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Financiación de las empresas innovadoras españolas

Martel Verde, Claudia

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ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN 2 2. FINANCIACIÓN E INNOVACIÓN EMPRESARIAL 3 2.1. Qué es la innovación .3 2.2. Etapas de la innovación 6 2.3. Teorías de la estructura de capital de las empresas 7 2.4. Estructura de capital e innovación 10 3. ASPECTOS METODOLÓGICOS 11 3.1 Determinación de la muestra 11 3.2 Determinación de las variables 12 3.3 Características generales de las empresas de la muestra 15 4. LA INNOVACIÓN Y LA ESTRUCTURA DE CAPITAL DE LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS NO COTIZADAS 21 4.1. La innovación en las empresas no cotizadas españolas 21 4.2. La estructura de capital según la actividad innovadora de la empresa 25 4.3. La rentabilidad de las empresas según su actividad de innovación 27 5. CONCLUSIONES 29 Referencias 31 1 ÍNDICE DE CUADROS Y TABLAS -págCuadro 1. Tipos de innovación 4 Tabla 1. Sector de actividad 16 Tabla 2. Forma jurídica 16 Tabla 3. Actividad exterior 17 Tabla 4. Comunidades autónomas 17 Tabla 5. Edad, ingresos de explotación y total de activo 18 Tabla 6. Endeudamiento, estructura de endeudamiento y peso de la deuda remunerada 19 Tabla 7. Rentabilidad financiera, rentabilidad económica y coste de la deuda remunerada 21 Tabla 8. Intangible 22 Tabla 9. Ratio de inversión en innovación 22 Tabla 10. Ratio de esfuerzo en innovación 23 Tabla 11. Proporción de empresas según su actividad de innovación 24 Tabla 12. Antigüedad según su nivel de innovación 24 Tabla 13. Ingresos de explotación y total del activo según su nivel de innovación 25 Tabla 14. Endeudamiento, estructura de endeudamiento y peso de la deuda remunerada según su actividad de innovación 27 Tabla 15. Rentabilidad financiera, rentabilidad económica y coste de la deuda remunerada según su actividad de innovación 28 2 1. INTRODUCCIÓN Actualmente, las empresas operan en un entorno muy dinámico y competitivo, en el que la innovación es la clave del éxito frente a los competidores y, por lo tanto, necesaria para que las empresas garanticen su continuidad en el mercado (Jiménez Jiménez y Sanz Valle, 2006). Así, las empresas tienen que estar preparadas en todo momento para adaptarse a los cambios del entorno y satisfacer la demanda de sus clientes. Por ende, de su capacidad de adaptación depende su supervivencia, rentabilidad y posición competitiva en el mercado. Es decir, la innovación desempeña un importante papel en las empresas para mantener su capacidad competitiva a medio y largo plazo, a pesar de los diferentes obstáculos que existen para que las mismas puedan obtener financiación que les permita llevar a cabo sus proyectos innovadores (Castillo y Crespo, 2011). La mayoría de los estudios realizados sobre las dificultades para obtener financiación para la innovación se han realizado a partir de muestras de empresas cotizadas (e.g., Wang y Thornhill, 2010). Por ello, hemos considerado importante centrar nuestra investigación en los problemas de las empresas no cotizadas para obtener financiación para sus proyectos innovadores, ya que los estudios previos para este colectivo de empresas son escasos. De esta forma, el objetivo de este trabajo es analizar la actividad de innovación y la estructura de capital de las empresas españolas no cotizadas en el periodo 2010 a 2013. Como aportaciones de este trabajo, nos gustaría señalar que es de los pocos estudios que analizan la estructura de capital de las empresas innovadoras versus no innovadoras en el contexto español, puesto que los trabajos previos se han centrado en contextos institucionales diferentes al español (e.g., Wang y Thornhill, 2010). De igual manera, otra contribución es centrarnos en analizar esta problemática para las empresas no cotizadas, que aun representando la mayoría del tejido empresarial español tienen más dificultades para acceder a la financiación a través de los mercados financieros, especialmente para este tipo de proyectos innovadores. Para alcanzar el objetivo planteado, el trabajo se estructura de la siguiente manera: en el segundo apartado estudiaremos, desde un punto de vista teórico qué