Monitoreo de áreas marinas protegidas en el Pacífico Sur de Costa Rica
Abstract
Programa de Doctorado: Ecología y gestión de recursos vivos marinos
Full text
Monitoreo de áreas marinas protegidas en el Pacífico Sur de Costa Rica Erick Alexander Ross Salazar Tutor: José María Lorenzo Nespereira Tutor : José Mar io González Pajuela Departamento de Biología Facultad de Ciencias del Mar Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
Constancia El Doctor José Mario González Pajuelo, Director del Programa de Doctorado l/Ecología y G es tión de los Recursos Vivos Marinos" del Departamento de Biología de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, INFORMA: Que el Trabajo de Inv es tigación que presenta el Licenciado en Biología con Énfasis en Recu r sos Marinos y Dulceacuí co l as, Don Erick Alexander Ross Salazar, para completar el Programa de Doctorado, ha sido realizado en este Departamento, bajo la dirección y tutel a d el Do ctor José Mar ía Lorenzo Nespereira y el Doctor José Mario González Pajuelo. y para que conste a los efectos oportunos firmo el presente en Las Pa lmas de Gran Canaria, a 09 de sep ti embre del 2011. Fdo .: José Mario Gonzál ez pa juelo Erick Alexander Ro ss Sa l aza r
.. ' . •. ,.....,.:..!: • . : Agr adecimientos Me gustaría agradecer a mis padres, Jorge Francisco Ross González y María Cecilia Salazar Azofeifa, por darme la oportunidad de estudiar lo que me apasiona y por su incondicional apoyo a través de mi carrera universitaria y vida en general. A mi hermano, Cécil Anthony Ross Salazar, por su apoyo y amistad. A mis tutores, José María Lorenzo Nespereira y José Mario González Pajuela, por ac eptarme como estudiante y su gran ayuda durante mi Doctorado, la revisión del presente trabajo y las diversas gestiones en la Universidad. De igual manera me gusta rá agradecer a todos mis profesores del Doctorado por atender mis diversas consultas y ser tan amables en compartir su conocimiento. Al Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Costa Rica y al Ministerio de Ciencia y Tecnología de Costa Rica por su invaluable apoyo financiero en la elaboración del presente trabajo y de mi futura tesis Doctoral. A don Ricardo Soto, don Jorge Álvarez y don Jorge Jiménez Ramón por bridarme la opo rtunidad de trabajar en Fundación MarViva, creer en mis capacidades profesionales y enseñarme muchas cosas, tanto de la vida como profesionales. Al Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones y al personal del Parque Nacional Marino Ballena por su amabilidad y atención, en especial al guardaparques Dennis Mora y a Wendy Barrantes Ramírez encargada del Programa de Investigaciones del Área de Conservación Osa. A Andrea Patricia García Rojas por su gran ayuda en la distancia con las múltiples gestion es ante la Universidad para mis matrículas, dudas y mucho más. Imagino que ya deb es estar un poco cansada de tantos correos que envío. A don Fernando Guerrero y al capitán Eduardo de Pacific Whales and Kayak Tours por su amabilidad, apoyo y excelente servicio durante mis giras de monitoreo. A l as compañías de buceo Mad About Diving y Costa Rica Dive and Surf por su excele nt e servicio, apoyo y amabilidad. A mis varios compañeros de buceo, Ana Gloria Guzmán, Andrés Alfaro Nietzen, Jonathan Ross Teixido, Alejandra Umaña, Travis y Courtenay por acompañarme en los m onito reos y ser eslabón de seguridad. A mi gran amigo Richard Rivera Angulo por su hospitalidad y darme hospedaje cada mes para durante los monitoreos y hacer que las giras fueran más interesantes de lo normal. A don Marco Castro por su ayuda y paciencia en la elaboración de los mapas ad junto s en el presente documento. A Emeric Grunebaum por la donación de sus fotografías para el presente proyecto, tomad as durante giras para definir las zonas de monitoreo. Er ick Al exa nder Ros s Salazar lO
el ~ ,: , 1' , : :·',l-.' :. r" lo: .. .:. ~ IJ ,~' . ) " ( _, o ,." .' ,: ,:; Resumen Se realizó un monito reo de la s especies de peces de importanci a comerci al presentes en el Parque Nacional Marino Ballena y en sus alrededores pa ra realizar un estudio de d is tr ibución de especies, con el fin de determinar la posibilidad de que exista un efecto de d es b or de desde el Parque hacia las zonas circundantes. La s principales fami li as observa da s fueron Haemulidae (20,32% ), Lutjanid ae (15,48% ), Chanidae (14,97%) y Labridae (9,89%). El análisis de conglomerados de Br ay-Curtis y el análisis de Dominancia-K per miti eron observar una alta s imilitud e ntr e los punto s de monitoreo fuera de l os lí mites del Parque y entre éstos y el Tómbolo de Punta Uvita. Según el índice de Si mpson, la ma yor diversidad se observa en dos lugares s ituado s fuera de los límites del Parque (Bajo Negro, con un valor de 0,087, y Ba jo Dos Teta s, con 0,084) y uno ubicado de ntro de los límites del mismo (el Tómbolo de Punta Uvita, con 0,089). Segú n el índice de Shannon J para uniformidad, el s itio m ás uniforme está dentro del Par que (el Tómbolo de Punta Uvita, con un valor de 0,838), seguido por dos puntos localiza do s fuera de los límites del Parque (Bajo Dos Tetas, con 0,835, y Bajo Negro, con 0,815). La zona a lr e dedor del Parque Nacional Marino Ballena no presenta un esfuerzo pesquero co mer cial significativo, sin embargo la pe s ca tur ística y la pesca de subsistencia parecen te ner un impacto importante. La semejanza en índices de biodiversidad parece indicar que hay un efecto de desborde en la zona, el cual no es gravemente afectado por el es fuerzo pesquero pres ente, tanto legal como ilegal, fue ra del Parque. Para mej or ar la gestión, podría ser nece sa rio establecer una zona de amortiguamiento alrededor del Pa r que en dónde se pe rmitan ci e rto s tipo s de pe sca con regulación. Es necesario que los guardaparques cuenten con recursos para poder realizar labores ef ec tiv as de control y vigilancia y así poder reducir el imp ac to de la pesca comercial, que si bi en es pequeño, puede ser significativo en el reclutamie nto de especies. Erick Alexander Ross Sa lazar ..
el Conte nido Tabla de contenidos ~ 't;' ; I\\~0!..0r~! ~ · I' ; . ~ . .J ., .. ~ cr_~'- . : :,' . 1.:' Constanc ia ....... .. ............................... .. ......... ... ...... ... .. .. ......................... .. ...... .. .. .. ...... .. ............ 2 Agr ad eci mi e nto s .......... .. ............................................... .. ....... .... ........... .. .. . ... .................. .. ...... 3 R es um en ................ .. .......... .. ......... .. .. .......................... .. . .. .......... .. .......... .. ................. .. .. .. .. .. . .. . 4 Tabla de cua dro s .............. ... .... ...... .. .. ....... .. .. .. ............. .. . .... ..................................................... 7 Ta bla de ilustraciones ............................................ .. . .. ........ .... ........ .. .................................... .. 8 Tabla de anexos ...................... .... .. .... .. . .. ... .. .. .. ... .. ........ .. . ... ............................................... .. .. .. 9 Glosario de abreviaturas ................................. .. . .. ........... ... ......... .. ........... ... .... ... ................... 10 Introdu cc ión ............................................................. .. .. .. .. ..... .. .............................................. 11 S itu ación de l as pesquerías ....... .. ...... .. ............ .. ... ... .... .. .... ... ................. .. .. ... ... .. ...... ... ....... 12 Situación mundi al ... ....... .... .. ... . .. .... .. ..... .. .. .. .......... ... ..... .. ... ..... ... ............................. .. . ... 12 S itu ac ión en Costa Rica .................. .. .... .. ..... ... .. .... ... .. .... .. .... .. ........ .. .............................. 13 Ges ti ón pesquera en Cos ta Rica .. . .. ............ .. .......... ... .. ..... .. ........ .. ....... ... ................... .. . 14 Ár eas marinas protegidas ............................. .. ........ ... .. ........... .. ...... .. ..... ... .............. .. .. .. .. .. 18 Panorama mundial ........................ .. ........... .. . .. .. .. ... .. .... ... ... ................... .. .................. .. .. 18 Efecto de desborde . .. ............... ... .. .... . .. ....... .. . .. . .. ............ .. ...................... .. .... .. .......... ... . 19 Ár eas marinas prot egidas en Costa Ri ca .. . .. . ... ... .. . .... .................................................... 22 Jus tifi ca ción ... ....................... ... .. ...... .. . .. ... ....... .. ... ........ .. . .. ....................................... .. ...... .. 24 Objetiv os ................................... .. .. .. ................................... .. ...... .. .............................. .. ..... 26 Objetivo General ...... .. ...................................................... .. .. ... ........ ... . ...... .. .. ............. ... 26 Objetivo Específico 1 .............. .. ........ .. . .. .. .. .. .. .. ......... ... ....................... ... ....................... 26 Objetivo Esp ecífico 2 .. ... ................... .. .. ... .. . .. .. .. ... .. . .... ..................... .. ............... ... . .. .. .... 26 Obje tivo Específico 3 .. ...................... .. ................... .. ... .. .... .. ... .. ... . .... .. ........................... 26 Material es y Método s ...................................... ... .. ... ..... .. .................................................. .. .. 27 Zo na de es tudio ........................... .. ........ .. ....... .. .. ......... .. ... ........................ ... .... ... ............ ... 27 Se lección de especi es ......................... .. ..... .. .... .. ... .. .... .. ..... ... ....................................... .. .... 30 Sitios de monitoreo ............. ... .... .. ... . .. . .... ................ .. ... . .... ............... .. .. .... .. ... .. ...... .. .......... 31 Técnicas de monitor eo ............................................. .. ...... ... .. .. .......................................... 34 R es ultados ............................................................. .... ... .. ... ...... ... .. .................................. .. .... 36 Es pecies observadas .................................. .. .. ..... ...... .... .. ... .. .... .. ........... ... ................... .. ..... 37 Ac anthuridae ................ .. ....................................... .. . .. ... .... .... .................................. .. ... 37 Balistidae .............................................. .. . .. .. ..... .. .......... .. .. .. . .. ........ .. . ... ..... .. ................. .. 39 Carangidae ................................................... .. ... .... ... .. ........ .. ... .. ............................. .... ... 41 Carcharhinidae ................................ .... ... ............. .. ... .... ... . .. .. .. . .. ................... .. ...... .. . .. .. .. 42 Chanidae . .. ........................................ .. ....... .. .... ... ....... .... .... .. ......................................... 43 Erick Alexander Ross Sa lazar
.. Contenido Cirrhitidae ................ .. ..... .. .. .... .. . .. ................................................................................. 43 Dasyatidae ...................................................... .. ............ ... ............................................. 44 Haem u lidae .................... ...... ... .. .......................... .. .. ........... ... ... .. .................. .. . .. ..... ...... . 45 Kyphosidae ................................... .. ........................ .. .. ...... ... .... .. ... .............. .. ................. 47 labridae ...................................................................... .. .. .. ............................................ 47 lutjanidae ............................................................... ... . ... ......................... .. ........ .. ...... .... 49 Pomacanthidae ................ .. ............ .. ......... .. ......... .. .......... .. ........................................... 50 Pomacentridae ............................................................. .. ....... .. ..... .. ............................... 51 scaridae ................... .. ...................................... .. ....... .. .. .. ... .. ........ .. . .. . ... .............. ... .. ... ... 52 serrani dae ................ ... ......... .. ... .............................................................................. .. .... 53 Frecuencia dentro y fuera del PNMB ......................... ... .................................................... 55 Frecuencia por punto de monitoreo ...................................................................... .. . .. ...... 58 Diversidad ........................ .. ...... .. ......... .. . .. ............... .. ........... ... ........ .. ...... ... ............ .. ...... ... 64 simpson .......................... .. ... .................... .. .................................... ... ............................ 64 shannon ................................................................... .. ...... .. .......... .. .......... .. ............ .. ..... 64 An áli sis de conglomerado .............. .. .. .... ......................... .. ....................................... .. . .. .... 65 Dominancia-K ................ .. .... .. .......... .. ...................... ... .. . .. .................................. .. ............ .. 66 Di scusión .............................. .. .............. ... .... ... ....... .. ..... .. ............... .. ........... .. .......... .. .. . .. .. .. .... 68 Conclusiones ............................................................... .. ..... ... ................ .. . .. ........................... 72 Anexos .............................................. .. ................................... .. ............................................. 73 Referencias ........................................................................ ...... .. .. ....... ... ............................... 93 Er i ck Alexander Ross Sala zar lO
ti Contenido Tabla de cuadros !J 'UI' . , ·. 't~~;:.¡:.D Ci L:"'- P¡,l,:.':..,,' ~1-:Z;:#···C"f. ' w":'!''' Cuadro 1. Especies seleccionadas para el monitoreo debido a su importancia comercial y ecológica, agrupadas por familia .. .. .... .. ................................ .. .. ... ............................................... 30 Cuadro 2. Frecuencia por familia dentro y fuera del Parque Nacional Marino Ballena ....... 55 Cuadro 3. Frecuencia observada de individuos por familia en cada punto de monitoreo dentro y fuera del Parque Nacional Mar ino Ballena ................................................. .. ................ 58 Cuadro 4. índice de Diversidad de Simpson, según punto de monitoreo .... .. ...................... 64 Cuadro s. índice de Diversidad de Shannon, según punto de monitoreo .. ............ .. ............ 65 Erick Alexander Ross Salazar
