiar, las formas en las que la familia se adapta por medio de la mencionada orientación. En este sentido, la familia requiere de un proceso que facilite una relación de ayuda para una mejora continua y positiva de las relaciones y dinámica familiar, lo que es la orientación desde una perspectiva de apoyo educativo. Atendiendo a esta premisa, se considera a los miembros de la familia como sujetos independientes, presentes de un constante desarrollo, esto permite ver a la orientación como una guía de crecimiento desde lo personal hasta trazar su interacción social, claro está, empezando desde el contexto familiar en el que cada persona está sumergida. De esta manera, la orientación familiar se la debe trabajar desde una perspectiva de atención, individual y grupal, que interfiere en las esferas de desarrollo de la infancia. Así la primera infancia debe ser concebida como el periodo del 132 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo ser humano en el que se sientan las bases del desarrollo futuro, por esto una atención en orientación familiar es primordial, que establezca estrategias de colaboración y guía dentro de la familia a partir de la atención educativa. Según Cánovas et al. (2014), la orientación familiar debe tener las siguientes funciones: •Función detectora: Se establece para detectar de manera temprana alguna problemática y maximizar la calidad de la intervención orientadora, en la que se hace un estudio familiar acerca de la situación para conocer los problemas o situaciones no resueltos y trabajar desde ellos para encontrar soluciones que minimicen la afectación en la familia. •Función restauradora: Se requiere partir de las cualidades y capacidades familiares para potenciar el desarrollo de sus propias fortalezas, en donde la familia pueda darse cuenta de la situación y recobrar el control para resolver dificultades presentes o futuras. •Función legitimadora: Otorgar a la familia el poder inherente a ellos mismos, es fundamental para situarlos como máximos responsables de las soluciones que puedan presentar ante una situación problemática, esto legitima a la familia y busca ayudar desde un componente propositivo y preventivo. •Función facilitadora: Se debe ofrecer a la familia un espacio seguro en donde se escuche y se acepte con una comunicación asertiva, buscando promover y mantener una relación adecuada entre los miembros familiares, en donde, desde la docencia se entregue conocimiento y estrategias. •Función preventiva: La orientación debe poder detectar e intervenir sobre las dificultades familiares de manera temprana, atendiendo a la funcionalidad de la familia para identificar factores de riesgo, facilitando a su vez, La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 133 estrategias y habilidades que los miembros familiares puedan emplear en situaciones que se denominen de dificultad. En definitiva, la orientación debe trabajar desde estas funciones y desde las áreas profesional, de aprendizaje, de atención a la diversidad y de prevención y desarrollo, para poder satisfacer las necesidades escolares, sociales y familiares que se puedan presentar. De esta manera, fomentar una buena relación en la dinámica familiar va a ser favorable para el desarrollo de los niños, ya que las relaciones negativas van a repercutir a lo largo de la formación en la infancia, por lo que resulta fundamental priorizar en la implementación de acciones positivas por medio de la orientación. Así, Rojas (2018), establece que para organizar la orientación familiar es necesario tener en cuenta el ámbito de prevención para favorecer las relaciones de los miembros familiares y a su vez evitar y sobrellevar conflictos que se puedan presentar, por lo que se requiere trabajar el ámbito de asesoramiento que conlleva un análisis del contexto familiar para poder facilitar métodos educativos que estén a favor del desarrollo familiar y de los niños. De esta manera la autora establece que se debe partir la orientación desde un diagnóstico que posibilite el conocimiento de las características, en este caso familiares, y de los recursos que se cuenta para poder partir, desde este saber, y poder planificar las acciones de intervención previstas en la orientación. Además, la relación de la familia con el factor educativo (escuela, docente) es de alta significación para el desarrollo personal y social de la primera infancia, por lo que el entorno educativo debe contar con la capacidad de apropiarse de los conocimientos para lograr que la dinámica familiar se desarrolle con bienestar. En el contexto de la orientación, Según Bermúdez & Pérez (2007), es un proceso de ayuda con un fin de asistir a quién lo necesite, para facilitar la toma de decisiones en situaciones 134 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo