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Aportaciones documentales en torno a los retablos de la Virgen del Tránsito y de las Reliquias de la Catedral de Plasencia

Mendez Hernan, Vicente

Abstract

El artículo aporta documentación inédita sobre dos conjuntos capitales del patrimonio placentino: los retablos de la Virgen del Tránsito y de las Reliquias en la Catedral de Plasencia. Se publican por primera vez los contratos originales de las obras, firmados con Alberto de Churriguera (1725) y con el escultor Carlos Simón de Soria (1746), lo que permite precisar autorías, cronologías y condiciones técnicas. El estudio ofrece un análisis estilístico e iconográfico de ambos retablos, situándolos en el contexto de la escultura extremeña del siglo XVIII, marcada por la decadencia de los talleres locales y la dependencia de centros como Salamanca o Madrid. En el caso del retablo del Tránsito, se documenta la llegada de la imagen titular en 1593 y su relación con devociones y reliquias trasladadas desde la antigua catedral. También se destaca la singular iconografía de la Virgen yacente, derivada de textos apócrifos y representada en una urna con ángeles tallados por los Churriguera. El retablo de las Reliquias, concebido como pareja simétrica, reafirma el programa unitario del conjunto catedralicio. El resultado es una aportación decisiva a la historiografía artística, que combina fuentes documentales, análisis formal e historia devocional para consolidar el conocimiento de dos obras clave del barroco hispano.

Full text

Aportaciones documentales en tomo a los retablos de la Virgen del Tránsito y de las Reliquias de la Catedral de Plasencia VICENTE MÉ DEZ lIERNÁN Universidad de Extremadura Con el presente artículo nos proponemos como finalidad dar a conocer nuevos documentos relacionados con dos de los retablos más imporlantesde la Catedral de Plasencia, aparte del que fabricaron los Yelázquez y Gregorio Fe;:nández para el altar mayor los dedicados a la Virgen del Tránsito y a las reliquias atesoradas durante los siglos en la Sede placentina. A los datos aportados en 1907 por el Chantre D. José Donavides Checa sobre la intervención de los Churrigera en el primer conjunto retablísco y, asimismo, sobre la participación del entallador placentino Carlos Simón de Soria en el segundo, damos a conocer los contra/os originales de ambas obras, inéditos has/a el presente. Además de esto aportamos un estudio completo de cada retablo desde un punto de vista dornmental, estilístico e iconográfico al tiempo que trazamos una breve historia sobre las procedencias de las reliquias que atesora la catedral, donadas muchas de ellas por personas directamente vinculadas con Carlos V y Felipe 11. INTRODUCCIÓN La fundación de Plasencia en 1186 por el monarca castellano Alfonso VIII ( 1158-1214)1 y su posterior erección, en 11892, como Sede catedra li cia de la demarcación diocesana más extensa de Extremadura, activó un proceso en ' GO ZÁLEZ, Julio: EL reino de Castilla en la época de Alf onso VIII (Madrid, 1960), documento a.º 54. Tres años después, en 8 de marzo de 1189, Alfonso VIII otorgaba el Fuero o Privilegio Fundacional a la ciudad, SÁNCHEZ LORO, Domingo: Historias Placentinas In éditas. Primera parte: Catalogus Episcopon1111 Ecclesiae Placentinae, Volumen A (Cáceres, 1982), pp. 33-44. 2 En este año el Papa Clemente III erigió canónicamente el obispado de Plasencia en virtud de la Bula Tune Dei beneplacitum, inserta y conservada en la titulada III regestisfelicis memoriae MÉNDEZ HERNÁN, Vicente (2000): “Aportaciones documentales en torno a los retablos de la Virgen del Tránsito y de las Reliquias de la Catedral de Plasencia”. En: Revista de Estudios Extremeños, LVI(2), pp. 405-503. DOI: 10.5281/zenodo.17280851 406 VICENTE MÉNDEZ HERNÁN virtud del cual la nueva ciudad se configuró en centro artístico de primer orden para una región cuyo proceso reconquistador aún no había concluido: el inicio de la Catedral3 supuso un atractivo lo suficientemente eficaz como para materializar el reclamo de la serie de artistas congregados en su construcción, posibilitando con ello la recepción de un cúmulo de influencias foráneas a partir de las cuales tuvo lugar el despegue histórico de este cónclave artístico, cuyo máximo esplendor alcanzará en la centuria de mil quinientos y primera mitad de la siguiente de mil seiscientos. Las obras del primitivo templo románico dieron comienzo durante la prelatura de Don Domingo (1212-1232), segundo Obispo de la diócesis4, y, según algunos historiadores, la nueva Seo fue edificada sobre el solar de la antigua iglesia de Santa María5, hallada por Alfonso VIII durante los tiempos de la reconquista y donada a don Pedro, Arcediano de Plasencia y Arcipreste de Ávila, el 13 de marzo de 11886. No obstante, el reducido perímetro inicial y «la mucha estrechura que tenía la dicha capilla mayor », sobre la que «algunas veces se platicó, fuere ( ... ) ampliada, extendida y que el Papa Honorio III rubricó en Letrán, el 14 de noviembre de 1221 , con la finalidad de confirmar dicha erección diocesana, SÁNCHEZ LORO, D .: op. cit., pp. 46-52. La reproducción del texto original en la segunda Bula señalada omite la fecha de fundación; no obstante, y teniendo en cuenta la aproximación de fechas del pontificado de Clemente III ( I I 87-1191 ), la nueva diócesis se erigió canónicamente en dicho año de 1189, GONZÁLEZ CUESTA, Francisco: Aproximación a La Historia de la Diócesis de Plasencia (Apuntes inéditos), 2' parte, p. 4, donde aporta otra serie de datos que confirman dicha hipótesis. 3 La importancia de una catedral en materia artística quedó puesta de manifiesto en la sala que al efecto dedicó la Fundación Las Edades del Hombre a la diócesis de Osma en su edición de 1997, VV.AA.: "La ciudad de seis pisos". Catálogo de Exposición (Soria, 1997), sección 4ª: «Un obispo y sus iglesias», pp. 161 y ss. • Un exhaustivo y definitivo estudio crítico sobre los obispos que gobernaron la diócesis objeto de nuestro estudio es el trabajo realizado por GONZÁLEZ CUESTA, F.: Sobre el Episcopologio de Plasencia, en «Hispania Sacra», vol. XLVII, n.º 95 (Madrid, 1995), pp. 347-376. 5 Sayans Castaños admite para la misma el patronazgo de Santa María la Blanca, siguiendo para ello la titularidad de la homónima imagen mariana hoy día conservada en el claustro de la Catedral, fechada en el siglo XIV por el profesor García Mogollón. Vid., al respecto, SA Y ANS CASTAÑOS, Marceliano: Sepulcro esculturado de Santa María de Plasencia (Plasencia, 1983), pp. 73 y 83; GARCÍA MOGOLLÓN, Florencio-Javier: Imaginería medieval extreme1ia. Esrnlturas de la Virgen María en la Provincia de Cáceres (Cáceres, 1987), p. 132. • SÁNCHEZ LORO, D .: op. cit., pp. 37-38. APORTACIONES DOCUME TALES EN TOR O A LOS RETABLOS DE LA 407 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASE C IA e11sa11chada» 1, debieron ser factores primordiales para emprender la construcción de la Nueva Catedral en 1498, durante la prelatura don Gutierre Álavarez de Toledo (1496-1506)8, hijo de los primeros Duques de Alba: el arquitecto Enrique Egas, a partir de cuyas trazas principió el edificio, fue el primer eslabón de una larga cadena de renombrados artistas de la que son mención obligada Juan de Álava, Francisco de Colonia, Alonso de Covarrubias, Diego de Siloé, Pedro de Ybarra y Rodrigo Gil de Honta,íón, sobre todo9. Durante el pasado año 1999 conmemoramos el V Centenario de esta obra, para la que con denuedo se fue empeñando el Cabildo catedralicio en nuevos aditamentos y proyectos hasta llegar a contemplar el singular edificio cuya silueta señorea y domina, altiva aunque nunca arrogante, todo el contorno perimetral de la ciudad alfonsina y los territorios anejos que domina. Es su ornamentación interna, sus joyas litúrgicas y artísticas, tan debatidas en otro tiempo por las centenarias dignidades catedralicias, las que centran el eje temático del presente trabajo: concretamente, los dos magníficos retablos colaterales a la obra de Gregario Fernández, dedicados, el de los hermanos Churriguera, al Tránsito de Nuestra Señora y, su simétrico, a las reliquias atesoradas con fervor en la Catedral (Láms. I y III). 7 IDEM: El parecer de 1111 Deán (Cáceres, 1959), pp. 875-876. Son declaraciones contenidas en el testamento otorgado el 18 de septiembre de 151 O por el Deán y Protonotario don Diego de Jerez. • FERNÁNDEZ, Fray Alonso: Historia y Anales de la Ciudad y Obispado de Plasencia (Madrid, por Juan González, 1627) (Reeditado en «Biblioteca Extremeña». Cáceres, Publicaciones del Departamento Provincial de Seminarios de FET y de la JONS, 1952), p. 258; LÓPEZ SÁNCHEZ-MORA, Manuel: Las Catedrales de Plasencia. Guía HistóricoArtística(Plasencia, 1971), p. 16 ; MÉLIDA ALINARI, José Ramón: Catálogo Monumental de Espa,ia. Provincia de Cáceres (1914-1916) (Madrid, 1924), T.º 11 , pp. 277 y ss. Para el conjunto de ambas Catedrales véanse pp. 270 y ss. • Una aproximación a los datos aportados fue publicada por el Chantre de Plasencia don José Benavides Checa en un artículo enviado al Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, versado sobre las dos Catedrales de la ciudad del Jerte, además de otra serie de edificios; T.º XIII ( 1905), pp. 40 y 41. Asimismo, un resumen del proceso constructivo puede consultarse en nuestro trabajo sobre «La intervención de Diego de Si loé en la Catedral de Plasencia: la portada del Enlosado y su relación con el muro de la girola de la Catedral de Granada», en A/cámara, n.º 40 (Enero-Abril, 1997), pp. 37 y ss.; la bibliografía esencial sobre la construcción de la obra queda recogida en esta monografía. Permanece inacabada hoy día esta gran fábrica renaciente; los proyectos de Ve11111ra Rodríguez, Andrés García de Qui1io11es , Manuel de Larra Churriguera o Sachelli son testigos de los intentos del Cabildo por llegar a una conclusión que, sin embargo, fue ya imposible. 408 VICENTE MÉNDEZ HER. ÁN Desde que Marco Lucio Vitruvio Polión definió la simetría como «la conveniente correspondencia entre los miembros de la obra y la annonía de cada una de sus partes con el todo» 10 , este concepto estético, de consabida raíz helénica, ha conocido múltiples campos de aplicación no restringidos únicamente a la arquitectura. La symmetria está presente en variados procesos de creación, tanto en lo referido a estilos decorativos como en lo relativo a obras y géneros artísticos. Uno de estos géneros, en cuya composición estructural e iconográfica cobra especial importancia, es el del retablo, para el que el profesor Juan José Martín González define la simetría como una significación puramente estética y fundamental en el organigrama de su repertorio temático 11 . Sin embargo, en muchas ocasiones la aplicación del término fue mucho más allá y no sólo se tuvo en cuenta en la concreción de determinada obra, sino también en la que habría de formar pareja con una precedente, lo que asimismo permite hacemos una idea de los diferentes modelos aportados al artista para la hechura de una pieza concreta, cuyo debatido proyecto pretendían materializar sus comitentes. Tal fue el proceso mediado en el protocolo que el tesorero del Obispo don Fray Plácido Bayle y Padilla (1742-1747) suscribió con el maestro de escultura Carlos Simón de So ria cuando pactó, en 17 46, las condiciones que la gubia del artista debía plasmar en el retablo que entonces se contrataba: el destinado a enjoyar la capilla de las Reliquias, ubicada al costado del Evangelio de la Nueva Catedral placentina. Dicho retablo habría de ser ejecutado con «las mismas medidas de alto y ancho que el otro corateral de Nuestra Señora de la Asumpción y a semejanza de aquél, conforme al divujo y planta reformada y enmendada por su Ilustrísima»; dicha obra referida, dedicada al Misterio Mariano, enjoyaba la capilla dedicada al Tránsito de Nuestra Señora desde 1726, y fueron responsables de la misma los hermanos Churriguera. Los planos 'º VITRUVIO POLION, Marco L.: Los diez libros de arq11itect11ra (Madrid, Imprenta Real, 1787 -Ed. a cargo de José Ortiz y Sanz-) (Madrid, Ed. Akal, 1987), p. 11. En 1887, J. Adeline y don José Ramón Mélida complementan el significado del término, ADELINE, J.: Vocabulario de términos de arte (Madrid, Ed. La Ilustración Española y Americana, 1887 -obra traducida Y ampliada por J.R. Mélida Alinari-), p. 475. 11 MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José: «Iconografía y tipología del retablo español del Renacimiento», en Boletín del Seminario de estudios de Arte y Arqueología de Valladolid, T.º XXX (1964), p. 15. AroRTACIONES DOCUMENTALES E TORNO A LOS RETABLOS DE LA 409 V. DEL TRÁ SITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA Lám. !: Catedral de Plasencia. Retablo de Ntra. Sra. del Tránsito 410 VICENTE MÉ DEZ HER ÁN de Ascensio de Morales (1753) 12 , Araujo13 y Hoag 14 sobre la Catedral de Plasencia evidencian la idea entonces albergada por Bayle y Padilla: convertir el retablo de Balbás, los Velázquez y Gregario Femández (1624-1634) 15 en verdadero eje de simetría de un organigrama catedralicio cuyo contenido mueble y ornamental quedaba plenamente relacionado con un todo arquitectónico, que adquiría de esta forma especial relevancia a partir del arco triunfal del presbiterio. Los datos sobre la intervención de los Churriguera y Carlos Simón de So ria en la Sede catedralicia y obras expresadas fueron dados a conocer en 1907 por el Chantre don José Benavides Checa 16 : tomó como base documental los asientos consignados en las Actas Capitulares, cuyas diarias anotaciones, acuerdos y descargos tuvieron como finalidad dar cumplimiento a las condiciones pactadas en los dos contratos rubricados por los escribanos placentinos Francisco Corrales y Juan Francisco Garrido, inéditos hasta la fecha. Es nuestro propósito con el presente trabajo dar a conocer las cartas contractuales firmadas en la ciudad de Alfonso VIII por Alberto de Churriguera y Carlos Simón de Soria, los días 18 de abril de 1725 y 9 de febrero de 1746 17 , respectivamente, con la finalidad de complementar lo hasta ahora conocido documentalmente 12 Archivo Histórico Nacional. Estado. Leg. 3019, n.º 4, sig.' 794. Citado y publicado por CASTRO SANTAMARÍA, Ana: « El problema de las trazas de la Catedral de Plasencia", en «V III Centenario de la Diócesis de Plasencia (1189-1989). Jornadas de Estudios Históricos» (Plasencia, 1990), p. 467, nota 2; en p. 478, del artículo que la citada autora dedicó a La sacristía de la Catedral de Plasencia en las mismas jornadas, se reproduce el trazado planimétrico. 13 ARAUJO, Sebastián: Las Catedrales de Plasencia. Historia de una restauración (Cáceres, 1983), pág. 27. 14 HOAG, John Douglas: Rodrigo Gil de Hontañón. Gótico y Renacimiento en la arquiteclllra española del siglo XVI (Madrid, 1986), p. 148. 15 Acotamos la cronología desde el concurso de adjudicación de las trazas hasta el momento en el que el Cabildo reclama a Gregorio Fernández las seis tallas que aún faltaban en la custodia, la Magdalena del Calvario y dos ángeles. La bibliografía existente sobre esta magna obra de nuestra historia del arte hispánico está recogida en el monográfico de MARTÍN GONZÁLEZ, J. J. : El escultor Gregorio Fernández (Madrid, 1980), pp. 132-144. 16 BENAVIDES CHECA, José: Prelados Placentinos. Notas para sus biografías y para la Historia documental de la Santa Iglesia Catedral y Ciudad de Plasencia (Plasencia, 1907), pp. 303-310 y 315. De esta obra está disponible una reedición hecha en Plasencia en 1999. 17 Véase el Apéndice Documental (A.O.), Documentos 2 y 5. APORTACIONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 411 V. DEL TRÁ SITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASE ' CIA Lám. III: Catedral de Plasencia. Retablo de las Reliquias 412 VI CEN TE MÉNDEZ HER Á sobre estas dos magnas obras del arte hispánico, que ningún interés suscitaron para el acérrimo academicista don Antonio Ponz a su paso por la ciudad18 . Asimismo, hemos consultado, analizado y revisado con denuedo los asientos capitulares que, hasta la fecha, habían sido publicados de forma incompleta y no siempre extrayendo de los mismos el máximo partido. Dentro del panorama de la escultura altoextremeña ambos retablos vienen a demostrar, una vez más, la tendencia por la que discurre nuestra plástica durante el siglo XVIII: desde la segunda mitad de la centuria seiscentista asistimos a un progresivo agotamiento de los importantes obradores provinciales, circunstancia ante la cual la clientela se repliega hacia otros centros foráneos con los que establece estrechas relaciones profesionales: Salamanca, Madrid y Andalucía, fundamentalmente19 . El retablo de Ntra. Sra. del Tránsito constituye elocuente ejemplo de lo que decimos, y si bien en la arquitectura lignaria del simétrico dedicado a las reliquias apreciamos la excelente gubia de un artista como Carlos Simón, es sintomático el hecho de que en la misma carta de obligación se comprometa el escultor a contratar las diferentes tallas que lo pueblan con «maestro diestro de fuera desta ciudad». l. EL RETABLO DE NTRA. SRA. DEL TRÁNSITO 1.1. Génesis y precedentes de la obra. La imagen titular. El retablo encomendado a los Churriguera por el Cabildo de Plasencia (Lám. 1) tenía la finalidad de albergar la imagen renacentista de Ntra. Sra. del Tránsito o de la Asunción, patrona de la Sede catedralicia. El capellán José María Barrio y Rufo comenta al respecto en su manuscrito que referida talla llegó a Plasencia el año 1588 procedente de Salamanca, ciudad donde la había hecho un escultor de afamado reconocimiento, y desde entonces estuvo desti18 PONZ, Anto ni o: Viage de Espaiia (Madrid, lmpr. D. Joachin [barra, 1784) (Salamanca, Ed . fa csímil bajo el título Viajar por Extremadura, T.º 1, 1983), pp. 106-107 (T.º VII, Carta V, n.º 53), que en estos términos se refería a los retablos aludidos: «Los dos altares grandes colaterales á la capilla mayor, son dos costosos promontorios de mala talla, que no debían estar en esta ig le sia. En el del lado de la epístola se venera la Imagen de Nuestra Señora en su Tránsito, puesta sobre una ca ma , que seg un noté, se hace tan gran misterio en descrubrirla, como si fuera el Santísimo, y se me enseñó por gran fineza». 19 ANDRÉS ORDAX, Salvador: «Introducción a la escultura altoextreme ña del Renacimiento y el Barroco», en Ac ta s del VI Co ngreso de Estudios Extre me1i os, T.º I (Historia del Arte) (Cáceres, 19 81), pp . 18-19. APORTACI0 1 ES DOCUMENTALES EN TOR O A LOS RETABLOS DE LA 419 V. DEL TRÁ SITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASE 'C IA podemos explicar el pequeño receptáculo con celdillas dispuesto en el nicho principal de la obra y hasta hace poco oculto tras la imagen dieciochesca de San José (hoy en el Museo de la Catedral), destinado desde un principio a albergar las reliquias que siempre acompañaron a María desde su llegada a la ciudad. La escultura yacente de Ntra. Sra., que con tanta insistencia reclama como propia la tradición histórica del pueblo de Navacarros (Salamanca), viene a representar un tema bastante infrecuente en la iconografía cristiana, al no estar ratificado por los textos oficiales de la Iglesia. Su origen se encuentra en los pasajes apócrifos asuncionistas30 que posteriormente la Leyenda Dorada se encargó de popularizar 31 . Refieren dichas fuentes cómo una vez obrado el milagro del sacerdote judío Jefonías, durante el traslado del cuerpo de María desde el monte de Sión hasta el valle de Josafat, fue éste depositado en Getsemaní, en un sepulcro sin estrenar, una vez amortajado el cadáver por los apóstoles y las tres vírgenes que lo acompañaban, Séfora, Abigea y Zael. La lectura de este relato fue la responsable de que la renaciente imagen deNtra. Sra. se tallara con la finalidad de ser vestida, amortajada, razón por la cual tan sólo aparecen trabajados el rostro, manos orantes y los pies, bella y finamente encarnados a pulimento según la tendencia más frecuente durante la segunda mitad del siglo XVI, y no así el resto del cuerpo, destinado a ser cubierto con los diferentes vestidos que a lo largo de la Historia donaron a la Catedral diversos personajes -de entre ellos destaca especialmente la reina Isabel II y el traje de terciopelo color rosa que le proporcionó-. A pesar de no ser frecuente en la iconografía este tipo de representación donde toma forma plástica el sepulcro de María, su origen es bastante antiguo y al menos se remonta al siglo XI, momento al que corresponde el Ms. en latín 17325 de la Biblioteca Nacional de París, donde ya se representa. Es posible encontrar la escena de forma aislada, realizado hasta el momento. El dorado y pinturas de dichas obras estaba terminado el jueves 22de marzo de 1657, día en que Marcos de Paredes reclamó a la Mesa Capitular los 100 reales ajustados Kpo r dorar las cajas de las reliquias ». A. O ., Documento 7 (2); BENAVIOES CHECA, J .: Prelados Placentinos ... , op. cit. , pp. 284 y 287. Sobre el artista antedicho apuntemos, tan sólo, la constancia documental que tenemos sobre el mismo de ser uno de los integrantes de la saga de pintores placentinos que, inaugurada por el conocido Alonso de Paredes, mantiene taller abierto en la ciudad del Jerte durante todo el siglo XVII. "' Libro de San Juan Evangelista, (l-L); Narración del Pseudo José de Arimatea, ((-XXIV): y el Libro de Juan, Arzobispo de Tesalónica ((-XIV), SA TOS OTERO, Aurelio de: Los Evangelios Apócrifos (Madrid, 1956), pp. 576 y ss.; 605 y ss.; y 641 y ss. 31 VORÁGINE, Santiago de la: La Le ye nda Dorada (Madrid, 1982), T.