El edificio barroco de la iglesia de San Bernardo de Sevilla
Abstract
En este artículo se analiza el proceso constructivo de la iglesia de San Bernardo de Sevilla, que marca la transición del barroco al neoclásico. Su edificación se llevó a cabo entre 1780 y 1785 bajo la dirección del arquitecto José Álvarez. Se publica la planta y sección longitudinal originales y comentamos los cambios de criterio experimentados con relación a ellos. Asimismo se documentan los materiales constructivos, así como los gastos de la construcción, además de los protagonistas que intervinieron en él, entre los que destaca el aparejador y arquitecto Fernando Rosales
Full text
EL EDIFICIO BARROCO DE LA IGLESIA DE SAN BERNARDO DE SEVILLA THE CHURCH OF SAN BERNARDO IN SEVILLE: A BAROQUE BUILDING teodoRo falCón máRquez Universidad de Sevilla. España ORCID: 0000-0002-1300-708X [email protected] En este artículo se analiza el proceso constructivo de la iglesia de San Bernardo de Sevilla, que marca la transición del barroco al neoclásico. Su edificación se llevó a cabo entre 1780 y 1785 bajo la dirección del arquitecto José Álvarez. Se publica la planta y sección longitudinal originales y comentamos los cambios de criterio experimentados con relación a ellos. Asimismo se documentan los materiales constructivos, así como los gastos de la construcción, además de los protagonistas que intervinieron en él, entre los que destaca el aparejador y arquitecto Fernando Rosales. Palabras clave: arquitectura barroca; iglesia de San Bernardo; Sevilla; José Álvarez; Fernando Rosales. This paper analyzes the construction process of the Church of San Bernardo, which marks the transition from Baroque to Neoclassicism. Its construction was carried out between 1780 and 1785 under the direction of the architect José Álvarez. We published the original plant and the longitudinal section and comment on the changes in criteria experienced in relation to them. The construction materials are also documented, in addition to the protagonists who intervened in it, among which the building engineer and architect Fernando Rosales stands out. Keywords: Baroque architecture; Church of San Bernardo; Seville; José Álvarez; Fernando Rosales. LOS ORÍGENES DEL NUEVO TEMPLO Y SUS PRINCIPALES PROTAGONISTAS Noticias sobre los dos templos anteriores que hubo en este solar las dimos en otro artículo, en el que facilitamos algunos datos históricos sobre el barrio y los LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06
Teodoro Falcón Márquez96 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 prolegómenos de la actual edificación1. En este analizamos su proceso constructivo, llevado a cabo entre 1780-1785. Se trata de la última iglesia sevillana del barroco, en su transición hacia el neoclasicismo. Se erigió en el curso de las mejoras llevadas a cabo en este sector oriental de la ciudad, a extramuros de la Puerta de la Carne, en donde se edificaron además la Real Fundición de Artillería y el antiguo Cuartel de Caballería (hoy Diputación Provincial). La Fundición, que tiene su origen en 1540, es el resultado de una serie de ampliaciones a lo largo del siglo XVIII, durante los reinados de Felipe V y Carlos III, cuando se convierte en Real Fundición de Cañones de bronce. Destacan las obras ejecutadas por los ingenieros Próspero Verbom e Ignacio Sala en 1725, la de Juan Manuel de Porres entre 1757-1759, la de Jean Maritz en 1767, y, finalmente, la del arquitecto Vicente de San Martín entre 1782-1786, coincidiendo con la edificación de este templo2. La construcción definitiva del antiguo Cuartel de Caballería se debe al proyecto del ingeniero Antonio Hurtado (1785-1788), que se inició cuando la iglesia de San Bernardo concluía3. Centrándonos en este templo comenzaremos por aquellos protagonistas que hicieron posible su edificación. Destacaremos en primer lugar a Marcelo Félix Doye Peellaeert, canónigo magistral y presidente de las capillas de la catedral. En virtud de ello formalizó todos los contratos de la obra y supervisó las cuentas del proceso constructivo, dotación de retablos, mobiliario, etc.4 Se trata de un sevillano de origen flamenco. Era hijo de Luis Doye, natural de la ciudad de Oudenarde, y de doña Isabel Peellaerts, natural de Sevilla, aunque de la misma procedencia. Doye fue bautizado en la iglesia del Sagrario de esta ciudad el 17 de enero de 1727 por el doctor Antonio Sánchez, cura de esa parroquia. Fue su padrino Lurino Leirens, vecino de esa collación. Sus datos biográficos constan en un amplio expediente sobre Pruebas de Sangre, que se inició en 20 de abril de 1755, a raíz de la pretensión de don Marcelo de ocupar la plaza de canónigo magistral de la catedral, vacante tras el fallecimiento del doctor Alfonso Texedor5. Doye fue 1 Falcón Márquez, 2019: 27-40. 