determinadas. Por ejemplo, siempre que hay un conflicto hay orientación centrada en buscar una solución, para esto, se requiere poseer herramientas orientativas desde la educación, que permitan aprender a sentir la situación y resolverla con o sin ayuda de algún agente externo, que en este caso será la escuela, que vela por proporcionar esta asistencia buscando el bienestar infantil. La orientación está sujeta a la comunicación y a como se logran acciones de bienestar a partir de métodos o técnicas de conocimiento, que proporcionan vías de solución para un conflicto o problema. Se traza como la vía que permitirá un crecimiento personal en donde la ayuda prepara para la vida y las situaciones que esta acontece, generando a su vez un bienestar emocional con un impacto que se muestre óptimo para la salud y vivencia. A su vez, la orientación se clasifica de manera que permita atender a niveles globales, de esta manera se especifican a priori de la presente investigación: •Orientación individual: Se considera como una relación de ayuda entre el docente y el estudiante para mejorar las decisiones y metas que se deben trazar en determinadas situaciones como conflictos, para esto se requiere optimizar el proceso de enseñanza aprendizaje atendiendo a las necesidades individuales estudiantiles, que modifiquen desde el material didáctico hasta las perspectivas que se tienen en el proceso evaluativo. •Orientación grupal: Para esta orientación se requiere del docente en su papel mediador, en donde se establezcan roles de necesidad y ayuda dentro de todo el grupo al que se está dictando la orientación, proponiendo estrategias de inteligencia interpersonal que partan de una caracterización intrapersonal, para promover valores y principios en las interacciones sociales. •Orientación educativa: Es aquella que se caracteriza por atender las necesidades educativas sea cual sea su índole, en donde se establezcan herramientas que permitan el La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 135 crecimiento individual y grupal, en situaciones de la vida diaria y sobre todo en conflictos que aparentemente son difíciles de resolver. Peleas estudiantiles, conflictos de pertenencias, entre otros. •Orientación familiar: En el entorno familiar, la orientación se establece como una ayuda presente en una situación existente, en donde se relacionan aspectos sociales y culturales en determinadas perspectivas. Esta orientación busca ser una guía educativa desde la prevención que permite que la familia desarrolle una autorregulación eficaz ante situaciones que se pueden estar presentando en el entorno. Entendiendo a este grupo social como el determinante de la formación infantil. Ante lo expuesto, la educación debe formar parte de un proceso en donde se establezcan lazos de unión entre la docencia, la familia y la infancia, entendiendo que la educación tiene una cualidad adaptativa a los diversos cambios sociales y culturales para apoyar el proceso de enseñanza aprendizaje por medio de la comunicación, motivación y valores para que los miembros de la educación (familia, alumnado, docentes) puedan sentirse a gusto con las situaciones correspondientes, además de destacar la cualidad empática educativa que se manifiesta en las relaciones que se realizan en el aula, en familia y en comunidad así como individualmente. La intervención dentro de los ámbitos educativos como la familia, el alumnado y la comunidad establece un proceso idóneo para el bienestar y fortalecimiento infantil, esto desde la prevención para evitar situaciones conflictivas, reiterando la naturalidad de estas en correspondencia a los seres humanos, y la acción mostrando vías para solucionar los conflictos que se puedan manifestar dentro de cada ámbito. Se requiere de una actuación orientativa que permita conocer el contexto tanto, personal social y cultural de las personas para partir de esto y llegar a estrategias de mejora educativa para un desarrollo óptimo y holístico. 136 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo Por lo tanto, para lograr la orientación desde el ámbito educativo se debe promover técnicas que permitan identificar motivaciones, intereses, fortalezas y debilidades de los individuos a los que va dirigida la orientación, a su vez se requiere crear un ambiente de confianza y promover la autoestima mientras se contribuye al mejoramiento educativo, siempre partiendo desde sus cualidades. Así, se requiere diagnosticar las situaciones para poder explorarlas desde el proceso de solución de problemas y toma de decisiones. A su vez, las cualidades necesarias de un orientador, según Barrero et al. (2021), deben basarse en entenderse a sí mismo como un agente de cambio, que parte desde la fortaleza, sencillez, responsabilidad