Manifestaciones rupestres protohistóricas de Lanzarote: viejas y nuevas iconografías en un diferente contexto cronológico, cultural e interpretativo
Abstract
Se efectúa un análisis de las representaciones rupestres protohistóricas de Lanzarote, centrando la atención en determinadas iconografías para las que se proponen adscripciones cronológicas y culturales y se plantean posibles interpretaciones, todo ello dentro de un nuevo marco teórico que incide en la delimitación de las influencias que las civilizaciones mediterráneas de la Antigüedad pudieron ejercer sobre las culturas protohistóricas canarias
Full text
G abados upes es de la achada
a lán ica eu opea y a icana
Rock Ca ings o he Eu opean
and A ican A lan ic Façade
Edi ed by
Rod igo de Balbín Beh mann
P imi i a Bueno Rami ez
Ra ael González An ón
Ca men del A co Aguila
BAR In e na ional Se ies 2043
2009
This i le published by
A chaeop ess
Publishe s o B i ish A chaeological Repo s
Go don House
276 Banbu y Road
Ox o d OX2 7ED
England
[email p o ec ed]
www.a chaeop ess.com
BAR S2043
G abados upes es de la achada a lán ica eu opea y a icana / Rock Ca ings o he Eu opean and
A ican A lan ic Façade
© A chaeop ess and he indi idual au ho s 2009
ISBN 978 1 4073 0619 3
P in ed in England by Blenheim Colou L d
All BAR i les a e a ailable om:
Had ian Books L d
122 Banbu y Road
Ox o d
OX2 7BP
England
ba @had ianbooks.co.uk
The cu en BAR ca alogue wi h de ails o all i les in p in , p ices and means o paymen is a ailable
ee om Had ian Books o may be downloaded om www.a chaeop ess.com
187
INTRODUCCIÓN
En es e abajo in en amos esponde a algunas de las dudas
y e lexiones que nos han ido su giendo en elación con
las ep esen aciones upes es de Lanza o e a lo la go de
casi un cua o de siglo de abajo a queológico con inuado
en esa isla. No es nues a in ención aba ca la o alidad
del complejo mundo de las mani es aciones upes es
p o ohis ó icas lanza o eñas, sólo p e endemos euni
algunos da os soslayados o in a alo ados has a aho a
po la in es igación, analiza pa ones de compo amien o
y p opone hipó esis en elación con el signi icado y la
adsc ipción c onológica y cul u al de esas mani es aciones,
in en ando con ello ab i nue as posibilidades a las
in es igaciones u u as. En consecuencia, es e abajo no
es un ca álogo de ep esen aciones upes es, ni ampoco
in en a es ablece una clasi icación al es ilo de las que has a
aho a se han p opues o, po en ende que una axonomía
sólo iene su au én ico sen ido cuando a anca de una
adecuada adsc ipción c onológica y cul u al de odos los
elemen os que se in en an o dena , una ci cuns ancia que
has a aho a no se ha dado en nues a isla.
F en e a esa si uación, du an e la úl ima década se ha
ManI esTaCIones RUPesTRes PRoToHIsTÓRICas De
lanZaRoTe: VIeJas Y nUeVas IConoGRa Ías en Un
DI eRenTe ConTeXTo CRonolÓGICo, CUlTURal e
InTeRPReTaTIVo
Pablo A oche Peña y Mª Ángeles Ramí ez Rod íguez
Uni e sidad de Las Palmas de G an Cana ia. ESPAÑA
[email p o ec ed]
RESUMEN: Se e ec úa un análisis de las ep esen aciones upes es p o ohis ó icas de Lanza o e, cen ando la a ención en de e minadas
iconog a ías pa a las que se p oponen adsc ipciones c onológicas y cul u ales y se plan ean posibles in e p e aciones, odo ello den o
de un nue o ma co eó ico que incide en la delimi ación de las in luencias que las ci ilizaciones medi e áneas de la An igüedad
pudie on eje ce sob e las cul u as p o ohis ó icas cana ias. A lo la go de casi un milenio las islas ue on isi adas po na egan es
enicio-púnicos y omanos los cuales deja on su huella en las cul u as insula es, enómeno que se e leja en un amplio conjun o de
e idencias a queológicas en e las que sob esalen los elemen os pe enecien es a la es uc u a ideológica y espi i ual de las poblaciones
paleocana ias, ámbi o donde se encuen an algunas mani es aciones del a e upes e.
PALABRAS CLAVE : ARTE RUPESTRE LANZAROTE, ISLAS CANARIAS, POBLAMIENTO
ABSTRACT: We analyse in his pape he Lanza o e’s p o ohis o ic upes ine mani es a ions, ocusing on se e al mani es a ions o
which ch onological and cul u al in e p e a ions a e p oposed, e e y hing in a heo e ic con ex o he in luence ha Medi e anean
ci iliza ions could ha e on he p o ohis o ic Cana ian cul u es. Phonician-Punic and Roman sailo s isi ed he islands du ing one
millennium lea ing signs in he islands popula ions and his is shown in a chaeological e idences a an ideological and spi i ual s uc u e
o he Paleocana ian people ha is obse ed in some upes ine mani es a ions.
KEY WORDS : LANZAROTE ROCK ART, CANARY ISLANDS, PEOPLING
p oducido un no able inc emen o cuali a i o y cuan i a i o
de los es udios a queológicos desa ollados en Lanza o e,
enómeno que en el ámbi o de las mani es aciones upes es
ha pues o en escena nue as iconog a ías que e lejan
de e minados aspec os del con ex o cul u al que acompañó
al enómeno colonizado de p ocedencia medi e ánea que
dio luga al p ime poblamien o humano del a chipiélago
cana io. En e esas no edades p obablemen e las que
han supues o una so p esa más des acada, no an o po
los mo i os ep esen ados sino po la in e p e ación que
se les supone, lo cons i uyen las epig a ías libio- enicias
(neopúnicas), las ep esen aciones g abadas de pies
(podomo os) y muy especialmen e las ep esen aciones
g abadas de na es, peces y o os. Todos esos elemen os,
con independencia de las a ian es iconog á icas y de
las écnicas u ilizadas pa a su elabo ación, plan ean una
p oblemá ica simila en elación con su signi icado y
c onología.
1. LAS MANIFESTACIONES RUPESTRES
PROTOHISTÓRICAS DE LANZAROTE: BREVE
ANÁLISIS HISTORIOGRÁFICO
En Cana ias las mani es aciones upes es p o ohis ó icas
G abados upes es de la achada a lán ica eu opea y a icana
188
comenza on a se obje o de a ención cien í ica a mediados
del siglo XVIII (Belmaco -La Palma-) y sob e odo desde
el úl imo e cio del siglo XIX, ins an e a pa i del cual
la ac i idad a queológica en las islas empezó a egis a
la p esencia de si ios con ep esen aciones upes es y los
p ime os elemen os de a e mueble a lo la go de oda la
geog a ía insula .
En Lanza o e ue R. Ve neau a inales del siglo XIX (1987
[1891]) el p ime o en señala la exis encia en Ha ía de
ocas con azos incisos, a los que conside ó consecuencia
del paso del a ado. T as esa p ime a no icia allida hab á
que espe a medio siglo pa a que E. Se a Rà ols (1942:
127), as un iaje de es udio a las islas de Lanza o e y
Fue e en u a, publique algunos descub imien os upes es
debidos a Eugenio Rijo Rocha. Llega así a la comunidad
cien í ica la p ime a e e encia al hallazgo en e las
uinas del poblado de Zonzamas de dos “monoli os” con
g abados (Fig. 1) y a la exis encia de una g an oca con
canales lab ados, denominada “La Quese a”, si uada en
una pequeña ele ación ce cana a Zonzamas (Lám. I). Esos
elemen os cons i ui án du an e casi es décadas las únicas
mani es aciones upes es que se ci en pa a Lanza o e,
siendo obje o de opiniones di e gen es en elación con su
o igen y c onología. Así, po ejemplo, mien as J. Ál a ez
Delgado (1949) les adjudica una c onología dudosa, L.
Diego Cuscoy (1955: 26) a i ma que la es ela con g abados
semici cula es cons i uía un elemen o debido a la in luencia
a icana. Es os a e ac os ambién se inco po a on a alguno
de los esquemas c ono-cul u ales que po en onces se
p oponen pa a sis ema iza el a e upes e cana io, como
el que dio a conoce M. Ta adell (1969), pa a quien las
mani es aciones de Lanza o e se co esponde ían, den o
de un modelo gene al di usionis a, a una hipo é ica e ce a
a ibada a las islas p oducida en un momen o a anzado
den o de la E a. Po el con a io, pa a A. Bel án (1971)
los g abados de Zonzamas hab ía que si ua los en la Edad
del B once.
En el cua o de siglo siguien e a su descub imien o a esos
p ime os hallazgos sólo se les añadió la discu ida es ación
del Ba anco del Quíque e (Bel án, 1975: 210-211); de
hecho no se á has a inales de la década de los años 60’
cuando Luis y Manuel He nández C espo jun o con Agus ín
Acos a C uz amplíen el núme o de es aciones conocidas
(N.F.A., 1968-1969) al publica los g abados p esen es
en unas ocas p óximas a La Quese a de Zonzamas; se
a aba de dos paneles con mo i os que de inen como
el “pen ágono” y la “ma iposa”, siendo en ealidad los
p ime os hallazgos de silue as de pies que se p oducían en
las islas, los denominados “podomo os”.
En el es o de la década de los años 70’ y los p ime os años
de la de los 80’a esos descub imien os se i ían uniendo
o os g abados upes es que con ibuye on a inc emen a
no ablemen e los egis os conocidos, p oceso que co e ía
pa alelo a la publicación de las p ime as opiniones que
ponían en duda la c onología p o ohis ó ica de algunos
de esos elemen os. Ese ue el caso de M. He nández
(1981: 11), pa a quien an o los g abados de la Quese a
de Zonzamas como los del Ba anco del Quíque e hab ían
sido ealizados con ins umen os me álicos, en su opinión
desconocidos po la población p o ohis ó ica de la isla,
cues ión écnica indica i a de que se a a ía de unas
mani es aciones ex emadamen e a días ealizadas po
pas o es con empo áneos o soldados de maniob as en un
ce cano campo de i o.
La consecuencia de odo lo an e io ue que has a la década
de los años 80’ del pasado siglo XX sólo se disponía de unos
pocos da os iables elacionados con las mani es aciones
upes es de Lanza o e, una si uación que comienza
a sol en a se a la la go de esa década y de la siguien e
cuando se pone de mani ies o la a iedad y iqueza de
ese ipo de mani es ación cul u al, in eg ada además de
po un nume oso conjun o de si ios con ep esen aciones
lineales incisas de dudosa c onología, po las p ime as
es aciones con epig a ías al abe i o mes, inicialmen e dadas
a conoce po J. de León y colabo ado es (León e alii,
1982, 1988, 1995 y 1996) y más a de in en a iadas po
W. Pichle (1993, 1995, 1996 y 2003). Es una e apa en la
que la búsqueda de pa alelos se o ien a exclusi amen e al
ce cano mundo be ebe del no oes e a icano, a endiendo
pa a ello básicamen e a simili udes mo ológicas en e
Fig. 1.- Es ela y ca ne o (Zonzamas, Teguise).
Pablo A oche Peña y Mª Ángeles Ramí ez Rod íguez
189
las iconog a ías cana ias y las a icanas, al ca ece se de
cualquie con ex o c ono-es a ig á ico que pe mi ie a una
ap oximación c onológica o cul u al al enómeno.
Los años 80’ ambién en apa ece un p ime abajo de
sín esis e in e p e ación de la po en onces denominada
“p ehis o ia” lanza o eña, a ca go de R. de Balbín y
colabo ado es (Balbín e alii., 1987). En esa publicación se
dedica un ex enso capí ulo a las ep esen aciones a ís icas
y simbólicas, análisis que ha á hincapié en las di icul ades
exis en es pa a pode si ua lo cul u al y c onológicamen e.
