scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete

Monzón García, María Del Pino

Abstract

Programa de doctorado: Historiografía, Fuentes y Métodos de la Investigación Histórica, Bienio 2008/10. La fecha de publicación es la fecha de lectura

Full text

CIENCIAS IDSTÓRICAS - ISTORIOGRAFÍA, FUENTES Y , .. · ---..A INVESTIGACIÓN IDSTÓRICA \_ \ ~ - ~ M~l Pino Monzón García , ... f·• •• l ,., j 2015 ·~. ~ , _~- ~ . - _ _,.._ UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA ' • l UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA DOCTORADO EN HISTORIA DEPARTAMENTO DE CIENCIAS HISTÓRICAS PROGRAMA DE: HISTORIOGRAFÍA, FUENTES Y MÉTODOS DE LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA (BIENIO 2008 / 2010) TÍTULO DE LA TESIS: LA EVOLUCIÓN DE LA PROPIEDAD DE LA TIERRA EN AGAETE Tesis doctoral presentada por Doña M8 del Pino Monzón García. Diri~ida por D. Vicente J. Suárez Grimón El Director La Doctoranda Las Palmas de Gran Canaria a . ,2 -P. ... . de .... W. Q . á . ~ J i!. f. i( . .. ..•.• de 2015 La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página5 INTRODUCCIÓN GENERAL Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página6 La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página7 El objetivo fundamental de esta investigación se ha centrado en el análisis de la evolución que ha tenido la propiedad de la tierra en Agaete desde su conformación, a raíz de la incorporación de Gran Canaria a la corona de Castilla, hasta el establecimiento de la legislación liberal iniciado en 1812. Hemos abordado el proceso desde una perspectiva histórica considerando la incidencia que dicha propiedad tuvo en el desarrollo de la comunidad que se asentó en este núcleo. La tierra, junto con el agua, no solo fue la base de la economía durante el Antiguo Régimen en Canarias, constituyendo la principal vía de ingresos y acumulación de capital, sino que en torno suyo se desarrolló la vida social. Sin embargo, hasta el último tercio del siglo pasado no suscitó el interés de los investigadores a pesar de su importancia para comprender la evolución de la sociedad canaria. Los estudios sobre la tierra empezaron a desarrollarse en el Archipiélago entre los años 70 y 80 del s. XX. V. Suárez Grimón ha realizado una aportación muy importante a la historiografía sobre el tema al establecer la evolución histórica de la propiedad en Gran Canaria, centrándose sus investigaciones en aspectos relativos tanto a la vinculación y la amortización eclesiástica como a la desvinculación y la desamortización; en la misma línea de análisis evolutivo se inscriben los trabajos de A. Bethencourt Massieu y A. M. Macías Hernández sobre repartos de tierras realengas en Gran Canaria, la propiedad agraria concejil del Cabildo de Tenerife, así como los de J. R. Nuñez Pestano sobre la dinámica de la propiedad en Icod (Tenerife) o de Hernández González acerca de la evolución de la propiedad de los conventos de la Orotava (Tenerife). Asimismo habría que citar la tesis doctoral de A. M. Macías Hernández sobre cuestiones como precios, producción, rentas agrarias, etc. El tema de la propiedad se vio complementado desde una visión más contemporánea con los trabajos de A. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página8 Millares Cantero sobre la gran propiedad en las Canarias orientales, de J.F. Martín Ruíz sobre la propiedad agraria en el NW de Gran Canaria y de J.J. Ojeda Quintana sobre la desamortización en Canarias. En la década de los años 90 la historia social y de las mentalidades en el Antiguo Régimen se renueva con los trabajos de A. Arbelo García sobre la élite social y la propiedad vinculada o la conflictividad social que se genera en torno al agua en Tenerife; al mismo tiempo, se desarrollan los estudios locales relativos a la propiedad y de historia económica con los trabajos de B. Rivero Suárez acerca de las estructuras agrarias en Telde y Agaete (Gran Canaria) y la producción de azúcar en Tenerife. En las últimas décadas la historiografía concerniente a la propiedad se ha enriquecido con investigaciones aún inéditas como la de J.C. de la Nuez sobre la dinámica de la propiedad de la tierra en el sur de Tenerife, y las contribuciones de trabajos que se centran en los ss. XIX y XX como los de C. R. Pérez Barrios y R. Rivas García sobre la propiedad de la tierra en la comarca de Abona entre 1850 -1940 (Tenerife), y en el NW de Tenerife, respectivamente o los de Luis Miguel Pérez Marrero relacionados con la estructura actual de la tierra y el agua en Canarias y la evolución de la propiedad y los cultivos en Arucas entre 1850-1981(Gran Canaria), así como aquellos que han introducido una nueva perspectiva en el estudio de los repartimientos en La Palma, Tenerife y en Gran Canaria entre los que habría que citar las aportaciones de A. Viña Brito, J. M. Bello y M. García Gambín respectivamente. Por otro lado, la propiedad del agua ha sido objeto de estudio por parte de A. M. Macías Hernández y L. M. Pérez Marrero. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página9 Actualmente, se abren nuevas líneas de investigación de las que resulta un novedoso ejemplo el estudio de P. C. Quintana Andrés relativo a la propiedad urbana en Gran Canaria en el s. XVII. La intención de este trabajo es contribuir modestamente al conocimiento de la propiedad de la tierra en Gran Canaria mediante un análisis local como es el caso de Agaete, pues entendemos que los estudios locales son necesarios para la comprensión de la historia insular. Las alternativas para el enfoque de la investigación podían ser varias pero el condicionante de las fuentes y la disponibilidad temporal para desarrollar este trabajo nos forzó a centrarnos en la evolución histórica aún sabiendo que no íbamos a tratar aspectos importantes de la propiedad como la evolución de los precios, el ritmo de compraventas, el crédito agrario, etc. Renunciar a estas cuestiones nos permitió por el contrario profundizar en el estudio de la propiedad libre, realenga y eclesiástica, en su origen y consolidación así como en la evolución que siguen hasta el s. XIX en que los cambios se hacen notorios. La cronología, por tanto, abarca desde los repartimientos efectuados al finalizar la conquista de Gran Canaria en 1483 hasta mediados del s. XIX; la fecha final en la mayoría de los casos se ha establecido condicionada por la huella documental de las diferentes propiedades analizadas. El trabajo se estructura en 5 capítulos. El primer capítulo está dedicado al estudio del medio físico y a la formación del mercado de la tierra a raíz de los repartimientos, analizando previamente las características de la sociedad indígena y su sometimiento a través de una guerra de conquista. Dado el importante papel que la torre de Agaete desempeñó en la conquista y la disparidad de opiniones que se han vertido Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página10 sobre su localización, hemos considerado oportuno un análisis profundo de las fuentes al respecto en un intento de clarificar su emplazamiento. El segundo capítulo aborda la evolución de la propiedad libre y cómo el territorio se fue articulando en torno a dos grandes propiedades, simultaneándose este proceso con la expansión del minifundismo. La propiedad pública es el objeto de análisis del tercer capítulo en el que hemos intentado constatar su presencia y establecer las razones por las que se convirtió en fuente de conflictos a lo largo de los ss. XVII, XVIII y XIX entre los vecinos y los propietarios de la Hacienda de Agaete. Finalmente, los capítulos cuarto y quinto se centran en el estudio de la vinculación y la amortización eclesiástica destacando aspectos como su trascendencia en la estructura de la propiedad y los cambios que se generaron en ella con las leyes liberalizadoras del mercado de la tierra. El desarrollo de la investigación se ve complementado con diferentes cuadros estadísticos, gráficos y mapas de situación que hemos decidido insertar en el texto para complementarlo en vez de en un apéndice final. No hemos incluido el mapa de la propiedad eclesiástica porque sólo conocemos los linderos para una explotación, y por tanto consideramos que solamente los datos sobre la superficie ocupada no son suficientes por sí solos para situarla en el espacio. Nuestra investigación se apoya principalmente en los protocolos notariales, siendo los fondos más utilizados los del Archivo Histórico Provincial de Las Palmas, si bien se han consultado algunos procedentes del Archivo Histórico Provincial de Toledo y del Archivo General de Simancas para concretar aspectos puntuales referentes a la Hacienda de Agaete en el s. XVI. Por otro lado, hemos podido seguir la evolución de La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página11 los diferentes conflictos que se produjeron en Agaete por la propiedad de la tierra a través del manejo de los fondos documentales de la Real Audiencia del Archivo Histórico Provincial de Las Palmas. La información relativa a la agregación del pago del Risco a la jurisdicción civil de Agaete durante el s. XIX ha sido recopilada por el profesor Suárez Grimón en el Archivo Municipal de Gáldar y en el Archivo de la Mancomunidad Interinsular de Santa Cruz de Tenerife. En cuanto a la consulta de archivos privados, el análisis de los fondos documentales de la familia de Armas nos brindó la oportunidad de establecer el origen del patrimonio que acumuló durante el s. XIX y su alcance en la transformación de la estructura de la propiedad, mientras que la consulta de los libros de la fábrica parroquial de la Iglesia de Agaete nos permitió identificar una parte de las propiedades que pertenecían a dicha Iglesia. Por último, en el apartado de agradecimientos quisiera manifestar mi gratitud a cuantas personas que de una manera u otra han participado en este trabajo, bien acompañándonos en las salidas de campo o matizando datos, a don José Antonio García Álamo por sus inestimables aportaciones, a José Manuel Quesada Medina, Rafael Monzón Guerra, Alejandro Cuenca Sanabria y Nicolás Ramírez Herrera, por su colaboración en la confección del trabajo, así como mi agradecimiento al personal de sala y técnico del Archivo Histórico Provincial de Las Palmas, a don Tomás Martín Trujillo del Archivo Parroquial de Agaete y a don José de Armas por hacer posible la investigación facilitándonos la consulta de la documentación requerida. Finalmente, quisiera expresar mi reconocimiento a don Vicente Suárez Grimón por la aportación de ideas y material para la realización de este trabajo. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página18 sobre Gran Canaria al proporcionar valiosos aspectos cualitativos que se desprenden de las descripciones del medio físico y de la sociedad grancanaria. De gran ayuda han sido las entrevistas orales mantenidas con Don Matías Alemán Trujillo (q.e.d.) y Don Ceferino Marrero Cruz en lo referente a la identificación de acequias y albercones. La utilización de las mencionadas fuentes así como la sistematización y relación de los datos que nos han aportado, han dado como resultado final el presente trabajo con el que hemos pretendido acercarnos al estudio de la propiedad de la tierra en Agaete en un intento de explicar su génesis y posterior evolución hasta su transformación en propiedad burguesa. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página19 CAPÍTULO I LA FORMACIÓN DEL MERCADO DE LA TIERRA Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página20 La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página21 Situado en la posición más occidental del norte grancanario, el municipio de Agaete se configura como un pequeño espacio, 45’8 Km2, perfectamente definido geográficamente desde la época preeuropea. Frontero con los actuales términos municipales de Gáldar y Artenara, Agaete ocupa los terrenos comprendidos entre Barranco Hondo y el Juncal de una parte, y la Punta de Góngora de otra, marcando el límite con Artenara. El territorio se articula en torno a tres cuencas hidrográficas claramente diferenciadas: el barranco de Agaete o principal, la de Guayedra y la del Risco. El núcleo territorial más importante está formado por la cuenca del barranco principal, flanqueado por las paredes de Tamadaba y Visvique en el lado de poniente y las lomas de Los Llanos, Las Moriscas y el Turmán en el de naciente. Nos referiremos al cauce medio-bajo de esta cuenca como el Pueblo, mientras que el Valle lo hemos relegado al sector medio-alto de la misma. Delimitan la cuenca, el Hornillo y la Montaña de Los Andenes por el extremo sur, y la ribera del mar por el norte. Así, desde la cabecera en la Montaña de Los Andenes hasta la desembocadura del barranco en Las Salinas, y en las lomas aledañas de Los Llanos, se fueron configurando entre los ss. XVI y XIX los núcleos que conformaron el mapa de la propiedad de la tierra en esta jurisdicción. Finalizada la conquista de Gran Canaria en 1483, la isla quedó estructurada administrativamente en tres Beneficios: a) El Sagrario, situado en el Real de Las Palmas y cuya jurisdicción abarcaba San Mateo, Santa Brígida, Tejeda, Arucas, Moya, Firgas Teror Valleseco, San Lorenzo y La Aldea. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página22 b) San Juan, en Telde, que, además de Valsequillo, abarcaba el Sur. Agüimes quedaría al margen al haber sido concedido por los reyes como señorío episcopal en 14912. c) Santiago, en Gáldar en el que se incluían Guía, Agaete y la Artenara.3 Los primeros núcleos de población de Gran Canaria se crearon condicionados por dos factores característicos de la sociedad del Antiguo Régimen: el predominio agrícola y el carácter religioso, concentrando la construcción de iglesias o ermitas, convertidas en parroquias más tarde, el poblamiento en torno a ellas, al tiempo que estos núcleos nacían como necesidad de asentamiento agrícola.4 Inicialmente el beneficio de Agaete estuvo vinculado a la jurisdicción de Gáldar, pero por razones geográficas y contar con una población suficiente, se erigió como parroquia tras otorgarlo Carlos V en una Real Cédula fechada el 5 de diciembre de 1523.5 A finales del s. XVII figura entre los 15 núcleos de población, junto con Telde, Agüimes, Tirajana, Tejeda, Acusa Artenara, Aldea de San Nicolás, Gáldar, Guía, Moya, Firgas, Arucas, Teror, La Vega y San Lorenzo, que cuentan con alcalde real. Las limitaciones impuestas por las fuentes impiden establecer si la parroquia precede al “municipio” en el proceso de formación de los primeros núcleos de población de la isla; en el caso de Agaete las fechas de las que se dispone señalan la creación del beneficio en 1512, mientras que, de momento, las primeras alusiones al alcalde se fechan en 1599. 2 CAZORLA LEÓN,S.: Agüimes, Real Señorío de los Obispos de Canarias (1486 – 1837). Las Palmas, 1984. 3 VIERA Y CLAVIJO, J.: Noticias de la Historia General de las Islas Canarias, Tomo II. Santa Cruz de Tenerife, 1971, pp. 660,661. 4 SUÁREZ GRIMÓN, V.: “La administración local: realengo y señorío” en Historia de Canarias, Vol. I. Las Palmas de Gran Canaria, 1991, p. 256. 5 JIMÉNEZ SÁNCHEZ, S.: La Villa de Agaete y su Virgen de las Nieves. Las Palmas de G.C., 1945, p. 18. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página23 En el s. XIX, una vez creados los ayuntamientos constitucionales, se produjo un reajuste de los límites jurisdiccionales entre Agaete y Artenara, que se saldó con la incorporación de los pagos de VerdeSeca y el Risco a la jurisdicción civil y eclesiástica de Agaete. Los datos sobre VerdeSeca se reducen al contenido de una escritura de compraventa otorgada en Gáldar el 28 de enero de 1860 por María Manuela Betancort Medina, vecina de Barranco Hondo, a favor de Antonio Francisco Rodríguez, de la misma vecindad. En ella se señala que el territorio de “VerdeSeca” había pertenecido a la jurisdicción de Artenara y que en el momento de la escritura se hallaba en la de Agaete.6 La información sobre el Risco, pago que en lo civil siempre perteneció a Artenara y en materia de jurisdicción eclesiástica a Agaete, es mucho más precisa, unificándose en el s. XIX ambas jurisdicciones con la incorporación del Risco a Agaete. Hacia 1939, los vecinos del Risco exponen a la Diputación Provincial los prejuicios y molestias que les causa pertenecer en lo civil a la jurisdicción de Artenara y solicitan “se les separe de esta jurisdicción y se les agregue a la de Laguete.”7 Los motivos no eran otros que “por ser más corta la distancia, mejores los caminos y más frecuente la comunicación.”8 Una vez iniciado el correspondiente expediente, la Diputación mandó que el alcalde y síndico del Ayuntamiento de Gáldar informaran sobre la solicitud de dichos vecinos, pero se rechaza dar tales informes por carecer de los conocimientos precisos para emitirlos y por encontrase en litigio este Ayuntamiento con el de Artenara por igual situación respecto al pago de Barranco Hondo, alegando 6 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: José Hernández González, Legajo 3238, Año 1860, folio 36r. 7 A.M.G.: Libro de Actas nº 8, Año 1839, sesión de 29 de diciembre de 1839. Documento cedido por don V. Suárez Grimón. 8 A.M.I.S.C.T.: Actas de la Diputación Provincial, libro nº 6, Años 1839, 1840, sesión nº 20 de 19 de agosto de 1840, folio 129r. Documento cedido por don V. Suárez Grimón. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página24 que no podría actuar de manera imparcial. Aunque el Ayuntamiento de Gáldar pidió se le eximiera de dicha comisión, el 19 de agosto de 1840, la Diputación Provincial acuerda acceder a lo solicitado por los vecinos del Risco, quedando unificadas la jurisdicción civil y eclesiástica en dicho pago a partir de 1841, constituyéndose desde entonces la entidad político-administrativa de carácter local que conocemos hoy. Desconocemos el desenlace de los primeros contactos entre los navegantes dedicados al comercio de la orchilla y el tráfico de esclavos con los canarios así como el alcance de la evangelización previa a la conquista puesto que son aspectos que no han sido objeto de investigación, pero creemos que la llegada de los europeos a las costas de Agaete, y la posterior construcción de la torre en las proximidades del poblado, supuso una situación nueva para los moradores de la zona. A medida que la presencia de los europeos se iba reforzando, también debió aumentar la presión sobre la población local, dándose una posición dual en la misma, optando unos por mantenerse sobre el terreno e interactuar con los foráneos y, otra parte, por abandonar la zona ascendiendo hasta los asentamientos de cumbre (Barranco Hondo, Lugarejo, Bentayga); la construcción de la torre, por otro lado, supuso la creación del núcleo en torno al cual se configuró el Heredamiento de Agaete. Terminada la conquista de Gran Canaria se produjeron los repartimientos de las tierras recién anexionadas, concediéndosele a Alonso Fernández de Lugo y a Tenesor Semidán, guanarteme de Gáldar, dos importantes datas reales que representarán la gran propiedad en esta jurisdicción. Junto a ellos recibieron tierras tanto conquistadores como algunos canarios, conformándose el mercado de la tierra, y paralelamente del agua, originándose así la pequeña y mediana propiedad; las tierras que no se repartieron se las reservó la Corona. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página25 Es por ello que junto a los propietarios de la Hacienda de Agaete y del Cortijo de Guayedra, solo una parte de los vecinos poseyeron alguna pequeña propiedad, cuyas aguas tuvieron que defender ante el poderío de los primeros, mientras que el resto serán jornaleros, aparceros, arrendatarios, artesanos, pastores y/ o pescadores. Así mismo, la variedad de microclimas y la disponibilidad de agua y tierras fértiles permitió el desarrollo del negocio del azúcar junto al cultivo de cereales, vid, frutales y hortalizas, riqueza agrícola que se complementó con una ganadería extensiva que aprovechaba los pastizales de las zonas marginales de Los Llanos, Las Moriscas, el Turmán, el Risco, Guayedra y Visvique.9 Por tanto, en nuestro estudio sobre la creación del mercado de la tierra en Agaete hemos creído necesario partir del análisis del medio físico por considerar que su importancia no reside tanto en el mero hecho geográfico en si, como, sobre todo, en la incidencia que tuvo a la hora de la configuración del paisaje agrario. No cabe duda de que este paisaje sufrió una profunda transformación con la llegada de los europeos, transformación que no es sino una consecuencia visible de otra más profunda como fue el proceso de aculturación al que se vio sometida la población indígena. Los primeros contactos acaecidos antes del s. XV entre europeos y canarios apenas dejaron huella ya que tenían como objetivo el robo de ganado y/o el rapto de personas, o se trató de encuentros amistosos con una finalidad comercial o evangelizadora, pero el establecimiento de una cabeza de puente por parte de los invasores castellanos en Agaete transformó profundamente la estructuras sociales, económicas, políticas y 9 GARCÍA DEL ROSARIO, C.: “Introducción” a Flores del Faneque. Cancionero popular de Agaete recuperado por J.A. García Álamo. Las Palmas de Gran Canaria, 2010, p. 24. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página26 culturales de sus moradores. Es por ello que después de describir los aspectos que definieron la cultura indígena hemos intentado establecer el alcance que en el marco de la conquista tuvo la construcción de la torre de Agaete. A este respecto, hemos querido aportar otras perspectivas en el intento de determinar la localización del campamento militar castellano pues creemos que con él se inició la Historia de Agaete. 1.1.- El Medio Físico: El espacio físico de Gran Canaria se caracteriza por su desigualdad, lo que implica importantes desequilibrios en el aprovechamiento económico. Esta desigualdad se debe tanto al relieve como al clima y a los factores relacionados con él (recursos hídricos, vegetación, suelos), contraponiéndose una morfología llana en una mitad de la isla frente a formas montañosas y abruptas en la otra mitad. Geológicamente la estructura de la Isla es muy compleja diferenciándose en su formación tres períodos: a) Ciclo I La historia geológica de la Isla se inició en el Mioceno medio, era Terciaria, con la emisión de materiales volcánicos de origen profundo que formaron el basamento del edifico insular. Hace 14 millones de años la emisión a la superficie de los materiales de este primer ciclo, dio lugar a la formación de coladas horizontales cuya acumulación tuvo como resultado un edificio volcánico en escudo; estos materiales afloran desde Agaete hasta Arguineguín. Los macizos de Tamadaba-Altavista, Inagua-Pajonales y Guigui constituyen los relieves culminantes de esta primigenia isla. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página27 La rapidez de las emisiones provocó un brusco vaciado de la cámara magmática y en consecuencia, el colapso de este primer volcán creándose por este mecanismo la Caldera de Tejeda. A continuación se dio una fase de gran complejidad en la que aparecieron materiales de naturaleza más sálica y simultáneamente se produjeron varias erupciones que quedaron registradas por la presencia de numerosos diques en la costa de Guayedra. A partir de este momento, la intensa erosión fue encajando los grandes barrancos de la isla, entre ellos el de Agaete. b) Ciclo II o Roque Nublo Durante el Plioceno inferior, entre 4’4 y 3’7 millones de años, se produjo una importante actividad volcánica que se caracterizó por la alternancia de fases de gran explosividad y violencia, dando lugar al gran estratovolcán del Roque Nublo, el cual terminó colapsándose; los materiales que lo formaron, debido a la gran actividad volcánica, se desplazaron hacia el suoroeste, comenzando a configurarse el relieve en su disposición actual. c) Ciclo III o Post Roque Nublo Este periodo estuvo precedido por la inactividad volcánica por lo que los procesos erosivos se sucedieron y se formó nuevamente la Caldera de Tejeda. Esta vez no por el derrumbamiento del edificio volcánico, sino por la erosión y el desalojo de los materiales. La actividad durante el Pleistoceno se concentró casi exclusivamente en la mitad norte de la isla, dando lugar a la aparición de nuevas formaciones volcánicas de carácter puntual. Algunos ejemplos pueden ser la Caldera de Bandama, Montaña de Arucas, la de Arinaga, la Montaña de Ajódar y Pico Viento. A partir de este momento, Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página34 integrado e integral del territorio, sobre el que la conquista y posterior colonización impondrían una profunda reorganización mediante el desarrollo de una agricultura de exportación y la incorporación definitiva de las Islas al circuito comercial internacional. 