y optimismo, cualidades que requieren actuar de manera conjunta para aprovechar el proceso orientativo dentro de la enseñanza y el aprendizaje en el entorno de la educación inicial. Con base a esto, se requiere un conocimiento profundo del mismo orientador como de los sujetos a los que se dirige la orientación, para fortalecer la relación intrapersonal e interpersonal de los sujetos orientados. Ahora bien, la orientación familiar constituye un proceso que facilita la relación de ayuda busca fortalecer los vínculos y mejorar la calidad de vida en las familias. Sin embargo, el entorno social actual plantea desafíos que complican la tarea de los padres de ofrecer una educación adecuada a sus hijos. Del Rio et al. (2003), plantean que la orientación familiar busca fortalecer los lazos familiares para crear un ambiente sano y propicio para el crecimiento de todos sus miembros. Estos autores, han destacado la importancia de fortalecer los vínculos familiares para fomentar el desarrollo integral de sus miembros y conciben la orientación familiar como un proceso que busca optimizar la dinámica familiar y promover la salud mental de todos sus integrantes. se considera que la familia es un sistema complejo en el que las relaciones entre sus miembros influyen significativamente en el desarrollo individual. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 137 En este sentido, el proceso de orientación a la familia se organiza teniendo en cuenta los siguientes ámbitos: Figura 11. Ámbitos para la orientación a la familia. La orientación familiar (Figura 11) es un proceso de acompañamiento que busca fortalecer los vínculos familiares y facilitar el desarrollo personal de cada uno de sus miembros. Como un espacio de apoyo, la orientación familiar ayuda a las familias a enfrentar los desafíos y a aprovechar las oportunidades que se presentan. Desde esta perspectiva, ha evolucionado hasta convertirse en un pilar fundamental en el desarrollo integral de las personas. Al concebir a la familia como un espacio educativo en constante transformación, la orientación familiar se posiciona como un proceso de ayuda que busca potenciar las capacidades de cada miembro, fortaleciendo así los vínculos afectivos y promoviendo el bienestar de todos. Por ello se considera que es un proceso de acompañamiento que busca fortalecer los vínculos familiares y promover el 144 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo para resolver esos problemas. facilitar su cambio o transformación. •El trabajo de intervención psicopedagógica familiar se centra en desarrollar una relación de ayuda en la que ambas partes suscriben determinados acuerdos que les permitan alcanzar un desarrollo personal y social en torno al procedimiento de prevención y pueden realizarse de forma individual o grupal. Con relación a lo anterior, se toman como premisas: a) La familia se distingue por características que la hacen única e irrepetible en su naturaleza dinámica. b) Es fundamental que el docente en formación se prepare adecuadamente para trabajar con la dinámica familiar. c) Se debe reconocer al docente como un profesional cuya labor incluye preparar a las familias y realizar intervenciones orientadas a promover el desarrollo integral de los niños. d) La dimensión ética se presenta como un componente esencial que guía el trabajo de intervención familiar. Desde esta perspectiva, la orientación se entiende como un proceso dinámico que se desarrolla en diversas etapas, cada una de las cuales desempeña un rol crucial para alcanzar los objetivos establecidos. Este enfoque abarca desde la evaluación inicial y la identificación de potencialidades y necesidades, hasta la aplicación de estrategias y el monitoreo de los progresos. Este enfoque metodológico facilita el fortalecimiento de los lazos familiares, promoviendo el bienestar integral de todos sus integrantes, como se ilustra en la figura 13. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 145 Figura 13. Enfoque metodológico para la orientación familiar en el ámbito educativo. Etapas del proceso metodológico: 1. Análisis de necesidades del contexto de intervención. La atención principal se presta al diagnóstico familiar, su concepto se centra en una visión integral de la familia, teniendo en cuenta indicadores de sus rasgos característicos que indican la necesidad de una intervención. 