• Contenido Tabla de ilustraciones IJ I uh J vt;r tl..J;.[ ~ :.'. ' ;;;'J~. 'Y Gro .. ~ ; ' , I.F· •. Figura 1. Toneladas métricas desembarcadas en Costa Rica entre los años 1997 y 2007 ... 15 Figura 2. Ma pa de Co sta Rica mostrando la localización del Parque Nacional Marino Ba ll ena .. .. ....... .. . .. .. .. ... .................... ... .......... .. .................................. .. . .... ...................................... 27 Figura 3. Batimetría del PNMB y sus alrededores ................................................................ 29 Figura 4. Sitios de monitoreo dentro y fuera del PNMB (1 = Bajo Negro, 2 = Bajo Do s Tetas, 3 = Roca La Viuda, 4 = Tómbola de Punta Uvita, 5 = Bajo Maureen, 6 = Isla Ballena) ................ 31 Figura 5. Distribución porcentual de los individuos observados dentro del Parque Nacional Mar ino Ballena seg ún familia ....................................................... ... .. .. ........................................ 56 Figura 6. Distribución por ce ntual de los individuos observados fuera del Parque Nacional Marino Ballena seg ún familia .......... .. . ... . ... ... ........................ .. ..................................................... 57 Figura 7. Distribución porcentual de los individuos observados en el punto de monitoreo Is la Ballena según familia ........ .. ... . .... ........ .. ... . .. ............................... .. ......................................... 59 Figura 8. Distribución porcentual de los individuos observados en el punto de monitoreo Bajo Maureen seg ún familia . . ... ...... .. .................. ... ................................................................... .. 60 Figura 9. Distribución porcentual de los individuos observados en el punto de monitoreo Tómbola de Punta Uvita segú n familia .. ..................................................................................... 60 Figura 10. Distribución porcentual de los individuos observados en el punto de monitoreo Roca La Viuda según familia ... ... .................................................................................................. 61 Figura 11. Distribución porcentual de los individuos observados en el punto de monitoreo Bajo Dos Tetas según familia .............................................................................................. .... ..... 62 Figura 12. Distribución porcentual de los individuos observados en el punto de monitoreo Bajo Negro según familia ............ ... ....... .. . .. .. ...... .. ... .................................................................. .. 63 Figura 13. Análisis de Clústeres de Bray-Curtis para los sitios de monitoreo (Sample 1 = Isla Ballena, Sample 2 = Ba jo Maureen, Sample 3 = Tómbola de Punta Uvita, Sample 4 = Roca La Viuda, Sample 5 = Bajo Dos Tetas, Sample 6 = Bajo Negro) .......................................... .. . ... .. ..... 66 Figura 14. Análisis de Dominancia-K para los sitios de monitoreo (Sample 1 = Isla Ballena, Sample 2 = Bajo Maureen, Sample 3 = Tómbola de Punta Uvita, Sample 4 = Roca La Viuda, Sample 5 = Bajo Dos Tetas, Sample 6 = Bajo Negro) ........... .. . .. ... ........ ... ..................................... 67 Figura 15. Porcentaje acumulativo de las familias de peces de importancia comercial por estación de monitoreo (lB = Is la Ballena, BM = Bajo Maureen, TP = Tómbola de Punta Uvita, LV = Roca La Viuda, DT = Bajo Dos Tetas, BN = Bajo Negro) ............... ... ............... .. ...... ... .... . .. ......... 69 Erick Al exander Ross Salazar
" • Conteni do Tabla de anex os Anexo 1. Rang os de talla de la s especies seleccionadas para el monitor eo .. ...................... 73 Ane xo 2. Fotografí as de es pecies de la familia Acanthuridae .... .. .......................... .. .. . .. .. .. . .. 74 Anexo 3. Fo to grafías de la familia Balistidae ............. ... ... .. ... .... .. ...... .. .......... .. .. .. .. ... .. .. .. ....... 76 Anexo 4. Fotograf ías de la familia Carangidae .. .. ..... .. .. ...... .. ............ .. .. ... .. .. ... ...... .. ............ .. 77 Anexo S. Fotogr af í as de la familia Carcharhinidae ... .. .. ............... .. ................ .. .... .. .......... .. .. . 78 Anexo 6. Fotog ra fí as de la Familia Cirrhitidae ............. .. .... .. .... .. .... .. ........ ... .. ...... .... .. .......... .. 79 Anexo 7. Fotografías de la familia Haemulidae . .... ................ .. .. .... .... .. .................. .. ...... .... .. . 80 An exo 8. Fotografías de la familia Kyphosidae ....... .. .... .............. .. .. .... .. ........ .. .... .... ........... .. . 82 Anexo 9. Fotografías de la familia Labrid ae .... .... .. .. ........ .. .................. .. ........ .... ...... ...... .... .... 83 Anexo 10. F oto graf ías de la familia Lutjanidae .. .......... .. .............................. .... .. .. .... .. ........... 84 Anexo 11 . F oto grafías de la familia Pomacanthidae . .. .. .. .. ...... .. .... .. .... .. ................ .. ............. 86 Anexo 12 . Fo tograf ías de la familia Scaridae .... .. .... .. .............. .. ........ .. ........ .. ........ .... .. .. ........ 87 Anexo 13 . F oto grafías de la familia Serranidae ... .. .......... .. .. .. .... .... .. ........ .. .. ........ .. ............... 88 Anexo 14. Frecuencia de es pe ci es en por punto de monitoreo .. .......... ............ .. ........... ...... 89 Anexo 15 . Frecuen cia de es pe ci es adentro y fuera del Parque Nacional Marino Ballena ... 90 Anexo 16. Fo to grafías de red de enmalle o trasmallo colocado ilegalme nt e de ntro del PNMB . ... .. ....... .. ................. .. ....... .. ......... .. . .. ..... .. ............................ .. . .. ..... .. ............ .. .. ... .. .... .. ....... 91 Eri ck Alexander Ro ss Sa lazar
I ntrod ucción 0l ;.1. ~ ,:, ( • '. que el esfuerzo pesquero se ha reducido es que la pesca de camarón blanco ya no es comercialmente viable para tantas embarcaciones. Para evitar pérdidas económicas debido a este declive en las poblaciones, varios armadores no tienen a sus barcos en operación (Álvarez & Ross Salazar, 2010). Mientras tanto, los camarones de profundidad (Heterocarpus affinis, H. vicarius y Solenocera agassizi) se encuentran sobre-explotados y su pesca ya no es comercialmente viable, razón por la cual es necesaria una moratoria (Wehrtmann & Echeverría-Sáenz, 2007; Wehrtmann & Nielsen-Muñoz, 2009; Wehrtmann et al., 2011). La misma industria pesquera solicitó al Incopesca una moratoria de varios meses en la pesca de camarón de profundidad para que las poblaciones se recuperaran, sin embargo esa entidad hizo caso omiso a esta solicitud (Wehrtmann & Nielsen-Muñoz, 2009). Moluscos La extracción desmedida de la chucheca (Grandiarca grandis) y el cambute (Strombus spp.) durante los años setenta, ochenta e inicios de los noventa causó un colapso de sus poblaciones, promoviendo que dichas especies estén actualmente protegidas de la extracción y comercialización (Poder Ejecutivo, 1990; INCOPESCA, 2000). Sin embargo, estas especies fácilmente se pueden observar a la venta de manera abierta en comercios costeros, sin que las autoridades tomen medidas al respecto. Tiburones El tiburón gris o sedoso (Carcharhinus falciformis) es la especie de tiburón que más se captura en el país (sus desembarques contabilizan el 70% de todos los tiburones) (PANT-CR, 2010), sin embargo la mayoría se comercializa por debajo de los 25 kilogramos (INCOPESCA, 2011), muy por debajo de los aproximados 58 kilogramos alcanzados a su talla de madurez sexual (Kohler et al., 1996). A pesar de esto, no se han establecido tallas mínimas de captura para esta especie considerada como cercana al peligro de extinción por la UICN (UICN, 2009). Casi la totalidad de los tiburones martillos capturados en las cercanías de la costa Pacífica de Costa Rica es menor a la talla de primera madurez (Arauz et al., 2007b; Arauz et al., 2008; Zanella, 2008; López & Zanella, 2011), sin embargo no se han ejecutado medidas para reducir su captura incidental o implementado tallas mínimas de captura. Los tiburones representan uno de los recursos más importantes en las pesquerías de Costa Rica (Arauz et al., 2004; Arauz et al., 2007a; Arauz et al., 2008), sin embargo el país no cuenta con verdaderas medidas de manejo para este grupo, más allá de la prohibición de desembarcar cuerpos de tiburón sin las aletas adheridas. Esto a pesar de que los tiburones son depredadores tope que, debido a sus características de crecimiento lento, madurez tardía y bajos índices de fecundidad, son altamente vulnerables a la sobrepesca (Anislado Tolentino, 2000; Musick & Bonfil, 2005; PANT - CR,2010). Erick Alexander Ross Salazar
Introducción ~.r;I' . '~ -.:>', • r;' '..,c. l' .. , Peces óseos La Universidad Nacional determinó en el 2011 que el pargo manchado (Lutjonus guttotus), el pargo rojo (L. peru), la china rayada (Stellifer chrysoleuco) y la ma carela (Scomberomorus sierro) se capturan todos por debajo de la talla de primera madurez en el Golfo Dulce, el principal estuario del Pacífico Sur de Costa Rica (Víquez Portuguez et 01.,2011). Sin embargo, no se han tomado medidas de gestión para su captura. Zonas de crianza En el año 2007, un proyecto ejecutado por JICA, el Incopes ca y la Universid ad Nacional identificó sitios de crianza para el pargo manchado (Lutjonus guttatu s) y la corvina reina (Cynoscion olbus) en los alrededores de varias islas del Golfo de Ni coya (Araya et 01 ., 2007), sin embargo estos sitios no reciben medidas de ge s tión d es tinad as a la protección de las especies durante sus épocas de reproducción masiva. Erick Alexander Ross Salazar
I ntrod ucción Áreas marinas protegidas Panorama mundial En la historia humana, los momentos en que se ha alcanzado la sostenibilidad en una pesquer ía han ocurrido, en su mayoría, como resultado de nuestra inhabilidad de acceder a una parte importante de la población explotable y no debido a una gestión pesquera adecuada (Pauly et al., 2002; pauly et al ., 2005). Al proteger determinadas áreas de concentración y reproducción de especies marinas se busca garantizar que parte de esta población explotable esté protegida de la extracción, pueda regenerarse Y que, eventualmente, migre a zonas donde puede ser pescada comercialmente. Las AMP son zonas geográficamente delimitadas en dónde se restringe la actividad humana de una u otra forma, con restricciones parciales o totales a la pesca . Un ejemplo son las reservas marinas, mundialmente consideradas como zonas de restricción total a la pesca . Existen evidencias de que la biomasa desovante, la abundancia y la talla promedio de los peces pueden incrementar dentro de las AMP, además de producirse incrementos en la densidad íctica tanto dentro como fuera de estas zonas y en algunos casos incrementos en las capturas pesqueras en sitios circundantes (Halpern & Warner, 2002; Gerber et al. , 2005; White et al. , 2008; Lester et al., 2009). Una compilación de 89 estudios independientes demostró que cuatro parámetros biológicos tienen cambi os significativos dentro de las AMP en comparación con zonas sin protección: la diversidad aumentó entre un 20 y un 30 %, la biomasa se triplicó, la densidad aumentó el doble y el tamaño de los peces incrementó (Halpern, 2003). En un reporte sobre la ciencia de las reservas marinas se demostró que los peces, invertebrados y algas marinas típicamente crecen un 28% más y son 166% más abundantes dentro de éstas; mientras que la densidad de especies aumenta un 21% y la biomasa 466%; los peces e invertebrados de mayores tallas dentro de las reservas pueden producir más juveniles que animales más pequeños fuera de las reservas marinas; y las especies objeto de la pesca incrementan dentro de las reservas marinas, mientras que las especies presa de éstas disminuyen (PISCO , 2007). Las reservas marinas son una herramienta de mane jo legítima necesaria para prevenir que toda el área de distribución de las especies explotadas esté sujeta a la pesca (Beattie et al., 2002; Lubchenco et al., 2003; pauly et al., 2005; Hughes et al. , 2007; Martin et al ., 2007; Lester et al ., 2009). Estos efectos se deben a una reducción en la mortalidad, una reducción en la destrucción de los hábitats y a efectos ecosistémicos indirectos (Lubchenco et al ., 2003). Las reservas marinas como herramientas básicas de mane jo en pesquerías marinas, permiten la migración de poblaciones de peces desde zonas protegidas de la pesca hacia zonas donde son sujetos a la explotación pesquera (Nowlis & Roberts, 1999; Beattie et al ., 2002; Gerber et al., 2003; Avasthi, 2005; Hughes et al., 2007; Martin et al., 2007; Lester et al ., 2009; Halpern et al., 2010), es por esto que es común que referirse a las AMP como semilleros que alimentan otras áreas marinas. Erick Alexander Ross Salazar
I ntrod ucción ;)1 ~.' . L ',t.!,. Para que la s AMP sean herramientas útiles en la conservación de la biodiversidad se deben considerar los ecosistemas que se van a proteger; los recursos marinos y la industria pesquera dependen de ecosistemas marinos saludables que permitan a las poblaciones y a los stocks de pesca recuperarse de la sobre-explotación (Nowlis & Roberts, 1999; Lubchenco et al., 2003; PISCO, 2007; Worm et al ., 2009). Esto se hace protegiendo zonas importantes para l as especies como lugares de apareamiento, desove, reclutamiento y congregación (Martin et 01 ., 2007; PISCO, 2007; Francini-Filho & Mour ab, 2008; Forcada et al., 2009). Se considera que las reservas marinas aumentan las poblaciones de peces en zonas circundantes mediante dos mecanismos principales: la biomasa poblacion al dentro de la zona de exclusión conlleva a una mayor producción y dispersión larvaria; y los peces que han aumentado de tamaño en la zona de exclusión muestran una exportación neta hacia zonas de pesca adyacentes (Ashworth & Ormond, 2005). Nuevos análisis indican que los beneficios de las reservas marinas no están ligados a la colocación de reservas en mejor localidade s; ni parecen estar lig ad os a esfuerzo pesquero desplazados fuera de la s reservas; incluso la s reservas pequeñas pueden producir respuestas biológicas important es sin importar la latitud; los efectos de las reservas varían según los grupos taxonómicos, no todas las especies aumentan como respuesta a la protección (Lester et al ., 2009). Existen diferentes opiniones acerca del porcentaje del territorio marino que se debe proteger bajo restricción pesquera para que las AMP sean verdaderamente funcionales, unos citan el 20 por ciento, otros el 35 por ciento (Avasthi, 2005). Lo cierto es que los factores más importantes en la creación de las AMP son las especies, el hábitat y los objetivos de conservación a preservar para cada AMP y para la red de protección (Botsford et al., 2003; Ava sthi, 2005). Los factores principales que afectan la tasa a la que las especies objetivo de las pesquerías se recuperan dentro de la s reservas marinas son: el tamaño de la población inicial, la tasa intrínseca de aumento , l as relaciones de reclutamiento de los stocks, el tamaño de las reservas, la estructura de la metapoblación, la s relaciones con localidades fuente, las variaciones anuales en el éxito de eventos de reclutamiento individuale s, el éxito de reducir la mortalidad por pesca dentro de la re serva, y el grado al cual la pesca ha afectado las poblaciones (Babcock et al ., 2010). Las reservas marinas bien diseñadas, con el fin de proteger o restaurar ecosistemas marinos proveen servicios ecosistémicos a una tasa sostenible. Los servicios ecosistémicos que proveen las reservas marinas incluyen producción de peces y mari sc os ; buena calidad de agua; control de pe stes y patógenos; prot ección costera y regulación climática (PISCO, 2007) Efecto de de sborde El efecto de desborde ha sido comprobado en una amplia gama de estudios alrededor del mundo. Este efecto consiste en el desborde de especies marinas desde las AMP, especialmente zonas con exclusión pesquera, hacia zonas adyacentes que carecen de protección. Al estar protegidas estas zonas de la pesca, las poblaciones tienen una oportunidad de recuperarse y, conforme aumenta el tamaño de la Erick Alexand er Ro ss Salazar
