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Análisis de la situación actual de los planes de autoprotección de las UCI canarias: percepción de los conocimientos y actitudes del personal

González Romero, Domingo

Abstract

Programa de doctorado: Avances en Medicina Interna.

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FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD DEPARTAMENTO DE CIENCIAS MÉDICAS Y QUIRÚRGICAS Programa de Doctorado en Avances en Medicina Interna TESIS DOCTORAL ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN ACTUAL DE LOS PLANES DE AUTOPROTECCIÓN DE LAS UCI CANARIAS: PERCEPCIÓN DE LOS CONOCIMIENTOS Y ACTITUDES DEL PERSONAL Tesis Doctoral presentada por: D. Domingo González Romero Directores: Dr. D. José Luciano Santana Cabrera Dra. Dª. Josefa Delia Martín Santana El Director La Directora El Doctorando Las Palmas de Gran Canaria, a 12 de noviembre de 2015 Dedico este trabajo a todos los profesionales de las unidades de cuidados intensivos, compañeros y colegas, por el cariño y esmero con que cuidan de los pacientes críticos. Agradezco al Dr. Luciano Santana y a la Dra. Josefa Delia Martín, mis directores de tesis, por la enseñanza, la ayuda, la orientación, el ánimo, el respeto, el tesón y la enorme tolerancia que han mostrado en todo momento. Agradezco a mis compañeros Yeray, Beatriz, Paco y Rosa por su colaboración en la recogida de datos. Agradezco a todos los compañeros y compañeras de las Unidades de Cuidados Intensivos de Canarias por su participación en este estudio. Agradezco a Dácil Oliva por su colaboración en las traducciones. Agradezco a Antonio Lozano por sus aportaciones. Agradezco a Sara y a mis hijos, Débora y Javier, por su complicidad y resignación todo este tiempo. Sin la ayuda de ellos y ellas esto no hubiese sido posible. Índice i Introducción ............................................................................................................................................1 Revisión bibliográfica ............................................................................................................................5 1. Planes de autoprotección en los hospitales y las UCI .........................................................................5 1.1. Normativa vigente en autoprotección ........................................................................................6 1.2. Normativa vigente en materia de construcción, seguridad y contraincendios ..........................8 1.2.1. Código Técnico de Edificación ........................................................................................9 1.2.2. Seguridad Hospitalaria: Índice de Seguridad Hospitalaria (ISH) .................................. 11 1.3. Diseño del plan de autoprotección ......................................................................................... 16 1.4. Implantación del plan de autoprotección ................................................................................ 29 1.5. Mantenimiento de la eficacia y actualización del plan de autoprotección .............................. 30 2. Sistema de Triaje de los pacientes críticos ante una evacuación ..................................................... 35 3. Planes de autoprotección en España. Situación actual .................................................................... 39 4. Percepción de los profesionales de las UCI sobre los Planes de Autoprotección ........................... 42 5. Indicadores de calidad en el enfermo crítico ..................................................................................... 43 Objetivos .............................................................................................................................................. 49 Material y Método ................................................................................................................................ 53 1. Población y área de referencia .......................................................................................................... 53 2. Metodología y diseño ........................................................................................................................ 54 3. Recolección de datos ........................................................................................................................ 57 4. Análisis estadísticos .......................................................................................................................... 58 5. Consideraciones éticas y procedimientos de aprobación ................................................................. 58 Resultados ........................................................................................................................................... 61 1. Nivel de preparación de los hospitales y de las UCI para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación............................................................................ 61 1.1. Nivel general de la percepción de los trabajadores de las UCI canarias del nivel de preparación de los hospitales y de las UCI en las que trabajan para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación .................................. 61 1.2. Diferencias en la percepción del nivel de preparación de los hospitales y de las UCI para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación entre los hospitales públicos versus privados .................................................................. 64 1.3. Analizar la existencia de diferencias en la percepción del nivel de preparación de los hospitales y de las UCI para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función de las características demográficas de los trabajadores ...................................................................................................................... 67 Domingo González Romero vi Tabla 19. Resultado del análisis descriptivo de los factores de la escala de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función de la experiencia laboral en el hospital ................. 85 Tabla 20. Nivel de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función de la experiencia laboral en la UCI ................................................................................................ 86 Tabla 21. Resultado del análisis descriptivo de los factores de la escala de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función de la experiencia laboral en la UCI ....................... 87 Tabla 22. Resultados del análisis de componentes principales de la escala de compromiso ............. 89 Tabla 23. Perfil de los trabajadores en función de su nivel de satisfacción ......................................... 90 Tabla 24. Perfil de los trabajadores en función de su nivel de compromiso ........................................ 90 Tabla 25. Nivel de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función del nivel de satisfacción ........................................................................................................................... 92 Tabla 26. Resultado del análisis descriptivo de los factores de la escala de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función del nivel de satisfacción ........................................ 92 Tabla 27. Nivel de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función del nivel de compromiso ........................................................................................................................... 94 Tabla 28. Resultado del análisis descriptivo de los factores de la escala de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función del nivel de compromiso ....................................... 94 Tabla 29. Relación entre experiencia y compromiso ............................................................................ 95 Tabla 30. Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna ................ 96 Tabla 31. Resultados del análisis de componentes principales de la escala del nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna .......................... 97 Tabla 32. Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección por la totalidad de la muestra ................................................................................................................................. 98 Tabla 33. Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función del tipo de hospital ................................................................................................... 99 Tabla 34. Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función del tipo de hospital ................................................................................................................................ 100 Tabla 35. Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función de la edad ............................................................................................................... 102 Tabla 36. Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función de la edad ............. 103 Tabla 37. Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función del género ............................................................................................................... 103 Índice vii Tabla 38. Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función del género ............. 104 Tabla 39. Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función del nivel de estudios ............................................................................................... 105 Tabla 40. Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función del nivel de estudios ............................................................................................................................... 106 Tabla 41. Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función del puesto que ocupa ............................................................................................. 107 Tabla 42. Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función del puesto que ocupa................................................................................................................................... 108 Tabla 43. Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función de la experiencia laboral en el hospital .................................................................. 108 Tabla 44. Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función de la experiencia laboral en el hospital ........................................................................................................... 109 Tabla 45. Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función de la experiencia laboral en la UCI ......................................................................... 110 Tabla 46. Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función de la experiencia laboral en la UCI .................................................................................................................. 111 Tabla 47. Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función del nivel de satisfacción .......................................................................................... 112 Tabla 48. Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función del nivel de satisfacción .......................................................................................................................... 113 Tabla 49. Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de la UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función del nivel de compromiso .......................................................................................... 113 Tabla 50. Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función del nivel de compromiso .......................................................................................................................... 114 Tabla 51. Nivel de participación del personal de las UCI canarias en el desarrollo y revisión de los planes de autoprotección del hospital en el que se trabaja ................................................. 116 Tabla 52. Nivel de participación del personal de las UCI canarias en el desarrollo y revisión de los planes de autoprotección de la UCI en la que se trabaja .................................................... 118 Tabla 53. Nivel de participación del personal de las UCI canarias en los ejercicios o simulacros .... 120 Tabla 54. Nivel de conocimiento del personal de la UCI canarias de los cursos de formación ......... 122 Índice ix ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1. Distribución de la muestra según el tipo de hospital ........................................................... 65 Figura 2. Distribución de la muestra según la edad ............................................................................ 68 Figura 3. Distribución de la muestra según el género ........................................................................ 71 Figura 4. Distribución de la muestra según el nivel de estudios ......................................................... 74 Figura 5. Distribución de la muestra según puesto ocupado .............................................................. 78 Figura 6. Distribución de la muestra según los años de experiencia laboral en el hospital ............... 82 Figura 7. Distribución de la muestra según los años de experiencia laboral en la UCI...................... 86 Figura 8. Distribución de la muestra según su participación en el desarrollo y revisión de los planes de evacuación del hospital ...................................................................................... 115 Figura 9. Distribución de la muestra según su participación en el desarrollo y revisión de los planes de evacuación de la UCI en la que trabajan ........................................................... 117 Figura 10. Distribución de la muestra según su recomendación de mejoras en la preparación de una evacuación ................................................................................................................... 119 Figura 11. Distribución de la muestra según su participación en los ejercicios o simulacros ............. 119 Figura 12. Distribución de la muestra según su conocimiento sobre la impartición de cursos de formación sobre planes de evacuación ............................................................................. 121 Figura 13. Nivel de asistencia a los cursos de formación sobre planes de evacuación ..................... 123 Introducción 1 Los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York o los desastres naturales, como el originado por el terremoto ocurrido en Turquía (1999), por el huracán Katrina (2005) o por el Tsunami de Japón (2011), entre otros, han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los centros sanitarios a la hora de enfrentarse a una situación de catástrofe. Esto es debido a que el hospital que se encuentra en el foco del desastre no solo debe atender a los pacientes que tiene ingresados sino también hacer frente, de la manera más eficiente posible, a la demanda de asistencia sanitaria de la población. Cuando el incidente afecta al centro hospitalario debe estar ineludiblemente preparado para una actuación encaminada a preservar la seguridad de los pacientes ingresados y, si es necesario, llevar a cabo una eventual evacuación que, probablemente, se ha de realizar con urgencia y casi sin previo aviso. Dentro de la complejidad que puede llevar aparejada la evacuación, ésta se complica todavía más cuando afecta a las unidades de cuidados intensivos (UCI), donde los pacientes ingresados presentan una mayor complejidad y vulnerabilidad. La preocupación de las instituciones públicas por estos y en otros muchos incidentes ha generado la aparición de un gran número de normas, recomendaciones y guías de actuación ante situaciones de emergencias, desastres o catástrofes por parte de diversas organizaciones internacionales entre las que destacan la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Asimismo, la comunidad científica cada vez presta una mayor atención a este tema surgiendo un creciente número de publicaciones, todos con una enorme preocupación por dar un enfoque adecuado a la coordinación de las situaciones de catástrofes y emergencias, intentando dar pautas a seguir para la evacuación de hospitales y UCI. La probabilidad de que, en un centro hospitalario, una incidencia o evento externo o interno, de mayor o menor intensidad, evolucione a una emergencia o desastre será proporcional al nivel de control de los riesgos y del nivel de preparación para evitarlo y hacerle frente. Esto dependerá, indiscutiblemente, de que exista una correcta planificación en autoprotección, que haya derivado en planes de actuación que deben conocer todo el personal que trabaja en el centro. Domingo González Romero 6 elaborar un Plan de Autoprotección”, que debe disponer de un plan de respuesta a las emergencias, además de aspectos relevantes de su implantación y mantenimiento. 1.1. Normativa vigente en autoprotección En España, actualmente, la normativa vigente en autoprotección se concreta en dos normas legales, con sus distintas modificaciones, y en los reglamentos que emanan de ellas. Estas normas son la Ley 31/1995 sobre la normativa de Prevención de Riesgos Laborales y el Real Decreto (RD) 393/2007 por el que se aprueba la Norma Básica de Autoprotección de los Centros, Establecimientos y Dependencias dedicados a actividades que pueden dar origen a situaciones de emergencia, que pasaremos a describir muy brevemente. El día 8 de noviembre de 1995 se publica la Ley 31/1995 sobre la normativa de Prevención de Riesgos Laborales, en el Boletín Oficial del Estado Español (B.O.E.), actualizado a fecha de 15 de diciembre de 2003. Esta ley tiene por objeto el promover la seguridad y la salud de los trabajadores mediante la aplicación de medidas y el desarrollo de las actividades necesarias para la prevención de riesgos derivados del trabajo5. En esta norma legal se recoge el “Plan de Emergencia, Primeros Auxilios e Investigación de Accidentes¨. Según el artículo 20 de la misma, “El Empresario, teniendo en cuenta el tamaño y la actividad de la empresa, así como la posible presencia de personas ajenas a la misma, deberá analizar las posibles situaciones de emergencia y adoptar las medidas necesarias en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los trabajadores, designando para ello al personal encargado de poner en práctica estas medidas y comprobando periódicamente, en su caso, su correcto funcionamiento. El personal deberá poseer la formación necesaria, ser suficiente en número y disponer del material adecuado, en función de las circunstancias antes señaladas”. Como se puede desprender de ello, en virtud del plan elaborado, el empresario es el responsable de adoptar las medidas necesarias para actuar ante una emergencia que se presente, ya que entre los principios de la acción preventiva se encuentra el de evitar los riesgos. Esto es general para todas las empresas, afecta a todos los trabajadores del centro de trabajo y es de obligado cumplimiento en el ámbito general de la empresa5. El 23 de marzo de 2007 se publica en el B.O.E. el Real Decreto (RD) 393/2007 por el que se aprueba la “Norma Básica de Autoprotección de los Centros, Revisión bibliográfica 7 Establecimientos y Dependencias dedicados a actividades que pueden dar origen a situaciones de emergencia”. Esta norma suprime la Orden de 29 de noviembre de 1984, por la que se aprueba el Manual de Autoprotección para el desarrollo del Plan de Emergencia contra Incendios y de Evacuación de Locales y Edificios6. Con esta normativa se establece la obligación de elaborar, implantar y mantener operativos los (PAP) incidiendo, no sólo en las actuaciones ante situaciones de riesgo, sino también, y con carácter previo, en el análisis y evaluación de los riesgos, en la adopción de medidas preventivas y de control de los mismos, así como en la integración de las actuaciones en emergencia, en los correspondientes Planes de Emergencia de Protección Civil. Deberá plasmarse en un documento con unos contenidos mínimos y cuyos datos principales deberán remitirse a un registro administrativo para su inscripción. Además, este plan deberá entregarse, junto con los restantes documentos requeridos para obtener las licencias permisos o autorizaciones necesarias para la apertura de una actividad económica, a la administración competente6. Formalmente, esta normativa no es ley, pero constituye un importante marco legal que garantiza a todos los ciudadanos unos niveles adecuados de seguridad, eficacia y coordinación administrativa en materia de prevención y control de riesgos. Se trata de una normativa que es de obligado cumplimiento para todos los establecimientos, especialmente los de uso sanitario en los que se prestan cuidados médicos en régimen de hospitalización y/o tratamiento intensivo o quirúrgico, con una disponibilidad igual o superior a 200 camas. En el diagrama 16 se recogen los pasos a seguir para adaptarse a la norma básica de este Real Decreto 393/2007, en función del número de camas del hospital. Domingo González Romero 8 DIAGRAMA Proceso de adaptación al Real Decreto 393/2007 en función del número de camas del hospital A. Un hospital que cuenta con una dotación de 200 camas y que ya disponía de un PAP a fecha de entrada en vigor de la NBA. B. Un hospital que cuenta con una dotación de 200 camas de nueva creación tras la entrada en vigor de la NBA. C. Un hospital que cuenta con una dotación de 100 camas. D. Una empresa que almacena óxido de etileno en una cantidad de 6 toneladas. Fuente: Thonson Reuters. LexNova. Portal Jurídico. http://portaljuridico.lexnova.es/doctrinaadministrativa/JURIDICO/104388/ntp-818-normabasica-de-autoproteccion El RD 1468/2008, de 5 de septiembre, modifica el RD 393/2007. Con él se reforman varios artículos y la disposición final segunda, así como algunos apartados de la Norma Básica de Autoprotección (NBA), que afectan fundamentalmente a las competencias de las comunidades autónomas (CCAA) y a la Comisión Nacional de Protección Civil para no interferir en la capacidad de autogobierno de las CCAA7. 