2 Sancho Corbacho, 1952: 231, nota 151. Rabanal Yus, 1988: 103-113. De la Vega Viguera, 1992. Mora Piris, 1994. Roig del Negro, 2001. Ollero Lobato, 2004: 439. 3 Morales Sánchez, 1991, lám. 223. García Quilis, 1999: 829-840. Ponce Ortiz/Morales Sánchez, 2004. 4 Por poner solo algunos ejemplos, diremos que Doye presentó al cabildo catedral los planos originales de esta iglesia, trazados por José Álvarez en 12 de mayo de 1780. En 6 de julio de 1783, el arquitecto mostró al presidente de las capillas el presupuesto de la solería. Archivo de la Catedral de Sevilla (ACS), sección VI, Contaduría, legajo 12.316, exp. nº 1. En octubre de 1784, el canónigo pagó varias minutas durante la ejecución del retablo mayor al ensamblador Manuel Barrera y Carmona; al dorador del retablo, José Rico; y al escultor Blas Molner por la realización de varias tallas. ACS, Contaduría, legajo 12.317, exp. 2A. Estos pagos continuaban en abril de 1785. ACS, Contaduría, legajo 12.317, exp. nº 3. 5 ACS, sección I, Pruebas de Sangre, letra M, nº 38 A. 05202.
El edificio barroco de la iglesia de San Bernardo de Sevilla 97 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 quien bendijo solemnemente esta iglesia de San Bernardo el 19 de agosto de 1785, vísperas de la festividad del santo titular6, y contribuyó a dotar económicamente a varios templos de esta ciudad7. Asimismo fue miembro de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, en la que ingresó el 6 de febrero de 1756 y pronunció varios discursos, que se publicaron, alusivos a diversas devociones8. Como veremos más adelante, debió de ser quien propuso al cabildo catedral la realización de diversas modificaciones a la planta y alzado de la nueva iglesia, que había proyectado José Álvarez. Las primeras noticias documentales sobre el arquitecto José Álvarez Mesa (1723-1800) se deben a Sancho Corbacho, quien manifestó que fue maestro mayor de casas del cabildo eclesiástico desde su nombramiento en 21 de octubre de 1765, maestro mayor de la catedral en 1775 y del arzobispado en 1782. De las iglesias diocesanas intervino en las de San Bartolomé (1779) y San Bernardo (17801785), de Sevilla; y en su provincia, en las parroquiales de Santa Cruz de Écija (1776) y de Aznalcóllar (1782). De la actual provincia de Cádiz documentó su participación en San Pedro de Jerez (1782), y en la de Huelva, en Santa Ana la Real (1783). Respecto a datos biográficos hay que destacar el hecho de que en un informe sobre la torre de San Pedro de Carmona, el arquitecto declara en 1785 que tenía 60 años, por lo que se infiere que pudo nacer en 17259. Por nuestra parte hemos venido incrementando la nómina de edificios religiosos que proyectó, amplió o reformó, a través de diversas publicaciones. En 1979 aportamos que era natural de Huelva, según manifiesta en un examen de maestría del arte de albañilería, verificado en Sevilla en 1763. En dicha acta declara tener 32 años, por lo que estimamos que debió nacer en 1731. Asimismo especifica que es “alto de cuerpo, moreno, pelo castaño, ojos pardos, cerrado de barba, con una cicatriz en ella”10. En Sevilla capital documentamos sendos informes sobre las iglesias del Sagrario (1772) y Santa Ana (1784), así como la restauración que llevó a cabo en el Salón del Trono del Palacio arzobispal (1784)11. Asimismo publicamos que proyectó en esta ciudad la casa de don Benito del Campo, caballero veinticuatro y procurador mayor de Sevilla. Se edificó entre 1771-1775 en la calle San José 13, frente al convento de Madre de Dios, en la collación de San Nicolás. El edificio es ahora una de las sedes de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía12. Mayor participación tuvo en las actuales provincias de Cádiz y Huelva. En la primera destacamos su labor en las iglesias de Algodonales (1773) y Puerto Serrano 6 ACS, sección I, Autos capitulares, nº 148, f. 54. 7 ACS, sección IX, legajo 166, nº 18-24, y legajo 167, nº 1-7. 8 Aguilar Piñal, 1966: 311 y 352-353. 9 Sancho Corbacho, 1952: 250-257. 10 Falcón Márquez, 1976: 159-17; 1979: 20. 11 Falcón Márquez, 1997: 117-122; 2018: 174-177; 2016: 476. 12 Falcón Márquez, 2008: 31-32; 2012: 154-155.
