El pastelero de Madrigal : comedia famosa
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JS. io2. 'Pag.i COMEDIA FAMOSA. EL PASTELERO DE MADRIGAL. DE UN INGENIO. HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES. Gabriel de Espinosa ,Galan.*** Dona Leonor ,Dama. *** Dos Caballeros Por- Don Fadrique ,Galan.*** Clara ,Dama. *** tugueses. Don Rodrigo ,Alcalde.de** Cacuja ,Graciosa. *** Maravete ,Criado. Don Sancho ,Barba.*** Ines ,Criada. -*** Tres Hombres. Miguel Alonso. *** Una Nina. *** Dos Ministros* Moscon ,Gracioso . *** Rédelos, Criado. *** Música. JORNADA PRIMERA. IDentro ruido de aclamación ,ysalen tres Hombres como Labradores ,tirando las monteras ,yGabriel con casaquilla corta ymontera ,Don Fadrique yMoscon . Uno. 'Y Tlva nuestro Pasteler®, Vque es honor de Madrigal. 2-. Viva el mejor Oficial, que batió masa ycarnero. 3. El valeroso. 1. El cortés. 2- El galante. 3. El sin segundo. Todos. El que en el pastel del muiad® pella de los guapos es: vítor ,vítor. Gabr. Caballeros, basta ya de aclamación; pues yo qué he hecho en conclusión, para que con lisongeros apiausos me siga así vuestra atención cortesana? sedes. Vítor al que átodos gana. Muse. Y vítor yo, voto ámí, que tan.oien triunfo con él. 1. Quién es él ,que aun no le han visto* Alose. Quién ha de ser ,voto áChrist© ? la mosca de ese pastel. Fadr. Gabriel ,vuestra bizarría, gala ,entereza yvalor me inclinan ávuestro amor* sabed ,que desde este dia, aficionado al ayroso proceder vuestro ,he de seir vuestro amigo. Gabr. Eso es querer, que ufanamente dichoso con tal prenda, mi humildad óse envanezca óse asombre, ydespreciando el ser hombre, me introduzca iser deidad. No merece un Pastelero pobre, señor, 3unque honrado, de trato ,amistad ni lado de tan grande Caballero. Si vuestra piedad me honró, es porque en mí no repara, per© áuna antorcha tan clara Ade
2El Pastelero debo conocerme yo. Fadr. Este hombre me maravilla: ap. con grande afeólo te s¡g0. Gabriel ,bueno es par£ami^o Don Fadrique de Castilla, & Vuestra atención singujar *" vuestro noble proceder, logra con razón tener admirado este Lugar; viendo en el noble talento que os hace en todo felice* quanto en vuestro sér desdice el trato yel nacimiento: mucho imagino de vos. G.ibr. Mucho de mí imagináis? Fadr. Si ,Gabriel, Gabr. Mas que pensáis, juzgo que le debo áDios. Fadr.^Yo también. Gahr. Allá un discreto, de infiel al tiempo trataba, pues era quien revelaba el mas oculto secreto. No hay misterio alguno aquí;, pobre Pastelero soy, mañana seré lo que hoy; pero qué sé yo de mi ? hable el tiempo. Fadr. Hable yno tarde; yen tanto seamos los dos. muy unos, Gahr. Señor, áDios. Fadr. Espinosa ,Dios te guarde. yase ylos tres Hombres. Afose. Gracias áDios que se fueron» Gahr. Bien sin razón se cansaron. Afose. Qué es sin razón? no gritaron ni aun la mitad que debieron. Gabr. Pues yo qué hice en conclusión para tanta vocería, mas ,que viendo que se hacia áun bruto una sinrazón, montar de un brinco en la silla, sin tocarle ,desde el suelo ? darle luego un redopelo, yviendo que aun no se humilla su indócil ferocidad, correrle coa mano ayrada. de Madrigal. yvolverle ála estacada con pompa ycon mageetad, con tal brio ytal recelo, que qualquiera imaginaba, que la. mano se abrasaba, según se la hurtaba al suelo. Volverle luego ácorrer, caerseme una pistola, ycon una mano sola, corriendo ámas no poder, alcanzarla diestramente, yapenas hubo parado, el estrivo echando áun lado, con un brinco solamente, sin poner mano ni pie, volverme áponer en tierra: esto qué misterio encierra ? Afose. El que yo en mi vida haré; pues en un mal borriquillo, si se me antoja correr, suelo ádes pasos coger pajas con el colodrillo: pero si primor no alcanza ese montar tan bizarro en el alazán ,fué barro lo que hiciste con la lanza? Gabr. En mi brazo es natural el brio que maravillas. Mase. Blandiendola hacerla astillas, solo el Rey de Portugal en estos tiempos lo hacia. Gabr. Ypor qué no lo haré yo? Dios ,que su mano formó, no fué quien formó la m¡a? D.xa eso ,ydime qué ha habí o de Inesilla ?Alose. Que tomo los doblones, yofreció, que en habiendo anochecido abierto el jardín tendrá. Gabr. Según eso ,acudir puedo seguro? Afose. Dime ,que enre o pudo introducirte alia, __ de modo que no ha extraña o Leonor ,siendo tan señora, ei saber que la ^enamora un Pastelero? Gábr. Hela dato áentender ,que un Caballero oculto en Madrigal soy, É
\ Dg un que en el oficio en que estoy encubrir mi Patria quiero, mi nacimiento ymi sér, yque si me llega aamar* pudiéndome declarar, he de hacerla mi muger. Mosc. Ella qué dice ?Gabr. Leonor es Dama muy principal, yes fuerza tratar neutral qualquier plática de amor. Mosc. Ven acá ,qué harás con Clara, que sin su hija ha quedado en Medina? Gabr. Un gran cuidado tengo ,no se donde para? pues desde que la dexé {po. ser un tanto curiosa, circunstancia embarazosa para lo que yo me se, en Medina ,óse ha escondido, óáotro Lugar ha marchado. Mosc. Yeso no te causa enfado ? Gabr. El mas grave que he tenido? que un hombre de estimación, ya gozada una belleza, puede olvidar la fineza, pero no la obligación; ymas con la dulce prenda, que conmigo mí amor tiene: buscarla ,Moscon ,conviene. Mo!c.~E\ demonio que re entienda? si la quisiste enojar, para qué ábuscarla has -de ir? Ysi luego has de reñir, no ía pretendas hallar. Gabr. Tedas son implicaciones, ylas que en mí viendo estas son las que me importan mas. Mosc. Extrañas son tus acciones; para enredar ni Luzbel te llega. Gabr. Adelante pasa, pues que ya estamos en casa. Dentro, i. Echeme usted mi pastel. Dentro i. Dos de ámedio. Dentro Uno de áreal. Dentro Cat. Oye ,Rey ,venga ün ocha’ i. Usted me ha trocado el pabo, que no es esta la señal. Ingenio. _3 Cat. Qué es lo que dice el muy pieza? i. Que esta la señal no fue. Sale Catuja Graciosa ,con rebocillo yuna pala de. Pastelería. 'Cat. Espera ,picaro, yte señalaré la cabeza. Gabr. Catuja ,pues dónde vas de esa suerte ? Mese. Catujilla, pues con quién es la rencilla? 'Cat. Estoy hecha un Barrabás: fuese ya el guillote ?Gabr. Espera. Mosc. Jamas tan osea te he visto. Cat. El demonio ,voto áChristo, me ha metido áPastelera. Yo con grandes ycon chicos mil pendencias á después de estar todo el dia tostándome los hocicos: Que llegue uno con ,doncella, echeme un pastel de ádoce; yotro ,ya usted me conoce de ámedio con caldo ypella. Otro coa su voz en grito, áseme esta lonja, tia, yno como el otro dia,. que llevé crudo el cabrito: Yquando mas ácuidar de todos ellos me allano, dice uno ,cómo áun Christian© le da toro ámedio asar ? . Qvro ,hechicera es la amiga, pues hechizos nos los da; yotro ,relinchando está el de ámedio en la barriga. Eehar quiero en hora mala oficio que así alborota, yporque no hubiera nota, diera al demonio la pala. Gabr. Cacuja ,esos gages son fatigas del exercicio. . Mosc. Reyna mía ,no hay oficio, que no tenga su pensión; ypues usté es cosa ima, yen este oficio la he puesto, 0, paciencia. Cat. Ya envidé el resto de ia poca que tenia. AiMosc.