es la innovación, las etapas de la misma, así como la relación existente entre la 3 innovación y la estructura de capital de la empresa. En el tercer apartado se presentan los aspectos metodológicos del estudio; es decir, cómo se ha determinado la muestra y las variables utilizadas en el trabajo. A continuación, a partir de la muestra de empresas españolas no cotizadas obtenidas de la base de datos SABI analizaremos su política de innovación en el periodo 2010 – 2013. De igual forma, analizaremos la estructura de capital de las empresas que adoptan una estrategia de innovación versus aquellas que no han innovado en el período. Finalmente, en el último apartado presentamos las principales conclusiones sobre la estructura de capital de las empresas no cotizadas innovadoras y no innovadoras, las limitaciones y propuestas futuras de trabajos. 2. FINANCIACIÓN E INNOVACIÓN EMPRESARIAL Antes de analizar la problemática financiera de las empresas que realizan actividades innovadoras es preciso abordar la definición de la innovación y sus tipos. En segundo lugar, es necesario señalar las principales teorías que explican la forma de financiación (estructura de capital) de las empresas; para, en último término, analizar la relación existente entre la financiación y la innovación empresarial. Por tanto, en este apartado procederemos a definir la innovación, señalando los principales tipos. Después se resumen las principales teorías de la estructura de capital y finalmente, se revisa la literatura teórica que vincula la financiación empresarial con la decisión de innovar. 2.1. Qué es la innovación Existen distintas definiciones de qué es la innovación propuestas por destacados autores. En primer lugar, hay que resaltar la aportada en el trabajo seminal de Schumpeter (1934, en Jiménez Jiménez y Sanz Valle [2006]), quién la define como la mejora o introducción de un bien o servicio, la creación un nuevo método de producción, un nuevo mercado en el que operar, nuevas fuentes de aprovisionamiento de materias primas, etc. Otra definición es la de Afuah (1999, en Bravo Rangel [2012: 27]) quien señala que “(…) la innovación es el uso de nuevo conocimiento tecnológico y de mercado para ofrecer un producto o servicio nuevo a 4 los clientes”. En la misma línea, Tushman y Nadler (1986, en Jiménez Jiménez y Sanz Valle [2006:33]) son más escuetos ya que la definen como “la adopción de una idea o comportamiento nuevo en una organización”. También Tecee (1986, en Bravo Rangel [2012:27]) aporta su definición sobre la innovación vinculándola con “(…) un cierto aprendizaje técnico acerca de cómo hacer mejor las cosas en el actual estado del arte”. De manera que para este autor el éxito de la innovación “requiere tanto del know-how como de otras capacidades o activos, tales como el marketing, la fabricación competitiva y el soporte postventa”. Tipos de innovación A la hora de estudiar la estrategia de innovación implantada por una empresa debemos hacer referencia a los distintos tipos que existen, por tanto, a continuación consideramos los tipos de innovación, que se resumen en el cuadro 1, así como el alcance de cada uno de ellos. Cuadro 1. Tipos de innovación Fuente: Elaboración propia a partir de Jiménez Jiménez y Sanz Valle (2006) y Manual de Oslo (2006). 5 Partiendo de Jiménez Jiménez y Sanz Valle (2006) y del Manual de Oslo (2006), encontramos, en primer lugar, la clasificación de las innovaciones según su naturaleza y su radicalidad. Las innovaciones según su naturaleza se pueden dividir, a su vez, entre tecnológicas y administrativas. Las primeras se clasifican entre innovaciones en producto y en proceso. La innovación en producto incluye la introducción de un bien o servicio, nuevo o mejorado; en esta categoría también se consideran los productos o servicios con notables mejoras, al igual que los materiales empleados para su fabricación o uso. Así, tal y como mencionan Jiménez Jiménez y Sanz Valle (2006), los nuevos productos tienen que ser significativamente distintos a los ya existentes en la empresa, ya sea según sus características o los beneficios que se esperan de los mismos, para que se les pueda considerar innovadores. Por otro lado, la innovación en servicios está enfocada en la manera que