Introdu cción población, se da el fenómeno del desbordamie nto (Lubchenco et al ., 2003; Abl an et al ., 2004; PISCO , 2007; Francini-Filho & Mourab , 2008; Forcada et al., 2009). La s AMP tienen el potencial de intensificar la sostenibilidad a la rgo plazo de los recursos costeros piscívoros que han sido sobre-explotado s. El tipo y calidad de los hábitats, tanto dentro como fuera de las AMP, pueden determinar la probabilidad de la migración de los peces hacia zonas sin protección circundantes donde se da el desborde hacia las pesquerías (Forcada et al ., 2009). Este efecto de desborde ocurre de diferentes maneras según las familias que se estudien. Por ejemplo, ciertas especies de peces pueden incrementar en zonas sin protección a la pe sca debido a una reducción en la competencia por recursos con otras especies que sufren explotación pesquera; la pesca reduce la abundancia de la mayoría de las familias, especialmente de los depredadores; la abundanc ia de ciertas familias y especies sujetas a bajos índices de pesca, en especial herbívoros, puede aumentar (Ashworth & Ormond, 2005). Es por esto que el efecto de desborde puede depender, hasta cierto nivel y en determinada dirección, del grupo trófico y de la intensidad de pesca. El efecto de desborde se ve limitado por una falta de de hábitat adecuado continuo a lo largo y a través de las fronteras de las AMP (Forcada et al., 2009). Para que un AMP sea una herramienta útil en el manejo pesquero se debe considerar este factor , para así asegurarse que las poblaciones de peces están migrando hacia zonas de explotación pesquera. La s zonas fuera de las áreas protegidas son las que normalmente están sujetas al esfuerzo pesquero, lo cual hace que esta migración sea importante para que estas zonas se puedan repoblar y recuperarse de la explotación pesquera. Es por esto que las AMP tienen un rol importante en la protección de la biodiversidad y la regeneración de las pesquerías. Ejemplos alrededor del mundo En el Mar Rojo se demostró que en las zonas de pesca adyacentes a las AMP las primeras familias en sufrir reducciones en sus números, según la inten si dad de la presión pesquera, son las de los depredadores principales (Lethrinidae, Serranidae y Lutjanidae), segui das por el siguiente nivel trófico con familias coralívoras y zooplanctófagas (Chaetodontidae y Scaridae), terminando con los herbívoros dominant es (Acanthuridae y Siganidae). El efecto de desborde en áreas marinas protegidas del Mar Rojo dependió tanto de la intensidad pesquera como del grupo trófico . Seis familias de peces mostraron declives importantes en abundancia al irse alejando del centro de la zona de exclusión pesquera (Ashworth & Ormond, 2005). En Filipinas, se observó que la densidad total de peces es mayor dentro de reservas marinas en comparación a arrecifes sujetos a la explotación pesquera. Sin embargo, se observó que só lo la densidad de peces sujetos a la explotación aumentó después del establecimiento de zonas de exclusión (Maliao et al ., 2009). En las islas de Apo y Sumilon en las Filipinas, un monitoreo constante desde su creación en 1974 ha permitido un conocimiento sin precedent es de los cambios a la rgo Erick Alexander Ross Salazar
Introducción plazo dentro de las reservas marinas. Se logró demostrar que las reservas causan incrementos en la abundancia, talla y biomasa de las especies; y que pueden beneficiar a las pesquerías circundantes. Estas reservas han proveído beneficios económicos a las comunidades locales al incrementar el turismo y los beneficios asociados (PISCO 2007). En Brasil, en un estudio para evaluar las poblaciones de peces antes y después del establecimiento de una reserva marina, se concluyó que las reservas marinas promueven el incremento de la biomasa de especies comercialmente importantes tanto dentro de sus límites como fuera de estos por medio del desborde. La importancia de este estudio es que se contó con datos anteriores a la creación de la reserva para poder cuantificar los cambios reales tras su creación (Francini-Filho & Mourab , 2008). En Cal if ornia existe una iniciativa para crear una red de reservas marinas a lo largo de la costa de este es tado norteamericano. Estas reservas varían según el objetivo de conservación y se van alternando con zonas donde sí se pe rmite la pesca, para que as í haya un efecto multiplicador en la recuperación de las especies marinas (Avasthi, 2005; PISCO, 2007). La protección del archipiélago Jardines de la Reina en Cuba dentro de una reserva marina de 120 kilómetros de largo causó que la biomasa de peces dentro de la reserva se triplicara y ahora tiene una de las comunidades arrecifales más saludables de todo el Caribe. La biomasa de depredadores como tiburones y meros es diez veces mayor dentro de la res erva que fuera de esta (PISCO, 2007). En Chile, la creación de la Reserva Marina Los Cruces causó un rápido incremento de adultos y juveniles de una especie sobre-explotada, el abulón chileno (Concho/epas concho/epas). Su abundancia aumentó por un factor de ve inte dentro de la reserva después de cuatro años de protección. Después de diez años los abulones eran más grandes y producían 40 veces más huevos dentro de la reserva marina (PISCO , 2007). En las Bahamas, en el Parque Marino y Terrestre de Exuma Cays, se encontró que los adultos de peces y juveniles de cambute (Strombus spp.) se movilizan o son llevados a la deriva hacia zonas de pesca . La reserva mar ina presentó siete veces más biomasa del mero de Nassau (Epinephe/us striatus) y una densidad treinta veces mayor de cambute (Strombus gigas) (PISCO, 2007). Para que las reservas marinas y AMP sean efectivas como herramientas de conservación y de manejo pesquero se deben considerar l os hábitos de las especies que se busca proteger. Un estudio en Nueva Zelanda que siguió los patrones de movimiento del sargo plateado (Pagrus auratus) por medio de seguimiento ultrasónico demostró cierta fidelidad de sitios por parte de la especie durante diversos periodos de tiempo . Al conocer los patrones de comportamiento de las especies a proteger se pueden diseñar AMP y redes de AMP que multipliquen sus beneficios (Egli & Babcock, 2004). Las AMP de mayor tamaño y con más tiempo de existen cia presentan densidades de peces consistentemente mayores en comparación con AM P más pequeñas y de creación más reciente. Adicionalmente, las AMP con esfuerzos de control y vigilancia efectivos y constantes también mostraron mayores densidades que aquéllas con Erick Alexander Ross Salazar
Introducción escasos controles (Maliao et al., 2009). Este último detalle es de gran importancia y viene a puntualizar que la protección debe ir acompañada de una fiscalización adecuada y constante. Un estudio que analizó observaciones de poblaciones de peces de varias décadas dentro de reservas marinas ubicadas alrededor del mundo concluyó que la s poblaciones de especies objetivo de las pesquerías son más establ es dentro de la s reservas que en zonas abiertas a la explotación pesquera, sugiriendo mayor resiliencia ecológica. En el 78% de los casos (n = 15), las poblacion es de especies directament e explotadas aumentaron a través del tiempo dentro de las reservas y los efectos directos sobre estas especies ocurrieron relativamente rápido apareciendo, en promedio, a las cinco años de su creación (Babcock et al., 2010). Esto es un beneficio important e de las reservas marinas con respecto a su función como herramientas de conservación y restauración. En otro estudio que evaluó 112 mediciones independientes en 80 reservas marinas alrededor del mundo se concluyó que dentro de las mismas se mostraron valores promedio mayores de densidad, biomasa, tamaño de los organismos y diversidad dentro de periodos cortos (uno a tres años). Estos valores se mantuvieron en el tiempo a través de las reservas (hasta 40 años), por lo que las respuestas biológicas dentro de las reservas marinas parecen ocurrir rápidamente y perduran en el tiempo (Halpern & Warner , 2002). Las reservas marinas usualmente tienen efectos indirectos; por ejemplo, se pueden observar efectos tróficos en lugares donde aumentan las especies explotadas de niveles tróficos mayores, causando un declive en sus especies presa. En ecosistemas tropicales, la recuperación de peces herbívoros dentro de reservas marinas puede conllevar una reducción en la biomasa de macroalgas y, por ende, en una liberación de espacio, resultando en un reclutamiento coralino intenso (Babcock et al., 2010). La mayoría de los factores que influyen en la recuperación de las poblaciones dentro de las reservas marinas están relacionados con crecimiento poblacional, sugiriendo que la recuperación es un proceso acumulativo; adicionalmente, el diseño de las reservas y las tasas de movimiento a través de sus límites frecuentement e tienen un rol importante (Babcock et al., 2010). Áreas ma ri nas protegid as en Co sta Ri ca En Costa Rica, el Reglamento de la Ley de Biodiversidad (Poder Ejecutivo, 2008a) cita cuatro categorías de gestión que pueden usarse dentro del término Área Marin a Protegida: Reserva Biológica, Parque Nacional, Humedal y Refugio de Vida Silvestre. A éstas se le suman dos categorías de reciente creación: Re serva Marina y Área Marina de Manejo (Cajiao et al., 2010). Todas estas categorías se encuentran bajo el manejo del Mini sterio del Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (MINAET). En el caso de Costa Rica , el conocimiento acerca de zonas importantes para la s especies como lugares de apareamiento, desove, reclutamiento y congregación no está compilado apropiadamente. Es por esto que tradicionalmente no se usaron bases científicas sólidas para la creación de las AMP y éstas generalmente consistían en trazos arbitrarios sobre un mapa. Erick Alexander Ross Salazar
· . Introducción En Costa Rica, más del 20% del Mar Patrimonial se encuentra prot egido bajo alguna categoría de gestión. La mayor parte de la .flota pesquera nacional faena en esta franja de doce millas, la mayoría siendo embarcaciones de pequeña escala. Es por esto que es importante para el país realizar un manejo pesquero adecuado de esta zona sujeta a explotación pesquera, combinando AMP con zonas de producción. Este tipo de pesquerías son potencialmente más sostenibles que las pesquerías de gran escala, sin embargo se ven limitadas por su falta de infraestructuras. Las pesquerías de pequeña escala generalmente usan artes de pesca que son meno s intensivas en términos de energía; no operan lejos de la costa; en su mayoría no utilizan técnicas que destruyen los hábitats bentónicos; pueden enfocarse sobre diferentes especies según su disponibilidad; prácticamente no producen harinas de pescado; emplean 25 veces más personas; y utilizan un cuarto del combustible para capturar la misma cantidad de peces comestibles (Jacquet & Pauly, 2008). En la totalidad de la ZEE de Costa Rica se cuenta con tan solo un 2,65% de áreas protegidas, una diferencia bastante grande en comparación al grado de protec ción del Mar Patrimonial. De hecho, la única AMP fuera de las doce millas es la que rodea al Parque Nacional Isla del Coco: el Área Marina de Manejo Montes Submarino s, creada en el 2011. A pesar de contar con un número alto de AMP, Costa Rica no cuenta con evaluaciones adecuadas de su efectividad en la protección de especies marinas. Ta n sólo se cuenta con un estudio puntual elaborado por la Nationol Geogrophic, en el cual se determinó que la biomasa de depredadores tope dentro del Parque Nacional Isl a del Coco era la mayor del Pacífico Este Tropical y entre las más altas del mundo (Sala, 2009). A pe sa r de ser una investigación de gran importancia, que contó con un equipo integrado por científicos de renombre internacional, s us resultados deben ser analizados dentro del contexto de la expedición, debido a que la evaluación se hizo durante la mejor época del año para observar depredador es y sólo se realizó un crucero de investigación. En años recientes, los pescadores nacionales se han ido percatando del estado precario de las pesquerías y han impulsado iniciativas de Áreas Marinas de Pesc a Responsable, un tipo de AMP gestionada por el Incopesca. Categorías de este tip o junto con zonas de exclusión son de vital importancia para el manejo pesquero y la recuperación de las poblaciones de peces (Huber et al., 2003). Este cambio de mentalidad en el pescador costarricense es de gran importancia, ya que son ellos mismos quienes se han acercado a la autoridad pesquera solicitando la creación de estas áreas. Erick Alexander Ross Salazar
Introducción ¡:) • Ut .. l. r..:o· .. ' .... • .... , \, .1 j', ...... ~.¡ " 1" " - ' ,~f' Justificación El mon i toreo puede dar información que ayude tanto en el ca mbi o de opciones de gestión de l as AMP como en su localización (G erber et 01 ., 2005). Pa ra ver si se produce un efecto de desborde, se deben evaluar las va riaciones de l as poblaciones de especies y la diversidad dentro del área protegida y en zonas vecin as, que se u san como control (Gerber et al., 2005; Forcada et al., 2009; Maliao et al., 2009). Debi do a que existe un vacío de información para las AMP de Costa Rica , es impor tante realizar un esfuerzo para compilar datos acerca de la eficacia de la protección de ecosistemas clave a nivel nacional. Un monitoreo es crítico para evaluar la ef ectividad de l as reserv as marinas y la eficacia de una reserva para recuperar las poblaciones de es pe ci es d entro de su área; además permite la pronta modificación de la s estrategias de manejo y monitoreo (Gerber et al., 2005). Los resultados de los monitoreos perm ite n refinar los modelo s matemático s usados para evaluar el estado de las poblacion es, modificar las acciones, incrementar el patrullaje, modificar los límites de las reserv as, buscar otras causas del declive de las poblaciones o cambiar el régimen de monit or eo. In cl usive un programa de monitor eo bien establecido y funcional pe rmite maxi mi zar los ingresos de pesquerías aledañas (Gerber et al., 2005). La selección de las especies puede variar desde usar toda la fauna a concentrarse en sólo fauna íctica, o en grandes depredadores, en indica dor es ecológicos, en especies comerciales, etc. (Gerber et al ., 2005). Los monito reos deb en ir ligados a la evaluación de la s poblaciones de especies indicadoras tanto de nt ro co mo fuera de las AMP, para así poder influenciar en la toma de de ci siones. El es tudio se llevará a cabo en el PNMB, de bido a su riqu eza en especies marinas y a la presencia de arrecifes coralinos y rocos os que sirven como sumideros para especies marinas (Sierra et al., 2006). Cerca del PNMB, t an to al su r como al norte del mismo, se pueden encontrar arrecifes de caracterís tic as s imil ares, aunque no tan vastos como los que se encuentran dentro del área protegida. Los estudios sobre los efectos de las reservas mar in as se han concentrado en reportar incrementos a través del tiempo en la abundan cia de especies objetivo de la pesca, re portando pocos cambios en grupo s de pe ces que no s on obj eto de la pesca. Estos ligeros cambios que se han ob servado en poblacion es de peces no objetivo de la pe sca se consideran como el resultado de un efecto indir ecto despu és de restaurar las poblacion es de depredadores mayor es (Babcock et al ., 2010). Es por esto que el presente proyecto se concentra en especies de importa ncia comerci al y no conside ra especies menores que no están sujetas a la pesca. El ef ecto de desborde se espera que opere a trav és de esca la s es paciales pequeña s, d es de decenas hasta pocos cientos de metro s, dependiendo en la movilidad de las especies y la conectividad del hábi tat (Francini-Filho & Mou rab, 2008). P or esta razón, los sitios de monitoreo fuera del PNMB se escogieron a corta distanc ia de sus límites y con hábitat s semejantes a aquéllos de ntro del Parque. Estos sitios escogidos se encuentran en una relativa línea recta a p artir del borde del PNMB, cada uno a una mayor distancia. Se hizo esta se lec ci ón para poder evaluar Erick Ale xa nder Ro ss Sal azar