1.2. Normativa vigente en materia de construcción, seguridad y contraincendios La primera fase de todo plan de seguridad y protección se debe basar en que la edificación donde se realiza la actividad cumpla unas normas básicas en su ubicación, diseño, construcción y mantenimiento de la estructura, las instalaciones y Revisión bibliográfica 9 los sistemas que suministran agua, energía, gases medicinales, aire acondicionado, etc.9. Según la OMS, el coste económico de aplicar exigencias de seguridad en el diseño arquitectónico de un hospital, en su construcción y en la selección de los materiales para hacer de éste un edificio más seguro es menor al 4% del coste total de la obra y, en algunos casos, es prácticamente cero, ya que sólo implica la selección de una ubicación distinta o el cambio de una filosofía de diseño. En todo caso, este coste adicional resulta marginal si se compara con los costes económicos de recuperar una estructura dañada por la acción de un fenómeno natural o una incidencia interna, además de los costes sociales, políticos y económicos que genera la pérdida de un establecimiento de salud y, principalmente, la pérdida de la vida de las personas, transeúntes, pacientes y personal dentro del hospital9,10. Partiendo de estas consideraciones, en los subapartados sucesivos se abordará la normativa en vigor existente en España en esta materia, así como las principales recomendaciones que organismos internacionales, con amplia experiencia en desastres, sugieren para reducir la vulnerabilidad y el riesgo de emergencias o catástrofes en un hospital. 1.2.1. Código Técnico de Edificación Las normativas referidas a la seguridad de las edificaciones antes, durante y después de su construcción son de gran importancia en la prevención de daños y control de los riesgos en las mismas. En España se concreta en el Código Técnico de Edificación (CTE), aprobado por el RD 314/2006, de 17 de marzo (BOE 28-marzo2006). Ha sido modificado por diferentes disposiciones en los años posteriores8. El CTE recoge básicamente las exigencias constructivas y de diseño de la edificación de todo tipo y, específicamente, de los centros sanitarios y hospitales. El CTE establece dichas exigencias básicas (EB) para cada uno de los requisitos básicos (RB) de: - Seguridad estructural. - Seguridad en caso de incendio. - Seguridad de utilización y accesibilidad. - Higiene, salud y protección del medio ambiente. Domingo González Romero 10 - Protección contra el ruido. - Ahorro de energía y aislamiento térmico. De acuerdo con el artículo 11 de la Parte 1 de este CTE, el objetivo del requisito básico “Seguridad en caso de incendio” consiste en reducir a límites aceptables el riesgo de que los usuarios de un edificio sufran daños derivados de un incendio de origen accidental como consecuencia de las características de su proyecto, construcción, uso y mantenimiento. El documento básico de seguridad en caso de incendio (DB-SI) especifica parámetros, objetivos y procedimientos cuyo cumplimiento asegura la satisfacción de las exigencias básicas y la superación de los niveles mínimos de calidad propios del requisito de seguridad en caso de incendio. De acuerdo con esta normativa, para satisfacer este objetivo, los edificios se proyectarán, construirán, mantendrán y utilizarán de forma que, en caso de incendio, se cumplan las exigencias básicas descritas en la Tabla 1. TABLA 1 Exigencias básicas de seguridad en caso de incendio Propagación interior Se limitará el riesgo de propagación del incendio por el interior del edificio. Propagación exterior Se limitará el riesgo de propagación del incendio por el exterior, tanto en el edificio considerado como a otros edificios. Evacuación de ocupantes El edificio dispondrá de los medios de evacuación adecuados para que los ocupantes puedan abandonarlo o alcanzar un lugar seguro dentro del mismo en condiciones de seguridad. Instalaciones de protección contra incendios9 El edificio dispondrá de los equipos e instalaciones adecuados para hacer posible la detección, el control y la extinción del incendio, así como la transmisión de la alarma a los ocupantes. Intervención de bomberos Se facilitará la intervención de los equipos de rescate y de extinción de incendios. Resistencia al fuego de la estructura La estructura portante mantendrá su resistencia al fuego durante el tiempo necesario para que puedan cumplirse las anteriores exigencias básicas. Fuente: Elaboración propia a partir de CTE8. Al amparo de esta normativa y teniendo en cuenta el contexto en el que se enmarca la presente investigación, además de considerar el requisito básico de “Seguridad en caso de incendio”, también deben considerarse otros requisitos:  Requisito básico “Uso Hospitalario”: La normativa establece que en caso de hospitales, además de los requisitos contra incendios, también deben cumplirse unas exigencias básicas de los otros requisitos exigibles a la edificación, también Revisión bibliográfica 11 de carácter básico y exigidos en su totalidad. Por tanto, los edificios, establecimientos o zonas de los mismos cuyos ocupantes precisen, en su mayoría, ayuda para evacuar el edificio (residencias geriátricas o de personas discapacitadas, centros de educación especial, etc.) se les debe aplicar una serie de condiciones específicas recogidas en esta norma.  Requisito básico del “Uso Administrativo”: Se trata de una serie de requisitos aplicables a los edificios, establecimientos o zonas de uso sanitario o asistencial de carácter ambulatorio, también recogidos en la norma. 1.2.2. Seguridad Hospitalaria: Índice de Seguridad Hospitalaria (ISH) Además de la normativa legal vigente en cada país, determinados organismos internacionales se han preocupado y ocupado en establecer criterios y recomendaciones en materia de seguridad hospitalaria, no sólo para la elaboración de proyectos arquitectónicos y de construcción de nuevos hospitales, sino también para la evaluación de hospitales ya existentes, a través de guías de apoyo técnico destinadas a los equipos responsables. Entre tales organismos destacan la OPS y la OMS, interesadas especialmente en los países de alto riesgo de desastres naturales como Chile, México centroamericana y EEUU, pero que son también de aplicación en todo el mundo9,10,11. Estas organizaciones definen un ¨Hospital Seguro¨ como un establecimiento de salud cuyos servicios permanecen accesibles y funcionando a su máxima capacidad, y en la misma infraestructura, inmediatamente después de un fenómeno destructivo de origen natural o de cualquier otro origen. Se trata, por tanto, de potenciar la seguridad reforzando la cultura de la prevención para así evitar o reducir al mínimo los daños directos o colaterales a las edificaciones, infraestructuras y a las personas, ya que es común que los servicios hospitalarios se interrumpan temporal o permanentemente cuando se ven afectados por fenómenos naturales de gran magnitud, atentados o por incidentes intrahospitalarios que dañen las infraestructuras, sistemas o equipos. La pérdida de funcionamiento de estas instalaciones supone, además de una pérdida de inversión, un duro golpe sobre la economía y desarrollo de una comunidad, así como de un país, que genera un retraso social, económico y del estado del bienestar de la población. Domingo González Romero 12 Mirta Roses, directora de la OPS, recomienda en su “Guía para reducir la vulnerabilidad de los hospitales” que las áreas esenciales de los hospitales sean construidas con el tercer nivel de protección y que el conjunto de todo nuevo establecimiento de salud sea construido, por lo menos, con el primer nivel de protección9. En la Tabla 2 se recogen los tres niveles de protección establecidos por la OPS. TABLA 2 Niveles de protección según la OPS NIVEL 1 Protección de la vida Implica garantizar que el edificio no colapse y que las lesiones que puedan ocurrir no pongan en peligro la vida de los pacientes ni del personal de salud. NIVEL 2 Protección de la infraestructura Significa reducir considerablemente los daños estructurales y no estructurales, aunque el establecimiento podría estar temporalmente fuera de servicio. NIVEL 3 Protección de la operación Garantiza que el establecimiento siga funcionando sin o con un mínimo de alteración de los servicios a la población. Fuente: Elaboración propia a partir de OPS/OMS9. Para alcanzar el objetivo de protección nivel 1, de protección de la vida, se deben tener edificios e instalaciones sanitarias que garanticen, además de la seguridad de las personas, la seguridad y funcionamiento de las infraestructuras (niveles 2 y 3). Para ello, se deben establecer criterios que garanticen la seguridad desde el inicio de todo el proceso de la construcción, incluso desde la decisión de la ubicación del centro, hasta su puesta en funcionamiento. Además, deberá continuarse con los objetivos de seguridad mientras esté operativo. Los desastres provocan graves efectos y fuertes daños a las comunidades que necesitan que los servicios básicos continúen activos y operando para proteger la vida de los afectados. Es indudable que los servicios sanitarios son un punto crítico, especialmente en los inmediatamente después del efecto adverso causante del desastre. Por tanto, es prioritario que la asistencia sanitaria a la población no se vea ininterrumpida, puesto que ello marca las posibilidades de seguir con vida. Para ello, es primordial conseguir que todos los edificios de salud cuenten con una estructura que sea resistente a los embates de los fenómenos naturales o cualquier incidencia externa o interna, que su equipamiento no sufra daños, que sus líneas vitales (agua, Revisión bibliográfica 13 electricidad, gases medicinales, etc.) sigan funcionando y que su personal sea capaz de continuar prestando atención médica en los momentos que más se necesita. Con esta filosofía, fruto de la experiencia en desastres a lo largo de los años, desde finales del siglo se han logrado importantes avances para tener instalaciones de salud más seguras, más resistentes y mejor preparadas para afrontar situaciones de desastres. Todos los países de los cinco continentes, recogiendo las recomendaciones de la OPS y de la OMS, acordaron adoptar el concepto de “hospitales seguros frente a los desastres” como una política nacional de reducción de riesgos con el fin de lograr que todos los hospitales nuevos se construyan con un nivel de protección que garantice mejor su capacidad de seguir funcionando en las situaciones de desastre, y que implanten medidas adecuadas de control para reforzar los establecimientos de salud existentes, tanto hospitales como los que prestan servicios de atención primaria. Por todo ello, la OPS, a través de su Grupo Asesor de Expertos en Mitigación de Desastres (GAMiD) y con la aportación de diversos expertos mundiales, desarrolló en 2008 un ISH10. Esto representa un importante logro colectivo en la mejora de la seguridad de los establecimientos de salud, que se ha ido construyendo y probando en los últimos años hasta lograr el consenso necesario. Las principales características de este índice son:  Es una herramienta de diagnóstico rápida y de bajo coste.  Es fácil de aplicar por un equipo entrenado de ingenieros, arquitectos y profesionales de la salud.  Las puntuaciones se introducen en una hoja de Excel y automáticamente se tabulan los resultados.  Los resultados toman en cuenta componentes estructurales, no estructurales y funcionales.  Se evalúan 145 aspectos o elementos del establecimiento de salud.  Los establecimientos de salud se clasifican en una de las tres categorías de seguridad: Alta, Media y Baja. La determinación del ISH permite contar con una estimación general y aproximada de la situación de seguridad del establecimiento de salud que ha sido evaluado, teniendo en cuenta su entorno y la red de servicios de salud en la que se Domingo González Romero 14 encuentra. La OPS lo expresa en términos comparativos como tomar una “fotografía borrosa” del hospital que permite identificar los riesgos posibles y tomar las medidas preventivas adecuadas antes de que sucedan o para que no lo haga. El grupo que ha elaborado el ISH ha estado constituido por diferentes perfiles profesionales y se ha conseguido validar tras su aplicación en más de 200 hospitales y una intensa discusión profesional y científica. Se reconoce como el mejor sistema de evaluación rápida que existe, que probablemente será revisado después de su aplicación a gran escala. El ISH no constituye un valor definitivo de la capacidad del centro sanitario, pues para ello se requieren estudios detallados de vulnerabilidad que incluyan los cuatro componentes: estudios de amenazas, de vulnerabilidad estructural, de vulnerabilidad no estructural y de vulnerabilidad organizativo-funcional. Está diseñado para orientar la decisión y monitorizar la evolución de la vulnerabilidad de las instalaciones dedicadas a salud en el tiempo. El ISH no sustituya o elimina a los pormenorizados estudios de vulnerabilidad, sin embargo, y debido a que es barato y fácil de aplicar, es un primer paso importante para los países, a fin de priorizar las inversiones para mejorar la seguridad de sus centros sanitarios. Es una manera de manejar el riesgo en el sistema sanitario que permite la vigilancia continua del nivel de seguridad de los centros, que no es una situación estática y constante en el tiempo, sino más bien se comporta como variable e inestable, que puede y debe ser inspeccionada periódicamente, valorada en sus deficiencias y mejorada gradualmente. El cálculo del ISH se inicia con la aplicación de una lista estandarizada de verificación para evaluar una serie de componentes y sus niveles de seguridad. Un sistema de calificación asigna un valor numérico a cada aspecto de acuerdo a su importancia relativa en contribuir a la capacidad de un hospital para resistir un desastre y seguir funcionando. El ISH se calcula automáticamente y permite clasificar a los hospitales en tres categorías de seguridad (véase Tabla 3). Revisión bibliográfica 15 TABLA 3 Clasificación de los hospitales en base al Índice de Seguridad Hospitalaria Categoría A Se ubican los hospitales que protegen la vida de sus ocupantes y probablemente continuarán funcionando en situaciones de desastre. Categoría B Asignada a los centros hospitalarios que pueden permanecer en pie en casos de desastre, pero cuyo equipamiento y servicios críticos están en riesgo Categoría C Corresponde a un hospital que no garantiza la vida y seguridad de los ocupantes y tiene alta probabilidad de dejar de funcionar en casos de desastre Fuente: Elaboración propia a partir de la OPA/OMS10. Determinar la puntuación de seguridad posibilita que los centros hospitalarios establezcan medidas de mantenimiento y control, así como implantar acciones para mejorar la seguridad en el corto y medio plazo. Esta visión rápida proporciona a los países y responsables sanitarios un instrumento para la toma de decisiones, un punto de partida para establecer prioridades y reducir el riesgo y vulnerabilidad de los centros dedicados a la salud de la población10. Este mismo grupo asesor de expertos en Mitigación de Desastres también desarrolló la “Guía del evaluador de hospitales seguros” en la que se explica en detalle cada uno de los pasos para la aplicación de la lista de verificación que conduce a la obtención del ISH y se constituye en el documento de consulta básico para los evaluadores de seguridad frente a desastres. Cuenta con varios formularios. El número 2 incluye “Lista de verificación de hospitales seguros”, la planilla de evaluación propiamente dicha que debe ser completada por el equipo de evaluadores donde se valora aspectos relacionados con cuatro áreas y que se corresponden con las fichas siguientes: • Ficha1: Aspectos relacionados con la ubicación geográfica del centro sanitario. Se evalúan las amenazas sobre la seguridad del inmueble (fenómenos geológicos, hidro-meteorológicos, sociales, sanitarios-ecológicos, químicos tecnológicos y propiedades geotécnicas del suelo). • Ficha 2: Aspectos relacionados con la seguridad estructural del edificio. Se evalúan los antecedentes y las características estructurales del establecimiento, tipo de material utilizado en la edificación, etc. • Ficha 3: Aspectos relacionados con la seguridad no estructural. Evalúan los elementos que no forman parte del sistema de soporte de la edificación como Domingo González Romero 22 2. Prepararse para una evacuación con simulacros de los pacientes de Cuidados Intensivos:  Se sugiere que, a la hora de definir el personal necesario en los PAP ante catástrofes, se tenga en cuenta contar con una cantidad óptima de personas para poder tanto mover a los pacientes con seguridad como proporcionar un cuidado continuo a los pacientes que permanezcan en la UCI.  Desarrollar un plan de evacuación vertical detallado, usando las escaleras, cuando sea pertinente, para los pacientes en estado crítico y para los heridos.  Que los ejercicios o simulacros en el hospital simulen un evento de víctimas en masa y que incluyan la evacuación vertical cuando sea necesario, evaluando el traslado del paciente utilizando un equipo de evacuación especializado, con la capacidad de mantener un soporte respiratorio y hemodinámico adecuado mientras se baja por las escaleras. 3. Preparar y simular el transporte de pacientes de Cuidados Intensivos:  Ya que una atención especializada requiere de muchos recursos, puede que sea necesario requerir equipos médicos especializados terrestres y aéreos para asegurar una atención adecuada inicial y continuada antes y durante la evacuación.  Se aconseja identificar con anterioridad, a nivel regional, los recursos de transporte que se necesiten para el traslado de sectores de pacientes específicos, como pueden ser recién nacidos, enfermos en estado crítico, niños o pacientes que dependen de equipos y tecnología para el traslado. Esta información podrá ser utilizada a tiempo real para combinar y asignar los recursos a los pacientes.  Se aconseja llevar a cabo ejercicios de simulación detallados y realistas, participando empresas de transportes, tanto terrestres como aéreo, de ámbito local y regional, que se pudieran requerir para la evacuación de la UCI. 4. Designar un líder del Equipo de Cuidados Críticos:  Se aconseja que en el Sistema de Gestión de emergencias que se implante (comité de crisis) en el hospital se refleje que se debe mantener una inmediata y constante comunicación entre el Mando del Incidente y el Jefe de Equipo de Cuidados Intensivos designado durante una inminente evacuación para Revisión bibliográfica 23 proporcionar una coordinación cercana y apoyo en los preparativos de la evacuación de la UCI.  Se sugiere que el Jefe de Equipo que coordine la evacuación se responsabilice de clasificar a los pacientes de la UCI según sus necesidades y que comunique estas necesidades al Mando de Incidentes del Hospital y a cualquier otro mando regional o nacional que esté apoyando el proceso de evacuación del hospital.  Cuando se esté preparando y cuando se esté realizando la evacuación de la UCI, una de las tareas principales del Jefe de Equipo debe ser clasificar a cada paciente candidato a ser evacuado según los recursos existentes en la UCI y en función de las necesidades del paciente y las habilidades del personal de transporte.  Se sugiere que el Jefe de Equipo y el personal reciban entrenamiento, formación y prácticas específicas en la clasificación y necesidades de transporte del paciente crítico.  Personal de otros servicios expertos en el manejo de los equipos utilizados en la evacuación podrán ayudar, siempre que sea posible y en el mismo lugar, a garantizar una planificación y distribución adecuada de los equipos de transporte basada en los recursos disponibles durante el traslado y en el de las instalaciones receptoras. 5. Iniciar el Plan de Evacuación de la UCI antes de que aparezca un evento:  Si fuera necesaria una evacuación hospitalaria de los pacientes en estado crítico ante un evento, se sugiere que se comience cuanto antes a planificar la evacuación de los pacientes o la búsqueda de un refugio en el lugar. Los posibles planes de acción deben incluir un lugar de refugio, la evacuación parcial o la evacuación temprana, dependiendo de las circunstancias.  Ante la amenaza de una evacuación, se sugiere que el Mando de Incidentes del Hospital posea un sistema claro y directo de comunicación con los responsables locales y regionales que sincronizan y controlan las órdenes que se emitan sobre la evacuación de la UCI. Para evitar el colapso del transporte sanitario terrestre durante la evacuación del hospital, la coordinación con el gobierno local es necesaria para sincronizarlas con las órdenes y recomendaciones de evacuación de la población general. Será más sencillo Domingo González Romero 24 tener un transporte sanitario terrestre más eficiente si se estipula o fija un período de tiempo para que se realice la evacuación del hospital, antes de que se lleven a cabo las recomendaciones de evacuación a la población en general. 6. Solicitud de ayuda para la evacuación:  Se sugiere que, durante una catástrofe o pandemia que sature los recursos locales y regionales en la que se requiera de evacuaciones hospitalarias a gran escala, se solicite apoyo a la asistencia médica al gobierno nacional, a gobiernos internacionales o a agencias internacionales de evacuación.  Se sugiere que el Jefe de Equipo de gestión de la crisis conozca y tenga en cuenta el proceso o forma de solicitar la asistencia necesaria para la evacuación, además de que conozca los recursos disponibles a nivel regional y nacional. 7. Garantizar la alimentación y el transporte de los equipos de ventilación:  Es necesario disponer de ventiladores (respiradores artificiales) protegidos contra sobrecargas eléctricas, que dispongan de un suministro eléctrico y de oxígeno fácilmente transportable para dar soporte a los pacientes con insuficiencia respiratoria mientras se mantenga ubicado en el lugar de refugio o sea evacuado a un centro externo. Estos respiradores deben ser portátiles, funcionar con corriente alterna, que tengan batería propia y deben tener la capacidad de funcionar con oxígeno de bajo flujo, que no necesiten una fuente de gas de alta presión. Pueden tener una capacidad limitada, pero sí deberían tener capacidad para ventilar y oxigenar a pacientes con lesión pulmonar aguda (LPA) o Síndrome de Distres Respiratorio Agudo (SDRA), así como pacientes con obstrucción al flujo de aire. Esto requiere poder ofrecer una ventilación de larga duración, con alto flujo de gas y con presión positiva al final de la espiración (PEEP). Deben ser seguros (posibilidad de conectar y desconectar la alarma) y relativamente fáciles de manejar por el personal.  Se precisa disponer de equipos que suministren energía que sean portátiles, así como ventiladores que puedan proporcionar bajos flujos y bajos volúmenes de gas, muy precisos en los límites de presión, para los pacientes prematuros y neonatales que se trasladen a los hospitales asignados (por ejemplo, centros pediátricos u hospitales con UCI neonatal). Se debe tener especialmente en Revisión bibliográfica 25 cuenta la creación de una reserva regional de respiradores mecánicos estándar y de rápida accesibilidad para la evacuación de los pacientes neonatales, ya que puede que no sea factible para algunos centros no pediátricos tener suficientes respiradores neonatales de estas características. 