se prestan los mismos, ya sea su eficacia, su rapidez, la inclusión de una nueva función, o directamente la introducción de un servicio completamente nuevo que no había sido prestado antes. Por su parte, las innovaciones en procesos se refieren al propio proceso de producción o a las formas de distribución, ya deben ser completamente nuevos o simplemente mejorados, lo que requiere cambios técnicos, informáticos y de materiales. En el caso de mejoras en el proceso, los cambios pueden estar enfocados a reducir costes o mejorar la calidad, entre otros (Manual de Oslo; 2005). En cuanto a la innovación que supone cambios en el sistema de distribución, estas innovaciones están ligadas a la logística de la empresa, en donde podemos encontrar los programas informáticos, los equipos y técnicas (Manual de Oslo, 2006). Como se observa en el cuadro 1, las innovaciones administrativas se pueden clasificar, por una parte, en innovaciones en métodos de gestión, enfocándose de forma más general en la gestión de la empresa, tanto en los ámbitos financiero, comercial y organizativo (Jiménez Jiménez y Sanz Valle, 2006); y, por otra parte, en innovación en organización. Estas últimas se refieren a la incorporación de un nuevo método organizativo del lugar del trabajo, o de relaciones con el entorno, entre otros, que no han sido implantados anteriormente por la empresa, y que están dirigidas principalmente a mejorar los resultados de la organización, el nivel de satisfacción en el trabajo o reducir costes. Es decir, se trata de reorganizar las rutinas y 6 procedimientos de trabajo. La organización del lugar de trabajo necesita de nuevos métodos de distribución de responsabilidades y la integración de nuevas actividades para que se pueda considerar que ha existido innovación. En cuanto a las relaciones exteriores, se han de establecer nuevas relaciones con otras empresas del sector o formas de colaboración con clientes, proveedores y externalización (Manual de Oslo 2006). Por último, tal y como señalan Jiménez Jiménez y Sanz Valle (2006), las innovaciones también se pueden clasificar según su grado de radicalidad; es decir, según el grado de conocimientos distintos a los actuales que requieren. En esta línea, nos encontramos con las innovaciones que precisan implantar un grado de conocimiento muy diferente del existen, denominadas radicales y, por otro lado, las incrementales, que son aquellas que se basan en el conocimiento organizativo ya existente, introduciendo cambios de menor relevancia en los productos/servicios o procesos ya existentes. 2.2. Etapas de la innovación El proceso de innovación está constituido por varias etapas, que van desde la creación de la idea hasta la comercialización del producto. Cada etapa presenta características distintas asociadas con un nivel de riesgo y de investigación y desarrollo (I+D) diferente. Así, a medida que avanza el proceso de innovación los niveles de riesgo y de I+D disminuyen, tal y como señala Bravo Rangel (2012). En concreto, el proceso se compone de cuatro etapas: la propuesta inicial, el prototipo ideado, la precomercialización del producto o servicio y, por último, si se han superado estas etapas con éxito, la comercialización. En primer lugar se genera la idea, que puede ser respecto a un producto o servicio (nuevo o mejorado) que no esté en el mercado. En esta etapa, denominada también investigación básica, Bravo Rangel (2012) señala que se contemplan los pros y contras de la idea inicial y las alternativas para resolver los problemas que se pretende solucionar con dicho producto/servicio. Además, en esta etapa se evalúa la tecnología de la que dispone la empresa y la inversión que, a priori, habría que 7 realizar. Esta es la etapa que mayor riesgo y mayor inversión en Investigación y Desarrollo precisa. A continuación, en la segunda fase se empieza a desarrollar la idea y se crea un prototipo de lo que se lanzaría al mercado, en el que se explica cómo es el producto o servicio, se prueba y se establece cómo sería el plan de producción. En esta segunda etapa, denominada investigación aplicada, se alterna tecnología nueva con existente, lo que permite reducir la incertidumbre y el riesgo (Bravo Rangel, 2012). En la tercera fase ya se comienza