Introducción el posible efecto de desborde desde la zona de exclusión pesquera hacia zonas circundantes mediante el análisis de gradientes de abundancia conforme se penetra en zonas de pesca y se aleja del centro de la zona de exclusión pesquera (Ashworth & Ormond,2005) . Erick Alexand er Ross Salazar
Materiales y Métodos /J ' I J Nr-.t ~~~, :. r. D; tAl tl,t.L-.;"" .! n r.J; .L , ( ... ·. 4 ~ u.. Se seleccionaron sitios que, en su mayoría, tuviesen características físicas similares: tod os presentan formaciones rocosas y muestran presencia de rocas esparcidas por el fondo. Sin embargo, las profundidades varían ligeramente, especialmente en el caso del Tómbolo de Punta Uvita, debido a la dificultad de encontrar sitios semejant es que permitiesen un buceo seguro. Las profundidades de los sitios de monitoreo varían se gú n la marea, en el Pacifico costarricense la marea puede variar entre los 5 y 7 metros. Los bajos rocosos que se encuentran fuera del PNMB son generalmente más profundos que aquéllos dentro de los límites, los cuales usualmente están más cerca de la costa. Los bajos profundos dentro de los límites del Parque son co ns iderablemente más profundos y peligrosos para el buceo (a más de 25 metros y ubicados hacia mar abierto), razón por la cual las profundidades promedio difieren levemente. Estos bajos se ven bajo el efecto tanto de la pesca comercial como de la pes ca deportiva, algo observado ampliamente durante las giras de monitoreo, pues era común ver embarcaciones deportivas faenando en la zona. El efecto de la pesca deportiva no se debe subestimar, ya que para tener una evaluación verdadera de las tendencias y problemas de las pesquerías se deben co ntabilizar todos los factores (Cooke & Cowx, 2004). El Pacífico Sur de Costa Rica es un área turística importante que ofrece tours de pesca deport i va, por lo que la presión de es te sector sobre las poblaciones de peces es considerable. Isla Ballena La Isla Ballena constituye la formación rocosa más grande dentro del PNMB. Este es el punto de monitoreo ubicado más al sur dentro del parque (09Q 10.104' Latitud Norte, 083Q48.516' Longitud Oeste). La Isla se encuentra rodeada completamente por nrr ecifes coralinos y rocosos hasta profundidades de 17 metros. La cara de la Isla ubicada del lado marino presenta oleajes y corrientes fuertes, es por esto que los mo nit oreos se hicieron del lado que mira la costa. Existen parches de coral y de algas, ambos afectados por la gran cantidad de sedimentos. Bo ja Mau reen Este bajo presenta las características más similares a los puntos de monitoreo que se encuentran fuera del PNMB (09Q 06.621' Latitud Norte, 083Q 44.435' Longitud Oeste). Presenta formaciones rocosas importantes a profundidades entre los 14 y 20 me tr os. Este bajo se ve menos afectado por la sedimentación debido a su mayor distancia de la costa, sin embargo la alta productividad primaria puede t ornar el agua de un tono verdoso con frecuencia. Por esta razón fue común no poder realizar monitoreos durante la época lluviosa en este punto. Tó mbola de Punta Uvita Erick Alexander Ross Salazar "
Materiales y Métodos El Tómbola de Punta Uvita se encuentra cerca del límite norte del PN MB ( 09º 09. S68 ' Lat i tud Norte, 083º47.S74' Longitud Oeste). Esta form ación rocosa es conocida como la Cola de la Ballena, debido a las deposicion es de arena que realizan dos ríos a c ada uno de sus costados, haciendo que se par ez ca a la cola de un cetáceo. Tiene amplias formaciones rocosas en toda su extensión, con pr ofundidades que rondan entre los 7 y 10 metros. En este sitio se permite la pe sca co n cuerda a los pobladores locales con fines de subsistencia (Poder Ejecutivo, 2008b). Existen pa rches de coral y de algas, ambos afectados por la gran cantidad de se diment os. Roca Lo Viudo La roca conocida como La Viuda se encuentra justo en el límite norte del PNMB (0 9º08.998' Latitud Norte, 083º46.994' Longitud Oeste). La piedra prin ci pal so bresale de la superficie del mar y alrededor de la misma se encuentran ampl ias formaciones rocosas entre los 17 y 20 metros de profundidad, extendiéndose por todo el fondo mar ino. La visibilidad generalmente es buena en este punto , debido a mayores corrientes y a la lejanía de la costa. Bojo Dos Tetas El bajo conocido como Dos Tetas es el interm e dio fuera del PN MB (09º09.878' Latitud Norte, 083º48.S14' Longitud Oeste). Su nombr e deriva de dos piedras sumergidas cercanas una de la otra , cuyas cúspides s olament e so bresalen del m ar durante las mareas más bajas. Ambas protuberancias se hunden hasta prof undidades mayores a los 33 - 36 metros, ensanchándose en s us ba ses . Sin embargo, a efectos de mantener los puntos monitoreo lo más semejantes ent re sí, además de mant ener niveles adecuados de seguridad, los buceos en este punto se concentraron en la s zonas de 12 a 20 metros de profundidad. Bojo Negro El Bajo Negro es el punto de buceo más lejano del PNMB (0 9º1 0.145' Latitud N ort e, 083º48.384' Longitud Oeste) y recibe su nombre debido a la presencia de parches pequeños de coral negro. Este Bajo presenta formaciones roco sas en todo su alrededor, a profundidades entre los 12 y 20 metros. Por lo general, presenta la mejor vi si bilidad de todos los puntos de monitoreo. Erick Alexander Ross Salazar •
Materiales y Métodos Técnicas de monitoreo /J I u~ . I',{~,,!"r CJ.." tL ?,t.,Lr";"~ •• I"';,l.'\ ,.: .'1,1(1'\. Los monitoreos de peces demersales y bentónicos se basarán principalmente en los protocolos del Programa AGRRA (Richards-Kramer & Lang, 2003), con ciertos ajustes debido a que los protocolos AGRRA se diseñaron para ecosistemas con características distintivas del Caribe, que no se encuentran en el Pacífico debido a la formación orogénica de cada costa y a las corrientes y mareas más leves en el Caribe. En el Caribe, los arrecifes tienden a ser más uniformes y extensos, mientras que en la costa Pacífica de Costa Rica los arrecifes, en su mayoría son formaciones rocosas de diversa extensión. Según la metodología AGRRA (Richards-Kramer & Lang, 2003), la escogencia de arrecifes debe estar influenciada por la abundancia local de especies, la distribución y el esfuerzo de muestreo por realizar. Se debe usar cualquier fuente de información apropiada (mapas del bentos, fotos aéreas, imágenes remotas, conocimiento local, reconocimiento mediante remolque de buzos, etc.). En este protocolo existen varias técnicas para el conteo de individuos de las diferentes poblaciones de peces e invertebrados, de las cuales se aplicarán las siguientes: Buzo errante Esta técnica consiste en nadar alrededor del sitio de muestreo durante aproximadamente 40 minutos (preferiblemente 30-50 minutos, pero es dependiente de la profundidad y el tiempo de fondo permitido), buscando sobre y entre las piedras, en las cuevas, sobre el fondo marino, etc. todas las especies de peces objetivo. Esta téc nica se ajustó a un tiempo de 20 minutos en el presente estudio debido a la profundidad de la mayoría de puntos de monitoreo (de 12 a 20 metros). Este método sirvió para recopilar información de presencia/ausencia de individuos y las tallas de pec es (longitud total). Los datos de buzo errante serán usados para calcular la diversidad. Cili ndro estacionario Esta técnica está basada en el uso de un cilindro imaginario y es comúnmente usada para reportar densidad, en especial para comparar abundancia de peces entre regiones (Peckol et al ., 2003a; Peckol et al., 2003b; Espinoza & Salas, 2005). Es un mét odo de conteo puntual donde se anotan todas las especies de peces encontradas de ntro del cilindro imaginario durante cinco minutos. El cilindro usualmente se marca con una cuerda de nylon de 6 metros de largo sobre el sustrato que sirve para calcular el radio del mismo. En el caso del PNMB se usarán puntos de identificación sobre el fon do marino debido a la fuerza de las corrientes. Se tomaron datos de presencia/ausencia de individuos y las tallas de peces. La metodología de transectos por línea fue eliminada del estudio debido a la dificultad de colocar transectos en las formaciones rocosas tanto dentro como fuera Erick Alexander Ross Salazar
.. Materiales y Métodos del PNMB. La fuerza de las corrientes, irregularidad del fondo y magnitud de las mareas no permite un adecuado despliegue de los transectos. Varios estudios (Claro & Cantelar-Ramos, 2003; Deschamps et al ., 2003; Hoshino et al., 2003; Klomp & Kooistra, 2003; Nemeth et al ., 2003; Pattengill-Semmens & Gittings, 2003; Pattengill-Semmens & Semmens, 2003) han combinado el buzo errante con transectos por línea. Sin embargo, la existencia de fuertes corrientes submarinas i mpidió esta combinación, razón por la que se combinaron los resultados del cilindro estacionario para recolectar datos cuantitativos con los cualitativos del buzo errante para estudiar el estado de las poblaciones. Para el análisis de los resultados se usaron metodologías definidas (Magurran, 2008), utilizando diversos índices, los cuales se podrán definir según l os resultados. Se recopiló información de presencia/ausencia de especies al igual que su abundancia y tallas, para así poder definir cuales índices son los más adecuados para analizar la información recolectada. Para los peces se usó un estimado de longitud total (LT) debido a que los especímenes no se pueden manipular para medirlos. La LT se calcula según un rango para cada especie (Richards-Kramer & Lang, 2003). En el Anexo 1 se puede observar la tabla con los mínimos y máximos por especie para cara rango de talla. Esto permitirá realizar un análisis espectral de tallas para obtener informaciones sobre la estructura de talla de diferentes especies. Erick Alexander Ross Salazar lO
• • Resultados Resultados Las poblaciones de peces arrecifales explotadas de manera intensiva se caracterizan por tasas reducidas de captura; abundancia reducida de grandes peces depredadores y del total de peces de arrecife; reducidos tamaños individuales y reducida riqueza de especies (Miller & Gerstner, 2002). La presión pesquera ilegal dentro del PNMB es una realidad constante, como se pudo observar durante el periodo de estudio. Conversando con guardaparques es común encontrar artes de pesca colocados ilegalmente dentro de los límites del área protegida, algo de lo cual se fue testigo durante el monitoreo de junio del 2011, mes en el que se encontró un trasmallo (red de enmalle) de más de 200 metros dentro del Parque con una amplia gama de peces muertos en la red, incluyendo más de 11 tibur ones martillo juveniles, una especie en peligro de extinción (PANT-CR, 2008; UICN, 2009). Un AMP con un control y vigilancia adecuados es más efectivo y muestra mayores densidades de peces (Maliao et al ., 2009), por lo cual una gestión adecuada es de vital importancia para conservar los recursos marinos de Costa Rica. Fuera del PNMB fue común ver embarcaciones de pesca deportiva en los principales bajos durante todas las giras de monitoreo, demostrando la importante presión que ejerce esta flota sobre los recursos pesqueros. Erick Alexander Ross Salazar
Resultados Espec i es observadas En total se monitorearon 42 especies de peces, divididas en 15 familias diferentes. A continuación se presenta una caracterización de cada una de estas especies y sus respectivas familias. Acanthuridae Los cirujanos se alimentan principalmente de algas en los arrecifes tropicales. Con frecuencia se pueden observar grandes cardúmenes del género Prionurus alimentándose. Esta posibilidad de movilizarse en cardúmenes les sirve para impedir at aques agresivos de especies bentónicas. Pocas especies del género Acanthurus se alimentan de organismos planctónicos (Allen & Robertson, 1998). Su nombre común deriva de la presencia de espinas puntiagudas en forma de escalpelo localizadas en los bordes de la base de la cola. Los géneros Acanthurus y Ctenochoetus presentan una espina colapsable a cada lado, el género Prionurus presente entre tres y seis espinas en forma de quillas a cada lado de la cola. Otras características incluyen cuerpo alto, comprimido, ojos colocados arriba de la cabeza, una sola aleta dorsal sin hendidura, escamas ctenoideas muy pequeñas, y una boca pequeña con dientes muy juntos (Allen & Robertson, 1998). Cirujano aleta amarilla El cirujano aleta amarilla (Acanthurus xanthopterus) presenta una aleta caudal ahorquillada; color gris púrpura a café y el tercio exterior de la aleta pectoral es amarillento; puede cambiar rápidamente de coloración a un gris pálido con numerosas l ín eas onduladas en el costado; presenta un área amarilla alrededor y al frente del ojo (Anexo 2) (Allen & Robertson, 1998). Esta especie nada en aguas abiertas, sobre los arrecifes de coral y frente a paredes de piedra; es común entre los tres y ocho metros de profundidad. Es una especie un poco curiosa que se puede acercar a buzos (Humann & DeLoach, 2004). Se le puede observar en regiones arenosas, con frecuencia bastante alejada del fondo marino (Allen & Robertson, 1998). Su talla máxima es de 70 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye ampliamente en el Indo-Pacífico Tropical, desde el este de África hasta América; en el Pacífico Este Tropical, desde la parte baja del Golfo de California hasta Panamá y las Galápagos (Allen & Robertson, 1998). Ciru jano co liblan ca El cirujano coliblanca (Acanthurus nigricans) presenta una aleta caudal ligeramente recortada; es negruzco, con una mancha blanca grande debajo del ojo; tiene una banda estrecha blanca que rodea la boca; una banda amarilla que se ensancha hacia atrás, en la base de las aletas dorsal y anal; y la aleta caudal es blanca con una banda an gosta amarilla posteriormente (Anexo 2) (Allen & Robertson, 1998). Er ick Alexander Ross Salazar •