8. Priorización de pacientes críticos en la evacuación:  En una evacuación limitada en el tiempo, los pacientes menos críticos pueden ser evacuados de manera más rápida y utilizando menos recursos por paciente y, por lo tanto, podrán ser trasladados los primeros al objeto de evacuar un mayor número de pacientes en el menor tiempo posible. Para ello es importante tener realizado un triaje o clasificación continua de los pacientes ingresados en la UCI, disponible en todo momento y que refleje las necesidades de cuidados y recursos de cada uno, como también se sugiere en el estudio realizado por la UCI del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria y otros autores3, 4.  Cuando haya tiempo suficiente para la evacuación, entonces los pacientes más críticos podrán ser trasladados primero y/o de forma paralela a los pacientes menos graves. Los pacientes con una buena agilidad y movilidad similar pueden utilizar métodos de transporte en grupos y pueden aprovechar al mismo grupo de personal sanitario. Sin embargo, el movilizar tanto a los pacientes menos críticos como a los más críticos simultáneamente y en paralelo, en comparación con hacerlo de manera secuencial y en serie, puede disminuir el tiempo total de evacuación por lo que la evacuación en paralelo se realizará siempre y cuando haya tiempo suficiente para evacuar todo el hospital.  En algunas situaciones, trasladar a grupos de pacientes con patologías y dolencias semejantes a un solo hospital puede permitir que el centro a los que se está derivando aporte personal a un solo lugar para facilitar la continuidad de los cuidados y permitir a los hospitales receptores prepararse y agrupar los recursos necesarios ante la catástrofe.  Los pacientes más graves que dependan de dispositivos mecánicos para vivir, si se considera que el riesgo de evacuarlos es demasiado alto, podrán ser atendidos de forma segura siguiendo una estrategia de refugio en el propio lugar. Domingo González Romero 26 9. Distribución de los Pacientes en Cuidados Críticos:  Se aconseja que, durante las evacuaciones aisladas, pequeñas o tempranas de la UCI, los Jefes de Equipo de Cuidados Intensivos se coordinen con el Mando de Incidentes del Hospital y definan cuáles serán los hospitales receptores de pacientes que va a ser evacuados a través de la forma habitual de comunicación.  Se sugiere que, durante las evacuaciones de la UCI con instalaciones múltiples, grandes o evacuaciones tardías, el habitual sistema de comunicación para identificar y localizar instalaciones receptoras se incremente utilizando otros Sistemas de Gestión de Incidentes Nacionales o Regionales. - Cada hospital debe estar asociado, y hacer simulacros de evacuación, con un centro de Mando Regional Nacional específico para estos casos. Estos Centros de Mando Regionales o Nacionales pueden tener que asumir la responsabilidad de designar las instalaciones o hospitales que recibirán a los pacientes. - Sugieren que cuando un Centro de Mando de Emergencias Nacional o Regional asuma la responsabilidad de la distribución de pacientes, se responsabilice de identificar las instalaciones receptoras que concuerden con los requisitos de recursos o necesidades de los pacientes de la UCI a trasladar. - Proponen que el Centro de Mando Nacional o Regional recabe la ayuda de especialistas regionales para colaborar en el proceso de hacer concordar la distribución de los pacientes que requieran una atención muy especializada entre los centros receptores.  En cuanto a la asignación de los recursos de transporte y las líneas de evacuación de pacientes en estado crítico sugieren que se sigan los patrones de referencia existentes y previstos, conservando las instalaciones receptoras la capacidad adecuada para el cuidado de estos pacientes.  Los pacientes que requieran de una atención especializada avanzada se aconseja sean dirigidos a centros de gran volumen y que la distribución tenga en cuenta la capacidad y los recursos necesarios para prestar una atención continuada a estos pacientes. Revisión bibliográfica 27 10. Preparación del paciente de Cuidados Críticos para evacuación:  Se aconseja que se realice una preparación estandarizada de los pacientes en estado crítico antes del traslado de hospital a hospital, incluyendo estabilización inicial, procedimientos de diagnóstico, procedimientos de diagnóstico de lesiones o daños e intervenciones médicas para poder abordar anticipadamente los cambios fisiológicos que pudieran aparecer durante el traslado.  Se sugiere que el equipo de traslados proporcione el equipamiento necesario para el transporte con el fin de garantizar la compatibilidad y la familiaridad del mismo durante el traslado, así como conservar los recursos existentes en el centro de origen para un cuidado continuado de los restantes pacientes.  La planificación y coordinación de la evacuación debería incluir que se proporcionara personal experto y equipo adicional para ayudar en la prestación continuada de cuidados en las situaciones en las que el volumen de pacientes, la gravedad o la naturaleza de la enfermedad o lesión exceda las capacidades que se tenga con los recursos de los que dispone el Jefe de Equipo y del personal existente.  Se sugiere definir una zona de espera para los pacientes que ya estén preparados y a la espera de ser trasladados. Esta zona sería conveniente que se ubicara junto al punto de embarque y que fuera atendida por personal médico con formación y experiencia en la evacuación de cuidados intensivos. Este personal debería estar preparado para realizar el triaje e intervenciones de atención médica continuada antes del traslado. El área deberá tener capacidad para la estabilización médica y quirúrgica adicional antes del transporte por si fuera necesario. 11. Envío de la información del paciente (historia clínica) con el paciente:  Se sugiere que lo óptimo sería el envío de la información del paciente de forma electrónica al hospital receptor (en caso de traslado a otro hospital), ya que se podría incluir el historial médico completo. El envío electrónico bien podría ser a través de una intranet o copiando la información del paciente en una memoria USB o un CD y mandarlo con el paciente.  Como sugerencia se plantea que viaje con el paciente un registro médico en papel, porque puede que no haya posibilidad de enviar una copia electrónica Domingo González Romero 28 del historial médico, o puede que el centro receptor no sea capaz de leer el formato electrónico del archivo. El envío de una copia de seguridad en papel podría realizarse mediante una copia impresa del historial médico electrónico o una identificación e historia del paciente escrito a mano en un formulario de seguimiento estandarizado. Cualquier sistema en papel deberá incluir formularios con la identificación básica del paciente, listado de problemas, y los medicamentos que viajarán con el paciente. 12. Traslado de pacientes de Cuidados Intensivos a los hospitales receptores:  Los métodos de traslado deben dar prioridad a mover el mayor número de pacientes de la manera más rápida y segura posible a lugares con la capacidad y experiencia adecuada para proporcionar cuidados adecuados.  Se sugiere que lo más apropiado será la evacuación local por tierra o por transporte en helicóptero de los pacientes más graves a los hospitales con capacidad adicional para así minimizar el riesgo y reducir la continua demanda de cuidados intensivos en el hospital del incidente.  En las situaciones en que se saturen los recursos de transporte, puede necesitarse el cambiar las normas y las habituales formas de trasladar a los pacientes que requieran la evacuación y traslado en estado crítico de la UCI del hospital durante una situación de catástrofe. 13. Seguimiento de pacientes críticos y equipamiento:  Se sugiere que el seguimiento de los pacientes comience en la unidad clínica de envío, continúe hasta el punto de embarque, y a ser posible, siga en el centro de destino. El seguimiento del paciente y del equipo debe comenzar antes de ser subido en el medio de transporte. El conjunto de datos mínimo que se debe recoger para el seguimiento debe incluir nombre y apellidos, fecha de nacimiento, número de historial médico o número de seguimiento o número de triaje, hora de partida del centro, nombre de la compañía de transportes, número (matrícula) del vehículo de transporte, destino previsto y pariente más cercano.  Tanto el hospital evacuado como el hospital receptor deben realizar un seguimiento de los pacientes y del equipamiento. Revisión bibliográfica 29  Para el sistema de seguimiento/rastreo se sugiere que se realice de manera electrónica o en papel. En el caso de un apagón eléctrico completo en ambos centros (el evacuado y el receptor) se debería utilizar un sistema de papel redundante, con copias, para el seguimiento de los pacientes y del equipamiento, con los datos comunicados aportados al hospital de envío y a un centro de coordinación centralizado que debe confirmar la recepción de los pacientes.  Se sugiere que los simulacros de evacuación prueben el seguimiento de los pacientes y del equipamiento utilizando tanto sistemas electrónicos como de papel. Los autores de este trabajo señalan, en su análisis inicial y en las conclusiones, que, a pesar del alto riesgo de provocar daños al paciente durante evacuaciones imprevistas de la UCI, el personal de cuidados intensivos recibe poca o ninguna formación sobre cómo realizar evacuaciones de manera segura y eficaz. Esta reflexión pone en evidencia la necesidad de trabajos como en el que se presenta en esta tesis doctoral, con el que se pretende conocer el nivel de percepción y el nivel de conocimiento del personal de las UCI en Canarias sobre los planes de autoprotección y la evacuación. 1.4. Implantación de un plan de autoprotección Si bien la responsabilidad de la implantación del PAP, según la legislación vigente antes detallada, recae en el titular de la actividad o persona en quien delegue (la dirección de la empresa, centro, hospital, etc.), en la implantación de las medidas de autoprotección y los fines del mismo participa todo el personal, es decir, directivos, mandos intermedios, técnicos y trabajadores en general13,14. Los manuales de la DGPC y de otros analizados en esta revisión proponen los planes de autoprotección se deben realizar siguiendo los siguientes pasos2,3,4,13,14,50: 1. Identificación del responsable de la implantación. En este apartado se refleja al responsable o a los responsables de la implantación del PAP con indicación del nombre, apellidos y puesto que ocupa en la organización. Domingo González Romero 30 2. Programa de formación e información a todo el personal con participación activa en el PAP. Se establecerá un plan de formación e información anual, así como el calendario, que contendrán al menos la formación del tipo general y específica para cada uno de los equipos de emergencia y de los responsables de aquel personal que participa de forma activa en PAP ante una situación de pre-emergencia y emergencia. 3. Programa de formación e información a todo el personal sobre el PAP. Para que un buen plan logre sus objetivos de forma eficaz y eficiente es imprescindible que todo el personal de la organización que no participa activamente en el propio plan (que no forma parte de los equipos de emergencia), tenga amplia formación e información del mismo. Por lo tanto, es necesario organizar charlas, jornadas, seminarios y cualquier medio disponible para difundir ampliamente y dar a conocer a todos los miembros de la organización, hospital y UCI, el PAP. 4. Programa de información general para los usuarios. El programa de información ha de ser suficiente para alcanzar su finalidad que es informar a los usuarios no sanitarios de las medidas de seguridad instauradas y existentes en el centro y que, entre otras, comprende:  Sesiones informativas mediante carteles gráficos de medidas de autoprotección para que los usuarios tengan conocimiento informativo en materia de autoprotección.  Colocación de planos de ubicación de lugar para que sirva de orientación a los usuarios (“usted está aquí”), siendo muy importante su utilización para que los usuarios tengan una rápida orientación visual y conocimiento de salidas del inmueble, ubicándose las salidas de emergencia.  Señalización de los puntos de reunión.  Planos con los itinerarios de evacuación o confinamiento. 1.5. Mantenimiento de la eficacia y actualización del PAP Las actividades de mantenimiento de la eficacia del PAP debe ser un proceso permanente, continuado e interactivo entre todas las partes de la organización que, incorporando la experiencia adquirida, permita alcanzar y mantener un adecuado nivel de operatividad y actualización4,6,13,14. Revisión bibliográfica 31 Después de una lectura detenida de los trabajos existentes en la literatura, así como de las guías existentes al respecto, se hace la siguiente propuesta de programa de actualización de un PAP: 1. Programa de reciclaje de formación e información. Se establecerá una programación anual de reciclaje donde se imparta formación e información al personal que interviene en los equipos de emergencias propios, así como al personal que trabaja en el establecimiento, llevando a cabo actuaciones para que en cada momento conozcan las medidas adoptadas y las posibles actualizaciones del PAP. También se preverá en el programa la formación e información del personal que, no perteneciendo al establecimiento, pueda realizar tareas en el mismo (empresas de limpieza, cafetería, mantenimiento, etc.). Se establecerá una planificación y un calendario para el reciclaje, formación e información. En la literatura se otorga a la formación y preparación un papel preponderante en la eficacia y eficiencia de todo plan asistencial y más al destinado a la atención a las emergencias. Son muchos los artículos que se centran en analizar, proponer y dar pautas en esta materia, especialmente a la enfermería, principalmente en países afectados por grandes desastres naturales, pandemias o atentados. La amplia mayoría analiza y trabaja sobre eventos iniciados fuera de los hospitales30,3161. 2. Programa de sustitución de medios y recursos. Permitirá conocer las carencias, así como el nivel de cumplimiento de la normativa y, en consecuencia, establecer un programa de sustitución de medios y recursos, cubriendo o resolviendo las posibles deficiencias en los medios materiales y en los recursos humanos, de cualquier índole. Los programas de mantenimiento preventivo y la renovación y/o sustitución de las instalaciones en general, ayudarán y facilitarán el cumplimiento de este programa de sustitución de medios y recursos. Se establecerá una planificación y un calendario para ello. En esta etapa tiene especial relevancia la aplicación de las “Guías para Hospitales Seguros” que propone la OPS/OMS con la evaluación del hospital midiendo el Índice de Seguridad Hospitalaria9,10,11. Domingo González Romero 38 Clásicamente, las víctimas de una situación de catástrofe se han dividido en cuatro clases de acuerdo a la gravedad de sus lesiones y al compromiso vital que ellas comportan. Cuando nos planteamos el triaje de los pacientes ingresados en una unidad de críticos lo haremos siguiendo esta división en cuatro grupos dependiendo del soporte vital que precisan en ese momento y las posibilidades de supervivencia. Va desde el grupo 1, el menos grave y con mayores posibilidades de supervivencia al grupo 4, con menor posibilidad de supervivencia, pero que toleraría el traslado. Sánchez Palacios y sus colaboradores plantean que con los pacientes críticos este triaje es recomendable que se haga diariamente y no cuando se plantea la situación de emergencia. Para su elaboración incluyen tanto el soporte vital que está precisando en ese momento como el grupo asistencial en que se encuentra (véase Anexo 3). Para la asignación de los pacientes a los distintos grupos han desarrollado una “Chest List” que incorporan a la rutina diaria del trabajo del médico, que consta en su historia clínica electrónica y en la que se valora distintos parámetros clínicos. Estos autores establecen unos criterios de clasificación de los pacientes basados en dos aspectos. Por un lado, en relación con el esfuerzo terapéutico que deben recibir y, por otro lado, por la situación clínica y la necesidad de soporte vital. Sobre la base de estos dos factores se clasifican los pacientes en 4 grupos y se le asigna a cada uno un número y un color, que va a indicar el orden de evacuación y el lugar a donde acudir. Mediante un programa informático, en el momento de la valoración clínica de cada mañana, con sólo introducir el grupo asistencial, las dosis de catecolaminas, la necesidad de oxígeno, de ventilación mecánica y el Coma Glasgow Score (GCS) del enfermo, el programa clasifica al paciente en el grupo de evacuación al que pertenece (Anexo 3). En función del grupo se evacuará en primer, segundo, tercero o cuarto lugar4. Otros autores como Echevarría-Zuno plantean que, ante la falta de una escala para identificar qué paciente será primero en la evacuación, nos apoyemos en las diferentes escalas pronósticas de mortalidad propuestas para pacientes críticos (APACHEII, SAPS II, MPM, MODS, LOD o SOFA) y, según el resultado de la evaluación, dar prioridad al paciente con mayores posibilidades de supervivencia23-25. Otro criterio que considera este autor, y que no debe quedar en el olvido, son las necesidades de apoyo artificial como la ventilación mecánica o la infusión de medicamentos, la enfermedad de base y la tolerancia a la movilización3. Revisión bibliográfica 39 Importante en este apartado de la clasificación son los aspectos éticos en la toma de la decisión de establecer la prioridad de la evacuación de los distintos grupos de pacientes. Todos los autores coinciden en que los criterios para decidir quién se traslada primero y quien será el último, pudiendo tener que llegar incluso a la limitación del esfuerzo terapéutico, debe fundamentarse en la medicina basada en la evidencia, debe tener en cuenta la voluntad del enfermo (instrucciones previas), debe tomarse en consenso del equipo asistencial y debe tener conocimiento del mismo sus familiares1,3,4,21,22,26. Cuando los criterios de clasificación coinciden con la capacidad y posibilidad de tratamiento, mejora sensiblemente el pronóstico global y se consigue disminuir los plazos terapéuticos y las evacuaciones salvajes, permitiendo distribuir al personal asistencial según sus capacidades e implementar el uso de los recursos críticos3,28. 3. Planes de autoprotección en España. Situación actual Como ya se citó anteriormente, el RD 393/2007, que aprueba la Norma Básica de Autoprotección de los centros, establecimientos y dependencias dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia, exige a las organizaciones afectadas remitir al “Registro Autonómico de PAP” los datos relevantes del establecimiento o centro dedicado a actividades que puedan dar origen a alguna de las situaciones de emergencia enumeradas en el Anexo I de este RD y comunicar las modificaciones posteriores de estos datos6. Entre las dificultades que encuentran las empresas para cumplir con la normativa está la ausencia de registros autonómicos dónde remitir sus PAP. A fecha actual no todas las comunidades autónomas tienen creados sus propios registros para que las empresas puedan remitir sus planes. Por tanto, se hace difícil analizar la realidad en cuanto a los planes de la situación actual en España ante la falta de información publicada al respecto. Las comunidades autónomas que ya han regulado esta situación y disponen de estos registros (para empresas) son: Baleares, Canarias, Cantabria, Cataluña, Castilla la Mancha, Castilla León, Ceuta, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia y País Vasco. Domingo González Romero 40 Andalucía tiene un registro para PAP de centros docentes, a excepción de los universitarios, pero no se incluye en este listado por no incluir el resto de actividades. En Canarias se ha publicado recientemente el Decreto 67/2015, de 30 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de Autoprotección exigible a determinadas actividades, centros o establecimientos que puedan dar origen a situaciones de emergencia en la Comunidad Autónoma95, que es la transposición del RD 393/2007 a la legislación autonómica canaria. Previamente, en el decreto 30/2013, de 8 de febrero, se creó el Registro Autonómico de PAP96, acorde al RD vigente, y que ahora se adapta con el nuevo decreto en Canarias. Ha sido imposible conocer que hospitales de Canarias, públicos o privados, obligados por la norma a elaborar estos planes tiene registrado el mismo. Consultada la web de los principales hospitales se ha podido comprobar que todos cuentan con dicho plan, desconociéndose el grado de implantación. Dicho estudio será objeto de un trabajo de investigación posterior para lo cual se ha elaborado un cuestionario, aprobado por la comisión de investigación del CHUIMI y avalado por el comité científico de la SEMICYUC (véase Anexo 4). En cuanto a los PAP hospitalarios españoles, la inmensa mayoría de los mismos tiene redactados y publicados sus planes, pero analizada la bibliografía se desconoce qué hospitales, así como su grado de implantación, mantenimiento y actualización. Esta realidad contrasta con los hospitales en países con alto riesgo y frecuentes fenómenos naturales, como los sudamericanos y centroamericanos, donde los PAP se revisan y actualizan con relativa frecuencia13. Asimismo, sobre los planes de las UCI en España apenas encontramos artículos publicados de la existencia de los mismos, siendo escasas las referencias bibliográficas relativas al diseño, implantación o actualización. Especial mención merece el artículo publicado por la UCI Hospital Universitario Insular de Gran Canaria denominado “Plan de evacuación de la unidad de cuidados intensivos: ¿un nuevo indicador de calidad?” donde se describe pormenorizadamente el desarrollo que se ha llevado acabo para el diseño e implantación del PAP de esta unidad4. En este trabajo se describe el método seguido para el diseño de un PAP y Evacuación de la UCI, desarrollado en el mismo entorno en que también se ha elaborado esta tesis doctoral. Se encuentra en un hospital terciario, con una capacidad de 425 camas, de 11 pisos de altura, construido con una disposición en 3 edificios, Revisión bibliográfica 41 unidos por puentes (alas norte, sur y oeste). La UCI se encuentra en la tercera planta del recinto, en el ala sur, con una capacidad de 24 camas polivalentes (médicoquirúrgica y coronaria), dividida en 3 módulos de 8 camas, dentro de unas instalaciones modernas, inauguradas en el año 2001. En ese mismo año se llevó a cabo en el Complejo Hospitalario la formación del Grupo de Gestión de Crisis, que constituyó posteriormente el Comité de Catástrofes, cuyas funciones son las de vigilar que se cumplan las condiciones de máxima seguridad física en el recinto sanitario y garantizar la seguridad de los pacientes, familiares y trabajadores mediante la elaboración, implantación y control del cumplimiento de los Planes de Emergencia y Autoprotección. El Comité de Catástrofe, formado por un intensivista, una enfermera, un médico de urgencias, un médico de hospitalización, un responsable de la Unidad de Gestión de Calidad y el jefe de sección de la Unidad de Seguridad Hospitalaria, fue el encargado de la realización del Plan de Emergencia y Autoprotección del Hospital4,19. Como la UCI es un área particular respecto a otras áreas hospitalarias, se formó un grupo de trabajo específico para este servicio, que evaluó las características arquitectónicas, la particularidad y la complejidad del protocolo terapéutico del paciente crítico. Médicos, enfermeras y auxiliares clínicos pertenecientes al Servicio de Medicina Intensiva (MI), con el asesoramiento del Comité de Catástrofes, formaron parte del mismo. Se propuso, en primer lugar, un sistema de clasificación o triaje de los pacientes para ordenar la prioridad de evacuación. En segundo lugar, se valoró el sitio del hospital donde se les evacuaría; se buscó un refugio para los pacientes más graves en la misma planta con el objeto de realizar una evacuación horizontal en otra ala del hospital que reuniese las condiciones para acoger a los pacientes con necesidad de oxigenoterapia, ventilación mecánica y aparataje para soporte hemodinámico. Se establecieron unos criterios de clasificación de los pacientes o triaje, ya comentado anteriormente, basados en dos aspectos; por un lado, en relación con el esfuerzo terapéutico que deben recibir y, por otro lado, por la situación clínica y la necesidad de soporte vital. El Comité de Catástrofes, con el objetivo de la divulgación de los planes de emergencia, diseñó unos programas de formación para el personal, cuyos objetivos eran el de informar sobre el Plan de Emergencias y Autoprotección, la formación básica en protección contra incendios y prácticas con el Domingo González Romero 42 manejo del extintor con fuego real. También se elaboraron unas normas para garantizar una evacuación lo más ordenada y segura posible. Asimismo, se han llevado a cabo ejercicios y simulacros de incendio en un módulo de la UCI con actores que simulaban los pacientes ingresados en ese momento, se realizó la evacuación y se siguió el orden de prioridad establecido, según el grupo al que pertenecían, hacia las zonas preestablecidas. Se ha realizado un vídeo divulgativo donde unos figurantes simulan una evacuación de un módulo de la UCI, colgado en la intranet del hospital. Se realiza una permanente actualización del PAP de la UCI, así como una continua formación del personal4,19. 