Teodoro Falcón Márquez98 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 (1775); en la de Huelva, en Escacena (1768), Chucena (1773), Manzanilla y San Juan del Puerto (1782), Aracena, El Castaño del Robledo y El Cerro de Andévalo (todas ellas en 1783) y Alosno (1784)13. En aportaciones más recientes otros historiadores han documentado su intervención en las iglesias de El Ronquillo (Sevilla) en 177514 y en la de Paradas (Sevilla), desde 1783 a 178515, además del reconocimiento de haciendas y casas16. Importantes han sido asimismo las aportaciones de Higuera Meléndez. Ahora sabemos que Álvarez nació en Huelva el 25 de abril de 1723, siendo bautizado el 31 de octubre en la iglesia parroquial de San Pedro. Era hijo del maestro albañil Juan Álvarez. En esa localidad aprendió el oficio con su primo Juan Clemente Álvarez. Con posterioridad, establecido en Sevilla se casó en la iglesia del Salvador con María Vicenta Sanguino el 8 de septiembre de 1750, con quien no tuvo descendencia. Superado el examen de maestro del arte de la albañilería en 1763, desarrolló una gran actividad en la diócesis de Sevilla tras los estragos del terremoto de 1755. Entre las obras que cita destacaremos su intervención en las iglesias de Chucena (1772-1773), Moguer (1776-1786), Santa Cruz de Écija (1776), San Bernardo de Sevilla (1780-1785), Aznalcóllar (1782), Villanueva del Ariscal (1776-1791), Linares de la Sierra (1782-1783) y San Sebastián de Marchena (1784). Testó ante el escribano Manuel Montero de Espinosa el 17 de febrero de 1793, falleciendo en Sevilla el 1 de octubre de 1800, a causa de la fiebre amarilla. Fue enterrado en la iglesia parroquial de la Magdalena17. Aunque Sancho Corbacho manifestó que desde 1782 ostentó el cargo de maestro mayor del arzobispado de Sevilla, nunca tuvo oficialmente ese nombramiento. En su testamento se titula maestro mayor de obras de albañilería de la catedral de Sevilla, lo mismo que en la mayoría de sus informes. Lo que ocurrió es que a causa de la ruina total o parcial de numerosos templos diocesanos por el seísmo de Lisboa, actuó como maestro mayor en funciones, y por estar vacante ese oficio. Como tal figura en 1782 en un informe sobre la iglesia de Algodonales y dos años después en sendos reconocimientos de las iglesias de Alosno y El Castaño del Robledo. Del mismo modo cuando en 21 de enero de 1784 reconoció la iglesia de Santa Ana de Triana, se titula maestro mayor de la catedral y del arzobispado18. Ante la ausencia de arquitectos titulados por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el gremio de alarifes sevillanos siguió teniendo importante protagonismo en la construcción local, como sucedió con José Álvarez, 13 Falcón Márquez, 1977a: 22, 26-28, 30-31, 37-43, 87-91 y 213-219; 1983:19-20, 3940, 46, 114-116, 122, 128,136-138 y 140-146; 1983b: 90-91; 1986: 49-66; 2009: 49-66. 14 Ollero Lobato, 1988: 49-66. 15 Pastor Torres, 1991: 151-160. 16 Ros González, 1999:14-39. 17 Higuera Meléndez, 2016: 353-384. 18 Falcón Márquez, 2016: 376.
