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La portada del convento placentino de San Vicente y su relación con otra serie de construcciones altoextremeñas del siglo XVII. Nuevas aportaciones documentales

Méndez Hernán, Vicente

Abstract

Este artículo analiza la portada del antiguo Convento de San Vicente de Plasencia, considerada una de las obras más significativas de la arquitectura conventual placentina durante el siglo XVI. El estudio se centra en la atribución de la traza y ejecución de la portada al cantero Diego de Salcedo, cuya actividad está documentada en Plasencia en diversas obras de carácter religioso y civil durante ese período. La investigación aporta nuevos datos archivísticos que permiten confirmar la presencia activa de Salcedo en la ciudad y su relación con otros maestros canteros locales, destacando su papel como garante o responsable técnico en contratos constructivos. El análisis formal de la portada identifica elementos característicos del Renacimiento tardío, como la articulación de vanos enmarcados, la proporción armónica de los cuerpos arquitectónicos y el uso de motivos ornamentales platerescos, que muestran el diálogo entre modelos castellanos y adaptaciones locales. Asimismo, el artículo examina la proyección del convento en la vida urbana, su función dentro de la red conventual placentina y su relación con los patronos que impulsaron su construcción. En conjunto, el estudio contribuye a reconstruir la autoría, valorar el alcance técnico de la obra y situarla dentro de la evolución de la arquitectura sacra en la diócesis.

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NORBA-ARTE, ISSN 0213-2214, vol. XXVI (2006) / 43-61 Resumen En el presente trabajo se analizan y se ponen en relación una serie de portadas de tipo clasicista, fechadas en las primeras décadas del siglo XVII y ubicadas en la provincia cacereña. Asimismo, se estudian las biografías de sus artífices, con nuevas aportaciones documentales. Palabras clave: Arquitectura, Extremadura, siglo XVII. Abstract The present article analyses and relates a series of façades of classicist type dated in the 17th century and located in the province of Cáceres. The biographies of their architects are also studied with new documentary evidence. Keywords: Architecture, Extremadura, 17th century. 1. Introducción: la portada del templo Constituye la portada uno de los elementos más importantes de los templos eclesiales, o conventuales, por cuanto que a través de ella se hace llegar al fiel un cúmulo de mensajes que su carácter iletrado no le permitía adquirir por medio de la lectura. Tal circunstancia ha hecho que a lo largo de la Historia se vierta un especial interés en la proyección de un programa adecuado que posibilitara al cristiano acceder a las buenas costumbres y reglado comportamiento para con los demás, pero sobre todo para con la Iglesia, verdadero eje y motor de la sociedad durante los tiempos medievales, los modernos y gran parte de los hasta ahora vividos de la contemporaneidad; todo ello sobre todo referido al pueblo más llano y, por emplear un término decimonónico, a la intrahistoria de aquella sociedad. Cuando el fiel se disponía a entrar en el edificio siempre lo hacía por medio de un primer escalón simbólico e iconográfico, la portada, de la que era el retablo del presbiterio un contrapunto fundamental. Entre ambas pantallas se creaba un camino, un sendero, una vía de salvación que permitía al creyente acceder a través de la porta coeli o puerta del cielo, quedando rodeado del entorno sacralizado donde era ensalzada la importancia de lo religioso y, ya en el siglo XVI, afirmada como corolario de las LA PORTADA DEL CONVENTO PLACENTINO DE SAN VICENTE Y SU RELACIÓN CON OTRA SERIE DE CONSTRUCCIONES ALTOEXTREMEÑAS DEL SIGLO XVII. NUEVAS APORTACIONES DOCUMENTALES Vicente MéNdEz HERNáN DOI: 10.5281/zenodo.11222097 NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 44 LA porTAdA dEL CoNVENTo pLACENTINo dE SAN VICENTE y Su rELACIóN… inquietudes trascendentales consensuadas en el Concilio de Trento. pero la centuria de mil quinientos no fue sino la receptora de una tradición cuya consecución arrancaba de obras tan importantes para el occidente cristiano medieval como la iglesia de Santa María Magdalena de Vézelay, la fachada de San pedro de Angulema, el famoso pórtico de la Gloria del Maestro Mateo, en la Catedral de Santiago de Compostela, o las magníficas portadas góticas de las catedrales de Chartres, Nuestra Señora de parís o reims; paradigmáticas de lo que decimos son las portadas de la iglesia de San pablo o el colegio de San Gregorio, de Valladolid. Tanto es así, que «durante el renacimiento y el Barroco el templo gozó de dos fachadas: una externa, indicadora y de piedra: la portada; y otra interna, aproximativa, refrendo de la oratoria sagrada y dorada: el retablo»1. pretendemos con este trabajo centrar nuestra atención en cuatro fachadas templarias, clasicistas, del primer cuarto del siglo XVII, poniendo en relación alguno de sus particulares elementos constructivos con el artista o los artífices que participaron en ellas, para de esta forma proceder a una lectura lo más fielmente posible y cercana a su concepción primigenia, tanto artística como de autoría. para nuestro análisis y propósito de relación estilística y de elementos compositivos nos