4. Percepción de los profesionales de las UCI sobre los Planes de Autoprotección Revisada la bibliografía publicada al respecto de la percepción de los profesionales de la salud en cuanto a los PAP de los Hospitales y UCI españolas donde trabajan no se han encontrado artículos ni trabajos publicados que aborden esta cuestión. Este hecho contrasta con otros lugares del mundo, habitualmente afectados por catástrofes naturales, donde sí que se ha estudiado, con la realización de encuestas y entrevistas, la valoración que tiene el personal de los hospitales y fuera de ellos, respecto a la preparación en caso de emergencias. Sin embargo, son muy pocos los trabajos que se centran en valorar la capacitación y conocimientos del personal de las UCI, no pudiéndose encontrar trabajos que evalúen la percepción de estos sobre los PAP de su unidad. La mayoría de los estudios analizados se centran en valorar el grado de conocimientos, actitudes, prácticas y familiaridad de la enfermería de los hospitales de esos países (EEUU, Namibia, Arabia Saudí, Reino Unido, Japón, etc.) respecto a la preparación para desastres y emergencias, pero ningún trabajo de investigación ha analizado la percepción del personal en las UCI2,17,18,34,36-39,41-67. No obstante, se puede concluir de ellos que, en términos generales, la percepción que tiene el personal sanitario, específicamente el de enfermería, en cuanto al conocimiento de los planes de actuación ante emergencias; su capacitación, conocimientos y aptitudes ante ella, así como la formación que reciben es deficiente1,2,3,38. Por ello, algunos autores consideran importante introducir en el Revisión bibliográfica 43 currículo de formación del personal sanitario temas relacionados con la atención a los desastres y las emergencias. En estos estudios se transmite una buena predisposición y una evidente necesidad de los trabajadores de la salud en cuanto a la formación e implantación de los PAP38,39,42-47,50-64. 5. Indicadores de calidad en el enfermo crítico. La calidad en la asistencia sanitaria constituye uno de los principales fundamentos en los que se basa la transformación y amplia mejora de los sistemas sanitarios actuales, como se desprende del trabajo de Martín y colaboradores y de los trabajos realizados por la SEMICYUC que han investigado sobre los indicadores de calidad en el paciente crítico97-100. En estos trabajos se define la calidad como “la medida en que los servicios sanitarios, tanto los enfocados a los individuos como a los colectivos, mejoran la probabilidad de unos resultados de salud favorables y son pertinentes al conocimiento profesional”. Así, la garantía de calidad es una herramienta para “asegurar que lo básico se hace bien”99,100. La SEMICYUC ha diseñado el proyecto «Indicadores de calidad en el enfermo crítico» publicado en 200597, revisado en el 200898, bajo la dirección metodológica de la Fundación Avedis Donabedian (FAD)99 de Barcelona, y actualizado en 2011100. Éste se ideó con el objetivo del ”desarrollo de indicadores clave en la atención del enfermo crítico, que sirvan para consensuar los criterios de calidad en los pacientes críticamente enfermos, facilitar a los profesionales un instrumento potente y fiable para la evaluación y la gestión clínica, introduciendo métodos de evaluación comunes que permitan unificar la medida, evaluar comparativamente, disponer de información que permita el desarrollo de planes de calidad (datos cuantitativos, objetivos, fiables y válidos) y disponer de un sistema que garantice la calidad total de la asistencia del enfermo crítico”. Según Donabedian99, la evaluación de la calidad asistencial puede basarse en el análisis de tres aspectos:  Estructura (análisis de calidad de los medios): Miden cómo está organizado y equipado el sistema de salud, observando si los recursos están disponibles y en condiciones para facilitar la atención al usuario. Evalúan los recursos (humanos, materiales, tecnológicos y financieros), la estructura organizativa y cómo la UCI se integra en el hospital. Domingo González Romero 44  Proceso (análisis de la calidad de los métodos): El proceso hace referencia a qué hacemos o dejamos de hacer, tanto en el ámbito clínico como en otros aspectos asistenciales y referidos al paciente o a sus familiares. El seguimiento de la evidencia científica debe guiar las actuaciones, tanto por acción como por omisión. Así, la mayoría de los indicadores elaborados evalúan el proceso.  Resultados (análisis de la calidad de los resultados): Miden de forma indirecta si se quiere, las consecuencias del proceso asistencial en términos de complicaciones, mortalidad, calidad de vida, etc. Las variaciones en la calidad de la estructura o del proceso revertirán en los resultados, de la misma manera que variaciones en los resultados deben reflejar una variabilidad en la calidad de la estructura y el proceso99. Generalmente se asume que los datos relacionados con la evaluación del proceso son más sensibles como indicadores de calidad que los que se relacionan directamente con los resultados, ya que un resultado adverso no siempre se produce cuando existen errores en el proceso99. Diferentes sociedades científicas y un gran número de autores y grupos de trabajo han establecido estándares de calidad relacionados con la estructura, proceso y los resultados a lo largo de los últimos años buscando la forma de mejorar la medición de la calidad asistencial al paciente crítico68-91,94. Los primeros antecedentes documentados en evaluación de calidad de la atención sanitaria se remontan a la segunda mitad del siglo XIX, cuando Florence Nightingale101-104 estudió las tasas de mortalidad de los hospitales militares durante la guerra de Crimea. También se considera como precursor de estudios sobre el tema a Ernest Codman105-108, cofundador del Colegio Americano de Cirujanos, el cual, en el año 1912 desarrolló en los Estados Unidos un método que permitía clasificar y medir los resultados de la atención quirúrgica. Otra referencia habitual es la definición de "The Minimum Standard", realizada por el Colegio Americano de Cirujanos108. Una aportación significativa en la década de los cincuenta, a nivel metodológico, fue la de Paul Lembdke cirujano de la John Hopkins University Medical School que desarrolló un nuevo método para evaluar la calidad: “El audit médico”109. Lembdke, profundamente preocupado por la variabilidad de resultados que observaba en su práctica diaria, estableció lo que fue el desarrollo de los criterios explícitos que Revisión bibliográfica 45 permitían la comparación entre centros y profesionales y una sistemática de recogida de información que incluía la verificación de los datos y el diseño del estudio. Más adelante, entre 1965 y 1966, se crean en los Estados Unidos los programas federales de atención a ancianos y personas sin recursos (MEDICARE y MEDICAID)110 y se estipula que los hospitales que han pasado la Acreditación de la JCAHO111 serán reconocidos para la atención de este tipo de pacientes. Cabe citar también los trabajos de Williamson que en los años setenta introdujo una nueva metodología, con la formulación del concepto de ABNA (Achievable Benefit Not Achieved) que mide la diferencia entre los estándares considerados como deseables para el diagnóstico y tratamiento y la práctica real evaluada tanto mediante revisión de las historias clínicas como mediante la revisión del estado de los pacientes y el envío de cuestionarios en el que reportaban su estado de salud. Williamson realizó parte de sus trabajos en el ámbito de la atención primaria (hipertensión, etc.) estableciendo los "resultados deseables" de la atención y poniendo especial énfasis en la mejora de la calidad obtenida tras los estudios. Se inauguraba así la etapa de la garantía de calidad (quality assurance), tras la etapa anterior más centrada en la evaluación que en la mejora112. Sin embargo, uno de los autores que más impacto tuvo en el cambio del panorama de la calidad fue sin duda Brook, que estableció el seguimiento de pacientes a largo plazo después de la atención sanitaria y demostró la baja correlación entre el proceso y los resultados de la asistencia. Los trabajos de Brook se concretaron después en el desarrollo de métodos para establecer la adecuación de procedimientos y fueron una de las aportaciones más interesantes, ya que pusieron de manifiesto las hipótesis que permiten explicar la variabilidad (sistemas de pago, formación de los profesionales etc.) y la forma de abordarla desde el punto de vista de los estudios de calidad en el año 1918, en el cual se especificaban los estándares mínimos que debía cumplir un hospital y que fue la base de la acreditación en Estados Unidos114. Se debe remarcar también, como un evento importante, la creación de la Joint Commission on The Accreditation of Hospitals (JCAH), formada por una agrupación de colegios profesionales americanos en 1951 que inició su labor acreditando centros hospitalarios, que lo solicitaban de forma voluntaria, si cumplían unos estándares de calidad preestablecidos. Durante su evolución ha impulsado el desarrollo de diferentes metodologías en el ámbito de la calidad y ha extendido su actuación a otros tipos de Domingo González Romero 46 centros sanitarios, motivo por el cual cambió de nombre y, actualmente, se denomina Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations (JCAHO)111,113,115-122. Las experiencias en todo el mundo con indicadores han sido muchas, y lo siguen siendo, desde las de ámbito local, nacional o internacional123-141, como se recoge en una amplia relación en el documento de actualización del 2011 sobre indicadores de calidad de la SEMICYUC100. Señalar que no todo lo que se hace habitualmente en la práctica clínica tiene suficiente evidencia científica, y que además ésta es cambiante en el tiempo. Solamente entre el 10 y el 20% de todas las prácticas médicas, de forma estimada, están basadas en la evidencia científica. Además, frecuentemente la adherencia a las guías de práctica clínica es escasa30. Organizaciones como la JCAHO ha establecido que la manera de mejorar la calidad en la atención del paciente crítico debe basarse en asegurar la calidad del proceso estableciendo medidas que permitan valorar de forma directa aquello que hacemos121. La evaluación de los resultados alcanzados ha sido una tradición en el ámbito de los cuidados intensivos, desarrollándose modelos ajustados por riesgo o mortalidad estandarizada, tales como el índice Acute Physiology and Chronic Health Evaluation (APACHE)23, el Mortality Probability Model (MPM)24 o el índice Simplified Acute Physiology (SAPS)25. El uso de indicadores de calidad ha demostrado su utilidad como herramienta para medir la práctica habitual y evaluar la eficacia de medidas establecidas para la mejora de la calidad, permitiendo identificar y diseminar las mejores prácticas. Directamente relacionado con la práctica clínica en el paciente crítico se han diseñado diferentes indicadores de calidad que han demostrado ser útiles en la evaluación, demostrando las posibilidades de mejora en la asistencia clínica. La Task Force of the European Society of Intensive Care Medicine recomienda el uso de indicadores de calidad que abarcan diferentes ámbitos de la Medicina Intensiva140. La Sociedad Australiana y de Nueva Zelanda de Cuidados Intensivos elaboró en 1995 indicadores clínicos específicos para las Unidades de Cuidados Intensivos141. Se han desarrollado indicadores que evalúan aspectos concretos de la atención al paciente crítico, tales como el manejo y tratamiento de la sepsis grave o la atención del enfermo al final de la vida en las UCI, control y prevención de las infecciones, etc.68,89,91,142. Revisión bibliográfica 47 La Society of Critical Care Medicine ha establecido una guía en la que se resumen los conceptos clave, y hace una aproximación práctica de cómo desarrollar, implementar, evaluar y mantener un programa interdisciplinario de calidad en Medicina Intensiva. La medición de la calidad a través de indicadores definidos con exactitud, y posteriormente monitorizados, es uno de los principales núcleos del programa140. En el proyecto de “Indicadores de Calidad del paciente crítico” un amplio grupo de personas, miembros médicos de la SEMICYUC y enfermeros de la SEEMIYUC han trabajado de forma específica en la elaboración de estándares de acreditación, incluyendo algunos indicadores de estructura representativos del modelo español y con evidencia científica de su eficacia, tales como la presencia de intensivista las 24 horas del día; otros, como la existencia de protocolos básicos, y algunos más novedosos como la existencia de un equipo de emergencias médicas. Su primer trabajo se remonta a 2005, revisado en 2008 y actualizado en el 201197,98,100. En este último se han definido 120 indicadores. Sánchez Palacios y sus colaboradores4 plantean que el disponer de un Plan de Emergencia y Autoprotección, conocido por todo el personal y actualizado, debería incluirse como un indicador de calidad por cumplir, ya que con esto se conseguiría una mejor y más segura atención del paciente, en caso de presentarse una situación de emergencia o desastre donde hubiere que evacuar la UCI. Podría ser un importante indicador de estructura que evaluaría la existencia no solo del PAP sino también los programas de implantación, difusión, formación, información y actualización del mismo. Es ésta una de las líneas de trabajo que podrían desarrollar un grupo de trabajo en materia de atención a las emergencias y catástrofes dentro de la SEMICYUC, en coordinación con la Sociedad Española de Medicina de Emergencias (SEMECA), que desarrolla una amplia labor en esta materia143, integrada en la Sociedad Española de Urgencias. De hecho, en la actualidad, la gestión de riesgos constituye un área de trabajo clave en los nuevos modelos y sistemas de gestión de la calidad al partir de la premisa de que la mejor forma de hacer frente a situaciones de riesgo no está en actuar de forma correctiva, poniendo soluciones a los problemas cuando ocurran, sino en adoptar una orientación proactiva, insertando la gestión de riesgos como una parte más del proceso de planificación estratégica. De esta reflexión se hace partícipe uno de los esquemas de referencia clave en la implantación de la gestión de la calidad en Material y Método 53 1. Población y área de referencia La Comunidad Autónoma Canaria cuenta con 8 hospitales públicos con sus respectivas UCI polivalentes. Además, cuenta con 8 hospitales privados que también disponen de unidades que tratan pacientes críticos. El personal que trabajan en estas unidades se distribuye en diferentes estamentos organizativos: (1) personal sanitario (médicos, enfermeros/as, auxiliares de clínica), (2) personal no sanitario (celadores y auxiliares administrativos). Además, se cuenta con los profesionales que desde otros servicios del hospital dan apoyo como mantenimiento, limpieza, suministro, etc. El número de personas que trabajan en Canarias cuyos puestos de trabajo están relacionados con los cuidados críticos es de entre 700 y 750 profesionales (disminuyen en los periodos de verano) agrupados en médicos (adjuntos y residentes), enfermeros/as, auxiliares de enfermería, celadores y auxiliares administrativos. Al resto del personal lo hemos considerado no relevante para este estudio. Algunos de ellos realizan su labor en un hospital público y en privados paralelamente por lo que se entendió como distintos informantes, a efectos del estudio. Para alcanzar el objetivo planteado en este trabajo, en el que investigamos sobre la percepción del personal sanitario y no sanitario de las UCI del Archipiélago Canario sobre los PAP de su unidad ante una emergencia, se realizó un estudio descriptivo y transversal utilizando una encuesta personal totalmente estructurada y auto administrada con una muestra de 434 individuos de una cierta experiencia profesional a las UCI públicas y privadas existentes en la Comunidad Autónoma Canaria. Incluye a los trabajadores de las UCI de los hospitales canarios, públicos y privados, en todas las categorías profesionales, excepto al personal de limpieza y mantenimiento, ya que todos ellos tienen un papel específico que desempeñar en responder a los desastres. Para el propósito del estudio, se consideraron aquellos que estaban trabajando en la unidad por un período mayor a seis meses, discontinua o ininterrumpidamente, y se agruparon en cuatro categorías: médicos residentes (médicos que no son especialistas), médicos especialistas, personal administrativo, enfermero/as, auxiliares de enfermería y celadores. En la Tabla 4 se recoge el perfil de la muestra de encuestados Domingo González Romero 54 TABLA 4 Perfil de la muestra de encuestados CARACTERÍSTICAS N % Tipo de hospital en el que se trabaja: Público Privado 379 53 87.3 12.2 Isla: Fuerteventura Gran Canaria Lanzarote Tenerife 19 308 23 82 4.4 71.0 5.3 18.9 Edad: 21-35 años 36-50 años Más de 50 años 107 255 59 24.7 58.8 13.6 Género: Hombres Mujeres 127 291 29.3 67.1 Nivel de estudios: No universitarios Universitarios 131 294 30.2 67.7 Puesto que ocupa: Médico Enfermería Personal no sanitario 63 338 29 14.5 77.9 6.7 Años de experiencia en Hospital: 0-10 años 11-15 años Más de 15 años 128 138 158 29.5 31.8 36.4 Años de experiencia en UCI: 0-5 años 6-10 años Más de 10 años 101 122 201 23.3 28.1 46.3 2. Metodología y diseño Este trabajo se corresponde con una investigación de naturaleza cuantitativa con la que se pretende recopilar información sobre las percepciones, actitudes y prácticas de los trabajadores de las UCI canarias en materia de planes asistenciales. Para ello se ha utilizado como instrumento de recogida de información un cuestionario totalmente estructurado y autoadministrado. La RAE define el cuestionario como “una lista de preguntas que se proponen con cualquier fin”. Podemos decir, que el cuestionario es una técnica que se utiliza para obtener información, normalmente de carácter cuantitativo, de un elevado número de personas. El anonimato, como se contempla en este estudio, supone una de las grandes ventajas del cuestionario, lo que nos permitirá obtener respuestas que por su carácter comprometedor difícilmente obtendríamos por otra vía. Material y Método 55 El cuestionario utilizado en esta investigación ha sido elaborado por un equipo multidisciplinar formado por varios médicos especialistas en Medicina Intensiva (MI), una profesora universitaria experta en estudios de mercado, un experto en medicina de emergencia y la responsable de área de seguridad hospitalaria y enfermeros de la UCI objeto de análisis. Al objeto de conseguir escalas de medidas validas desde un punto de vista del contenido, este equipo se ha fundamentado para su diseño en los diversos planes de autoprotección existentes, en la legislación española en materia de autoprotección, edificación y contraincendios, en los criterios de calidad de la SEMICYUC, así como en los trabajos desarrollados y publicados por diversos centros e instituciones como (1) el hospital Royal Marsden de Londres, en su estudio “ICU FIRE evacuation preparedness in London: a cross-sectional study”; (2) la Facultad de Enfermería de la universidad de Tabaibah, Arabia Saudí y de la universidad de Fayoum de Egipto en su trabajo “Nursses Knowledge, attitudes, practices and familiarity regardin disater and emergency preparedness-Saudi Arabia”; (3) el departamento de Ciencias Clínicas y Educación del Instituto Karollinska de Suecia en su trabajo “Hospital disaster preparedness as measured by functional capacity: a comparison between Iran and Sweden; (4) las recomendaciones de la revista Chest sobre evacuación de UCI en situaciones de catástrofes, y (5) la Guía de Seguridad Hospitalaria de la Organización Panamericana de Salud y la Organización Mundial de la Salud. Una vez diseñado el cuestionario, fue pretestado entre varios trabajadores de la UCI objeto de análisis, así como entre varios técnicos expertos en emergencias, procediéndose a continuación a subsanar los errores de comprensión existentes detectados. Esta encuesta fue aprobada por el Comité de Investigación del Complejo Hospitalario Insular Materno Infantil de Gran Canaria y avalada por el Comité Científico de la SEMICYUC. Al tratarse de un cuestionario autoadministrado va encabezado por una breve descripción del estudio para el cual se ha diseñado la encuesta y quienes lo están llevando a cabo. Además, se les agradece su colaboración, se les informa de su carácter anónimo y se les garantiza que el uso de la información será exclusivamente para los fines de la investigación. El cuestionario está dividido en diferentes secciones con las que se pretendía evaluar (véase Anexo 5): Domingo González Romero 56  La percepción del personal sobre la preparación de los hospitales y de las UCI ante situaciones de emergencia interna. Se corresponde con la pregunta P1 del cuestionario y se trata de una escala formada por 15 ítems tipo Likert y 7 puntos, siendo 1 “totalmente en desacuerdo” y 7 “totalmente de acuerdo” con la que se pretende conocer (1) el grado de conocimiento y percepción de los trabajadores encuestados sobre los planes asistenciales para la preparación del hospital y la UCI donde trabaja en cuanto a la preparación del centro y de la unidad para hacer frente a situaciones de emergencia que pudiera requerir de una posible evacuación, (2) la formación que los encuestados tienen de los PAP de su hospital y su UCI, (3) el nivel de participación de los encuestados en los PAP, (4) el grado de adecuación que tiene los encuestados y (5) la opinión de los encuestados sobre aspectos relacionados con el diseño, implantación y actualización de los planes.  