Resultados /IJ IJNIV[=i,';¡t.ú O:. \.; .. ~ P.4..!. ' ';'~ Of. 0;,;., ( Jro· .. ~R ' ..... Esta especie nada rápidamente entre los arrecifes, es tímida y evita a los buzos (Hum an n & DeLoach, 2004). Usualmente se observa en aguas someras de arrecifes de coral u orillas rocosas expuestas, pero su distribución vertical es hasta 45 metros (Allen & Robertson, 1998). Su talla máxima es de 21,3 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye principalmente en áreas cercanas a islas en el Pacífico Tropical; en el Pacífico Este , se le conoce en Baja California e islas oceánicas, incluyendo las Revi llagigedo, Isla del Coco y las Galápagos (Allen & Robertson, 1998). Cirujano pintado El cirujano pintado (Ctenochoetus morginatus) presenta numerosos dientes en una so la fila, móviles, alargados, con los extremos expandidos, encorvados y denticulados en las márgenes laterales; tiene color café profundo, con numerosas manchas azules pequeñas muy juntas que cubren la cabeza y el cuerpo; puede intensificar el brillo de dichas manchas con mucha rapidez (Allen & Robertson, 1998). Usualmente es solitario y habita arrecifes de coral y rocosos, no es temeroso y perm ite acercamientos lentos (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 27 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye en localidades esparcidas del Pacífico Oeste y Este Tropical. En esta últim a región se le conoce en la Isla del Coco y en Panamá (Golfo de Chiriquí) (Allen & Robertson, 1998). Cirujano reo El cirujano reo (Acanthurus triostegus) presenta una aleta caudal ligeramente recortada; es principalmente blancuzco a gris verdoso claro con seis barras negras es trec has en la cabeza y el cuerpo (Allen & Robertson, 1998). Es una especie solitaria que puede llegar a formar pequeños cardúmenes en arrecifes someros. Tiende a ignorar a los buzos, alejándose al ser abordado (Humann & DeLoach, 2004). Con frecuencia se observa en grupos que ramonean algas sobre arrecifes rocosos o de coral entre uno y diez metros de profundidad (Allen & Robertson, 1998). Su talla máxima es de 27 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye ampliamente en el Indo-Pacífico, desde el este del África hasta América; en el Pacífico Este, desde la parte inferior del Golfo de California hasta Panamá y las Galápagos (Allen & Robertson, 1998). Cochinito barbero El cochinito barbero (Prionurus latic/avius) se diferencia de los otros cirujanos del Pacífico Este Tropical por carecer de espina en forma de escalpelo a cada lado del pedúnculo caudal, en cambio presenta tres protuberancias óseas; su color es gris con la aleta caudal amarrillo brillante y una banda blanca con los bordes oscuros en la Erick Alexander Ross Salazar ,. lO
Resultados cabeza detrás del ojo; los juveniles pequeños son principalmente amarillos (Anexo 2) (Allen & Robertson, 1998). Esta especie vive alrededor de los arrecifes, en grandes cardúmenes. Tiende a ignorar a los buzos, alejándose de ellos al ser abordada (Humann & Deloa ch, 2004). Su talla máxima es de 60 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde las Islas Galápagos hasta Panamá (Allen & Robertson, 1998). Es común en Costa Rica (Humann & Deloach, 2004). Cochinito punteado El cochinito punteado (Prionurus punctatus) presenta tres protuberancias óseas blancas en vez de espinas en forma de escalpelo a cada lado del pedúnculo caudal; es de color gris con numerosas manchas pequeñas que cubren la cabeza y el cuerpo; la aleta caudal es de color amarillo brillante y presenta una banda blancuzca con bordes oscuros en la cabeza, detrás del ojo; los juveniles presentan dos tipos de coloración: amarilla o semejante a los adultos (Allen & Robertson, 1998). Esta especie usualmente forma cardúmenes, habita arrecifes rocosos y costas rocosas. Tiende a ignorar a los buzos, pero se aleja al ser abordada (Humann & Deloach, 2004). Su talla máxima es de 60 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde el Golfo de California hasta El Salvador (Allen & Robertson, 1998). Balistidae los peces chancho se caracterizan por presentar una forma ovalada, piel como cuero y una boca pequeña con mandíbulas muy fuertes. Este grupo es particularmente sobre protector de sus nidos, por lo que las hembras pueden constituir un problema para los buzos ya que atacan a peces más grandes y a personas para protegerlos (Allen & Robertson, 1998). Se alimentan de una amplia variedad de organismos. Unas pocas especies consumen sólo plancton, pero la mayor parte se alimenta de una combinación que puede ser de algas, coral vivo, erizos de mar, cangrejos, camarones, estrellas frágiles, esponjas, tunicados, poliquetos, cefalópodos, hidrozoos, y peces (Allen & Robertson, 1998). Cha ncho aleta rosa El chancho aleta rosa (Melichthys vidua) tiene el cuerpo ovalado, robusto y comprimido; tiene una boca pequeña que se abre un poco por encima de la línea central; la piel es muy gruesa y como cuero, con escamas grandes en forma de placas dispuestas diagonalmente; el hocico es completamente escamado; el cuerpo y la ca beza son negros; las aletas dorsal y anal son blanco-rojizas, con bordes negros delgados; la aleta pectoral es amarillenta (Robertson & Allen, 2008). Erick Alexander Ross Salazar •
Resultados Esta especie habita zonas rocosas y coralinas poco profundas y claras. Es precavida y se mantiene distante de los buzos (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 40 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye en el Indo-Pacífico y ha sido identificada en Clipperton, Isla del Coco, las Islas Galápagos y Panamá occidental (Robertson & Allen, 2008). Chan ch o co chino El chancho cochino (Sufflamen verres) tiene la aleta caudal truncada; es de c olor ación café oscuro en la mitad superior del cuerpo y café claro a anaranjado en la cabeza y costado inferior del cuerpo; tiene una franja amarilla, delgada y oblicua desde el vértice inferior de la boca hasta la parte inferior de la cabeza; las mejillas tienen f ra njas negras; los juveniles tienen manchas y líneas quebradas en la parte superior del cuerpo (Allen & Robertson, 1998). Esta especie es generalmente solitaria. Habita arrecifes rocosos, pendientes con roc as y zonas adyacentes de arena. Se alimenta de erizos de mar, crustáceos pequeños y moluscos. Es muy tímida y mantiene distancia de los buzos (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 40 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde Baja California y el Golfo de California al Ecuador, en zonas de 3 a 35 metros de profundidad (Allen & Robertson, 1998). Chancho fisgón El chancho fisgón (Pseudobalistes naufrogium) tiene el margen posterior de la aleta caudal doblemente recortado o redondeado, con lóbulos ligeramente alargados y p unt iagudos; no presenta escamas alrededor del hocico; su coloración es gris-azul pálido a gris cafesusco; presenta varias bandas blancas claras y oscuras alternas vi si bles en el costado; la abertura branquial es blanca (Anexo 3) (Allen & Robertson, 1998). Esta especie es solitaria. Habita arrecifes rocosos, pendientes con rocas y áreas adyacentes de arena. Se alimenta de erizos de mar, crustáceos pequeños y moluscos. Tiende a ignorar a los buzos, pero mantiene su distancia (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 100 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde Baja California hasta el Ecuador y habita hasta los 30 metros de pro fundidad. Es la especie de pez chancho más grande de la región (A llen & Robertson, 1998). Chancho negro El chancho negro (Melichthys niger) posee una aleta caudal que va de muy recortada a ahorquillada; es fácilmente distinguible por la coloración negruzca del cu er po, separado de las aletas por una franja blanca-celeste; la cabeza puede tener un Eri ck Alexander Ross Salazar •
.. Resultados n I u,..r . ",~IOt.(. ['( \ L~ ..,.. '.u_~ "l foFA' ( ... ·""RI.\ matiz amarillento; tiene rayas delgadas azules en el dorso y alrededor del ojo (Allen & Robertson, 1998). Esta especie usualmente es solitaria, pero puede formar pequeños grupos. Habita en aguas abiertas sobre arrecifes rocosos, pendientes con rocas o a lo largo de paredes de piedra. Acostumbra ignorar a los buzos, pero se mantiene a distancia si son abordados (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 50 cm (Froese & Pauly, 2010). Su distribución es circumtropical. En el Pacífico Este Tropical se ha registrado en la s Islas Revillagigedo, Isla del Coco, Clipperton, Malpelo y el Golfo de Chiriquí (Pan amá) (Allen & Robertson, 1998). Carangidae Los jureles son una familia ampliamente representada en todos los mares tropicales y subtropicales. Generalmente son plateados y tienen un rango amplio de tamaños. Son nadadores muy fuertes de media profundidad que se caracterizan por su forma hidrodinámica, cuerpo comprimido lateralmente, base de la cola delgada y una aleta caudal fuertemente bifurcada (Allen & Robertson, 1998). La mayor parte de las especies tienen escamas posteriores a la línea lateral modificadas en estructuras fuertes como placas espinosas conocidas como escudetes. Es tas especies presentan desove pelágico y sueltan un gran número de pequeños huevos flotantes . Son apetecidos para el consumo humano y son blanco tanto de pescadores comerciales como deportivos. Tienden a formar grandes cardúmenes y nadan considerables distancias. Los pámpanos son comunes a lo largo de los bordes de l os arrecifes. Son depredadores voraces que se alimentan de una variedad de peces (Allen & Robertson, 1998). Jurelojón El jurel ojón (Caranx sexfasciatus) tiene coloración verde azulado que se desvanece a blanco-plateado en el vientre; tienen una mancha negruzca cerca del borde superior del opérculo y el col or de los escudetes de la línea lateral va de amarillento a negro. Su identificación es fácil, debido al gran tamaño de sus ojos y el extremo blanco de su aleta dorsal (Anexo 4) (Allen & Robertson, 1998). Esta especie nada rápidamente en cardúmenes grandes en aguas abiertas sobre arrecifes profundos, pendientes pronunciadas o a lo largo de paredes de piedra; fre cuentemente viaja en pareja durante la época reproductiva, cuando los machos se tornan casi negros. Se sienten atraídos por las burbujas y con frecuencia se acercan a l os buzos (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 120 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye ampliamente por todo el Indo-Pacífico, desde el este de África hasta América (Allen & Robertson, 1998). Eric k Alexander Ross Salazar •
• R es ult ados incluyendo zooplancton, peces, poliquetos, es trellas frágiles, ca ngrejos, camaron es , erizos de mar y molu s cos (Allen & Rob e rt son, 1998). Seño rito /i s tada La señorita li stada (Halichoer es notospi/u s) tiene dos ca ninos grandes en la parte posteri or de la mandíbula superior. La coloración de la f ase inicial es verde oscuro en la mitad supe rior y verde clara abajo; pr ese nt a entre cinco y seis parches negros a lo largo de la parte superior de los costados. La fa se term inal presenta de siete a ocho ba r ras negras en la mitad superior del cuerpo con ba rras amarill as angostas entr e est as ; un parche negro detrás de la aleta p ec toral y la aleta ca udal roja. (Allen & Robe rt son, 1998). Es ta es pecie nada constanteme nte en zonas de surgencia po co profundas (Humann & DeL oach, 2004). Su talla máxima es de 38 cm (Froese & Pauly, 2010). Se dis tr ibuye d es de el Golfo de California ha sta Perú (A llen & Rob ert son, 1998). Seiiorit a soltero na La se ñor ita sol te rona (Ha/ichoeres nicho/si) tiene un diente canino prominente hacia ad ela nte a cada lado de la mandíbula superior. La co loración de la fase inicial es verde cl aro en el dor so y blancuzca en el vientre, con una franja neg ra difusa al medio del co sta do unida a una barra negra ubicada debajo de la al eta dorsal. La fase terminal es de coloración azulada a verde con una barra negra an cha de tr ás de la cabeza y una manc ha amarilla brillante en el centro de és ta. Los juvenil es son blancuzcos a ama ri llento s con franjas y manchas negras i rr egulares en el costada y una mancha ocelada en la mitad de la aleta dorsal (Allen & Robertson, 1998). Es ta es pecie habita en arrecifes y pendientes rocosas, en tre los 5 y 15 metros de pr of undidad (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 38 cm (Froese & Pauly, 201 0) . Se dis tribuye desde el Golfo de California hasta Panam á, in cl uyendo las i slas o ce án icas (Allen & Robertson, 1998). Vie jo de pied ra La vieja de piedra (Bodianus di plotaenia) tiene dientes con f orm a de caninos; los machos adultos tienen filamentos alargados en los lóbulos de la al eta caudal y radios al a rg ados posteriormente en las aletas dorsal y anal. La fa se inicial tiene un color rojizo que se desvanece a amarillo en la parte posterior del cu erpo y de la aleta caudal; un par de franjas negras en la mitad superior del costado; los márgenes individuales de las escam as de café a rojo . La fase terminal es verde azulada, con la cabe za color café y la bas e de la mandíbula blanca; y una barra estrec ha amarille nt a en la mitad del costado. Lo s juveniles son similares a la fase inicial pero con color amarillo como base (Anexo 9) (Allen & Robertson, 1998). Er ick Alexa nd er Ro ss Sa lazar
• Resultados Esta es pecie habita arrecif es rocos os, y pendientes y zonas mixtas de arena y pied ra . Es co mún entre los 5 y 32 metros de profundidad. Lo s juvenil es pueden actuar como limpia dor es (Humann & DeLoach, 2004). Su talla m áx ima es de 76 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde Baja California hasta el norte de Chil e, incluyendo las islas oce án i cas (Allen & Robertson, 1998). Lutjanidae Los pargos son peces de pequeño a mediano tamaño, co n el cuerpo de forma ovalada a alargada y ligeramente comprimido. Ti enen una so la aleta dorsal que puede llevar una hendidura en el centro o tener incisiones profund as e ntr e las espinas. Las mandíbulas generalmente tienen caninos desarrollados. Po se en e sc amas ctenoideas que cubren el opérculo y las mejillas. La mayoría de los pargos vi ve en aguas someras o de profundidad intermedia en los alrededores de arrecifes. Son depredadores activos que se alimentan principalmente de noche. Su dieta incluye ca ngrej os, camarones, otros crustáceo s, gasterópodos, cefalópodos y organis mo s pl an ctónicos (Allen & R obert son, 1998). Pargo amari llo El pargo amarillo (Lutjanus argentiventris) presenta un color rosa en la parte frontal que pasa a amarillo brillante o naranja en el resto del cu erpo. Las aletas son principalmente amarillas o color naranja y tienen una raya azul hor i zo ntal debajo del ojo (Anexo 10) (Allen & Robertson, 1998). Esta especie habita arrecifes rocosos. En ocasiones nada en grandes cardúmenes. Nor malmente se encuentra a profundidades de 5 a 15 metros (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 71cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde el sur de California hasta Perú, incluyendo las is l as oceánicas (Allen & Robertson, 1998). Pargo azul darado El pargo azul dorado (Lutjanus viridis) tiene el cuerpo oblo ng o y la boca relativamente grande y protráctil. Los dientes frontales son más grand es y en forma de colmillos. Su coloración es amarilla brillante con cinco fr anj as blanco-azuladas con bord es negros (Anexo 10) (Allen & Robertson, 1998). Es ta especie habita arrecifes rocosos en grupos de tamaño pequeño y mediano (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 30 cm (Fro es e & Pa uly, 2010). Se distr ibuye desde el sur de Baja Cal ifornia hasta Ecuado r, incluyendo las islas oceánicas. Habita profundidades desde los O a 60 metros (Allen & Rob ertso n, 1998). Erick Alexander Ro ss Salazar