hemos centrado en cuatro ejemplos fundamentales, si bien somos conscientes que la provincia cacereña, y la región extremeña en general, cuenta con otros muchos que, por lógicas razones de espacio, no podemos examinar en estas líneas. dentro de las cuatro fachadas seleccionadas destacan dos, las de las parroquiales de Almaraz y Serrejón, situadas en la comarca de Campo Arañuelo; próxima a ésta se alza la ciudad de Alfonso VIII, donde centraremos nuestro análisis en el convento de los padres dominicos y sobre todo en el frontis de su iglesia, que recientemente hemos logrado documentar y, a raíz del contrato y de su maestro cantero, relacionar con la ya mencionada iglesia de Serrejón. La parroquial de Santiago Apóstol, de Miajadas, situada en el límite de la provincia pacense, será el último ejemplo al que nos refiramos, tomándolo como paradigma de una obra del primer cuarto del siglo XVII. Se trata de construcciones llevadas a cabo por arquitectos y maestros de cantería del primer tercio del siglo XVII, o que basculan entre la centuria del XVI y la de mil seiscientos. Anclan su formación en la tratadística renacentista, con obras tan importantes como el compendio de Vitruvio, que en 1526 había sido interpretado por diego de Sagredo en sus Medidas del Romano (Toledo, 1526), una publicación no tan importante, sin embargo, para el siglo XVII como las obras de Sebastián Serlio (cuya divulgación se hizo posible gracias a la traducción de Francisco de Villalpando, 1552), León Battista Alberti (cuyos diez libros de Architectura se tradujeron en 1582) o Vignola (cuyos Cinco Órdenes aparecieron por vez primera en 1593). 1 palomero páramo, J. M., «El retablo como laboratorio de ideas», en R.S.A., n.º 1, 1982, p. 56. román Hernández Nieves también ha puesto de manifiesto el importante proceso de mutua influencia operado entre la arquitectura del entorno y el retablo y, más aún, entre la portada y la construcción lignaria que señorea el presbiterio. Vid., Hernández Nieves, r., «relaciones del retablo con la arquitectura del entorno», en Norba-Arte, tomos XIV-XV, 1994-1995, pp. 101-117. NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 VICENTE MéNdEz HErNáN 45 Todas estas referencias, junto con la no menos importante de Palladio, se suman al peso, ponderación y media que Juan de Herrera supo expresar en los netos y fríos volúmenes que componen los paramentos murales del real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, dando lugar a un estilo, el Escurialense, cuyo dominio se hace patente en la arquitectura española proyectada a lo largo de la primera mitad del siglo XVII y, sobre todo, en aquellas zonas más cercanas al foco cortesano que, frente a regiones como la andaluza, son más proclives a la norma clásica y no a la ruptura antiacadémica. En esta línea, y como punto de partida para las obras que a continuación vamos a analizar, debemos hacer mención de la fachada de poniente de la iglesia parroquial de San Juan Bautista, en Malpartida de plasencia (Fig. 1), por cuanto que su proximidad con la cercana comarca de Campo Arañuelo y su circunscripción al área de la ciudad placentina, ámbito de nuestro estudio, nos proporciona un excelente ejemplo para introducirnos en el estudio de las portadas clasicistas de la provincia altoextremeña. Iniciado el conjunto arquitectónico a fines del siglo XV o principios del XVI, fecha que nos sugieren los aspectos estilísticos en ella apreciados y que nos conectan la fábrica con el tiempo de los reyes Católicos, aún en la década de 1580 se está trabajando en ella, momento cronológico al que pertenece la portada de occidente, donde Fig. 1. Iglesia parroquial de San Juan Bautista, Malpartida de Plasencia. Fachada de poniente. NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 46 LA porTAdA dEL CoNVENTo pLACENTINo dE SAN VICENTE y Su rELACIóN… señorea el escudo del obispo placentino don Juan ochoa de Salazar (1587-1594). Concebida como arco de triunfo romano, enmarcan la entrada dos potentes columnas corintias a las que eleva un alto podio y sostienen volado cornisamento, sobre el que a su vez se acopla un segundo cuerpo semejante al primero, aunque con las diferencias de haber reducido tremendamente su tamaño, sustituido las columnas laterales por candelabros, la entrada de medio punto por ventana cuadrada y rejada y disponer, a ambos lados de esta última, dos hornacinas aveneradas con las imágenes de San pedro y San pablo, los príncipes de la Iglesia. Se trata, como vemos, de una obra clasicista, medida y ponderada, de la que han sido podados todos aquellos elementos decorativos que calaron en los repertorios del primer renacimiento 2 . Como ya nos informa don Antonio ponz en su Viage de España, una de las principales etapas constructivas de este templo se acometió durante la prelatura de don Gutierre de Vargas Carvajal (1524-1559): así lo atestiguan los escudos que aparecen en las portadas laterales y la torre. Este obispo, de refinada formación humanista, 2 «Efectivamente es dicha fachada seria, y magestuosa con dos cuerpos del expresado orden; en el primero tiene quatro columnas de á mas de quatro varas de alto con su puerta de arco en medio. En el segundo no hay más de dos, y en los pedestales, que corresponden á las otras dos de abaxo, se pusieron jarrones adornados de flores. Sobre el cornisamento de este segundo