º 1, pp. 477-498. 420 V ICE TE MÉNDEZ HER ÁN tal como sucede en la Sede placentina o en el retablo custodiado en el Museo Diocesano de Valencia, de 1520 y procedente de la iglesia de San Pedro. Pero puede también formar pareja con el Santo Sepulcro de Cristo, como así ocurre en la iglesia abacial de Solesmes (distrito de La Fleche, en la ribera izquierda del Sarthe), que encargó el de la Virgen con tal propósito hacia 1550 32 : colocados bajo el priorato de Bougler (1505-1556), ambos grupos de estatuas son conocidos bajo el nombre de «los santos de Solesmes». La urna que hoy envuelve el cuerpo de María fue costeada por el Obispo don Bartolomé de Ocampo (1699-1703) ante el mal estado en que debía encontrarse su precedente, circunstancia ante la cual el Cabildo dispuso en 1700 su ejecución y un año después manifestaba al Prelado su reconocido agradecimiento 33 . Orlan la zona superior del acristalado sarcófago una suerte de seis angelitos desnudos y con bandas doradas en el cuerpo, centrados por un séptimo 32 RÉAU, Louis: Iconografía del arre cristiano, T.º I (11), Iconografía de la Biblia. Nuevo testamento (Barcelona, 1996), pp. 626 y ss., y sobre todo, pp. 633-636. El entierro de María tampoco gozó de una amplia representación en las estampas grabadas que circularon por Europa sobre todo durante los siglos XV y XVI. Al respecto, señalemos como tema más frecuente la muerte de María, su Tránsito, como así lo ponen de manifiesto algunas estampas conservadas en la colección del monasterio de San Lorenzo El Real, de El Escorial, realizadas por el alemán Albrecht Diirer (1471-1528), el suizo Albrecht Alrdorfer (c.1480-1538), el veneciano Niccolo Nelli (c. 1530), el holandés Comelio Cort (c.1533-1588) o Giovanni Ma-:;za , artista asentado en Italia hacia 1580. Véanse, respectivamente, los diferentes tomos integrantes de la obra de GONZÁLEZ DE ZÁRATE, Jesús María: Real Colección de Estampas de San Loren:o de El Escorial, T.º IV (Vitoria, 1993), lám. 1430, p. 121; T.º I (Vitoria, 1992), lám. 90, p. 49; T.º VIII (Vitoria, 1995), lám. 3291, p. 59: muerte de la Virgen sobre un dibujo de Federico Zuccaro; T.º 111 (Vitoria, 1993), láms. 945 y 946, p. 101 ; T.º VII (Vitoria, 1994), Lám. 3020, p. 214: Muerte de la Virgen sobre un dibujo de Federico Z11ccaro. 33 «Acordaron que Lo s seiiores Chantre y don Nicolás Cathalán, en nombre del Cavildo, den las gracias a su Ilustrísima de la uma que tiene mandada hacer para el simulacro de Nuestra Seiiora de la Asump:i6n»: A.C.?., L.A.C., n.º 41 (1701-1702), 17 de febrero de 1701, jueves; sin foliar(foliado por nosotros), fol. 32 vt.0. La obra no llegó a la ciudad hasta el 15 de noviembre por la noche, según el Cabildo celebrado el viernes día 16 de dicho mes y año referido de 1701 : «Leióse un papel del se11or Obispo en que su Ilustrísima da q11enta al Cavildo de ha ver llegado anoche a Salamanca la urna para colocar la imagen de Nuestra Se,iora en su Dormici6n, y que el Cavildo disponga sitio donde se abra y arme( . .. )». (L.A.C., n.º 41; sin foliar, foliado por nosotros, fols. 209 vt.º-210). El lugar elegido para situar el «s imulacro» del sepulcro fue el altar que siempre había tenido, según refiere la reunión del día 2 de diciembre de 1701, viernes: «Acordaron que en nombre del Cavildo visiten al se11or Obispo los se,1ores don Diego A111011io Góme: y don Nicolás Cathalán, Canónigos, ha:iendo a su lltwrísima la representa:ión que llevan entendido sobre colocar la imagen de Nuestra Se11ora de la Asump:i6n en su altar: y se comete al se,1or Chantre extienda después el decreto en más amplia forma». (L.A.C., n.º APORTACIONES DOCUME TALES E TOR O A LOS RETABLOS DE LA 421 V. DEL TRÁ SITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASE NC IA niño elevado sobre peana, vestido y en pose más estable que las de sus restantes compañeros (Lám. II, fig. 4). En virtud de una de las cláusulas del contrato suscrito el 18 de abril de 1725 entre el Mayordomo del Cabildo placentino y Alberto Churriguera, sabemos que el artista se comprometió a «hazer nuevos los seis u ocho angelitos que aconpañan a Nuestra Señora en la uma», razón por la cual hemos de adjudicar a su gubia la talla de los mismos. Tras la muerte de Joaquín, acaecida a finales de septiembre de 1724, y, tal vez, mientras se encontraba en Plasencia dando directrices para la obra 34 , Alberto, una vez finado su hermano mayor José (el 2 de marzo de 1725), heredó su prosecución, así como también el encargo de ultimar el coro catedralicio de Salamanca a partir del diseño preparado por Joaquín en julio de 1724, no obstante ser evidente en este último caso la introducción de modificaciones por parte de Alberto, apreciables sobre todo en la crestería del remate, según afirma Rodríguez de Ceballos 35 : puebla el coronamiento coral una auténtica corte angelical donde los niños adoptan las más variadas e inestables posturas, de suerte que su diseño queda directamente emparentado con los que acompañan a la Virgen en su 41 ; sin foliar, foliado por nosotros, fol. 219). Anotemos, al respecto, que la urna fue ejecutada en Salamanca por el platero Pedro Benftez; José Ramón Mélida la fecha en 1701. Vid., BENA VIDES CHECA, J.: Prelados Place111inos ... , op. cit., pp.301-302. MÉLIDA ALINARI, J. R.: Catálogo Monumental de España ... , op. cit., T.º 11 , pp. 295-296. ANDRÉS ORDAX, Salvador, y GARCÍA MOGOLLÓN, F.J .: La Platería de La Catedral de Plase11cia (Trujillo, 1983), pp. 41-42. 34 GARCÍA Y BELLIDO, Antonio: «Estudios del Barroco español. Avances para una monografía de los Churrigueras. II. Nuevas aportaciones», en Archivo Espa,io/ de Arte y Arqueología, T.º VI (1930), pp. 147-148. "Todo estaba preparado el 10 de julio de 1724 para el comienzo de los'trabajos. No obstante, la muerte de Joaquín precipitó la intervención de su hermano menor, una vez elegido Maestro Mayor de las obras de la Catedral salmantina el 9 de marzo de 1725 . García y Bellido afirma al respecto que aún debían quedar algunas trazas por ultimar, razón por la cual corresponde al magisterio de Alberto la conclusión de los diseños, así como la realización de gran parte del conjunto: tan sólo el trascoro parece presentar notas dominantes del arte de Joaquí11 , siempre tendente a efectos pictóricos y decorativos; el resto, esto es, las paredes laterales y la sillería, correspondió a Alberto Clwrriguera, mientras que la ejecución de los tableros escultóricos corrió a cargo deAleja11dro Carnicero y su discípulo Francisco Martíne:, que figuran en 1726, Y, a partir de 1731 , José de Larra, cuñado de los conocidos hermano s. Vid ., al respecto, GARCÍA Y BELLIDO, A.: Op. cit., 161-167. MARTÍN GONZÁLEZ, J. J. : Escultura barroca castellana (Madrid, 1959), p. 413, y T.º 11 (Madrid, 1971), p. 54. RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS, Alfonso: Los Clwrriguera (Madrid, 1971), pp . 25-26 y 37. La traza conservada fue publicada por García y Bellido en el trabajo antedicho (Lám. VII , fig. 1 O) , fechada hacia 1725 y probablemente de Alberto de Clwrriguera. 422 VICENTE MÉNOEZ HERNÁ Tránsito, y para los cuales Alberto pudo haber empleado los contemporáneos dibujos de la si Hería salmantina; sin embargo, y a pesar de esta relación, de todos es conocido la particular habilidad que tuvo siempre esta saga de artistas, sobre todo José, para componer los angelitos que de continuo pueblan sus retablos. Las escorzadas actitudes que dibujan los pequeños cuerpecitos, adelantando el tronco, abriendo y curvando sus brazos o practicando auténticos juegos de equilibro, vienen a demostrar, una vez más, la tendencia iniciada por JoaquÍII a utilizar elementos y formas más propias de la composición pictórica. Los seis niños que Alberto ejecutó contrastan claramente con el atemperado perfil del séptimo aludido, del siglo XVII y muy probablemente perteneciente al exorno de la arqueta precedente. Este infante debía hacer juego con los tres restantes que de este mismo tipo conserva la Catedral y expone el museo, todos ellos vestidos, aunque tallados de cuerpo entero y desnudos. Las tres piezas museísticas se elevan sobre peana decorada con los gallones típicos de la primera mitad o primer tercio del siglo XVII, período al que también corresponden los ganchillos añadidos en su derredor; carece de dicha base, por motivos de altura e inserción en el conjunto retablístico, el Niño dispuesto sobre el sarcófago de María, aunque es evidente debió contar con la misma en un principio. formando juego con los tres restantes. Resalta en la suavidad del rostro de las cuatro tallas la cabellera leonina, centrada por ese prominente moño frontal que define José Hernández Díaz para caracterizar uno de los tipos de Niño Jesús exento más difundidos a partir del que popularizó el Lisipo anda! uz, Juan Martínez M ontaiiés ( 1568-1649), profundizando los modelos de su maestro Jerónimo Hernández y hondamente ejemplificado en el que tutela la Hermandad Sacramental de la Catedral sevillana, ( 1606-1607)36 . A su discípulo Juan de Mesa (1583-1627), el Imaginero del Dolor, se le atribuyen asimismo una serie de obras tales como el Niño Jesús de la Escuela sevillana de Bellas Artes o el conservado en la colección Illanes de Sevilla, donde continúa codificando el modelo montañesino en su tendencia más realista, según la 36 HERNÁNDEZ DÍAZ, Jos é: «La escultura andaluza del siglo XVII», en VV.AA., Escultura y Arquitectura espa11ola s del siglo XVII, vol. XXVI de la col. « Summa Artis» (Madrid, 1982). pp . 63-64: IDEM, Juan Martín e: Montaiiés, (Sevilla, 1949), pp. 18 , 36-37; IDEM, Juan Martíne: Montaiié s, el Lis ip o Anda/11 : ( 1568-1627) (Sevilla, 1976): Juan Martíne¡ Montaiiés, ( 156 81649) (Sevilla, 19 87), pp. 119-120. AroRTACIONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 423 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASEN CIA interpretación que una personalidad propia como la suya hacía del natural37 . Las esculturas de Plasencia repiten el mismo esquema compositivo de estas obras sevillanas: el brazo derecho en actitud de bendecir y el resto de las extremidades implicadas en acentuar el juego de contraposto, de evidente reminiscencia • clásica, de un cuerpo bien modelado, de extrema ternura y resuelta ponderación, en virtud de cuya configuración es justo adjudicar a la órbita sevillana, montañesina y de Juan de Mesa esta serie de cuatro tallas cuyo sello más elocuente de procedencia reside en el moño aludido. Además de las relaciones estilísticas comentadas, no debemos olvidar que Juan Martínez Montañés fue uno de los escultores cuyo nombre barajó el Cabildo placentino, en su sesión del 10 de julio de 1624, para encargar la ejecución de las piezas escultóricas que habrían de poblar el retablo mayor 38 : la relación y conversaciones con los talleres hispalenses quedaron, pues, abiertas a partir de la fecha. Los Niños placentinos gozan en general de un estado de conservación bastante bueno, aunque la policromía original, en mate como defiende Francisco Pachecho en su tratado Arte de la pintura, debió sufrir alteraciones con posterioridad. 1.2. El retablo de Ntra. Sra. de la Asunción Con la finalidad de conmemorar la imagen de María en su Tránsito, el retablo de la Catedral dePlasencia se concibe como un gran túmulo, un auténtico mausoleo que auspicia la Asunción de la Virgen a los cielos una vez depositada Y enterrada en el mismo. La tipología de su diseño responde a la categoría denominada por Martín González como retablo-sepulcro, cuyos ejemplos más abundantes en España están asociados a la proliferación de la escultura funeraria en el siglo XVI3 9. Por lo común, durante la centuria seiscentista los Cristos Yacentes de Gregario Femández se dispusieron en el banco de los retablos, un importante precedente al que recurrieron Joaquín y Alberto Churriguera en el 37 IDEM , Juan de Mesa. Escultor de Imaginería (Sevilla, 1972), p. 38. IDEM, en col. con DE LA BANDA Y VARGAS, Antonio: La escultura sevillana del Siglo de Oro (Madrid, 1978), p. 77, donde se reproducen las dos imágenes aludidas.junto a otra atribuida a la escuela de Martínez Monta,iés. 38 MARTÍN GONZÁLEZ, J. J.: «N uevas noticias sobre el retablo mayor de la Catedral de Plasencia (Cáceres)», en BSAA, T.º XL-XLI (1975), pp. 299 y 315. 39 IDEM, «Avance de una tipología del retablo barroco», en lmafrome, n.º' 3-4-5 (1987-88-89), p. 134 . - 424 VICENTE MÉNDEZ HERNÁ siglo XVIII para la inserción del nicho, cellae o cubicula memoriae40 de María entre los netos del placentino, oculto a los ojos del público tras un enjoyado tablero y tan sólo descubierto en los días más señalados del año: continúa de este modo la costumbre medieval de guardar las piezas de mayor relevancia a los ojos del público, siendo además evidente el efectismo resultante de una tramoya que oculta o descubre el cuerpo inerte subiendo o bajando el panel, activado por medio de un sistema de elementos rotatorios a los que se accede por las puertas laterales del sotobanco: es evidente su relación con los artificios característicos de las escenografías teatrales. Flanquean los ángulos inferiores del arcón una pareja de portentosas águilas reales con las alas explayadas, símbolo de la purificación y rejuvenecimiento 41 de una mujer que en verdad había encontrado gracia ante Dios42 : el querubín inserto en la zona central alude a la vida eterna de la que ya gozaba desde su misma concepción 43 . El diseño convexo del único cuerpo de la obra principia en las columnas extremas -más adelantadas que las centralesy culmina con la portentosa hornacina interna: deviene como resultado el enérgico movimiento de juegos curvos a base de entrantes y salientes y sugiere, asimismo, un aprendizaje directo a partir del retablo mayor de San Esteban de Salamanca ( 1692-1694), obra de José. Las cuatro columnas, de fuste liso y prolija decoración adherida, sustentan la basa sobre las potentes ménsulas del banco y culminan el capitel compuesto en quebrado y mixtilíneo entablamento, ya residual respecto de lo que había sido el modelo de cornisa creado por Vignola y reformado con posterioridad por Fray Lorenzo de San Nicolás 44 . El menudo exorno, ejecutado a base de táctiles motivos vegetales, frutos, cogollos, entelados, óvalos o medallones y angelitos dispuestos en forma de telamones, confirma la nueva 'º La morfología del sepulcro repite la tipología de las sepulturas catacumbales empleadas por los primeros cristianos y formadas por especies de vasares dispuestos en altura, sobre los que el cuerpo yacía en el sentido de su longitud: Abate MARTIGNY, Diccionario de antigüedades cristianas (Madrid, 1894), p. 785. La trasposición del modelo en nuestro caso no tiene mayor intención que la de mostrar la talla de María en su totalidad. 41 Salmos, 103, 3-5; Isaías, 40, 31. San ISIDORO: Etimologías, XII, 7, 10. 4' Lucas, 1, 30. " Sabemos que los ángeles son espíritus ministradores enviados para servicio de los que serán herederos de la salvación y vida eterna: Carta a los Hebreros, 1, 14 . ., GARCÍA Y BELLIDO, A .: "Estudios del barroco español. Avances para una monografía de los Churrigueras», en Archivo Espm1ol de Arre y Arqueología, T.º V (1929), p. 54. AroRTACIONES DOCUMENTALES EN TORJ O A LOS RETABLOS DE LA 425 V. DEL TRÁ SITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PL ASE NC IA dirección por la que encauzó Joaquín su carrera escultórica, tendente a formas y efectos pictóricos que dan la impresión, efectivamente, de que se hubiera vuelto al Plateresco o Primer Renacimiento ante la evidente caducidad del barroco tradicional45 . Albergan los intercolumnios laterales del retablo dos estupendas tallas con la representación de los padres de la Virgen, San Joaquín (Lám. II, fig. 1) y Santa Ana (Lám. 11, fig. 3); atribuyeMélida su trazado aJoséde Churriguera4f> y lo refrenda Rodríguez de Ceballos47 ante su faceta de escultor, demostrada documentalmente por el profesor Bonet Correa 48 . Es posible imaginar que fuera ésta la aportación del mayor de los Churriguera a la traza diseñada por Joaquín a partir del mes de abril de 1724 y rematada, en última instancia, por Alberto, según él mismo manifestó en las condiciones del contrato pactado el 18 de abril de 1725: la tercera de las cláusulas advierte «que la fábrica de dho. retablo a de ser ejecutada en la misma conformidad que está dibujada en la traza prinzipiada por don Joachín de Churriguera y concluida por mí el dho. don Alberto », así como la cuarta añade «que además de dho. retablo tengo de hazer nuevos los seis u ocho angelitos que aconpañan a Nuestra Sei'íora en la uma ». Demostrada la faceta de Alberto como escultor, no es improbable que salieran de su taller las efigies de los padres de María, al igual que el resto del grupo escultórico, acaso delineado por José49 . La ausencia del dibujo no permite "RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS, A.: Op. cit., p. 26. 46 MÉLIDA ALINARI, J. R.: Catálogo Monumental de España ... , op. cit., T.º 11 , p. 295. "RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS, A .: Op. cit ., p. 51. •• De esta faceta llamó la atención Bonet Correa al demostrar que la talla de las esculturas ·del retablo madrileño de las Calatravas eran obras procedentes de la gubia de Jo sé Benito y no de Pablo Gon;:ále: Velá:quez, como se creía desde Ceán Bennúdez, BON ET CORREA, Antonio: «Los retablos de la Iglesia de las Calatravas de Madrid. José de Churrigue ra y Juan de Villanueva, padre», en Archivo Español de Arte, T.º XXXV (1962), pp. 21-49 y, sobre todo, pp . 36-39. Esta misma opinión comparte Martín González en 1971 al tratar el retablo mayor de San Esteban, de Salamanca, haciendo hincapié, a raíz de lo aducido por Bonet Correa, en el especial cuidado que ponía el artista en la ejecución global de sus proyectos, incluida la escultura, MARTÍN GONZÁLEZ, J. J .: Escultura barroca ... , op. cit ., T.