1.3.- La Conquista de Gran Canaria Esta empresa hay que inscribirla en el marco de la expansión territorial que protagonizaron en el s. XV las coronas castellana y portuguesa, las cuales competían por el establecimiento de puntos estratégicos en los archipiélagos atlánticos próximos a la costa africana. El argumento evangelizador y conversión de las poblaciones sumidas en la barbarie se sumó al desarrollo de las actividades ultramarinas que pretendían reforzar el poder y la capacidad de control de Castilla y Portugal sobre el oro de Guinea, las pesquerías de la costa sahariana o la captura de esclavos. Esta labor de apostolado contribuyó desde fechas tempranas,17 a un preasentamiento en Gran Canaria por parte de misioneros mallorquines en el que se desarrolló un proceso pacífico de integración de los elementos y pautas culturales europeas por parte de la población canaria. Si los mallorquines alcanzaron las costas de La Aldea, nada impide considerar su presencia también en las playas de Agaete señalando algunas fuentes historiográficas que al desembarcar Alonso Fernández de Lugo “cerca de la playa halló una buena y grande casa capaz que era fama ser fábrica y habitación de los mallorquines.”18 De esta manera, a partir de estas misiones se crearán nuevas estructuras que conllevan el dominio militar del territorio y, por tanto, la destrucción o sometimiento de la sociedad preeuropea así 17 El establecimiento de misiones evangelizadoras en Gran Canaria se remonta a 1344 en Telde y 1352 en La Aldea de San Nicolás. 18 MARÍN Y CUBAS, T.: Historia de las siete islas de Canaria, 1604. Tenerife, 1993, p.193. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página35 como la imposición de un nuevo sistema de organización no solo económica, sino también social y política. El proceso conquistador no fue rápido ni continuo comenzando el 24 de junio de 1478 cuando llegó a Gran Canaria una expedición al mando del capitán Juan Rejón. La empresa bélica se dilató hasta 1483, lo que hace que sea la más larga llevada a cabo por los castellanos en el Archipiélago. Esta prolongación en el tiempo se debió al elevado número de población de la isla, a las disensiones entre los propios conquistadores y a la estrategia defensiva de los canarios que encontraron en la agreste orografía insular un factor determinante para el desarrollo de sus escaramuzas. La primera actividad de los castellanos fue la construcción de un campamento, el Real de Las Palmas, junto al barranco Guiniguada, comenzando así la guerra. La primera fase de la guerra de Canaria, 1478-1480, se caracterizó por las desavenencias y pugnas entre los conquistadores, lo que contribuyó a constantes discrepancias tácticas y luchas por el poder, que se tradujeron en la carencia de un plan bélico efectivo. La falta de alimentos y refuerzos, la orografía y el desconocimiento del territorio así como la táctica de los canarios, forzaron a los conquistadores a una estrategia de contención que se limitó a pequeñas incursiones en el Noreste de la isla en busca de alimentos, madera, etc; esporádicamente asestaron algún golpe de efecto en poblados próximos al Real consistentes en destruir las cosechas a modo de disuasión y represalia. “A los cuatro días – según unos y a los tres según la Crónica Ovetense – de estar Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página36 ubicados en el lugar se produjo el primer encuentro con los canarios,”19 en el que las bajas para estos fueron cuantiosas. Sin embargo, naves portuguesas “al mes aproximado de la llegada de la hueste castellana, en torno al 27 de julio, hicieron aparición en las costas grancanarias, dirigiéndose primero a la zona de Agaete, donde parlamentaron con los canarios para unir sus fuerzas y expulsar a los castellanos, y luego librar batalla en la bahía de las Isletas.”20 Paralelamente a la conquista de Gran Canaria se libraba en la Península la guerra de sucesión al trono de Castilla entre los partidarios de Juana la Beltraneja, apoyada por los portugueses, y los de Isabel I por lo que Portugal intentó boicotear la conquista castellana formando alianzas con los canarios. Sin embargo, el desembarco portugués no se llevó a cabo debido tanto al mal tiempo como a la pericia de los castellanos que interceptando la ayuda canaria consiguieron expulsar a los portugueses. Rejón realizó entonces varias cabalgadas de castigo en las zonas de Tafira, Tamaraceite, Santa Brígida, Tenoya y Arucas; al mismo tiempo, tras este infructuoso acuerdo con los lusos, los canarios se replegaron a los poblados situados en el interior más resguardados de las incursiones enemigas. El fracaso de las operaciones bélicas, pues el avance de la conquista no era el esperado por la resistencia que ofrecían los canarios, así como la falta de recursos alimenticios y el hacinamiento de la tropa dieron lugar a tensiones que condujeron a la formación en el Real de dos bandos antagónicos liderados por el capitán Juan Rejón y el 19 LOBO CABRERA, M.: La conquista de Gran Canaria (1478-1483). Las Palmas de Gran Canaria, 2012, p. 84. 20 MORALES PADRÓN, F.: Canarias: Crónicas de su conquista, Las Palmas de Gran Canaria, 2008, pp. 127-128: “ estando los nuestros con gran contento por tener la isla casi conquistada y que ya los canarios avían cobrado miedo, vino una armada de siete carabelas de Portugal que las ynbiava el rey de aquel rreino para que echasen de la isla a los nuestros disiendo pertenecerle a él la conquista dellas y las demás, las quales en un puerto del Agaete y allí mantuvieron habla con algunos de los canarios y que ellos yrían a desenbarcar a el puerto de lsa Ysletas y que yendo los canarios por tierra los cojerían en medio.” La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página37 deán Bermúdez. Ante esta situación la Corona tomó la iniciativa de nombrar gobernador a Pedro de Algaba otorgándole poder para actuar civil y criminalmente y así poner orden. En un primer momento el nuevo gobernador intentó apaciguar los ánimos, pero, si bien reconoció a Rejón como capitán de la conquista, pronto tomó partido por Bermúdez. En un intento de eliminar a su enemigo, gobernador y deán acordaron prepararle una emboscada enviándole preso a la Península, pero Rejón salió indemne del proceso y no solo no fue ajusticiado, sino que volvió en 1479 a Gran Canaria reforzado en su posición al contar con la confianza real y acompañado de una nueva armada y del obispo Juan de Frías, lo que suscitó el descontento de sus adversarios. Con los nuevos refuerzos se organizó una entrada hacia Tirajana en la que la tropa castellana sufrió un importante descalabro, pero este fracaso no impidió el intentó de un desembarco en el Puerto del Juncal, en la costa noroeste, que también se vio frustrado por las disensiones internas y la falta de aprovisionamiento de agua. La consecuencia inmediata de estas incursiones fallidas fue el segundo apresamiento de Rejón y su reenvío a la Península, pero nuevamente la confianza regia le eximió de toda responsabilidad y regresó a Gran Canaria con nuevos refuerzos en 1480. Una vez en la isla decidió apresar a Pedro de Algaba y al deán Bermúdez abriendo proceso judicial contra el primero; la decapitación de Algaba y el destierro del deán le valió la destitución en el cargo recayendo en Pedro de Vera el nombramiento de gobernador y capitán general de Gran Canaria. La llegada de Pedro de Vera en agosto de 1480 abre una nueva fase en la contienda militar. A partir de este momento las operaciones bélicas se orientan hacia el norte y centro de la isla al ser las zonas en las que se concentraba la población canaria. La primera actuación se dirigió hacia la costa septentrional con la intención de romper Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página38 la oposición de los grupos que le impedían el paso hacia Gáldar, librándose cerca de Arucas una importante batalla en la que perdió la vida Doramas, uno de los líderes de los canarios. Las discrepancias en este bando se acentuaron minando su muerte la resistencia indígena, y “es quizá el momento en que se produce un pacto de pacificación con uno de los guanartemes.”21 A partir de este momento los esfuerzos castellanos se dirigen al establecimiento de una cabeza de puente en la retaguardia de los canarios22 para desde allí hostigar a los grupos que presentaban una mayor potencia ofensiva, realizando incursiones en un sector de la isla que hasta el momento estaba fuera del alcance de los castellanos. Pedro de Vera aprovechó la estancia en Gran Canaria de las carabelas Buenaventura y Buen Jesús para un desplazamiento de la hueste por mar y poder sortear la barrera natural que representaba el risco del barranco de Moya. En los primeros días de agosto de 1481 desembarcó con su gente en la playa del Agaete y cerca de la misma construyó una torre, al mando de la cual dejó a Alonso Fernández de Lugo; esta torre se vio reforzada al año siguiente con los 80 gomeros que aportó Hernán Peraza. La entrada castellana hacia el interior de la isla, copando los asentamientos de Artenara y Tejeda, se realizó muy probablemente desde esta base logística de Agaete, ascendiendo por el actual camino de El Sao y El Hornillo,23,eliminando las posibilidades de abastecimiento alimenticio de los canarios concentrados en el Bentayga al tomar las posiciones de Barranco Hondo, Lugarejo y Acusa, con sus extensiones de secano y sus graneros fortificados. 21 LOBO CABRERA, M., 2012, op. cit. p. 99. 22 La idea no es original ya se le había ocurrido al obispo Juan de Frías dos años antes, pero recordemos que el desembarco de Rejón en el Puerto del Juncal fracasó por las dificultades encontradas para el abastecimiento de agua y las disensiones internas. 23 Uno de los accesos principales al poblado de Lugarejo se conoce con el nombre de “La Raja de Peraza”, constituido por un cejo que comunicaba el antiguo camino hacia Artenara con la parte sudoeste de Lugarejo. Por otro lado actualmente persiste el apellido Lugo entre los actuales moradores del mismo poblado. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página39 En una operación tenaza Vera organizó algunas entradas desde el real de Las Palmas en Tirajana, Taydía y Fataga para complementar las incursiones que desde Agaete se realizaban a la cuenca de Tejeda. El apresamiento o rendición24 del guanarteme de Gáldar, Tenesor Semidán, así como su bautismo dieron un giro definitivo a los acontecimientos. Las ofensivas finales de la conquista se corresponden con los asedios constantes a los últimos bastiones de resistencia canaria. La batalla de Ajodar fue el último esfuerzo bélico de los canarios por expulsar a los invasores en el que el capitán Miguel de Mujica y su batallón de ballesteros vascos sufrieron un importante descalabro cuando intentaron el ataque desde el suroeste; la muerte de Mujica replegó a la hueste castellana en Gáldar, en donde construyeron otra torre y desde allí se preparó la campaña final contra Ansite. A medida que los castellanos avanzaban hacia el interior de la isla, los canarios se fueron concentrado en el Bentayga, fortaleza natural en la que contaban con provisiones y una fuente que los abastecía de agua; los castellanos los tuvieron sitiados durante quince días sin conseguir reducirlos ni convencerlos el recién bautizado Fernando Guanarteme, Tenesor Semidán, para que capitularan pero, llegados al límite, se retiraron hacia Tirajana, en donde el cerco a la fortaleza de Ansite y la mediación del guanarteme de Gáldar forzaron la rendición en 1483.25 24 LOBO CABRERA, M., 2012, op. cit. p. 101.: “Alonso Fernández de Lugo (…) uniendo sus fuerzas con ciento cincuenta hombres hizo una incursión a Gáldar, enterado por un espía gomero de la presencia del guanarteme en una de las cuevas, al cual rinde con quince hombres que llevaba consigo en febrero de 1482. ¿Fue una rendición o un apresamiento pactado?, porque en algunos textos se habla de paces. Posiblemente si tenemos en cuenta el arresto de su mujer en cinta con anterioridad y enviada a la Península, abrigaba el guanarteme la posibilidad de liberarla.” 25 IBÍDEM, 2012, op. cit, p. 106. En opinión del profesor Lobo Cabrera, no existe unanimidad para establecer la fecha exacta de la capitulación aunque según las crónicas se produjo el 29 de abril de 1483. Una vez terminada la contienda militar quedaron focos de alzados que fueron sucumbiendo poco a poco extendiéndose incluso hasta 1485 esta resistencia. No obstante habría que señalar que en enero de 1484 Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página40 1.3.1.- La Torre de Agaete Los testimonios que se recogieron en el Proceso de Granada26 afirmaban que las primeras tierras aprovechadas por Lugo fueron las inmediatas a la torre construida en 1481, y que, según los testigos, se encontraba a la derecha del arroyo o río de Agaete, mirando desde el mar.27 Si bien no hay dudas sobre el hecho de que en sus cercanías formó Lugo su heredamiento, no ocurre lo mismo con la ubicación espacial del campamento castellano por lo que es necesario, antes que nada, intentar aclarar la confusión que la toponimia ha suscitado. A este respecto, planteamos la idea de la existencia de dos torres, una natural, la torre del Gayerte,28 atalaya natural constituida por el Roque de Las Nieves, y, la otra, la torre que edificaron los castellanos. La Torre de Lugo Tradicionalmente se ha ubicado la torre de Alonso Fernández de Lugo al pie del Roque de Las Nieves porque en este lugar ha perdurado hasta la actualidad el topónimo La Torre. Por otro lado, recientemente se ha planteado que se construyó en el Puerto de se inició la liquidación de la tropa por parte del receptor Arévalo y que los RRCC pidieron al papado el traslado de la sede del obispado desde el Rubicón en Lanzarote a Las Palmas de Gran Canaria alegando que se acababa de conquistar esta isla. 26 GAMBÍN GARCÍA, M.: EI ingenio de Agaete. Oro dulce en Gran Canaria a comienzos del s. XVI (I) Santa Cruz de Tenerife, 2008. 27 IBÍDEM, 2008, op. cit., p 75: “Dixo que sabe que al tiempo que fue fecha la dicha merced al dicho Adelantado, poseya e tenya un çercado de tierra que está junto a la torre, dende el açequya de las fuentes fasta la dicha torre, en que puede aver veynte fanegadas de sembradura poco más o menos. E que lo sabe porque lo vyó.” 28 Con este topónimo prehispánico se recoge Agaete en la crónica de Mosén Varela. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página41 Las Nieves.29 Sebastián de Covarrubias define el término torre como “un edificio fuerte para defenderse del enemigo y esperar socorro de los amigos. Es menos que fortaleza o castillo, y suele ser parte de ellos, porque en los lienços de los muros suelen fabricarse algunas torres más altas que ellos para defenderlos.”30 Tanto en los textos de la Conquista como en los Autos de Residencia del Adelantado,31 y en la historiografía de los ss. XVI, XVII y XVIII, se alude en repetidas ocasiones a la torre de Agaete también como fortaleza, lo que sugiere que dicha torre formaba parte de una fortificación horizontal.32 Estas referencias apuntan a que la torre 29 BARROSO CRUZ, V.: Pregón de las fiestas en honor a Ntra. Sra. de Las Nieves 2015. Agaete, 2015, p. 7: “Veo que construyen la torre rápidamente entre septiembre y octubre de 1481 y no en aquellos lugares de Agaete que hoy día se conocen como La Torre o la Casa Fuerte. No, la torre se levanta en el arranque de lo que hoy conocemos como el Muelle Viejo, muy cerca del mar, para si era necesario y los castellanos se veían acosados por los canarios, poder salir y refugiarse en sus barcos con facilidad. Me viene ahora a la memoria un texto de la inglesa Olivia Stone del año 1883 en el que describe la torre y el lugar en que se encontraba antes de su destrucción a finales del siglo XIX: «Al acercarnos a Las Nieves, salimos de detrás del risco al final del valle (se refiere al Roque de Las Nieves) y vimos, a nuestra izquierda, los restos del castillo de Alonso de Lugo, una construcción moderna -de solo 400 años de edadcomparada con el cementerio de los canarios. Junto a él se encuentra un pequeño muelle (…). El fuerte es muy pequeño pero, sin duda, era suficiente para albergar a los treinta y cinco guerreros de Lugo.” 30 DE COVARRUBIAS OROZCO, S.: Tesoro de la Lengua Castellana o Española. Madrid, 1993 p. 191. 31 DE LA ROSA OLIVERA, L., SERRA RAFOLS, E.: “El Adelantado Don Alonso de Lugo y su residencia por Lope de Sosa” en Instituto de Estudios Canarios. Col. Fontes Rerum Canariarum III. La Laguna, 1949. 32 MORALES PADRÓN, F., Las Palmas de Gran Canaria, 2008, op. cit. pp. 500, 165, 420. -Crónica de Mosén Diego Valera: “(...) e luego el governador con toda la gente de cavallo e de pie se fue a la Gayerte, e alli fizo una fortaleza muy buena e de alli no partio hasta que fue acabada. E después, en diez días del mes de noviembre, cavalgaron los dichos cavalleros e llevaron consigo al principal de los quatro que avían enviado a los reyes, que era venido con Miguel de Moxica, e fue a la fortaleza de Agayte a hablar con çiertos canarios parientes suyos (…).” -Ovetense: “siendo el señor Alonso de Lugo alcaide de la torre y fortaleza del Agaete, como dicho está, el gobernador Pedro de Bera le dio allí muchas tierras y aguas conforme a su calidad (…).” -Gómez Escudero: “(…) hallándose en el fuerte del Agaethe el Alcaide Alonso de Lugo, a quien se le dio buenos repartimientos por el governador Pedro de Vera de tierras y aguas conforme a su calidad (…).” DE LA ROSA OLIVERA, L., SERRA RAFOLS, E, 1949, op. cit. pp. 109, 110: - Pregunta CXLVII: “Iten si saben quel dicho Sr. Ad. estovo por mandado de su Alteza en la conquista de Gran Canaria e tovo una de dos estancias que avía, que fuel Agaete, la más principal e peligrosa, e hizo en ella una fortaleza, de donde cada día salía a pelear e peleava e fue muchas vezes herido.” -Pregunta CXLVIII: “Iten si saben etc. que estando en la dicha fortaleza del Agaete en la conquista de Grant Canaria, do estovo quatro años en la dha fortaleza, peleando e conquistando la isla (…).” -Pregunta CXLIX: “Iten si saben etc. que en la dha conquista, de mas de los dhos trabajos e hanbres e heridas que sufrió e padeció le mataron muchos parientes e criados e amigos, pasó muchas afrentas Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página42 que mandó construir Pedro de Vera y de la que quedó como alcaide Alonso Fernández de Lugo formaba parte de una fortificación horizontal, y a que por el breve tiempo empleado en su construcción, dos meses, se trató más bien de un torrejón; no en vano la ingeniería militar desde la antigüedad se preocupó más de la fortificación horizontal del castillo que de su altura, de hecho, la obra defensiva horizontal en el s. XV no era ninguna novedad. Asimismo, es evidente que una buena defensa de la torre exigía también cierta obra protectora a su alrededor; los testigos afirmaron que estaba en la margen derecha del barranco por lo que este actuó de cañón natural que contribuyó a aislarles de los ataques canarios. Por otro lado, una simple torre hecha de tapias no suponía un elemento seguro con capacidad de albergar a un destacamento, que según se desprende de las crónicas llegó a acoger alrededor de los 150 hombres, si tenemos en cuenta la llegada de 80 gomeros que se unieron a las huestes de Lugo. El Roque de Las Nieves pudo haber servido de amparo al campamento militar, independientemente de su estructura horizontal o vertical, pero de haber sido así, es extraño que este referente espacial no se mencione en ninguna de las fuentes escritas, peligrosas e le pusieron fuego a la torre de la dicha fortaleza e por que no se la quemasen la desamparó e salió a pelear al canpo donde venció a los enemigos.” ABREU GALINDO, J: Historia de la Conquista de las siete Islas de Canaria. Santa Cruz de Tenerife, 1977, p. 213.: “Y considerando el sitio ser bueno y acomodado de agua y ganado y abundoso de higuerales, determinó hacer allí una torre y casa fuerte de piedra y barro y tapias donde se podían defender bien en cualquier ocasión (…).” DE SOSA, J.: Topografía de la Isla Afortunada de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 1994, p. 150.: “Escribió respondiendo a la carta Pedro de Vera a Fernando Peraça y por último le dio por orden que estubiese asistente en aquel Fuerte con su gente gomera de guarnición, acompañando al Alcaide Alonso Fernández de Lugo.” - LADERO QUESADA. M.A.: “Las Cuentas de la Conquista de Gran Canaria”, en Anuario de Estudios Atlánticos, nº 12. Madrid-Las Palmas de Gran Canaria, 1996, pp. 26-27.: “En la Gaete Don Alonso de Lugo alcaide de la fortaleza vendió sus posesiones, i salió para España en su negociación para sí como se la dieron.” La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página43 especialmente si tenemos en cuenta que es el único accidente topográfico destacado en la zona. El análisis de los datos que las crónicas recogieron indica que el fuerte no se construyó en la misma playa de desembarco como ocurrió con el Real de Las Palmas, pues la garantía del agua potable debió de condicionar la ubicación del destacamento tal y como hemos indicado ya había ocurrido anteriormente en Gáldar. Así, en ninguno de estos textos ni en la historiografía posterior se señala que se situara en la playa de Las Nieves, sino cerca de ella.33 Por la información que aportan los Autos de Residencia al Adelantado, el entorno natural del fuerte debió de ser el de una zona costera, con agua dulce cercana, y a resguardo de la maresía. Dada la abundancia de higueras, al menos en los meses de verano dispusieron de este recurso natural, y cuando el invierno llegó con sus temporales, retrasando la llegada de los navíos con el avituallamiento, “cogollos de palmitos, lapas y burgaos”34 constituyeron muchas veces su única alimentación. 33 MORALES PADRÓN, F. (2008), op. cit., pp. 218, 248, 305: -Lacunense: “Al fin llego a Canaria y salto con su gente en el Agaete e imbio luego el navio porque no fuese sentido ni visto de los canarios y fue caminando hasta que antes de ser de dia entro en la torre que esta alli cerca la tenecia de la qual tenia a cargo don Alonço de Lugo por el Governador Pedro de Vera”. -Matritense: “y saltó con su gente en el Agaete de noche y envió el navío para no ser sentido, y metióse en la torre, que estaba cerca.” -López de Ulloa: “Al fin llegó a Canaria y desembarcó con su gente, donde dicen el Agaete, de noche, y imbió luego el navío porque no fuesse sentido y visto de los Canarios, y fue caminando hasta entrar en la torre antes que fuesse de dia, que estava poco distante del mar, la qual tenía a cargo don Alonzo de Lugo.” - DE SOSA, J., 1994, op. cit., p. 149: “Navegamos, no me acuerdo que días, en el fin de los cuales llegó con toda su gente a la Isla Gran Canaria a puerto de la Agaete y mandó luego aviso para que estubiesen advertidos ser ellos, a la torre de los españoles que estaba en un apasible valle, no mui lexos de el puerto, a la qual, por no ser entendidos de los canarios, de parte de noche.” 34 DE LA ROSA OLIVERA, L., SERRA RAFOLS, E. (1949), op. cit., p. 110. Las penurias alimenticias descritas indican que el fuerte quedó asilado del Real de Las Palmas, y tenían que esperar la llegada de barcos que les avituallasen. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página50 de Sosa, cuando relata en la segunda mitad del s. XVII la construcción de la torre de Lugo, describe la propiedad de Alonso Olivares del Castillo: Esta torre hasta oi dia esta gran parte de ella en aquel ameno valle de Agaete cuio dueño es D. Alonso Olivares de el Castillo maestro de campo por su majestad de el tercio de las villas Galdar y Guia con su partido y se dexan ver sus tapias tan firmes constantes y fuertes y contra la duracion de el tiempo eran inexpugnables que duraran a lo que parece muchos siglos. Sirvele oi con algunos aforros que le an hecho a este caballero lo alto de granero en que guarda las mieses de su agosto y lo vaxo de vodega en que encierra los vinos de su cosecha que son mui buenos los de aquel (parage y) pago.42 Las tapias constantes y fuertes se mantienen erguidas hoy día, aunque sirven de pared a un alpendre, coincidiendo la descripción que hace este autor de la propiedad de Alonso Olivares con la Casa Fuerte. Por tanto, creemos que la confusión se aclararía si consideráramos que el topónimo de La Torre nada tiene que ver con el fuerte castellano sino con el accidente topográfico del Roque de Las Nieves, mientras que la torre de Lugo se levantó en la margen derecha del barranco, a escasos 300 metros43 en lo que hoy constituye la Casa Fuerte. 