Casi una década más a de, A. Bel án (1996) publica
un ensayo en el que e ec úa una e isión gene al de las
mani es aciones upes es de las Islas Cana ias asegu ando
que son más las cues iones sin esol e que las esuel as,
ca encias que ci cunsc ibe a la p oblemá ica gene al
que a ec a a “… las elaciones a lán icas de odos los
iempos” y a las de “… es as zonas con las medi e áneas
y sus con ac os…” (Op. ci .: 9). En ese abajo ambién
ale a á sob e la con inuidad de cie os pelig os, ales
como la ealización de compa aciones o males pa a
es ablece sinc onismos en emá icas de ipo geomé ico,
conc e ando como p incipales ca encias en el es udio de las
mani es aciones upes es cana ias la c onología, el o igen,
el camino seguido pa a alcanza las islas, la e olución
in e na y los posibles au oc onismos, en e los cuales
incluye una de las mani es aciones upes es de Lanza o e,
las denominadas “quese as”, a las que elaciona con i os
de agua y que en su opinión pueden se an o ealizaciones
p ehis ó icas como de época omana (Op. ci .: 12).
En in, se á du an e la segunda mi ad de la década de
los años 90’ del pasado siglo cuando se p oduzca un
no able desa ollo cuan i a i o y cuali a i o de los
abajos elacionados con las mani es aciones upes es de
Lanza o e. A ni el cuan i a i o se suceden los hallazgos
de es aciones con mo i os g abados po oda la isla, po
desg acia dados a conoce en some as desc ipciones con
escaso apa a o g á ico y c í ico, lo que si bien inc emen a
el núme o de es aciones conocidas ambién amplía el dé ici
exis en e en el campo de las in e p e aciones pa icula es y
gene ales que pudie an acla a aspec os elacionados con
su signi icado, las c onologías o el con ex o. Po o o lado,
ese c ecimien o en el núme o de hallazgos no dio luga a
la elabo ación de un co pus de g abados upes es, de ahí
que en la ac ualidad sólo se cuen e con algunos lis ados
incomple os de es aciones de las cuales apenas conocemos
algunos de los elemen os que las in eg an. F en e a lo
Lam. I.- Quese a. (Zonzamas, Teguise).
G abados upes es de la achada a lán ica eu opea y a icana
190
an e io , en el plano cuali a i o se p oduci án dos hechos
que an a ene un e ec o dinamizado en el ámbi o de la
in e p e ación; nos e e imos a la explicación de dos de
los a e ac os ecupe ados du an e las exca aciones en el
poblado de Zonzamas, po un lado la asimilación de la
denominada “diosa seden e” con la deidad egipcia Tue is
(Balbín e alii., 1995: 19) (Fig. 2) y la iden i icación en una
es ela lí ica de una de las o mas en que se ep esen aba
a la diosa enicio-púnica Tani , una mano abie a g abada
(A oche e alii., 1997) (Fig. 3). Esos dos hechos unidos al
hallazgo de un impo an e conjun o de elemen os ma e iales
de p ocedencia omana en El Bebede o (A oche e alii.,
1995) y a la ca alogación en Rubicón del Pozo de la C uz
como púnico y del Pozo de San Ma cial como omano
(A oche e alii., 1999) mo i a án que el es udio de la cul u a
p o ohis ó ica de la isla uel a la is a al con ex o de las
cul u as medi e áneas de la An igüedad a día, ab iéndose
así un nue o ma co c onológico, cul u al e in e p e a i o
pa a el es udio del poblamien o y pos e io colonización
de Lanza o e.
2. MANIFESTACIONES RUPESTRES DE
LANZAROTE: CLASES.
T adicionalmen e, el es udio y clasi icación de las
mani es aciones upes es de las Islas Cana ias ha a endido
básicamen e a dos cues iones, la écnica y la mo ología,
adoleciendo en gene al del a amien o de o os aspec os
ales como el con ex o c onológico o el ma co cul u al.
Esa anómala si uación se acen úa aún más en la isla de
Lanza o e, donde han p imado casi de mane a exclusi a los
es udios mo o écnicos, de al mane a que en la ac ualidad
exis en has a dos p opues as de clasi icación debidas, la
p ime a de ellas a J. de León y colabo ado es quienes la
han desa ollado a lo la go de a ias publicaciones du an e
la década de los años 80’ y 90’ del pasado siglo, y una
segunda más ecien e debida a H.-J. Ulb ich y p esen ada al
I Simposio de Mani es aciones Rupes es de Cana ias-No e
de Á ica celeb ado en Las Palmas a mi ad de la década de
los años 90’.
La p opues a de J. de León y colabo ado es es poco
uni o me al basa se en c i e ios clasi ica o ios muy
dispa es, de al mane a que en unos casos se de inen las
clases a pa i de aspec os mo o- emá icos y en o os
según la localización y el sopo e u ilizado. De esa mane a
es ablecen has a sie e ca ego ías, que en es casos se
di iden a su ez en subca ego ías: 1.- Al abe i o mes:-
Líbicos.- P esumiblemen e la inos. 2.- Podomo os.
3.- Rep esen aciones de ba cos. 4.- Juegos: Ca ego ía en
la que se incluye una se ie de mo i os in e p e ados po
la adición popula como juegos. 5.- C uci o mes: Se
los elaciona con la adición c is iana. Suelen apa ece
asociados con o os mo i os. 6.- O os ipos: G upo
que se es ablece en base a su localización o el sopo e
en el que se encuen an: - G abados de los bloques de
Zonzamas. - G abados del Pozo de la C uz: podomo os,
geomé icos y un signo de Tani . - O as mani es aciones:
- Placas de pied a g abadas: Con di e en es mo i os
incisos. - Li ó onos. - Cazole as y canalillos. - Quese as:
Es uc u as lab adas. - Rocas pulimen adas: P epa ación
p e ia a la pos e io ealización de g abados. - Al abé icos
pos e io es a la conquis a. 7.- Geomé icos: Clasi icados
en base a c i e ios écnico-desc ip i os: - Rec ilíneos
sencillos: G upos de líneas de signi icado desconocido. -
Rec ilíneos complejos: e iculados, cuad ados, iángulos,…
- Cu ilíneos. - De endencia ci cula u o al. - Fo mas
complejas: labe ín icas,…
La p opues a de H.-J. Ulb ich econoce po su pa e la
exis encia de cua o ca ego ías a las que a su ez subdi ide
en sub-ca ego ías a las que denomina: 1.- Abs acciones
geomé icas y lineales: - Líneas cu as. - Cí culos. - Líneas
Fig. 2.- Tue is (Zonzamas, Teguise).
Fig. 3.- Be ilo con ep esen ación de mano (Zonzamas,
Teguise).
Pablo A oche Peña y Mª Ángeles Ramí ez Rod íguez
191
ec as. - Líneas eng osadas. - Líneas ag upadas de mane a
i egula , sin o den apa en e. - Líneas ag upadas de mane a
egula (ángulos, iángulos, líneas pa alelas o adiales,
semicí culos concén icos, espigas,…). 2.- Pic og amas:
Inco po a podomo os, posibles ul as, iángulos púbicos,
ba qui o mes y ep esen aciones as ales. 3.- Zonas de
pe cusión o ab asión: Co esponden a las zonas pe cu idas
de los denominados li ó onos y o as zonas pulidas. 4.-
Insc ipciones: Dis ingue has a cua o ipos di e en es
que denomina libio-be ebe es, be ebe es ecien es,
la ino-cana ias y desconocidas de ac u a an igua que al
in es igado le ecue dan la esc i u a a ésica o púnica.
Como se puede obse a , ambas p opues as p esen an
no ables di e encias, si bien la segunda esul a más
comple a al cen a se en la iconog a ía y su di e sidad,
es ableciendo has a 30 subca ego ías. E iden emen e, si se
compa an en e sí apa ece la al a de c i e ios consensuados
en los que p imen, en e a la o ma, aspec os ales como
la adsc ipción c onológica de las mani es aciones que se
p e enden clasi ica .
3. ALGUNAS VIEJAS Y NUEVAS ICONOGRAFÍAS.
De lo señalado has a aho a se deduce que la ac ual
si uación en la que se encuen an nues os conocimien os
ace ca de las mani es aciones upes es p o ohis ó icas de
Lanza o e puede cali ica se cuan o menos de p oblemá ica,
al dispone se sólo de una in o mación muy gene al
ci cunsc i a casi exclusi amen e al núme o de es aciones
que exis en, al ipo de ep esen aciones y a las écnicas
empleadas, odo ello muy escasamen e elacionado con el
con ex o a queológico o el ma co c onológico y sin que
se a en u en explicaciones plausibles ace ca de su posible
signi icado. Esa poca p o undidad de las in es igaciones
desa olladas mues a un escena io en el que se cons a a un
adecuado conocimien o écnico pe o una mala comp ensión
cul u al del enómeno, si uación que complica cualquie
en a i a de plan ea una isión sin é ica del ema. No
obs an e, en un in en o po subsana en lo posible el
p oblema de ec ado, lle a emos a cabo a con inuación
una ap oximación a algunas de las iconog a ías p esen es
en la isla, la cual in en a á se explica i a po lo que a la
c onología y la in e p e ación se e ie en, cues iones en las
que c eemos posible o ece algo de luz apoyándonos an o
en algunos iejos hallazgos como en o os más ecien es,
los cuales si bien po un lado man ienen con los elemen os
ya conocidos una cie a con inuidad en aspec os ales como
las écnicas o el pa ón locacional, po o o lado suponen
emá icas inédi as que ocupan nue os espacios geog á icos
y cul u ales.
3.1. INSCRIPCIONES EPIGRÁFICAS:
ASIMILACIÓN CULTURAL.
En Lanza o e la población p o ohis ó ica p ac icó la
esc i u a u ilizando dos o mas al abé icas di e en es, la
líbico-be ebe y la libio- enicia. Las p ime as insc ipciones
conocidas en Cana ias de ipo líbico-be ebe se localiza on
en El Hie o en 1874 (Los Le e os), clasi icándose como
libias o númidas y, en consecuencia, elacionándolas con el
ex emo sep en ional de Á ica. Su ansc ipción ha a dado
en p oduci se casi cien años debido, en e o os aspec os,
a la g an di e sidad que p esen a es e ipo de ex os en el
no e de Á ica, su luga de o igen, y a las a iaciones que
posee ese al abe o en Cana ias, del que W. Pichle (1996:
105) ha señalado que es á in eg ado po 19 elemen os
oné icos. Ese in es igado , apoyándose en epi a ios
no ea icanos, ha asegu ado que los ex os cana ios
ecogen nomb es p opios y e e encias amilia es. Fue el
p ime o en in en a sis ema iza ese ipo de insc ipciones
(Pichle , 1996), a ea en la que ha incidido algunos años
más a de R. Sp inge . Su dispe sión po el a chipiélago
a ec a a la o alidad de las islas: Cue a de Tajodeque en
La Palma; San Miguel de Abona o La Laguna en Tene i e;
Ba anco de Balos, Bandama o Ben ayga en G an Cana ia;
La Fo aleza, Mo o de la Gale a, Ba anco del Ca ade o,
Mon aña Blanca de A iba, Mo o Pinacho, Mo o de Valle
Co o, Mo e e de Tie a Mala, Mon aña del Somb e o o
Mon aña de en Medio en Fue e en u a; Peña de Luis
Cab e a o Peña de Juan del Hie o en Lanza o e; Cue a
del Agua o del Le ime, Ba anco de El Cue o, La Candia,
La Cale a, Ba anco de Tejelei a, El Julan -Los Le e os
o Los Núme os-, Ba anco de la Aguililla o La Res inga,
Hoyo de los Mue os –Gua azoca- en El Hie o.