a producir un primer lote de “preproductos o preservicios” que superan una serie de controles para conseguir la validación de calidad. En esta etapa se intenta demostrar que dichos productos o servicios son aptos para su producción, y continuar a la siguiente fase. Además, en esta fase se realiza una evaluación de la empresa, sus competidores, planes de comunicación, publicidad, etc. De acuerdo con Bravo Rangel (2012), puesto que la innovación ya está probada y, por tanto, existe menos riesgo, se puede obtener financiación (no sólo de los accionistas sino acudir a la financiación externa). Finalmente, en la cuarta etapa, la fase más importante de todas, se obtienen los ingresos esperados, ya que implica la comercialización del producto o servicio una vez superados los controles de la fase previa. En esta etapa el riesgo es mínimo y ya no se necesita inversión I+D, sino una inversión en publicidad para dar a conocer el producto o servicio y que se comercialice (Bravo Rangel, 2012). 2.3. Teorías de la estructura de capital de las empresas Tal y como afirman Azofra Palenzuela y Rodríguez Sanz (2012), la estructura de capital de una empresa hace referencia a la combinación de fondos propios y ajenos que permite alcanzar los objetivos financieros de la misma. En este sentido, dicha decisión financiera se mide a través de la ratio de endeudamiento. Una de las primeras teorías sobre la decisión de estructura de capital de las empresas fue el trabajo seminal de los premios Nobel Modigliani y Miller. De esta forma, tal y como sostiene Pindado García (2012), Modigliani y Miller (1958) demostraron la irrelevancia de la estructura financiera en mercados perfectos. Estos mercados están caracterizados por la ausencia de impuestos, tampoco habría ni costes de transacción ni de insolvencia, es decir, no existiría riesgo financiero. Estos 14 Endeudamiento = Recursos ajenos / Recursos totales De igual manera, definimos la estructura de endeudamiento como la relación entre los recursos ajenos con vencimiento a largo plazo y el total de recursos ajenos. Estructura del endeudamiento = Recursos a largo plazo / Recursos Ajenos El peso de la deuda remunerada, que hemos obtenido a partir del cociente entre la deuda remunerada y los recursos ajenos totales. Peso Deuda Remunerada = Deuda Remunerada / Recursos Ajenos Por otra parte, el coste de la deuda, que se determina como el cociente entre los gastos financieros y la deuda remunerada. Coste de la deuda = Gastos Financieros / Deuda Remunerada Finalmente, en este bloque calcularemos la ratio de corriente, la cual obtenemos con el cociente del activo corriente entre el pasivo corriente. Ratio de corriente: Activo Corriente / Pasivo Corriente Respecto a las variables representativas de los objetivos financieros, hemos analizado la ratio de rentabilidad financiera (ROE) que relaciona el resultado obtenido por la empresa con la inversión realizada por los propietarios. Rentabilidad Financiera = Resultado del Ejercicio / Patrimonio Neto Además, también consideramos la rentabilidad económica (ROA), la cual mide la eficiencia con la que las empresas gestionan sus activos (inversiones). Rentabilidad Económica: Resultado Antes de Intereses e Impuestos / Total Activo 15 Por último, se consideran una serie de variables representativas de factores internos y externos que influyen en la estructura de capital y la innovación. En esta línea, consideramos el sector, que indica la actividad a la que se dedica cada empresa, esta clasificación agrupa a las empresas en grandes bloques más genéricos, un total de 15 grupos que van desde el sector de la alimentación, la fabricación de plásticos, productos químicos, etc. Otra de las variables a analizar es la edad de la empresa nos indica la antigüedad. También que se utiliza la forma jurídica (sociedad anónima o limitada) y se clasifican las empresas según su actividad exterior (exportan, importan o realizan ambas actividades). 