El edificio barroco de la iglesia de San Bernardo de Sevilla 99 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 que fue alcalde alarife en 1767 y examinador en el gremio de albañilería durante los años de 1766 y 1768, así como maestro mayor de la catedral desde 177519. Desde que lo manifestó Sancho Corbacho se viene insistiendo que Álvarez fue entre sus contemporáneos el menos influido por la Academia. Lo cierto es que el repertorio ornamental neoclásico lo reservó para los entablamentos de los interiores de los templos, a base de entablamento dórico, con triglifos y metopas. Lo empleó en las iglesias de Nuestra Señora de Consolación de Aznalcóllar (1782), en la de San Juan Bautista de Linares de la Sierra (1783) y en San Bernardo de Sevilla (1780-1785). Respecto a los exteriores utilizó los característicos remates cerámicos de la época, como figuran en la sección de este templo, que publicamos ahora por primera vez. Cuando Álvarez presentó los proyectos de planta y sección longitudinal de esta iglesia en cabildo catedral de 10 de mayo de 1780, le faltaba un mes para cumplir 57 años, por lo que se trata de una obra de madurez. En las nóminas de oficiales y peones, quien percibía aquí una remuneración mayor era el aparejador, que estaba siempre a pie de obra. José Álvarez al margen de recibir sus honorarios por los proyectos, cobraba solo 3 reales diarios, por supervisar las obras y las cuentas de su equipo20. Como veremos particularmente en este templo, su obra evidencia que conocía a diversos tratadistas de la Arquitectura, especialmente a Sebastián Serlio y a fray Lorenzo de San Nicolás. Asimismo siguió la estela de la obra de arquitectos locales, como Leonardo de Figueroa y Pedro de Silva, en sendas estéticas del barroco polícromo. Aportamos por primera vez que el aparejador que trabajó aquí con Álvarez fue Fernando Rosales. Del aparejador y arquitecto Fernando Rosales Ramos (1755-1830) las primeras noticias documentales se deben asimismo a Sancho Corbacho, quien facilitó datos sobre su formación como alumno en la Real Escuela de las Tres Nobles Artes de Sevilla en 1778, año en el que obtuvo el primer premio en un certamen por el proyecto de un edificio para Academia. Según este historiador, en 1786, un año después de la conclusión de la iglesia de San Bernardo, era ya arquitecto diocesano, aunque hasta 1795 no alcanzó el título de maestro mayor de fábricas del arzobispado. Informó sobre la iglesia de la Magdalena de El Arahal (1786) y sobre la de Chucena (1791). En la capital destaca el proyecto de la capilla de la Escuela de Cristo, ubicada dentro del recinto de la actual parroquia de Santa Cruz (1796-1801)21. Por nuestra parte aportamos su intervención en la construcción del marco arquitectónico de la portada de la Asunción, en la 19 Ollero Lobato, 2004: 193 y 199. 20 ACS, Contaduría, legajo 12.316, exp. nº 3: “Minuta de Álvarez. Reziví del Sr. Don Phelipe Neri de Monsalve [mayordomo de la Fábrica] setenta y ocho rs. de vn. por 26 días de trabajo de la obra de San Bernardo. 28 de febrero de 1781 [Firmado y rubricado: Joseph Álvarez]”. ACS, Contaduría, legajo 12.316, exp. nº 4: “Minuta de 31 de enero de 1782: Percibió 87 rs. de vn. por 29 días, a razón de 3 rs. cada día”. 21 Sancho Corbacho, 1952: 263, láms. 214-215.
Teodoro Falcón Márquez100 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 catedral (1827-1831)22. En 1805 intervino en la construcción del pabellón suroeste de ese templo (antigua Sala de Rentas)23. Mayor actividad tuvo Rosales en iglesias diocesanas. En la actual provincia de Huelva documentamos su participación en la iglesia de Manzanilla (1784); en la de Alosno (1785), en donde se titula maestro mayor de fábricas de las iglesias de la ciudad de Sevilla y su arzobispado; en Cortegana (1794) y en Villanueva de los Castillejos (1799)24. En la provincia de Cádiz en los templos de Algodonales (1785), Puerto Serrano (1792) y Villamartín (1793-1809)25. Ollero Lobato ha aportado nuevos datos. Entre ellos su formación en la Escuela de las Tres Nobles Artes, en la que fue nombrado en 1801 teniente de arquitectura y director titular en 1820. Respecto a la arquitectura religiosa publicó documentos sobre su intervención en Sevilla en la iglesia de San Bartolomé (17941796) y en la capilla de la Escuela de Cristo (1796-1801). En 1816 proyectó seis planos para la construcción de las iglesias de Santa Cruz y Santa María Magdalena, edificios derribados durante la invasión francesa. Participó en la iglesia de San Eutropio de Paradas (1785-1792), en la parroquia de El Arahal (1786), en Santa María de las Nieves de Los Palacios (1790-1796) y en la iglesia parroquial de Camas (1794). En la provincia de Huelva intervino en las iglesias de Villanueva de las Cruces (1784) y Alájar (1787). En la de Cádiz, en San Mateo de Jerez (17951796)26. Asimismo aportamos que informó sobre las murallas de esa ciudad y de su colegiata (hoy catedral)27. Respecto a la arquitectura civil destacaremos el proyecto de reforma (1806) de una casa en Sevilla para doña Antonia Pérez, situada en la calle Santa María la Blanca nº 17, con un remate de terraza de tipo gaditano28. Como adelantamos, participó en la iglesia de San Bernardo como aparejador, estando al frente de las obras y de los operarios de principio a fin, tanto en las tareas constructivas como en la realización de los retablos, lo que evidencia que era un hombre de confianza de Álvarez. Cuando se iniciaron estas obras tenía 25 años. Percibía entonces 10 reales de vellón, y a partir de 1781, 1229. Asimismo trabajó en esta obra como peón su hijo Juan José, desde los inicios, percibiendo 7 reales y medio30. A partir de 1775 hasta 1785 consta en las matrículas 22 Falcón Márquez, 1981: 97. 23 Luna Fernández-Aramburu/Serrano Barberán, 1986: 46, nota 114. Hernández Núñez, 1993: 121-142. 24 Falcón Márquez, 1977a: 29-30, 32, 45, 47, 135-137 y 240-255. 25 Falcón Márquez, 1983a: 30-31, 151-156 y 240-255. 26 Ollero Lobato, 2004: 383-403. 27 Falcón Márquez, 1993: 177-197. 28 Ollero Lobato, 2004: 302. Falcón Márquez, 2008: 22-23. 29 ACS, Contaduría, legajo 12.316, exp. nº 2 y 3. 30 ACS, Contaduría, legajo 12.316, exp. nº 2. Minuta de 22 de junio de 1780. Se le cita como Joseph de Rosales, y en la nómina de 26 del mismo mes como “el hijo”. Percibía 10 reales.
El edificio barroco de la iglesia de San Bernardo de Sevilla 101 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 de la Escuela de las Tres Nobles Artes31. Padre e hijo informaron en 1820 en un proyecto de reforma de la plaza del Pan32. Otro hijo que colaboró con él fue Alejandro Rosales, quien figura en una minuta en las obras finales de este templo33. Todo ello permite evidenciar que la construcción del templo de San Bernardo se convirtió en un campus y taller de formación de futuros constructores. LOS PLANOS Y MATERIALES CONSTRUCTIVOS El edificio se halla sobre una alta plataforma, con acceso por escalinatas hacia las dos portadas, sur y oeste. Esa elevación se debe sin duda para evitar los efectos de las inundaciones periódicas del Tamarguillo y del Guadalquivir. Precisamente cuando se iniciaba la construcción del templo, tuvo lugar la gran riada de 1783, de la que conocemos detalles por el erudito y académico Cándido María Trigueros, autor del poema La Riada34. En la publicación se indica que el agua subió 8 varas (6,64 m), siendo la mayor crecida del río conocida hasta entonces. Entre otros edificios afectó a la vecina Fábrica de Artillería35. Ya dijimos que el proyecto del nuevo templo de José Álvarez se mostró en cabildo catedral de 10 de mayo de 1780. Consta de planta y sección longitudinal. Lo complementó con un pliego de condiciones, fechado en 23 de mayo, evaluándose el presupuesto inicialmente en 520.000 reales de vellón36. Lo cierto es que el costo total, como diremos al final, fue casi el triple; ascendió a 1.404.306,10 reales de vellón, sin contabilizar lo que costaron los retablos y esculturas. Por las trazas percibió el arquitecto 400 reales de vellón37. El cabido las aprobó dos días después, presentando algunas modificaciones. Entre ellas que se ampliara la planta, prevista en 40 varas de largo (33,20 m), en 5 varas más (37,35 m). Asimismo para darle mayor regularidad al edificio se propuso que sustituyera cuatro columnas por sendos pilares, como el resto de los soportes. Son de planta rectangular, decorados con pilastras y traspilastras toscanas. Se trata de una iglesia de planta rectangular, de tres naves y testero plano. No tiene la orientación litúrgica tradicional, ya que es sur-norte. 31 Ollero Lobato, 2004: 383, nota 1. 32 Ollero Lobato, 2006: 85. 33 ACS, sección IV, 05206, f. 493r. En la minuta fechada en diciembre de 1786 consta: “De 25 alisares y 12 cargas de polvo de ladrillo pagado a Francisco Vidal según recibo y razón dada por el maestro Álvarez y Alexandro Rosales, que estaba por pagar y no se incluyó en la quenta de la obra, 43,4 rs. vn.” 34 Tiene como subtítulo Descríbese la terrible inundación que molestó a Sevilla en los últimos días del año 1783 i los primeros de 1784. Con licencia en Sevilla, en la Oficina de Vázquez y Cía. Año MDCCLXXXIV. 35 Canto V, p. 86. 36 ACS, sección IX, legajo 10.967, exp. 8. 37 Higuera Meléndez, 2016: 368-369 y 382.