F en e a las an e io es, las insc ipciones al abé icas de
ipo libio- enicio sólo se encuen an bien ep esen adas
en Fue e en u a y Lanza o e, aunque se han iden i icado
algunos ejemplos en Tene i e (Cañada de los O eje os,…).
Las p ime as insc ipciones de ipo libio- enicio se dan a
conoce a comienzos de la década de los años 80’ en las dos
islas más o ien ales del a chipiélago cana io, asimilándose
inicialmen e a di e en es al abe os (la ino-pompeyano,
ibé ico, púnico…). W. Pichle (1993 y 2003) ambién las
sis ema izó, p oponiendo denomina las “la ino-cana ias”
(1995: 118) al conside a que, po ejemplo, en Fue e en u a
el 99% de los signos documen ados podían explica se po
el al abe o la ino (Op. ci .: 116). Ha di e enciado más de 70
signos di e en es en un al abe o que se esc ibía de izquie da
a de echa y del que asegu a es aba basado en un al abe o
la ino del siglo I d.n.e., con cie as ca ac e ís icas de la
“capi al cu si a” y una cla a endencia al e icalismo y a
las o mas angula es, es o úl imo una ca ac e ís ica p opia
de las insc ipciones sob e oca, en especial las insc i as
en las á eas ma ginales del impe io omano, como la
Gallia o Á ica. Pa a el ci ado in es igado se a a de un
al abe o que p esen a un al o po cen aje de simili ud con
el an iguo lenguaje libio, en el que se desa olla on ex os
ex emadamen e co os que incluyen nomb es p opios y
e e encias de ipo amilia . R. de Balbín y colabo ado es
se e i ie on a es e ipo de epig a ías como “... insc ipciones
de di ícil análisis y apa iencia la ina…”, cali icándolas con
cie a cau ela como una o ma de esc i u a “pseudola ina”
(Balbín e alii., 1987: 35). Po el con a io, J. de León y
colabo ado es (1988: 184) no duda on en cali ica las como
G abados upes es de la achada a lán ica eu opea y a icana
192
una se ie la ina inculada al al abe o cu si o pompeyano,
ase e ación que inicia una enconada discusión en elación
con su posible adsc ipción la ina. La década de los años
90’ ajo consigo el descub imien o de nue as es aciones
epig á icas libio- enicias en Lanza o e, Fue e en u a y
Tene i e, p oduciéndose a mi ad de esa década un gi o
sus ancial en la cues ión de su in e p e ación cuando
R. Muñoz (1994) es udia el co pus de Pichle y muy
especialmen e los paneles donde apa ecían asociadas
insc ipciones de las dos se ies al abé icas conocidas en
Cana ias, llegando a la conclusión de que los ex os libio-
enicios no e a posible aduci los a pa i del la ín ya que
és e no e a la lengua que subyacía, ni ampoco el al abe o
e a la ino aplicado a una lengua be ebe . Po el con a io,
el ci ado in es igado la conside a una se ie al abé ica de
ipo púnico, un co pus “de inspi ación púnica” (Muñoz,
1994: 27), que pa ece co esponde a lo que J.L. López
Cas o (1992: 54) denominó pa a el Á ica sep en ional
como esc i u a libio- enicia. A pa i de ese pun o ue
posible inalmen e aduci las (Muñoz, 1994: 25-41)
hallándose e e encias a eó o os y eónimos p opios de
la cul u a enicio-púnica, elemen os semí icos que deno an
la necesa ia p esencia en e las poblaciones paleocana ias
de la lengua púnica en con i encia con la líbica que es á
en la base de la g a ía líbico-be ebe . De esa mane a se
consigue delimi a con mayo p ecisión un elemen o que,
si bien man iene su p ocedencia no ea icana, deja de
es a inculada al mundo omano pa a es a lo a la cul u a
neopúnica.
En las es aciones donde apa ecen asociadas insc ipciones
libio- enicias y líbico-be ebe es, ambas p esen an idén ica
écnica de g abado y pá ina, lo que pe mi e supone una
simila da ación y el habe sido e ec uadas po la misma
mano, “libios omanizados” que coloniza ían las islas
o ien ales en un momen o en o no al cambio de E a
(Pichle , 1995: 118).
En gene al las insc ipciones al abé icas p esen an en la
ac ualidad pocos p oblemas a la ho a de ija su o igen,
es ablece su c onología o in e p e a las cul u almen e
ya que pe mi en una adecuada ap oximación a ex os
epig á icos semejan es bien da ados del ce cano con inen e
a icano, po lo que cons i uyen un cla o sín oma de
asimilación cul u al (Wagne , 2004: 269) que en es e caso
nos ponen sob e la pis a de las cul u as enicio-púnica y
omana no ea icanas.
3.2. PIES (“PODOMORFOS”): PROTECCIÓN.
Es e ema iconog á ico lo con o man ep esen aciones
de silue as de pies desnudos o calzados, po lo gene al
en pa ejas y a los que comúnmen e se les denomina
“podomo os”. Las igu aciones desa olladas an desde
el simple ó alo al ó alo o ec ángulo con dedos ma cados.
Las ep esen aciones de pies localizadas jun o a la Quese a
de Zonzamas (Teguise, Lanza o e) a inales de la década
Fig. 4.- Podomo os (Teguise).
Pablo A oche Peña y Mª Ángeles Ramí ez Rod íguez
193
de los años 60’ del pasado siglo XX ue on las p ime as
que se conocie on en Cana ias, si bien inicialmen e no se
conside a on como ales podomo os. Con pos e io idad
ue on apa eciendo en o os si ios de la isla, como la Casa
del Ma qués en Teguise (Fig. 4) o el Pozo de la C uz en
Rubicón (Lám. II), si bien donde ealmen e cons i uyen un
mo i o ex emadamen e común es en la ce cana isla de
Fue e en u a (Tindaya, Tisajoy e, Cas illejo Al o, Ba anco
de la Peña,…). Recien emen e se han iden i icado en o as
islas, como Tene i e (Hoya F ía, Valle de San Lo enzo, San
Miguel de Abona,…), G an Cana ia (Ba anco de Balos,…)
o El Hie o (El Julan). Las dos islas o ien ales man ienen
en es e caso, como en o os aspec os ca ac e ís icos de su
e apa p o ohis ó ica, una g an iden idad en cuan o a écnicas
y mo ologías, la cual se ompe con las ep esen aciones
p esen es en el es o del a chipiélago.
En el no e de Á ica los g abados de pies cons i uyen un
mo i o que es á p esen e en di e sas es aciones upes es
p e y p o ohis ó icas (Nubia, Libia, A gelia, Ma uecos,
Sáha a,…), pe o ambién encon amos con ecuencia pies
o sandalias en si ios omanos de odo el Medi e áneo, ales
como la ac o ía de Baelo Claudia o la misma Roma. De
hecho, ese ipo de ep esen aciones cons i uye un ema
común en el mundo medi e áneo an iguo, una e apa
más aco de con los con ex os cul u ales y c onológicos
iden i icados en Cana ias. Po an o, desde la pe spec i a
in e p e a i a los podomo os cana ios cons i uyen un ipo
de ep esen ación que, desde la hipó esis de poblamien o de
ca ác e medi e áneo que pos ulamos, ienen sus mejo es
pa alelos en los exis en es en el pe iodo la ino.
3.3. PECES: FERTILIDAD Y REGENERACIÓN.
Las ep esen aciones upes es de peces son ela i amen e
comunes en a ias islas del a chipiélago (Tene i e,
G an Cana ia, Lanza o e,…), espondiendo a a ias
mo ologías que, en algunos casos (Pied a Zana a,…)
han sido asimiladas a elemen os álicos. Las p ime as
ep esen aciones de peces halladas en Cana ias se die on
a conoce en la isla de Tene i e (Masca) (Teje a, 1988;
González e alii., 1995). A esos iniciales descub imien os
se les ue on sumando o os en Anaga, Candela ia, A ico,
Gene o, Bisechi o Aldea Blanca. De odos ellos des aca la
denominada “Pied a Zana a” po con ene una insc ipción
mágica (Muñoz, 1994), a la que se ha elacionado con la
p esencia de na egan es semi as en el a chipiélago y con
la azón que los ajo, la pesca de únidos y escómb idos
(González e alii., 1995). Un hallazgo de simila es
ca ac e ís icas se p odujo ecien emen e en G an Cana ia
(Lomo Manco); se a a como aquélla de la ep esen ación
en bul o edondo de un pez (Ma e o e alii., 2005),
elabo ado en basal o, con o ma o al y con eniendo en
una de sus ca as una ep esen ación g abada del signo
an opomo o que ep esen a a la deidad púnica Tani . Los
dos elemen os an e io es, en base al ca ác e de los si ios
en que apa ecie on y al p opio aspec o de lo ep esen ado,
hay que elaciona los con c eencias y p ác icas de ca ác e
cul ual.
En Lanza o e la iconog a ía del pez no e a conocida, sin
emba go las p ospecciones que hemos e ec uado du an e
los úl imos años como pa e de las ac i idades de campo
p og amadas en a ios p oyec os de in es igación que han
enido a esa isla como obje o de análisis, nos han pe mi ido
es udia en p o undidad dos es aciones en las que, en e
o os elemen os, se hallaban ep esen aciones de peces. En
ealidad se a a en un caso de una es ación bien conocida
aunque no debidamen e analizada e in e p e ada y, en el o o
caso, de una es ación inédi a. Los si ios de los que hablamos
son la Peña de Luis Cab e a (Gua iza), luga ampliamen e
des acado y ci ado en la bibliog a ía a queológica,
ca ac e izado po la p esencia de a ios paneles con
mo i os g abados lineales y epig á icos elabo ados en
al abe o líbico-be ebe , además de un “li ó ono”. En es a
es ación la ep esen ación de pez se halla p ecisamen e
acompañando a uno de los ex os epig á icos, con espec o
al cual p esen a idén icas ca ac e ís icas écnicas, indicio de
que ue on e ec uados simul áneamen e (Fig. 5).
El segundo si io donde hemos iden i icado es e ca ac e ís ico
ema iconog á ico es en Mon aña Casa (Yaiza), una es ación
ma cada po la abundancia y a iedad de las mani es aciones
Lam. II.- Podomo o (Pozo de la C uz. Rubicón, Yaiza).
G abados upes es de la achada a lán ica eu opea y a icana
200
con ex os a queológicos, ci cuns ancia que se da sólo en
algunas de las es aciones conocidas en la ac ualidad. Po
el con a io, las iconog a ías in eg adas po insc ipciones
epig á icas o emas igu a i os p opo cionan unas mayo es
posibilidades no sólo en el ámbi o c onológico sino ambién
en el in e p e a i o al pode elaciona se con alguna de
las e apas y ases es ablecidas pa a el desa ollo cul u al
p o ohis ó ico no ea icano y cana io. En conc e o, de
las iconog a ías que hemos pa icula izado en el apa ado
an e io , las epig a ías de ipo líbico-be ebe cons i uyen,
en opinión de G. Camps (1996, 61), una clase de ex o
elabo ado en un al abe o que ue c eado en el no e de
Á ica en un momen o an e io al siglo III a.n.e., quizás no
de i ado de la esc i u a púnica sino de un al abe o p óximo-
o ien al a caico del siglo IV a.n.e. o quizás an es. Po el
con a io, las epig a ías libio- enicias se co esponde ían
con la esc i u a que J.L. López Cas o (1992: 54) denominó
pa a el no e de Á ica como “libio enicia”. F en e al
p ime sis ema al abé ico, es e segundo se sus en a en una
lengua semí ica, púnica, y si ió pa a exp esa eó o os y/o
eónimos p opios de la cul u a enicia (Muñoz, 1994), lo
que hace muy p obable que las poblaciones p o ohis ó icas
insula es pudie an exp esa se en esa lengua, un hecho po
o a pa e habi ual en sus ie as de o igen al menos has a
el siglo V d.n.e. donde, como ha señalado S. Lancel (1994:
325), el púnico llegó a eclipsa a la lengua libia. R. Muñoz
(1994: 38) adujo una de las insc ipciones de inspi ación
púnica ecogidas po W. Pichle en Fue e en u a como
“‘ ’dnmn (ha a adon amon)”, (“es e es el dios Amón”), que
además del eónimo con iene un é mino an cla amen e
semí ico como adon (seño , dios) usado con su co ec a
signi icación po la población insula .