El nivel de conocimiento sobre los sistemas de autoprotección. Se corresponde con las preguntas de la P2 a la P12. La primera de ellas se corresponde con una escala tipo Likert formada por 7 ítems y 7 puntos, siendo 1 “totalmente en desacuerdo” y 7 “totalmente de acuerdo”. Las restantes son preguntas de naturaleza dicotómica, algunas de las cuales se complementan con preguntas abiertas y otras con multirespuesta. Con este bloque de preguntas se pretende conocer en qué medida el hospital y la UCI en la que trabajan los encuestados han preparado a su personal para llevar a cabo una evacuación, el conocimiento de las funciones que tienen encomendadas en el plan de evacuación, así como la participación de los encuestados en el desarrollo o revisión de los planes, en la realización de simulacros/ejercicios y en cursos de formación. Así mismo se formula una serie de preguntas de naturaleza dicotómica con las que se pretende evaluar si el personal conoce (1) dónde se cierra la entrada general de gases medicinales, (2) si su UCI dispone de un contenedor de medicación de emergencia preparado ante una posible evacuación, (3) la ruta de evacuación que tiene que seguir ante la evacuación de la UCI y (4) si su UCI dispone de algún sistema de clasificación de pacientes (triaje) que establezca un orden de salida de los pacientes en caso de tener que ser evacuada.  El nivel de satisfacción del personal. Material y Método 57 Esta variable se corresponde con una parte de la pregunta P13 y es una escala tipo Likert formada por 2 ítems y 7 puntos, siendo 1 “totalmente en desacuerdo” y 7 “totalmente de acuerdo”.  El nivel de compromiso afectivo del personal. Esta variable se corresponde con la segunda parte de la pregunta P13 y es una escala tipo Likert formada por 5 ítems y 7 puntos, siendo 1 “totalmente en desacuerdo” y 7 “totalmente de acuerdo”. Respecto de esta variable, es preciso señalar que en la actualidad existe un consenso respecto a que el compromiso afectivo de los trabajadores es un recurso de gran valor en una organización, entendido como la adhesión emocional del empleado hacia la empresa, adquirido como consecuencia de su satisfacción personal al ver cubiertas sus necesidades y expectativas.  Características laborales y sociodemográficas del encuestado. Estas características se corresponden con las preguntas P14 a P20 y se refieren a (1) la tipología de hospital en la que se trabaja, es decir, público o privado, (2) una serie de características demográficas relativas a edad, género y nivel de estudios y (3) una serie de datos de índole laboral relativos a puesto que se ocupa, años de experiencia laboral en el hospital y años de experiencia laboral en UCI. 3. Recolección de datos La muestra se obtuvo invitando a los trabajadores de las UCI públicas y privadas a rellenar el cuestionario de forma anónima, tratando de evitar intercambio de opiniones entre los encuestados. Procurando que se rellenase el cuestionario estando presente el encuestador y sin interrupciones en la cumplimentación del mismo, para evitar sesgos en los resultados. Se llevó acabo con la autorización de los responsables médicos y de enfermería de las unidades en las que se realizó el estudio. Se desarrolló el trabajo de recogida de datos en el plazo de tres meses. Para la cumplimentación de los cuestionarios se formó a un profesional sanitario en todas las unidades a los cuales se les instruyó sobre el método de recogida. Estos velaban por que se cumpliesen las normas establecidas en el estudio. Se trataba de evitar errores de interpretación y sesgos en la muestra. Domingo González Romero 58 La recogida de los cuestionarios ya cumplimentados se llevó a cabo de forma centralizada de tal forma que los hospitales participantes de las distintas islas del Archipiélago remitieron por mensajería, previamente contratada. La mecanización de los datos de los cuestionarios lo llevó a cabo una única persona con la finalidad de dar mayor fiabilidad. 4. Análisis estadístico Se realizaron análisis uni-, bi-, y multivariante con la colaboración del Departamento de Economía y Dirección de Empresa de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria. Con los análisis univariantes se pretende describir la realidad en torno a los PAP de las UCI españolas. Con los análisis bivarientes se desea contrastar la existencia o no de diferencias significativas en las percepciones y actitudes de los entrevistados en cuanto a los PAP de sus unidades. Finalmente, con los análisis multivariante, y, más concretamente, con los análisis factoriales exploratorios se pretende determinar las dimensiones existentes en las escalas de medidas utilizadas y con el análisis Alfa de Cronbach la fiabilidad de las escalas. Para la explotación estadística de los datos recogidos en el estudio se utilizó el paquete informático IBM SPSS Statistics en su versión 21.0. 5. Consideraciones éticas y procedimientos de aprobación A continuación, se relacionan los aspectos relacionados con las consideraciones éticas tenidas en cuenta en esta investigación, así como los procedimientos de aprobación de la misma:  La investigación fue aprobada por el Comité de Investigación del Complejo Hospitalario Insular Materno Infantil de Gran Canaria y con el Aval del Comité Científico la SEMICYUC.  El propósito de la investigación fue explicado a los participantes, y el consentimiento informado verbal fue obtenido antes de la expedición de los cuestionarios.  La encuesta es anónima, voluntaria y no figuran sus nombres en la misma, no siendo posible su identificación. Material y Método 59  Los resultados obtenidos de cada hospital y unidad serán anónimos y se presentarán de forma agrupada.  La participación de las UCI en el estudio fue voluntaria. Domingo González Romer o 64 ÍTEMS COM. FAC1 FAC2 FAC3 FAC4 Alfa de Cronbach global 0.825 Pruebas de idoneidad: Índice KMO: Esfericidad de Bartlett: Nivel de significación: 0.816 2536.575 0.000 Para una mejor interpretación de estas dimensiones, se ha procedido a crear cuatro variables que se corresponden con los valores medios de los ítems que conforman cada factor, cuyos valores medios se recogen en la Tabla 7. Como se desprende de estos resultados, los encuestados consideran que el nivel de preparación y actualización de los planes asistenciales y el grado de implicación del personal es muy bajo, a pesar de la enorme importancia que le atribuyen al hecho de que los hospitales y las UCI deberían tener planes asistenciales y además actualizados. Así mismo, consideran que la planificación de los planes de evacuación no corresponde únicamente a la gerencia y a los jefes de servicio, sino que todo el personal debe estar involucrado en ello, a pesar de que son conscientes de que el nivel de implicación del personal en términos de participación del personal en el desarrollo y revisión de los planes de evacuación, en los ejercicios o simulacros llevados a cabo y en los cursos de formación es muy bajo. TABLA 7 Resultado del análisis descriptivo de los factores de la escala de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación DIMENSIONES Media D.T. Nivel de preparación y actualización de los planes asistenciales 3.627 1.549 Grado de implicación del personal de las UCI canarias en los planes de autoprotección 2.229 1.319 Necesidad de preparar y actualizar los planes asistenciales 6.564 0.839 Gestión y responsabilidad de los planes asistenciales 2.418 1.239 1.2. Diferencias en la percepción del nivel de preparación de los hospitales y de las UCI para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación entre los hospitales públicos versus privados Antes de proceder a los análisis necesarios para conocer la influencia del tipo de hospital en las percepciones de los encuestados, en la Figura 1 se muestra la distribución muestral en porcentajes de acuerdo con el tipo de hospital en el que trabajan los encuestados. Resultado s 65 FIGURA 1 Distribución de la muestra según el tipo de hospital Al objeto de conocer en qué medida el tipo de hospital en el que trabajan los encuestados afecta o no a la percepción del nivel de preparación de los hospitales y de las UCI para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación, se llevó a cabo un test de diferencias de media en cada uno de los quince ítems estudiados en función del tipo de hospital (públicos versus privados). Los resultados de este análisis se recogen en la Tabla 8, en la que se observa que no existen diferencias significativas en las percepciones de los encuestados en función de que sean públicos o privados, salvo en dos de los ítems estudiados. Más concretamente, en los hospitales privados existe una mejor percepción de que se imparten cursos de formación específica para formar a los trabajadores ante situaciones de evacuación y de que se realizan con frecuencia simulacros/ejercicios para valorar la respuesta ante una evacuación, aunque hemos de señalar que los niveles son igualmente muy bajos, no superando el umbral de cuatro en una escala de 1 a 7. Domingo González Romer o 66 TABLA 8 Nivel de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función del tipo de hospital AFIRMACIONES HOSPITALES PÚBLICOS (N=379) HOSPITALES PRIVADOS (N=53) t p Media D.T. Media D.T. El hospital en el que trabajo está adecuadamente preparado para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.472 1.638 3.623 1.863 0.616 0.538 La UCI está adecuadamente preparada para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.592 1.766 3.585 1.995 0.027 0.979 Los hospitales y las UCI deberían tener planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 6.592 1.046 6.472 1.353 0.751 0.453 El hospital en el que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 4.072 1.889 4.294 2.003 0.781 0.435 La UCI en la que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.895 2.065 4.327 2.167 1.405 0.161 Los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación deberían ser actualizados 6.586 1.049 6.774 0.912 1.236 0.217 El hospital en el que trabajo actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.331 1.835 3.627 1.949 1.070 0.285 La UCI actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.232 1.937 3.500 1.985 0.930 0.353 Es poco probable que el hospital en el que trabajo se vea obligado a realizar una evacuación 2.902 1.923 2.849 1.714 0.189 0.851 La planificación de los planes de evacuación corresponde únicamente a la gerencia y a los jefes de servicio 2.684 2.014 3.000 2.193 1.058 0.291 El personal de mi categoría profesional no necesita saber sobre planes de actuación en caso de evacuación 1.664 1.615 1.434 0.951 1.012 0.312 Los trabajadores del hospital en el que trabajo participan en el desarrollo o revisión de los planes de evacuación 2.349 1.563 2.712 1.499 1.577 0.116 Todos los trabajadores necesitan entrenamiento y formación para poder gestionar adecuadamente las situaciones en las que sea preciso llevar a cabo una evacuación 6.524 1.235 6.566 0.971 0.238 0.812 El hospital en el que trabajo hace los cursos necesarios de formación específica para formar a sus trabajadores ante situaciones de evacuación 2.244 1.602 3.208 1.974 3.975 0.000 El hospital en el que trabajo realiza frecuentemente simulacros/ejercicios para valorar la respuesta ante una evacuación 1.830 1.387 2.509 1.846 3.192 0.002 Al igual que en el apartado anterior, se procedió a determinar la existencia de diferencias significativas en las cuatro dimensiones de la escala en función de la tipología de hospital, observándose, como era de esperar que tan solo en la dimensión etiquetada como “Grado de implicación del personal de las UCI canarias en los planes de autoprotección” existe una diferencia significativa entre los hospitales públicos Resultado s 67 versus privados, siendo los privados los que presentan una mejor puntuación (2.821 versus 2.141), aunque con un nivel muy reducido (véase Tabla 9). TABLA 9 Resultado del análisis descriptivo de los factores de la escala de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función del tipo de hospital DIMENSIONES HOSPITALES PÚBLICOS (N=379) HOSPITALES PRIVADOS (N=53) t p Media D.T. Media D.T. Nivel de preparación y actualización de los planes asistenciales 3.587 1.524 3.843 1.702 1.095 0.274 Grado de implicación del personal de las UCI canarias en los planes de autoprotección 2.141 1.274 2.821 1.4889 3.525 0.000 Necesidad de preparar y actualizar los planes asistenciales 6.566 0.842 6.604 0.754 0.305 0.760 Gestión y responsabilidad de los planes asistenciales 2.414 1.246 2.428 1.222 0.076 0.939 1.3. Analizar la existencia de diferencias en la percepción del nivel de preparación de los hospitales y de las UCI para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función de las características demográficas de los trabajadores En este epígrafe se pretende analizar si las características demográficas de los encuestados influyen en los niveles de percepción del nivel de preparación de los hospitales y de las UCI para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación. En este caso las características demográficas de los encuestados analizadas son la edad, el género y el nivel de estudios. En función de la edad Para conocer la influencia de la edad del encuestado en la percepción del nivel de preparación de los hospitales y de las UCI para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación, se decidió agrupar a los encuestados en tres grupos dado el escaso tamaño muestral de algunos de los estados de la variable original (véase Figura 2). Los nuevos estados se corresponden con los siguientes 21-35 años, 36-50 años y más de 50 años, que suponen un 25.4%, 60.6% y 14%, respectivamente. Domingo González Romer o 68 FIGURA 2 Distribución de la muestra según la edad Al igual que en el apartado anterior, se procedió a realizar un test de diferencias de medias para cada uno de los quince ítems estudiados y para cada una de las cuatro dimensiones de la escala en función de la edad del encuestado, observándose que en seis de los quince ítems y en dos de las cuatro dimensiones se aprecian diferencias significativas a un nivel inferior al 10% en función de la edad (véase Tablas 10 y 11). Así, si bien es verdad que los resultados indican que todos los encuestados, independientemente de la edad, consideran que “los hospitales canarios no están adecuadamente preparados para hacer frente a situaciones de emergencia que requieran de evacuación” al tener medias que no superan o están próximas al valor de 4 en una escala de 1 a 7, se aprecia la existencia de diferencias significativas en los valores medios en este ítem en función de la edad (p=0.017), de tal forma que cuanto menor es la edad más crítico se muestra el encuestado en esta afirmación. A la misma conclusión se llega cuando se pregunta por la percepción de si las UCI donde trabajan “están preparadas para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudieran requerir de una posible evacuación”, ya que los valores medios en los tres grupos de edad están próximos o por debajo del valor de 4 y, además, vuelven a ser los más jóvenes los más críticos (p=0.059). Estos dos resultados anteriores contrastan con la creencia por parte de todos los encuestados, independientemente de la edad, de que tanto su hospital como su UCI deberían tener planes asistenciales, alcanzándose valores medios próximos o superiores a 6.5 y no existiendo diferencias estadísticamente significativas entre los tres grupos (p=0.629) y, además, con la percepción por parte de todos ellos de que su hospital y su UCI, en valores medios Resultado s 69 que se sitúan alrededor de 4, no disponen de esos planes asistenciales. Sin embargo, a pesar de que existe un conceso general (p=0.628) sobre la necesidad de que estos planes estén actualizados (valores medios cercanos a 7), los encuestados en su globalidad perciben que su hospital o UCI no los tienen actualizados, obteniéndose valores medios próximos a 3. Todo ello en el contexto de una situación en la que todos, independientemente de la edad (p=0.567), consideran que sí es posible que su hospital y UCI se vean obligados a realizar una evacuación. Otro aspecto a destacar es que todos los encuestados consideran que la responsabilidad en la planificación de los planes de evacuación debe recaer en todos los estamentos profesionales y no sólo en la gerencia y jefes de servicio, siendo los más jóvenes los que más se reafirman en esta idea (p=0.048). En esta misma línea, todos consideran que el entrenamiento y la formación son necesarias para todos los trabajadores, aunque también coinciden en señalar que los hospitales canarios no realizan frecuentemente ni cursos ni simulacros/ejercicios para valorar la respuesta ante una evacuación. Es de destacar como en los dos últimos ítems, relativos a impartición de cursos y a realización de simulacros/ejercicios, los valores medios alcanzados son muy bajos oscilando entre 1.808 y 2.860, volviendo a ser de nuevo los más jóvenes los más críticos. Los resultados de la Tabla 11, que son un reflejo de los recogidos en la Tabla 10, indican la existencia de diferencias significativas en dos de las cuatro dimensiones de la escala en función de la edad. Así en la dimensión etiquetada como “Grado de implicación del personal de las UCI canarias en los planes de autoprotección” existe una diferencia significativa entre los distintos grupos de edad (p=0.009) siendo los de más de 50 años los que presentan una puntuación más elevada, aunque con un nivel medio muy reducido de 2.719. En la dimensión “Gestión y responsabilidad de los planes asistenciales” se repite la diferencia a favor de los mayores (Media=2.800), lo que ratifica lo descrito en cuanto a que los encuestados menores de 50 años son más críticos con la gestión en esta materia. A pesar de que no se evidencian diferencias de medias estadísticamente significativas en las otras dos dimensiones en función de la edad, todos los encuestados consideran que el “Nivel de preparación y actualización de los planes asistenciales” es bajo y además que existe la “Necesidad de preparar y actualizar los planes asistenciales”. Domingo González Romer o 70 TABLA 10 Nivel de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función de la edad AFIRMACIONES 21-35 años (N=107) 36-50 años (N=255) Más de 50 años (N=59) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. El hospital en el que trabajo está adecuadamente preparado para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.245 1.523 3.472 1.624 4.018 1.923 4.127 0.017 La UCI está adecuadamente preparada para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.336 1.817 3.594 1.735 4.036 1.878 2.856 0.059 Los hospitales y las UCI deberían tener planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 6.523 0.984 6.608 1.066 6.474 1.416 0.465 0.629 El hospital en el que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.971 1.738 4.114 1.922 4.309 2.089 0.575 0.563 La UCI en la que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.792 1.911 4.024 2.124 4.086 2.146 0.563 0.570 Los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación deberían ser actualizados 6.523 1.152 6.639 0.982 6.614 1.098 0.466 0.628 El hospital en el que trabajo actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.337 1.658 3.391 1.845 3.564 2.192 0.279 0.757 La UCI actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.292 1.756 3.337 2.006 3.125 2.081 0.270 0.764 Es poco probable que el hospital en el que trabajo se vea obligado a realizar una evacuación 2.868 1.685 2.846 1.957 3.138 2.004 0.568 0.567 La planificación de los planes de evacuación corresponde únicamente a la gerencia y a los jefes de servicio 2.840 1.898 2.518 1.972 3.200 2.248 3.056 0.048 El personal de mi categoría profesional no necesita saber sobre planes de actuación en caso de evacuación 1.495 1.224 1.601 1.523 1.965 1.991 1.830 0.162 Los trabajadores del hospital en el que trabajo participan en el desarrollo o revisión de los planes de evacuación 2.443 1.388 2.299 1.558 2.789 1.839 2.349 0.097 Todos los trabajadores necesitan entrenamiento y formación para poder gestionar adecuadamente las situaciones en las que sea preciso llevar a cabo una evacuación 6.585 0.984 6.467 1.351 6.614 .996 0.559 0.572 El hospital en el que trabajo hace los cursos necesarios de formación específica para formar a sus trabajadores ante situaciones de evacuación 2.262 1.562 2.306 1.660 2.860 1.865 2.879 0.057 El hospital en el que trabajo realiza frecuentemente simulacros/ejercicios para valorar la respuesta ante una evacuación 1.813 1.230 1.808 1.436 2.509 1.733 5.880 0.003 Resultado s 71 TABLA 11 Resultado