Teodoro Falcón Márquez102 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 Según el proyecto inicial iba ser de proporción dupla (40 x 20 varas); al incrementarse la longitud en 5 varas más, resultó más alargada y fuera de esa proporción. Según el pliego de condiciones, la nave mayor debía medir 9 varas de ancho (7,87 m) y las laterales 5 (4,15 m). El templo ocupa en la actualidad la mitad de una manzana, delimitada a los pies por la calle Santo Rey; al lado del evangelio por la del Santísimo Cristo de la Salud, y tras la cabecera por la calle Alonso Tello. El resto, que da a la calle Marqués de Estella, la ocupan una serie de viviendas adosadas a dependencias parroquiales. La planta original que se conserva muestra algunas modificaciones con lo edificado38 (Figura 1). Accediendo por la puerta de los pies se ubica la torre (nº 7) a la izquierda y, en el lado opuesto (nº 8), estaba previsto para capilla bautismal. La pila se ha trasladado recientemente a la cabecera de este lado. Los mayores cambios se perciben en el entorno de la capilla mayor. Los nº 5 del plano corresponden a las capillas colaterales. En la de la izquierda se halla la sacramental y al otro lado la de la Virgen de Patrocinio, que hace en la actualidad las funciones de la bautismal. Según se aprecia en el plano se redujo sensiblemente el espacio destinado a la capilla del Santísimo y sus dependencias (nº 6). Figura tras la capilla mayor, ocupando dos tramos. Se comunicaba con la capilla del testero, lado del evangelio, con el porche y con las “Casas de la Hermandad del Santísimo y de la Quincena”. Debemos tener presente que cuando se planificaba la construcción del nuevo templo, se solicitó a la hermandad sacramental que cediera terrenos de su propiedad para la ampliación del espacio de la nueva iglesia. Para tal fin la hermandad cedió el espacio de su capilla, la sala de cabildos y demás dependencias, además de una serie de casas de su propiedad, inmediatas al templo. A cambio, el presidente de las capillas de la catedral se comprometía a edificar una nueva capilla, la sala de juntas y almacenes, así como bóveda de entierros, y la colocación de sus altares e imágenes en el nuevo templo. Se conserva una carta, sin fecha (1785), remitida por José Asensio, mayordomo de la hermandad Sacramental y Ánimas Benditas, al canónigo magistral, en la que denuncia el perjuicio ocasionado por la construcción de la nueva iglesia. Manifiesta que para la extensión del templo se cedió “su capilla, sala capitular y demás oficinas […] con lo que se ha reducido la capilla a un tercio de lo que era, y además tiene que afrontar nuevos gastos para ubicarse en el nuevo templo”39. Fuera de él, en las dependencias anexas al lado de la epístola se proyectaron: la vivienda del párroco, con su patio (nº 15); la del sacristán (nº 11), que ha sido sustituida por un salón, y patio de enlace con la sacristía y archivo (nº 14 y 9). Se mantienen los porches (nº 20), protegidos por rejas, a los pies y en el lado del evangelio. El nº 17 era un espacio que había sobrado del solar de las dos casas que se habían incorporado al nuevo templo. Ese espacio, que se sugirió ofrecer a la Real Fundición, es actualmente la calle del Santísimo 38 ACS, Fondo Capitular, sección Materiales especiales, nº 619. 39 ACS, Contaduría, leg. 12.316, exp. nº 1. De la Campa Carmona, 1992: 30.