2. Planificación y diseño de la intervención: Una vez realizado el diagnóstico, que se identifican las potencialidades y necesidades y es importante acordar con la familia las acciones para la concepción de la intervención, que considera como principios la prevención 146 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo y el desarrollo. La planificación y el diseño de una intervención en orientación familiar requieren un enfoque individualizado y flexible. Al considerar las necesidades específicas de cada familia y al utilizar una variedad de estrategias terapéuticas, se pueden lograr resultados positivos y duraderos. En este ámbito enfatiza Estévez y Rojas (2018), la necesidad de la realización de “acciones de intervención para la orientación psicopedagógica a las familias necesitadas y otras interesadas, que promueven el desarrollo de competencias familiares y pueden mejorar su actuación frente a situaciones de riesgo y atención a las necesidades de sus hijos”. (p. 138) 3. Implementación o intervención: Es importante en esta etapa el diseño de la estrategia de intervención, en función de modificar pautas para la conducción del proceso educativo con los, a partir de la relación de ayuda, donde los recursos están representados en el proceso de ayuda caracterizado por las relaciones y la comunicación. Desde una perspectiva educativa, las relaciones de apoyo facilitan la planificación conjunta de procesos de aprendizaje que potencian los recursos disponibles para el trabajo educativo con los niños. En este contexto la relación de ayuda se convierte en un pilar fundamental para el proceso de orientación familiar, a partir de una relación profesional entre el docente y la familia, o cual permite crear un ambiente seguro y confidencial donde se pueden explorar emociones, pensamientos y experiencias de manera abierta y honesta. Es esencial que, a través de esta relación de ayuda, se fomente el crecimiento personal y familiar, que se caracteriza por los siguientes elementos que se expresan en la figura 14: La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 147 Figura 14. Elementos que distinguen la relación de ayuda. La empatía, la autenticidad y la confidencialidad son componentes importantes de una relación de ayuda eficaz en el asesoramiento familiar. Al comprender los sentimientos y perspectivas de la familia sin juzgar, el docente en su función profesional relacionada con la orientación establecerá una relación de confianza que permita una comunicación abierta y honesta. Es importante en el proceso de relación de ayuda, facilitar una comunicación asertiva, de manera que la ayuda contribuya a que las relaciones interpersonales creen un espacio seguro, para que los miembros de la familia expresen sus sentimientos y necesidades de manera abierta y honesta. De igual manera el fomento de la colaboración, al crear espacios profesionales con la familia, permite que se sientan más motivadas y comprometidas en el proceso de 148 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo cambio, promoviendo en esa relación de ayuda al desarrollo de habilidades de comunicación, resolución de conflictos y toma de decisiones. Y por consiguiente las relaciones de ayuda tienen como objetivo, capacitar a las familias para resolver problemas y encontrar sus propias soluciones, fortaleciendo las relaciones y busca empoderar a la familia para que sea capaz de afrontar los desafíos y encontrar sus propias soluciones. 4. Evaluación de la intervención: se realiza con el propósito de valorar en qué medida la intervención realizada favoreció una mejora en la labor educativa y si no se generan cambios analizar las causas: La evaluación y seguimiento al proceso de intervención desde la orientación familiar es una etapa de extraordinario valor, en el proceso de orientación familiar, teniendo en cuenta que permite determinar la efectividad de las intervenciones realizadas De igual manera al identificar las áreas de mejora, permite realizar los ajustes necesarios al plan de acción y comprobar si los objetivos planteados se han alcanzado, si las intervenciones han logrado los niveles de efectividad al producir cambios en la dinámica familiar y en sentido general el bienestar de sus miembros. Para ello es necesario tener en cuenta: •Escaladecalificación, para medir el cambioen variables como comunicación, resolución de conflictos, satisfacción familiar, etc. •Cuestionario, con el objetivo de recoger información sobreconocimientosy opiniones de losfamiliares. •Entrevista para proporcionainformación detallada sobre los cambiosque han ocurrido enla familia. •Observación que permite evaluar las interacciones familiares en situacionesde la vida real. La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 149 •Análisis deregistros, de las sesionesse analizanpara identificar patrones y tendencias. 