42 DE SOSA, J., 1994, op. cit., pp.159160. 43 MARTÍN DE GUZMÁN, C.: “La Casa Fuerte de Agaete. (Arqueología Histórica)”. XI Coloquio de Historia-Americana. Las Palmas. Según el profesor D. Celso Martín de Guzmán la pervivencia de este topónimo se debe a un desplazamiento espacial por el paso del tiempo. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página51 1.4.-El reparto del territorio y la formación del mercado de la tierra En Canarias se mantuvo el mismo sistema de repartimiento de tierras y aguas que se siguió en la reconquista del sur peninsular y la reglamentación de la propiedad que se ensayó en el Archipiélago fue la que se aplicó también en América. Dicho sistema consistió en repartir, con una serie de condiciones, las tierras y aguas recién incorporadas a la Corona entre los participantes de la conquista en proporción a la aportación de capital, los méritos militares y la calidad personal del agraciado, y entre los nuevos pobladores. Este sistema se caracterizó por la arbitrariedad con que se llevaron a cabo dichos repartos; incumpliéndose las instrucciones reales se dieron muchas tierras a extranjeros y personas poderosas, o se realizaron en enclaves idóneos para el establecimiento de poblaciones, además, no todos los participantes en la conquista consiguieron tierras a pesar de su disponibilidad, reservándose algunas autoridades para sí y sus allegados las mejores. Por otro lado, una vez repartidas se quitaron las tierras a varios de los adjudicatarios e incluso algunos de los beneficiados ocuparon más de lo que se les concedió inicialmente como fue el caso del Adelantado Alonso Fernández de Lugo en Agaete. 44 La base legal para esta distribución del territorio fue el poder entregado por los RR.CC. a sus delegados: gobernadores, reformadores y Cabildo de la isla, dando lugar a dos tipos de repartos: las datas a conquistadores y las mercedes reales, y las datas concedidas por el Cabildo a los repobladores, por lo que repartimientos y datas fueron los medios más generalizados para obtener la propiedad de la tierra. 44 MORALES PADRÓN, F.: “Canarias en el Archivo de Protocolos de Sevilla,” en Anuario de Estudios Atlánticos, nº 7. Madrid-Las Palmas de Gran Canaria ,1961, p. 9. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página52 Por tanto, se trató de un proceso complejo que explica en gran medida los problemas que la propiedad de la tierra y la del agua suscitaron en siglos posteriores. 45 En dicho proceso se distinguieron varias fases y procedimientos: * Repartimientos de Pedro de Vera: Entre 1485 y 1489 el gobernador Pedro de Vera repartió a los conquistadores importantes las tierras costeras con fácil acceso a cursos de agua asignándoseles las aguas que nacían en la cumbre y en las medianías; entre los canarios, soldados y nuevos pobladores distribuyó las tierras de las medianías y reservó para la Corona la cumbre. Este tipo de reparto tiene la peculiaridad de que el agua que nace en la cumbre y medianía se destina al riego de las tierras de la costa originándose una tensión que se ha proyectado hasta nuestros días. En este primer reparto del territorio insular Agaete quedó incluida en el distrito de Gáldar, que abarcaba desde el Aumastel (Firgas) hasta La Aldea de San Nicolás; los otros dos distritos fueron Las Palmas y Telde. En cada uno se eligió una comisión de 3 representantes coordinados por el regidor Pedro García de Santo Domingo, quien debía reunirse con estos comisarios para proceder al reparto, que finalmente era ratificado por el gobernador.46 Cabe señalar que no sólo se repartieron tierras y aguas, también se distribuyeron solares para viviendas, corrales, tenerías o bodegas, cuevas, asientos para colmenas, hornos de pez, etc.47Entre las condiciones impuestas a los beneficiados se incluían la obligación de residir en la isla 6 años como mínimo, desmontar las suertes concedidas y plantar caña de azúcar. 45 SUÁREZ GRIMÓN, V.: La propiedad pública, vinculada y eclesiástica en Gran Canaria en la crisis del Antiguo Régimen, vol. I. Las Palmas, 1987, p. 64. 46 RIVERO SUÁREZ, B.: El régimen de propiedad de la tierra en Telde ( Gran Canaria) después de la Conquista. Las Palmas de Gran Canaria, 1997, p. 2. 47 AZNAR VALLEJO, E: La integración de las Islas Canarias en la Corona de Castilla (1478-1526). Las Palmas, 1992, p. 288. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página53 Las quejas de los agraviados por la arbitrariedad con que Pedro de Vera actuó, reservándose para sí y los suyos las mejores tierras o dando y quitando injustamente las tierras a otros, determinaron que los RRCC intentaran solventar los conflictos con el nombramiento de un nuevo gobernador que en la medida de lo posible hiciera justicia sobre las reclamaciones hechas en el reparto de Vera. Para Agaete no se dispone de suficiente información, como en otros municipios, que nos permita establecer la relación y bienes de los agraciados. Sólo se tienen noticias de dos datas reales de gran importancia por su influencia en la configuración de la gran propiedad en este núcleo concedidas en este momento y que fueron las del término redondo de Guayedra al guanarteme Tenesor Semidán y la concesión de 90 fanegadas en el Pueblo a Alonso Fernández de Lugo; también Antón Cerezo recibió tierras junto con la montaña de Tamadaba, pero la información que manejamos sobre las mismas no nos permiten distinguir entre las concedidas por el Gobernador y las que él mismo compró algunos años después. Además obtuvieron tierras en esta primera fase Pedro de Argallo, Martín del Pinar, Hernando de Écija, Fernando de Guzmán, pero lamentablemente no tenemos datos sobre su localización ni el momento en que las adquirieron, ya que sólo conocemos por sus declaraciones en el proceso de Granada que eran vecinos de Lugo.48 La persistencia de la población canaria sobre el terreno es un hecho constatado por la coincidencia de ubicación del asentamiento prehispánico y el neo Agaete, favorecido incluso, por el acompañamiento de las tropas gomeras que aportó Peraza en la campaña bélica. A este respecto creemos que al menos una parte de la población 48 GAMBÍN GARCÍA , M., 2008, vol. I, op. cit., pp. 68-70. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página54 indígena permaneció en los asentamientos tradicionales como se deduce del hecho de que llevaran a cabo actuaciones judiciales en defensa de sus posesiones. Por otro lado, resulta significativa la reclamación que hace a la Corona un grupo numeroso de indígenas capitaneados por Sancho Bermúdez, contra las personas que usurpaban el agua destinada a sus propiedades en Agaete, o la venta de propiedades como las 3 fanegadas de tierra que vendió la canaria María Sánchez en el Valle.49 El aprovechamiento del agua generó disputas entre los propietarios de la Hacienda de Agaete y los vecinos a partir de la construcción del ingenio tras la conquista, y aunque la Corona reconocía el señorío de los primeros sobre el agua, el uso que hicieran de ella estaba sujeto a los efectos que podía tener sobre terceros tal y como se señala en la confirmación que en febrero de 1496 los RR.CC. concedieron a Lugo sobre unas tierras que había vendido a Francisco Palomares; junto con la licencia para mudar el ingenio que había construido, dicha confirmación le reconocía la facultad para que “las aguas que tiene que vienen a ella pudiésedes tomarlas de donde nacen o de otro qualquier logar e traer las dichas aguas a la dicha heredad e aquellas mudar e pasar a otra cualquier parte de la dicha heredad, donde vos quisiéredes e viéredes que estan mejor e más provechosas (…) syn perjuicio de tercero e conforme esta carta de merced e confirmación que nos vos facemos.”50 * Repartimientos de los gobernadores D. Francisco Maldonado, D. Alonso Fajardo, D. Lope Sánchez de Valenzuela y D. Antonio Torres: Esta segunda fase se caracterizó por el reparto de nuevos lotes de tierras y por las reformas o confirmaciones de los realizados en la anterior. Por tanto, entre 1489 y 1505 se reformó o confirmó los 49 LOBO CABRERA, M., 2012, op. cit. p. 177. 50 GAMBÍN GARCÍA, M., 2008, vol. I, op. cit., p. 149. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página55 primeros repartos y se distribuyó lo que quedaba, pero en realidad este nuevo proceso no resolvió los problemas que se generaron con el anterior sino que se acentuaron al quitar tierras ya entregadas y volverlas a repartir entre extranjeros y el grupo de notables, por lo que los reyes en un intento de arreglar definitivamente la situación enviaron al reformador Juan Ortiz de Zárate con el objetivo de poner punto y final a los problemas que se habían generado desde el inicio. * Repartimientos de Ortiz de Zárate: Bajo su gobierno entre agosto de 1505 y enero de 1508 se reformaron y confirmaron los antiguos repartimientos y los que nuevamente habían realizado sus antecesores dando a cada cual lo que le correspondía y justificaba con los documentos aportados y los informes que se elaboraron para ello, pero parece ser que no solo no arregló la situación sino que la empeoró pues cometió los mismos abusos que debía reprimir. En el distrito de Gáldar los agraciados de este período fueron Juan de Ariñez y Batista de Riberol. A Miguel de Trejo y Carvajal, emparentado por matrimonio con el guanarteme de Gáldar, se le confirmó y reformó la data del valle de Guayedra en Agaete. * Aunque no se conoce una Real Cédula concreta que los efectuara, en la primera mitad del s. XVI se generalizaron las solicitudes y confirmaciones de datas ante el gobernador y el Cabildo de la isla, ya no sólo por parte de conquistadores o sus hijos, sino de campesinos que solicitaban tierras para establecerse en los núcleos recién creados de las medianías, por lo que esta etapa supuso la culminación del proceso colonizador en estas zonas. Aunque las noticias son muy escasas, y solo se tienen referencias dispersas como la solicitud de Antón de Quintana51 en 1531 al Cabildo de 51 ANAR VALLEJO, E., RONQUILLO, M.: Repartimientos de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 1998, p. 53. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página56 30 fanegadas en Tamadaba para labrar y sembrar, es de suponer que esta fase fue una etapa importante en la que en Agaete se completó la ocupación del Valle, del Hornillo, Tierras de Manuel y Los Llanos. Paralelamente, en este momento se consolidaron determinadas familias como grandes propietarios pasando a constituir el estamento nobiliar en la isla como fue el caso de los Mújica Lezcano, García del Castillo o Verde de Aguilar, quiénes en el s. XVII fundaron vínculos de sus posesiones en Agaete.52 Los rasgos que definieron los repartimientos constituyeron el elemento común de la conflictividad que en los siglos posteriores surgió en torno a la propiedad de la tierra y del agua y que siguieron estando presentes en los nuevos repartos que se hicieron de tierras realengas en los ss. XVII y XVIII. Así los repartimientos y las datas continuaron siendo las únicas fórmulas legales de acceso a la propiedad de la Corona: los primeros compensaron el hambre de tierras de los campesinos, pequeños y medianos propietarios, y las segundas conservaron su carácter elitista ya que su finalidad siguió siendo el pago de ciertos méritos y servicios prestados al rey.53 Es importante señalar, por sus repercusiones posteriores, que los repartos realizados en los ss. XV y XVI se convirtieron en títulos de propiedad cuando se remontaban a la conquista como ocurrió en los litigios en los que se vieron envueltos los propietarios de la Hacienda de Agaete, por lo que fueron utilizados por los grandes propietarios para legitimar las usurpaciones en los realengos colindantes. De esta manera, ya sea por la vía de los repartos o de las datas se creó un 52 SUÁREZ GRIMÓN, V, 1987, vol. I, op. cit., p. 63. 53 IBÍDEM, 1987, vol. I, op. cit., p. 64. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página57 mercado en el que la tierra y el agua adquirieron la condición de propiedad libre, y por tanto, de mercancía que podía venderse, comprarse, permutarse y/o heredarse. En la jurisdicción de Agaete este circuito comercial se caracterizó por el dinamismo de la pequeña propiedad y la rápida retirada del mismo de la gran propiedad. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página58 La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página59 CAPÍTULO II LA PROPIEDAD LIBRE Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página66 con la construcción de un ingenio, por lo que el negocio del azúcar fue el verdadero motor del crecimiento económico de esta jurisdicción hasta principios del s. XVII. En consecuencia, antes de analizar la dinámica de la propiedad, hemos querido aportar algunas consideraciones sobre la localización de este ingenio, pues las fuentes a este respecto han aportado algunos datos significativos que pueden contribuir a clarificar si se construyó en Las Nieves o en la Casa Fuerte. A partir de este núcleo inicial se fue configurando la gran propiedad de la Hacienda de Agaete, lo que dio lugar a la creación de diferentes piezas que se registran en la documentación de finales de los ss. XVIII y XIX como haciendas -de la Concepción, de la Casa Fuerte y de la Fuente Santa-, lo que puede suscitar cierta confusión, pero en realidad son unidades integrantes de la primera. En el s. XVI la propiedad se repartió entre Francisco Palomar, y los herederos de Alonso Gutiérrez de Madrid por un lado y por otro, los de Alonso de Herrera. Catalina Herrera vende la Hacienda a Cristóbal Chachupín, quien la devuelve; durante la década de 1642 a 1652, la propiedad perteneció a Lope de Mendoza, vendiéndola luego, en 1652 a Bartolomé Mujica Lezcano. A finales del s. XVII la propiedad se fragmentó entre sus herederos dando lugar a una división entre las dos ramas familiares: los Castillo Olivares y los Mújica Moreo del Castillo; a partir, pues, de 1671 la Hacienda de Agaete se dividió en dos: la Hacienda del Valle y la Hacienda del Pueblo o de Abajo. En el estudio de la pequeña y mediana propiedad hemos analizado su dinámica en los espacios del municipio en los que predominaron, profundizando, en el caso de la mediana propiedad, en aquellas explotaciones que nos lo ha permitido la disponibilidad de la documentación. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página67 Finalmente, hemos dedicado un pequeño apartado al análisis de la explotación y régimen de tenencia de las tierras libres, por tratarse de un aspecto necesario para completar cualquier estudio sobre la propiedad. 2.1. La Gran Propiedad En Agaete la génesis de esta tipología se remonta a las datas reales que se concedieron tras la conquista a Alonso Fernández de Lugo y al guanarteme de Gáldar Tenesor Semidán, lo que dio lugar a dos tipos diferentes de gran propiedad: una de marcado carácter agrícola pero con vocación mercantilista, representada por la Hacienda o Heredamiento, y otra mixta, en la que se desarrollaron cultivos de secano, pero orientada principalmente a la ganadería y a otras actividades como la apicultura, representada por el cortijo de Guayedra. La primera ocupó un espacio agrícola privilegiado, bien acomodado y con abundante agua, vinculada desde sus orígenes a la explotación comercial, por lo que necesitó siempre de jornaleros, que durante el s. XVII fueron sustituyéndose por arrendatarios y medianeros que aseguraban la mano de obra necesaria para explotar las tierras. Las unidades de explotación que la componían se presentaban dispersas o concentradamente en el espacio, predominando esta última forma; en cuanto a sus dimensiones registraron una gran variedad, pero los grandes cercados dominaron el paisaje hasta el si. XIX. La inversión en la construcción de instalaciones anexas a la explotación, como primeramente fue el ingenio y luego en el s. XVII la bodega y el Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página68 lagar, que construyeron Alonso Olivares en La Torre y Cristóbal del Castillo en Las Longueras, junto a establos y gallanías, indica un importante aprovechamiento destinado a la obtención de una rentabilidad económica. La existencia de una casa de la Hacienda, la Casa Fuerte en Agaete y La Casa Roja en el Valle, que sirvió de residencia temporal o permanente a los diferentes propietarios y administradores, es un elemento que en Guayedra no se constata,64 dado el diferente carácter de esta propiedad. No cabe duda de que la dedicación del término redondo de Guayedra a actividades mixtas, es decir, agrarias y ganaderas, le confiere unas peculiaridades que están más acordes con la de los partidos de Tenerife o la “gran propiedad compuesta de terrenos dedicados a los cultivos ordinarios y por zonas montuosas”,65 configurando un segundo tipo de gran propiedad. En ambos casos, en la Hacienda de Agaete y en el Cortijo de Guayedra, se permitió el asentamiento del arrendatario mediante la construcción de una pequeña casa que aseguraba su arraigo y permanencia en la tierra. La Hacienda de Agaete se fue fragmentando mediante divisiones hereditarias a lo largo de los ss. XVII y XVIII en varias piezas: la Hacienda del Valle, la del Pueblo, la de la Casa Fuerte, la de la Concepción o la de La Torre. De manera simultánea, en el resto del municipio se fueron configurando varios cortijos, en las cuencas tanto del barranco principal como en la del Risco. Además de Guayedra existieron los cortijos de Visvique en las faldas de Tamadaba; el de la Palma y Sauce Bajo en el Sao, el de Tirma, 64 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Esteban Perdomo Castellano, Legajo1475, Año 1706, folio 76r: La casa familiar de la familia Cabrejas se situaba en el pueblo de Agaete y no en Guayedra. 65 NÚÑEZ PESTANO, J. R.: La dinámica de la propiedad de la tierra en Icod de los Vinos (1796-1830). La Laguna, 1984, p.103. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página69 el de Tamadaba y los de los Negros Mocanes y del Palmar y Risco de la Mujeres en el Risco. En todos ellos la actividad ganadera tuvo un mayor desarrollo que la agraria. 2.1.1. La Hacienda o Heredamiento de Agaete La Hacienda de Agaete se originó en las posesiones que el capitán Alonso Fernández de Lugo obtuvo en los repartimientos que se realizaron cuando finalizó la campaña militar. De las declaraciones de los testigos en el juicio de residencia al Adelantado en 1509y en el llamado Proceso de Granada que se desarrolló entre 1507 y 1512 se desprende que Lugo inició una primera ocupación sin la intervención de las autoridades. En ambos procesos judiciales se daba por hecho que Alonso Fernández de Lugo poseía unas tierras y agua en Agaete que él mismo puso en explotación y en las que edificó un ingenio. Aunque la posesión de las tierras se realizó en el momento en que finalizó la conquista, no fue hasta 1485 cuando se hizo oficial obteniendo en “término del lugar de Gaete, desde el dicho lugar fasta la mar, 90 fanegadas de tierra de sembradura”66; estas 90 fanegadas fueron, pues, el núcleo inicial de la Hacienda y se extendían desde la actual iglesia parroquial hasta Las Salinas en la ribera del mar. Por tanto, en ellas no solo se originó la Hacienda sino que se localizó primero el fuerte castellano y años más tarde el primer ingenio. El análisis de la información aportada por los documentos en contratos de arrendamientos, compraventas, cesiones y litigios judiciales que la propiedad generó desde sus comienzos, junto con las escrituras 66 GAMBÍN GARCÍA, M. 2008, vol. I, op. cit., p. 68. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página70 de titularidad, nos ha permitido trazar una evolución histórica coherente de la misma. A) Los orígenes del Heredamiento de Agaete Las fuentes, especialmente los títulos de propiedad, vinculan estrechamente a la Casa Fuerte con el Heredamiento de Lugo permitiéndonos establecer de manera diacrónica los diferentes cambios que se produjeron en la titularidad de la propiedad desde la compra del ingenio por parte de Francisco Palomares en 1494, hasta que en 1921 adquirieron la finca Juan Álamo Vizcaíno y los hermanos Francisco y Juan García Martín. Estas escrituras se complementan con otro tipo de documentos como particiones, inventarios, testamentos o arrendamientos que señalan al entorno de la Casa Fuerte como el núcleo en el que Lugo construyó primero la torre y luego el ingenio. La Casa Fuerte Se trata de una finca con sus casas de labranza que se ubica en la margen derecha (visto desde el mar) del Barranco de Agaete, a 400 metros aproximadamente del Puerto de Las Nieves. De las diferentes construcciones que la componen destaca una pieza de dos plantas que evoca un torreón a la que se accede por el poniente a través de un patio rectangular empedrado al que se abren otras habitaciones y alpendres; en la pieza situada más al norte se observa una organización constructiva antigua, con carpintería y elementos propios del s. XVII; la casa de labranza sufrió una serie de intervenciones a principios del s. XX que afectaron principalmente a la parte que se identifica con una torre. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página71 En el lado de naciente se puede ver una serie de cimentaciones de carácter prehispánico hechas con aparejo ciclópeo; sobre ellas se levantó una pared corrida, sin vanos que muestra el aspecto de muralla y en el que se abren una especie de pequeñas saeteras, que parecen corresponder a los restos de un sistema perimetral de defensa.67 En las inmediaciones, hacia el noroeste de la fábrica existen tramos de una muralla de piedra volcánica procedente del malpaís de Las Nieves y en el sector de poniente un tramo de pared de piedra y restos de una construcción antigua. Un pequeño cañón natural la aísla, configurando una excelente defensa. La propiedad figura en el registro de Sta. M.ª de Guía con el número de finca 254 y está inscrita como Hacienda denominada Casa Fuerte jurisdicción de Agaete, con una casa en ella compuesta de varias piezas, cocina, alpendre, un pajar de piedra seca. Linda por el naciente con barranco que baja de Agaete, al poniente con terrenos de herederos de Juan Gerónimo Jiménez y de Don Martín Pestana, al norte tierras de herederos de D. Francisco Armas, de los mismos Jiménez y de otros herederos de José Gerónimo Jiménez y cascajo que pertenece a esta misma propiedad y al sur con terreno del expresado D. Manuel Pestana y de Clemente Medina. Mide ocho fanegadas, ocho celemines, tres cuartillos y veinte y nueve brazas, equivalente a cuatro hectáreas, ochenta y una áreas cuarenta y dos centiáreas y novecientos setenta y seis centímetros cuadrados. 67 IBÍDEM, 2008, op. cit., p. 199. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página72 (…) La finca de este número se halla afecta a un censo de veinte y seis escudos cuatrocientas milésimas, impuesto por Doña. Blanca Moreo del Castillo. Vence en diez de Marzo de cada año, y en el día lo cobra D. Manuel Pestana y Brito como poseedor de una capellanía fundada por D. Juan Gallego de la Guerra, no hallándose inscrito. Examinados los índices del Registro hasta el año de mil ochocientos veinte y ocho por el nombre de vinculación fundada por Don Cristóbal Mujica y Benítez y desde esta fecha hasta el día por Don Germán Mujica de Aguilar, no aparece la finca de este número con carga alguna.68 Según se desprende de la escritura de propiedad dicha finca está en estrecha relación con la Hacienda de Agaete. La cuestión que se plantea es esclarecer por qué en el s. XVII un propietario agrícola, Alonso Olivares del Castillo, construyó una casa fortificada en medio de su hacienda, por qué construir un recinto defensivo en un lugar que no necesitaba defenderse.69 Creemos que, en realidad, lo que se produjo fue un proceso de acomodo y acondicionamiento a las diferentes circunstancias históricas de unas instalaciones preexistentes a lo largo del tiempo. Localizada en la parte baja de la Hacienda, cerca del mar y al lado del llamado cercado de la Torre, esta finca fue parte del cercado viejo y una de las primeras unidades de terreno que puso en explotación Alonso Fernández de Lugo, ubicándose en ella la casa de la Hacienda, por lo que se la conoció como el cercado de la casa. Este 68 R.P.S.G: Tomo 44, Libro 6 de Agaete, Folio 135, Finca n.º 254. 69 Los ataques de los piratas ingleses, holandeses, franceses y berberiscos a las islas a lo largo del Antiguo Régimen es un tema estudiado en profundidad por D. Antonio Rumeu de Armas en Piraterías y ataques navales contra las Islas Canarias, Madrid, 1948. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página73 cercado de la casa lindaba con el cercado de la Torre, con el parral viejo de Francisco Palomares70 y el barranco. Así lo confirman las abundantes noticias sobre la planta de cañas de dicho cercado que, primero como de la casa y luego como hacienda de la Casa Fuerte, ofrecen desde el s. XVI hasta el s. XIX, los contratos de arrendamientos de la Hacienda de Agaete en los que los lindes espaciales no dejan duda alguna sobre su emplazamiento. “El cercado donde está la casa con su albercón, una acequia alta y otra baja por donde entra el agua del barranco”71 que Lope de Mendoza vendió a Bartolomé Mújica está en la finca de la Casa Fuerte; en ella se conserva hoy en día dicho albercón y las acequias coinciden con la descripción, aunque la acequia baja ha quedado enterrada en la última década bajo una nueva carretera, lo que evidencia que una vez extinguido el cultivo del azúcar, a lo largo de los ss. XVII, XVIII y XIX el paisaje varió poco y el entramado de las canalizaciones de riego y albercones, así como las unidades dedicadas al cultivo, apenas registraron cambios importantes mientras se modificaba solo la titularidad de la propiedad. La construcción de albercones y canales requería un esfuerzo importante, tanto físico como económico y demandaba la suficiente atención como para generar un oficio, el de acequiero, en torno a su mantenimiento. Los estanques y las acequias fueron un elemento definitorio en la organización y regulación de los sistemas hidráulicos, por 70 A.H.P.L.P: Protocolos Notariales. Escribano: Juan de Quintana, Legajo 2337, Año 1598, folio 293v: Juan de Herrera de Contreras, difunto vecino de Toledo, había dado a tributo del cuarto a Juan de Guzmán, vecino de Gáldar, 3 cuartas de tierra con el agua necesaria para regar el parral que “en ella había de plantar que es donde dicen el parral viejo de Francisco Palomares y linda por un lado parral de Francisco Hernández y cercado de la Torre y por el otro el cercado que dicen de la casa y por abajo el barranco”. Este parral viejo se ubicaba en la zona de Zambrano y la Fuente Santa. 71 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Baltasar González Perera, Legajo 1230, Año 1652, folio 74r. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página74 lo que no solo han perdurado en el paisaje del municipio sino que han dado lugar a topónimos relacionados con ellos desde los propios inicios de la colonización. En un valle la topografía condiciona, en última instancia, la red hidráulica la cual va reacondicionándose con el tiempo, pero respetando en gran medida el trazado original, pues este vendrá siempre condicionado por la ley de la gravedad. El albercón que está en el dicho cercado donde está la casa de la Hacienda es conocido hoy como estanque de la Pera, alberconcillo de La Canal o alberconcillo de la Despedida y se encuentra al lado de la Casa Fuerte. Este estanque tenía un boquete justo debajo de la salida del agua que se tapó hace algunos años ya que se desconocía su función y provocaba pérdidas de agua.72 En las Cuentas del ingenio de Lugo se recoge el pago “por mil ladrillos que se gastaron en adobar el alvercon y el ferido del molino, que costaron puestos en Lagahete a quatro maravedíes cada uno”73 y de “dos mil maravedíes que se dieron a Antón del Oyo para adobar el dicho alvercón e el herido del molino y por adobar la pared del yngenio.”74 Estos breves apuntes contables por sí solos no pueden verificar que se trate del mismo albercón y herido, pero es interesante la coincidencia de ser, este albercón de la Pera, el único estanque de los que se encuentran en la zona con esta particularidad y que está al lado de una edificación doméstica. Asimismo es el más antiguo,75 pues los estanques localizados en las inmediaciones de esta parte de la Hacienda se construyeron entre finales del s.XIX y comienzos del s. XX. 72 Según miembros mayores de la heredad se parecía a un herido de molino. 73 A.G.S.: Cámara-Pueblos, Legajo 8354, Año 1505, sin foliar. 74 IBÍDEM, Año 1505, sin foliar. 75 En el muro de este estanque encontró D. José Antonio García Álamo, uno de los herederos de la Casa Fuerte, algunos fragmentos de cerámica, relacionándolos el arqueólogo D. José Guillén con la cerámica portuguesa del siglo XV que se ha hallado también en las excavaciones arqueológicas realizadas en el ingenio de Las Candelarias. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página75 La Casa Fuerte de Agaete en la actualidad. La casa que daba nombre a este cercado, al menos durante los ss. XVI y la primera mitad del XVII, fue la residencia de los señores de la Hacienda;76 cuando sus propietarios comenzaron a ser absentistas las dependencias que la componen se arrendaron junto con las tierras, lo que exigía del colono o arrendatario su reparación y mantenimiento. Consecuentemente, la fábrica que se conserva hoy día está levantada sobre las primeras construcciones del Heredamiento y varios son los testimonios que atestiguan su antigüedad encontrándose “algo maltratadas por la mucha edad que tiene.”77 Es el reacondicionamiento periódico de la instalación a las exigencias de cada 76 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Bartolomé de Palenzuela Jiménez, Legajo 929, Año 1591,folio 152v: Juan de Herrera de Contreras arrienda a Daniel Vandama 3 suertes de tierras que lindan “ con casas de su morada, con el parral de Francisco Hernández, con el barranco y con el camino que va a Ntra. Sra. de Las Nieves.” A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Cristóbal Suárez de Medina, Legajo 2372, Año 1671, folio 203r: Alonso Olivares tiene la casa de su morada en el pueblo, una casa alta y sobrada que reformó con la construcción de una galería. 77 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Baltasar González Perera, Legajo 1230, Año 1652, folio 74r. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página82 En estos primeros años de conocimiento y acondicionamiento del terreno, aunque se aprovecharon las infraestructuras existentes como caminos y canales que los canarios habían desarrollado en su organización del territorio, resulta evidente que el esfuerzo para poner en explotación las nuevas tierras recién conquistadas fue considerable.89 Entre 1484 y 1491 Lugo permaneció en Agaete entregado a su nueva vida de colono pero su reciente viudez le animó a nuevas empresas militares, y a comienzos de 1492 se presentó en Granada no solo con el propósito de capitular con la Corona la conquista de la isla de La Palma, sino también con el de confirmar sus posesiones en Agaete tal y como lo ratifica la merced real que obtuvo el 2 de febrero de 1492. Terminada la sumisión de La Palma acudió nuevamente a la Corte con el fin de obtener la nueva merced de la conquista de Tenerife. Para sufragar la conquista de Tenerife, hubo de recurrir al crédito, pues ya había empeñado sus recursos personales en la campaña de Gran Canaria y en la construcción de un ingenio. Es por ello por lo que formó sociedad en 1492 con los banqueros Juanotto Berardi y Francisco Riverol para financiar la conquista de La Palma, pero, al renunciar a la real recompensa de 700.000 maravedís por el rápido sometimiento de la isla a cambio de una nueva capitulación más lucrativa como era la conquista de Tenerife, incumplió el acuerdo con sus socios no pudiendo estos cobrar su préstamo. Este débito a favor de Francisco Riverol se solventó con un censo sobre el ingenio de Agaete por el que se le pagaba un tributo anual de 200 arrobas de azúcar blanco y 4 de confites. En 1494 Alonso de Lugo emprendió la conquista de Tenerife. El éxito adquirido tras el rápido sometimiento de la isla de La Palma y el hecho de contar todavía con su 89 DE LA ROSA OLIVERA, L., SERRA RAFOLS,E, 1949, op. cit. p. 45: “donde hizo ingenio e hedificó e plantó e despedró muchas tierras e sacó acequisas, hizo caminos.” La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página83 ejército preparado para la acción debieron de facilitarle la obtención de los recursos necesarios para esta campaña. Sin embargo, tras la derrota de Acentejo la situación se volvió insostenible y hubo de liquidar lo que le quedaba de su patrimonio. Fue en Gran Canaria donde se refugió con los restos de su maltrecho ejército y donde halló nuevos prestamistas que sufragaran una segunda entrada. Con Guillermo de Blanco, Francisco Palomar, Matheo Viña y Nicolao Angelote pactó ante escribano un nuevo contrato que preveía en primer lugar el pago de los cuantiosos gastos de flete ocasionados por la primera entrada y que al parecer se habían contratado a fiado con los armadores; aunque se carece de detalles parece ser que cada socio aportó una cantidad en metálico diferente y en función de esta cantidad estaba fijada para el futuro la cuantía del beneficio pendiente de recibir. En esta liquidación patrimonial se vendió la Hacienda de Agaete. Por escritura pública otorgada en Las Palmas el martes 19 de agosto de 1494, ante el escribano Gonzalo de Burgos, Alonso Fernández de Lugo traspasó por venta su Hacienda de Agaete a Francisco Palomares.90 Los bienes que se vendieron en esta fecha fueron las 90 fanegadas que Lugo obtuvo en los repartimientos y en las que edificó el primer ingenio de Agaete. Esta venta fue confirmada por los Reyes Católicos por cédula expedida en Tortosa, el 28 de febrero de 1496; la propiedad estaba gravada a favor de Francisco de Riberol como ya he señalado, única obligación a la que quedó sujeto el nuevo dueño. Pero poco disfrutó Francisco Palomar de ella pues en 1503 se descubrió que en unión de Pedro Sánchez había evadido capitales al reino de Valencia. Por este delito el procurador fiscal Fernand Tello pidió a los reyes la condena de pena de muerte y pérdida de todos los bienes, a cuyo efecto presentó pesquisa hecha por Pedro de 90 GAMBÍN GARCÍA, M., 2008, vol. I, op.cit., p. 116. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página84 Castilla, corregidor de Toledo, y por el tesorero Alonso Gutiérrez de Madrid, y, declarados rebeldes, la reina ordenó a su consejo que una vez practicadas las diligencias oportunas dictaran sentencia en relación con aquel delito. La sentencia fue pronunciada en Segovia el 7 de octubre de 1503 pero no llegó a ejecutarse la pena de muerte por encontrarse el acusado fuera de Castilla.91 Por otra resolución real de 29 de octubre de 1503, a petición fiscal, se decretó el embargo del ingenio de Agaete que, poco después, en 1505, fue concedido por la reina Juana de Castilla a su tesorero Alonso Gutiérrez de Madrid a cambio de un millón de maravedíes. En esta concesión entraron también 13 suertes de secano situadas encima del ingenio, lo que hará que Antón Cerezo las reclamara pues se habían unido a la Hacienda después de la compra de Palomares; al mismo tiempo Francisco de Riberol siguió pleiteando por el cobro de su censo, dificultándose la ejecución del secuestro judicial de la propiedad. La aparición de los restos del ingenio azucarero que levantó Antón Cerezo en Las Candelarias apoya la hipótesis de que estas fueran las tierras objeto del pleito. Esta situación indujo a Alonso Gutiérrez de Madrid a llegar a un arreglo amistoso con Antón Cerezo, y en escritura pública formaron sociedad. En virtud del acuerdo, Gutiérrez, a cambio de ciertas cosas que debía hacer Cerezo, le prometía la entrega de la propiedad del Heredamiento. El incumplimiento por parte de este de lo estipulado impidió que adquiriera su mitad: “como no lo a fecho ni cumplido, que todo el dicho heredamiento e yngenio e bienes susodichos quedasen por míos, como donase por sentencia de jues en que declare el dicho Antonio Cereso no haver cumplido los 91 DE LA ROSA OLIVERA, L.: “Francisco Riberol y la colonia genovesa en Canarias” en Anuario de Estudios Atlánticos, nº 18. Madrid – Las Palmas, 1972, pp. 164, 172. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página85 dichos asientos e compañía ni alguno de ellos.”92 De esta manera Alonso Gutiérrez acrecentó la propiedad del heredamiento al quedarse con las tierras que eran de Cerezo y las que él mismo solicitó al Concejo de la isla como nuevo poblador. No obstante, el 10 de enero de 1517 Alonso Gutiérrez de Madrid vendió a censo enfitéutico a Antón Cerezo y a su mujer, Sancha Díaz de Zurita, el ingenio y Heredamiento de Agaete. Gutiérrez entregaba la cantidad de 1.000 doblas de oro además del propio ingenio y Cerezo se comprometía a pagar como interés del censo anualmente 600 arrobas de azúcar blanco, más tres arrobas de escumas, un derivado del azúcar, y 50 doblas de oro. Para levantar la carga del censo y obtener todo el domino sobre la propiedad, Cerezo debía pagar a Gutiérrez 3.000 doblas de oro y 3.000 arrobas de azúcar; tenía, por otro lado, que seguir pagando el censo de Francisco de Riberol ahora a beneficio de los herederos de Juan de Herrera, que fue quien obtuvo dicho censo. Asimismo, Antón Cerezo se obligaba a realizar mejoras en la Hacienda. También en esta escritura se comprometía a levantar otro ingenio “que se entiende una casa de yngenio y de prensas e de calderas. Y el dicho yngenio con su heredamiento y canales e con su rueda ejes, e una prensa e cobres, e formales e con todos los otros aparejos al dicho yngenio anexos e pertenecientes, con tanto que no seades obligados de hacer casas de purgar ni mieles.”93 Este nuevo trapiche se levantó en “la cavesada del dicho heredamiento,”94 en el Valle, en donde existe todavía el topónimo el Barranco del Ingenio, y complementó la producción del de Las Candelaria, 92 A.H.P.L.P.: Sala de la Real Audiencia, signatura I-287, Año 1777, sin foliar. 93 GAMBÍN GARCÍA, M. 2008, vol I, op.cit., p.209. 94 A.H.P.L.P.: Sala de la Real Audiencia, signatura I287, Año 1777, folio 88v. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página86 estando operativo hasta principios del s. XVII.95 Tras la muerte de Antón Cerezo el 20 de noviembre de 1535 le sucedieron al frente de la Hacienda su mujer, Sancha Díaz de Zurita, y su hijo, llamado también Francisco Palomares. Las propiedades que declaró en su testamento otorgado ante Alonso de San Clemente el 7 de noviembre de 1533 fueron la Hacienda o Heredamiento de Agaete con su ingenio, agua en el Valle, la iglesia de Nuestra Señora de Las Nieves con un alberconcillo de agua, un parral anexo y un pedazo de tierra, montaña-pinar de Tamadaba con una ermita y varias casas en Las Palmas. No se especifica en el documento qué tierras integraban la propiedad, pero del testamento de su hijo Francisco Palomares y de los contratos de arrendamientos y de compraventa se deduce que también tuvo tierras en el Valle, como las llamadas de Pantaleón, del Ingenio, la Cancela y el Peñón. Los problemas comenzaron cuando, incapaces de hacer frente a la deuda, los herederos de Antón Cerezo dejaron de pagar en 1544, 1547 y 1548, por lo que María de Pisa, viuda de Alonso Gutiérrez de Madrid, pidió ejecución judicial sobre los bienes de Palomar, iniciándose así un largo pleito que culminó con un acuerdo en el que se otorgó una nueva escritura de venta a censo perpetuo, aunque las cargas tributarias sobre el ingenio y el Heredamiento continuaron. Los ingenios de Agaete eran de los más rentables, pues los costes del transporte de leña se reducían considerablemente al contar con el aprovisionamiento cercano en comparación con otros de la isla.96 Sin embargo, los procesos judiciales y la mala 95 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Salvador González, Legajo 2344, Año 1609, sin foliar: En un contrato de carga el camellero Antón (roto) se obliga con Gregorio Méndez de Pedrosa a llevar cañas “del cañaveral de la torre del Agaete al ingenio del valle”. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página87 gestión del negocio, prácticamente desde el mismo momento de su puesta en funcionamiento, hicieron que la propiedad estuviera siempre gravada con cargas impositivas que al ir acumulando corridos fueron diezmando el saneamiento económico de la Hacienda. El incumplimiento en el pago de estos gravámenes explica que los censos de Francisco Riberol y de Alonso Gutiérrez de Madrid se ejecutaran y sus dueños ganaran la posesión de los bienes sobre los que estaban impuestos. El censo de Riberol lo obtuvo Juan de Herrera en las primeras décadas del s. XVI97 haciéndolo efectivo su hijo Alonso de Herrera y Contreras, regidor de Gran Canaria. Este fundó mayorazgo en 1554 de sus posesiones en la isla entre las que se contaba dicho tributo, del que declara haberlo hecho efectivo por no pagarse sus corridos. Le sucedieron en la posesión de la Hacienda su esposa Catalina Nieto y sus hijos. El censo de Gutiérrez pasó a su mujer María Pisa, a su hijo y luego a su nieto, Gerónimo de Anaya. Indistintamente y en un mismo período de tiempo, Francisco Palomar, Catalina Nieto y sus hijos, junto a María Pisa y sus herederos, aparecen en la documentación del s. XVI como sus dueños y señores. Según los datos que ofrecen las fuentes las tres familias tenían parte en el ingenio, pero las distintas unidades de explotación que componían la Hacienda estaban claramente diferenciadas. Hemos podido constatar que: *Francisco Palomar tenía un parral entre el cercado de la Casa y la Torre y diferentes tierras en el Valle ya mencionadas anteriormente. 96 A.H.P.L.P.: Sala de la Real Audiencia, signatura I55 Año 1553: Así lo declaran Bernardino de Carvajal y Antonio Gómez en los autos que siguió Antonio Báez contra el ingenio de azúcar de Agaete por maravedíes y demás derechos a que salieron Sancha Díaz Zurita y su hijo Francisco Palomar. 97 En la venta a censo enfitéutico que Alonso Gutiérrez de Madrid hace en 1517 a Antón Cerezo y su mujer Sancha Díaz de Zurita este censo aparecía ya a beneficio de Juan de Herrera. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página88 *Catalina de Herrera: el cercado de la Casa, parrales en el Valle, la Concepción y Las Salinas. *María Pisa: el cercado de la Torre, Las Salina y un cercado al lado del de la Casa. No se conoce ninguna escritura de venta o traspaso de Gerónimo de Anaya a Catalina Nieto y Juan de Herrera, pero sí reconocimientos de deudas pues entre ellos fueron frecuentes los negocios, por lo que nos inclinamos a pensar que en alguno de estos ajustes de cuentas la familia Herrera se quedó con toda la propiedad incluyendo la de los Gutiérrez como indican las ventas que su nieta, Catalina de Herrera y Contreras, y su marido, Eugenio de Herrera Ribadeneira, hicieron de toda la Hacienda a Cristóbal Cachupín en 1610, y varios años después su hija Juana de Neira y su marido, el regidor Martín Ramírez de Sayas, a Lope de Mendoza en 1642. Indiscutiblemente en el s. XVI el ingenio fue un elemento de la Hacienda fundamental, pero no más que las propias tierras, de hecho, los cambios en la titularidad de la propiedad durante este período se explican por el impago de los tributos impuestos, no solo sobre la producción del ingenio sino también sobre las propias tierras que integraban el Heredamiento. Así, con la crisis del azúcar el ingenio desapareció en la primera mitad del s. XVII, y la caña dio paso a otros cultivos que definirán a partir de entonces el nuevo paisaje de la Hacienda.98 En 1610, Eugenio de Herrera y Ribadeneira y Catalina de Herrera y Contrera, su mujer y nieta de Alonso de Herrera, vendieron a Cristóbal Cachupín y Palacios la Hacienda e ingenio de Agaete. Cristóbal Cachupín, regidor de Gran Canaria y contador 98 La vid y el cereal conviven con la caña desde los inicios de la colonización, pero a finales del siglo XVI se empieza a potenciar hasta sustituir a este cultivo en el siglo XVII. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página89 del Tribunal de la Inquisición, fue un importante hombre de negocios propietario de otros ingenios en Gáldar y Telde y del cortijo de Guayedra. La venta incluía tanto las “tierras y aguas del heredamiento del Valle como las del dicho pueblo de cañas y de pan sembrar, quartos y medias de parrales y el ingenio, casas y el molino que está junto del y casa de purgar y de la morada con todos los cobres y pertrechos,”99 preciándose en 44.000 reales a redimir en pagos anuales de 2.200 reales. Según se desprende de los protocolos notariales las unidades de explotación de la Hacienda en las que en este momento se plantaban cañas eran el cercado de la casa, la Concepción, un pedazo de las Salinas, el Lomo, el Peñón, el Albercón Viejo y las tierras junto al ingenio. Sin embargo, en 1610 la propiedad se encontraba vinculada y no fue hasta el 12 de septiembre de 1614 cuando Catalina de Herrera obtuvo la cédula real de Felipe III para rematar los bienes que dotaban el mayorazgo de su abuelo. Aprovechando esta circunstancia unos años después, en 1617, Cristóbal Cachupín, alegando que no se habían respetado los términos de dicha licencia, mediante escritura revocó la compra ingenio y la Hacienda pidiendo una compensación por las mejoras que había realizado en ella, por lo que la propiedad retornó a la familia Herrera.100 Juana Ribadeneira, y su esposo el regidor toledano Martín Ramírez de Zayas Arellano vendieron el 9 de febrero de 1642 el mayorazgo de Agaete a Lope de Mendoza 99 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Bartolomé Carrillo del Castillo, Legajo 1072, Año 1623, folio 415v. 100 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Francisco Figueras, Legajo 1058, Año 1617: “porque habiendo consultado letrados en razón de la dicha venta de los dichos bienes son de parecer que en ninguna por no haberse guardado la forma y decreto de la dicha facultad real y porque su ánimo es no aprovechar la dicha venta aunque nuevamente el poseedor de dicho mayorazgo saque aprobación real sin de entregarle y volverle el dicho heredamiento y no pagar el dicho censo y pretende de cobrar todo lo que a cuenta de él ha pagado con mas los mejoramientos y acrecentamientos que ha hecho en dicha hacienda (…) que el dicho don Eugenio y su mujer reciban la hacienda y le paguen sus mejoramientos (…).” Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página90 y a su mujer Leonor de Quintana.101 En carta fechada en 1687 y dirigida al Sr. Visitador D. Andrés Romero Suárez y Calderín, Lope de Mendoza al efecto relataba: (…) digo sr. que como a 26 años que solté de la mano la azienda de lagaete no se en quien paran los papeles que yo entregué a D. Bartolomé de Moxica quando le puse en mi lugar en aquella propiedad y allí encontré la fundaçión de la ermita de nra. Sra. de las Niebes a quien ize las fiestas los años que estube en aquel lugar de mi debosión y a mi coste y aziendo el reparo de que siendo tan ricos Antón Sereso y Francisco de Palomar su yjo no ubiesen dotado aquella ermita ni dejado un sercado para selebrar su fiesta y algunos reparos así de ornamentos como de lo material fui respondido que Alonso de Errera que sucedió en ella fue por remate que iso al pe del prior D. Bartolomé Cayrasco Figueroa por corridos del referido ympuesto sobre la azienda a este Alonso de Errera sucedieron los zayos de Toledo que oy son dueños del tributo que de allí le pagan los que oy es toda la noticia que tengo y puedo dar.102 Diez años después, el 8 de marzo de 1652, el capitán Lope de Mendoza otorgó escritura de venta de “toda la hacienda del Valle de la Gaette, tierras, aguas, casas, viñas, rentas, tributos…”103 al capitán Bartolomé Mújica, regidor de la isla, y su esposa Ambrosia de Figueroa y Serrato, según se le había dado a censo redimible por el Lcdo. 101 La escritura se realizó en Toledo ante Domingo Lorenzo escribano público de la ciudad y en Las Palmas de Gran Canaria pasó ante Bartolomé de Mirabal Rivero el 19 de marzo de 1644. 