º 11 , p. 53. Más recientemente se hace eco de dicha teoría la monografía de IGARTUA MENDIA, M.' Teresa: Desarrollo del Barroco en Salamanca (Madrid, 1972), pp. 6071 . " Ya lo puso de manifiesto el profesor MARTÍ GO ZÁLEZ, J. J .: El retablo barroco en Esparia (Madrid, 1993), p. 200. Sin embargo, en 1983 este mismo autor emparentó la hechura de ambas tallas coa el círculo del madrileño Pablo González Veláz que: , aduciendo para ello el estilo de Juan de Juni que dicho maestro reaviva en el siglo XVIII, y que está presente en dichas obras, 426 VICENTE MÉNDEZ fuRNÁN aportar pruebas conclusivas, pero lo cierto es que la hechura de San Joaquín y Santa Ana debieron ser supervisadas muy directamente por el menor de los Churriguera. Sin embargo, y aún sin olvidar la actividad como arquitecto por la que siempre destacó, una vía para la definitiva atribución de las obras a su gubia podemos hacerla partir de la frecuente colaboración que tuvo con su hermano mayor, arquitecto y escultor, desde el retablo de San Esteban, y de quien parece derivar, en última instancia, la situación de los padres de la Virgen en los intercolumnios del retablo que nos ocupa, en clara trasposición del diseño otorgado para la confección del retablo madrileño de las Calatravas. Son dos figuras cuyas miradas conducen la propia del espectador hacia el punto focal de la máquina: el entierro de Nuestra Señora al que ellos mismos asisten. La factura barroca de ambas tallas cuida en extremo el modelado de unos ropajes pomposos de entrecruzadas líneas diagonales y discreto vuelo en los pliegues, serpenteantes en el caso de Santa Ana. La airosa solución que resuelve el contraposto y actitudes hace derivar de ambas obras un resultado de evidente virtuosismo. La excelente policromía y estofado, típicamente dieciochescos, contribuye al efecto realista de las vestimentas confeccionadas según la tradición. Las tallas carecen de expresiones declamatorias o gestos angustiosos ante la muerte de su hija, pues desde un principio las demostraciones de dolor junto al cuerpo del difunto fueron reprobadas por la Iglesia, que sustituyó tales prácticas profanas por vísperas y el canto de los salmos, un piadoso oficio reservado a los obispos y las diaconisas~;o. La hornacina central (Lám. II, fig. 2) del primer cuerpo del retablo, confeccionada en planta curva, bóveda de horno con dosel de pretendido cortinaje y de sección cónica según la forma honorífica más difundida durante el siglo XVIII, estuvo hasta no hace m~cho tiempo presidida por una talla de San MARTÍN GONZÁLEZ, J. J.: Escultura barroca castellana (Madrid, 1983), p. 361. La afirmación está relacionada con la vuelta auspiciada por Joaquín al Plateresco, o Primer Renacimiento, y al siglo XVI en general ante la caducidad del Barroco tradicional que pudo entrevera! igual que su hermano José, según puso de manifiesto el Padre Ceballos: RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS, A.: Op. cit., pp . 23-26. El gusto de Joaquín de C/wrriguera por lo pictórico corrobora dicha relación, luego heredado, aunque de forma más atemperada, por su hermano Alberto. 50 Abate MARTIGNY: Op. cit ., p. 287. AroRTACIONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 427 V. DEL TRÁ SITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA José, ajena al organigrama primigenio 51 : dicho pabellón estaba destinado en un principio a albergar las reliquias del retablo precedente, siguiendo para ello la disposición de láminas formando tecas. Sin embargo, el efecto resultante no gustó en demasía al Deán, que acordó el 15 de marzo de 1732 suprimir dichas celdillas y llevar a la práctica el nuevo diseño que de Alberto de Churriguera se recibió el 3 de octubre de 1732, tras haberle enviado, para su supervisión, una traza que para dicha reforma había ejecutado el entonces oficial Carlos Simón de Soria, conocedor de la obra al haber estado también trabajando en su confección 52 . La solución adoptada consistió en acoplar un pequeño nicho central, de sección rectangular, cuya movilidad giratoria permite un eje rotatorio y deja con ello abierta la opción de ocultar las reliquias guardadas en las celdillas de su interior, al utilizarlo cual si de un torno se tratara. No sabemos si llegó a albergar las reliquias guardadas al efecto, aunque suponemos que no. En la época en que lo vio Mélida el nicho permanecía vacío, y el investigador cree que la hornacina en general pudo estar destinada a albergar la imagen de María de pie cuando se recreara su Asunción 53 . Según el contrato establecido el 9 de febrero de 1746 entre el tesorero de rentas del Prelado don Fray Plácido Bayle y Padilla y el escultor Carlos Simón de Soria, sabemos que en el segundo cuerpo del retablo dedicado al Tránsito de María iba inserta una representación de la Santísima Trinidad, a la que debía envolver el globo -ático de cascarón-que refiere Barrio y Rufo 54 , y en simetría a la cual acogería el retablo de las reliquias la talla de San Agustín sobre cuatro herejes. Este relicario habría de ser «de la misma manera, figura y forma que se halla el de Nuestra Se,iora de la Asunción, variando sólo en algunas imágenes de la particular devoción de su Ilma., que se habrán de proporcionar en los mismos sitios que están las del otro retablo de Nuestra Se,iora para que 51 La imagen de San José fue tallada con la finalidad de dar cumplimiento a las mandas testamentarias del secretario capitular don Tomás de la Espada, que destinó la obra a ser colocada en el retablo principal de la Catedral Vieja. Su ejecución se encomendó al tallista salmantino Miguel Martín, según refieren las actas de 9 y 21 de octubre de 1760. LÓPEZ SÁNCHEZ-MORA, M.: Las Catedrales de Plasencia .. . , op. cit., pp. 45-46. 52 A.O., Documento 1 (6), en las datas referidas. Las Actas Capitulares no vuelven a mencionar a Alberto de Churriguera. BENAVIDES CHECA, J.: Prelados Place11ti110s ... , op. cit ., pp. 307308. 51 MÉLIDA AUNAR!, J. R.: Catálogo Monumental de Espa1ia .. . , op. cit ., T.º 11 , pp. 294-295. 5' BARRIO Y RUFO, J. M.: Op. cit., fol. 59 del ejemplar manuscrito. 428 V ICE TE MÉ DEZ HER ÁN hagan la más u11iforme armo11ía» 55 . De ser del todo cierto el aserto de las fuentes en la coincidencia de ambas obras, el retablo original de la Asunción habría venido a ser una simplificación del diseño otorgado por Joaquín para el conjunto de la iglesia de Santiago, en Medina de Ríoseco (1703), o una amplificación del que contrató, junto con Pedro de Gamboa, el 18 de febrero de 1702 para el convento salmantino de Santa Clara, todo ello, claro está, con la introducción de las modificaciones oportunas ante la necesidad de adaptar la obra al espacio concreto de la Catedral de Plasencia. Algún defecto debía albergar el retablo -es posible que aún no estuviera resuelto el problema de las celdillas antes aludidopara que el 22 de enero de 1734, así como el 26 de dicho mes y 13 del siguiente de febrero, confiaran los comisarios del Cabildo su composición al maestro trujillano Bartolomé Jerezcuya presencia en la Sede era al menos aguardada desde el 16 de diciembre del año anterior de 1733-para que pusiera en práctica la materialización del diseño presentado al Cabildo el 14 de enero de 1734, a cambio del cual solicitaba la suma de 500 ducados (5.500 reales). Dio por concluida el trujillano la reforma el 14 de agosto de 1734 y, probablemente, la intervención llevada a cabo tuvo algo que ver con el segundo estadio del conjunto y las figuras allí situadas o, mejor aún, posteriormente añadidas, las cuales, una vez ultimada la reforma, y ante su escasa calidad, devinieron en el descuento que hizo el propio maestro de 500 reales sobre los 5.500 exigidos inicialmente, además de comprometerse a añadir otras dos esculturas de mejor calidad, según refiere la Junta Capitular de 21 de agosto 56 . Benavides Checa afirma que el acuerdo finalmente pactado sobre el cambio de las tallas no debió llevarse a cabo, aduciendo para ello una " LÓPEZ SÁNCHEZ MORA, M.: Episcopologio. Los obispos de Plasencia, sus biografías (Los Santos de Maimona, 1986), p. 63. 56 Recogemos los asieotosenelA.D., Documento 1 (6). El Cabildo de 19 defebrerode 1734señaló la necesidad de bajar el coste originalmente solicitado por Bartolomé Jerez, a tenor de la nueva remodelación que pretendían introducir en el diseño recibido el pasado 14 de enero. Por esta misma junta conocemos los trámites del Cabildo para encomendar al trujillano las reformas de las que estaba necesitado el altar mayor de la Catedral Vieja, a las que no se vuelve a hacer ninguna referencia y, evidentemente, no se conserva. Para completar datos sobre la biografía artística del trujillano Bartolomé Jerez, puede consultarse nuestro trabajo sobre «El retablo mayor de la iglesia parroquial de Serradilla (Cáceres). Una obra del tallista y maestro de arquitectura Bartolomé Jerez », en Norba-Arte, T.º XVI (1996) (Madrid, 1998), pp. 237-254. Ofrecemos un resumen biográfico en las pp. 249-250; IDEM, «El retablo del Santo Cristo del Desamparo de Escurial (Cáceres). Una nueva obra del maestro trujillano Bartolomé Jerez» en Norba-Arte, T. XVII (1997) (Cáceres, 1999), pp . 299-309). APORTACIONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 435 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA expresa intención manifestada por el ya entonces Arzobispo de Granada don Francisco dePerea y Porras, decidió encomendarle el proyecto. A consecuencia de su fallecimiento, en los últimos días de septiembre de aquel mismo año, no pudo concluir la planta principiada una vez reconoció el lugar el 14 de abril; fue heredada por su hermano José, que admitía tomarla a su cargo en la carta remitida a Plasencia el 24 de noviembre de 1724 75 . Es indudable que alguna modificación debió introducir el mayor de los Churriguera en el proyecto de su hermano, acaso los diseños de San Joaquín y Santa Ana, antes de faceller el 2 de marzo de 1725. Nueva circunstancia ésta ante la cual no tuvo el Cabildo más opción que reclamar el trabajo de Alberto, con el que firmaba el ajuste Y. contrato definitivos, tras anunciar su viaje a la ciudad dePlasenciaen 14de abril de 1725, el 18 de dichos mes y año: las condiciones de la transacción fueron aprobadas por la Junta Capitular el siguiente día 20, que asimismo dio comisión «para que además de satisfazer la costa de la posada y gasto de dicho don Alberto en este viaje le entregue y pague trezientos y sesenta reales por gratificazión y ayuda de costa para el camino»16 . Bien es cierto que Alberto estuvo dedicado a labores emparentadas fundamentalmente con la arquitectura pétrea, sobre todo a partir de su labor en el Nuevo Baztán, pero también fueron muchas las horas que sin duda pasó contemplando la labor de sus hermanos, aprendizaje con el que pudo responder y terminar los encargos aún por entregar a la muerte de Joaquín: la obra del retablo de la Catedral de Plasencia y el coro de la salmantina. Ya hemos visto cómo se encargó de dibujar, siguiendo los diseños de su hermano, el coro catedralicio de la ciudad del Tormes, algo similar a lo que sucedió con la presente obra. En virtud del contrato existente en el protocolo de Manuel de Oliva, podemos afirmar con seguridad que de cuenta de Alberto quedó «hazer dho. retablo según la tra:::.a y dibujo que para este efecto se principió por don Joachín de Churriguera y se concluió por el dho. don Alberto». Se comprometía a terminar la obra en un plazo de 20 meses por la cantidad de 44.000 reales de vellón y en la serie de entregas consignadas en la primera de las condiciones " A.O ., Documento 1 (5): (/)Joaquín de Churriguera y ( 11) José Benito de Churriguera. 76 A.O ., el contrato lo reproducimos en el Documento 2; para el resto de los asientos anotados véase el Documento 1 (5): (111) Alb erto de Churriguera. Las condiciones del acuerdo fueron dadas a conocer, en parte, por José Benavides Checa que, sin embargo, no tomó cuenta de algunos datos importantes que ya van reseñados en el presente trabajo, BENAVIDES CHECA, J. : Prelados Placentinos ... , op. cit ., pp. 306-307. Omitimos de continuo las referencias a esta obra por haberla citado oportunamente en la introducción. 436 VICENTE MÉNDEZ HERNÁN acordadas: «tres mil reales prontamente y de contado=seis mil reales el último día de el próximo mes de mayo= seis mil reales para fin de diziembre deste presente aíio de mil setezientos y veinte y zinc o= seis mil reales para fin de junio del año de mil setezientos y veinte y seis= tres mil reales para después de concluido dho. retablo= y Los veinte mil reales restantes se me ande dar por mesadas a mil reales cada mes enpezando a correr desde el día del otorgamiento de esta escriptura». Quedaban de su cuenta asimismo los materiales - exceptuando la madera del andamiaje-y los oficiales: Antonio Pinto y Agustín Femández trabajaron hasta el mes de enero de 1726. También añadió el compromiso de tallar los seis ángeles de la urna de la Virgen, asentar el conjunto retablístico en un zócalo o pedestal de cantería con piedra de Pajarillas 77 y otorgar las obligadas fianzas en el plazo de un mes. Una carta remitida por Alberto de Churriguera y leída en Cabildo el 3 de agosto de 1725, anunciaba la llegada de los dos oficiales, Antonio Pinto y Agustín F ernández, encargados de sustituir al maestro y trabajar en la obra hasta el mes de diciembre de dicho año, según deducimos de la paga que les estipuló: «3.000 reales distribuidos por semanas, a ziento y zinquenta reales cada una»; en caso de discrepancia solicitó Churriguera para tal efecto los 6.000 reales correspondientes al plazo de San Juan de 1725 (27 de diciembre) 78 . Dichos oficiales habrían de ir perfeccionando, tallando y adaptando algunas de las piezas ya confeccionadas en Salamanca, desde donde el maestro señalaba asimismo la imposibilidad de enviar entonces los ángeles de la urna. Por las Actas Capitulares del día 3 de octubre de 1725 sabemos que Alberto de Churriguera demoró cinco meses el otorgamiento de la obligada escritura de fianzas, suscrita finalmente en Salamanca bajo la supervisión de don Gerónimo de Marco, Prior y Canónigo en la Catedral del Tormes y avalista del artista ante el Cabildo de Plasencia, que da notificación de su recepción en la junta de dicho 77 Según Pascual Madoz, Pajarillas es un caserío situado en la provincia de Cáceres, a cuatro leguas de esta villa a cuyo partido judicial y término pertenece: MADOZ, Pascual: Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico de Espa1ia y sus poseseiones de Ultramar (Madrid, 1849), T.ºXII. 78 A este anuncio corresponden los tres tratados establecidos por el Cabildo Catedral los días 1, 7 y I 2 de septiembre de I 725 para tratar sobre la financiación del retablo de Ntra. Sra. en su Tránsito y extraer del archivo las cantidades necesarias para ir haciendo frente a los gastos, concretamente, los 444 reales de la memoria que fundó don Manuel de Valcárcel, Canónigo Doctoral de dicha S.l.C., los cuales se acuerdan tomar a censo para poder seguir costeando la construcción: AHPCC. Protocolos Notariales. Escribano Manuel de Oliva. Leg. 1900, foliado, fols. 190-195. Al'oRTACIONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 437 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQ IAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA día 3 de octubre, momento en el que Alberto se encuentra en la ciudad dando las disposiciones necesarias para la continuación del retablo, al anunciar de nuevo su ausencia hasta Navidad 79 . El 14 de enero de 1726 dio lectura el Cabildo placentino a una nueva carta remitida por Alberto de Churriguera, en la que lamentaba el malestar expreado por el Deán ante la disconformidad de los capitulares con el trabajo de los oficiales, Antonio Pinto y Agustín F ernández, que fueron despedidos sin ningún tipo de compensación y sustituidos por otros dos «de calificada havilidad». Estos dos últimos debieron iniciar el asiento del retablo a comienzos del otoño de 1726; la imperfección advertida en la colocación de las columnas, según refiere el Cabildo de 14 de octubre, debió ser la causa definitiva para el viaje del maestro a la ciudad y su estancia hasta dar por cocluido el trabajo: así podemos explicar que el 23 de noviembre dictaminara a favor de incluir en el retablo las láminas donadas entonces por dos de los capitulares, «muy del caso para el mayor adorno» y probablemente destinadas a las reliquias. Asimismo, el día 29 de dicho mes advirtió la conveniencia de cerrar la ventana situada al costado derecho del retablo (a la Epístola), abriendo una enfrente para posibilitar su mejor iluminación: con la finalidad de operar la correcta proporción en el juego de luces y sombras de la Catedral, dispuso abrir otro vano enfrente de la simétrica capilla de las reliquias y cerrar el que estaba en medio de la pared del coro, único dictamen este último que, al parecer, se llevó a cabo. Todo el ajuste estuvo concluido el 17 de diciembre de 1726, y por el buen trabajo ejecutado le fueron librados por la Mesa Capitular 4.000 reales de gratificación, además de los 44.000 pactados. Emprendería su vuelta definitiva a Salamanca no sin antes haber examinado la bóveda de la iglesia, expresado los reparos de los que estaba necesitada y recogido la escritura de fianzas 80 . Con posterioridad se procedió a dorar la obra: los trabajos principiaron el mes de febrero, o marzo, de 1741 81 y terminaron el mismo año82 , concreta79 A.D., Documento 1 (5): en el apartado que dedicamos a la intervención de Alberto de Churriguera reproducimos en su integridad los asientos anotados. 10 lbídem. 11 A.D., Documento 3 (2). " MATÍAS GIL, Alejandro: Las Siete Centurias de la Ciudad de Alfonso VIII (Plasencia, Ed. lmp.de Evaristo Sánchez-1' Edición-, 1877) (Plasencia, Ed . a cargo de la Asociación Cultural Placentina «Pedro de Trejo», 1984), p. 256. En el mes de febrero de 2000 el Ayuntamiento de Plasencia ha vuelto a reeditar la obra de A. Matías Gil. Debe tomar este erudito el dato que aportamos a partir de la obra manuscrita de Francisco y Pedro María Ramos de Collazos, 438 VICENTE MÉ ' DEZ lliRNÁN mente el 23 de septiembre, según refiere Benavides Checa, y después de la instalación de la venerada imagen en el conjunto, que ya presidía desde el 13 de julio de dicho año. El dorado tuvo de costa la nada despreciable cantidad de 36.110 reales y 32 maravedís 83 , y fueron abonados, sobre todo, con las generosas contribuciones del Arzobispo de Granada don Francisco Perea y Porras, que aportó 12.000 reales según la comunicación leía en Cabildo de 5 de Julio de 1730, y el Obispo de Plasencia don Pedro Manuel Dávila y Cárdenas, quecontribuyócon24.000reales 84 . Además de esto, tengamos en cuenta la serie de recursos frecuentemente adoptados para poder responder a los pagos diarios y necesarios en este tipo de empresas: los 12.000 reales sacados del archivo el 18 de marzo de 1741 constituyen un ejemplo de lo que decimos, así como los 8.000 que solicitó el 31 de octubre de 1741 don Manuel Calbo Balboa para satisfacer y terminar de pagar los gastos del dorado; debieron sustituir,junto con las donaciones, a los 8.000 reales anuales estipulados y rescindidos en 1732 85 • La Historia y los asientos documentales no han recogido para la posterioridad el nombre del artífice a cuyo cargo estuvo la policromía del retablo dedicado al Tránsito de Ntra. Sra. Sin embargo, hemos apreciado en nuestras investigaciones la presencia de un artista que, al decir de las obras en las que intervino, debió gozar de importante fama, no sólo en el territorio diocesano placentino sino también en el limítrofe cauriense y la provincia cacereña en general: Andrés de San Juan, dorador avecindado en Trujillo hacia 1737 y relacionado en esta fecha con las obras llevadas acabo en el camarín del santuario dedicado a Ntra. Sra. del Castañar, patrona de Béjar 86 . Eugenio titulada Noticias particulares de lo que va sucediendo en Plasencia, de la cual nos informa D. D. SÁNCHEZ LORO: Historia . .. , op. cit., pág. 14. " El extracto final de las cuentas fue presentado al Cabildo reunido el I de diciembre de 1741 que, asimismo, aprobó la composición de la urna y el dorado de las paredes de la capilla mariana, en proyecto desde el 28 de julio y 8 de agosto de dicho año de 1741. A.D., Documento 3 (3), en las datas apuntadas . .. A.D., Documento 3 (1). Vid., eciam, BENAVIDES CHECA, J.: Prelados Placentinos ... , op. cit., p. 31 O. Ofrece el Chantre numerosos detalles sobre las contribuciones para el dorado del retablo; Ibídem, pp. 306-31 O, pass im. Respecto a la data de 23 de septiembre de 1741 que señala Benavides, las Actas recogen, efectivamente, la procesión que entonces tuvo lugar-fo!. 463 vt.º del Libro n.º 56- , aunque nada refieren sobre la conclusión del dorado, con toda seguridad terminado hacia esta fecha. 85 A.D., Documento 3 ( 1 ), (2) y (3). 