T as la caída de Ca ago el al abe o enicio sigue
u ilizándose an o en Á ica como en las colonias
medi e áneas (Sicilia, Ce deña,…) si bien se di e si ica
con espec o a la e apa p eceden e pasándose a denomina se
“neopúnico”; las le as son muy esquema izadas endiendo a
con undi se en e ellas. Es e ipo de esc i u a ya exis ía con
an e io idad, como se obse a en alguna es ela de Ca ago
pe enecien e a época helenís ica, de i ando de una a ian e
cu si a de la esc i u a enicia que se o ma posiblemen e
en el siglo VI-V a.n.e. u ilizada sob e sopo es blandos.
La caída de Ca ago in e umpió la p oducción de esc i os
monumen ales y una ápida di usión de la o ma cu si a,
la cual e mina u ilizándose en ob as monumen ales. Los
documen os neopúnicos más a díos co esponden a inales
del siglo I d.n.e.; la esc i u a enicia pe du a á cuan o menos
has a el siglo III d.n.e. (Amadasi, 1990: 31-32).
Las es an es iconog a ías analizadas en es e abajo, po su
cla a inculación con las cul u as enicio-púnica y omana,
pueden se adsc i as a alguna de las e apas y ases que
hemos es ablecido pa a sis ema iza la p o ohis o ia insula .
En odo caso, hay que ene en cuen a que Cana ias e a una
egión ma ginal den o del á ea cul u al de la An igüedad
medi e ánea, una zona donde los modelos cul u ales
ecibidos pe du a án du an e muchos siglos, copiándose
con inuamen e.
4.1. LANZAROTE EN EL CONTEXTO DE LA
FASIFICACIÓN DE LA PROTOHISTORIA
CANARIA.
Si las mani es aciones upes es cons i uyen la exp esión
g á ica de ideas esul a e iden e que son insepa ables de
la cul u a de quienes las ealiza on. En consecuencia, su
es udio debe es a ligado, siemp e que se pueda, a con ex os
a queológicos y a la posición que ocupan en ellos ya que el
conocimien o del en o no en el que se in eg an cons i uye
un da o de g an alo pa a una mejo in e p e ación de lo
que son esos elemen os, pudiendo de e mina cuáles pueden
ene un ca ác e sac o, un alo simbólico o un sen ido
eligioso.
En esa línea, las apo aciones es a ig á icas y c onológicas
que se han p oducido a lo la go de la úl ima década pa a la
a queología de Lanza o e nos pe mi en plan ea un cuad o
bas an e exac o de la secuencia cul u al y c onológica de la
P o ohis o ia de la isla (A oche, e.p. 2), en el que se pueden
di e encia a ias e apas y ases (Tabla nº 1).
PRIMERA ETAPA: dEscubRIMIEnTo, colonIzAcIón y
EsTAblEcIMIEnTo (ci ca sIglos X A.n.E. Al III d.n.E.)
Con un desa ollo de casi un milenio y medio, espacio
de iempo en el que se p odujo el inicio y desa ollo de
la explo ación de los ecu sos del A lán ico a icano, el
descub imien o de los “a chipiélagos cana ios” (Hespé ides
y A o unadas) (San ana e alii., 2002), su colonización y el
pos e io es ablecimien o de los p ime os g upos humanos.
Debió cons i ui una e apa muy dinámica en la que se
pueden di e encia es ases sucesi as:
Fase Fenicia: Descub imien o y colonización inicial (siglos
X al Vi a.n.e.)
El desa ollo de es a ase coincide con la explo ación,
alo ación y explo ación de la achada a lán ica a icana
e ec uada po me cade es y pescado es enicios (gadi i as,
lixi as,...) asen ados en el occiden e medi e áneo. Po lo
que a la isla de Lanza o e se e ie e es a e apa supone el
inicio de su colonización, p oceso que se conc e a con la
undación po pa e de ma inos eno-púnicos de al menos
un es ablecimien o cos e o, el de Rubicón (A oche e alii.,
1999; A oche, 2003).
Fase Púnica: colonización y es ablecimien o DeFini iVos
(siglos Vi al ii a.n.e.)
El cie e de los me cados del P óximo O ien e a los me ales
del occiden e medi e áneo y la consecuen e eo ien ación
económica hacia las p oducciones ag a ias p o undizan
los con ac os púnicos con las poblaciones indígenas de
Occiden e inc emen ándose la ac i idad p oduc i a,
Pablo A oche Peña y Mª Ángeles Ramí ez Rod íguez
201
azón que mo i a ía la necesidad de con inua e incluso
inc emen a el es ablecimien o de nue os g upos de
población no sólo en cen os del Medi e áneo sino ambién
del A lán ico y Cana ias median e la asplan ación de
comunidades de libio enicios. Con libio enicios Ca ago
p o agonizó un p oceso de colonización impulsado po
obje i os geoes a égicos y de explo ación ag a ia.
Si seguimos las esis de F. López Pa do (1990: 61), el inicio
de es a ase es a ía muy p óximo al p oceso de c eación
de colonias de libio enicios en la cos a a lán ica a icana
desc i o po el Pe iplo de Hannón. Du an e es a ase se
c ea ían en las islas las in aes uc u as necesa ias pa a la
pues a en ma cha de su explo ación ag a ia median e el
es ablecimien o en pun os es a égicos de asen amien os
do ados con los elemen os necesa ios pa a acili a la
cap ación de los ecu sos insula es. En Lanza o e ese hecho
lo hemos documen ado en el asen amien o de Buena is a,
con una ocupación ac i a desde al menos el siglo VI has a
el siglo IV a.n.e.
Fase omana: culminación De la colonización De las islas
(siglos i a.n.e. al iii D.n.e.)
Na egan es omanizados p oceden es del Cí culo del
Es echo ansi a on las aguas cana ias al menos desde el
siglo I a.n.e. has a inales del siglo III o comienzos del IV
d.n.e. (A oche e alii, 1995; A oche y Paz, 1999; A oche,
2006), as la c isis del Impe io Romano y el abandono po
és e de buena pa e de la p o incia Tingi ana, hecho que
puso in a las ac i idades de un amplio núme o de ac o ías
de la cos a a lán ica ma oquí (Ponsich e al ., 1965: 116-
117). En Lanza o e es a ase es á bien a es iguada en El
ETAPAS DEL
POBLAMIENTO
HUMANO
FASES
CULTURALES
O MICRO-
SECUENCIAS
INSULARES
VARIABLES
QUE EXPLICAN
EL CAMBIO
CULTURAL
MOTOR DEL
CAMBIO ISLAS COLONIZADAS
1ª ETAPA
DESCUBRIMIENTO,
COLONIZACIÓN Y
ESTABLECIMIENTO
(ci ca ss. X a.n.e.-III
d.n.e.)
FASE FENICIA
(ss. X-VI a.n.e.)
FASE PÚNICA
(ss. VI-II a.n.e.)
EXPANSIÓN
COMERCIAL
ATLÁNTICA
In eg ación
económica de las
islas en los ci cui os
medi e áneos como
p oduc o as de
ma e ias p imas
(Ca ago uni ica la
Fenicia occiden al)
Pobladas: las islas
cen ales
Colonizadas: las islas
ex emas
(La Palma y Lanza o e)
HIATUS (ss. II-I a.n.e.)
CRISIS DEL MODELO PÚNICO DE COLONIZACIÓN
FASE ROMANA
(ss. I a.n.e.-III
d.n.e.)
INTENSIFICACIÓN
ECONÓMICA EN
EL ATLÁNTICO
AFRICANO
- Expansión
económica en
la Mau i ania
Tingi ana
-In ensi icación
económica:
in eg ación de la
p oducción ag a io-
pesque a
Se a ianza la p esencia
humana en las islas
pobladas y se p oduce el
es ablecimien o de ini i o
de población en islas
has a en onces sólo
colonizadas
(p.e. Lanza o e,
Fue e en u a o La
Palma)
2ª ETAPA
ABANDONO
(ci ca ss. III-IV d.n.e.)
FASE CANARIA
(ci ca ss. III-XIII
d.n.e.)
CONSTITUCIÓN
Y DESARROLLO
DE LAS
CULTURAS
INSULARES
CANARIAS
FIN DE LA
DEPENDENCIA
ECONÓMICA
EXTERNA Y
DESARROLLO
DE PROCESOS
ECONÓMICOS
Y SOCIALES
AUTÁRQUICOS
C isis polí ico-
económica de las
o maciones sociales
paleocana ias Pobladas: odas
3ª ETAPA
AISLAMIENTO
(ci ca ss. IV-XIII d.n.e.)
Readap ación y
di e si icación de las
o maciones sociales
paleocana ias
4ª ETAPA
ACULTURACIÓN
(ss. XIV y XV)
FASE DE
DESTRUCCIÓN
DE LAS
CULTURAS
INSULARES
CANARIAS
EXPANSIÓN
COMERCIAL
ATLÁNTICA
C isis gene alizada
de las o maciones
sociales
paleocana ias
Pobladas: odas
Tabla nº 1: E apas y ases del pe iodo p o ohis ó ico a es iguadas en Lanza o e (A oche, e.p. 1).
G abados upes es de la achada a lán ica eu opea y a icana
202
Bebede o (A oche e alii., 1995) y Tinache (A oche e alii.,
2007).
sEgundA ETAPA: AbAndono (ci ca sIglos III-IV
d.n.E.)
Tiene una limi ada pe i encia c onológica, iniciándose con
la c isis polí ico-económica que a ec ó al Impe io Romano
en el siglo III, enómeno que p o oca á el aislamien o de
las poblaciones insula es y el desa ollo de endemismos
cul u ales causan es de las cul u as insula es que se
desa olla on du an e el siguien e milenio.
TERcERA ETAPA: AIslAMIEnTo (cIRcA sIglos IV Al
XIII d.n.E.)
El abandono gene ó el desa ollo de una nue a e apa que se
ex ende á a lo la go de casi un milenio, en la que se asis e a
la apa ición de las denominadas cul u as insula es cana ias.
Supuso una ase de au én ico aislamien o, la cual cons i uye
en la ac ualidad la mejo documen ada desde la pe spec i a
a queológica. En ella hemos di e enciado una sola ase:
Fase cana ia: cons i ución y Desa ollo De las cul u as
insula es cana ias (ci ca siglo iii al siglo Xiii D.n.e.)
La desconexión con los cen os que die on o igen al
descub imien o y pos e io colonización de Cana ias
obliga ía a las poblaciones insula es a desa olla se en un
ela i o aislamien o, gene ándose unos sis emas cul u ales
ca ac e izados po halla se inme sos en un es adio
ecnológico que hemos denominado Neolí ico o zado
(A oche e al ., 1999). En Lanza o e, desde la pe spec i a
cul u al, es a ase se co esponde con la denominada
“cul u a de los mahos”.
cuARTA ETAPA: AculTuRAcIón (sIglos XIV y XV)
Comienza en el siglo XIII, cuando el a chipiélago cana io
uel e a se ecuen ado po na egan es eu opeos que
die on luga al denominado “ edescub imien o” (Se a,
1961; Mo ales Pad ón, 1971), el cual p epa a la conquis a
no mando-cas ellana a lo la go del siglo XV.