El Pastelera de Madrigal. Mese. La culpa me tuve yo de ponerla áusté en chapine-s. Cat. Faltábanme ámí escarpines quando usted me sonsacó ? Moic. Chito- Cat. No quiero. Sale Miguel Alonso. M'tg. Gabriel ? Gabr. Miguel ?Mg. Toda la mañana te ando ábuscar. Gabr. Idos fuera. Afose. Misterios hay en campaña. Aiig- Si alguien viniere, decid que no está Gabriel en casa. Vanse, Afose. Acuidar de sus cazuelas. Cat. Yo sé que si alzo la pala::- Mosc. Entra ,chula. Cat. Ven ,bufete. Vanse. Salen Gabriel yAflguel A'onso. Aflg. Afuera los tres aguardan. Gabr. Ola ,dadme de vestir, que entren por la puerta falsa. M'tg. y oy por ellos. Vate. talen Maravtte yRcdtlos con Veneras de Santiago yChristo ,ydos fuentes de plata >yen ellas los vestidos de Gabriel yuna cadena de oro ,/ella ¡a Encomienda de Aves ycapa. Gaír. Ambiciosa credulidad temeraria, que me haces aun amí propit dudar de mí ,ya te hallas en la palestra ,pues hoy se da principio áesta trama; en este caso (el espejo ) lo mas difícil (la capa) es que puedan (el sombrero ) arse ,mentira yaudacia fingirme otro sér ,borrando el que antes tuve :las armas. Afarav. Rodelos. Rodel. Qué hay ,Maravete ? Afarav. Alegre como una Pasqua está nuestro amo. Rodel. Silencio hasta ver en lo que para, pues de su felicidad canta parce nos alcanza. Salen Miguel Alonso ,Don Santbo y Portugueses. Mig. Entrad. Sancho. Válganme los Cielos ! Port. t . El es. Sancho. Aunque le negaran cuerpo ,rostro ,edad yseías, el regocijo del alma lo expresara ,que álatidos el corazón se me arranca. Gabr. Ola ,qué es eso ?Sancho. Esto es, óinviélísimo Monarca, llegar al dulce sagrado de vuestras heroicas plantas tres dichosos Peregrinos, pues después de tantas ansia s á como os lloraron difunto en las Playas Africanas, viya la deidad hallamos, ácuyas propicias aris dediquemos en tres vidas tres ofrendas voluntarias. Gabr. A'zad. Port. i. Posible es ,Rey mío, que consigue vista humana ver al Rey Don Sebastian, áquien Portugal consagra mas lámeles ásu muerte, que erigió ásu vida estatuas! no es posible. Port. a. Yya qüt 5** para que la Lusitania sacuda el acerbo yugo con que Castilla le ultraja; con qué corazón ,Rey mío, oeulco ála amable Patria, habéis vivido hasta aquí ? Pensáis acaso ,que os faltan vidas que por vos fallezcan, ni brazos que en la demanda de cobrar vuestra Corona esgriman por vos las armas? estáis ,señor ,engañado. t Sancho. Vos en tan dura desgracia. Port. z.Vos en tan humilde empico* Port. r.Vos en tan continua falta* Sancho. De marmol es quien no llot3, Port. i. De acero es quien no desmayé* Gabr. Leales Vasallos mios, bas-
5 V De un basta el sentimiento ,basta, que quando os he menester para una empresa tan alta, acudir ála terneza es desdorar la arrogancia, ypues deseáis saber, en el asombro que os pasmas como de Africa escapando conseguí arribar áEspaña, atended ,yde las senas que os daré ,aun quando duda® vuestra lealtad de mi ser consiguiera confirmarla* Arestaurar áMahomet la Corona hereditaria de Fez, que.Muley Maluca Bárbaro tiranizaba, , áAfrica pasé ;esta íne la voz que allá me llevabas pero el principal intento, ^ que me induxo áacción tan ardua? fué plantar la Religión Católica con mis armas en el vasto continente de sus Provincias :hazaña, áquien solo lo zelosa disculpa lo temeraria» Brumé con quince mil homDrs» al Mar la salobre espalda, ycon cinquenta Galeras, Ciudad con remos yxarcias, dexando mi Reyno (aque en -mi ausencia gobernara) ámi tio Don Enrique, que la Púrpura Romana vistiendo en eoad crecida, bordó el M'urice de platal áAfrica llegué ,ápesar dé quantos me aconsejaban yaun de Filipo Segundo mi 'tío, que con instancias me disuadió en Guadalupe de una acción tan arriesgada, donde sin que el ardor mió . de experiencias ni de instancias se dexase gobernar, al trance de una batalla me arresté imprudentemente? ingenio. ,, perdila ,que aunque le agrada la osadía ála fortuna, la temeridad la cansa, que no es saber persuadirla solicitar violentarla. Murió el Duque de Alencastre peleando en la campaña, yel bravo Conde de Fuentes, que llevaba la vanguardia; el de Arredondo ,Linares, Villa-Real yJuan de Aldana, el tremendo Castellano, áquien fié que ordenara las hazes ,murió matando; mas qué mucho ,si la Parca aprendió áamontonar muertos al filo de sus espadas? Yo ,que atravesado el pecho de dos heridas ,lidiaba, del Prior de Gcrato al lado yel General de mi armada Diego de Mesa ,advirtiend® mis Tropas desbaratadas, mis Fidalgos prisioneros, muertos los mas de mis Guardas, 4tiempo que ya la noche átanto cadáver daba, tendiendo su negro, manto, lóbrega fatal mortaja; 4media .rienda ,de un monte vecino ála misma playa, en que estaban mis Galeras, me amparé ,con dicha tanta, que ála luz de dos antorchas, bien que encubierta la cara, huvo quien tomar me vió la Galera Capitana. Hiceme al mar ,tan corrido de ver »que avista de quantas persuasiones me induxeron 4dexar esta jornada,, triste volvía yvencido, que intenté olvidar la Patria, por no ver en Portugal, en lugar de fiesta ysalva, recibirme con gemidos, por los que muertos dexaba en Africa la indomable
6El Pasteleró de sinrazón de mi jaélancia. Arribamos áLisboa, ádonde haciendo echar fama de que era muerto ,seguro de que siempre que llegara tenia en vuestra lealtad la Corona asegurada, me partí ,fingiendo ser persona común ybaxa, áperegrinar el mundo, en penitencia de que haya sido el motor de que llore Portugal desdichas tantas. Prófugo el mundo corría, quando supe (estando en Francia) que muerto Enrique mi tio, por mi Cetro litigaban Antonio de Portugal mi hermano yel Rey de España, yque pidiendo testigos para hacer proceso el Papa, presentó sesenta mil el Castellano en la rayas ácal poder ,quién no había de contestar la demanda? Huyó el bastardo del Reyao, yel Castellano (qué rabia!) de Portugal se ciñó Ja Corona Soberana; yo ,que antes por elección de los hombres me ocultaba, hube de hacerlo por fuerza, ymas viendo que se ampara a'.i hermano en Francia yle admiten, que era donde yo me bailaba. Partí por el Piamonte, ycomo si recitara mi tragedia la fortuna, .me iba mudando en la farsa:- Cirujano me hice en Roma, Sastre me fingí en Italia, .Evanisra en Cataluña; yen cada lugar mudaba oficio ,porque pc> rU130 continuo no me buscaran. Apurado ya de todos, áserá Doña Anade Austria Religiosa ,piinta mía, Madrigal. que en este Lugar estaba, vine áMadrigal ,en donde (engañándola mi maña) ya descubierto con ella, buscamos de vivir traza; yviendo que Pastelero es el Oficio que falta en el Lugar ,le tomé por aparente fantasma de mi embozo, yaquí hallé feliz puerto ámis desgracias: pues áMiguel de los Santos (persona que disfrazada por el decoro mas digno, debo exponer en las tablas, porque sin trocarle esencias, mudándole circunstancias, sepa el discreto que ha sido prevención yno ignorancia) descubierto el corazón, debo finezas tan raras, que basta áun Rey comprehenderlas, miéntras no puede pagarlas. Aquí asistido ,Vasallos, de Miguel yDoña Ana, nada para ser feliz, sino mi Reyno ,me falta. Pero pues ya en Portugal ábastantes desengañan con la vista de mis firmas la persuasión de mis cartas, pues sois los primeros que, después de suertes tan varias, habéis besado mi mano: para cobrar con las armas mis Dominios ,solo resta, qfiie con cautela yaudacia deis áPortugal la vuelta. Ypues tan violentos se hallan con el Castellano yugo, informéis de que no es tanta la desgracia de los mios; que no tengan esperanza de cobrar su libertad, pues que para restaurarla su Rey Don Sebastian vive, áquien no asombran ni espade311 desgracias ,muertes ,destierros, ^
7 De un prisiones ,mares ,mudanzas, dificultades ,traiciones, violencias ,cautelas ,trazas; pues como mis Portugueses desnuden por mí la espada, Ytremolando las Quinas, hieran al ayre las Caxas, todo el esfuerzo me sobra, todo el Orbe no me basta. Sancho. Lo que vuestra Magestad* supremo dueño ,nos manda, no solo execraremos, mas aun partiáa la. instancia, 'áPortugal pasarán el señor Basco de Gama,^ vel señor luán Mascarenas vyo ,que dexé la Patria por vivir en Madrigal, fuera de tales borrascas, con una hija que tengo, que ofrecer ávuestras plantas,, procuraré disponer, para que vengan yvayan Correos ,que. faciliten nuestra intención®. Czfrbr, Vuestras canas* el éxito me aseguran de lo que álos tres se encarga. Cielos ,de Leonor el padre ap*. tambien entra en esta danza, mucho tengo grangeado para poder ablandarla. Fort. i. Pues ,señor, ádisponerlo. # Gabr. Esperad ,que antes que os vayais, quiero que veáis una prenda que he adquirido ,aunque bastarda, en mí peregrinación. Mg- Permitís ,señor ,que salga la Princesa mi señora ?. Gabr. Sin que criado ycriaaa: lo advierta.. ella voy. , Vase° Fort. I. Aun otra dicha faltaba ? Fort. z. Princesa hay. en Portugal? Gabr. Yde madre "bien hidalga. Sancho. Felice quien tantas dichas vio en un instante mezclarías. Salen Miguel yla Niña. Invento. Niña. Dónde me lleváis? Mi vida, ,, Gabriel vuestro padre os llama. Gabr. Hija? N¡ña. Señor i Gabr. Ven conmigo. Sancho. No negará la Real casta. Fort. i.El rostro es todo ael ^eJ* Fort. z. Qué magestad la acompaña . Niña. Padre riña, usté áesa moza, que ahora la pedí agua, yno me la quiso dar en la salvilla de plata, con que noquise beber. Gabr.Hiciste bien. Lon. Hay tal gracia! Sancho. Notad qaé rasgos descubre la Real sangre que la esmalta. Gabr. Dad áese señor la mano. Niña. Para qué ?Sancho. Para besarla» Nina. Pues que me dé señoría, que si no ,no? quiero daña. Sancho. Por eso no quede ,Usa me permita, hermosa Dama, besar su mano. Niña. Tomad: ay cómo pican las barbas! Mig. Hase visto* donosura mas perfe&a? Los 3.Es cosa rara. Gabr. Ea ,vayase ápasear. Niña. No puedo salir de casa. Gabr. Por qué ? ' Niña. No tengo criados, silla ni coches de Damas: venga usted ,señor Miguel, me sentará en las almohadas. Mig. Vamos ,hija.. Niña. Poco ápoco,- mas de espacio ;eso me agrada, que andar muy; de .prisa ,es cosa de mugeres. ordinarias. . ame. Gabr. Qué os parece la Princesa ? Fort. z. Señor ,prenda, soberana. Gabr. Ea ,i¿ con Dios ,que alos dos yo premiaré'- la jornada: vos corréis por cuenta mía. Sancho. Beso vuestras Reales' plantas. Fort, i.Ya he visto ai Rey Sebastian, ya la muerte no me espanta.