del análisis descriptivo de los factores de la escala de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emer g encia interna que precise una evacuación en función de la edad DIMENSIONES 21-35 años (N=107) 36-50 años (N=255) Más de 50 años (N=59) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. Nivel de preparación y actualización de los planes asistenciales 3.490 1.464 3.645 1.542 3.837 1.753 0.851 0.428 Grado de implicación del personal de las UCI canarias en los planes de autoprotección 2.179 1.194 2.135 1.302 2.719 1.488 4.760 0.009 Necesidad de preparar y actualizar los planes asistenciales 6.541 0.812 6.571 0.828 6.567 0.945 0.050 0.952 Gestión y responsabilidad de los planes asistenciales 2.416 1.005 2.306 1.231 2.800 1.552 3.680 0.026 En función del género En la Figura 3 se muestra la distribución muestral en porcentajes de acuerdo con el género de los encuestados. FIGURA 3 Distribución de la muestra según el género Como en el caso anterior, también se procedió a realizar un test de diferencias de medias para cada uno de los quince ítems estudiados y para cada una de las cuatro dimensiones de la escala en función del género del encuestado. Los resultados de estos análisis se recogen en las Tablas 12 y 13, en las que se observa que no se evidencian diferencias significativas entre los dos géneros. A pesar de ello, y como en los apartados estudiados anteriormente, se obtiene una valoración crítica de los Domingo González Romer o 72 encuestados en cuanto a si el hospital y la Uci en las que trabajan están adecuadamente preparados para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudieran requerir una posible evacuación, alcanzado valores medios siempre inferiores a 4 sobre 7. Aunque sin diferencias entre ambos géneros, se da una gran importancia a que “los hospitales y las UCI deberían tener planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación”, pues tantos los hombres como las mujeres han dado puntuaciones elevadas obteniéndose valores medios muy próximos a 7 (6.595 y 6.597 para hombres y mujeres, respectivamente). También ponen de manifiesto que tanto los hospitales como las UCI canarias no disponen de planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación, además de recalcarse que deben ser actualizados y en cuyo diseño y desarrollo deben participar todos los estamentos de la organización: gerencia, jefes de servicios y trabajadores sanitarios y no sanitarios. También para ambos grupos se observa la percepción de que el hospital en el que se trabaja puede verse obligado en cualquier momento a realizar una evacuación, de ahí la necesidad de que tanto los hospitales como las UCI deban estar preparadas. Como para los grupos de edad, ambos géneros, sin distinción, manifiestan que los trabajadores no participan en el desarrollo o revisión de los planes de evacuación (2.246 y 2.453 para hombres y mujeres, respectivamente), que el hospital no hace los cursos necesarios para su formación (2.270 y 2.372 para hombres y mujeres, respectivamente) y que no se llevan a cabo frecuentemente simulacros/ejercicios (1.913 y 1.879 para hombres y mujeres, respectivamente). Como contraste a esta realidad, tanto los hombres como las mujeres consideran que todos los trabajadores necesitan entrenamiento y formación para poder gestionar adecuadamente las situaciones en las que sea preciso llevar a cabo una evacuación (6.595 y 6.498 para hombres y mujeres, respectivamente). Al igual que en el apartado anterior, se procedió a determinar la existencia de diferencias significativas en las cuatro dimensiones de la escala en función del género, no observándose en ninguna de ellas diferencias de medias estadísticamente significativas. Resultado s 73 TABLA 12 Nivel de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función del género AFIRMACIONES HOMBRES (N=127) MUJERES (N=291) t p Media D.T. Media D.T. El hospital en el que trabajo está adecuadamente preparado para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.667 1.580 3.420 1.686 1.395 0.164 La UCI está adecuadamente preparada para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.730 1.704 3.528 1.827 1.058 0.291 Los hospitales y las UCI deberían tener planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 6.595 1.037 6.597 1.032 0.012 0.991 El hospital en el que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 4.306 1.820 4.029 1.949 1.332 0.184 La UCI en la que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 4.144 1.983 3.905 2.136 1.066 0.287 Los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación deberían ser actualizados 6.722 0.796 6.576 1.080 1.368 0.172 El hospital en el que trabajo actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.280 1.730 3.405 1.889 0.630 0.529 La UCI actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.120 1.886 3.336 1.978 1.030 0.304 Es poco probable que el hospital en el que trabajo se vea obligado a realizar una evacuación 2.865 1.920 2.910 1.885 0.222 0.824 La planificación de los planes de evacuación corresponde únicamente a la gerencia y a los jefes de servicio 2.508 1.879 2.742 2.049 1.096 0.274 El personal de mi categoría profesional no necesita saber sobre planes de actuación en caso de evacuación 1.556 1.336 1.628 1.572 0.454 0.650 Los trabajadores del hospital en el que trabajo participan en el desarrollo o revisión de los planes de evacuación 2.246 1.355 2.453 1.628 1.246 0.213 Todos los trabajadores necesitan entrenamiento y formación para poder gestionar adecuadamente las situaciones en las que sea preciso llevar a cabo una evacuación 6.595 1.104 6.498 1.236 0.758 0.449 El hospital en el que trabajo hace los cursos necesarios de formación específica para formar a sus trabajadores ante situaciones de evacuación 2.270 1.504 2.372 1.707 0.583 0.560 El hospital en el que trabajo realiza frecuentemente simulacros/ejercicios para valorar la respuesta ante una evacuación 1.913 1.442 1.879 1.427 0.219 0.827 TABLA 13 Resultado del análisis descriptivo de los factores de la escala de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emer g encia interna que precise una evacuación en función del g énero DIMENSIONES HOMBRES (N=127) MUJERES (N=291) t p Media D.T. Media D.T. Nivel de preparación y actualización de los planes asistenciales 3.661 1.400 3.605 1.627 0.328 0.743 Grado de implicación del personal de las UCI canarias en los planes de autoprotección 2.143 1.238 2.236 1.321 0.674 0.501 Necesidad de preparar y actualizar los planes asistenciales 6.638 0.680 6.556 0.835 0.966 0.335 Gestión y responsabilidad de los planes asistenciales 2.310 1.112 2.424 1.282 0.867 0.386 Domingo González Romer o 80 necesidad sin diferencias significativas en las medias en función del puesto que se ocupa. No obstante, es de destacar que son los médicos, con una puntuación cercana al 7 (6.825), los que creen que “todos los trabajadores necesitan entrenamiento y formación para poder gestionar adecuadamente las situaciones en las que sea preciso llevar a cabo una evacuación”, media que se distancia significativamente de los otros dos grupos (p=0.079), siendo la media de enfermería de 6.464 y la del personal no sanitario de 6.643. Para terminar con los resultados recogidos en la Tabla 16, los tres grupos analizados en función del puesto ocupado en el hospital, consideran sin diferencias apreciables que ni los hospitales hacen los cursos necesarios de formación específica ni realizan con la necesaria frecuencia ejercicios y simulacros de cara a estar formados ante una eventual evacuación, siendo todos muy críticos en estos puntos. Como en los apartados anteriores, se procedió a determinar la existencia de diferencias significativas en las cuatro dimensiones de la escala en función del puesto que se ocupa. En este análisis se constata que en tres de las cuatro dimensiones hay diferencias significativas: (1) En la dimensión relativa al nivel de preparación y actualización de los planes asistenciales es donde se observa la mayor diferencia entre los tres grupos considerados (p=0.001), siendo el personal médico y el no sanitario (4.161 y 4.320, respectivamente) mucho menos críticos que el de enfermería (3.479); (2) La percepción de la necesidad de preparar y actualizar los planes asistenciales es más patente entre los médicos y el personal no sanitario (6.767 y 6.714, respectivamente) que en el grupo de enfermería (6.529), apreciándose una cierta significación en la diferencia de medias (p=0.067), y (3) La gestión y responsabilidad de los planes asistenciales, como cabía esperar a tenor de los resultados anteriores, expresa una importante diferencia significativa (p=0.069) entre los médicos, enfermeros y no sanitarios (2.196, 2.415 y 2.845, respectivamente), siendo el último grupo más partidario de que estas actividades de gestión sean más propias de otros estamentos orgánicos del hospital. Resultado s 81 TABLA 16 Nivel de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función del puesto que ocupa AFIRMACIONES MÉDICOS (N=63) ENFERMERÍA (N=338) PERSONAL NO SANITARIO (N=29) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. El hospital en el que trabajo está adecuadamente preparado para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.823 1.806 3.394 1.629 4.069 1.602 3.583 0.029 La UCI está adecuadamente preparada para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.919 1.768 3.458 1.808 4.538 1.232 5.989 0.003 Los hospitales y las UCI deberían tener planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 6.794 0.864 6.534 1.121 6.750 0.701 1.932 0.146 El hospital en el que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 4.741 1.925 3.932 1.865 4.857 1.919 6.958 0.001 La UCI en la que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 4.574 2.171 3.792 2.030 4.607 2.183 5.184 0.006 Los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación deberían ser actualizados 6.683 0.997 6.591 1.054 6.750 0.752 0.472 0.624 El hospital en el que trabajo actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.847 2.007 3.277 1.799 3.593 2.117 2.561 0.078 La UCI actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.721 2.274 3.151 1.851 3.786 2.183 3.260 0.039 Es poco probable que el hospital en el que trabajo se vea obligado a realizar una evacuación 2.937 2.124 2.827 1.808 3.586 2.276 2.169 0.116 La planificación de los planes de evacuación corresponde únicamente a la gerencia y a los jefes de servicio 2.286 1.921 2.712 1.990 3.679 2.435 4.648 0.010 El personal de mi categoría profesional no necesita saber sobre planes de actuación en caso de evacuación 1.365 1.082 1.708 1.642 1.179 0.548 2.621 0.074 Los trabajadores del hospital en el que trabajo participan en el desarrollo o revisión de los planes de evacuación 2.661 1.717 2.342 1.542 2.464 1.427 1.118 0.328 Todos los trabajadores necesitan entrenamiento y formación para poder gestionar adecuadamente las situaciones en las que sea preciso llevar a cabo una evacuación 6.825 0.794 6.464 1.283 6.643 0.780 2.551 0.079 El hospital en el que trabajo hace los cursos necesarios de formación específica para formar a sus trabajadores ante situaciones de evacuación 2.381 1.717 2.356 1.702 2.500 1.427 0.096 0.909 El hospital en el que trabajo realiza frecuentemente simulacros/ejercicios para valorar la respuesta ante una evacuación 2.079 1.451 1.864 1.484 2.143 1.297 0.939 0.392 Domingo González Romer o 82 TABLA 17 Resultado del análisis descriptivo de los factores de la escala de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función del puesto que ocupa DIMENSIONES MÉDICOS (N=63) ENFERMERÍA (N=338) PERSONAL NO SANITARIO (N=29) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. Nivel de preparación y actualización de los planes asistenciales 4.161 1.681 3.479 1.510 4.320 1.299 7.505 0.001 Grado de implicación del personal de las UCI canarias en los planes de autoprotección 2.376 1.411 2.188 1.317 2.369 1.194 0.699 0.498 Necesidad de preparar y actualizar los planes asistenciales 6.767 0.604 6.529 0.860 6.714 0.564 2.725 0.067 Gestión y responsabilidad de los planes asistenciales 2.196 1.135 2.415 1.247 2.845 1.300 2.691 0.069 En función de su experiencia laboral en el hospital La distribución de esta variable según los estados que se recogen en el cuestionario se corresponden con la que Figura 6. Al igual que en los apartados anteriores se ha procedido a recodificarla agrupando a los encuestados en tres categorías según el número de años de experiencia laboral en el hospital: Menos de 11 años, 11-15 años y más de 15 años. Un 30.2% se agrupa en la categoría de menos de 11 años, un 32.5 % en la de 11-15 años y un 37.3% en la de mayores de 15 años. FIGURA 6 Distribución de la muestra según los años de experiencia laboral en el hospital Resultado s 83 Como en todos los apartados anteriores se procedió a realizar un test de diferencias de medias para cada uno de los quince ítems estudiados y para cada una de las cuatro dimensiones de la escala en función de la edad del encuestado (véase Tablas 18 y 19). De la lectura de los datos recogidos en estas dos tablas se desprende, desde un punto de vista global, que la experiencia laboral en el hospital es una variable que no influye demasiado en la percepción que tienen los trabadores de las UCI canarias en relación al nivel de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación. De hecho, solo se observan diferencias significativas en cuatro de los quince ítems, en dos de ellas con niveles superiores al 5%, y en ninguna de las cuatro dimensiones analizadas. Como se puede observar, los trabajadores con menor experiencia laboral en el hospital (menos de 11 años) son los más críticos en cuanto a su nivel de preparación para hacer frente a situaciones de emergencia interna (3.220) si lo comparamos con los otros dos grupos de mayor experiencia que muestran unas medias más similares (3.640 y 3.595 para el grupo de 11-15 años de experiencia y para el grupo de más de 15 años, respectivamente), existiendo, por tanto, una diferencia de medias estadísticamente significativa (p=0.078). Se repite este resultado en el ítem relacionado con el nivel de preparación de la UCI en la que se trabaja, aunque a un nivel de significación del 8.4%, volviendo a ser el grupo de los de menor experiencia los más críticos (3.341 frente a 3.832 y 3.580 para los otros dos grupos de edad). Todos los grupos de edad consideran que los hospitales y UCI deben tener planes asistenciales y estos deben estar actualizados (p=0.656). Sin embargo, manifiestan que el hospital y la UCI en la que trabajan no los tienen y tampoco están actualizados (medias inferiores o próximas a 4), apreciando diferencias significativas únicamente en el ítem relacionado con la tenencia de planes asistenciales en las UCI (p=0.028). Por otra parte, no se observan diferencias en las valoraciones de los encuestados en función de los años de experiencia en (1) la probabilidad de que el hospital se vea involucrado en una evacuación, en cuyo ítem se obtienen puntuaciones que reflejan que los encuestados lo ven como algo probable; (2) la elaboración e implantación de los planes, que según los encuestados, debe ser labor de todos los estamentos, apreciándose una diferencia significativa de medias en el Domingo González Romer o 84 nivel de participación de los trabajadores en el desarrollo y revisión de los planes (p=0.023), aunque todos los encuestados puntúan este ítem muy bajo (medias inferiores a 3) y (3) la creencia firme de que la formación específica, que es necesaria según los encuestados, y la realización de simulacros/ejercicios para valorar la respuesta a una posible evacuación es muy inexistente en los hospitales canarios, con niveles medios de puntuación que están alrededor de dos. Como se desprende de los datos recogidos en la Tabla 19, no hay diferencias significativas en ninguna de las cuatro dimensiones analizadas, ya que los valores medios de cada dimensión son muy similares entre los tres grupos considerados. Esto nos hace concluir que la experiencia laboral no marca diferencias en cuanto a la percepción personal y su consideración del estado actual de los planes de autoprotección de los hospitales y las UCI canarias. TABLA 18 Nivel de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función de la experiencia laboral en el hospital AFIRMACIONES < 10 (N=128) 11-15 (N=139) > 16 (N=138) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. El hospital en el que trabajo está adecuadamente preparado para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.220 1.647 3.640 1.595 3.595 1.697 2.572 0.078 La UCI está adecuadamente preparada para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.341 1.799 3.832 1.849 3.580 1.706 2.495 0.084 Los hospitales y las UCI deberían tener planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 6.548 1.243 6.442 1.114 6.703 .934 2.135 0.120 El hospital en el que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.885 1.955 4.293 1.808 4.147 1.930 1.500 0.224 La UCI en la que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.669 2.121 4.341 2.012 3.890 2.075 3.592 0.028 Los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación deberían ser actualizados 6.667 1.073 6.551 0.929 6.620 1.092 0.422 0.656 El hospital en el que trabajo actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.364 1.756 3.481 1.845 3.359 1.945 0.184 0.832 La UCI actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.282 1.902 3.522 1.949 3.090 1.982 1.779 0.170 Es poco probable que el hospital en el que trabajo se vea obligado a realizar una evacuación 3.016 1.931 2.904 1.873 2.772 1.892 0.587 0.556 Resultado s 85 AFIRMACIONES < 10 (N=128) 11-15 (N=139) > 16 (N=138) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. La planificación de los planes de evacuación corresponde únicamente a la gerencia y a los jefes de servicio 2.912 2.064 2.701 2.045 2.535 1.933 1.225 0.295 El personal de mi categoría profesional no necesita saber sobre planes de actuación en caso de evacuación 1.540 1.411 1.659 1.578 1.658 1.587 0.261 0.771 Los trabajadores del hospital en el que trabajo participan en el desarrollo o revisión de los planes de evacuación 2.290 1.401 2.706 1.643 2.236 1.590 3.818 0.023 Todos los trabajadores necesitan entrenamiento y formación para poder gestionar adecuadamente las situaciones en las que sea preciso llevar a cabo una evacuación 6.592 1.129 6.507 1.167 6.494 1.300 0.259 0.772 El hospital en el que trabajo hace los cursos necesarios de formación específica para formar a sus trabajadores ante situaciones de evacuación 2.492 1.672 2.333 1.723 2.310 1.635 0.468 0.627 El hospital en el que trabajo realiza frecuentemente simulacros/ejercicios para valorar la respuesta ante una evacuación 1.968 1.408 1.833 1.443 1.892 1.444 0.293 0.746 TABLA 19 Resultado del análisis descriptivo de los factores de la escala de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función de la experiencia laboral en el hospital DIMENSIONES < 10 (N=128) 11-15 (N=139) > 16 (N=138) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. Nivel de preparación y actualización de los planes asistenciales 3.462 1.566 3.831 1.511 3.597 1.569 1.767 0.172 Grado de implicación del personal de las UCI canarias en los planes de autoprotección 2.258 1.265 2.287 1.334 2.146 1.352 0.465 0.629 Necesidad de preparar y actualizar los planes asistenciales 6.600 0.896 6.500 0.763 6.605 0.845 0.708 0.493 Gestión y responsabilidad de los planes asistenciales 2.474 1.106 2.432 1.322 2.321 1.257 0.590 0.555 En función de su experiencia laboral en la UCI Al igual que en el caso anterior, la experiencia laboral en UCI fue recodificada en tres intervalos (Menos de 6 años, 6-10 años y más de 10 años) a partir de su distribución original (véase Figura 7). El primero de ellos formado por el 23.8% de la muestra, el segundo por el 28.8% y el último de ellos por el 47.4%. Domingo González Romer o 86 FIGURA 7 Distribución de la muestra según los años de experiencia laboral en la UCI De los resultados de las Tablas 20 y 21 se desprende que los años de experiencia en UCI no son un factor determinante en las percepciones de sus trabajadores en cuanto al nivel de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación. De hecho, solo se observan diferencias significativas en uno de los ítems que se recogen en la Tabla 20, que hace referencia a que “La planificación de los planes de evacuación corresponde únicamente a la gerencia y a los jefes de servicio” (p=0.084), donde los de más de 10 años de experiencia en UCI muestran una valoración más baja (2.475), ya que, al igual que los otros dos grupos (2.910 y 2.917 para menos de 6 años y entre 6-10 años, respectivamente), entienden que esta actividad es más una cuestión de todos los trabajadores y no sólo de la cúspide del hospital. TABLA 20 Nivel de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función de la experiencia laboral en la UCI AFIRMACIONES < 5 (N=101) 6-10 (N=122) > 11 (N=201) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. El hospital en el que trabajo está adecuadamente preparado para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.416 1.651 3.358 1.608 3.638 1.682 1.265 0.283 La UCI está adecuadamente preparada para hacer frente a situaciones de emergencia interna que pudiera requerir de una posible evacuación 3.653 1.797 3.372 1.766 3.698 1.792 1.332 0.265 Resultado s 87 AFIRMACIONES < 5 (N=101) 6-10 (N=122) > 11 (N=201) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. Los hospitales y las UCI deberían tener planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 6.564 1.170 6.421 1.230 6.667 .956 1.906 0.150 El hospital en el que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.980 1.984 4.086 1.796 4.199 1.923 0.447 0.640 La UCI en la que trabajo tiene planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.930 2.085 3.845 2.161 4.056 2.026 0.396 0.673 Los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación deberían ser actualizados 6.564 1.252 6.529 1.065 6.667 .902 0.751 0.473 El hospital en el que trabajo actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.361 1.757 3.237 1.726 3.531 1.980 0.939 0.392 La UCI actualiza los planes asistenciales para llevar a cabo una evacuación 3.418 2.020 3.378 1.837 3.172 1.998 0.692 0.501 Es poco probable que el hospital en el que trabajo se vea obligado a realizar una evacuación 3.200 1.959 2.842 1.778 2.761 1.919 1.852 0.158 La planificación de los planes de evacuación corresponde únicamente a la gerencia y a los jefes de servicio 2.910 2.128 2.917 1.960 2.475 1.977 2.497 0.084 El personal de mi categoría profesional no necesita saber sobre planes de actuación en caso de evacuación 1.430 1.233 1.750 1.605 1.632 1.585 1.233 0.292 Los trabajadores del