102 A.P.A.: Libro de Testamentos, Años 1761-1826, folio 255r. 103 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Baltasar González Perera, Legajo1230, Año 1652, folio 74r: “unas casas altas y sobradas en el lugar de Lagaete, el cercado que está en la misma casa con su albercón y acequia alta y otra baja por donde le entra el agua del barranco, el cercado que dicen de La Torre con la viña que en él está, un cercado que dicen de Zambrana, un cercado que llaman de La Concepción, un cercado que dicen de Las Salinas, un cercado que llaman de Las Salinetas con las bajas en que se coge la sal que le pertenecen por título, uso y posesión, un cercado que dicen del Centenal, la suerte que llaman del alemán, Las Veguetas y El Peñón hasta la Ymagen y el albercón que en ellos está, un cercado que llaman de Capote, Tierras Bermejas, Las Longueras, el albercón viejo, el cercado del ingenio y los Arenales y Bacoriñán.” La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página91 Francisco Manso Dávila, mediante el poder otorgado por Martín Ramírez Zayas, regidor de Toledo. Este traspaso incluía el patronazgo de la capilla de Ntra. Sra. de Las Nieves, unas casas en Agaete y la Hacienda de dicho lugar; además entraban montañas, abrevaderos, caminos, aguas, manantiales, corrientes, acogidas, albercones. La venta se realizó a tributo por valor de 44.000 reales, redimibles al 5%, pagando 2.200 reales cada año; en el momento de la venta la propiedad se encontraba libre de cargas hipotecarias.104 En 1671 el principal del tributo había descendido a 22.000 reales y el pago anual a 1.100 reales, señal de que los pagos se fueron realizando sin altercados judiciales ni embargos. A la muerte de Bartolomé Mújica se hizo cargo de la administración de la Hacienda su yerno Alonso del Castillo Olivares, marido de María Nicolás Mújica Lezcano, quienes compraron a sus hermanos Bartolomé, entonces en Indias, y Alonso Mújica Lezcano la parte de la herencia que les tocó en el Valle. A Alonso Mújica Lezcano y a su esposa Blanca Moreo del Castillo les correspondieron las propiedades en el Pueblo: el cercado de la Despedida, que lindaba por un lado con el barranco real y por el otro con tierras de la dicha Hacienda, cuya superficie se estimaba en 1fanegada de tierra labradía con un día de agua, la Casa Fuerte con la cocina y la casita de piedra seca, el cercado del parral, Zambranilla, la Fuente Santa y las tierras de sequero del Turmán.105 104 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Juan Leal Camacho Legajo 2358, Año 1642, sin foliar: Lope de Mendoza había hipotecado las casas de su morada en la Calle Guillén de Ayala de Las Palmas para sanear la Hacienda cuando la compró a los Zayas en 1642. 105 En la partición que realizó con sus hermanos ante Diego Álvarez de Silva el 19 de junio de 1671 también le había tocado una parte en el cercado de la Torre pero en la partición de sus bienes ante Pablo de la Cruz Machado en 1726, se detrajo por perjuicios que tuvieron los bienes dotales de su esposa, Blanca Moreo, quién vendió el dicho cercado a Juan Gallego de la Guerra y a Francisco Matos. También se sacó la parte correspondiente en los cercados de la Concepción y Las Salinas, que constaba de 3 fanegadas en cada una, y que habían quedado de Alonso Mújica para redimir diferentes tributos que se pagaban de toda la hacienda al convento de San Bernardo de la ciudad. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página98 dividirse esta mediante pequeñas ventas.111 La falta de liquidez obligó a sus herederas a rematar en pública subasta la Fuente Santa en 1835. Una vez que los peritos tasadores apreciaron la finca, se sacó a subasta por un valor de 12.280 reales de vellón pero solo hubo un interesado, Francisco de Armas, cuya postura de 11.745 reales de vellón corrientes no cubría el precio inicial; en una segunda tasación el valor aumentó a 15.778 reales vellón, pero la respuesta fue la misma, por lo que se aceptó la oferta y Francisco de Armas adquirió la propiedad que habían heredado de sus padres y abuelos Josefa, María del Pino y María de la Concepción Puertas. La finca estaba gravada con tres censos a la capellanía de La Torre, al monasterio de San Bernardo y a la colectaría de la parroquia de Agaete, respectivamente.112 La venta incluía nueve horas de agua de la acequia real: ocho de noche y una de día, y una novena parte en Las Salinas. El valor que alcanzaron los bienes fue: BIENES VALOR (r v) Tierras Agua Salinas 6.117 5.456 69 FUENTE: Protocolos Notariales. Elaboración Propia 111 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Nicolás Antonio de Troya, Legajo 2026, Año 1823, folio 94r: María Tabares vendió a José Jiménez, vecino del lugar de Agaete, 1 suerte de tierra labradía de 11 celemines con la mitad de ½ día y noche de agua del heredamiento real y 1/2 día y noche de los derrames de agua del barranco. El cercado lindaba por arriba con la hacienda de Cristóbal Mújica, por el lado septentrional con tierras de Juan Jiménez y Felipe Jorge, por abajo tierras de la vendedora y al poniente el malpaís. El valor de la venta fue de 1053 r incluyendo unas higueras y 2 pesos de tributo perpetuo que se pagan a la capellanía que en el momento de la venta poseía Lorenzo de Montesdeoca. 112 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Manuel Sánchez, Legajo 2191, Año 1835, folio 115v: Para saldar una deuda con su hermana Josefa Puertas de 12.627 r se vendió la Fuente Santa. Se dividió en tres trozos: 1. una porción de tierra labradía de 1fg. y 2 cts que era la de mejor calidad. 2. una porción de 8 cls de tierra pedregosa contigua a la anterior. 3. una porción de malpaís no apreciada pues limpiarla valdría más de lo que pudiese importar. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página99 Así, hacia la segunda mitad del s. XIX la Casa Fuerte estaba dividida entre Germán Mújica, poseedor del vínculo, y Juan Jiménez, José Jiménez, Felipe Jorge Francisco de Armas, nuevos propietarios de las tierras no vinculadas. Cuadro II COMPRAS DE FRANCISCO DE ARMAS ENTRE 1834 Y 1859 EN LA HACIENDA DEL PUEBLO TERRENO VENDEDOR SUPERFICIE Fgs Cls FECHA VALOR (r v) Cercadillo: finca de tierra labradía con establo. Ángela Navarro 1 1834 16.500 Cercado de Las Salinas. Estado 2 5 1840 26.705 El Angosto: tierra con pajar, establos y un estanque de mampostería. Valentín Baudet 7 1848 47.130 Los Arenales. Valentín Baudet 4 5 1848 38.528 Cercado de la Canal, con un pequeño cuarto. Estado José María Gutiérrez 1 2 1842 15.105 Cercado de La Torre. Permuta con Juan Bautista Jacques 11 1859 24.846 Fuente Santa con casa, pajar y establo, 9ª parte de unas Salinas de risco en la ribera del mar y 3ª parte del Malpais con un molino harinero de viento y una casa. Incluye 9 horas de agua del Htº del Caidero y Fuente del Álamo, y 1 día y noche de los derrames. María del Pino Puertas y Rafael Tabares como marido de Josefa Puertas. 8 10 1835 39.032 TOTAL 25 9 207.846 FUENTE: A.F.A. Elaboración Propia. La compra de La Fuente Santa no hay que entenderla como un mero traspaso de propiedad sino que debe contextualizarse en un proceso mayor de centralización de esta protagonizado por Francisco de Armas, y posteriormente su hijo Antonio, en las décadas centrales del s. XIX. Atendiendo a un claro proceso de monopolización la familia de Armas fue acaparando una importante cantidad de tierras procedentes no solo de las que se devolvían al mercado con la desamortización eclesiástica sino también de compras y permutas a particulares, lo que les convirtió en los nuevos grandes propietarios de Agaete por detrás de los Manrique. Asistimos a un importante cambio Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página100 en cuanto a la titularidad de la propiedad que permitió el acceso a la propiedad de la Hacienda a pequeños propietarios, pero no en su estructura, pues la tendencia a la concentración espacial y de la propiedad en pocas manos siguió definiendo el nuevo mapa de la propiedad en Agaete, al tiempo que los regímenes de tenencia y explotación siguieron siendo los mismos. Los huertos de La Plaza, del Cabezo y de las Flores, junto al cercado de la Concepción, también fueron adquiridos con un valor total de 2.177’61 reales de vellón, sumando 10’6 celemines en su conjunto. Además, compraron tierras en el Valle, Los Llanos, Tirma, Tamadaba y Guayedra, y en los municipios de Tejeda y La Aldea de San Nicolás. En definitiva, si atendemos a los títulos de propiedad podemos demostrar que la Hacienda de Agaete tuvo su origen en el repartimiento otorgado a Alonso de Lugo, y con el tiempo fue sumando propiedades hasta constituir una gran explotación agrícola, pero no siempre saneada en sus cuentas, lo que se reflejó en los continuos cambios en la titularidad, convergiendo en el s. XIX dos procesos opuestos: por un lado, la división de la gran propiedad de la familia Mújica y, por el otro, la creación de una gran propiedad por parte de la familia de Armas. C) La evolución espacial de la Hacienda de Agaete Una vez finalizada la campaña militar, el acondicionamiento de las nuevas tierras para su rendimiento fue una tarea fundamental que delimitó rápidamente en el espacio, como demuestra el hecho de que el ingenio construido por Alonso Fernández La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página101 de Lugo ya estuviera moliente en 1486, las primeras unidades de explotación que se dedicaron tanto al cultivo de la caña necesaria para la producción del ingenio, las tierras de regadío, como al cultivo de cereales, las de secano. En el siguiente mapa se parecía como estas primeras roturaciones perfilaron la configuración del paisaje agrario en la parte baja de la cuenca de Agaete o núcleo original de la Hacienda donde se creó “un çercado grande que dizen el Çercado Viejo, e otro que dizen el Çercado Nuevo, que está de la vanda del arroyo hazia la parte de Gáldar, e otros dos por poner, uno que dizen el de Las Palmas e otro que está ençima del dicho Çercado Viejo, donde está al presente el yngenio que hizo el dicho Francisco Palomar.”113 Los cercados de la Torre, Zambrano, la Despedida y La Casa Fuerte se formaron a partir del cercado viejo que fue el de mayor superficie y el primero en plantarse; el nuevo aparece en los protocolos notariales como de La Concepción en el s. XVI, y por lo que respecta al cercado de Las Palmas, no hemos encontrado ninguna referencia a este como tal pero debió de haberse localizado en la zona de las Salinas y el Angosto. El que albergaba el ingenio de Francisco Palomar y Antón Cerezo estaba en Las Candelarias, encima, en efecto, del cercado viejo, como ha constatado la arqueología.114 Los testigos del Proceso de Granada también señalaron entre las propiedades del Adelantado varias suertes de sequero y el propio Lugo declaró: “(…) que es verdad que él tovo e poseyó el dicho yngenio, e cabrian en las tierras del dicho yngenio noventa o çien hanegadas de tierra de riego, y avia en otros pedazos hasta treinta e çinco a cuarenta hanegas, poco mas o menos, las quales heran de sequero, e las mandava 113 GAMBÍN GARCÍA, M., 2008, vol. I, op. cit. pp. 75-76. 114 La empresa ArqueoCanarias viene realizando campañas de excavación en el ingenio de Las Candelarias desde el año 2005. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página102 sembrar porque no alcançava el agua a las dichas tierras, e que en las otras hanegas de riego el Adelantado las ponia de cañas.”115 Lo que se conoce actualmente como Finca de Doña Pura o El Palmeral no se podía regar con el agua de la Real y la Canal como el resto de la explotación al tener un emplazamiento más elevado, por lo que eran necesarios para regarla dos sifones que subían el agua desde estas acequias; de ellos aún se conserva uno en la Curva del Chorro. Por la superficie y la ubicación de esta finca, la hemos identificado con las tierras de sequero de Alonso Fernández de Lugo. En el Mapa I se representan aproximadamente las unidades que constituyeron inicialmente el Heredamiento, las cuales debieron ser de gran riqueza productiva como indica la rápida construcción del ingenio. Se puede afirmar que el siglo XVI se caracterizó por la producción de azúcar y los contenciosos en los que se vio envuelta la propiedad, pero las vicisitudes judiciales no mermaron su rentabilidad económica y despertó siempre un gran interés, ya fuera como propietarios directos o arrendatarios, en los hombres de negocios más influyentes de cada momento histórico, en muchos casos regidores de la isla, como fueron Alonso de Herrera y Contreras, Nicolao de Franquis, Daniel Vandama, Cristóbal Cachupín o Lope de Mendoza. 115 GAMBÍN GARCÍA, M., 2008, vol. I, op. cit. p. 78. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página103 Mapa I LA HACIENDA DE LUGO EN LOS SS. XV-XVI FUENTE: Protocolos Notariales. Elaboración Propia. La Hacienda o de Agaete se amoldó siempre a las diferentes coyunturas económicas, pues, independientemente de los continuos cambios en la titularidad, los propietarios supieron ajustar en cada ciclo económico116 la producción a las demandas 116 MORALES LEZCANO, V.: Síntesis de la Historia económica de Canarias. Sta. Cruz de Tenerife, 2004: Convencionalmente se diferencian en la economía del archipiélago varias etapas que se corresponden con el desarrollo de diferentes cultivos orientados a la exportación, estableciéndose de esta manera una importante dependencia de los mercados internacionales. La caña de azúcar fue el primer cultivo de exportación, sustentándose en su producción la economía de las islas durante el siglo XVI; la competencia de otras zonas productoras como Guinea o las Islas Antillanas marcaron el declive de este cultivo desde las décadas finales de dicho siglo. El azúcar fue reemplazado por el vino, principal producto de exportación en los siglos XVII y XVIII, período en el que alcanzó un importante desarrollo el cultivo de la vid, extendiéndose incluso a costa de las tierras dedicadas tradicionalmente a los cereales; la competencia que empezaron a ejercer los caldos portugueses desde 1680 provocó una nueva crisis económica que se solventó con la expansión de nuevos cultivos destinados a la exportación, como la Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página104 del mercado, pero sin que cambiara la estructura de la propiedad en la que se mantuvo en todo momento los mismos regímenes de tenencia y sistemas de explotación. Lo que sí varió de manera contundente fue la superficie de la Hacienda de Agaete, constatándose a partir del análisis de las fuentes un proceso de expansión territorial a costa de los terrenos baldíos realengos y concejiles que se situaban en las márgenes de esta. A este respecto, los protocolos notariales no nos han permitido corroborar que este crecimiento se produjera igualmente con la adquisición de tierras colindantes pertenecientes a labradores, que al no poder afrontar las cargas impositivas con que habían gravado sus pequeños fundos, terminaban perdiéndolos117. No obstante, esta fue una práctica generalizada entre la terratenencia de la isla, por lo que pensamos que Agaete no fue un caso aislado y por tanto este proceso debió de estar también presente, solo que no tuvo apenas trascendencia en el incremento espacial de dicha Hacienda. En el s. XVI la propiedad se componía de las tierras otorgadas por la Corona a Alonso Fernández de Lugo, a las cuales se sumaron las que tenía Antón Cerezo en Las Candelarias y las del tesorero Alonso Gutiérrez de Madrid en el Valle, tanto las que le había dado el Concejo de la Isla como otras 13 suertes de sequero que le compró al propio Antón Cerezo. La Cancela, la Culata de María Sánchez, el Albercón, el Peñón, Las Longueras, Pantaleón y Madre del Agua son, según los documentos, las primeras unidades que desde principios del s. XVI se plantan de caña en el Valle, pero resulta imposible constatar en qué momento y mediante qué vía se incorporaron a la propiedad. barrilla y la cochinilla, a comienzos del siglo XIX . A partir de 1870 los principales productos agrícolas de exportación en Canarias han sido el plátano y el tomate. 117 SUÁREZ GRIMÓN, V., 1987, op. cit. p. 571. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página105 Hay que destacar el hecho de que en las primeras décadas del s. XVI los límites de la Hacienda habían variado sustancialmente con respecto a los iniciales: “tiene por linderos todo el dicho heredamiento de la una parte la montaña de Tamadaba, de otra tierras realengas de la comarca de la villa de Gáldar y de la otra parte las montañas y sierra y el nacimiento del agua del dicho heredamiento de la Gaete y de la otra parte la costa del mar.”118 En consecuencia, de las 90 fanegadas primigenias concedidas en 1485, la propiedad pasó a abarcar toda la cuenca de Agaete en 1517; sin embargo, creemos que en la práctica no fue así, pues aunque ocupó una buena parte de la superficie expresada, siempre hubo fincas que no pertenecían a esta a pesar de encontrarse bajo estos linderos, como fueron los caso del Chapín, el cortijo de los Ramírez, el heredamiento de Juan de Medina o sectores del Valle como La Solana, La Culata, Tierras de Manuel y el Hornillo, en los que el minifundio dominó la estructura de la propiedad. No hay que olvidar que, al igual que Alonso Fernández de Lugo, otros soldados como Martín del Pinar, Fernando de Écija, etc, recibieron también tierras y se instalaron nuevos pobladores junto a la población canaria que ya ocupaba dicha cuenca. En los autos de 1689 que se siguieron en la Real Audiencia contra el sargento mayor Alonso Mújica Lezcano y el capitán Cristóbal de Castillo Olivares sobre usurpación de tierras realengas, los demandados expresaron que los linderos iban cogiendo desde el angostito del sombrero, la cordillera arriba a dar a la degollada del lomo que va para Gueyedra, camino arriba a dar a la asomadita de Bisbique, el barranco abajo que dicen de María a dar al lomito de la Ymagen lomito arriba a la cordillera de Los Llanos de la Gaete, la cordillera abajo a dar a 118 A.H.P.L.P.: Sala de la Real Audiencia, signatura I287, Año 1777, sin foliar: Estos linderos aparecen en la venta de la hacienda e ingenio de Agaete a tributo que Alonso Gutiérrez de Madrid hizo a Antón Cerezo en 1517. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página106 Cuevas Blancas y de allí a dar al barranquillo de la Caleta en que se coge toda la hacienda y tierras del heredamiento de la Gaete.119 Mapa II LA HACIENDA DE AGAETE EN LOS SS. XVII Y XVIII FUENTE: Protocolos Notariales. Elaboración Propia Si analizamos el mapa de la Hacienda en los ss. XVII y XVIII, resulta significativo el hecho de que las tierras en las que se construyó el ingenio del Valle y otras contiguas como las de Pantaleón, que formaron parte de la propiedad en el si. XVI, ya no se incluyen en esta, pues al pertenecer a la familia Cerezo desparecieron de los 119 IBÍDEM, Año 1777, sin foliar. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página107 documentos del heredamiento a partir de la muerte de Francisco Palomar en 1579. Por el contrario, en los linderos reseñados ya se incluyen por primera vez Cuevas Blancas, el Turmán120 y el Lomo del Manco. Consecuentemente, esta gran propiedad no siempre tuvo la misma extensión sino que su superficie se fue incrementando a lo largo del tiempo con la incorporación de tierras realengas tal y como se observa en el Mapa II. En el Gráfico I se muestran las unidades que integraban la propiedad a mitad del s. XVII, representándose el porcentaje de superficie ocupada por cada unidad de explotación en fanegadas.121 De su análisis se deduce que las tierras que fueron dadas a Alonso Fernández de Lugo suponían el 43% del total de la superficie cultivable, en tanto que su 57% se encontraba en el Valle, lo que indica que la expansión territorial del Heredamiento en el s. XVI se dirigió hacia esta zona. Durante el s. XVI la roturación de las tierras montuosas en la margen izquierda del barranco principal en el Valle, y las de la cabecera, en el Hornillo, el Sao y la Madre del Agua, debió de ser un proceso lento pero constante, cuyo resultado fue un paisaje agrario definido por el predominio de propiedades con una superficie inferior a 25 fanegadas y la adaptación a la topografía de pequeños fundos, junto a medianas explotaciones como el cortijo del Sauce bajo o Visvique. Por tanto, la expansión de 120 A.H.P.L.P : Protocolos Notariales. Escribano: Cristóbal Suárez de Medina, Legajo 2385, Año 1701, folio 199v, : Alonso Mújica Lezcano vendió a Andrés Felipe Ramos un censo redimible al 5% de 9.000 r de principal y 450 r de paga anual; estaba impuesto sobre varios bienes, entre ellos: “un cercado que tiene en Lagaete que es el que dice de la Concepción y el de las salinas, que todo linda el barranco real que baja del dicho lugar de Lagaete al mar y de allí la orilla del mar a dar al barranco que dicen del río de (roto) para adelante a dar a la iglesia digo al cercadito de Ana de Godoy a dar al callejón que baja a dicho barranco; debajo de dichos linderos entran las tierras de sequero que llaman del llano del turmal.” 121 A.H.P.L.P. Protocolos Notariales. Escribano: Baltasar González Perera, Legajo1230, Año 1652, folio 78r: En la escritura de compraventa de la Hacienda de Agaete entre Lope de Mendoza y Bartolomé Mújica Lezcano se enumeran las tierras objeto de la venta. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página114 Guadayeda (…) y por los riscos de la montaña de Tamadaba en redondo a dar a un lomo que dicen los amojonadores que se llama Magaden, que es nombre de los de Gran Canaria, que va a dar en un camino que va a Ayatirma que a nombre en lengua de los canarios etaxanicavidagua que en lengua castellana el Paso del Palo.126 La albarrada se conserva hoy día en perfecto estado en alguno de sus tramos entre La Vuelta de Las Palomas y El Roque Ovejero; se conoce como Muro de Miguel de Trejo pero en realidad es de factura prehispánica y su función está en relación con la actividad pastoril. La ubicación del lomo Magaden debió de localizarse en uno de los lomos cercanos a Faneque, que es el único paso natural entre Ayatirma127 y Guayedra. Hemos identificado Ayatirma con el Risco por los datos de otros documentos en los que las 126 IBÍDEM 127 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Pedro Alonso de Medina, Legajo 2391, Año 1718, folio58r : Andrés, Salvador, Gaspar de Medina y Sebastián de Fuentes, hermanos y sobrino herederos de Salvador de Medina, vendieron a Antonio Rivera Gil, 12 fg. de tierras calmas, montuosas y arrifes en el “Risco de Guayatirma” que lindaban la junta del barranco de Guigui chiquito hasta un peñón grande que estaba al pie de la cuesta del camino a dar encima de la montañeta y de allí cogiendo el lomo abajo la vereda que va a dar a las casas del Risco. A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Alonso Hernández, Legajo 787, Año 1558, folio 298v: En un concierto entre Miguel Gris y Juan Bautista y Francisco Palomar, los primeros se comprometen a fabricar 30 docenas de tablones cajales y depositarlos en “el palmar de Ayatirma”. Albarrada del Roque Ovejero La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página115 referencias espaciales sitúan este topónimo en la cuenca del Risco, y existen, asimismo, otros topónimos prehispánicos que presentan el prefijo aya-, coincidiendo en el hecho de ser una depresión del terreno como es el caso de Ayagaures o Ayacata. Con respecto al Paso del Palo, los pastores de la zona hablan de un paso muy tajado en las inmediaciones de Faneque franqueable solo con garrote y que la tradición oral atribuye a los tiempos de los antiguos canarios. El Andén de Taguante bordea esta inmensa mole y llega hasta Guayedra, en un vertiginoso anillo que se precipita al vacío y que es utilizado solo por pastores y cazadores; actualmente es casi intransitable, solo saltadores de garrote y senderistas expertos se aventuran en él. Más seguro, sin duda, fue el camino antiguo que desde Guayedra subía a Tamadaba por la margen izquierda del Barranco de Palos Blancos y que, una vez en el pinar, empataba con el que baja Faneque, por el Paso de la Piedra y/o por detrás, por el campamento de Tamadaba, y desde allí al Risco.128 Por tanto, en el deslinde de 1512 no quedan definidos los límites de la propiedad en el lado de poniente, pues la toponimia se ha perdido y se atiende más a una interpretación subjetiva de esta. Sí quedaron claramente registrados en la escritura de venta que hizo el alférez Salvador de Medina a Alonso Olivares del Castillo del cortijo del Palmar y Risco de las Mujeres: “ha por linderos con el término de Guayedra cogiendo desde la orilla del mar al lomo arriba que dicen de Segura a dar derecho al filo 128 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Pedro Alonso de Medina, Legajos 2387 y 2391, Años 1705 y 1719, folios 47r y 58r, respectivamente: El Paso del Palo debe entenderse como un nombre genérico para un paso tajado que seguramente requería este tipo de apoyo para cruzarlo, pues hemos encontrado dos topónimos iguales en Tamadaba y uno en Tirma: - El primero en las inmediaciones del Roque Faneque. - El segundo se localizó en la Hoya de los Almácigos. - El tercero en la zona de Tifaracá. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página116 de la cumbre,”129 situado en aguas vertientes del Faneque. Consecuentemente, la orografía delimitó claramente la propiedad, que no alteró su superficie durante todo el período. La única variación a este respecto fue la agregación del cortijo de Visvique que hizo José Cabrejas Vetancurt en el s. XVII y que no se incluyó en el vínculo que instituyeron sus hermanas, por lo que rápidamente fue vendido como veremos en el apartado de la mediana y pequeña propiedad. A) La evolución de la propiedad Cuando Juana, María y Francisca Cabrejas Bethencourt heredaron en el s. XVII el término redondo de Guayedra de sus padres José Cabrejas y Ana de Quintana, la propiedad seguía conservándose prácticamente íntegra desde la conquista. Del guanarteme Tenesor Semidán obtuvieron el cortijo de Guayedra su sobrina Margarita Fernández y su esposo Miguel de Trejo y Carvajal, confirmado y reformado por Ortiz de Zárate, pero pronto lo vendieron por 95 doblas de oro castellanas a Hernán Sánchez Ventidagua, vecino de Agaete, con el agua que dentro de dicho cortijo nacía.130 A los herederos de Sánchez Ventidagua compró Antón Cerezo El Mozo la mitad del término redondo de Guayedra, correspondiendo la otra a su mujer Juana Sánchez en el testamento de Catalina de Lugo. Desconocemos la fecha exacta de dicha compra pero desde 1539 aparece Antón Cerezo el mozo como propietario en pleitos judiciales ante la Real Audiencia con los vecinos de Agaete por ir a Guayedra a “montear y a correr su ganado”. La beata Beatriz Sánchez de Paula tuvo la propiedad en los años setenta del s. 129 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Cristóbal Suárez de Medina, Legajo 2.373, Año 1674, folio 211r. 130 La escritura de compraventa se realizó ante Alonso de San Clemente el 21 de agosto de 1523. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página117 XVI y a ella la sucedió Antonio Castro en los últimos años de dicho siglo. En su testamento, otorgado en 1591, declaró que poseía una casa canaria y un parral en el Valle de Agaete con lagar pero no menciona entre sus bienes la propiedad de Guayedra, por lo que es más factible que no llegara a ser propietario sino arrendatario de esta.131 En los inicios del s. XVII continuaron los pedimentos de amparo por parte de los propietarios dada la intromisión de los vecinos de Agaete en dicho valle; es el caso de Francisco de Aguilar en 1606 ante el gobernador Luis Mendoza y Salazar o en 1619 de Lázaro de Reyna. Todo parece indicar que en las primeras décadas de este siglo la propiedad estaba dividida como se desprende del codicilo de Fernando de Aguilar, vecino de la villa de Gáldar, en el que declaró que “tiene las tierras de Las Rosas y el término de Guayedra que quedó de su madre y le toca la mitad de ello y a gosadose de Guayedra su tío Lázaro de Reyna.”132 Las dos mitades se volvieron a unir en la persona de Cristóbal Cachupín, regidor de la isla e hijo de María de Aguilar y Juan Palacio Cachupín, natural de Laredo; de las fuentes se deduce que detentó la propiedad de Guayedra y de la Hacienda de Agaete, además de ingenios azucareros en Gáldar y Telde, por lo que en la década de los años veinte del s. XVII se convirtió en el mayor propietario de Agaete, concentrando en su poder las dos grandes propiedades de esta jurisdicción. Beatriz García del Castillo contrajo matrimonio con Mateo de Quintana y Carvajal y con la dote compraron el cortijo de Guayedra en el remate que de los bienes de Cristóbal Cachupín hicieron sus albaceas testamentarios Juan de San Juan y el canónigo Herrera.133 José Cabrejas Bethencourt en su testamento declaró que “del cual 131 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Juan de Quintana, Legajo 2333, Año 1591, folio 25v. 132 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Salvador González, Legajo 2350, Año 1622 fol. 167r. 133 El testamento se otorgó ante Francisco Carrillo en 1630 y se abrió ante el mismo escribano en 1633. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página118 cortijo se me dio en dote y la otra mitad la hube y compré a Beatriz García y Fernando Quintana y demás herederos.”134 Su sobrino, el capitán Juan de Quintana, lo demandó por considerar esta venta ilegal pero la sentencia de la Real Audiencia, cuya ejecutoria pasó ante Domingo Leal Camacho en 1677, fue a su favor, por lo que la propiedad estuvo dividida entre los hermanos Quintana Carvajal hasta 1664, año en que José Cabrejas compró su parte a su cuñada. El capitán José Cabrejas Bethencourt casó con Ana de Quintana y Carvajal, y de dicho matrimonio nacieron José, Juana, Francisca y María Cabrejas Bethencourt. Del cortijo redimió 1.250 reales de principal de un tributo que le dieron en dote cuando se casó y 1.000 reales que le dieron en Guayedra tocantes a la capellanía de Beneo Ventidagua en la villa de Gáldar; en el momento de su testamento, 1678, el cortijo de Guayedra incluía también el de Visvique.135 Entre los hermanos Cabrejas se realizó una partición de los bienes paternos en 1684 en la que el valle de Guayedra se dividió en tres partes: A José Cabrejas de Quintana se le adjudicó la última parte de tierras que venía a ser del lomo del ajuntadero, hacia abajo cogiendo las cordilleras de Tamadaba hasta el mar, a dar al barranco de Guayedra, el barranco arriba, por barranco Oscuro, a dar a dichas cordilleras de Tamadaba. Esta parte corresponde al sector meridional del Valle. Pagaba 57 reales y 2 cuartos al vínculo de Herrera en la Palma. 134 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Cristóbal Suárez de Medina, Legajo 2375, Año 1678, folio 232r. Los demás herederos de Fernando de Quintana, además de su esposa Beatriz, fueron sus hijos Fernando de Quintana, Juan de Quintana, fray Alonso de Quintana, Lope de Quintana, ausente en Indias, Diego de Quintana y María Calva de Quintana. 135 IBÍDEM, 1678, 232v: “lindan desde el Roque de Las Nieves el lomo arriba del Manco a dar a la degollada y de allí al Roque de la Ovejera la cordillera arriba a dar a Tamadaba aguas vertientes a un paso sobre Afaneque que llaman Paso Blanco a dar al mar la orilla adelante al mismo Roque.” La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página119 También le correspondió la primera parte de Guayedra que es cogiendo el lomo arriba del Manco, camino arriba a dar al espigón del roque Ovejero hasta llegar al andén de los almácigos a dar a las cordilleras de Tamadaba, cogiendo por la helechera abajo a dar al acebuche por el lomo de las camas de las vacas, siguiendo el lomo abajo al barranquillo del Lomo del trigo hasta dar a una higuera viciosa, todo el barranco abajo hasta el mar y así la mitad de la tierra de la ladera. Esta es la parte septentrional y su lindero sur coincide con la Hoya de la Higuera y el Lomo del trigo. Le tocó a María la parte de en medio de Guayedra que es cogiendo desde el mar el barranco arriba a dar a barranco Oscuro derecho al pie del risco, y de allí a la cordillera de Tamadaba, la cordillera adelante a dar a las helecheras y de allí a la cama de las vacas, el lomito abajo al barranquillo del Lomo del trigo, el barranquillo abajo hasta el mar. Incluía también la mitad del tributo del vínculo de Herrera de La Palma, 57 reales y 2 cuartos y 3 medias.136 Tanto a María Cabrejas como a su hermano, por llevar a su cargo todo el tributo de Guayedra, se les compensó con la mitad de las tierras de las tapias y viña en Gáldar. De momento carecemos de información sobre dicho tributo aunque una de las herederas de Sánchez Ventidagua casó y se estableció en La Palma, por lo que podría ser que dicho vínculo esté relacionado con esta rama familiar de los Sánchez. A Francisca se le adjudicó el cortijo de Visvique pero mientras durase el ganado salvaje que tiene dicho término debía tener parte en Guayedra. Finalmente, Juana no obtuvo propiedades en Guayedra y la casa de Agaete quedaba indivisa hasta que alguno 136 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Cristóbal Suárez de Medina, Legajo 237, Año 1684,folio 217r. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página120 quisiera comprar sus partes al resto por lo que “ahora la han de vivir todos cada vez que vayan a dicho lugar.”137 Esta partición entre los hermanos Cabrejas no supuso en la práctica una división del término redondo de Guayedra, sino que se trató de un arreglo familiar que no afectó al estatus jurídico de la propiedad. De hecho, las dos partes de José no se repartieron entre sus descendientes sino entre sus hermanas, quienes a principios del s. XVIII la vincularon mediante vía testamentaria. A partir de este momento y hasta mediados del s. XIX la propiedad del cortijo de Guayedra estuvo vinculada a las familias Montesdeoca y Lugo, emparentadas por vía matrimonial con los Cabrejas. Tras la promulgación de las leyes desvinculadoras, en 1865, Cayetano de Lugo y Eduardo, vecino de Las Palmas, vendió el cortijo de Guayedra a Juan del Álamo y Sosa, natural de Agaete y vecino de Arona, por 210.000 reales de vellón, comprándola posteriormente Francisco de Armas, por lo que la propiedad siguió unificada en un solo propietario con la familia de Armas hasta principios del s.XX. 2.2. La pequeña y mediana propiedad Junto a las dos datas reales concedidas a Fernando Guanarteme y a Alonso Fernández de Lugo, en Agaete se repartieron tierras a otros conquistadores y pobladores mientras que los canarios mantuvieron las que ya explotaban. Antón Cerezo, Pedro de 137 IBÍDEM, 1684, folio 217v. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página121 Argallo, Martín del Pinar, Hernando de Écija y Fernando de Guzmán recibieron propiedades pero, al no conservarse información sobre los primeros repartimientos en este municipio, desconocemos en que consistieron y su evolución en los años posteriores. El análisis de las fuentes históricas nos ha permitido identificar el predominio de la pequeña y mediana propiedad en el Valle desde fechas tempranas, principios del s.XVI, y, en menor medida, en Los Llanos de Agaete; pero una vez que escasearon las tierras en el Valle, durante los ss. XVII y XVIII, Los Llanos fue la zona de expansión de los pequeños y medianos propietarios. La inclusión del Risco en la jurisdicción civil de Agaete en el s. XIX puede explicar perfectamente el hecho de que a partir de entonces aumente el número de documentos relacionados con los pagos del Risco y Tirma, pero también pensamos que la lejanía y la dificultad de las comunicaciones aislaron estos núcleos y de ahí la escasez de noticias sobre los mismos. Por otra parte, habría que tener en cuenta el hecho de que el Risco constituyó en los ss. XVII y XVIII el cortijo del Palmar y el Risco de las Mujeres, perteneciente al alférez Salvador de Medina y sus descendientes. En Tamadaba y en Tirma se combinó el uso comunal del bosque con la explotación de pequeñas y medianas unidades agrarias. Desde el s. XVI en Tamadaba se asentaron pequeños campesinos en las faldas del macizo que se asoman a El Hornillo y Tierras de Manuel, y en el s. XVIII las tierras llanas del interior fueron repartidas por el Cabildo, lo que permitió crear fincas como el cortijo de Siete Pinos y el de Tamadaba, a partir de las cuales se creó un latifundio en el s. XX cuando José Samsó Henríquez unificó la propiedad en su persona. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página122 Paralelamente al proceso de creación de la gran propiedad fueron formándose otras pequeñas que desde los inicios de la colonización fueron objeto de intercambios. Del análisis de los protocolos notariales se deduce que este predominio de las pequeñas unidades en el Valle, en Los Llanos de Agaete, El Risco, Tirma o en Tamadaba es el resultado de un proceso histórico que se caracterizó por la importancia que ejerció el sistema de herencias partible y las compraventas familiares en la consolidación del minifundismo, al tiempo que la vinculación y el monopolio que sobre las tierras ejercieron los grandes propietarios limitaron en gran medida el acceso a la propiedad a los trabajadores de esta. El origen de este proceso se remonta a los repartimientos, especialmente los del s. XVI, que permitieron la ocupación de las tierras que quedaban en el interior, y a través de herencias, compraventas, traspasos y permutas fueron configurando un pequeño mercado de tierras libres. Estas pequeñas fincas suponían un complemento al trabajo de sus dueños como arrendatarios o jornaleros en la Hacienda de Agaete para mejorar su frágil economía familiar. La extrema parcelación marcó en el s.XIX la existencia de ínfimas propiedades que en muchos casos no alcanzaban el celemín fruto de las particiones familiares, por lo que no se llegan a protocolizar en el registro de la propiedad. La tendencia a la concentración tanto espacial como de la titularidad de la propiedad en un solo individuo fue una pauta habitual que explica la creación de importantes patrimonios territoriales que constituyeron la mediana propiedad en el Valle y en Los Llanos, principalmente, desde el s. XVIII y de los que son un claro ejemplo los casos de Andrés Felipe Ramos, José de Rojas y Guzmán, Feliciano Martínez de Escobar como se desprende del Cuadro VII. En el s. XVII la figura del capitán Alonso Imperial La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página123 es la que mejor representa al propietario medio con un patrimonio nada desdeñable de tierras repartidas entre Los Llanos y Fagagesto, así como varias casas en Agaete. En general, en Agaete la dinámica de la propiedad se caracterizó por las fuertes contradicciones que se generaron por la tendencia a crecer de la pequeña propiedad y la presión de la gran propiedad mediante la vinculación. 2..2.1. El Valle La Culata, La Solana, Tierras de Manuel, El Hornillo, El cercado de Olivares, El Peñón, Barranco de María, son los sectores del Valle en los que a lo largo de todo el período se detecta el establecimiento de pequeños campesinos. Se trata de tierras labradías y por desmontar fértiles y ricas en agua, aunque, esta era privada pues a excepción de pequeños heredamientos como el de Juan de Medina, La Culata, La Solana o Los Berrazales, la propiedad del agua recaía en los señores de la Hacienda de Agaete, a quienes se les pagaba un tercio de los frutos por ella. Desde el s. XVI en el paisaje del Valle se mezclan dispersos parrales y cercados de cañas de los señores de la Hacienda de Agaete con un variado mosaico de parcelas pertenecientes a pequeños y medianos propietarios; durante este siglo la pequeña propiedad se sumó al negocio azucarero aportando las tierras y cañas que complementaban la producción de la Hacienda de Agaete. Aunque los datos son dispersos hemos podido realizar una pequeña relación de algunas de las propiedades en este siglo: Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página130 ss. XVII y XVIII, ya que se trataba de un espacio cuya topografía relativamente llana permitía la configuración de parcelas de mayor homogeneidad y dimensiones, por lo que el mercado de la tierra se caracterizó por un mayor dinamismo en las compraventas frente al Valle; paralelamente se sigue constatando la tendencia a la concentración de tierras por parte de medianos propietarios aunque, en última instancia, se compra lo que está disponible, tal y como se desprende de los Cuadros VI y VII: Cuadro VI Siglo XVII SECTOR VENDEDOR COMPRADOR VALOR (r) SUPERFICIE AÑO Sin especificar Juan Ramos Fco. Verde de Aguilar - Tierras - Catalina Almeida Alférez Juan Alonso 112 1 fg 1660 Francisco Almeida Juan Sánchez 110 2 fgs 1668 Lorenzo Sánchez Juan Miguel de las Nieves - 1 y ½ fg 1673 Antón Sánchez Alonso Olivares 75 1 y ½ fg 1674 Alonso Gómez Alonso Olivares - Tierras - Sebastián Díaz Alonso Olivares - 3 fgs - Andrés Delgado y Melchora de los Reyes Cristóbal Hernández 160 2 fgs 1677 Fco. Alonso de Medina Felipe González 120 2 fgs 1683 Rodrigo Bermúdez Felipe Martín 50 1 fg 1685 Petronila (roto) Nicolás de Armas 90 1 fg 1685 Mª González Felipe González - 2 fgs 1688 Juan de Acebes Cap. Juan de Matos 93 2 fg 1690 Ángela Cabrejas y Mª Siberio Felipe González 100 7 fgs 1691 Andrés de Armas Bernabé García 102 1 fg 1696 Piletas Luis López Alonso Imperial - 20 fgs 1645 Antón Martín Ana de Godoy 60 1 fg 1678 Alonso Imperial Alférez Juan Alonso - 2 fgs 1685 Juana y Mª Martín Cap. Juan de Matos - 6 fgs 1690 Domingo Manuel Luis Pérez - 2 fgs 1700 Lomo de la era Margarita Vencomo Juan Ramírez 200 2 fgs 1684 Lomo de Los Santos Juan Ramos Catalina Ramos Tierras 1687 Gregorio Medina Cap. Juan de Matos 160 2 fgs 1690 La Umbría Margarita Vencomo Cap. Juan de Matos 150 2 fgs 1690 La Majadilla Mª y Juan Acebes Juan Rodríguez Diepa 225 3 fgs 1690 Montañeta de Troya Gaspar Ruiz (roto) - 4 fgs 1696 Juan González Bartolomé Martín 100 1 fg 1699 FUENTE: Protocolos Notariales. Elaboración Propia. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página131 Cuadro VII Siglo XVIII SECTOR VENDEDOR COMPRADOR VALOR (r) SUPERFICIE AÑO Sin especificar Domingo Gill Juana de Armas 50 1 y ½ fgs 1704 Ignacio Ramírez Juan Rodríguez 200 7 y ½ fgs 1704 Jerónima de Medina Salvador ( roto) 140 1 fg 1704 Marcos de Quintana Juan Verde de Aguilar 1525 10 fgs 1705 Andrés Delgado Nicolás de Armas - 1 fg 1705 Fernando Viera Cap. Juan de Matos 125 1 fg 1707 Mencio de Armas Antonio Rivera Gil 139 1 fg 1709 Pedro Hernández Gregorio González 159 12 fgs 1cl 1709 María García Juan Rodríguez 135 1 fg 1711 Alonso Navarro Andrés Felipe Ramos - 4 fgs - Bernabé García Cap. José de Rojas 160 4 fgs - María García Cap. Juan de Matos 90 6 fgs 1712 Bernabé García Cap. José de Rojas - 1 fg 1714 Domingo Díaz Cap. José de Rojas 220 Tierras 1714 Pedro Hernández Cap. José de Rojas 200 Tierras 1715 Andrés de Sosa Cap. José de Rojas 300 2 y ½ fgs 1716 Bernardo Martín Cap. José de Rojas 43 Tierras 1718 Juan de Saavedra Andrés Felipe Ramos 220 1 y ½ fgs 1719 Gregorio González Cap. Feliciano Martínez de Escobar 250 1 y ½ fgs 1721 Juan de Las Nieves Sebastián Pinto 402 1 y ½ fgs 1723 Salvador Alonso Cap. Feliciano Martínez de Escobar 1.850 11 fgs 1723 Fco. Cristóbal y José de Reyna Juan Verde de Aguilar 500 1 y ½ fgs 1724 Sebastiana y Mª de Armas Blas González 330 7 fgs 1731 Mª Rodríguez Blas González 135 3 y ½ fgs 1731 Salvador de Medina Esteban Arbelo 155 7 y ½ fgs 1731 Bernabé García Marcos Gómez 124 ½ fg 1735 Lomo de Valerón Francisco Ramírez Juan Quesada - 5 y ½ fgs 1702 Domingo Pérez Juan Quesada - 4 y ½ fgs 1702 Antonio de Armas Juan Quesada - 6fgs 1702 Melchora de los Reyes Andrés Felipe Ramos - 1 fg 1703 Domingo Gil Bernardo Martín - 1 fg 1703 Sebastián Diepa Andrés Felipe Ramos - 1 fg 1703 Juan Moreno Cap. Juan de Matos 130 1 y ½ fgs 1707 Juana Mateo Alonso y Mª González 60 1 fg 1708 Juana Diepa Juan Moreno 130 1 y ½ fgs 1712 Domingo Díaz Cap. José de Rojas - Tierras 1712 Antonio Martín Antonio Rivera Gil 540 1 y ½ fgs 1718 Antonio del Pino Salvador de Medina 400 1 y ½ fgs 1763 Piletas Juana Moreno Salvador de Castro - 1 fg 1704 Miguel de Osorio Juan del Álamo - 1 y ½ fgs 1704 Pedro Molina Juan del Álamo 120 1 y ½ fgs 1705 Luis y Mª Pérez Juan Rodríguez Sejas 300 2 fgs 1713 Mª Candelaria y Mª Marcela Rivera Gil Esteban y Juana Arbelo 150 1 fg 1730 Domingo Mateo José González 805 2 y ½ fgs 1738 Ignacio y Marcos Saavedra Blas González 145 7 cls 1738 Gregorio González Matías Moreno 161 Tierras 1768 La Majadilla Eugenia de Armas Luis Pinto 295 2 fgs 1709 Juan Lorenzo Gregoria de Las Nieves 140 1 y ½ fgs 1712 Fca. De Torres Sebastián Pinto 130 2 fgs 1722 Juan y Esteban Arbelo Sebastián Pinto 500 1 y ½ fgs 1730 Lomo de Los Santos Catalina Ramos Cap. José de Rojas 400 Tierras 1712 Marcos de Medina Cap. José de Rojas 130 Tierras 1720 Andrés de Sosa Cap. José de Rojas 240 Tierras 1721 Catalina de Medina Cap. José de Rojas 133 Tierras 1721 José de Vega y Mª Ruiz Salvador de Medina 150 1 fg y 9 cls 1772 Los Paredones Juan de Saavedra Cap. José de Rojas - 1 fg 2 cls 1716 José Bañez y Mª Acebes Cap. Feliciano Martínez 230 1 fg 3 cls 1721 FUENTE: Protocolos Notariales. Elaboración Propia. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página132 El 59% de los documentos en los que se especifica la procedencia, la propiedad proviene de herencias frente al 6’8% de las que fueron adquiridas por compraventa, lo que refuerza la idea de que la herencia fue a lo largo del Antiguo Régimen el modo más generalizado de acceso a la propiedad de la tierra para el pequeño campesinado.139 Es significativo el hecho de que para todo el período, tan solo un 33% de las tierras adquiridas fueran colindantes con las de los compradores debido a la insuficiente oferta de terrenos, pero Alonso Imperial, Alonso Díaz de Bilbao, Andrés Felipe Ramos y Nicolás de Armas destacan desde mediados del s. XVII como los propietarios más importantes en Los Llanos. La tendencia se mantuvo en el s. XVIII apreciándose la monopolización de las tierras en este siglo en determinados sectores: PROPIETARIOS SECTOR Cap. José de Rojas y Guzmán Cap. Juan de Matos Cap. Feliciano Martínez de Escobar Juan Quesada Los Llanos y Lomo de Valerón Los Llanos Los Paredones Lomo de Valerón FUENTE: Protocolos Notariales. Elaboración Propia Al igual que ocurre en el Valle, el s. XIX se caracterizó por la adquisición de propiedades por parte de Francisco y Antonio de Armas, acaparando una superficie importante de las tierras disponibles de las que el 90% no se hallaban registradas: 139 ROMANÍ BARRIENTOS, R. G.: “Evolución jurídica de la propiedad rústica en Galicia: problemas y consecuencias” en Estructuras y regímenes de tenencia de la tierra en España. Madrid, 1987, pp. 129, 139. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página133 Cuadro VIII ADQUISICIONES DE FRANCISCO DE ARMAS EN LOS LLANOS TERRENOS SUPERFICIE Fag Cls Cts VALOR (r v) AÑOS Las Moriscas 38 4 5.449 1856 Troya 24 3 15 4.647 1835 y 1843 Rojas 1 6 1 342 - Barranco Hondo 1 3 281 1833 Camino del Valle a Guía 1 1 3 300 1843 Cercado de Santiago del Rosario 3 6 966 - Lomo de Dña. María 2 10 534 1842 Total 85 11 12.521 FUENTE: A.F.A. Elaboración Propia. Finalmente, los datos nos permiten afirmar que el patrimonio de Francisco y Antonio de Armas no se configuró solamente a partir de los procesos desamortizadores sino de las compras que realizaron a pequeños propietarios, correspondiendo solamente el 4’6% de sus posesiones a propiedades desamortizadas y/o desvinculadas. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página134 2.2.3. Visvique Las primeras noticias que tenemos sobre la propiedad de este cortijo datan de 1607, figurando entre los bienes de Baltasar de Quintana sin más especificaciones.140 Tras su muerte, su mujer, Yumar de Albiar, y su hermana, María de Quintana, vendieron a Esteban de Tamaris esta propiedad, quien a su vez la traspasa a Juan Perasa;141 en un principio nos inclinamos a pensar que se vendió una parte, pues en el s. XVII los Quintana siguen detentando su titularidad, mientras que algunas zonas del cortijo se dividieron como indican las ventas realizadas por Hernando de Troya en 1615 a Luis de Bethencourt, de Juan Perasa a Sebastián Rosario en 1619, o de Sebastián Rodríguez a María Ibáñez en 1620,142 confirmándose la existencia de varios propietarios en apenas cinco años. Por lazos familiares y matrimoniales, Visvique estuvo vinculado a las familias Cabrejas Quintana, correspondiendo a Francisca Cabrejas Vetancurt su propiedad en la partición que realizó con sus hermanos en 1684.143 A finales del s. XVII cortijo llegaba hasta Tierras de Manuel y las presas, desde donde descendía hasta el Roque Ovejero para continuar hasta el Barranco de María y dar a la montaña de Visvique. Incluía además desde la acequia real hasta la Madre del Agua, integrando tierras labradías, montuosas y arrifes en las que se desarrollaron los cultivos con la actividad ganadera caprina y lanar. 140 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Salvador González, Legajo 2343, Año 1607, folio 331v: Testamento de Baltasar de Quintana. 141 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Salvador González, Legajo 2346, Año 1613, folio 45v. 142 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Salvador González, Legajos 2346, 2349, Años 1612 y 1618. 143 A.H.P.L.P.: Cristóbal Suárez de Medina, Legajo 2377, Año 1684, folio 214r. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página135 Unos años después de dicha partición, el matrimonio formado por Francisca Cabrejas y Bernardino de Quintana vendió la propiedad al ayudante Nicolás de Armas en 7000 reales. En esta escritura los vendedores declararon haber obtenido este cortijo por herencia de sus padres y de Juan de Quintana Miguel, quien a su vez lo había comprado a Sebastián de Las Nieves144 siendo muy probable que a través de esta transacción volviera la propiedad a la familia Quintana. La propiedad se mantuvo en los descendientes de Nicolás de Armas hasta que su yerno Salvador de Medina lo compró a finales del s. XVIII en remate por 5.630 reales. Además de las tierras, entraban en el cortijo casas, cuevas y todo lo perteneciente a él. Destaca por su valor histórico-artístico el poblado troglodita formado por cuevas de habitación y graneros que los primeros pobladores de Agaete excavaron en la toba, constituyendo un importante núcleo de población. Orientado principalmente a la ganadería, la rentabilidad del cortijo de Vivisque queda manifiesta en la revalorización que experimentó y en las diferentes ocasiones en las que Matías de Armas lo puso como fianza para rematar algunos de los diezmos como los del millo o el de los cabritos al no encontrarse gravada.145 En 1732 la propiedad la constituían 70 fanegadas y el valor había ascendido a 30.000 reales. 