cuerpo puso el arquitecto dos candelabros de excelente dibujo. Entre las dos columnas últimas está la ventana del coro, y á sus lados se ven de algo mas que la mitad del natural las estatuas de S. pedro, y S. pablo executadas en escogida piedra berroqueña, y puestas sobre sus ménsolas». Así nos describe Antonio ponz la portada de poniente de la parroquial malpartideña, cuya ejecución y hechura relaciona con el arquitecto Juan álvarez. Sabemos que en la fábrica intervino, desde 1551, el importante maestro Pedro de Ezquerra, discípulo de Rodrigo Gil de Hontañón. A su muerte prosiguieron los trabajos su hijo Juan de Ezquerra, Juan de la Puente y Juan Negrete. desde 1574 está al frente de las obras Juan álvarez, que las dirige hasta la finalización de las mismas en los últimos años del siglo XVI, dato que nos aportan los escudos del ya expresado prelado don Juan ochoa de Salazar, dispuestos en la citada portada. Asimismo, la fecha de 1603 y la inscripción referente al obispo don pedro González de Acevedo (1594-1609), sobre la tribuna del coro, son indicativas del momento en el que la fábrica llegó a su culmen. Vid., ponz, A., Viage de España, Madrid, Imprenta de Joaquín Ibarra, 1784, tomo VII, Carta V, pp. 89-92; Llaguno y Amirola, E., Noticias de los Arquitectos y Arquitectura de España desde su Restauración, por…, Ilustradas y Acrecentadas con Notas, Adiciones y documentos por d. Juan Agustin Cean-Bermudez, censor de la Real Academia de la Historia, Consiliario de la de S. Fernando, é individuo de otras de las Bellas Artes, Madrid [1829] 1977, Ediciones Turner, tomo II, p. 53; y tomo III, pp. 24-25; Benavides Checa, J., Prelados placentinos. Notas para sus biografías y para la historia documental de la Santa Iglesia Catedral y Ciudad de Plasencia, plasencia, 1907 –de esta obra existe una reciente edición a cargo del Ayuntamiento de la ciudad de plasencia, publicada en 1999–, p. 130. Benavides Checa también da a conocer que la obra de Pedro de Ezquerra fue tasada en 1566 por Pedro de Ybarra y Lope de Anturia en 630.246 maravedís. Vid., etiam, Mélida Alinari, J. r., Catálogo Monumental de España. Provincia de Cáceres, Madrid, Ministerio de Instrucción pública y Bellas Artes, 1924, tomo II, pp. 246-247; Montero Aparicio, d., «La iglesia parroquial de Malpartida de plasencia y su retablo mayor», en Revista de Estudios Extremeños, tomo XXXIII, n.º 1, 1977, pp. 181-198; álvarez Villar, J., «Arte», en Extremadura, de la Colección Tierras de España, Madrid/Barcelona, Fundación Juan March, 1979, 234-235. un proceso secuenciado de la construcción del templo lo tenemos, asimismo, en la obra llevada a cabo por los miembros del dpto. de H.ª del Arte de la u.Ex. bajo la dirección de Andrés ordax, S., Monumentos Artísticos de Extremadura, Mérida, 1995 –2.ª edic. aumentada y revisada; de esta obra se ha publicado en 2007 la tercera edición, donde no se han introducido cambios en lo que respecta a la obra que nos ocupa–, pp. 412-414. NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 VICENTE MéNdEz HErNáN 47 ha pasado a la Historia como uno de los principales comitentes de obra artística en la diócesis de plasencia, y a sus precisos conocimientos sobre arquitectura debemos un gran número de las construcciones que hoy día se alzan a lo largo de su territorio eclesiástico, muchas de las cuales se acaban o continúan durante su mandato, o bien se empiezan de nueva planta y ven su colofón en la centuria siguiente. Tal es el caso de las parroquiales de Almaraz y Serrejón, o la de Miajadas, en la que probablemente también debió mediar la exquisita erudición de tan influyente personaje. Sin embargo, no es el caso del importante convento placentino de San Vicente, dado que su fundación y construcción queda inmersa en la órbita privada de la familia de los zúñiga y pimentel, según veremos en su momento3. 2. La iglesia parroquial de San Andrés Apóstol, de Almaraz, antigua filial de la placentina iglesia de San Juan En las nervaduras de la bóveda estrellada de la cabecera, y señoreando lo que se adivina como una construcción gótica postmedieval, según constatamos a través de la mayor complicación de su trazado y a partir del tipo de ménsulas empleadas, que nos permiten situar cronológicamente la obra en la primera mitad del siglo XVI, vemos el escudo heráldico del prelado don Gutierre de Vargas Carvajal. La construcción 3 Aunque no es el momento de acometer una detallada trayectoria biográfica de este prelado, sí consideramos necesario, por el contrario, aportar algunas notas puntuales y sucintas con las que acercarnos a su interesante personalidad, ya que fue el responsable de muchos de los tesoros arquitectónicos, escultóricos, pictóricos e incluso de orfebrería que hoy día admiramos no sólo en nuestra región, sino también en otras zonas del ámbito peninsular. y es que «fue muy inteligente en el arte de la arquitectura, a que los grandes señores comúnmente son aficionados, y, así, hay en el obispado de plasencia de su tiempo edificados grandes templos, aún en lugares pequeños, con las armas del obispo», según nos informa Fernández, fray A., Historia y Anales de la Ciudad y Obispado de Plasencia, Cáceres, [1627] 1952, pp. 311-315. Nacido en Madrid hacia 1506 y muerto en Jaraicejo en 1559, sucedió en la silla episcopal a su tío el cardenal don Bernardino López de Carvajal (1521-1523), por