• Resultados Pargo mancha /J . IjtlM;&J::,r¿ [\, ~.I..! t\\LrJ~ .. l Ol. ,,1,) .... ( .· • .I. .t.AI,I El pargo mancha (Lutjanus guttatus) tiene el cuerpo ovalado y moderadamente prof undo. La boca es relativamente grande y protráctil; los dientes delanteros son más grandes y en forma de colmillos. Su coloración es carmesí pálido o rosado amarillento, ti ene bandas angostas y oblicuas con un tono verde dorado a café. Tiene una mancha distintiva negra en el cuerpo, debajo de la aleta dorsal Esta especie típicamente forma cardúmenes grandes, pero se puede observar en grupos menores. Es más común en fondos arenosos cerca de arrecifes coralinos y rocos os, al igual que cerca de naufragios y bahías (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 80 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde el sur de California hasta Perú, Malpelo e Isla del Coco. Habita profundidades desde los O a 107 metros (Allen & Robertson, 1998). Pargo ñanguero El pargo ñanguero (Lutjanus jardani) tiene los dientes del frente de l as mandíbulas ag randados y en forma de colmillos. Su coloración es oliva oscuro a rojiza con lustres plateados en la parte superior de los costados (Allen & Robertson, 1998). Est a especie forma cardúmenes en zonas de corrientes fuertes, congregándose en zo n as de agua calma detrás de grandes piedras. Es más común entre los S y 12 metros (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 60 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde el sur de México hasta Perú, incluyendo las islas oceánicas (Allen & Robertson, 1998). Pargo negro El pargo negro o dientón (Lutjanus novemfasciatus) tiene dientes muy grandes en forma de colmillo en la parte anterior de las mandíbulas. Su coloración es ca fé oliva osc uro a rojo cobre en el dorso y los costados, pasando a blanco plateado en el vientre. Los juveniles y adultos presentan de ocho a nueve barras café oscuro en la mitad superior de los costados (Anexo 10) (Allen & Robertson, 1998). Esta especie habita arrecifes rocosos; en ocasiones se deja llevar por la corriente formando cardúmenes grandes. Es común a profundidades entre los S y 12 metros (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 170 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde el sur de California hasta Perú, incluyendo las i slas oceánicas (Robertson & Allen, 2008). Po macanthidae Los peces ángel y muñecas son parientes cercanos de los peces mariposa. La forma de su cuerpo es alta y comprimida, tienen escamas ctenoideas, una sola aleta dorsal sin mu esca y una boca pequeña con dientes en forma de cerdas de cepillo. Tienen una espina larga en el ángulo del preopér~ulo. La mayoría de las especies viven en el IndoErick Alexander Ross Salazar
Re sultados ,/J I l . ", r '. 't~ .. u:.L L't ~!.. ;',1.':' ,.. ... ~ Di r,F", L.t,'.t.R¡· Pacífico y se les encuentra, principalmente, en los alrededor es de los arrecifes de coral. Su dieta varía según la especie y puede incluir algas, detri tu s, es ponjas e invertebrados bentónicos (Allen & Robertson, 1998). Ángel negro El ángel negro o ángel de Cortés (Pomacanthus zonipec tu s) ti en e la parte anterior de la cabeza gri sá ce a, la parte central del cu erpo y la porción adyacente de la aleta dorsal gris claro, y la parte posterior del cuerpo y la porción adya ce n te a la s aletas dorsal y anal color carbón. Presenta una mancha amarilla an c ha inmediatamente detr ás de la mejilla y una segunda mancha estrecha entre dos bandas negras detrás de la aleta pectoral. Lo s juveniles son de color negro con seis bar ra s amari ll as curvas en la cabe za, cuerpo y cola; presentan una banda ancha color café ce rc ana alojo (Anexo 11) (Allen & Robertson, 1998). Esta especie nada alrededor de arrecifes; usualmente es so litar ia pero se puede observar en parejas. Los juveniles actúan como peces limpiadores, removiendo parásitos de pe ces mayores (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 46 cm (F roese & Pauly, 2010). Se dis tribuye desde Baja California y el Golfo de California ha sta Perú, incluyendo l as islas oceáni cas (Allen & Robertson, 1998). Muñeca rey La muñ e ca rey (Holacanthus passer) presenta una espi na fuerte en el borde inferior de la mejilla. Su coloración es gris-azul aterciopelado con los centros de las escamas de c olor azul y una barra blanca en el costado detrás de la aleta pectoral; la al et a caudal es amarilla. Los juveniles son anaranjados en la parte anterior y cafés en la posterior, con seis barras azules angostas en los costados (A n ex o 11) (Allen & Rob e rt son, 199 8) . Esta especie habita zonas rocosas; usualmente es solitaria pero también se puede observar formando cardúmenes. Ocasionalmente se puede compo rt ar como pez li mp iador (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 35,6 cm (Fro ese & Pauly, 2010). Se distribuye desde el Golfo de California hasta Ecuador, incluyendo l as Islas Galápagos (Allen & Robertson, 1998). Po macentridae --------------------------------------------- Las castañuelas, castañetas o pintaños son peces que habitan l os mares tro pical es y templados del mundo. Son peces de forma alargada a ovoide, comprimid os y con una sola aleta dorsal. La aleta caudal varía de poco recortada a bifurcada o en fo rma de media luna. Las escamas son moderadamente grandes y ctenoideas. Se alimentan de una gran variedad de vegetales y animales (Allen & Robertson, 1998). Erick Alexander Ross Salazar •
Resultados Jaqueta gigante La jaqueta gigante (Microspathodon dorsalis) tiene coloración azul a gris oscuro, algunas veces negro-azulada. Los bordes de las aletas dorsal, caudal y anal son blancos o azul claro. Los juveniles normalmente son de color azul en la parte posterior y azul claro en la anterior (Allen & Robertson, 1998). Esta especie generalmente es solitaria. Habita arrecifes rocosos y pendientes con buen movimiento de agua y crecimiento alga!. Es territorial , especialmente durante la época reproductiva. Es común observarla entre los 3 y 8 metros de profundidad (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 31 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde el Golfo de California hasta Ecuador, incluyendo las is las oceánicas (Allen & Robertson, 1998). Scaridae Los peces loro son habitantes comunes de los arrecifes tropicales. La mayoría son fáci lmente reconocibles por sus dientes fusionados en forma del pico de un loro, por es o su peculiar nombre. La familia se distribuye por todo el mundo y la mayoría tiene una morfología muy parecida. La aleta dorsal no es recortada. Se alimentan de corales y so n uno de los principales ramoneadores de algas que habitan los a rr ecifes tropicales. Por la noche buscan cuevas y escondites en los bordes del arrecife, donde descansan en el fondo después de secretar un capullo mucilaginoso que los envuelve (Allen & Robertson, 1998). Lo ro barba azul El loro barba azul (Scarus ghobban) tiene una aleta caudal ligeramente recortada en los peces en fase inicial; en los machos terminales es en forma de cuarto de luna. La fase inicial es amarillenta a verde-amarilla con cinco barras irregulares azul-blancuzcas en los costados. Los machos terminales son de color azul verdoso en el dorso con escamas rosado salmón en el vientre (Allen & Robertson, 1998). Esta especie usualmente es solitaria; habita arrecifes y pendientes rocosas. Es co mún en zonas con corales pétreos formadores de arrecife. Se alimenta raspando algas de corales y rocas (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 90 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye ampliamente en todo el Indo-Pacífico. En el Pacífico Este Tropical se encuentra desde el Golfo de California hasta Ecuador (Allen & Robertson, 1998). Loro chato El loro chato (Scarus compressus) tiene un cuerpo alto y comprimido con la aleta caudal recortada. Su coloración en fase inicial es verde-café, más clara en la cabeza, con seis barras blancuzcas en sus costados. El macho terminal presenta una coloración verde con los bordes de las escamas anaranjados, el hocico verde y bandas irregulares del mismo color que parten del ojo (Anexo 12) (Allen & Robertson, 1998). Er i ck Alexander Ross Salazar • •
R es ulta do s n ¡ U ~I V!~,lr ll. ~ r.t ,1:' .• "W/,,<, ~ (J ~', ;.' .. d~l., Esta es pecie usualmente es solitaria, habitando arrecifes y pendientes rocosas. Es más común en zonas cercanas a la costa con pr esencia de c or al es pétreos formador es de arrecife (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 68 cm (Froese & Pauly, 2010). Se d is tr ibuye d es de el Golfo de California ha sta Ecuado r, incluyendo la s Is la s Gal ápagos. Generalmente es la especie menos abundante y más astuta de loros del Pacífico Este Tropical (Allen & Robertson, 1998). Loro jorobado El loro jorobado (Scarus perrico) ti ene una aleta cau dal ligeramente redondeada; los individuos m ás grandes desarrollan una joroba p rominente en la nuca. Su co loración va de verde a verde-azulado con aletas azu l oscuro (Allen & Robertson, 1 99 8) . Esta especie es solitaria, pero puede formar pequeños grupo s. Habita arrecifes y pendientes rocosas. Es más común en zonas cercanas a la costa con corales pétreos fo rmador es de arrecife. Se alimenta raspando algas de l as ro cas y corales (Humann & De Loach, 2004). Su talla máxima es de 76 cm (Froese & Pauly, 201 0) . Se distribuye d es de el Golfo de California ha sta Perú (Allen & Ro b ert son, 1998). Loro violóceo El loro viol ác eo (Scarus rubroviolaceus) tiene la aleta ca udal li geramente recortada en la fase adulta inicial; en los machos terminales tiene forma de cuarto creciente. La fase inicial es de color gris en la mitad anterior y blancuzca en la posterior con mandíbulas negr as pequeñas, líneas oscuras en los costa do s y aletas rojas. En la fase ter minal los machos son de color verde a verde azulado, a lg u na s veces con tonos p úr pura en la mitad anterior (Anexo 12) (Allen & Robertson, 1998). Esta especie usualmente es solitaria. Habita arrecifes y pendie nt es rocosas. Es más común en zonas cercanas a la costa con corales pétreos formado res de arrecife. Se alimenta raspando algas de las rocas y corales (Humann & D eL oach, 2004). Su talla máxima es de 70 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye ampliamente en todo el Indo-Pacífico. En el Pacífi co Este Tropical se encuentra d es de el Golfo de California hasta las Islas Gal áp ag os (All en & Robertson, 1998). Serranidae Los meros, cabrillas, chernas, mentas o jaboneros son es pecies parecidas a las per cas, con una gran diversidad de formas y hábitos. Generalmente, tienen tres espinas en la cubierta de las branquias; el margen posterior d el preopérculo es casi siempre serrado o con espinas pequeñas; y la boca es grande y abre al frente o con la mandíbula inferior proyectante. Las escamas son pequeñ as y por lo general ásper as . Los serránidos forman uno de los mayores grupos de peces de pr edadores .de los Eri ck Al exander Ro ss Sa lazar •
Resultados arrecifes. Se alimentan de variedad de peces y crustáceos. La mayoría de las especi es vi ve asociada al fondo. La familia es hermafrodita; las hembras adultas son capaces de transformarse en machos (Allen & Robertson, 1998). Cabrilla panameño La cabrilla panameña (Cephalopholis panamensis) tiene el cuerpo robusto y oblongo, con el hocico mucho más largo que el ojo. La aleta pectoral es simétricamente redondeada con una solapa que une su base con el resto del cuerpo. La base de la cola es delgada y la aleta caudal redondeada. Los adultos tienen coloración pardo claro con unas nueves barras oscuras cruzando el cuerpo entero; la cabeza es oscura con bandas oblicuas y una red de puntos azules y anaranjados; parche oscuro justo detrás del ojo. Los juveniles tienen el cuerpo gris-azul con manchas y líneas naranjas en la cabeza; la nuca es verde (Anexo 13) (Allen & Robertson, 1998). Esta especie típicamente es solitaria. Habita arrecifes y pendientes rocosas. Es tímida y se aleja rápidamente de los buzos (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 31 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde el Golfo de California a Ecuador, incluyendo las islas oceánicas (Allen & Robertson, 1998). Ca br illa pint o La cabrilla pinta (Epinephelus labriformis) tiene el cuerpo robusto y comprimido. La línea lateral es completa y finaliza en la base de la cola con un arco suave. La cola es redondeada. Las escamas ásperas y relativamente pequeñas. Su coloración es verde oliva con puntos y manchas blancas esparcidas irregularmente; detrás del pedúnculo caudal presentan una mancha negra en forma de montura . Los márgenes de las aletas dorsal y anal, los bordes superior e inferior de la aleta caudal y la mitad distal de las pectorales son de color rojo ladrillo (Anexo 13) (Allen & Robertson, 1998). Esta especie típicamente es solitaria. Habita arrecifes, paredes y pendientes rocosos. Es común entre los 7 y 14 metros de profundidad. Tiende a ignorar a los buzos (Humann & DeLoach, 2004). Su talla máxima es de 60 cm (Froese & Pauly, 2010). Se distribuye desde San Diego, California, hasta Perú, incluyendo l as islas oceánicas (Allen & Robertson, 1998). E ri ck Alexander Ross Salazar •
R es ultados Frecuenc ia de ntr o y fuera del PNMB IJ , l!N I \''[~w;.r oc I !:, M .- ... ",' ~ (J'J..' (,r.· .. t..HI.(, La familia con ma yor número de indivi duo s ob se rv ada en el periodo de muestreo fue la H ae mulidae (516 individuos); los roncadores usualmente se congregan en agru pa ci ones numeros as , e sp ecialme nt e las es pecies de menor tamaño, para pr ot egerse de de pr edadores. La se gunda familia en importancia fue la Lutjanidae (393 individuos); es ta familia suele form ar agrupaciones numerosas especialmente cuando alcanzan tamaños medios, sobretodo cerca de rocas grandes y en el borde de los arrecif es . La tercera familia en número de individuos fue la Chanidae (380 individuos ), gracias a un ca rdumen de sabalote (Chanas chanos) muy numeroso observado durante una de l as gi ras de mo nitoreo (Cuadro 2) . Cua dro 2. Frecuen ci a por familia dentro y fuera del Parque Nacional Marino Ballena. Familia Adentro Afuera Total A ca nthur idae 80 109 189 Bal is tid ae 89 92 181 Carangidae 81 7 88 Carcharhinidae O 1 1 Ch anidae 380 O 380 Ci rr hitid ae 10 8 18 D as ya tid ae O 2 2 H ae mulidae 211 3 05 516 Kyphosidae 57 81 138 Lab ridae 66 185 251 Lu tjanidae 212 181 393 Pomacanthidae 9 27 36 Pomacentridae 20 S4 74 Sc aridae 26 66 92 Serranidae 100 80 180 Total 1341 1198 2539 La s fa milias que presentaron la menor frecuencia fueron la Carcharhinidae (1 individuo) y la Dasy atidae (2 individuos). El tiburón punta blanca (Trianodon obesus) es objet ivo de la pesquería artesanal costera, por lo que los reducidos av istamientos se pueden deber a un esfuerzo pesquero importante . En la Reserva Biológica Isla del Ca ño, hacia el sur del PNMB y lejana a la costa, es frecu en te ob se rvar más de cuatro individuos por buceo. La raya látigo gigante (Dasyatis d ipter ura), al igual que otros miembros de su familia, son susceptibles a la pe sca de arrastre, muy común en este área. La te rcera familia con menor frecuencia fue la Cirrhitidae (18 individuos). El halcón gigante (Cirrhitus rivulatus) es una especie a la que le gusta esconderse en cuevas, incluso boca abajo, razón por la cu al s us avistamientos pueden haber sido baj os (Cuadro 2). Dentro del PNMB, la familia que presentó mayor número de individuos fue la Ch anidae (380 individuos, 38,34% ), debido a un cardumen numeroso de sabalotes observado durante el mes de abril del 2011. La segunda familia en importancia fue la Erick Al exa nder Ro ss Sa l aza r • •