3.3 Características generales de las empresas de la muestra En la tabla 1 presentamos la clasificación de las empresas de la muestra según el sector de actividad. En dicha tabla se observa que predominan las empresas que se dedican a la alimentación, que se refiere a las bebidas y tabaco con un 16.9%. En segundo lugar, destacan las empresas que operan en el sector químico, tanto pinturas, productos farmacéuticos, cosmética, etc., pues sobre el total de la muestra este sector representa el 12.5%. Por último, otro de los sectores que observamos que destaca frente al resto es la fabricación de productos metálicos, de hierro, acero, aluminio, etc. Por otro lado, observamos que los sectores minoritarios en la muestra de empresas españolas no cotizadas en el período analizado es el de productos para la construcción. 16 Tabla 1. Sector de actividad SECTOR nº empresas Importancia relativa Alimentación (carnes y pescados) 144 6,8% Alimentación 357 16,9% Textiles y calzado 114 5,4% Madera 165 7,8% Químico 265 12,5% Caucho y plástico 146 6,9% Cerámica y vidrio 66 3,1% Productos de construcción 55 2,6% Metálico 90 4,3% Metálico no férreo 240 11,3% Electrónica 113 5,3% Fabricación de maquinaria 154 7,3% Elementos de transporte 145 6,9% Mobiliario 29 1,4% Otros 33 1,6% TOTAL 2116 100,0% Fuente: Elaboración propia Otra de las variables que hemos considerado es la de la forma jurídica, en la tabla 2 se observa claramente como predominan las empresas cuya forma jurídica es la de sociedad anónima con un 67.2% sobre el total de la muestra frente al 32.8% de sociedades limitadas. Tabla 2. Forma jurídica FORMA JURÍDICA Nº empresas Importancia relativa Limitada 694 32,8% Anónima 1422 67,2% TOTAL 2116 100,0% Fuente: Elaboración propia También se han clasificado las empresas en función de si realizan actividades de comercio exterior o no, es decir, si exporta, importa, realiza ambas actividades, o ninguna de ellas. En la tabla 3 observamos que son pocas las empresas que no realizan ninguna actividad, mientras que el 71% de las empresas españolas opera tanto exportando como importando. 17 Tabla 3. Actividad exterior ACTIVIDAD EXTERIOR Nº empresas Importancia relativa No realiza actividad exterior 184 8,7% Exporta 297 14,0% Importa 132 6,2% Exporta/Importa 1503 71,0% TOTAL 2116 100,0% Fuente: Elaboración propia Si consideramos la comunidad autónoma en la que tiene la sede las empresas, se observa como Cataluña es con diferencia la que acapara la mayor parte de las empresas con respecto al resto de comunidades, seguida de la Comunidad Valenciana y Madrid, con casi un 13% y un 12% respectivamente. Por el contrario, donde menos empresas de la muestra se concentran es en Extremadura, ya que no llega al 1% de empresas, seguida de Cantabria y Asturias. Tabla 4. Comunidades autónomas CCAA Nº empresas Importancia relativa Andalucía (y Ceuta) 116 5,5% Aragón 78 3,7% Asturias 27 1,3% Canarias y Baleares 32 1,5% Cantabria 21 1,0% Castilla y León 104 4,9% Castilla la Mancha 71 3,4% Cataluña 673 31,8% Comunidad Valenciana 264 12,5% Extremadura 16 0,8% Galicia 115 5,4% La Rioja 32 1,5% Madrid 248 11,7% Murcia 44 2,1% Navarra 76 3,6% País Vasco 199 9,4% TOTAL 2116 100,0% Fuente: Elaboración propia Antes de centrarnos en las variables de endeudamiento y rentabilidad, en la tabla 5 se han incluido las variables de edad y tamaño (total activo e ingresos de explotación), para las dos últimas se han examinado el primer y último año de 18 nuestro análisis, 2010 y 2013. Como observamos en la tabla 5, las empresas de la muestra tienen una antigüedad media de 31 años. También se observa que la mitad de las empresas son bastante jóvenes, pues tienen menos de 28 años. Además, los datos reflejan que la empresa de más reciente creación sólo tiene 3 años de antigüedad en 2010 mientras que la más antigua tiene una trayectoria de algo más de 134 años. En cuanto a los ingresos de la explotación, por término medio las empresas obtienen unos ingresos de 65.524.000 € anuales, cifra que se ha visto incrementada en cerca de 3.000.000 € desde el 2010 al 2013. Estos datos nos llevarían a clasificar a las empresas no cotizadas españolas como grandes, en términos medios de acuerdo con la definición de tamaño de las empresas establecida por la Comunidad Europea. Sin embargo, la mitad de las empresas presentan unos ingresos de explotación de 18.280 euros, por lo que no se pueden considerar sino PYMEs según dicha Recomendación de la Unión Europea. Finalmente, señalar que la situación de crisis por la que atraviesa el país sólo se observa