86 Así aparece citado en el Libro de Cuentas y Vi sitas de la Cofradía de Ntra. Sra. del Casca,iar, de 1708 a 1863, en las cuentas toinadas en 1737 y alusivas al período 1731-1736, folio 73. El libro está custodiado en el Archivo de la iglesia bejarana de San Juan. AroRTACJONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 439 V. DEL TRÁ SITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA Escobar Prieto lo cita domiciliado en Salamanca hacia 1751 87 : su relación con el círculo de los Churriguera o, tal vez, con el de Bartolomé Jerez pudieron ser los acicates para su presencia en la ciudad de Alfonso VIII. No obstante, y a pesar de todo, no olvidamos el resbaladizo terreno de la hipótesis en el que nos encontramos, y por tal razón lo aducido no deja de ser más que una teoría sujeta a posteriores rectificaciones, totalmente ausente, por nuestra parte, de aserto conclusivo. Empero, no deja de ser significativa la movilidad geográfica de este artista, y sus descendientes, representante de la saga de una gran familia reclamada con posterioridad a 1783 en la Catedral de Coria para dorar los retablos situados en la capilla de las reliquias, y en cuyo trabajo había estado encargado, desde el mes de agosto de 1783, el entallador salmantino Miguel Martínez: en las Actas Capitulares aparecen citados Andrés y José de San Juan, tal vez hijos o sobrinos, o incluso nietos, del antedicho Andrés: trabajaron junto a los doradores, también salmantinos, Santiago González y Manuel de la Piedra hasta octubre de 1787, fecha en las que dieron por finalizadas las tareas de pintura 88 . Tan sólo nos resta señalar la importancia del retablo de Ntra. Sra. del Tránsito en el conjunto de la retablística extremeña, al ser la única intervención conocida, conservada y totalmente documentada de los hermanos Churriguera, 81 ESCOBAR PRIETO, Eugenio: « La ermita del Castañar», en el Semanario La Victoria (7 de septiembre de 1900). Referencia a su vez citada en el trabajo de MUÑOZ GARCÍA, Juan: «Historia de la Santísima Virgen del Castañar, excelsa patrona de Béjar y su comarca», en VV . AA ., Ofrenda a la Santísima Virgen del Castañar. Excelsa Patrona de Béjar y su comarca (Béjar, 1954), p. 167. En 1756 tenemos noticias acerca del dorado que había llevado a cabo en el órgano del convento de Santo Domingo, en Plasencia, cuya caja se había encargado de realizar Francisco Gómez de Aguilar, entallador placentino: D. SÁNCHEZ LORO: Trasuntos Extremeños (Cáceres, 1956), p. 205. •• Sobre la intervención en la capilla catedralicia cauriense de las reliquias, tomamos los datos del trabajo del profesor GARCÍA MOGOLLÓN, F. J.: La Catedral de Coria. Historia de Fe y Cultura. Patrimonio Artístico y Documental (Coria, 1996), pp. 47-48; IDEM, La Catedral de Coria. Arcón de Historia y Fe (León, 1999), pp. 109-110. La procedencia salmantina de los doradores Santiago González y Manuel de la Piedra parte de las referencias publicadas por • PAREDES GIRALDO, M.' del Camino: Documentos para la Historia del Arte en la provincia de Salamanca. Segunda mitad del siglo XVlll (Salamanca, 1993), pp. 228 y 231. La intervención de los San Juan también está documentada en el retablo mayor de la iglesia de Santa Marina, de Cañaveral. Vid., al respecto, MARTÍNEZ DÍAZ, José María: «Notas documentales sobre el retablo mayor de la iglesia parroquial de Cañaveral (Cáceres)», en Norba-Arte, T.º X (1990), pp . 258-259. Vid ., etiam, GARCÍA MOGOLLÓN, F. J.: Cañaveral (1999. En prensa), donde aporta una revisión y ampliación de los extractos documentales. 440 VICENTE MÉNDEZ HERNÁN José, Joaquín y Alberto, en nuestra región. Obras como el retablo mayor de la parroquial de Hoyos (1721-1723) 89 y el de la ermita de Ntra. Sra. de la Montaña90 , además del churriguresco del convento cacereño de San Pablo 91 , confirman la difusión que había adquirido su estilo a partir de la confección del mayor de San Esteban de Salamanca. Sin embargo, la obra de Ntra. Sra. del Tránsito fuelacuñadefinitivaen virtud de la cual triunfó en Extremadurala veta más popular, castiza si se quiere, de una familia cuyo hermano mayor estuvo en contacto durante toda su trayectoria artística con las corrientes más vanguardistas de Francia o Italia, incardinadas a su vez en el cambio de la dinastía entonces reinante en España y responsables, en definitiva, de la etapa más progresista del paladín de una de las familias mejor conocidas y famosas de nuestro barroco hispano. De haber llevado a la práctica la pretensión que el sobrino de los Clzurriguera, Manuel de larra, albergó en 1745 sobre la construcción del retablo mayor de la Catedral de Coria 92 , contaríamos en Extremadura con uno •• Dicha máquina fue estudiada por GARCÍA MOGOLLÓN, F. J.: «El retablo mayor de la parroquial de Hoyos (1721-1723). Una obra del círculo de los Churriguera», en Norba-Arte, T.º xm (1993), pp . 326-334. 90 Ejecutado a partir de 1724 por el sobrino de los mencionados, Manuel de Larra y C/111rriguera , según precisa Ortí Belmonte a partir del posterior encargo que le hace en 1726 don Juan de Carvajal y Sande, conde de la Enjaraday uno de los comitentes del retablo, del arco de la Estrella como acceso a la parte monumental de dicha ciudad: ORTÍ BELMONTE, Miguel Ángel: Historia del Culto y del Santuario de Nuestra Se,iora de la Mo111aiia, Patrona de Cáceres, T° 1 (Cáceres, 1449), pp. 126-127. El autor no descarta la intervención de Joaquín y Alberto, aunque lo vincula más directamente con Manuel de Larra. El proyecto sobre el arco de la Estrella fue dado a conocer con posterioridad por VELO Y NIETO, Gervasio: El arco de la Estrella (Cáceres, 1960), pp. 36-39 y 54-60. Ambas referencias a su vez recogidas en TOVAR MARTÍN, Virginia: «Algunas noticias sobre el arquitecto Manuel de Larra Churriguera», en A. E. A., T.º XLV, n. 0 179 (Julio-Septiembre, 1972), pp. 271-285; véanse pp. 274-275. Vid. , etiam, JIMÉNEZ PRIEGO, M.ª Teresa: «Nuevas aportaciones sobre Manuel de Larra Y Churriguera», en BSAA, T. º' XL-XLI (1975), pp. 343-367; véanse pp. 352 y 356. Vid, etiam, sobre el arco de la Estrella, Antonio C. FLORIANO CUMBREO: Guía histórico-artística de Cáceres (Cáceres, 1929), pp . 67-69. 91 ORTÍ BELMONTE, M. A.: Guía de Cáceres y su provincia (Barcelona, 1954), p. 59. 91 GUTIÉRREZ CUÑADO, Antolín: «Joyas Caurienses. Un retablo catedralicio de Pedro de Sierra», en BSAA, fase. XXV-XXVll, T.º Vil (1940-41), pp. 108-116. La clarificación de los maestros que se dieron cita y posteriormente ejecutaron el retablo cauriense la debemos a GARCÍA MOGOLLÓ , F.J. : La Catedral de Coria . .. , op. cit., pp. 41-42; IDEM, La Catedral de Coria. Arc611 de Historia ... , op. cit., pp. 73-79. Trabajando estuvo también nuestro arquitecto en el monasterio de Guadalupe (29 de octubre de 1731 ), vinculado a sus reformas APORTACJO, ES DOCUME TALES E TORNO A LOS RETABLOS DE LA 441 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA de las más portentosas máquinas que de la familia en general se conserva en la región, aparte del retablo de la Virgen de Valvanera en la Colegiata de Zafra: fue realizado entre los años 1748-1751 por su hermano José Javier de Larra Churriguera, también platero de profesión y afincado sobre todo en Lisboa, · donde recibió el título de «escultor de oro y plata» en 1741 93 . Recientemente, la crítica histórico-artística ha atribuido a Manuel de Larra la traza del retablo del convento trujillano de observantes franciscanos (1734-1736), de cuya ejecución pudo haber estado encargado Bartolomé Jerez 94 : la relación no deja de ser alto sugestiva, aunque pienso debemos manejarla con cierto cuidado, sobre todo en lo que a comparaciones estilísticas se refiere. arquitectónicas por Acernel y Rubio ya en 1912: ACEMEL, Fr. J., y RUBIO, Fr. G.: Guía ilusrrada del Monasrerio de Ntra. Sra. de Guadalupe (Sevilla, 1912), p. 53. No obstante, nos interesa destacar su intervención en obras lignarias corno la sillería coral del monasterio, de cuyo diseño fue responsable según las condiciones que firmó el 28 de junio de 1743; en octubre de este mismo año solicitó la colaboración del escultor Alejandro Camicero que, desde Ceán Bermúdez, estuvo relacionado con esta obra. ANDRÉS ORDAX, Salvador: El escultor Alejandro Carnicero: su obra en Extremadura, en «Norba. Revista de Arte, Geografía e Historia», T.º I (1980), pp. 15-18. Vid., etiam, el reciente trabajo de MARTrNEZ DÍAZ, J.M., y GARCÍA ARRANZ, José Julio: «Precisiones documentales sobre la actividad de Manuel de Larra Churriguera en el monasterio de Guadalupe », en Norba-Arte, T. º' XIV-XV (1994-1995) (Madrid, 1996), pp. 184-I 86. De igual modo, entre 1731 y 1732 realizó una importante serie de trazas de retablos para la iglesia nueva del monasterio, así como también se encargó de la ejecución de las cajas de los órganos en I 754. JIMÉNEZ PRIEGO, M.ª T .: Op. cit ., pp. 346 y 352. 93 Originalmente el dato fue publicado por VIVAS TABERO, Manuel: Glorias de Z.afra o recuerdos de mi patria (Madrid, Rivadeneyra, I 901 ), p. 261, ( «e l arquitecto y escultor español español D. José Churriguera lo construyó, quedando puesto en el lugar que hoy ocupa el 3 de junio de 1751») y retornado por MÉLIDA AUNAR!, J.R.: Catálogo Monumental de Espa,,a. Provincia de Badajoz ( 1907-19 JO) (Madrid, 1926), T.º 11, p. 442. La cuantía total del contrato ascendió a la importante cifra de 56.000 reales de vellón. Investigaciones posteriores han pretendido acercar la autoría de la obra al ensamblador, procedente de Jerez de los Caballeros, Juan Ramos de Castro, que contrataría la pieza por la exigua cantidad de 3.300 reales de vellón: SOLÍS RODRÍGUEZ, Carmelo: « El retablo de Nuestra Señora de Valvanera de la Colegiada de Zafra », en Revista de Feria (Zafra, 1987); HERNÁNDEZ NIEVES, Román: Retablística de la Baja Extremadura. Siglos XVJ-XVlll (Mérida, 199 !), pp. 276-28 l. Recientemente, ha retomado esta serie de datos el profesor García Mogollón, quien de nuevo apunta a la teoría de Vivas Tabero y con el que estamos del todo de acuerdo: GARCÍA MOGOLLÓN, F.J .: El retablo mayor de la parroquial de Hoyos ... , op. cit., nota 1 O, p. 330. Semejante opinión le mereció el retablo a JIMÉNEZ PRIEGO, M.ª T.: Nuevas aportaciones ... , op. cit., pp. 356-361. "S OLÍS RODRÍGUEZ, C.: «El retablo mayor de la iglesia de San Francisco y la escultura barroca del XVlll en Trujillo», en XXVII Coloquios Históricos de Extremadura. Libro de Resúmenes (Trujillo, 1998), pp. 51-52. 442 VICENTE MÉ DEZ lIERNÁ 11. EL RETABLO DE LAS RELIQUIAS 2.1. Introducción. Las Reliquias en la Catedral de Plasencia Desde los primeros tiempos del Cristianismo, e incluso mucho antes de su instauración 95 , las reliquias de mártires, santos y objetos relacionados con la infancia y pasión de Jesucristo encontraron tal fervor en el seno de la iglesia católica, que en muchas ocasiones fueron estos sagrados vestigios los verdaderos impulsores para la construcción de monasterios, catedrales, capillas, etc., a cuyo reclamo de intercesión acudían los fieles devotos en continua peregrinación por toda la cristiandad. La revitalización del culto a las reliquias durante el siglo XVI fue pareja a la finalización del Concilio de Trento y consecuente con la afirmación de los padres conciliares del culto a los Santos, según el decreto promulgado en la sesión XXV del 3 y del 4 de diciembre de 1563 bajo el pontificado de Pío IV (1559-1565): «se deben tener y conservar, principalmente en Los templos, las imágenes de Cristo, de la Virgen Madre de Dios, y de los otros santos( .. .) Destiérrese absolutamente toda superstición en la invocación de los santos, en la veneración de las reliquias y en el sagrado uso de las imágenes»96 . Residía en el precepto un intento de volver al Cristianismo primitivo como medio de lucha eficaz para combatir el Protestantismo. Las reliquias más antiguas de la Catedral de Plasencia debieron comenzar a ser atesoradas desde los primeros momentos de su fundación Episcopal en 95 Si otorgamos credibilidad a la leyenda habremos entonces de admitir como la primera gran reliquja de la cristiandad la madera de la cruz de Cristo: procedente del árbol plantado por Seth sobre el sepulcro de su padre Adán a partir de la rama que le entregó San Miguel a las puertas del Paraíso, fue ya adorada devotamente por la reina de Saba cuando se dirigía a Jerusalén a conocer al rey Salomón, que había djspuesto cortar dicho árbol para emplearlo como viga en el palacio que estaba construyendo: VORÁGINE, S. de la: La leyenda .. . , op. cir.:·r.0 I, pp. 287288. De igual modo, sabemos que hasta el siglo XIII conservó la ciudad de Constantinopla el pretendido pañal que del Niño-Dios había entregado Maña a los Magos de Oriente en gratitud a los presentes recibidos, reliquia posteriormente llevada a Francia y destruida siglos más tarde en la turbamulta de los episodios revolucionarios: SANTOS OTERO, Aurelio de: Los Evangelios ... , op. cit., p. 307 (Evangelio Árabe de la Infancia, Cap. VII, 1). 96 TEJADA Y RAMIRO, Juan: El Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento (Madrid, 1855), pp. 399-402; SARAVIA, Crescenciano, Pbro.: «Repercusión en España del Decreto del Concilio de Trento sobre las imágenes», en BSAA, T.º XXVI (1960), pp. 129-130. Todo ello traeña como consecuencia el mercadeo de reliquias que circuló por Europa a partir del siglo XVI, y se mantuvo vigente durante las centurias siguientes del XVII y XVlll: BOUZA ÁLV AREZ, José Luis: Religiosidnd Contrarreformista y Cultura Simbólica del Barroco (Madrid, 1990), pp. 32-34. AroRTACIO ES DOCUMENTALES EN TOR O A LOS RETABLOS DE LA 443 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA Fig. 1: Fig. 2: Fig. 3: San Nicolás de Tolentino San Agustín San Juan de Sahagún Fig.4: Fig. 5: Fig. 6: San Fulgencio Detalle nicho central Santo Tomás de Villanueva Lárn. IV. Catedral de Plasencia. Retablo de las Reliquias. Detalles: Fig. 1, San Nicolás de Tolentino. Fig. 2, San Agustín. Fig. 3, San Juan de Sahagún. Fig. 4, San Fulgencio. Fig. 5, Detalle nicho central. Fig. 6, Santo Tomás de Villanueva. 444 VICENTE MÉ DEZ HERNÁ Fig. 1: San Nicolás de Tolentino Fig. 2: San Agustín Al'oRTACIONES DOCUMENTALES Ei TORNO A LOS RETABLOS DE LA 451 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENC IA reliquias a la Catedral de Plasencia: con fecha de 15 de julio de 1584 establecieron la correspondiente escritura de concordia el Cabildo Catedral y Diego Gómez, que hizo efectiva la entrega de las mismas el 22 de julio de dicho año al Canónigo don Pedro González 11 º. Con posterioridad se sumarían a la lipsanoteca catedralicia aquellas otras reliquias con las que enriqueció el templo el Prelado don Sancho Dávila y Toledo (1622-1625), responsable asimismo de la construcción de los dos grandes relicarios dispuestos a ambos lados del altar mayor, terminados, o posteriormente ultimados, hacia 1627 111 : una serie de cajoncillos formaban el entramado lignario diseñado para la salvaguarda de los restos centenarios; fueron policromados, como ya hemos visto, entre 1656 y 1657 por el pintor placentino Marcos de Paredes. En la siguiente centuria del XVIII el proyecto del retablo dedicado a María en su Tránsito debió propiciar, al no poder albergar los huesos que atesoraron las celdillas precedentes, la construcción de la gran obra costeada por don Fray Plácido Bayle y Padilla (1742-1747), desde un 11 º A.C.P., Leg. 91 , Expedientes 6 y 7. En la carpeta n.º 6 se conserva una serie de apuntes autógrafos que parecen corresponder a la mano del Chantre don José Benavides, donde se ofrece un resumen del proceso descrito y afirma que la capilla de la Piedad iba destinada al cementerio de la iglesia. 111 Esta fecha corresponde al momento en el que Fray Alonso Femández sitúa la imagen de Ntra. Sra. del Perdón en una de las capillas colaterales a la Epístola de la Catedral Vieja. Esta obra, que siempre residió en dicho templo, presidiendo la capilla advocada a su nombre y sita en el ábside epistolar de la cabecera, fue trasladada a la nueva Sede en respuesta a la devoción que le profesaba la ciudad de Plasencia y situada, ante el derribo de su capilla con las obras de 1497, en el altar de las reliquias o Santa Inés, que desde 1593 compartiría con la talla de Ntra. Sra. en su Tránsito. Es muy probable que el retomo al templo que siempre la albergó estuviera motivado por la erección de uno de los dos grandes relicarios de Dávila y Toledo, de hacia 1627, FERNÁ DEZ, Fray A.: op. cit., p. 547. La fecha otorgada por el dominico Fray Alonso guarda relación evidente con el proceso que tiene en trámites al Cabildo en 1629, según manifiestan las dos escrituras otorgadas a la sazón los días 28 y 29 del mes del noviembre: en el segundo documento los canónigos capitulares declaraban «( ... ) que el seíior don Sancho de Ávila y Toledo, Obispo que f11e la ziudad y su obispado de Plasenzia, para adorno de el altar colateral de la dicha Santa Yglesia mand6 las reliquias de su oratorio para henchir los nichos y va z fos de el dicho altar colateral, y se a casuado pleito sobre el entrego de die/ras reliq11ias co11 los resio11arios de la Revere11da Cámara Apos t61ica, y por executoria de los se,iores preside11te Y oidores de el Real Consejo se mand6 henchir con las die/ras reliquias los vazíos de el die/ro altar cola te real, conq11e diese jiancas de q11e si 110 las vieniese de aver la dicha Sama Yglesia las bolvería, la qual dichajia11ra /rizo el se1ior Pedro G6me;;, vezino de la ci11dad de Plasenzia ( •.. )», el 28 de noviembre de expresado año de 1629: Archivo Histórico Provincial de Cáceres. Protocolos de Plasencia. Escribano Jerónimo Navarro. Legajo 1827, s.f. 452 VICENTE MÉNDEZ HERNÁN principio diseñada a dar reposo definitivo a todo el conjunto de reliquias de la Catedral, que, desde entonces, se situaron en la capilla a tal efecto denominada desde el siglo XVII. Hacia mediados del XIX se aprecia en muchas zonas de Europa, y de España en particular, un desinterés generalizado por el culto hacia las reliquias112 , consecuencia a su vez de la mayor frialdad que se había apoderado de las tradiciones religiosas a raíz de la difusión de las ideas ilustradas del siglo XVIII. Tal circunstancia reside en la base del escaso incremento experimentado desde entonces por esta serie de restos en la Sede placentina. La inauguración del Museo catedralicio en 1948, por iniciativa del Obispo don Juan Pedro Zarranz y Pueyo (1946-1973),113 propiciaría el posterior traslado de todo el grupo de relicarios guardados en el retablo de Carlos Simón de Soria, definitivamente instalados en sus vitrinas acristaladas hacia finales de la década de 1980114 . Reposan los huesos de santos en dos tipos de relicarios 1 15 : argénteos y lignarios -con forma de bustos, o bien, en sencillas cajetillas o complicadas cruces que no referiremos en el presente trabajo-. Entre los primeros, y procedentes de la prelatura de Ponce de León, sobresalen dos magníficos conjuntos manieristas en forma de templete, uno de ellos blasonado con el escudo del Prelado y de mayor complicación en la ejecución técnica de un diseño escalonado que permite exhibir los huesos de los ya referidos santos Zenón, Lorenzo, Anastasio, Vicente, Justino, Fabián, Poli carpo y, posiblemente, San Sebastián, si seguimos las noticias aportadas en el documento de Pío V yquerecogeasu vezLuisdeToro;en virtud de las mismas, es posible identificar la pequeña columna de fuste estriado, realizada en piedra semipreciosa jaspeada y custodiada en el relicario que hace pareja con el anterior, como uno de los instrumentos utilizados en la lapidación de Timoteo, primer Obispo de Éfeso, al que la tradición destaca por haber sido uno de los asistentes, junto a San Dionisio Areopagita, a la Dormición de la Virgen, razón por la cual su reliquia 112 BOUZA ÁLVAREZ, J. L.: Op. cit., pp. 161-162. 11 3 LÓPEZ SÁNCHEZ-MORA, M .: Las Catedrales ... , op. cit ., p. 72. '" A este período corresponde la reestructuración definitiva del museo a raíz del convenio firmado con la Excma. Diputación de Cáceres en 1986: A.C.P ., Leg. 283, Exp. l. "' Una relación completa de las reliquias nos ofrece en su obra Juan de TAMA YO Y SALAZAR: San Epirajio Apóstol y Pastor de Tui, Civdadano, Obispo y Mártir de Ambracia oy Plasencia. S11 vida y su Martirio (Madrid, Diego de la Carrera, 1646), pp. 385-410, Cap. VI : «Reliquias qve tiene la Santa Iglesia Catedral de Plasencia». APORTACIONES DOCUMENTALES Ei TORNO A LOS RETABLOS DE LA 453 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASEN C IA fue instalada aparte de las otras que regaló don Pedro Ponce de León116. A la prelatura y donación ya señalada del Obispo don Sancho Dávila y Toledo corresponde la mayor aportación de huesos de santos efectuada a la Catedral de Plasencia. Probablemente fueron donados por él la sandalia y vestido de la Virgen 117 , el dedo de San Diego de Alcalá, una representación en bronce de la corona de espinas y una reliquia del Lignum Crucis que guarda una pieza blasonada con dos escudos, uno de ellos perteneciente a la familia de los Toledo 11 8. El segundo grupo de relicarios conservados en Plasencia son bustos lignarios cuyos medallones o cruces frontales exhiben los sagrados vestigios a los que hacen referencia sus atributos. El estilo impreso en las tallas y los motivos polícromos permiten ubicar su ejecución en las primeras décadas del siglo XVII y, por tanto, considerarlos los custodios de las «muchas y muy grandes reliquias» con las que don Sancho Dávila «enriqueció esta Santa 116 Ambas piezas de plata están fechadas hacia 1570, año en que Pío V procedió al envío de los huesos en respuesta a la petición de Ponce de León: TORO, L. de.: Op. cit., pp. 204-205 (seguimos la traducción publicada por Sánchez Loro); FERNÁNDEZ, Fray A.: Op. cir., 386387. Ambas piezas son estudiadas en el trabajo de ANDRÉS ORDAX, S., y GARCÍA MOGOLLÓN, F. J. : Op. cit ., pp. 209-215. Sobre Timoteo véase RÉAU, L. : Iconografía ... , op. cir., Iconografía de los Santos, T.