lo que desde su cuna estuvo conectado con el nutrido mundo del saber y la nobleza. Fue abad del monasterio de Santa Leocadia (Toledo), abad comendatario del monasterio benedictino de San Juan de Corias, junto a la villa de Cangas (obispado de oviedo). En 1555 fundó el Colegio de la Compañía de Jesús en plasencia, razón por la cual el mismo San Francisco de Borja se trasladó a la ciudad para poner la primera piedra; previamente a esta fundación asistió, entre 1550 y 1552, al Concilio de Trento. una de sus máximas realizaciones artísticas fuera de la diócesis de plasencia fue su sepulcro, primigeniamente proyectado para el convento dominico de Madrid, luego realizado en la capilla del obispo de la iglesia madrileña de San Andrés que, previamente, había sido propiedad de sus padres, donde también estaban enterrados. Se trata, pues, de un hombre conectado con su tiempo, siempre proclive a ejercer de mecenas de las artes y la cultura en general. para todos estos aspectos véase González Cuesta, F., Los Obispos de Plasencia. Aproximación al Episcopologio Placentino, I, plasencia, Ayuntamiento de plasencia, 2002, pp. 149-158; Azcárate ristori, J. M., La capilla del Obispo en la iglesia de San Andrés, Madrid, Instituto de Estudios Madrileños, 1971, pp. 17-23, sobre el tema concreto de los sepulcros; rodríguez G. de Ceballos, A., «El sepulcro del obispo don Gutierre de Carvajal. Lectura iconográfica», en Ephialte, n.º 1, Vitoria, 1989, pp. 107 y ss. una biografía del prelado y su importancia como mecenas de obras de arte en Méndez Hernán, V., El Retablo en la diócesis de Plasencia. Siglos XVI-XVIII, Cáceres, 2000, tomo I, pp. 89-93, Tesis doctoral asentada en la universidad de Extremadura. NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 48 LA porTAdA dEL CoNVENTo pLACENTINo dE SAN VICENTE y Su rELACIóN… de la iglesia debe ser, por tanto, anterior a 1559 y pudo haber sido terminada por el arquitecto Juan álvarez, al que ya hemos hecho alusión con motivo de la parroquia de Malpartida de plasencia4. Sin embargo, lo que en un principio iba a ser una portentosa construcción, según se desprende de la altura conferida a la cabecera, tornó luego en algo más modesto, acaso porque las obras quedaron inconclusas a la muerte del prelado y huérfanas de su generoso peculio. A pesar de ello, éstas debieron continuar durante toda la segunda mitad del siglo XVI, momento al que corresponden los dos tramos iniciales de la parroquia. dos secciones planimétricas proyectadas con la finalidad de terminar la construcción lo más rápidamente posible, o al menos con el menor caudal que permitieran las técnicas constructivas. Sólo así explicamos la primitiva cubierta de madera, sencilla y a dos aguas, de dos tramos separados con arcos de medio punto y apuntado (correspondiente a la capilla mayor)5. Estos dos intervalos espaciales, que ya habían sido objeto de reparación en 1818, según consta en el Libro de Cuentas de Fábrica, serían definitivamente obrados en los primeros años de la década de 1960. La restauración, como tantas obras llevadas a cabo en iglesias de semejante tipo, consistió en volterar dos bóvedas de ladrillo con nervios de escayola que imitaban el dibujo de la de piedra. En el centro del primer tramo de los pies se insertó el escudo del obispo don Juan pedro Arranz y pueyo (1946-1973), bajo cuya prelatura se acometió la intervención. Este proceso de rehabilitación, causante, en parte, de la baja altura concedida a los dos tramos iniciales, fue también el responsable de la nueva capilla que se abrió a los pies del templo, en el lado del evangelio6. Muy probablemente, los dos tramos referidos, junto con la portada meridional de la iglesia, fueron obra de los canteros placentinos diego de Salcedo y diego Ruiz, según se desprende de la carta de pago otorgada el 17 de febrero de 1602 por Magdalena González, viuda de diego de Salcedo y vecina de plasencia, «por sí y como tutora y curadora ques de diego de Salcedo y María de Salcedo y Ana González, sus hijos y del dicho su marido». Esta otorgante «confesó aver resçibido de Leonor de Castilla, viuda de diego Ruys, cantero, vecina de plasencia, diez myle y ochocientos y cinquenta y cinco maravedís, que son la mitad de veinte y un myle y septecientos e diez maravedís, que resçibió la dicha Leonor de Castilla de los mayordomos de la yglesia de la villa de Almaraz, de lo que la dicha iglesia debe a los dichos diego Ruys y diego de Salcedo (…)»7. una interesante carta de pago de 4 Hernández García, V., Almaraz… una villa con Historia, Madrid, 1980, pp. 70-71. Este investigador no aporta ninguna referencia en la que apoyar la aducida aseveración. Más aún, afirma que «suele ponerse el año de 1557 como fecha de la terminación de la iglesia». poco probable creemos nosotros que la portada principal de la fábrica corresponda a esta cronología, tanto más por cuanto que hemos logrado documentar la intervención de dos canteros, diego Ruiz y diego de Salcedo, en la segunda mitad del siglo XVI y comienzos de la centuria del seiscientos. 5 Ibídem, p. 71. 6 Ibídem, pp. 71-77. 