5. UN NUEVO MARCO INTERPRETATIVO.
En la p ime a mi ad del I milenio a.n.e. na egan es enicios
descub en el a chipiélago cana io, momen o a pa i del cual
y a lo la go de algo más de un milenio las islas pasa on a
in eg a se en la comunidad económica y cul u al es ablecida
a ambos lados del Es echo de Gib al a apoyada en las
ciudades de Gadi y Lixus. Esa si uación cambió a pa i
del siglo III d.n.e. ya que la c isis polí ico-económica
que a ec ó al Impe io Romano gene ó en Cana ias un
enómeno de aislamien o cul u al que se p olongó du an e
casi un milenio p opiciando la apa ición de especi icidades
cul u ales que con i ie on a las poblaciones insula es en
au én icos endemismos cul u ales.
La cul u a que a ibó a las Islas Cana ias con los p ime os
poblado es humanos e a el esul ado del mes izaje de
adiciones medi e áneo-a icanas con o as más ecien es
enicio-púnicas, agmen ándose as su es ablecimien o
en las di e sas islas que in eg an el a chipiélago cana io,
gene ándose a pa i de en onces di e sos sis emas
cul u ales que no obs an e siemp e man u ie on en común
de e minados aspec os, en e los cuales sob esalían
aquellos de o igen semi a que ca ac e izaban ámbi os
an de e minan es de las cul u as insula es como el de las
c eencias o las p ác icas eligiosas (libaciones de leche,
man eca y agua, ac i ud o an e, ep esen aciones de o os,
inhumaciones in an iles en con enedo es ce ámicos, ecin os
une a ios exca ados en la oca o p ác icas des inadas a la
conse ación pos mo em,…).
Si acep amos que los cana ios p o ohis ó icos e an
paleobe ebe es punicizados o libio enicios anspo ados
inicialmen e has a las islas po na egan es enicios
o púnicos (A oche, 2002), no debe ex aña nos que
de e minadas c eencias y p ác icas, conside adas hoy
ípicamen e be ebe es, omadas a su ez de los colonizado es
enicios, se documen en en nues as islas median e unas
ep esen aciones eligiosas que si bien se elabo a on en el
a chipiélago su o igen ideológico alcanza Cana ias como
esul ado de un p és amo eligioso o iginalmen e p oducido
en el seno de las sociedades p o ohis ó icas del no e de
Á ica, enómeno en el que es u ie on inme sos el amplio
conjun o de c eencias, deidades y o os elemen os i uales
de ascendencia p óximo-o ien al que la cul u a enicio-
púnica ex endió po el Medi e áneo y, de una o ma más
conc e a, en e las poblaciones libias no ea icanas.
Pues bien, sob e la base de las a i maciones an e io es,
pasa emos a in en a de e mina de donde p ocede la
inspi ación que lle ó a la ealización de los elemen os
iconog á icos que hemos analizado, si lo hace de con ac os
con o as cul u as o si se a a de apo aciones p opias de
la cul u a insula . De esos elemen os son las insc ipciones
al abé icas las que menos p oblemas o ecen a la ho a de
in en a in e p e a las, ya que cons i uyen un cla o indicio
de asimilación cul u al en el con ex o de las cul u as
enicio-púnica y omana no ea icanas.
Las insc ipciones libio- enicias si ie on pa a desa olla
ex os ex emadamen e co os que incluyen nomb es
p opios y e e encias de ipo amilia . La azón de que
con es e ipo de g a ía se hayan g abado ese ipo de
ex os se debe no sólo al deseo de indica la p esencia
de esas pe sonas sino que, po halla se la mayo pa e de
ese ipo de insc ipciones en zonas apa adas, en cimas y
pasos de mon aña, en p ominencias ocosas, se a a ía
p obablemen e de luga es sac alizados donde los nomb es
se ían g abados du an e isi as pun uales con la inalidad
de gana se la p o ección de alguna deidad pa a el au o de
la epig a ía o pa a un amilia di un o. E. Fe e (2002)
ha obse ado un enómeno simila en los san ua ios y
o os luga es de cul o del ex emo Occiden e, donde las
Pablo A oche Peña y Mª Ángeles Ramí ez Rod íguez
203
insc ipciones epig á icas e lejan eónimos y an opónimos
inme sos en ó mulas ei e a i as y es e eo ipadas, con una
unción no malmen e o i a o une a ia, a semejanza de los
miles de insc ipciones epig á icas co espondien es a época
enicio-púnica del Medi e áneo. El ci ado in es igado
obse a que en ese mismo ámbi o enicio exis e una g an
a iedad de espacios na u ales y/o a i iciales donde e an
ene adas deidades (Op. ci .: 193), luga es conside ados
sag ados en donde los dioses eciben a los homb es y
es os exponen sus plega ias. Esos san ua ios na u ales no
siguen un pa ón o og á ico de e minado, pueden halla se
en mon añas, las cuales en el P óximo O ien e an iguo se
conside a on luga es p i ilegiados de comunicación en e
dioses y homb es.
Al igual que las insc ipciones epig á icas, las es an es
iconog a ías ep esen adas en la isla de Lanza o e
cons i uyen sin duda el e lejo de ideas, alguna de las
cuales esponde con oda p obabilidad al ámbi o de las
c eencias, de lo eligioso, lo que ha p opiciado que algunos
in es igado es se e ie an a esas ep esen aciones como
esul ado de c eencias mágico- eligiosas, aunque sin llega
a de e mina el alcance o el sen ido p o undo de ese ipo
de ealizaciones. Es po ello que quizás con enga in en a
acla a la cues ión, pa a lo cual c eemos que cons i uye
una g an ayuda es ablece el con ex o espacial en el que se
halla on esas mani es aciones.
De las c eencias que u ie on y los i os que p ac ica on las
poblaciones paleocana ias de Lanza o e nos quedan e lejos
en un buen núme o de si ios y de a e ac os que si ie on
pa a ep esen a deidades de las cuales no siemp e poseemos
las cla es que nos pe mi an ace ca nos a su signi icado
eal. No obs an e, si analizamos globalmen e los pa ones
de localización de las iconog a ías desc i as más a iba
nos encon amos con demasiada ecuencia que se han
hallado inculadas a elemen os geog á icos signi ica i os;
ese es el caso de las ep esen aciones de peces y o os y su
ubicación en lade as de mon añas o en peñas des acadas
en medio de amplias llanu as, po lo gene al alejadas de
los núcleos habi acionales p o ohis ó icos y, po an o,
elacionados con ac i idades no co idianas que debie on
es a basadas en c eencias gene alis as comunes a amplios
g upos de población. La inculación de elemen os con un
con enido eligioso especí ico a ele aciones y mon añas
no es algo nue o en Lanza o e como hemos podido
comp oba (A oche e alii., 1999) con la localización de
depósi os de o endas o ex o os en o ma de esca aboides
en de e minados luga es al os (p.e. Volcán de Tahiche); se
a a de unos elemen os cuya p esencia es ma cadamen e
ecuen e en de e minados si ios, donde se coloca on en
o ma de pequeños depósi os o i os, concen aciones
colocadas ex p o eso que debie on ene un signi icado
p eciso pa a quienes lle a on a cabo la deposición. Se
a a de escond ijos ubicados en acciden es geog á icos
conc e os, lo que pe mi e supone la posible sac alidad de
es os úl imos, así como la unción o i a y mágico- eligiosa
de lo ocul ado u o ecido. Es o úl imo p esen a un eno me
pa alelismo con lo que conocemos pa a el Medi e áneo
desde echas muy emo as, como es el caso de Go ham’s
Ca e (Gib al a ), luga que ha sido in e p e ado como
san ua io p ecisamen e po habe p opo cionado un ele ado
núme o de esca abeos y o os amule os deposi ados allí
como o endas (López de la O den, 1990: 19).
Po el con a io, o os elemen os de inidos po su ca ác e
mueble (es elas, pequeñas ep esen aciones de deidades,…)
han apa ecido inme sos en con ex os a queológicos
pe enecien es a es uc u as habi acionales al ai e lib e,
ci cuns ancia que pe mi e elaciona los con el desa ollo
de ac i idades co idianas p obablemen e de i adas de
c eencias y i uales que a ec an a g upos menos ex ensos,
con un ma cado ca ác e demés ico, los cuales desa olla ían
un cul o ci cunsc i o al ámbi o de la amilia.
De la dualidad an e io se concluye que en Lanza o e
debie on con i i dos ipos de cul os, uno que end ía
los si ios al os y las mon añas como p incipal luga de
celeb ación, e lejo de c eencias y i uales gene alis as
compa idos po amplios sec o es de la población, y un
segundo ipo de cul o que end ía su desa ollo en los
núcleos habi acionales, con un ca ác e más domés ico.
Tend íamos así un esquema eligioso muy p óximo al
que se desa olló a lo la go del Medi e áneo du an e la
An igüedad, en el que jun o a un cul o “es a al” lo eció un
cul o “ amilia ”.
De las mani es aciones upes es que hemos es udiado y que
pudie an e leja ese cul o amilia el elemen o iconog á ico
más acen uado lo cons i uyen las nume osas es elas
localizadas en Zonzamas y Buena is a, una de las cuales,
como ya señalamos, posee la ep esen ación de una mano,
una iconog a ía que hallamos en el mundo púnico donde
no sólo apa ece en amule os sino ambién en o os sopo es
ales como es elas, e aco as o sa có agos. La mano abie a
puede ep esen a un saludo i ual, que en Mesopo amia e a
p opio del o an e, siendo su inalidad saluda e implo a a
los dioses, sal o que la mano se coloque ce ca del homb o
de echo omando así una pos u a ese ada exclusi amen e
a la di inidad. En esencia, la es ela con la ep esen ación
de una mano de Zonzamas debe in e p e a se po su o ma,
po el mo i o que con iene y po el con ex o en que apa ece,
como una ep esen ación be ílica, una igu ación pé ea de
la di inidad, la cual con iene a su ez un signo p o ec o que
simboliza a la diosa enicia Tani , p ecisamen e una deidad
que ecibía un cul o eminen emen e be ílico. A su ez, los
be ilos cons i uyen símbolos que ep esen an a la di inidad,
“plega ias en pied a” des inadas a ob ene el pa ocinio de
los dioses (Huss, 1993: 347) los cuales ue on pa e esencial
de la eligiosidad enicia y púnica.
En el mundo enicio-púnico la iconog a ía de Tani , con
independencia de su iden i icación o signi icado, ambién
se u ilizó con ines p o ilác icos (p esencia en habi aciones
p i adas), apo opaicos (p esencia en cáma as une a ias)
y p opicia o ios (p esencia en es elas). Fue una deidad
G abados upes es de la achada a lán ica eu opea y a icana
204
ca gada de ue za bené ica cuya misión se ía neu aliza
el mal, de ahí su empleo an o en la ida como as la
mue e (Velázquez, 2007: 124-125). A la in e p e ación
an e io con ibuye uno de los elemen os hallados en el
con ex o del poblado de Zonzamas; nos e e imos a la igu a
de la diosa egipcia Tue is (González e alii., 1995), una
pequeña escul u a co onada de bul o edondo, elabo ada
en basal o, la cual se ha ep esen ado de odillas sen ada
sob e sus alones y con los b azos descansando a lo la go
de los muslos, una pos u a ex ensamen e epe ida en el
a e del Egip o a aónico. Tue is (La G ande) gozó de g an
acep ación en Ca ago, donde e a una diosa p o ec o a de
la casa, las muje es, los niños, la alimen ación, la leche
ma e na, el nacimien o y la supe i encia as la mue e,
u ilizándose ecuen emen e como amule o. Como emos
un elemen o eligioso pe enecien e al ámbi o domés ico.