si consideramos el valor mínimo y máximo, ya que para el resto de empresas el volumen de ventas se ha incrementado a lo largo del período de análisis. Tabla 5. Edad, ingresos de explotación y total de activo Edad (años) Ingresos de explotación mil EUR 2010 Ingresos de explotación mil EUR 2013 Total Activo mil EUR 2010 Total Activo mil EUR 2013 Media 31,48 62.965,34 65.524,85 54.221,74 54.424,85 Mediana 28,12 17.068,81 18.279,93 16.169,24 16.081,85 Min 3,22 2.256,96 2.175,27 1.764,77 2.071,20 Max 134,08 5.559.385,88 5.059.046,74 2.781.045,00 2.405.154,46 Cuartil 1 19,29 9.372,80 9.890,47 8.431,16 8.420,23 Cuartil 3 40,08 36.762,26 41.248,68 33.980,48 36.114,55 Fuente: Elaboración propia Cuando consideramos el activo total como variable representativa del tamaño observamos que, en términos medios, la inversión realizada por las empresas de la muestra ronda los 54.000.000€, cifra que no varía a lo largo del período que se está analizando. No obstante, en la mitad de las empresas esta inversión no supera los 16.200.000€. De esta manera, aplicando la normativa del tamaño de las empresas 19 en La nueva definición de PYME (2006), se observa que la mitad de las empresas son consideradas medianas, pues presentan unos ingresos anuales de entre 10 y 50 millones de euros. Asimismo, destaca la diferencia de tamaño entre la empresa de menor dimensión (con 1.764.000€ de activo) y la que realiza una mayor inversión (2.781.045.000€). Después de caracterizar a las empresas de la muestra, en la tabla 6 vamos a analizar las variables representativas de su estructura de capital; es decir, el endeudamiento, la estructura de la deuda y el peso de la deuda remunerada, para los años 2010 y 2013. Así, en media, las empresas no cotizadas españolas presentan un nivel de endeudamiento en el año 2010 del 50,11%, lo que significa que los recursos ajenos representan la mitad de los recursos totales de la empresa. Además, observamos que del año 2010 al 2013 existe una ligera reducción del endeudamiento de un 51% a un 48%, es decir, que los recursos ajenos están perdiendo peso, estos datos reflejan que a lo largo del periodo estudiado se ha disminuido la financiación externa en alrededor de un 3%. Por otro lado, como mínimo, las empresas presentan un endeudamiento del 3%, si bien también hay un 25% de las empresas que tienen un endeudamiento superior al 68%, lo que significa que en las mismas los recursos ajenos superan el volumen de recursos propios existiendo un mayor riesgo de insolvencia. No obstante, también para estas empresas ha disminuido el endeudamiento en el período analizado. Tabla 6. Endeudamiento, estructura de endeudamiento y peso de la deuda remunerada Leverage 2010 Leverage 2013 Estructura de endeudamiento 2010 Estructura de endeudamiento 2013 Deuda remunerada (%) 2010 Deuda remunerada (%) 2013 Media 50,11% 47,21% 20,30% 19,01% 67,14% 67,77% Mediana 50,28% 47,36% 13,00% 13,10% 70,18% 70,61% Min 2,72% 2,58% 0,00% 0,00% 6,98% 7,10% Max 98,46% 98,44% 86,67% 92,05% 100,00% 100,00% Cuartil 1 32,21% 28,60% 2,80% 2,85% 53,97% 54,03% Cuartil 3 67,30% 64,46% 32,80% 30,35% 83,32% 83,73% Fuente: Elaboración propia En cuanto a la estructura de la deuda, observamos estabilidad en el periodo analizado ya que, en términos medios, el 20% de los recursos ajenos son a largo 20 plazo. Esto implica un alto grado de exigibilidad de la deuda, ya que el 80% de la deuda tendría un vencimiento inferior a un año. Además, se puede observar que en términos medios la deuda remunerada o con coste supone casi el 68% de los recursos ajenos totales y si se considera el 50% de las empresas, este porcentaje se eleva hasta un 71%. Los datos muestran que solo para un 25% de las empresas de la muestra, la importancia relativa de la deuda remunerada no supera el 55%. Este análisis es válido para todo el periodo ya que no se observan cambios relevantes para esta variable durante todo el periodo de estudio. Finalmente, podemos resumir la situación financiera de las empresas no cotizadas de la muestra concluyendo que, en general, no presentan un nivel de endeudamiento elevado ya que sus recursos están repartidos casi por igual entre ajenos y propios. No obstante, el problema está en que dicha deuda no está bien estructurada, pues la