El edificio barroco de la iglesia de San Bernardo de Sevilla 103 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 Cristo de la Salud. El nº 18 muestra cómo era inicialmente de estrecha esta calle. En las condiciones se establece también que esta fachada lateral de la iglesia, lado del evangelio, debería estar alineada con la fábrica de Artillería. La sección longitudinal proyectada por Álvarez tiene como leyenda: “Alsado interior de la Iglesia y Capilla del Santísimo que anota o demuestra la letra A”40 (Figura 2). Al pie figura la firma y rúbrica del arquitecto. En ella se aprecian los tres tramos del cuerpo de la iglesia con las columnas de orden toscano previstas, sobre plintos, y coronadas con cimacios. El edificio tiene coro alto a los pies; el teórico crucero iba a cubrirse con bóveda vaída, en lugar de la cúpula y linterna que se construyó. Tras la capilla mayor se halla la de la sacramental (A), prevista inicialmente de un tramo. Los arcos son semicirculares, con ménsulas en las claves. En el entablamento, a eje con las columnas, había previsto una decoración de pinjantes, que daban una nota barroca, en lugar del friso neoclásico con triglifos que se ejecutó. Este modelo de pinjantes perdura al exterior de la cabecera del templo. Volviendo al interior, sobre el entablamento se aprecian las ventanas y lunetos. La nave central tiene cubiertas a dos aguas. En el proyecto se habían previsto remates cerámicos con esferas. Por el interior la nave central se cubre con bóveda de cañón, y las laterales con vaídas con lunetos, separadas por dobles arcos fajones. Los brazos del crucero son de bóveda de cañón. La capilla sacramental es de dos tramos, se cubre con sendas bóvedas semiesférica y vaída. Son interesantes las portadas neoclásicas que comunican las capillas colaterales con la mayor. Se decoran a base de pilastras toscanas y frontón rectangular con pinjantes y remates de perfil piramidal. En las condiciones dadas por Álvarez en 10 de mayo de 1780 sobre la construcción del templo, se especifica que se hiciera una zanja para los cimientos “hasta lo sólido del terreno, lo preciso, teniendo presente que se ha de construir bóvedas subterráneas en la nave mayor y crucero […] que serán de 4 a 5 varas de profundidad [de 3,32 a 4,15 m] y puesto en lo firme y sólido del terreno, se nivelará y se sigue el relleno de hormigón a tongas pisadas y retendidas, se echarán hiladas de piedras”41. Las obras se iniciaron a comienzos de junio de ese año, sacando los escombros del derribo del edificio anterior y comenzando a excavar los cimientos, labor que tuvo considerables problemas por la altura del nivel freático del agua. Las piedras para el relleno de los cimientos se trajeron de Alcalá de Guadaira y “de la Isla” (San Fernando)42, en barcazas por el río, que descargaban 40 ACS, Fondo Capitular, sección Materiales especiales, nº 618. 41 ACS, Contaduría, legajo 12.316, exp. nº 1. Las bóvedas subterráneas (cripta) han sido habilitadas recientemente como columbario para las cenizas de los hermanos difuntos. Su bendición tuvo lugar el 21 de octubre de 2014. 42 ACS, Contaduría, legajo 12.316, exp. nº 2. “Mes de agosto de 1780: Por las medidas para la construcción de los cimientos nuevos para dicha obra, 217 rs. A Jerónimo Ligero por quenta de la piedra para los simientos, 1.000 rs. A Pedro Barrera por quenta de
Teodoro Falcón Márquez110 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 comenzándose por el lado de la epístola. En abril de 1785 se destinó como retablo mayor el de la Virgen del Patrocinio, en la cabecera de esta nave, y el de la Encarnación como sagrario. El 18 de agosto se bendijo la nave mayor y la del evangelio, consagrándose el nuevo templo el día siguiente, víspera de la festividad del santo titular. La casa rectoral se inauguró el 5 de junio de 1787 por el nuevo párroco, Cristóbal García Marmolejo69. El primer bautizo tuvo lugar el 28 de agosto de 1785. Se trata del de María Josefa Bernarda, hija de Miguel Téllez y de Sebastiana Ortiz. Fueron sus padrinos José y Juana Ortiz. La ceremonia fue oficiada por fray Pedro de Sopetrán, religioso agustino del convento del Pópulo, con licencia del párroco, don Antonio Lamela70. El texto concluye destacando el párroco la labor desarrollada en el transcurso de las obras por la hermandad Sacramental. La nueva casa hermandad se halla situada frente a la fachada principal del templo, en la calle Santo Rey 34. La primera piedra se puso en una ceremonia oficiada por el cardenal don Carlos Amigo Vallejo en noviembre de 2008. Tras su conclusión, fue bendecida el 19 de febrero de 2010 por el arzobispo don Juan José Asenjo Pelegrina. APÉNDICE DOCUMENTAL Leyenda de la planta de la iglesia de San Bernardo por José Álvarez. [Presentada en cabildo catedral el 10-5-1780] ACS, Materiales especiales, nº 619. “Plano orisontal para Yglesia/ Parroquial del Sr. Sn. Bernardo extramuros de esta Ciudad. Nº 1º. Puertas pral. y segunda Nº 2. Mesas de Altares los que ban demostrado con cruz Nº 3. Nave Mayor y Presbiterio Nº 4. Cruzero Nº 5. Naves coraterales y capillas Nº 6. Capilla del Santissimo Nº 7. Torre Nº 8. Capilla Baptismal Nº 9. Archivo Nº 10. Taca de Óleos Nº 11. Quarto de Sachristán con su Dormitorio Nº 12. Patio de Luzes Nº 13. Oficinas comunes con patio 69 De la Campa Carmona, 1992: 30-35. 70 APSB, Libro 14 de bautismos que comienza en 1784, ff. 20r y 21v, Bautizo nº 52.