Po lo que espec a a la in e p e ación de la iconog a ía de
los peces esul a una cues ión a cuya esolución con ibuye
muy poco in en a iden i ica la especie ep esen ada, ya
que a amen e se des acan elemen os que pe mi an su
ca ac e ización biológica. E iden emen e no pa ece que
se haya ep esen ado siemp e la misma especie si nos
a enemos a las a iaciones que se obse an en la mane a
en que se han ep esen ado los di e en es casos conocidos
en las islas, lo que conduce a pensa que lo que se deseaba
ep esen a no e a un pez de e minado sino una idea, un
concep o igu ado bajo la o ma de pez. En ese sen ido,
las ep esen aciones de peces se elacionan con la idea de
la e ilidad, línea in e p e a i a que ya ue p opues a po
A. Teje a (1988) pa a los peces de Masca, in es igado a
quien esas ep esen aciones le sugie en cul os e ilizado es,
y algunos años más a de po R. Muñoz (1994: 68) pa a
quien la Pied a Zana a enía el ca ác e de amule o mágico,
apoyando esa a i mación en su o ma álica. En cualquie
caso, las ep esen aciones cana ias debie on se obje o de
ene ación y en ol e ían i uales que R. González An ón
(2005: 138) ha elacionado con la ac i idad ma ina.
La ep esen ación de animales no cons i uye un hecho
ex ao dina io en la P o ohis o ia cana ia, siendo
p ecisamen e la isla de Lanza o e la p ime a en p opo ciona
un hallazgo de esa na u aleza, una escul u a zoomo a de
g an amaño p oceden e de Zonzamas e iden i icada con un
ca ne o (Balbín e alii., 1995: 31), animal asociado con el
cul o a la pa eja di ina Baal Hammón/Tani (Op. ci ., 1995).
Cons i uye o o elemen o en el que se obse a la in luencia
púnica; Ammón-Baal Hammón ue una deidad que incluyó
en e las o mas en que ue ep esen ado al ca ne o, animal
con p esencia ecuen e en e los libios y cons a ada, al
menos epig á icamen e, en nues o a chipiélago po R.
Muñoz (1994: 38) quien, como ya señalamos, adujo una
de las insc ipciones de inspi ación púnica ecogidas po W.
Pichle en Fue e en u a como “‘ ’dnmn (ha a adon amon):
“es e es el dios Amón”.
La e ce a ep esen ación animal e idenciada en Lanza o e
es el o o, o más conc e amen e el buc áneo. El o o es
una igu a que en el P óximo O ien e se encuen a desde
el Neolí ico p ece ámico, en unos con ex os complejos de
ideas y i uales enma cados en sociedades ag ícolas donde
los ciclos es acionales se hallan muy elacionados con la
eligión. En esas comunidades el o o adquie e el símbolo
de las ue zas posi i as de la na u aleza, es quien e iliza
a la Diosa Mad e pa a que cumpla el i o de la ecundidad
con el que se egene an odos los se es i os (Blázquez,
2001: 246). La pos e io elabo ación de complejos sis emas
eligiosos conduje on a la ase an opomo a de las deidades
y a su o ganización en pan eones, ci cuns ancia que hace
que de e minados animales di inizados, como el o o,
e minen ligados a dioses conc e os aunque sin os en a al
ca ego ía. Del P óximo O ien e el cul o al o o se ex endió
po odo el Medi e áneo an iguo has a alcanza la Península
Ibé ica, en donde cons i uyó un símbolo de igo , de ene gía
i al y elú ica, una eminiscencia a lan e que he mana la
Ibe ia legenda ia con los eyes minoicos de C e a.
En plena época omana en el no e de Á ica y en la Bé ica
se man u o ue e el in lujo semi a, como lo e leja en e
o os aspec os el cul o a Dea Caeles is. En esos momen os
ca ne os y o os adop an el papel de íc imas de sac i icios
en nume osas es elas de Sa u no, de mane a que el o o
además de un animal sag ado se cons i uye ambién en
la íc ima de p es igio que se sac i icaba an o a Sa u no
como a Júpi e . En esencia, en el no e de Á ica se die on
los animales sag ados o al menos ene ados, pe o no
hubo dioses animales (Camps, 1988: 660 y ss.), siendo
conside ada la p esencia de buc áneos o bó idos de la gos
cue nos esculpidos o pin ados en hanou de nec ópolis
como Jbel Sidi Zid, Jebel Mangoub o Si Mohammed
La ach (Túnez) de indiscu ible in luencia púnica (Camps,
2000: 3361 y ss.).
G. López Mon eagudo (1973-1974: 233 y ss.) ha es udiado
la p esencia del o o en la numismá ica hispana, asegu ando
que u o un signi icado eligioso que e o zaba la
legalidad de las monedas. Al o o lo elaciona en especial
con monedas de cecas del su , del sudes e y Balea es,
coincidiendo p ecisamen e con el á ea cul u al en la que se
desa olló el cul o de Melqa /Hé cules-Tani , en ciudades
como Gadi , Abde a, Sexi, Ca ago No a o Ebussus... En
las monedas jun o al o o ambién apa ecen a unes, del ines,
espigas, acimos de u a, co nucopias,…, símbolos odos de
Hé cules, dios de o igen ag ícola. Pe o Tani , en conc e o
los símbolos as ales que la iden i ican (es ella o osácea
c ecien e, c ecien e y pun o), ambién acompañan al o o
en algunas monedas. Se a a pues de dioses p o ec o es de
la ecundidad y de la ag icul u a que goza on de una g an
acep ación en el seno de las poblaciones indígenas del su
y su es e.
Po odo lo an e io , esul a e iden e la elación que exis ía
en e las di inidades enicias, en especial Baal y As a é, y
los bó idos. Según la adición púnica, man enida en época
omana, la p incipal es i idad de Baal conmemo aba su
mue e; la mi ología ambien a ese ánsi o al Más Allá
Pablo A oche Peña y Mª Ángeles Ramí ez Rod íguez
205
en e dos o os and océ alos, si uándola el día de comienzo
del e ano, ma cando así una cla a elación mi ológica
en e Baal, el Sol y el o o. Po an o, Baal Hammón es
una deidad que pe enece a la se ie de dioses que en la
mi ología o ien al mue en y esuci an pe iódicamen e como
mani es ación mi ológica de los ciclos de la ege ación, de
ahí que es é ligado a los cul os a la ecundidad. La diosa
As a é ambién conoció la o ma de aca debido a su
asimilación a Ha ho ; inculación que uel e a elaciona
el o o con la ecundidad, con la “diosa mad e” (la enicia
As a é y la Tani del mundo púnico). Pues bien, esa
dualidad ambién pa ece ep oduci se en Lanza o e donde,
en un con ex o cul u al donde abundan los elemen os de
ascendencia enicio-púnica, se hallan a ias de las o mas
de ep esen a a la diosa de la ecundidad ca aginesa Tani ,
la seño a de la ida y la mue e “… la di inidad única a
quien ene a el mundo en e o bajo múl iples o mas,
a iados i os y los más di e sos nomb es” (Apuleyo,
Me amo osis, 11) y o as an as de Baal Hammón que, bajo
la o ma de o o, e leja la ue za y la ecundidad.
6. CONCLUSIONES.
En el no e de Á ica en e enicios y libios se es ablecie on
lazos de unión cul u al y pe sonal que a o ecie on que
los g upos paleobe ebe es asen ados en las llanu as
cos e as del no oes e a icano, las más é iles del en o no
mag ebí, y en meno medida los del in e io , no se limi a an
exclusi amen e a es ablece ínculos come ciales con los
emplazamien os enicios de la zona, adop ando un papel
pasi o en odo es e p oceso, sino que, po el con a io, la
comunidad de elaciones e in e eses que se gene ó hizo que
ue a más sencilla la acep ación de los ca ac e es cul u ales
de ambas pa es. Po an o, más que la sujeción po la ue za
de las poblaciones de la zona, se obse a una p o echosa
in e acción enicio-a icana o libio- enicia que da luga a
p ocesos de mes izaje y acul u ación esenciales pa a conoce
la especi icidad de las cul u as p o ohis ó icas cana ias
y la be ebe ac ual. Así no es ex año que el epe o io
iconog á ico no ea icano p esen e en los haouane libios
del I milenio a.n.e. sea conside ado el esul ado de di e sas
in luencias cul u ales sob e la población au óc ona, en e las
cuales las del mundo enicio-púnico ue on muy in ensas
(Longe s ay, 2000: 3374 y ss.).
De ese enómeno de simbiosis cul u al no es u ie on ajenas
las c eencias y los i os eligiosos, ámbi os en los que se
p odujo un in e esan e enómeno de sinc e ismo median e
la acep ación po pa e de las poblaciones no ea icanas de
dioses enicios como Baal-Hammón o Tani que, en poco
iempo, pasa on al A lán ico y a Cana ias, a chipiélago
donde e minan po adqui i ca ac e es p opios.
En de ini i a, la p esencia en Lanza o e, en Cana ias, de
in lujos cul u ales enicio-púnicos y omanos es hoy una
ealidad a queológica ineludible; di inidades enicias,
i os de ascendencia semí ica, dioses egipcios,..., nos
mues an con ni idez la complejidad del pan eón de los
p ime os cana ios. Las comunidades p o ohis ó icas
cana ias indie on cul o a deidades de o igen medi e áneo-
o ien al, en e las que R. Muñoz (1994) encon ó ci adas en
insc ipciones de g a ía púnica y libia a di inidades como
Amón, Us, Yahweh o Iuppi e , odas las cuales o ma on
pa e del pan eón enicio-púnico y e lejan un hecho común
en e los paleobe ebe es en con ac o con la cul u a enicio-
púnica del I milenio a.n.e.: posee una es uc u a eligiosa
poli eís a en la que exis ió una di inidad p incipal con un
cul o p e e en e, que los cana ios denomina on Aco án y
los guanches Achamán. Va iaban las denominaciones pe o
sin emba go las ca ac e ís icas que de inían a la deidad
sup ema e an comunes en odo el a chipiélago y su cul o
ambién p esen aba no ables semejanzas en cuan o a los
luga es donde se solía celeb a y la mane a de hace lo,
Almoga enes o e equenes, espacios al ai e lib e con canales
y cazole as, si uados en luga es p ominen es, en muchos
casos de ma cada y muy posiblemen e buscada colo ación
ojiza, en los que se p ac icaban libaciones de leche y o os
líquidos como i o p opicia o io. Cos umb es que ecue dan
sob emane a las o mas i uales semi as ( ecogidas p.e. en
el An iguo Tes amen o) y que ue on sin e izadas a inales
del siglo XVI po F . J. de Ab eu Galindo ([1602] 1977:
57): “Ado aban a un Dios, le an ando las manos al cielo.
Hacíanle sac i icios en las mon añas, de amando leche de
cab as con asos que llamaban gánigos, hechos de ba o.”
Pues bien, en ese con ex o simbió ico las iconog a ías
que ecogemos y analizamos en es e abajo esponden a
de e minadas cons an es que pe mi en encon a algunas
espues as a su p esencia en los ambien es cul u ales
p o ohis ó icos cana ios. Así, esul a indudable la a inidad
que exis e en e muchos enómenos cul u ales cana ios
y el mundo enicio-púnico o el pos e io omanizado;
es el caso de de e minadas iconog a ías p esen es en
las mani es aciones upes es, inexplicables sin que esa
elación en e en juego, como ocu e con la p esencia del
o o en e unas poblaciones insula es que no poseían ese
animal en su cabaña ganade a.
Po an o, desde la hipó esis medi e ánea que pos ulamos
pa a explica el p oceso de colonización del a chipiélago
cana io, en endemos que de e minadas ep esen aciones
iconog á icas alcanza on las islas como esul ado de un
p és amo cul u al que se p odujo o iginalmen e en el
seno de las sociedades p o ohis ó icas del no e de Á ica,
enómeno en el que es u ie on inme sos el amplio conjun o
de c eencias, deidades y o os elemen os i uales de
ascendencia p óximo-o ien al que la cul u a enicio-púnica
ex endió po el Medi e áneo y, de una o ma más conc e a,
en e las poblaciones libias no ea icanas.
