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Dataciones absolutas en la Prehistoria de Tenerife

Del Arco, Mª Carmen,Del Arco, Mª Mercedes,Atiénzar, Emilio,Atoche Peña, Pablo,Martín, Mercedes,Rodríguez, Conrado,Rosario, Candelaria

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SEPARATA DEL LIBRO HOMENAJE A CELSO MARTÍN DE GUZMÁN UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA EXCMO. AYUNTAMIENTO DE LA CIUDAD DE GALDAR DIRECCIÓN GENERAL DE PATRIMONIO HISTÓRICO Las Palmas de G an Cana ia, 1997 DATACIONES ABSOLUTAS EN LA PREHISTORIA DE TENERIFE M.a del Ca men del A co* - M.a Me cedes del A co** Emilio A iénza * - Pablo A oche*** - Me cedes Ma ín**** Con ado Rod íguez**** - Candela ia Rosa io** Uni e sidad de La Laguna. Museo A queológico de Tene i e. Uni e sidad de Las Palmas de G an Cana ia. Ins i u o Cana io de Paleopa ología y Bioa queología. La p eocupación que siemp e sos u o nues o colega Celso Ma ín de Guz nán po e eb a la P ehis o ia del A chipiélago y que quedó cla amen e mani es ada en sus abajos sob e la de inición de ho izon es cul u ales en G an Cana ia, en la ecopilación de las se ies de da aciones absolu as pa a el A chipiélago o, po úl imo y desde la es e a polí ica en la Di ección Gene al de Pa imonio His ó ico, auspiciando la in e sión en la ob ención de nue as da aciones, nos ha impulsado a p esen a en es e Homenaje el epe o io de echas absolu as exis en es pa a la P ehis o ia de Tene i e. Es e epe o io, que puede no esul a una comple a no edad pues en pa e ha apa ecido ecien emen e en la monog a ía sob e La Pied a Zana a (GONZÁLEZ, R el alii, 1995), nos pe mi e ecopila especí icamen e ales egis os, co egi algunos e o es de imp en a deslizados en aquella publicación, in oduci o as echaciones y hace algunas alo aciones sucin as sob e la signi icación de ales da aciones. La se ie de da aciones p ocede de un o al de 35 yacimien os que se dis ibu- yen ap oximadamen e al 50% en e las e ien es No e y Su de la isla, un con- jun o al que se añaden cua o c onologías más, de las que enemos como única e e encia en la colección a queológica de la que p oceden su o igen ine eño. Sin emba go, la dis ibución de las mues as es desigual, pues el 68.5% del o al (48 da aciones) co esponde a yacimien os de la zona No e mien as que el 31.4% es an e (22 da aciones) se dis ibuye en la zona Su . De los yacimien os da ados, el 68.5% ienen ca ego ía de encla es sepulc ales, de los cuales se han ob enido mues as de es os esquele izados o momi icados así como de algunas made as que o maban pa e de los chajascos en que ue on colocadas las momias. Ese po cen aje disminuye al 52.8% si el e e en e es la elación o al de mues as analizadas. Las mues as de na u aleza une a ia ue- on omadas en su mayo pa e de las colecciones del Museo A queológico de Tene i e en el ma co de las in es igaciones de L. Diego Cuscoy y, más ecien e- 67 M." DEL CARMEN DEL ARCO ET AUl men e, en las nue as in es igaciones de Bioan opología iniciadas con el P oyec- o C onos y con inuadas con pos e io idad en el seno del Ins i u o Cana io de Paleopa ología y Bioan opología. Los encla es habi acionales da ados son diez, que cons i uyen el 28.5% del o al de los yacimien os echados, de los que sólo dos, el 5.7%, se si úan en la e ien- e Su . Es p ecisamen e del conjun o de los luga es de habi ación del que ene- mos el egis o más igu oso de da aciones ya que las mues as ue on omadas en el anscu so de exca aciones ecien es. La mayo pa e de ellas, el 42.8% del o al de la se ie ecopilada, p ocede de habi áis en cue as na u ales. En e los encla es habi acionales sólo dos esponden a un modelo de habi a de supe icie, los de Gua gacho y Cha an, mien as que en uno se combinan ambos, en el de la Cue a de Los Guanches (Icod de Los Vinos), que es un asen amien o complejo en el que exis e ocupación en cue a, de supe icie y depósi os une a ios. Además de los espacios sepulc ales, hemos iden i icado como ca ego ía apa e los encla es i uales, de los que sólo es á da ado uno de ellos, po A queomag- ne ismo, en es e caso el yacimien o de La Pied a Zanala, que iene a supone el 2.8% del o al de yacimien os con c onología absolu a. Si enemos p esen e que, como hemos indicado, una pa e impo an e de las mues as iene o igen en ma e iales p oceden es de ondos museís icos, su impo - ancia debe ela i iza se, sob e odo pa a las p ime as da aciones, mien as que