º 2, vol. 5 (Barcelona, 1998), pp. 266-267. 117 Antes de que fuera declarado el Dogma de la Concepción Inmaculada de María, en virtud de la encíclica lneffabilis De11s publicada por el papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, el sínodo celebrado en 1624 por don Sancho Dávila votó la limpia Concepción de María, adscribiéndose con ello a las tesis inmaculalistas defendidas por los franciscanos desde San Buenaventura y Escoto Eriúgena contra San Bernardo y Santo Tomás de Aquino. No es de extrañar, pues, que el Obispo tuviera una reliquia de la Virgen. 111 A excepción del relicario con las ropas de María, fechado entre los siglos XVI y XVII, y el de San Diego de Alcalá, de la centuria seiscentista, los dos restantes aludidos fueron realizados hacia 1620. Con respecto a los blasones que presenta el dedicado al Lignum Crucis, no hay duda de que uno de ellos pertenece a la familia de los Toledo (quince escaques o jaqueles de azur y de plata, con el aditamento de una bordura de banderas) y puede aludir a doña Juana Enríquez de Toledo, madre del prelado; la segunda heráldica (seis roeles de azur puestos en dos palos de a tres) es probable pertenezca a don Gómez Dávila y Toledo, marqués de Velada y hermano de nuestro Obispo que, sin embargo, tenía por escudo las armas propias de los Dávila (trece roe les de azur en campo de oro). No obstante, el diseño del segundo de los blasones es fiel al del apellido Castro y por ello no aportamos hipótesis conclusiva al respecto. Estas obras argénteas gozan de excelente monografía en el trabajo de ANDRÉS ORDAX, S ., y GARCÍA MOGOLLÓN, F.J.: Op. cit., pp. 216-225, passim; recogen ambos investigadores dos relicarios más, fechados en la segunda mitad y finales del siglo XVII; guarda este último la Santa Espina y ambos proceden del fervor que siguió despertando en los fieles durante el siglo XVII el culto a los santos, cuya intercesión ante Dios podían alcanzar para mediar en su salvación. 454 VICENTE MÉNDEZ HERNÁN Iglesia» 119 . Miembro de una familia de noble prosapia y allegado a la casa real a través del cargo de ayo y mayordomo mayor de Felipe III desempeñado por su hermano don Gómez Dávila y Toledo, la formación que desde pequeño comenzó a recibir en la Universidad de Salamanca, donde fue rector y sucesor de Fray Luis de León en la Cátedra de Sagrada Escritura, lo hicieron consumado teólogo al tiempo que profundo conocedor de la Doctrina católica e Historia cristiana. La relación epistolar que mantuvo con Santa Teresa de Jesús, a la que le unía un probado parentesco y, sobre todo, una especial amistad, nos ponen en la línea de un hombre especialmente vinculado con las personas entonces más allegadas a Dios y especialmente comprometidas con los postulados del Cristianismo 120. En 1591 el rey Felipe II aprobó su nombramiento como Obispo deCartagena, y aportó su mediación para hacer posible el envío desdeBerzocana a sea ciudad de algunas reliquias de San Fulgencio y de su hermana Santa Florentina: el interés de don Sancho residía en el hecho de que San Fulgencio le había antecedido en otro tiempo en la prelatura de cuyos designios ahora él se encargaba, después de que el Santo hubiera sido Obispo de Écija 121 . Por su parte, Felipe II albergaba la intención de satisfacer los deseos de don Sancho al tiempo que ver cumplido su proyecto de convertir el monasterio de San Lorenzo el Real, de El Escorial, en el mayor relicario de toda la cristiandad, resultado de 11 • FERNÁNDEZ, Fray A.: Op. cit., p. 538; para la vida del prelado, pp. 538-541. Vid., etiam, LÓPEZ SÁNCHEZ-MORA, M.: Espiscopologio ... , op. cit., pp. 47-51. 120 Las cartas remitidas por Santa Teresa a don Sancho, entre finales de junio de 1581 y el 12 de agosto de 1582, aparte de las referencias al Prelado contenidas en otras epístolas, constatan lo que decimos: TERESA DE JESÚS: Obras completas, ed. preparada por los padres Efrén de la Madre de Dios y Otger Steggink (Madrid, 1997 -manejamos la 9" edición-; la obra es deudora del volumen que dicho Efrén, junto a Otolio del Niño Jesús, publicaron en 1951 ), cartas 382 (p. 1333), 393 (pp. 1345-1346) y 445 (1399-1400). Durante el proceso de beatificación de Santa Teresa llegó a prestar declaración en las informaciones que al respecto se hicieron en Salamanca, en las que afirmó su presencia en las fundaciones de Medina del Campo, Valladolid, Toledo, Salamanca y Alba de Termes. "' Tras su muerte, hacia el año 630, sus restos fueron enterrados en la Catedral de Cartagena para pasar con posterioridad a Sevilla, donde se les dio sepultura junto a sus hermanos Leandro, Isidoro y Florentina. En la ciudad hispalense permanecieron hasta la invasión árabe: para evitar la profanación de sus restos un grupo de cristianos trasladaron las reliquias de San Fulgencio y Santa Florentina y una imagen de madera de Ntra. Sra. a la Sierra de Guadalupe, en las inmediaciones de Berzocana, donde fueron encontrados en el siglo XIV. Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre el momento concreto en que se produjo el hallazgo, y lo fechan durante la prelatura de don Fray Juan Guerra ( 1364-1372). Al respecto, González Cuesta afirma APORTACIONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 455 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASE 'C IA lo cual fue la ulterior síntesis de poderes concentrados en el edificio 122 . Para satisfacer los deseos de Murcia el monarca amplió su solicitud original de dos, a cuatro huesos, dos de cada uno de los cuerpos, según consta en la carta remitida a Berzocana con fecha de 16 de agosto de 1593 123 . El traslado de los restos·a Cartagena fue narrado en el Libro de la veneración de las sagradas reliquias, impreso en Madrid en 1610, que el Obispo don Sancho escribió; la toma de posesión que hizo el 11 de julio de 1622, ya en el ocaso de su vida, de la silla episcopal placentina, fue la causa que le indujo a donar a la Sede lo que él mismo denominó en sus mandas testamentarias como «Lo mejor de mis reliquias», razón por la cual podemos explicar la existencia en Plasencia de dos bustos con que los restos debieron ser encontrados con anterioridad, si bien con dicho Obispo el culto a los santos se consolidó y extendió ante la importancia y auge que iba cobrando la Virgen de Guadalupe. Todos estos datos pueden consultarse en el admirado estudio realizado por el Canónigo-Archivero de la Catedral de Plasencia, GONZÁLEZ CUESTA, F., Aproximación ... , op . cit., (3' parte. Obra inédita), pp. 37-40, donde se apunta bastante bibliografía al respecto. La petición del monarca para ser informado de la serie de reliquias existentes en la diócesis de Plasencia tuvo lugar durante la prelatura de don Pedro Ponce de Léon (1560-1573), que a tal efecto escribió, con fecha de 24 de abril de 1572, una carta a don Santiago Maldonado, beneficiado en la iglesia de Berzocana, para atestiguar la autenticidad de los restos allí conservados. De igual forma actuó el obispo don Juan Ochoa de Salazar (1587-1594), cuya misiva, fechada en 20 de junio de 1592, abrió un proceso similar al desarrollado veinte años antes, con la intervención de testigos y las consecuentes declaraciones. Esta colección de documentos, custodiados en el archivo parroquial de la villa, han sido publicados por FERNÁNDEZ SÁNCHEZ, Teodoro: Historia de San Fu/gencio, obispo y Sama Flore111i11a (Cáceres, 1995), pp .110-137. En 1627 Fray Alonso Femández ya recogió la Invención de los sagrados cuerpos de San Fulgencio y Santa Flore111ina .. . FERNÁ DEZ, Fray A.: Op. cit., pp. 127-131. Vid., etiam, José HERNÁNDEZ DÍAZ: Ber~ocana (Sus reliquias y la iglesia parroquial) (Cáceres, 1980), pp. 43-56. 122 YON DER OSTEN SACKEN, Cornelia: El Escorial. Estudio iconológico (Madrid, 1984). El apartado 2.1.3., pp . 40-42, está dedicado a estudiar lo concerniente al coleccionismo devoto del monarca, citando asimismo lo que al respecto aduce PFANDL, Ludwig: Philipp 11 (Munich, 1938), pp . 508 y ss., sobre la devoción del monarca. Vid. etiam, el trabajo de ESTAL, Juan Manuel del: «Felipe II y su archivo hagiográfico de El Escorial, en Hispania Sacra», vol. XXIII, n .•• 45-46 (Madrid, 1970), pp. 193-333, donde ofrece abundantes noticias acerca de las reliquias que el Rey reunió, en torno a 7.500 (7.422 concretamente). en el Escorial, muchas de ellas procedentes del patrimonio de Carlos Y en el monasterio de Yuste. m Conserva la misiva el Ayuntamiento de la localidad, y viene a ser prácticamente igual a la que remitió, con fecha de 23 de agosto de 1593, el monarca al Concejo de Trujillo. A mediados del mes de octubre llegaron las reliquias al monasterio escurialense, previa licencia de don Juan Ochoa de Salazar, entonces obispo de Plasencia. Esta serie de documentos fueron publicados en el trabajo de FERNÁ DEZ SÁNCHEZ, T.: Op. cit ., pp. 89-91. 456 VICENTE MÉNDEZ HERNÁN los vestigios de sus patronos 12 \ junto a otra serie de huesos cuyos relicarios pasamos a estudiar a continuación. El conjunto de bustos es fechableen las primeras décadas del siglo XVII, dentro del estilo escultórico que camina hacia el naturalismo posteriormente impuesto durante el Barroco, y que es responsable de la falta de expresión que adolecen muchas de las piezas, no obstante ser correctas en su ejecución. Empero la rigidez y dureza de líneas en el modelado, el plegado no puede evitar ya las angulosidades del arte escultórico propio de la primera mitad del siglo XVII, patentes en las zonas inferiores de las túnicas y en el ritmo de gran parte de los mantos -cuya cadencia curva en algunos casos nada tiene ya que ver con el manierismo tardío-. El modelado facial de los representados descuella por la perfección de los rasgos, corrección anatómica y parecido realista; llama particularmente la atención la barba del apóstol Santiago y los mechones partidos del mentón de la barbilla. La calidad de las tallas permite apuntar una posible procedencia vallisoletana, o tal vez murciana, como hipótesis de trabajo. Por otra parte, los motivos polícromos, que detallamos al describir los bustos, responden a la cronología propuesta: la reiteración de los modelos en varias de las tallas son consecuencia del mismo policromador. Señalemos, por último, la coincidencia en las peanas, lisas y sin ningún tipo de elemento decorativo. Comencemos por estudiar los relicarios de los patronos de la diócesis: l. Busto relicariodeSanFulgencio125 (Lám.V, fig. 1): como corresponde a una dignidad episcopal, aparece vestido de pontifical y tocado con mitra. Las representaciones pictóricas de los Príncipes de la Iglesia -San Pedro y San Pabloinsertas a ambos lados del medallón central, responden a la tendencia generalizada por la que discurre la policromía durante la primera mitad del siglo XVII y, en definitiva, durante toda la centuria, sustituyendo los motivos profanos del Bajo Renacimiento por otros más a tono con el espíritu contra- "' En Cabildo del jueves 16 de marzo de 1606 manifestaron los canónigos la idea que ya entonces albergaban sobre la traslación de los Santos desde Berzocana a la Catedral: «Co111111etiero11 al seiíor don Diego de Aguilera, C/w11tre, exequte la comisión e11 q11e está acordado se trayga11 a esta Santa Yglesia las reliquias de los gloriosos Sanct Fulgencio y Sancta Flore11ti11a que está11 en Ber~ocana, como está ordenado y acordado y q11e se re~e de/los doble y del Ángel rnstodio»: A.C.P., L.A.C., n.º 18 ( 1602-1606), fol. 502 vt.º 125 Más referencias sobre San Fulgencio podemos encontrar en la obra de FLÓREZ, Enrique: Espaiía Sagrada, T.º X, De las Iglesias sufraganeas A111ig11as de Sevilla: Abdem, Asido, Astigí y Córdoba (Madrid, En la Oficina de Antonio Marín, año de M. DCC. Llll) , pp. 88-107. APORTACIONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 457 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRA L DE PLASENCIA rreformista, ampliamente desarrollados en las estructuras lignarias retablísticas (fondos de hornacinas, bancos, etc.) Los óvalos y rectángulos de la mitra, a imitación de pedrería preciosa, se generalizan también en estos momentos - pensemos en las piezas de platería-, así como el punteado a imitación de escamas. Corresponden a las primeras décadas del siglo XVII los motivos del medallón central: un óvalo englobado por dos ces en sustitución de las cartelas del último tercio del siglo XVI que apreciamos, por ejemplo, en el busto de San Ambrosio custodiado en el relicario del monasterio de Guadalupe, obra de Antón de Morales realizada en 1597, junto a otra serie de tallas 126. 2. Busto relicario de Santa Florentina (Lám.V, fig. 2): su vida está narrada en la obra del padre Yepes 127 , y fue hermana de los santos y obispos españoles Leandro, Isidoro y Fulgencio. Viste atuendo monacal semejante al de las benedictinas, a pesar de que generalmente su forma es incierta, como así lo admite Ferrando Roig128. El follamen dorado empleado en los estofados, así como en las orlas, que cada vez adquieren un mayor protagonismo, reflejan el desarrollo paulatino que experimenta la policromía a lo largo de la primera mitad del siglo XVII, partiendo a su vez del tema vegetal dominante en el período precedente: se aprecia una disminución en el número de hojas y ramas, con una tendencia evidente al engrosamiento de los motivos a partir de tallos finos;junto a ello, el rajado del fondo constituye un motivo sintomático del siglo XVII. 3. Busto relicario del apóstol Santiago el Mayor (Lám.V, fig. 3): el sombrero de ancha ala con el que está tocado, guarnecido con la típica concha o venera, corresponde al tipo iconográfico del peregrinus, que añade asimismo la esclavina. La coincidencia de los dibujos estofados permite adscribir al mismo policromador del busto de Santa Florentina el presente. 4. Busto relicario de ¿Santa Ana? (Lám.V, fig. 4): las tocas con las que cubre esta talla su cabeza podrían hacer referencia a la Madre de la Virgen, Santa Ana, como corresponde al estado de una mujer casada; el atuendo incorpora la túnica y el manto. A diferencia de los anteriores, el medallón de su pecho se adapta para la exhibición de varias reliquias. Los detalles polícromos incorporan la tendencia que venimos estudiando. 126 GARCÍA RODRÍGUEZ, Sebastián, O.F. M. (Coor.): Guadalupe: Siete Siglos de Fe y de Cultura (Madrid, 1993), pp. 304 y 306. 127 Padre YEPES: Historia de Santa Florelllina (Madrid, 1584). 121 FERRANDO ROIG, Juan: Iconografía de los Santos (Barcelona, 1950), p. 113 . 458 VICENTE MÉNDEZ HERNÁ 5. Busto de San Hermenegildo de Sevilla (Lám.V, fig. 5): justifica su presencia en la Catedral por el parentesco que le une a los patronos de la diócesis placentina 1 29 . La tradición no se pone del todo de acuerdo en su ascendencia 130, que, en cualquier caso, es regia, razón por la cual aparece coronado y vestido con túnica y mando real, añadiendo además el corpiño interno. Parece ser que su padre, el rey visigodo Leovigildo, le desheredó de la corona real, encarceló y posteriormente mandó decapitar a raíz de su conversión al cristianismo y rechazo del arrianismo, de ahí que sea el hacha uno de sus atributos más frecuentes 131 . En comparación con el resto de tallas comentadas, la presente es la única cuya expresión varía el generalizado tono impasible: acorde con su martirio, parece exhalar el último aliento de vida en el momento de morir. 6. Busto relicario de Santa Catalina, virgen y mártir de Alejandría (Lám. V, fig. 6): la tradición configuró para la patrona de la Filosofía un atuendo a base de túnica y manto derivado en principio de la moda de las doncellas romanas, que en nuestro caso ya empieza a experimentar las quebraduras y angulosidades popularizadas por Gregario Femández en Valladolid y distintivas del estilo escultórico de la primera mitad del siglo XVII. Está tocada con la corona de princesa, como es frecuente en las vírgenes más ilustres. 7. Busto relicario de un diácono, ¿San Lorenzo? (Lám.V, fig. 7): la túnica dalmática que asiste a la talla es la vestimenta común a los diáconos, que llevan además la estola en forma de banda; en un principio sólo la usaban los Romanos Pontífices, mas cuando les fue adjudicada a aquéllos, ante su creciente importancia como depositarios y administradores de los bienes eclesiásticos, se le introdujeron algunas modificaciones: las mangas se hicieron más cortas y más estrechas y el cuerpo con menos vuelo1 32 , como apreciamos en nuestro caso. Las 129 P.M . Roa, S.J .: Acta Sancti Fulgentii: «Flavi11s Fulgentius Patrem habuit Sever ia1111111 , D11c em seu Pra efec tum Carthaginis Hi span iae, et Matrem Th eo d ora m, The o dori ci Regi s Ostrogothorum jiliam, fraires agnovit Sanctas Leandrum, Jsidorwn et Flore11ti11am ; et ex so rorem (sic) Nepotem San c/ 11111 He r111e11 egi ld11111 . His pali depo p11lata , Carthagine, q110 se Pater receperat, Prim os visios (sic) lucís conspexit ort11s anno Domini 556»: A.C.P ., Leg. 91 , Exp. 10 . Tomamos la cita del trabajo de GONZÁLEZ CUESTA, F .: Aproximación ... , op. rit ., (3' Parte. Obra inédita), p. 38, nota 146 . ,io RÉAU, L. : Op. cit., T.º 2, vol. 4, IconograjTa de los Samas (Barcelona, 1997), pp. 74-75. FERRANDO ROIG, J.: Op. cit., p. 129 . Vid., etiam, nota precedente. 131 FERRANDO ROIG , J .: Op. c it. , p. 129 . m LÓPEZ FERREIRO, Antonio: Lecciones de Arqueología Sagrada (Santiago de Compostela, lmpr. y Encuadernación del Seminario, 1894), pp. 413-416. APORTACIONES DOCUME TALES EN TOR '0 A LOS RETABLOS DE LA 459 V. DEL TRÁ 'SITO Y DE LAS RELIQ UIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA quebraduras, fruto del quiebro de las angulosidades, muy redondeadas todavía, vuelven a responder al estilo general del seiscientos. Los elementos polícromos, a base de cogollos y diferentes elementos vegetales a los que centra la cabeza de un niño en la zona central de la estola, derivan de los motivos naturalistas incorporados con el Bajo Renacimiento y aún en vigor durante la primera mitad del siglo XVII, momento al que también corresponden los rajados. 8. Bustos relicarios alusivos a los inocentes degollados (Lám.V, fig. 8): son tres en total, y la caracterización del rostro emparenta con lo aducido para los Niños Jesús que poblaron durante el siglo XVII la urna de la Virgen en su Tránsito. La cartela central, así como su configuración general, responde en todo a las primeras décadas del siglo XVII 133 . Esta serie de bustos se complementan con otros relicarios tallados en forma de brazos: son cuatro en total, tres de ellos dorados y un cuarto policromado con motivos vegetales estilizados e interior rajado, dispuestos sobre fondo azul. El estilo de la talla responde, en general, al siglo XVII. 2.2. El retablo de las reliquias: análisis tipológico, estilístico e iconográfico En el diseño, traza y posterior materialización del retablo costeado por Bayle y Padilla (Lám. IIl)mediaron dos circunstancias en virtud de las cuales la función tipológica y filiación estilística estaban prescritas con anterioridad a la firma de las condiciones del contrato. La obra se elevó con el propósito de guardar los sacros vestigios atesorados en la homónima capilla desde la construcción de los dos grandes relicarios por parte del Prelado Dávila y Toledo; por tal motivo fue sustituida del conjunto la hornacina central del primer cuerpo y en su lugar dispuestas una serie de cédulas, tecas o celdillas destinadas a guardar las reliquias, ocultas y protegidas por medio de la gran puerta de madera que cierra o muestra el conjunto subiendo o bajando 134 : su m Los tres relicarios figuraron, carentes de ficha catalográfica, en la exposición de arte sacro organizada con motivo de la conmemoración del V Centenario de la Catedral Nueva: DOMÍ GUEZ CARRERO, M.• Montaña, y MARTÍN RODRIGO, Ismael: Arte y Fe. Exposici611. V Ce111e11ariotie la Catedral Nueva ( /498-1998) (Plasencia, 1999), p. 33, cat. n.