2.3.2. Estudio en torno a la orientación familiar como práctica inclusiva desde la formación del docente de Educación Inicial El proceso de inclusión en el ámbito educativo contemporáneo se ha abordado a partir de diversas perspectivas. Por una parte, se ha vinculado con estudiantes que enfrentan desventajas sociales en contextos de marginación o pobreza, mientras que, en otros, se ha asociado con la integración de personas con discapacidad o necesidades educativas especiales en escuelas regulares. Esto ha llevado a que la inclusión se perciba como una tarea específica de la Educación Especial, lo cual restringe una visión más amplia y completa de la inclusión educativa entendida como un proceso. En este sentido, Espinoza (2021), destaca esta perspectiva, al considera que el concepto de inclusión se reduce a “la educación que atiende a las necesidades de los discapacitados y la educación especial, sin embargo, las fuentes de la exclusión educativa son diversas y complejas, entre ellas cabe citar la exclusión social de origen racial, étnico, de género, edad, de la clase social, de la religión, las aptitudes, el acceso, el acceso tecnológico, entre otras”. (p. 15) El autor resalta que la conceptualización habitual de la inclusión educativa tiende a limitarse, ya que a menudo se asocia únicamente con la atención de las necesidades de estudiantes con discapacidades dentro del ámbito de la educación especial. No obstante, Espinoza argumenta que las causas de la exclusión educativa son más variadas y complejas y entre las múltiples dimensiones que menciona, destaca la exclusión social como uno de los factores relevantes. Este enfoque ampliado resalta la necesidad de abordar las distintas formas de exclusión presentes en el ámbito educativo, reconociendo que la inclusión no debe centrarse 150 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo únicamente en la atención a la discapacidad. Por el contrario, requiere una visión integral que elimine las barreras que limitan la participación plena y equitativa de todos los estudiantes. Desde esta perspectiva, se trata de responder de manera activa y reflexiva a las múltiples dimensiones de la diversidad, garantizando un entorno educativo en el que todos se sientan aceptados y dispongan de igualdad de oportunidades. En este sentido, resulta fundamental que la formación docente incorpore herramientas y conocimientos para implementar procesos de orientación familiar inclusiva. Este planteamiento subraya una comprensión holística de la educación inclusiva, enfatizando que solo a través de una preparación adecuada en esta línea es posible garantizar que los futuros docentes promuevan la equidad y brinden a sus estudiantes las condiciones necesarias para alcanzar su máximo potencial y contribuir significativamente a la sociedad. Con relación a la universidad inclusiva refiere Espinoza Cordero (2021), que es “aquella que atiende y resuelve desde la gestión de los procesos gobernantes, sustantivos y de apoyo, mediante el cogobierno y la flexibilidad y la dinámica administrativa, a la diversidad y los posibles factores de exclusión presentes o potencialmente presentes”. (p. 16) En este ámbito, refiere Montano (2022), que la inclusión implica ofrecer una educación libre de discriminación, garantizando la igualdad de oportunidades dentro del proceso pedagógico. Esto requiere atender la diversidad de identidades y necesidades de los estudiantes, sin importar sus características personales, creencias religiosas, condiciones de salud, contexto social, orientación sexual u otros factores. Reconocer y valorar esta diversidad es esencial para proporcionar un trato adecuado que favorezca el progreso en el aprendizaje de cada individuo. Por su parte, Rojas & Domínguez (2023), aluden que “la concepción de una universidad inclusiva es aquella que La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 151 gestiona de una manera democrática y con trasparencia, su compromiso con la sociedad” (p. 728). Este aspecto es considerado en el proceso formativo en la educación superior, partir de los campos de actuación del profesional en formación. Las múltiples responsabilidades y desafíos que afronta la familia convierten su orientación en un tema de interés para diversos profesionales. Su involucramiento en la inclusión educativa refuerza la noción de que la educación es un esfuerzo colectivo que contribuye a mejorar su calidad, fomentar un entorno de aprendizaje inclusivo y potenciar las habilidades de los estudiantes para alcanzar su máximo desarrollo. En este contexto, resulta fundamental fortalecer las relaciones entre la escuela y la familia, de acuerdo con Pire (2022), “la participación de la familia en el ámbito escolar de los niños y adolescentes trae consigo la necesaria cooperación y coordinación entre todos los que forman parte de la comunidad educativa, fundamentalmente entre la familia y los docentes” (p. 76). De igual manera teniendo en cuenta las ideas de Estévez et al. (2018), “la familia constituye la institución principal de educación de niñas y niños, el primer modelo educativo y de vida”. (p. 276) Por otra