mayor parte es a corto plazo generando un problema de alta exigibilidad de la misma. Finalmente, destaca la relevancia de la deuda remunerada que supone el 70% del total. En la tabla 7 procedemos a presentar las variables representativas de los objetivos financieros de las empresas: rentabilidad económica, coste de la deuda y rentabilidad financiera, también para los años 2010 y 2013. En término medio las empresas obtienen una rentabilidad económica del 6% que ha ido disminuyendo a lo largo del periodo hasta un 4.6%. En el caso de considerar la mediana, la situación es la misma pero partiendo de unos valores ligeramente inferiores (del 4,85 al 3,8%). Esta reducción de la rentabilidad podría ser explicada por la situación de crisis. Además, si consideramos que el volumen de inversión permanece casi constante en el período (ver tabla 5) y que los ingresos se incrementan en dicho período (ver tabla 5), la reducción de la rentabilidad económica se explicaría por un incremento de los gastos en que incurren las empresas en este período. En cuanto a los cuartiles se puede observar que un 25% de las empresas no alcanzan una rentabilidad económica del 2%. 21 Tabla 7. Rentabilidad financiera, rentabilidad económica y coste de la deuda Rentabilidad económica 2010 Rentabilidad económica 2013 Rentabilidad financiera 2010 Rentabilidad financiera 2013 Coste deuda 2010 Coste deuda 2013 Media 5,88% 4,52% 9,03% 5,65% 4,23% 5,06% Mediana 4,83% 3,78% 6,99% 4,88% 2,31% 2,56% Min 0,00% 0,00% 0,00% 0,00% 0,00% 0,00% Cuartil 1 2,05% 0,95% 2,18% 0,74% 1,05% 0,98% Cuartil 3 9,01% 7,90% 14,24% 11,27% 3,97% 4,44% Fuente: Elaboración propia Por otra parte, en la tabla 7 observamos como la rentabilidad financiera sufre un notable descenso desde el año 2010 con un 9% hasta casi un 6% en el año 2013, es decir, que por cada euro que invirtieron los accionistas, obtuvieron más en 2010 que en 2013. Esto puede ser debido a la fuerte crisis que sufre el país. Si bien la rentabilidad representa la eficiencia con la cual la empresa gestiona sus inversiones, hay que tener en cuenta el coste de la financiación (coste de la deuda). Este coste supone en términos medios un 2.3% y se incrementa en el periodo analizado hasta un 5.06%, si bien el 50% de las empresas soportan un coste del 2.56% en el último año. El incremento del coste de la financiación vendría explicado por los problemas de acceso a las fuentes de financiación para las PYMEs ante la situación de crisis. En líneas generales, podemos concluir que la rentabilidad económica es inferior a la rentabilidad que perciben los accionistas, que es la financiera, esto implica que la estructura de endeudamiento está actuando de forma positiva ya que permite incrementar la rentabilidad para los propietarios. 4. LA INNOVACIÓN Y LA ESTRUCTURA DE CAPITAL DE LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS NO COTIZADAS 4.1. La innovación en las empresas no cotizadas españolas En este apartado vamos a analizar las variables representativas de la innovación, como son los intangibles, la inversión en innovación y el esfuerzo en innovación (cuya definición puede encontrarse en el epígrafe 3.2). En primer lugar, en la tabla 8, considerando la evolución a lo largo de los años de la relevancia de los intangibles, se puede observar como la media se incrementa levemente desde un 1.93% hasta 22 llegar al 2.16%, lo cual significa que el inmovilizado intangible adquiere mayor importancia en relación al activo total, al igual que sucede si se considera la mediana. Hay que resaltar, que este incremento se explica por una mayor inversión en elementos intangibles (ya que el importe total del activo se mantiene casi constante como se comentó en la tabla 5). Tabla 8. Intangible 2010 2011 2012 2013 Media 1,93% 1,98% 2,14% 2,16% Mediana 0,19% 0,20% 0,23% 0,22% Min 0,00% 0,00% 0,00% 0,00% Max 64,80% 64,01% 68,72% 71,62% Cuartil 1 0,01% 0,02% 0,02% 0,02% Cuartil 3 0,98% 1,06% 1,15% 1,16% Fuente: Elaboración propia En segundo lugar, en la tabla 9, referente a la inversión en innovación, que engloba las cuantías destinadas a las actividades de “Investigación”, “Desarrollo” y “Patentes, licencias, marcas y similares”, se observa como la media se mantiene estable en torno al 0.85%. Tabla 9. Ratio de inversión en innovación 2010 2011 2012 2013 Media 0,79% 0,80% 0,87% 0,91% Mediana 0,00% 0,00% 0,00% 0,00% Min 0,00% 0,00% 0,00% 0,00% Max 45,67% 44,54% 43,73% 48,32% Cuartil 1 0,00% 0,00% 0,00% 0,00% Cuartil 3 0,08% 0,10% 0,10% 0,11% Fuente: Elaboración propia En la tabla 10, se observa la evolución de la ratio de esfuerzo en innovación, el cual ha sido obtenido como la inversión en la innovación dividida entre los ingresos de explotación de la empresa. Los datos muestran que dicha ratio experimenta un leve crecimiento, en términos medios, que supera el 2%. 