º 15 (con fotografía incluida en la pág. 32). '" Es el mismo sistema de tramoya y efectismo barroco descrito para el retablo del Tránsito de María. En la actualidad, un pequeño desajuste en el sistema de poleas impide mostrar el interior. 460 VIC ENTE MÉNDEZ HERNÁN Fig. 1: Fig.2: Fig . 3: Fig.4: San Fulgencio Santa Florentina Santiago el Mayor ¿Santa Ana? Fig. 5: Fig. 6: Fig. 7: Fig. 8: San Hermenegildo St'. Catalina de Siena Santo diácono Representación de ¿San Lorenzo? un inocente Lám. V. Museo de la Catedral de Plasenc ia. Bustos-relicarios. Fig. 1, San Fulgencio. Fig. 2, Santa Florentina. Fig. 3, Santiago el Mayor. Fig. 4, ¿Santa Ana? Fig. 5, San Hermenegildo. Fig. 6, Santa Catalina de Siena. Fig. 7, Santo diácono, ¿San Lorenzo? APORTACIONES DOCUMENTALES EN TOR1 O A LOS RETABLOS DE LA 467 V. DEL TRÁ SITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASEN C IA estallta de Santo Tlwmás de Villanueva; al lado i::,quierdo estatua de Sa11 F1tlgenfio Augustino, Obispo de Ruspa; en el segundo cuerpo de dho. retablo, enrima de la urna de las reliquias, en la misma postura que está la Trinidad en el retablo de Nuestra Se,1ora de la Asumprión, se a de colocar la estatua de Nuestro Padre San Augustín sobre qua/ro herejes y en la forma que está nuevamente concedida al divujo. Al lado derecho de Nuestro Padre San Augustín, en nicho aparte, la estatua de Sa11 Nicolás de To/entino, y al izquierdo una estatua de San Juan de Sahagún ». El resultado final demuestra que el artista mantuvo y ejecutó las pautas dictadas. Visten las cinco figuras agustinas el sobrio atuendo de la Orden, consistente en hábito talar, de paño y anchas mangas, ceñido con cinturón de cuero negro que cae por su lado derecho, y todo ello complementado con esclavina dotada de capuchón del mismo color. Las tallas van acompañadas del atributo que les suele definir, y hay que advertir el cambio de posición experimentado con el tiempo por las dos primeras figuras respecto de lo pactado. SanFulgencio, Obispo de Ruspe (Ruspina), cerca de Cartago,justifica su presencia en el conjunto por haber sido él quien condujo a dicho lugar las reliquias de San Agustín 142 ; lleva mitra episcopal y báculo pastoral, además de sostener con la diestra un libro abierto, común a todos los escritores eclesiásticos (Lám. IV, Fig. 4). Santo Tomás de Villanueva, designado en 1544 Arzobispo de Valencia, cuenta con mitra episcopal y porta una cruz de doble travesaño en la mano derecha; la inagotable caridad que demostró a lo largo de toda su vida le valió el sobrenombre de Santo Tomás el Limosnero, razón por la cual suele ser representado con una bolsa en la mano alusiva a sus buenas obras, según la orden dictada por el Papa Pablo V: a todo ello se atiene la talla del retablo 143 (Lám. IV, Fig. 6). San Nicolás de Tolentino, joven e imberbe, enriquece las sobrias vestiduras agustinas con un en vol vente moteado de estrellas referente al lucero que le acompañaba cuando iba a la iglesia por las noches, asimismo presente sobre su pecho; porta en la izquierda el plato con una de las tres perdices asadas que resucitó ante su negativa a comer carne, lo que indudablemente contribuyó a una vida de pureza, humildad y confesión en la Fe católica por la que aboga con la cruz que porta en la derecha 144 (Lám. IV, Fig. 1) . Como '" RÉAU, L. : lconografta .. . , op. cit., Iconografía de los Santos, T .º 2, vol. 3 (Barcelona, 1997 ), p. 579. "' Ibídem, T.º 2, vol. 5 (Barcelona, 1998), pp. 285-286. '"' Ibídem, T.º 2, vol. 4 (Barcelona, 1997), pp. 442-444. 468 VICE , TE MÉNDEZ HERNÁ fundador de la Orden que se pretende ensalzar, San Agustín de Hipona ocupa el centro focal del retablo y preside una composición escultórica más próxima al relieve pictórico: los cuerpos escorzados y la violenta disposición de los cuatro herejes que pisotea, contribuyen a dotar de profundidad a un conjunto cuyas líneas de fuerza enriquece igualmente en virtud de los juegos lumínicos logrados; el grupo es símbolo de la lucha que mantuvo contra la herejía, sobre todo el maniqueísmo y pelagianismo, cuyo rechazo igualmente pone de manifiesto el libro caído junto a los infieles. Coadyuva al efecto pictórico el rompimiento de gloria que desborda las estructuras, todo más que el impulso glorificador otorgado a la composición es el responsable de que San Agustín tan sólo porte como atributo la maque.ta de templo, dispuesta en la diestra; el resto de sus símbolos parlantes aparecen repartidos en las manos de los angelitos adyacentes: como doctor de la iglesia latina se hace ~compañar, junto a la maqueta referida, de un libro abierto que porta el infante alado del Evangelio; hace pareja con el corazón inflamado y llameante que refieren sus Confesiones 14 5. Asimismo, es muy probable que la paloma nos rememore uno de los episodios más populares de su leyenda: la aparición de un niño en la playa en el instante que trataba de comprender el misterio de la Santísima Trinidad146 (Lám. IV, Fig. 2). Dentro del ático, flanquean en lo alto dos ángeles mancebos, cada uno de los cuales porta báculo y mitra: pueden corresponder a San Agustín o, mejor aún, a don Fray Plácido Bayle y Padilla, que de tal modo queda integrado como uno más dentro de esta congregación. El repertorio iconográfico termina con la inclusión de San Juan de Sahagún o Juan Facundo, agustino eremita que pasó la mayor parte de su vida predicando y obrando milagros, uno de los cuales es el responsable de que sea el cáliz con la Hostia su atributo más frecuente, dada la aparición que tuvo de la Santísima Trinidad mientras oficiaba una misa. Su canonización, en 1691, no estuvo muy alejada en el tiempo de la construcción del retablo147 (Lám. IV, Fig. 3). La hechura de las figuras responde a un trazado de composición decididamente barroca: manos y brazos se vuelven o alzan desarrollando las actitudes para las que han sido creados o para rememorar un episodio particular de su vida; la intención de llenar el conjunto de variabilidad inventiva logra ejemplos '" San AG USTÍN: Co 11 fesio 11 es, Li b. IX . 146 RÉA U, L. : Op. cit ., T.º 2, vol. 3, p p. 36-44. '" Ibídem, T.º 2, vo l. 4, p. 184. APORTACIONES DOCUMENTALES E TOR O A LOS RETABLOS DE LA 469 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA tan curiosos como el contra pos to que asiste y dinamiza en parte a San Fulgencio. El tratamiento técnico está resuelto con notas de calidad más que aceptable, a pesar de que algunos rostros parecen coincidir en cuanto a modelo o traza: son prácticamente los mismos el de San Agustín y el del mencionado San Fulgencio. La policromía, en respuesta a la regla que todos profesan, no incide en notas de riqueza y tiende a la absoluta sobriedad, apuntando tan sólo leves matices de dorados y algunos dibujos de trazado esencialmente vegetalista. La hechura de las figuras debió corresponder, según pauta explícita, a un maestro no placentino y diestro en el arte escultórico. Dicha cláusula pone de manifiesto la baja actividad de los talleres provinciales durante la centuria del siglo XVIII, si bien es cierto, por el contrario, que en materia arquitectónica Carlos Simón de Soria, al que la documentación cita como vecino de Plasencia, poseía excelente gubia para trabajar la madera. Pudo ser el maestro escultor, quizá reclamado de la ciudad salmantina, uno de los varios artistas citados en el trabajo de Paredes Giraldo 148 , siendo evidente la calidad de las figuras, con pliegues en arista y a cuchillo. Por otra parte, apuntemos que la ejecución de las piezas es paralela a la tercera etapa que anota Andrés Ordax en la trayectoria del escultor vallisoletano Alejandro Carnicero, residente en Salamanca hasta su traslado a Madrid en 1749 149 . Sin embargo, la comparación de estas figuras con las del cercano retablo de la Catedral de Caria destierra por completo todo posible acercamiento de las piezas reseñadas al círculo del artista, de ahí nuestro apunte de los autores citados por Paredes Giraldo. Toda la iconografía se complementa a su vez con la corte angelical que puebla el retablo en verdadera trasposición de lo que acontece en su simétrico. El desarrollo concedido durante el Barroco a la Angeología viene puesto de manifiesto por el amplio número de niños alados que habitan las estructuras de la máquina, desarrollando las más variadas actitudes: en las columnas inferiores alargan el cuerpo cual si de verdaderos telamoncillos se tratara; aparecen sosteniendo la filacteria del relicario o enmarcando, a modo de tenantes, el escudo del Prelado o las cartelas con el Sol y laLuna 150 elevadas sobre los dados "' PAREDES GIRALDO, M.ª del C.: Op . rit., pp. 235-236 y 353-366. '" A DRÉS ORDAX, S.: El esrnltor Alejandro Camicero . .. , op. cit., pp. 14 - 15 . 150 El Sol y la Luna, dos astros tan venerados durante todos los tiempos, en la cosmolog ía cristiana son alegoría y reílejo del Cristo-luz, cuyos rayos vivificadores asistirán para siempre a los mártires y harán más llevaderas las tinieblas de sus sufrimientos: GRO DIJS, L. H .: «Le soleil et la lune dans les scenes de Crucifixion », en «Acres du V/e Congres /nternational de s Et11des By ~111i11e s», « B111/eti11 de /'lnstit11t d'Archeologie B11lgare », IX (Sofía, 1935 ), pp. 250-254. 470 VICE TE MÉNDEZ HERNÁ del primer entablamento. Adquieren la forma de serafines cuando se trata de rodear la gloria de la que surge victorioso San Agustín, o bien, adoptan el tamaño suficiente para que la escritura se refiera a ellos como «los quatro ángeles manrevos»: su emplazamiento en el conjunto es el responsable del cambio de actitud que los asiste por parejas; descuellan por la calidad plástica de sus volúmenes y la bella composición de diagonales subrayadas por brazos y piernas. Los situados en el primer entablamento portan elementos que aluden a los martirios de que fueron víctimas aquéllos cuyas reliquias custodian para la eternidad: la pareja de guirnaldas enlaza con la antigua costumbre de coronar con ellas las cabezas de las víctimas, así como la palma viene a ser un atributo común a todos los mártires151 que murieron por su Fe en Cristo, ejemplo máximo de la coronación de espinas. Por su parte, la inestable y escorzada postura de los insertos en el ático es preludio del inmediato capricho rococó, y su diseño me recuerda a los que popularizan los lnzera Velasco en las parroquias del valle del Jerte y territorios circundantes. La lectura iconográfica del retablo nos permite apreciar, por último, cómo su conjunto corresponde al tipo imago mundi generalizado desde el románico en obras como la arqueta de Saint Calmin, en Mozat (Puy-deD6me)152: se trata de una iconografía que sitúa en la base a personajes terrestres y reserva las vertientes del entablamento y las zonas superiores a los cuerpos celestes, entre los que es muy frecuente situar el alma del difunto, sustituida en nuestro caso por el jarro de azucenas del broche final: con María fuimos redimidos del pecado original cometido por Eva y por ella tenemos acceso todos los cristianos a la salvación eterna, en la cual mediarán los santos y mártires del Cristianismo. 2.3. Historia constructiva La posibilidad de construir un retablo destinado a albergar las reliquias de la S.I.C. de la ciudad de Plasencia ya la manifestó el Prelado don Pedro Citado a su ve z por ANDRÉS ORDAX, S ., y GARCÍA MOGOLLÓN, F. J .: Op . cit., p. 15215 3, nota l. 151 Ta mbi én es s ím bolo de su ánima imperecede ra , así co mo de la salvación futura, como pone de manifiesto el emble ma CCX de Alciat o: SEBASTIÁN, S. : Op. ci t. , p. 251 . "' Recogen el eje mpl o CHAMPEAUX, Gérad de, y STERCKX, Dom Sébastien, O.S.B.: l111r o du cció 11 a l os s ím bo los, vo l. 7 de la serie Europa Románica (Madrid, 1985), p. 184. AJ'oRTACIONES DOCUME TALES E TORNO A LOS RETABLOS DE LA 471 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUlAS DE LA CATEDR AL DE PLASENClA Manuel Dávila y Cárdenas, cuando con tal propósito encomendó al entallador Bartolomé Jerez una planta y diseño que posteriormente le serían devueltos el 3 de marzo de 1746, una vez ultimado el contrato definitivo con Simón de Soria; asimismo, pudiera haber correspondido también a dicho plan el proyecto que presentó el tallista Carlos Martín y de nuevo le fue entregado según acordó el Cabildo en 10 de marzo de 1744 153 . Sería el sucesor de Dávila y Cárdenas en la silla episcopal, don Fray Plácido Bayle y Padilla, el encargado de ultimar y costear el plan preconcebido según la propuesta que a tal efecto elevó al Cabildo y recogió el Acta Capitular de 14-de enero de 1746 154 . La elección del escultor placentino Carlos Simón de Soria como arquitecto de la pieza estuvo condicionada por su anterior intervención en el retablo del Tránsito, momento en el que todavía era maestro oficial. El contrato tomó cuerpo definitivo en el protocolo a tal efecto suscrito el día 9 de febrero de 1746 155 , y en el mismo se expresaba el condicionante de la simetría como plan director de la obra, además de la obligatoriedad de contratar el conjunto de escultura, incluidos los niños, «con maestro diestro de fuera desta ciudad». Convinieron fijar como precio 33.000 reales de vellón, cantidad a cambio de la cual se comprometía a construir el retablo, asentarlo sobre el zócalo de cantería que hoy ocupa y a traer las expresadas esculturas tras ser subcontratadas por él mismo 156 . Los pagos comenzaron en el momento de firmar una carta que además consignó la entrega de 5.000 reales de vellón según lo pactado en la cuarta condición: « Y con condifión que los treinta y tres mil reales expresados se lean de entregar al otorgante, los cinco mil reales de ellos de prompto para cortar la madera y pagar su porte, y luego por meses lo que necesitase para pagar los oficiales y su manutenzión y hechura de estatuas fuera des/a ciudad como queda sentado, y el resto en concluiendo el retablo, puesto y asegurado en dha. capilla según y en la forma que ba declarado». "' A.O., Documento 4 (2). Su probable ascendencia salmantina admita quizás algún tipo de parentesco con el ensamblador Santiago Martín, que actúa como principal en el arrendamiento de una casa el día 31 de julio de 1761: PAREDES GIRALDO, M.ª del C. : Op. cit., p. 240; la fecha citada en el texto, por error de impresión, refiere el 31 de junio, día inexistente en nuestro calendario. 1" A.O., Documento4(1); BENAVIDESCHECA, J .: Op. cit., pp.310y315; LÓPEZSÁNCHEZMORA, M .: Las Catedrales de Plasencia ... , op. cit., pp. 28-29. "'A.O., Documento S. 156 Don José Benavides afirma al respecto su desconocimiento sobre lo invertido en la escultura. BEN A VIDES CHECA, J .: Op. cit., p.315. 472 V ICE TE MÉNDEZ HERNÁN Como plazo se fijó el período de «diez y seis meses, mes más o menos», al cabo de los cuales debía estar la obra hecha y acabada una vez principiada tras la suscripción 157 : un retraso en la continuación de los trabajos advirtió al Cabildo la necesidad de revisar la escritura y sus condiciones, según manifestó el 21 de febrero de 1747 a la comisión nombrada al efecto 158. Culminaron las tareas el año 1748-en el momento de asentar la obra, y según el Cabildo de 26 de agosto de 1746, las reliquias fueron trasladadas al claustro de la Catedral y situadas en la capilla de los Mártires 159 -, incluidas las labores de dorado, sin que el mecenas pudiera ver ultimada la obra, pues la muerte le había sorprendido el 22 de enero de 17 4 7 en la ciudad de Tru ji !lo. Se dispuso entonces, con fecha de 23 de febrero de 1748, la posibilidad de abrir una ventana frente al altar de las reliquias con el propósito de iluminar el retablo, lo cual se llevó a cabo con posterioridad según hoy podemos comprobar 160 . Al igual que sucede con el retablo de los Churriguera, las Actas Capitulares silencian el nombre del maestro dorador a cuyo cargo estuvo la policromía de la obra de Carlos Simón, comprensible en este caso al tratarse de una pieza costeada por el peculio privado de un Prelado y no de las rentas de la Mesa Capitular. Sin embargo, una petición tramitada por el Cabildo de 21 de febrero de 1747 ante la necesidad de dorar el monumento que contrató con el escultor salmantino Miguel Martínez el 17 de septiembre de 1746, permite aproximar los trabajos referidos al taller del dorador entonces reclamado ante la falta de maestros en la ciudad que pudieran ultimar el encargo solicitado de policromar el monumento para la Semana Santa de dicho año de 1747, un dato, por otra parte, importante para conocer el estado en el que se encontraba la 157 La anotación que al respecto hace Matías Gil corrobora el cumplimiento de las condiciones, pues poco después del protocolo debió iniciar la obra Carlos Simón. MATÍAS GIL, M. A.: Op. cit ., p. 258. 158 A.O., Documento 4 (4). De este descargo obtuvo José Benavides Checa, y posteriormente Manuel López Sánchez-Mora, el nombre del artista. 159 A.O. , Documento 4 (3): en este mismo Cabildo se presentó el proyecto de encalar las paredes de la capilla de las reliquias, ya desaconsejado entonces por el efecto salitroso que padecían algunos muros. 160 A.O., Documento 4 (5). Este apunte permite comprobar que los ajustes arquitectónicos aconsejados por Alberto de Clwrriguera no se llevaron a cabo en su momento. APORTACIONES DOCUME TALES EN TOR O A LOS RETABLOS DE LA 473 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASE , CIA profesionalidad artística durante el siglo XVIII en la ciudad de Plasencia: Agustín Rayo, afamado dorador que en la fecha indicada de 21 de febrero de 1747 se hallaba en Casas del Castañar dorando un retablo que no se conserva 1 61 . Como aducíamos al tratar la policromía de la máquina churriguresca, ningun dato es conclusivo hasta la definitiva ratificación documental, aunque resulta altamente sugestiva, por otra parte, la relación que nos permiten establecer las Actas Capitulares con un maestro al que ya hemos visto citado en multitud de ocasiones, siempre trabajando en torno al área placentina 162 . Sea como fuere, lo cierto es que el 29 de noviembre de 1748 el testamentario del Obispo don Fray Plácido Bayle y Padilla, don Juan Bautista Zubiaur, notifica al Cabildo la posibilidad de reconocer la obra ya conclusa del dorado del retablo 163 . Juan Basca Castillo, Jerónimo ú5pez, Pedro Blázquez, Juan y José González Rico, Antonio González Baragaña o Francisco Gómez de Aguilar, entalladores, ensambladores o escultores documentados en la ciudad de Plasencia 161 Recogemos estos aspectos en el A.D ., Documento 6 (21/2/1747). 162 Los límites del presente trabajo no permiten seriar las múltiples intervenciones que tenemos recogidas de Agustín Rayo, si bien cabe destacar la posibilidad de corresponder a su taller el dorado de una obra tan importante como el retablo mayor de la iglesia parroquial de Cabezuela del Valle, contratado el 16 de agosto de 1681 con el entallador y escultor, procedente de Barco de Á vila, Juan de Arenas: vid, el reciente trabajo del profesor GARCÍA MOGOLLÓN, F.J .: «El retablo e imagen de San Pedro de Alcántara de la Catedral de Coria y sus artífices, el entallador Juan de Arenas y el escultor Bernardo Pérez de Robles. Su relación con los retablos mayores de Cabezuela del Valle yTornavacas », enNorba-Arte, T.º XVI (1996) (Madrid, 1998), pp. 213235, donde aporta la bibliografía publicada sobre la pieza hasta el momento; el contrato está transcrito en pp. 222-223. El 29 de junio de 1749 Agustín Rayo establece la obligación de dorar el retablo que José de la ln:era Ve/asco había construido en 1742 para la cofradía cabezueleña de Ntra. Sra. del Rosario, a cambio de 3.000 reales de vellón, y que termina al año siguiente, en 1750 -esta obra no se conserva en la actualidad-. Durante 1751, 1752 y 1755 la cofradía de la Vera Cruz, sita en la misma parroquia, reúne varios cabildos con la finalidad de admitir diferentes mandas monetarias dispuestas por sus cofrades y destinadas al dorado del retablo mayor, hechura y policromía del retablo del Santo Cristo, así como otra serie de obras necesarias en la iglesia. Teniendo en cuenta la demora de los parroquianos en lo que respecta al dorado del retablo mayor, aún sin policromar en 1751, y las buenas relaciones de la parroquia con Agustín Rayo, es más que probable fuera este maestro el encargado de acometer el dorado de la principal máquina lignaria eclesial. Custodia la serie documental consultada el Archivo Parroquial de Cabezuela del Valle, Libro de Cuentas, Visitas y Cabildos de la cofradía de Ntra. Sra. del Rosario, de 1720 a 1794, foliado (aunque desordenado), fols. 104 y ss. L.C., V. y Cabildos de la Cofradía de la Vera.Cruz, de 1742 a 1869, foliado, fols. 74 vt.0107 vt.0,passim. 