. .- _-~ . _ ' 56 .,- Resultados Lutjanidae (212 15,73%), ambas (Figura S). individuos, 15,81%) Y la tercera la Haemulidae (211 individuos, caracterizadas por formar agrupaciones numerosas de individuos Las familias con menor representación dentro del PNMB fueron la Pomacanthidae (9 individuos, 0,675%) y la Cirrhitidae (10 individuos, 0,75%). Estas familias tienen un bajo número de especies, por lo que su presencia no es tan importante como la de otros grupos. La tercera familia con menor frecuencia fue la Pomacentridae (20 individuos, 1,49%). La jaqueta gigante (Microspathodon dorsalis) es la especie de mayor tamaño de esta familia observada en el PNMB; el resto de especies presentes no presentan un tamaño suficiente para ser de importancia comercial, razón por la cual no se consideraron durante los monitoreos (Figura S) . • Acanthuridae 7,46% 5,97% • Balistidae 1,49% 1,94% 0,67% Carangidae • Chanidae 15, 81 % • Cirrhitidae • Haemulidae • Kyphosidae 4,92% • Labridae 4,25% Lutjanidae • Pomacanthidae 15,73% Pomacentridae 0,75% Scaridae Serranidae Figura S. Distribución porcentual de los individuos observados dentro del Parque Nacional Marino Ballena según familia. Fuera del PNMB, la familia que presentó mayor número de individuos fue la Haemulidae (305 individuos, 25,46%), caracterizada por formar agrupaciones numerosas de individuos como mecanismo de protección ante sus depredadores. La segunda familia con mayor frecuencia fue la Labridae (185 individuos, 15,44%). Entre los lábridos se encuentra una de las especies más frecuentes en todos los buceos, la vieja de piedra (Bodianus diplotaenia), razón por la cual sus números son tan elevados. La tercera familia fue la Lutjanidae (181 individuos, 15,11%) (Figura 6). Las familias con menor representación fuera del PNMB fueron la Carcharhinidae (1 individuo, 0,08%) y la Dasyatidae (2 individuos, 0,17%). La primera familia representa tiburones, los cuales son foco de esfuerzo pesquero cerca de la costa, mientras que la segunda familia está constituida por rayas, frecuentemente capturadas por la pesca de Erick Alexander Ross Salazar
Resultados arrastre, común en esta zona. La tercera familia con menor frecuencia fue la Carangidae, algo de extrañar ya que los jureles frecuentemente forman cardúmenes en los arrecifes de la zona, especialmente los más profundas (17 o más metros). Debido a que se agregan hacia la parte superior del arrecife, la baja visibilidad observada en las giras pudo haber dificultando su identificación (Figura 6 ). 5,51% 6,68% 9,10% 6,76% • Acanthuridae • Balistidae • Carangidae • Carcharhinidae • Cirrhitidae • Dasyatidae • Haemulidae • Kyphosidae Labridae • Lutjanidae Pomacanthidae • Pomacentridae Scaridae Serranidae Figura 6. Distribución porcentual de los individuos observados fuera del Parque Nacional Marino Ballena según familia. Erick Alexander Ross Salazar
• Resultados Diver si dad Simpson El índice de Diversidad de Simpson (D) permite observar una alta diversidad en todos los sitios de monitoreo. En este índice, cuanto más cercano sea el valor a cero, más diverso es el sitio o la muestra (Magurran, 2008). Eso es más evidente en el Bajo Dos Tetas, el Bajo Negro y el Tómbolo de Punta Uvita, ya que cuentan con valores muy cercanos a cero (0 ,084 a 0,089). Roca La Viuda e Isla Balle na es tán en el siguiente escalafón de diversidad (0,104 y 0,125, respectivamente), que aunque ti en en valores ligeramente más elevados siguen siendo puntos muy diverso s. Bajo Maur een es la estación de monitoreo con el valor más alto (0,316), es de ci r el men os diverso de la muestra; a pesar de esto, muestra una diversidad importante (Cuadro 4). Cuadro 4. índice de Diversidad de Simpson, según punto de moni tor eo. índice lB BM TP LV OT BN Diversidad de Simpson (D) 0,125 0,316 0,089 0,104 0,0 84 0,087 Diversidad de Simpson (l/D) 8,022 3,169 11,284 9,626 11 ,869 11,463 Al calcular el índice de Reciprocidad de Simpson, se puede observar la misma tendencia. En este índice, cuanto más alto sea el valor, m ás diversa es la muestra (Magurran, 2008). Los tres sitios más diversos son nuevamente el Bajo Do s Tetas, el Bajo Negro y el Tómbolo de Punta Uvita, con valores bastante altos (11,284 a 11,869). En el siguiente nivel se encuentran Isla Ballena y Roca La Viuda (8,022 y 9,626, respectivamente). El sitio menos diverso, con un valor muy cercano a uno (lo que representaría un sitio con una sola especie), es Bajo Maureen (Cuadro 4). Estos valores se pueden explicar debido a una alta repre se ntativid ad de diversas especies en los cinco sitios más diversos, a pesar de que hay especies do minantes (el jurel ojón en Isla Ballena con 80 individuos o el roncador pecoso en Ro ca La Viuda con 77 individuos) no hay una especie claramente dominante. La frecuencia se distribuye ampliamente entre las especies, con varias dominantes en cada caso, pero un gran número de especies con pocos individuos (Anexo 14). En el caso de Bajo Maureen, su baja diversidad en comparación con l os otr os sitios se explica por un cardumen muy numero de sabalotes (350 individuos) presente durante una gira de monitoreo, razón por la cual se arrastró la diversidad hacia abajo al representar este solitario cardumen más del 52% de los individu os observados (Anexo 14). Shannon --- . __ ._ .. -. __ . _ .. __ .... _. El índi ce de Diversidad de Shannon (H) sirve para ver la uniformidad de es pecies en un sitio, es decir cuán cerca en frecuencia están las especies. Cuanto m ás al to se a este índice, más uniforme es el sitio o la muestra. Si se calcula además de H el Hmax, es decir la máxima uniformidad que una comunidad puede tener, con es to s dos números Erick Alexander Ros s Sala zar •
.. Resultados se puede calcular la uniformidad de especies (dividiendo H por Hmax). Cuanto má s cercano sea el valor a uno, más uniforme es la comunidad (Magurran, 2008). En el estudio, se puede observar que la Isla Ballena, la Roca La Viuda, el Tómbola de Punta Uvita y el Bajo Negro tienen valores de H similares (1,09 a 1,226), por lo que se podría decir que tienen diversidades semejantes. En el caso de Bajo Maureen, es evidente que su valor (0,81) indica que es un sitio poco uniforme (Cuadro S) . Cuadro S. índice de Diversidad de Shannon, según punto de monitor eo . índice lB BM TP LV OT BN Shannon H' Log Base 10 1,09 0,81 1,172 1,118 1,196 1,226 Shannon Hmax Log Base 10 1,431 1,398 1,398 1,38 1,431 1,505 Shannon J' 0,762 0,58 0,838 0,81 0,835 0,815 A la hora de analizar la uniformidad de la comunidad, se observa que la Roca La Viuda, el Bajo Negro, el Bajo Dos Tetas y el Tómbola de Punta Uvita tienen valores muy similares y cercanos a uno (0,81 a 0,838); esto indica comunidades uniformes. Isla Ballena muestra un valor inferior (0,762) pero aún así relativamente alto, es decir no es tan uniforme como las otras comunidades pero tiene una diversidad significati va . El caso de Bajo Maureen es completamente diferente, su valor de 0,58 indi ca que es un sitio poco uniforme y dominado por una pequeña selección de especies (Cuadro S) . Esta particularidad de Bajo Maureen, al igual que en el caso del índice de Simpson, se debe a la alta representatividad de una sola especie, el sabalote, con 350 individuos, representando el 52% de los peces observados. Análisis de conglomerado Al realizar un análisis de asociación utilizando la metodología de Bray-Curtis para analizar clústeres se pueden observar las mismas tendencias v is tas con los índices de diversidad (Figura 13). En dicho análisis, se observa que los sitios de monitoreo con mayor semejanza entre sí son Bajo Negro y Bajo Dos Tetas, los dos lugares a mayor distancia del PNMB. Por su parte, estos se agrupan cercanamente con el Tómbola de Punta Uvita y con Roca La Viuda; el primero se encuentra dentro del PNMB pero está más cercano a los puntos de monitoreo fuera de sus límites y el segundo es el punto fuera del PNMB más cercano a los límites. El siguiente punto en similitud a esta agrupación de cuatro es Is la Ballena, lugar de monitoreo más sureño de todos. Al igual que con los índices de diversidad, en este análisis es también el sitio entre los diversos que se aleja más del grupo. Finalmente, Bajo Maureen muestra la menor similitud a cualquiera de los otros puntos de monitoreo, a pesar de estar a una distancia cercana de Isla Ballena. Esto se debe a una profundidad mayor y a una cercanía a aguas abiertas y punto s de mayor profundidad (Figura 3) . Esto hace que especies como el sabalote, comun es en zonas más abiertas, sean más frecuentes. Esta especie norma lmente se agrupa en Erick Alexander Ross Salazar •
Resultados cardúmen es numeros os y su presencia en una de las giras de monitoreo desvió los datos para se parar a Bajo Maureen de los otros puntos de mo nit oreo (tanto los que se encuentra de ntro del PNMB como los que tenía características de profundid ad semejantes). Bray · Cu r1 is Clus te r Analy sls (Single l .m k) ,--- ------------- - - ---- Sa mpl e2 r--------------- --- Sam pl e 4 r----- ------- -Samp Ie6 L------ ------- Sa mp le S L..- --- - ----- - - - Sa mp le3 L---------- ------- - Sa mp lel O. % &mllarrty so . 1 00 Figura 13. Análisis de Clústeres de Bray-Curtis para los sitios de monitoreo (Sample 1 = Isla Ballena, Sample 2 = Bajo Maureen, Sample 3 = Tómbolo de Punta Uvita, Sample 4 = Roca La Viuda, Sample S = Bajo Dos Tetas, Sample 6 = Bajo Negro). Dominancia-K El análisis de Dominancia-K permite comparar la diversidad entr e muestras gráficament e. Entre más abajo crucen las líneas el eje Y, más diversa es la muestra. Si las líneas entre dos muestras (en este caso sitios de monitoreo) se cruzan, entonces dichas muestras tenderán a tener diferente jerarquía al ser analizad as con diferent es índices de diversidad. En el análisis de Dominancia-K se observa nuevamente que los t res puntos de moni toreo fue ra del PNMB y el Tómbola de Punta Uvita son muy semejantes, ambos cruzando el eje Y ba stante cercamos. Nuevamente, los tre s p unt os con mayor similitud son Bajo Negro, Bajo Dos Tetas y el Tómbola de Punta Uvita. Ro ca La Viuda se aleja ligeramente de este grupo en el análisis (Figura 14). Roca La Viuda e Isla Ballena, a pesar de iniciar en puntos diferentes en el eje Y, tienden a agruparse hacia el final del gráfico conforme se van junt an do con los tr es sitios previamente citados. Se puede considerar que conforman el segundo grupo en similitud. De nuevo se puede observar cómo Bajo Maureen se se pa ra de to dos los dem ás , cruza el eje Y sobre el 50% y se mantiene alejado de los otro s si tios durante todo el Erick Alexander Ro ss Salazar •
Resultados análisis. La influencia del cardumen de sabalotes observados du ra nte u na gira continúa separando a este sitio de todos los demás, influenciado por su mayor cercanía a aguas profundas. Abun aante Pl ot 0-' Figura 14 . Anális is de Dominancia-K par a los sitios de monit ore o (s ample 1 = Isla Ballen a, sample 2 = Ba jo Maureen, sample 3 = Tómbola de Punta Uvita, Sam ple 4 = Roca La Viud a, Sample 5 = B aj o Dos Tetas, Sample 6 = Bajo Negro). Erick Alexander Ro ss Sa la zar lO
Discusión Discusión La estabilidad en la diversidad y abundancia de especies de nt ro de las reservas marinas no se llega a alcanzar. Se ha observado que las pobl aci ones de peces que se recuperan continúan incrementando durante años, aunque a tasas inferiores. Esto se puede deber a que no existen series de tiempo lo suficientemente larg as para analizar el punto al cual finalmente se estabilizan las poblaciones de sp u és de la protección (Babcock et al. , 2010 ). Este detalle es importante a la hora de eva luar las reservas marinas y debe ser considerado cuando se analiza su éx ito. Si bien los efectos directos sobre poblaciones de peces se obser va n rápidamente (Halpern & Warner, 2002; PISCO, 2007; Babcock et al ., 2010 ), el ti empo promedio para ver efectos indirectos tr as la de la creación de reservas es de más de trece años, yen ocasiones mucho más tiempo (Babcock et al. , 2010). Lo s encargados de la gestión deben considerar esto a la hora de planificar y estar cons ci entes q ue puede tomarles muchos años antes de poder tener evidencias del éxito de la s reserv as marinas en la forma de efectos indirectos y una recuperación más amplia de todo el ecosistema, más allá de las especies foco de la pesca (PISCO, 2007; Babcock et a l., 20 10). Estos factores son importantes a la hora de analizar al PN MB ya que, aunque se estableció hace 22 años, no ha existido una vigilancia y protec ci ón constante del mismo. Durante los primeros 19 años de existencia del PNM B, no se contó con un adecuado control de las actividades de pesca dentro de su s límite s. No fue sino hasta el 2008 que la Fundación MarViva, por medio de un conve ni o con el Servicio Nacional de Guardacostas y el M INAET, inició labores de vigilancia co njunt as . Cabe destacar que a inicios del 2011 dichas labor es de vigilancia se vieran fuertemente reducidas. Esto fue debido a la iniciativa por parte de la Fundación MarViva de trasladar las responsabilidades de control y vigilan ci a al estado por medio de una continuada cooperación pero bajo una modalidad diferent e. Si consideramos que se puede tardar hasta cinco años para ve r diferencias en las poblaciones de especies dentro de una reserva marina y hasta tr ec e años para ve r efectos indirectos, es de esperar que en el corto periodo que ha existido una verdadera protección y control de la pesca las diferencias en di ve rsidad entre los sitios sean pocas. Los siti os que se encuentran fuera del PNMB parecen ag ruparse en tre sí bas tante bien, con í nd i ces muy parecidos. Este no es el caso de los siti os que se encuentran dentro del PNMB. Esto último se puede deber a que dos si tios dentro del Parque tienen características semejantes (Isla Ballena y el Tómbolo de Pun ta U vi ta tienen las menores profundidades y los monitoreos se hacían de lado c os tero de las formaciones geológicas); mientras que el Bajo Maureen, a pesar de estar ce rc a de I sl a Ballena, tiene una profundidad mayor y se encuentra más cerca de zo nas con características de aguas abiertas, por lo que difiere de los otros sitios. La familia dominante en cuatro puntos de monitoreo (Tómbolo de Punta Uvita, Roca La Viuda, Bajo Dos Tetas y Bajo Negro) es la Hae mulidae. Los roncadores se caracterizan por agruparse en cardúmenes numerosos y evidentemente son una parte importante de los ecosistemas dentro y fuera del PNMB (Figura 15 ). Erick Alexander Ross Salazar