7 A.H.p.CC. protocolos Notariales. plasencia. Escribano Blasco García, leg. 778 (1602), sin foliar (ver el apéndice documental, documento 1, donde transcribimos el protocolo íntegramente). NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 VICENTE MéNdEz HErNáN 49 la que podemos extraer varios datos. En primer lugar, que los canteros placentinos diego de Salcedo y diego Ruiz, ya difuntos en 1602, estuvieron trabajando en la iglesia parroquial de Almaraz, intervención de la que se derivó una de las pagas, 21.710 mrs. (57 ducados o 638,5 reales), acaso integrante del precio inicial en el que debieron contratarse las obras que, indudablemente, ascendería a cifras mayores. Este descargo, junto con los que pudieron precederle, son susceptibles de ser interpretados como correspondientes a lo que la parroquia debía a los artistas por su intervención en los tramos iniciales de la misma8 que, ya en 1602, debían estar prácticamente acabados; de no ser así no tendría sentido la paga efectuada. Es una lástima que los Libros de Cuentas de Fábrica conservados no comiencen hasta entrado el siglo XIX, una vez que hubo terminado la Guerra de Independencia, acontecimiento bélico en el que la villa de Almaraz tuvo un especial protagonismo. Alguna relación debieron tener estos artistas, si no fueron los ejecutores (acaso de algunas trazas previamente dadas), con la portada meridional de la parroquia (Fig. 2), labrada en estilo clasicista y sabor escurialense. ya sorprendió a don Antonio ponz en su momento cuando comentó que «lo más notable del templo es la fachada de la iglesia parroquial, que consiste principalmente en cuatro columnas de orden jónico» 9 . Cuatro columnas elevadas sobre alto podio que enmarcan el acceso al templo practicado a través de arco de medio punto, con rosca, pilastras y jambas cajeadas. Tras el entablamento, y en tres secciones quebradas, deviene un ático donde dos pares de pirámides rematadas en bolas, sobre podio, enmarcan una hornacina central, claro trasunto del primer cuerpo, que sirve para cobijar la imagen del titular, San Andrés. remata el conjunto una cruz de brazos sinuosos elevada por encima del nivel de la construcción, preclaro síntoma de la reducción en altura practicada tras la restauración 10 . Ningún tipo de elemento decorativo interviene en la concepción canónica de esta fachada, en la que incluso la airosidad que le hubiera conferido una mayor esbeltez no se ha logrado, primando, sobre todo, la horizontalidad de las líneas. poco es lo que conocemos sobre uno de los canteros documentados; es posible que diego Ruiz tuviera alguna relación con Castilla, sobre todo por el nombre de su mujer: Leonor de Castilla. Tampoco sabemos qué grado de parentesco pudo llegar a tener, y si lo hubo, con el homónimo cantero placentino que en 1506 afianzó al maestro Gonzalo de la Vega en el contrato de la iglesia de Santa María de Garrovillas 11 . por su parte, diego de Salcedo no puede ser el escultor salmantino, del mismo 8 La ya aludida heráldica de Vargas Carvajal, en la cabecera, nos informa que en 1559 toda esta parte de la obra estaba concluida, además de la sacristía y la torre, donde destaca la escalera de caracol que la recorre. 9 ponz, A., Viage…, op. cit., tomo VII, Carta V, p. 86. 10 El sistema constructivo empleado con la finalidad de terminar la iglesia también fue el responsable de la reducción en altura. Es el mismo proceso al que se vieron sometidas otras tantas de las construcciones emprendidas en tiempos de don Gutierre de Vargas Carvajal, rematadas tardíamente con naves muy pobres y reducidas en anchura y altura ante la falta de medios económicos. Idéntica evolución sufrió la parroquial de Serrejón, que a continuación pasamos a comentar. 11 Sánchez Lomba, F. M., Iglesias caurienses del mil quinientos, Salamanca, 1994, p. 106. poca relación creemos que pueda tener con el alarife Bartolomé Ruiz, avecindado en Cabeza del Buey, que NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 50 LA porTAdA dEL CoNVENTo pLACENTINo dE SAN VICENTE y Su rELACIóN… nombre y autor de diversas obras en el norte de Extremadura, dado que en 1602 figura como difunto 12 . pero sí que podemos indentificarlo con el cantero de Salamanca, también llamado diego de Salcedo, que en la fecha de 1569 mantenía contactos con la urbe placentina. El día 14 de febrero de dicho año otorgó a su hermano Juan de Salcedo, maestro de cantería de la ciudad de plasencia, un poder para que cobrara de los herederos de Pedro Ramos, cantero ya difunto y asimismo vecino de la referida urbe, seis ducados que le debía 13 . dos años antes figuraba diego de Salcedo como mayordomo de la cofradía de Santa Ana y, de nuevo en 1569, escrituraba un documento en virtud del cual sabemos que Tomás González, su aprendiz, tenía pretensiones de dejar el oficio. El 16 de abril de 1572 salió como fiador del cantero Antonio Rodríguez en la obra de mampostería que éste había tomado a hacer para el Colegio del rey. de nuevo figura como garante el 4 de julio de 1579, en esta ocasión del pintor y dorador Martín delgado, que había contratado el dorado de la capilla del señor Francisco Hernández de Liébana, en la catedral nueva de Salamanca. El mismo año, aunque el 21 de septiembre, se obligó a pagar un manto que había comprado. El 14 en 1590, junto con Juan Gómez, dio un informe sobre las obras que Juan de Herrera llevaba a cabo en la fortaleza de Almorchón: Navareño Mateos, A., Aportaciones a la Historia de la Arquitectura en Extremadura. Repertorio de artistas y léxico de alarifes, Cáceres, 1988, p. 54. 