3El Pastelero Por!. z. El Rey Don Sebastian vivo, nuestras son Europa yAsia. Sanche. Cielos ,mucho alcanza áver «uien escucha ,mira ycalla. Van!e. Sale M'gv.il Alonso. M'g. Fueronse ya ? Gabr. Ya se fueron. Mlg. Bien esta primer maraña urdida queda ,habéis hech« el papel tu yla muchacha de pasmo. Gabr. Los Portugueses van hechos de mermerada* creyendo que soy su Rey Sebastian áquien aguardan, aunque de aquesta tramoya mil sustos me sobresaltan. Mlg Quando yo te impuse en esto* bien dirigida ytratada tenia mi idea ;ya sabes las ciencias que me acompañan, las exquisitas noticias, que en la materia que tratas te comunico ;yen fin, quan en el todo se engañan los que te ven :quien no tiene espíritu ,el que desmaya tan al principio ,Gabriel, no imagine en cosas altas; pero una vez puesto en ellas* morir óperficionarlas. Gabr. Dices bien ,amigo ,no te formalices ,ya basta. Mlg. En el locutorio espera::- Gahr. Quién ? Mlg. La señora Doña Ana: venga vuestra Magestad. Gabl. Qué? conmigo pataratas? Mg. Rey serás de Portugal: ay infeliz ,que te engañas !ap* pues para que reyne Antonio, dispongo toda esta traza. Gabr. Al Convento iré después, supuesto que Ines me aguarda, yen el quarco de Leonor me dará esta noche entrada: con otro enredo ydisfraz entraré ágalantearla, de Madrigal. pues sin urdir nuevo embuste mi espíritu no descansa. Vanse Salen Leonor ,Clara yInes. León. Ines ,vete allá fuera: Clara ,quédate tú. Ines. Por quánto hubiera de ser Clara llamada yescocida yInes la despedida ? s León. Qué decías ,Ines? Clara. Fortuna avara !(Van. r«fr.Queahí queda mi señora DoñaClarai Clara. Por qué ,señora ,ofrece tu favor (áquien no te le merece ) con tu agrado ,la pena de ser el Manco de la envidia agena? León. Clara ,desde el instante que dexaste áMedina, yde un ataante» como ya me dixiste, seguir la huella en Madrigal quisiste;, bien que con é1no piensas declararte, porque injusto no vuelva ádesayrarte, ice agradó de tal suerte tu modestia ,que en todo quise hacerte (estando ya conmigo por criada) de todas las demás privilegiada» ypara que lo veas, ylo que espero en tu cariño creas, todo mi corazón he de fiarte. Clara. Bien puedes descansar ydeclararte: así pudiera yo ,pues hice empeño de callar de mi mal el infiel dueño, decir ,Gabriel ingrato, la falsedad de tu alevoso trato, qiie me hace andar tras ti tan mal pagada León. Oye yverás,que no te encabronada. De Portugal ,Patria mia, Don Sancho de Basconceíos mi padre ,áMadrigal vino la guerra intestina huyendo, con que en civiles discordias se devoraban sus Pueblos. Desde el punto que llegamos un bizarro Caballero, cuyo nombre es Don Fadriquc de Castilla ,mereciendo verme ,no sé en qué ocasion> aspiró ámi galanteo; tratándole tan neutral,
9 De un omí despegado genio ófa fuerza del destino, que me guardaba otro objeto» que jamas ni una esperanza consiguió su rendimiento. En este estado se hallaba su cariño ymi desprecio, quañdo vino áMadrigal embozado yencubierto cierto Caballero (ay Clara 1 ) (perdóneme mi respeto ) tan galan ,tan generoso, tan bizarro ,tan atento, tan discreto ,tan rendido,^ que no halló lugar mi ceno (servida de sus halagos ) para desasirse de ellos. Su nombre es Don Juan de Silva, ypor un raro suceso, con el mas extraño oficio (de rubor no le refiero ) su noble prosapia encubre, llamándose en todo el Pueblo por otro nombre::- mas tente, qué ruido es aquel ? Sale Don Fadrique. Fadr. Habiendo, hermosísima Leonor, visto ,desde donde suelo ser girasol de tus rexas, salir átu padre ,átiempo que por descuido esta puerta, tan cerrada ámis deseos, hallo abierta ámis suspiros, ásolo quexarme vengo de que tan poco reparo te deban mis sentimientos; ypues es fuerza morir, consiga ,ya que me muero,, que sepas que eres la causa de mi muerte. León. Harto lo siento; mas bien pudiera no daros lugar ámoriros de eso, repetido un desengaño; yya que lo esteis ,no quiero me cueste un susto el espanto de haber de hablar con un muerto. Ingenio. Idos ,señor Don Fadrique, que es sobrado atrevimiento entraros así en mi casa, quando no os dá mi respeto ocasión ;ypues sabéis quanta fama en este Pueblo de zeloso Portugués mi padre tiene ,volveos antes::- mas qué es eso ,Clara? Clara. Mi señor viene subiendo la escalera. León. Ay de mí triste ! forzoso será esconderos, que haberos visto ála esquina, yveros ahora aquí dentro, puede ser::- Fadr. Nada me digas, que obediente::- León. Presto. Clara. Presto. Fadr. Me esconderé por mirar tu decoro yno mi riesgo. Escóndese ,ysale Don Sanche. Sancho. Hija ?León. Señor ? Sancho. Con dos grandes gustos átu vista vuelvo. León. Yquál es ,señor ? Sancho. El -uno es ,Leonor::- Al pam Fadriq. Escuchar puedo desde aquí. Sancho. Que Portügal muy presto ,si quiere el Cielo, verá conseguido un bien, que ha que llora muchos tiempos. León. Yel otro ?Sancho. Trae unas luces, pues ves que va anocheciendo, Clara. Clara. Voy ,señor. Fase. Sale Clara con lux. » Sancho. El otr-0 es ,recibir este pliego, el último del tratado, Leonor ,de tu casamiento, que queda y* concluido: yo lo he tenido secreto, viendo que tu voluntad no se opondrá ámi deseo. Don Rodrigo Santilíana es ,hija mía ,el sugeto. Alcaide de Casa yCorte, noble Castellano viejo; Bcus
^El Mastelero desate estar. vase ^ Gabr,Esta es Bale u~i pape¡ la respuesta ,en que delante de tí ,que la veré digo, yempiece álisongearte esta joya. Clara.Estás en tí j Gabr. Toma. Clara. Por no desayrarte la tomaré. Gabr. Yo lo creo. Dale una joya. Clara. Tíso está bien, que no cabe vinien do yo por tercera, que la llevara un desayre. Fase, Mosc. Hombre ,vive jesu-Christo, que no han de hallar los Anales hombre en mentir mas dichoso. Dent. Fadr. Ya les digo que se aguarden. Dent. Rodr. Anda ,cochero. Fadr. Ha villanos ! matadlos. Dent. Mánist. No hay quien ampare ála justicia ?Gabr. Qué escucho ! Justicia dixo ?esto baste, que quien no la atiende ,so puede tener buena sangre. Van . Mosc. Pues yo la tengo de chinches según eso :fuerte lance ! áun coche de quatro muías con tres hombres ,que en el trage Ministros parecen ser, se les han puesto delante, al entrar en el Lugar, con máscaras ydisfraces, mas de diez hombres ,con ellos envisten ,fuerza es les maten, que son muchos ;mas qué miro 1 ícuchilladas los trae Gabriel hechos un ovillo: ha guapo del alma ,dales. Sale Gabriel ritiendo con Don Fadr¡que y Criados con mascarillas. Gabr. Villanos ,ahora, vereis como debe respetarse la justicia. 1. Ay, que me ha muerto. 