161 A. D., Documento 6 (29/11/1748). 474 VICE TE MÉ DEZ HERNÁN entre finales del siglo XVII y primera mitad del XVIII, son maestros cuyos talleres y oficiales probablemente colaboraron en el retablo que el Obispo don Fray Plácido Bayle y Padilla decidió encomendar a Carlos Simón de Soria en 1746. El nombre de este artífice aparece por vez primera mencionado a raíz de la modificación que el Cabildo se propuso introducir en la obra dedicada a la Virgen en su Dormición, según acuerdo tomado el 15 de marzo de 1732, momento en que se cita como el «oficial que trabajó en dicho retablo» 164 . El hecho de que no hayamos encontrado referencias a Simón de Soria en los protocolos de Plasencia hasta la firma del contrato referido puede ser indicativo para conjeturar su procedencia foránea, con una probable formación en el taller de Alberto de Churriguera, que lo envía a la Catedral, junto a otro oficial más, en enero de 1726 para sustituir a los recién despedidos Antonio Pinto y Agustín Femández. Concluida la obra mariana, y teniendo presente que la fama de don Alberto aglutinaría la clientela en Salamanca, de cuya Catedral era además maestro mayor, es posible que Carlos Simón decidiera establecerse en la ciudad de Plasencia y abrir taller propio una vez alcanzada la categoría de «maestro escultor» y «tallista». Así aparece citado el 24 de enero de 1756 cuando es elegido tasador de los bienes de madera pertenecientes a don José de la Cruz y Prado, Escribano Mayor de Alcabalas y Censos de la ciudad de Plasencia, finado el 29 de octubre del año anterior de 1755. Aceptó y juró Carlos Simón dicho cargo de tasador el 10 de febrero de 1756; el siguiente 10 de marzo procedió a la valoración de los bienes de escultura, cuadros y madera junto al maestro de carpintería Francisco Domínguez; y, posteriormente, el 7 de mayo de expresado año 1756 otorgó la oportuna carta de pago por haber recibido «doze reales de vellón por mi trabajo de la tasazión de diversas a lajas de talla de las que quedaron en los bienes del dicho don Joseph» 165 . Con anterioridad, el 12 de febrero de 1751, firmó, en calidad de testigo, la carta de testamento de María Jiménez, mujer legítima de Fernando Guerras y viuda de Juan Matías, todos ellos vecinos de la ciudad de Plasencia 166 . 164 A.O., Documento 1 (6) (15/3/1732). 165 AHPCC. Protocolos de Plasencia. Escribano Juan Francisco Garrido. Leg. 904, foliado, fols. 123-124, 130-131, 167 y 229. 166 AHPCC. Protocolos de Plasencia. Escribano Pedro Delgadillo y Cabrera. Leg. 480, foliado. fols. 16 - 17 del cuadernillo de la caja correspondiente al año citado. APORTACIONES DOCUMENTALES E TORNO A LOS RETABLOS DE LA 475 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PL ASE C IA La escritura de testamento otorgada por el artista en Plasencia el 21 de mayo de 1766 167 , «estando bueno por la misericordia de Dios aunque con algunos achaques abituales», no contiene referencias a obra artística, aunque nos puede ayudar para rastrear su más que probable procedencia foránea: su voluntad de ser sepultado en San Esteban 168 y la afirmación de pertenecer a la hermandad de San Francisco son indicativos de su integración en la ciudad; sin embargo, el nombre de su primera mujer ya fallecida -no hay referencias en la escritura a un segundo matrimonio-, « Y sidra Caselles», junto a sus cuñados «Diego y Leonardo Casalles», a quienes deja 60 reales a cada uno, disponiendo que «en el caso de que hayanfallescido se les entreguen a sus herederos», son datos que remiten, en virtud de los apellidos, a la zona catalana, de donde primigeniamente procedían los Churriguera. No obstante, el lugar de origen de uno de sus testamentarios, don Francisco Vicente Barran tes, «cura theniente del lugar de Secila», nos propone como zona de procedencia el área vallisoletana si identificamos el locativo citado con Becilla de Valderaduey (Valladolid)169. La ausencia de una documentación más explícita impide establecer conclusiones definitivas, salvo el hecho de que no debía ser oriundo de la ciudad de Plasencia y ser evidentes los paralelismos con la movilidad de los Churriguera y su taller. 167 AHPCC. Protocolos de Plasencia. Escribano José Corrales y Camero. Leg. 434, s.f. 161 Sería vecino, por tanto, de la colación de San Esteban, dentro del área que, desde el siglo XVI, venían ocupando los artistas en la ciudad de Plasencia. Vid. , al respecto, nuestro trabajo sobre « La distribución sectorial urbana de las profesiones artísticas en la Plasencia de mil quinientos », en el Congreso «Ciudades Hi stóricas Vivas. Ciudades del Pa sado: Pervi ve ncia y De sarrollo (Mérida, 1997), T.º I, pp. 127-130. 169 No existe ningún pueblo, o despoblado, que responda textualmente a la cita del documento. Aparte del reseñado, la diferentes variaciones siempre responden a la zona Gallega o a la zaragozana, aunque creo más probable el área castellana citada. 476 VICENTE MÉNDEZ HERNÁN APÉNDICE DOCUMENTAL PRIMERA PARTE: El retablo de Ntra. Sra. de la Asunción DOCUMENTO! Archivo de la Catedral de Plasencia. Libros de Acuerdos del Cabildo (L.A.C.), n.º' 15 (1587-1591), 16 (1592-1598), 42 (1703-1704), 51 (17241726), 53 (1730-1732) y 54 (1733-1735). Asientos relativos a la datación de la imagen yacente de María en su Tránsito (1593) y proceso de adjudicación (1704/1724), construcción (1725-1726), terminación (1726) y posteriores aditamentos (1732-1733) del retablo que preside, en el costado de la Epístola de la Catedral de Plasencia. O 1588/1593. Licencia para la hechura de la imagen de Ntra. Sra. de la Asunción y su posterior entrada en la ciudad de Plasencia. -16 de agosto de 1588, martes. Comisión otorgada por el Cabildo para proceder a la hechura de la imagen de Ntra. Sra. de la Asunción. L.A.C., n.º 15 (1587-1591), fol. 122 vt. 0 «E luego los dichos presidente e Cabildo cometieron al mayordomo y visitadores hagan hazer la ymagen de Nuestra Se,iora de la AsunfiÓn con qua/ro ángles de plata vaziada para /a fiesta de Nuestra Se,iora de Agosto, y para ello les dieron poder y comisión en forma». -4 de mayo de 1593, martes. Actos litúrgicos dispuestos por el Cabildo en honor de Ntra. Sra. de la Asunción tras su entrada en la ciudad de Plasencia. L.A.C., n. 0 16 (1592-1598), fols. 88 y 88 vt.º «Hordenaro11 que se haga u11 novenario y procesión de misas de Nuestra Señora con procesión después arrededor de la yglesia con letanía y toda la música, y que el maestro de ceremonias nombre el que se a de vestir por sus antigüedades y que se comience desde mañana miércoles». 8 1703. Acuerdos del Cabildo para iniciar la construcción del retablo de Ntra. Sra. de la Asunción. L.A.C., n.º 42 (1703-1704). -27 de febrero de 1703, martes. «Acordaron que el se1ior Mayordomo de Fábrica haga venir a maestro con quien ajustar el nuevo retablo para colocar a Nuestra Se,iora en su Tránsito» (Sin foliar. Foliado por nosotros,fol. 31). AroRTACIONES DOCUME TALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 483 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASE CIA -3 de agosto de 1725, viernes. «El seiíor Deán dio quenta al Cavildo havía tenido carta de don Alberto de Churriquera en que le expresaba 110 havía podido disponerse a pasar a esta ciudad a travajar en el retablo de Nuestra Seiiora de la Asumpzión y a embiar los ángeles para la urna; pero que estándose travajando en Salamanca algunas piezas embía dos oficiales inteligentes a esta ciudad para que bayan travajando en dicho retablo, y suplica se les socorra con tres mil reales distribuidos por semanas, a ziento y zinquenta reales cada una, y que si hubiese arbitrio se le libren a dicho don Alberto los seis mil reales correspondientes al plazo de San Juan deste año, de forma que se le entreguen en dicha ciudad de Salamanca, en donde asimismo tiene de prompto personas abonadas que otorguen la escritura de fianza, cuia azeptazión y otorgamiento pueda encargar el Cabildo a quien sea de su agrado. Y acordaron que el seiior Deán se sirba de dar providenzia sobre todo lo referido, respondiendo a dicho don Aberto se esfuerze a venirquanto antes a esta ciudad, y que los seis mil reales que pide puede ocurrir a Béjar por ellos, para cuio efecto se dispondrá los aprompte Alonso Juan por medio de don Juan Téllez, quien acaso podrá librarlos en Salamanca» (Fols. 219-219 vt. º ). -3 de octubre de 1725, miércoles. «El Cavildo espiritual zelebrado el día primero del corriente se leyó carta de don Gerónimo de Marco171 y Mora, Prior y Canónigo en la Santa Yglesia de Salamanca, en que partizipa que en virtud del encargo del Cavildo ha solizitado que don Alberto de Churriguera otorgase con personas de satisfazión la escriptura de fianza sobre la fábrica del retablo para Nuestra Seiiora de laAsumpzión des/a Santa Yglesia, y que ha viéndolo executado con sufiziente abono entregará dicho don Alberto la expresada escriptura respecto de que pasa a esta ciudad. Acordaron se escrivan las grazias, y mediante haver llegado dicho Churriguera y entregado la escriptura arreglada a las condiziones del contracto, y que dejando dadas algunas disposiziones en orden a dicho retablo, nezesita de retirarse y no podrá bolber hasta Navidad, se le encargue el maiorcuidado prebiniéndole que en caso nezesario solizitará el Cavildo el permiso de la Santa Yglesia de Salamanca con quien el susodicho está asalariado, cuio decreto se pone en este Cavildo para que se tenga presente» (Fol. 238). 17 1 La primera grafía parece corresponder a la letra «M». 484 VICENTE MÉNDEZ HERNÁN -14 de enero de 1726, lunes. «Leiéronse dos cartas en que don Alberto de Churriguera expresa al se11or Deán el justo sentimielllo de que los ojiziales que havía embiado para el retablo de Nuestra Seiiora no haian cumplido con Sil obligazión, y que por el deseo que tiene de desempe1iar la suya el susodicho ha embiado otros de calificada havilidad, y q11e luego que zese el temporal riguroso pasará a esta ci11dad a dar la más plena satisfazión y todas las providenzias co11d11 zentes para la más puntual fábrica de dicho retablo. Y acordaron que el se,ior Deán se sirba de responderle haziéndole instanzia de q11e cumpla dicha oferta» ( Fo/s. 285 vt. 0-286) «Leióse petizión de Antonio Pinto y Agustín Femández, ojiziales que han travajado en el retablo de Nuestra Se,iora, suplicando que por havérseles despedido y hallarse sin medios para restituirse a Sil tierra se les mandase socorrer con alguna ay11da de costa. Y acordaron no ha ver lugar» (Fol. 286). -14 de octubre de 1726, lunes. «Mediante reconozerse alguna imperfección en el asiento de las colunas que se han empe::.ado a poner en el retablo de Nuestra Seiiora, acordaron se escriva a don Alberto de Churriguera venga a esta ciudad a dar providenzia conveniente y que en el í11teri11 contimíen los oficiales travajando en las piezas de tallas que faltan, sin proseguir en el asiento de dicho retablo» ( Fols. 368 vi. º-369). -23 de noviembre de 1726, sábado. «El señor Deán dio quenta al Cavildo de que haviendo entendido que el se,1or don Nicolás Cathalán havía 111anijestado la devozión de dar dos láminas 11111y da .entes para el retablo de Nuestra Se,iora de la Asumpzió11 y que el maestro Churriguera asegurava serían muy del caso para el mayor adorno, las embió a pedir dicho seriar Deán y las entregó el seiior don Nicolás Cathalán co11 espezialísimo gusto, y que al 111ismo tiempo havía otro se,ior capitular que dava otras dos láminas m11y dezentes para el referido efecto, en cuya virt11d sólo faltava el q11e el Cavildo conzediere Sil beneplázito. Y con plena conformidad acordaron se rezivan y acomoden en el retablo dichas quatro láminas y se den los debidos agradecimientos a dichos seiiores» ( Fol. 379 vi .º ). APORTACIO ES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 485 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA -29 de noviembre de 1726, viernes. «El seii.or Deán puso en la considerazión del Ca vildo que don Alberto de Churriguera havía manifestado serbía de grande perjuizio al retablo de Nuestra Seiiora la ventana que tiene inmediata a un costado, y que convendría zerrarla abriendo otra enfrente, y aún para la mejor proporzión se podría zerrar la que está en medio de la pared respaldo del coro, abriendo otra en el otro lado frente de la capilla de las reliquias. Y se dio comisión a los señores Deán, don Fernando de Granada y don Juan Cavallero de Arias para que_ confiriendo nuebamente con dicho Churriguera dispongan lo que pareciere más conveniente» (Fol. 381 vt.0 ). -17 de diciembre de 1726, martes. «Mediante estar concluido y asentado el retablo de Nuestra Señora de la Asumpzión desta Santa Yglesia por don Alberto de Churriguera a la mayor satisfazión del Cavildo y según la planta y condiziones de su escriptura, por el cual le están satisfechos los cuarenta y cuatro mil reales del ajuste, además de ellos acordó el Cavildo con plena conformidad se le librasen a dicho don Alberto por gratificazión y agasajo cuatro mil reales de vellón, con el encargo que de ellos gratifique en [aparte que le pareciere competente a los ofiziales, lo que se se serbirá significarle el señor Deán según lleba entendido, y que a dicho don Alberto se le entregue la escriptura de obligazión y fianza con certificazión de haber cumplido(. . .)» (Fol. 389). «Encargaron al seiior Mayordomo de Fábrica disponga que antes de ausentarse dicho don Alberto de Churriguera rejistre y exprese los reparos que necesitare toda la bóveda de la yglesia y dé orden y forma para que se executen» (Fol. 389 ). «Asimismo acordaron que media11te haverse detenido tanto tiempo en esta ciudad el dicho don Alberto de Churriguera se escriba a la Santa Iglesia de Salamanca, por quien está asalariado, a fin de que se le disimule dicha retención» ( Fol. 389). 486 VICENTE MÉNDEZ HERNÁ 0 1732-1733. Reformas efectuadas en el retablo de Nuestra Señora de la Asunción: proyectos de Carlos Simón de Soria y Alberto de Churriguera e intervención de Bartolomé Jerez. L.A.C., n.º 53 (1730-1732) y n.º 54 (17331735). -15 de marzo de 1732, sábado. «El sáior Deán dio quenta al Cabildo de q11e desc11briéndose notoriamente el defecto q11e tiene el retablo de N11estra Seiiora de la Arnmpzión vajo del pabellón donde están las reliq11ias, havía parer;ido conveniente remediarlo q11itando las láminas q11e en él están p11estas y adornando el dicho pabellón en otra forma, para lo qual por Carlos Simón, oficial que trabajó en dicho retablo, se havía hecho un dibujo de lo que se podía ejecutar, y aunque manifestado a los seiiores capitulares havía parer;ido bastante, acordó el Cavildo que para hacer a toda satisfacción y correspondencia de la demás obra el dicho 1111ebo adorno, el se,ior Mayordomo de Fábrica se sirba escribir al maestro Churriguera remitiéndole el dicho dibujo para que vea si le parece arreglado, o q11e el susodicho fonne otro dise,io de lo q11e juzgare más proporcionado» ( LA. C., n. º 53, fol. 313). -3 de octubre de 1732, viernes. «El seiior don Juan Cavallero manifestó el diseño que le havía remitido don Alberto Churriguera para la composizió11 que nezesita el retablo de N11estra Se,iora. Y acordaron que dicho se1ior Cavallero le escriva preg1111tándole la costa q11e podrá tener dicha obra tomándola el susodicho a su cargo» (LA . C., n. º 53.fol. 386 vt.º). -16 de diciembre de 1733, miércoles. «Maestro de Trugillo para componer el retablo ». «El se1ior don Christóbal de Cubas, Canónigo, dio quenta al Cavildo de q11e haviendo escrito a Bartolomé Xerez para que viniese a componer el retablo de N11estra Se,iora de la Aswnpzión, respondía estaba prompto a venir q11anto antes» ( LA. C., 11 . º 54.fol. 152 vt. º). -14 de enero de 1734,jueves. « Presentase con carta de Bartolomé Xerez, ve::.ino de Trugillo, el dise,io q11e ha formado para componer el mejor forma el retablo de Nuestra Se,iora de la Asump::.ión, y si fuese de gusto del Cabildo expresa AroRTACIONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 487 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQ UIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA que tendrá de costa quinientos ducados. Y acordaron lo bean y confieran sobre ello los seiiores comisarios de este encargo» ( L.A. C., n. º 54.fol. 161 ). -22 de enero de 1734, viernes (Cabildo siguiente al anterior). «Repitióse a los seiiores Arzediano de Trugi/lo, don Femando de Granada, don Juan Caballero y don Alexandro Virioso el encargo sobre la composizión de los retablos de Nuestra Señora de la Asumpzión y altar maiorde lo viejo» (L.A.C., n.º 54.fol. 164). NOTA: la misma lectura tiene lugar en los siguientes Cabildos de 26 de enero, martes, y 13 de febrero, sábado, de 1734 (Fols. 167 vt.º y 170, respectivamente). -19 de febrero de 1734, viernes. Además de la reforma a llevar a cabo en el retablo mariano, el Cabildo debate cómo a de actuar en lo relativo al retablo de lo viejo. «Haviendo informado los seiiores Arzediano de Trugillo, don Fernando de Granada, don Juan Cavallero y don Alexandro Virioso que aunque la planta hecha por Bartolomé Xerez para la composirión del retablo de Nuestra Se,iora de la Asumpzión estaba muy buena, se ofrezían algunos reparos en orden al coste como a que se pudiera hazer menos obra, estando conforme el Cavildo en que de qua/quiera manera lo haia de hazer el dicho Bartolomé Xerez. Se acordó que el se,ior don Christóbal de Cubas le escriba puede pasar a ha::.er dicha obra en esta ziudad, y antes de executarla se discurrirá 1111eba ydea y se ajustará en lo que parerierejusto. Y en quanto a la disposirión de componer el retablo del altar maior de lo viejo cortando los tableros donde están las pinturas viejas y arrimando las colimas en el modo que se havía significado por dicho maestro, por no haver conformidad para la determinacizión se mandó votar por letras; y elllregadas por mí el secretario todas las que correspondían (según los votos remitidos que se expresan a la continuazión de este acuerdo), se declaró que la A. significaba el dictamen de que dicho retablo se compusiese cortándole en la forma referida o en otra qualquiera dezente que pribatibamente arbitrase el se11or don Juan Cavallero, Mayordomo de Fábrica, y la R. que no se cortase si no es que se renobasen las pinturas o pusiesen otros quadros nuebos. Y al recoger los votos manifestó la letra R. el seiior don Andrés Golfín de Figueroa, Thesorero, en señal de que votaba que no se cortasen las dichas pinturas sino es que se compusiese el retablo en otra forma, y que de lo contrario protestaba la nullidad, apelaba y imploraba el real auxilio de la fuerza, pidiendo testimonio. Y el se,ior don Juan Cava/le ro casó su voto en la jarra buena, y regulados después por el 488 VICENTE MÉNDEZ lIERNÁN se,ior Deán y en mi presenria paresrió haver tres R.R. y veinte y tres A.A., conque quedó acordado que dicha composición se haga como pribatibamente dispusiese dicho Mayordomo de Fábrica» (L.A. C., n. º 54, fols. 173 vt.º-174). -14 de agosto de 1734, sábado. « El seiior Deán dio quenta al Cavildo de que habiéndose compuesto el retablo de Nuestra Seiiora de la Asumpzión y tratádose de su costa, pare::.ía que aunque el maestro había pedido zinco mil y quinientos reales, reconoziendo que las dos figuras maiores no son de buena calidad descontaba por este defecto quinientos reales, solizitando se le diesen los zinco mil líquidos. Y haviéndose conferido sobre si se le devía dar o no la dicha cantidad, se dio comisión a los señores don Francisco Maldonado, Maestrescuela, y don Juan Caballero, Canónigo Maiordomo de Fábrica, para que vean si el maestro se acomoda a quitar dichas dos figuras y poner otras nuebas de toda satisfazión, en cuio caso por la referida obra se le pagará la calidad que se ajustó, informándose dichos se,iores de lo que lexitimamente mereziere» ( L.A . C., n. º 54, fol. 247). -21 de agosto de 1734, sábado (Cabildo siguiente al anterior). «El seiior Deán dio quenta al Cavildo que en conformidad de lo conferido en la Junta Capitular del día quinze del corriente ajustó la obra del retablo de Nuestra Seiiora de la Asumpzión en zinco mil reales, que se pagaron con la obligazión de traer nuebas y de todasatisfazión del Cavildo las dos figuras maiores por no sera propósito las que apuesto. Y el Cabildo acordó estaba bien» ( LA.C., n. º 54.fols. 249-249 vt. º). DOCUMENT02 Archivo Histórico Provincial de Cáceres. Sección Protocolos Notariales. Plasencia. Escribano Francisco Corrales en sustitución de Manuel de Oliva. Legajo 1900, fols. 79-82 vt.