hospital en el que trabajo participan en el desarrollo o revisión de los planes de evacuación 2.384 1.448 2.538 1.599 2.340 1.599 0.610 0.544 Todos los trabajadores necesitan entrenamiento y formación para poder gestionar adecuadamente las situaciones en las que sea preciso llevar a cabo una evacuación 6.670 1.045 6.463 1.073 6.493 1.350 0.955 0.386 El hospital en el que trabajo hace los cursos necesarios de formación específica para formar a sus trabajadores ante situaciones de evacuación 2.505 1.770 2.306 1.559 2.348 1.696 0.432 0.650 El hospital en el que trabajo realiza frecuentemente simulacros/ejercicios para valorar la respuesta ante una evacuación 1.881 1.395 1.851 1.412 1.960 1.509 0.238 0.788 TABLA 21 Resultado del análisis descriptivo de los factores de la escala de preparación de los hospitales y las UCI canarias para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función de la experiencia laboral en la UCI DIMENSIONES < 5 (N=101) 6-10 (N=122) > 11 (N=201) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. Nivel de preparación y actualización de los planes asistenciales 3.595 1.569 3.527 1.521 3.718 1.567 0.559 0.572 Grado de implicación del personal de las UCI canarias en los planes de autoprotección 2.256 1.254 2.232 1.276 2.218 1.381 0.027 0.974 Necesidad de preparar y actualizar los planes asistenciales 6.597 0.833 6.471 0.906 6.609 0.791 1.110 0.330 Domingo González Romer o 88 DIMENSIONES < 5 (N=101) 6-10 (N=122) > 11 (N=201) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. Gestión y responsabilidad de los planes asistenciales 2.510 1.082 2.497 1.299 2.288 1.268 1.571 0.209 1.5. Diferencias en la percepción del nivel de preparación de los hospitales y de las UCI para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación en función de los niveles de satisfacción y compromiso afectivo de los trabajadores La importancia de la satisfacción y el compromiso del trabajador en su comportamiento fue la clave para incluir ambas variables en el presente trabajo, como ya se puso de manifiesto en el marco teórico de este trabajo. Como paso previo al análisis de la influencia de estas dos variables en la percepción del nivel de preparación de los hospitales y de las UCI para hacer frente a una situación de emergencia interna que precise una evacuación, se decidió llevar a cabo un análisis factorial de la escala de compromiso formada por cinco ítems al objeto de determinar su naturaleza uni o multidimensional. Tal y como se puede apreciar en la Tabla 22, donde se recogen los resultados de este análisis de componentes principales con rotación varimax, el índice KMO y el de esfericidad de Bartlett aconsejan la utilización de este tipo de análisis para reducir la dimensionalidad de la escala. Así mismo, de la lectura de los datos recogidos en esta Tabla 22 se observa que (1) los resultados del análisis factorial podrían considerarse como satisfactorios, dado que explican alrededor del 60% de la varianza total; (2) las correlaciones existentes entre el factor y los diferentes ítems expresadas a través de las cargas factoriales son muy significativas, en cuanto a que todas presentan unos niveles superiores a 0.5, y (3) las proporciones de varianza explicada de cada uno de los ítems, expresadas a través de las comunalidades, son elevadas, dado que en todos los casos se explica más de la mitad de la variabilidad de las respuestas dadas por los encuestados. A su vez, hemos de señalar que la escala tiene un elevado nivel de fiabilidad, dado el elevado nivel alcanzado por el Alfa de Cronbach. Resultado s 89 TABLA 22 Resultados del análisis de componentes principales de la escala de compromiso ÍTEMS COM. FAC1 Siento un fuerte sentimiento de pertenencia a la UCI 0.727 0.853 Me siento orgulloso de trabajar en la UCI 0.645 0.803 Disfruto hablando de la UCI con gente ajena a esta unidad 0.589 0.767 Me gustaría permanecer en UCI durante toda mi carrera profesional 0.541 0.736 Pienso que no podría fácilmente llegar a estar tan comprometido con otra UCI como con ésta 0.416 0.645 A utovalor del factor 2.918 Porcentaje parcial de varianza explicada 58.350 A lfa de Cronbach 0.807 Pruebas de idoneidad: Índice KMO: Esfericidad de Bartlett: Nivel de significación: 0.833 697.056 0.000 Por otra parte, y como era de esperar, existe una única dimensión, de ahí que para facilitar la interpretación se ha procedido a crear una nueva variable etiquetada como “Compromiso global”, cuyos valores se corresponden con la media de los ítems que conforman el factor. Su media alcanzó el valor de 4.825. De la misma forma se ha procedido con la variable satisfacción, cuya escala estaba formada por dos ítems, procediéndose a crear también una nueva variable etiquetada como “Satisfacción global”, cuyos valores se corresponden con la media de los dos ítems utilizados. En este caso, la media alcanzó el valor de 4.678. A partir de las medias de estas dos nuevas variables se conformaron dos grupos de satisfacción (baja y alta) y dos grupos de compromiso (baja y alta). Antes de proceder a analizar cómo influye la satisfacción y el compromiso afectivo de los trabajadores en sus percepciones sobre el nivel de preparación de los hospitales y de las UCI para hacer frente a situaciones de emergencia interna, se consideró relevante analizar el perfil de los trabajadores que conforman estos cuatro grupos (Tablas 23 y 24). Tal y como se desprende de los resultados recogidos en la Tabla 23, en el nivel de satisfacción de los trabajadores afecta el puesto que se ocupa, estando mucho más satisfechos los de menor formación. De hecho, cuando en la variable “Puesto que se ocupa” se separan a las enfermeras/os de los auxiliares de enfermería, esta conclusión es más evidente. En cuanto al compromiso, los resultados desvelan que este se relaciona con el tipo de hospital y la edad del encuestado, estando más comprometidos los trabajadores de los hospitales privados y los de mayor edad. Domingo González Romer o 96 valor medio y la desviación típica de cada ítem, así como el porcentaje de encuestados que ha dado puntuaciones de 6 ó 7 a cada uno de los ítems considerados. Desde un punto de vista general, si tenemos en cuenta que la escala de valoración era de 1 a 7, hemos de señalar que el personal de las UCI considera que el nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna es muy escaso, pues en todos y cada uno de los ítems analizados los niveles de medios no superan el valor de 2.5 en una escala de 1 a 7. Así mismo, es de destacar que el porcentaje de encuestados que puntúo en la escala 6 o 7 es muy reducido, oscilando entre 5.2% y 12.6%. TABLA 30 Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna AFIRMACIONES Media D.T. % 6-7 Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en mi Hospital 2.069 1.646 6.2 Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en la UCI en la que trabajo 2.415 1.914 11.7 Conozco las funciones que debo cumplir si fuera preciso llevar a cabo una evacuación del Hospital 2.411 1.811 8.8 Sé dónde poder localizar los planes de Autoprotección del hospital en el que trabajo para hacer frente a una evacuación 2.134 1.721 7.1 Sé dónde poder localizar los planes de evacuación existentes en la UCI en la que trabajo 2.427 1.993 12.6 Estoy familiarizado con los preparativos/actividades a llevar a cabo si fuera preciso una evacuación 2.145 1.587 5.2 Sé cómo actuar en el caso de que fuera preciso llevar a cabo una evacuación 2.500 1.640 5.3 Al objeto de valorar de una forma más global los resultados obtenidos, se ha procedido a realizar un análisis factorial exploratorio al objeto de determinar si existen o no varias dimensiones en la escala utilizada. Tal y como se puede apreciar en la Tabla 31, donde se recogen los resultados de este análisis de componentes principales con rotación varimax, el índice KMO y el de esfericidad de Bartlett aconsejan la utilización de este tipo de análisis para reducir la dimensionalidad de la escala. Así mismo, de la lectura de los datos recogidos en dicha Tabla 31 se observa que (1) los resultados del análisis factorial podrían considerarse como satisfactorios, dado que explican casi el 74% de la varianza total; (2) las correlaciones existentes entre los factores y los diferentes ítems expresadas a través de las cargas factoriales Resultado s 97 son muy significativas, en cuanto que la todas presentan unos niveles muy superiores a 0.5, y (3) las proporciones de varianza explicada de cada uno de los ítems, expresadas a través de las comunalidades, son bastante elevadas, dado que en todos los casos se explica más de la mitad de la variabilidad de las respuestas dadas por los encuestados. A su vez, hemos de señalar que la escala tiene un elevado nivel de fiabilidad, dado el elevado nivel alcanzado por el Alfa de Cronbach. TABLA 31 Resultados del análisis de componentes principales de la escala del nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna ÍTEMS COM. FAC1 Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en mi Hospital 0.698 0.835 Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en la UCI en la que trabajo 0.809 0.899 Conozco las funciones que debo cumplir si fuera preciso llevar a cabo una evacuación del Hospital 0.712 0.844 Sé dónde poder localizar los planes de Autoprotección del hospital en el que trabajo para hacer frente a una evacuación 0.658 0.811 Sé dónde poder localizar los planes de evacuación existentes en la UCI en la que trabajo 0.766 0.875 Estoy familiarizado con los preparativos/actividades a llevar a cabo si fuera preciso una evacuación 0.778 0.882 Sé cómo actuar en el caso de que fuera preciso llevar a cabo una evacuación 0.729 0.854 A utovalor del factor 5.151 Porcentaje parcial de varianza explicada 73.584 A lfa de Cronbach 0.939 Pruebas de idoneidad: Índice KMO: Esfericidad de Bartlett: Nivel de significación: 0.837 2591.115 0.000 La naturaleza unidimensional de la misma permite la creación de una nueva variable como resultado de la media de los 7 ítems que conforman la escala. La media de esta variable se sitúo en 2.263. Este valor vuelve a reflejar claramente, que desde la óptica de los trabajadores de las UCI canarias, el nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna que precise una evacuación es muy reducido. Por otra parte, en el cuestionario también se formularon una serie de preguntas de naturaleza dicotómica y más concretas relativas a los planes asistenciales, las cuales son consideradas como básicas. En concreto, se les preguntaba si conocían (1) dónde se cierra la entrada general de gases medicinales, (2) si su UCI dispone de Domingo González Romer o 98 un contenedor de medicación de emergencia preparado ante una posible evacuación, (3) la ruta de evacuación que tiene que seguir ante la evacuación de la UCI y (4) si su UCI dispone de algún sistema (triaje) que establezca un orden de salida de los pacientes ante una evacuación. En la Tabla 32 se recogen las respuestas dadas por la totalidad de la muestra a estas tres cuestiones. Se puede observar como el nivel de conocimiento del personal de las UCI en cuanto a estas cuatro cuestiones es muy bajo, con porcentajes que no superan el 35%. Así mismo, y entre los encuestados que han declarado conocer la disponibilidad en su UCI de un contenedor de medicación de emergencia preparado ante una posible evacuación (150 encuestados que representan un 34.6%), el 24.7% no conoce dónde se encuentra. Dado que los encuestados que han manifestado que NS/NC en estas cuatro cuestiones son equiparables a una respuesta negativa, para los análisis posteriores se agruparán ambos en la categoría de NO. TABLA 32 Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección por la totalidad de la muestra CUESTIONES DICOTÓMICAS SÍ NO NS/NC N % N % N % ¿Conoce usted dónde se cierra la entrada general de gases medicinales? 83 19.1 351 80.9 --- --- ¿Conoce si su UCI dispone de un contenedor de medicación de emergencia preparado ante una posible evacuación? 150 34.6 259 59.7 25 5.8 ¿Conoce la ruta de evacuación que tiene que seguir ante la evacuación de la UCI? 152 35.0 281 64.7 1 0.2 ¿Conoce si su UCI dispone de algún sistema (triaje) que establezca un orden de salida de los pacientes ante una evacuación? 112 25.8 300 69.1 22 5.1 2.2. Diferencias en la percepción de los trabajadores de las UCI canarias del nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna entre los hospitales públicos versus privados Al objeto de conocer en qué medida el tipo de hospital en el que trabajan los encuestados afecta o no a la percepción del nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna se llevó a cabo un test de diferencias de media en cada uno de los siete ítems estudiados y en el ítem de valoración global en función del tipo de hospital (públicos versus privados). Los resultados de este análisis se Resultado s 99 recogen en la Tabla 33, en la que se observa que existen diferencias significativas en seis de las percepciones de los encuestados en función de que los hospitales sean públicos o privados, así como en la valoración global. Ahora bien, en ambos tipos de hospitales los niveles medios son muy bajos, no superando en ninguno de los casos el valor medio de 3.5. En cuanto al conocimiento del contenido de los planes existentes de Autoprotección tanto en el hospital como en la UCI, hemos de señalar que los niveles son igualmente muy bajos en ambos tipos de hospitales, no superando el umbral de 3 en una escala de 1 a 7, apreciándose además diferencias significativas en lo relativo al hospital (p=0.005). Es de destacar como los trabajadores de los hospitales públicos son los que menos conocen (1) el contenido de los planes de su hospital (p=0.005), (2) las funciones que deben cumplir en caso de una evacuación (p=0.000) y (3) donde localizar esos planes del hospital (p=0.005) y de la UCI (p=0.007) donde trabajan. Además, son los menos familiarizados con los preparativos/actividades para llevar a cabo una evacuación (p=0.001), así como con la forma de actuar en caso de una evacuación (p=0.001). El ítem de valoración global resume muy claramente esta situación, pues en ambos tipos de hospitales el nivel de conocimiento es muy escaso (2.153 y 2.924 para hospitales públicos y privados, respectivamente), siendo significativa la diferencia entre ambos (p=0.001). TABLA 33 Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función del tipo de hospital AFIRMACIONES HOSPITALES PÚBLICOS (N=379) HOSPITALES PRIVADOS (N=53) t p Media D.T. Media D.T. Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en mi Hospital 2.000 1.602 2.679 1.889 2.824 0.005 Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en la UCI en la que trabajo 2.370 1.894 2.736 2.011 1.306 0.192 Conozco las funciones que debo cumplir si fuera preciso llevar a cabo una evacuación del Hospital 2.289 1.730 3.255 2.106 3.640 0.000 Sé dónde poder localizar los planes de Autoprotección del hospital en el que trabajo para hacer frente a una evacuación 2.050 1.672 2.755 1.931 2.816 0.005 Sé dónde poder localizar los planes de evacuación existentes en la UCI en la que trabajo 2.325 1.948 3.113 2.100 2.730 0.007 Estoy familiarizado con los preparativos/actividades a llevar a cabo si fuera preciso una evacuación 2.041 1.531 2.736 1.745 3.031 0.003 Domingo González Romer o 100 AFIRMACIONES HOSPITALES PÚBLICOS (N=379) HOSPITALES PRIVADOS (N=53) t p Media D.T. Media D.T. Sé cómo actuar en el caso de que fuera preciso llevar a cabo una evacuación 2.375 1.563 3.170 1.909 3.343 0.001 V aloración global 2.153 1.430 2.924 1.728 3.496 0.001 En cuanto al análisis de las preguntas dicotómicas relativas a los planes asistenciales recogidas en el cuestionario sobre el nivel de conocimiento del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna entre los hospitales públicos versus privados, los resultados se recogen en la Tabla 34. De los mismos podemos señalar que entres los trabajadores de los hospitales privados existe un mayor conocimiento de la ubicación del cierre de la entrada general de gases medicinales (34.0% frente a 17.2%) y además de forma significativa (p=0.004), así como de la ruta de evacuación de los pacientes en caso de un emergencia en la UCI (45.3% frente a 33.8), aunque la diferencia no es significativa estadísticamente (p=0.100). Por su parte, entre los trabajadores de los hospitales públicos existe un mayor conocimiento de la disponibilidad de un contenedor de medicación de emergencia preparado para una posible evacuación (35.9% frente a 24.5%) y de un sistema (triaje) que establezca un orden de salida de los pacientes ante una evacuación (26.4% y 22.6%), aunque en ninguno de los dos casos la diferencia sea estadísticamente significativa (p=0.103 y p=0.560). En general, debemos señalar que en ambos tipos de hospitales el nivel de conocimiento es muy bajo, oscilando entre 17.2% y 45.3%. TABLA 34 Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función del tipo de hospital CUESTIONES DICOTÓMICAS HOSPITALES PÚBLICOS (N=379) HOSPITALES PRIVADOS (N=53) Χ 2 (p) % SÍ % NO % SÍ % NO ¿Conoce usted dónde se cierra la entrada general de gases medicinales? 17.2 82.8 34.0 66.0 8.467 (0.004) ¿Conoce si su UCI dispone de un contenedor de medicación de emergencia preparado ante una posible evacuación? 35.9 64.1 24.5 75.5 2.654 (0.103) ¿Conoce la ruta de evacuación que tiene que seguir ante la evacuación de la UCI? 33.8 66.2 45.3 54.7 2.701 (0.100) ¿Conoce si su UCI dispone de algún sistema (triaje) que establezca un orden de salida de los pacientes ante una evacuación? 26.4 73.6 22.6 77.4 0.339 (0.560) Resultado s 101 2.3. Diferencias en la percepción de los trabajadores de las UCI canarias del nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función de las características demográficas de los trabajadores Como en el apartado 1.3, con este epígrafe se pretende conocer si las características demográficas de los encuestados influyen en los niveles de percepción del nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna. En este caso las características demográficas de los encuestados analizadas también son la edad, el género y el nivel de estudios. En función de la edad Como en el punto 1.3.1. se decidió agrupar a los encuestados en tres grupos dado el escaso tamaño muestral de algunos de los estados de la variable original (véase Figura 2). Los nuevos estados se corresponden con los siguientes 21-35 años, 36-50 años y más de 50 años, que suponen un 25.4%, 60.6% y 14%, respectivamente. Al igual que para la variable tipología de hospital, en este caso también se procedió a realizar un test de diferencias de medias para cada uno de los siete ítems estudiados y para el ítem de valoración global, así como para cada una de las cuatro cuestiones dicotómicas en función de la edad del encuestado. Los resultados de la Tabla 35, con los que se pretende dar respuesta a la pregunta de si la edad de los trabajadores afecta a la percepción del nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna, nos permiten afirmar que la edad es un factor clave, ya que en seis de los siete ítems analizados y además en el de valoración global existen diferencias de medias estadísticamente significativas. En todos los ítems y en el de valoración global es el grupo de mayor edad (más de 50 años) el que muestra un nivel de conocimiento mayor, seguido por el más joven (21-35 años), aunque hemos de señalar que en todos los casos los niveles de conocimiento son muy bajos, oscilando las medias entre 1.369 y 3.145. Domingo González Romer o 102 TABLA 35 Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función de la edad AFIRMACIONES 21-35 años (N=107) 36-50 años (N=255) Más de 50 años (N=59) F p Media D.T. Media D.T. Media D.T. Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en mi Hospital 2.206 1.606 1.941 1.545 2.414 2.052 2.430 0.089 Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en la UCI en la que trabajo 2.411 1.699 2.337 1.919 2.707 2.193 0.889 0.412 Conozco las funciones que debo cumplir si fuera preciso llevar a cabo una evacuación del Hospital 2.509 1.725 2.213 1.665 2.983 2.267 4.725 0.009 Sé dónde poder localizar los planes de Autoprotección del hospital en el que trabajo para hacer frente a una evacuación 2.355 1.706 1.914 1.568 2.672 2.171 5.973 0.003 Sé dónde poder localizar los planes de evacuación existentes en la UCI en la que trabajo 2.449 1.808 2.294 1.943 2.966 2.399 2.728 0.067 Estoy familiarizado con los preparativos/actividades a llevar a cabo si fuera preciso una evacuación 2.089 1.408 2.020 1.483 2.754 2.064 5.212 0.006 Sé cómo actuar en el caso de que fuera preciso llevar a cabo una evacuación 2.404 1.469 2.362 1.548 3.145 2.103 5.393 0.005 V aloración global 2.293 1.372 2.100 1.369 2.803 1.972 5.191 0.006 En la Tabla 36 se recogen los resultados del análisis de las preguntas dicotómicas relativas a los planes asistenciales recogidas en el cuestionario en función de la edad de los encuestados. En general, debemos señalar que en los tres grupos de edad el nivel de conocimiento es muy bajo, oscilando entre 19.2% y 39.0%, existiendo diferencias significativas entre ellos en tan sólo una de las cuestiones, la relativa al conocimiento de la ruta de evacuación (p=0.045), en la que se observa una diferencia importante en el nivel de conocimiento de los más jóvenes (25.2%) frente a los otros dos grupos que presentan porcentajes de conocimiento similares (38.4% y 39.0% para el grupo de 36-50 años y para el más de 50 años, respectivamente). En cuanto a las otras tres cuestiones señalar que no existen diferencias en función de la edad, oscilando el conocimiento del cierre de la entrada general de gases medicinales entre 19.2% y 20.3%, el conocimiento de la disponibilidad de un contenedor de medicación de emergencia entre 32.2% y 35.5% y, finalmente, el conocimiento de un sistema de orden de salida de los pacientes (triaje) entre 24.7% y 29.0%. Resultado s 103 TABLA 36 Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función de la edad CUESTIONES DICOTÓMICAS 21-35 años (N=107) 36-50 años (N=255) Más de 50 años (N=59) Χ 2 (p) % SÍ % NO % SÍ % NO % SÍ % NO ¿Conoce usted dónde se cierra la entrada general de gases medicinales? 19.6 80.4 19.2 80.8 20.3 79.7 0.041 (0.980) ¿Conoce si su UCI dispone de un contenedor de medicación de emergencia preparado ante una posible evacuación? 35.5 64.5 34.9 65.1 32.2 67.8 0.198 (0.906) ¿Conoce la ruta de evacuación que tiene que seguir ante la evacuación de la UCI? 25.2 74.8 38.4 61.6 39.0 61.0 6.200 (0.045) ¿Conoce si su UCI dispone de algún sistema (triaje) que establezca un orden de salida de los pacientes ante una evacuación? 