Discu si ón comunidad ti enen permiso de pesca en esta zona con fin es de auto consumo, es necesario revalorar esta regulación e ir pensando en límites de p es ca por persona para evitar un esfuer zo desproporcionado. Por otro lado, la pesca ilegal es una presencia constante d entr o del PNMB, como se observó durante el mes de mayo cuando se encontró una re d de enmalle ilegalmente colocada dentro de los límites del Parque que tenía m ás de 50 p eces diferentes enmallados, incluyendo a once tiburones martillo juveniles (Sphyrna lewini) (An e xo 16). En la parte externa del PNMB es frecuente ver operador es de pesca turística, tanto en los puntos de monitoreo como en otro sitios. Es importante notar que las especies pescadas en esta zona no se prestan para la práctica de l/ Cap turar y Li be rar", debido a que no están inclui das dentro de las especies de interés turísti co en la legislación nacional, como es el caso de los peces pico (aquellos miembros de la famil ia Isthiophoridae) y el sábalo (Megalops atlanticus). Fuera del PNMB es común la pesca a pulmón, la cua l b usc a e sp eCialmente a la langosta del Pacífico (Panulirus argus) y a peces de arrecife como los Scaridae. Para esto utilizan varas largas de madera con tres o cuatro puntas metáli ca s en uno de sus extremos. En una de las giras de monitoreo se encontró uno de estos implementos en el Bajo Negro, abandonado por los pescadores. Adicionalme nt e e xi sten reportes de embarcaciones de pesca con red de arrastre que faenan cer ca de los límites del PNMB yen ocasiones incursionan dentro del mismo, por lo que podrían e sta r teniendo efecto sobre especies demersales como cabrillas, meros y rayas. Muchos de los pescadores turísticos que faenan en esta zon a so n nacional es y llevan sus presas de regreso para cocinar en sus hogares. Los pesc ado res extranjeros que practi can la pesca turística en la zona usualmente llevan s us ca pturas de regreso para ser preparadas en los hoteles. Incluso se puede da r el ca so de que los tour operadores vendan las capturas en restaurantes de las co muni da d es cercanas o de regreso a sus hogares para alimentar a sus familias. Alrededor del mundo se ha comprobado que las reservas marinas son altamente efectivas en el incremento de las poblaciones de especies con ad ul tos sedentarios como los peces de arrecife e invertebrados (Hastings & Botsford, 2003 ), es por esto que el PNMB es tan importante ya que protege ecosistemas de arrecife. Las zonas con exclusión pesquera son herramientas vitales de manejo de las cad en as alimenticias, de la funcionalidad de los ecosistemas y de la resiliencia de los arre ci fes (Hughes et al ., 2007). El tener al PNMB en una zona de gran presencia de arrecif es permite una gestión y una exportación directa hacia las pesquerí as . Adicionalmente para incrementar la efectividad de las reser va s marinas, éstas deben tener alta similitud con las zonas circundantes (Fo r ca da et al., 2009). Es to ocurre con el PNMB, tanto al sur como al norte del mism o. S in embargo se tornan necesarios mayores controles sobre la pesca en estas zon as y en la zona oceánica, dónde las incursiones de los barcos de arrastre de camarón son constant es. Es por esto que se vuelve de gran importancia una AMP que permita la p es ca bajo regulación como zona de amortiguamiento alrededor del PNMB. Erick Alexander Ross Salaza r
Discusión Las reservas marinas son de vital importancia para el manejo ecosistémico y pesquero. En Hawái, Islandia y Filipinas se ha demostrado que la apertura de áreas a la pesca causa una pérdida rápida de los beneficios obtenidos con protección a largo plazo. Puede tomar tan sólo uno o dos años para que las poblaciones de peces y moluscos se vean agotadas (PISCO, 2007). Es por esto que para garantizar la sostenibilidad y efectividad del PNMB es necesario un verdadero control y vigilancia. Estos hallazgos hacen evidente la necesidad de implementar medidas más rigurosas de control y vigilancia. Actualmente, los guardaparques del PNMB no cuentan con embarcación propia para realizar labores de patrullaje en los límites del Parque con el fin de controlar la pesca ilegal. Erick Alexander Ross Salazar
• Conclusiones Conclusiones 1. La diversidad de especies de las comunidades de peces de importancia comercial y ecológica en el PNMB y sus alrededores es tuvo dominada por los roncadores (Haemulidae) y los sabalotes (Chanidae), aunque estuvieron ampliamente representados los pargos (Lutjanidae) y la s s eñorit as (Labridae). 2. Entre las especies más frecuentes en el presente tr ab ajo, los pargos (Lutjanidae), las cabrillas (Serranidae) y los sabalotes (Chanid ae ) representan las especies de mayor interés comercial en la zona. 3. Las familias con mayor número de especies (Acanthuridae con 7, Haemulidae con 7 y Lutjanidae con 5) no necesariamente son la s m ás abundantes. 4. Los siti os localizados fuera del PNMB (Bajo Negro, Ba jo Dos Tetas y Roca La Viuda) muestran altos grados de similitud y entre l as mayor es diversidades observadas. 5. El Bajo Maureen, debido a su cercanía a zonas de mayor profundidad y mayor profundidad que los otros dos sitios dentro del PNMB (I s la Ballena y el Tómbola de Punta Uvita), se diferencia de todo s los otro s sitios ya que tiene alta presencia de especies de aguas abiertas. 6. Las zonas fuera del PNMB tienen una alta semejanza con el T ómbola de Punta Uvita, ubicado cerca de los límites del Parque. Esto puede ser indicativo de un efecto de desborde, debido a que el esfuerzo pesquero realizado fuera del PNMB sobre arrecifes parece ser leve, por lo que su efecto no tendría problemas graves sobre las poblaciones. 7. El esfuerzo pesquero por parte de la comunidad en el Tómbola de Punta Uvita puede estar teniendo un efecto significativo sobre la abundancia y diversidad de este si tio , razón por la que se hace necesario implemen tar medidas de capturas máximas para los pobladores. 8. Las labores de control y vigilancia por parte de los guardaparques deben ser incrementadas para evitar la pesca ilegal dentro de los lím it es del PN MB. 9. Se necesita prolongar el monitoreo para obten er d at os más fiables de diversidad y poder realizar un análisis de tallas más fuerte. Erick Alexander Ro ss Salazar
Anexos Anexos /J ~ UN I «[~Dt.D LA L~ P,1..Lv~ DI (,f A).; U.I..J..RIJ. Anexo 1. Rangos de talla de las especies seleccionadas para el monitoreo. 1 2 3 4 S Especie Min Max Min Max Min Max Min Max Min Max Acanthurus nigricans O 4,99 S 9,99 10 14,99 15 19,99 20 20+ Acanthurus triostegus O 4,99 5 9,99 10 14,99 15 19,99 20 20+ Acanthurus xanthopterus O 14,99 15 29,99 30 44,99 45 59,99 60 60+ Anisotremus interruptus O 9,99 10 19,99 20 29,99 30 39,99 40 40+ Anisotremus taeniatus O 5,99 6 11,99 12 17,99 18 23,99 24 24+ Bodianus dip/otaenia O 14,99 15 29,99 30 44,99 45 59,99 60 60+ Caranx sexfasciatus O 24,99 25 49,99 SO 74,99 75 99,99 100 100+ Ceph%pholis panamensis O 5,99 6 11,99 12 17,99 18 23,99 24 24+ Chanos chanos O 29,99 30 59,99 60 89,99 90 119,99 120 120+ Cirrhitus rivu/atus O 11,99 12 23,99 24 35,99 36 47,99 48 48+ Ctenochaetus margina tus O 4,99 5 9,99 10 14,99 15 19,99 20 20+ Dasyatis dipterura O 24,99 25 49,99 50 74,99 75 99,99 100 100+ E/agotis bipinnu/ata O 29,99 30 59,99 60 89,99 90 119,99 120 120+ Epinephe/us /abriformis O 11,99 12 23,99 24 35,99 36 47 ,99 48 48+ Haemu/on f1aviguttatum O 7,99 8 15,99 16 23,99 24 31,99 32 32+ Haemu/on maculicauda O 5,99 6 11,99 12 17,99 18 23,99 24 24+ Haemu/on scudderii O 5,99 6 11,99 12 17,99 18 23,99 24 24+ Haemu/on sexfasciatum O 14,99 15 29,99 30 44,99 45 59,99 60 60+ Haemu/on steindachneri O 5,99 6 11,99 12 17,99 18 23,99 24 24+ Ha/ichoeres nicho/si O 7,99 8 15,99 16 23,99 24 31,99 32 32+ Ha/ichoeres notospi/us O 7,99 8 15,99 16 23,99 24 31,99 32 32+ Ho/acanthus passer O 7,99 8 15,99 16 23,99 24 31,99 32 32+ Kyphosus e/egans O 9,99 10 19,99 20 29,99 30 39,99 40 40+ Lutjanus argentiventris O 14,99 15 29,99 30 44,99 45 59,99 60 60+ Lutjanus guttotus O 14,99 15 29,99 30 44,99 45 59, 99 60 60+ Lutjonus jordoni O 11,99 12 23,99 24 35,99 36 47,99 48 48+ Lutjonus novemfasciatus O 29,99 30 59,99 60 89,99 90 119,99 120 120+ Lutjanus viridis O 5,99 6 11,99 12 17,99 18 23,99 24 24+ Me/ichthys niger O 11,99 12 23,99 24 35,99 36 47,99 48 48+ Melichthys vidua O 7,99 8 15,99 16 23,99 24 31,99 32 32+ Micraspathodon dorsa/is O 5,99 6 11,99 12 17,99 18 23,99 24 24+ Pomacanthus zonipectus O 7,99 8 15,99 16 23,99 24 31,99 32 32+ Prionurus /atic/avius O 11,99 12 23,99 24 35,99 36 47,99 48 48+ Prionurus punctatus O 11,99 12 23,99 24 35,99 36 47,99 48 48+ Pseudobalistes naufragium O 19,99 20 39 , 99 40 59,99 60 79,99 80 80+ Scarus compressus O 11,99 12 23,99 24 35,99 36 47,99 48 48+ Scarus ghobban O 19,99 20 39,99 40 59,99 60 79,99 80 80+ Scarus perrico O 14,99 15 29,99 30 44,99 45 59,99 60 60+ Scarus rubrovio/aceus O 11,99 12 23,99 24 35,99 36 47,99 48 48+ Suff/amen verres O 7,99 8 15,99 16 23,99 24 31,99 32 32+ Trachinatus rhodopus O 11,99 12 23,99 24 35,99 36 47,99 48 48+ Triaenodon obesus O 39,99 40 79,99 80 119,99 120 159,99 160 160+ Erick Alexander Ross Salazar •
Anexos Anexo 2. Fotografías de especies de la familia Acanthuridae. El cirujano aleta amarilla (Acanthurus xanthopterus) tiene una coloración amarilla característica en su aleta dorsal, aletas pectorales y sobre sus ojos. El cirujano coliblanco (Acanthurus nigricans) tiene la cola blanca con una r aya amarilla, de esta parecen salir dos rayas amarillas hacia su dorso y vientre. Erick Alexander Ross Salazar
_ ,:' 81;.: Anexos La mancha negra en la cola del roncador rayado (Haemulon maculicauda) inicia en la base de la cola, además presenta coloración amarilla en la cabeza, Erick Alexander Ross Salazar
Anexos IJ " Anexo 8. Fotografías de la famil ia Kyphosid ae. Esta chapa común (Kyphosus elegans) está en un periodo intermedio en tr e juvenil y ad u lto , perdiendo las características manchas blancas juveniles. Erick Alexander Ross Salazar
Anexos ,/J " :.. " 1;' '. ' .. " .1. Anexo 9. Fotografías de la famil ia Labrid ae. Esta vieja de piedra (Bodianus diplotaenia) se encuentra en fase intermedia, se puede observar la cola amarilla y el costado rosado con manchas negras. Esta vieja de piedra (Bodianus diplotaenia) se encuentra en fase adulta, se puede observar la joroba característica en la cabeza y la raya amarilla en su costado. Erick Alexander Ross Salazar
Anexos Anexo 10. Fotografías de la familia Lutjanidae. • El pargo amarillo (Lutjanus argentiventris) tiene una coloración amarilla característica en toda la parte posterior de su cuerpo. Est a agrupación de pargo azul dorado (Lutjanus viridis) permite observar claramente su coloración amarilla con rayas celeste neón. Erick Alexander Ross Salazar
Anexos El pargo negro o dientón (Lutjanus novemfasciatus) tiene barras alternadas de colores oscuros con claros en sus costados. Erick Alexander Ross Salazar
Anexos Anexo 11. Fotografías de la familia Pomacanthidae. La muñeca rey (Holacanthus passer) tiene las aleta caudal y las aleas pectorales de un color amarilla-anaranjado y una mancha blanca en su costado. Erick Alexander Ross Salazar
,'''' "87' Anexos " Anexo 12. Fotografías de la familia Scaridae, En esta fotografía de un loro chato (Scarus compressus) se puede apreciar su frente bulbosa y coloración amarillenta de la aleta dorsal. En esta fotografía se puede apreciar la coloración juvenil del loro violáceo (Scarus rubroviolaceus), la parte anterior del cuerpo es gris oscuro y la posterior gris claro, Erick Alexander Ross Salazar
Anexos Anexo 13 . Fotografías de la familia Serranid ae . La ca brilla pa nameña (Cephalopho li s pana me nsis) tiene u na pigmentación café oscuro que se alterna con barras café claro. La cabrilla pintada (Epinephelus labriformis) presenta manc has blancu zcas so br e sus costados. Erick Alexander Ross Salazar
Anexos Anexo 14. Frecuencia de especies en por punto de monitoreo . Especie lB BM TP LV OT BN Acanthurus nigricans 4 5 14 4 17 2 Acanthurus triastegus O O O O O 5 Acanthurus xanthopterus 2 O 8 43 13 O Anisotremus interruptus 1 O O O 10 2 Anisotremus taeniatus O 7 32 23 3 2 Bodianus dip/otaenia 7 25 15 42 43 36 Caranx sexfasci atus 80 O O O O O Cep ha/opho/is panamensis 13 22 8 10 6 11 Chanos chanos O 350 30 O O O Cir rhitus rivu/atus 1 2 6 3 2 1 Ctenochaetus marginatus 23 O O O 6 2 Da syatis dipterura O O O O O 1 E/a gat is bipinnu/ata 1 O O O 2 3 Epinephe/us /abriformis 9 17 19 9 12 19 Haemu/an f/aviguttatum O 3 O 10 O O Haemu/on maculicauda 10 29 3 2 40 O Haemu/on scudderii O 19 3 77 1 1 Haemu/on sexfasciatum 7 O O O O O Haemu/an ste indachneri O 2 75 O 40 4 Ha/ ic hoeres nicho/si 4 3 4 4 12 12 Halichoeres notospi/us O O 2 5 1 2 Ha/acanthus passer 1 2 4 3 13 3 Kyphosus e/egans 9 O 2 78 1 2 Lutjanus argentiventris 17 8 44 37 64 8 Lutjanus guttatus 1 61 11 6 7 3 Lutjanus jardani O O 1 O 20 3 Lutjanus novemfasciatus 2 O 42 O O O Lutjanus viridis 4 15 O 4 O 5 Melichthys niger O 1 O O 14 O Me/ichthys vidua O O O 2 O O Microspathodon dorsa/is O 1 17 5 2 28 Pomacanthus zonipectus 2 O O O O O Prianurus /aticlavius O 3 O O O O Prionurus punctatus 2 O O O O 5 Pseudabalistes naufragium O 3 4 10 3 3 Scarus campressus 1 2 O O 3 5 Scarus ghobban 2 3 7 5 23 5 Scarus perrica 1 O 2 2 O O Scarus rubrovio/aceus O 2 4 11 O 5 Suff/amen verres 20 20 34 29 12 9 Trachinotus rhodopus O O O O O 1 Triaenodon obesus O O O O 1 O Erick Alexander Ross Sala zar
Ane xos Anexo 15. Frecuen cia de es p ec i es ad e nt ro y fuera del Parque Nacional Marino Ballena. Especie Adentro Afuera Total Acanth urus nigricans 23 23 46 Acant hurus triostegus O O 5 Acanthurus xanthopterus 10 56 66 Anisotremus interruptus 1 12 13 Anisotremus taeniatus 39 28 67 Bodianus dip/ otaenia 47 121 168 Caranx sexfasciatus 80 O 80 Cepha/opho/is panamensis 43 27 70 Chanos chanos 380 O 380 Cirrhitus rivu/atus 9 6 15 Ctenochaetus margina tus 23 8 31 Dasyatis dipterura O 1 1 E/agatis bipinnu/ata 1 5 6 Epinephe/us /a briformis 45 40 85 Haemu/on f/avi guttatum 3 10 13 Haemu/on maculicauda 42 42 84 Haemu/on scudderii 22 79 101 Haemu/on sexfasciatum 7 O 7 Haemu/on steindachneri 77 44 121 Halichoeres nicho/si 11 28 39 Ha/ichoeres notospi/us 2 8 10 Ho/acanthus passer 7 19 26 Kyphosus e/egans 11 81 92 Lutjanus arge nt iventris 69 109 178 Lutjanus guttatus 73 16 89 Lutjanus jordani 1 23 24 Lutjanus novemfasciatus 44 O 44 Lutjanus viridis 19 9 28 Melichthys niger 1 14 15 Me/ichthys vidua O 2 2 Micraspathodon dorsa/is 18 35 53 Pomacanthus zonipectus 2 O 2 Prionurus /aticlavius 3 O 3 Prionurus punctatus 2 5 7 Pseudoba /is tes naufragium 7 16 23 Scarus compressus 3 8 11 Scarus ghobban 12 33 45 Scarus perrico 3 2 5 Scarus rubravio/aceus 6 16 22 Suff/amen verres 74 50 124 Trachinotus rhodopus O 1 1 Triaenodon obesus O 1 1 T otal 13 41 1198 2539 Erick Alexander Ross Salazar
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