º Contrato suscrito entre el Racionero don Juan Caballero de Arias, en nombre del Cabildo de la Catedral de Plasencia, y el maestro de arquitectura don Alberto Churriguera, que se compromete a tallar el retablo de Ntra. Sra. del Tránsito para dicha S.I.C. según la traza hecha por su hermano Joaquín y terminada por él mismo, a cambio de44.000 reales de vellón. 18 de abril de 1725. «Contrato para ha ze r un retablo en la Santa Yglesia Cathedral» APORT ACIONES DOC UMENTALES EN TOR O A LOS RETABLOS DE LA 489 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQ U IAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA «Sea notorio por esta pública escriptura de contrato, ajuste y conbenio cómo nosotros don Juan Cavallero de Arias, Razionero prebendado y Mayordomo de Fábrica de la Santa Y glesia Cathedral de esta ziudad de Plasencia, en nonbre y como comisario de los señores Deán y Cavildo de dha. Santa Y glesia, en virtud de su aquerdo y comisión que es de el thenor siguiente= Aquí el aquerdo E yo el dho. comisario en nÓnbre de dho. Cavildo, de la una parte, y de la otra don Alberto de Churriguera, maestro de arquitectura vecino de la ziudad de Salamanca, residente en esta de Plasencia, dezimos que por quanto los dhos. señores Deán y Cavildo tienen acordado y determinado que se fabrique un retablo para el altar de Nuestra Señora de la Asum;ión de dha. Santa Y glesia, y ha viendo tratado con el dho. don Alberto de Churriguera quedó de su quenta y cargo hazer dho. retablo según la traza y dibujo que para este efecto se principió por don Joachín de Churrigue ra y se concluió por el dho. don Alberto en el prezio y debajo de las condiziones que se espresarán, y para que dho. tratado tenga efecto, otorgamos ambas partes que nos conbenimos y ajustamos por esta pública escriptura en la forma y manera siguiente= l.ª Que yo el dho. don Alberto de Churriguera me obligo a hazer y fabricar un retablo para el altar de Nuestra Señora de la Asun<tión de la Santa Yglesia Cathedral de esta ziudad según la traza y dibujo que para este efecto pr inzipió don Joachín de Churriguera y se concluió por mí, el qua! dho. retablo tengo de hazer de mi quenta y cargo por maestros y ofiziales de toda sufizienzia, Y por el coste y costa se me an de pagar por dhos. señores Deán y Cabildo qu arenta y quatro mil reales de vellón en esta manera= tres mil reales prontamente Y de contado=seis mil reales el último día de el próximo mes de mayo= seis mil reales para fin de diziembre deste presente año de mil setezientos y veinte Y zinco= seis mil reales para fin de junio del año de mil setezientos y veinte y seis= tres mil reales para después de concluido dho. retablo= y los veinte mil reales restantes se me ande dar por mesadas a mil reales cada mes enpezando a correr desde el día del otorgamiento de esta escriptura, pues desde dho. día corre de mi obligazión dar prinzipio a traer la madera y fabricar dho. retablo, el qu a! a de quedar perfeccionado y asentado en toda forma dentro de veinte meses contados desde oy día de la fecha y otorgamiento de esta escriptura. 490 VICENTE MÉ ' DEZ HER ÁN 2.ª Y ten a de ser de quenta de mí el dho. don Alberto de Churriguera todo el coste y costa de toda la madera y demás materiales nezesarios, eszepto la madera que se nezesitare para andamios, que ésta se me a de prestar por la fábrica de dha. Santa Y glesia; y asimismo a de ser de mi quenta el pagar todos los ofiziales y personas que se ocuparen en dha. obra hasta dejar asentado el retablo. 3.ª Y ten que la fábrica de dho. retablo a de ser ejecutada en la misma conformidad que está dibujada en la traza prinzipiada por don Joachí11 de Churriguera y concluida por mí el dho. don Alberto. 4.3 Yten que además de dho retablo tengo de hazer nuevos los seis u ocho angelitos que aconpañan a Nuestra Señora en la urna. 5.ª Yten a de ser asimismo de mi quenta el formar, como todo lo espresado, el zócalo o pedestal de cantería labrada de la piedra de 'Pajarilla. 6.ª Y ten me obligo a dar o ynbiar fianzas a satisfa<;ión de dho. Cavildo dentro de un mes para seguridad de la fábrica de dho. retablo. Con las quales dhas. condiziones me obligo yo el dho. don Alberto de Churriguera a hazer la fábrica de dho. retablo y darle asentado dentro de los veinte meses es presa dos que corren desde oy día de la fecha, y si no lo cumpliere se me pueda ejecutar por dho. Cabildo y despachar persona a la cobranza contra mí y mis vienes a la dha. zi udad de Salamanca y otras partes donde residiere, con quatrozientos mrs. de salario que la pagaré por cada un día de lo_.$ que se ocupare en yda, estada y buelta, hasta la real entrega y cunplimiento de lo aquí contenido, sobre que renunzio la premática ... ... e yo el dho. don Juan Cavallero de Arias, Razionero prebendado y Mayordomo de Fábrica de la Santa Y glesia Cathedral de esta ziudad;,en nonbre y como comisario de los señores Deán y Ca vi Ido de dha. Santa Y glesia, en virtud de el aquerdo ynserto, otorgo que azepto la obliga<;ión hecha por el dho. don Alberto de Churriguera y obligo a dhos. señores Deán y Cavildo a que pagará al susodho. los quarenta y quatro mil reales de vellón en que está ajustada la obra y fábrica de dho. retablo, cunpliendo el dho. don Alberto lo que llebaescripturado, puestos en su poder a los plazos y tiempos espresados, que son tres mil reales prontos y de contado= seis mil reales en fin de el próximo mes de mayo= seis mil reales para fin de dizienbre de este presente año de mil setezientos y veinte y zinco= seis mil reales para fin de junio del año de mil setezientos y veinte Y seis= tres mil reales para después de concluido el retablo= y los veinte mil reales restantes por mesadas, a mil reales cada mes enpezando a correr desde oy día AroRTACIONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 491 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA de la fecha y otorgamiento de esta escriptura, y si a dhos. plazos o qualquiera de ellos no cunpliere dho. Cavildo se le pueda ejecutar, y asimismo se prestará a dho. maestro la madera nezesaria para los andamios según ba capitulado y declarado en esta escriptura, y cumplirá todo lo demás espresado en ella, a cuia seguridad obligo los bienes y rentas de dho. Cavildo, su Mesa Capitular y fábrica, muebles y raízes havidos y por ha ver y doy poder a las justizias ... ... en cuyo testimonio yo el dho. don Juan Cavallero de Arias, en nonbre y como comisario de dhos. señores Deán y Cavildo desta Santa Y glesia, y yo el dho. don Alberto de Churriguera por mí mismo, así lo otorgamos por lo que a cada parte toca ante el presente eséribano de su magestad y del número desta ziudad de Plasencia, en ella a diez y ocho días del mes de abril de mil setezientos y veinte y zinco años, siendo presentes por testigos Bernardo del Ejido, Thomás Salgado y Juan Fernández Morán, vezinos de esta dha. ziudad. Y lo firmó dho. señor comisario y el dho. don Alberto de Churriguera a quien yo el escribano doi fe conozco de que doy fe= Don Juan Cavallero de Arias Alberto de Churriguera Ante mí, Francisco Corrales, por el ofizio de Manuel de Oliva». DOCUMENT03 Archivo de la Catedral de Plasencia. Libros de Acuerdos del Cabildo (L.A.C.), n.º 53 (1730-1732) y n.º 56 (1739-1741). Dorado del retablo de Ntra. Sra. de la Asunción ( 1741) con referencias a donaciones y descargos destinados al respecto (1730/1741). O Donaciones y disposición de caudales para la obra, 1730-1732. -5 de julio de 1730, miércoles. Donación de 12.000 reales del Arzobispo de Granada don Francisco de Perea y Porras para llevar a efecto el dorado. «Leióse carta del Ilustrísimo señor don Fracisco de Perea y Porras, Arzobispo de Granada, Obispo que fue de esta diózesi, remitiendo letra de doze mil reales de vellón(. . .) a el fin de dorar el retablo de Nuestra Señora 492 VICENTE MÉNDEZ HER ÁN de la Asumpzión de esta Santa Yglesia, a cuiafábrica concurrió asimismo su Ilustrísima por su particular devozión» ( L.A. C., n. 0 53, fol. 70 vt. º). -15 de marzo de 1732, sábado. Caudales destinados por el Cabildo procedentes de las planas. «Deseando el Cavildo dar la más prompta probidencia para dorar el dicho retablo de Nuestra Seiiora de la Asumpzión, acordó con plena conformidad que para que pueda executarse desde luego consignaba y consignó en cada un aíio ocho mil reales de vellón de los efectos pertenerientes a las planas, y que para que de ellos se bajen y apliquen por el tiempo que sea necesario, se dé zertijicació11 de este acuerdo al contador de hazienda. Y e11 atenzión y reconorimiento de lo mucho que ha contribuido graciosamente, así para la fábrica de dicho retablo como para aiuda a la costa de dorarlo, el Ilustrísimo señor don Francisco de Perea y Porras, Arzobispo de Granada y Obispo que fue de este obispado, acordó el Cavildo que en el escudo que tiene dicho retablo se pongan las armas de su Ilustrísima y que así se lo partiripe el señor Deán pidiéndole que para ello remita un dibujo de dichas armas» (L.A.C., 11. º 53,fols. 313-313 vt. º). NOTA: el acuerdo de dedicar 8.000 reales anuales al dorado del retablo fue rescindido en el Cabildo del día 3 de octubre de 1732, viernes, dada la escasez de frutos de dicho año ( Fols. 386 vt. 0-387). f) Inicio de las obras con referencias al sistema de contratación y financia ción, 1741. -18 de marzo de 1741, sábado. Inicio de los trabajos. «Mediante haverse dado principio a la disposizión de dorar el retablo de Nuestra Señora de la Asumpción según dieron quenta al Cavildo los señores don Juan García Téllez, Arzediano de Trugillo, y don Francisco Balcárcel, Magistral, comisarios para este efecto, con maestros que tienen prebenidos para que lo exernten a jornal proporcionado cada día, y lo mismo a los oficiales que sean neresarios= acordó el Cavildo que por ahora se sacasen del archibo y de efectos de fábrica doce mil reales de vellón para ir pagando jornales y demás gastos prezisos, y que dicha cantidad se entregue al señor don Manuel Calbo Balboa, Canónigo que tomó a su cuidado esta comisión mediante ha ver de hazer ausencia de esta ciudad el señor Magistral. Y el referido don Manuel Balboa expresó que además de los referidos doce mil reales desde luego se hazía cargo para el mismo efecto de los un mil reales que por mano havía ofrecido un debato y los distribuiría en lo que fuese necesario, en la misma forma que los expresados doze mil reales. Y se ratificó la dicha comisión amplia para todo APORTACIONES DOCUME TALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 499 V. DEL TRÁ SITO Y DE LAS RELIQ IAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA su Ilustrísima, y con cinco estatuas de santos de la horden de Nuestro Padre San Augustín en esta forma= al lado derecho de la urna de las reliquias, la estatua de Santo Thomás de Villanueva; al lado izquierdo estatua de San Fulgern;io Augustino, Obispo de Ruspa; en el segundo cuerpo de dho. retablo, em;:ima de la urna de las reliquias, en la misma postura que está la Trinidad en el retablo de Nuestra Señora de la Asump~ión, se a de colocar la estatua de Nuestro Padre San Augustín sobre quatro herejes y en la forma que está nuevamente concedida al divujo. Al lado derecho de Nuestro Padre San Augustín, en nicho aparte, la estatua de San Nicolás de Tolentino, y al izquierdo una estatua de San Juan de Sahagún, y todo en la forma que expresa su Ilustrísima en papel aparte, firmado del otorgante en la cantidad y con las condiciones siguientes= l.ª Primeramente que las referidas zinco estatuas, como tamvién los quatro ángeles man~evos que se contienen en el expresado dibujo, dos a cada lado, y las demás hechuras de ángeles desnudos con van das que se ven asimismo en el referido divujo, es condi~ión que el otorgante lo a de mandar ha~er y labrar a maestro diestro de fuera desta ciudad, de modo que sea a satisfacción de su 11 ustrísima. 2.ª Con condición que todo lo expresado y el sócalo se a de obligar como con efecto queda obligado el otorgante a hacerlo, construirlo, traerlo de fuera, asentar dho. retablo y asegurarlo en dha. capilla por la cantidad de treinta y tres mil reales de vellón en que está ajustado todo con su Ilustrísima y con las demás zircunstancias que se contienen en el papel aparte firmado del otorgante, porque todo es de su quenta y cargo y se comprende en el ajuste sin haver en su Ilustrísima más obliga~ión que la satisfacción de los dhos. treinta y tres mil reales de vellón, con ningún motivo, causa o ra~ón que sea. 3.ª Con condi~ión que se a de obligar y con efecto queda obligado el otorgante a darlo concluido en el término de diez y seis meses, mes más o menos, contados desde oyen adelante pena de exclusión y costas. 4." Y con condi~ión que los treinta y tres mil reales expresados se lean de entregar al otorgante, los cinco mil reales de ellos de prompto para cortar la madera y pagar su porte, y luego por meses lo que necesitase para pagar los oficiales y su manutenzión y hechura de estatuas fuera desta ciudad como queda sentado, y el resto en concluiendo el retablo, puesto y asegurado en dha. capilla según y en la forma que ba declarado. 500 VICENTE MÉNDEZ HERNÁ Con las quales dhas. condi'1iones se obligava y obligó a ha'1er, construir y poner en el corateral del Evangelio de dha. Santa Yglesia, en la capilla que nominan de las Reliquias, el referido retablo de las mismas medidas de alto y ancho que el otro corateral de Nuestra Señora de la Asumpción y a semejan'1a de aquél según el divujo y planta reformada y enmendada por su Ilustrísima y con las cinco estatuas expresadas, y asimismo los quatro ángeles man'1evos que se hallan en dho. divujo, dos a cada lado, y las demás hechuras de ángeles desnudos con vandas que se ven en él sean de mandar ha'1er y labrar a maestro diestro de fuera desta ciudad, de modo que a de ser a satisfacción de su Ilustrísima y de los inteligentes, y todo lo mencionado y el sócalo se obliga va y obligó a hacerlo, construirlo, traerlo de fuera, asentar dho. retablo y asegurarlo en dha. capilla por la cantidad de los dhos. treinta y tres mil reales de vellón en que está ajustado y con todas las circunstan'1ias que se expresan en el precitado papel aparte firmado del otorgante, porque todo es de su cargo y entra en dho. ajuste dándolo concluido en el término de los diez y seis meses más o menos, contados desde el presente día en adelane, pena de exclusión y costas. Y no quedando en la forma concordada y ajustada se a de bol ver a ha'1er hasta que con efecto quede perfectamente con areglo a dho. dibujo y planta reformada y enmendada por su Ilustrísima, sin más obligación que el entregarle los dhos. treinta y tres mil reales y por quenta dellos confesa va y confesó ha ver recivido realmente y con efecto de dho. don Juan Baptista Zubiaur, apoderado y thesorero de renta de su Ilustrísima, los zinco mil reales de vellón para cortar la madera y pagar su porte en presencia del presente escrivano y testigos infraescriptos de que da fe y otorga carta de pago dellos en forma, y luego por meses se le a de entregar lo que necesitase para pagar los oficiales y su manutenzión y hechura de estatuas fuera desta ciudad como queda referido, y el resto en concluiendo dho. retablo, sentado y asegurado en dha. capilla sin pedir augmento con ningún pretesto, causa ni ra'1Ón que le competa ... .. .. que renun'1ia las leies establecidas en este caso para no valerse dellas, en cuia conformidad aprueva y ratifica esta escriptura y sus condiciones según y como en ellas se expresa, y a su execución, paga y cumplimiento se obliga va y obligó con su persona .. . .. . y vista y entendida esta escriptura por dho. don Juan Baptista Zuviaur, apoderado y thesorero de rentas de su Ilustrísima, dijo que la acepta y mutuamente la ratifica a favor del otorgante en todo lo que le corresponde y amvas partes por lo que a cada una toca y ba obligado, así lo dijeron, otorgaron Y firmaron ante mí el escrivano de cuio conocimiento doy fe, siendo testigos los señores don Juan Barela, veneficiado compañero en la Santa Iglesia desta Al'oRTACIONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 501 V. DEL TRÁ SITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASENCIA ciudad, don Francisco Ayala y Manuel de Silva, vezinos y residentes en esta dha. ciudad, Don Juan Baptista de Zubiaur Carlos Simón de Soria Ante mí, Juan Francisco Garrido» DOCUMENT06 Archivo de la Catedral de Plasencia. Libros de Acuerdos del Cabildo (L.A.C.), n. 05 58 (1745-1747) y 59 (1748-1749). Sobre el dorado del retablo de las reliquias: autor probable y fecha de conclusión. -21 de febrero de 1747, martes. El Cabildo tramita el dorado del monumento ajustado con el tallista salmantino Miguel Martínez el 17 de septiembre de 1746 por la cantidad de 11.000 reales de vellón (L.A.C., n.º 58, fols. 281 vt.º282): ante la falta de maestros doradores en la ciudad que puedan llevar a cabo el trabajo solicita la presencia del maestro Agustín Rayo, que en estos momentos estaba trabajando en un retablo de la iglesia parroquial de Casas del Castañar, probablemente el mayor. L.A.C., n.º 58. «Sobre doradores para el retablo» «Enterado el Cavi/do de q11e no havía s1ifi~ientes maestros ni ojiziales que pudiesen concluir el dorado del monumento para la próxima Semana Santa, y que en el lugar de las Casas del Castaiíar se hallaba Agustín Rayo dorando 1111 retablo= acordó escribir al cura de dicho lugar de las Casas para que se interese en la disposi::.ión de que dicho Agustín Rayo venga a esta ziudad y se procure apremiarle si hubiese arbitrio» ( Fols. 351 vt . º-352). -29 de noviembre de 1748, viernes. Conclusión del dorado del retablo dedicado a la custodia de las reliquias. L.A.C., n.º 59. «El seiior Chantre dijo que don Juan Ba11tista Zubiaur, testamentario del 1/11strísimo seii.or don Fray Plácido Bayles y Padilla, le havía manifestado que estando ya conclusa la obra del dorado del retablo de las santas reliquias podía el Cavildo si gustase mandarle recono ::. er, pues sólo 502 VICENTE MÉ DEZ HERNÁ deseaba quedase a su maior satisfacción. Acordaron se estima la atenzión de dicho don Jua11 » (Fol. 187 vt. 0 ). ANEXO AL APÉNDICE DOCUMENTAL Las Reliquias en la S.I.C. de la ciudad de Plasencia DOCUMENTO7 Archivo de la Catedral de Plasencia. Libros de Acuerdos del Cabildo (L.A.C.), 11.º' 14 (1581-1584) y 24 (1654-1663). Construcciones dedicadas durante los siglos XVI y XV// a las reliquias en la Catedral Nueva. O 25 de mayo de 1584 viernes. Disposición del Cabildo para la construcción del relicario destinado a albergar, en la Catedral Nueva, las reliquias donadas a la Sede por el compañero Diego Gómez. L.A.C., n.º 14 (15811584), fol. 376. « E luego los dichos se1iores Presidente e Cabildo mandaron que los que está cometido lo de las reliquias de Diego Gómez vean con el aparexador dónde pueden estar y lo hagan adere~car para que se pongan». ( Fol. 376). ( El aparejador referido es Juan Álvarez) f) 1656-1657. Reclamo y abono de los cien reales estipulados por la Catedral entregar al pintor placentino Marcos de Paredes en virtud del dorado que aplicó a los cajones de los relicarios colaterales al altar mayor. L.A.C., n.º 24 (1654-1663). -26 de agosto de 1656, sábado. «Cometieron al seiior don Álbaro Rodrígue z, seiior Diego Hidalgo y se1íor Sancho de So ria ajusten lo que se debe a Marcos de Paredes, pintor, de la obra que a hecho en los altares de las reliquias y lo manden pagar con efecto» (Fol. /37). -8 de marzo de 1657, jueves. AroRTACIONES DOCUMENTALES EN TORNO A LOS RETABLOS DE LA 503 V. DEL TRÁNSITO Y DE LAS RELIQUIAS DE LA CATEDRAL DE PLASE CIA « Hordenaron que Marcos de Paredes, pintor, acabe la obra que tiene comenzada en los colaterales de las reliquias y acabado se le pagará lo que se le debe como lo pide por petizió11 deste día» (Fol. 172). -22 de marzo de 1657, jueves. « ... (perdido por la humedad) ... Marcos de Paredes, pintor, en que dice que él a acabado de dorar y pintar los cajones de las reliquias de los colaterales des ta Santa Yglesia. Que el Cabildo le mande pagar cie11 reales en que concertó este trabajo con el señor Sancho de So ria» ( Fol. 179 vt. 0180) «Mandaron dar libranza a Marcos de Paredes, pintor, para que el seiior Sancho de Soria, Maiordomo de Fábrica del ai'io de r;inquenta y seis, le pague los cie11 reales e11 que concertó con él el dorar las cajas de las reliquias» (Fol. 180).