2. El demonio que aquí pare. 3. Una furia es del Infierno. Fadr. Huid antes que n«s alcancfff, de Madrigal. no nos con ozcan ;venid, que esto no es obrar cobardes, sino es obrar prevenidos: Cielos ,que yo malograse la ocasión de que mis zelos den muerte al que ha de matarme! Vansia Gabr. Esperad ,viles. Sale Don Rodrigo vestido de Alcalde , Rodr.Teneos, Caballero ,que bastante demostración de quien sois habéis dado en esta parte, amparando ála Justicia, que es el toque yel quilate de quien ,siendo noble ,cumple con lo que debe ásu sangre; ya os estimo ,como es justo, la atención. Gabr. Señor Alcalde, lo que yo por mí executo, no me lo agradece nadie. Rodr. Deseo saber quien sois. Gabr. Teneis algo que mandarme en particular ?Rodr.No ,amigo. Gabr.Pues siendo así ,que declare es excusado lo que os expresan las señales; mirad como obro ,ycon eso sabréis quien soy: Dios os guarde./^. Rodr. En toda mi vida vi hombre mas vano ymas grave: ha hidalgo. Mese. Qué se os ofrece ? Rodr. Este es del mismo semblante ap. que el otro :quién es este hombre, que bizarro yarrogante me dio favor ? Mosc. Lo que os puedo decir ,que es ,por lo agradable, hombre de muy linda masa, aunque bien suele picarse, yque entiende de repulgos. Rodr. Es hidalgo de linage ? es rico ?Mosc. Si ,pella tiene, yanda las mas de las tardes con Fuxardo yMonte- Rey, Caballeros principales fase. Rodr. Ya no quiero sabor mas, y
De un Vpues dos causas me traen áMadrigal, la úna de ellas, _ uÓrden que aquí ha de enviarme el Rey en estando aquí para un negocio muy grave, que hasta ahora no sé lo que es, aunque sé que es importante: yla otra ,ya que Don Sancho de Basconcelos me trate boda con Leonor su hija, ver con quien he de casarme, que bodas tratadas ,pocas veces suelen acertarse: quiero entrar en el Lugar, llegue el coche. Ha Juan ,no pares, Rsdr.^Han seguido áesos hombres ? Tras ellos fué Andrés González ‘el Alguacil. Kodr. Si consigo saber quienes son los tales, yo haré que en una Galera aprendan ádisfrazarse. Vate. Salen Clara yLeonor . Clara. Aquesta joya me dió. León. No te he dicho que es galante • así ,Clara ,fuera amante; pero en fin ,qué respondió ? Ciara. Que ya estaba convencidos pero que habiendo notaao, quando le dicen que estaño tomas ,que le has despedido, si viene á verte será solo por no desaytarce, ypor poder suplicarte, que de él no te acuerdes ya. ^ León. Tan ayrado está ?Clara. Si en ti ve t2n trocada la fe, ^ qué quieres que haga? Lfow.Nó sé. Clara Lee el papel. León, Dice asi: Lee. Aunque el ver claro un engaño es escarmiento oportuno, iré ,pues ya llevo el uno, ádar otro desengaño; porque no penséis que están mis escarmientos, Leonor, cara que astuck-s de amor ** Ingenio.*7 los desfiguren. Don Juan. Al paño Sancho. Leonor leyendo un papel, ycon el lienzo en los ojos^ qué miro ! León. Ya tus enojos lograrás ,Don Juan eruel, pues viéndome enagenada, vengado te hallas de mí. Clara. No Tlores ,señora ,así, que no remediames nada; ávencer áDon Juan prueba, que así tu enojo se ataja. Sancho. Por Dios, que muy linia alhaja tmxe en la criada nueva; qué Don Juan puede este ser ^ Clara. Si una vez te llega áoir, no se sabrá resistir. León. Ycómo habernos de hacer para lograr verle ?(ay Dios !| -Clara. Atu padre engañaremos, la vuelta le cogeremos. Sancho. Yo lo fio de las dos. ciara. Mas de una cosa me pesaa yes ,que si en otro poder entras ,me pierdo hoy el ser criada de una Alcaldesa. León. Sin Don Juan no aspiro ánada solo áque resuelva aguardo. Sancha. Si una migaja me tardo, por Dios que la hallo casada.. Clara. Señor viene. León. Ay de mi triste ! mejor irnos ha de ser. Sale Sancho. Tente ,que antes he dé véi' ese papel que escondiste. León. Qué papel ?_ Clara, Es uno mío. Sancho. Ya sé de quien es ,villana* ysé lo poco que gana con on injusto alveüno «« trato amable yatentos pues quando yo desvelad© pongo todo mi cüiaádo en lograr -tu casamiento con un hombre principal óe estadios yde esperanzas, ari jas tu en escás andanzas i fio se coico sufro tai; Cqr¡as ÍÜp -»
iB El Pasidero mas yo lo agradezco mucho, que tu engaño yresistencia justifican mi violencia; „ qué he de aguardar, quando escucho, que hay papel yque hay Don Juan ? esperaré inadvertido ásaber que ya es marido el que sé. que ya es galan ? no por cierto ;ypues que hoy áMadrigal ha llegado Don Rodrigo tu tratado, al punto ábuscarle voy: hoy te has de casar ,que así no pierde mi honor su,-,esfera. Fase. León. Oye ,escucha ,aguarda ,espera: ay infelice de mí ! que ya que no me casara con Don Juan le concediera, como con hombre no fuera áquien no he visto la cara. Clara. Atí no te han de forzar. León. Mucho es de un padre el podér. Salen Ines yMoscou. 'Mosc. Reyna mia ,quiere ver si hay licencia para entrar ? Inés. Servidor ,señor Moscon. León. Quién está ála puerta ,Ines ? /««.Gabriel de Espinosa es. León. Que entre. Sale Gabriel . Gabr. En tan festiva ocasión, como dia ,Leonor bella, que en tan venturoso empleo la antorcha enciende Himeneo en la mas brillante estrella, áquién se puede negar la entrada ?no puede ser, todos han de entrar áver para tener que envidiar. Clara. Que sabiendo que es fingido lo que le dice estudiado, dé el oirlo tal enfado ! Mosc. La casa huele ámarido. Ines. Algo hay de eso. León. Ya ,Don Juan, otra pena no faltaba áquien de llorar acaba los disgustos que la dan, sino que al verme sin tí de Madrigal. ai lo sientas ni te asombres. Clara. Mira lo que son los hombres, todos ellos son así. Gabr. Yo te confieso ,Leonor, que solo tu casa es centro de mi luz ,soio aquí dentro halla descanso mi amor, aquí está mi bien ,mi encanto. Clara. Conmigo habla ,en mí repara. León. No está muy extraño ,Clara, quando me requiebra tanto. Clara Su modo de hablar no apruebo, quizás con doblez te habló. León No digas eso ,que yo sé muy bien lo que le debo. Clara. Si lo sabes ,para qué me lo preguntas ? León. Pues vi, Don Juan ,que aun duran en tí cariño ,lealtad yfe, te ruego ,que áolvidar pases disgustos ,ansias yquexas, ydime ,qué me aconsejas ? Gabr. Que luego al punto te cásese León. Eso dices ?Gabr. Eso digo: en el Lugar divulgado está ,Leonor ,tu tratado; es un hombre Don Rodrigo de Santillana muy noble, muy galan ymuy cortés, tan ápropósito es, que fuera en mí trato doble no decirte esta verdad; al principio hay extrañeza, pero después la fineza conquista la voluntad. Yo ,aunque sea Caballero, mié-ntras ocultar conviene mi estado ,el mundo me tiene por un pobre Pastelero: mira tú si eliges mal en trocar con tu favor un hombre humilde áun Señor, áun Hidalgo un Oficial. Harás un gran desatino en no estar gustosa yrica. Mosc. Vive Dios ,que la predica mas que un Frayie Capuchino. Gabr.