en las más ecien es se han es ablecido con oles adecuados pa a elimina la con- aminación y han sido some idas a da ación 14C-AMS (Accele a o Mass Spec os- copy), eniendo así un mayo índice de iabilidad. Además, el 62.8% de los yaci- mien os es án echados con una sola mues a, que no p opo ciona, po an o, la empo alidad o al de la ocupación de ese espacio ni pe mi e es ablece una e a- luación ce e a en el con ol de posibles al e aciones de la mues a. Es posible que sean es as azones las que han supues o que las echaciones es én p obable- men e eju enecidas en su mayo ía, de al mane a que obse amos una concen- ación impo an e de c onologías a pa i del 500 d.C. ( id. igs. 1 y 2). Sólo algunos encla es de habi ación, como la Cue a de La A ena (Bco. Hon- do) y las cue as de Las Palomas, de Don Gaspa y de Los Guanches, en Icod de Los Vinos, nos lle an a las ases más an iguas de nues a P ehis o ia, en la mi- ad del p ime milenio a.C. Es o sucede indudablemen e po que debe ene se p esen e que sólo los es encla es de Icod de los Vinos nos dan el 21.4% de la o alidad de las mues as y el 50% de las p oceden es de encla es de habi ación. Es e iden e, pues, la necesidad de amplia las se ies, no sólo pa a la globalidad de la isla, sino ambién en cada uno de los encla es es udiados, de mane a que podamos ajus a nues a secuencia p ehis ó ica con obje i os p ecisos. Es e es el caso de la Cue a de Las Palomas, donde algunas da aciones esul an inacep a- bles pues conducen a c onologías del IV milenio a.C. sepa ándose conside able- men e de la es abilidad p opo cionada po el es o de la mues a que, con algu- nas al e aciones pun uales, nos señala que la ocupación más an igua del luga se p odujo en el siglo III a.C. DATACIONES ABSOLUTAS EN LA PREHISTORIA DE TENERIFE Indudablemen e sólo el hecho de habe plani icado, en el P oyec o de In es i- gación que sob e el Menceya o de Icod lle amos algunos de noso os (M. C. del A co, M. M. del A co y E. A iénza ), la ob ención de una amplia mues a nos ha pe mi ido de ec a ales i egula idades que suponen, además, una con ibución a la in e p e ación y lími es que al mé odo del C!4 se había e ec uado en Cana- ias. Has a la echa se enía sos eniendo que la mode nización de las c onologías cana ias podía es a en elación con el hecho de encon a nos en una zona de ac i idad olcánica. Sin emba go, pa ecía p e isible que los p ocesos de con ami- nación a mos é ica y, más aún, en el subsuelo, diesen e ec os con a ios, es deci , un en ejecimien o de las mismas, pues lle a ía apa ejada la ele ación de las con- cen aciones de de e minados gases y, en especial de las concen aciones de dióxido de ca bono a mos é ico, siendo el e ec o de los p ime os en el subsuelo p obable- men e más in enso pues la ci culación a mos é ica en el A chipiélago dilui ía el e ec o de las segundas. Las echas más an iguas de Las Palomas así pa ecen e e- la lo, pues es amos an e un p oceso de con aminación inhe en e de los es os p oducida du an e la ida de los ege ales que cons i uyen el sopo e de las mues- as analizadas (de i us an acológicos y cenizas de los sedimen os). Al a a se del combus ible u ilizado en las es uc u as de combus ión, no podemos a ibui a causas de ipo cul u al, como se ía en es e caso, la posible eu ilización de manu ac u as de made a pa a su ans o mación en ma e ial de combus ión, pues eso nos lle a ía a asumi la posibilidad de que la cul u a guanche es u iese im- plan ada ya en el cua o milenio a.C., lo cual queda desca ado po múl iples azones de in e p e ación cul u al. Res a la posibilidad de un posible ap o echa- mien o, du an e las ac i idades de ecolección de made a pa a el uego, de ma e- iales ege ales secos, lo que en es e caso supond ía acep a que és os se conse - a on sin pu e acción du an e es milenios, una posibilidad que pa ece cuan o menos di ícil. De ahí que nos pa ezca como más plausible la in e p e ación que señala a los e ec os con aminan es ac uando en el sen ido de un en ejecimien o de las mues as, que en el caso de Icod de los Vinos pudo p opicia se po la impo an e ed de ubos olcánicos que su can su subsuelo. Es a si uación nos ha hecho se ambién más cau os a la ho a de in e p e a o a de las da aciones de Icod de Los Vinos, p oceden e en es e caso de la Cue a de Los Guanches y que nos lle a a inales del siglo IX a.C. Es indudablemen e más p óxima a las se ies es ables de Las Palomas