29.0 71.0 24.7 75.3 27.1 72.9 0.746 (0.689) En función del género Como en el caso anterior, también se procedió a realizar un test de diferencias de medias para cada uno de los siete ítems estudiados y para el ítem de valoración global. Los resultados de este análisis, que se recogen en la Tabla 37, desvelan la no existencia de diferencias significativas en ninguno de estos ítems en función del género. Ahora bien, lo que sí se aprecia es un elevado nivel de desconocimiento en ambos grupos, oscilando las medias entre 2.072 y 2.630. TABLA 37 Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función del género AFIRMACIONES HOMBRES (N=127) MUJERES (N=291) t p Media D.T. Media D.T. Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en mi Hospital 2.102 1.608 2.072 1.672 0.170 0.865 Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en la UCI en la que trabajo 2.457 1.863 2.400 1.936 0.278 0.781 Conozco las funciones que debo cumplir si fuera preciso llevar a cabo una evacuación del Hospital 2.476 1.819 2.372 1.796 0.535 0.593 Sé dónde poder localizar los planes de Autoprotección del hospital en el que trabajo para hacer frente a una evacuación 2.150 1.732 2.128 1.721 0.120 0.905 Sé dónde poder localizar los planes de evacuación existentes en la UCI en la que trabajo 2.370 1.991 2.462 1.997 0.433 0.665 Estoy familiarizado con los preparativos/actividades a llevar a cabo si fuera preciso una evacuación 2.230 1.573 2.089 1.579 0.824 0.410 Domingo González Romer o 104 AFIRMACIONES HOMBRES (N=127) MUJERES (N=291) t p Media D.T. Media D.T. Sé cómo actuar en el caso de que fuera preciso llevar a cabo una evacuación 2.630 1.667 2.419 1.628 1.172 0.242 V aloración global 2.299 1.505 2.230 1.485 0.422 0.673 En la Tabla 38 se recogen los resultados del análisis de las preguntas dicotómicas relativas a los planes asistenciales recogidas en el cuestionario en función del género de los encuestados. En general, debemos señalar que en ambos grupos el nivel de conocimiento es muy bajo, oscilando entre 17.5% y 40.2%, existiendo diferencias significativas entre ellos en tan sólo una de las cuestiones, la relativa a la localización del cierre de la entrada general de gases medicinales (p=0.071), en la que se observa una ligera diferencia a favor de los hombres (25.2% y 17.5% para hombres y mujeres, respectivamente). En cuanto a las otras tres cuestiones señalar que no existen diferencias en función del género, aunque en todos los casos los hombres presentan un porcentaje mayor de conocimiento. TABLA 38 Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función del género CUESTIONES DICOTÓMICAS HOMBRES (N=127) MUJERES (N=291) Χ 2 (p) % SÍ % NO % SÍ % NO ¿Conoce usted dónde se cierra la entrada general de gases medicinales? 25.2 74.8 17.5 82.5 3.269 (0.071) ¿Conoce si su UCI dispone de un contenedor de medicación de emergencia preparado ante una posible evacuación? 40.2 59.8 32.3 67.7 2.408 (0.121) ¿Conoce la ruta de evacuación que tiene que seguir ante la evacuación de la UCI? 36.2 63.8 34.7 65.3 0.089 (0.766) ¿Conoce si su UCI dispone de algún sistema (triaje) que establezca un orden de salida de los pacientes ante una evacuación? 28.3 71.7 25.4 74.6 0.388 (0.533) En función del nivel de estudios Como anteriormente, se decidió agrupar a los encuestados en dos grupos (no universitarios y universitarios) dado que, por una parte, otra posible agrupación estaría muy relacionada con el puesto que ocupa el encuestado y, por otra, el escaso tamaño muestral de algunos de los estados de la variable original (véase Figura 4). De acuerdo con esta nueva agrupación, el porcentaje de no universitarios se corresponde con un 30.9% y el de universitarios con un 69.1%. Resultado s 105 Como para el género, también se procedió a realizar un test de diferencias de medias para cada uno de los siete ítems estudiados y para el ítem de valoración global. Los resultados de este análisis, que se recogen en la Tabla 39, desvelan la no existencia de diferencias significativas en ninguno de estos ítems en función del nivel de estudios. Ahora bien, lo que sí se aprecia es un elevado nivel de desconocimiento en ambos grupos, oscilando las medias entre 1.992 y 2.523. TABLA 39 Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función del nivel de estudios AFIRMACIONES NO UNIVER. (N=131) UNIVER. (N=294) t p Media D.T. Media D.T. Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en mi Hospital 2.138 1.702 2.034 1.593 0.609 0.543 Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en la UCI en la que trabajo 2.523 1.966 2.330 1.863 0.968 0.334 Conozco las funciones que debo cumplir si fuera preciso llevar a cabo una evacuación del Hospital 2.400 1.768 2.381 1.795 0.098 0.922 Sé dónde poder localizar los planes de Autoprotección del hospital en el que trabajo para hacer frente a una evacuación 1.992 1.635 2.167 1.722 0.976 0.330 Sé dónde poder localizar los planes de evacuación existentes en la UCI en la que trabajo 2.423 2.038 2.381 1.937 0.203 0.839 Estoy familiarizado con los preparativos/actividades a llevar a cabo si fuera preciso una evacuación 2.008 1.445 2.147 1.605 0.828 0.408 Sé cómo actuar en el caso de que fuera preciso llevar a cabo una evacuación 2.513 1.656 2.442 1.616 0.395 0.693 V aloración global 2.217 1.416 2.232 1.493 0.090 0.928 En la Tabla 40 se recogen los resultados del análisis de las preguntas dicotómicas relativas a los planes asistenciales recogidas en el cuestionario en función del nivel de estudios de los encuestados. En general, debemos señalar que en ambos grupos el nivel de conocimiento es muy bajo, oscilando entre 15.3% y 44.3%, existiendo diferencias significativas entre ellos en tan sólo una de las cuestiones, la relativa al conocimiento de la ruta de evacuación (p=0.010), en la que se observa una diferencia de 13 puntos a favor de los no universitarios (44.3% y 31.3% para no universitarios y universitarios, respectivamente). En cuanto a las otras tres cuestiones señalar que no existen diferencias en función del nivel de estudios. Domingo González Romer o 112 ítems analizados, así como en el ítem de valoración global, se observan diferencias significativas con niveles de significación muy bajos (p=0.000), siendo, como era de esperar, el grupo de alta satisfacción el que muestra en todos los casos una medias más elevadas, aunque muy bajas al estar próximas a tres. TABLA 47 Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función del nivel de satisfacción AFIRMACIONES BAJ A (N=196) ALT A (N=232) t p Media D.T. Media D.T. Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en mi Hospital 1.704 1.390 2.397 1.792 4.405 0.000 Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en la UCI en la que trabajo 1.704 1.398 3.022 2.082 7.540 0.000 Conozco las funciones que debo cumplir si fuera preciso llevar a cabo una evacuación del Hospital 1.814 1.442 2.909 1.930 6.517 0.000 Sé dónde poder localizar los planes de Autoprotección del hospital en el que trabajo para hacer frente a una evacuación 1.699 1.357 2.517 1.907 5.027 0.000 Sé dónde poder localizar los planes de evacuación existentes en la UCI en la que trabajo 1.755 1.450 2.996 2.195 6.762 0.000 Estoy familiarizado con los preparativos/actividades a llevar a cabo si fuera preciso una evacuación 1.738 1.393 2.471 1.652 4.832 0.000 Sé cómo actuar en el caso de que fuera preciso llevar a cabo una evacuación 1.978 1.474 2.925 1.643 6.029 0.000 V aloración global 1.747 1.226 2.695 1.566 6.640 0.000 En la Tabla 48 se recogen los resultados del análisis de las preguntas dicotómicas relativas a los planes asistenciales recogidas en el cuestionario en función del grado de satisfacción. En general, debemos señalar que en los dos grupos el nivel de conocimiento es muy bajo, oscilando entre 14.8% y 46.1%, existiendo diferencias significativas en todas las cuestiones. Como se puede observar, el grupo de alta satisfacción dista en cuanto a su nivel de conocimiento respecto del grupo de baja satisfacción en 7.5 puntos para la primera de las cuestiones, en 22.9 puntos para la segunda, en 23.1 puntos para la tercera y en 21 puntos para la cuarta. Resultado s 113 TABLA 48 Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función del nivel de satisfacción CUESTIONES DICOTÓMICAS BAJ A (N=196) ALT A (N=232) Χ 2 (p) % SÍ % NO % SÍ % NO ¿Conoce usted dónde se cierra la entrada general de gases medicinales? 15.3 84.7 22.8 77.2 3.863 (0.049) ¿Conoce si su UCI dispone de un contenedor de medicación de emergencia preparado ante una posible evacuación? 22.4 77.6 45.3 54.7 24.358 (0.000) ¿Conoce la ruta de evacuación que tiene que seguir ante la evacuación de la UCI? 23.0 77.0 46.1 53.9 24.887 (0.000) ¿Conoce si su UCI dispone de algún sistema (triaje) que establezca un orden de salida de los pacientes ante una evacuación? 14.8 85.2 35.8 64.2 24.204 (0.000) En función del nivel de compromiso afectivo Tal como se observa en la Tabla 49, el nivel de compromiso afectivo del personal de las UCI, independientemente de la tipología del personal, influye significativamente en el nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna. Así mismo, también puede decirse que, en global, se observan unos niveles muy bajos de conocimiento en todo el personal, ya que las medias oscilan entre 1.685 y 2.873. Al igual que la satisfacción, el compromiso afectivo del personal es una variable clave en el nivel de conocimiento del nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a una evacuación, ya que en los siete ítems analizados, así como en el ítem de valoración global, se observan diferencias significativas con niveles de significación muy bajos (p=0.000), siendo, como era de esperar, el grupo de alto compromiso el que muestra en todos los casos una medias más elevadas, aunque muy bajas al estar próximas a tres. TABLA 49 Nivel de preparación del personal sanitario y no sanitario de las UCI canarias para hacer frente a desastres en los que sea preciso llevar a cabo una evacuación interna en función del nivel de compromiso AFIRMACIONES BAJ A (N=203) ALT A (N=216) t p Media D.T. Media D.T. Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en mi Hospital 1.685 1.346 2.431 1.816 4.752 0.000 Domingo González Romer o 114 AFIRMACIONES BAJ A (N=203) ALT A (N=216) t p Media D.T. Media D.T. Conozco el contenido de los planes existentes de Autoprotección para hacer frente a una evacuación en la UCI en la que trabajo 2.084 1.746 2.727 2.015 3.482 0.000 Conozco las funciones que debo cumplir si fuera preciso llevar a cabo una evacuación del Hospital 1.926 1.486 2.873 1.969 5.519 0.000 Sé dónde poder localizar los planes de Autoprotección del hospital en el que trabajo para hacer frente a una evacuación 1.700 1.376 2.542 1.907 5.156 0.000 Sé dónde poder localizar los planes de evacuación existentes en la UCI en la que trabajo 1.975 1.716 2.852 2.141 4.606 0.000 Estoy familiarizado con los preparativos/actividades a llevar a cabo si fuera preciso una evacuación 1.808 1.338 2.466 1.736 4.264 0.000 Sé cómo actuar en el caso de que fuera preciso llevar a cabo una evacuación 2.132 1.436 2.847 1.745 4.414 0.000 V aloración global 1.871 1.187 2.637 1.668 5.193 0.000 En la Tabla 50 se recogen los resultados del análisis de las preguntas dicotómicas relativas a los planes asistenciales recogidas en el cuestionario en función del grado de compromiso. En general, debemos señalar que en los dos grupos el nivel de conocimiento es muy bajo, oscilando entre 13.3% y 43.1%, existiendo diferencias significativas en tres de las cuatro cuestiones analizadas. Como se puede observar, el grupo de alto compromiso dista en cuanto a su nivel de conocimiento respecto del grupo de bajo compromiso en 12.2 puntos para la primera de las cuestiones, en 15.5 puntos para la tercera y en 10.8 puntos para la cuarta. TABLA 50 Nivel de conocimiento de los sistemas de autoprotección en función del nivel de compromiso CUESTIONES DICOTÓMICAS BAJ A (N=203) ALT A (N=216) Χ 2 (p) % SÍ % NO % SÍ % NO ¿Conoce usted dónde se cierra la entrada general de gases medicinales? 13.3 86.7 25.5 74.5 9.835 (0.002) ¿Conoce si su UCI dispone de un contenedor de medicación de emergencia preparado ante una posible evacuación? 31.5 68.5 37.0 63.0 1.409 (0.235) ¿Conoce la ruta de evacuación que tiene que seguir ante la evacuación de la UCI? 27.6 72.4 43.1 56.9 10.928 (0.001) ¿Conoce si su UCI dispone de algún sistema (triaje) que establezca un orden de salida de los pacientes ante una evacuación? 20.7 79.3 31.5 68.5 6.295 (0.012) Resultado s 115 Al igual que ocurría en la sección anterior, como se despende de los datos recogidos en las Tablas 45, 46, 49 y 50, la experiencia laboral en UCI y el compromiso afectivo no presentan el mismo patrón en los resultados. Este resultado se debe, como ya se mencionó, a la relación no existente entre el compromiso y los años de experiencia, dos variables que, en principio, la literatura considera que están vinculadas (véase Tabla 27). 3. Grado de implicación del personal de las UCI canarias en los planes de autoprotección 3.1. Nivel de participación del personal de las UCI canarias en el desarrollo y revisión los planes de evacuación, así como detectar la existencia de diferencias en función de la tipología de hospital y de las características del personal Los resultados de esta investigación ponen de manifiesto que del total de los 434 encuestados tan sólo el 1.2% ha participado en el desarrollo y revisión de los planes de evacuación del hospital en el que trabaja (véase Figura 8). FIGURA 8 Distribución de la muestra según su participación en el desarrollo y revisión de los planes de evacuación del hospital En la Tabla 51 se recogen los resultados de esta participación en función de la tipología del hospital y de las características de los trabajadores, en los que se han incluido el porcentaje de NS/NC en la categoría de NO. Como se puede observar la participación en el desarrollo y revisión de los planes de autoprotección del hospital Domingo González Romer o 116 en el que se trabaja está en función de (1) el tipo de hospital, ya que el nivel de participación de los trabajadores de hospitales privados quintuplica al de los hospitales públicos (3.8% y 0.8% para trabajadores privados y públicos, respectivamente); (2) la edad del trabajador, ya que los trabajadores de mayor edad son los que más participan (5.1%) seguidos a gran distancia por los otros dos grupos de edad (0.9% y 0.4% para el grupo de 21-35 años y para el grupo entre 36-50, respectivamente), y (3) el nivel de compromiso, ya que es precisamente el colectivo de mayor compromiso el que más participa (2.3% y 0.0% para alto y bajo compromiso, respectivamente). En cuanto a las restantes variables, decir que no existe relación alguna entre ellas y la participación o no del personal en el desarrollo y revisión de los planes de autoprotección del hospital en el que se trabaja. Al igual que para el hospital, los resultados de esta investigación ponen de manifiesto que del total de los 434 encuestados tan solo el 1.6% ha participado en el desarrollo y revisión los planes de evacuación de la UCI en la que trabaja (véase Figura 9). TABLA 51 Nivel de participación del personal de las UCI canarias en el desarrollo y revisión de los planes de autoprotección del hospital en el que se trabaja CARACTERÍSTICAS % SÍ % NO Χ 2 (p) Tipo de hospital: Público Privado 0.8 3.8 99.2 96.2 3.614 (0.057) Edad: 21-35 años 36-50 años Más de 10 años 0.9 0.4 5.1 99.1 99.6 94.9 9.069 (0.011) Género: Hombres Mujeres 0.8 1.4 99.2 98.6 0.258 (0.612) Nivel de estudios: No universitarios Universitarios 2.3 0.7 97.7 99.3 2.020 (0.155) Puesto que ocupa: Médico Enfermería Personal no sanitario 1.6 0.9 3.4 98.4 99.1 96.6 1.640 (0.441) Años de experiencia en Hospital: 0-10 años 11-15 años Más de 15 años 0.8 0.7 1.9 99.2 99.3 98.1 1.121 (0.571) Años de experiencia en UCI: 0-5 años 6-10 años Más de 10 años 0.0 1.6 1.5 100.0 98.4 98.5 1.596 (0.450) Resultado s 117 CARACTERÍSTICAS % SÍ % NO Χ 2 (p) Nivel de satisfacción: Bajo Alto 0.5 1.7 99.5 98.3 1.356 (0.244) Nivel de compromiso: Bajo Alto 0.0 2.3 100.0 97.7 4.756 (0.029) FIGURA 9 Distribución de la muestra según su participación en el desarrollo y revisión de los planes de evacuación de la UCI en la que trabajan En la Tabla 52 se recogen los resultados de esta participación en función de la tipología del hospital y de las características de los trabajadores, en los que se han incluido el porcentaje de NS/NC en la categoría de NO. Como se puede observar la participación en el desarrollo y revisión de los planes de autoprotección de la UCI en la que se trabaja está relacionada únicamente con el nivel de compromiso afectivo del trabajador, ya que es precisamente el colectivo de mayor compromiso el que más participa (2.8% y 0.5% para alto y bajo compromiso, respectivamente). En cuanto a las restantes variables, decir que no existe relación alguna entre ellas y la participación o no del personal en el desarrollo y revisión de los planes de autoprotección de la UCI en la que se trabaja. Domingo González Romer o 118 TABLA 52 Nivel de participación del personal de las UCI canarias en el desarrollo y revisión de los planes de autoprotección de la UCI en la que se trabaja CARACTERÍSTICAS % SÍ % NO Χ 2 (p) Tipo de hospital: Público Privado 1.3 3.8 98.7 96.2 1.757 (0.185) Edad: 21-35 años 36-50 años Más de 50 años 1.9 1.2 3.4 98.1 98.8 96.6 1.473 (0.479) Género: Hombres Mujeres 2.4 1.4 97.6 98.6 0.524 (0.469) Nivel de estudios: No universitarios Universitarios 3.1 1.0 96.9 99.0 2.312 (0.128) Puesto que ocupa: Médico Enfermería Personal no sanitario 3.2 1.2 3.4 96.8 98.8 96.6 1.958 (0.376) Años de experiencia en Hospital: 0-10 años 11-15 años Más de 15 años 2.3 0.7 1.9 97.7 99.3 98.1 1.167 (0.558) Años de experiencia en UCI: 0-5 años 6-10 años Más de 10 años 2.0 1.6 1.5 98.0 98.4 98.5 0.099 (0.952) Nivel de satisfacción: Bajo Alto 1.0 2.2 99.0 97.8 0.850 (0.356) Nivel de compromiso: Bajo Alto 0.5 2.8 99.5 97.2 3.327 (0.068) Por otra parte, en esta investigación también se le preguntó a los encuestados si podrían recomendar alguna mejora en la preparación de una evacuación en su hospital o UCI. A este respecto, y como se puede observar en la Figura 10, el 41.0% de los encuestados dio alguna recomendación. De las mejoras que se proponen destacan (1) Proporcionar más información al personal sobre los planes de evacuación (62.8%); (2) Dar formación a todo el personal sobre los planes de evacuación (27.9%) y (3) Hacer simulacros o simulaciones (11.6%). Resultado s 119 FIGURA 10 Distribución de la muestra según su recomendación de mejoras en la preparación de una evacuación 3.2. Nivel de participación del personal de las UCI canarias en los ejercicios o simulacros llevados a cabo para valorar la respuesta ante una posible evacuación, así como detectar la existencia de diferencias en función de la tipología de hospital y de las características del personal En la Figura 11 se muestra claramente el reducido porcentaje de encuestados (1.6%) que ha declarado participar en algún ejercicio o simulacro para valorar la respuesta de la UCI ante una posible evacuación. FIGURA 11 Distribución de la muestra según su participación en los ejercicios o simulacros Domingo González Romer o 120 En la Tabla 53 se recogen los resultados de esta participación del personal de las UCI canarias en ejercicios/simulacros en función de la tipología del hospital y de las características de los trabajadores, en los que se han incluido el porcentaje de NS/NC en la categoría de NO. Como se puede observar esta participación en ejercicios/simulacros está en función de (1) el tipo de hospital, ya que el nivel de participación de los trabajadores de hospitales privados es casi diez veces la de los hospitales públicos (7.5% y 0.8% para trabajadores privados y públicos, respectivamente); (2) la edad del trabajador, ya que los trabajadores de mayor edad son los que más participan (5.1%) seguidos a gran distancia por los otros dos grupos de edad (0.0% y 1.6% para el grupo de 21-35 años y para el grupo entre 36-50, respectivamente), y (3) el nivel de satisfacción, ya que es precisamente el colectivo de mayor satisfacción el que más participa (3.0% y 0.0% para alta y baja satisfacción, respectivamente). En cuanto a las restantes variables, decir que no existe relación alguna entre ellas y la participación o no del personal en ejercicios o simulacros. TABLA 53 Nivel de participación del personal de las UCI canarias en los ejercicios o simulacros CARACTERÍSTICAS % SÍ % NO Χ 2 (p) Tipo de hospital: Público Privado 0.8 7.5 99.2 92.5 13.312 (0.000) Edad: 21-35 años 36-50 años Más de 50 años 0.0 1.6 5.1 100.0 98.4 94.9 6.049 (0.049) Género: Hombres Mujeres 0.8 2.1 99.2 97.9 0.872 (0.350) Nivel de estudios: No universitarios Universitarios 2.3 1.4 97.7 98.6 0.483 (0.487) Puesto que ocupa: Médico Enfermería Personal no sanitario 3.2 1.5 0.0 96.8 98.5 100.0 1.468 (0.480) Años de experiencia en Hospital: 0-10 años 11-15 años Más de 15 años 0.8 2.2 1.9 99.2 97.8 98.1 0.888 (0.641) Años de experiencia en UCI: 0-5 años 6-10 años Más de 10 años 1.0 0.8 2.5 99.0 99.2 97.5 1.657 (0.437) Nivel de satisfacción: Bajo Alto 0.0 3.0 100.0 97.0 6.012 (0.014) Nivel de compromiso: Bajo Alto 1.0 1.9 99.0 98.1 0.557 (0.456) Resultado s 121 3.3. Nivel de conocimiento y participación del personal de las UCI canarias en los cursos de formación sobre planes evacuación, así como detectar la existencia de diferencias en función de la tipología de hospital y de las características del personal En la Figura 12 se muestra como un 12.2% de los encuestados conoce que en el hospital en el que trabaja se ha impartido algún curso de formación sobre los planes de evacuación. FIGURA 12 Distribución de la muestra según su conocimiento sobre la impartición de cursos de formación sobre planes de evacuación En la Tabla 54 se recogen los resultados del nivel de conocimiento de los trabajadores de las UCI canarias sobre la impartición de cursos de formación sobre planes de evacuación en el hospital en el que trabajan en función de la tipología del hospital y de las características de los trabajadores, en los que se han incluido el porcentaje de NS/NC en la categoría de NO. Como se puede observar este nivel de conocimiento está en función de (1) el tipo de hospital, ya que el nivel de conocimiento de los trabajadores de hospitales privados es considerablemente mucho mayor que el de los hospitales públicos (35.8% y 9.0% para trabajadores privados y públicos, respectivamente); (2) la edad del trabajador, ya que los trabajadores de menor y mayor edad son los que más conocimiento manifiestan (18.7% y 16.9%), (3) la experiencia laboral en el hospital, ya que el colectivo más joven es el que mayor conocimiento tiene (19.5%); y (4) el nivel de compromiso, ya que es precisamente el colectivo de mayor compromiso el que más conocimiento tiene (15.3% y 9.9% para alto y bajo