12 Sobre el artífice citado vid. Méndez Hernán, V., El Retablo en la diócesis de Plasencia. Siglos XVII-XVIII, Cáceres, u.Ex., 2004, pp. 489 y ss., donde se cita la bibliografía correspondiente. 13 Barbero García, A. y Miguel diego, T. de, documentos para la Historia del Arte en la Provincia de Salamanca. Siglo XVI, Salamanca, 1987, pp. 208-209. El 24 de julio de 1569 Juan de Salcedo, aparejador de la obra de la iglesia de plasencia, recibe poder de Juan de la Puente, maestro de cantería, para proseguir el pleito que se cernía sobre cierta construcción: ibídem, p. 53. Fig. 2. Iglesia parroquial de San Juan Apóstol, Almaraz. NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 VICENTE MéNdEz HErNáN 57 la presencia de la cruz florenzada de la orden Militar de Alcántara, alusiva a don Luis de ávila y zúñiga, segundo marqués de Mirabel, Comendador de Alcántara, del consejo de Estado y Guerra del rey Felipe II, casado con doña María de zúñiga, hija del marqués don Fadrique31. En virtud de la escritura de contrato de la portada, sabemos que todos estos elementos habrían de servir para enmarcar el nicho culminante, hoy ciego, aunque destinado en un principio a la figura del santo patrono fundador de la orden dominica. La intervención del maestro Alonso Sánchez en este cuerpo viene a ratificar la trasposición de diseño que en él se hace del que ya fuera empleado a comienzos del siglo XVII en la portada de los pies de la parroquial de Serrejón. de este maestro no conocemos la relación que pudo haber tenido con el homónimo cantero que en 1559 es testigo en el pleito que tenía lugar entre diego de Castañeda y la iglesia parroquial de Gata; por su participación en dicho litigio sabemos que era vecino de Alcántara y de 38 años de edad en la fecha indicada32. dato cierto es que el maestro estudiado por nosotros es el mismo al que se ordena el día 13 de septiembre de 1613, junto a su hermano Miguel Sánchez33, que ejecutara con Juan álvarez la traça y condiciones para llevar a cabo la alhódiga que fundó en plasencia don Francisco de Carvajal, abad de Husillos; sería Alonso Sánchez el encargado de dibujar, redactar y firmar las condiciones en virtud de las cuales se habría de llevar a cabo el edificio destinado a la provisión de cereal para la ciudad placentina34. Como ya hemos visto, a principios de siglo estuvo a cargo de la construcción de la fachada parroquial de Serrejón. En 1622 está documentado en la fachada eclesial del convento placentino de San Vicente, pasando posteriormente a realizar, en 1624, un informe y traza para la catedral de Coria, en los cuales vino a reincidir en la ruina de la fábrica de la Santa Iglesia que, ya desde la segunda mitad del siglo XVI, acusaba graves problemas de deterioro35. diez años después de su intervención en el convento de San Vicente, en 1632, vuelve a ser llamado por parte de los frailes, declarando que la llamada escalera del aire había causado problemas en la estructura arquitectónica de la capilla de Santa Catalina de Sena, situada en el lado del Evangelio, cercana al crucero de la iglesia y perteneciente a los pérez y Loaisas36. Asimismo, en la documentación legada por el chantre Benavides Checa, consta que el cantero Alonso Sánchez se casó en 1612 con Juana Moreno, y que era feligrés 31 Sobre la heráldica del convento vid. el documentado trabajo de Cordero Alvarado, p., Plasencia. Heráldica, Histórica y Monumental, plasencia, Ayuntamiento de plasencia, 1997, pp. 108-112. 32 Sánchez Lomba, F. M., Iglesias caurienses…, op. cit., p. 106. 33 Entre otras obras, sabemos que este artista se obligó el día 22 de junio de 1609 a construir la fuente que el Concejo de la ciudad de plasencia dispuso para la alameda de la puerta de Talavera de dicha ciudad. Vid. Méndez Hernán, V., «El papel como soporte del concepto artístico», en Actas del II Congreso Nacional de Historia del papel en España, Cuenca, 1997, pp. 347-361. 34 Torres pérez, J. M.ª, «La Alhóndiga de plasencia, un proyecto del maestro Alonso Sánchez», en Norba-Arte, tomo IX, 1989, pp. 87-110. 35 Sobre el proceso constructivo y pormenores de la catedral de Coria vid. el trabajo de Sánchez Lomba, F. M., Iglesias caurienses…, op. cit., pp. 143-160, passim. 36 López Martín, J. M., Paisaje Urbano de Plasencia…, op. cit., p. 326. NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 58 LA porTAdA dEL CoNVENTo pLACENTINo dE SAN VICENTE y Su rELACIóN… de la iglesia de El Salvador. y que en 1623 figuraba como maestro de cantería de la catedral junto a Francisco García. La importancia que Alonso Sánchez llegó a alcanzar le permitió acceder al cargo de maestro de obras de la ciudad; así consta en la fecha de 3 de julio de 1629, cuando aprobó el proyecto que el maestro arquitecto Pedro Bello había presentado con las trazas del monumento de Jueves Santo37. Frente a la trayectoria biográfica que la investigación artística permite trazar del anterior maestro, pocos son los datos que poseemos sobre Antonio Suárez; es posible que estuviera emparentado con el cantero Alonso Suárez quien, junto a Juan Gómez, tasó en noviembre de 1587 los reparos efectuados en la fortaleza de Almorchón38. por su parte, el cantero Juan de Ruesga ha sido documentado por pilar García Aguado trabajando en Salamanca en los años de 1627, 1628, 1629 y 1630 para diferentes colegios y diversas órdenes religiosas39. 