o a la echa de mediados del siglo VI a.C. de la Cue a de la A ena (Bco. Hondo), pe o su ca ác e aislado y las al e- aciones comen adas pa a Las Palomas aconsejan man ene la en ese a. Po o o lado, es cie o que, a pesa de los ac o es mencionados de posibili- dad de con aminación adqui ida du an e los p ocesos de manipulación de las mues as, en el caso de Roque Blanco, yacimien o a ec ado po el ac o de colec- ción an opológica eseñado, los esul ados nos dan sin emba go una isión secuencial acep able del uso del espacio sepulc al. Del ci ado yacimien o p ocede el 24.32% de las da aciones ob enidas pa a encla es sepulc ales y el 12.85% de la o alidad de la mues a que ecogemos, obse ándose una pos e io idad de la 69 M.1 DEL CARMEN DEL ARCO ET ALII momi icación en e al i ual de la inhumación aspec o que ambién se in ie e de la globalidad de las da aciones con que con amos pa a el es o de la isla y que esul ada de eno me alo cul u al, según quedó ya exp esado en los esul ados del P oyec o C onos. Además, es impo an e insis i en que esa elación de an e- io idad mos ada po las echas de Roque Blanco pa a los es os esquele izados en e a los momi icados concue da con la in e p e ación a queológica del espa- cio sepulc al, pues los p ime os enían el ca ác e de depósi o secunda io en el ondo de la cue a, po p obable eu ilización del espacio, mien as que las mo- mias se encon aban como depósi o p ima io en la pa e an e io del yacimien o, co espondiendo a las úl imas sepul u as e ec uadas en el luga . Es os aspec os nos hacen supone que quizás las al e aciones de las da aciones pudie an no se gene alizadas, al menos en las úl imas se ies omadas a pa i del P oyec o C onos. En odo caso, subsis e un impo an e acío pues o que den o de la dinámica gene al pa ece que, a eno de los esul ados exis en es has a aho a ( id. igs. 1 y 2), sólo hay mue os a pa i de mediados del p ime milenio d.C., mien as que hay encla es habi acionales uncionando en la segunda mi ad del p ime milenio a.C., es e es el caso, en la e ien e Su , de la Cue a de La A ena y en la e ien e No e de las cue as de Las Palomas, Don Gaspa y Los Guanches. De ahí que man- engamos la al e ación en eju enecimien o de, al menos, pa e de las da aciones sepulc ales, sal o que que amos pensa que el aza nos ha lle ado a no echa ninguna de las sepul u as de los p ime os iempos de nues a P ehis o ia o que el depósi o de los es os no e a la p ác ica usual en esa época. En ese sen ido debemos hace un comen a io especí ico pa a algunas de las da aciones de encla es sepulc ales que dan c onologías más an iguas. Son cua o mues as que p oceden de loschajascos de las sepul u as. En el Risco de Los Guanches (Taco on e) las dos da aciones de las piezas de made a coinciden, si uándose en el siglo III a.C.; en la sepul u a del Bco. de Jagua (El Rosa io) el ablón es á echado a ines del siglo V d.C. y en la del Cho illo (El Rosa io) el ablón lo es á a comienzos del siglo i d.C., mien as que la momia que le acompaña a oja una da ación de mi- ad del siglo XIII d.C. Es indudable que Risco de los Guanches y Bco. de Jagua pod ían eni a cub i el acío señalado an e io men e pa a las sepul u as de las p ime as e apas p ehis ó icas, pe o el des ase obse ado en El Cho illo en e chajasco y mo- mia, donde de nue o la manu ac u a de made a ocupa el amo empo al más an i- guo nos lle a a pensa que, aún acep ando un posible g ado de mode nización de la mues a an opológica, quizás es emos an e una dispa idad c onológica p oducida po un compo amien o cul u al, el de eu iliza manu ac u as de unción i ual, los chá aseos, en sepul u as más mode nas. De no se así, debe íamos acep a pa a El Cho illo la al e ación hacia un eju enecimien o de los es os humanos, ambién posible en los casos de Jagua y Risco de los Guanches, donde sólo se echan los chá aseos, acep a su an igüedad de al mane a que en los dos p ime os, Cho illo y Jagua, end íamos las mues as más an iguas del i ual de momi icación en Tene i e mien as que El Risco de los Guanches se ía el más iejo encla e sepulc al, coe áneo de los más an iguos asen amien os de Icod de los Vinos o de la Cue a de la A ena. 70 Años: a.C y d.C. 7 8 9 10 Yacimien os 11 12 13 14 15 16 17 C.H./C.S. C.S. esquel. 18 - I o m a > 03 U O — M E 2 3 H 2 > o H m m 2 •í m FlG. 1.—Tene i e. Da aciones absolu as e ien e no e. M.1 DEL CARMEN DEL ARCO ET ALII U •d >, u ed U 3 — u i: x Ü 72