De un gabr. ciara, tú que en todo estas persuádela lo mejor, ves lo que hago por tu amor . Ciar. Es porque no puedes mas. Ines. Señora ,ávencer no pruebes, áquien desayres suspira, de un falso ,un aleve::- Clara. Mira si sabes lo que le debes. Lean. No siento-, señor E>on Juan de Silva ,óseñor Gabriel, como quisiereis ,que infiel paguéis mi amoroso atan;, que claro está, que enojado no es mucho ,habiéndome oído, que no salgáis al partido, que estimara mi cuidado: lo que yo ahora deseara era ,que camino hubiera para que se suspendiera la aceleración tan rara en que mi padre me na puesto, casándome hoy (ay de mi .) Gabr. Clara ,parecete ati, aUf> hay inconveniente en esto . L» Pues ciara ,qué ha de saber si hay inconveniente ono? ouien lo pregunta soy yo. Gabr. Ella me ha de responder, que no sé yo ,pues ha sido de tus secretos la llave, si esto executarse cabe. León. Yo me doy áese partido. Hay misterio en que pues ya que mi padre me violenta, se dé tiempo álo que intenta; Clara. Digo yo, que no le habra: eso, señor, has de hacer. Galr. Sr ;pues yo haré que se espere, yque quando yo quisiere te case. Les». Cómo ha de ser, si hecho una fiera salió, yya concertado esta?.. Gabr. Como se suspenderá. Leon. Quién nos lo asegura? G¿íhil 'm i- O. r Leen. Pues tú quién eres ,que asi en mi padre has de mandar ? lLr. Soy quien le puede ob garle». Aque no me cases'. León. Raro poder fuerte imper o Gabr. Ahí verás quien es Gabriel óDon Juan. León. Ya sé que en él . óhay embuste óhay misterio. Mosc. Gente viene. Ines. Mi señor sube ya por la escalera. Leen. Qué haremos ? Gabr. Aguarda ,espera, . escondernos no es mejor? León.Yo no lo se. Gabr. De este modo vamos mal ,si alguien repara. León. Respóndeselo tú ,Clara, pues que te consulta en todo. Rióse. Vamos. .. _ReUranse° Clara. Entren ahí. Ines. Señora, al novio ytu padre he visto. leow.Pues al novio le conoces? Ines. No ,pero que él es me han dicho. Salen Don Sancho ,Don Rodrigo yDon Fadrique. Sancho. Yo agradezco^ esta ocasión, que me anticipa áserviros ^ el tiempo en vuestra venida: esta es, señor Don Rodrigo de Santillana ,mi hija. Rodr. Decid que es el Sol benignoj que álas puertas de! Oriente coronado de zafiros, viste el Cielo de esplendores, yel Orbe de regocijo; no he visto muger mas bella. Fadr. Esto escucho ^esto miro; af. pero ,zelos ,sufrimiento hasta hacer lo que imagino. Cancho. Habíale, Leonor.; que es esto? Leen. Señor ,que vengáis estimo con gusto ysalud. Rodr. Aquién . no sobran esos alivios, si logra ,habiendo cegano, la gloria de haceros visto ? Fadr. Yo ,seño a,discurriendo, guc con esto os agrado ysirvo, ácuanto este Caballero *Cz me I i
2°_,El Pastelero *uKyr' 1TjT12 onecido. Sm*0'M“ch , 0debem°s ,Leonor, al noble bizarro estilo con que el señor Don Fadrique nos honra. * %eon^ Quien por sí mismo lo ejecuta., de sí prop!o debe estar agradecido. Sancho Qué desagradable* estás-? Uon'Enseñatre tú el camino de amar en un qUam>Je hora. Rodr. tehz soy. Fair. Sin alma vivo. Ines. Qué figuras! Clara. Bien extrañas. Mosc. Lo escuchas ? Cahr. Todo lo he oido. Sancha. Señor Don Rodrigo ,yquál ha sido el nuevo motivo, que áMadrigal os conduce ? £.odr. El primero yel mas digno es haber visto la dicha de un bien que no he merecido; yel segundo ,cierta orden con que el Rey venir me hizo a un negodt) de importancia, áque no he dado principio, porque aun ignoro lo que es, hasta que haya recibido por las cartas los despachos: bien que ya no falta indicio de que hay en el Madrigal mucho daño. Sancha. Pues qué ha habido hasta ahora en él ,que os disguste ? 'Rodr.Qué mas ,que quando quisimos entrar hoy por la mañana en el Lugar ,atrevidos diez hombres enmascarados arrojarse al coche mismo en que venia ,ámatarnos ámí yálos dos Ministros •que iban conmigo sin duda;, pero en fin ,el Cielo quiso, que se hallase allí un Gabriel de Espinosa ,así me han dicho que es su nombre, el m3s bizarro Pastelero que yo he visco. de Madrigal . porque con el mayor garvo sacó la espada atrevido, que jamas espero ver, yen un instante les hizo huir, después que riñendo descalabró quatro ócinco: quién es este Pastelero ? Fadr. Es hombre de traza ybrio: aunque fué contra mí el lance, yo siempre la verdad digo. Sancho. El Pastelero es hidalgobien honrado ,ycrlo afirmo; si supiera quien él es. *p, Cabr. Lo oy^s ? Mosc. Son unos cochinos, que no me alaban ámí. Rodr. Mucho de él he presumido, que quando le hablé ,me habió con tan grave señorío ytan rara Magestad, que áno haber su garvo visto* le tuviera en su preñez por loco de buen capricho. Sancho. Haced mejor Juicio de él. León. Cada vez hallo motivos, Clara ,de quererle mas. Clara. Ahora con eso salimos? Sale un Ministrt con uros plieges. M.nist. Señor. Sancho. Qué hay? Minisp. Con estos pliegos viene de casa un Ministro buscando al señor Alcalde. Rodr. Permitid que vaya áabrirlos. S’ancho. Venid. Rodr. No ,que ámí me importa ír solo, yasí os suplico, que os quedéis :Señora ,el Cielo en vuestro rostro divino guarde lo mejor del cielo. Leen. La coitesanía admito, no la lisonja ;él os lleve con bien. Sancho. Qué os ha parecido Leonor? Rodr. Tanto ,que el instante que suspendiereis remiso la fortuna por quien muero, haced cuenta que no vivo1.Fase, Sancho.
Ve un Ingenio, .je j^nonerte, de un flfombre necio Sancho. Leonor ,entra ddp que esta noche determino quedes casada. Fadr. Señor Don Sancho ,oídme os sup\lC0* Yo he servido ávuestra hija desde que áMadrigal vino? con el mas honesto amor yel afeito mas rendido, que se debe áuna hermosura? Sancho. Qué decís? Fadr. Esto que os digoi que he querido esté delante, para que habiendo venido áeste despecho mi amor, sepa que es constante y«¡»°* Sancho. Ve aquí lo que son las hi as, no halla un padre uno al principio, yen estando concertadas, brota la tierra maridos. Fadr. Yo la he servido leal, yaunque mal correspondía©! en fuerza de ser quien es, no tanto ,que mi cariño jamas de ser venturoso quedase destituido^ No soy tampoco hijo de algo^ tampoco estimado yrico, que no merezca nombrarme su esclavo yno su marido» No os digoque me la deis, teniendo ya aDon Rodrigo dado el sí, solo prevengo, que yo soy aquel que quiso ila entrada del Lugar matarle ,yque si al abismo baxa ,han de hacerle pedazos mis zelos ,pues mi delirio no está en parage de que piense en mas ,que en. precipicios", ved lo quo os (sstü íiicjor$ éque sea el elegido yo ,ó•que muriendo los dos, le quede al mundo caminode que ande vuestra opinión vagando de juicio en juicio. Vase. Sancho. Oid ,escuchad ;-qué es esto, Leonor ? león.Es un desvarío 21 Sancho. No había .. » bastante (un volcan respiro. ) con aquel Don Juan de SIva, que los papeles te ha escrito, sin salir un Don Fadnque con estotro desatino? León. Señor:*.' ., Ines yClara. Áyrado está el viejo. Sancho. Pues por ese caso mismo te has de casar luego luego, que ya con tales indicios llega este caso áparage, que peligre el honor mío*, vete ávestir luego al punto. León. Para qué ?Sancho.No lo has oído .. para casarte. León. Casarme sin mi elección?' "Sancho. Gusto es mió* . vive el Cielo ,que ha de ser. ^ lee». No hay quien baste a' resistirlo l Sancho. No hay quien baste. León. Si hay. Sancho. Q.uien ? Salen Gabriel yAfosco», Gabr. Yo.- Sancho. Señor ,, vos escondido en mi casa ? Gabr. Vine áveros, yviéndoos entrar seguido de Dou Faárique yestotrófc áquien defendió mi brio . hoy en ei campo ,me quise ocultar. Sancho, Buen arbitrios ^ pero qué decís ,señor ? Gabr. Que aunque la hayais prometido,; no es mi gusto que caséis áLeónor. Sancho. Ved os suplico, que está mí honor de por medio. Gabr. Vuestro honor es el que miro. Sancho. Ymi palabra? Gabr. No importa. Sancho. Y- el mundo? ^ Gabr. Estees gusto mío, Don Sancho ,vo he de casarla en Portugal ámi arbitrio; yo no quiero que dexeis *' en