Desde la pe spec i a c onológica e in e p e a i a, las
mani es aciones upes es de Lanza o e, con independencia
de la mane a en que han sido elabo adas, nos plan ean una
simila p oblemá ica. Fija su edad sólo es ac ible a pa i de
la ca ac e ización de de e minados aspec os mo o écnicos
y/o al empleo de p ocedimien os c onológicos conc e os;
G abados upes es de la achada a lán ica eu opea y a icana
206
no obs an e, en la mayo pa e de los casos esul a casi
imposible supe a el umb al que ep esen a su adsc ipción
cul u al an e io o pos e io a la conquis a no mando-
cas ellana, po an o su de e minación como p o ohis ó ica
o his ó ica. De hecho, y aunque la in es igación así lo ha
enido conside ando, las di e encias écnicas no si en pa a
es ablece g upos cul u ales o una c onología ajan e; sin
emba go, esa ha sido una cues ión que has a hoy ha pesado
como una losa de ca a a alcanza una co ec a in e p e ación
de es e enómeno cul u al.
La ubicación de de e minadas mani es aciones upes es
en algunos pa ajes de ca ac e ís icas singula es ha sido
casi la única azón esg imida pa a sus en a la mayo i a ia
endencia a in e p e a los como san ua ios, espacios
inculados a c eencias y i os pe sonalizados en elemen os
as ales (Sol, Luna,...), u o ien ados a supues os y nunca
comp obados cul os a la ecundidad. En consecuencia,
si bien no dudamos de que un buen núme o de esas
ep esen aciones poseen una p o unda ca ga simbólica,
ambién c eemos p obable que no siemp e se hayan
elabo ado espondiendo a azones de ipo eligioso; es
así como se ha señalado la posibilidad de que u ie an
el ca ác e de elemen os indica i os en el espacio, de
símbolos ep esen a i os de g upos sociales. Sea como
ue e, en ende la o alidad de esas mani es aciones a pa i
de una sola causa es poco cien í ico, además de simplis a,
esul ando p e e ible conside a las como un sis ema de
lenguaje que pe mi e la comunicación de ideas de índole
di e sa que in en a emos i delimi ando en u u os abajos.
BIBLIOGRAFÍA.
ABREU, F . J. de.1977 [ci ca 1602]. His o ia de la
Conquis a de las Sie e Islas de Cana ia. San a C uz de
Tene i e. Goya Ediciones.
ALCÁZAR, J., SUÁREZ, A. y ALARCÓN, F.J. 1994.
En e amien os in an iles en án o as omanas: Es udio
an opológico de un hallazgo excepcional. Re is a de
A queología, 164: 36-47. Mad id.
ALMAGRO-GORBEA, M. 1988. Rep esen aciones
de ba cos en el a e upes e de la Península Ibé ica.
Apo ación a la na egación p ecolonial desde el
Medi e áneo o ien al. Cong eso In e nacional “El
Es echo de Gib al a ”, T. I: 389-398. Mad id.
ÁLVAREZ, J. 1949. Pe ogli os de Cana ias. Bole ín de la
Real Sociedad Geog á ica, 85 (7-9): 428-451. Mad id.
- 1964. Insc ipciones líbicas de Cana ias. Ensayo de
in e p e ación líbica. Uni e sidad de La Laguna.
ÁLVAREZ, R. , SIEMENS, L. 1987. La u ilización
li o ónica de g andes ocas na u ales po los habi an es
p ehis ó icos de las Islas Cana ias. Tabona, VI: 285-289.
Uni e sidad de La Laguna.
AMADASI, M.G. 1990. Isc izioni enicie e puniche in
I alia. Lib e ía dello S a o, I ine a i VI.
AMEZCUA, J.M. 1995. Los g abados na i o mes de
Tinojay. VI Jo nadas de Es udio sob e Lanza o e y
Fue e en u a, . II: 557-615. Cabildo de Lanza o e.
ARCO, Mª.C. del, GONZÁLEZ, R., BALBÍN, R. de,
BUENO, P., ROSARIO, Mª.C., ARCO Mª.M. del
y L. GONZÁLEZ, 2000. Tani en Cana ias. E es
(A queología), 9 (1): 43-65. O.A.M.C. Cabildo de
Tene i e.
ATOCHE, P., 1993. El poblamien o p ehis ó ico de
Lanza o e. Ap oximación a un modelo insula de
ocupación del e i o io”. Tabona, VIII (I): 77-92.
- 2002. La colonización del a chipiélago cana io:
¿Un p oceso medi e áneo?. Wo ld Islands in
P ehis o y. In e na ional Insula In es iga ions. V
Deià In e nacional Con e ence o P ehis o y. BAR
In e na ional Se ies, 1.095: 337-354. Ox o d.
- 2006. Cana ias en la Fase Romana (ci ca s. I a.n.e. al
s. III d.n.e.): los hallazgos a queológicos. Almoga en,
XXXVII: 85-117.
- e.p.(1). Las cul u as p o ohis ó icas cana ias en el
con ex o del desa ollo cul u al medi e áneo. P opues a
de asi icación. Fenicios, púnicos y el A lán ico. VI
Coloquio del CEFYP (San a C uz de Tene i e, 2004).
- e.p.(2). Es a ig a ías, c onologías absolu as y
pe iodización cul u al de la P o ohis o ia de Lanza o e.
Zephy us. Salamanca.
ATOCHE, P. y MARTÍN, J., 1999. Cana ias en la expansión
enicio-púnica po el Á ica A lán ica. II Cong eso de
A queología Peninsula (Zamo a, 1996), T. III: 485-
500. Uni e sidad de Alcalá. Fundación Rei A onso
Hen iques.
ATOCHE, P., MARTÍN, J. y RAMÍREZ, Mª.A., 1997.
Elemen os enicio-púnicos en la eligión de los mahos.
Es udio de una placa p oceden e de Zonzamas (Teguise,
Lanza o e). E es (A queología), 7: 7-38. Museo
A queológico de Tene i e. O.A.M.C. San a C uz de
Tene i e.
- 1999. Amule os de ascendencia enicio-púnica en e
los mahos de Lanza o e: ensayo de in e p e ación de
una ealidad conocida. VIII Jo nadas de Es udio sob e
Lanza o e y Fue e en u a (A eci e, 1997). Tomo II:
421-458.
ATOCHE, P., MARTÍN, J., RAMÍREZ, Mª.A.,
GONZÁLEZ, R., ARCO, Mª.C. del, SANTANA,
A. y MENDIETA, C.A., 1999. Pozos con cáma a de
ac u a an igua en Rubicón (Lanza o e). VIII Jo nadas
de Es udio sob e Lanza o e y Fue e en u a (A eci e,
1997). Tomo II: 365-419.
ATOCHE, P. y PAZ, J.A., 1996. P esencia omana en
Lanza o e. Islas Cana ias. Sixième Colloque Eu a icain
du CIRSS. Chingue i (Mau i anie), oc ob e 1995. La
Nou elle Re ue An h opologique (juille , 1996). Ins i u
In e na ional d’An h opologie. Pa is: 221-257.
- 1999. Cana ias y la cos a A lán ica del N.O. a icano:
di usión de la cul u a omana. II Cong eso de
A queología Peninsula (Zamo a, 1996), T. IV: 365-
375. Uni e sidad de Alcalá. Fundación Rei A onso
Hen iques.
ATOCHE, P., PAZ, J.A., RAMÍREZ, Mª.A. y ORTIZ,
Mª.E., 1995. E idencias a queológicas del mundo
omano en Lanza o e (Islas Cana ias). Col. Rubicón,
Pablo A oche Peña y Mª Ángeles Ramí ez Rod íguez
207
3. A eci e. Cabildo Insula de Lanza o e.
ATOCHE, P. y RAMÍREZ, Mª.A., 2001. Cana ias en la
e apa an e io a la conquis a bajomedie al (ci ca s. VI
a.C. al s. XV d.C.): colonización y mani es aciones
cul u ales. En: A e en Cana ias: siglos XV-XIX. Una
mi ada e ospec i a. Gobie no de Cana ias. Di ección
Gene al de Cul u a. Mad id. T. I, pp. 43-95, T. II: 475-
479.
ATOCHE, P., RAMÍREZ, Mª.A., PÉREZ, S. y TORRES,
J.D., 2007. P ime a campaña de exca aciones
a queológicas en el yacimien o de la Calde e a de
Tinache (Tinajo, Lanza o e). Cana ias A queológica,
I: 13-46.
ATOCHE, P., RAMÍREZ, Mª.A., TORRES, J.D. y PÉREZ,
S., e.p.. Exca aciones a queológicas en el yacimien o de
Buena is a (Tiagua, Lanza o e): p ime a campaña, 2006.
Cana ias A queológica, III.
AUBET, Mª.E. 1987. Ti o y las colonias enicias de
Occiden e. Ba celona: Bella e a.
BALBÍN, R. de. 1987. A e upes e de las Islas Cana ias.
En: A e Rupes e en España. Re is a de A queología:
114-119. Mad id.
BALBÍN, R. de, FERNÁNDEZ-MIRANDA, M. y
TEJERA, A. 1987. Lanza o e p ehispánico. No as
pa a su es udio. XVIII Cong eso Nacional de A queología
(Islas Cana ias, 1985): 19-53. Za agoza.
BALBÍN, R. de, BUENO, P., GONZÁLEZ, R. y ARCO,
Mª.C. del, 1995. Da os sob e la colonización púnica de
las Islas Cana ias. E es (A queología), ol. 6(1): 7-28.
Museo A queológico de Tene i e. O.A.M.C. San a C uz
de Tene i e.
BELTRÁN, A. 1971. El a e upes e cana io y las elaciones
a lán icas. En: L. Pe ico & J. Alcina (eds.): I Simposio
In e nacional sob e posibles elaciones ansa lán icas
p ecolombinas (Las Palmas, 1970). Anua io de Es udios
A lán icos, 17: 281-306. Mad id-Las Palmas.
- 1975. Religión p ehispanique aux Cana ies: l’appo
des g a u es upes es. Les Religións de la P éhis o i e
(Valcamonica, 1972). Edizioni del Cen o. Capo di
Pon e: 209-220.
- 1981. Los g abados upes es de Lanza o e (Islas
Cana ias). “P éhis oi e A icaine”. Mélanges o e s
au Doyen Lionel Balou : 151-154. Pa is.
BLÁZQUEZ, J.Mª. 1986. El in lujo de la cul u a semi a
( enicios y ca agineses) en la o mación de la cul u a
ibé ica. En: Los enicios en al Península Ibé ica, ol.
II: 163-178. Ba celona.
- 1995. El legado enicio en la o mación de la eligión
ibe a. I Fenici: Ie i, Oggi, Domani. Rice che Scope e
P oge i (Roma 3-5 ma zo 1994). Consiglio Nazionale
delle Rice che: 107-117. Roma.
- 2001. Las eligiones de los pueblos de la España
an igua. Religiosidad hispana p e omana. Biblio eca
Nue a. Col. His o ia. Mad id.
CABRERA, J.C. 1989. Los majos. Población p ehis ó ica
de Lanza o e. Cabildo Insula de Lanza o e. Col.
Rubicón, 1. Las Palmas de G an Cana ia.
CABRERA, J.C., PERERA, Mª.A. y TEJERA, A. 1999.
Majos. La p imi i a población de Lanza o e. Islas
Cana ias. Mad id: Fundación Césa Man ique.
CAMPS, G. 1988. Animisme. Encyclopèdie Be bé e, V:
660-672.
- 1996. Los be ebe es, ¿mi o o ealidad? En: Mª.-A.
ROQUE (ed.): Las cul u as del Mag eb. An opología,
His o ia y Sociedad: 41-73. Ba celona: Ins i u Ca alá
de la Medi e ània d’Es udi i Coope ació. Gene ali a
de Ca alunya.
- 2000. Haouane . Encyclopèdie Be bé e, XXII : 3361-
3374.