El edificio barroco de la iglesia de San Bernardo de Sevilla 111 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 Nº 14. Sachristia, Agua Manil y hueco para/cajonería Nº 15. Casa del Padre cura con todas sus/oficinas, de salas, cosina y patio y estudio Nº 16. Entrada por la fachada a la casa Nº 17. Sitio que se da a la Rl. [Fundición de Artillería] si Vs. lo tuvieren/por conveniente Que es spbte. [sobrante] de las casas comps. [compradas] Nº 18. Calle de la Real Fundición Nº 19. Sitio donde están las casas de la Hermandad/del Santissimo, y de la Veintena Nº 20. Porches Firmado y rubricado: Joseph Alvarez. Escala de 10 baras castellanas”. Fecha de recepción: 21 de octubre de 2019 Fecha de aceptación: 13 de abril de 2020 BIBLIOGRAFÍA Aguilar Piñal, Francisco (1966): La Real Academia de Buenas Letras en el siglo XVIII: Madrid, CSIC. Cabra Loredo, María Dolores (1988): Iconografía de Sevilla (1400-1650). Madrid: Ediciones El Viso. Caro, Rodrigo (1634): Antigüedades y principado de la ilustre ciudad de Sevilla y corografía de su convento jurídico o antigua Chancillería. Sevilla: Andrés Grande. Carriazo, Juan de Mata (1954): “Negros, esclavos y extranjeros en el barrio sevillano de San Bernardo (1617-1629)”. En: Archivo Hispalense, 64-65, pp. 125133. Collantes de Terán, Antonio (1977): Sevilla en la Baja Edad Media. La ciudad y sus hombres. Sevilla: Ayuntamiento. Cruz Isidoro, Fernando (1995): Arquitectura sevillana del siglo XVII. Maestros mayores de la Catedral y del Concejo Hispalense. Sevilla: Universidad. De la Campa Carmona, Ramón (1992): “La fábrica de la parroquia de San Bernardo”. En: Tabor y Calvario, 18, pp. 30-35. De la Vega Viguera, Enrique (1992): Sevilla y la Real Fundición de Cañones. Sevilla: Guadalquivir Ediciones. De la Villa Nogales, Fernando/Mira Caballos, Esteban (1993): Documentos inéditos para la Historia del Arte de la provincia de Sevilla. Siglos XVI al XVIII. Sevilla: Cegal. De San Nicolás, Fray Lorenzo (1639): Arte y uso de Architectura. Madrid: s. e., tomo I.
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El edificio barroco de la iglesia de San Bernardo de Sevilla 117 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 Figura 2. José Álvarez, Sección de la iglesia de San Bernardo, 1780. Institución Colombina, ACS, Fondo Capitular, sección Materiales especiales, nº 618. Figura 3. Vista exterior, iglesia de San Bernardo, Sevilla.
Teodoro Falcón Márquez118 LABORATORIO DE ARTE 32 (2020), pp. 95-118, ISSN 1130-5762 e-ISSN 2253-8305 - DOI http://dx.doi.org/10.12795/LA.2020.i32.06 Figura 4. Fachada principal, iglesia de San Bernardo, Sevilla. Figura 5. Vista interior, iglesia de San Bernardo, Sevilla.