22 El Pastelero en Castilla vuestros hijos. Sancho Señor ,está bien. Gabr. Después me buscad :Leonor ,yo fio, que hará io mejor Don Sancho, no teneis de qué afligiros. Van. León. Qué es esto, Cielos, que veo? posible es que aquí escondido no hay gran misterio. Sancho. Leonor, no he de forzar tu alvedrio, ya no te quiero casar. León. Yquando quieras te pido, que rae cases con Don Juan, pues puede con tu alvedrio tanto. Sancho. Qué Don Juan ,Leonor ? León.Este ,señor ,este mismo, que ahora se acaba de ir, éste aquel papel me ha escrito, aqueste es Don Juan de Silva. Sancho. Tú me harás perder el juicio, este es hombre que no puede, Leonor ,casarse contigo. León. Pues mira cómo ha de ser, porque él me lo ha prometido. Vase. Clara. La tortilla se descubre. lne¡. Quién tan gran enredo ha visto ! Sancho. Yo no sé que me sucede: yo prometí áDon Rodrigo áLeonor ;darle la muerte Don Fadrique ayrado quiso: un Don Juan la galantea, que es el Rey ;este Rey mismo es Gabriel el Pastelero, que está en mi casa escondido. Yo la caso ,yno la caso: valedme, Cielos divinos, que no sé en qué han de parar tan extraños laberintos. Van. Salen Mira-vete ,Rodela ,ios dos Portugueses yGabriel. Fort. i.Este Memorial me dio el Marques de Formigueyra. Port.i. La Provincia de la Veyra asistiros decretó con tres mil hombres montados. Por!. I. Aqueste es del de Viseo. de Madrigal. Gabr, Con vuestras noticias creo, que quedarán consolados mis Portugueses. Port. i. Señor, es tan grande la alegría, que os esperan cada dia con mayor lealtad yamor. Gabr. En mi Trono me verán muy aprisa. Port. i. Allá por fe, apénas hay uno ,que no espere al Rey Sebastian. Gabr. Para quando me halle allá, Don juán, vuestra es la Encomienda de Oporto. Port. i. Servir pretenda, quien premios recibe ya. Gabr. Quién está en Yelves ? Port. i. Señor, Don Juan Brito. Gabr. Don Juan Brito ? dexarle allí solicito: Yo os doy de Monte-Mayor el Gobierno. Port. z. Amano llena, señor ,honráis mi hidalguía. Gabr. Vino ya la Compañía ? M'g. Si señor. Gabr. Saquen la cena. Ponen un aparador grande de plata ,Junl mesa cén mucho adorno ;sacan ála Niña yla sientan en una silla ,ytodos sirven de rodillas. Mig. En esto no sé si gana Gabriel. Gabr. Miguel. M\g. S.ñor. Gabr. No han traído el aparador de la señora Doña Ana ? M'g. Sí. Gabr. Que le pongan. Sale Dm Sancho. Sancho. Sintiera, señor ,el haber tardado. Gabr. Abuen tiempo habéis llegado. Port. i.Qué Magestad tan severa! M'g. La Princesa. Gabr. Aquí ha de ser: querers vos cenar ,mi Aurora ? Nina. Si ,padre, aunque soy señora, ten-
De un tenso gana de comer» Gabr. Canten, servid. Sancho. Quién ha visco pasar tan de extremo aextremo . 4mi propio juicio temo. ’jtfosc. Absorto estoy ,vive Chnsto. Dent. Música. Por despojar áMuley el Rey Sebastian muño, el mundo un Heroe perdió, yPortugal un gran Rey. Gabr. Qué dice esa vü canción? de caso fatal eincierto, qué importa ,si yo no he muerto, que muriese mi opinión?^ Solo en la fama espiré: si me mató para España una hazaña ,de otra hazaña Eenix resucitaré: yáquien me admitiere mal y4no adorarme se apreste, haré trozos como este * endurecido metal. Rompe un plato• Sebastian no deshacía, ya le rompa óya le fuerza, qualquier hierro ?pues su fuerza no ven que aun vive en la mía ? Yerro el 'que me imputan es, pues deshágale mi mano, vtiembleme el Castellano, ytémame el Portugués; pues yo::- Lo55*Señor::- Hiáa. Ay de jní 1 Gabr. Hija nafa ,no lloréis, no yno temáis \no c^ntcis* Mlg. Gustas de que dancen ?Gabr. Si Fort, i» El que Rey no le creyere, venga átratarle. Fort.z. Confieso que le temí.. Sancbo.Aqueste exceso no le hará quien Rey no fuere. Dentro. Abran aquí 4la justicia. Todos. Qué es aquesto* Gabr. No os turbéis, una pendencia he tenido hoy ,ybuscarme este ruido es ,vosotros os podéis por la puerta oculta ir. jiote. Ay ,que vuelven államar. Invento. , 22 Gabr. Vosotros podéis quedar, que aquí no hay para que huir. Fort, i.Señor ,todos moriremos, si átu defensa importamos. _ Gabr. No os he dicho que os vais ? Los 3. Vamos, que así mas servicio haremos. Vanse. Quitan las mesas ,ymuda Gabriel de tr age. Rodr. Vayan al suelo. Minist. Ya cayo. Gabr. Quién entra de esta manera en mi casa (suerte fiera !) con tan poco modo ? Salen Don Rodrigo yMinistros. Rodr. Yo; sois Gabriel el Pastelero? Gabr. Si soy. Rodr. Pues qué desacato es ,si como tal os trato, entrar así? Gabr. Un Caballero, si prende un hombre de bien, debe prenderle sin ruido. Rodr. Remediarse no ha podido, inquirid el quarto bien, toda la casa mirad; >_ ypues con ruido le incito, 4la cárcel callandito al hombre de bien llevad. Entranse algunos Ministros. Gabr. Mirad que soy hombre honrado, Vved que hoy os he valido. Rodr. Como Ministro me olvido del padre que me ha engendrado. Gabr. Pues como quien sois ,que es en lo que mas me confio, os reconvengo. Rodr. Rey mío, eso se verá después. Sale un Ministro con unas joyas. M’mst. Estas, alhajas he hallado. Rodr. Ricas son: yqué papel ?_ Min'ut. Nada. Rodr. Sois ,señor Gabriel, Pastelero acomodado. Gabr. No son mías. Rodr. Las señales lo manifiestan asi; tomad ,no falten aquí, porque son alhajas Reales. ^Sale un Ministro con Miguel. M'mis^Señor ,aqueste Estudiante iba ásaltar de un balcón. Mh- Mirad::- Rodr.Vaya ála prisión, ¿oue
24 El Paittlero que allí bríícará bastante. Ño sois vos un tal Miguel de los Santos ?M'g. Ese mismo. Rodr. Juzgo que en este embolismo no hacéis vos poco papel. Sile un Ministro con Rocíelos. Minut. Este hombre estaba escondido Rodel. Señor ,pues yo en qué he pecado? Rodr. Ala cárcel con cuidado. Sale Maravete. Marav. Quién causa todo este ruido i Rodr. Prended áesotro también. Sale Moscou. Mote. Por dónde podré escapar i Rodr. No dexeis áese pasar: ála cárcel. Sale Catuja. Cat. Ay mi bien! que me llevan áMoscon. Rodr. Prendan también esa moza. Mosc. Como la pongan coroza, yo doy por bien mi prisión. Tíña. Padre. Rodr. También esa Niña. Gabr. La Niña qué ha cometido? Rodr. Si la llevamos sin ruido, no habrá por qué usted nos riña. Mlnht. r. Todos ála cárcel luego: señor ,papeles he visto. Rodr. Cogerlos ,pleguete Christo. Mosc. Parece cosa de juego: Jesús ,qué enjambre que vamos 1 Gibr. Ved que soy ,señor Alcalde, mas que pensáis. Rodr. Ea ,lleuadlei ahora en eso nos paramos ? Pastelero os hallo acá, yo obro Ministro severo, si sois mas que Pastelero, en la cárcel se verá. JORNADA TERCERA. Corren la cortina ,yhabrá una mesa con j’efadc ae escribir ycampanilla ,yDon Rodrigo estará sentad» en el centrcy C> _ yáun 'ridu un Escribano yM'mstres. Rodr. El Rey pone ámi cuidado •ns arduo negocio ,tal. de Madrigal. que España no le vio igual en este ni otro Reynado. Que yo me desvele es ley* hasta que le satisfaga, yni aun así no se paga la confianza de un Rey. Ya ila señora Doña Ana tomé su declaración, con la debida atención ámuger tan soberana: pero me tiene admirado* temeroso yvacilante, en caso tan importante, las cosas que ha declarado. Muger de virtud tan rara, tal sangre ,tal santidad, cosa que no sea verdad, no dixera ni jurara: ylas que hasta ahora van escritas (rigor severo !) prueban que este Pastelero .es el Rey Don Sebastian. Si se cree átal persona, yálo que presume el mundo, pierde Felipe Segundo la Portuguesa Corona. Pues no he de dexar indicio de este embuste ,este secreto, si yo fuera muy discreto, ya hubiera perdido el juicio. Rodelos: ola,, llamad áRodelos. Mnlst. Ya está aquí. Sa’e Rodelos con grillos. Rodr Qué hay ?cono os halláis así? Rodel. Con poca comodidad. Rodr. Yo lo creo ,que no es bueno andar de salto yde error. Rodel. Muy malo es traer ,señor, las espinillas con freno. Rodr. Yo haré que os alivien de el» si la verdad me decís; quánt© tiempo ha que servís al Pastelero Gabriel ? Rodel. Un año. Rodr. Yqué habéis motado lo que ha que le habéis servido? Rodel. Que é! está rico ylucido, que anda siempre bien portado, _ sis