5. La portada meridional de la iglesia parroquial de Santiago Apóstol de Miajadas La fachada meridional de la parroquial de Miajadas (Fig. 5) «sería la aportación (…) de la estética del barroco clasicista del primer cuarto del siglo XVII». Así define el profesor Sánchez Lomba40 una obra en la que se está dando el «manejo de un lenguaje estrictamente renacentista en sus formas, pero cuyos volúmenes y modos de combinarlos expresan lo que Extremadura hará en lo barroco»41. La obra ha sido relacionada con el arquitecto Juan álvarez, cuya presencia en Miajadas se conoce por vía de una tradición de la que ya don Antonio ponz se hacía eco42 y recogió Llaguno y Amirola43, al tiempo que aportaba la fecha de 1606 como momento en el que concluyeron los trabajos del expresado maestro, un dato que posteriormente ha 37 Benavides Checa, J., Apuntes autógrafos, custodiados en la Biblioteca del Seminario Mayor de Plasencia (ordenados por materias: Apuntes del Índice Antiguo de la Catedral; Notas o asuntos del Cabildo de plasencia; posesiones; Artistas [Arquitectos y canteros, maestros entalladores y carpinteros, pintores, plateros y orífices, herreros, escritores de libros y bordadores, campaneros y maestros organeros]; Arrendamientos, Testamentos, Censos, hipotecas y pleitos; Apellidos; y Capellanías y enterramientos). Vid., etiam, nuestro trabajos sobre El Retablo en la diócesis de Plasencia…, op. cit., p. 71. 38 Navareño Mateos, A., Aportaciones a la Historia…, op. cit., p. 56. 39 García Aguado, p., documentos para la Historia…, op. cit., p. 67. En 1635 ya está documentado como difunto. 40 Sánchez Lomba, F. M., «Nueva aportación a la obra de pedro de ybarra en Extremadura: la iglesia parroquial de Miajadas», en Norba-Arte, tomo VIII, 1988, p. 48. 41 álvarez Villar, J., Arte…, op. cit., pp. 270-271. 42 ponz, A., Viage…, op. cit., tomo VII, Carta VII, p. 184. 43 Llaguno y Amirola, E., op. cit., tomo III, p. 25: «También se le atribuye [a Juan álvarez] la continuación de la iglesia de Miajadas, que asimismo habia comenzado Ezquerra. Es muy espaciosa, y por la inscripcion que hay á espaldas de la capilla mayor se infiere, que ésta se empezó despues que Alvarez acabó la iglesia en 1603. dice pues asi: Esta capilla se comenzó año de 1606, / siendo paulo v, rey de las Españas / Felipe III, y obispo de plasencia d. diego / Gonzalez de Acevedo. La fachada principal de esta iglesia es semigótica y de Ezquerra; pero la de mediodía ó lateral, que consta de cuatro columnas dóricas, es de Alvarez». NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 VICENTE MéNdEz HErNáN 59 sido repetido por la crítica histórico-artística. por lo tanto, y tomando como punto de referencia la cronología expresada, hay que admitir que nos encontramos ante una de las portadas más avanzadas de nuestra región, en la que queda sintetizada toda la tradición clasicista que hemos venido analizando en estas líneas, pero ya con una gramática que nos proyecta hacia un momento posterior: el del Barroco, pues el avance en juegos y composición es evidente44. ApéNdICE doCuMENTAL DOCUMENTO 1 Archivo Histórico Provincial de Cáceres. Protocolos Notariales. Plasencia. Escribano Blasco García, 17 de febrero de 1602, legajo 778 (1602), sin foliar. Carta de pago ortorgada por Magdalena González, viuda del cantero diego de Salcedo, a Leonor de Castilla, mujer que fue del también cantero diego Ruys, respecto a lo que aún les debía la iglesia parroquial de Almaraz. 44 José María pita Andrade, J. M.ª, et al., La escultura y la arquitectura españolas del siglo XVII, tomo XXVI de Summa Artis, Madrid, 1982, p. 517. Fig. 5. Iglesia parroquial de Santiago Apóstol, Miajadas. Fachada meridional. NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 60 LA porTAdA dEL CoNVENTo pLACENTINo dE SAN VICENTE y Su rELACIóN… «En la çibdad de plasencia, a diez y siete días del mes de febrero, año del señor de myl y seiscientos y dos años, ante my el presente escribano y testigos de yuso escriptos paresció presente Magadalena González, biuda de diego de Salzedo, cantero, vecina de la dicha ciudad, por sí y como tutora y curadora ques de diego de Salzedo y María de Salzedo y Ana González, sus hijos y del dicho su marido, y dixo y confesava y confesó aver resçibido de Leonor de Castilla, biuda de diego Ruys, cantero, vecina de plasencia, diez myle y ochocientos y cinquenta y cinco maravedís, que son la mytad de veinte y un myle y septecientos e diez maravedís, que resçibió la dicha Leonor de Castilla de los mayordomos de la yglesia de la villa de Almaraz de lo que la dicha yglesia deve y que debía a los dichos diego Ruys y diego de Salcedo de la obra de la dicha yglesia, que heran por mytad de entrambas partes. porque los resçibieron los dichos diez myle y ochocientos y cinquenta y çinco maravedís en reales de contado espresamente de my el presente escribano y testigos de yuso escriptos, de la qual paga y resçibo yo el presente escribano doy fee que la vi de hazer y se hizo en my presencia y de los testigos de yuso escriptos, de los quales dichos diez myle y ochocientos y cinquenta y çinco maravedís dixo la dicha Magdalena González que por sy y en el dicho nonbre de los dichos sus hijos dava y dio a la dicha Leonor de Castilla carta de pago y finyquyto synada en mi persona y bastante de derecho se requyere, y prometió y se obligó a su persona y bienes y de los dichos sus hijos que lo suso dicho… …Testigos, Alonso