parte, el papel del docente en la orientación familiar es fundamental para asegurar su la participación efectiva. En este ámbito el docente desempeña un rol esencial al facilitar la colaboración, proporcionar recursos, apoyo, y promover un entorno educativo que valore la diversidad y garantice la participación de las familias en el proceso educativo de sus hijos. En este sentido refieren Rodríguez et al. (2017), que “los docentes son el motor fundamental de los cambios de largo alcance en la educación y su desarrollo profesional es indispensable para obtener los logros esperados de los sistemas educativos”. (p. 17) Ahora bien, la inclusión educativa ha sido frecuentemente analizada en relación con la diversidad y la familia. El 152 La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo concepto de diversidad se utiliza en múltiples contextos, destacándose especialmente en el ámbito educativo, aunque ambos términos presentan complejidades y diversas interpretaciones con matices significativos. Lo esencial radica en adoptar una perspectiva crítica que permita comprender y analizar de manera adecuada las conexiones e implicaciones entre estos conceptos. En este contexto, la orientación familiar desempeña un rol clave en el desarrollo de los estudiantes, especialmente de aquellos que enfrentan desafíos particulares, como discapacidades, diferencias culturales o condiciones socioeconómicas desfavorables. Por ello, es fundamental que la formación de los profesionales de la educación esté orientada hacia la inclusión, asegurando que todos los alumnos cuenten con igualdad de oportunidades para alcanzar su máximo potencial y contribuir de manera positiva a la sociedad. La familia juega un papel fundamental en el contexto de la educación inclusiva, siendo la base sobre la cual se construye y fortalece este enfoque educativo. En esta perspectiva, alcanza un extraordinario valor lo que refieren Simón & Barrios (2019), “si atendemos a las claves que se han destacado en la transformación de los sistemas educativos para hacer efectivo el derecho a una educación inclusiva, las familias están, de una u otra forma, presentes en las mismas”. (p.52) En este contexto, la orientación familiar se presenta como una herramienta dentro del ámbito educativo que facilita a las familias prepararse para asumir sus responsabilidades de socialización. Además, promueve una coordinación efectiva con los docentes para implementar acciones educativas que impacten positivamente en el desarrollo integral de los hijos. La formación docente, por su parte, requiere el desarrollo de competencias y conocimientos específicos que permitan comprender y responder a la diversidad de las familias, considerando sus distintas realidades culturales, La relación escuela-familia. Nociones epistemológicas, sociológicas y pedagógicas sobre un desafío educativo 153 socioeconómicas y emocionales. Esto habilita a los docentes para ofrecer una orientación familiar personalizada, fomentando un entorno inclusivo, respetuoso y acorde a las necesidades de cada estudiante. Relacionado con este tema, Rojas et al. (2024), realizan un estudio que se centra en un enfoque cualitativo y se lleva a cabo desde la práctica, reconociendo las dinámicas presentes y abordando diversas problemáticas. Específicamente, se orienta a la esfera socioafectiva, buscando implementar estrategias de orientación familiar para comprender las relaciones afectivas entre el infante y sus figuras de apego y promover un ambiente inclusivo que permita el desarrollo óptimo. La metodología cualitativa adopta el estudio de caso para comprender a fondo, de manera holística, un fenómeno en un periodo de tiempo determinado. Según la teoría de Yin (2011), los estudios de caso pueden abordar múltiples casos y derivar conclusiones. En este estudio de caso múltiple se exploran fenómenos específicos que aportan elementos sustanciales y únicos al trabajo, enriqueciendo las reflexiones de la investigación. El estudio presenta hallazgos teóricos y prácticos derivados de un proyecto de investigación desarrollado en la carrera de Licenciatura en Educación Inicial de la Universidad Metropolitana del Ecuador. Este proyecto aborda la formación docente desde una perspectiva inclusiva, con el propósito de fortalecer el desarrollo integral de los niños de cero a cinco años, promoviendo una estrecha colaboración con las familias. Bajo este enfoque, se enfatiza la necesidad de preparar a los educadores para que desempeñen un rol tanto en el aula como en la orientación y el apoyo a las familias. Además, se propone un modelo para evaluar la dinámica familiar mediante indicadores que promuevan prácticas inclusivas en la educación inicial. Este modelo busca identificar aspectos vinculados al desarrollo socioafectivo