Df un sin tenar gaga ni renta, _ yen un continuo misterio, que ya tratable ,ya serio, unas veces representa ser Pastelero ,otras Duqu^ que áqualquiera vuelve loco. Rodr. Seo Rodelos ,poco ápocq, no sea que me trabuque: vení ,acá ,este Pastelero es avaro ?es codicioso ? Rodel. Antes es tan generoso, que desperdicia el dinero. Mucho antes que' entrase yO tuvo ,señor ,dos criados, ycon doscientos ducados el uno se le escapó. Cierto amigo que tenia le dixo ,hacia muy mal en no cobrar su caudal; yél con grande bizarría dixo ,jamas le haré daño si ála vista se me ofrece, que mayor paga merece quien logró servirme un año. Rodr. Conque espíritu yvalor no viven en él en valde? Rodel. Me quemen, señor Alcalde, si él no fuere gran Señor: yaun yo::- Rodr Dga sin afán, descubra ,amigo ,mas luz. Rodel. Juraré áDios yáuna Cruz, que es el Rey Don Sebastian. Rodr. También está loco ,amigo, como lo está ese pobrete. Rodel. Yo apuesto ,que Maravete confirma lo que yo digo. Rodr. Ya lo veremos ,andar: Maravete. jrass Rodelas ,ysale Maravete* M'.n'-st. Allá va eso. Rrjr. Qué hay ?cómo estáis ? Marav. S-ñor ,preso. Rodr. Me pesa. Mtrav. Echarlo árodar. R_odr. Qué tiempo habra que áEspinosa servís ?Marav. Habrá un año entero. Rodr. Qué sabéis de este embustero ? Marav.Señor ,maldita la cosas Ingenio, .' porque yendo al Locutorio de la señora Doña Ana, óáotra parte él ,que no es rana, porque no fuese notorio su tratado ósu secreto, ^ siempre en casa nos dexo, ninguno le acompaño. Rodr. Con efeto ?Marav, Con cfctQa, Solo un día me quedé en su quarto yme escondí, yentrar dos personas vi, ysegún lo que observe, uno Obispo parecía, yáotro llamaba Marques. Rodr. Gabriel de Espinosa ?Marav. Pues? Rodr. Yellos con qué cortesía, qué trato óqué urbanidad con Gabriel después hicieron ? Marav. El trato que allí le dieron ambos, fué de Magestad; yen lo bizarro ,lo atento, A lo cortés ylo entendido, yo le tengo conocido. Rodr. Mirad que vayais con tiento» Marav. Que no ,que le tengo y® bien visto, él es Portugués, yel Rey Don Sebastian es, que en Africa se perdió. Rodr. Qué decís ?Marav. Esto que dig®, ylo jtsraré áporfía áDios yáSanta María. . Rodr. Id son Dios :otro testigo. Vase Maravete ,ysale Moscona M'mist. Moscou. Rodr. Oseñor Moscou ? venís apesadumbrado?^ Mosc. Señor ,traygo aquí encajad® un Aéta de Contrición. Rodr. De Contrición? cómo así ? Mosc. Como aunque tenga discuipa, por mi culpa ,por mi CUiPa me pesa de estar aquí. Rodr Aqué encierro os envíe ? Mosc. Auno en que hay tantos ratones, que roe engullen los ca¡zones, porque sienten uo sé qué. Rodr. Ahora bren ,vos sois criad© de Espinosa el mas querido,, Dde-
3? para que sepáis con eso loqueos debéis áVos misma. León. elestoy dese0gañada yella ya está conocida ven ,traidora. Clara. Sabe el Cielo, señora::- León. Nada Ines.Ande ,que El Pasttlero de Madrigal, me una digas. mal haya quien no la pz‘nona; v.. cJL.i .Pri Uga. Lause. b estas raras Rodr. Señor Don Sanch0, diligencias exquisitas, hacia Gabriel de Espínosa soa ,ya tengo recibida orden del Rey , en quc mai que mestando concluida la sumaria ,luego al punto se haga en Gabriel justicia. Sancho. Qué decís ? Rodr. Esto que os digo. Sancho. Sin mas pruebas ? Rodr. Hay infinitas para su condenación; solo álo que ya se tira es ,que cómplices descubra de esta traición ymalicia: él cantará en un tormento, yal instante que nos diga lo que fuere menester, se le entrará en la Capilla. Sancho. Ay de mí !ved ,Don Rodrígc que es bárbara tiranía; áun Rey se ie da así muerte ? Rodr. Qué Rey? este hombre delira. Sancho. El es el Rey Sebastian, óyo perderé la vida. Rodr. También sois vos de los que tienen esa maní*? Sancho. Digo ,que es*.;- Rodr. Callad ,Don Sancho. Sancho. El Rey. Rodr. No la voz prosigas, que si os oyen ,vive Dios, que aunque tengáis dos rail hijas, no lo podré remediar. Sancho. Mientras otra cosa ,he ciegos. que no se de averigua creer. que es el Rey. Rodr. Vamos aprisa. Vanse . yMiguel Sale una Sombra con una hacha áuna rexa preso. Mg. Pálida triste sombra fría, que hurtando un claro desperdicio al día en sus rayos te anegas, - yme alumbras ai paso que me ciegas; qué me quieres ?Somb. Advierte, que faltan pocas horas átu muerte; confiesa la verdad de tu delito, declara humilde ,morirás contrito, que quiere Dios desengañar al mundo, yque un Felipe, en todo sin segundo, una por su decreto soberano el Cetro Portugués al Castellano: Miguel ,confiesa. fase. Mlg. Espera ,aguarda ,tente, pavorosa ilusión ,no velozmente, sí al ayre tu ardor sube, te quaxes llama yte deshagas nube. Válgame Dios !qué he oido ? piadoso aviso el de este sueño ha sido; no quiera Dios, que en tan dudosa calma, pues pierdo el cuerpo ,se aventure al alma. Dios favorece el Cetro de Felipe, pues mi voz ásu logro se anticipe, para que vea el Cielo ,el Mar ,la Tierra» la vez que un hombre yerra, la mas rara traición que áun Rey se hacia, de donde muere ádonde nace el día, ya el desengaño sigo, otro es mi corazón :ha Don Rodrigo. Sale Don Rrodrigo. Rodr. Quién de este centro clama? M-g. Quien ádecirte la verdad te llama: yo quiero confesar públicamente mis delitos. Rodr. Espera ,pues hay génre, que quiero que declares con testigos, yaun con Gabriel delante: entrad,amigos, traed todos los presos de esta Cárcel. Mlg. Venid ,y los excesos escuchareis de un hombre ,que ha faltado ásu Re.y ,ásu Patria yásu Estado. Salen Don Sancho ,Miguel ,M,scon ,Róeteos yMaravele. Todos Ya todos te escuchamos; todos atentos átu voz estamos. Rod. Traed de la Capilla en que ya ha entrado áGabriel,qaunque el término ha llegado de
33 De un de su hora postrera, quizás dirá verdad antes que muera. Sale un Ministro con Gabnel, 'Minist. Aquí está. Gabr. No han de hacerme, ap. que declare quien soy ;áconocerme envía el Rey ahora, él sabe quien yo soy, que no lo ignora. 2%. Gabriel ,ya llegó el dia de olvidar el error de esa manía, di tú verdad ,yyo decirla ofrezco. Gabr.No soy Rey ,pero soy mas qparezco. Mig. Portugués soy de nación, yhombre de las reverendas, que sabe el mundo ,yse callas por respeto ypor decencia. ADon Antonio el Bastardo de Portugal ,en mi tierra, tan de adentro le traté, que no hubo cosa secreta que no me fiase ,ytanto, que viéndome en tan estrecha amistad ,su Confesor me llamó la gente nuestra. Desde que el Rey Sebastian (que hoy coronado de estrellas yace pisando zafiros ) mártir de la santa guerra murió ,entrando el de Castilla por derecho ,por herencia ypor justicia en el Reyno, no pude llevar ,que fuera Rey de Portugal quien fuese Castellano ;que esta ciega vanidad, esta insufrible desatinada sobervia, _ en todos nosotros vive lo que ha que el de España reyna. Andaba yo imaginando como una traza tuviera de usurparle al gran Felipe la Corona Portuguesa; yestando yo en Madrigal en servicio yasistencia de la señora Doña Ana de Austria ,admirable Princesa, cuya virtud ypiedad la fama ha de hacer eternas; Ingenio. vino Gabriel de Espinosa al Lugar ,en cuyas señas, rostro ,edad ,costumbres ,voz, gravedad ,traza ypresencia, hallé quanto yo buscaba, pues parece que mi idea, por mi mal ,adivinando, la doÓta naturaleza, del perdido Sebastian le hizo una copia perfeéta. Al instante que le vi, propuse que el medio fuera de mi intención ;empecéle átratar, yentre las veras mezclando tal vez las burlas, le pinté las conveniencias, que de fingir ser el Rey el seguírsele era fuerza. El que de genio nació inclinado ácosas nuevas, como en fin hombre de vulgo, me creyó ,yfué tan de veras., que al instante se trató í con tal fausto ytal grandeza, que aun ámí pudo engañarme; yyo, en virtud de sus prendas, ála señora Doña Ana pervertí áque le creyera, que como frágil rauger, yhombre yo de astucia yciencia, ío supe trazar de forma, que entró luego sin violencia átratarle corno Rey, állenarle de preseas, deregalos yde bienes; ya lo llora yya lo pena. No era mi intención el que éi reynase ,que era baxeza, que parase yo mi juicio en que áNación tan sobervia, tan vana ,como la mia, un hombre runa mereciera mandarla yceñir injusto la Lusitana Diadema. Mi idea fué sublevar, con la rara estratagema de ver áSebastian vivo, el Reyno ;yquando estuviera Ee*