de obeso y domingo Sánchez y Mateo Sánches… domingo Sánchez (rubricado). pasó ante my Blasco Gil (rubricado).» DOCUMENTO 2 Archivo Histórico Provincial de Cáceres. Protocolos Notariales. Plasencia. Escribano Francisco de Campo, 27 de junio de 1722, legajo 242 (1622), sin foliar. Contrato de obra establecido entre el convento dominico de Plasencia y los canteros Alonso Sánchez, Antonio Suárez y Juan de Ruesga sobre la construcción del último cuerpo de la fachada que da entrada a la iglesia de dicho cenobio. «En la ciudad de plasencia a veynte y siete dias del mes de junio de mil y seiscientos y veynte y dos años, ante mí el escrivano y testigos parescieron presentes, de la una parte, el padre presentado fray Hierónimo delgado, prior del convento de señor San Vizente de esta dicha ciudad de plasencia y en nombre del dicho convento, y de la otra parte Alonso Sánchez, Antonio Suárez y Juan de Ruesga, maestros de cantería, vezinos de esta ciudad de plasencia, y dixeron que son convenidos y conzertados en que los dichos Alonso Sánchez, Antonio Suárez y Juan de Ruesga, todos tres juntos y de mancomún y a voz de uno… …se concertaron en que an de acabar todo lo que falta por hazer en la portada de cantería de la puerta prinzipal de la yglesia del dicho convento conforme a la traza que se les a dado, que está firmada de mí el escrivano, lo qual an de hazer con sus escudos y nicho del santo de arriva, excepto que el friso a de ser llano.y el convento a de poner la cal y madera para los andamios y clavazón nezessarias y todo género de hierro de madera. Que los dichos maestros no an de poner más de las manos de ellos y de los peones que fueren nezessarios y traer la piedra que faltare, y si alguna piedra tuviere el convento sacada que sea buena para las gradas se la a de dar sin disquento ninguno, porque an de hazer las gradas de la dicha portada poniendo todas las necesarias conforme a la traza. y por todo ello se les a de dar y pagar quatro mill y ochocientos reales, los quales se les a de yr pagando al dicho Alonso Sánchez, cada día que travaxare, quatro reales, y a los demás oficiales a tres reales cada día de los que travaxaren, y a los peones el jornal que ganaren, y a los canteros se les a de pagar lo que se conzertare con ellos, y a los demás oficiales por su copia cada savado, todo por quenta de los dichos quatro mill y ochocientos reales. y an de comenzar a trabaxar en la dicha obra desde mañana veynte y ocho días de este presente mes de junio sin poder alzar la mano de ello hasta tenerla acavada la dicha obra, y si dexaran algún día de trabaxar, como no sea por enfermedad o fueren a travaxar a otras obras, NORBA-ARTE, vol. XXVI (2006) / 43-61 VICENTE MéNdEz HErNáN 61 los puedan prender y tener presos en la cárzel real de esta ciudad, donde estén presos hasta que el dicho convento halle otros maestros que acaven y fenezcan la dicha obra, y por lo que más costare de los dichos quatro mill y ochocientos reales puedan ser executados. y para prueva de lo suso dicho vaste el simple juramento de las partes del dicho convento en que lo dexamos y deferimos con el qual y esta escriptura trayga aparexada execución porque este contrato se haze para que se cumpla y no alzen la mano de la dicha obra hasta averla fenezido y acavado en todo arte y perfezión conforme a la dicha traza que va dicho y declarado. y el dicho padre prior, en nombre del dicho convento y por virtud de el poder que el dicho convento tiene ante mí el escrivano de que doy fe, se obligava y obligó de pagar las dichas copias todos los savados de cada semana como lo fueren travaxando; y estando acavada la dicha obra, y lo que quedare a cumplimiento de los dichos quatro mill y ochocientos reales, se los pagará luego de contado el día que la tuvieren acavada conforme a la dicha traza y por ello obligó los bienes y rentas del dicho convento, su parte. y los dichos Alonso Sánchez, Antonio Xuárez y Juan de Ruesga, debaxo de la dicha mancomunidad, dixeron que se obligaban y obligaron con sus personas y bienes a lo an de guardar y cumplir en todo y por todo como ba dicho y declarado, y que si no hallare el dicho convento oficiales para acabar la dicha obra no cumpliendo ellos como ba dicho en esta escriptura, puedan yr a otras partes quales quier a los buscar, y por cada un día de los que se ocupare en yrlos a buscar y traer a esta ciudad la persona que fuere a ello, haya y lleve de sario quinientos maravedís por día, con yda, estada y buelta, e para prueva de los dichos salarios vaste el sinple juramento de la tal persona que a ello fuere en que desde luego lo dexan sin otra prueva ni averiguación alguna, y lo pagarán llanamente con más todas las costas y daños, yntereses y menoscavos que se le siguieren y recivieren. y dieron todo su poder cumplido a todas y quales quier justicias… …lo qual lo otorgaron ante mí el escrivano público y testigos de yuso. Testigos, Juan Albanega, Mateo García y Juan Fernández, vecinos de plasencia. Firmáronlo el dicho padre prior, Alonso Sánchez y Juan de Ruesga y porque el dicho Antonio Suárez, que dixo no saber firmar, lo firmó un testigo. A los quales otorgantes yo el escribano doy fe conozco = Hierónymo delgado, prior (rubricado). Alonso Sánchez (rubricado). Juan de ruesga (rubricado). por testigo, Juan Fernández (rubricado). pasó ante mi, Francisco de Campo (rubricado).»