23 Tabla 10. Ratio de esfuerzo en innovación 2010 2011 2012 2013 Media 1,06% 1,03% 1,17% 1,16% Mediana 0,00% 0,00% 0,00% 0,00% Cuartil 1 0,00% 0,00% 0,00% 0,00% Cuartil 3 0,07% 0,09% 0,10% 0,10% Fuente: Elaboración propia Finalmente, en este apartado analizaremos cuál es la política innovadora que desempeñan las empresas españolas no cotizadas de la muestra. Para alcanzar este objetivo, primero hemos clasificado las empresas en tres grupos en función de del número de actividades de innovación (“Investigación”, “Desarrollo” y “Patentes, licencias, marcas y similares”) que realizan. De esta forma, tenemos tres grupos: - Grupo A, conformado por las empresas que no realizan ninguna actividad, - Grupo B, que engloba las empresas que realizan al menos una actividad de innovación; - Grupo C, constituido por las empresas que realizan dos o tres actividades. Hay que señalar que hemos agrupado las empresas con dos o tres actividades porque ambas muestras eran muy pequeñas para realizar un análisis independiente. Así, en la tabla 11 observamos como predominan claramente las empresas que no realizan actividades de innovación con cerca de un 60% del total de la muestra en el periodo de estudio, disminuyendo hasta casi un 58% en 2013. En segundo lugar, estarían con un 32% se situarían las empresas que realizan al menos una actividad en 2010, aumentando en un punto en el 2013 y finalmente se observa una clara minoría de las empresas que tienen un alto nivel de innovación con respecto al total de empresas. Como se muestra en la tabla, la evolución en el período de análisis refleja el leve aumento del número de empresas que incorporan actividades de innovación en su empresa. 30 embargo, los mayores ingresos no se reflejan en una mayor rentabilidad, ya que son más rentables las empresas que realizan pocas actividades innovadoras. Por tanto, creemos que este trabajo realiza las siguientes aportaciones principales: es de los pocos estudios que analizan la estructura de capital de las empresas innovadoras frente a las no innovadoras en el contexto español, ya que los estudios previos se han enfocado más a contextos diferentes al español (e.g., Wang y Thronhill,2010). También cabe destacar como contribución que en este estudio nos hemos centrado en empresas no cotizadas, que a pesar de representar la mayor parte del conjunto empresarial, tienen mayor dificultad para acceder a financiación externa, y más si cabe tratándose de este tipo de proyectos innovadores. No obstante, si bien este trabajo es uno de los primeros que consideran empresas no cotizadas en España, hay que señalar una serie de limitaciones que podrían tenerse en cuenta de cara a futuros estudios. En primer lugar, se podrían comparar la financiación de las empresas cotizadas y no cotizadas, ya que ambas presentan características diferenciadoras que podrían observarse en la forma de financiar la innovación. Además, en este trabajo se han considerado empresas que operan en diferentes sectores de actividad, pero futuros estudios podrían centrarse en las empresas que operan en un sector concreto. Por otro lado, en la base de datos utilizada (SABI) no se dispone de información que permita diferenciar el tipo de innovación realizada, por lo que en futuros trabajos se podría analizar las diferencias en la estructura de capital según el tipo de innovación (producto, proceso, radicales, incrementales, etc.). 31 Referencias - Azofra Palenzuela, V.; Rodríguez Sanz, J.A. (2012). “La empresa en España”. Papeles de Economía Española, 132, 38-61. - Bravo Rangel, M. (2012). “Aspectos conceptuales sobre la innovación y su financiamiento”. 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