34 El Pastelero de Madrigal. en estado ,Don Antonio sentarse en la Silla Regia, dando muerte áeste infelice, instrumento de esta empresa. Aeste efeéio fingí cartas, solicité que vinieran Portugueses átratarle: hice::- Gabr. Suspende la lengua, hombre vil ,infame ,causa de mi muerte, cesa, cesa, que áno haberte condenado tú ,jamas sabido hubieran esta verdad ,yen el mundo quedara con fama eterna el Pastelero Gabriel: mas si la verdad confiesas, sepan quien soy ,ya que saben lo que obré ,en lo que tú cuentas. Natural soy de Toledo, de tan baxa descendencia, que me hallaron arrojado álas puestas de la Iglesia Mayor: mi primera infancia^ sin do&rina ysin escuela, pasé criado de un Frayle, que cuidaba una Bodega. Reñí con él cierto día, ydel Arte de la seda queriendo seguir el rumbo, fui en aquella Ciudad mesma Tegedor de terciopelos, ¿e rasos ,sargas yfelpas; todo me pareció poco. Quise inclinarme ála guerra, yfuíme ,siendo Tambor, áVizcaya ,donde apenas llegué ,quando me arrojo del oficio otra pendencia, en que dexé ámi Sargento sin la mitad de una oreja. Paséme luego áAlicante, donde en una Hermita nueva, que ála Sagrada María labró la Ciudad, en muestra de estar muy quiero ,me puse (no con segura conciencia) áHermitaño ySacristán; no hice mucha escancia en ella. que una noche me escapé, yfui áparar áValencia, ádonde fui Pregonero, hasta que mi suerte adversa Oficial de Pastelero, me hizo en Castilla la vieja. No hay vil oficio ,que no haya tenido ;pero no hay prenda que yo no haya malogrado. Yo con la blanca yla negra no hay Maestro que no rinda; hago hablar una vihuela; blandiéndola hago una lanza en el ayre leves piezas; ando ácaballo de forma, que poquísimos me llegan. •Si soy galante yvaliente, bien lo publican las muestras; mas qué importa ,si malogro estas virtudes excelsas con ser tan gran embutero? que si hubiese competencia de enredadores ,ganara yo la Cátedra primera. Yputs este es el postrero, porque la justa Clemencia de Dios tiene prometido no encubrir nada ála tierra; un crimen contra mi Rey tan grave ,no es bien que tenga dilación en el castigo, pronunciada la sentencia. La muerte os pido ,no anhelo piedad ,pues sé que me espera el gran Dios ,cuya virtud ningún pecador desprecia; al Rey le pido perdón,, yátodos ,pecho por tierra: llevadme ámorir. Rodr. Llevadle, pues lo pide tan de veras. Gabr. Claro está ,que aunque otra cosa en este estado dixera, no era fácil ser creído: muy bien engañados quedan. aP' Rodr. Pues no has dicho la verdad ? Gabr. La verdad no hay quien la sePa> sino es Dios :viera yo al Rsy> que él la verdad os dixera; nmas
De un Ingenio. #'35 Fort. 2. Aesto os Inquiere mí zeío. Port. t. Aesto os busca mi impaciencia. Sancho. Ya es tarde, porque habrá dado el alma álas horas de esta. mas soy de lo que parezco. Rodr. Ahora volvéis áesa tema? id por Clara ,áquien le debe su honor ,cásese con ella antes que muera. Gahr. Si haré, solo por ennoblecerla. Vase. Rodr. Llevadle. Todos. Caso espantoso 1 R->dr. Miguel en la cárcel queda. M¡g- M’éntras que llega mi hora, clemencia ,Señor ,clemencia. Vase. Rodr. Vosotros ,que estáis sin culpa, fuera todos. Todos. Todos fuera. Sancho. Absorto voy ;mas no obstante, lo que ambos ádos confiesan, él es el Rey Sebastian, no me harán que no lo crea. Todos. Ya le sacan al suplicio. Rodé!. No quiero ver su tragedia. Todos. Hoy es dia de ahorcado, pues ála fiesta, ála fiesta. Vanse. Salen Leonor ylos Portugueses. León. Señores ,no está mi padre en casa. í,or2.Pues áque venga permitiréis que esperemos. Ines. Ya sube por la escalera; ahora vienen por Clara, yála cárcel se la lleva un Ministro. León. Alguna cosa tendrá que decir en ella; aquí podéis esperaros. Vanse las dos. Los i. Admitimos la licencia. Sale Don Sancho. Sancho. Cielos Santos (qué desdicha !) donde esconderme pudiera ? Port.i .Señor Don Sancho ,hoy llegamos áMadrigal ádar cuenta al Rey ,de que quedan ya seis Plazas ásu obediencia. Port. z. Veinte mil hombres con armas en la Provincia le esperan de Tras los Montes. Port. i. Yjunta en Evora la Nobleza, le aguarda con la alegría, júbilos ,ansias yfiestas. Port. 2. Dónde iremos áencontrarle, yádarle estas buenas nuevas ? Fort, i.Quién será el dichoso, que ganar las albricias pueda ? Los 2. Qué decís ? Sancho. Que en vil suplicio, nuestra trama descubierta, habrá pagado áestas horas nuestra culpa su inocencia. Port. i. San Antonio de Lisboa me valga. Port. 2. El me favorezca. Los 1. Pues cómo fué ?Sancho. No es ahora tiempo de que se os detenga, que corréis mucho peligro; idos ,señor Mascareñas, señor B; scq ,en Portugal publicareis su tragedia. Port. 1. Ay de Castilla ,si alcanza ásaber ,que en tal afrenta ha muerto el Rey Sebastian, nuestra Nación Portuguesa !Vase. Port. 2. Si él ha sido el que pensamos, será España Troya nueva. Vase. Salen Don Fadriqv.e yDon Rodrigo. Fadr. Raro valor !Rodr. Prodigioso. Fadr. Hasta la hora postrera sus embustes ypreñeces no cesaron. Sancho. Ya no resta mas ,que callar ysufrir, tengase por quien se tenga. Rodr. Dos veces estando ya para arrojarle ,con fuerza extraña yvalor no visto, me llamó con voz tremenda. Fadr. Dicen que quiso citaros ante Dios. Rodr. Poco tuviera que temer ,de quien se sabe, aunque gente ruda ynecia siempre juzgará al contrario, que era hombre de baxas prendas, que urdió tan extraño embuste. De Miguel queda suspensa la cau^ ,hasta otra ocasión, en que su muerte le sea escarmiento ámas de dos; yya se dio penitencia ála señora Doña Ana ysus criadas ,que llevan con
35El Pastelero de Madrigal. con suma resignación: supuesto qne^ hacéis justicia, Ciara con su hija quedan no tendréis amal ,que en esta en un Convento ,después ocasión ,pues soy deudora, ue casó Gabriel con ella. pague, señor, áquien deba. Salen Moscon ,Kodelos ,MaraveteyCatzija Todos. Ylibres todos nosotros. Sancho. Leonor ?Salen Leonor yInés. León. Señor. Sancho. Ya que queda en su fuerza mi palabra, que tú la cumplas es deuda. Lem. Señor Don Rodrigo ,vos hallareis novias muy bellas ymuy ricas ,que por ser quien sois ,os amen yquieran: Don Fadrique de Castilla me sirve ygalantea años ha ,yde mis desprecios ha sufrido las tibiezas; F Rodr. No señora, vuestro gusto es solo mi conveniencia. León. Pues ,Fadrique ,esta es mi mano. Fadr. Dichoso fin de mis penas. Danse las manos. Sancho. Ellos no han de vivir juntos? pues que ellos allá se avengan. Mosc. Catuja ,quieres esposo ?_ Cat .Echa acá esa mano ,bestia. Rcdel. Señora Ines ,nupcias pido. Ines. Aboda no hay quien no vuelva. Todos. Yaquí el Pastelero es bien, que fin venturoso tenga, Rey Don Sebastian fingido, que es Historia verdadera. IN. Con Licencia :En Valencia en la Imprenta de la Viuda de Joseph de Orga ,Calle de la Cruz Nueva ,junto ai Real Colegio del Señor Patriarca ,en donde se hallará esta yotras de diferentes Títulos* Año 17 ó5. i