CORTÉS, M. 1990. Los pe ogli os del yacimien o de
Zonzamas. Lanza o e. II Jo nadas de His o ia de
Lanza o e y Fue e en u a, II: 331-338. A eci e:
Cabildo Insula de Lanza o e.
DARIAS, D.V. 1934. B e e esumen de la His o ia de
Cana ias. La Laguna. Ins i u o de Es udios Cana ios.
DELGADO, C. 1996. El o o en el Medi e áneo. Análisis
de su p esencia y signi icado en las g andes cul u as
del mundo an iguo. Labo a o io de A queozoología.
Facul ad de Ciencias. Uni e sidad Au ónoma de Mad id.
DIEGO, L. 1955. Nue as conside aciones en o no a los
pe ogli os del ‘caboco’ de Belmaco (Isla de La Palma).
Re is a de His o ia Cana ia, 21 (109-112): 6-29. La
Laguna.
DUBAL, L. , LARREY, M. 1995. L’énigme des s èles de la
Ca hage a icaine. Tani plu ielle. Pa is: L’Ha ma an.
FANTAR, M. 1988. Ca hage: a ché ypes e speci ici é.
Ca hage e son e i oi e dans l’an iqui é. Ac es du IV
Colloque In e na ional su l’His oi e e l’A chéologie de
l’A ique du No d, I: 53-65. S asbou g.
FERRER, E. 2002. Topog a ía sag ada del Ex emo
Occiden e: san ua ios, emplos y luga es de cul o de la
Ibe ia púnica. En: E. Fe e (ed.): Ex O ien e Lux. Spal
Monog a ías, II: 185-217. Se illa.
GAUDIO, A. 1958. Su l’o igine des cana iens
p ehispaniques (é ude compa ée). Anua io de Es udios
A lán icos, 4: 115-167. Mad id-Las Palmas.
GIESE, W. 1952. Los es udios de las lenguas cana ias de E.
Zyhla z. Re is a de His o ia, 100: 413-427. La Laguna.
GONZÁLEZ, R., BALBÍN, R. de, BUENO, P. y ARCO,
Mª.C. del. 1995. La Pied a Zana a. Museo A queológico
de Tene i e. O.A.M.C. Cabildo Insula de Tene i e. La
Laguna.
GONZÁLEZ, R. y del ARCO, Mª.C. 2006. O os concep os,
o as mi adas sob e la eligión de los guanches. E es
(A queología/Bioan opología), 14. 9-22. O.A.M.C.
Cabildo de Tene i e.
GONZÁLEZ, R., ARCO, Mª.C. del, BALBÍN, R. de y
BUENO, P. 1998. El poblamien o de un A chipiélago
A lán ico: Cana ias en el p oceso colonizado del p ime
milenio a.C. E es (A queología/Bioan opología), 8 (1):
43-100. O.A.M.C. Cabildo de Tene i e.
GONZÁLEZ, R., ARCO, Mª.C. del, GONZÁLEZ, L.,
ROSARIO, Mª.C. y ARCO, Mª.M. del.2003. Es udio
c í ico sob e las insc ipciones al abé icas cana ias.
Desde el pasado inope an e al u u o po hace . E es
(A queología/Bioan opología), 11. 17-40. O.A.M.C.
G abados upes es de la achada a lán ica eu opea y a icana
208
Cabildo de Tene i e.
GONZÁLEZ, R. 2003. Las ep esen aciones de pisci o mes
en la isla de Tene i e. El Paja , 16. 11-17. La O o a a.
- 2005. Nue a ep esen ación de Tani en Cana ias. E es.
No icias A queológicas, 13. 137-140.
HARDEN, D. 1979. Los enicios. Ba celona. Ayma.
HERNÁNDEZ, P. 1947. De p ehis o ia cana ia.- T es
be ilos y un a a.- Ta a (Telde). A lan is, XVII. 59-66.
Mad id.
- 1954. Un p oblema pale nológico (en e amien os
guanches). I Cong eso del Ma uecos Español. 523-530.
Te uán.
HERNÁNDEZ, M.S. 1981. Algunas conside aciones
sob e la c onología del a e upes e cana io. Al ami a
Symposium. 495-504. Mad id.
- 1981. G abados upes es del A chipiélago Cana io.
Col. Guagua, 34. Cabildo Insula de G an Cana ia-El
Museo Cana io. Se illa-Las Palmas.
HUSS, W. 1993. Los Ca agineses. Mad id. G edos.
LANCEL, S. 1994. Ca ago. Ba celona. C í ica.
LARA, F. 1990. Así i ían los enicios. Mad id. Anaya.
LEÓN, J. de, HERNÁNDEZ, P. y PERERA, Mª.A. 1982.
Los g abados upes es de la Peña del Conche o. nue a
apo ación a la P ehis o ia de la isla de Lanza o e. El
Museo Cana io, XLVII. 83-100. Las Palmas de G an
Cana ia.
LEÓN, J. de y PERERA, Mª.A. 1995. Los g abados
upes es de Lanza o e y Fue e en u a. las insc ipciones
al abé icas y su p oblemá ica (Nue as apo aciones.
P opues as de clasi icación-in e p e ación). IV Jo nadas
de Es udios sob e Lanza o e y Fue e en u a, II. 457-
534.
- 1996. Las mani es aciones upes es de Lanza o e.
Mani es aciones upes es de las Islas Cana ias. 49-105.
San a C uz de Tene i e. Di ección Gene al de Pa imonio
His ó ico.
LEÓN, J. de, PERERA, Mª.A. y ROBAYNA, M.A.
1988. La impo ancia de las ías me odológicas en
la in es igación de nues o pasado, una apo ación
conc e a. los p ime os g abados la inos hallados en
Cana ias. Tebe o. Anua io del A chi o His ó ico Insula
de Fue e en u a (Islas Cana ias), 1. 131-201. Cabildo
Insula de Fue e en u a.
LONGERSTAY, M. 1990. Rep ésen a ions de na i es
a chaïques en Tunisie du No d. Con ibu ion à
la ch onologie des haouane . Ka hago. Re ue
d’A chéologie Medi e anéenne, XXII . 33-44.
- 2000. La deco a ion des haouane . Encyclopèdie Be bé e,
XXII, 3374-3386.
LÓPEZ, G. 1973-1974. El o o en la numismá ica ibé ica
e ibe o- omana. Numisma, 23-24. Mad id.
LÓPEZ, J.L. 1992. Los libio enicios. una colonización
ag ícola ca aginesa en el su de la Península Ibé ica.
Ri is a di S udi Fenici, XX (1). 47-65. Roma.
LÓPEZ, Mª.D. 1990. La glíp ica de la An igüedad en
Andalucía. Uni e sidad de Cádiz.
MARTÍNEZ, M. 1995. Cana ia. Voz de. G an Enciclopedia
Cana ia. Tomo III. 755. San a C uz de Tene i e.
Ediciones Cana ias.
MARRERO, C., BARROSO, V., MELIÁN, M.J. y
RODRÍGUEZ, A. 2004. Hallazgo de una igu a
pisci o me en el Lomo Manco (Agae e, isla de G an
Cana ia). No icias. El Museo Cana io, 12. 27-29. Las
Palmas de G an Cana ia.
MEDEROS, A. y ESCRIBANO, G. 2002. Fenicios, púnicos
y omanos. Descub imien o y poblamien o de las Islas
Cana ias. Es udios P ehispánicos, 11. Di ección Gene al
de Pa imonio His ó ico.
MEDEROS, A., VALENCIA, V. y ESCRIBANO, G. 2003.
A e upes e de la P ehis o ia de las Islas Cana ias.
Es udios P ehispánicos, 13. Mad id. Gobie no de
Cana ias.
MUÑOZ, J. 1995. Los g abados na i o mes de Tinojay. IV
Jo nadas de Es udios sob e Lanza o e y Fue e en u a,
T. II. 555-616. A eci e. Cabildo Insula de Lanza o e.
MUÑOZ, R. 1994. La Pied a Zana a y el mundo mágico
de los guanches. San a C uz de Tene i e. Museo
A queológico de Tene i e. O.A.M.C. Cabildo Insula
de Tene i e.
PELLICER, M. 1971-1972. Elemen os cul u ales de la
p ehis o ia Cana ia. (Ensayo sob e o ígenes y c onología
de las cul u as). Re is a de His o ia Cana ia, 34 (169).
47-72. La Laguna.
PICHLER, W. 1993. Die be ge Fue e en u a und ih e
olle in de all ags und glaubenwel de u einwohne .
Almoga en, XXIII/1992. 219-262.
- 1995. The decoding o he “La ino-Cana ian” insc ip ions
om Fue e en u a (Cana y Islands). Saha a, 7. 116-
118.
- 1996. The decoding o he Libyco-Be be insc ip ions o
he Cana y. Saha a, 8. 104-107.
- 2003. Las insc ipciones upes es de Fue e en u a.
Cabildo de Fue e en u a. Se icio de Publicaciones.
Pue o del Rosa io.
RIBICHINI, S. y XELLA, P. 1994. La eligione enicia
e punica in I alia. Col. “I ine a i”, XIV. Lib e ia dello
S a o. Roma. Is i u o Polig a ico e Zecca dello S a o.
SANTANA, A., ARCOS, T., ATOCHE, P. y MARTÍN,
J. (2002). El conocimien o geog á ico de la cos a
no occiden al de Á ica en Plinio. la posición de las
Cana ias. Geo g Olms Ve lag. Spudasma a, Band 88.
Hildesheim-Zü ich-New Yo k.
SERRA, E.1942. Visi a de es udio a Lanza o e y
Fue e en u a. Re is a de His o ia Cana ia, 57-60. 126-
129. Uni e sidad de La Laguna.
TABORELLI, L. 1992. L’a ea sac a di Ras Almun akh
p esso Sab a ha. Le s ele. Supplemen o Della Re is a
di S udi Fenici XX. Roma.
TARRADELL, M. 1969. Los di e sos ho izon es de la
P ehis o ia cana ia. Anua io de Es udios A lán icos, 15.
385-391. Mad id-Las Palmas.
TEJERA, A., BALBÍN, R. de , FERNÁNDEZ-MIRANDA,
M. 1987. Los li ó onos p ehis ó icos de Lanza o e y
Tene i e. Es udio a queológico. Tabona, VI. 279-284.
Uni e sidad de La Laguna.
TORRIANI, L. 1978 [ci ca 1590]. Desc ipción e His o ia
Pablo A oche Peña y Mª Ángeles Ramí ez Rod íguez
209
del Reino de las Islas Cana ias an es A o unadas, con
el pa ece de sus o i icaciones. San a C uz de Tene i e.
Goya Ediciones.
ULBRICH, H.-J. 1995 (inédi o). Elemen s o he
p ehispanic ock-a o Lanza o e (Cana y Islands).
I Symposio de Mani es aciones de A e Rupes e
Cana ias-No e de Á ica. Las Palmas de G an Cana ia.
VERNEAU, R. 1987 [1891]). Cinco años de es ancia en
las Islas Cana ias. La O o a a. J.A.D.L.
VELÁZQUEZ, F. 2007. Magia y supe s ición en el mundo
enicio-púnico. XXI Jo nadas de A queología Fenicio-
Púnica (Ei issa, 2006).
VV.AA. 1996. Las mani es aciones upes es de las Islas
Cana ias. Di ección Gene al de Pa imonio His ó ico.
Gobie no de Cana ias. San a C uz de Tene i e.
WAGNER, C.G. 2004. Colonización, acul u ación,
asimilación y mundo une a io. En. A. González (ed.). El
mundo une a io. Ac as del III Semina io In e nacional
sob e emas enicios. Alican e. 267-298.
N.F.A, 1968-1969. C ónica A queológica y de His o ia del
A e 1968-1969. Re is a de His o ia Cana ia, 157-164.
La Laguna.