144 La escritura de compraventa pasó ante Juan Leal el 15 de noviembre de 1637. 145 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribanos: Cristóbal Suárez de Medina, Juan Ruiz de Miranda, Legajos 2381, 2395, 2396, Años 1692, 1732, 1734, folios , sin foliar, 70r, 14r. En 1692 Nicolás de Armas hipotecó el cortijo de Visvique por 2.205 reales para remate del diezmo de millo de La Aldea; Matías de Armas hipotecó la propiedad en 1732 para rematar el diezmo de cabritos de Gáldar, Guía y Agaete por 1.764 reales, y en 1734 para remate del diezmo de aguardiente de la isla por 3.005 reales. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página136 2.2.4. Cortijo de La Palma y Sauce Bajo Los datos sobre esta propiedad son muy escasos, pero sus dimensiones nos hace suponer que tuvo una cierta importancia. El Cortijo de la Palma y Sauce Bajo se localizaba en lo que hoy es el pago del Sao y las 40 fanegadas que ocupaba incluían árboles frutales, casas, cuevas de habitación y majadas. A principios del s. XVIII la propiedad de dicho cortijo está compartida entre Domingo y Marcos Miguel, haciéndose este con todo el conjunto al comprarlo a sus sobrinos en 1710. La propiedad cambió de titularidad hasta en cuatro ocasiones: Marcos Miguel, después de comprar por 4.040 reales el cortijo,146 lo vendió a Pedro González Machado y este a Andrés Felipe Ramos,147 quien a su vez lo hizo a Bartolomé Masías en 1719, manteniéndose el mismo precio en todas las transacciones.148 La propiedad estaba gravada con tres censos que se mantuvieron: - 73 reales 10 maravedíes de pensión al convento de San Bernardo - 4 maravedíes a beneficio de Agaete - 3 reales por unas misas impuestas por Luis López Andrés Felipe Ramos siguió conservando una parte agregándola al vínculo que fundó en 1712. 146 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Pedro Alonso de Medina, Legajo 2389, Año 1710, folio 104r. 147 IBÍDEM, folio 109r. 148 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Pedro Alonso de Medina, Legajo 2391, Año 1719, folio 215v. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página137 2.2.5. Tirma En Tirma confluyen los intereses de los pobladores de tres jurisdicciones diferentes: Agaete, Artenara y La Aldea. Para entender cómo evolucionó la propiedad en el Pago de Tirma es necesario delimitar primero las unidades en que se dividía. Aunque las noticias sobre este son escasas hasta el s. XIX, podemos afirmar que en el cortijo de Tirma convivieron la propiedad privada y la pública. Lamentablemente sobre esta última se carece de información, aunque no debió de diferir en gran medida de otras propiedades públicas limitadas por la lejanía, lo que alentaba así el desconocimiento en muchas ocasiones por parte de la Corona de sus posesiones y favorecía nuevas roturaciones por parte del campesinado. Con respecto a la propiedad privada hay que señalar que son varios los propietarios de tierras que aquí se explotan. Hemos podido rastrear la titularidad de la mayor finca del cortijo a partir de la muerte de Francisco López, vecino de Acusa, que la poseyó en la segunda mitad del s. XVII. Por remate de sus bienes adquirió el cortijo Miguel Díaz de Bilbao en 1693 en precio de 4.985 reales pero lo devolvió dos años después. En un nuevo remate celebrado en 1703 Nicolás de Armas y su hija Catalina obtuvieron la propiedad del Beneficiado de Gáldar Francisco Sánchez de Tovar por 3.380 reales, gravada con 1.500 reales de pensión de un tributo de principal que impuso Francisco López a Francisco Matos, regidor de la isla, y cuya renta era de 75 reales anuales; como fianza de la compra se hipotecó Visvique.149 Las tierras habían quedado 149 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Pedro Alonso de Medina, Legajo 2390, Año 1714, folio 64v: El Lcdo. Francisco Sánchez Tovar en su testamento declaró que le había prestado a Catalina de Armas 250 r para redimir el tributo de Tirma y solo le había pagado 30 r por lo que había que quitárselo. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página138 bajo la tutela del obispado por unas misas que sobre ellas estaban impuestas. En el Cuadro IX se muestra la dinámica de la propiedad en el cortijo de Tirma entre los ss. XVII y XIX. Cuadro IX CORTIJO DE TIRMA 1693-1861 TIERRAS LINDEROS COMPRADOR VENDEDOR AÑO VALOR (r v) Cortijo de Tirma Desde la media luna a Altavista y de allí a la cruz de M.ª hasta el Palmar ,la cordillera de los cabucos hasta la media luna Miguel Díaz de Bilbao Nicolás de Armas Albaceas de Francisco Alonso Francisco Sánchez de Tovar en nombre del Obispado 1693 1705 4.985 5.380 Tierras en Tirma Desde la cordillera del barranco de la Corsa a la cuesta que baja al barranco del Risco de Las Mujeres, y de allí a los almogarenes al barranquillo que linda con el cortijo de los Negros Mocanes, y de allí a la cumbre hasta Tifarcá, y de allí al Paso del Palo y a la cruz de María hasta el Palmar a salir a la cordillera de la Corsa. Catalina de Armas Francisco Sánchez de Tovar en nombre del Obispado 1705 3.380 Tierras de la Majada del Carnero Acusa Sebastián Rodríguez Francisco Sánchez de Tovar en nombre del Obispado 1705 La Sarcilla Salvador de Medina, hijo Salvador de Medina 1707 1.300 12 fg. de tierras en el canto de debajo de GuyGuy Chico Tierras del comprador Antonio Rivera Gil Salvador de Medina 1712 1.500 70 fg. en Tirma Artenara Diego Fernández de la Vega Luis Fernández de la Vega y Josefa González 1719 4 fg. labradías y montuosas en GuyGuy chico Tierras del comprador Domingo Rdgz. Salvador Rivero M.ª Marcela Rivera 1730 560 3 fg. labradías arrifes y montuosas en la degollada de GuyGuy chiquito Cordillera que divide el cortijo de Francisco López Agustín Rodríguez Domingo Rodríguez y M.ª Candelaria Rivera Gil 1735 1.000 Cortijo de 40 fg. de tierras labradías y montuosas de los Negros Mocanes, en Tirma Desde la cordillera del Saucillo al bqllo. del Salado y de aquí a la media luna hasta la cordillera del Saucillo Teniente Capitán de milicias Cipriano Avilés Cristóbal Luján de Betancurt, bcdo. de Agaete 1786 9.032 2 y 1/2 fgs en el Saucillo Artenara Antonio de Armas Matías de Vega y M.ª Antonia Ramos 250 800 fg. en Tirma Antonio de Armas Ángela Navarro 1846 5 fg, 2 cls y ¼ de tierras en Tirma Antonio de Armas Andrés, Agustín, Margarita, Catalina y María de Armas. Juan José Alemán y Matías de Vega 1857 1861 FUENTE: Protocolos Notariales. Elaboración Propia. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página139 Por no implicar un cambio del titular no se han incluido en este cuadro las tierras que tenía María Viera, las cuales por la vaga alusión que a ellas hace en su testamento150 creemos que no fueron de gran extensión, ni las 30 fanegadas que María Ramírez, vecina de La Aldea, hipotecó en dos ocasiones para hacer frente a las deudas, o las que tenían Miguel de las Cuevas y Gerónimo Suárez en la Corsa, pero que indican una fragmentación de Tirma en distintas explotaciones de variadas extensiones. Por matrimonio con Antonio Luján obtuvo Ángela Navarro las tierras que en 1703 compró Catalina de Armas y que la primera vendió a Antonio de Armas. Estas 800 fanegadas constituyeron una parte importante del total del pago de Tirma y comprendían bajo sus linderos una zona de pinar en la que el guarda público estaba autorizado a entrar y velar por que no se extrajese de manera ilegal su madera, carbón y tea;151 además de cultivos de secano y huertas, el cortijo se dedicaba a la explotación del ganado caprino y ovino. En el caso de Luis Fernández de la Vega y Josefa González no se produjo una venta sino una donación a la capellanía instituida a favor de su hijo, clérigo de menores, con la finalidad de acrecentarla. Suponemos que la ocupación de este espacio combinó la acción legal e ilegal, pero la escasez de noticias sobre este, especialmente durante el s. XVI y principios del s. XVII, es un obstáculo que limita cualquier hipótesis. Cabe pensar que existió un aprovechamiento comunal en Tirma que se combinó con repartos de tierras en los que el Cabildo concedió lotes a cambio de un canon, puesto que este fue el sistema que se 150 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Salvador González, Legajo 2350, Año 1623, folio 16v,: “(…) unas tierras junto a unas que tiene María de Vera mujer de Andres de Sadavedra.” 151 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Agustín Silva, Legajo 2107, Año 1841, folio 181r: así lo autorizaba Isabel Navarro, sobrina de Ángela Navarro y arrendataria de la propiedad. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página146 factores responsables de su reducción. Hemos visto en el capítulo I que las datas, mercedes reales y repartimientos fueron las vías de acceso a la propiedad de la tierra, así como los problemas que suscitó el sistema de reparto empleado, lo que creó una clara diferenciación entre las tierras libres y las no repartidas; las primeras fueron ocupadas por los nuevos pobladores y en ellas se configuró un incipiente mercado del que rápidamente se retirarían muchas de las tierras repartidas debido a la vinculación y a la amortización eclesiástica, mientras que las segundas constituyeron la reserva sobre la que se extendió la propiedad privada en los siglos posteriores. Como se puede observar en el mapa sobre la propiedad realenga en Agaete las tierras no repartidas estaban integradas por baldíos y montes que quedaron en poder de la Corona, aunque su aprovechamiento fue comunal. En esta jurisdicción se correspondieron con las lomas de terrenos baldíos que bordean la cuenca del Barranco Principal, Las Moriscas, El Turmal, Cuevas Blancas, Las Tibicenas, La Calera, Lomo del Manco y los montes de Tamadaba y Tirma, cuya jurisdicción compartía con otros municipios como Artenara. Mediante la concesión de datas reales en pago de ciertos méritos y servicios, de datas del Cabildo con el gravamen de un censo a favor de sus propios, o del reparto generalizado, estas tierras fueron entrando en el mercado a lo largo del Antiguo Régimen, adquiriendo la condición de tierras libres. Sin embargo, no siempre la privatización de estas se produjo por las concesiones legales sino que se vieron sometidas a un proceso de usurpación y/o ocupación clandestina. Como vimos en el capítulo II, la expansión territorial de la Hacienda de Agaete se realizó a costa de los baldíos realengos colindantes, lo que generó varios conflictos La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página147 entre los vecinos y las familias Castillo y Manrique por la propiedad de las tierras públicas. El problema que suscitó la usurpación de estos terrenos fue un conflicto constante hasta el s. XIX. Mapa IV LA PROPIEDAD REALENGA EN AGAETE DURANTE EL ANTIGUO RÉGIMEN FUENTE: Protocolos Notariales. Elaboración Propia Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página148 3.1.- La propiedad concejil El gobernador Pedro de Vera no solo obtuvo facultad para repartir las tierras entre particulares sino también para organizar la administración en la isla, cuyo órgano fue el Cabildo, el cual ejercía la jurisdicción política y económica en todo el territorio recién conquistado. Para desempeñar sus funciones se le dotó de una serie de recursos económicos que según su naturaleza se dividían en ingresos ordinarios o los que producían los bienes y rentas patrimoniales o de propios y las multas por el incumplimiento de las ordenanzas, e ingresos extraordinarios que procedían de las sisas y repartimientos y las asignaciones en rentas reales o en condenas judiciales. Los bienes patrimoniales consistieron en propiedades urbanas y tierras, constituidas por dehesas y ejidos cuya explotación se hacía en beneficio del cabildo o ayuntamiento. Las ordenanzas de Gran Canaria de 1531 reglamentaron los aprovechamientos de las tierras realengas que consistieron principalmente en la producción de carbón, leña y maderas para distintos usos agrícolas e industriales, así como los usos ganaderos, con algunas restricciones.155 Las tierras de propiedad concejil explotadas en beneficio del común en Gran Canaria se redujeron a las de Pico Viento situadas en Guía, Gáldar y Agaete,156 cuyo aprovechamiento era tanto para pasto como para secanos. Estas tierras se dividieron entre los vecinos de estos municipios y el Cabildo de la isla en 1655, y en 1707 se efectuó la división de Pico Viento entre Guía, Gáldar y Agaete. 155 MORALES PADRÓN, F.: Ordenanzas del Cabildo de Gran Canaria ( 1535). Las Palmas de Gran Canaria, 1974. 156 SUÁREZ GRIMÓN, V., 1987, vol. I, op. cit., p. 80. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página149 De las tierras de Agaete que constituían sus propios solo se tienen noticias como pertenecientes a la Instrucción Pública con la desamortización de Madoz en 1855,157 y se localizaban en el sector meridional de Pico Viento: en los altos de Las Rosas y laderas de Maninidra. El sistema de arrendamiento consistía, al igual que en otras dehesas de la isla, en un remate público, presencia de rematadores, presentación de la hipoteca de los bienes que se ponían a la seguridad de la renta, tanto por el obligado como por su fiador, aceptación por el Cabildo y finalmente se otorgaba la escritura de pago de la renta.158 Entre las cláusulas de los arrendamientos se encontraba la prohibición de arar, cavar o romper las tierras ya que solo podían aprovechar las hierbas pero el hambre de tierras explica que en el s. XVIII estuviesen cultivadas. En el s. XVIII parte de estas tierras en Pico Viento se dieron para el aumento de la fábrica de la Iglesia Parroquial de Agaete por tiempo limitado, siendo nuevamente retomadas por los vecinos, aunque en 1766 no se pudieron sembrar por estar “muy flacas.”159 Rentaron a dicha fábrica 450 reales entre 1755 y 1766, período que duró la cesión. En 1836 se produjo la división y distribución de los propios del Cabildo con los ayuntamientos de la isla; en Agaete no hubo asignaciones de tierras sino de una casa terrera denominada “Pescadería.”160 Por otro lado, la falta de liquidez de la hacienda municipal y la permisividad legal para su venta condujeron al Ayuntamiento a vender algunos de sus bienes, como las 3 fanegadas que vendió a su alcalde Clemente de 157 IBÍDEM, 1987, vol. I, op. cit. p.81. 158 IBÍDEM, 1987, vol. I, op. cit., p. 129. 159 A.P.A: Libro de Fábricas, Año 1755, folio 45v. 160 SUÁREZ GRIMÓN, V., 1987, vol. I, op. cit., p. 134. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página150 Medina, quien las había roturado en Las Chisqueras y Corral Viejo por el canon de 7 reales y 17 maravedíes. Posteriormente, con la ley de Madoz de 1855, Pico de Viento volvió a ser objeto de venta; en esta ocasión se adjudicó 25 fanegadas que pertenecían al Ayuntamiento de Agaete, junto con otras 180 y 120 fanegadas que pertenecían a Guía y Gáldar, respectivamente, a Felipe Valdés Merino, vecino de Gáldar por un valor de 119.790 reales de vellón.161 Finalmente, en la segunda mitad del s. XIX el Ayuntamiento de Agaete vendió terrenos de su propiedad en San Sebastián para la construcción de viviendas. 3.2.- La propiedad realenga Junto a las tierras que se concedieron al Cabildo, existieron otras propiedades de la Corona que no se repartieron integradas por montes y baldíos; las ordenanzas de la isla de 1531 ya recogían los usos de estas tierras en las que la ganadería fue la actividad más extendida al tratarse de terrenos que no se podían roturar, pero que también abastecían de leña, madera y pasto, teniendo un aprovechamiento común que regulaban las instituciones insulares, por lo que no estuvieron exentas de litigios al chocar los intereses de las diferentes administraciones162 entre sí y con el de los beneficiarios del aprovechamiento comunal. 161 IBÍDEM, 1987, vol. I, op. cit., p. 141. 162 IBÍDEM, 1987, vol. I, op. cit., p. 249: La Audiencia, el Cabildo, el Corregidor y el Comandante General ejercían su derecho a regular los usos comunales, lo que generó una serie de conflictos en la isla La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página151 El conjunto de una serie de factores como las crisis de subsistencia, la vinculación y amortización de la tierra, la concentración de la propiedad o la expansión de los cultivos en el s. XVIII debido al aumento demográfico explican que la ocupación del realengo en Gran Canaria se convirtiera en la principal vía de acceso a la propiedad de la tierra. Agaete no fue una excepción realizándose esta ocupación de modo legal, mediante repartos con licencia real, y clandestinamente, coincidiendo a veces en el tiempo ambas modalidades. La usurpación ilegal de las tierras que pertenecían a la Corona fue practicada tanto por los pequeños campesinos sin tierras, que garantizaban así su subsistencia con la fabricación de una casa y un huerto, como por los grandes propietarios, que al incrementar sus propiedades acumulaban de esta forma mayores excedentes y podían beneficiarse mejor del alza de los precios agrícolas. 3.2.1. La ocupación ilegal del realengo La ocupación ilegal de la propiedad real revistió en Agaete gran importancia por cuanto que explica el crecimiento de una de las grandes propiedades en dicha jurisdicción. La Hacienda de Agaete amplió su propiedad a costa de los baldíos pertenecientes a la Corona con los que colindaba, tal y como corroboran los continuados pleitos judiciales que los vecinos siguieron contra sus propietarios entre finales del s. XVII y el s. XIX. El problema por la propiedad de la tierra en la jurisdicción de Agaete se remonta en el siglo XVIII como el institucional por el gobierno de los montes o entre la Audiencia y el Cabildo por la facultad para conceder datas. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página152 a 1689, cuando los vecinos denunciaron ante Luis Francisco Norman, escribano receptor y personero general, que “Alonso Mújica y Cristóbal del Castillo habían hecho unos cercados en el Lugar y sacado unas acequias por encima de él, no pudiendo soltar ellos sus ganados por temor a perderlos; habiendo mudado también el camino real, siendo dichas tierras relengas.”163 El escribano dio cuenta a la Real Audiencia y el fiscal solicitó a dichos propietarios que presentasen los títulos de propiedad, los cuales se retrotraían al ingenio y Heredamiento de Agaete; una vez realizada la vista de ojos y concluidos los autos se dictó sentencia favorable a los denunciados y, aunque en los documentados que se presentaron no se nombraban dichos terrenos, se les mantuvo en la propiedad. En 1702 Felipe Santiago, Gabriel Pérez y Antonio Martín, vecinos del mismo término, presentaron un escrito a la Audiencia quejándose de unas tierras que llaman Ticen y la Calera que heran realengas y consegiles, y siempre se havia usado de ellas y los vecinos de aquel lugar como tales las habían usado para egidos de sus ganados maiores y menores, y de la misma calidad heran algunas moradas y cuevas que havia, en recogiéndose allí los pastores para albergarse ellos en el tiempo que guardavan dichos ganados y los cuidaban y también para abrigar dichos ganados.164 Ante esta nueva denuncia Cristóbal del Castillo volvió a presentar los mismos documentos del ingenio y la sentencia favorable del litigio anterior, pero en esta ocasión sí se reconoció por parte de la autoridad judicial que en ellos no se hacía mención a las tierras denunciadas por lo que se le solicitó una nueva presentación de los títulos de 163 A.H.P.L.P.: Sala de la Real Audiencia, signatura I287, Año 1777, folio 146r. 164 IBÍDEM, Año 1777, folio 147r. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página153 propiedad. Sin embargo eludió el requerimiento, y 13 años después, en 1715, pidió una comisión para que ante el escribano de Guía se tomara declaración a 40 vecinos de Agaete sobre si habían dado poder, dinero o consentimiento a Gabriel Pérez para seguir el pleito; estos testigos negaron haber dado tal poder, por lo que se pidió a Gabriel Pérez que otorgara fianza quien, ante la imposibilidad de pagarla, tuvo que retirarse del pleito. En la relación de los bienes que Cristóbal del Castillo Olivares declaró en su testamento figuraba un cortijo llamado Las Tibicenas, situado a la izquierda del camino que va para el Valle. Se componía de 39 fanegadas y 9 celemines entre tierras labradías y arrifes que había comprado durante el matrimonio a Domingo Miguel;165 el agua con la que se regaba procedía de la vinculación de Fernando Alonso del Castillo. En realidad, según se desprende de la escritura de compraventa, Cristóbal del Castillo compró a Domingo Miguel unas tierras junto al barranquillo de las Tibicenas que este había sembrado y desmontado y que según aquel se encontraban dentro de su propiedad,166 junto al resto de unas tierras que su padre, Juan Miguel, había comprado al cura de la Iglesia de la Concepción Blas González, por lo que con esta compra añadió nuevas tierras a las que ya poseía, usando esta escritura como título de propiedad para toda la finca. De hecho, con el deslinde de 1787 se demostró que había usurpado 3 fanegadas en Las Tibicenas.167 165 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Salvador Pérez Verdugo Albiturría, Legajo 1571, Año 1721, folio 126v: Lindaba por abajo mirando al norte con tierras realengas y por el sur con terrenos de sequero de Las Caleras pertenecientes a sus herederos, sirviendo de límite divisorio dos cuevecillas que estaban al lado del Camino Real, por el naciente con los Llanos de Agaete y por el poniente con el camino del Valle. 166 A.H.P.L.P.: Protocolos Notariales. Escribano: Cristóbal Suárez de Medina, Legajo 2385, Año 1702, fol. 35r: “según las escrituras que mi padre le hizo a las tierras he tenido en conocimiento que el barranquillo que está junto a las tierras labradías es el de las tibicenas (roto) ser el mismo barranquillo y no el que yo pretendía y concedo que las tierras que yo pretendía ser mías son del sargento mayor y nos hemos ajustado en venderle y traspasarle dichas tierras por 236 reales por haberlas gastado yo en la desmontada.” 167 SUÁREZ GRIMÓN, V., 1987, vol. I, op. cit., p. 232. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página154 En el s. XVIII, el hambre de tierras empujó a los vecinos de Agaete a roturar clandestinamente el Lomo del Turmán como se comprobó por las averiguaciones del regente Adorno cuando se propusieron estas tierras como dotación para el Hospital de San Lázaro. En 1738 dichos vecinos solicitaron al Regente usar las tierras realengas que habían roturado desde 1737 al enterarse de que se iban a repartir y este, aunque prohibió el cultivo de dichas tierras y nuevas roturaciones, permitió que en ese año los más necesitados las cultivasen por ser pobres los habitantes de Agaete, por haber impedido las abundantes lluvias cultivar las que normalmente sembraban y porque en otros lugares se estaba haciendo lo mismo,168 pero con la obligación de dejarlas libres al siguiente año. Ante la insistencia de los vecinos para sembrar las tierras a cambio de un canon, el regente dispuso que el alcalde, Dionisio Grimón, informase sobre el estado de las tierras, señalando que en conjunto El Turmán, Cuevas Blancas y La Calera tenían una superficie de 310 fanegadas de tierras y arrifes, de las que 30 habían sido roturadas, 130 quedaban como montuosas y 150 restantes eran arrifes.169 Esta pretensión de los vecinos provocó las quejas de Salvador Cayetano Manrique de Lara, quien el 24 de noviembre de 1738 pidió que fueran demandados los vecinos y mediante un auto a su favor consiguió que se prohibiese el paso de los ganados para pasto y agua por su hacienda. Sin embargo, la concesión de la data al Hospital de San Lázaro en 1740, otorgándole así el dominio directo de estas tierras, junto a las de Amagro en Gáldar, evidenció que varios terrazgos que usufructuaban Agustín Manrique y Agustín del Castillo eran propiedad de la Corona cuando, en 1745, los peritos procedieron a su 168 IBÍDEM, 1987, vol. I,, op. cit., p. 234. 169 SUÁREZ GRIMÓN, V.: “Gran Canaria: tierras pobres para los pobres: la data del Hospital de San Lázaro en Amagro (Gáldar), El Turmal, Cuevas Blancas y La Calera (Agaete)”, en Homenaje a Antonio de Béthencourt Massieu, vol. III, Las Palmas, 1995, p. 15. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página155 deslinde para repartirlas y arrendarlas a los vecinos. Para resolver el litigio alegaron los demandados en 1763 que las tierras eran suyas y tras la presentación de testigos que así lo confirmaron Miguel Barreda Yedra, del Consejo de S.M., oidor decano de la Real Audiencia y juez conservador privativo del hospital, expidió auto el 19 de noviembre de 1764 por el que dispuso que se realizara el sorteo y repartimiento170 de dichas tierras, pero manteniéndoseles en la propiedad a los señores Manrique y del Castillo de las que decían ser suyas. La disputa por la ocupación del realengo en Agaete volvió a manifestarse en 1783, año en que se resolvieron los autos que el Cabildo inició seis años antes para identificar las tierras que en 1686 había vendido a tributo a Francisco Alonso, vecino de La Aldea; estos terrenos se encontraban en el Lomo del Manco, entre las laderas de Roque Bermejo y la Hoya del Pedregal. Ante la sospecha de la apropiación indebida de dichas tierras por parte de los propietarios de la Hacienda de Agaete y del cortijo de Guayedra, el procurador del cabildo Antonio Tomás del Manzano les requirió los títulos de propiedad, los cuales hacían referencia al ingenio y la Hacienda de Agaete y a la data de Guayedra, respectivamente. Al comprobarse que los linderos de la hacienda eran los mismos que se habían aportado en 1738 (pleito del Turmán), el litigio se resolvió señalando que el Cabildo, engañado por Francisco Alonso, le vendió unas tierras privadas que este había solicitado como realengas cuando en realidad no lo eran, y en su engaño indujo a los vecinos de Agaete que defendían el aprovechamiento comunal de las referidas tierras. Los documentos sobre el ingenio, si bien atestiguaban la antigüedad de la 170 SUÁREZ GRIMÓN, V., 1987, vol. I, op. cit., p. 332: en opinión de D. Vicente Suárez Grimón este reparto no llegó a realizarse. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página258 una tensión social por el aprovechamiento de las tierras comunales. A este respecto, pensamos que el sometimiento del campesinado ante los grandes propietarios se debe fundamentalmente al modelo de relaciones sociales de producción establecido, pero el alto nivel de analfabetismo de este grupo social refuerza dicho sometimiento. Por otro lado, la roturación ilegal de los montes de Tamadaba y Tirma no es significativa, máxime si comparamos los datos con las llevadas a cabo en otros montes extintos de la isla como el caso del Monte Lentiscal o la Montaña de Doramas, limitándose a talas que normalmente contaban con la connivencia del guarda forestal. Podemos constatar, además, que desde el s. XVI Tamadaba tiene una explotación privada con la concesión que hace el Concejo de la isla de esta montaña a Antón Cerezo, por lo que es lícito pensar que en algún momento se fueran ganando tierras al monte para crear pequeños fundos tal y como se registra en los protocolos notariales sobre compraventas, arrendamientos o herencias de tierras en Tamadaba que habían sido repartidos por el Cabildo. Lo cierto es que la privatización de estos montes no se inscribe en el marco de la desamortización de Madoz en 1855, sino que es un proceso totalmente ajeno que se inicia prácticamente en el s. XVI. La situación se agrava con el desarrollo de la vinculación y la amortización eclesiástica. La vinculación fortalece la dependencia de los pequeños campesinos respecto a los grandes propietarios al tiempo que retira del mercado una parte importante de las tierras de mejor calidad. A pesar de tratarse de un espacio reducido, en Agaete están presentes el mayorazgo, el vínculo y el patronato. Entre las 8 fundaciones existentes destacan los vínculos instituidos sin licencia real, los cuales presentan unas características comunes en cuanto a condiciones de la fundación y orden sucesorio sin que podamos establecer rasgos que los diferencien con respectos a otras fundaciones de La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página259 la isla. La tierra, con el agua o sin ella, representa el porcentaje más elevado entre los bienes que dotan los vínculos, lo que refuerza la idea de que mediante la vinculación y la amortización se protege la principal fuente de riqueza porque así se salvaguarda de la mala gestión de quienes la usufructúan por un lado, y, por otro, se asegura la rentabilidad económica de la misma ya que al no poderse vender se consolida la percepción de la renta. Simultáneamente, la falta de tierras libres obliga al pequeño campesino a perpetuarse en la explotación de las tierras vinculadas a través de los regímenes de explotación establecidos y cuyas condiciones se van endureciendo a medida que avanza el s. XVIII, coincidiendo con el aumento de la presión sobre el mercado de la tierra al corresponder este siglo con el período en que más cantidad de tierras se vinculan. A este respecto, la desvinculación no supone un cambio importante en la estructura de la propiedad durante la centuria siguiente ya que tiene un carácter voluntario. Asimismo, de los tres vínculos que se vendieron, dos, el del Chapín y el de Guayedra, a finales del s. XIX recaen en la persona de Francisco de Armas, por lo que al igual que en otros puntos de la isla, la desvinculación es el origen de grandes patrimonios que van a definir el mapa de la propiedad en el s. XX. Finalmente, la amortización eclesiástica tuvo una escasa importancia cuantitativa, pero, por ello, no reviste menor importancia que la vinculación pues fue otro factor decisivo para agravar la situación del mercado de la tierra. El patrimonio de la Iglesia en Agaete es fruto de la devoción a la virgen de La Concepción en buena medida, en tanto que una importante fuente de ingresos los constituye la imposición de misas con que están gravadas numerosas tierras y casas. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página260 La desamortización eclesiástica tuvo mayor incidencia que la amortización al propiciar un cambio importante en la estructura de la propiedad, debido a la venta de bienes como la Hacienda de la Concepción lo cual contribuyó a la concentración de la propiedad por parte de Francisco de Armas, por lo que, unido a la desvinculación, la propiedad no solo cambia de manos sino que concentra, a pesar de su dispersión geográfica, en un solo propietario originándose una nueva gran propiedad. Por tanto, la liberalización de la tierra genera un nuevo proceso de centralización de la propiedad en el s. XIX pero no supuso un cambio, sino que reforzó su concentración en los nuevos propietarios. En definitiva en la estructura de la propiedad de la tierra confluyen los factores que han sentado las bases del devenir histórico de Agaete y han definido unas relaciones sociales marcadas por el sometimiento del conjunto de vecinos a la oligarquía local al quedar excluidos del acceso a la principal fuente de riqueza. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página261 FUENTES DOCUMENTALES Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página262 La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página263 I.- FUENTES MANUSCRITAS ARCHIVO PARROQUIAL DE AGAETE (A.P.A.) I, II y III Libro de Fábrica Libro de Misas I y II Libro de Testamentos Libro de Mayordomía del Santísimo Sacramento ARCHIVO PARROQUIAL DE LA IGLESIA DE SANTIAGO DE GÁLDAR (A.P.I.S.G.) Libro de Defunciones ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE TOLEDO (A.H.P.T.O.) Protocolos Notariales ESCRIBANO Legajo AÑO LORENZO, Domingo 30.420 1642 ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS (A.G.S.) Sección Cámara – Pueblos Legajo Año 8354 1505 ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE LAS PALMAS (A.H.P.LP.) Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página264 Sala de la Real Audiencia de Canarias: Expedientes: I287, I-473, I-474, I-475, I-477, I-482, I-1206, 1173, I-2647, I-7922, I11.186. Sección Conventos: Convento de San Bernardo de Las Palmas: Expedientes: 25-23, 26-53, 28-40, 28-41. Sección Hacienda Contaduría de Hipotecas Guía 1769-1866: - Índice de Fincas Rústicas 1845 - Índice de Gravámenes Caja 4 Libro 51 Protocolos Notariales ESCRIBANOS Legajos Años ALONSO DE MEDINA, Pedro 2.3872.394 1704 - 1728 ALTAMIRANO Y DÍAZ, Ildefonso 3.783-1.784 1900 ALVARADO, José Agustín 1.724, 1.754 1774, 1804 ÁLVAREZ DE SILVA, Andrés 1.449, 1.455, 1.460 1688, 1697, 1703 ÁLVAREZ DE SILVA, Diego 1.286, 1.289 1671, 1675 ÁLVAREZ ORAMAS, Miguel 2.417 1772 ÁLVAREZ ORAMAS, Tomás Vicente 1.919, 1.923, 1.929,1.933, 1.946 1791,1796, 1801,1805, 1823 ÁLVAREZ TRUJILLO, Fernando 1.618, 1.622, 2.394, 2.395 2.812 1734, 1740, 1728-29, 1730, 1747 ARIÑEZ, PEDRO Tomás 1.986, 1.989, 1.995, 2.001, 2.429, 2.433 1794, 1797, 1812, 1823, 1788, 1793 ASCANIO, Luis 2.360 1645 BÁEZ GOLFOS, Juan 1.125, 1.130, 1.150 1630, 1640, 1660 BENÍTEZ CABRERA, José 3.204 1865 BENÍTEZ Y ORAMAS, José 2.285, 2.291 1841, 1847 BETHENCOURT HERRERA, José 1.327 1675 BRITO UMPIÉRREZ, Miguel 1.579 1720 CABRERA, Francisco 2.174, 1.175, 2.178 1828, 1830, 1834 CABRERA BETHENCOUR, José 1.548, 1.550 1755, 1759 CABRERA LEÓN, Andrés 1.891 1798 CALDERÍN, Miguel 2.481, 2.482 1842, 1845 CAMPOS, Francisco 2.139 1843 CARRILLO, Francisco 1.159, 1.160 1631, 1634 La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página265 CARRILLO CASTILLO, Bartolomé 1.0711.072 1618 - 1626 CASARES, Francisco 926 1596 CASTILLO, Antonio Miguel del 1.841, 1844 1778, 1781 CARVAJAL QUINTANA, Diego 2.360 1645 CRUZ ALARCÓN, Francisco de la 1.109 1630 CRUZ MACHADO, Pablo de la 1.638 1753 DÍAZ, Sebastián 2.155, 2.157 1846, 1849 ESPINO PELOZ, Matías 1.392 1675 FERNÁNDEZ DEL CAMPO, Diego Antonio 2.442 1802 FIGUERAS, Francisco 1.058 1617 GIL SANZ, Juan 1.116 1630 GONZÁLEZ, Salvador 2.343 - 2.350, 2.353 1607 - 1623, 1630 GONZÁLEZ PERERA, Baltasar 1.230, 1.250, 1.251 1652, 1675, 1676 GUERRA QUINTANA, Juan 1.664 1753 GUMIEL DE NAVARRO, Melchor 1.383 1675 HERNÁNDEZ, Alonso 787 1558 HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, José 3.235, 3238 1857, 1860 HERNÁNDEZ NAVARRO, José 2.115, 2.237 1824, 1859 HERRERA, Alonso de 2.316 1509 - 1523 HERRERA, José Agustín 1.711 1773 LEAL CAMACHO, Juan 2.358 1641, 1642 MARTÍNEZ, Vicente 3.320, 3.356, 3.364, 3.546 1867, 1876, 1878, 1887 MARTÍNEZ ESCOBAR, Francisco 1.967, 1.975, 1.976, 1.979, 2.146 1800, 1808, 1812, 1809, 1826 MEDINA, Pedro Alejandro de 1.509 1712 MEDINA, Pedro Alonso de 2.387 - 2.394 1704 - 1728 MELO, Tomás de 1.362, 1.369 1675, 1688 MIRA Y MOYA, Tomás Antonio 3.266 1875 MIRABAL RIVERO, Bartolomé 1.176, 1.812 1638, 1644 ORAMAS ROJAS, Nicolás 2.086 1818 PALENZUELA JIMÉNEZ, Bartolomé de 929 1591 PERDOMO CASTELLANO, Esteban 1.472, 1.474, 1.475 1699, 1704, 1705, 1706, 1708 PÉREZ VERDUGO, Salvador 1.571, 1576 1721, 1732 PINEDA, Francisco M. 2.074 1828 PINEDA, José 2.248 1832 QUESADA, Francisco 2.263, 2.266 1841, 1844 QUINTANA. José Cristóbal 2.078 1815 QUINTANA, Juan de 2.333, 2.335, 2.337, 2.343 1590, 1591, 1595, 1598, 1607 QUIROGA, Francisco 1.499 1699 REYES CABRERA, Juan 1.860, 1.865 1781, 1786 RODRÍGUEZ FERRER, José 1.513 - 1.517 1704 - 1717 RODRÍGUEZ GÓMEZ, Lorenzo 1.590, 1.600 1743, 1755 RODRÍGUEZ TOVAR, Ángel 1.472 1835 ROMÁN FALCÓN, Manuel 1.826, 1.828, 1.831 1802, 1804, 1807 ROSALES, Bernardino 891 1587 RUIZ MIRANDA, Juan 2.395 - 2.416 1730 - 1771 SAN JUAN, Alonso 879 1582 SÁNCHEZ, Manuel 2.191, 2.194, 2.200, 2.204, 2.218 1835, 1840, 1846, 1850, 1857 SILVA, Agustín 2.103, 2.107 1834, 1841 Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página266 SUÁREZ ARMAS, Martín 2.360 - 2.366 1646 - 1658 SUÁREZ MEDINA, Cristóbal 2.369 - 2.386 1663 - 1703 TROYA, Nicolás Antonio de 2.015, 2.026, 2.027 1812, 1822, 1823 TRUJILLO, Cayetano 1.613, 1.615, 1.616 1746, 1749, 1750, 1753 VELÁZQUEZ, Rafael 3.277, 3.287 1872, 1877 VERGARA RENDA, Juan 1.305, 1.307 1660, 1663 ARCHIVO MUNICIPAL DE GÁLDAR (A.M.G.) Libro de Actas nº 8, Año 1839. ARCHIVO MANCOMUNIDAD INTERINSULAR DE SANTA CRUZ DE TENERIFE (A.M.I.S.C.T.) Actas de la Diputación Provincial, Libro nº 6, Años 1839, 1840. ARCHIVO FAMILIA ARMAS (A.F.A.) II.- FUENTES IMPRESAS ABREU GALINDO, J.: Historia de la Conquista de las Siete Islas de Canaria. Sta. Cruz de Tenerife, 1977. CASTILLO Y RUIZ DE VERGARA, P: Descripción histórica y geográfica de las islas Canarias. Sta. Cruz de Tenerife, 1848. DE SOSA LIZCANO, J.: “Topografía de la Isla Afortunada de Gran Canaria”. Las Palmas de Gran Canaria, 1678. ESCOLAR SERRANO, F: Estadísticas de las islas Canarias,1793-1806. Las Palmas, 1984. LIBRO ROJO DE GRAN CANARIA. Introducción, notas y transcripción por Pedro Cullen del Castillo. Las Palmas de Gran Canaria, 1947. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página267 MARÍN Y CUBAS, T.: “Historia de las siete islas de Canaria”, 1604. Edición Príncipe, Tenerife, 1993 MILLARES TORRES, A.: Historia General de las islas Canarias. Tomos III – IV. Las Palmas de Gran Canaria, 1977. MORALES PADRÓN, F.: Ordenanzas del Concejo de Gran Canaria (1531). Sevilla, 1974. TORRIANI, L.: “Descripción e Historia del Reino de las Islas Canarias antes afortunadas, con el parecer de sus fortificaciones”. Santa Cruz de Tenerife, 1588. VIERA Y CLAVIJO, J.: Noticias de la Historia General de las islas Canaria, Tomos I y II. Sta. Cruz de Tenerife, 1971. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página274 HANSEN MACHÍN, A, DOMÍNGUEZ MUJICA, J.: “La isla de Gran Canaria” en Geografía de Canarias, Vol. II. Las Palmas de Gran Canaria, 1993. HERNÁN, F., VÉLEZ, R.: “ El sistema de diques cónicos de Gran Canaria y la estimación estadística de sus características,” en Estudios Geológicos, nº 36. Las Palmas, 1980. JIMÉNEZ GONZÁLEZ, J.J.: “La etnohistoria una nueva perspectiva de investigación: el modelo de Gran Canaria,” en VII Coloquio de Historia CanarioAmericana. Las Palmas, 1986. JIMÉNEZ GONZÁLEZ, J.J.: “Las fuentes etnohistóricas canarias. Crónicas, historias, narraciones y relatos,” en Anuario de Estudios Atlánticos nº 44. Madrid - Las Palmas de Gran Canaria, 1998. JIMÉNEZ SÁNCHEZ, S.: Primeros repartimientos de tierras y aguas en Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 1940. _____________________La Villa de Agaete y su Virgen de las Nieves. Las Palmas de Gran Canaria, 1945. LADERO QUESADA, M.A.: “Las Cuentas de la Conquista de Gran Canaria,” en Anuario de Estudios Atlánticos, nº 12. Madrid-Las Palmas de Gran Canaria, 1996. LOBO CABRERA, M.: Monedas, pesas y medidas en Canarias en el siglo XVI. Las Palmas de G.C., 1989. ___________________La conquista de Gran Canaria (1478-1483). Las Palmas de Gran Canaria, 2012. LÓPEZ DEL TORO, J.: “La conquista de Gran Canaria en la Cuarta Década del cronista Alonso de Palencia 1478-1480,” en Anuario de Estudios Atlánticos, nº 23. Madrid – Las Palmas,1977. MACIAS HERNANDEZ, A. M., OJEDA CABRERA, M. P.: “Acerca de la revolución burguesa y su reforma agraria. La desamortización del agua”, en Anuario de Estudios Atlánticos. nº 35. Madrid-Las Palmas de Gran Canaria, 1989. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página275 MACIAS HERNANDEZ, A. M.: “La transformación de la propiedad agraria concejil en el paso del antiguo al nuevo Régimen”, en Revista de Historia Canaria. Santa Cruz de Tenerife, 1978. __________________________“Aproximación al proceso de privatización del agua en Canarias, 1500-1879” en Agua y modo de producción. Barcelona, 1990. MARTÍN GUTIÉRREZ, E.: La organización del paisaje rural durante la Baja Edad Media. El ejemplo de Jeréz de ls Frontera. Sevilla, 2004. MARTÍN DE GUZMÁN, C.: “Las Fuentes Etno-Históricas y su relación con el entorno arqueológico del Valle de Guayedra y Torre de Agaete (Gran Canaria),” en Anuario de Estudios Atlánticos, nº 23. Madrid-Las Palmas de Gran Canaria, 1977. _________________________“La casa Fuerte de Agaete. (Arqueología Histórica),” en XI Coloquio de Historia-Americana. Las Palmas, 1994. MARTÍN RUIZ, J.F.: El Noroeste de Gran Canaria. Recursos hídricos, agricultura y Población. Madrid, 1989. MARTÍN RUIZ, J.F. Y ÁLVAREZ ALONSO, A.: “La pervivencia de un cultivo tradicional: el viñedo canario”, en Revista de Historia, Tomo 36. La Laguna, 1978. MILLARES CANTERO, A.: “Sobre la gran propiedad en las Canarias orientales (Para una tipificación de la terratenencia contemporánea)” en Historia General de Canarias, Tomo V, Las Palmas de G. C., 1977. _________________________“Motines de agua grancanarios durante el Antiguo Régimen. Bosquejo de una conflictividad indígena”, en Serta Gratulatoria In Honorem Juan Régulo, Vol. III. Salamanca, 1988. MORALES PADRÓN, F.: “Canarias en el Archivo de Protocolos de Sevilla,” en Anuario de Estudios Atlánticos nº 7, Madrid-Las Palmas de Gran Canaria,1961. _____________________Ordenanzas del Cabildo de Gran Canaria ( 1535). Las Palmas de Gran Canaria, 1974. _____________________Canarias: Crónicas de su Conquista. Las Palmas de Gran Canaria, 2008. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página276 MORENO SANTANA, N.: La conquista de Tamarant ( Gran Canaria) desde la perspectiva del derecho. Los pactos de la anexión y Guayedra. Las Palmas de Gran Canaria, 2014. NÚÑEZ PESTANO, J.R.: La dinámica de la propiedad de la tierra en Icod de los Vinos (17961830). La Laguna, 1984. ____________________“ La sociedad: las clases privilegiadas y el campesinado”, en Historia de Canarias, Vol. II. Las Palmas de Gran Canaria, 1991. OJEDA QUINTANA,J.J.: “La desamortización en Canarias (1836 y 1855)”. Centro de investigación económica y social. Las Palmas de Gran Canaria, 1977. PÉREZ MARRERO, L. M.: Estructura de la propiedad de la tierra y evolución de los cultivos. Arucas, 1850-1981. Las Palmas, 1991. RIVERO SUÁREZ, B.: El azúcar en Tenerife. La Laguna, 1991. ___________________“La hacienda y heredamiento de Agaete (1485-1650)” en Vegueta: Anuario de la Facultad de Geografía e Historia, nº 1.Las Palmas de Gran Canaria, 1993. ___________________“El régimen de propiedad de la tierra en Telde ( Gran Canaria) después de la Conquista” en Historia. Instituciones. Documentos. Las Palmas de Gran Canaria, 1997. RODRÍGUEZ BENÍTEZ, P. J.: Hambre de tierras. Atraso agrario y pobreza en La Palma en el siglo XVIII. Las Palmas de Gran Canaria, 2004. RODRIGUEZ YANES, J.M.: “Los ingenios de los Ponte: 1550-161”en Gaceta de Daute nº I. Sta. Cruz de Tenerife, 1984. RUMEU DE ARMAS, A.: Alonso de Lugo en la Corte de los Reyes Católicos: (1496-1497). Madrid, 1952. _______________________La conquista de Tenerife. Tenerife, 1975. ______________________ El obispado de Telde: misioneros mallorquines y catalanes en el Atlántico. Madrid, 2001. SAINZ DE ROZAS, M.: El mercado de la tierra sevillana en el siglo XIX. Sevilla, 1989. SANCHEZ HERRERO, J.: “La población de las islas Canarias en la segunda mitad del siglo XVII (1676 a 1688)”, en Anuario de Estudios Atlánticos, nº 21. Las Palmas-Madrid, 1975. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página277 SERRA RAFOLS, E.: “Alonso Fernández de Lugo, primer colonizador español”. Santa Cruz de Tenerife, 1972. SIMÓN SEGURA, F.: La desamortización española del s. XIX. Madrid, 1973. SUÁREZ GRIMÓN, V.: “Propios y realengos en Gran Canaria en el s. XVIII,” en III Coloquio de Historia CanarioAmericana, Vol I. Las Palmas de Gran Canaria, 1980. ____________________“Contribución al estudio de la propiedad de la tierra en Gran Canaria. Fundaciones pías y vinculares de origen indiano en el siglo XVIII,” en Congreso de Historia Canario - Americana Vol. II . Las Palmas,1982. ____________________ “La hacienda de Guayedra y el heredamiento de Agaete ante la ocupación de realengos” en Revista de Historia de Canarias, nº 173. Sta. Cruz de Tenerife, 1983. ____________________La propiedad pública, vinculada y eclesiástica en Gran Canaria en la crisis del Antiguo Régimen, Vol. I, II. Las Palmas, 1987. ____________________“La administración local: realengo y señorío” en Historia de Canarias, Vol. I. Las Palmas de Gran Canaria, 1991. ____________________“Gran Canaria: tierras pobres para los pobres: la data del Hospital de San Lázaro en Amagro (Gáldar), El Turnal, Cuevas Blancas y La Calera (Agaete), en Homenaje a Antonio de Béthencourt Massieu, vol. 3, Las Palmas, 1995. ____________________ “La cláusula de agregación en los mayorazgos canarios. El ejemplo de Gran Canaria” en Campo y Campesinos en la España Moderna. Culturas Políticas en el mundo hispano. Fundación Española de Historia Moderna, Madrid, 2012. SUÁREZ GRIMÓN, V., QUINTANA ANDRÉS, P. C.: Historia de la Villa de Agüimes (1.486 – 1850), Tomo II. Agüimes ( Gran Canaria), 2003. TOMÁS Y VALIENTE, F.: El marco político de la Desamortización en España. Barcelona, 1971. VON WOBESEN, G.: “La función social y económica de las capellanías de misas en la Nueva España del s. XVIII,” en Estudios de Historia Novohispana, nº 16. Universidad Nacional de México, 1996. Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página278 VVAA: Geografía de Canarias, Vol II. Las Palmas, 1993. VVAA: Las capellanías en los ss. XVII – XVIII a través del estudio de su escritura de fundación. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 2007. VILAR, P.: Iniciación al vocabulario del análisis histórico. Barcelona, 1980. VILLARES, R.: La propiedad de la tierra en Galicia. 1500-1936. Madrid, 1982. VIÑA BRITO,A.: Las tierras y aguas de los Sauces. Santa Cruz de Tenerife, 2002. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página279 ÍNDICE INTRODUCCIÓN GENERAL. 5 FUENTES Y METODOLOGÍA. 13 I.-LA FORMACIÓN DEL MERCADO DE LA TIERRA. 19 1.1.- El Medio Físico. 26 1.2.-Agaete antes del s.XV. 30 1.3.- La conquista de Gran Canaria. 34 1.3.1.- La torre de Agaete. 40 1.4.- El reparto del territorio y la formación del mercado de la tierra. 51 II.- LA PROPIEDAD LIBRE. 59 2.1.- La gran propiedad. 67 2.1.1.-La Hacienda o Heredamiento. 69 2.1.2.- El cortijo de Guayedra. 113 2.2.- La pequeña y mediana propiedad. 120 2.2.1.- El Valle. 123 2.2.2.- Los Llanos. 129 2.2.3.- Visvique. 134 2.2.4.- Cortijo de La Palma y Sauce bajo. 136 2.2.5.- Tirma. 137 2.3.- La explotación y regímenes de tenencia de la tierra. 140 III.- LA PROPIEDAD PÚBLICA: TIERRAS REALENGAS Y CONCEJILES. 143 3.1.- La propiedad concejil. 148 3.2.- La propiedad realenga. 150 3.2.1.- La ocupación ilegal del realengo. 151 3.2.2.- La ocupación legal de las tierras realengas. 160 IV.- LA PROPIEDAD VINCULADA. 173 4.1.- Las condiciones de la fundación. 187 4.2.- La dotación patrimonial de los vínculos. 195 4.3.- El patronato. 209 4.4.- Los cambios en el régimen de la propiedad vinculada. 211 V.- LA PROPIEDAD ECLESIÁSTICA. 217 5.1.- El clero secular. 224 5.2.- El clero regular. 230 5.3.-Las capellanías. 232 5.6.- La desamortización eclesiástica. 241 Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página280 CONCLUSIONES. 249 FUENTES DOCUMENTALES 261 BIBLIOGRAFÍA 269 ÍNDICE GENERAL 279 DE CUADROS ESTADÍSTICOS, GRÁFICOS 281 Y MAPAS. La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página281 INDICE DE CUADROS ESTADÍSTICOS, GRÁFICOS Y MAPAS. CUADROS ESTADÍSTICOS I.- Partición de la Hacienda de Cristóbal García del Castillo 1831. 94 II.- Compras de Francisco de Armas entre 1834 y 1859 en la Hacienda del Pueblo. 99 III.- Superficie de la Hacienda de Agaete 1652. 109 IV.- La pequeña propiedad en el Valle. 125 V.- Terrenos adquiridos por Francisco de Armas en el Valle. 128 VI.- Los Llanos en el s. XVII. 130 VII.-Los Llanos en el s.XVIII. 131 VIII.- Adquisiciones de Francisco de Armas en Los Llanos. 133 IX.- Cortijo de Tirma 1693-1861. 138 X.- Relación de usurpadores de Baldíos en Agaete deslinde de 1787. 158 XI.- Relación de beneficiados en el reparto de baldíos. R.O. 1787. 170 XII.- Cronología de las fundaciones 180 XIII.- Categoría socio-profesional de los fundadores. 181 XIV.- Orden sucesorio de las fundaciones vinculares de Agaete. 189 XV.- Dotación inicial de los vínculos. 197 XVI.- Censos redimidos por Agustín Manrique de Lara y Castillo s. XIX. 201 XVII.- Relación de agregaciones voluntarias. 203 XVIII.- Piezas agregadas al vínculo de Fernando Alonso del Castillo Olivares XIX.- Distribución de la superficie amortizada según su tamaño. 208 222 XX.- Relación de fincas pertenecientes al clero secular. 226 XXI.- Rentas de las propiedades de la fábrica de Agaete 1755-1819. 229 XXII.- Superficie del clero regular en Agaete. 231 Mª del Pino Monzón García _____________________________________________________________________________ Página282 XXIII.- Distribución de la superficie espiritualizada según el tamaño. 239 XXIV.- Relación de capellanías con bienes en Agaete. 240 XXV.- Bienes de la fábrica de Agaete vendidos a partir de la desamortización de 1855. 246 La evolución de la propiedad de la tierra en Agaete _____________________________________________________________________________ Página283 GRÁFICOS I.- Unidades que componen la Hacienda de Agaete en 1652. 108 II.- Dotación patrimonial de los vínculos. 184 III.- Bienes agregados voluntariamente. 207 IV.- Bienes vendidos en el cortijo de Guayedra. 214 V.- Dotación de las capellanías. 238